[Televisión] Cosas de series; de terrores árticos y viajes en el tiempo

Televisión

Hoy tenemos un par de finales de temporada, a uno de los cuales, una serie española, le dedicaré una cierta extensión. En el ámbito de novedades, decir simplemente que tenemos de nuevo entre nosotros dos series que en poco tiempo se han convertido en auténticos clásicos, con estilos totalmente distintos. Me refiero a la ansiada quinta temporada de Game of Thrones, la que en teoría va a empezar claramente a seguir un camino realmente distinto de los libros en los que se basa, y la séptima temporada de Nurse Jackie, que va a ser la última. Con la gran pregunta que nos hacemos todos, ¿se redimirá o se terminará de hundir en sus miserias y adicciones nuestra enfermera de urgencias favorita? La cosa parece que está en un “fifty/fifty”.

Las fotografías de hoy quieren recordar que casi todos los días publico fotografías de mis viajes en Tumblr.

Las fotografías de hoy quieren recordar que casi todos los días publico fotografías de mis viajes en Tumblr.

El primer final de temporada ha sido el de Fortitude. Una ambiciosa serie británica, ambientada en una población de lo que podrían ser unas islas del Ártico como las Svalbard, está rodada en Islandia, y que se nos presentó como una historia policíaca, con un crimen a desentrañar a lo largo de toda la temporada. Un reparto destacable, con algunos nombres llamativos tanto del cine como de la televisión, americanos, británicos, noruegos y con presencia española. Reparto coral en el que no hay claros protagonistas ya que todos tienen su capítulo o sus minutos de protagonismo. Ambiente claustrofóbico, frío, relaciones humanas muy torcidas, muy engañosas, auténtica reunión de personajes con pasado más o menos turbio, y que se tienen que enfrentar a uno o varios crímenes en un entorno prácticamente cerrado, por la dificultad de comunicación con el continente. Prometía bastante. Y de hecho, ha tenido momento muy bueno, acompañados por una realización espléndida y por las buenas interpretaciones. Pero…

El “pero” fundamental de la serie es que nos engaña. Que se nos plantea que va de una cosa, pero al final va de otra. La resolución de los misterios entra más en el terreno del terror que de lo policiaco. Un terror no sobrenatural, un terror especulativo en el campo de la ciencia ficción, a vueltas con el calentamiento global; pero terror. Yo me lo fui imaginando. La serie poco a poco da pistas. Hay informaciones que sugieren por donde pueden ir los tiros; pero no se decanta prácticamente hasta los dos últimos episodios. El problema, para mí, es que el cambio de género le resta atractivo desde el punto de vista de lo que son mis intereses habituales. Han anunciado una segunda temporada, que no sé muy bien por dónde van a tirar. En cualquier caso, no tengo claro que me apetezca verla. No soy muy aficionado a las películas de sustos y “monstruos”. Lo único que me puedo plantear en su momento es ver el primer episodio y decidir en función de por donde tiren.

Que los viajes aparecen por ciclos cronológicos. Ahora estamos a un par de semanas de cerrar uno, porque empezamos con fotografías del año 2014.

Que los viajes aparecen por ciclos cronológicos. Ahora estamos a un par de semanas de cerrar uno, porque empezamos con fotografías del año 2014.

Y vamos allá con el loable intento que ha sido la primera temporada en El ministerio del tiempo. Incursión de la televisión española en el ámbito… no sé si decir de la ciencia ficción o de la fantasía… Son viajes en el tiempo, pero más me decantaría por situarla en el campo de la fantasía que en el de la ciencia ficción. Sí que es cierto que como decía hace unas semanas, la primera sensación era una mezcla de Men in Black con El fin de la eternidad.

Antes de seguir con la valoración de lo que ha sido la serie, vamos a hacer unas consideraciones sobre la ficción basada en los viajes en el tiempo. La novela de Isaac Asimov que he mencionado, El fin de la eternidad, fue una obra que leí siendo muy joven. Y me gustó. Mucho. Y la he releído varias veces. Y me sigue pareciendo una obra notable, que además fue escrita hace ya un tiempo, fecha de publicación 1955, que plantea muy bien muchas de las cuestiones relacionadas con el viaje en el tiempo, aparte de otras consideraciones sobre la libertad en las sociedades humanas, y la necesidad de un estímulo, de una última frontera, para el desarrollo de las mismas. La “Eternidad” de Asimov resolvía de forma muy elegante muchos de los problemas y paradojas que implican el viaje en el tiempo. El sistema de puertas del “ministerio del tiempo” tiene muchas semejanzas y muchas posibilidades del estilo de la “Eternidad” de Asimov, aunque ya adelanto que no se aprovechan más que de modo anecdótico.

Después vendrá lo que llevamos en 2015, y vuelta a empezar con fotografías desde 1989, y quien sabe si anteriores cuando rescate otras de mis archivos.

Después vendrá lo que llevamos en 2015, y vuelta a empezar con fotografías desde 1989, y quien sabe si anteriores cuando rescate otras de mis archivos.

El viaje en el tiempo tiene varios problemas, y con los datos actualmente disponibles en el mundo de la física hay cierta seguridad de que sólo es posible en un sentido. Desde el presente hacia el futuro. Se le llama vivir. Y lo hacemos constantemente todos y cada uno de nosotros. Pero hacia el pasado… La imposibilidad de romper las cadenas causales y la segunda ley de la termodinámica que impide pasar de un universo más “desordenado” a otro más ordenado parecen obstáculos notables. Siempre se pueden buscar o crear dimensiones extras para permitir estos desplazamientos, como la “eternidad” de asimov, o esa quinta dimensión que veíamos hace unos meses en Interstellar, y que permitía al protagonista interaccionar en el pasado con su hija. Pero el hecho de que haya una imposibilidad física de acuerdo al conocimiento actual de la especie humana, especular es gratis, pero no sin costes intelectuales, no impide que en el ámbito de la ficción, y aprovechando la suspensión temporal de la incredulidad del lector o espectador, no se pueda plantear un escenario de viaje al pasado o al futuro, y explotar creativamente las paradojas causales que necesariamente se establecen. O introducir elementos añadidos al universo, como nos enseña por ejemplo Doctor Who, tales como los universos paralelos, las realidades simultáneas o alternativas, las divergencias de acontecimientos en el tiempo, o los momentos fijados en el tiempo, aquellos que hagas lo que hagas por modificarlos, el universo se encarga de reconducir para conservar la cadena de causas y efectos, para mayor frustración de los protagonistas que quieren salvar a la humanidad, evitar la segunda guerra mundial, salvar a su amada o a su hija de una muerte accidental o criminal… lo que queráis. El universo no puede permitir que los efectos se modifiquen cuando llegas de un futuro dado, y alteres lo que alteres, se reordenará para llegar al punto que querías evitar. Hay otros escenarios, por suspuesto, en función de la imaginación del autor, y de su respeto por el conocimiento científico actual.

Como vemos, las posibilidades son enormes. Pero exige escritores, sean de novelas o relatos más o menos extensos, sean de guiones televisivos o cinematográficos, con habilidades exquisitas para producir historias con visos de coherencia, al mismo tiempo que con el enganche emocional que el espectador requiere. ¿Ha aprovechado mínimamente El ministerio del tiempo todo esto? Veo que ha surgido una muchedumbre de entusiastas de la serie, que ha permitido la renovación para una segunda temporada. Entusiastas que alaban las virtudes y la osadía de esta producción televisiva. Mi opinión es que no. No, ha habido un aprovechamiento integral de todas las posibilidades dramáticas que he mencionado antes. Creo que la ficción española está en mantillas en comparación con la norteamericana y la anglosajona. Falta tradición. Y la poca que hay, se mueve más en el terreno de la fantasía que de la ciencia ficción. Apenas se han aprovechado las paradojas. Algún apunte dramático personal se ha hecho sobre las relaciones inmutables de causa-efecto, sobre los hechos fijados en el tiempo. Se ha ido con mucho tiento, como si hubiera miedo de ahuyentar a la audiencia. Cuando hay una audiencia no desdeñable que en estos momentos es fiel a la ficción de allende los mares, que está mucho más educada de lo que se piensa en los cuidados contenidos de las series de televisión.

