[Música] Primer Día internacional del jazz

Música

El pasado mes de noviembre de 2011, durante la Conferencia General de la UNESCO, se estableció la fecha del 30 de abril como Día Internacional del Jazz. En las páginas de esta agencia especializada de la ONU, nos dicen literalmente lo siguiente:

El jazz es un estilo musical único que se originó en el sur de los Estados Unidos de América pero que tiene a la vez sus raíces en África y mezcla tradiciones musicales tanto africanas como europeas. Antes de la aparición de estructuras sociales de integración tales como el lugar de trabajo, el sistema educativo o los equipos de deporte profesionales, los grupos de jazz era un ejemplo de tolerancia, cooperación, improvisación y entendimiento mutuo. Además, el jazz era un espacio de libertad de expresión y emancipación de la mujer, es un ejemplo del poder de transformación de este derecho humano fundamental.  A lo largo del siglo XX, el jazz ha resultado ser un lenguaje universal escuchado en todos los continentes, siendo influenciado e influenciando al mismo tiempo otros tipos de música, hasta convertirse en elemento cultural de mestizaje universal y abierto a todo el mundo, sin distinción de raza, religión o nacionalidad.

Algunos miembros de la Dixie Rue del Percebe, banda zaragozana que hace poco menos de un año realizó un divertido concierto bajo las arcadas del Puente de Piedra de Zaragoza.

De entrada, he de decir que esta exposición de motivos, aunque quizá demasiado optimista, me parece en general justa y suficiente para que este estilo musical merezca la atención del público general durante al menos un día al año. Si bien es cierto que en lo que llevo de mañana no he visto mención alguna a este hecho en los medios de comunicación general.

El jazz nació siendo una forma musical popular de la comunidad afroamericana en Estados Unidos. Y ha influido considerablemente a la mayor parte de los estilos de música popular actuales, los cuales son hijos naturales, legítimos o bastardos, del jazz. Sin embargo, su propio desarrollo y las propias modas que espontáneamente surgen o vienen impuestas por la industria han hecho que el jazz se haya convertido en una música culta.

Para muchos, el apelativo “culto/a” se asocia a gente extraña, estudiosos o eruditos, que tienen aficiones no habituales, y en general, por lo menos en este país, no especialmente apreciados. Pero yo prefiero enfocar el término desde otro punto de vista. El jazz es una música que, por no formar parte del trasfondo popular y mediático habitual, debe ser cultivada para ser apreciada. La mayor parte de la gente que conozco, cuando le hablas de jazz, tuercen el morro. Es una música que encuentran difícil de entender. No forma parte de su experiencia cotidiana y, por lo tanto, sus improvisaciones, sus armonías, sus ritmos, sus sonidos suenan extraños para el público general. Es un fenómeno similar a lo que sucede con la música clásica. No olvidemos que Nina Simone describió el jazz como la música clásica de la comunidad afroamericana. Pero si te entra, si la conoces, si aprendes a apreciarla, es un estilo musical, o más bien una colección de estilos musicales, que te dará grandes satisfacciones. Sin duda.

Durante el festival de Copenhague, probablemente la ciudad que merece el título de capital europea del jazz, son numerosas las bandas que tocan su música en las plazas y espacios públicas, como este clarinetista ejecutando sus improvisaciones en Nyhavn.

Habitualmente escucho jazz. Pero como es un mundo inmenso, en el que fácilmente te puedes perder, lo que vengo haciendo en los últimos años como más de una vez he comentado en estas páginas, es tirar de la radio a través de ese maravilloso invento que son los podcast, que te permiten escuchar los programas de radio en tu reproductor de música preferido en el momento que tu prefieras. A continuación voy a poneros aquellos a los que yo estoy suscrito. Como sugerencia. Seguramente hay muchísimos más. Pero por algún sitio hay que empezar.

A todo Jazz: Juan Claudio Cifuentes, un clásico de la difusión del jazz en España, en Radio 3.

Jazz porque sí: De nuevo Juan Claudio Cifuentes, pero en esta ocasión en Radio Clásica, y con una selección un poco más… clásica, valga la redundancia.

L’home del jazz: De Pere Pons en Radio 4. El que sea un programa en catalán puede disuadir a alguna gente, especialmente a los más intransigentes en cuestiones lingüísticas. Pero sus dos horas de programación nos trae tanto jazz de actualidad como clásico. Y la música no conoce de idiomas nacionales. O por lo menos el jazz.

