[Televisión] Cosas de series; hasta la vista Longmire, hasta siempre Luther, y bienvenidos los políticos daneses

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En primer lugar las incorporaciones. En diversas ocasiones había oído buenas críticas de una drama político danés, BorgenBorgen es la palabra danesa para castillo, y es como se suele denominar al complejo gubernamental de Christiansborg en Copenhague, donde se encuentra el parlamento danés, las oficinas de su primer ministro y algún que otro órgano gubernamental. Lleva ya algunas temporadas en emitiéndose, así que voy a ver si me pongo al día hasta que empiece la temporada de otoño en serio en las televisiones norteamericanas. En su inicio, nos cuenta cómo la líder de un partido político minoritario llega al poder gracias a una carambola debida al desprestigio de los líderes de los partidos más importantes. Algunas de las situaciones políticas que he visto hasta ahora me han parecido un poco simplonas, pero la protagonista, Birgitte Nyborg (Sidse Babett Knudsen), y algunos de los personajes parecen tener bastante carisma, así que seguiré a por ella, a ver cómo evoluciona.

Ayuntamiento de Copenhague

Durante unas cuantas semanas, tocará pasear televisivamente por Copenhague. En la foto el ayuntamiento de la capital danesa.

Ya comenté que habían anunciado la no renovación de Bunheads. Un poquito de pena me dio. El caso es que a falta de una despedida en condiciones, algunas de sus más jóvenes protagonistas se han reunido para grabar, una última danza, una despedida final. Simpáticas. Os la dejo puesta.

Final de la segunda temporada para Longmire (Robert Taylor). Este western del siglo XXI en el ficticio condado de Absaroka, en las grandes praderas de Wyoming, empezó a la chita callando, se ha confirmado en su segunda temporada como una de las mejores series de televisión que nos llegan desde el otro lado del gran charco. Hemos asistido a todo tipo de intrigas y amenazas en ese peculiar microcosmos de rudos colonos y disntante cheyenes. Y nuevamente la serie ha ido ganando en intensidad conforme ha avanzado la temporada, combinando sabiamente la parte procedimental de cada episodio con las historias de fondo. La única pega que le pondría es que el personaje de la ayundate Vic (Katee Sackhoff), a pesar de tener su propia trama de fondo, ha perdido algo de fuerza y algo del sentido que tenía su presencia junto al viejo Longmire. Pero es una serie muy recomendable.

Frederiksholm Kanal

No tengo fotos del ‘borgen’ al que hace referencia el título de la serie, pero al fondo de este canal (Frederiksholm Kanal), algunos edificios soleados de la derecha, formarían parte del complejo gubernamental.

Adiós para siempre a Luther (Idris Elba). Menos mal que al final nos han permitido despedirnos también adecuadamente de la estupenda Alice Morgan (Ruth Wilson). El torturado policía británico, de métodos muy (¿demasiado?) heterodoxos se ha enfrentado a la que finalmente ha sido declarada como última temporada de la serie, con cuatro capítulos que han estado separados dos a dos por los casos externos, mientras que de fondo sufría la no menos heterodoxa investigación de un detective de asuntos externos, y en lo personal se le habría una nueva oportunidad de encontrar a alguien que le sacase de la soledad y de la senda de autodestrucción.  En líneas generales ha estado bien, aunque ninguna de las dos últimas temporadas ha llegado en mi opinión al nivel de la primera. Y es que en la  primera fue en la que pudimos disfrutar ampliamente de Alice, esa encantadora malvada que creo que es un personaje que marca diferencias. Que con su frialdad, ironía e inteligencia ofrece un contrapeso a la impulsividad y al todo corazón y tripas que es Luther. En esta última temporada hemos vuelto a disfrutar de ello. Eso sí, como una especie de deus ex-machina que en último resuelve (al menos en parte) las situaciones. El deus ex-machina no es un recurso argumental que me guste. Odio la llegada del séptimo de caballería cuando la situación es desesperada para los colonos cercados por los siux. Pero es Alice, y perdonamos por ello en esta ocasión la utilización del recurso. Echaré de menos a Luther. Pero confieso que, de quien estoy profundamente enamorado es de Alice Morgan.

Amalienborg

En algún momento, los políticos son recibidos por su majestad la reina, supongo que en Amalienborg.

[Televisión] Adios a las reinas inglesas y un par de novedades

Televisión

En medio de cierta apatía televisiva, y una total apatía cinematográfica, esta semana nos pondrán falta en las salas de cine, si bien es cierto es que el viaje a Berlín puede servir de excusa. Y en la cosa televisiva, como la semana pasada no hubo comentario del panorama, pues esta tengo algo más que contar.

Un par de novedades. Desde el otro lado del charco, nos llega una nueva serie policiaca, ambientada en Detroit, ciudad en tremendo declive, donde en un ambiente opresivo y duro asistiremos parece a las andanzas de unos policías corruptos que se ven involucrados en el asesinato de un compañero. El primer episodio me resultó un poco confuso, pero en el segundo se me fue aclarando el panorama, y de momento esta serie, Low Winter Sun se llama, se queda en mi cartelera. Veremos como evoluciona. Las interpretaciones son buenas y la trama puede dar de sí.

De tierras británicas nos llega una comedia de situación ambientada en un instituto con el claustro de profesores más zopenco que se haya podido ver en una serie de televisión. Se trata de Big School, protagonizada por la antigua compañera del DoctorCatherine Tate, el primer episodio me pareció flojillo. Pero en este momento hay tal ausencia de sitcoms en mi cartelera, que la mantendré para rellenar huecos tontos. Por otra parte, la primera temporada van a ser sólo 6 episodios. En fin. Ya veremos.

Y ha llegado a su fin la miniserie, no tendrá segunda temporada, The White Queen. En ella han sido protagonistas las mujeres que históricamente se vieron involucradas en las veinte últimos años de la Guerra de las dos rosas. Basada en una serie de best-sellers de Phillipa Gregory, los personajes principales han sido, siguiendo los títulos de las novelas, La reina blanca (The White Queen) que da nombre a la serie, y que fue Elizabeth Woodville (Rebecca Ferguson), reina consorte de Eduardo IV de Inglaterra (Max Irons)La reina roja (The Red Queen), que fue Margaret Beaufort (Amanda Hale), madre del futuro Enrique VII Tudor (Oscar Kennedy/Michael Marcus); y La hija del hacedor de reyes (The Kingmaker’s Daughter), Anne Neville (Faye Marsay), hija del conde de Warwick (James Frain) y esposa del desafortunado Ricardo III (Aneurin Barnard), el último rey de los York, y que tan mal parece que le caía a Shakespeare que lo describió jorobado, malévolo y traicionero.

Castillo de Warwick

El castillo de Warwick, feudo del conde de Warwick, que es uno de los personajes señalados de la serie junto con sus hijas, especialmente Anne Neville, que casó con el duque de Gloucester, posterior rey Ricardo III.