Al final de la entrada, encontraréis la dirección el enlace al Tumblr.

Al final de la entrada, encontraréis la dirección el enlace al Tumblr.

La serie es simpática. Los personajes, y quienes los interpretan, han sabido calar en el espectador. Pero salvo algún detalle en algún capítulo más osado, como el cuarto con Torquemada, el excelente septimo con la venganza del agente díscolo y elementos del octavo y último, en el que se entra en los dramas personales de los protagonistas, el resto se han movido más en lo anecdótico que en otra cosa.

La serie tiene posibilidades, todo un universo literalmente de posibilidades y de reimaginación del mundo. Hay personajes que muestran carisma elevado. Queremos ver a un subsecretario (Jaime Blanch) con más duplicidad, con doble agenda, que genere dudas sobre sus motivos y los del ministerio. Queremos ver mucho más de la temperamental Irene (Cayetana Guillén Cuervo) que nos ha regalado algunos de los mejores momentos de la serie. Necesitamos más protagonismo en la presunta villana de la serie, esa mujer llena de duplicidades y motivos presuntamente egoístas que es Lola Mendieta (Natalia Millán). Y hay que arriesgar más con las emociones y las acciones del presunto trío protagonista, que no lo hacen mal, pero que quedan fácilmente eclipsados por los anteriores. Y más osadía por parte del equipo de guionistas. Que se hagan un máster y un repaso del género y que se sumerjan sin dudarlo, que es muy divertido.

A falta de otras posibilidades, para mí es una buena forma de viajar en el tiempo, en mi pasado, y recordar aquellos lugares que he visitado.

A falta de otras posibilidades, para mí es una buena forma de viajar en el tiempo, en mi pasado, y recordar aquellos lugares que he visitado.

No olvidéis visitar: De viaje con Carlos

Una fotografía al azar.

[Televisión] Cosas de series; se acaba un ciclo en Westeros, hay que abrir fronteras

Televisión

Hay un par de series que se han sumado a mi cartelera semanal, aunque no se han consolidado; una drama policial, Murder in the First, y un drama familiar, Chasing Life. Esta parece una versión más para todos los públicos de The Big C. Ya veremos. Han vuelto Rizzoli & Isles, lo cual está bien por la parte del entretenimiento, y Perception, de la cual podríamos decir algo parecido. Power ha aguantado en su segundo capítulo. No es una maravilla pero este drama mafioso con culos y tetas, se deja ver de momento. Y hay un par de cierres de temporada que comentaré la semana que viene. Porque hoy quiero dedicar la parte principal de esta sección semanal dedicada a la televisión a una de las mejores series en cartel, y probablemente una de las que marcará un hito en la historia de la televisión. Me refiero al final de la cuarta temporada de Game of Thrones.

Esta temporada la afrontaba con un hecho diferencial muy importante respecto a las anteriores. En el verano del año pasado me leí los libros hasta ahora publicados de esta monumental saga epicofantástica. Sabía lo que iba a pasar, por lo menos en los grandes hechos. Quedaba la duda de cómo lo íbamos a ver, y cómo se reajustaban las tramas para hacerlas adecuadas al medio televisivo. Afortunadamente, ya adelanto esta opinión, los guionistas de la serie, entre los que se encuentra el propio George R. R. Martin no son fieles al pie de la letra a las novelas.

Clonmacnoise

Si bien he identificado varias veces Winterfell y el norte con Escocia, es en Irlanda donde se ruedan buena parte de los escenarios de Westeros. Conjunto paleocristiano de Clonmacnoise.

Intentaré explicar mis impresiones sin desentrañar la trama de la serie. Si no lo consigo del todo, humildemente pido perdón. Si algo sabíamos los que habíamos leído los libros, es que el final del tercero de ellos, Tormenta de espadas, iba a certificar algo que había empezado a pasar con el primero de ellos, Juego de tronos. Es en la práctica el derrumbe formal del régimen que durante siglos ha imperado en Westeros (Poniente). Como en cualquier imperio, reino, estado, o lo que queráis de la realidad, un régimen puede venirse abajo por las tensiones internas y externas a las que se ve sometido. Existen tensiones separatistas de algunas porciones del estado, existen luchas internas por el poder, existen grupos de interés económicos y políticos, unos conocido y abiertos y otros ocultos. También existen tensiones externas. Hay amenazas de otros estados, de otros territorios, que ansían con hacerse con los recursos, o que compiten con el estado en crisis. Nada que en estos momentos no pudieramos analizar de cualquier país del mundo, de la Europa Occidental o aun de la Península Ibérica. Un estado en crisis que conduce al final de un régimen. Un régimen en el que ha habido tensiones siempre, pero que ha sido muy estable durante siglos.

Durante estas cuatro temporadas, hemos ido contemplando cómo se ha ido produciendo el desgaste interior debido a las luchas intestinas por el poder. Con los Stark, los Lannister y los Baratheon como principales núcleos de poder, en estos tres libros/cuatro temporadas, hemos contemplado cómo se han ido debilitando, cómo han perdido liderazgo, cómo empiezan a surgir nuevas opciones que quieren un nuevo statu quo. Y la misión de estos tres libros/cuatro temporadas ha sido certificar esta pendiente descendente, y esta suprema debilidad de los siete reinos de Westeros unidos bajo el liderazgo del trono de hierro. Y no hay más que hacer un repaso a la lista de bajas para comprobar que es así.

Capilla en el parque de la abadía de Kylemore

No se puede negar que los verdes prados y densos bosques de la verde Erin dan el pego. Capilla en el parque de la abadía de Kylemore.

Tenemos atisbos de lo que suponen las amenazas externas. Sabemos de Daenerys Targarien y sus avances y problemas al otro lado del mar. Sabemos que la amenaza de los salvajes al Muro no es la amenaza real, sino un síntoma de las auténticas amenazas de las que hemos empezado a atisbar cada vez más imágenes más preocupantes. Y aun quedan otros escenarios que visitar en un futuro.

Las tramas no avanzan todas a la misma velocidad. Algunas importantes en los libros están olvidadas como las Iron Islands. Los acontecimientos del norte se han resumido. La trama del joven Bran Stark está muy avanzada. Pero en general, se ha avanzado bien desde el punto de vista televisivo, y hay algo que todos tenemos que tener claro. Hemos llegado a un punto y aparte. A partir de la quinta temporada toca abrir el mundo, conocer nuevos personajes, y empezar a definir quienes han de ser los candidatos últimos a instaurar un nuevo régimen en Westeros.

Condado de Clare

Incluso alguno de los paisajes marinos de alguno de los últimos capítulos tenía sabor a este paisaje de la costa del condado de Clare.

Todo esto funciona casi como un reloj gracias a dos aspectos. El primero es los impecables guiones, que aunque no pueden ser perfectos siempre, dan un ritmo y una coherencia a la serie impresionante. La adecuada combinación de diálogos de los que no te puedes perder ni una coma, con escenas de acción es estupenda. La adaptación televisiva de las tramas literarias, un modelo. Debieran aprender quienes adapta las obras de Tolkien, produciendo tostones vistos, pero tostones al fin y al cabo. El segundo son los personajes y los intérpretes que los encarnan. Sin la identificación de los espectadores con estos, no se producirían los impactos emocionales de los que “disfrutamos” con tanto “dolor”. Hay irregularidades. Creo que uno de los mayores errores de casting que tiene la serie es Jon Snow (Kit Harington), cuya inexpresividad ha estado a punto de arruinar un par de momentos clave en esta temporada. Pero en general, el trabajo de los intérpretes es superlativo. La excepción que confirma la regla de que los actores y actrices televisivos son más flojos. No voy a entrar a detallar entre todos ellos, pero el 90% son plenamente disfrutables.

