[Libro] Jazz: Cómo la música puede cambiar tu vida

Literatura, Música

En los últimos tiempos, y gracias a los podcasts de Radio 3 y Radio Clásica, así como algún otro, me estoy aficionando a una música que siempre me ha gustado, pero de la que realmente he sabido poco. Así que poco a poco voy recorriendo la música de los principales músicos del género. Pero es una música compleja, y hace tiempo que me apetecía leer algo sobre el tema. Y el otro día vi en los estantes de una librería el libro que hoy os traigo aquí para comentar.

Jazz: Cómo la música puede cambiar tu vida
Wynton Marsalis y Geoffrey C. Ward
Paidós Contextos; Barcelona, 2009
ISBN: 9788449323195

Antes de leer el libro, poco sabía del autor principal del mismo, Wynton Marsalis, salvo que era un músico de jazz contemporáneo, un trompetista, no tenía prejuicios. Cuando lo hojee en la librería entendí que me podría ayudar a comprender tanto algún aspecto técnico y formal de esta música, como algunos aspectos históricos, como algo de la filosofía del estilo tanto en el pasado como en el presente. Sin ser específico de ninguna de estas dimensiones. Pero ya me pareció bien. Luego, en las dos semanas que he tardado en leerlo, he conocido por distintas fuentes que es un autor controvertido por diversos motivos. Luego seguiré con esto.

El libro se configura en 7 capítulos que se pueden estructurar en cuatro partes. La primera, que comprende los tres primeros capítulos, nos habla de los elementos básicos que constituyen el lenguaje musical del jazz, con dos capítulos dedicados respectivamente al swing y al blues, como elementos básicos de este lenguaje, y otro dedicado a los distintos elementos musicales, formales, que podemos encontrar en una pieza de jazz. A continuación hay dos capítulos dedicados a la filosofía implícita o explícita que hay detrás de este estilo musical, desde su significación como música de la minoría afroamericana inicialmente, hasta su expansión por todos los estratos de la sociedad norteamericana y mundial. Finalmente hay un capítulo en el que se repasan las que para el autor principal son las principales figuras del género, y un capítulo a modo de recapitulación de las principales ideas expuestas.

He mencionado en varias ocasiones la expresión «autor principal». Podéis ver en la mini ficha técnica que lo firman dos autores. Uno de ellos es músico, el otro no lo es, siendo historiador y ensayista de la música de jazz. Sin embargo, el texto está escrito en primera persona por Marsalis, como si fuera el único autor. Supongo que no siendo escritor profesional habrá querido apoyarse en el otro autor. Al que se le reconoce el trabajo con la co-autoría del libro. Hay muchos libros escritos por gente famosa de los que siempre te queda la duda si los han escrito ellos mismos o si han tenido un «negro» como se llama en argot que se los ha escrito, y que permanece desconocido. Parece que esta es una práctica habitual. El enfoque de este libro me parece más honesto, es un reconocimiento que dice «yo tengo las ideas» pero necesito a alguien que sepa del tema para que esté bien escrito. Ningún problema por mi parte.

Por lo tanto, hemos de suponer que el ideario expuesto pertenece al trompetista de Nueva Orleans, que me ha sorprendido por el conservadurismo que mantiene en sus conceptos sobre lo que es el jazz. De acuerdo a lo que he escuchado por ahí, en estos momentos hay una diversidad de músicos que se consideran, o algunos consideran como parte de lo que se denomina jazz, y que incluyen mucho de lo que se denomina libre improvisación. También se suele incluir dentro del género las distintas fusiones que en las últimas décadas se han llevado a cabo con otros estilos musicales como los sones cubanos, el flamenco, la bossa nova, el tango, el rock and roll, etcétera. Pero el autor es muy estricto, y sólo considera digno de atención como jazz aquellas formas de improvisación que mantienen su esencia de derivados del blues, y con el swinging característico de las formas más clásicas. Por este motivo y otros que no tienen que ver con lo tratado en el libro (o sí, no lo sé), el autor ha entrado en controversia en numerosas ocasiones con otros músicos y otros autores.

No me considero capacitado para opinar con claridad en este tipo de polémicas. Quizá con el tiempo. De momento prefiero mantenerme con la mente abierta al conocimiento sobre cualquier tipo de estas músicas, e ir decidiendo por mi mismo qué me gusta y que no sin preocuparme mucho de las etiquetas. Es cierto que hasta el momento de lo que más me gusta en el jazz es mucho de lo que defiende Marsalis como tal; pero también me gustan muchas de las fusiones que he escuchado con otro tipo de músicas. Especialmente con la brasileña, pero no sólo.

