[Cine] Mud (2012)

Cine

Mud (2012), 30 de agosto de 2013.

Finales de agosto y la cartelera de cine sigue con aspecto veraniego. Aunque leemos algunas críticas interesantes sobre esta película de Jeff Nichols, que parece que está llevando una carrera discreta en salas de cine a lo largo del mundo, pero que gusta a la crítica y parece que al público votante de IMDb también. Aunque esto último no es necesariamente significativo de nada. Hay bodrios con un público fanático que aparecen con puntuaciones altísimas. Pero no parece ser este el caso. Así que ante la llegada a Zaragoza de una copia en versión original nos vamos a ver esta aventura a orillas del Misisipí.

Dos chicos de catorce años, Ellis (Tye Sheridan) y Neckbone (Jacob Lofland), en sus correrías por los brazos y las islas del Misisipí a su paso por el estado de Arkansas, descubren un pequeño barco colgado de los árboles en una de las islas próximas a donde viven. Y allí se encuentran con Mud (Matthew McConaughey), un fugitivo que viene huyendo de los cazarrecompensas que lo buscan por haber matado al hombre, hijo de un tipo poderoso, que había maltratado a la chica, Juniper (Reese Witherspoon), que es el amor de su vida. O por lo menos eso les cuenta, y por lo que les pide ayuda para poner el barco a flote. Mientras, Ellis tiene que afrontar una serie de cambios en su vida. Sus padres están a punto de divorciarse, y eso puede suponer el final de su modo de vida a orillas del río. Se ha fijado en una chica dos o tres años mayor que él de la que se ha enamorado, y de la que piensa que puede ser su novia. Y en medio de todo esto, llega a la ciudad Juniper, y la banda de cazarrecompensas que busca a Mud.

Soto de Cantalobos

El entorno del río, las mejanas y los galachos del Misisipi, aunque les llamen con nombres más sofisticados, son parte protagonista del filme, de hoy, y especialmente los bosques de ribera, los sotos como les llamamos por aquí, que crecen en ese entorno.

A lo que llevaba un ratito de visualización del filme, no pude evitar pensar en una de las primeras novelas que leí de forma integral en mi vida. Se trataba de Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain. Una historia sobre un muchacho de las riberas del mismo río, el Misisipí, que junto con su amigo Huckleberry Finn recorre los alrededores de su pueblo, se enamora de su primera chica, se mezcla con malhechores, y ayuda a los perseguidos. Evidentemente, la tónica de ambas obras es muy distintas. Aquel del siglo XIX era un pilluelo en la optimista sociedad norteamericana del sur de los Estados Unidos de antes de su guerra civil, mientras que aquí estamos con un muchacho, reflexivo, razonablemente cabal, con sentido de la justicia, que pugna con encajar unos valores bastantes positivos con las realidades más pedestres y más grises desde el punto de vista ético de la vida y la sociedad del siglo XXI en el medio oeste norteamericano. Es la típica película de transición de la niñez hacia otra etapa, hacia una adolescencia de un muchacho en el que podemos percibir la capacidad de convertirse en un adulto cabal. Aunque eso le lleve a meterse en berenjenales de cuidado, y a acabar con frecuencia con un ojo hinchado. Estupendamente ambientada entre los meandros y las mejanas del río, con una fotografía muy cuidada, y una cuidadosa banda sonora basada en sonidos countries que acopaña pero no se entromete.

Todo ello perfectamente fundamentado sobre unas interpretaciones de muy alto nivel. El peso de la película lo llevan los dos chavales, y especialmente Ellis, con un Tye Sheridan que a pesar de su juventud está en estado de gracia, muy bien acompañado por el otro muchacho, un habitante local que se acerca por primera vez a una cámara de filmación. Creo que fue Spencer Tracy el que decía aquello de que no había que rodar con niños o perros por te roban la película. Pues bien, efectivamente, estos dos muchachos se adueñan por completo de la pelicula. Lo cual está bien, por que es Ellis y no Mud el auténtico protagonista del filme. Mud es un desencadenante. Un catalizador para desencadenar todos esos cambios que lo acechan. Y aquí nos encontramos la segunda sorpresa agradable. Los adultos lo hacen bien. Incluso intérpretes como McConaughey o Witherspoon que han alternado alguna cosa interesante con no pocos bodrios, se muestran sobrios y convincentes. Los mismo podemos decir de los padres de Ellis, Sarah Paulson y Ray McKinnon, o de ese vecino osco y cascarrabias que tiene un papel fundamental en el desenlace del filme, interpretado por Sam Shepard.

Ha sido una muy agradable sorpresa en este final de agosto, encontrar un filme sobrio pero interesante de ver, con una buena puesta en escena, una trama no original pero sí mejor llevada que otras similares, y unas interpretaciones de muy buen nivel. Lo único que se le podría achacar es una duración un poco más estirada de lo que la historia da de sí. Pero como uno empatiza y se mete en la piel de los personajes, tampoco se nota mucho. Recomendable, sin duda.

Valoración

  • Dirección: ***. Bien llevada, correcta técnicamente y al servicio de una historia y unos personajes interesantes.
  • Interpretación: ****. Muy bien. Todos. Empatizas y comprendes muy bien quienes son y que buscan en la vida todos los personajes.
  • Valoración subjetiva: ****. Película con regusto positivo. Sales bien del cine, pero el recuerdo posterior y la reflexión sobre lo visto, aumenta su valor.
Desembocadura del río Gállego en el Ebro

Lo que pasa es que los del Ebro, o el Gállego que vemos desembocar en la fotografía, son más discretos, y sufridos también porque están en peligroso retroceso. Pero no deja de ser lo mismo, pero en pequeño. Y sin gente con pistola.

[Cine] Io e Te (2012)

Cine

Io e Te (2012), 7 de agosto de 2013.

Esta película la he visto en versión original en italiano con subtítulos en castellano y por ello conservo su título original. En la cartelera española es posible encontrarla también con el título traducido de Tú y yo. Lo cual puede hacer confusa una conversación cinematográfica ya que es también el título que se dio en España también a Love Affair (1939)An Affair to Remember (1957), sendas versiones de una misma historia dirigida por Leo McCarey en ambos casos, ambas estupendas, pero que no tienen nada que ver con la película que hoy nos ocupa. Nunca me cansaré en la necesidad de respetar las obras en su estado original, con sus voces y sus títulos como fueron concebidos. Aunque no sea más que para evitar excesivas confusiones.