Para dentro de 9 o 10 meses, qué largo se nos hará, vendrá el gran desafío. ¿Seguirán sabiéndo adaptarse a las dificultades, a los cambios de tono de la obra literaria? Porque las cosas no pueden ser iguales. A partir de ahora la historia es distinta. Es menos espectacular. Es más íntima. Y quizá más complejo sorprender al espectador. Yo espero que lo consigan. Porque lo paso muy bien. Buen cine en pequeña pantalla. Del mejor.

Condado de Clare

Y podemos imaginar a secuaces de los Lannister o de los Bolton en cualquier de las torres de defensa próximas a los acantilados de Moher. ¿O no?

[Televisión] Cosas de series; estado de situación a punto de empezar el verano

Televisión

Pues sí. Quizá después de muchos cierres de temporada y algunos principios de cara a la temporada de verano, quizá sea el momento de recapitular las cosas más notables de las últimas dos semanas.

Hay dos estrenos de primavera, los dos flojos, para qué nos vamos a engañar, que parece que han sido cancelados, o suspendidos, o demorados… vamos, que la emisión de su primera temporada se ha interrumpido sin que hayan terminado de emitir todos sus episodios. Una es la comedia de situación Friends with Better Lives, que la verdad es que tampoco era tan mala como parecía al principio. Fue mejorando algo con el paso del tiempo. Pero está definitivamente cancelada. La otras es el drama médico con problema psiquiátrico de fonto Black Box. Han dejado de emitir capítulos sin más noticias. O por lo menos yo no me he enterado. Tampoco sufriré por ello. Por ninguna de las dos.

Llegó una nueva serie, un drama médico, muy “original” esto lo de la gente que trabaja en urgencias. Pero con muchos protagonistas muy guapos y muy monos, con personajes que proceden todos del “aguerrido” ejército americano que se dedica a matar gentes de países subdesarrollados con “mucho sufrimiento” para “defensa de la libertad”. The Night Shift se llama el engendro, y no le concedí más beneficio que el de ver la piloto.

Otra novedad es Power, un drama también con intérpretes muy macizos, en el que el “prota” es un distribuidor de drogas a lo grande que tiene como tapadera un club de moda en Nueva York. Mi impresión, tras un primer episodio, es indecisa. Nada nuevo bajo el sol, muchos tópicos, pero todavía podría salir algo bueno de ahí. Aunque no soy optimista.

Holyrood Park

Una inmersión intensa en “Game of Thrones” me hace recordar los viajes por Escocia. Algunos de sus paisajes me recuerdan a los “glenns”, como este de Holyrood Park que, paradójicamente, se encuentra en la misma ciudad de Edimburgo.

Ha vuelto el shérif Longmire a la tele, y eso es siempre una buena noticia. Con nuevos problemas, con otros que lleva arrastrando desde hace tiempo, buenos guiones y buenas interpretaciones. Albricias.

Han vuelto también las reclusas de Orange is the New Black, en la que ya lo de menos es lo que le pase a la protagonista. La serie, como se puede ver en el segundo episodio de esta segunda temporada, tiene vida sin ella. Hay que plantearse que podría ser una serie que se puede ir renovando indefinidamente con nuevas protagonistas. En cualquier caso, siguen los diálogos inteligentes, los personajes interesantes, las buenas interpretacioens, y una dosis de cinismo que le sienta muy bien.

A punto de dejarno con una vacío enorme Game of Thrones, su episodio 9 de la temporada ha sido espectacular como de costumbre. Pero es que en esta ocasión en la que la acción ha avanzado más despacio que en otras ocasiones, los momentos impactantes no han faltado. Sin embargo, muchos de los mejores momentos han venido de escenas de serenos diálogos de los que no hay que perderse ni una coma. Y queda el episodio 10, que habiendo leído los libros y suponiendo por donde va, va a ser sonado también. Ya puedo decir que ha habido modificaciones en relación a la trama de los libros que le han sentado bien a la serie. Evidentemente, el medio literario y el audiovisual tienen reglas distintas y una adaptación excesivamente literal podría haber ido en contra del resultado final. Eso sí, me sumo a la queja de muchos. El actor que interpreta a Jon Snow, Kit Harington, es excesivamente inexpresivo y dada la importancia que parece tener el personaje, es uno de los lastres de la serie. Se ha demostrado en determinada escena del capítulo 9, a la que esta inexpresividad resta dramatismo. Decepcionado de ese momento. Como diría mi muy querida Ygritte (Rose Leslie), “You know nothing, Jon Snow”. Esta chica merecería mejor partenaire.

Castillo de Dunnotar

Y sobre todo, castillos casi inexpugnables como este de Dunnotar.

Mientras disfrutamos como enanos de la secuela televisiva de Fargo, que en su momento merecerá un comentario más amplio, nos entretenemos con la intrascendencia de los últimos y demorados capítulos de la segunda temporada de Beauty and The Beast, y a un nivel mucho más elevado con el humor de Californication y Nurse Jackie. La próxima semana decidiré si The 100 ha sido un acierto o una pérdida de tiempo. Y cada vez disfruto más con Orphan Black, que en su segunda temporada tiene momentos sorprendentes, divertidos y muchos, muchos clones. Mi favorita, la histérica y alcohólica maruja Alison (Tatiana Maslany), que convierte la serie en una comedia divertidísima.

Y finalmente, destacar el final de temporada de Cosmos: A SpaceTime Odyssey. Considerándose a sí misma como la heredera espiritual de la producción de los años 80 Cosmos de Carl Sagan, desde mi punto de vista, la serie actual cuyo rostro amable es el científico y divulgador Neil deGrasse Tyson, está algún paso por detrás de aquella. Falta el carisma de Sagan, falta la osadía, cierta transgresión con base científica sobre la visión general del mundo, del universo y de la ciencia. Tiene un tono más conservador, hasta el punto de mezclar en algún momento ciencia y creencias. Por no hablar de las críticas sobre alguna inexactitud sobre acontecimientos históricos narrados. Durante un tiempo vi episodios de la serie The Universe, que se viene emitiendo desde 2007, con menos alaraca propagandística, y me parece superior tanto en el rigor como en los medios infográficos utilizados. Por lo menos, lo que yo vi en su momento. ¿Quiere decir esto que la serie es mala? No. Simplemente que las expectativas que levantó, especialmente por las referencias a la serie de hace 30 años, no han sido cumplidas desde mi punto de vista. No se sabe todavía si habrá segunda temporada. O por lo menos, yo no lo sé.

Castillo de Urquhart

O el de Urquhart, a orillas de Loch Ness. Bueno, en realidad, este fue tomado repetidas veces. Pero es mono.

[Televisión] Cosas de series; en medio del recital entre Mad Men y Game of Thrones, se van despidiendo otras de sus temporadas

Sin categorizar

Pues sí. Tanto los hombres de Madison Avenue como los aguerridos y taimados personajes de Westeros están en racha, y vienen ofreciendo, cada cual en su estilo, una serie de recitales de cómo se hace un episodio de televisión, de cómo se hace cine aunque sea en pantalla pequeña, de cómo se cuenta una historia. Sea el baile que se marcan “a su manera” Don Draper (Jon Hamm)Peggy Olson (Elisabeth Moss), bien sea “le pas de trois” en torno a la Puerta de la Luna que se marcan Littlefinger (Aidan Gillen)Lysa Arryn (Kate Dickie)Sansa (Sophie Turner), esto es televisión de la buena. Aiggg… y qué poco nos van a durar, por lo menos por este año.

En las calles de Zurich

Uno de los personajes clásicos de Grey’s Anatomy se nos va; cambia Seattle por Zurich.

Así que entre estos recitales televisivos, el comentar los finales de temporada que nos han deparado los últimos siete días resulta casi banal. Insustancial. Más cuando dos de ellos se podrían considerar guilty pleasures. Esos placeres culpables, como esos bombones o esas longanizas que nos engordan, o ese último cubalibre que sabes que te va a dar dolor de cabeza, o cuando remoloneas dejando para mañana esa tarea en el curro… te sientan de maravilla pero luego lo lamentas.