En resumen, aunque no es exactamente lo que yo esperaba cuando lo compré, quizá esperaba un libro un poco más orientado a la divulgación técnica de este tipo de música, lo cierto es que lo considero útil para adquirir una base conceptual sobre el jazz, un estilo musical que aunque minoritario, ha influido más que notablemente en casi toda la música popular que se escucha hoy en día. Y que se ha ganado desde luego un lugar importante en la historia de la música.

Szent István

Ya lo he sacado por aquí previamente, pero me cayó muy bien mientras tocaba en la plaza de Szent István en Budapest; no era jazz lo que tocaba, aunque evidentemente si qué improvisaba con el instrumente que no se cómo se llama con el que tocaba - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Música y fotos, y música y Treme

Fotografía, Música, Televisión

La Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos tiene cuenta en Flickr, y en ella va abriendo álbumes con algunas de sus fotografías más emblemáticas. Lo bueno del caso es que las fotografías de esta institución están libres de derechos, y por lo tanto son de libre utilización por el público. Entre los álbumes publicados, el último de ellos es una serie de más de 400 fotografías de William P. Gottlieb tomadas en los escenarios privilegiados del jazz neoyorquino y en Washington D.C. entre 1938 y 1948. Creo que es altamente recomendable su visita tanto para los aficionados al jazz y la música en general como para los aficionados a la fotografía. Os dejo dos imágenes, por gentileza de la mencionada y generosa institución norteamericana.

Portrait

Portrait of Billie Holiday, Downbeat, New York, N.Y., ca. Feb. 1947 - Library of Congress

Portrait of Lionel Hampton, Aquarium, New York, N.Y., ca. June 1946 (LOC)

Portrait of Lionel Hampton, Aquarium, New York, N.Y., ca. June 1946 - Library of Congress. En 1992, tuve el honor de asistir a un concierto de Hampton en el Teatro Principal de Zaragoza, en el marco del festival de jazz que tradicionalmente se celebra en otoño. Él y su banda estaban ya bastante ancianos, pero daba gusto su alegría, su ritmo y sus ganas de tocar música. El hombre tenía 84 años, y aún vivió 10 años más. Curiosamente, la Wikipedia en inglés dice que se retiro a consecuencia de un accidente cerebrovascular que padeció en 1991; pero juro que el concierto que yo digo fue en noviembre del 92. A finales de octubre como más pronto.

Y no dejamos la música, pero cambiamos la fotografía por la televisión. Hace unos días os hacía el comentario sobre Treme, una serie de 10 capítulos que venturosamente tendrá continuación en un futuro, en el que asistíamos a la recuperación de la vida en Nueva Orleans tras el huracán Katrina. Y uno de los pilares de la vida en la ciudad del sur de los EE.UU. es la cultura, especialmente la cultura musical. Hay decenas de cameos de músicos emblemáticos en los distintos episodios de la serie, muchos de ellos desconocidos para mí, aunque no para los conocedores del tema. Pues bien, os puedo recomendar un podcast en el que podréis tener una guía musical de los distintos episodios de la primera temporada de la serie. Así que si os gustó la serie, es muy probable que queráis escuchar estos programas. El podcast se titula bajo la original propuesta de La música de Treme. Claro. Así que, a por él.

Flauta

Mientras en Nueva Orleans hay un músico impresionante en cada garito, aquí nos tenemos que conformar con las voluntariosas bandas que en los domingos de primavera nos ofrecen su mejor hacer en el quiosco del Parque Grande de Zaragoza; le ponen interés,... pero no es lo mismo, no - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Blog Day 2010… pero yo voy a recomendar podcasts,… cosas mías…

Música

Blog Day 2010Como todos los años, y debido a esa sensación, más bien falsa, de que 3108 se parece a la palabra Blog según la tipografía que se use, hoy se celebra el Blog Day. El día de los blogs. En la página que enlaza la imagen de cabecera de esta entrada, proponen una forma que a mí me parece relativamente compleja de celebrar esta historia. Compleja pero que en esencia consiste en recomendar cinco blogs. A ser posibles nuevos, que hayan llamado la atención durante el último año.

Como soy excesivamente perezoso, especialmente en verano, para seguir instrucciones complejas, me voy a limitar aquí a las recomendaciones, como he hecho los últimos años. Pero este año, todavía voy a ser más heterodoxo. Porque no voy a recomendar específicamente blogs, sino que voy a recomendar podcasts. Que no deja de ser más que una variante sonora o visual de la idea original escrita.

Pero es que este año se afianzado mi nueva forma de escuchar la radio. Y es a través de los podcast, principalmente de Radio 3, la emisora del ente público Radiotelevisión Española que, sin ser para tirar cohetes, tiene algunos programas que se salen de la corriente general de las radiofórmulas musicales, y nos permite escuchar otro tipo de cositas. He aquí lo que escucho yo:

Cuando los elefantes sueñan con la música, presentado por Carlos Galilea: La base del programa es la música brasileña. Pero no sólo. De vez en cuando se abren paso otras músicas compatibles con el espíritu de la anterior.

