[Fotografía] Recomendaciones semanales; encontrado en internet

Sin categorizar

Esta semana he tenido que hacer un esfuerzo para centrarme en lo que iba a traer en esta mañana de domingo, en la que tendría que haber estado tirando fotos a un tren de vapor, pero que las cosas vienen como vienen y hay que adaptarse. En cualquier caso, como ya digo no han faltado cosas interesantes en internet sobre fotógrafos y fotografías, pero he querido centrarme en unas cuantas.

Panasonic GF1 con la tapita de Olympus

La «tapita» de Olympus se ha quedado a vivir en mi GF1, y se cuela con frecuencia en el bolsillo del chaquetón de invierno, ahora que ha llegado el frío. Así que lo uso. Estos días pensando en blanco y negro.

Una de mis fuentes más preciadas para conocer nuevos fotógrafos y aprender algo cada día sobre fotografía es Rafael Roa. Sin embargo, creo que nunca he comentado que él mismo es fotógrafo y que buceando por su página en internet se puede ver qué fotografía nos ofrece. Y creo que merece la pena darse una vuelta. Especialmente en su trabajo personal. También ha estado compartiendo desde el verano sus series de desnudos desde el verano en su blog. Hoy domingo ha dado el cierre a esta serie de entradas. Quizá no lo que más me gusta, pero creo que era de justicia el traéroslo para que lo conocierais. En cualquier caso, esta semana también he seleccionado dos de sus entradas para conocer nuevos fotógrafos:

Por un lado, recomienda a la holandesa Viviane Sassen, con unos retratos muy conceptuales. Especialmente todos aquellos que ha tomado en Africa. Conviene, como dice Roa, visitar su web.

La otra recomendación que he recogido ha sido la de una pareja de fotógrafos, Lucie & Simon. Especialmente su serie Silent World, en la que asistimos a la inmensidad de los paisajes urbanos, casi en soledad. Apenas alguna discreta presencia de alguna persona, empequeñecida, solitaria.

Paisajes urbanos

Frío en una esquina de la avenida de San José.

Paisajes urbanos

Cuidado con las irregularidades del terreno.

En Le journal de la photographie nos traen de vez en cuando a algún fotógrafo olvidado. En esta ocasión una fotógrafa. Se trata de Germaine Chaumel, que probablemente no es más conocida porque no desarrolló su carrera en el cosmopolita entorno parisino. Con su Rolleiflex recogió la vida de entre guerras y la de la contienda mundial en su ciudad, Toulouse, y por el sur de Francia. He hizo a todo. Fotografía callejera, desnudo, reportajes sobre exiliados españoles, retratos, fotografía deportiva, fotografía de producto, y como cualquier «internetero» de pro, perros y gatos. A mí me ha parecido interesante.

Ya que hablamos de documentar, en The Picture Show de la NPR nos traen el trabajo de Alen MacWeeney sobre los nómadas irlandeses realizada en los años 60. Creo que las fotografías son al mismo tiempo muy documentales y muy bellas.

Paisajes urbanos

Mire Bus.

Paisajes urbanos

BICI          SOLO

Ya hace unas semanas os hablaba de que me había gustado alguna entrada del blog de Yona Photo. Yona es el apodo de Merijn Mulder, un joven estudiante holandés que se encuentra residiendo en China, y que está aprovechando esta estancia en el país oriental para traernos una abundancia de fotografías documentales, que al mismo tiempo son de gran belleza y significación. Estoy encantada cada vez que publica una entrada en su blog. Esta semana me han gustado especialmente las entradas Photo Documentary – The sheep shearers of Qinghai Lake y All ingredients of Good Photo Trip: Autumn in PingTian (坪田).

Sigo el blog de 500px, un servicio en internet donde cada vez más encuentras fotografías cercanas a la perfección técnica y al vacío en los significados. Pero de vez en cuando encuentras o te recomiendan fotógrafos que allí participan que resultan realmente interesantes. Y recientemente nos han recomendado el trabajo en blanco y negro de Hengki Koentjoro.

Ayer estuvimos en el cine, viendo la última película de Ang Lee, de la que hablaré más extensamente, probablemente mañana. Y algunos de sus protagonistas de la película es un enorme tigre de Bengala, y cientos de suricatas. Lo cual me lleva a uno de los fotógrafos entrevistados en el propagandístico pero interesante blog de Leica Camera. Un safari fotográfico por África, que incluye animales salvajes, con un equipo Leica M, en lugar de un sistema réflex con enormes teleobjetivos, y con las imágenes exclusivamente tratadas en blanco y negro. El fotógrafo es Marc Erwin Babej.

Y para terminar, estamos en diciembre y a las fiestas navideñas, y con ellas, como cada año, In Focus de The Atlantic nos trae su calendario de adviento a base de fotografías del telescopio espacial Hubble. Siempre es una delicia de contemplar las maravillas del cielo.

Paisajes urbanos

Contraluz en la esquina de la avenida.

Paisajes urbanos

Vamos al cine.