TSFJazz – Jazzlive: TSFJazz es una emisora de radio francesa con una programación eminentemente cultural, pero que musicalmente se centra en el jazz. Y el podcast que aquí enlazo se centra en la emisión de conciertos en directo.

Como ya he dicho, esta lista no pretende ser ni mucho menos exhaustiva, es lo que yo escucho, que me garantiza más de siete horas de buen jazz a la semana. Sin contar lo que puedan emitir otros programas no dedicados, o mi “fondo de armario” musical. Creo que como aportación personal a la celebración del primer Día internacional del Jazz no esta mal.

Como ya comenté en su momento hace una semana, en la celebración del día de San Jorge, la banda sinfónica del Conservatorio Superior de Música de Aragón incluyó en su repertorio algunas músicas de evidente origen jazzístico, que los jóvenes músicos tocaron con entrega y concentración.

[Cultura / música] Día de San Jorge, libros y música… y alguna, muy buena

Cultura, Música

Ayer, día de San Jorge, fiesta de la comunidad autónoma de Aragón. Día tranquilo, de salir a pasear. Más cuando la temperatura es agradable. Y a pesar de ciertas rachas de vientecillo que venían a incordiar de vez en cuando. Como viene sucediendo desde algunos años, y “gracias” a la crisis financiera que nos han impuesto los “mercados”, se acabaron los grandes fastos, los grandes espectáculos de animación callejera que disfrutábamos hace unos años en Independencia.

Confetti

El año 2009 fue el último con un espectáculo vistoso para San Jorge, que se cerraba con esta lluvia de confetti sobre los espectadores.

Pero algunas cositas sí que se hicieron en la calle. Yo pasee por el centro por la mañana. La tarde la dedicamos al cine, como ya comentaba ayer. Pero eso os lo cuento mañana. En fin, a lo que iba. Que por la mañana, paseo por el centro. Y como todos los años, los libreros invadieron Independencia con sus puestos y sus libros rebajados al 10% y sus claveles de regalo en tradición importada de nuestros vecinos del este.

Libros, libreros, autores, lectores y curiosos en Independencia

Un autor que acuede a firmar libros, combina con astucia la promoción de su libro con la protección del sol que pega en ese lado del paseo a las once y media de la mañana.

Tras pasar por los puestos de los libreros, opté por dirigirme con mi cámara de fotos a las actuaciones musicales programadas en algunas de las plazas de la ciudad. En concreto, a las 12 en  San Felipe, el grupo de música popular Zicután interpretaba sus melodías populares. Eso sí. Siempre tengo la sensación de que son melodías populares que casi nadie del “pueblo” conoce. Pero bueno, con sus instrumentos tradicionales y su trabajo de rescatar lo que sonaba hace tiempo en las fiestas, merecía la pena darse una vuelta.

Música y baile popular con Zicután en San Felipe

Con una flauta de tres agujeros y un salterio o chicotén para marcar el ritmo, este señor fue de los más fotografiados.

Música y baile popular con Zicután en San Felipe

No sólo instrumentos y música popular, sino también baile; mazurcas, polkas, valses, jotas, pasodobles... Menos mal que al final me han salido un par que realmente tiene origen en la península ibérica. Creo.

Luego, me dirigí a la plaza del Pilar donde a la una de la tarde tenía programada su actuación la Banda sinfónica del Conservatorio superior de música de Aragón. Acudía con ganas. Hace dos años, se programó una actividad para esta misma festividad en Independencia que se denominó Música para el futuro. En ella, pequeños grupos de músicos, estudiantes de los conservatorios de música de toda la comunidad autónoma, nos ofrecían sus saberes y su música. Y estuvo muy bien. Tocaban con ganas, servía para darse a conocer, y promocionaban la música de calidad en la gente.

Música para el futuro - violín y piano

Actuación en el día de San Jorge de 2010 dentro del programa Música para el futuro.

En esta ocasión, una única actuación de un grupo grande. Una banda sinfónica. Un tipo de agrupación musical que no hay que confundir con las típicas bandas de vientos que hay en muchas localidades. Esto es algo más ambicioso. Y no defraudaron. Por lo menos a mí y a algún otro aficionado a la música que había por allí. Para la gente más “popular” y de cierta edad que acudieron esperando pasodobles y ese tipo de cosas, quizá el programa resultó desconcertante. Pero es que durante una hora nos ofrecieron una variedad de obras clásicas y modernas, con arreglos para banda sinfónica, o directamente compuestas para este tipo de agrupación, que configuraron una oferta arriesgada para el auditorio y las circunstancias.