Con una producción bastante lujosa, con estupendos decorados, muchos de ellos naturales, abundancia de vestidos y aparataje de época, la serie ha arrastrado demasiado la naturaleza de estar originados en típicos best-sellers de consumo fácil, con definición de personajes demasiado lineales, poco matizados, y mezclando algún elemento sobrenatural, de «brujería», que no sé si viene mucho a cuento. La serie se deja ve, va mejorando con los episodios, aunque el episodio final me parece un tanto precipitado en su desarrollo y conclusión. El presunto amorío del rey Ricardo III con su sobrina Elizabeth de York (Freya Mavor), futura reina consorte del primer Tudor aparece como surgido de la nada, mal planteado y de desarrollo confuso y precipitado. Esto es por poner un ejemplo. También es criticable es que por los personajes parecen no pasar los años. La guapa actriz protagonistas, Ferguson, representa un personaje que tiene 26 o 27 años cuando comienza la serie y 48 años cuando termina. Pero tan apenas parece que haya pasado el tiempo. Y estamos hablando de una mujer que tuvo 12 hijos de dos matrimonios distintos, al final de la edad media… y que sólo murió 7 años después… Poco riguroso. Similares observaciones se pueden hacer de otros personajes. Los productores parecen más preocupados en que todos salgan guapos más que en una recreación creíble de la realidad.

Así pues, como resumen, producción claramente orientada al público femenino, del que los responsables televisivos suponen siempre escasa inteligencia o sentido crítico, y siempre una actitud «marujil». Lo cual lastra un producto que tenía todos los elementos para ser muy interesante, y se queda en entretenido.

La Torre de Londres

Uno de los misterios de la serie, y de la historia de Inglaterra, es el destino de los hijos de Eduardo IV e Elizabeth Woodville, a quienes Ricardo III confinó en la Torre de Londres, donde desaparecieron, y por lo que se les conoce como los «príncipes de la Torre»; el misterio de su desaparición no está aclarado. En la serie sugieren cosas pero no afirman nada con seguridad. Aunque alguna historia rara montan con la identidad de uno de los dos príncipes.

[Televisión] Cosas de series; irregularidad en las series del verano

Televisión

Como ya suponía la semana pasada, pocas novedades en este principio de agosto en mi cartelera televisiva. Si la semana pasada comentaba que había iniciado la visualización de la serie policíaca belga Salamander, lo cierto es que no he sido capaz de seguir con ella, y la he abandonado.

Dejando aparte aquellas series cuya misión no va más allá de proporcionar un cierto entretenimiento, la tónica que noto entre las que tienen alguna pretensión más es la irregularidad.

Con Dexter en el ecuador de su última temporada, la sensación es que todavía no sé por donde va a tirar la misma. Ha ido saltando de una trama a otra sin que ninguna se convirtiera en principal. Quizá el regreso de Hanna (Yvonne Strahovski) anime un poco más el cotarro, porque los conflictos entre hermanos difícilmente van a dar mucho más de lo que hemos visto.

Soto de Cantalobos

Estos días atrás de calor tremendo, hoy a suavizado, me hacen añorar las tardes de otoño en las que apetece ir a caminar kilómetros sin sudar la gota gorda, como por el Soto de Cantalobos, de las fotos de hoy.

Under the Dome, adaptación de una novela de Stephen King, era uno de los estrenos estrellas del verano. Me costó entrar en ella, y luego ha tenido momentos notables. Pero sigue con altibajos y con grandes irregularidades entre las diversas tramas que se producen bajo la cúpula. Estoy lejos del entusiasmo, moderado ciertamente, que muestran muchos medios especializados en la cosa televisiva.

Otra que no acaba de coger el tono que tenía en su primera temporada es The Newsroom. Sigue siendo una serie entretenida, pero por algún motivo que todavía no he terminado de analizar, sus personajes no acaban de tener el carisma que tenían la primera temporada. O quizá sea que los personajes/actores con más carisma de la serie tienen menos minutos y menos protagonismo, en favor de la tramas de otros caracteres que no enganchan tanto. Tengo la sensación de que, por lo que a mí respecta, por ahí van los tiros. Otros harán análisis más sesudos sobre la serie, pero no deja de ser un drama con algún tono de comedia sobre una serie de gentes.

A dos capítulos para su final, la Guerra de las Dos Rosas vista desde el punto de vista de las mujeres que nos presenta The White Queen, se mantiene a un nivel aceptable sin llegar nunca a la brillantez, salvo en la vistosidad de la adaptación a la época. En cualquier caso, en estos últimos capítulos, en los que supongo que asistiremos  al transcurrir del reinado de Ricardo III y el ascenso al poder de los Tudor, tiene que competir con la impresión que de ese drama dejó en mi hace ya tiempo el Ricardo III de Shakespeare en sus diversas versiones. Mala comparación.

Soto de Cantalobos

Durante el verano, aparte del agobio y la dura luz que hay hasta muy tarde, se te comen los mosquitos y todo tipo de bichos.

Y las dos series que me parece que mantienen su tono habitual son Longmire, que al igual que en la primera temporada va cogiendo carrerilla para ir ganando en intensidad, en este western moderno en las llanuras del medio oeste americano, y Futurama que a pesar de los años que lleva danzando, sigue manteniendo un buen tono y diversión. Probablemente, el secreto de ambas series es que ofrecen exactamente lo que prometen. Y ya decía Sabina que si dos no se engañan, mal puede haber desengaños.

Por último, el runrún internetero televisivo ha sido el anuncio del actor que será la duodécima reencarnación del Doctor a partir del especial de Navidad. Lo que desconozco, no lo he investigado, si protagonizará ya dicho especial o si hará su estelar aparición al final del mismo. Muchos comentarios y entusiasmo oigo sobre el nuevo Doctor. Lo cual no entiendo, porque sin conocer todavía cómo será la personalidad del nuevo Doctor… ¿cómo podemos saber si nos gustará? Como curiosidad, cierto episodio del principio de la temporada 4 de la era actual, The Fires of Pompeii, habrá de estar sometido a observación continua. La anterior compañera del doctor, Amy Pond (Karen Gillan), tenía allí un papelito. Y Peter Capaldi, la 12ª encarnación del personaje principal, también.

Soto de Cantalobos

Pero bueno, todo es cuestión de esperar unas semanas, a ver si desaparecen los rigores del verano en el valle del Ebro.

[Televisión] Cosas de series; fin de la primera temporada de drama carcelario y alguna cosita más

Televisión

Primero algunas cositas rápidas. Hace un año por estas fechas veíamos los primeros episodios de Bunheads, serie que recogía el espíritu de Gilmore Girls (Las chicas Gilmore), y que tuvo una temporada separada en dos, con un lapso entre los dos bloques de episodios de varios meses. Creo que era una serie majeta, con una protagonista, Sutton Foster, bastante carismática. Pues bien. Parece que los resultados de audiencia no han sido los apetecidos, y han anunciado que no habrá nuevos episodios. Lástima.

