¡Pero qué morro tienen los de Adobe! ¡Pero qué morro!

Fotografía, Informática e internet

Recientemente, y en su versión beta como buen servicio web, Adobe ha lanzado un tratamiento de imágenes a través del navegador en internet. Se trata de Adobe Photoshop Express. Lo he estado probando, y no está mal. Es sencillito pero eficaz. Es un tipo de servicios que puede tener su utilidad. Ya he probado la implantación de Picnik en Flickr y no está mal. La propuesta de Adobe tiene algunas ventajas y algunos inconvenientes. Pero son servicio jóvenes. Ya irán madurando… y probablemente confluyendo funcionalmente. Pero no es esto lo que quería comentar.

La cuestión es que en las condiciones de uso del servicio aparece una por la que se otorgan el derecho a utilizar tus imágenes, como les venga en gana, sin ninguna compensación. Y luego dicen que el servicio es gratuito. Lo que pasa es que de repente se convierten en los chulos de la comunidad de fotógrafos que confían en ellos y que se convierten en sus putas.

Personalmente, me he suscrito, pero de momento me limito ha dejar en mi biblioteca de imágenes la siguiente. Si quieren que la usen. Ante todo, derecho al pataleo.

En la fotografía de hoy, los responsables de la visita a la Sagrada Familia de Barcelona, nos ofrecen una explicación de las piedras y rocas usadas en la construcción, de sus características y propiedades. Y nos dejan tocarlas. Muy bien.

Rocas y piedras
(Pentax K10D; SMC-A 50/2)

Vía: Caborian.

Nuevos académicos y reconocimientos a las más modernas artes

Cine, Fotografía, Literatura

Esta semana nos llega la noticia de que José Luis Borau, maño como yo mismo, director y guionista cinematográfico, ha sido elegido para ser académico de la Real Academia Española, órgano responsable de velar por la calidad del idioma castellano o español en este lado del Atlántico. Se sentará en el sumamente adecuado por su apellido sillón «B mayúscula». Por otro lado, también me llegan noticias de que Publio López-Mondéjar (manda narices que no tiene artículo en la Wikipedia), fotógrafo e historiador de la fotografía, ha sido nombrado académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Me honra tener en mi biblioteca su Historia de la Fotografía Española.

Si me parecen notables estas noticias, es sobre todo porque tanto el cine como la fotografía son dos artes que también son espectáculo o mero entretenimiento, y por lo tanto no está en el pensamiento colectivo su naturaleza de artes.

El cine sí que ha sido llamado en ocasiones el séptimo arte; pero la naturaleza del cine moderno, más puesto al servicio del espectáculo, del pim-pam-pum de los efectos especiales, que al de la expresión artística de ideas, sentimientos y sensaciones, hace que lo del séptimo arte corresponda más a tiempos pasados, de películas en blanco y negro, que a casi nadie interesa hoy. Con el nombramiento de Borau, que sucede al fallecimiento de Fernando Fernán Gómez, la RAE mantiene el reconocimiento del cine como expresión artística literaria y como elemento difusor y condicionador del idioma. Me parece bien. Hace pocos días, con motivo del fallecimiento de Azcona, ya señalaba la importancia del guion en la obra cinematográfica. No en vano, los norteamericanos denominan al guionista como writer, escritor. El guion no deja de ser una obra literaria. Pues que siga esta representación muchos años. Por cierto, que a Rafael Azcona le propusieron en su momento ser académico de la RAE; pero en su modestia rechazó el honor. Una pena. Quizá fue quien más se lo mereció.

Respecto a la fotografía, su reconocimiento como disciplina artística aún es más ignorada por el público en general. Es curioso que en un momento en el que el advenimiento y la popularización de la fotografía digital hace que se esté realizando más fotografías que nunca, tengo la impresión que hay menos gente todavía que considera que este medio de expresión puede ser un arte. Un arte que está en crisis, por que un cambio en el paradigma tecnológico necesariamente afecta al concepto de la obra artística. En cualquier caso, la acogida por parte de la Academia de Bellas Artes de un fotógrafo, y especialmente uno que tanto ha contribuido a poner orden en la maltrecha historia de la fotografía española. Dada mi afición a la fotografía, con la que os machaco en cada entrada de este Cuaderno de Ruta, este nombramiento me pone especialmente contento. Bien es cierto que yo mismo no me atrevo a asignarme la etiqueta de «artista». Me conformaré con ser un modesto «artesano» aficionado.

