[Televisión] Cosas de series; hoy tocan series británicas

Televisión

Sí. Hoy la cosa va de británicos. Aunque antes quiero anunciar la baja definitiva de mi cartelera de New Girl. Ni siquiera yo mismo soy capaz de explicar porque no la había dado de baja antes. Cada vez me hacía menos gracia, y los personajes me empezaban a caer muy gordos. Incluso Zooey Deschanel, que tradicionalmente me ha parecido un encanto, empieza a parecerme una pesada de mucho cuidado. Dicho lo cual, y mientras esperamos con paciencia la celebración del 50º aniversario del Doctor vamos con un par de series británicas. Una que termina periplo otoñal, aunque quedamos a la espera del especial de navidad que seguro que viene con sorpresas, y una miniserie, protagonizada por uno de los «doctores».

Cuarta temporada de Downton Abbey

Definitivamente, el culebrón de época de lujo de la televisión británica ha encontrado su tono. Después de una primera temporada que nos sorprendió a todos, siguieron dos más que aunque de buen nivel, eran considerablemente más irregulares, y tenían en común que para quedar totalmente apañadas y satisfactorias dependían de espectacular y definitivo especial de navidad. Este año, lo cierto es que no ha habido irregularidades. Han encontrado su tono. Es cierto que hay tramas más importantes que otras, más interesantes que otras. Incluso hay alguna trama prescindible. Pero es estupendo ver los capítulos de esta serie.

Desde luego, ya podemos asumir, como imaginábamos, que ya sólo queda una protagonista absoluta, Lady Mary (Michelle Dockery). Siempre ha sido el personaje más importante de la serie, pero siempre compartía protagonismo con otros personajes. Ya no es así. La viudez, como también suponíamos, le ha sentado de maravilla. Todo el resto de las tramas pivotan de una forma u otra a su alrededor. Incluso la trágica historia de los Bates, en la que más que las desgracias de Anna (Joanne Froggatt), lo que mola son las torvas miradas de Bates (Brendan Coyle), con la duda final de si «ha sido él o no ha sido él». Comprobaréis que evito destripar argumento. Parecía que Lady Edith (Laura Carmichael) iba a subir un escalón, pero no. Ha seguido siendo la trama secundaria, de la hermana triste de la familia. El único que va poco a poco remontando de la sosez general de los personajes masculinos de la serie es Branson (Allen Leech). Incluso parece que somos muchos los que de vez en cuando sospechamos que podría llegar a un papel principal junto a Lady Mary. Claro que ha aparecido por ahí una maestrilla un poco «rojilla» (Daisy Lewis)… que no sé yo…

Ni que decir que la salsa y el ingenio de la condesa viuda de Grantham (Maggie Smith), aunque empieza a acusar los achaques de la edad, y eso puede querer decir malas noticias, visto cómo las gastan los guionistas. Muchas cosas van a pasar para navidad. Seguro. Entonces será el auténtico cierre de temporada. Pero ya sabemos que el próximo otoños volverán los Crawley a nuestros televisores.

Edimburgo

El entretenido episodio final de «The Escape Artist» transcurre en tierras escocesas, con juicio en los juzgados de Edimburgo…

Una miniserie, The Escape Artist

Este otoño hemos podido disfrutar de esta miniserie de abogados y crímenes de tres episodios, que realmente ha tenido su interés. Nos ha contado la historia de un abogado de éxito Will Burton (David Tennant), que se mueve con gran habilidad entre los resquicios del sistema penal británico, lo que supone en un momento la desesperación de su contrincante en el estrado Maggie Gardner (Sophie Okonedo). Pero en un momento dado ofende a uno de sus clientes, Liam Foyle (Toby Kebbell), y poco después aparece muerta su mujer, muerte de la que se acusará a FoyleBurton es testigo y no puede llevar la acusación. Y Gardner se encargará de la defensa de Foyle, usando las mismas armas que habitualmente usa Burton.

Dicen que la trama habitual de una obra de ficción se descompone en planteamiento, nudo y desenlace. Lo que nunca pensé es que el planteamiento durase los dos primeros episodios y el principio del tercero, y que el nudo y el desenlace real, del auténtico misterio que hay que desentrañar estuviesen comprimidos en los dos tercios finales del episodio final. Que es muy interesante, y que hace que la serie en su conjunto esté bastante bien. Eso sí Tennant aparece últimamente hasta en la sopa. Y parece que en el aniversario del Doctor será coprotagonista del episodio.

Ah, se me olvidaba. «The escape artist» era el apodo del maestro del escapismo, Houdini. Aunque aquí, de donde hay que escapar es del inevitable destino en prisión cuando eres culpable de asesinato.

Bosque de Cruach Tarbeit

… y crimen entre los bosques de las bellas tierras escocesas. Aquí el de Cruach Tarbeit.

[Televisión] Cosas de series; una serie española, por una vez que no quede

Televisión

He decidido darle una oportunidad a la ficción televisiva de producción nacional. Creo que desde que intenté ver Crematorio¿Qué fue de Jorge Sanz? no empezaba a seguir una serie española. Y aquellas, aunque tenían cosas que no estaban mal, no consiguieron engancharme, y no las terminé de ver. Quiero recordar que para que me enganche a una teleserie no sólo tiene que estar bien hecha, sino que además me tiene que interesar de lo que trata. Y también se dan los «guilty pleasures». Ya sabéis si habéis visitado estas entradas alguna vez; series que llenas de defectos, por algún motivo, no puedo dejar de verlas. El caso es que con las series españolas hace mucho, mucho, mucho, mucho tiempo que no recuerdo una que me enganche. Ni siquiera como «guilty pleasure». ¿Qué posibles motivos hay para esto?

Las interpretaciones. Me pasa también en el cine español actual, sobretodo con intérpretes jóvenes que han salido de la televisión. No están cuidadas. No están curtidos. No me parecen buenos. Y no me creo los personajes que componen.

La penosidad de las series históricas. Soy consciente de que en ninguna producción histórica televisiva del mundo, salvo en alguna honrosa excepción británica, son especialmente fieles a la historia. Pero algún capítulo suelto, o fracción de ellos, de las series españolas de trasfondo histórico que se han puesto de moda me ha producido auténtico sonrojo y bochorno. Ni me arriesgo ya.

La caspa. Sí, esa cutrez prácticamente idiosincrática que acompaña las situaciones de la ficción nacional en muchas ocasiones. Descendientes más o menos obvios de las «españoladas» de antaño, de estesos y pajares, de ozores de los cutres (también los ha habido buenos), y otras caspas diversas. No nos la sacudimos ni hartos de vino.

Los demenciales horarios y las demenciales longitudes de los episodios. Más de 60 ó 70 minutos de episodio, que con el habitual abuso publicitario se convierte en dos horas de duración, muchas veces para terminar cerca de la medianoche o más allá.

Pinares de Venecia

Después de dedicar algún tiempo a grandes angulares, con conclusiones que me han llevado a pasar a la acción como mostraré pronto, un paseo por los Pinares de Venecia con el 40/2,8 de Canon.

En fin. Que no. Pero he decidido dar una oportunidad a la serie de moda del momento, la adaptación de la novela de María Dueñas que lleva el título El tiempo entre costuras. Las desventuras de una joven costurera madrileña, pava como pocas, que acaba viviendo, por lo que he visto hasta el momento, aventuras exóticas en el Marruecos de los tiempos de la guerra civil. No sé hasta donde se estira en el tiempo. No he leído la novela. Ya he visto los tres primeros capítulos y aguanto. ¿Es que carece de los defectos señalados? Pues no.