Así es Arrow. Sacada de los tebeos de héroes enmascarados, ha seguido en la misma tónica que en su primera temporada. Con unos intérpretes malísimos aunque estén buenísimos, con unos diálogos de chiste, con unas tramas totalmente previsibles, pero que resultan muy entretenidas y que te permiten relajarte antes de irte a dormir, con la ventaja de que te despejan la cabeza de otros rollos, y ayudan a conciliar el sueño. No más trascendencia. Es esta como podría ser otra. Así que quedáis avisados. Si buscáis televisión de la buena, aquí no está. Y cumplen el axioma de que en televisión, cuanto más macizo/maciza es el tipo/tipa, peor actúa. Pero entretenimiento sin complicaciones, a raudales.

Otro carácter tiene Grey’s Anatomy. Inexplicablemente me he merendado la décima temporada y pronto hará una decenita de años que empezó la serie. Y sigo enganchado. Desde luego no tiene la frescura de los primeros tiempos, y las catástrofes ya no nos sorprenden de la misma forma. Eso de coger con la mano una bomba en el interior de un tipo mientras operas o cosas así… O dos que se quedan unidos atravesados con una barra… Pero bueno, parece que algunos de los personajes maduran. Lo que suele ser indicativo de que abandonan la serie. Que siempre ha sido como una de adolescentes en el instituto, pero con adultos y en un hospital. Por cierto… cuántas hermanas le pueden llegar a salir a Meredith Grey (Ellen Pompeo). ¿O es que está pensando en dejar la serie y hace falta una Grey para justificar el título de la serie? Ya veremos. Eso sí… ya van quedando menos históricos.

En las calles de Zurich

Lo cierto es que la ciudad suiza, la de los banqueros, es muy agradable. Uno poco fría en invierno, supongo.

Finalmente, hemos despedido la séptima temporada de The Big Bang Theory. Los friquis y la maciza están absolutamente consolidados como la serie de más éxito de la televisión americana. La más vista digo. Quién lo iba a pensar de una serie que parecía destinada a un público selecto, bien friqui. Pero es así. Lo cierto es que siguen siendo muy divertidos. Y sobretodo, han aprendido en esta serie a diversificar y a repartir protagonismos, evitando cansar por cargar las tintas en los mismos personajes. Ya no es cosa de cuatro más una. Ya son seis, más algunos secundarios de lujo. Especialmente Stuart (Kevin Sussman) que se está haciendo un hueco en nuestros corazones a marchas forzadas.

Y con esto me despido… bueno, quiero compartir otra cosa. Aprovechando que la cartelera está mucho más despejada y sin agobios, estoy volviendo a ver desde hace unas semanas las tres temporadas de Veronica Mars. Y realmente fue una serie muy divertida. Especialmente, la primera temporada que tiene momentos geniales. Luego va bajando de nivel.

Mas cierres de temporada la semana que viene. Y a ver si puedo contar alguna novedad…

En las calles de Zurich

Pero a principios de julio, es un lugar estupendo para pasear por sus calles, bien ambientadas.

[Televisión] Cosas de series; de venganzas, guerras, “amores” paternos, ordenadores y tríos

Televisión

Se suponía que esta semana iba a ser tranquila. Comentar algún final de temporada y poco más. Pero no. Ha sido una semana muy entretenida.

En primer una novedad que no se va a asentar en mi cartelera. Una coproducción americana y británica de terror gótico, ambientada en el Londres del siglo XIX, y en la que mezclan vampiros, Frankenstein, momias, Dorian GreyJack el Destripador,… y todo lo que se os ocurra. Se titula Penny Dreadful, y está teniendo una excelente acogida. El reparto es de campanillas. Y los dos primeros episodios los firma un director español de moda. Pero a mí es un género que no me va. Me han aburrido estos episodios como a una ostra. Ni siquiera he aguantado terminar el segundo. Así que hasta aquí llego.

Notable episodio el de Game of Thrones con un magnífico enfrentamiento entre Tyrion (Peter Dinklage)Tywin (Charles Dance). Obviamente, este último no se ha enterado que el único hijo que merecería seguir su estela es justo aquel que desprecia por su aspecto. Pero claro, además del buen hacer de los responsables de la serie está la excelente composición de caracteres de ambos intérpretes. Dos auténticos leones, cara a cara. Y a quienes hemos leído los libros nos deja anhelando los próximos capítulos, que van a ser realmente potentes.

Almacenes Liberty

Esta semana hemos tenido la ocasión de pasear por Londres, televisivamente hablando.

Y excelente el episodio de Mad Men, en el que asistimos a un maravilloso homenaje a 2001: A Space Odyssey, con una reimaginación de una de las escenas más notables de aquella obra maestra de la ciencia ficción. Y por otro lado, sube el voltaje sensual/sexual de la serie con una escena que debemos agradecer a la imponente Mrs Draper (Jessica Paré), que ya nos regaló hace un tiempo aquel estupendo zou bizou bizou. Si además tenemos a Don (Jon Hamm) que parece que puede renacer de sus cenizas “gracias” al tabaco… Lo que queda de serie promete. Hasta Betty (January Jones) le está sacando las uñas al soso de su segundo marido… Aparte de que sigue estando estupenda también.

Y vamos con los finales de temporada. Por una lado, ha terminado la corta temporada de seis episodios de la británica The Crimson Field. Muy culebronera esta serie, que ha ido aumentando de tinterés y de miga conforme han pasado los episodios, dejándonos un intenso final de temporada que probablemente se lleve por delante a uno de los personajes más interesantes. Una de las enfermeras con más rasmia. No es una serie maravillosa. Desde luego, los británicos lo saben hacer mejor. Pero no está mal, y hay buenos intérpretes. Han recordado uno de los episodios más complejos de la Primera Guerra Mundial. La ejecución de la enfermera Edith Cavell, ampliamente usada propagandísticamente por los aliados en la guerra, y a la que dan un toque de crítica en este episodio. Todavía no se sabe si volverá con una segunda temporada.

Museo de la Guerra

Durante la Primera Guerra Mundial, que también se conmemora en el museo de la guerra londinense, se llevaron al campo de batalla hasta los autobuses urbanos de dos pisos.

Y hemos llegado al final de la tercera temporada de uno de mis guilty pleasuresRevenge. Culebronazo de mucho cuidado, que ha conseguido al final mantener una temporada muy entretenida. Es curioso que pueda enganchar un producto televisivo donde hay semejante acúmulo de actores y actrices malos. Especialmente, cuando más guapos/as peores intérpretes son. Pero da igual. Aquí sólo pinta el morbo y cierto tipo de exceso. El caso es que a pesar de sus numerosos defectos, no consigo desengancharme. Y encima, va y llega el episodio último de esta temporada, el número 22, y es como si hubiese sido una suma de episodios “9” de Game of Thrones, por que os hagáis una idea del nivel que ha tenido de sorpresas y de sangre. Evidentemente, siempre ha sido muy tramposa en sus guiones. Pero estamos ante una auténtica revolución en sus tramas, suponiendo que todo lo que hemos visto sea cierto. O a lo mejor sólo parece que ha pasado. Ya no me fio de nada. El caso es que por tramposas que sean las tramas, por malo que sea la mayor parte de su reparto, ahí estaré el próximo año para ver los enfrentamientos entre Emily/Amanda (Emily VanCamp)Victoria (Madeleine Stowe) Queremos más sangre y venganza…

Museo de la Guerra

Y lo que no hemos visto todavía en The Crimson Field es guapos y arrojados pilotos de biplanos…

[Televisión] Cosas de series; pequeño repaso a la actualidad de mi cartelera

Televisión

Con un poquito de esfuerzo, este fin de semana me puse al día con el retraso que llevaba después de las vacaciones de Pascua. Lo cierto es que en las dos últimas semanas ha habido pocas novedades. Ha aparecido un drama médico, Black Box, sobre una neuropsiquiatra que también es una paciente bipolar. Mira tú que originales. No acabó de convencerme, aunque le daré al menos una segunda oportunidad. Un poco histriónica la interpretación, poca miga en los casos a resolver, y una serie de situaciones de tensión sexual excesivamente tópicas. Por otro lado, he decidido dejar a los espías de la guerra de independencia norteamericana de Turn. No lograba empatizar con ninguno de los personajes y me daba igual lo que les pasase a todos ellos. Fuera.

