[Libro] Terminal boredom – Izumi Suzuki

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. ….

Último libro que leí en 2025. Y que me llevó más tiempo del que pensé cuando empecé a leerlo. Porque el primero de los siete relatos que componen esta colección de la japonesa Izumi Suzuki, me pareció bastante interesante. Suzuki fue una escritora y actriz de pinku eiga, películas eróticas en Japón que serían hasta cierto punto equivalentes de las «clasificadas S» de nuestra transición. A priori películas de contenido sexual, pero con sexo simulado, frente a las pornográficas en las que es explícito. Llevó una vida tormentosa, y se suicidó con 36 años. En cualquier caso, en los años 70 del siglo XX tuvo un cierto éxito con relatos de ciencia ficción que trataban de temas muy actuales sobre la identidad personal, la libertad y la alienación que la sociedad impone. Este último un tema muy apreciado por los escritores nipones. Con un estilo emparentado con las estética punk que se fue desarrollando en aquellos años, recientemente encontré la recomendación de este libro, como una colección de relatos muy actual, a pesar de los cincuenta años que han pasado desde que se concibieron.

El libro lo he leído en inglés, porque es lo que tenía disponible en mi tienda de libros electrónicos habitual. Pero por lo que veo a finales de diciembre de 2025, cuando ya llevaba yo muy avanzada su lectura, se publicó la versión electrónica del libro en castellano bajo el título Aburridísima. Me gusta más lo de Aburrimiento terminal, por la connotación de fatalidad que conlleva el término. Las historias son diversas, todas tienen un componente de ciencia ficción o anticipación, generalmente con tonos negativos. La hibernación masiva de la población en un mundo que se queda sin recursos, una sociedad femenina con los hombres viviendo en reclusión y mantenidos con fines reproductivos, una pareja cuya única ocupación y aliciente es ver la televisión en un estado de aburrimiento crónico (el que da título a la colección), relaciones con extraterrestres que pueden desembocar en una guerra interestelar como metáfora de las xenofobias y los racismos, la identidad sexual de una japonesa cuando no está en su represivo país natal… En fin, una variedad de temas, pero todos alrededor de lo que deshumaniza a la persona cuando vive en sociedad presuntamente avanzada y urbanizada.

Como ya he mencionado, las primeras historias que leí me atrajeron. Esa primer en la que se presenta la falacia que hibernar a gran parte de la población puede ser la solución a los problemas de recursos, como si estos fueran a mejorar en un futuro y con un número de personas todavía mayor al despertar… O quizá nunca despierten. Al mismo tiempo que reflexiona sobre el sentido de la amistad y de la proximidad entre personas distintas en carácter y aspiraciones. Pero luego la cosa se desinfló un poquito. La escritura de Suzuki, en lo que se pueda apreciar en una traducción del japonés al inglés, parece muy solvente. Pero los temas y los argumentos son irregulares, unos más interesantes que otros.

¿Se puede recomendar este libro? Creo que no con carácter general. Aunque es cierto que sus tema son plenamente actuales, su estilo es fruto de una época, y puede no atraer a muchos de los lectores actuales. Pero quien quiera arriesgar un poco leyendo otros estilos, otras culturas, otros momentos históricos, otros enfoques, sí que podrá encontrar cuestiones interesantes. Ya digo que algunos de los relatos son francamente interesantes. Aunque creo que también pudo influir en mi lenta progresión con el libro el que quizá mi estado de ánimo no estuviera en el lugar adecuado para leer este tipo de historias. Eso es algo que influye. Creo que tengo que acostumbrarme a dejarme para navidades lecturas más ligeras. Pero sinceramente pensé que lo terminaría antes de esas fiestas.

[Libro] Las recetas perdidas de la taberna Kamogawa – Hisashi Kashiwai

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Fotografías tomadas en las calles de Kioto durante el primer viaje a Japón.

Mientras preparaba las fotografías para ilustrar esta entrada, me he dado cuenta de que me gustaría visitar Kioto, la antigua capital imperial del País del Sol Naciente. Ciudad capital es el significado de su nombre, o al menos el que sugieren los kanji con los que se escribe, 京都. Frente a Tokio, cuyo nombre comparte uno de los kanji, 東京, pero no el otro que nos indica que la actual capital japonesa e la Capital oriental del país. Pues eso, que ya me he puesto a divagar. El caso es que aunque me gustaría volver, hay algo que me echa para atrás. La enorme masificación turística que en once años ha sufrido la ciudad. Y no es que no hubiese gente en 2014, que la había; pero encontramos momentos en los que esa gente formaba parte del ambiente, y otros en los que la podías evitar o se hacía más imperceptible. Me cuentan que eso ya no es así. La cuestión es que la novela Hisashi Kashiwai que os traigo aquí transcurre en Kioto, no lejos del curso del río Kamo, Kamogawa 鴨川 en japonés, el río de los patos salvajes. Kashiwai… un dentista de Kioto metido a escritor.