La interpretación de la protagonista, Sira Quiroga (Adriana Ugarte), es pasable pero justita. La chica tiene su encanto, pero entre que el personaje lo pintan tan de pava, que parece tonta de remate a veces, y que su incapacidad para actuar con soltura en vez de «recitar» sus diálogos de una forma soportable, casi la caga. Pero tiene un pase. Desde luego no es una catástrofe como el doblaje que le han clavado a la chica inglesa, la que interpreta a Rosalinda Fox (Hannah New),… que da pena. Sin embargo, algunos secundarios se desenvuelven muy bien. Volvemos a lo mismo. Los intérpretes jóvenes actuales españoles han salido casi todos del medio televisivo que es mala escuela. No como cuando se fogueaban en el teatro, o directamente en cine, o las producciones televisivas tenían otro cariz.

El trasfondo histórico… no sé… creo que me van a colocar una serie de intrigas que Tetuán va a parecer la Casablanca de Bogart. Pero todos sabemos que aquella Casablanca de romances maravillos, y «siempre nos quedará París» no existió en la realidad… así que tampoco pidamos peras al olmo.

Caspa hemos visto. A las tertulias y sobremesas en la pensión de Candelaria (Mari Carmen Sánchez) sólo le han faltado los «corn flakes» y los tambores de detergente de fondo para parecer las estúpidas escenas de cocina de algunos «serranos» y «médicos de familia». Afortunadamente, el daño está limitado; no se ha abusado demasiado, y puede que haya sido cosa de un episodio.

Los demenciales horarios y longitudes son tal cual. Dí que la veo con los anuncios «recortados» y grabada para cuando me viene bien. Pero doy fe, que en los tres capítulos que he visto hasta ahora, lo que se nos cuenta se podría haber narrado en la mitad de tiempo. Los guiones son flojos.

Pinares de Venecia

Esta focal sigue siendo la que me resulta más cómoda en general, tanto en su versión 40 mm para formato completo, como 20 mm en micro cuatro tercios.

¿Tiene algo positivo? Sí. La producción global es de buen nivel. Está bien ambientada, bien fotografiada, bien vestida… Hay un esfuerzo en el diseño de producción que se agradece. En ese aspecto han sido capaces de sacudirse la tradicional «caspa». El balance global… Pues que se acerca bastante a un «guilty pleasure». Que normalmente tiene defectillos suficientes para que no me enganchase, pero tiene algún puntito que hace que todavía no la haya dejado. Y teniendo en cuenta que llevamos más del 25% de la serie, igual aguantamos hasta el final.

Un último aviso. Si alguien no ha visto nada, evitad los avances de la serie. La destripan sin piedad. En realidad, después de ver los 10 minutos de avance al principio del primer episodio, casi pensé que ya me podía ahorrar el resto. Que prácticamente me la habían contado, y probablemente me habían adelantado las mejores escenas.

Pinares de Venecia

Pero precisamente, para progresar y salirme de la zona de confort, voy a pasar en los pocos días al ataque con un gran angular de verdad. Ya os contaré.

[Televisión] Cosas de series; cómo va la marcha de las novedades

Televisión

Hace un par de semanas hacía un repaso a la marcha de las series veteranas en mi cartelera televisiva; esta semana comentaré como les va a las escasas series nuevas que han llamado mi atención y todavía perduran en mi programación semanal. Y es que si lo miro con detenimiento, de los numerosos estrenos que ha habido esta temporada, filtrados por mi interés a priori de los temas, sólo tres series nuevas permanecen en mi cartelera. Y sólo una de ella me satisface realmente.

Decir que hace unos días hubo una novedad, Dracula, la enésima vuelta de tuerca al tema vampírico y al personaje creado por Stoker. Aunque venía presentado por un protagonista de postín, Jonathan Rhys Meyers, y aparentemente rodado con gran lujo de detalles en la producción como drama de época, me aburrí soberanamente con el primer episodio, me parece que no aporta nada nuevo, y no le voy a dar más oportunidades. Fuera.

En el bando de la fantasía/ciencia ficción, tenemos esa serie que viene del mundo de los superhéroes Marvel que es Marvel’s Agents of S.H.I.E.L.D. Bien. Esta estará en cartelera mientras aguante. Me pasa un poco como con Once Upon a Time. Me parecen series con argumentos que rozan el ridículo, con diálogos y situaciones que no rozan el ridículos sino que caen completamente en él, pero que producen un placer malsano en contemplar estos disparates. Esto aguante un tiempo como guilty pleasure. Pero tarde o temprano me cansaré y la mandaré a paseo. Curiosamente, la serie tiene éxito de público, y parece que va a aguantar toda la temporada larga, con posibilidades de renovación para el año que viene. Salvo cambios notables, ya digo que me parece entre mala y lamentable, y tarde o temprano irá a la basura.

Vistas desde el Empire State

Nueva York y el Empire State Building son escenarios habituales de las teleseries. Aquí vemos cómo se proyecta la sombra del famoso edificio entre las calles 33 y 34.

Aunque el primer episodio no me llamó mucho la atención, mejor le va a The Blacklist. El principal atractivo de esta serie es su protagonista secundario, interpretado por James Spader, y que le da bastante morbo a la serie. Por lo demás, es un procedimental conspiranoico, relativamente entretenido, aunque sin que sea nada del otro mundo.

Y la alegría este año nos la da Masters of Sex. La serie que nos cuenta los principios en los años cincuenta del siglo veinte de los estudios rigurosos sobre la sexualidad humana que desarrollaron William Masters (Michael Sheen)Virginia Johnson (Lizzy Caplan), y que tiene una triple vertiente que hace que sea muy interesante. Por un lado, el dar a conocer la historia de estos estudios, interesantes en sí mismos, por el tema que trataban, por el desarrollo que tuvieron y por las trabas sociales que tuvieron que superar. Por otro lado, los creadores de la serie han compuesto un conjunto de personajes atractivos, con los que empatizamos de una u otra forma, de los que queremos saber más o cuyos destinos nos preocupan. Es la parte novelada de la cuestión, que está muy bien traída y conducida. Y por último, que es una serie adulta con sus dosis de picante, oscilando con habilidad entre la comedia y el drama, todo en su medida. Está muy bien, y la recomiendo.

Vistas desde el Empire State

Y otro de los hitos habituales es el Chrysler Building, también visto desde el Empire State Building.

[Televisión] Cosas de series; mafias inglesas en los años 20 y algún regreso

Televisión

En primer lugar, un estreno fallido. Un estreno que, si hubiera estado bien informado, ni siquiera hubiera visto los primeros quince o veinte minutos del primer episodio que me vi. Así que aviso para navegantes. Si alguien os habla de Reign como adaptación televisiva de la historia de los años de juventud de María Estuardo,… ni caso. Básicamente se trata de la típica teleserie americana de adolescentes pijos, pero que en lugar de estar situada en algún distrito adinerado de Nueva YorkLos Ángeles,… pues lo han trasladado al siglo XVI, con la ambientación correspondiente. Por lo demás, bordea el ridículo. Pero supongo que para el público femenino adolescente al que va dirigido… igual traga.

Ha vuelto White Collar, lo cual siempre es una buena noticia, porque es uno de los procedimentales más entretenidos y con protagonistas con más carisma que se pueden ver. Por supuesto, se ha resuelto el cliffhanger de la temporada anterior por el cual uno de los protagonistas acababa en la cárcel acusado de asesinato. Pero se ha resuelto sembrando dudas y con conflictos, que van a animar la temporada. Nos divertiremos, seguro.