Por otra lado, pensaba que el drama policial de la chica que lo recuerda todo, Unforgettable, estaba cancelado. La verdad es que no pensaba seguir con esta serie en cualquier caso. Pero he visto el primer episodio de la segunda temporada, y creo que seguiré un poquito con ella. Entretiene. Y la chica, Poppy Montgomery, me cae simpática.

Tímidamente he visto el primer capítulo de Salamander, serie belga, con ladrones de bancos, intrigas políticas y policía cabezón que quiere averiguar la verdad de lo que pasa. Todavía no sé si la veré entera. Yo os diré. Está bien considerada, pero todavía está por ver si realmente me interesa.

Y finalmente, comentar el fin de la primera temporada de Orange is the New Black. La historia de una presa en una cárcel federal que entra para una condena corta por algo que hizo hace diez años, y que ha ido pasando de la comedia, a la comedia negra, y al drama, y está por ver si no acaba la cosa en tragedia. Empezó como una serie con muchos tópicos carcelarios, pero que fue haciéndose más compleja y más borde. Con mala baba. De las que para salir de los problemas, los protagonistas eligen meterse en problemas más gordos todavía. Me ha ido gustando más conforme han ido pasando los episodios. Y ha terminado con un duro cliffhanger. Veremos cuanto tiempo se pega en la cárcel la protagonista.

Y por ahora nada más. Si no hay novedades, la semana que viene haré repaso del estado de la situación de mi cartelera televisiva.

Grand Place

Si sigo con «Salamander», parece que nos daremos más de un paseo por Bruselas, aunque de momento no nos han sacado la Grand Place.

[Televisión] Cosas de series; Luther y poca cosa más

Televisión

Esta semana no tengo mucho que comentar en la cosa de las series televisivas. He decidido que no me interesa la versión norteamericana del crimen del puente, The Bridge, y la he abandonado con el segundo episodio a medio ver.

Todavía estoy por decidir si The Newsroom me gusta tanto como el año pasado, o no. Está más serializado, nos han presentado una serie de tramas que irán desarrollando,… y ya veremos.

En lo positivo, Under the Dome, que estuve a punto de abandonar, se ha ido poniendo las pilas, y sin ser algo especial, sí que empieza a ser entretenida. Más que suficiente para seguir con ella. También Orange is the New Black es una serie cuya primera temporada va de menos a más. Con más nivel que la anterior desde mi punto de vista, aunque son dos series que se mueven por muy distintos derroteros.

Y en lo que se refiere a novedades, sólo destaco que ha vuelto Luther, con una tercera temporada de cuatro capítulos, ya emitidos, aunque sólo he tenido ocasión de ver uno. Parece que al poco ortodoxo policía británico le están preparando un trampa importante para deshacerse de él por vía «asuntos internos». No sé. Es una serie que está muy bien, pero que baja muchos enteros sin la presencia de la inquietante Alice Morgan (Ruth Wilson). Por cierto, esta excelente actriz va a participar en la adaptación cinematográfica de una de las novelas que más me han gustado a lo largo de mi vida como lector, la Suite francesa de Irène Nemirovsky.

Bueno. De momento, aquí queda la cosa. La semana que viene tendré algunas cosas más que decir con el final de algunas de estas series.

Monumento a los judíos asesinados por el nazismo en Europa

Seleccionando fotos para un próximo evento del que ya hablaré a su debido momento. Monumento a los judíos de Europa asesinados, Berlín (Alemania).

[Televisión] Cosas de series; regresos, novedades, unas mejores, otras peores…

Televisión

Las dos últimas semanas, por mis vacaciones, no he tenido entrada televisiva los jueves. Lo cual ha hecho que, a pesar de que el verano es un tiempo más soso en lo que se refiere a las series de televisión, se me hayan acumulado una serie de novedades, que pasaré a comentar, unas más resumidas que otras.

Han vuelto Rizzoli & Isles, con su cuarta temporada.  Las dos simpáticas amigas, policía e investigadora médica de la policía de Boston, vuelven con su habitual mezcla de acción, drama y humor. No hay grandes novedades en la serie, pero es un producto simpático, que se ve con agrado, aunque no sirva más que como mero entretenimiento.

Ha vuelto Dexter en su octava y última temporada. Más oscura que nunca, especialmente por la evolución de Debra (Jennifer Carpenter) tras los acontecimientos del final de la temporada pasada. Se incorpora a la serie la prestigiosa actriz británica Charlotte Rampling, como una psiquiatra especializada en asesinos en serie que conoce el secreto de Dexter (Michael C. Hall) desde que era niño. Y un nuevo contrincante, asesino en serie también, que sabemos cómo actúa, pero no sabemos mucho más. Todavía. Espero que den a la serie el final que se merece.

Al pie del Cabezo Cortado

Después de unos cuantos días con fotos de Escocia, volvemos a Zaragoza. Fotografía tradicional con película negativa en color.

Y tenemos segunda temporada de The Newsroom, serie que me gustó mucho el verano pasado, a pesar de que la crítica norteamericana estuviera muy dividida en su consideración. Pero creo que ahí está la política metida por el medio. No niego que en algúnos aspectos era un poco tramposa; pero los episodios tenían ritmo, mezcla de humor y drama, y yo me lo pasé muy bien. La nueva temporada parece que nos la van a contar como un largo flashback, y parece que con tono más dramático. Pues bien, ya veremos. Por lo menos, Sloan Sabbith (Olivia Munn), la peculiar analista económica sigue tan guapísima como siempre. ¡Qué morena!

Entre los estrenos absolutos de nuevas series, Siberia nos traslada a la realización de un reality-show de tipo aventureros. Dieciseis participantes que son abandonados en la taiga siberiana con un equipo de rodaje, y en el que pronto se verá que algún peligroso misterio les acecha. He visto el piloto y la mitad del segundo episodio… y a la papelera de las series. No me ha llamado nada la atención. Mala. De verdad.

También ha llegado la adaptación americana de Bron/BroenThe Bridge, situando la acción en el puente entre El Paso (EE.UU.)Ciudad Juárez (Méjico). De momento, tras el primer epiodio, no aporta nada nuevo sustancial. Y el reparto me parece peor. Especialmente, la detective rubia y rarita. Diane Kruger me pareció varios escalones por debajo de Sofia Helin. Si en el segundo capítulo no aporta algo nuevo, se caerá de mi cartelera. Con bastante probabilidad.

Al pie del Cabezo Cortado

La veinteañera Canon EOS 100 con un EF 50/1,8 de primera generación, que son una combinación para hacer fotografías, con un carrete de Kodak Portra 400.