A quien siga estas página con frecuencia le sonará el título y el autor. Por es el tercer volumen de una serie escrita por el mismo escritor, con la misma estructura y similar contenido. No se complica la fórmula. Una vez que se comprueba que funciona… a seguir con ella. Leí los dos primeros volúmenes el año pasado, uno en primavera y otro en otoño, y me resultaron simpático. Siguen una fórmula que he encontrado en varias ocasiones en la literatura japonesa y de algún otro país asiático. Un lugar perdido en la ciudad en el que suceden pequeñas historias cotidianas, siempre con un toque de calidez humana y buen rollo generalizado. Conocí el restaurante de la medianoche a través de Netflix. El café Funikuri Fuikura en un vuelo intercontinental y luego leyéndolo en su versión literaria en la que se inspiró la película. La librería Morisaki no seguía exactamente el mismo esquema, pero sí se apuntaba al mismo espíritu. Y también tuve una mala experiencia en cómo una autora surcoreana utilizaba la misma fórmula para una novela con pretensiones, pero extremadamente plana y sin profundidad.

Para quien no conozca las dos primeras entregas, en Kioto cerca del río Kamo, se encuentra la taberna Kamogawa, una pequeña casa de comidas que pasa desapercibida en el entorno, sin más indicaciones, y que funciona como una peculiar agencia de detectives, llevada por un padre, antiguo policía viudo metido a cocinero, y su simpática hija. Allí reciben a clientes que quieren volver un plato de su pasado, pero que ya no pueden volver a la situación o al lugar en el que lo comían. Y nuestros particulares detectives reconstruyen la historia y se lo preparan. Con fidelidad. Cada «caso» se acompaña de una historia personal que tiene que ver con las nostalgia, la pérdida, el arrepentimiento o simplemente recuperar lo que el paso del tiempo nos deja en la distancia. Los tres libros siguen el mismo esquema, con seis historias cada uno, y lo mismo son tres, que podría ser uno con dieciocho historias.

Cuando vi que estaba disponible, por un momento pensé que ya tenía bastante. pero lo cierto es que es una lectura tan amable que,.. ¿por qué no? Así que lo leí también. Ya no ha lugar a la sorpresa. Es previsible. Pero relaja. Y pone de buen humor. Lo único que hecho en falta es que en un momento dado, el autor deje la fórmula, pero no abandone a los caracteres, y se dedique a contarnos la historia de este padre y esta hija. Bien la de su pasado que vamos intuyendo, bien la de su presente, o la de su futuro. Porque vamos,… yo es que estoy enamorado de Koishi, la hija. … … … Mientras escribo esto compruebo en internet que las versiones originales en japonés van ya por la 10ª entrega… buffffff…

[Libro] Cuentos de cabecera – Osamu Dazai

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Caminando a lo largo de la línea Kibi de ferrocarril, popularmente conocida como linea Momotarō, por atravesar las tierras donde presuntamente nació este popular héroe de los cuentos japoneses. Aunque los eruditos dicen que esa presunción es un «cuento» propagandístico de los responsables del turismo de la zona para atraer viajeros. El sitio está bien, momotaros aparte.

Vamos con un libro de fácil lectura que leí durante el viaje a Japón, cuando tenía algún ratito en desplazamientos en tren y a los que íbamos no nos apetecía conversar. Es un libro del escritor japonés Osamu Dazai, publicado en 1945. Una descripción amplia del contenido del libro se detalla en la Wikipedia en inglés. Dazai fue un escritor de vida torturada. En su juventud tuvo conflictos políticos al ser izquierdista en un país con fuertes sentimientos conservadores y anticomunistas. Se casó en dos ocasiones y tuvo varias amantes. Se suicidó con la última. Y siempre aspiró al reconocimiento público de su valía como escritor. Y, aunque lo tuvo, siempre se sintió un segundón. Dicen que sus mejores libros vinieron en sus últimos años de vida.