[Fotos] Diferencias entre objetivos, y algunas fotos más con mi Leica IIIf

Fotografía

He tenido una curiosa «discusión» por correo electrónico muy divertida y amistosa a propósito de los objetivos antiguos. Se sostenía por la parte contratante de la otra parte que entre un objetivo diseñado en los años 30, por mucho que se hubiese fabricado a principios de los 50 y otro fabricado a finales de los 50, tenía que haber diferencias. A favor del más tardío, que es un Canon mientras que el más temprano es un Leica Elmar. He de decir que los dos me parecen objetos encantadores. Que ambos son metálicos, aunque el Canon tiene material plástico. Y que la fórmula óptica del japonés es más compleja (6 elementos en 4 grupos) que la del alemán (4 elementos en 3 grupos). Esto es necesario, por que aquel abre a f/1,8 y el Elmar se limita a f/3,5. Pero voy a poner un ejemplo de las diferencias en el cuidado diseño de ambos objetos. La forma del diafragma.

Leitz Elmar 5 cm f/3,5

El Leitz Elmar 5 cm f/3,5, diafragmado a f/5,6, presenta un diafragma casi circular. Se nota que tiene 9 palas que por su diseño dan esa forma que se aleja de lo que es un polígono de lados rectos. Esto es bueno para conseguir una buena armonía en las partes desenfocadas. Lo que ahora los «modernos» llaman por el término japonés «bokeh».

Canon Lens 50 mm f/1,8

El Canon Lens 50 mm f/1,8, sin embargo, con su diafragma de 8 palas también cerrado a f/5,6, presenta una forma no ya poligonal, sino que de alguna forma es estrellada. Las zonas desenfocadas serán menos armoniosas. Si bien es verdad que en ambos caso, a plena apertura la pupila se ven circular.

Una vez establecidas algunas diferencias entre ambos objetos, a los que quiero por igual, porque a los hijos hay que quererlos a todos, da lo mismo si son más listos o más tontos, más feos o más guapos, os dejo algunas fotos de las que tomé el fin de semana pasado con la Leica IIIf. Las que os presenté el otro día estaban escaneadas en tienda y no me gustaba mucho su acabado. Pero los ajustes de mi escáner de sobremesa, que tan bien me van con la película de formato medio, no acaban de gustarme con el formato pequeño de la película de 35 mm. O el «full format» que paradójicamente se llama ahora. Habrá que hacer más pruebas. Tomadas en el paseo del Canal de Zaragoza.

Paisaje urbano en el paseo del Canal

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Paisaje urbano en el paseo del Canal

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Paisaje urbano en el paseo del Canal

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Paisaje urbano en el paseo del Canal

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Paisaje urbano en el paseo del Canal

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[Fotografía] De mi Leica que no sé lo que cuesta ahora, de la que cuesta 2 millones de dólares y de Eugeni Forcano, premio nacional de fotografía

Fotografía

Ya os contaba el domingo que el sábado reactivé mi Leica IIIf, que había estado decorando una vitrina de mi casa los últimos nueve años. Es una monada de cámara. Y si te acostumbras a ella, una delicia de usar. Pero lo digital es tan conveniente, que estos años me ha dado pereza usarla. Pero nada, le puse un carrete de Ilford XP2 Super y salí a pasear con ella para ver que tal se daba. Salvo la imagen que os pongo a continuación que está tomada con una ckenámara digital, el resto de las fotografías del artículo se las debemos a mi Leica.

Leica IIIf

Mi Leica IIIf con el Leitz Elmar 5 cm f/3,5. Este objetivo se caracteriza por un centro con buena nitidez y la suavidad en el contraste y el detalle en las esquinas. También por ser retractil. Lo que quiere decir que si no lo despliegas por completo, las fotos salen muy desenfocadas. Me ha pasado con varias.

Y mira por donde, que estas cámaras se siguen vendiendo por un pico. Una similar a la mía, se vende en estos momentos en la vienesa Leica Shop por algo menos de 600 euros. Pero claro, esta gente austriaca también regentan una casa de subastas, que el pasado fin de semana vendió una Leica M3D que perteneció al fotógrafo de la revista Life David Douglas Duncan, por la friolera de 1.680.000 euros. El precio de salida era de 150.000 euros. Es el segundo precio más alto pagado nunca por una cámara. Y creo que es el más alto pagado por una cámara que no pertenece a una serie especial, sino que viene de la producción estándar de la fábrica.

Por el Parque Grande

Vista desde el Cabezo Buenavista, en el Parque Grande de Zaragoza.

En The Atlantic Wire nos hablan de esta noticia, y además nos enseñan algunas de las fotografías que fueron tomadas por Duncan con esta cámara. En realidad no es una cámara de serie propiamente dicha, ya que venía con una serie de variaciones diseñadas y solicitadas por el fotógrafo. Con carácter general, la Leica M3 se considera una de las cámara más importantes de la historia de la fotografía. El siempre exagerado Ken Rockwell la viene a considerar como la mejor cámara de todos los tiempos. Aunque también le gusta mi IIIf. La M3 es totalmente mecánica. Ni siquiera lleva fotómetro. Bueno, Cartier-Bresson hizo muchas de sus fotografías con un equipo no muy distinto del mío.