Edimburgo bajo la lluvia

Aunque la teleserie sobre la reina escocesa me haya resultado indigesta, Escocia es bonita, bien sea en Edimburgo bajo la lluvia…

También ha regresado, The Paradise, una curiosa adaptación de Au Bonheur des Dames de Zola, que no fue excesivamente bien considerado por la crítica en su primera temporada, pero que a mí me gustó bastante. Así que la seguiremos con ganas, salvo que derive a mal, que no creo.

Y finalmente, un comentario a los seis capítulos de Peaky Blinders, una serie británica sobre una banda de mafiosos en Birmingham nada más terminar la Primera Guerra Mundial. Entre jóvenes destrozados por la experiencia bélica, bandas rivales, y la presencia de la policía norirlandesa que busca una armas robadas que teme puedan ir a parar al IRA, conocemos con cierto detalle el ambiente de una ciudad industrial de la época. A una ambientación y una realización notables se une la buena interpretación de su protagonista Cilliam Murphy, del siempre sólido Sam Neill y la guapa Annabelle Wallis. Por nombrar los tres principales papeles, que no quiere decir que el resto del amplio reparto no esté espléndido también. Personalmente, no me importaría ver una segunda temporada, que creo que sí se producirá. Porque además, creo que apostaría a quien palma en el disparo final de la temporada.

Brosque de Cruach Tarbeit

… o paseando por el bosque de Cruach Tarbeit, cerca de Loch Lomond, en una mañana de sol y buen tiempo.

[Televisión] Cosas de series; repaso a las veteranas

Televisión

Con respecto a la semana pasada, sólo hay que destacar una novedad, el comienzo de la segunda temporada de Arrow, una serie de héroe enmascarado que, con unos planteamientos bastante estándares y poco destacables, con unas interpretaciones justitas, consiguieron una primera temporada que a base de guiones razonables y contados con un buen ritmo, suponía un entretenimiento razonable para 40 minutos por episodio de evasión sin complicaciones. Y ya tenemos en marcha la segunda temporada de esta serie, que parece que no ha ido a peor, y quizá algo a mejor.

Por lo demás, repasaremos las series veteranas, algunas de ellas por los menos. Por veteranas me refiero a las que van por su segunda temporada o posterior.

Los «guilty pleasures»

Son «guilty pleasures», placeres culpables, aquellas series que por su tema, planteamiento o calidad no debería estar viendo, pero encuentro un extraño placer en seguirlas. Culebrones diversos, series con planteamientos ridículos, series con gente guapa aunque sin más que aportar, marujonadas, series adolescentes,… pueden ser diversas. No son muchas, pero ahí estan. El ejemplo más típico es Grey’s Anatomy (Anatomía de Grey) que alguien definió como una serie de instituo americano pero trasladada a un hospital de alta tecnología. Amoríos absurdos, dramas forzados, tragedias inesperadas, todo ello venga a cuento o no. En esta su décima temporada, no sorprende por nada, ni por mejorías y ni por empeoramientos. Da de sí lo que da de sí. Es como una adicción. Muchas veces ridícula, a veces haces unas risas, y eventualmente te sorprenden, una o dos veces por temporada con un buen episodio. En eso estamos.

Hace dos temporadas destacó en este grupo Revenge, en el que en torno a dos personajes femeninos fuertes y atractivos, giraba un culebronazo con sexo (muy moderado) y romance, intriga, venganzas, puñaladas por la espalda… En fin. Lo típico. Lo cierto es que la segunda temporada, que empezó quemando mucha trama, acabó diluyéndose hasta el punto de cuestionar si este «guilty pleasure» seguía siendo placentero. De momento, en la tercera temporada parece haber vuelto a sus esencias Amanda/Emily () vuelve a estar vengativa y borde, Victoria () sigue deslumbrante, se han desecho de algún personaje molesto, y vuelve la mala baba que tanto nos atraía. A ver si dura.

Pimientos y chuletas

Estas fiestas del Pilar también he paseado con la Olympus mju-II y película Kodak Portra 400. Y parece que esta pareja se llevan muy bien. Obsérvese el aspecto de los pimientos en los chiringuitos en la ribera del Ebro.

Los dramas dramones

Complejo y tormentoso para sus principales protagonistas a comenzado Homeland, cuyos derroteros definitivos todavía están por verse. Las relaciones entre los personajes principales han cambiado mucho. Vemos a Saul (Mandy Patinkin) con nuevo protagonismo, pero también con nuevas caras. Y parece que la hija de Brody (Damian Lewis)Dana (Morgan Saylor) va a tomar más protagonismo que temporadas anteriores. Empezamos a tener un problema con Carrie (Claire Danes), cuyo personaje parece un poco estancado. Cansan un poco sus pucheros.

Y la que ha empezado con pie firme e interesante es la británica Downton Abbey. No lamenté en su momento la pérdida de uno de los personajes principales, que siempre me había resultado un poco soso. Lo cierto es que esta serie va confirmando que plantea unos personajes masculinos débiles y relativamente prescindibles, y unos personajes femeninos fuertes e interesantes. Lady Mary (Michelle Dockery) se confirma como la protagonista principal del cotarro, ahora ya sin lastre masculino. Y sólo les faltaba resolver la sosez en la que se había metido la relación entre los Bates. Pero un tremendo suceso en el que se ha metido Anna (Joanne Froggatt) ha dado mucho interés a este hilo argumental. En cualquier caso, la serie, sin ofrecer nada distinto a lo que ya nos tenía acostumbrados, se mantiene en forma y es de lo más entretenido que tenemos.

Trillo

O el detalle de este viejo trillo situado en las cercanías.

Los procedimentales policiacos

Aquí está lo más flojo del panorama. Tanto Bones como The Mentalist están un poco gastados. Por lo menos este último, con un tono más dramático y con mayor importancia en la drama  serializada de Red John, va encontrando algún elemento de interés renovado. Pero los cerebritos del Jeffersonian empiezan a estar muy vistos y poco frescos. Entretienen todavía, pero empiezo a encontrarlos prescindibles.

Otro gallo canta con el drama policiaco danés Bron/Broen que mantiene su buena factura, el atractivo de sus personajes, y el interés de la nueva trama, que parece más enredada de lo quie aparecía al principio.

Cochinillo

Y cómo este cochinillo pare decirnos, ¡cómeme!

Las comedias de situación

En constante peligro de retirada de mi cartelera está New Girl. Creo que sólo la sigo viendo, porque rellena momento tontos a la hora de comer y cenar, cuando tengo poco tiempo, y con un episodio de 20′ me es suficiente. Y como nada de lo nuevo me ha interesado como para desbancarla ahí aguanta. Pero tampoco sorprende gran cosa. Ni siquiera la Deschannel me parece que conserve el encanto inicial.

Mantiene su nivel de siempre, aunque sin progresos ni cambios notables, Modern Family, un valor seguro en las comedias de situación, a la que únicamente achacaría que ha perdido un poquito de su mala baba inicial que la hacía todavía más divertida. Pero bueno, es fuente de diversión asegurada.

Y la que nos está sorprendiendo agradablemente, con momentos absolutamente hilarantes, recuperando terreno perdido en las últimas temporadas es The Big Bang Theory. Nuevamente las interacciones entre Penny (Kaley Cuoco)Sheldon (Jim Parsons) están en el origen de algunas de las escenas más divertidas, pero hay también momentos brillantes con otros personajes. Creo que hacía muchísimo tiempo que no me reía tanto como cuando Amy (Mayim Bialik) le demuestra a Sheldon que en Raiders of the Losr Ark (En busca del Arca perdida), todas las acciones de Indiana Jones son superfluas y prescindibles. Desternillante.