La madeja, presentado por Ricardo Aguilera y Elena Gómez: Músicos y músicas diversas pero de calidad, a base de programas monográficos, dedicados a un autor, cantante, tema, estilo, etc. Con mucho humor y desenfado, pero al mismo tiempo con seriedad en la selección de las músicas.

Toma Uno, presentado por Manolo Fernández. Americana music. Durante muchos años pensé que la música country era un rollo. De repente un día escuché un disco de Alison Krauss, luego la banda sonora de Cold Mountain, seguí escuchando otras cosas,… y decidí que la música es buena o mala según la calidad de los que componen o interpretan, no según el género o estilo. Y decidí dar una oportunidad a una variedad de estilos, muy norteamericanos sobre los que nos habla este programa.

Jazz porque sí (Radio Clásica) y A todo jazz (Radio 3), presentados por Juan Claudio Cifuentes, Cifu. Dos por el precio de uno. Jazz. Mucho, abundante. Y bueno. Muchos clásico. De vez en cuando también cosas más actuales. Conocimiento enciclopédico del veterano presentador.

El Club de Jazz, presentado por Carlos Pérez Cruz. Este no es de Radio 3. Originalmente un programa de la radio convencional, actualmente emite en forma de podcasts por internet, aunque eventualmente pueda colaborar con alguna emisora. Jazz más actual, más contemporáneo, más atrevido. Con colaboradores de diversos puntos del mundo.

Hasta hace dos meses, podría haber incluido un sexto podcast dedicado a la música clásica. Se trataba de Música sobre la marcha, programa que en realidad he estado escuchando en directo a las tres de la tarde en mis trayectos entre Huesca y Zaragoza. Presentado por Fernando Palacios, me parecía muy entretenido y muy ilustrativo. Creo que he aprendido más sobre música clásica, o sobre música en general, en este último año y medio que en el resto de mis… los que sean años. Pero cerró en junio. Se pueden recuperar los programas en el enlace anterior. Me gustaría que este presentador, y músico, volviera con algún nuevo programa. Intentaré estar al tanto.

Y estas son mis recomendaciones de este año. Musicales. Mejor, ¿no?

Músicos callejeros en la Petite France

Músicos en las calles de la Petite France de Estrasburgo - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

El 14 de agosto de 2010, un mal día para los amantes del jazz

Fotografía, Música

Pues sí. Eso han comentado en sitios como The Online Photographer. Nos han dejado dos personas relacionadas con el mundo del jazz.

Por un lado la cantante y compositora Abbey Lincoln, quizá muy poco conocida por estos lares fuera del mundillo. Intérprete con gran personalidad, quizá sea merecedora de mayor fama.

Por otro lado, también ha fallecido Herman Leonard, fotógrafo estadounidense especialmente conocido por sus icónicas imágenes de muchas de las figuras del mundo del jazz. Sugiero visitar su página personal con el fin de conocer el conjunto de su trabajo, y en especial alguna de sus galerías más relacionadas con el jazz. En Youtube es posible encontrar algún homenaje al fotógrafo.

En fin, hoy toca por la tanto ponerse un poquito luctuosos.

Desconsuelo

Desconsuelo, de Llimona, en el MNAC de Barcelona - Panasonic Lumix LX3, G 20/1,7 ASPH.

Sigo con poco tiempo para el blog; pero ahí va una recomendación

Música

Pues eso. Poco tiempo. Pero no me apetece dejarlo abandonado más de dos días. Así que me busco una excusa para decir algo en poco tiempo. Por ejemplo, que durante los meses de mayo y junio una organización no gubernamental o asociación ciudadana, de cuyo nombre no me acuerdo, lo siento, organiza conciertos de bandas de música en el quiosco del Parque Grande de Zaragoza. El nivel es irregular, pero de vez en cuando suena la flauta. Nunca mejor dicho.

Os dejo unas fotos de una banda de Miralbueno, que aunque tocaron un Pink Panther Theme un poco soso, eran muy voluntariosos.

Que borren las pintadas

Uno de los problemas de estos conciertos es que si hace sol, la gente se torra de calor; este día estaba nublado y se llevaba bien la cosa - Panasonic Lumix GF1, Canon-S 50/1,8 II

Banda de musica

La flauta que sonó, aunque no por casualidad - Panasonic Lumix GF1, Canon-S 50/1,8 II

¿Y qué ha pasado en San Jorge este año?

Política y sociedad

Pues básicamente que se ha notado la falta de monetario. Pero vayamos por partes para explicarlo.