Por el Parque Grande

El Batallador… las bandas horizontales que se ven en la foto no aparecen en el negativo; habrá que achacarlas al escaneado en tienda. En cuanto pueda, la escaneo yo en mi equipo.

Desconozco con qué camaras fotografiará Eugeni Forcano, un veteranísimo fotógrafo que acaba de ser galardonado por el Premio Nacional de Fotografía, otorgado por el ministerio responsable de la cultura en el gobierno español. Como los ministerios cambian de nombre constantemente, pues como se llame ahora. En años atrás, los sabios de la cosa fotográfica en este país se han manifestado con frecuencia críticos con los fallos de este premio, pero este año da la sensación que este fotógrafo, menos conocido que otros premiados estos años atrás, ha suscitado más acuerdo. Yo lo conocía muy poco. Y he dedicado un tiempo a curiosear por ahí.

Reconozco que las imágenes de reportaje, en blanco y negro, de los años 60 y principios de los 70 me gustan mucho. Y las fotografías de moda, también de la época, están muy bien, son muy divertidas, muy yeyés. El trabajo más experimental posterior me dice menos. En cualquier caso, que cada cual saque sus propias conclusiones. No obstante, no está de más leer lo que opinan otros más sabios que yo, como Rafael Roa.

Yo sigo mostrándoos mis patéticos intentos con la Leica IIIf que demuestran que lo importante es lo que está detrás de la cámara y no la cámara… Y en este caso, detrás de la cámara estaba mi dura cabezota con sus limitaciones. Aunque la mona se vista de seda…

Por el Parque Grande

Entre los pinares del Parque Grande. Hubiera jurado que estaban los dos de pie cuando tomé la foto.

Por el Parque Grande

Poca gente paseando en la mañana de niebla otoñal.

Por el Parque Grande

Probando un poco cómo se desenvuelve el Elmar en relativa cercanía; no tiene una distancia mínima de enfoque muy favorable… un metro.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; encontrado en internet

Fotografía

Creo que mi selección de este sábado ha quedado un poco orientada a los aparatos fotográficos… No sé. Debo estar imbuido porque últimamente estoy desempolvando mis estanterías para usar viejos aparatos de tecnología aparentemente en decadencia. En concreto, ayer puse en marcha la Leica IIIf, con su objetivo estándar el Elmar 5 cm f/3,5. Claro, como hay que llevar a revelar y esas cosas, hasta dentro de unos días no podremos ver las fotos. En cualquier caso, me llevé como «fotómetro» la Panasonic Lumix GF1 con la «tapita» de Olympus, y la entrada de hoy la ilustro con fotos tomadas con este discreto artilugio.

Leica IIIf

Hay que reconocer que la Leica IIIf es una cámara bonita. Y una vez que te vas acostumbrando, más rápida de usar de lo que pensaba. Es preciso recuperar viejos reflejos abandonados por las comodidades que la técnica nos proporciona.

Ya que estamos con Leica, no son pocos los que se hacen con estas cámaras por un interés fetichista, coleccionista. Y aparatos que son una maravilla de usar para hacer fotos, quedan confinados en una vitrina, en pristino estado, y sin cumplir su misión. No es el caso de Blake Andrews, que no tiene inconveniente en mostrarnos el baqueteado estado de su M6. Que a pesar de todo le funciona sin mayores problemas. A la vista de los «dymos» de la base de su cámara, nos queda la duda de si a este estado ha llegado haciendo fotos o machacando cabezas de fascistas. Seguro que es por las fotos, seguro que no es de las personas que se ponen al nivel de los violentos.

En la parte moderna de la tecnología, esta semana hemos lamentado como nos informaban en distintos medios la muerte de Bryce Bayer, científico de Kodak que desarrolló la pauta Bayer para la fotografía digital en color. Es un sistema que no voy a explicar aquí, pero que funciona en casi todas las cámaras fotográficas comerciales digitales.

En las escaleras del Batallador

En cuanto a la «tapita» (Body Cap Lens) de Olympus, mi ejemplar se sigue mostrando flojo en su nitidez de los planos generales, aunque con un poco de trabajo en el Lightroom se obtienen resultados aceptables.

En las escaleras del Batallador

Sin embargo, en las distancias cortas, se comporta.

En las escaleras del Batallador

O incluso en las distancias medias, como se pone de manifiesto en estas fotografías en las escaleras del Batallador en el Parque Grande de Zaragoza.

Y de la moderna tecnología digital, pasamos a los procesos más antiguos. Y así, en The Online Photographer nos presentan a Harry Taylor, un fotógrafo que utiliza el antiguo proceso del ferrotipo para obtener sus fotografías. Y además han hecho una bonita película que se ve en Vimeo.

