[CineTren] Un muy poco recomendable «asalto al tren del dinero»

Cine, Trenes

Money Train (1995)

Repasando hace unos días la programación de cine de la televisión por satélite, me encuentré con este título que no conocía, y que decido grabar para ver por su temática ferroviaria. Y ese es el motivo por el que la traigo aquí. Porque no se me ocurren muchos más motivos por los que a alguien le podría interesar este filme dirigido por Joseph Ruben.

En cualquier caso, si alguien se siente interesado, mi reseña está disponible, o bien a través del portal principal de CineTren: El ferrocarril en la historia del cine.

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Un tren del metro de Berlín, a falta del de Nueva York; pero de la línea más rockera, la U2.

[CineTren / CineFoto] Renovación de páginas y nuevo añadido, Al otro de las vías

Cine, Fotografía, Páginas personales, Trenes

Cuando comencé mis colecciones de películas de cine relacionadas con el ferrocarril o con el mundo de la fotografía, lo hice escribiendo mis reseñas como documentos en Google Docs. En aquellos momentos, era una forma ideal de elaborar con rapidez pequeñas páginas web, ya que dichos documentos eran fácilmente publicables como tal, con un aspecto limpio y claro. Sin embargo, este servicio de publicación fue evolucionando, y cada vez se ha ido orientando más hacia otro tipo de documentos, distintos de la web. Paradójicamente, hasta cierto punto. El caso es que ya no conseguía el aspecto despejado y agradable a la vista para las reseñas.

Por ello, he migrado ambas colecciones de reseñas de películas a sendos blogs en WordPress. Lo cierto es que el aspecto es mucho mejor, mucho más organizado, y mucho más sencillo y rápido de publicar. Lo debería haber hecho antes. O desde un principio.

Las direcciones son:

CineTren, el ferrocarril en la historia del cine: cinetren.wordpress.com

CineFoto, la fotografía en el cine: cinefoto.wordpress.com

De lo más claro, ¿no es así?

Aprovecho también para subir la reseña de una película que vi hace una semana en televisión con ambiente cinematográfico. Se trata de Al otro lado de las vías, un drama sobrenatural, que ciertamente no recomiendo. Salvo que alguien tenga la curiosidad ferroviaria. Pero bueno, ahí queda, en la colección.

La locomotora de vapor "Garrafeta" reposta agua en la estación de Cellers-Limiana, en su camino desde Lérida hasta la Pobla de Segur, allá por la primavera de 1999.

[CineTren] Delirante «pánico» en el Transiberiano

Cine, Trenes

Llego hasta este filme al hacer un barrido por la programación de cine a través del satélite. Cuando lo programo, ni siquiera soy consciente de en qué canal lo hechan. Sólo me fijo en su temática ferroviaria, para mi colección del ferrocarril en la historia del cine. La sorpresa me la llevo cuando comienzo a verla. Un producto anglo-español que se emite por el canal dedicado al cine patrio, que mezcla un reparto de cierto empaque internacional con alguna figura nacional. Todo ello dirigido por el español Eugenio Martín. La verdad es que la película es bastante mala. Pero ya que la he visto y es ferroviaria… pues nada, la reseña de Pánico en el Transiberiano.

Eso sí, quiero aprovechar este espacio para criticar que un canal dedicado a la promoción del cine español se dedique a este tipo de películas que lo único que hacen es desprestigiarlo.

Una 141 "Mikado" similar a la que podremos ver en la película que presento hoy, en funcionamiento en León un 15 de agosto de 2000.

[Trenes] Un poquito de modelismo ferroviario

Trenes

Me lo encontré por casualidad. Después de pasar una mala noche del sábado al domingo, y a pesar de estar un poco zombi, salí a dar un vuelta. En plan ropa deportiva, paseo del canal, parque grande, quizá quioscos de la plaza de San Francisco, y de vuelta para casa. Me llevé una cámara, claro. Por si acaso. Y he aquí que en el Aula de Naturaleza del Parque Grande me encuentro con que se estaba celebrando el II Encuentro Regional de Módulos N – Zaragoza 2012 organizado por la Agrupación Escala N de Zaragoza.

Encuentro módulos Euro-N (modelismo ferroviario)

Un tren con locomotora de vapor atraviesa una estación ante la atenta mirada del joven controlador. Obsérvese que de las chimeneas de una fábrica cercana sale humo, señal de actividad industrial en la zona.