Y estoy viendo la temporada primera de Orange is the New Black, serie que se ha emitido originalmente a través de un servicio en línea. La vida en prisión de Piper Chapman (Taylor Schilling), una mujer blanca que ingresa en una prisión federal por 15 meses, por un crimen que cometió diez años antes, y cuando su vida estaba totalmente normalizada. El piloto me gustó bastante, pero los que han seguido solo me han parecido pasables. Creo que terminaré la primera temporada, pero ya veré si voy más allá en caso de que haya más temporadas.

Y hemos tenido dos finales de primera temporada. Por un lado, la británica Dates. Corta serie de 9 episodios de 20 minutos cada uno, donde se nos narran primeras citas entre gente que utiliza servicios de citas por internet. También hay alguna sucesiva. Ha habido episodios mejores y peores, y varios personajes han repetido. Quizá el más destacado ha sido Oona Chaplin, que ha montado a su alrededor un típico triángulo (rectángulo, con sus dos catetos). Si vuelve con una segunda temporada, ahí estaré. Además,… los chicos que salen son diversos entre monos y feos. Pero las chicas, cada una en su estilo, son todas monísimas.

Y se ha acabado la primera temporada de Defiance, la apuesta fuerte de SyFy por la ciencia ficción. Antiguo militar en una Tierra invadida por especies extraterrestres y modificada, en la cual ahora tienen que convivir en un mundo con toques posapocalípticos, y que ha adoptado como hija a una chica alienígena. La ciudad de Defiance, antigua Saint Louis, es el escenario de sus aventuras, donde tras una vida nómada se instala como sheriff o similar. Me ha parecido irregular y relativamente previsible. No sé si volveré a seguirla en una futura temporada que parece asegurada.

Al pie del Cabezo Cortado

Fotografías tomadas bajando del Cabezo Cortado en Zaragoza, hacia San José.

[Televisión] Cosas de series; alguna novedad destacada, retornos y ante todo, el final de la sexta de Mad Men

Televisión

Ha vuelto Futurama, oficialmente con la segunda parte de su séptima temporada. No sé muy bien, en que se diferencian dos temporadas de 13 episodios emitidas con un año de diferencia, de una temporada de 26 en la que se emiten primero trece episodios, y un año más tarde otros trece. Sobre todo cuando no hay arcos argumentales y los episodios cuentan historias autconclusivas. Bueno. Da igual. Lo importante es que Futurama ha vuelto, y al menos los dos primeros episodios han sido bastante divertidos. Y esto está bien. Muy graciosas las referencias a Flatland (Planilandia). Buen tono. Y más cachondeo con las vacaciones románticas de FryLeela, mezcladas con referencias al clásico de los clásicos Planet of the Apes (El planeta de los simios).

Ha vuelto también Perception. Por si alguién no lo recuerda, neurocientífico con esquizofrenia paranoide que hace de consultor para un simpática y pizpireta agente del FBI. Bueno, pues eso, la típica historia de policía/detective con consultor rarito. No tiene nada de especial, pero entretiene. Sin más.

Ha comenzado la emisión de Under the Dome, adaptación de una novela de Stephen King. No soy especialmente aficionado a este autor. Corrijo. No soy nada aficionado a las novelas de este escritor. Y en cuanto a sus adaptaciones cinematográficas o televisivas, las hay que me gustan, las que «meh…», y las hay que paso totalmente de ellas. Así que a pesar de cierto revuelo internetero sobre esta serie, yo la he cogido con cierta prevención. Y el episodio piloto no me ha dicho gran cosa. Desde luego, nada que no se haya visto ya previamente de una u otra forma. Le daré alguna otra oportunidad, pero…

Baker Street Station

Ya que hoy incluyo como novedad una serie británica, nos trasladamos a Londres. Donde la gente, alguna gente, mucha gente, se desplaza en metro. A pesar de que es caro. Y supongo que eso «justifica» la acción de alguna de las protagonistas. Aquí la estación de Baker Street.

También esto recuperando tiempo perdido con Dates, serie británica de capítulos cortitos de poco más de 20 minutos, en cada uno de los cuales presenciamos una cita entre dos desconocidos con ganas de ligar o de lo que sea… Citas a través de un servicio de contactos por internet por lo que llevo visto. Entiendo que a distintos personajes los vamos a ver recurrentemente en distintas citas. Por lo menos en los cuatro episodios que he visto ha salido dos veces Celeste/Mia (Oona Chaplin). Sale bien guapa esta chica. Más que como reina consorte del Rey en el Norte en Westeros/Poniente. Y es nacida en Madrid, oye; y nieta de Charlot.

En el capítulo de abandonos, decir simplemente que realmente no consigo interesarme más en Magic City y los mafiosos de Florida, y he decidido pasar de ellos.

Támesis y London Eye

Es curioso, pero hasta ahora, he visto tres episodios, no han sacado ninguna vista del London Eye. Raro, últimamente.

Pero lo fundamental de la semana ha sido el final de la sexta temporada de Mad Men. Ha sido una temporada extraña. Con un capítulo doble inicial cargado de posibilidades, algunos hemos tenido la sensación de que no se han desarrollado de forma completa. A pesar de los malos augurios que anunciaban aquellos inicios de temporada, no ha habido muertes de personajes principales; la muerte sólo ha llamado a través de una trama secundaria y algo chusca, cómica casi, que involucra a Pete Campbell (Vincent Kartheiser). Las tramas principales han pasado por:

Las dificultades derivadas de la fusión de las dos agencias de publicidad, que han afectado sobretodo a los directores creativos de ambas agencias, el protagonista de la serie Don Draper (Jon Hamm) y el procedente de la otra agencia Ted Chaough (Kevin Rahm), con Peggy (Elisabeth Moss) en medio y desconcertada, y con una relación que no se acaba de definir con este último. No daré detalles, pero la beneficiada en último término parece ser esta última.

La relación de Don con sus nuevos vecinos, y especialmente el convertirse en amante de Sylvia (Linda Cardelini), prometía mucho. Sin embargo, aunque ha dado lugar a algunos momentos claves en la temporada, no ha respondido del todo a las expectativas levantadas. Por lo menos, a las que yo tenía.

En relación con esto, ha venido los problemas familiares de Don, con un enfriamiento de sus relaciones con Megan (Jessica Paré), y los problemas con su hija mayor Sally (Kiernan Shipka) especialmente cuando esta descubre lo que no debía e inicia su flirteo de adolescente con el lado peligroso de la vida. A Betty (January Jones) la tenemos prácticamente de artista invitada, salvo uno de los episodios donde pasan cosas que no pensábamos que volvieran a pasar. La verdad es que en esta serie todo el mundo tiene su momento de gloria, de un modo u otro.

Y finalmente, el progresivo descenso a los infiernos de Don a través de la bebida, en una relación de causa-efecto, donde nunca podemos identificar si bebe por el ambiente y los problemas que se crea y le rodean, o si estos están causados por la propia bebida. Lo que sí detectamos es que empieza a estar cansado de vivir siempre en un mentira. Y empieza a mostrar rasgos de sinceridad, que todavía no sabemos si son para bien o para mal.