En Le Journal de la Photographie aparecían fotografías de la serie Amoureux de Renée Jacobs, bellos y sensuales desnudos tomados con película Polaroid en hojas de 4 x 5 pulgadas (aprox 10 x 13 cm). Ya había visto imágenes de esta serie en la revista dedicada a la fotografía en blanco y negro Adore Noir, descargable pero no gratuita. Así que ya veis que hoy tenemos una gran variedad de procesos y resultados.

Vamos ahora con paisajes de diverso tipo:

En Feature Shoot nos han hablado de la serie de idílicos paisajes árticos de la británica Lottie Davies. Los paisajes nórdicos, cuando las circunstancias se dan, tienen una luz muy especial, y un ambiente entre lo paradisiaco y lo desolado. Y está muy bien reflejado en esta serie. A mí cada vez me atrae más esta parte del mundo.

En alguna ocasión he hablado de la potencial influencia del pintor Edward Hopper en la fotografía. Según nos cuentan en La Lettre de la Photographie, en la serie Hopper Redux, la fotógrafa Gail Albert Halaban persigue expresamente replicar las sensaciones de las pinturas de Hopper a través de una rigurosa técnica fotográfica, y buscando las localizaciones específicas donde el pintor buscó sus temas e inspiración. De esta fotógrafa, ya había mencionado su serie Out my window.

Y se me quedan cosas en el tintero,… pero en algún momento hay que parar, y tampoco hay que hacer se pesado o prolijo. Hasta la semana que viene.

En la pérgola

En cualquier caso, ayer la GF1 con la «tapita» cumplió con su misión de «fotómetro» para la IIIf, y adaptándose a su idiosincrasia, como en estas imágenes en las pérgolas, obteniendo fotos que es de lo que se trata.

En la pérgola

Siempre defendiéndose mejor en las distancias cortas…

El puente del Huerva

… que en las largas… pero sabiéndolo…

[Cine\Fotografía\Libros] José Luis Borau, Cecil Beaton, la dirección de fotografía, Lorenzo Silva y algo de Star Wars

Cine, Fotografía, Literatura

Ha muerto José Luis Borau. Hombre del cine nacido en estas tierras, en Zaragoza, que dirigió, escribió guiones, produjo… Dirigió la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, y era académico de la Real Academia Española, que en estos momentos dirige otro maño. Es curioso el castellano centrismo de esta institución en el que no han faltado figuras no castellanas… Pero no íbamos a eso, sino a lo de Borau. No fue un autor prolífico, y quizá por ello no es muy conocido. En cualquier caso, fue una persona muy activa, y espero que sea bien acogido en el único cielo que espero que exista, el de las gentes y amantes del cine.

Ayer estuve comprando libros y alguna revista. Del último número de Exit os hablaré más adelante. También compré Cecil Beaton: Retrospectiva de Lunwerg. No compré casi nada de este fotógrafo a propósito de la exposición que visité en Londres en el convencimiento de que cierto libro que tengo era de él. Y no. Era de Angus McBean. Ambos fotografiaron el mundo del teatro y la escena. El caso es que este libro recién publicado que recoge toda la extensión de su obra compensa la omisión. También compré Dirección de fotografía cinematográfica de la colección El arte del cine de la editorial Blume. Es el tercer libro que compro sobre dirección de fotografía en el cine, y todos están basados en repasar la obra de destacados profesionales de la cinematografía. Pero con pocas coincidencias entre ellos. Así que de esta forma tengo una amplia información sobre esta técnica y sus mejores representantes.

Escenas urbanas

Lo malo del otoño e invierno es que a lo que sales a la calle sin las obligaciones laborales, la luz se te ha ido. Así que ha tirar de blanco y negro.

Escenas urbanas

Con vosotros el «Sombrerero Loco» o un héroe de los sitios,… cada como prefiera.

Mientras paseábamos entre las estanterías de una de las librería, vimos pilas del último premio Planeta, una novela de Lorenzo Silva. Parece ser que se trata de una nueva aventura para Bevilavqua y Chamorro, esta peculiar pareja de guardias civiles. El caso es que después de los tres primeros libros sobre la pareja, y más cuando Chamorro se hizo sargenta y dejó de parecerse a Veronica Lake en modo mojigato, mi interés por esta saga que era bastante alto ha decaído hasta el punto de que esperaré a que alguien me lo deje o a que salga en libro de bolsillo y en rebajas. El último que leí fue un auténtico tostón. ¡Ay, donde quedarán los deslices de Vila con rubias y sexys guardia Anglada en las Canarias, que tan mal acaba la pobre! Pero lo que produjo el comentario es lo de que le hayan dado el premio. Un premio al que las obras se presentan, presuntamente, de forma anónima… ¿Os imagináis al jurado preguntándose que de quién será esa novelita de guardias llamados Vila y Chamorro? Totalmente anónimo. Qué hipocresía.