Dentro de las dificultades para encontrar películas atractivas en la cartelera veraniega, era difícil sustraerse a ver qué tiene que ofrecernos en la actualidad un director que ha supuesto tanto en la historia del cine aunque no sea excesivamente pródigo en su trabajo, y que llevaba nueve años sin presentarnos una película suya. Hablamos de Bernardo Bertolucci. Que vuelve a introducirnos después de Dreamers (Soñadores) en las relaciones entre hermanos.

En las calles de Roma

Aunque no aparecen monumentos destacados, la película de hoy parece estar rodada en Roma.

Lorenzo (Jacopo Olmo Antinori) es un adolescente de catorce años, algo excéntrico, introvertido, que cansado de su entorno decide tomarse «unas vacaciones». Engañando a sus padres y profesores, aprovecha la semana en la nieve de su colegio para quedarse a vivir solo durante unos días en el sótano de su casa, mientras su madre lo cree esquiando con sus compañeros. Hay un padre, al que no conocemos, sólo por referencias indirectas. Una vez que ha empezado su semana de vida en solitario, se presenta su hermanastra Olivia (Tea Falco). Fruto de una relación anterior de su padre, esta chica en sus veintitantos lleva años apartada de la vida de Lorenzo. Inició en su momento una carrera artística como fotógrafa, pero en su momento se enganchó a la heroína, lo que la ha llevado a buscar el mismo sótano con intención de desengancharse y pasar el mono. Dos personas, hermanos pero desconocidos, que buscaban la soledad por motivos distintos, pero a los que no les quedará más remedio que aprender a convivir y a conocerse durante esos siete días.

Un Bertolucci muy alejado de sus grandes y ambiciosas producciones de antaño, nos ofrece una historia intimista rodada en su mayor parte en el claustrofóbico ambiente del sótano donde conviven los dos hermanos. Más claustrofóbico todavía cuando se manifiesten las fases más desagradables de la abstinencia de Olivia, en las que de todas formas tampoco se regodea en exceso el director. La clave de esta pequeña historia es la mutua influencia de ambos hermanos, el cruce de caminos fortuito, que probablemente cambie su historia. Para bien, queremos creer, aunque el director nos da detalles que nos indican que quizá no los dos hermanos puedan superar los problemas que los han arrastrado a su encierro. En cualquier caso, una historia que me parece razonablemente bien contada y planteada, y que es razonablemente honesta en su desarrollo y consecuencias.

Albergo Abruzzi

Así que hoy también fotográficamente pasearemos por las calles de Roma, aunque sin monumentos destacados.

Por supuesto, es importante el trabajo de los dos protagonistas, que no son intérprete excesivamente expertos. En el caso del  joven Antinori por su edad, y en el caso de Falco, porque su trabajo original es de fotógrafa, aspecto que comparte con el personaje que encarna. De todos modos, ambos sacan adelante su trabajo con razonable solvencia.

Para resumir, una película menor en la filmografía de Bertolucci, pero que se deja ver con honestidad y razonable interés, y que nos da alivio de lo que son los títulos habituales de la cartelera veraniega, haciéndonos pensar un poco sobre algunos aspectos del comportamiento humano, pero sin agobiarnos. La película entra a engrosar mi colección de películas de La fotografía en el cine, donde se reproduce en gran medida esta reseña, con un comentario añadido a su interés fotográfico.

Valoración

  • Dirección: *** Trabajo menor pero honesto del director parmesano.
  • Interpretación: *** Cumplen los protagonistas con su trabajo.
  • Valoración subjetiva: *** Una película a la que llego con algún reparo, pero que me hace sentir empatía suficiente por los dos personajes protagonistas, importándome lo que les prepara el devenir de sus vidas.
Puente y castillo de Sant'Angelo

Salvo esta vista del atardecer del Puente y el Castillo de Sant’Angelo.

[Cine] La migliore offerta (2013)

Cine

La migliore offerta (2013), 17 de julio de 2013.

Puesto que la película la vimos en versión original subtitulada en castellano, conservo su título original en italiano. Aunque la película esta rodada en inglés. Cosas que pasan. En cualquier caso, en la cartelera española se puede encontrar doblada al castellano bajo el título traducción directa del original La mejor oferta.

En la siempre complicada y decepcionante cartelera veraniega, que nos llegue una película filmada por Giuseppe Tornatore, y que esté protogonizada por Geoffrey Rush, con Donald Sutherland en el reparto… pues parece la opción lógica para meterse a pasar una tarde de verano, donde el bochornazo asola la ciudad de Zaragoza pero tampoco apetece quedarse en casa.

Habsburgergasse y Peterskirche

No queda del todo definido dónde transcurre la acción de la película. En algún lugar de Europa. La villa tiene resonancias italianas, pero las matrículas de los coches son austriacas, con la W de Wien (Viena). Y parece que parte de la película estaría rodada en la capital austriaca. Aquí la Peterskirche vista desde Habsburgersgasse.

La película nos presenta a Virgil Oldman (Geoffrey Rush), subastador de obras de arte, misántropo, misógino, totalmente excéntrico, que además, con la colaboración fraudulenta de Billy (Donald Sutherland), se ha ido haciendo una colección impresionante y secreta de retratos femeninos de todas las épocas del arte. En un momento dado, se pone en contacto con Virgil una extraña joven, Claire (Sylvia Hoeks), heredera de una villa con abundantes antigüedades y obras de arte, que quiere vender. La joven no se deja ver, y nos enteraremos que padece una forma extrema de agorafobia, por lo que vive encerrada entre las paredes de la villa. Por otro lado, en la villa, el subastador encuentra las piezas de una autómata para cuya reconstrucción pedirá ayuda al habilidoso Robert (Jim Sturgess). Pero la relación con Claire se irá haciendo más compleja y comprometida, y el viejo cascarrabias tendrá que volver a reconsiderar todos sus parámetros vitales. Aunque esto no esté exento de riesgos.

Via Giosué Carducci - Trieste

Pero parece que también se ha rodado metraje en otras ciudades como Trieste, donde vemos un tranvía en la Via Giosué Carducci.

Esta es una película en la que apreciamos el buen oficio y hacer de su director, y especialmente el buen oficio y hacer de sus intérpretes, especialmente de Rush, y las intervenciones de Sutherland. Los jóvenes no están mal tampoco, aunque creo que la chica es la parte más floja del reparto. En cualquier caso, el problema que encuentro en esta película es que de forma relativamente prematura, las personas que fuimos juntas a verla dedujimos que la única forma en que la relación entre VirgilClaire tuviera sentido, era que las cosas sucediesen como al final suceden. Es decir, nos resultó previsible. No voy a dar aquí los detalles que nos llevaron a prever el desarrollo del drama, porque sería dar pistas prematuras a posibles espectadores del filme. Pero eso nos decepcionó un poco, y nos sacó de la emoción del filme. Nos puso en una actitud más fría ante el desarrollo de la película. Muy bien rodada, muy bien ambientada, muy bien interpretada, pero a la que en un momento dado… nos convertimos en espectadores demasiado externos, nos involucrados con los sentimientos del protagonista.