Teniendo en cuenta que estamos ante una de las mejores series de la ficción televisiva, considero que la temporada ha sido irregular, excelente comienzo y un buen final, que nos lanza los temas que dominarán la séptima y última temporada de la serie. Pero entre medio, cierta irregularidad con destellos de lo que siempre nos ha maravillado en esta apasionante historia a través de la década de los años sesenta del siglo XX.

Támesis y City

Pero, eso sí, alguno de los protagonistas trabaja en la City. Siempre en construcción.

[Televisión] Cosas de series; despedida al capo de los Soprano, despedidas de algunas enfermeras, la historia real de un juego de tronos y algunas cosas más

Cine, Televisión

En primer lugar, un recuerdo a James Gandolfini (1961 – 2013), el inefable Tony Soprano, protagonista de una serie, Los Soprano, cuya primera temporada vi y no me disgustó, pero que no supo engancharme, porque en el tema de las cosas de mafiosos me cuesta mucho entrar. Descanse en paz, en el cielo de las gentes del cine, que ya he dicho muchas veces que es el único cielo en el que podría llegar a creer. Para las gentes del cine y sus aficionados. Casi cualquier otra opción de otra vida después de esta me suena infernal.

Esto me da pie a comentar algún regreso a la pequeña pantalla, el de Magic City, una serie de mafiosos en Miami a finales de los años cincuenta del siglo XX, que no estuvo mal en su primera temporada, pero sin un brillo extraordinario tampoco. Lo habitual de mafiosos, con culos y tetas. El primer episodio de la segunda temporada no me enganchó mucho. Ya veremos.

Polaroid de Sarah Connor (Terminator)

Hoy las fotos están a tono televisivo, porque están tomadas en una exposición que actualmente se celebra en Zaragoza, para la promoción del canal de televisión SyFy, especializado en fantasía y ciencia ficción. Aunque la mayor parte de los objetos corresponden más a películas para pantalla grande que ha ficción televisiva. Aquí, una polaroid de Sarah Connor, a quien bien conocerán los aficionados a Terminator. Es la Sarah cinematográfica y no la televisiva, que ahora anda haciendo de reina incestuosa en Westeros.

Mosquito en ámbar (Jurassic Park)

Y quien no sabe a estas alturas que ha partir del estómago de un mosquito atrapado en ámbar se puede fabricar un dinosaurio. Eso nos decían en Jurassic Park. Eso sí, mezclado con ADN de rana. No estoy bebido; eso es lo que decían.

Ha habido algunas novedades en esta semana. Una que no me ha interesado nada y que ni siquiera terminé de ver su primer capítulo, una historia banal de detectives privados, con la típica pareja de maromo y pibón, King & Maxwell. Puede que esté entretenida, pero como no me enganchó a la primera… Y mira esto me recuerda que un estreno reciente, Graceland, sobre policías infiltrados, tampoco me ha enganchado, no llegué a ver terminar su segundo episodio.

Más interesante ha sido el estreno de la británica The White Queen. Seguro que muchos habéis oído hablar, por aquí por ejemplo, de Game of Thrones (Juego de Tronos). Bien, pues siempre se ha dicho que esta historia fantástica está inspirada en la Guerra de las Dos Rosas, conflicto dinástico de la Inglaterra del siglo XV que culminó con el ascenso al poder de los Tudor. Pues bien, aquí nos van a contar algunos episodios de la historia real pero desde el punto de vista de las mujeres que estaban detrás de aquellos aspirantes al trono inglés y demás conspiradores. Debería ser tan interesante o más como la historia ficticia. El primer episodio no ha estado mal, pero me ha dejado con ganas de algo más de rasmia. He de decir que siento debilidad a este periodo de la historia inglesa y se lo debo también a una serie de televisión que adaptó la novela de Robert Louis StevensonThe Black Arrow (La flecha negra). Hubo dos series que adaptaron a la pequeña pantalla esta historia, una inglesa y otra italiana. Parece que la que emitió la televisión española fue la segunda. Yo no recuerdo eso con precisión. Lo que sí que sé es que me llevó a leer el libro, y que eso es algo que sí recomiendo.

Máscara de Guy Fawkes (V de Vendetta)

La máscara del traidor Guy Fawkes que vemos en el cómic y en la película de V from Vendetta se han hecho mundialmente famosa, y son un símbolo de rebeldía al statu quo político en todas partes.

Kriptonita (Supermán)

Pero vayamos a algo más ligero, y recordemos que con un cristalito verde, de Kriptonita, Supermán se nos quedaba hecho un alfeñique.

Final de temporada para Save Me. Creo. Y probablemente de la serie, que ha pesar de los esfuerzos de su protagonista, Anne Heche, ha resultado bastante mala. No sé. Si volviese, no seguiría con ella. Han sido siete episodios, aunque en algún sitio vi que iban a emitir ocho. Bueno. Por mí, está finiquitada.

Ha llegado al final de su quinta temporada Nurse Jackie, protagonizada por Edie Falco, la que fue «esposa» de Gandolfini en Los Soprano. Hemos tenido a una Jackie en la que a pesar de haberse mantenido libre de drogas durante un año, los problemas han continuado. Especialmente en el campo de la hija mayor, que se le parece más de lo que desearía, especialmente en lo del consumo de lo que no debe, y también en las cosas de lo romántico. A mí me ha gustado, pero el final ha resultado un tanto… uiggg… y no sé si para bien o para mal. Yo sigo enganchado a ella, y la espero dentro de un año.

Unicornio (Blade Runner)

Este es uno de mis objetos favoritos; por casa tengo uno. El unicornio de Blade Runner, que tantos ríos de tinta a hecho correr a partidarios y detractores del montaje del director o del montaje original de la película.

Cuaderno de notas del Dr. Jones (Indiana Jones y la Última Cruzada)

Otro de mis favoritos, el cuaderno de notas del Dr. Jones, padre, en Indiana Jones and The Last Crusade. Con el tiempo, la sensación generalizada es que puede ser la mejor película de la saga,… aunque yo le tengo mucho cariño a la primera y original.

Y de la enfermera Jackie en Nueva York a la enfermera Frankie en Bristol. Ya comenté que parecía que la televisión británica quería explotar la cosa de las profesiones sanitarias del National Health Service, y que tras las comadronas de los años 50, nos traía ahora a los enfermeros comunitarios de la época actual. Como aliciente, su protagonista, Eve Myles, actriz galesa que procede del universo de Doctor Who, a traves de Torchwood. Incluso ha habido algunas bromas y referencias a estas en la serie, donde también ha participado haciendo de doctora antipática, muy antipática, Jemma Redgrave, que también parece que puede convertirse en un personaje recurrente de las aventuras del Doctor. Pero con un papel mucho más simpático. El caso es que la serie me ha decepcionado. He aguantado hasta el final porque eran sólo seis capítulos. Pero el personaje de Frankie me ha resultado un poco cargante. Si vuelvo, no creo que me reenganche.