La imagen de hoy, tomada en el interior de la Sagrada Familia de Barcelona, espero que sea metafórica del ascenso de las artes audiovisuales.

Ascensor y sol

 

(Pentax K10D; SMC-A 50/2)

Vía: ElPaís.com

Vía: Acerca de la fotografía. Técnica, estética y opinión

Conocer a Philip Jones Griffiths

Fotografía, Política y sociedad

Entre tanta luctuosa noticia cinematográfica, se coló días atrás también la noticia del fallecimiento del fotógrafo galés Philip Jones Griffiths. Yo no conocía a este reportero gráfico perteneciente a la Agencia Magnum. Así que me he dedicado a ver un poquito de lo que tenía que ofrecernos.

Lo primero que hay que decir es que tiene la calidad que se supone a todo fotógrafo de la prestigiosa agencia. En segundo lugar, sus poderosas imágenes en blanco y negro, su aproximación a las personas con su gran angular, denota su origen en la fotografía británica, cuyo principal exponente quizá sea Bill Brandt, fotógrafo de origen anglogermano. Si bien este último varió más los genéros y estilos fotográficos que practicó.

Volviendo a Griffiths, su principal trabajo tuvo relación con la Guerra de Vietnam y con la denuncia del uso de agentes químicos contra la población civil. La Agencia Magnum le dedica un homenaje en sus páginas. Para ver.

La imagen de hoy, tomada el pasado Viernes Santo en la Plaza del Pilar de Zaragoza. ¡Uy, que miedo el capirote!

Te veo
(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)

Shackleton y los náufragos del Endurance en la Lonja de Zaragoza

Ciencia, Fotografía, Viajes

Hoy he tenido la oportunidad de visitar la exposición Atrapados en el hielo en el que se relata la odisea de la Expedición Imperial Trans-antártica. La expedición, que partió el 1 de agosto de 1914 de Inglaterra, consistía en dos barcos, el Endurance y el Aurora. El Aurora era un barco de apoyo. El barco principal era el Endurance, en el que viajaba el líder de la expedición Ernest Shackleton, cuyo propósito era atravesar el continente antártico. Ambas tripulaciones sufrieron sendas odiseas, pero la que aquí nos interesa es la del Endurance.

¿Por qué la expedición del Endurance se hizo especialmente famosa? Entre otros motivos, por que el aguerrido australiano Frank Hurley, fotógrafo oficial de la expedición, frente a todas las adversidades, consiguió salvar numerosos negativos, copias y diapositivas en color de los avatares de la expedición. Estas fotografías son la base de la exposición, aunque hay otros elemntos audiovisuales, interactivos o explicativos que la complementan.

No vamos aquí a relatar los pormenores de la expedición. Diremos solamente que el Endurance quedó atrapado en un mar de hielo del que no pudo salir, que cuando naufragó dejando sin refugio a los expedicionarios estos trataron de regresar hacia el norte para ser rescatados, y que finalmente lo consiguieron. Ninguno murió, aunque la salud de varios quedó gravemente tocada. En total, estuvieron casi dos años, con dos inviernos antárticos casi completos en la región antártica. Una auténtica proeza. Aunque los objetivos de la expedición fracasaron casi por completo.

Si estáis por Zaragoza, la tenéis abierta hasta el 4 de mayo. No os la perdáis. Personalmente, creo que iré más de una vez a visitarla. En la imagen, la fila que había esta mañana de domingo para entrar.

Shackleton en la Lonja

 

(Canon EOS D60; EF 28/2,8 USM)

Las mejores películas sobre fotografía

Cine, Fotografía

Hoy, domingo por la mañana, me levanto pronto. Tras una opípara y agradable comida con un grupo de buena gente, ayer sábado tocó quedarse tranquilamente en casa, viendo una película en la televisión. Ni buena ni mala. Una que echaban. Así que hoy no he pasado de las ocho en la cama. Una pena, pero es así. Con tanta mañana por delante, en un momento dado me pongo a leer el último número de American Photo que he recibido a través de Zinio.