Esta recopilación de cuatro cuentos surgió de los bombardeos de Tokio. Su casa fue destruida dos veces en estos bombardeos, aunque nadie de la familia murió, e incluso tuvo un hijo en 1944. La cuestión es que durante los bombardeos, en el refugio, contaba cuentos tradicionales a su hija mayor, cuentos que probablemente modificada, y de ellos salieron las versiones particulares de cuatro de los más famosos cuentos populares del País del Sol Naciente. Tituló a su colección Otogi-zōshi お伽草紙, que parece referirse a la más popular colección de cuentos populares del país, también Otogi-zōshi 御伽草子, aunque con una serie de caracteres diferentes. Se me escapa la trascendencia de este cambio, si es que existe. Los cuatro cuentos que reversiona Dazai son:

  • La historia de Urashima.
  • La montaña Kachi-kachi.
  • El gorrión de la lengua cortada.
  • El lobanillo desaparecido.

Pero frente al carácter amable, apropiado para todos los públicos y moralista de las fábulas originales, esto tiene una mirada cínica o satírica, criticando estereotipo y conceptos morales que probablemente el autor consideraba desfasados. Especialmente entre con cierta acidez a criticar la relaciones conyugales, o las relaciones entre hombres y mujeres en general.

La edición que he leído no sólo incluyen los cuatro cuentos tal y como los escribió el autor, sino que también incluyen versiones bien conocidas de los cuatro cuentos originales, lo que permite comparar las historias y sus diferencias. He de decir que alguno de los cuentos tradicionales podría no se tan «adecuado» para los niños,… pero no voy a entrar en eso. Como repito muchas veces, en la cultura occidental, la historia de Caperucita Roja en realidad no va de una niña tan niña, el lobo no es propiamente un lobo, y cuando habla de comerse a la «niña» se sobrentiende que lo que hacen es «otra cosa». Pues eso. Que los cuantos tradicionales no necesariamente son para niños. Otro ejemplo, en la versión italiana y más antigua de la Bella Durmiente, el príncipe no la despierta con un besito,… la viola. En fin…

Dicho lo cual, es una lectura entretenida, apropiada para las circunstancias. Bien ambientado por el lugar donde viajábamos, relatos cortos que se acoplaban bien a esos desplazamientos en los que no nos apetecía hablar, bien escritos… algo satíricos,… qué más vas a pedir. Como curiosidad, Dazai se planteó también una versión modificada de Momotarō, por cuyo «lugar de nacimiento» anduvimos, pero al final lo desechó por no encontró un ángulo adecuado para hacerlo.

[Libro] Biblioteca pública – Ali Smith

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. La escritora de hoy es escocesa y, aunque no sea de Glasgow, por esa ciudad pasearemos fotográficamente.

Ali Smith es una escritora escocesa que me gustó mucho cuando empecé a leer su tetralogía estacional, de la que tengo pendientes de lectura los dos últimos libros. En cualquier caso, aquí nos encontramos con unos cuantos relatos cortos. Todos con un hilo en común; lo libros, la lectura y la biblioteca. No me extenderé mucho porque en este sábado víspera del Pilar estoy tremendamente liado. Pero tengo tantos libros pendientes de comentario, probablemente hasta principios de diciembre a un ritmo de un comentario a la semana, que no quiero dejar pasar la oportunidad.

Ya he dicho que Smith es escocesa. Y puedo deducir de lo que he leído de ella que no es precisamente una fan de los gobiernos conservadores que predominaron en el Reino Unido durante los 2010. Bueno, si yo fuera escocés… Imagina, en 2014 evitaron que los escoceses votaran la independencia del Reino Unido en referéndum advirtiéndoles que si se independizaban saldrían de la Unión Europea. Y menos de dos años después impulsaban un referéndum para la salida de todo el Reino Unido de la Unión Europea. Imagínate por un momento que eres escocés… Pues eso. El cinismo de los políticos no tiene límites. En cualquier caso, en este libro, Smith denuncia el declive y el cierre de muchas bibliotecas públicas, de ámbito municipal en la mayor parte de los casos, a lo largo y ancho de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte. Esta es la motivación del libro.

¿Cómo lo hace? ¿Cómo lo plantea? Alternando testimonios de personas vinculadas a las bibliotecas públicas, sean bibliotecarios, escritores, lectores diversos, en los que se ponen de manifiesto los valores comunitarios, culturales y de encuentro que estas instituciones tradicionalmente han tenido, con relatos cortos de ficción en los que el amor a las letras, a los libros, o a las bibliotecas son el motivo principal que mueve el desarrollo del relato. Estos son muy diversos y no voy a entrar a detallarlos ahora. Pero en general están muy bien. Su diversidad, tanto en los planteamientos como en los desarrollos hace que haya cierta irregularidad, pero son interesantes e invitan a pensar, algo muy importante en cualquier texto literario, pero especialmente en el relato corto, como tesis planteada en pequeño formato y que suele llevar acompañada una idea fuerte, definida y muchas veces rompedora.