Para quien no se halla leído el título de la entrada, y todo lo anterior le parezca sin sentido, estamos hablando de una interesante modalidad de modelismo ferroviario. Sí, los trenecitos pequeños, a escala, con los que muchos hemos jugado de pequeños. Pues para alguna gente es una afición seria. Módelos a escala, en este caso N 1:160, en la que el modelista elabora una maqueta por la que los trenes pueden circular, con la mayor fidelidad posible al mundo real, pero en miniatura. Los módulos los podríamos definir como fragmentos del módulo real, con sus vías y su escenario, que tienen unos tamaños, perfiles y conexiones normalizadas, que permiten conectar unos módulos con otros, creando entre varios aficionados una gran maqueta, mucho más vistosa que lo que normalmente uno se puede permitir en los domicilios particulares.

Encuentro módulos Euro-N (modelismo ferroviario)

Un modelo de automotor Renault ABJ, que tan frecuentes eran en mi infancia; con trenes así íbamos los veranos de vacaciones a Benicarló.

A mí, hace años, me entraron las ganas de tener una maqueta ferroviaria. Pero eventualmente abandoné el empeño. Descubrí que no soy hábil con las manos; nunca se me dieron bien los trabajos manuales. Así que lo dejé. Pero mira, no me importa admirar el trabajo de los demás.

Encuentro módulos Euro-N (modelismo ferroviario)

En comparación con la mano del niño que invade la estación, podemos apreciar el tamaño real de los modelos a escala N.

Como decidí centrarme en la fotografía como afición, y casi siempre llevo una cámara encima, pude tomar fotografías de lo que encontré. Ya aviso que la fotografía de modelismo ferroviario es un arte que precisa su técnica. Y más a escalas reducidas. Conseguir buenas perspectivas con buena profundidad de campo no es fácil; y conviene tener un trípode competente y una iluminación controlada para sacar el mejor partido de la maqueta. No era el caso. Pero espero que las imágenes con las que ilustro la entrada puedan hacer un mínimo de justicia al esfuerzo de los organizadores.

Encuentro módulos Euro-N (modelismo ferroviario)

No sólo se reproducen a escala los trenes. También los helicópteros, como el que "sobrevuela" el módulo en las proximidades de este no tan joven controlador.

Encuentro módulos Euro-N (modelismo ferroviario)

Algunos módulos son complejos, como el que controla este joven que permite una bifurcación en la línea principal, junto con un bucle al fondo que permite el retorno de algunos trenes.

[Ferrocarril] Trenes históricos en el año 1999

Trenes

Entre finales de los noventa y principios de los 2000s, me dio bastante fuerte con la fotografía ferroviaria, especialmente con los trenes históricos y turísticos, estos últimos siempre con cierto nivel. No he abandonado esta afición. Simplemente, tengo menos ocasiones de encontrar motivos para fotografiar. Pero quizá el año en el que más intensamente viví esta afición fue en 1999. He rescatado del olvido las diapositivas escaneadas de aquel año, y os dejo unos ejemplos. Podéis conocer más de esta afición mía en Trenes de ayer y de hoy.

Tren del Tambor a su paso por Miraflores

Durante unos años, la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía ponía un tren histórico en la vía el día de Viernes Santo con destino La Puebla de Hijar, donde los viajeros participaban en la rompida de la hora de esta localidad del Bajo Aragón. En la foto vemos el paso del tren por la estación de Miraflores a su salida de Zaragoza.

Locomotora Baldwin 130 "Aragón"

Durante un tiempo contemplé la realización de una maqueta ferroviaria, proyecto que abandoné porque no soy diestro para los trabajos manuales. En la primavera de 1999 la AZAFT montó un mercadillo de modelismo ferroviario en la antigua estación de Delicias de Zaragoza, también conocida como de Valencia o de Caminreal, antes de su reconversión en estación del AVE. Y allí pudimos admirar algunas de las piezas preservadas por esta asociación, como la bonita locomotora american Baldwin 130.

La Garrafeta en Balaguer

En marzo de 1999, me enteré de que en Lérida funcionaba un tren histórico, "Comarcas de Lleida", que eventualmente hacía recorridos desde la capital de la provincia hasta la Pobla de Segur. Con un buen amigo "perseguimos" al tren en su recorrido. Aquí vemos la impresionante locomotora tipo Garratt, conocida como "Garrafeta", que tira del tren histórico, mientras está estacionado en Balaguer.

Tren Amarillo camino de Villefranche de Conflent

Las vacaciones de 1999 las dedicamos al sur de Francia. Comenzamos las vacaciones en Latour-de-Carol, en la Cerdaña francesa, desde donde funciona un veterano tren en servicio comercial todavía, pero con composiciones muy antiguas. Es el Tren Amarillo de la Cerdaña, que va desde esta localidad pirenaica hasta Villefranche de Conflent.