Por lo demás, es una película que se deja ver muy bien. Una opción bastante más que razonable ante la avalancha de fuegos artificiales y comedias tontas que llenan la cartelera en estos momentos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Via Torino

On en Milán, donde vemos otro tranvía en Via Torino. A lo mejor es que da igual donde sucede la acción. Es secundario. Pero uno es curioso.

[Cine] Un invierno en la playa (2012)

Cine

Un invierno en la playa (Stuck in love, 2012), 14 de junio de 2013.

Nos costó bastante decidir qué película ver el viernes por la tarde, en el que el calor y cierta apatía nos hicieron dudar. Al final nos decantamos por esta, según algún sitio que he visto por ahí, comedia romántica,… como drama amable lo calificaría yo. El caso es que esta película de tono romántico, dejémoslo ahí, dirigida por el novel Josh Boone, dispone de un reparto razonablemente atractivo, y las críticas no la ponían mal. Desde luego, la traducción del título al español es una memez. No se por qué no titularla directamente Atrapados en el amor. La verdad es que el título en inglés también tira a cursi.

Lo que vemos en pantalla es un año en la vida sentimental de una familia. Los padres, Erica (Jennifer Connelly) William Borgens (Greg Kinnear), se han separado hace un par de años por una infidelidad de la primera que vive con otro hombre. Sin embargo, el segundo, un escritor de éxito, ha decidido esperar a que regrese a casa, confiando casi ciegamente en que tal cosa sucederá. Eso no le impide tener una amistad con derecho a (intenso) roce con una vecina casada, Tricia (Kristen Bell), que le sirve de consejera. La hija mayor, Samantha (Lily Collins), es una precoz escritora joven de 19 años que acaba de publicar su primera novela, y que vive sus relaciones de forma casual, sin compromiso, simplemente por el sexo. No se habla con su madre, a la que no ha perdonado la situación familiar. Aunque conocerá a un compañero de facultad, Lou (Logan Lerman), que intentará cambiar su forma de pensar. El hijo menor, Rusty (Nat Wolff), de 16 años es tímido y, en contraste con su hermana, un romántico que está colado por una compañera de clase muy guapa, aunque con problemas con el consumo de drogas. A pesar de que el título en castellano nos habla de un invierno, seguiremos a la familia durante un año, desde una comida de Acción de Gracias a la siguiente, durante el cual deberán resolver sus cuestiones,… si pueden.

A orillas del mar en Margate

No tengo fotos de las playas de Carolina del Norte en el Atlántico, que es donde está rodada la película, así que nos tendremos que contentar con algunas vistas del Mar del Norte, desde Inglaterra.

A ver. Esta película no tiene complicaciones. Familia casi perfecta, de gente que dialoga, especialmente el padre, liberal, abierta de mente, con un buen rollo tremendo, y que tienen algunos problemas con las relaciones interpersonales derivadas de unos hechos que se van aclarando por el camino. No es excesivamente original, y es relativamente previsible, aunque tiene algún diálogo y algún que otro momento conseguido.

Las interpretaciones son de correctas a notables, aunque yo hecho de menos alguna presencia más de la guapa Jennifer Connelly que pudiendo dar más de sí queda un poco apagada como «mala» de la película, y de la vecinita Kristen Bell que produce alguna de las interacciones más notables e interesantes con Kinnear. La historia que se llevan entre manos CollinsLerman bordea en algún momento la intervención de la brigada anticursis, o la calificación de «cine cebolla».

Esta película no pasará a la historia del cine como algo especial desde luego. Carece de originalidad y de planteamientos realmente interesantes, pero se deja ver con razonable agrado. Es buenrollista y sales bien del cine, aunque con irregularidades. Tiene momentos buenos, que no están suficientemente explotados, y momentos no tan buenos, con cierta tendencia al pastelón en algún caso. Pero bueno… estamos ya en época veraniega y no podemos pedir, aparentemente, mucho más de la cartelera. Reconozco que la valoración que le voy a poner es benevolente, por el buen rollo con el que salimos. Pero la tendencia sería de ahí a la baja.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
A orillas del mar en Margate

En concreto, desde la ciudad de Margate, que ya ha aparecido en más de una ocasión en estas páginas.

[Cine (con obituario)] 15 años y un día (2013), que está dedicada a Elías Querejeta (1930 – 2013)

Cine

Hace unos días falleció Elías Querejeta, productor español de cine que mantuvo una prolongada carrera. La primera película que produjo data de 1962 y la última, un documental, de 2009. Su última película de ficción fue Siete mesas de billar francés, un excelente película firmada por su hija en 2007. Según IMDb, dirigió 3 documentales y colaboró como guionista en 23 películas diversas. Pero su principal actividad fue como productor. Y simplemente con contemplar la lista de títulos en los que participó, por si alguien no era consciente, estamos ante una figura importante del cine español durante cincuenta años. Y además, arriesgando. Produciendo películas que se han salido de los cauces trillados, muchas veces para bien, alguna para no tan bien. Pero impulsando, impulsando mucho a este maltratado séptimo arte, bastante machacado últimamente en todo aquello que no sea producir títulos que dejen beneficios gracias… a la venta de palomitas. Afortunadamente aquí estamos recordando y celebrando la carrera de alguien que nos dejó otras cosas. Películas que recordaremos, y que volveremos a ver. Y si yo me tengo que quedar con una… aquí no voy a ser nada original,… que sea con los ojos de la niña Ana en El espíritu de la colmena de Victor Erice.

Señor Querejeta, gracias por todo, y espero que disfrute de su estancia en el único cielo que concibo, el de las gentes del cine y de todos los que aman este maravilloso arte.

Y mira por donde, también fue padre, y su hija Gracia, Querejeta claro, nos ofrece de vez en cuando películas como directora que una veces con más fortuna y otras con menos, creo que todas han tenido algo de interés. Y la última, cuyo estreno comercial ha coincidido con la muerte de Elías, está dedicada a él. Y ayer nos fuimos a verla.

Islas Berlengas

La entrada de hoy tiene de fondo un cierto sabor a mar, y por eso pongo un par de paisajes marinos, aunque no coincidan con los de las historias que comento. En esta, un antiguo fuerte en las portuguesas islas Berlengas.