La mayoría de las series que estoy siguiendo en la actualidad corresponden a cadenas de cable norteamericanas o a cadenas minoritarias, con alguna excepción en las sitcoms y en algún guilty pleasure.En el terreno de lo que creo que va flojo son el principio de Mad Men, sobre el que pesa esa repartición en dos semitemporadas de la temporada final. No sé. Creo que ha comenzado un poco al ralentí, aunque el episodio con la hija estuvo bastante bien. También creo que ha empezado un poco floja la temporada final de Californication. A pesar de la aparición de Heather Graham, una de esas actrices que parece que han firmado un pacto con el diablo, porque no aparentan ni de lejos la edad que tienen. Habría que verlas al natural claro, pero… Se contrarresta por el infumable hijo ficticio de la mencionada. Nurse Jackie, sin embargo, ha vuelto con buen tono.

El Canal Imperial, casi en Valdefierro

Tenía últimamente un poco abandonados mis pasiajes suburbanos y periurbanos.

A punto de terminar la primera temporada de Resurrection, todavía no tengo claro si voy a pensar en ella para una segunda temporada o no. Dedicarse toda una temporada, por corta que sea, a presentar un problema… Y ha tenido claros altibajos. No sé. También va avanzando Cosmos, y desde luego está muy lejos de ser la serie con el carisma de su predecesora. Incluso ha habido episodios que se han hecho pesados.

Vamos con algunas cosas positivas. Desde luego esta Game of Thrones, pero este es un valor seguro en la cartelera. Está habiendo algunas variaciones con respecto a los libros, lo cual está bien para quienes los hemos leído, porque introduce sorpresas. Especialmente en el Muro y en el este. Sólo queda esperar las nuevas sorpresas que la historia tiene por ahí preparadas. A ver si avanzan con la historia del “pequeño” de los Lannister, que es la que más jugo puede dar a corto plazo. Y la que merecería tener más tiempo, tanto en la tele como en los libros es Margaery (Natalie Dormer), especialmente por la habilidad de la actriz que la encarna para dotarla de una picardía y una doble intención absolutamente seductoras. Además de ser una de las mujeres más guapas y atractivas de la serie. Como he leído por ahí, merecería un spin off sólo para ella.

El Canal Imperial, casi en Valdefierro

He empezado a explorar las riberas del Canal Imperial de Aragón entre los depósitos de Casablanca y la carretera de Madrid.

La que está entrando despacio pero con buena dirección es Fargo. Después de un piloto que parecía una versión descafeinada de la película original, está desarrollando sus propias tramas, y ya tiene un plantes del personajes, con muy buenos intérpretes que la están dotando de un innegable interés. Una serie a seguir con atención.

Pero para mí, lo mejor en estos momentos en mi cartelera particular es The Americans. La familia de espías soviéticos encubiertos en la capital norteamericana nos está ofreciendo grandes momentos. Con su doble trama, la de los espías y la familiar, no faltan las emociones. Ni el inagotable repertorio de pelucas y disfraces. Estos son como si Mortadelo fuese un personaje serio y dramático en el tema de los disfraces. Quedan cuatro episodios para el final de la temporada, y como empiecen a ir las tramas en ascenso, nos puede dejar al borde del infarto. Realmente, muy recomendable. Y excelente trabajo interpretativo tanto de protagonistas como secundarios. En el tema de espías, puede dejar bastante por detrás a Homeland.A partir de la semana que viene, y durante los dos próximos meses irá habiendo un goteo de finales de temporada, por lo que daremos detalle de la evolución final de las distintas producciones.

El Canal Imperial, casi en Valdefierro

Tengo que ir viendo posibilidades con distintas luces y momentos del año.

[Televisión] Cosas de series; Doll, Em, Jackie, Don, Joffrey,… unos que vienen y otros que se van

Televisión

Adelanto un día mi sección televisiva, porque a partir de mañana pongo el Cuaderno de ruta en modo vacacional. Si aparece algo, será alguna foto de mis andanzas por el mundo. Pero mientras tanto, en esta última semana han llegado algunas novedades notables. Así como la ocasión de hablar de una curiosa miniserie.

En el marco de las celebraciones del centenario de la Primera Guerra Mundial, nos llega un serie británica de ficción basada en las aventuras de un grupo de enfermeras en un hospital de campaña en el frente occidental. El primer episodio nos ha dejado una serie de cosas claras. Una, que la difunta novia de la “boda roja”, la británico/madrileña Oona Chaplin, ha encontrado acomodo como protagonista en esta serie de época. Otra, que estos británicos saben producir series. Y por último, que The Crimson Field huele a culebronazo que tira para atrás. Pero esto no necesariamente es malo en una serie británica.

Otra novedad absoluta es que los Cohen se han lanzado a producir una serie televisiva titulada como una de sus más célebres películas, Fargo. De momento un piloto de más de una hora de duración que ha servido para presentar a los personajes principales, que recuerda argumentalmente a aquel fenomenal largometraje, pero que no es igual y deja cabos abiertos, y que desde luego no ha tenido el punch de aquel. No sé. No lo tengo claro. Ya veremos cuando se ponga en marcha.

El Empire State visto desde Roosevelt Island

El regreso de Jackie y Don Draper hace que hoy nos vayamos inevitablemente a la Gran Manzana. Vemos asomar el Empire State Building entre otros rascacielos desde Roosevelt Island.

Nurse Jackie ha vuelto. Echaba de meno a las gentes del All Saints Hospital. Creo que la serie tiene cuerda por lo menos hasta 2015. Y parece que Jackie (Edie Falco) vuelve poco a poco a las andadas. Seguro que nos divertimos.

Don Draper (Jon Hamm) y sus Mad Men, también están de vuelta, en su última temporada. Pero como la han dividido en dos partes, también tiene cuerda hasta 2015. Dos semitemporadas de siete episodios en lugar de los 13 de rigor. Me parece una tontería. En cualquier caso, no sé si nos sorprenderán con algún final imprevisto e imprevisible, pero parece que nos siguen contando el declive de Don. Y quizá de más. De momento, notable aparición de una atractiva Neve Campbell en el primer episodio. Más interesante esta mujer a sus 40 años que cuando tenía ventitantos en las estúpidas películas de terror que protagonizaba.

A quien seguro que estamos a punto de despedir es a Hank Moody (David Duchovny) y su Californication. Esto ha sido una historia de amor en toda regla con la madre de su hija en durante siete años. Dejando aparte las aventuras y desventuras descerebradas en las que se metan este año, la pregunta es si habrá final feliz o no.

Central Park

Si bien los “mad men” desarrollan su actividad en el entorno de Madison Avenue, supongo que algún rato se irán a pasear por Central Park.

En Game of Thrones van quemando trama a buen ritmo, dedicaron el primer episodio de esta cuarta temporada y parte del segundo a presentar personajes y situaciones, pero la segunda mitad del segundo episodio ya ha sorprendido. Por lo menos, a quienes no han leído los libros.  Lo que decía el cantante aquel, “unos que viene otros que se van, la vida sigue igual”.