Finalmente, mientras nos tomábamos unas cervezas antes de volver a casa, surgió a conversación por la joven sobrina de una de las presentes, cuál era la forma adecuada de ver la saga Star Wars. Surgió a propósito de la amenaza de resucitar la saga, tras la compra de los derechos por Disney. Mi opinión. Uno se ve la trilogía original, y tira a la basura por prescindible y aburrida la precuela. Ante el establecimiento en la conversación de que esa no era una opción posible, que la cuestión era en cómo debía abordar un neófito TODA la saga,… pues entonces también está claro. Primero los episodios IV y V, y tras una de las más fabulosas revelaciones de la historia del cine, flashback al origen de toda la historia, episodios I, II y III, y si realmente se soporta estos tres títulos hasta el final, el desenlace de toda la historia en el episodio VI. Este último sigue produciendo tremendos debates. Cómo puede ser que empiece como cine para adultos, con la princesa Leia enseñando cacho en plan de esclava sexual de una gigantesca babosa, y con las bailarinas alienígenas enseñando teta fugazmente antes que las devore un horrible monstruo, y acabe como una infantil batalla de ositos de peluche en un bosque. Absolutamente esquizofrénica.

Escenas urbanas

Pero bueno, también es posible encontrar algún momento para el color del otoño.

Escenas urbanas

O los fuertes contrastes de estos días de sol tan bajo.

Escenas urbanas

O la tranquilidad de los parques a primera hora de la tarde.

[Fotos] Paseo por el Canal Imperial con la Zeiss Ikon Ikonta b

Fotografía personal

Ya os conté el martes lo del paseo por el Canal Imperial de Aragón. En ese caso, con la Panasonic Lumix GF-1 calzada con la «tapita» de Olympus. Si no recuerdo mal, os conté que la «tapita» lleva un objetivo de tres lentes. Y un triplete lleva también la Zeiss Ikon Ikonta b que me traje de Londres, denominado Novar-Anastigmat 75/4,5. La fórmula no es muy distinta en su esencia. Así que también lo saqué a pasear. Claro. El aspecto de las imágenes, en este caso sobre película 120 en blanco y negro en formato cuadrado, es muy distinto. Por supuesto. Os dejo algunas.

Paseo por el Canal Imperial para homenajear a un roble

En las riberas del Canal Imperial de Aragón.

Paseo por el Canal Imperial para homenajear a un roble

Explicando las características del Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza.

Paseo por el Canal Imperial para homenajear a un roble

Algunos niños curiosean desde el Parque de la Paz.

Paseo por el Canal Imperial para homenajear a un roble

Homenajeando a un roble centenario, bajo sus ramas.

[Fotos] La «tapita» de Olympus (Olympus Body Cap Lens)

Fotografía

Hace poco más de una semana, comentaba sobre la utilización de objetivos menos que óptimos con cámaras modernas, y hacía una referencia a un curioso objeto que hace unas semanas anunció Olympus para sus cámaras de sistema micro cuatro-tercios, y compatibles. La marca japonesa no lo considera un «objetivo» sino un «accesorio». Es decir, para ellos es una tapa para un cuerpo de cámara de este sistema. Lo que pasa es que le han puesto unas lentes, y con este «accesorio» se pueden hacer fotos. Pues bien, por un precio que es una fracción considerablemente menor de su precio de venta, me he hecho con uno. Supongo que viene de ser usado en exposición comercial o de pruebas. La caja estaba un poco chafada. El «accesorio» en estado impecable.

La tapita de Olympus (Olympus Body Cap Lens 15/8)

El «accesorio», la verdad es que en el grabado pone «Olympus Lens» «Objetivo Olympus», montado sobre una discreta Panasonic Lumix GF1, que últimamente veía poca acción.

La tapita de Olympus (Olympus Body Cap Lens 15/8)

Visto de perfil, se ve hasta que punto destaca poco del relieve frontal de la cámara.

La tapita de Olympus (Olympus Body Cap Lens 15/8)

A pesar de que he recompuesto un poco la caja, venía bastante chafada; no sé muy bien por donde habrá pasado previamente, pero el chisme está en buen estado, y me ha costado bastante menos que su precio oficial.

El objetivo, así lo consideraré a partir de ahora, es un un 15 mm (30 mm equivalente en formato 24 x 36 mm), con una apertura fija a f/8. Tiene una palanca con tres posiciones. Cerrado, enfoque a infinito y enfoque a 30 cm. Lo cierto es que a infinito en realidad está enfocando a la distancia hiperfocal, a unos dos metros. La palanca admite las posiciones intermedias entre esa posición y los 30 cm. Por lo tanto, hasta cierto punto se puede jugar con el enfoque. Su óptica está formada por tres lentes en tres grupos, y por lo demás está hecho de plástico, aunque tiene buen aspecto.

Hace unas semanas aseveraba que era un objetivo que, salvo que fuera realmente muy muy barato, más barato que las 70 libras esterlinas que he visto que cuesta en Amazon.co.uk, no merecía la pena. Es preferible ahorrar las 179 libras esterlinas a las que es posible comprar el Panasonic G 14/2,5 ASPH en la misma tienda, siendo un objetivo serio, tremendamente versátil y de gran calidad. Y que si quieres, puedes plantearte la limitación de usarlo como la tapita de Olympus. Enfocado a 2 metros, a f/8, en hiperfocal. La diferencia de calidad es enorme. Y puede hacer muchas más cosas. Pero,… la oportunidad surgió. Realmente, me ha costado mucho más barato, pero tengo prohibido dar detalles.