Este número me está gustando mucho. Está dedicado al cine. Fotografías con el cine como tema, gentes de cine convertidas en fotógrafos, un reportaje fotográfico sobre la actriz más sexy viva,… y una clasificación, de las que tanto gustan los norteamericanos, de las 10 mejores películas sobre fotógrafos. Primero, la clasificación tal y como se publicó en primer lugar este pasado verano en uno de los blogs de la revista.

  1. Rear Window, 1954 (La ventana indiscreta)
  2. Blow-Up, 1966
  3. Funny Face, 1957 (Una cara con ángel)
  4. Eyes of Laura Mars, 1978 (Los ojos de Laura Mars)
  5. Apocalypse Now, 1979
  6. Photographing Fairies, 1997 (Fotografiando hadas)
  7. Under Fire 1983 (Bajo el fuego)
  8. Star 80, 1983
  9. Pecker, 1998
  10. The Notorious Bettie Page, 2005

En la versión actual de la revista, la clasificación no ha cambiado; sí que se han modificado algo los comentarios.

Si algo me llama la atención es que hay varios filmes que son bastante flojos. No los he visto todos. Pero las impresiones críticas que he visto,… pues son flojitas. Obviamente, sobretodo por la parte alta de la clasificación, las películas son sobradamente conocidas y admiradas. El hecho de que estén estas películas flojitas, me hace preguntarme si es que hay pocas películas sobre fotógrafos. He de reconocer que yo no recuerdo muchas. Pero algunas se me ocurre que no está ahí.

Una que me gustú mucho fue The Public Eye (1992, El ojo público), basada en la figura del fotógrafo Weegee. Más recientemente, uno de los personajes de Closer (2004) es una fotógrafa, y esta actividad es importante en la acción. También me gustó. La importancia del personaje de la fotógrafo en The Year of Living Dangerously (1982, El año que vivivimos peligrosamente) y la calidad del filme me lleva a pensar que también esta película podría estar en la lista con ventaja sobre otras. Pero bueno,… para gustos los colores. En cualquier caso ahí queda la propuesta.

Hoy, la foto viene con el aspecto melancólico de unas antenas en el atardecer zaragozano.

Antenas
(Fujifilm Finepix F10)

Ranillas

Fotografía personal, Política y sociedad

Ranillas (3)

Es 2008. Y esto es Zaragoza. Eso quiere decir que vamos a disfrutar/sufrir una exposición internacional. Uno de esos eventos que supuestamente «catapultan» a las ciudades «al siglo XXI». Espero que sí. Imagino que a lo largo del año, tarde o temprano, es un tema que aparecerá por aquí. Yo he visitado dos de estos eventos con anterioridad; la Exposición Universal de Sevilla en el año 92, que me gustó mucho y en la que disfruté bastante, y la Exposición Internacional de Lisboa del año 98, que me gustó menos. Aunque Lisboa estaba estupenda. Como de costumbre.

En la preparación para los fastos, el Ayuntamiento de Zaragoza está adecentando algunas zonas de la ciudad, y especialmente las riberas del Ebro. Al fin y al cabo, el tema de la exposición es «el agua y el desarrollo sostenible». Una de las avenidas recien arregladas en la Avenida de Ranillas. Y mira por donde, han tenido un detalle simpático. La han ornamentado con unas simpáticas ranillas de bronce. El domingo les estuve haciendo unas fotos. Aunque la mañana estaba estúpidamente brumosa y fea. Habrá que pasarse otro día con buena luz.

Ranillas (1)
(Canon EOS 10D; EF 70-210/3,5-4,5 USM)

Fotos en el Monasterio de Veruela

Fotografía personal

Últimamente pintan bastos para gente que conozco. Una forma de paliar las malas noticias es salir a airearse un poco fuera de la ciudad. Cogemos el coche y nos vamos a pasear por el Real Monasterio de Santa María de Veruela, en Vera de Moncayo (Zaragoza).

Ver mapa

Como es mi constumbre en estos casos, cojo una cámara de fotos y hago unas cuantas. Quizá no con la dedicación que en otras ocasiones. Pero la belleza y el interés histórico y artístico del lugar merecen la pena. Os dejo algunas. Otras irán apareciendo en los próximos días.