Música de calidad con la Banda sinfónica del conservatorio superior de Aragón en El Pilar

El director de la banda, Miguel Rodrigo, dirige los aplausos del público mientras la banda toca a sus espaldas. Y de fondo, la Lonja.

Yo disfruté conociendo obras como la Symphonic Jazz Suite de Frank Bencriscutto, o El Bolero de Ravel de Frank Uyttenbroek, entre otras. Un tono muy jazzístico que me gustó mucho. Pero no pasó lo mismo con algunas personas que no se lo pasaron bien hasta que en los últimos veinte minutos del concierto, hicieron una concesión a la festividad y circunstancias, y tocaron algunas jotas y pasodobles con aire de jota, procedentes de zarzuelas y similares. Ahí yo me aburrí un poco, pero los que andaban a mis espaldas se emocionaron. Diversa que es la gente. En cualquier caso, mereció la pena.

Música de calidad con la Banda sinfónica del conservatorio superior de Aragón en El Pilar

Alguna de las diferencias entre una banda sinfónica y las bandas tradicionales. La presencia de una sección de cuerdas que realmente enriquecen el sonido del conjunto. Y de fondo, la torre de la Seo. Qué bonito todo, ¿verdad?

Música de calidad con la Banda sinfónica del conservatorio superior de Aragón en El Pilar

También incluía una sección rítmica con batería y bajo eléctrico, para las piezas más jazzísticas. Y algunos solistas, como este trompetista y algún saxofonísta, que improvisaron a buen nivel.

[Ciencia/música] Un par de cositas con color y alegría para un día triste y gris

Ciencia, Música

Lo dicho. Tanto por el tiempo, como por las circunstancias, hoy es un día triste y gris. Así que intentaré aportar/aportarme un poco de color y alegría.

El color lo pone la imagen que ha liberado la NASA de la Tierra vista desde el espacio. Es una imagen del tipo que los anglosajones llaman blue marble. Que no significa mármol azul, como he visto traducido en algún sitio, sino canica azul. O chiva azul que diríamos por aquí, que de niño nunca jugué a las canicas sino a las chivas. Aunque tal cosa no la reconozca el DRAE con su tradicional castellanocentrismo. Pero a lo que vamos, que divago. La imagen en cuestión tiene nada más y nada menos que 64 megapixeles, y un nivel de definición notable. Y es muy bonita. La zona del planeta que aparece centrada en ella es Méjico y América central. Y como está liberada con licencia Creative Commons, la pongo aquí.

Most Amazing High Definition Image of Earth - Blue Marble 2012

Blue Marble 2012 - NASA Goddard Photo and Video.

El enlace a la imagen en tamaño grande es éste. Bonita ¿verdad? Pues eso es lo que estamos arruinando los seres humanos gracias a nuestra codicia energética y consumista.

Por otro lado, un poco de música. Que nos ha sugerido Carlos Galilea a través del facebook de Cuando los elefantes sueñan con la música. Se trata de la interpretación a dúo de Mambembe entre Chico Buarque y Roberta Sá. Me ha parecido absolutamente estupenda. Así que os la pongo.

Ya simplemente me queda despedirme. Hasta mañana probablemente. Con una foto mía. Claro.

Soto de Cantalobos

En lo profundo del soto de Cantalobos, Zaragoza (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

[Televisión… y radio] Cosas de series: Vuelven poco a poco las series que estaban en marcha y las que comienzan temporadas… y felicidades a los elefantes

Música, Televisión

No hay mucha enjundia que comentar esta semana, pero algo hay. Tras el parón navideño, las series del otro lado del charco van recuperando poco a poco sus nuevos episodios. Lo cierto es que con las que mejor me lo pasé es con los dos guilty pleasures que tengo por ahí.

Grey’s Anatomy está bastante entretenida, habiendo montado un episodio doble a caballo entre las navidades que ha estado muy bien, y parece que se aleja un poco de su tono “serie de instituto en un hospital, entre gente que se supone veintitantos o treintaypocos, interpretados por actores de cuarenta o más”, para ponerse un poco más “drama médico”. Por delirantes que puedan ser las situaciones, que es lo de menos.

Revenge se confirma como la vuelta del culebrón tipo Falcon Crest, pero en los Hamptons en lugar de California. Y vamos a ver idas y venidas de personajes nuevos o reciclados a cascaporrillo. La diferencia con otros culebrones al uso es que está bastante bien hecha, y que las dos protagonistas la madura y la joven me parece que están como un queso.