Quizá no esté al mismo nivel que las dos novelas que he leído de la autora, pero el fin me parece noble, y los medios adoptados adecuados. Me parece un libro bastante recomendable, que se lee bien. Y deprisa,… si así lo deseas. Pero con los relatos cortos, siempre he sido partidario de la fórmula «lee uno al día, y piénsalo y digiérelo antes de merendarte el siguiente». Y así lo hice. Y espero que, aunque hoy en día voy rara vez a una biblioteca, nunca desaparezcan estas instituciones. En épocas de mi vida fueron puntales importantes en el mantenimiento de mi actividad lectora.

[Libro] Hotel Splendide – Ludwig Bemelmans

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. El Splendide es un trasunto del Ritz-Carlton Hotel, en Nueva York. Ya desaparecido; el actual es otro y en otra localización. Así que pasearemos fotográficamente por Manhattan para ilustrar esta entrada.

Ludwig Bemelmans quizá no dice mucho en España. Sin embargo, fue muy activo en dos ámbitos; la literatura infantil, en la que destacó la serie de libros dedicados a las aventuras de Madeline, una huérfana que vive en una escuela en régimen de internado en París, y la ilustración, siendo ilustrador de sus propios libros, así como de otras obras de otros autores. Nacido en Austria, en el Tirol del Sur, actualmente la región de Alto Adige en Italia, vivió durante muchos años en Regensburg, Alemania, ciudad que aparece en alguno de los capítulos de este libro. Siendo adolescente emigró a Estados Unidos, tras un incidente en un hotel donde era aprendiz, y consiguió la nacionalidad alistándose en el ejército en 1917, aunque no llegó a ir a la guerra en Europa por su origen austroalemán. Y cuando se licenció poco después…

Bemelmans empezó a trabajar en hoteles mientras intentaba hacerse un hueco en el mundo del diseño y la ilustración. Y uno de esos hoteles fue el Ritz-Carlton de Nueva York, de donde extrae el conjunto de episodios… ¿autobiográficos?, que constituyen la espina vertebral del libro. Cada uno de los episodios es una pequeña aventura relacionado con alguno de los pintorescos personajes que trabajaban o frecuentaban el hotel. Cada uno de ellos se podría leer de forma independiente, pero están interrelacionados, y de alguna forma ordenados cronológicamente, por lo que es conveniente leerlos en el orden en que se presentan al lector.

Este libro se considera habitualmente unas memorias altamente ficcionalizadas. Es obvio que el autor tiene un interés humorístico, y ciertamente las historias son divertidas y, en ocasiones hilarantes. El escenario de las mismas suele ser los comedores y las habitaciones del hotel, con ocasionales incursiones por Nueva York, y un viaje a Regensburg y Múnich con un compañero, en el que ambos de alguna forma «ajustan cuentas» con su pasado. La época son los felices 20, pero no faltan los elementos de crítica al ambiente social de la época, en la que contrastan las fortunas que frecuentan el hotel con la picaresca utilizada por sus trabajadores para ir medrando y sobreviviendo.

Publicado en 1941, tiene su punto de revisión de una parte de la historia de los Estados Unidos (y del mundo occidental), en la que el liberalismo económico hizo estragos, llenó de oropel y apariencias las interacciones sociales, al mismo tiempo que introducía las causas y habría el camino a la Gran Depresión y al auge de los totalitarismo que el mundo habría de sufrir en los años 30 del siglo XX. Considero que su lectura es pertinente. No en vano, estamos en época de nuevo liberalismo económico, en el que las apariencias de los poseedores de las grandes fortunas o los influencers de las redes sociales enmascaran realidades, y el nuevo progreso de ideologías populistas y potencialmente autoritarias. No voy a decir que sea una obra maestra, una de las pocas del autor dedicadas al público adulto, pero es divertida e interesante. Es recomendable, sin duda.

[Libro] Nostalgie – Kanae Minato

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Otra isla del mar interior de Seto en las fotografías de hoy, Itsukushima, famosa por su santuario, su torii sumergida en la marea alta y su bosques primarios. No muy lejos de Hiroshima también.