15 años y un día (2013), 11 de junio de 2013

Venía la película precedida de cierta expectación positiva. Por un lado, es la nueva colaboración de la directora con una de sus actrices, con la que tan bien funcionó en la película que he mencionado al principio de esta entrada, Maribel Verdú. Por otro lado, venía de ser premiada en algunos festivales nacionales de cierto prestigio. Y finalmente, ya he dicho que las películas de esta directora, aunque irregulares en su calidad global desde mi humilde opinión, en todas he encontrado algo que me ha interesado.

Nos habla la película de Jon (Arón Piper), el hijo de una actriz viuda, Margo (Maribel Verdú), de catorce años, vivo, ingenioso, inteligente, pero también con gran capacidad para el conflicto y para confundir los términos éticos del comportamiento y de lo que denomina justicia, y con un exceso de franqueza en sus relaciones. Expulsado por tres meses del colegio, su madre decide enviarlo a vivir una temporada con el abuelo del chaval, Max (Tito Valverde), un militar retirado que vive en relativa soledad en la costa mediterránea, con la exclusiva amistad de una inspectora de policía, Aledo (Belén López). La convivencia entre ambos no es fácil, puesto que sus puntos de vista del mundo son antagónicos. Y la cosa se complicará cuando el chaval se meta en una pelea de la que saldrá muy mal parado, y otro adolescente muera de un navajazo.

A ver… en la historia que se nos presenta hay elementos interesantes. La directora vuelve a explorar el mundo de la adolescencia y sus complejidades como ya hizo con Héctor. Pero por algún motivo, la historia no acaba de funcionar del todo bien. Creo que hay determinados elementos sociológicos que resultan excesivamente tópicos. Cae excesivamente en el lugar común. Creo que básicamente hay un problema de planteamiento y de guion. El caso policial siendo importante, acaba navegando por lo anecdótico por la previsibilidad de su resolución, y la revelación de los oscuros motivos que pesan sobre los adultos es un poco anticlimática. No funciona bien, ni emociona lo que debería.

Todo ello, a pesar del razonable buen trabajo de los intérpretes, que tienen suficiente enjundia todos ellos para sostener el tipo e incluso en determinados momentos la película.

Me joroba un poco decir que la película me ha dejado frío, pero es así. Y quizá se ha roto la racha que he mencionado de directora cuyas películas mejores o peores tenían todas algo que me interesaban. Aquí me he quedado demasiado… mmeh… Creo que los guiones y las historias, para que puedan reflejar el fondo que se les quiere dar por detrás tienen que estar más cuidados. La película se deja ver mientras estás en la sala de cine, pero después… no sé,… tienes la sensación de que te vas a olvidar con facilidad de ella. Y el volver a ella con el pensamiento tampoco la favorece en especial. Lo siento. De verdad. La gente que la ha hecho me cae bien…

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Una cala en la costa menorquina

Y aquí nos vamos al Mediterráneo, a una de ls recoletas calas de las costas de Menorca.

[Cine] Faust (2011)

Cine

Faust (2011), 6 de junio de 2013.

Estos días da para hablar bastante de cine. No me olvido del obituario de Elías Querejeta, es que estoy buscando el momento adecuado. De momento, lo de hablar de cine parece adecuado, porque la cartelera en estas fechas no está para muchos lujos. En cualquier caso, seguimos aprovechando las películas clasificadas como aragonia clásicos, que en estas salas de cine nos vienen en versión original y más económicas. Eso sí con un par de años de retraso. Y en esta ocasión nos metemos con una de Aleksandr Sokurov. Lo que antaño se llamaba «cine de arte y ensayo» y hoy se denomina más frecuentemente «cine de autor». Aunque cada cual mete en estas categorías lo que se le ocurre o lo que le viene bien.

En este caso no hay que devanarse mucho la cabeza sobre el argumento. Estamos ante una interpretación del Fausto de Goethe, en concreto de su primera parte. Las inquietudes del estudioso ya maduro Faust (Johannes Zeiler), pobre y eternamente insatisfecho tanto en lo material, como en lo intelectual, como en los espiritual, y que acabará en tratos con un prestamista al que no le dan nombre pero que habrá que identifica con Mefistófeles (Anton Adasinsky), y a quien acabará vendiendo su alma a cambio de poder estar con la joven Margarete/Gretchen (Isolda Dychauk).

Río Isar (Múnich)

La acción del Fausto sucede en una población alemana no mencionada, en cualquier caso una ciudad, que representaremos con esta foto del río Isar a su paso por Múnich.

Con una realización muy particular, rodada en estándar académico aproximadamente (formato 1,37:1), con frecuentes distorsiones en la imagen, nos encontramos con una película muy densa, en la que hay que poner los cinco sentidos para no perderse. No he leído la obra literaria, no sé si soy capaz hoy en día, pero tengo la sensación que nos encontramos ante un Fausto que se convierte rápidamente en una marioneta del prestamista/diablo, y en el que puede más la lujuria ante la juventud y la belleza de la joven Gretchen, que otras incertidumbres que ese presentan en el protagonista en la obra original. Bien es cierto que al final consigue cierta «redención» a través de ciertas renuncias.

Las interpretaciones son intensas e interesantes, especialmente las de Adasinsky, que compone un Mefistófeles que combina el atractivo sobre lo que promete con la repulsión de su propia degradación física y moral. Creo que uno de los momentos más chocantes son las escenas en los lavaderos, donde contrasta la belleza de las mujeres, especialmente de Gretchen, con la deformidad y la degradación del cuerpo desnudo del prestamista. Breves apariciones de Hanna Schygulla de quien confieso que me enamoré mi adolescencia cuando protagonizaba con todo su atractivo las películas de Fassbinder.

Una película difícil de digerir, yo todavía no lo he conseguido del todo, que viene «lastrada» por su densidad conceptual y también por qué no, por sus más de dos horas de duración. No la recomendaría a todo el mundo, no es una película comercial, pero sí que es cine muy interesante de ver tanto por sus propuestas formales como por la historia, ya universal, que nos cuenta.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Desde la cima de Zugspitze

Las últimas escenas de la película transcurren en un paisaje montañoso, desolado, que significa las renuncias de Fausto, que están rodadas en Islandia; a falta de fotografías islandesas, seguiremos en Alemania, en su punto más alto, en Zugspitze.

[Cine] Hijo de Caín (2013)

Cine

Hijo de Caín (Fill de Caín, 2013), 3 de junio de 2013.