Pronto habrá más estrenos de verano y algún regreso que otro. De momento, y con poca cosa en cartelera, también revisando algunas cosas viejas.

La pistolita de J (Men in Black)

Impagable la cara de J cuando en Men in Black K le da esta pistolita para enfrentarse a los marcianos.

La bola del Jefe John Anderton (Minority Report)

Una de las pocas películas que me gustan de las que ha protagonizado Tom Cruise; aquí tenemos la bolita que le acusa de ser un futuro criminal en Minority Report.

Daga fremen (Dune)

Y finalmente, un intento fallido, el Dune de David Lynch, que intentó trasladar a la pantalla una excelente novela de ciencia ficción y aventura. Aquí una daga fremen, el pueblo de las dunas del desierto, los que cabalgan en los gigantescos gusanos de las arenas.

[Televisión] Cosas de series; The Fall, una banda de jazz en problemas, y alguna cosa más

Televisión

Pocas novedades en estas semanas que nos acerca al verano. Al tórrido verano del valle del EbroWinter is coming, dicen con terror en Westeros, recordando la entrada de ayer, también televisiva. Con similar pavor decimos por aquí, Ya está aquí el verano, ya está la calor. Pero no nos despistemos. Pocas novedades decía. Hace unos días comenzó Graceland una de policías encubiertos en las playas surferas del sur de California. Las únicas expectativas son que la acción sea divertida y las chicas guapas. Ya veremos. También empecé a ver una especie de mujeres desesperadas, versión criadas mejicanas en casas pijas californianas, pero no pasé de los primeros 15 minutos. Por si a alguien le puede interesar, se llama Devious Maids.

Llegó a su fin la corta segunda temporada de Men at Worksitcom sin mayor trascendencia sobre cuatro compañeros de trabajo en una revista, que intentan ligar con más o menos éxito, que se plantean cuestiones sobre la amistad y el compañerismo, y que en general es olvidable pero entretiene en una época con pocos productos razonables en el campo de la comedia de corta duración. Pase.

Pasarela en Casablanca

En los dos últimos años he puesto varias de mis viejas cámaras para película tradicional en marcha de nuevo. En principio, las más clásicas. Pero hubiera sido de desagradecido no haber puesto en marcha la Canon EOS 100, que tanto usé en su momento. Un carrete de Kodak Portra 400, y un par de paseos por el Canal Imperial de Aragón. Uno bajo el sol con el moderno EF 40/2,8 STM, y otro bajo la amenaza de la lluvia con el viejo EF 50/1,8 de primera generacion.

Y ahora vamos con dos temas de mayor enjundia.

En primer lugar, he rescatado una miniserie británica, Dancing on the Edge, de cinco capítulos y un epílogo. El primero y el quinto de hora y media de duración, los restantes y el epílogo de una hora. Nos cuenta esta miniserie la historia de Louis Lester (Chiwetel Ejiofor) y su banda de swing en el Londres de principios de los años 30 del siglo XX. Con el apoyo del periodista Stanley Mitchell (Matthew Goode) que los presentará a la aristocracia más snob, conseguirán cierto éxito, hasta que un crimen en el que morirá su cantante solista principal, Jessie (Angel Coulby), les complicará la vida, especialmente cuando las sospechas empiecen a recaer en Louis.

Reloj de Sol

En una de las series que comento hoy, uno de los personajes, Sarah, interpretado por Janet Montgomery, hace de fotógrafa a principios de los años 30. Y la vemos pasearse con una Leica III.

Esta serie, a priori, tenía muy buena pinta, por la buena ambientación de las series británicas de época y por su llamativo reparto de gentes tanto del cine americano como de la televisión británico. Además de los mencionados, John GoodmanJacqueline BissetJenna Coleman (la actual compañera del Doctor), Joanna Vanderham (protagonista también de otra serie de época cuya primera temporada vimos haces unos meses), y otros, dan crédito de las pretensiones  de la serie. Sin embargo, se ha quedado simplemente en bien hecha y entretenida, pero con un poquito de falta de garra. No obstante, se deja ver con agrado, especialmente a los aficionados de los dramas de época.

Viejas maderas

Grave error, puesto que la acción comienza en 1932, y el modelo III de Leica no apareció hasta un año más tarde. Pero la luce muy bien.

El plato fuerte de la semana ha sido el capítulo final de la primera temporada de The Fall, serie de la BBC realizada en el norte de Irlanda, en Belfast, y que plantea el enfrentamiento entre un asesino en serie de mujeres jóvenes independientes y atractivas, a quien conocemos desde el principio, Paul Spector (Jamie Dornan), y una inspectora de la policía inglesa que ha acudido para apoyar a la policía norirlandesa en el caso, la extraña y excéntrica Stella Gibson (Gillian Anderson). Hay más tramas paralelas, basadas en la viciada y dividida sociedad de Belfast. Es una serie intensa, donde las interpretaciones y las complejidades de los personajes dominan sobre la acción propiamente dicha. No es al fin y al cabo una serie de crímenes y misterios; el espectador sabe todo lo que tiene que saber. De lo que se trata es de sufrir con los caracteres las propias contradicciones de su propia condición. Está bastante bien. Aunque no apta para espectadores con tendencia a distraerse. Hay que mantenerse concentrado.

El roble del Canal

También es llamativa la extrema nitidez de las copias que obtiene, que no se corresponde con el aspecto de las copias de aquella época. No es que el Elmar 50/3,5 sea malo,… es que el conjunto de películas de la época, pequeño formato, y objetivo no permitía ese aspecto a las copias. Demasiado pulida la ambientación de la serie.

Cabezo cortado

Para colmo, en un momento le regalan una Contax I, con la que le dicen que podrá hacer fotos en cualquier circunstancia porque es «más rápida». Ciertamente, el obturador de la Contax llegaba a 1/1000 seg, mientras que las Leicas de la época se quedaban en 1/500 seg. Pero eso no significa que con las películas de entonces de uno 10 ISO de sensibilidad, y con teleobjetivos que como mucho abrían a f/4,5, pudiera hacer fotos en los oscuros pasillos de las áreas del servicio de un viejo hotel. Pero bueno, esto son quisquillas de un aficionado a la fotografía un poco petardo.

[Televisión] Cosas de series; extra Game of Thrones

Televisión

Generalmente, hablo de televisión, en mi serie de artículos Cosas de series, los jueves. Pero hago especiales en algunas ocasiones. Cuando termina una serie después de exitosa carrera y varias temporadas mereciendo mi atención y mi aprecio, o si por algún motivo estoy especialmente enganchado a ella. Pocas hay de estas. Pero alguna hay. Y después del episodio noveno de su tercera temporada una de ellas es Game of Thrones.