Terminaremos con How I Met Your Mother, en su última temporada. En primer lugar, decir que a pesar de lo que parecía, la presencia de la Madre (Cristin Milioti) es prácticamente nula. Salvo en los dos primeros episodios de la temporada. De momento está a un nivel entre bueno y aceptable, pero teniendo en cuando que quedan casi 20 episodios para pasar un fin de semana,… espero que los guionistas hayan hecho un buen trabajo y se sostenga la serie. De momento, genial el episodio dedicado a Íñigo Montoya (Mandy Patinkin),… ¡prepárate a morir!

Despistaos en la ofrenda

O estos dos despistaos sacudiendo los ramos en el día de la ofrenda.

[Televisión] Cosas de series; arrancando fuerte la temporada

Televisión

En estas dos últimas semanas ha habido muchas novedades de todo tipo. Sólo un adiós. Todo lo demás han sido regresos y novedades. En lo que se refiere a los regresos:

The Mentalist ha vuelto con tonos francamente más oscuros. Aunque siempre tuvo ese punto tenebroso del trágico pasado de Jane (Simon Baker), el humor había predominado en la resolución de muchos casos. Ahora lo tenemos más irónico e incluso cínico, y con graves amenazas.

Después de una segunda temporada que fue de un inicio frenético a un final flojo, Revenge ha vuelto con una escena impactante que nos retrotrae a un flashback de dos meses, como hicieron en la primera temporada. Está por ver si vuelve a los niveles de su primera temporada. De momento, aguantaremos un poquito por el perenne atractivo de Madeleine Stowe y por los vertiginosos escotes de Emily VanCamp.

Grey’s Anatomy es ese guilty pleasure que nunca entiendo por qué sigo viéndolo. Pero a estas alturas no me voy a psicoanalizar para averiguarlo. Ale; a la espera de ver como los guionistas deciden torturar a los médicos del hospital ficticio ese, como se llame ahora. De momento, ya han apiolado a una.

Ahora que tengo reciente el viaje a Nueva York, y teniendo en cuenta lo frecuente que es que esta ciudad sea el escenario de las series americanas, me paso la serie identificando lugares. Porque suelen tirar de escenarios emblemáticos para las series. Como el Flatiron en el cruce entre Broadway y la 5ª Avenida.

Ahora que tengo reciente el viaje a Nueva York, y teniendo en cuenta lo frecuente que es que esta ciudad sea el escenario de las series americanas, me paso la serie identificando lugares. Porque suelen tirar de escenarios emblemáticos para las series. Como el Flatiron en el cruce entre Broadway y la 5ª Avenida.

Uno sí que sabe por qué ve dos de las sitcoms más entretenidas de la cartelera televisiva. Aunque cada vez es más difícil que Modern Family nos sorprenda, es cierto que sigue siendo una serie muy divertida, por encima de cualquier otra con similares pretensiones. Y luego estan los chicos y las chicas de The Big Bang Theory. Estos parecía que estaban en claro declive, por lo que habrá que ver por donde derivan. Pero el principio de esta temporada a estado bastante divertido. Y hay una fórmula impepinable para ello. Las interacciones entre Sheldon (Jim Parsons) y Penny (Kaley Cuoco). Es de lo mejor de la serie.

Ha regresado Saga Norén (Sofia Helin), y el puente del Öresund que da nombre a la serie, Bron/Broen. Para mí, esta serie fue un hallazgo que disfruté mucho en su primera temporada. La segunda no ha empezado mal. El mismo ambiente, las consecuencias derivadas de los acontecimientos de la primera, y su protagonista femenina que me encanta. Pasé de ver la versión americana… teniendo la original.

También ha vuelto Beauty and the Beast, aventura y romance con tonos de género de superhéroe. Está entre los que se pueden llamar guilty pleasures. Es bastante floja en muchas cosas, pero entretenida. Otra de esas que no sé por qué la veo, pero la veo.

Los puentes que unen Manhattan con Brooklyn y Queens, por ejemplo el puente de Brooklyn, también suelen ser escenarios frecuentes, especialmente en persecuciones y escenas de acción

Los puentes que unen Manhattan con Brooklyn y Queens, por ejemplo el puente de Brooklyn, también suelen ser escenarios frecuentes, especialmente en persecuciones y escenas de acción

Me pasa cada año que tengo la sensación que poco a poco cuesta que los nuevos estrenos tengan nivel. Este año he hecho una selección a priori, sobre aquello que puede tener interés o cuyo tema me interesa. Seguro que hay buenas series que se me pueden quedar fuera. Si no las he seleccionado a priori es porque su planteamiento o tema no me han interesado. Ya veremos que pasa más adelante. Algunos estrenos que he visto, que no me han dejado entusiasmado, y de hecho algunos no pasarán adelante.

Mucha propaganda ha llevado Marvel’s Agents of SHIELD. En principio, el tema del universo de héroes y superhéroes de comic no me interesaba mucho pero decidí dar una oportunidad al piloto. Que estuvo bastante bien, bastante entretenido. Tendencia que no se ha mantenido en el segundo. De hecho, tuvo algunos momentos ridículo, y otros casposos. Si el tercer es igual de flojo, pasaré de una serie que de hecho no me tiraba en exceso. Es curioso. Ví hace poco un corto basado en un personaje de una de las películas de superhéroes, protagonizado por la británica Hayley Atwell titulado Agent Carter. Duraba unos 15′ y me pareció un piloto que invitaba mucho más a saber más del personaje que la mayor parte de las cosas que hace esta gente. Y con una protagonista mucho mejor desde todo punto de vista.

En el lado también de las aventuras, la BBC ha estrenado Atlantis. Basada en la antigua civilización teóricamente perdida. Bien. Es la demostración que no todo lo que hacen los británicos es bueno o está bien interpretado. Una cagarriña. Fuera.

En pareja con Revenge se ha estrenado Betrayal, que parece que va a ser un culebrón de intrigas políticas, amorosas y empresariales, con algún toque judicial. No sé. Con Revenge ya tengo mi cuota de guilty pleasures de este tipo. Aunque la protagonista se supone que es fotógrafa, es mona, después de dos episodios he decidido pasar de ella.

Y que no falte en un momento dado una vista de Manhattan desde la orilla de enfrente del East River, o un poco de acción en los muelles. Un clásico.

Y que no falte en un momento dado una vista de Manhattan desde la orilla de enfrente del East River, o un poco de acción en los muelles. Un clásico.

Un poco más interesante parecía la propuesta de la HBO Hello Ladies, protagonizada por el cómico británico Stephen Merchant. Interpreta a un inglés en Los Angeles que es un auténtico inepto social a la hora de tratar con las mujeres. No me hizo gracia. Y también queda fuera. Otra a priori, HBO + británico, que parecía interesante, y que decepciona.

También comenté hace dos semanas los estrenos de The Blacklist y de Hostages. Curiosamente, tras los segundos capítulos de ambas, he cambiado mis preferencias. Seguiré dando una oportunidad a la primera, mientras que el desarrollo de la segunda me parece demasiado forzado. No me convence. Fuera.

El teleférico de Roosevelt Island sale menos, pero también sale de vez en cuando, incluso con algún protagonismo. En White Collar tuvo importancia en un episodio.

El teleférico de Roosevelt Island sale menos, pero también sale de vez en cuando, incluso con algún protagonismo. En White Collar tuvo importancia en un episodio.

Finalmente, con un episodio único de 45 minutos han dado carpetazo a The IT Crowd. Ha sido un mero divertimento de despedida, con numerosos guiños a situaciones, personajes o cuestiones que marcaron la historia de esta serie. No tiene mayor trascendencia. Cualquier episodio anterior de la serie es más digno de verse. Pero también tiene algún golpe bueno. Una pena que esta serie no haya tenido una vida más larga y con más continuidad, porque nos brindó momentos realmente buenos.