Poco a poco me he ido aficionando a las historias que nos cuenta Kanae Minato. Con frecuencia, misterios o casos más o menos criminales cuyo desarrollo suele llevar una notable carga de crítica social. Referida a la sociedad de su país, Japón, en particular, pero que con facilidad se puede extrapolar a la de cualquier sociedad desarrollada en la que se combinen los egoísmos personales con las desigualdades sociales, en mayo o menor medida.

En esta ocasión me he ido a una colección de relatos cortos, que he leído en su versión traducida al francés, ya que no se encuentra traducida al castellano. Son seis narraciones con seis narradores. Seis personas que tienen algo en común, si bien los seis relatos son independientes unos de otros. Todos nacieron y crecieron en una isla ficticia del Mar Interior de Seto en Japón. Todos abandonaron el lugar al llegar a su juventud y rehicieron sus vidas en uno u otro lugar de la isla de Honsu, la principal del país. Y llegado cierto momento de su vida tienen que regresar a la isla, tienen que reencontrarse con sus familias, con sus compañeros de colegio, con su pasado. Que no fue fácil. Y comienza en proceso en el que, incluso a su pesar, habrán de reconciliarse con lo que dejaron atrás. A veces, descubriendo secretos que dan una nueva interpretación a los acontecimientos que les llevaron a escapar de la claustrofóbica vida isleña.

Minato nació en la isla de Innoshima, en la prefectura de Hiroshima, en el Mar Interior de Seto. Una isla que formaba un municipio, que con el tiempo se fusionó con otro municipio próximo en la isla principal, de la misma forma que sucede en la isla ficticia de los relatos de esta colección. Al igual que en el caso de alguno de los protagonistas de los relatos, su familia vivía de la agricultura, de los mandarineros. Por lo tanto, estamos en un medio que conoce. También ella se fue a estudiar a una universidad más o menos lejos de su isla. Y aprovecha con estos relatos a seguir con su análisis de las lacras de la sociedad japonesa. Los celos y envidias, los abusos al desfavorecido, la pobreza de las mujeres que viven solas o con algunas hijo, los ambientes opresivos, donde todos se conocen y los prejuicios se reproducen constantemente. En una mezcla de estilos. Desde una misterio criminal a los abusos escolares, las infidelidades, los abandonos, un poco de todo.

Quizá estos relatos no atrapen tanto como los misterios que se desarrollan en sus novelas más famosas. Pero volvemos, con una nueva fórmula, a una descripción de una realidad social desde distintos puntos de vista, desde el reencuentro con el pasado, desde el «regreso al país natal». Me sigue gustando bastante esta escritora. Incluso me atrevería a decir que cada vez más.

[Libro/historieta] Antología de Inio Asano

Literatura

Ya he comentado en dos ocasiones anteriores la buena impresión que tengo de Inio Asano como autor de historietas. Manga, que es japonés. Tanto como ilustrador como, sobre todo, como escritor. Si bien me lo pasé con lo primero que leí de él, acompañado de su adaptación a serie televisiva, todavía más me impresionó esa obra de juventud sobre la juventud, que me transmitió mucha autenticidad. Así que aun me prestaron un volumen más. En esta ocasión, una antología de historias cortas.

Siempre me cuesta comentar las antologías de relatos cortos. Me da igual que sean relatos cortos al uso o en formato de historieta como estos. Comentarlos en su conjunto. Porque ir al detalle, uno por uno, sería pesado. Y complejo para mí de encajar en mi rutina habitual. Exigiría más tiempo del que normalmente dedico a estos comentarios. Que no tienen intención de ser largos y sesudos sino, simplemente, un dar a conocer qué leo o hago y mis impresiones sobre ello. Nadie debe verlos como un comentario sesudo, una crítica especializada o no. Ese no soy yo. Mis áreas fuertes, donde podría escribir más en profundidad… a estas alturas de mi vida ya no me apetece escribir sobre ellas. Me apetece más abrirme a otras cosas. Pero sí puedo decir que Asano es un maestro en la diversidad de sus historietas y sus enfoques.

La fantasía, el terror, el comentario y la crítica sociales, el romance, las relaciones familiares, de todo tenemos. No voy a detallar todos los relatos, pero la antología comienza fuerte con La monstruosa Retchan, que nos lleva a un instituto y una reflexión sobre el acoso, el rechazo y la hipocresía, cuando los alumnos pasan de aislar y rechazar a una alumna de aspecto monstruoso, realmente monstruoso, a fingir que les parece bonita y fingir querer sus amigos. Me lo he pasado muy bien con las tres versiones de El hombre suave, la misma historia, con los mismos dibujos, con los mismos diálogos, en los que se narra el comienzo de una relación romántica entre dos adultos jóvenes. Y como cambia cuando se añade sobre esas ilustraciones y esos diálogos los pensamientos de ella o de él, que de repente cambian y reinterpretan toda la situación. Ya lo decía aquel, que de la guerra de Troya hubo tres versiones, la de los griegos, la de los troyanos y la verdad. Aunque esta última nunca se contó. Y que decir de la distópica e incómoda Tempest, con una visión aterrador de «la solución Narayama» al problema del envejecimiento, de la baja natalidad y de la insostenibilidad de los servicios del bienestar social.