Y lo que más me apetece destacar es que he visto una curiosa miniserie de seis episodios de 20 minutos de duración, Doll and Em. Producto que se ha montado la actriz Emily Mortimer con su amiga y también del mundo de la farándula Dolly Wells, con la ayuda de Alessandro Nivola, marido de la primera y productor. Que debieron ligar en aquella divertida adaptación de Love’s Labour’s Lost. El caso es que MortimerWells se interpretan a si mismas, a unas versiones alternativas de sí mismas, cuando la segunda le pide ayuda a la primera al sufrir un desengaño amoroso. Em la acoge como ayudante mientras rueda una película en Los Ángeles, pero las cosas no van a ser fáciles para quienes se presentan como las mejores amigas del mundo desde pequeñitas. La cosa es que funciona bien, con gracia, y con alguna dosis de mala leche. Desconozco en qué medida tiene cuestiones autobiográficas. Pero está bien. Podría funcionar también, vista de tirón, como un largometraje de dos horas de duración. Por cierto, mogollón de cameos de personajes famosos del mundo del cine.

Broadway, en el Downtown

Bastante más lejos les queda el Downtown, con los metros iniciales de larguísima Broadway.

[Televisión] Cosas de series; muchos adioses, especialmente a los Gallagher, y un saludo a los Stark, Lannister, Targaryen, etc, etc

Televisión

Pues sí. Muchos cambios en estos últimos días. Vamos con las novedades primero.

Serie de estreno. Turn. Drama de espionaje durante la guerra de la independencia norteamericana. Como siempre, los casacas rojas malos malísimos, y los continentales buenos buenísimos. Cuando contarán la verdad, que la mayor parte de las guerras coloniales americanas, del norte, del centro y del sur, tuvieron más de guerras civiles que de otra cosa. En cualquier caso, parece una serie razonablemente entretenida. Por lo menos el piloto. Veremos como sigue.

Tras el final de How I Met Your Mother, presentaron una serie, Friends with Better Lives, que recupera en parte la misma fórmula. Pero el piloto me pareció flojísimo. Un sucedáneo. No creo que siga con ella.

El regreso más esperado. Game of Thrones. Qué ganas teníamos todos. De lo mejor de la tele actual. Esta temporada la veo con otros ojos. Antes las veía con el anhelo de “a ver cómo nos sorprenden”. Pero el verano pasado, estaba con el mono. Me leí los libros. Ahora estoy con el anhelo de “a ver cómo les sorprenden”. Aunque sobran los acontecimientos  sorprendentes entre el final del tercer libro y el principio del cuarto. ¿A qué dedicarán el episodio 9 de la cuarta temporada? De momento no se conoce el título del episodio. Por si daba una pista. Valar morghulis. Valar dohaeris.

Bosque de Cruach Tarbeirt

El Norte está sin rey y de capa caída.

Entre las que están en activo… Por favor. Aunque sea una serie de la que se hable poco, no hay que perderse The Americans. En su segunda temporada, se confirma como una serie buenísima. Si fuese de una cadena de cable norteamericana, seguro que se consideraría de culto o algo así. Cada vez más estupendas las aventuras de los espías soviéticos infiltrados. Y con lo sosita que me resultaba Keri Russell en la serie que le dio fama, que impresionante y atractiva resulta en la actualidad. Me tiene chocho.

Y las despedidas. Se fue la primera corta temporada de The Red Road, una intriga policial y criminal que prometía más en su capítulo piloto. Ha sido pasable, se deja ver, pero no ha respondido a las expectativas. Claro que, todavía no me explico porque he visto hasta el final la primera temporada de Bitten. Esta serie de hombres lobos y mujer loba que está como un queso, es malísima. Pretende ser del estilo de las series de corte fantástico que hay para adolescentes, pero con un corte más adulto. Vamos, que salen culos de vez en cuando. Eso sí, si alguien espera ver el de la protagonista, Laura Vandervoort, una malísima actriz guapísima y que está buenísima, aviso que le ponen un doble para las escenas en las que su personaje enseña el culo. Se nota mucho. Es mala esta serie hasta para eso. Pero mira tú, que se me ha acumulado entre los guilty pleasures. Guiones lamentables, diálogos prefabricados, interpretaciones flojísimas, pero… nadie somos perfectos.

Bosque de Cruach Tarbeirt

Sin embargo, tarde o temprano, cosas notables han de pasar por allí.

Y entre las despedidas tenemos la de los Gallagher, la cuarta temporada de Shameless, edición EE.UU. Creo que ha sido una temporada de un excelente nivel. Cada vez menos comedia, cada vez más drama. Con un humor cada vez más oscuro casi negro, vemos como a esta familia del sur de Chicago le siguen lloviendo piedras. Si hasta ahora era Fiona (Emmy Rossum) la que iba aguantando el temporal, en esta temporada la hemos visto caer en picado y tocar fondo. En esta ocasión ha sido Lip (Jeremy Allen White) quien, a veces a su pesar, ha sacado adelante las situaciones más difíciles. Pero todo esto dentro de un entorno en el que, a pesar de los vaivenes, de las catastróficas desdichas que se suceden, hay margen para el crecimiento personal. Algunos caen, pero otros se levantan. Y sólo la solidaridad colectiva familiar permite que las cosas se mantengan. Líneas aparte merece Frank (William H. Macy) a quien muchos dábamos por fenecido. Y la nueva hermana mayor que les ha aparecido a los Gallagher, Sammi (Emily Bergl), que no es que sirva de gran ayuda, pero que en su línea argumental paralela con FrankSheila (Joan Cusack), han aportado el toque tragicómico. Excelente el trabajo de Emma Kenney como Debbie, y hay que reconocer que Carl (Ethan Cutkosky) promete, desde todos los puntos de vista. Mucho para contar. ¿La mejor temporada de la serie? Quizá.

Bueno. Ya veis. Muchas cosas interesantes. Y la próxima semana, más novedades estupendas.

Bosque de Cruach Tarbeirt

Así que por lo menos de momento nos vamos a un norte real, a Caledonia, las tierra de los pictos y los scottos… por ejemplo, al bosque de Cruach Tarbeirt a orillas de Loch Lomond.

[Televisión] Cosas de series; extra Game of Thrones

Televisión

Generalmente, hablo de televisión, en mi serie de artículos Cosas de series, los jueves. Pero hago especiales en algunas ocasiones. Cuando termina una serie después de exitosa carrera y varias temporadas mereciendo mi atención y mi aprecio, o si por algún motivo estoy especialmente enganchado a ella. Pocas hay de estas. Pero alguna hay. Y después del episodio noveno de su tercera temporada una de ellas es Game of Thrones.

Entendámonos, si ahora viene alguien y me pregunta, ¿me puedes resumir la historia de lo que ha pasado en la serie hasta el momento?, mi respuesta sería “No”, o “Unos cuantos que quieren ser reyes o reinas, se putean entre sí, y de vez en cuando la chicas salen en pelotas, todo ello en un medioevo con toques mágicos”. Poco más podría explicar de forma coherente. La cantidad de tramas y personajes que se manejan en esta historia es excesiva para mis pretensiones iniciales de pasar un rato entretenido. Y tengo otras cosas en la cabeza como para dedicar recursos a mantener en la memoria las relaciones y pretensiones de todos ellos.

Castillo de Peñafiel

La acción de “Game of Thrones” se sitúa en un mundo ficticio, unos dicen que alternativo a la Europa medieval, otros dicen que una versión medievalizada de la Tierra moribunda. Por lo de los inviernos raros y largos y esas cosas. El caso es que repasando mis fotografías de mi viaje a Portugal de hace 15 años, un simple recorrido por la Península Ibérica sirve para encontrar tremendos castillos, como el de Peñafiel.

De hecho, cuando empezó la primera temporada, lo dejé, pasé de ella, me dije “Otros que buscan el estilo del Señor de los Anillos, pero con sexo”, y decidí que era algo que no me interesaba demasiado. Pero un poco por azar, volví a ver los primero episodios. Y decidí o me di cuenta de que aunque no siguieses la trama con detalle, todos ellos tenían momentos de cine en pequeña pantalla interesante. Por las tramas, por los diálogos, por las interpretaciones, por la ambientación, por la traslación a un mundo alternativo más rico de lo que había pensado anteriormente… y me enganché. De forma tímida al principio. Pero ya los últimos capítulos de la primera temporada me mostró que aquí no valían los tópicos del género de aventuras tradicional, que cualquier cosa podía pasar, que no había personajes protegidos, que no siempre ganan los buenos y que los matices y las posibilidades son muchas.