040-2019 - Verraco

Cuando volví de Francia, pasé unos días en casa de mi hermana que vivía entonces en Peñíscola. Un día que ella tenía fiesta y con una de sus amigas, nos fuimos de excursión a Sitges y Vilanova y la Geltrú. En esta última localidad visitamos el Museo del Ferrocarril, donde encontramos esta estupenda "Verraco", locomotora de vapor de tipo 040.

[Foto / Tren] El material preservado de la AZAFT

Trenes

Hoy es jueves, y venía siendo tradición que hiciera un comentario del estado de las series de televisión de ficción que veo a lo largo de la semana. Pero esta última semana he visto poco la tele, y quiero comentar un par de finales de temporada o de serie. Así que lo dejo para mañana o el sábado, según como me venga.

Así que finalmente, os voy a hablar de la mañana del pasado domingo, que junto con un grupo de gente del grupo de Flickr Fotógraf@s en Zaragoza (FeZ), la pase visitando el hangar que tiene la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía (AZAFT). Que también tiene grupo Flickr propio. Es algo que he ido adelantando en los pies de foto de las imágenes de las entradas de esta semana, y hoy ya toca.

Desde pequeñito sentí atracción por los trenes. Algunos de mis recuerdos más tempranos y emocionantes tienen que ver con estar parado en el extinto paso a nivel de la Almozara en Zaragoza, viendo maniobrar locomotoras de vapor antes de la entrada en funcionamiento de la también extinta estación de Zaragoza-el Portillo. Todavía existe algo con este nombre pero es una estación subterránea para cercanías y regionales. También recuerdo haber ido a bañarnos al río Ebro, y cruzar por el puente del ferrocarril con la esperanza de que en ese momento pasará algún tren tirado por alguna poderosa vaporosa. O cómo estos trenes cruzaban tras la arboleda de Macanaz en dirección a la Estación del Norte, en el Arrabal. O los paseos por el apeadero de Miraflores, próximo a mi casa viendo pasar los rápidos que iban o venían de la costa catalana, tirados por poderosas locomotoras diésel que más tarde aprendí que se llamaban las «cuatromiles».

No digamos ya la visita a aquellos lejanos parientes en Arcos de Jalón, de los cuales «el tío» trabajaba en Renfe, y nos llevaba a pasear en el depósito de aquella entonces animada estación, o nos hacía fotos a todos los sobrinos subidos en los estribos de las locomotoras.

En el depósito de Arcos de Jalón, cuando el autor de este artículo tenía cuatro años, todo lo más.

Posteriormente, ya de adulto combiné mi gusto por lo ferroviario con mi afición a la fotografía, y siempre que he podido he visitado museos ferroviarios o líneas con un sabor histórico o con recuperación de trenes históricos. Con una clara predilección por el vapor, pero sin desdeñar otros modos de tracción ferroviaria. Extiendo mi gusto a tranvías, funiculares y otros dispositivos ferroviarios. Quizá la mejor forma de conocer mis vivencias en este campo sea visitar mi página Trenes de ayer y de hoy. No hace mucho recuperé algunas diapositivas de mi viaje al Harz, con imágenes que se pudieron ver en este Cuaderno de Ruta.

Volviendo al principio del artículo, un grupo de fotógrafos aficionados fuimos invitados a visitar en Casetas la nave que situada en la estación de este barrio zaragozano alberga buena parte del material preservado por la AZAFT. Entendámonos. Esto no es un museo. Qué más quisiéramos todos nosotros que se hubieran cumplido las promesas de los políticos cuando anunciaron que en la moderna estación de Zaragoza-Delicias habría un espacio para un museo del ferrocarril en condiciones. Y con posibilidad de poner en la vía trenes históricos para disfrute de todos. Vieja aspiración que ya nos gustaría… No. Visitamos una nave en la que el material está resguardado de las inclemencias del tiempo, pero sin lujos, casi sin espacio, y por la que pudimos movernos para disfrute ferroviario y fotográfico. También pudimos conversar con responsable de la asociación, que nos explicaron sus cuitas para realizar su encomiable labor, en un país que tan poco respeto tiene por su pasado.

En cualquier caso, os dejo unas cuantas imágenes tomadas ese día, para que conozcáis un poco esta realidad y como agradecimiento a esta gente por su trabajo y por la oportunidad de compartirlo y comprenderlo durante un par de horas con ellos.

2739 y óxido

Los años de intemperie y descuido, el óxido, hace estragos en el material que tanto cuesta luego restaurar.