Sigo aprovechando que en estos días tengo más tiempo libre del habitual para acercarme con cierta frecuencia a las salas de cine. Y en esta ocasión, le damos una oportunidad al cine español. De entrada decir, que nada más empezar nos damos cuenta que el filme es bilingüe, en castellano y en catalán, pero han doblado los diálogos en catalán en el original, de un forma horrible. Personalmente, hubiera preferido que hubieran mantenido el original tal y como estaba. Por un lado por respeto a la realidad de la obra original; por otro lado, aunque no hablo catalán, ni en la intimidad ni en ningún otro lado, lo entiendo lo suficientemente bien como para considerar que hubiese sido preferible, a un doblaje mal hecho, donde la coincidencia del movimiento de los labios y el diálogo era peor todavía que en las películas en inglés. Un cochambre de doblaje. Pero vamos a ver qué ha dado de sí esta película dirigida por Jesús Monllaó.

Nico (David Solans) es un adolescente de catorce, a punto de cumplir los quince años, muy especial. Poco comunicativo con su familia, vive inmerso en su mundo y en el ajedrez. Se lleva razonablemente bien con su madre Coral (María Molins), pero se lleva realmente mal con su padre Carlos Albert (José Coronado), un empresario de éxito al que las cosas le van regular. Tras una serie de incidentes, este último habla con un psicólogo que aparece misteriosamente invitado por no se sabe muy bien quien en una fiesta de una fundación que financia las actividades altruista de su gabinete. Julio (Julio Manrique), el psicólogo, decide que introducir al muchacho en el mundo del ajedrez serio es una forma de reconducir su forma de ser. Con la reticencia de Andrew (Jack Taylor), maestro de ajedrez, que no se fía un pelo del chaval, al que considera por una serie de detalles un potencial sociópata.

Cap de Cavalleria

Por la retahíla de patrocinadores y algunas imágenes, la película tiene sus momentos de publirreportaje turístico, de Tarragona supongo; como no tengo a mano fotos decentes de esa ciudad o provincia, me quedo en el Mediterráneo, pero más insular. Cap de Cavallería en Menorca.

Vamos a ver. Jugamos con esta película a thriller de muchacho sociópata, inquietante y peligroso. Pero claro, estas cosas hay que hacerlas con sutileza. Y la sutileza en el guion y en la forma de plantear la historia cinematográficamente se la dejaron en casa. Diríase que han cogido un manual de clichés de las cosas que pasan y se plantean en este tipo de películas y las han ido aplicando en un orden más o menos lógico. Van dejando pistas por todos lados de tal modo que el espectador no se tenga que esforzar y lo tenga todo mascadito. Perdonad si a continuación destripo algunos elementos de la trama,… pero es que me parecieron tan ridículamente obvios,… Que muere un animal doméstico, signo inequívoco de personalidad sociópata. Que el niño tiene 14 años, pues mira que la madre y el psicólogo eran novios y estuvieron en París hace 15. Luego piensa lo que quieras. Que fíjate que la niña campeona de ajedrez, nos dicen desde el principio que es muy lista, pero que no sabe nadar… No sé. Uno no sabe exactamente al detalle qué va a pasar, pero vamos,… no te pilla por sorpresa nada, pero lo que se dice nada. Creo que de este tipo de guiones, incluso yo me atrevería a escribir alguno…

Las interpretaciones son más bien normalitas. Quizá sean mejores de lo que parece por el catastrófico doblaje, pero en general no me han llamado la atención.

En general estamos con un nuevo ejemplo del cine español. O catalán, por si hay por ahí alguien con el hecho diferencial hiperdesarrollado, aunque creo que los problemas son los mismos. Cine de género, que se limita a copiar las soluciones de otras cinematografías con más maña en este tipo de películas, sin aportar absolutamente nada, sin personalidad, y sin que sea todo más que una película tipo ikea. Alguien ha cogido las piezas, y las ha ido montando mediante el manual que quien sea le ha dado. Eso sí, para sacar esto adelante, la lista de patrocinadores que aparecen al principio de la película es ridículamente larga, hasta el punto de producir la hilaridad de los asistentes a la sala de cine. Otro problema es que he visto que los medios y la crítica nacional es muy complaciente con estas películas, seguramente para inducir la asistencia de espectadores a las salas donde se proyectan películas paridas en el solar ibérico. Pero engañando de esta forma al espectador, lo único que consiguen es aumentar mucho la desconfianza hacia lo que nuestras cinematografías tienen que ofrecer. Ya llevo varias así, y cada vez desconfío más cuando los medios «especializados» españoles recomiendan una película de por aquí. No creo que sea una buena estrategia. De verdad.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Cala en Porter

Tomándonos unos chismes en Cala en Porter, también en tierras menorquinas.

[Cine] Dead Man Down (2013)

Cine

Dead Man Down (2013), 31 de mayo de 2013.

Llevábamos una racha curiosa esta primavera. Las películas actuales, de estreno internacional en el 2013, nos están resultando flojas. Sin embargo, los estrenos retardados nos están gustando bastante. Volvemos con esta película a la actualidad, que hemos visto en versión original subtitulada. En la cartelera española se puede encontrar doblada con el título mixto Dead Man Down (La venganza del hombre muerto). No vaya a ser que los espectadores de los cines seamos cortos y no nos enteremos si no nos explican la película en el título español. Y se preguntan porque la gente deja de ir al cine. En fin, veremos lo que ha dado de sí la película de Niels Arden Oplev, que presenta un reparto llamativo, y que aterriza en los EE.UU. después de haber dirigido la primera película sueca de la saga Millenium. Y se ha traído a la chica.

Luces y sombras en torno al Canal Imperial de Aragón

Siendo una película donde los personajes tienen todos sus luces y sus sombras, jugaremos con luces y sombras en las fotografías que acompañan la reseña.

Victor (Colin Farrell) es el sicario de Alphonse (Terrence Howard), líder de un grupo mafioso, al que salva la vida durante una refriega con unos jamaicanos que parecía que andaban amenazando al mafioso. En un momento dado comienza un flirteo con una vecina francesa, Beatrice (Noomi Rapace), que se encuentra con media cara desfigurada por un accidente provocado por un conductor borracho, y que vive con su madre, Valentine (Isabelle Huppert). En una primera cita, Beatrice le descubre a Victor de que le ha visto asesinar a un hombre. Si no quiere que lo denuncie, tendrá que matar al hombre que la desfiguró. Pero también descubriremos que Victor oculta un terrible pasado, y también busca venganza.

No me voy a extender mucho. Con una factura razonable, aunque con la frialdad propia de los realizadores nórdicos, que no siempre viene al caso, se nos cuenta una historia de venganzas que sin ser una nueva versión de nada, tampoco suena a original en ningún momento. Convirtiéndose la película en un mero entretenimiento para quienes gusten de este tipo de dramas criminales. Creo que la historia tiene alguna trampa que otra, y algunas inconsecuencias, pero ahí va que te va. Y las escenas de acción y balaceras son sencillamente no creíbles.