Órreo en sur de Orense

O rústicas poblaciones con construcciones de piedra tradicionales como los hórreos de la provincia de Orense.

La segunda temporada me sirvió para engancharme a algunos personajes. Me encantan los Lannister. Todos menos uno, que todo el mundo que vea la serie podrá imaginar. Sus reuniones de familia son de lo más divertido, lo cual se ha manifestado especialmente en la tercera temporada. Me gustan muchos de los personajes secundarios, que muchas veces son más interesantes que los protagonistas. Me gusta Arya Stark, de hecho es la única que me gusta de los Stark, que a priori eran los presuntamente majos y simpáticos… Me gusta la pelirroja… Y Margaery,… bueno, esta porque “se parece mucho” a Ana Bolena… y es mucho más peligrosa… Y muchas cosas más…

Valle del Duero

O profundos valles con sus laderas sembradas de viñas, como en el recorrido portugués del Duero.

Y en la tercera temporada, me ha gustado porque ha habido episodios magníficos, espectaculares desde muchos puntos de vista. Si me descuido, acabaré enterándome de qué va la serie, acabaré entiendo todo este guirigay de personajes y tramas. Y sobretodo, me encanta que me sorprendan. Me gusta que no haya ideas preconcebidas, salvo que hayas leído previamente los libros, cosa que no me apetece hacer, porque son unos tochos de mucho cuidado, y la serie televisiva me colma plenamente. Y claro, disfruté como un enano con el noveno episodio de este tercera temporada. Que hay que ver. Varias veces. Ya me gustaría que en el cine para pantalla grande hicieran películas de aventuras con guiones e historias como estas.

Ría de Aveiro

O curiosos barcos que surcan los mares, como los tradicionales de la ría de Aveiro. Todo ello sin salir de Poniente. Porque poco hay más al poniente en Europa que la vieja Iberia.

[Televisión] Cosas de series; puentes, parcialmente muertos, noticias del Doctor y las sorpresas en Poniente

Televisión

En estas semanas de baja actividad seriéfila, por el verano sobre todo, algunas cosas suceden y otras las provoco yo mismo. Alguna corrección a lo dicho en entradas televisivas anteriores, por ejemplo. El undécimo doctor, Matt Smith, se despedirá en el especial de Navidad, cosa que no sabía cuando dediqué a la serie una entrada en exclusiva hace unos días. Así que la octava temporada de la época actual de Doctor Who tendrá como protagonista al duodécimo Doctor. Se abren las apuestas sobre quién será.

La comidilla seriéfila de la semana ha sido el capítulo noveno de la tercera temporada de Game of Thrones. Se confirma que el momento clave de las temporadas de esta serie no es su capítulo final, sino el penúltimo. Y la verdad es que a mí me dejó sobrecogido, y he de reconocer que dado que me gusta que me sorprendan, y que las cosas no sean obvias, ni lineales, ni maniqueas, ni simplonas,… pues me ha encantado. Otros están enfadados. Lo cual me parece curioso porque se supone que la serie sigue la línea argumental de las novelas, por lo que los lectores de las mismas debían estar al tanto. Un comentario más amplio después del último capítulo de la temporada.

Montones de bicicletas

En 2001, octubre, visité tanto Copenhague como Malmö, ciudad a la que pasamos en tren atravesando el puente que en la entrada de hoy da nombre a una de las series comentadas. Aunque ahora no tengo claro si este montón de bicicletas estaba en Malmö, o en la vecina y coqueta ciudad universitaria de Lund, que también visitamos.

Había leído varios comentarios elogiosos sobre la serie suecodanesa Bron/Broen. El puente, en ambos idiomas. Lo cierto es que su primera temporada ya tiene un tiempo, se estrenó en 2011 en sus países originales, aunque alcanzó cierta fama por su emisión en la televisión británica el año pasado. Un crimen que sucede justo en la frontera entre SueciaDinamarca en el puente del Oresund, que da nombre a la serie. Crimen que no será único sino una serie de ellos, de aparente contenido social contras las deficiencias del sistema. Y que al final desembocará en una historia de venganzas. Dos policías protagonistas. El policía danés, interpretado por Kim Bodnia, empático y simpático, demasiado con las mujeres a pesar de ser algo feote lo cual le causa muchos más problemas de los que quisiera, y la policía sueca, interpretada por Sofia Helin, una mujer de buen ver, pero de extraña personalidad, con dificultades en la relación social, aunque respetada por su integridad y trabajo concienzudo. Detrás de todo esto la típica realización escandinava, fría, distante y hasta cierto punto inquietante. Un mareo de idas y venidas entre MalmoCopenhague, y una serie bilingüe pero en la que un espectador español no es capaz de saber si están hablando en danés o en sueco, salvo si el contexto lo permite. De todas formas, está bien, muy bien. Me ha gustado mucho. Ahora se anuncia una adaptación, no sé si de la historia o sólo de la idea, en los EE.UU., situando el crimen en la frontera con Méjico. Ya veremos… Se titulará, mira tú por donde, The Bridge.

Cruzando el Oresund en ferry en Helsingør

Antes del túnel y el puente del Oresund, el paso entre Dinamarca y Suecia a través de este estrecho se hacía en ferry; servicio que ha desaparecido entre Copenhague y Malmö, pero permanece entre Helsingør y Helsingborg.

Y también he visto, total son tres episodios, In the Flesh. Serie de zombies británica, con algunos toques de originalidad. En esta ocasión, los muertos vivientes pueden ser puestos en tratamiento y reinsertados en la sociedad. No se les llama muertos vivientes, sino personas que han sufrido el síndrome del parcialmente muerto. Así que el interés está en la reintegración en sociedad de los que lo han padecido, en la reflexión sobre la reacción de la gente hacia los que son diferentes y son vistos como una amenaza,… y bueno muchas lecturas sobre su interpretación metafórica se pueden hacer. La idea es interesante, no es de miedo, va de otra cosa, aunque me ha parecido irregular en su desarrollo. Pero bueno. Son tres capítulos. Parece que va a haber más.

Isla central del paso carretero y ferroviario del Oresund

Puesto que el paso carretero y ferroviario del Oresund está junto al aeropuerto de Kastrup (Copenhague), no es difícil ver la obra desde el aire al aterricar o despegar con el avión. Sin embargo, en estos momentos me resulta difícil determinar si esta fotografía corresponde a ese hecho, o más bien es la isla intermedia del puente del Gran Belt (Storebælt), otro de los estrechos bálticos, entre dos de las islas danesas. Casi con toda seguridad es esto último, porque se ve puente a ambos lados de la isla artificial. En el Oresund, a la isla artificial central por un lado hay puente y por el otro un tunel.

[Televisión] Cosas de series; vikingos, pueblos ingleses costeros, “huesos”, estupendas escocesas y más…

Televisión

Estamos en el mes de mayo. Recién estrenado. Con lo cual, en las próximas semanas muchas series llegarán a su final de temporada. O simplemente a su final. Ya se están produciendo finales. Y también algún que otro “abandono”. Y algunos principios de temporada. Y algunos principios del fin.

He abandonado Hannibal. Desde el principio supuse que en realidad no me iba a interesar. Pero le quise dar una oportunidad. Parece bien hecha y el reparto no está mal. Pero realmente, no me ha interesado. Ha regresado Continuum, esta serie de viajeros en el tiempo que al principio de la primera temporada no me llamó la atención, pero a la que di una segunda oportunidad y me resultó entretenida. Pues todavía me resulta entretenida.