Furgones de mercancías

El material se alinea apretadamente entre las vías cubiertas por la nave para proteger de la intemperie.

Correos y telégrafos

La colección de furgones postales perfectamente restaurados es una de las partes de la colección que más gusta visitar.

Ruedas motrices de la "Escatron"

La pieza que más me gusta a mí de la colección es la «Escatrón», una imponente 242 tanque, cuyas ruedas motrices apreciamos aquí.

Los motores de una 4000

Otro de los momentos que más disfruté fue cuando acompañado por un miembro de la asociación paseé por el interior de una imponente 4000, uno de cuyos potentes motores se aprecian en primer plano, apenas iluminado por la ventana lateral.

Explicando las dificultades para conseguir piezas de repuesto

En este momento se nos explica la dificultad de conseguir piezas de repuesto, siendo necesario en ocasiones encargarlas para su fabricación artesanal, generalmente a empresas fuera del país.

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Dos vehículos en marcha, el tractor de maniobras de la serie 10400 y la imponente locomotora eléctrica de la serie 7700.

Lorraine-Dietrich

Las placas de los fabricantes fueron uno de los objetos más fotografiados por los asistentes.

Maqueta

En un edificio cercano, los más pequeños se entretuvieron viendo circular algunos vehículos a escala por una maqueta ferroviaria.

Autorretrato sobre fondo postal

Entre dos locomotoras eléctricas y con fondo de furgón postal, vemos cómo estas imágenes fueron tomadas con una Canon EOS 5D Mark II, calzada con un EF 28/1,8 USM o un EF 50/1,4 USM.

[Cine] Hugo (2011)

Cine

Hugo (2011), 24 de febrero de 2012.

Esta película ha sido vista en versión original y por ello se respeta el título original de la misma. También es posible encontrarla en la cartelera española en versión doblada al castellano como La invención de Hugo, título más próximo a la novela de Brian Selznick en la que se basa, The Invention of Hugo Cabret.

Siempre he tenido sentimientos contrapuestos respecto al cine de Martin Scorsese. Veréis. En su momento leí algún libro suyo sobre cine, y me gustaron mucho. Me gustó lo que me contaba, me gustó lo que aprendí, me gustó cómo me lo contaba, y sobretodo, me gustó lo que intuí de la calidad humana del prestigiado director. Sin embargo, no me siento atraído por muchas de las películas que ha hecho. No voy a poner en cuestión aquí su categoría como uno de los directores de referencia de los últimos cincuenta años. Pero a mí, algunas de su obras, incluso de las que son consideradas como obras maestras, no consiguen engancharme. Cosas que pasan. No obstante, con los antecedentes que hemos escuchado de la película que hoy considero, acudimos con entusiasmo a verla.

La actual estación de Montparnasse es un monstruo de hormigón que ha perdido todo el encanto de las viejas estaciones parisinas. Eso sí, los trenes son los rápidos y modernos TGVs.

Nos encontramos en algún momento del período de entreguerras en París, probablemente a principio de los años 30, y el escenario principal de la acción es la imponente estación de Montparnasse, donde continuamente entran y salen los trenes con sus locomotoras de vapor, la gente va y viene y la vida bulle en sus andenes, en sus cafés, en sus tiendas. Y allí, entre pasadizos ocultos a la vista del público vive Hugo (Asa Butterfield), un huérfano que cuida de los delicados mecanismos de los relojes de la estación. Su padre (Jude Law), relojero y conservador de un museo, murió cuando este se incendió, no sin antes haber recogido de sus almacenes un autómata mecánico con intención de repararlo. El niño fue recogido por su tío Claude (Ray Winstone), un borracho que le enseñó a cuidar los relojes de la estación y luego lo abandonó. Hugo obtiene su alimento de los hurtos que realiza en las tiendas de la estación, y las piezas que necesita de la pequeña tienda de reparación de relojes de Papa George (Ben Kingsley) un viejo gruñón, que lo atrapa y le roba la libreta de su padre que le sirve de guía para reparar al autómata. Con la ayuda de Isabelle (Chloë Grace Moretz), la ahijada de Papa George, también huérfana, una ávida lectora de su edad deseosa de correr aventuras, intentarán recuperar la libreta y reparar el autómata. También tendrán que sortear la persecución del amargado inspector Gustave (Sacha Baron Cohen), policía de la estación, dañado físicamente durante la guerra mundial, y enamorado secretamente de la simpática florista de la estación, Lisette (Emily Mortimer). La historia tomará nuevos rumbos cuando descubran que Papa George es George Méliès, uno de los principales precursores del cinematografo como fabrica de narraciones y de sueños, ahora caído en el olvido, y que junto su esposa Mama Jeanne (Helen McCrory) acogió a Isabelle como a su propia hija cuando sus padre murieron.