Como habéis podido ver, las auténticas novedades que he traído hoy son bastante flojas. Solo las nuevas temporadas de algunas series ya conocidas se sostienen o mantienen el tipo. Una pena. Pero por lo menos no me sobrecargará la cartelera televisiva, en mi limitado tiempo.

Y sería incapaz de recordar en qué serie que transcurra en Nueva York no aperece Central Park en un momento dado. Otro clásico.

Y sería incapaz de recordar en qué serie que transcurra en Nueva York no aperece Central Park en un momento dado. Otro clásico.

[Televisión] Cosas de series; muchas despedidas, muchas novedades, puede que alguna interesante

Televisión

Esta semana adelanto un día mi entrada semanal dedicada a las series de televisión, porque a partir de mañana, muy probablemente, entraré en modo viaje. Así que mis futuras entradas dependerán de las circunstancias. Es decir, de mi accesibilidad a la red de redes. Como de costumbre comenzaré con las novedades.

Ha vuelto Downton Abbey. No sé qué posibilidades hay de que alguno de mis lectores esté en Babia, y no esté al tanto del dramático final del episodio navideño. Si es así que no siga leyendo, ni lea en el futuro las entradas que se refieran a esta serie, porque seguro que destripo los acontecimientos pasados. El caso es que, siendo como es un drama coral, en este momento hay una auténtica protagonista de la serie, que no es otra que Lady Mary (Michelle Dockery). Reflexionábamos ayer, después del cine, que en esta serie la mayor de los personajes masculinos, con alguna leve excepción, son unos memos. Seguramente, los productores piensan que su público natural son las mujeres, y son a quienes quieren halagar. Me da igual. El caso es que ya no tenemos al memo mayor, y la cosa va bien. Obviamente, tendremos más de lo mismo. Intrigas, romances, bellos escenarios, gente guapa pero anticuada… Difícilmente alcanzará la brillantez y la frescura de cuando las laidies perdían la virtud con guapos diplomáticos turcos, probablemente uno de los episodios más divertidos de la televisión mundial de los últimos años, pero supongo que lo seguiremos pasando bien. Ah. Se me olvidaba. Atentos a Lady Edith (Laura Carmichael), que se está poniendo mucho más guapa y simpática.

Swinton Street

Con la abundancia de series británicas en la entrada de hoy, recorreremos diversos paisajes ingleses. Como Swinton Street al anochecer, en Londres.

Han vuelto, para despedirse, los chicos de How I Met Your Mother. Con «mother» incluida (Cristin Milioti). Que parece que va a ser simpática. Notable reto. Van a contar a lo largo de toda la temporada la boda de Barney (Neil Patrick Harris) y Robin (Cobie Smulders). Aunque veo que incluirá flashbacks y otros asuntos que permitirán meter más acción. Esperemos que lo hagan bien y tengan la despedida que se merecen.

Hemos visto el piloto de Masters of Sex. Esta viene de las cadenas de cable, de Showtime. Eso quiere decir que habrá chicha y sexo. Por lo menos al principio para enganchar al público. Masculino especialmente. Y efectivamente, esta historia de dos personajes reales, William Masters (Michael Sheen)Virginia Johnson (Lizzy Caplan), que se dedicaron en los 50 y los 60 del siglo XX a estudiar la fisiología del sexo, en su primer episodio, tiene abundancia de tetas y culos. Pero aparte de eso no pinta mal. Veremos como evoluciona. Además el primer episodio termina con un cliffhanger poco habitual… pero interesante.

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O una casa de vecinos también en Swinton Street, a primeras horas de la mañana.

Hemos visto el primer episodio de Hostages, que con Toni Collette y Dylan McDermott como protagonistas ya presenta bastante interés. Un grupo de secuestradores toman como rehenes a la familia de una ilustre cirujana que ha de operar al presidente de los Estados Unidos con el fin de que esta durante la intervención lo mate. Ahí es nada. Lo que no sé es cómo lo pueden llegar a estirar para que sea una serie duradera. Veremos. Este primer episodio no ha estado mal.

Y también hemos visto el primer episodio de The Blacklist. Esta me ha entusiasmado menos, aunque le daré alguna oportunidad más. Después de todo está James Spader por medio. Pero no deja de ser una variante del juego entre Hannibal LecterClarice Starling, lo único que sin canibalismo por el medio. No sé. Ya veremos.

Canterbury

Quizá un tranquilo vecindario en Canterbury, cerca de la estación.

Un telefilme, The Wipers Times. Las trincheras británicas de la Primera Guerra Mundial vistas con cierto humor e ironía, a propósito de la historia real de una compañía de ingenieros que se encuentran con una máquina de imprimir y deciden publicar la revistilla que lleva el nombre del telefilme. Con Ben Chaplin al frente, y alguna intervención de Michael Palin, entretiene, sin muchas más pretensiones, y está hecha con razonable buen gusto. Sin caer ni en la condescendencia ni en el dramatismo. Empieza a estar mayor el ex monty python, pero que bien me cae.

Final de temporada, corta, de seis episodios para Big School, comedia de situación británica sobre la vida en un instituto británico en el que los únicos sensatos y razonables son los alumnos. Un montón de profesores absolutamente imposible. Ni bien ni mal. Solo meh… Pero como dura poco cada episodio… Con la excompanion del Doctor Donna (Catherine Tate) a la cabeza.

Regent's Canal

Un paseo por Regent’s Canal, subsidiario del Gran Union Canal que nos lleva de Londres hasta la Birmingham de Peaky Blinders, serie también en activo de la que no hablo hoy.

Final de Southcliffe, drama de cuatro episodios que intenta analizar los porqués y las consecuencias de una a priori tranquila e idílica comunidad provinciana costera en Inglaterra, donde tras verse ridiculizado por sus conciudadanos, uno de los vecinos se arma de un fusil y mata a quince personas, algunas de ellas al azar, y hiere a unas cuantas más. Serie dura y sin concesiones pero bastante interesante de ver, con una ambientación opresiva y sorprendente profundidad en los temas. La familia, las relaciones de vecino, el ejército, y en general la idealizada sociedad inglesa de provincias puestos de vuelta y media. Probablemente aplicable a cualquier otra sociedad occidental.

Final de What Remains, otro drama de cuatro episodios británico. En esta ocasión nos meteremos en un vecindario de pesadilla. Ante la aparición del cadáver descompuesto de una joven obesa de la que nadie sabía nada desde hacía dos años, sin familia, sin nadie que la echase de menos, y ante la pasividad de la policía por aclarar los hechos, el policía jubilado Len Harper (David Threlfall) se introduce en el vecindario para averiguar que pasó. Y lo que descubrirá será un microcosmos podrido donde cualquiera podría ser un asesino. Y es difícil encontrar a alguien que pueda ser realmente inocente. Opresiva a ratos, nunca miraré a mis vecinos con la misma tranquilidad desde ya mismo. No está mal tampoco.

Condado de Kent

Podemos imaginar un loco asesino disparando a diestro y sinniestro por los campos del condado de Kent.

Y hemos llegado al final de Dexter… Era difícil que con los niveles que alcanzó en un momento dado esta serie, el final fuera satisfactorio. Pero ya lo comentaré más adelante. Porque esta serie merece un entrada especial para ella sola.

Con esta entrada, doy por finalizada la temporada veraniega y las series que por ella aparecido, y empezamos ya la temporada de otoño-invierno de lleno. Con abundancia de estrenos en los próximos días, pero que tardaré en comentar.

Westgate-on-Sea

O que la tranquila población de Westgate-on-Sea cerca de Margate podría ser donde el vecindario exaltase al mencionado loco asesino. Uigggg, que peligrosos están resultando estos británicos.