Pero quizá la mayor novedad está en lo que nos viene como nuevas temporadas o nuevas series, que se emiten los domingos en EE.UU.

Californication ha vuelto. Para bien o para mal, Hank Moody es genio y figura hasta la sepultura. Veremos como evoluciona. Mera presentación de situación.

Shameless también está de nuevo aquí. De momento no parece una temporada nueva, sino un “como decíamos ayer”. Que no está mal. Parece que aparecerán nuevos personajes, pero de momento los problemas parecidos a los de siempre. Y en cualquier caso, Fiona está más guapa y maciza que nunca.

House of Lies es una nueva serie, protagonizada por Don Cheadle y Kristen Bell. Esta última no ha hecho nada digno de mención desde que cancelaron a la estupenda Veronica Mars. La cosa va sobre una consultoría, sin muchos escrúpulos, con bastante desparpajo y no poco sexo. Así que de momento le daremos una oportunidad. Aunque para los pervertidos diré que la Bell sale bastante guapa, pero de momento no enseña chicha. Eso de momento se lo dejan a las secundarias.

The Firm es una secuela de la película del mismo título (La tapadera se tituló en español), que hace casi dos décadas protagonizó T.C. Mapother IV. Esto, en principio, me daba mala espina. Pero ver el piloto no hace daño. El tipo que la protagoniza, Josh Lucas, me cae bastante más simpático. La que hace de mujer, Molly Parker, también es simpática,… aunque no está tan estupenda como Jeanne Tripplehorn en aquella película. Y tiene la curiosidad de ver a algunos antiguos cylones galácticos, o a Juliette Lewis, que tanto prometía en su juventud, en un papel secundario. La música no debe ser suficiente para pagar las facturas.  No tengo nada claro que le dé una oportunidad a un producto que recuerda tanto a tantos otros de abogados. Pero al menos veré algún episodio más.

De momento, nada más en la cosa televisiva. Pero si quiero recordar que ayer celebraban el 25º aniversario del programa de Radio 3 dirigido por Carlos Galilea, Cuando los elefantes sueñan con la música. Sobre la base de la música brasileña y otras músicas del mundo, con algún toque de jazz, uno de los programas de música más agradables que encuentro hoy en día. Y que me acompaña todos los días de 3 a 4 cuando vuelvo de trabajar de Huesca a Zaragoza, por motivos que no vienen al caso, no pude escuchar en directo el programa aniversario. Pero lo haré a través del podcast del programa. Sin duda.

Autor: Mwamedi Charinda

No falta la música africana en Cuando los elefantes...; en la imagen arte contemporáneo de ese gran continente a cargo de Mwamedi Charinda, en el Centro de Historias de Zaragoza (Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8).

[Música y fotos] Algo de blues, algo de cool, y algo de fotografía suburbial

Fotografía personal, Música

El día después de Navidad es difícil tener cosas interesantes que contar. Un día en el que buena parte de las horas se las llevan la comida y las interminables sobremesas familiares. Que tienen su punto, pero agotan a cualquiera. En cualquier caso, el resto de las horas me dio para escuchar algo de música, hacer unas cuantas fotografías en un amplio paseo para bajar un poquito el exceso de comida, y ver algo de cine de lo que para mí es tradicional en estas fechas.

En la cuestión musical, estuve escuchando bastante de Paul Desmond. Notable saxofonista, generalmente asociado al cool jazz, fue el autor del famoso Take Five del Dave Brubeck Quartet. Probablemente uno de los best-sellers del jazz de todos los tiempos. Pero tiene el saxofonista mucho más que escuchar. Y además, especialmente adecuado para relajarse en días tontos como estos.

En medio de la avalancha de programas musicales dedicados a las fiestas navideñas, también es de agradecer que en La Madeja de Radio 3 nos hallan dejado un programa dedicado a los tres reyes magos… del blues. B.B. King, Albert King y Freddie King. Pues muy bien oye. Te quedas estupendamente. Son de lo más elegante estos chicos de La Madeja.

Así que nada. Os dejo con unas cuantas imágenes de ese paisaje suburbial que de vez en cuando tanto me atrae, aunque ayer la luz era un poquito dura.

Ocres

Ocres.

Portería

Vieja portería en campo de fútbol abandonado.

Puente

Puente sobre la línea de ferrocarril.