El borrachín tío Claude aparece ahogado en los muelles del Sena, justo para amargarle la vida una vez más al bueno de Hugo.

Toda la película tiene dos objetivos claros. Por un lado, realizar un monumental homenaje a Méliès como precursor inevitable e ineludible del cine como fábrica de sueños y de aventuras, con su capacidad de alterar la realidad a modo de un prestidigitador, y sumergirnos en mundos y vidas alternativas y apasionantes. Por otro lado, reivindicar este tipo de cine, tanto como parte fundamental de la historia del medio, como dirección a seguir en un futuro para atraer a las miradas más limpias a las salas de cine. No se han escatimado medios. Con una monumental recreación infográfica de la ciudad de París y en especial de la antigua estación de Montparnasse, un rodaje en 3D, que como suele ser habitual nos llama la atención los primeros minutos pero luego pasa a un discreto segundo plano por el interés de la obra y es totalmente prescindible, con una magnífica banda sonora de Howard Shore, con una fotografía impresionante, que creo que se apreciaría mejor sin el malhadado 3D, y con el rescate de una estupenda colección de secuencias de las películas de Méliès, así como de otras figuras de las primeras épocas del cine como Harold Lloyd, Buster KeatonDouglas Fairbanks, u otros muchos que no voy a citar por no ser prolijo.

En las interpretaciones, los niños están bien. Mejor Chloë Grace Moretz, que Asa Butterfield, aunque tiene un papel más insustancial. Formidables Ben KingsleyHelen McCrory. Histriónico, aunque no mal Sacha Baron Cohen. Desaprovechada Emily Mortimer. Como lo está Christopher Lee, en su papel de librero, que alimenta el destino de la niña. O la escasa pero interesante presencia de Jude Law, como padre del chaval. En general, el reparto en su conjunto cumple con buena nota, aunque abrumado por la presencia de los escenarios y los homenajes cinéfilos.

Uno de los modernos TGVs acaba de abandonar la estación de Montparnasse, y recorre los "arrondissements" parisinos antes de salir al campo libre.

¿Qué podemos decir del conjunto del filme como resumen? Podríamos ponernos puntillosos sobre algunas consistencias en el argumento. Sobre algún fallo en el ritmo global del conjunto. Sobre la intrascendencia de algunas historias paralelas. Desde luego sobre la pertinencia de apuntarse a la moda del 3D, que hace mucho tiempo que deseo que sea una moda pasajera, por lo menos tal cual se practica hoy en día. He visto escrito sobre todo esto por ahí. Pero lo cierto es que a mí la película me enganchó y mucho. Soy de los que realmente se deja llevar por la magia del cine, por la posibilidad de vivir las vidas de otros que no somos nosotros, y hacerlo con intensidad. Es una aventura, la de los niños, dentro de otra aventura, la de los pioneros del arte cinematográfico, dentro de la aventura de homenajear esa forma de hacer cine y de proponer su perdurabilidad en el futuro. Y yo me apunto. Y además, el filme consigue emocionarme profundamente, hasta el punto de que se me humedezcan los ojos en varios momentos del largometraje. Pero con una emoción sincera y aceptada, y no forzada como hacen otros cineastas de renombre. Así que sin duda, esta película va a quedar como una de mis favoritas. Durante mucho tiempo. Ya me apetece volver a verla para rescatar muchos de los detalles que seguro que se me han perdido. U otros que no. Que alegría ver un a modo de Django Reinhardt tocando en la cafetería de la estación. Por poner un ejemplo. Qué bien. De verdad. Y los trenes, muchos trenes. Y los homenajes a algunas viejas fotografías del pasado. Y la belleza de la mecánica. Ya me callo.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

Hay cosas que no cambian, aunque la película la dirija Scorsese; en una película de producción norteamericana, París es una película en la que, te pongas como te pongas, desde cualquier punto de vista, siempre se ve la Torre Eiffel.

[Trenes] Trenes históricos en Alemania, 2002

Fotografía, Trenes

El año 2002 fue un año difícil por motivos familiares. Enfermedades y esas cosas. Y en un tris me vi de no poder disfrutar de unas vacaciones de verdad. Sin embargo, en un momento de tregua, en el mes de septiembre, vi una oportunidad para hacer una escapada y me fui solo una semana a Berlín. Previamente había visitado la capital alemana con motivo de un simposio, y me supo a muy poco. Así que decidí satisfacer mis expectativas respecto a esta ciudad, una de mis favoritas para pasar unos días.