Este domingo por la mañana, me lo llevé de paseo. En el puente de Ámerica, acceso al barrio de Torrero de Zaragoza sobre el Canal Imperial de Aragón, me encontré con un compañero de trabajo y su esposa. Iban con una actividad organizada por una asociación ciudadana, un paseo guiado por las orillas del canal, que acababa homenajeando un roble centenario que está muy cerca de mi casa. A cinco minutos caminando. El resto de mi experiencia con el objetivo os lo cuento con fotos.

Lavandera

En seguida está clara una cosa. A la distancia de enfoque óptima, unos 2 metros, este objetivo permite llenar la altura del fotograma con una figura humana, con bastante nitidez y buen contraste. Pero el fondo, teóricamente a infinito, no está tan nítido como esperaba. El efecto es bueno en esta foto, pero…

Hojas secas

Si pones la palanca de enfoque a 30 cm, también puedes obtener efectos creativos interesantes, jugando paradójicamente con la menor profundidad de campo.

Edelweiss y orador

Obsérvese que jugando con la palanquita de enfoque, consigo buena nitidez en la edelweiss de la gorra, mientras que el fondo se difumina un tanto, manteniendo información sobre lo que sucede y el entorno. Todo de lo más discreto. La señora, ni se ha enterado de la foto. Y la cámara estaba a menos de medio metro de su oreja.

Tres en la pasarela

En este cruce sobre una de las pasarelas del Canal Imperial de Aragón, y con la cámara en la cintura, se ve que al objetivo no le sientan mal las distancias relativamente cortas. Y el contraste y la saturación son muy buenas. Hay un viñeteado no tan pronunciado como el que esperaba. De hecho, a la foto le he añadido algo de viñeteado en Lightroom, para un mejor efecto.

Fotógrafo y orador

Nuevamente, un poco de juego con la palanca en distancias cortas, y fotografíamos al fotógrafo.

En el parque de la Paz

Incluso cuando la luz se pone un poco tristona, el objetivo se las apaña, aunque hay que pasar de 200 a 400 ISO.

Canal Imperial de Aragón

El problema, que a lo mejor no se nota con el tamaño de la imagen, es que cuando el objeto principal está muy alejado, la nitidez es floja. No sé si es porque no está exactamente en la hiperfocal, sino un poco más adelantado, o por las limitaciones de la óptica.

Ciclista

Pero nada, si sale el sol, y las distancias al objeto principal son de unos pocos metros, la cosa funciona bastante bien.

Oradores

Así que no recomendaría el chisme para hacer paisajes, pero sí para reportaje discreto con poca luz. Fijaos que majos han salido los organizadores del homenaje al roble centenario. Los ajustes en Lightroom son mínimos.

Hojas de roble y plátano

Y subiendo a 800 ISO se atreve sin problema con una aproximación a las hojas secas del roble centenario en la sombra.

Saltarella

E insisto, es divertido jugar con la palanquita y acercarse al objeto de interés. El uso de este objetivo es más que nada lúdico. Y desde ese punto de vista, siempre que su precio baje o, como se rumorea, lo regalen con las cámaras Olympus, puede merecer la pena tenerlo. Especialmente para llevarlo puesto en un segundo cuerpo que si no no usarías. Como ha sido mi caso. Todas las fotos del reportaje han sido tomadas con la Panasonic Lumix GF1.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; encontrado en internet

Fotografía

Muy diverso lo que traigo hoy. No ha sido una semana muy prolífica, pero sí muy interesante. Desde mi punto de vista, claro.

En American Photo, esta excelente revista norteamericana, nos muestran el contraste entre dos trabajos, dos series, de Jocelyn Bain Hogg (esto es su facebook, quizá más interesante visitar el espacio que le dedican en VII The Magazine). Por un lado, en A Bristish Entertainment, un trabajo por encargo, en el cual vemos a la clase alta británica, con sus «temporadas», sus bailes, sus regatas, sus carreras de Ascot y esas cosas. Muy colorido. Por otro lado, en The Family, nos encontramos con la fotógrafa metiéndose en las cosas de un clan criminal, los Pyle, y su particular forma de celebrar sus «éxitos» y sus eventos familiares. Otro punto de vista de lo británico. Muy blanco y negro.

Clásicos Luna

Estos días estoy cargando contenidos para este Cuaderno de Ruta, para los próximos días, y si tengo algo de cine pendiente, de fotografía también, ayer toco el turno a las exposiciones, porque estuve en el Centro de Historias. En lo curioso, los escenarios de «Clásicos Luna», reflejo de los esfuerzos del IES D. Pedro de Luna en la cosa del teatro.

Uno de los fotógrafos dedicado al paisaje que más me gustan, uno de mis favoritos, es Michael Kenna, y ya lo he mencionado en más de una ocasión en unas páginas. En esta ocasión, aprovecho que aCurator le dedica un artículo con un amplio porfolio, para recordarlo y recomendarlo.