Luces y sombras en torno al Canal Imperial de Aragón

Uno de los problemas de la primavera y el verano en este país es que la luz es muy dura; y hay que madrugar mucho, o dejar avanzar mucho la tarde para encontrar luz del sol civilizadamente matizada.

Las interpretaciones cumplen con lo justo, siendo las más flojas las dos intérpretes femeninas. Con Rapace hay un problema. Aunque ves las cicatrices de su cara, la sigues viendo en su conjunto como una chica claramente atractiva, y no acaba de conseguir ese tono de mujer torturada por su desfiguramiento. La personalidad de su carácter se empieza a diluir pasando de una mujer proactiva en la historia hacia el papel de típica damisela en apuros que necesita al héroe para que la salve. Tópico. La culpa no es tanto de la intérprete como del tratamiento que la historia da al personaje. No entiendo para que llevar a una actriz tan prestigiosa como Huppert para un personaje tan insustancial como el que hace, que podría no estar y no pasaría nada. Farrell no es el actor mejor del mundo, pero tiene un pase. Sin más.

Luces y sombras en torno al Canal Imperial de Aragón

Pero bueno, todo es ponerse, y a pesar de la ventolera que nos asola en los últimos tiempos, un paseo por el Canal Imperial de Aragón siempre ofrece alguna oportunidad de disparar el «gatillo» fotográfico.

No voy a decir que me haya entusiasmado este filme. Y fue la sensación generalizada cuando salimos de la sala de cine que estaba bastante vacía. Sirvió para pasar la tarde, y una excusa para luego tomarse unos chismes. Pero no durará mucho en nuestra memoria. Mejorable, manifiestamente mejorable.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Luces y sombras en torno al Canal Imperial de Aragón

Especialmente si aprovechamos contraluces, geometrías y luces y sombras diversas. Aunque sea con una pequeña compacta, que también son útiles para hacer fotos.

[Cine] The Great Gatsby (2013)

Cine

The Great Gatsby (2013), 17 de mayo de 2013.

Si veis el título en inglés es que he visto la película en versión original subtitulada en castellano; para quienes prefieran los productos cinematográficos adulterados, en la cartelera española podéis encontrarla doblada bajo el título traducido de El Gran Gatsby.

Ver esta película era una inevitabilidad, por diversos motivos. Y a pesar de que la confianza en que la experiencia fuese satisfactoria era relativamente baja. En el pequeño grupo que formamos para verla estaba la cosa la 50%. Por mi parte, tenía curiosidad de comparar con la versión clásica de los años 70, que he de decir que no me gusta mucho. También estaba la cosa de que el libro lo leí recientemente como pudisteis leer en estas páginas. Por otro lado, hay ganas de comprobar si DiCaprio se confirma como uno de los grandes o como un actor irregular. Y claro, está ese encanto hecho mujer que es Carey Mulligan en el papel de Daisy, lo cual me hacía fijo en la taquilla de las salas de cine.

Canal Imperial de Aragón

Este fin de semana me lo he tomado con calma. Voy a pasar un par de días por un hospital, y aunque espero poder volver a escribir por aquí el miércoles o el jueves, incluso esta entrada la he hecho por adelantado. Además de una actividad que contaré en cuanto pueda de este domingo, poco más he hecho que ver la película y dar algún paseo.

Para quien no lo sepa, esta la historia del amor que siente el muchimillonario Jay Gatsby (Leonardo DiCaprio) por una chica que conoció cuando todavía era pobre, y ella no, Daisy (Carey Mulligan), que en el momento de la película está casada con el pijo chulillo de Tom Buchanan (Joel Edgerton). Como los fiestorros que monta en su mansión de Long Island no sirven para atraer a la chica, usa al primo de esta, Nick Carraway (Tobey Maguire), un «pobretón» que trabaja en las finanzas de Nueva York, y que es vecino de Gatsby. A todo esto, este siente cierta atracción por Jordan Baker (Elizabeth Debicki), una deportista amiga de los Buchanan, y Tom engaña a su mujer con Myrtle (Isla Fisher), la mujer de un mecánico un poco corto, George Wilson (Jason Clarke).

Un aviso, en los comentarios que siguen puede deducirse algún detalle de la trama. No sé si es muy importante, pero por si acaso lo digo.

Veamos, el director de este cotarro es Baz Luhrmann, que ya demostró en su más famosa película, que es capaz de convertir un fiestorro de música y baile, con un montaje suficientemente epiléptico, en algo muy parecido a un delirio pastillero, que algunos dicen que es algo moderno. Pues vale. A mí aquella «maravilla» del musical, sólo me entretuvo. Sin más. En la película que hoy nos ocupa, dedica una buena parte de ella, al principio, en demostrar que «sigue en forma» para realizar este tipo de productos. Sin preocuparse lo más mínimo en hacer la apropiada introducción de los personajes, que simplemente en esta fase se limitan a estar guapos, y de los porqués, que son resueltos con unos apresurados flashbacks, monta una orgía de imagen y sonido, en la que tira de anacronismos musicales para ambientar el asunto, parece que el charlestón propio de la época no le parece suficientemente marchoso, y de paso muestran la capacidad de descuidar el diseño de producción con unos cuantos anacronismos más que no creo que sean buscados, sobre cosas que podían existir o no, pasar o no a principio de los años 20.

Parque Grande

Este sábado por la tarde, los cielos tormentosos de este atípico mes de mayo dejaron alguna luz interesante sobre la ciudad.

Pasada esta primera fase, que a este cinéfago le hace sospechar lo peor de cara a lo que queda de metraje, de repente se acuerda que tiene que contar una historia, la que escribió con tanta maestría F. Scott Fitzgerald, y nos cuenta con más o menos habilidad la trágica historia del pobre Gatsby. Y esta parte, tiene un pase. La pena es que no se halla dedicado desde el principio a esto, que es lo realmente importante. Porque detrás de todo el artificio de producción del filme está esa historia, profunda, de unos caracteres, superficiales, que simbolizan plenamente lo que fue una época importante de la historia, no sólo de América sino del mundo occidental. Ese espejismo que fueron los años 20, con su derroche, con sus flappers, con ilusión de prosperidad eterna, que se rompió contra la dura realidad de los años 30 y los 40. Y eso que cuando el autor la escribió, no sabía lo que iba a pasar. Pero Luhrmann es incapaz, por completo, de ver la trascendencia de la historia que tiene entre manos, más allá del oropel vacuo y de la historieta de amor trágico.