[Televisión] Cosas de series: Algunas novedades, y finales destacados de temporada y de serie

Televisión

Desde finales de agosto se han ido filtrando por la red los pilotos de algunas series nuevas y primeros capítulos de nuevas temporadas de series veteranas. He visto alguno. Y esto me ha llevado a que este domingo pasado hice un repaso a las novedades, y a priori decidí cuales iba a o probar y cuales no. Nada de probar de todo, que acaba de ser muy cansado. Fue una decisión que tomé al ver el piloto de la nueva versión de Ironside, que sólo tiene que ver con el antiguo la silla de ruedas. Soy lo suficientemente mayor como para tener recuerdos de Raymond Burr en su silla de ruedas. La versión actual no me interesó nada. No perderé tiempo tanteando pilotos. Sólo veré aquellos que por su tema a priori tengan buen pinta. Si luego por aclamación, hay alguna interesante que se me haya pasado, ya recuperaré tiempo perdido.

De momento, esta semana regresan a las carteleras después del descanso veraniego BonesNew Girl. Si no reciben algo de aire fresco a sus capítulos, posiblemente las abandonaré. Muy probablemente esta última, visto lo visto en el primer episodio de su tercera temporada. Despido colectivo para las hermanas Deschanel. Tengo cada vez menos tiempo para dedicar a la cosa televisiva y tengo que ser selectivo.

Me vi también un capítulo aislado de una serie de divulgación científica, Horizon, titulado To infinity and beyond. Interesante, aunque creo que podían haberlo hecho un poquito más entretenido.

He visto el primer episodio de Peaky Blinders, ambiciosa serie británica de gángsters ambientada en Birmingham, inmediatamente tras la Primera Guerra Mundial. El primer episodio no estuvo mal, presentando una compleja mezcla de intereses entre bandas criminales, políticas y policías con pocos escrúpulos, ante la desaparición de un alijo de armas, probablemente relacionado con el proceso independentista irlandés. No obstante, el gangsterismo y las de mafiosos me suelen cansar pronto.

Canal en Solihull, cerca de Birmingham

En Peaky Blinders salen los canales que desde Birmingham llevaban las mercancías hacia Londres. Tal vez uno de ellos es este que pasa por Solihull, cerca de esta gran ciudad de las Midlands.

Ha terminado la corta temporada segunda de The Newsroom. Parece ser que cuando empezaron a rodar esta segunda temporada, después de algún episodio rodado, y ante algunas críticas recibidas, decidieron cambiar de tercio. Y como el presupuesto era fijo, hemos tenido sólo nueve episodios en lugar de los doce previstos. Con esta serie siempre he ido al contrario de la crítica, y esta segunda temporada me ha gustado mucho. Ha dejado de basarse tanto en hechos reales, y ha tenido un tema central que ha sido el del presunto uso de gas sarín en Afganistán. Creo que ha sido un tema con altibajos. El trío protagonista, Will McAvoy (Jeff Daniels)Mackenzie McHale (Emily Mortimer)Charlie Skinner (Sam Waterston) sigue siendo estupendo, con interacciones impagables. La guapísima Sloan Sabbith (Olivia Munn) sigue iluminando la pantalla con su presencia, aunque los guionistas no han estado tan inspirados a la hora de prepararle sus intervenciones. Desaprovechadas dotes cómicas. Y la melodramática Maggie Jordan (Alison Pill) me sigue pareciendo que es a esta serie lo que Jar-Jar BinksStar Wars. El resto bien. En cualquier caso, en su conjunto sigue siendo una serie muy entretenida y que seguiré viendo con gusto. Y desde luego, el episodio doble final ha estado muy inspirado, muy divertido, con final muy romántico, y con una estupenda presencia de Leona Lansing (Jane Fonda), menos habitual este año. Un placer la estrella invitada, la abogada Rebecca Halliday (Marcia Gay Harden), una actriz por la que siento debilidad desde Miller’s Crossing (Muerte entre las flores). Aunque habitualmente secundaria, siempre muestra gran calidad intepretativa.

Købstædernes Forsikring

Volvemos a Copenhague, como estas semanas atrás, aunque quizá ahora lo dejemos por un tiempo. Dice Google Maps que ese edificio es Købstædernes Forsikring, una aseguradora creo, vista desde el parque de la Ciudadela.

Final de la primera temporada para Under the Dome, adaptación de una novela de Stephen King. Ha recibido muy buenas críticas y acogida general, pero si la he aguantado hasta el final es porque la temporada veraniega ha estado floja en general. Empezó floja, hubo un momento que parecía que remontaba, volvió a navegar desde mi punto de vista por las aguas de la mediocridad hasta que apareció Natalie Zea, pero ni aun por esas. Personajes estereotipados y mucho mareo de misterios de cúpulas, huevos, mariposas monarcas y estrellas rosas, pero ha sido estirar y estirar y estirar una trama que no daba para tanto. No me parece probable que retome la segunda temporada, es evidente que el niñato gilipollas no va a darle a la palanca o no surtirá el efecto buscado, y seguirán jugando al escondecucas por Chester’s Mill hasta que el resto del mundo muera de aburrimiento. Por cierto, hablando de la «jarjarbinks» del lugar… Chester’s Mill tiene la agente de policía más tonta del mundo. Pero tonta, tonta, tonta, tonta,… que engañarle con cualquier cosa es más fácil que quitarle a un bebé el chupete. Pero cómo se puede ser tan taruga… Si es que no me lo explico; que los guionistas de esta serie sean tan malos, digo.

Y he terminado el maratón de estas últimas semanas de Borgen, drama político danés. Es mentira que los escandinavos sólo sepan hacer buenos dramas policiacos. También saben hacer, obviamente mediocres dramas políticos. Como ya he comentado previamente, esta serie ha tenido algún momento bueno, pero también ha tenido algún momento lamentable, ridículo o risible. Se ha convertido en un guilty pleasure en mis últimas cuatro o cinco semanas. Placer culpable que probablemente aguantaba porque las actrices protagonistas, Sidse Babett KnudsenBirgitte Hjort Sørensen (que nadie pregunte como se pronuncian los nombres), combinan atractivo personal y algún que otro momento de buen hacer, cosa que apenas se puede decir del resto del reparto, especialmente de los personajes masculinos, de los que varios han tendido hacia el patetismo. Al final te quedas con que es una especie de loa a eso que llaman el «centro político», un lugar en el que muchos dicen estar pero que personalmente no he encontrado por ninguna parte. Quedará en el apartado de anécdotas televisivas para un momento de mi vida en que necesitaba pararme todos los días una hora después de comer sin que ninguna preocupación me distrajera. Nada más. Y si los asiduos de IMDb veis que le ponen de media casi un ocho,… imaginaros qué gente vota habitualemente en IMDb.

Escultura en Ny Carlsberg Glyptotek

Y me pregunto qué curioseaba esta señora entre las esculturas de la Ny Carlsberg Glyptotek, museo procedente de colecciones privadas que es una pequeña maravilla en Vesterbro, un distrito de la capital danesa que sale mencionado varias veces en el episodio dedicado a la prostitución.

[Varios] Cosas diversas que me han llamado la atención últimamente

Cine, Fotografía, Televisión

Así. De forma breve.

En el apartado de ciencia, se han fallado los premios Ig Nobel 2013. Premios dedicados a la ciencia manifiestamente inútil o absurda. Nos lo han contado en Microsiervos. A mí, el que me ha parecido más sangrante ha sido el de la Paz, otorgado al «democrático» líder ucraniano, Lukashenko, por prohibir aplaudir en público. Y a sus fuerzas de policía por detener a un manco, ¡por aplaudir en público! Para saber más, en la página de Improbable Research.