Entendámonos, si ahora viene alguien y me pregunta, ¿me puedes resumir la historia de lo que ha pasado en la serie hasta el momento?, mi respuesta sería «No», o «Unos cuantos que quieren ser reyes o reinas, se putean entre sí, y de vez en cuando la chicas salen en pelotas, todo ello en un medioevo con toques mágicos». Poco más podría explicar de forma coherente. La cantidad de tramas y personajes que se manejan en esta historia es excesiva para mis pretensiones iniciales de pasar un rato entretenido. Y tengo otras cosas en la cabeza como para dedicar recursos a mantener en la memoria las relaciones y pretensiones de todos ellos.

Castillo de Peñafiel

La acción de «Game of Thrones» se sitúa en un mundo ficticio, unos dicen que alternativo a la Europa medieval, otros dicen que una versión medievalizada de la Tierra moribunda. Por lo de los inviernos raros y largos y esas cosas. El caso es que repasando mis fotografías de mi viaje a Portugal de hace 15 años, un simple recorrido por la Península Ibérica sirve para encontrar tremendos castillos, como el de Peñafiel.

De hecho, cuando empezó la primera temporada, lo dejé, pasé de ella, me dije «Otros que buscan el estilo del Señor de los Anillos, pero con sexo», y decidí que era algo que no me interesaba demasiado. Pero un poco por azar, volví a ver los primero episodios. Y decidí o me di cuenta de que aunque no siguieses la trama con detalle, todos ellos tenían momentos de cine en pequeña pantalla interesante. Por las tramas, por los diálogos, por las interpretaciones, por la ambientación, por la traslación a un mundo alternativo más rico de lo que había pensado anteriormente… y me enganché. De forma tímida al principio. Pero ya los últimos capítulos de la primera temporada me mostró que aquí no valían los tópicos del género de aventuras tradicional, que cualquier cosa podía pasar, que no había personajes protegidos, que no siempre ganan los buenos y que los matices y las posibilidades son muchas.

Órreo en sur de Orense

O rústicas poblaciones con construcciones de piedra tradicionales como los hórreos de la provincia de Orense.

La segunda temporada me sirvió para engancharme a algunos personajes. Me encantan los Lannister. Todos menos uno, que todo el mundo que vea la serie podrá imaginar. Sus reuniones de familia son de lo más divertido, lo cual se ha manifestado especialmente en la tercera temporada. Me gustan muchos de los personajes secundarios, que muchas veces son más interesantes que los protagonistas. Me gusta Arya Stark, de hecho es la única que me gusta de los Stark, que a priori eran los presuntamente majos y simpáticos… Me gusta la pelirroja… Y Margaery,… bueno, esta porque «se parece mucho» a Ana Bolena… y es mucho más peligrosa… Y muchas cosas más…

Valle del Duero

O profundos valles con sus laderas sembradas de viñas, como en el recorrido portugués del Duero.

Y en la tercera temporada, me ha gustado porque ha habido episodios magníficos, espectaculares desde muchos puntos de vista. Si me descuido, acabaré enterándome de qué va la serie, acabaré entiendo todo este guirigay de personajes y tramas. Y sobretodo, me encanta que me sorprendan. Me gusta que no haya ideas preconcebidas, salvo que hayas leído previamente los libros, cosa que no me apetece hacer, porque son unos tochos de mucho cuidado, y la serie televisiva me colma plenamente. Y claro, disfruté como un enano con el noveno episodio de este tercera temporada. Que hay que ver. Varias veces. Ya me gustaría que en el cine para pantalla grande hicieran películas de aventuras con guiones e historias como estas.

Ría de Aveiro

O curiosos barcos que surcan los mares, como los tradicionales de la ría de Aveiro. Todo ello sin salir de Poniente. Porque poco hay más al poniente en Europa que la vieja Iberia.

[Televisión] Cosas de series; puentes, parcialmente muertos, noticias del Doctor y las sorpresas en Poniente

Televisión

En estas semanas de baja actividad seriéfila, por el verano sobre todo, algunas cosas suceden y otras las provoco yo mismo. Alguna corrección a lo dicho en entradas televisivas anteriores, por ejemplo. El undécimo doctor, Matt Smith, se despedirá en el especial de Navidad, cosa que no sabía cuando dediqué a la serie una entrada en exclusiva hace unos días. Así que la octava temporada de la época actual de Doctor Who tendrá como protagonista al duodécimo Doctor. Se abren las apuestas sobre quién será.

La comidilla seriéfila de la semana ha sido el capítulo noveno de la tercera temporada de Game of Thrones. Se confirma que el momento clave de las temporadas de esta serie no es su capítulo final, sino el penúltimo. Y la verdad es que a mí me dejó sobrecogido, y he de reconocer que dado que me gusta que me sorprendan, y que las cosas no sean obvias, ni lineales, ni maniqueas, ni simplonas,… pues me ha encantado. Otros están enfadados. Lo cual me parece curioso porque se supone que la serie sigue la línea argumental de las novelas, por lo que los lectores de las mismas debían estar al tanto. Un comentario más amplio después del último capítulo de la temporada.

Montones de bicicletas

En 2001, octubre, visité tanto Copenhague como Malmö, ciudad a la que pasamos en tren atravesando el puente que en la entrada de hoy da nombre a una de las series comentadas. Aunque ahora no tengo claro si este montón de bicicletas estaba en Malmö, o en la vecina y coqueta ciudad universitaria de Lund, que también visitamos.

Había leído varios comentarios elogiosos sobre la serie suecodanesa Bron/Broen. El puente, en ambos idiomas. Lo cierto es que su primera temporada ya tiene un tiempo, se estrenó en 2011 en sus países originales, aunque alcanzó cierta fama por su emisión en la televisión británica el año pasado. Un crimen que sucede justo en la frontera entre SueciaDinamarca en el puente del Oresund, que da nombre a la serie. Crimen que no será único sino una serie de ellos, de aparente contenido social contras las deficiencias del sistema. Y que al final desembocará en una historia de venganzas. Dos policías protagonistas. El policía danés, interpretado por Kim Bodnia, empático y simpático, demasiado con las mujeres a pesar de ser algo feote lo cual le causa muchos más problemas de los que quisiera, y la policía sueca, interpretada por Sofia Helin, una mujer de buen ver, pero de extraña personalidad, con dificultades en la relación social, aunque respetada por su integridad y trabajo concienzudo. Detrás de todo esto la típica realización escandinava, fría, distante y hasta cierto punto inquietante. Un mareo de idas y venidas entre MalmoCopenhague, y una serie bilingüe pero en la que un espectador español no es capaz de saber si están hablando en danés o en sueco, salvo si el contexto lo permite. De todas formas, está bien, muy bien. Me ha gustado mucho. Ahora se anuncia una adaptación, no sé si de la historia o sólo de la idea, en los EE.UU., situando el crimen en la frontera con Méjico. Ya veremos… Se titulará, mira tú por donde, The Bridge.