Lo que yo no me imaginaba es que buena parte de la estancia iba a adquirir un tono marcadamente ferroviario. Siempre he intentado acercarme a fotografiar trenes históricos cada vez que he tenido ocasión, como se puede ver en mis páginas Trenes de ayer y de hoy. Pero aquello fue como el país de jauja para un aficionado a este histórico medio de locomoción.

Ahora, he recuperado las diapositivas escaneadas de aquel viaje, y os dejo aquí una muestra de lo que pude ver y sentir. El equipo que llevé fue la veterana Canon EOS 100 (recuerdo que en aquellos momentos ni me planteaba la fotografía digital, que curiosamente llegó sólo unos meses después), con un EF 28-135/3,5-5,6 IS USM que ya pasó a mejor vida, el EF 50/1,8 (primera generación), y un Sigma 28/1,8.

Ferrocarril histórico en Berlín-Charlottenburg

Mi primera sorpresa fue ver el anuncio de un tren histórico que salía de Berlín-Charlottenburg. Como ese día iba a visitar Potsdam decidí coger el tren a esta localidad en dicha estación berlinesa y admirar la magníficamente conservada locomotora de vapor.

En la estación de Vienenburg

Decidí planificar un viaje al Harz, donde todavía hay una línea comercial con tracción de vapor. Tuve que coger tres trenes para llegar hasta allí. Un transbordo lo hice en Vienenburg, donde encontré un pequeño museo ferroviario, con esta vaporosa, hermana de la que contemplé en Berlín-Charlottenburg.

Ferrocarril del Harz

Wernigerode es el paraíso de los amantes del tren de vapor. Previo a la salida del tren hacia lo alto del Harz, vemos a un par de locomotoras de vía métrica realizando maniobras.

Ferrocarril del Harz

El día era brumoso y frío en lo alto del Harz, pero no faltaba animación. Mientras me comía una salchicha acompañada de su correspondiente cerveza, ví como llegaba un nuevo tren a lo alto de la línea. Tren que luego cogería de regreso a Wernigerode.

Ferrocarril del Harz

Siendo de vía única la línea ferroviaria de ancho métrico, en las estaciones los trenes hacen paradas prolongadas para permitir los cruces con otros trenes. Y el maquinista del tren aprovecha para realizar el mantenimiento de la locomotora, que estaba en estado magnífico.

Ferrocarril del Harz

El viaje de vuelta a Wernigerode lo hice en una plataforma descubierta, con una simpática familia que procedía de los alrededores de Dusseldorf. Fue muy divertido, aunque luego llevaba carbonilla impregnada hasta en los más recónditos rincones de mi ser.

Museo de la Técnica de Berlín

El último día de estancia en la capital alemana visité el Museo de la Técnica, donde hay una amplia sección dedicada al ferrocarril.

Museo de la Técnica de Berlín

El museo está situado en unas antiguas instalaciones ferroviarias, y podemos visitar un par de plataformas giratorias de los antiguos depósitos de locomotoras.

[CineTren] Cómo no, Tomates verdes fritos (1991)

Cine, Trenes

Me resulta relativamente extraño que esta película dirigida por Jon Avnet no haya aparecido antes en mi lista de películas sobre el ferrocarril en la historia del cine. Porque indudablemente el ferrocarril tiene un papel esencial en las vidas de las protagonistas de este drama optimista, con tonos de comedia, basado en la novela título similiar, Fried Green Tomatoes at the Whistle Stop Cafe, de Fannie Flagg. Así que os paso a comentar esta interesante película.

Cruce de vías

Inevitable el tema ferroviario en las fotos de hoy, extraídas de un desplazamiento entre Varsovia y Gdansk (Fujifilm Finepix F10).

La película supuso una más que agradable sorpresa en aquel año 91. Recuerdo que fui a verla con un grupo de amigos, sin que tuviese referencias de la misma, ni buenas ni malas. Y que con ese título, no me atraía demasiado. Pero fue estupendo. Una ambientación magnífica en el profundo sur, unos personajes entrañables, un melodrama de los de siempre pero salpicado aquí y allí con tonos de humor, y excelentes interpretaciones, las de los personajes más jóvenes a cargo de intérpretes entonces muy poco conocidos, aunque hoy en día se han hecho mucho más populares. Es cierto que la película al parecer suaviza algunos de los temas peliagudos de la novela. En esta la relación entre las dos jóvenes protagonistas es de franco amor romántico, homosexual. Sin embargo, para muchos espectadores, la relación en el filme no pasa de ser una amistad cementada por el amor común al joven arrollado por el tren. En cualquier caso, una película altamente recomendable, a la que le tengo un especial cariño, y que no entiendo porque no había aparecido antes en esta colección. Ahora ya podéis acceder por el enlace correspondiente.