Ya comenté hace una semana el final, triste para mí, de la serie Futurama. En Vaya Tele nos proponen cinco episodios destacados a recordar. Estas listas son muy subjetivas, pero para orientar a quienes no conozcan la serie ya me parecen bien.

Un par de noticias cinematográficas. Dice Hayao Mikazaki, director de maravillas de la animación japonesa, que nos ha dejado personajes tan estupendos como NausicaäMononoke, Chihiro, o Ponyo, que se retira. Ya lo ha dicho otras veces. Espero que no. En cualquier caso, espero que otro sigan su camino.

Siegessäule

Los ángeles Damiel y Cassiel contemplaban la ciudad alemana en El Cielo sobre Berlín desde la Siegessäule (columna de la victoria), que también ostenta una figura alada.

Me ha puesto muy triste saber la noticia de la muerte de Otto Sander, actor alemán, Cassiel, uno de los ángeles que observaban en el Cielo sobre Berlín. Ya en tiempos me entristecieron los fallecimientos de Solveig Dommartin (la bailarina) y Peter Falk (la estrella de cine). Espero que Bruno Ganz todavía quede con nosotros un tiempo. Es una película con la que me siento muy ligado emocionalmente.

Y termino con una refutación sobre si fotografiar en formato raw y luego revelar el archivo es más tramposo que tirar directamente en jpeg. Con dos fotos tomadas con segundos de diferencia, una en raw y otra en jpeg.

Margate

Fotografía tomada en raw, y revelada para restituir el ambiente percibido en un atardecer en Margate, Inglaterra.

Margate

Para ser honestos, esta fotografía está tomada también en raw, pero restituye el aspecto de la que tomó una amiga mía que llevaba una compacta que dispara en jpeg. Y con los ajustes que un ingeniero japonés opina que son adecuados para un paisaje. Alto contraste, colores saturados. La original de mi amiga es muy similar a esta. ¿Cual creéis que obtiene el paisaje más fiel? Lo cual no quiere decir que sea el más adecuado para los intereses del fotógrafo. El raw no es el formato de los que engañan, y el jpeg de los honestos. Con ambos se puede ser honesto, con ambos se puede variar la realidad.

[Televisión] Cosas de series: algunas novedades británicas, algunas despedidas provisionales, y una serie de ci-fi fallida

Televisión

En primer lugar abandonos. Uno. He dejado de ver Low Winter Sun. Esta historia de policías corruptos en Detroit está bien hecha y bien interpretada, pero su historia no me ha llegado a interesar y la he dejado.

Como en estas semanas, la densidad de series es muy baja, he rescatado un par de dramas británicos. Series de corta duración que ya han terminado o están en marcha. No he visto completa ninguna de las dos. Por un lado está Southcliffe, en cuyo primer episodio hemos podido comprobar cómo una pequeña idílica ciudad provinciana inglesa puede ser el caldo de cultivo para una buena matanza. Supongo que igual que en nuestro país hablamos de una España profunda, donde cualquier cosa puede pasar, los británicos «disfrutan» igualmente de un entorno social similar. Por otra lado está What Remains, que se dedica a explorar la hipótesis de qué puede pasar tras el hallazgo casual del cadáver de una mujer joven, fallecida años antes en la buhardilla del edificio donde vive, y a la que nadie había echado de menos. Ambas series prometen buenas interpretaciones.

Swinton Street

Ya que estamos con algunas series británicas, por qué no un poco de ambiente urbano londinense, como el que podemos ver desde Swinton Street.

Final de semitemporadas para Unforgettable Rizzoli & Isles. Con respecto a estas últimas, policía y forense de Boston, tradicionalmente echan el grueso de la temporada en verano, y reservan unos pocos episodios para el invierno. Con un cliffhanger adecuado para atraer la vuelta de los espectadores. En esta ocasión… con tono romántico. Lo cierto es que está serie no da sorpresas, está pensada para un puro entretenimiento, es atractiva por la simpatía de sus personajes, y no tiene más misterio. Y en lo que se refiere a la chica policía que nunca olvida nada, que pensábamos que no volveríamos a ver, es una serie que ha cambiado de registro. Del misterio que atormentaba a Carrie Wells (Poppy Montgomery) durante toda la primera temporada, y que le daba un tono más reflexivo y atormentado, hemos pasado a un nuevo destino, que ha trasladado a los protagonistas de Queens a la más vistosa Manhattan, con más gente guapa, con un tono más amable, y con Carrie como un personaje más luminoso, más divertido, más dinámico, y con más tensión sexual no resuelta con su colega. A mí me parece que a la serie le ha sentado bien. Ha perdido trascendencia, ha pasado a ser una serie más de entretenimiento, pero más dinámica y divertida. Nos la han cortado a mitad de temporada, y no sé cuando volverá. En ambas series parecen atraer a las espectadoras femeninas reforzando el papel fuerte de las protagonistas, pero introduciendo tonos románticos en las tramas. De momento, no molesta.

Condado de Kent

O quizá algo más campestre, como el paisaje como el que vemos al recorrer el condado de Kent en el tren camino de Canterbury.

Me he chupado la segunda temporada de Borgen, sin que tenga gran cosa que añadir a lo que comenté la semana pasada, ya que esta segunda temporada tiene los mismos defectos y las mismas virtudes que la primera. Como esta la estoy viendo a episodio por día, quizá esforzándome un poco el fin de semana, el jueves que viene tenga ya una impresión global de la serie completa, ya que parece que está cancelada tras la tercera temporada. Sigue entre interesante y guilty pleasure, alternando situaciones con miga con otras totalmente ridículas.

Finalmente, pude ver el episodio piloto de Rewind, una serie de ciencia ficción sobre viajes en el tiempo que finalmente no se ha llegado ha producir, con lo que el piloto ha quedado como un telefilme de hora y media de duración. El piloto es normalito. Entretiene sin brillantez. Desde luego, el tema de los viajes en el tiempo y las paradojas que los acompañan se han tratado mucho mejor en otras ocasiones. Así que probablemente haya sido buena idea no darle más bola. Quizá las premisas fueran demasiado simplonas, los personajes demasiado estereotipados, y… pues para hacer más de lo mismo que pueda quedar en la mediocridad global… Una pena. Sigo echando de menos buenas series de ciencia ficción. Y las de viajes en el tiempo me encantan sobretodo cuando se curran las paradojas. Hoy en día sólo nos ofrece algo de esto de vez en cuando el Doctor, cuyo especial 50º aniversario ya se va anunciando, así como la regeneración del personaje principal para el especial de navidad. Pues nada. A falta de una serie que nos haga olvidar a la tripulación de Galactica

Margate

O un atardecer a orillas del mar del Norte en Margate.

[Televisión] Especial cosas de series; Futurama, adiós o quizá hasta luego

Televisión

Con el que se considera oficialmente episodio 26 de la séptima temporada, en un episodio lleno de romanticismo, paradojas espacio-temporales y referencias cinematográficas, con FryLeela reinventando una cita eterna en lo alto del (Va)(E)mpire State Building, llega a su fin la que probablemente es mi serie de animación favorita de los últimos quince años. Ese paraíso de los friquis del mundo entero que es Futurama. No está descartado que podamos volver a ver las aventuras de los antes mencionados junto con Bender, el profesor Fansworth, Hermes, Amy, Zoidberg, Nibbler y tantos y tantos otros personajes de ficción y no tan de ficción.

Una serie que ha pasado por distintas vicisitudes. Ha cambiado más de una vez de cadena. Se han rodado largometrajes. Estamos esperando un episodio cruzado con The Simpsons al año que viene, y no es descartable que pudiera volver en forma de largometraje, tanto para la gran pantalla como para la pequeña. Vete tú a saber si no puede llegar a aparecer de nuevo como episodios en algún otro canal. Pero de momento se han despedido.