Ventanas redondas

Ventanas redondas.

Todas las fotos: Panasonic Lumix GF1, M.Zuiko 45/1,8.

[Música – in memoriam] Cesária Évora (1941-2011)

Música

Conocí a la cantante Cesária Évora a mitad de los años 90 cuando un buen amigo me regaló por mi cumpleaños su disco Sodade, una bella colección de mornas caboverdianas, forma de cantar básicamente nostálgica de su país natal, que siempre tuvo presente en sus canciones. He de decir que me gustó de inmediato, y eso sólo ya justificaría que le ofreciese un recuerdo en estas páginas.

Consecuentemente al tema de hoy, dedico las fotos a la ciudad de Lisboa. Por ejemplo al hermoso claustro del Monasterio de los Jerónimos de Belem (Canon EOS 40D, EF 85/1,8 USM).

Pero la cosa fue más allá. Quien me regaló el disco, sabía de mi gusto por la música brasileña. Y me lo regaló con el fin de que conociera algo parecido pero distinto. Además de lo mencionado, poco conocía entonces de la música cantada en portugués. Eventualmente escuchaba alguna canción del grupo Madredeus, que estaban bien, pero poco más. Hasta ese momento había estado en Lisboa en tres ocasiones, pero poco me había movido del tópico del fado, música que en pequeñas dosis no me disgusta, pero que se me puede atragantar.

O a las hermosas vistas desde el mirador de São Pedro de Alcântara (Canon EOS 40D, EF 85/1,8 USM).

El caso es que este disco de la cantante caboverdiana me hizo prestar atención a la música de las culturas lusófonas. Portugal y Brasil mayoritariamente, pero no sólo. Y desde hace unos años suelen estar entre mis músicas favoritas. En estos momentos, mencionar aquí los cantantes lusófonos que me gustan sería largo y prolijo. Estoy firmemente convencido que la lengua portuguesa tiene una calidad especial, que la hace especialmente idónea para ser cantada. Tengo la sensación que se debe a su rica fonética, de la que el castellano se alejó como consecuencia entre otras cosas del reajuste de sus consonantes en el siglo XVI. Algo que tuvo como consecuencia que siendo dos idiomas tan próximos uno al otro, con alto nivel de mutua comprensibilidad cuando los vemos escritos, los españoles seamos unos negados a la hora de entenderlo cuando los escuchamos hablar. Al contrario llevan ventaja. Nos comprenden mejor. Lamentablemente, históricamente la incomprensión se ha extendido entre las dos culturas mucho más allá de lo que marcan las respectivas lenguas.

Nunca tuve claro si en este local de la Alfama cantaban fados "hoy" o "a días"; pero da igual, merece la pena el paseo (Panasonic Lumix LX3).

En cualquier caso, quiero aprovechar la ocasión para recordar a la estupenda Cesária y para agradecerle que me abriera un amplio mundo cultural que seguro que me ha enriquecido en los últimos quince o dieciséis años, y que lo seguirá haciendo en un futuro.

Como merece la pena recorrer la ciudad en los pequeños y alegres tranvías que suben y bajan por las fuertes pendientes de las colinas lisboetas (Panasonic Lumix LX3).

[Música y fotos de viajes] Miles, Rota y de viaje con Carlos

Fotografía personal, Música, Viajes

Durante una temporada, en cada entrada hacía alguna recomendación musical sobre lo que estaba escuchando en esos momentos o en esos días y me gustaba. Pero últimamente no me centro tanto en la música. Suena de fondo mientras hago cosas. Me gusta. Pero no me concentro en ella. Así que no os hablo de ella. Pero hoy os voy a recomendar alguna cosa que me ha llamado la atención en los últimos días.

Ya comenté las estupendas escenas que hace unos episodios de Homeland nos mostraron al son de una de las versiones del My Funny Valentine interpretado por Miles Davis. Lo cierto es que este es un tema que Miles tocó con frecuencia a lo largo de su carrera. Y desde luego, por lo que he podido trastear por ahí, con gran fortuna. Si ya es una canción que a mí siempre me gustó, especialmente desde que tomé conciencia de ella en cierta película de hace más de 20 años, alguna de las versiones ilustre trompetista de jazz han terminado por convertirla en uno de mis temas favoritos. Particularmente me gustan los más de catorce minutos de música espléndida de su grabación en directo en el Lincoln Center de Nueva York en 1964.