En el pasillo

Fueron las vacaciones de julio de 2007, en la cual tuvimos ocasión de "disfrutar" abundantemente de los ferrocarriles polacos (Fujifilm Finepix F10).

[Viajes] En Madrid,… un poco,… no sé,… regreso al pasado

Viajes

Sí. Ayer me fui de excursión a Madrid. A pasar el día. A compensar un poco que estoy de vacaciones, pero no voy a hacer ningún viaje serio, lo que me tiene la moral un poco baja. Muy posiblemente, la semana que viene repita la experiencia en Barcelona. Los objetivos, muy sencillos, airearme y ver a los amigos. Si estos están disponibles, que parece que sí.

En otras ocasiones, aprovecho algún evento alrededor del cual se centra la visita. Pero en esta ocasión, aunque había mirado la agenda de acontecimientos culturales, nada tenía la suficiente entidad para justificar el viaje. Así que había que improvisar un poco.

Como hasta la hora de comer iba a ir por mi cuenta, decidí acercarme a Entrefotos XIII 2011. Esto es una pequeña feria en la que fotógrafos diversos, fuera del circuito de los galeristas y otras ferias más formales, ofrecen sus imágenes a potenciales compradores y coleccionistas a precios mucho más asequibles que lo que se encuentra por ahí. Se celebra en el Centro Cultural Casa del Reloj, en una amplia sala con buena luz natural, y no estuvo mal. Tengo la lista de participantes, para ir buscando por internet y otros medios su trabajo y fijarme más despacio.

Centro Cultural Casa del Reloj

En una de las edificaciones del antiguo matadero de Madrid, en esta vistosa Casa del Reloj, se celebraba la feria Entrefotos XIII 2011.

Entrefotos

Calidad de fotos muy variadas, algunas me parecieron muy interesantes, otras... más tipo poster de los que hay en las tiendas de enmarcaciones para decoración.

Al ir hacia allí, había pasado por la entrada al Museo Nacional del Ferrocarril. Al salir de Entrefotos, me di cuenta que me quedaba mucho tiempo hasta las dos y media que había quedado para comer. Empecé a echar cuentas. Me di cuenta que la primera vez que visité este museo fue ya avanzada la primavera de 1990. La segunda, a principios de 2001. Así que siendo como es el otoño de 2011, es decir, manteniendo aproximadamente el intervalo de 10 años y medio entre cada visita, ya tocaba. Y me metí a ver que tal. No ha cambiado mucho, la verdad. Aunque estaba relativamente animado. Me advirtieron que hoy sábado la entrada iba a ser gratuita y con actividades especiales. Pero hoy sábado no estoy en Madrid. Así que apoquiné los 5 euros, y me pasee un rato, cámara en ristre entre los veteranos vehículos que se apilan en la estación de Delicias.

Confederación

Siempre ha sido mi favorita esta 242-2009, Confederación, entre los vehículos mostrados en el Museo Nacional del Ferrocarril. ¡Cómo me gustaría verla en marcha!

Tareas de conservación

Trabajando en tareas de conservación sobre la 140-2054. Perteneciente a los antiguos ferrocarriles andaluces, parece que ha hecho algún tren de la fresa, pero su destino será trenes turísticos por la comarca de Guadix.

Talgo II

Los pequeños coches del Talgo II son una de las estrellas de la exposición del Museo Nacional del Ferrocarril.

A propósito de una conversación que mantuve esta semana con una compañera de tenis, nos propusimos comer bien y barato. Se supone que esto es algo que todavía puedes hacer en Madrid. Pero que no había sucedido en mis últimas visitas. O había sido caro, o había sido regular. Y ciertamente, en un pequeño restaurante cerca de la Plaza Mayor, pero fuera del meollo turístico, comimos el menú del día por 10 euros. Un potaje de garbanzos y espinacas con pescado, que estaba riquísimo, y unos huevos a la cazuela, también muy buenos, es lo que escogí yo. Y en un entorno muy agradable, junto al amplio ventanal que daba a la calle, para curiosear a los viandantes.

Calle de Toledo

Si bajas por los soportales de la calle de Toledo, alejándote de la Plaza Mayor, empezarás a abandonar progresivamente el bullicio turístico, y a encontrar algún estupendo restaurantillo donde comer bien por poco precio.