Esta antología de Asano, aunque no considero que tenga el mismo nivel que las dos series anteriores que he leído, sin duda reafirma su entrada como uno de mis autores de cómic favorito, de cualquier nacionalidad. Y es mi intención seguir leyendo obras suyas. En mi línea de visión tengo su incursión en el campo del erotismo. Ya os contaré en su momento.

[Libro] Las deliciosas historias de la taberna Kamogawa – Hisashi Kashiwai

Literatura

Leí la «primera parte» de estas historias «detectivesco-gastronómicas» hace unos meses, hacia el final de la primavera, durante el viaje de vacaciones a Japón. Y leí esta «segunda parte» al principio del otoño, durante el viaje de vacaciones a Singapur. No es que me entusiasmaran tanto en su momento las historias del primer libro, escrito por Hisashi Kashiwai, como para que tuviese tantas ganas de volver a ellas. Simplemente, es una lectura amable, muy adecuada para un viaje, en el que no siempre puedes concentrarte todo lo que desearías, y tampoco buscas lecturas especialmente densas o profundas.

Entrecomillo lo de «primera parte» y «segunda parte» porque realmente podrían formar todas ellas parte de un único volumen. Son historias cortas con el mismo esquema. Comienzan con una persona caminando más o menos despistada por uno de los barrios próximos al río Kamo en Kioto, buscando una pequeña taberna sin identificaciones en la fachada. Allí, un cocinero con su hija atienden a los comensales, al mismo tiempo que ofrecen un peculiar servicio de detectives. La persona les solicita que reproduzcan un plato de comida, de su pasado, que les evoca especiales recuerdos, los liga a determinadas personas, o tiene un especial significado en su vida. Dos semanas más tardes, vuelven,… y el plato está allí cocinado. La estructura de los relatos es siempre la misma, y todas las historias buscan destacar la humanidad de los que allí se acercan, que reflexionan sobre sus errores, añoran a sus seres queridos, o quieren volver a conectar con su pasado. Son historias «buenrollistas», que buscan dar un poco de calidez a la vida.

Así por lo tanto, lo que sobre ellas opiné hace cinco meses, sigue siendo válido. Si acaso, en esta tanda conocemos algo más sobre los dos personajes principales, el cocinero y su hija. Su añoranza por la esposa y madre fallecida, el pasado como policía del cocinero, la existencia de algún pretendiente para la hija, treintañera y aparentemente soltera recalcitrante,… cositas que nos permite empatizar algo más con ellos.

Como dije entonces, y como he venido dejando claro en los párrafos anteriores, no es la octava maravilla de la literatura, pero es un lectura simpática que te deja de buen humor. Y que invita a volver a Kioto y perderse entre las callejuelas próximas al río Kamo, por si uno encuentra el shokudō 食堂, donde picar una selección de platos seleccionados por el propio cocinero y todos deliciosos. Que pena que Kioto se haya convertido en un tourist trap que puede agobiar por la cantidad de gente que la visita.

[Libro] Los zorros vienen de noche – Cees Nooteboom

Literatura

Ya comenté no hace mucho, a propósito de un libro de viajes a Japón, que tenía la intención de volver de vez en cuando a la literatura del neerlandés Cees Nooteboom. Su forma de escribir, a caballo entre la nostalgia y un fino humor, me atrae bastante. Las cosas que cuenta me suele llegar desde un punto de vista vital, además de apreciar la forma en que escribe. O al menos, la forma en que sus traductores escriben en castellano lo que el escribió en neerlandés. Hace unos pocos meses, justo después el citado libro de viajes, apareció de oferta este libro de relatos de Nooteboom, e inmediatamente lo adquirí. Y lo leí recientemente, durante el viaje al norte de Alemania. He de decir que he entrado un poquito en una nueva etapa de bloqueo en la lectura. Como voy a iniciar unas vacaciones en breve, espero que se me pase, al menos durante esas dos semanas.