Torre y luna

Querubines y calaveras

Columnas
(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM y Tokina AT-X Pro 12-24/4)

Una fotografía, ¿un asesino, un héroe?

Fotografía, Política y sociedad

Ayer 14 de febrero, los chicos de Xataka Foto se sentía poco románticos, y dedicaron una entrada de su blog al comentario de una célebre fotografía de tiempos de guerra. Es aquella en la que vemos a un militar survietnamita disparando a la cabeza de un prisionero del Vietcong ante la mirada de otros militares. La foto fue realizada por Eddie Adams, y el militar que dispara era una general de la policia de Vietnam del Sur llamado Nguyễn Ngọc Loan. En la página en Wikipedia del fotógrafo, cuyo enlace aparece con anterioridad o en la entrada de Xataka Foto, encontraréis la imagen.

La imagen es muy conocida. Tuvo una gran repercusión a la hora de establecer corrientes de opinión en los Estados Unidos en particular y en todo el Mundo en general sobre el conflicto del Vietnam. De alguna forma, fue el inicio del fortalecimiento de los movimientos antibélicos.

Lo que más me ha llamado la atención es que el fotógrafo, ante la caída en desgracia del general debido a la foto, siente lástima y se arrepiente de su fotografía. Siente que acaba con la vida del militar. Lo justifica. Llega incluso a considerarlo un héroe de una causa perdida, en parte, por su culpa. Adams nunca perdió el reconocimiento por su imagen y por las que tomó con posterioridad. Se le otorgaron diversos premios.

Mujer velada

Particularmente, creo que la acción del general es mala en sí misma, y además creo que sí que representa la maldad de la guerra en su expresión más clara. El fotógrafo habla de sus buenas obras antes y después, y justifica la ejecución sumaria del prisionero por la muerte previa de policías que trabajaban a las órdenes del general. Es un estado de tensión lo que le lleva a esa situación. Por este razonamiento, muchos de los crímenes de guerra que se juzgaron contra oficiales alemanes, que acabaron con condenas contra ellos, no debieran haber sido considerados como tales. Los cometieron por que se lo habían ordenado, porque estaban bajo tensión, porque su unidad había sido masacrada… muchos motivos para actuar brutalmente, irracionalmente. Así no vamos más que a la barbarie. El general de la foto no es el responsable de la guerra en su conjunto. Pero siempre será responsable de sus actos. Y por su grado de los de sus subordinados. Y en cualquier caso, la imagen sí que representa lo que significa la guerra. Aunque luego se arrepintiera de ella de alguna forma, la foto de Adams mereció la pena que fuese tomada, y mereció la pena que fuese publicada. En mi humilde opinión.

Con un tema como el de hoy, me tengo que volver al reportaje en el cementerio de Zaragoza (Pentax K10D; SMC-A 50/2).

Por fin una novedad interesante en fotografía…

Fotografía

Lo cual tiene su coña. En estos momentos, se está celebrando en Las Vegas las convención anual de la Photo Marketing Association, y como consecuencia, están lloviendo las novedades en materia de material fotográfico. Como viene sucediendo en los últimos años, las reinas de esta feria son las novedades en materia de cámaras réflex digitales. La competencia en esta materia se está volviendo muy cerrada. Poco a poco, van siendo más las marcas que ofrecen gamas de productos cada vez más amplias e interesantes.

¿Interesantes? Pues la verdad es que cada vez me parece menos interesantes. Creo que ya hace un tiempo que se fabricó la cámara o las cámaras que bastaban para que una mayoría de aficionados tomaran buenas imágenes. La carrera de los megapíxeles no me atrae, y el resto de las novedades, como los estabilizadores de imagen, los sistemas de limpieza del sensor, la visión directa, poco a poco se ven clonados en todas las marcas de una u otra forma. La información de las características técnicas en estas cámaras resulta tan prolija, que aburre su lectura y análisis.