La interpretación del reparto tampoco es nada del otro mundo. Algunos se limitan a estar guapos. Es una pena que no estén mejor explotadas las subtramas correspondientes para una buen lucimiento como secundarias de Isla FischerElizabeth DebickiMaguire pone siempre cara de lelo, y con eso se quedará. Edgerton tiene algún momento que otro razonable. DiCaprio, cuando decide ser él mismo y no un tal Redford, no está mal. Y la que no convence es Mulligan, que estando guapísima, no acaba de dar con el tono del personaje, esa mujer superficial, débil, y sin embargo capaz de desencadenar ella solita la tragedia completa.

Entendámonos, la película, salvo en algunos momentos excesivamente artificiosos de las fiestorras, se deja ver. Pero desde luego, más allá de su capacidad para la pirotecnia y la epilepsia, no creo que Luhrmann sea un realizador interesante en absoluto, y pierde una oportunidad para hacer la versión definitiva de esta interesante historia que nos ha dejado la literatura.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Parque Grande

Así que con estas relajantes vistas del Canal Imperial de Aragón y del Parque Grande de Zaragoza, me despido hasta muy, muy pronto. Un día o dos espero estar inactivo. No más. Espero. Digo.

[Cine] Un lugar donde refugiarse (2013)

Cine

Un lugar donde refugiarse (Safe Haven, 2013), 28 de abril de 2013.

El monzón ha llegado y se ha instalado en estas áridas latitudes. Lleva un par de días lloviendo sin prisa pero sin pausa, con temperaturas impropias de la época. Por lo bajas. Así que lo único que se nos ocurre hacer en el fin de semana en un momento dado es ir a ver una película aunque la cartelera no está muy motivadora. Pero vemos que echan una de Lasse Hallström, que tan buenos recuerdos cinematográficos nos ha dejado en el pasado. Un director con oficio a la hora de trasladar historias a imágenes en movimiento, y que ha sido capaz de ofrecernos algunas historias de las que te tocan el corazoncito. Veremos a ver que tal en esta ocasión, porque también se aprecia alguna irregularidad en su trayectoria.

Empieza la película y vemos como una chica joven, rubia, discretamente vestida, toma un autobús huyendo de algún sitio. Acabará llegando a una pequeña población costera en las Carolinas, donde nos enteramos que se llama Kate (Julianne Hough), encuentra un trabajo y un lugar discreto y apartado de las miradas indiscretas donde vivir. Allí hará una amiga que la visitará de vez en cuando y que le servirá de empuje de arraigo en la nueva comunidad, su puerto seguro, y que se presenta como Jo (Cobie Smulders). Y conocerá a un simpático y atractivo viudo con dos niños pequeños, Alex (Josh Duhamel), que regenta el supermercado local, y por quien pronto empezará a sentir algo más que simpatía. Pero también conoceremos que un policía la busca, Tierney (David Lyons), y que lanza una orden de busca y captura de la joven, bajo el nombre de Erin Tierney, sospechosa de asesinato.

A ver. Si con los datos que he dado en el resumen argumental uno no intuye por donde van los tiros… No vamos a negar el oficio de Hallström para rodar, pero aquí pone su habilidad al servicio de un drama romántico con absurdo toque sobrenatural que resulta banal. Por conocido, por repetido, por que no aporta absolutamente nada. Una historia más propia de telefilme barato para una sobremesa aburrida que para un director que ha pretendido en más de una ocasión jugar en la primera división del cine internacional.

En cuanto a las interpretaciones, pues básicamente son todos muy guapos. La chica protagonista desde luego es una monada. Pero al mismo tiempo, sus personajes son tan plano y estereotipados, que poco lugar al lucimiento interpretativo hay. Lo único que tienen que hacer es ponerse ante la cámara y lucir bien, mientras se desarrolla una historia sin especial miga.

En el resumen final de esta reseña, voy a contenerme un poco. Probablemente, mis malas sensaciones estén relacionadas con las altas expectativas que te genera el responsable de películas que tocan la fibra como The Cyder House Rules (Las normas de la casa de la sidra)Chocolat, o esa delicia reciente, que paso relativamente desapercibida, Salmon Fishing in Yemen (La pesca del salmón en Yemen). Ya he reconocido que también hay cierta irregularidad en la obra del director. Quizá podamos aceptar esta película que nos ocupa hoy como un drama romántico sencillo, que nos permite pasar plácidamente una lluviosa tarde de primavera, mientras vemos el trascurrir de los acontecimientos al principio del verano en un puerto seguro en el norte de las Carolinas. Y la chica es mona. Muy guapa.

Bah. No me ha convencido nada. Y menos el giro final sobrenatural. Aunque casi me lo esperase. Pura cursilería.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

Hoy aprovecho la fotografía de la entrada para recordar que podéis visitar mi TumblrDe viaje con Carlos, con fotografías de mi deambular por el mundo.

Hablando de puertos seguros, quizá un atardecer sobre los puertos de la península de Istria; en concreto, Piran, en Eslovenia.

[Cine] La caza (2012)

Cine

La caza (Jagten, 2012), 27 de abril de 2013.

Nuevamente acudimos al cine europeo buscando calidad en esta primavera tan floja en lo que se refiere al séptimo arte que viene del todo poderoso «otro lado del charco». Y en principio nos hemos propuesto evitar cualquier tentación de caer en las garras de las tonterías del género de superhéroes, del cual en estos momentos está dando la lata el tipo del traje de hojalata. Ya andamos un poco quemados de las chorradas envueltas de pirotecnia. Así que optamos por arriesgarnos a ver una del danés Thomas Vinterberg. Una vi de este cineasta hace ya un tiempo, cuando firmaba los postulados del Dogma 95. Nunca he sido partidario de las posturas dogmáticas, aunque reconozco que aquella me impresionó notablemente, para bien; si bien es cierto que salías con ganas de pegarte un tiro y abandonar este perro mundo. Un poco de miedo nos daba que por buena que fuese, esta que hoy nos ocupa nos dejase la misma sensación.