He leído en algún lugar que esta colección de relatos cortos puede funcionar perfectamente como un libro que sirve para introducirse en el estilo y en los temas de Nooteboom. Básicamente, lo que tienen en común estos relatos es que todos ellos tienen mucho que ver con la nostalgia, las personas o las relaciones perdidas, el paso del tiempo o el final de los días de una persona, sea el propio relator o alguien de su entorno. En todos ellos hay una mirada al pasado, a veces más externa, con juicios pero sin prejuicios sobre personajes característicos que son objeto de observación o de recuerdo, otras veces más propia, más interna, cuando va acompañada en mayor o menor medida del duelo por la persona perdida. Perdida en sentido absoluto, por la muerte de la persona, o en sentido más relativo, por el alejamiento de esa persona, por el final de una relación.

Como en varias de las historias de este libro, fotográficamente nos refugiaremos en una isla del Mediterráneo, en el cap Formentor de la isla de Mallorca.

Localizados en su mayor parte en localizaciones mediterráneas, España, Italia, Grecia… también en su país de origen, los Países Bajos, con frecuencia el narrador es externo. Se fija en una figura destacada y peculiar, como en Heinz, ese agente inmobiliario en la costa italiana que recordaría a Alain Delon, si no fuese por los estragos que el alcohol ha hecho en su organismo. O bien es alguien íntimamente relacionado con el narrador, que sufre la pérdida, como Paula y Paula II, en las que primero se produce la pérdida por el final del romance… o como lo viviese cada uno, y después se produce la pérdida definitiva, cuando el propio personaje de interés nos habla desde la tumba.

Es un libro para leerlo sin demasiadas prisas. Más que las acciones, importan las sensaciones, los sentimientos, los ambientes. Hay que saber sumergirse en el contexto y en la nostalgia. No es difícil de seguir, la prosa de Nooteboom es razonablemente asequible. Pero tienes que entrar en su juego. A mí me parece muy recomendable. Cada vez me cae más simpático este holandés enamorado de España y otros países mediterráneos, en unos tiempos en lo que nos llega de ese país, en su evolución hacia la intolerancia y el egoísmo, cada vez resulta más antipático.

[Cine] Kinds of Kindness (2024)

Cine

Kinds of Kindness (2024; 31/202400629)

Si te anuncian de repente, porque no había recibido mucha publicidad, el estreno de una película que parece una nueva colaboración del director Yorgos Lanthimos y la actriz Emma Stone… decides que la vas a ver. Si además te encuentras con que el resto del reparto también es interesante, pues más aun. Realmente, hace una semana, no teníamos ni idea de qué íbamos a vez… pero oye. A por ello.

Y nos encontramos con tres relatos cortos que tres cosas en común. Los tres son comedias plagadas de humor negro, a veces negrísimo, y las más de las veces absurdo. Los tres comparten del reparto principal; Emma Stone, Willem Dafoe, Jesse Plemons, Margaret Qualley, Hong Chau, Mamoudou Athie y Yorgos Stefanakos; eso sí, interpretando a diferentes personajes, no relacionados entre sí, salvo el último, que interpreta a R. M. F., y que es quien nos ayuda a comprender que las tres historias se desarrollan en el mismo universo. Los tres tienen un título sobre R. M. F. que tiene que ver o no con la historia principal de cada historia. En The Death of R. M. F. un jefe manipulador ordena a su empleado, cuya vida controla, que mate a R. M. F. En R. M. F. is flying este es un piloto de helicóptero que rescata a la esposa de un policía, bióloga marina, que naufragó en el mar, y que regresa causando la desconfianza del marido sobre si realmente es ella. En R. M. F. eats a sandwich es un cadáver que es resucitado por una mujer detrás de la que va una secta que sospecha sus milagrosas capacidades. Y sí. Ya en los títulos de crédito… se come un bocadillo.

Como ya he dicho, es comedia negra y absurda. Nadie debe esperar racionalidad en las historias que nos cuentan. Aunque deberíamos esperar que detrás de este absurdo haya algo que contar, que nos hable un poco de la naturaleza del ser humano. Aunque en esta ocasión, a pesar del tono de comedia, sea una visión pesimista de esta naturaleza humana. Normalmente, no me cuesta dejarme llevar por estas situaciones, y a poco que estén bien planteadas, las suelo disfrutar. Pero reconozco que en esta ocasión eso sucedió a ratos. Las historias tienen altibajos en su narración. Y muchas veces da la sensación que el absurdo de la situación está muy forzado.