Hubo actividades por diversas partes de la ciudad, pero yo me acerqué por la mañana al Paseo de la Independencia de Zaragoza esperando encontrar los actos festivos más importantes. Como todos los años. Por supuesto, no faltaron los gestos «patrióticos» de reconocimiento al antiguo reino que nos vio nacer y vivir.

Bandera de flores

Alfombra de flores con los colores de los reyes de la antigua corona en la Plaza de Aragón - Pentax *ist DS, SMC-DA 21/3,2 Limited

También por supuesto, se instalaron en ambos lados del paseo los puestos de las librerías de la ciudad para celebrar el Día del Libro, y de paso hacer algo de caja que ya les va a haciendo falta. Lo de asociar la compra de libros a las flores se ha extendido de nuestros vecinos catalanes, aunque por aquí lo que se veían eran claveles más que rosas, y no es que se los regalasen los chicos a las chicas a cambio de un libro, costumbre un poco machista me parece a mí, las chicas se contentan con una flor mientras que los machitos leen, normalmente las que más leen son las chicas además. A lo que iba, aquí lo que pasa es que al comprar el libro, además del 10% de descuento te clavan el clavel. Pues muy bien, oye. Y por supuesto no falta algún autor más o menos conocido firmando volúmenes. Lo dicho. Cualquier euro es bueno, incluso se hay que aguantar un sol inclemente por la maldita orientación del puesto en cuestión.

Flores en el día del libro

Claveles rojos y amarillos para los lectores animados a comprar un libro - Pentax *ist DS, SMC-DA 70/2,4 Limited

Soledad Puértolas firma en el día del libro

Soledad Puértolas, protegida por un sombrero adecuado del inclemente sol de la mañana de abril, firma ejemplares al público aficionado a su literatura - Pentax *ist DS, SMC-DA 70/2,4 Limited

Y luego, pues uno espera el gran espectáculo de animación callejera que anime la mañana, generalmente con un tema asociado al mito del santo y el dragón. Pero este año no ha habido. Y es que andamos escasos de fondos. ¿Y cómo se ha resuelto? Pues tirando de música. Y además baratita. Coja usted a los alumnos de los conservatorios profesionales de música de Aragón, coloque unos cuantos escenarios distribuidos por el paseo, y póngalos a tocar entretenidas piezas de música clásica para los viandantes y curiosos. Hay que poner un nombre apropiado al evento, feliz y esperanzador. «Música para el futuro», en esta ocasión. Y ya está. Resuelto el tema con poco dispendio. El caso es que estuve escuchando a varios de los grupitos, y lo hacían muy bien y con muchas ganas. Son alumnos, así que gente muy joven, adolescentes algunos de ellos, y con ganas de agradar. ¿Esto no lo podrían hacer con más frecuencia? De la misma forma que para la primavera hay bandas en el quiosco de la música del Parque Grande, podría haber música clásica en la calle durante el buen tiempo. No sé. Por promocionar. Y por dar tablas interpretativas a estos futuros profesionales de la música. Que hay que animarles, ¿no? Hice muchas fotos. Pero al estar en alto, detrás de atriles y esas cosas, pocas dignas. Pero aquí os dejo unas cuantas.

Música para el futuro - saxofones

Un grupo de saxofonistas espera su turno para actuar en el escenario de la Plaza de Aragón - Pentax *ist DS, SMC-DA 70/2,4 Limited

Música para el futuro - fagot

Parte de un trío de fagotes, tocaban una música muy animada - Pentax *ist DS, SMC-DA 70/2,4 Limited

Música para el futuro - violines

Miembros de un cuarteto de cuerdas, bastante jóvenes, poniendo lo mejor de sí mismos; cuando terminaron parecían mucho más nerviosos que mientras tocaban - Pentax *ist DS, SMC-DA 70/2,4 Limited

Música para el futuro - violín

Esta otra violinista, que formaba un trío con un piano y una flauta, parecía tener más madurez y más tablas; en cualquier caso tocaban también una música muy agradable - Pentax *ist DS, SMC-DA 70/2,4 Limited

Música para el futuro - Satisfechas y saludando al público

Y finalizados los pequeños concierto, la satisfacción de haber superado con nota el trance; ¿a que se les ve especialmente contentas?... pues bien por ellas y todos sus compañeros - Pentax *ist DS, SMC-DA 70/2,4 Limited

Más Pauline en la playa,… pero ahora es música…

Música

Vaya ruina de tarde, estaba yo pensando hace un ratito. En realidad vaya ruina de semana. Por diversos motivos. Pero en particular, desde un punto de vista meteorológico, gris. Muy gris. Y se ha esperado a que dieran las siete para empezar a llover. Que no será gran cosa. Pero suficiente para fastidiar mi rato de jugar al tenis, previsto para las ocho. Tarde definitivamente arruinada. Así que me he puesto a ordenar cosas en el ordenador… valga la redundancia. O la contradicción. Que si es un ordenador personal, no sé porque hay que ordenarlo de vez en cuando en lugar de que sea él el que te ordene la vida. Que ya le hace falta a uno de vez en cuando, ya.