Estamos en una pequeña población danesa, donde Lucas (Mads Mikkelsen) trabaja en una guardería, en la que goza del respeto de sus compañeros y del cariño de los niños, a los que cuida con esmero y simpatía. Sin embargo, no le faltan problemas. Vive solo, y su divorcio ha sido traumático, con problemas para que su exmujer le permita relacionarse con su hijo adolescente, Marcus (Lasse Fogelstrøm) con quien tiene buen rollo. Es cierto que su buen talante le permite tener su grupo de amigos, entre los que destaca Theo (Thomas Bo Larsen), y una compañera de trabajo, una inmigrada rusa llamada Nadja (Alexandra Rapaport), empieza a mostrarle algo más que afecto. Pero un día, una de sus alumnas, Klara la hija de Theo, se ve contrariada porque no le consiente según que cosas. E influenciada por unas revistas pornográficas que su hermano mayor le ha enseñado, contará que Lucas le ha enseñado su órgano sexual. Y será creída. Por toda la comunidad. Y empezará el infierno para Lucas. Porque salvo su hijo y su hermano, nadie más le creerá inocente.

Niños daneses divirtiéndose en un carrusel

En una población danesa indeterminada transcurre la película, quizá no muy distinta a esta cerca del Helsingor donde unos niños y jóvenes se divierten en un carrusel.

Abandonadas ya las posiciones dogmáticas como cineasta, Vinterberg nos ofrece un drama de una factura precisa, en el que con precisión quirúrgica nos presenta la disección de las crueldad social de una población, de una comunidad que teóricamente pertenece a uno de los países más cultos y avanzados socialmente, que bajo la premisa de que «los niños nunca mienten», condenan de antemano a un hombre que no ha mostrado nunca más que bondad hacia todos ellos. Una repulsa social que no carece de elementos de violencia propios de las comunidades cerradas menos desarrolladas. El devenir de la película es tanto más inquietante por el desasosegante final que nos ofrece Vinterberg, que con una factura técnica primorosa nos muestra que es capaz de seguir contando historias que te hacen replantearte completamente la potencial bondad del ser humano.

Y toda esta historia está soportada especialmente sobre los hombros de Mikkelsen. Este es un actor que ha saltado ya a la escena internacional. Si bien lo conocimos mundialmente haciendo de malo en una de esas tonterías pirotécnicas de 007, en los úlitmos meses lo pudimos ver en una película que si bien tenía sus fallos, él no era uno de ellos, y ahora lo tenemos representando al famoso Hannibal Lecter en una serie de televisión. El caso es que este danés es un intérprete de primera que nos muestra su mejor hace en esta película, donde se aleja de la fortaleza física y psicológica de los papeles que le hemos visto en otras producciones, para ofrecernos un ejemplo de fortaleza ética en medio de un mar de hipocresías. El resto del reparto cumple también con nivel alto.

Esta es una película que me ha gustado. Pero que además es de las que deja un regusto que mejora todavía más la sensación que te deja el visionado. Te hace pensar, y la valoras más conforme va pasando el tiempo y la asumes. Desde luego, no se la recomendaría a los devoradores de palomitas que van al cine a hacer ruido mientras digieren espectáculos pirotécnicos descerebrados, pero para cualquier otro aficionado al cine que aprecie una buena historia, una buena realización y una buena interpretación,… pues ya tarda en ir a verla.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
En los bosques de Dinamarca

Y entre bosques como estos que vemos pasar desde el tren en la propia Dinamarca se producirá la caza a la que alude el título; aunque al final no tengamos claro qué caza es o cuando terminará.

[Cine] To the Wonder (2012)

Cine

To the Wonder (2012), 19 de abril de 2013.

Hubo un tiempo en que el estreno de una película de Terrence Malick se podía considerar un acontecimiento. Pasaban lustros entre unas y otras, y sabías que iba a ser algo especial, algo distinto, algo que te podía convencer más o menos, que te iba a gustar más o menos, pero que no te iba a dejar indiferente, y que iba a ser bello. Algunos lo definen como un director-autor, otros como director-«más raro que un perro verde», pero en mi opinión ya nos ha dejado alguna obra de arte cinematográfica. Bien, pues ahora va y nos sorprende con una nueva película cuando no han pasado ni dos años de su última, extraña y no bien comprendida obra.

La película nos cuenta la historia del amor y del desamor de Neil (Ben Affleck), norteamericano que vive en algún lugar de las grandes praderas del oeste, y Marina (Olga Kurylenko), europea residente en París con una hija de diez años de una relación anterior. Una relación que tendrá sus momentos felices, sus paréntesis, donde aparecerá otra mujer en la vida de NeilJane (Rachel McAdams), y que en los momentos difíciles tendremos también la intervención de un sacerdote católico el padre Quintana (Javier Bardem).

Esta película tiene algunas de las cuestiones en común que vemos en otras de sus películas. Las relaciones entre hombre y mujer, la relación con los hijos, las cuestiones existenciales y religiosas, y mucho rodaje con una luz muy bonita en el atardecer de las grandes praderas. Más o menos urbanizadas. Pero por lo demás, y no sé si los expertos en analizar películas luego dirán otra cosa, a mí me ha parecido una propuesta muy vacía, en la que el poético envoltorio visual es el regalo. Dentro hay nada o casi nada. Las dificultades de relación entre dos personas con orígenes culturales distintos han sido contadas muchas veces y mejor. La presencia del sacerdote es comprensible a veces, y otras,… pues yo que sé que pinta. El interludio con la otra chica,… tampoco sé si lleva a algo. Y si algo realmente trascendente nos quiere transmitir Malick,… pues en esta ocasión supongo que soy un tarugo y no lo pillo. O no me interesa. No lo sé.

No puedo hablar de las interpretaciones. O sí. No sé si son interpretaciones. Me pasó con algunos momentos en su anterior película. Personas que ponen caras, que danzan, que abren los brazos y miran al sol, que se cogen, que se dejan… Ben Affleck no es la persona más expresiva del mundo, como para depender de su interpretación para entender las cosas. Y Kurylenko es muy mona pero limitada. Lo del personaje de Bardem,… todavía estoy intentando averiguar qué hacía ahí, con tanto peso.

A ver. Igual soy yo que me estoy volviendo viejo y limitado. Que mis neuronas se oxidan. Igual la profundidad de lo planteado es tal, que sobrepasa mis limitadas capacidades, cosa que creo que no me ha pasado con otras películas de este director. O igual es que en su ejercicio de estética poética infinita se ha olvidado por el camino de contarnos algo. Porque creo que en esta ocasión había algo que contar. Y de lo que me he enterado me parece pobre.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Bonitos paisajes al atardecer, con los personajes dando vueltas, saltos y bailando, cuando son felices, o paseando cabizbajos, cuando se siente miserables. Esta llanura al atardecer, cerca de Montalbán, provincia de Teruel.

Bonitos paisajes al atardecer, con los personajes dando vueltas, saltos y bailando, cuando son felices, o paseando cabizbajos, cuando se siente miserables. Esta llanura al atardecer, cerca de Montalbán, provincia de Teruel.