Calle Delicias

Esta mañana hemos hecho un paseo fotográfico por el Barrio de las Delicias, en el marco de las fiestas de dicho popular barrio zaragozano.

Con muchas cosas en común con sus hermanos amarillos de Springfield, los Simpson y compañía, han tenido un espacio de creatividad y de desarrollo conceptual propios, y para más interesante. De hecho, a pesar de que reconozco sus méritos, hace tiempo que me cansé de Bart y compañía, y sin embargo estoy muy triste por la despedida de nuestros amigos de New New York de principios del siglo XXXI. Detrás de su eterno cachondeo, de su crítica sin fin a las sociedades humanas (y divinas, y extraterrestres), hemos tenido ocasiones sin fin de sentir ternura y empatía por una seres de dos dimensiones y varias tintas, con más sangre en sus venas que muchos humanos de carne y hueso. Y mucha ciencia, porque entre toda la demencialidad científica, ha sido probablemente la serie con más densidad de referencias científicas serias de la televisión mundial de ficción. Mucho más serias entre sus risas y cachondeos que muchas series con más pretensiones que con frecuencia caen en el ridículo más espantoso en sus aspectos científicos.

Parque de las Delicias

No ha sido un paseo muy nutrido, pero sí muy animado y con muy buen ambiente. Donde hemos conversado, hemos conocido gente interesante y, claro, hemos hecho alguna foto.

Pero desde luego, si por algo nos ha gustado Futurama, y esperemos que nos pueda seguir gustando en el futuro, es porque los auténticos protagonistas de la serie somos todos nosotros. Porque esos patosos, camorristas, incosecuentes, sexys, inteligentes a la par que tontos de remate, engreídos, egoístas, cariñosos, solidarios, heroicos, por vocación o a su pesar, que han protagonizado la serie somos el conjunto de seres humanos. El mundo de la política, del espectáculo, de la religión, de la interpretación histórica, de la relación entre pueblos, etnias y razas se ha visto reflejado en un espejo aparentemente deforme, como los de las ferias de atracciones, pero mucho más fiel de lo que nos puede llegar a parecer. Y todo eso, con mucha diversión y risas. Porque si alguna oportunidad tenemos los seres humanos de salvarnos a nosotros mismos es si aprendemos a conocernos, a reirnos de nosotros mismos, y a partir de ahí a cambiar. Y además nos dejan la esperanza. Si un negado como Philip J. Fry es capaz de ligarse a un bombón mutante como Turanga Leela, y vivir felices para toda la eternidad… o algo así, aun queda esperanza para todos nosotros

Hasta siempre amigos del siglo XXXI.

Parque de las Delicias

Y mira tú por donde, parece que nuestro mundo cotidiano está más lleno de conciudadanos de dos dimensiones, como los de Futurama, de lo que parecía. Fotografías tomadas en la calle Delicias y el Parque de las Delicias.

[Televisión] Cosas de series; políticos daneses, reinonas de Las Vegas y los pucheros de Carrie Mathison

Televisión

Semanas con escasas novedades y con escasa actividad televisiva, en lo que se refiere a la ficción en serie, que es lo que nos interesa. Quizá rescate alguna serie británica reciente para animar estas semanas antes del comienzo de la temporada fuerte al otro lado del Atlántico. Os lo cuento la semana que viene. Sí que se van viendo algunos adelantos de episodios pilotos de series que se van a estrenar pronto. Pero de momento no me ha interesado ninguno especialmente, ya veremos cuando se estrenen oficialmente. El que si me ha interesado ha sido el adelanto del primer episodio de la tercer temporada de Homeland. No me he enterado de si ha sido accidendental o intencionado, pero ya podemos saber por dónde empiezan los tiros. De momento, sin noticias de Brody (Damian Lewis ), con Carrie (Claire Danes) haciendo pucheros como una condenada, que es lo suyo, con un Saul (Mandy Patinkin) en una difícil posición dentro de la agencia y algo borde, responsable de unos cuantos de los pucheros de Carrie, y con un notable protagonismo de Dana Brody (Morgan Saylor), hija mayor del desaparecido militar, odiada y amada a partes iguales por los aficionados. Bueno. Me señalan que posiblemente más odiada que amada.

Vista desde Vor Frelsers Kirke

Con lo bonita que es Copenhague, y tan apenas nos muestran las bellezas de la ciudad en «Borgen». Como las vistas desde la Vor Frelsers Kirke.

Ya comenté recientemente que para rellenar la falta de actividad televisiva de estas semanas, me había aficionado a una serie danesa, Borgen, en la que se nos cuentan las andanzas de una primera ministra, Birgitte Nyborg (Sidse Babett Knudsen), que intenta llevar un poquito de ética y moderación a la política de su país, gobernando un gobierno de coalición con su partido en minoría. He termindo los 10 episodios de la primera temporada, incluso llevo ya alguno de la segunda, y mis sentimientos hacia esta serie está entre considerarla una propuesta interesante y considerarla un placer culpable. ¿Por qué? El episodio inicial enganchaba bastante, porque las posibilidades que habría eran inmensas. Era muy prometedora. Sin embargo, luego llegaron una serie de episodios más monótonos que prácticamente la convirtieron en un procedimental con un esquema muy claro. A Nyborg se le plantea un problema cuya resolución parece clara hasta que se descubre que la misma conlleva un efecto colateral que nos desagrada, por lo que se plantea un dilema ético que se suma al político. Al final, la bisoña mandataria encuentra una solución, unas veces más ingeniosa y satisfactoria, y otras veces más ingenuo e incluso ridícula. En estos episodios, observamos también algunos vistazos también a los problemas domésticos de Nyborg, y en paralelo observamos como una joven periodista emergente de noticias, Katrine Fønsmark (Birgitte Hjort Sørensen) va desarrollando su propia trama, que se mezcla con la de Nyborg a través del poco escrupuloso asesor de prensa de esta, Kasper Juul (Pilou Asbæk), que está enamorado de la guapa chica. La cuestión es que en los últimos episodios la trama se pone más personal y con más mordiente, aunque sigue habiendo alguna situación poco creible y un poco ridícula. Seguiré con ella. Pero lo dicho. Entre lo interesante y el gulty pleasure.

Una sirenita y una turista

Qué decir de La Sirenita. Si uno diría que desde cualquier sitio de París, según las películas, se ve la torre Eiffel, desde cualquier sitio de Copenhague se tendría que ver la Sirenita. Aun sin tener en cuenta la diferencia de tamaños.

Finalmente, un producto televisivo que no es una serie. La que me ha resultado sobrevalorada película para televisión de HBO, Behind the Candelabra. Dirigida por Steven Soderbergh, que no consiguió una productora para rodarla para la pantalla grande, nos cuenta la relación entre el pianista-espectáculo Liberace (Michael Douglas), con un joven Scott Thorson (Matt Damon), entrando a saco en la homosexualidad del pianista, que él negó en vida constantemente, y que se hizo pública al fallecer en los años 80 por una complicación del sida. A mí no me ha acabado de convencer, no me parecen justos los elogios que se han vertido sobre ella. Se deja ver, pero no pasa de ser el típico biopic televisivo, con la extrema interpretación de su protagonista, muy caracterizado. También me pasa que el personaje biografiado tampoco me interesaba gran cosa, ni el ambiente del espectáculo en Las Vegas. Bueno. Ahí está para quien guste de estas cosas.

Sankt Annæ Plads

En fin, despidámonos de la capital danesa, con este bonito atardecer en Sankt Annæ Plads.