Ya mencioné a Shomei Tomatsu hace unos días, cuando hablaba de las exposiciones que vi en Londres. Esta semana ha sido uno de los fotógrafos recomendados por Rafael Roa, y desde luego cada vez estoy más convencido de que tengo que dedicar tiempo a conocer la obra de este fotógrafo japonés.

Cuando el cine se hace oficio - Publicidad y marketing

Pero la exposición fuerte que hay en estos días tiene que ver con el cine, como os contaré otro día.

Pero entre las recomendaciones de Roa, me ha llamado la atención la de un fotógrafo italiano que no conocía. Se trata de Carlo Mollino. Desnudos llenos de erotismo, de mujeres rotundas como las que gustaban hace unas década, curvilíneas, voluptuosas, lejos de la androginia que con frecuencia lucen las modelos de hoy en día. Creo que merece la pena prestarle cierta atención. Oficialmente, no era fotógrafo, sino arquitecto y diseñador. Turinés.

En Lenscratch han dedicado una semana a fotógrafos europeos. Y varios de ellos tienen en común que tienen a los niños o preadolescentes como tema principal. Se trata de Alain Laboile (página web), Sofie Knijff (página web), Oleg Videnin (página web) y Margaret de Lange (página web). Quizá esta última fue la que me hizo fijarme en el conjunto de artículos. Pero todos ellos son interesantes.

San Agustín

En cualquier caso, no dejamos de darnos una vuelta por la ciudad al anochecer, con el ambiente que dejó tras de sí la ligera lluvia del sábado en San Agustín.

Finalmente, en Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red encontramos a uno de esos fotógrafos, Henryk Ross, que tuvieron que vivir la locura de la catástrofe humana que fue la Segunda Guerra Mundial. Fue el fotógrafo de gueto de Lodz (Polonia), por un lado trabajaba para los alemanes «mostrando la idílica vida» de los judíos en este lugar, por otra realizaba imágenes clandestinas que mostraban la realidad de la dura vida de los destinados al exterminio.

Última recomendación, para quienes dispongan de un iPad. Las agencias Gamma–Rapho tienen una revista para este medio, gratuita, de la que ya han publicado dos números, y que no está nada mal. Más cuando como digo es gratuita. Por supuesto, imágenes de fotógrafos de estas agencias. Para hacerse la idea de lo que publica, conviene visitar su blog.

La Magdalena

O en la trasera de La Magdalena.

[Fotos] Niebla de la mañana (y el libro de fotos de Moleskine)

Fotografía personal

Si hace un par de días me daba un cierto bajón a pesar de la bella luz de la tarde otoñal y los vistosos colores de los árboles en la estación, la niebla que ha cubierto hoy todo el día la ciudad de Zaragoza, me ha producido sensación de misterio e intriga. Mucho más estimulante. Con lo poco que me gusta a mí la niebla,… lo cual es paradójico dada la ciudad en la que vivo… En fin, os dejo con algunas fotos de este amanecer.

Pero también quiero comentaros que he aprovechado una oferta para obtener un álbum de foto de los que ofrece Moleskine en colaboración con Milk Books. Resumiendo. Calidad, excelente. Precio, muy caro para un librito de sólo 60 páginas, comparado con otras opciones. Ideal para hacer regalos personales. A reservar para proyectos fotográficos muy especiales. Podéis visitarlo en línea.

Bueno. Os dejo con las fotos de la niebla.

Paisaje urbano con niebla

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Paisaje urbano con niebla

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Paisaje urbano con niebla

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Paisaje urbano con niebla

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Paisaje urbano con niebla

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Paisaje urbano con niebla

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[Fotos] Otoño remolón en un día de huelga general,… o en la festividad de San Filomeno

Fotografía personal

Hoy es día de huelga general. Un día que de alguna forma debiera reflejar los profundos conflictos internos que el país sufre. O quizá no es un día de huelga, y simplemente se celebra la fiesta de San Filomeno. No sé. Uno ya no sabe a que atenerse.

Quien parecía estar de huelga hasta hace muy pocos días era el otoño. El otoño no lo asocio a temperaturas más bajas, a la lluvia, u otros fenómenos atmosféricos. El otoño lo asocio a los colores, a las tonalidades, a la forma de las nubes, a la calidad de la luz. Y no he tenido hasta ahora la sensación de ese otoño.

Sin embargo, en el día en que pareciera que todo debería asociarse a recordar a la gente lo revuelto de los tiempos, el día está calmado. La temperatura templada. Y los colores y la luz comienzan a parecer los de ese otoño que tanto echaba en falta. Es como si la naturaleza, el universo, quisiese reírse de los problemas de los seres humanos. No. Más que reírse, despreciarlos. Probablemente con razón. Somos una especie pasajera. Estaremos sobre la faz de este planeta unos miles de años y luego desapareceremos. Y salvo que se produzca el improbable suceso de que una nueva especie inteligente aparezca por aquí, y sepa de nosotros, simplemente seremos olvidados. Tampoco este concepto es correcto. Si no hay alguien que haya adquirido una memoria, un recuerdo, de algo o alguien, tampoco hay olvido. No hay nada. Y no deberíamos pasar eso por alto. Aunque seas como San Filomeno, santo y mártir gálata en tiempos de Aureliano.