Cruzando el Oresund en ferry en Helsingør

Antes del túnel y el puente del Oresund, el paso entre Dinamarca y Suecia a través de este estrecho se hacía en ferry; servicio que ha desaparecido entre Copenhague y Malmö, pero permanece entre Helsingør y Helsingborg.

Y también he visto, total son tres episodios, In the Flesh. Serie de zombies británica, con algunos toques de originalidad. En esta ocasión, los muertos vivientes pueden ser puestos en tratamiento y reinsertados en la sociedad. No se les llama muertos vivientes, sino personas que han sufrido el síndrome del parcialmente muerto. Así que el interés está en la reintegración en sociedad de los que lo han padecido, en la reflexión sobre la reacción de la gente hacia los que son diferentes y son vistos como una amenaza,… y bueno muchas lecturas sobre su interpretación metafórica se pueden hacer. La idea es interesante, no es de miedo, va de otra cosa, aunque me ha parecido irregular en su desarrollo. Pero bueno. Son tres capítulos. Parece que va a haber más.

Isla central del paso carretero y ferroviario del Oresund

Puesto que el paso carretero y ferroviario del Oresund está junto al aeropuerto de Kastrup (Copenhague), no es difícil ver la obra desde el aire al aterricar o despegar con el avión. Sin embargo, en estos momentos me resulta difícil determinar si esta fotografía corresponde a ese hecho, o más bien es la isla intermedia del puente del Gran Belt (Storebælt), otro de los estrechos bálticos, entre dos de las islas danesas. Casi con toda seguridad es esto último, porque se ve puente a ambos lados de la isla artificial. En el Oresund, a la isla artificial central por un lado hay puente y por el otro un tunel.

[Televisión] Cosas de series; despidiendo familias de todo tipo, y lo floja que pinta el verano

Televisión

Con la mayor parte de las series que nos han acompañado en la temporada 2012-2013, queda finiquitar por aquí alguna cosa, y algún comentarios sobre alguna novedad.

De las novedades relacionadas con el verano que se nos viene encima, he probado dos comedias de situación. Una la he abandonado al segundo capítulo. Ya hablé de ella la semana pasada, The Goodwin Games, y salvo que la chica es mona y la habíamos visto en alguna serie previa, nada de interés. Fuera. La otra, con Anne Heche al frente como una despendolada y calamitosa esposa, madre y amiga, que de repente tras estar a punto de morir atragantada siente que le habla una especie de dios, y que tiene que arreglar las cosas. Se llama Save Me. Tampoco promete mucho. No pinta bien la temporada de verano.

Nos resarciremos porque han vuelto las aventuras de cierto sheriff de las grandes praderas, Longmire, y que ha vuelto con un muy buen episodio inicial en su segunda temporada. Espero grandes cosas de esta serie que el año pasado fue de menos a más, dejando muy buen sabor de boca.

Paisajes urbanos

Hace unos días le cacé el soviético Industar-22 50/3,5 a la Olympus OM-D E-M5; que dura la lucha contra la pérdida de contraste por reflejos internos. Parque Pignatelli.

Paisajes urbanos

Y si el motivo que queréis fotografiar tiene abundante detalle, ni se os ocurra ponerlo en el borde del fotograma. Parque de la Memoria.

Me he puesto también con una serie suecodanesa que ha recibido cierta atención estos meses atrás. Bron/Broen, el puente en sueco y danés respectivamente, nos va contando el caso de un asesino en serie, con ínfulas de justiciero social, y cuyo primer crimen sucede en el puente del Oresund, que une ambos países nórdicos. De ahí el título. Estoy viendo a episodio por día, por lo que la semana que viene os cuento más y mi impresión global. Pero de momento me tiene muy enganchado.

También he visto la corta temporada inicial de Rectify. Los primeros siete días tras la salida de la cárcel de un reo condenado a muerte, y que después de diez años, su caso es revisado y sale en libertad. Con unos problemas tremendos para estar en el mundo real. Que además está en el profundo sur de los Estados Unidos, que parece que no es el lugar más acogedor. Dos cosas; no sabemos si fue o no responsable del crimen por el que se le condenó inicialmente y, la verdad, no importa. Excelentes interpretaciones, principalmente de su protagonista, Aden Young, y su interrelación con la guapa mujer de su hermanastro, Adelaide Clemens, que además es una cristiana integrista. Esta chica que parecía que iba en papel menor, ha tenido algunos de los momentos más morbosos de la serie. La vimos en Parade’s End. Muchas ganas de que vuelva.

En el lateral de Helios

Ya que hablamos de puentes, estuvimos dando un paseo, a cuenta de mi convalecencia, entre los puentes del Ebro. Por el de Santiago no pasa el tren como en el del Oresund, pero no falta el tranvía.

¿Qué sujeta qué?

Luego, mientras nos tomábamos algo al resguardo del viento, nos preguntábamos si el puente de la Almozara sujeta a los troncos arrastrados por el río,… o es al revés. Esta posibilidad nos dejó un poco inquietos.

Se nos ha ido también la cuarta temporada de Modern Family. Qué decir de esta serie que no esté dicho ya. Aunque quizá ya no sorprenda tanto, sigue siendo una de las series más inteligentemente divertidas de la televisión actual, con su elenco aparentemente en constante estado de gracia interpretativa. Puesto que todos ellos nos han ido dando muestras en temporadas anteriores de su personalidad y cualidades, quizá este año haya tocado la revelación de Lily (Aubrey Anderson-Emmons), la pequeña de la familia si no contamos al recién nacido. Momentos hilarantes. Y sobre todo aquel dunphysmo, en aquel memorable capítulo en el que Phil (Ty Burrell) aleccionaba a su hija univesitaria:

Success is one percent inspiration, ninety eight perspiration and two percent attention to detail.

El éxito es un uno por ciento de inspiración, un noventa y ocho de sudor y un dos por ciento de atención al detalle.

En dos palabras, im-presionante.

Finalmente, me enteré el otro día, que para el otoño próximo se nos viene encima una serie titulada Resurrection. Y al conocer la línea argumental, me pregunté si sería un adaptación norteamericana de la francesa Les Revenants. No me ha quedado claro todavía, pero tenía guardada esta última, porque cuando la vi, aunque me gustó, sentí que por falta de concentración me había perdido cosas. La he vuelto a ver. Es buena. Mejor de lo que parece. Y efectivamente hay que poner mucha atención para no perderse detalle.

Qué bruja más pícara

En ese mismo paseo nos encontramos con esta pícara brujita, que seguro que no sería del gusto de los paletos del Profundo Sur de Rectify… pero a nosotros nos pareció la mar de bien.

Diálogo de ranas

Y finalmente, uno de los logros de los apaños de la expo fueron las ranitas de Ranillas. Qué simpáticas. Aunque la mayor parte hayan quedado escondidas por la vegetación… ¿no? ¿O las quitaron? No sé. No me importa.