Mujer velada

En este maremágnum, que todavía sería más confuso y borroso si observáramos las novedades en compactas, lo cual no merece la pena, de repente leo una novela que realmente despierta mi curiosidad. ¡¡¡Fujifilm presenta el prototipo de una nueva cámara para película!!! Vaya que esto si que llama la atención. Leo la noticia en DSLR Magazine, donde me sorprendo con el aspecto de la nueva cámara, que está pensada para ser utilizada con rollos de película de 120/220 para un formato del fotograma de 6 x 7 cms. El «nuevo» aspecto retrotrae a las «folding» que tan populares fueron hace 50 ó 60 años. Yo tengo, en perfecto estado de funcionamiento, pero destinada a una vitrina, una Zeiss Ikon Contessa que esencialmente tiene el mismo principio de uso que el nuevo prototipo, pero para película de 135,… ¡y siendo una cámara del año 1953! Lo cierto es que el prototipo es atractivísimo. Ya veremos si se convierte en una realidad comercial.

La pregunta que me hago también es… ¿por qué no hacen cámaras con estos bonitos diseños también con captores digitales? Me pirraría por algo como eso. Eso sí… algo más baratico que la telemétrica de Leica. Por favor.

Mientras tanto, la foto de hoy, tomada con una Pentax K10D y un SMC-A 50/2, en el Cementerio de Torrero en Zaragoza.

En busca del negativo perdido y los amores de Ingrid Bergman

Cine, Fotografía

Varios de los blogs sobre fotografía que sigo habitualmente, como T.O.P. y Foto36, se hacían eco de una noticia aparecida en The NY Times recientemente sobre el descubrimiento en Méjico de varios miles de negativos de Robert Capa tomados durante su seguimiento de la Guerra Civil española. No sólo hay negativos de Capa. También encontramos negativos de Chim y de Gerda Taro.

Parece ser que los negativos fueron dejados en París cuando el fotógrafo abandonó Europa ante el avance alemán en 1940. Creyó hasta su muerte que se habían perdido. Pero parece ser que tras numerosas peripecias, consiguieron salvarse, y muchos años más tarde, reaparecer en buen estado, tal y como parece que han confirmado los técnicos de Eastman Kodak.

Por un lado, este descubrimiento es una excelente noticia para la conservación del patrimonio histórico de la fotografía y también, dándole la vuelta a la cosa, para la conservación del patrimonio fotográfico de la historia. Pero por otro, nos puede hacer reflexionar sobre otra cosa. Los viejos negativos fotográficos han mostrado en numerosas ocasiones su capacidad para resistir todo tipo de peripecias y durar en el tiempo. Pero… ¿los archivos digitales resistirán igualmente? ¿Estamos condenados a perder la mayor parte del patrimonio fotográfico que actualmente se está generando por la volatidad de los datos electrónicos? Interesante cuestión.

Un poco de cotilleo. Mientras releo algunas de las cuestiones relacionadas con Capa, veo que fue amante de Ingrid Bergman, quien quiso llevarle al altar, cosa que no consiguió porque el permaneció fiel a la memoria de su compañera Gerda Taro, que murió en Brunete durante la contienda civil española. Por un lado, qué envidia, y por otro, qué romántico. También leo que esta pareja, la Bergman y Capa, sirvieron de inspiración a Hitchcock para la pareja protagonista de Rear Window, interpretada por Grace Kelly y James Stewart. Cómo me gusta; todo se interrelaciona. Todo tiene que ver. Todo es un todo.En la foto de hoy, una vista de las playas del desembarco de Normandía, donde también estuvo Robert Capa.

En las playas del desembarco
(Pentax P30N; Sigma 28-70/3,5-4,5)

Una tarde en el cementerio

Fotografía personal, Política y sociedad

Cuando salgo de viaje por el mundo, en mis vacaciones, no faltan las ocasiones en las que nos asomamos a los cementerios por cuyas cercanías pasamos. En buena parte de las ciudades del norte de Europa, los cementerios son lugares verdes, arbolados, situados en parques o en los alrededores de las iglesias. Y no faltan las ocasiones fotográficas en dichos entornos.

Cementerio en Ilfracombe
Ilfracombe, Devon (Inglaterra)
Fujifilm Finepix F10
Iglesia y cementerio en Ruovesi
Ruovesi (Finlandia)
Panasonic Lumix LX2
Iglesia y cementerio en el Archipiélago de Turku
Archipiélago de Turku (Finlandia)
Panasonic Lumix LX2

En España, los cementerios son distintos. Más apiñados, menos verdes, menos parques. Además, en los últimos tiempos en las grandes y no tan grandes ciudades se han puesto de moda los nichos, en los cuales se apilan de forma funcional pero altamente anti-estética los ataudes de los fallecidos.