Pero bueno; que estaba yo poniendo las cosas en su sitio y que me he acordado de que uno de mis grupos favoritos de música pop es Pauline en la playa. Como la película que recomendaba ayer. Estas chicas son dos hermanas asturianas que desde hace diez años hacen lo que llaman pop independiente. El caso es que a mí, aunque con un estilo distinto, siempre me han recordado a las Vainica Doble. Y en cualquier caso, sin que sea necesario que me recuerden a nadie el caso es que de los pocos grupos de pop a los que vuelvo de vez en cuando. Porque a mí el pop acaba aburriéndome. Hay muy pocos intérpretes de pop que realmente se diferencia de todos los demás. Con más finura o más bastos, con más melodía o con más metal, con más comercialidad o con más pretensiones, todos acaban en ser pachanguillas más o menos elaboradas. Cierto que muchas son agradables y pegadizas… hasta que, lo dicho, me aburren. Pero con estas chicas de Gijón, no me pasa. Y me compro sus discos. No físicamente. En el iTunes. Y siempre los suelo llevar en el iPod. Por si me apetecen.

Y tienen un nombre de cine. Que está muy bien.

Así que ya sabéis. Una recomendación musical. Además recientemente han publicado disco nuevo, Física del equipaje. Pop. ¡Que cosa más rara en mí!

¿Será alguno de estos el gato de Chesire a quien cantaron las Pauline en la playa hace unos años? Quizá lo comprobemos cuando estrenen la Alicia de Tim Burton - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

La dureza del cambio de hora, no tomarse la vida en serio, y esa «cámara de fotos» que se llama iPhone

Fotografía personal, Humor, Música

Odio profunda e intensamente el cambio de hora de primavera. Lo odio. Me sienta como el culo. Y esto no ha hecho más que empezar. Porque esta noche, cuando sean haya las once de la noche, me iré a la cama con ganas de dormir. Al fin y al cabo, esta noche pasada sólo he dormido cinco horas. Malhadado sea el cambio de hora y el que lo inventó. Lo que decía, me iré a la cama con ganas de dormir, pero mi cuerpo creerá que sólo son las diez, y a pesar de que me estaré muriendo de sueño, no me dormiré. Y empezaré a ponerme nervioso, y por lo tanto, incluso cuando sean las doce y mi cuerpo crea que sean las once, tampoco me dormiré. Y esta noche que viene, si tengo suerte, tampoco dormiré más de cinco horas. Y mañana, todo será una mierda. Me pasa todos los años. No creo que este sea un excepción. Ahora me iré a dar una caminata para cansarme más, pero de nada servirá. Maldito cambio de hora.

Con el fin de olvidarme de este incordio, esta mañana me he sentido intrascendente. Nada de tomarse la vida en serio. He ignorado por completo las correrías de los fórmulas uno. Y me he puesto a enredar en el ordenador. En una entrada reciente en Hipersónica me enteré de que Zooey Deschanel canta. En un grupo que se llama She & Him. Bueno. Yo es que estoy enamorado perdidamente de esta chica. Es una monada. Como actriz no es que me haya entusiasmado ninguna de sus películas, pero con esos ojos… Bueno, el caso es que he buscado a ver si estaban en Spotify, que sí, y también por Youtube, que también. Y oye,… musiquita ligera, pegadiza y con buen rollo, con la voz grave que tiene la chica que tampoco está tan mal. Es casi como si fuera una chica yeyé del 2010. Os pongo un vídeo.

Pero claro, cuando uno entra en Youtube, nunca se puede saber. Y no sé como me he encontrado con una chica asiática, probablemente japonesa que es la caña. Utilizando tres iPhones se monta un conjunto instrumental para acompañarse a sí misma, mientras canta canciones de Beyoncé y Lady Gaga. Y no lo hace mal. Y es feliz. Que bien se lo pasa uno cuando se pone intrascendente. ¡Mirad, mirad, cómo imita a Beyoncé!

Y claro, con esto del iPhone, resulta que tengo uno que me regalaron hace unos meses. Y lo utilizo sobre todo para comunicaciones interneteras. Pero claro, el cacharro tiene una cámara de fotos que… bueno,… es una cagarriña. Pero he aquí que hace unos días me sorprendió que el Denver Post publicara en su fotolog un reportaje del reportero gráfico David Guttenfelder con fotos tomadas con su iPhone y procesadas con un programa para este aparato, supongo que Shake It Photo, 79 céntimos de euro cuesta, para darles un aspecto de polaroids. He pasado probando unos días con algún otro programa gratuito similar, pero sin acabar de convencerme mucho.