Luego atravesamos la Plaza Mayor para hacer un encargo en uno de los establecimientos de este emblemático lugar, y nos dirigimos hacia la calle de Alcalá, donde uno de mis amigos «madrileños» tenía otra encomienda.

Calle del 7 de julio

Una de las bocacalles de la Plaza Mayor, esta del 7 de julio desconozco si celebra la festividad de San Fermín o algún otro evento más madrileño.

Chocolatería San Ginés

Bajando por el pasaje de San Ginés, casi nos da el ataque de risa al ver que estos guiris se habían pedido en la famosa chocolatería de Valle-Inclán una montaña de churros acompaña de un chocolate, lo cual está muy bien, y una cerveza,... lo cual es una opción de carácter,... llamémosle... alternativo. Poco ortodoxo.

Alcalá St.

Ya de paso... ¿por qué no también "Alcalaerstrasse" o "Rue d'Alcalá" o "Via de Alcalá"?

Tras ello, surgió el qué podíamos hacer los tres que quedábamos hasta que se me hiciera la hora del tren. Y al ponerme en plan nostálgico comentando la ferroviaria visita de la mañana, recordé que hay un monumento en Madrid que no visitaba desde 1990, y del que no tenía ni una sola foto. Se trataba del Templo de Debod en el Parque del Oeste. Además, a mis acompañantes les pillaba cerca de casa después, y a mí cerca de la estación de Príncipe Pío, donde podía tomar un cercanías que me dejase en Atocha. De lo más conveniente. Además, con el buen tiempo, incluso podíamos encontrar alguna terracita para tomar una cerveza antes de despedirnos. Quién puede pedir más.

Templo de Debod

Buen tiempo, luz agradable, y muchos turistas en el Templo de Debod, en el Parque del Oeste.

Bellas vistas desde el Parque del Oeste

Y bellas vistas desde el Parque del Oeste hacia el Palacio de Oriente (que esta en el occidente madrileño, paradójicamente).

Estación del Norte (Príncipe Pío)

La estación del Norte o de Príncipe Pío, que yo todavía conocí en funcionamiento hace 21 años, hoy es un gran centro comercial, quedando, desde el punto de vista ferroviario, el intercambiador entre los servicios de metro y de trenes de cercanías.

En este viaje, como herramienta fotográfica he utilizado la Panasonic Lumix GF1,
con objetivos Panasonic G 14/2,4 ASPH y G 20/1,7 ASPH, y Olympus Micro Zuiko 45/1,8.

[CineTren] La bestia humana (1938)

Cine, Trenes

Si alguna película tenía que entrar en algún momento en mi listado de filmes sobre el ferrocarril en la historia del cine, sin duda alguna tenía que ser esta de Jean Renoir. Se trata de la adaptación de la novela del mismo título de Émile Zola, perteneciente a su larga saga de novelas sobre los Rougon-Macquart, aunque trasladado el ambiente a la Francia de los años treinta del siglo XX en lugar de la de finales del XIX. Toda la acción sucede alrededor del ferrocarril y entre personas que trabajan por y para el ferrocarril. Si apasionante es por la variedad de pasiones humanas que desarrolla, apasionante será también para el aficionado al ferrocarril, por su espléndido retrato de la vida de los «cheminots» galos en los periodos previos a la segunda guerra mundial. Así como por varios hechos de trascendencia en la historia de los ferrocarriles franceses.

Podéis acceder a su reseña directamente, o a través de la página del ferrocarril en la historia del cine, cuyo enlace podéis encontrar también en la columna de la derecha.

231 de La Flèche d'Or

Una de las protagonistas de la película es "La Lison", una 231 "Pacific" de "l'État". No muy distinta de esta otra y elegante "Pacific" del compañía "du Nord", que hacía los servicios de "La Fléche d'Or" y que podemos encontrar en la Cité du Train de Mulhouse (Panasonic Lumix LX3).

Automotor Bugatti

También sale en la película un automotor Bugatti como este que encontramos también en el estupendo museo ferroviario de Mulhouse, y que en esta ocasión sí que está decorado con la librea propia de "l'État" (Panasonic Lumix LX3).

[Breve – CineTren] Lo prometido es deuda, y «La deuda» pasa a engrosar la lista de CineTren

Cine, Trenes

Como comentaba ayer en la reseña de La deuda, he incluido esta película en la lista de películas del cine en la historia del ferrocarril. Con el enlace directo a la reseña ampliada ferroviaria.

ICE en Museum Insel

En tiempos más modernos que los de la película, los trenes de alta velocidad cruzan por entre los museos de Berlin Mitte (Pentax *ist DS, SMC-A 50/2).