Paisaje urbano otoñal

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Paisaje urbano otoñal

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Paisaje urbano otoñal

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Paisaje urbano otoñal

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Paisaje urbano otoñal

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Paisaje urbano otoñal

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Paisaje urbano otoñal

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[Fotografía] Los objetivos de nuestras cámaras; jugando con lo que no es óptimo

Fotografía

Estos días atrás he estado utilizando la Olympus OM-D E-M5, cámara de objetivos intercambiables que no incluye un sistema de visor réflex, y que por su tamaño compacto es mi actual cámara de viaje. Y la he sacado del cajón para calzarle unos viejos objetivos heredados de tiempos pasados. En concreto, la he estado usando con dos objetivos de 50 mm de longitud focal, muy distintos, de los años 50 del siglo XX. Con esta cámara, estos objetivos pensados como focal estándar, se convierten en teleobjetivos cortos.

Uno de ellos un Leica Elmar 5 cm f/3,5, retráctil, casi con toda seguridad la segunda versión, ya que venía con una Leica IIIf, telemétrica con montura de rosca que salió al mercado después de 1950, con cuatro lentes en tres grupos. Supongo que muy parecido en su diseño a la célebre fórmula Tessar de Carl Zeiss.

Paisajes urbanos

El cielo sobre el Parque Grande de Zaragoza, tomado con el Leica Elmar 5 cm f/3,5. Su sencilla fórmula lo hacía más apto para el blanco y negro, más popular en su época,  que para el color,

Paisajes urbanos

El mismo objetivo me permite jugar con los motivos geométricos de esta celosía en el paseo de Ruiseñores.

El segundo de ellos es un Canon 50 mm f/1,8, segunda declinación de este objetivo, la primera tenía la denominación Serenar, que salió en 1956, para cámaras telemétricas con montura de rosca según las especificaciones de Leica. Tiene 6 lentes en cuatro grupos. Lo me que hace suponer un claro parentesco con la también célebre fórmula Planar de Carl Zeiss, y que permite ópticas más luminosas. De hecho, es casi cuatro veces más luminoso que el anterior.

Estos objetivos son muy bonitos. Son metálicos. Y tienen el aura de lo antiguo que se fabricaba para durar. Entre ambos suman más de un siglo de existencia, y están impecables. Pero hay que ser conscientes que su calidad óptica ha sido superada ampliamente por los productos posteriores más actuales. Especialmente por los modernos diseños que se han de utilizar con los exigentes captores digitales. ¿Qué sentido tiene pues utilizar estos objetivos? Tres motivos. Uno los uso porque los tengo y se pueden usar. Dos por la diversión que aportan, dando un sentido lúdico a mi afición por la fotografía, adecuado en determinados momentos. Tres, por que aprendes. Son objetivos mecánicos, con mecanismos de enfoque manual  que no se producen hoy en día, de excursión larga, donde puedes jugar más fácilmente con los conceptos de profundidad de campo. Con selección previa del diafragma y su consecuencias. Porque no te puedes apresurar, aunque aprendes a manejarlos con agilidad, y te estimulan a usarlos pensando en la toma.

Paisajes urbanos

El Canon 50 mm f/1,8 para montura de rosca Leica, ejerce como un tele corto con la cámara micro cuatro tercios, dando un contraste suave a la luz de la tarde.

Paisajes urbanos

Su gran luminosidad permite su utilización en paisajes con poca luz, y clave baja.

Está bien usar ópticas con limitaciones. Frente a la mentalidad de «qué fotos puede hacer tu objetivo por tí», nefasta, está la de «qué fotos puedo hacer yo con mi objetivo», mucho más educativa, y que permite avanzar. Por eso, con los años me he decantado por el uso de focales fijas, llevando en cada ocasión un número limitado de ellas.

Ahora se ha anunciado la salida al mercado de un «accesorio» de Olympus para sistemas micro cuatro-tercios. Se trata de una tapa para el cuerpo de cámara, que lleva incluido un objetivo de tres elementos en tres grupos, un triplete que no será muy distinto de los triotares de Carl Zeiss u otros similares, con una apertura fija f/8, con una focal fija de 15 mm (equivalente a 30 mm en 24 x 36 mm), y con dos posiciones de enfoque, una en la hiperfocal, es decir a 2 metros, con profundidad de campo entre 1 metro e infinito. La otra a 30 cm del objetivo para fotografía de aproximación. Muchas limitaciones, y una calidad de imagen que no será puntera, pero que puede ser aceptable para según que usos. Y con las limitaciones, la oportunidad de aprendizaje. Después del análisis de Valentin Sama y otros, creo que me haré con uno. Al principio lo había descartado, pero ¿por qué no?

Carrusel

E incluso tiene cierta utilidad en fotografía nocturna; la trepidación se debe al movimiento del carrusel y las personas, no a las imperfecciones del objetivo.