En algún rincón de Huesca

En algún rincón de Huesca.

El caso que me dije: «Carlos, no seas rancio, que por 79 céntimos no vas a quedarte sin diversión». Y me lo compré. Allí por la tarde hice alguna prueba; pero motivado por la creatividad de la chica japonesa, hoy me he lanzado a probarlo a fondo. Así que me he dado un largo paseo esta mañana, y he ido comprobando lo que daba de sí el tema.

Si mi música te hace vomitar...

Músico callejero en el Paseo de la Independencia, consciente de los efectos que puede causar su música.

Primero he tomado contacto con la naturaleza. Así que en las orillas del Huerva así como en el Parque Bruil he comprobado como se comportaba el invento con los tonos vegetales. Lo cierto es que el primer plano de margaritas es un uso alternativo. No está tomada con la cámara del iPhone, sino con la Panasonic Lumix GF1 con el Leica DG Marcro-Elmarit 45/2,8. En casa la he pasado al iPhone y le he aplicado el programita. Resulta un poco sacrílego utilizar un «leica» (esta fabricado por Panasonic), para luego obtener un imagen borrosilla. Pero… es divertido.

Margaritas

Margaritas en las cercanías del Huerva a su paso por el barrio de Las Fuentes.

Parque Bruil

Los árboles del Parque Bruil se encuentran todavía a caballo entre lo invernal y lo primaveral.

Parque Bruil

No tengo muy claro qué son las "ruinas" dispersas por el Parque Bruil; a ver si me documento.

Después, ya que estaba por allí, me he pasado por el Centro de Historia de Zaragoza, para ver que había en exposición. Y me he encontrado con una en la que de una forma más o menos didáctica, explican a los visitantes la pintura de Velazquez. Así que he aprovechado para ver como se comportaba el invento en interiores.

Entendiendo a Velazquez en el Centro de Historia

Diego Velázquez inmortalizándose a sí mismo en Las meninas.

No está mal, ¿verdad? A continuación he seguido mi paseo, aunque a partir de ahí he asumido el papel de un presunto turista entre los más característicos monumentos de la ciudad. No creo que sustituya a mis cámaras habituales en los viajes, pero realmente me he divertido.

La Magdalena

La Magdalena, al sol de la mañana primaveral.

Plaza San Bruno

Auténticos turistas descansando en la Plaza San Bruno; por cierto, ¿dónde está el mercadillo?

El Pilar

Y, finalmente, el Pilar, mientras esperaba en la parada para coger el autobús para volver a casa.

En fin, y de momento, esto es lo que ha dado de sí el tema. ¡Ay, cómo relaja una mañana de intrascendencia, sin tomarse la vida muy en serio! A ver si así duermo bien esta noche.

Una propuesta musical, el «jazz manouche» de Django Reinhardt en el centenario de su nacimiento

Música

Desde hace unas semanas me estaba llamando la atención la cantidad de programas de radio, especialmente los que sigo a través de sus podcasts, que estaban dedicados al guitarrista belga Django Reinhardt. Desde incluirlo en un programa de música clásica como Música sobre la marcha de Fernando Palacios en Radio Clásica hasta los típicamente dedicados al jazz  que dirige Juan Claudio Cifuentes «Cifu» en Radio Clásica o Radio 3, pasando por Cuando los elefantes sueñan con la música de Carlos Galilea también de Radio 3. Y en esto, que volviendo a escuchar uno de ellos, me di cuenta que el pasado 23 de enero se cumplieron los cien años del nacimiento del maravilloso gitano del jazz manouche.

Jean Baptiste «Django» Reinhardt nació en Bélgica y pasó su infancia en un campamento gitano cerca de París, donde aprendió a tocar la guitarra. A los 18 años sufrió graves quemaduras en un incendio, de modo que dos dedos de la mano izquierda quedaron inutilizados, por lo que tuvo que volver a aprender la guitarra con técnicas totalmente distintas y propias. A pesar de las lesiones, consiguió realizar una carrera de éxitos con su música, en la que combinaba la tradición musical gitana con el swing que llegaba del otro lado del océano. Particularmente afortunada fue su asociación con el violinista Stéphane Grapelli, con quien formó el Quintette du Hot Club de France, y con quienes conseguiría sus mayores éxitos. Desgraciadamente, murió prematuramente a los 43 años por un accidente cerebrovascular.

Realmente, el animado swing del manouche siempre me ha gustado mucho y lo recomiendo a cualquiera que no le importe escuchar viejos discos de jazz con todas las imperfecciones de las grabaciones de los años 30 del siglo pasado. También cabe recordar aquí que Woody Allen dirigió una película, Acordes y desacuerdos (Sweet and Lowdown), relativamente inspirada por el músico belga, con Sean Penn en el papel de guitarrista, y en la que sonaban muchas de sus composiciones.