Ya he dicho varias veces que Game of Thrones me encanta. Sin embargo, que nadie me pregunte por la trama general porque no me entero. No sé quien es aliado de quien, y salvo la “guerra de las dos rosas” a la fantástica que se tienen montada los Stark (York) y los Lannister (Lancaster), del resto de las casas me armo unos tacos tremendos. Supongo que al final el trono lo ganará un Tudor. Pero no tengo ni idea de cual de ellos es el Tudor. Pero siempre hay cosas en cada episodio que me divierten y que me parecen estupendas. Y aunque después del espectacular final del cuarto episodio de esta temporada el quinto parecía un poco más soso, ¡¡¡atención que voy a destripar trama!!! el gilipollas de Jon Snow por fin se ha beneficiado a la estupenda pelirroja del norte que antes fue criada de los condes de Grantham, y que ahora reconvertida en Ygritte (Rose Leslie) encontramos digna de abandonar cualquier voto de castidad. Cosa que no había hecho el chico hasta ahora, motivo por el que era conmúnmente considerado como gilipollas. Ya no lo es tanto. Para alegría de la visual de los telespectadores, ya que los productores de esta serie siempre están en buena disposición para despelotar a las protagonistas. Yupi.

En el remoto norte escocés.

La pelirroja Rose Leslie es escocesa. Con sus pintas no me extraña. Y supongo que por eso la han puesto de norteña de más allá del muro. Que si alguien no se había dado cuenta, es una versión fantástica y extrema de la real Escocia, uno de cuyos paisajes aparece en la foto.

Ha vuelto Cathy (Laura Linney) con su The Big C. Última temporada. En ver de diez o doce episodios de media hora, sólo cuatro de una hora. Que visto el primero, parece que fueron dos pegados. En fin. Da la impresión de que va a ser muy difícil mantener el tono de comedia. No diré más. Pero a buen entendedor pocas palabras bastan. Tal y como estaba planteada, esta serie no podía tener muchas temporadas.

Hemos podido ver el piloto de Zombieland, serie que se basa en una película paródica de zombis que hicieron hace unos años y que es divertida. Sobretodo porque salía una desconocida entonces Emma Stone, que es una chica que me encanta. Bien. En esta serie, no salen los actores de aquella, y las personalidades de los caracteres están demasiado cambiados. Para mal. Supongo que no la seguiré. Una curiosidad.

Tres finales de temporada importantes. En primer lugar, un clásico de los procedimentales y del puro entretenimiento que es Bones. La verdad es que ya no es lo que era. Creo que la sigo viendo por costumbre. Han perdido mucha garra. Pero es de estas series que, después de ocho años, te cuesta dejar de ver. El cliffhanger de este final de temporada ha sido por demás sosísimo. Me pensaré si aguanto hasta que la finiquiten.

Bastante más interesante ha sido la primera temporada de Vikings, serie de ficción que tiene la intención de entretener y educar de un canal sobre historia. Tengo mis dudas a pesar de su origen de su rigor histórico. Ya comenté algo sobre que la Uppsala que sacan, no parece que sea realmente la antecesora de la actual Gamla Uppsala. Pero a pesar de todo, ha estado muy entretenida, razonablemente bien hecha, ha habido casquería pero con cierta mesura, y sexo pero también con más moderación que en la que hemos comentado antes. Bueno. De todo un poco, con moderación, es una buena receta. Espero con ganas que nos cuenten como se deshace el follón que han montado en el último episodio.

Y me sorprendió que anunciaran una segunda temporada de Broadchurch. La serie, si no redonda en su conjunto, ha tenido muchas cosas interesantes. El misterio del chaval asesinado en la playa, en el que al final acaba involucrado todo el pueblo, y donde cualquier pueda ser el asesino, me ha enganchado más que de sobras. Y me ha sorprendido el desenlace. Pero entiendo que la historia ha quedado cerrada. O sea, que si hay una segunda temporada es que cogerán a los protagonistas y les buscarán una vida nueva. Porque sin querer destripar nada, la que tenían se la han dejado destrozada estos guionistas.

Túmulos vikingos en Gamla Uppsala

La apacible campiña donde se encuentran los túmulos de los reyes vikingos en Gamla Uppsala es muy distinta de la agreste localización con fiordos y acantilados que nos muestran en la serie sobre este nórdico pueblo.

[Televisión] Cosas de series; algunas novedades, algunos regresos y despedida hasta el año que viene de Hank Moody

Televisión

En las dos últimas semanas, entre asuntos diversos y vacaciones de semana santa, he llevado un cierto cachondeo con esto de las series. Así que iré al grano, que a la semana que viene también habrá algunas novedades.

Ha vuelto el Doctor. ¿Doctor Who? Sí, Doctor Who. Lo cierto es que vi el nuevo episodio recién vuelto de vacaciones, estaba muy cansado, y no me enteré mucho. La chica nueva, a la que ya hemos conocido en un par de capítulo previos en, digamos, diversas reencarnaciones, Oswin Oswald/Clara Oswald/Clara Oswin Oswald (Jenna-Louise Coleman), parece que promete. Pero supongo que el primer episodio de la nueva etapa, aunque oficialmente el sexto creo de la séptima temporada de la época contemporánea, no fue de los mejores, porque no me enganchó. Lo volveré a ver por si eran los efectos del viaje. Y a ver si se animan. Que hay voces que dicen que el actual Doctor (Matt Smith) empieza a estar quemado y necesitamos una nueva reencarnación. Me formaré opinión un poco más adelante.

Ha vuelto Game of Thrones. Bueno. Lo que he dicho ya en alguna ocasión. Hace tiempo que me perdí con la trama con el sinnúmero de ramificaciones de la misma, y de personajes que aparecen. Pero aunque no me entero de la continuidad argumental, reconozco que cada uno de los capítulos que veo me gustan. En sí mismos. Y hay algunos personajes que me parecen estupendos. Otros no tantos. Pero los que son buenos, son muy buenos.

Tenemos una nueva serie de ciencia ficción,… Orphan Black… De clones… Todavía no tengo claro si me va a gustar y la voy a seguir o no. De momento, recurren a los culos y tetas para enganchar. Pero no tengo muy claro que va a salir de ahí. Ya veremos.

Y finalmente, se nos ha vuelto a marchar de vacaciones Hank Moody y su Californication. Con más fornication y más consumo de sustancias adictivas que nunca, si en otras temporadas lo hemos visto envuelto en el entorno de los escritores, de la universidad, de lo judicial, del cine,… esta temporada ha tocado el mundo de los músicos de rock. Entendámonos. Todo esto no es más que una excusa, macguffins variados, para ir colocando a Moody (David Duchovny) en las situaciones más o menos imposibles que le impiden alcanzar la felicidad, básicamente en compañía de esa maravilla de mujer que es Karen (Natascha McElhone), que está siempre ahí al alcance y al mismo tiempo inalcanzable. Pues toda esta historia no deja de ser más que la enorme y estupenda historia de amor de estos dos personajes, que es lo que a mí me tiene enganchado. Por lo carencia total y absoluta de convencionalismo. Por supuesto, impagable la pareja bufa que forman Charlie Runkle (Evan Handler) y su ex (o ex-ex, perdón por el espoiler) Marcy (Pamela Adlon). Hasta el año que viene.

Sigo procesando fotografías de Italia, y como las series de televisión fundamentalmente van sobre gente, pues gente.

En la Piazza dei Signori, Padua.

En la Piazza dei Signori, Padua.

En la tumba del santo, Padua.

En la tumba del santo, Padua.

Ante el Campanile y el Palacio Ducal de Venecia.

Ante el Campanile y el Palacio Ducal de Venecia.

De tiendas junto al puente de Rialto, Venecia.

De tiendas junto al puente de Rialto, Venecia.

En las oscuras, estrechas, laberínticas y lluviosas calles de Venecia.

En las oscuras, estrechas, laberínticas y lluviosas calles de Venecia.

Molestando al fotógrafo en el Gran Canal de Venecia.

Molestando al fotógrafo en el Gran Canal de Venecia.