Ayer viernes, en Cuando los elefantes sueñan con la música de Radio 3, Carlos Galilea nos ofreció un programa dedicado al 100º aniversario del músico Nino Rota. El músico italiano alcanzó reconocimiento del gran público internacional con el óscar que consiguió por su música en la segunda parte de El padrino. Pero yo, dentro de su amplia colaboración con el mundo del cine, me quedo con las músicas que creo para las películas de Federico Fellini y que son indisociables de la magia de esos filmes, casi en la misma medida que el propio trabajo del cineasta. Podéis escuchar el programa en el podcast de la emisión. Lo encuentro muy recomendable.

Finalmente, os pongo una selección de fotografías de mis viajes que podríais ver si os asomaseis por De viaje con Carlos, mi espacio en Tumblr.

Locomotora de vapor en Porthmadog, Gales.

Isola dei Pescatori, Lago Maggiore, Italia.

Playa de Yyteri, Finlandia.

Trajes típicos en el San Fermín Chiquito, Pamplona, España.

Música en directo en la piazza San Marco de Venecia, Italia.

Atardecer sobre Sorrento, Italia.

Fuerte nevada sobre la estación de Villarreal de Huerva, España.

La torre Eiffel se ilumina al caer la noche sobre París, Francia.

Unos niños juegan en la tienda del Rijksmuseum de Amsterdam, Países Bajos.

Haciendo deporte en la isla Margit en el Danubio a su paso por Budapest, Hungría.

[Cine, música y humor] Un bikini muy pequeñito, amarillo y de lunares

Cine, Música

Una de las escenas “más tremendas” de One, Two, Three, la divertidísima película de Billy Wilder sobre la guerra fría, era la “horrible tortura” del novio comunista de la chica americana por parte de la policía del Berlín oriental, obligándole a escuchar uno de los éxitos del momento; Itsy bitsy teenie weenie yellow polka dot bikini cantada por Bryan Hyland. La canción, una precursora del pop piruleta o pop chiclé, nos contaba las tribulaciones de una jovencita que va a la playa, pero le da corte mostrarse en la arena por las diminutas dimensiones de su bikini amarillo de lunares. Un temazo. Pero la escena, ademas de mordaz hacia la música comercial, es la pera.

Esta tarde he visto en la tele una mediocre película de un director de cine que antaño hizo películas maravillosas, protagonizada por un gladiador venido a menos. Si he aguantado hasta el final ha sido por la presencia de dos mujeres estupendas. Una morena francesa y una rubia norteamericana. Estupendas. Aunque mi preferencia va para la gabacha, claro.

Y he tenido premio, porque se me ha puesto una sonrisa de oreja a oreja cuando, hacia el final de la película, la banda sonora incluía una graciosa versión en francés de la canción en cuestión cantada por Richard Anthony. De buen humor para el resto de la tarde.

Cahors a orillas del Lot

Muy probablemente las localizaciones de la película, muy bonitas, están en las zonas vitivinícolas de la Provenza francesa; pero por qué no en el Quercy, cerca de Cahors, a orillas del Lot, que también tiene excelentes vinos (Leica CL, Elmar C 90/4).

[Vídeo – humor] Cousteau, le commandant

Humor, Música

Esta entrada tendría que haber sido mi humilde aportación a este Cuaderno de Ruta de ayer viernes. Pero mi tarde fue lo suficientemente compleja para evitarlo. Pero le pondremos remedio. Porque quiero poneros este vídeo, y a ser posible una sonrisa en la boca.

Todos los viernes, casi cuando van a dar las ocho de la mañana del viernes, la gente del programa Hoy empieza todo de Radio 3 que me hace llevadero diariamente el madrugón para ir a trabajar, busca sólidos motivos para poner la siguiente canción de Los Petersellers. Y yo sé que lo peor de la semana ha pasado, y la mañana del viernes transcurre con más suavidad. Gracias.

[Breve – música] Aniversario de Miles Davis

Música

Me hubiera gustado escribir una entrada más extensa. Pero estos días, por cuestiones familiares, voy con poco tiempo. O cansado. Así que me limitaré a señalar que en el día que se cumple el 20º aniversario de la muerte de Miles Davis, escuchar su música es una más que excelente recomendación. Si no tenéis nada, podéis empezar escuchando el podcast que le ha dedicado Cifu en Jazz porque sí. Yo todavía no he tenido ocasión, pero ya caerá, ya. En cualquier caso, considero retomar el tema cuando tenga más tiempo.

Hoy, para dormir, me pondré un rato el Kind of Blue.