Así que ya sabéis mi propuesta musical para estos días.

Café Central

El Café Central de Madrid, un lugar que contribuyó a mi afición al jazz, allá por el año 1990; la foto es actual - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

El «kitsch» se muere, o parte de él

Cine, Música

En la entrada en español de la Wikipedia encontramos la siguiente definición de kitsch:

La palabra kitsch se origina del término alemán yidis etwas verkitschen. Define al arte que es considerado como una copia inferior de un estilo existente. También se utiliza el término kitsch en un sentido más libre para referirse a cualquier arte que es pretencioso, pasado de moda o de muy mal gusto.

Yo, qué queréis que os diga, desde ese punto de vista tanto la figura de Michael Jackson como la de Farrah Fawcett siempre he pensado que cuadraban bastante bien dentro del concepto de kitsch. Y los dos han fallecido con pocas horas de diferencia.

La música de Jackson en su momento de mayor gloria nunca me atrajo mucho. Era el pop más discotequero, superficial, realizado con abundancia de medios; un producto comercial, como muchos otros que recibió una especial atención mediática, y una abundante promoción por parte de su empresa discográfica. Contra todo esto no tengo nada. Supongo que en su estilo tenía calidad. Así que no merece la pena discutir más.

Pero el cantante de Indiana era mucho más que eso. Era una imagen. Y desde mi punto de vista, una imagen negativa. La imagen de quien no quiere ser lo que es. Quien tiene la necesidad de ser otra cosa, no necesariamente mejor. También es una parafernalia. Una parafernalia que lo encuadra perfectamente en ese concepto de kitsch. Y que a mí siempre me dio un poco de grima.

El personaje también tenía su lado oscuro. Siempre existió la sospecha de que su pasaje bíblico favorito fue aquel de «dejar que los niños se acerquen a mí». Y no precisamente para obras de caridad. Aunque nunca hubiese un juicio penal contra él, el hecho de que hubiese un acuerdo económico con sus acusadores no elimina precisamente las sospechas. En cualquier caso, fuera inocente o culpable de prácticas pedófilas, su excentricidad no colaboró a aclarar las cosas.

A estas alturas de su carrera, tengo serias dudas de que pudiese aportar nada nuevo a la música. Pero indudablemente sus muchos seguidores se sentirán tristes y abandonados. Pues nada. Lo siento por ellos.

Farrah Fawcett tuvo que arrastrar tras de sí la gloria y el lastre de haber sido uno de los tres ángeles de Charlie originales. Como tal ángel, no me queda más remedio que reconocer que a mí me pilló en la plenitud de mis picores hormonales adolescentes, y por lo tanto, inevitablemente, la serie suponía una «poderosa atracción». Aunque reconozco que mi ángel favorito siempre fue Kelly, interpretado por esa estupenda morena que era Jaclyn Smith. Digo el lastre, porque son muchos los actores televisivos cuya carrera posterior se ha visto condicionada por la imagen del personaje que los encasilló. Y con el tiempo, los ángeles de Charlie se han convertido en un producto absolutamente kitsch, algo que no ha podido ser borrado ni con las nuevas versiones cinematográficas, que si acaso han profundizado en los defectos del producto.

Recuerdo haber visto a la Fawcett en cuatro largometrajes cinematográficos. La fuga de Logan fue una película que vi hace mucho tiempo y de la que no recuerdo mucho la intervención de la actriz. Saturno 3 nos ofreció una interesante historia de ciencia ficción en el espacio, que tenía su interés, pero que tuvo un desarrollo desigual. En cualquier caso, en dicha película la actriz mostraba sus carencias interpretativas al mismo tiempo que mostraba sus encantos más atrayentes en algún fugaz desnudo. En Extremities tenía el papel estelar, y entraba en el terreno del drama, pero tampoco fue un éxito precisamente, y a partir de ahí dejó de ser una protagonista en el cine e incluso en televisión. Finalmente, la recuerdo en una de las pocas películas fallidas de Robert Altman, El Dr. T y las mujeres, donde hacía un papel secundario.

En resumen, una actriz que no supo trascender al de por sí intrascendente personaje de Jill Monroe, el primer angel rubio de Charlie. Pero me caía bien. Así que,… un poquito más triste sí que estoy hoy.

La muerte siempre se asocia al ocaso de la vida… así que hoy os pongo un ocaso en el Golfo de Nápoles.