No obstante, ayer por la tarde decidí dar una oportunidad al cementerio de Zaragoza. Aprovechando que la niebla levantó al mediodía, tome la cámara por la tarde, para aprovechar la última hora de sol antes del ocaso. Me centré en la área donde se enterraba en tierra, en el entorno de las grandes tumbas familiares. Pero también me introduje entre las tumbas más pequeñas y modestas.

Familia de Perez Abenia
¿Será Dios? Cristo está a su derecha,...

Sin embargo, lo que más me impresiona siempre es ver la cantidad de tumbas en tierra dedicadas a los niños. Edades del estilo de 9 años, 30 meses, 27 días o algunas horas son relativamente frecuentes. Y a pesar de que las fechas de fallecimiento datan de algunas décadas, son las que con más frecuencia encuentras ornadas con flores relativamente recientes. Eran otros tiempos, en las décadas de los 50 y los 60, donde además de babyboom, también había una considerable mortalidad infantil, de la que hoy en día afortunadamente nos hemos liberado.

En resumen, una interesante experiencia. Fotográfica y sociológica.

Subio a la gloria
Todas las fotos actuales:
Pentax K10D con
SMC-DA 21/3,2 y SMC-A 50/2

Una nueva librería en la ciudad

arte música y literatura, Fotografía, sociedad

En realidad hace ya unas semanas. Abrieron a tiempo para la campaña navideña. No sé exactamente cuándo. Pero hasta ayer no fui a conocer el nuevo establecimiento.

Cuando salgo de viaje por el extranjero, siempre me han dado mucha envidia las librerías que hay en muchas capitales. Algunas de ellas no mucho más grandes necesariamente que Zaragoza. Librerías de varios pisos, con estanterías llenas de títulos de lo más diverso, perfectamente organizados, encuentras en seguida lo que quieres, amplias, con agradables zonas para hojear los volúmenes antes de tomar la decisión de comprar o no comprar. En algunas de ellas no falta una cafetería, o cuando menos una zona con maquinitas para tomarte el café. No sólo es importante la literatura de ficción. En muchas de ellas, otro tipo de libros ocupan extensas estanterías. Siempre me paro un rato en la sección de fotografía. Claro.

Bien. Pues si me llama la atención todo esto, es porque lo hecho a faltar en mi ciudad. Una ciudad que, por tamaño, debería aspirar a disfrutar de varios establecimientos de estos. Las librerías más importantes y surtidas de la ciudad, no voy a mencionar nombres, suelen tener una estructura agobiante, y no siempre es fácil encontrar lo que buscas. Tal es así, que alguna cadena comercial orientada al ocio en general suele ser más visitada como librería a pesar de no estar especializada en el tema. Cierto es que no falta alguna librería más pequeña, con otro estilo, agradable de visitar como la Librería Cálamo (esta si la nombro; es mi preferida). Pero eso. No es la típica librería generalista. Está más especializada.

A lo que iba. La Casa del Libro ha abierto un establecimiento en la Calle de San Miguel y ayer fui a visitarlo. Tres pisos, amplios y bien organizados. Algunas zonas para sentarse. Una decoración despejada y luminosa. Se acerca a lo que me gustaría. No llega. Pero se acerca. Para inaugurarla me compré… un libro, claro está. África de Sebastião Salgado. Un libro de fotografías, que presenta una calidad impresionante sobre en la reproducción de las imágenes. Publicado por Taschen, tiene un precio razonable para la calidad que ofrece, como es propio de la editorial. Eso sí. Es grande, todavía no sé en que estante lo voy a poner.

La foto de hoy está recién salida del horno. Tomada esta mañana en la Plaza de Santa Marta. En un paseo que me he dado aprovechando que el día, aunque frío estaba sereno y con buena luz.

Canon EOS 10D
EF 70-210/3,5-4,5 USM
Focal: 70mm
ISO 400
Exposición: f/5,6 – 1/250s