Capri

El sol se pone en el Golfo de Nápoles, con la Isla de Capri vista desde la capital partenopea - Canon Digital Ixus 860IS

Llegan las elecciones… y las bandas… y los piratas…

Política y sociedad

Hacía días que no dedicaba la mañana del domingo simplemente a pasear, con la cámara por si acaso, a ver que se cuece en los días festivos de la ciudad. Pero ya que ayer el tiempo fue muy adecuado para esta actividad, ya que las tormentas de la tarde anterior habían refrescado el ambiente, y no había nuevos nubarrones que acecharan… pues a ello.

Una cosa está ahí… estamos en campaña electoral. Como son elecciones europeas, pues no se nota mucho. No dan tanto la vara. Es posible incluso que alguna opción política confíe en la victoria por incomparecencia del adversario… No sé.

Carteles electorales

Poco dinero para carteles llamativos; los que cuelgan en la plaza de San Francisco de Zaragoza son más bien austeros - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8 Ltd.

Como mi deambular tranquilo me llevó fundamentalmente por el Parque Grande, sólo me encontré los chiringuitos de una formación política. Los autodenominados nacionalistas de izquierda, que nunca sabes bien con quien se van a juntar para las europeas, preparaban aperitivo, y mostraban fotos de los «mucho» que deben de haber hecho por Europa en los últimos años. No sé. Mucha banderita local y poca continental. Siempre me queda la duda de si tienen los objetivos de cada situación electoral claro. No sólo ellos, claro…

Cha cha chá

Van de progres, pero estos del cha-cha-chá mandan a sus señoras a preparar la comida mientras ellos comentan sus cosas - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8 Ltd.

Banderas ¿de Europa?

Ni una sola bandera de Europa en unas elecciones europeas... - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8 Ltd.

Fotos europeas

Muchas fotos, no sabemos con quien, pero muchas fotos... que parezca que hacemos algo... - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8 Ltd.

De repente, me pareció oír… música de banda. Recordé que hay un quiosco de la música, antaño en el centro de Zaragoza, que ahora está ahí, en el Parque Grande, relativamente sólo. ¿Puede ser que en esta ciudad tan desapegada de este tipo de manifestaciones culturales, estuviese sonando una banda de música? Me acerqué y así era. Bajo el auspicio de una asociación de ayuda a niños oncológicos, unos grupito de voluntariosos músicos iban desgranando pasodoble tras pasodoble. No es que hubiera mucha concurrencia. Pero, ¿a alguien no se le ha ocurrido actualizar un poco los programas musicales de las bandas? ¿No se dan cuenta que los pasodobles no atraen a nadie? Ufff…

La banda

Animosos músicos tocando música de toda la vida,... lamentablemente,... ya podrían modernizar los repertorios - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8 Ltd.

Sólo ante la banda

El "nutrido" público se tuesta al sol durante la interpretación de un conocida pieza - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8 Ltd.

Ya salía del Parque Grande, cuando me encuentro con una gran carpa patrocinada por una conocida entidad de ahorro catalana para la realización de actividades divulgativa entre los niños contra el consumo de drogas. Como el aforo del lugar debía ser limitado, para entretener la espera de los que hacen fila han puesto a un grupo de «piratas»… más bien sosos. Pero bueno, la intención es buena. Aunque en los tiempos que corren, con sus crisis económicas y eso, no deja de ser irónico que una entidad de ahorro ponga «piratas» en una de sus instalaciones… Seguro que no han pensado mucho en ello.

Piratas contra las drogas

Los piratas de la Caixa se protegen de la que está cayendo... perdón por el chiste fácil - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8 Ltd.

En fin… El próximo domingo, más.

No más Pata Pata; adiós a Miriam Makeba

Música

Miriam Makeba «Mama Afrika» ha muerto en algún lugar del sur de Italia, cerca de Nápoles, poco después de participar en un concierto contra el racismo. La cantante se hizo popular con su éxito Pata Pata, que la lanzo a la fama en Occidente, aunque su repertorio era mucho más extenso y profundo dentro de la música popular sudafricana. Por diversos motivos, esta canción fue significativa en mi infancia, y me apetece recordarla aquí:

Luchadora contra el apartheid, vivió durante 31 años en el exilio. No obstante, su fama momentáneamente en alza durante el final de los años 60 se mantuvo en niveles más discretos durante el resto de su carrera musical. Yo la recuperé para mi gusto melómano cuando colaboró con Paul Simon en los conciertos del álbum Graceland, unos de mis favoritos tanto del autor como de la música en general. Siempre he tenido algunas grabaciones suyas. A mi me gusta escuchar de vez en cuando, sin abusar, los ritmos étnicos africanos. Y la cantante de Johannesburgo me caía bien.

Así que descanse en paz. La foto… pues de las cercanías de Nápoles, donde ha muerto la cantante.

Vista de Sorrento desde el puerto

Puerto de Sorrento - Canon Digital Ixus 860 IS