Por otro lado, hay algo en la película que justifica nuestra presencia en las salas de cine, y esto no es otra cosa que un reparto absolutamente inspirado. Stone y Dafoe hace tiempo que han demostrado sus excelentes cualidades actorales. Plemons ha sido tradicionalmente un sólido secundario, que ya este año, en una única secuencia se ganó desde mi punto de vista un Oscar, o al menos su candidatura. Pues aquí demuestra que sigue en estado de gracia. Qualley, la guapa y atractiva hija de Andie MacDowell, demuestra también que es algo más que una cara joven y guapa, hija de su madre. Y tanto Athie como Chau habían demostrado en otras ocasiones que tienen también oficio. Así que el conjunto funciona como un reloj.

Dicho todo lo cual… ¿es recomendable? Pues no me atrevo a decir ni que sí. La sensación con la que salimos del cine es que es una película que puede generar tanto adhesiones inquebrantables como rechazos absolutos. Y las reseñas que he leído con posterioridad demuestran que es así. Por lo tanto, ir a verla es un riesgo que cada cual debe decidir si quiere correr o no. Yo siempre soy partidario de correr estos riesgos, pero entendería que no todo el mundo quedase satisfecho con la experiencia.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ***

[Libro] Los misterios de la taberna Kamogawa – Hisashi Kashiwai

Literatura

Otro de los libros que leí durante las vacaciones. Y uno de los que seleccioné, me apareció no hace mucho en oferta, para ponerme en situación para el viaje a Japón. Como se puede ver es de un autor japonés, que no conocía, Hisashi Kashiwai. Y me llamó la atención porque me pareció que estaba emparentado con alguna otra cosa que había leído previamente. Como cierta novelita y película sobre una cafetería en la que se puede viajar en el tiempo, o las historias de Tokio que transcurren en una tabernilla que abre al llegar la medianoche, una de las primeras series que vi en Netflix. Pues estas historias de Kashiwai, siendo distintas, son similares o me las recuerdan.

En el último viaje a Japón no pasamos por Kioto y no vimos el río Kamo. Así que nos conformaremos con los alrededores del río Nagara en Gifu.

La taberna Kamogawa [kamogawa shokudō 鴨川食堂, la taberna del río Kamo] es un pequeño establecimiento en Kioto, escondido entre callejuelas, difícil de encontrar, sin indicaciones en el exterior. Que se anuncia como una agencia de detectives gastronómicos. El cliente que los encuentra, habla con ellos, un cocinero y su hija, les cuenta lo que recuerda de un plato que comió en su momento y que se ha grabado en la memoria, ellos investigan, y unos quince días más tarde le preparan el plato… y siempre aciertan. Ese es el que buscaba la persona. Por supuesto, hay algo más que eso. Detrás de ello están las historias de las personas que, nostálgicamente, quieren volver a esos platos. Historias de un pasado con familia, cónyuges, amores frustrados, amistades… que quedó atrás, pero que como con el recuerdo de esos platos, queda un poso, que no quieren olvidar, o que quieren volver a recordar. En algunos casos, volver a conectar con esas personas que perdimos por el camino.

La novelita, que más bien es un conjunto de relatos cortos con un hilo conductor común, es simpática y entretiene. Pero tampoco esperemos mucho más de ella. Ni menos. Se puede recomendar, sin duda. Pero que nadie espere una obra maestra de la literatura japonesa. Correcta y entretenida, se lee enseguida.

[Libro] Sostener el cielo – Liu Cixin

Literatura

Tengo pendiente de comentar la adaptación de Netflix de la más famosa novela de Liu Cixin. La que le gustó a Obama, entre otros muchos. Que mira tú qué narices tendrá Obama, un abogado de Chicago, para que su opinión sobre una novela de ciencia ficción sea más importante o interesante que la de otros. En fin… la tontería del personal. El caso es que mientras iba viendo la serie, apareció en oferta esta colección de relatos cortos de Liu. Y la cosa es que con antelación, yo, había llegado a la conclusión que Liu es mejor cuentista que novelista. Así que me animé con ella, y me la leí durante las vacaciones de Pascua.

Démonos un paseo por China, para ilustrar la entrada. Por la bonita ciudad de Suzhou. Bonita por lo menos en su centro histórico. Que es una «pequeña» ciudad de diez millones de habitantes, que a saber cómo será en sus barrios más modernos.

Se trata de una colección de once cuentos. Y les voy a llamar cuentos en lugar de relatos cortos, para algunos son términos sinónimos, porque varios de ellos llevan consigo la sensación de ser, eso, como uno de los cuentos con más o menos moral añadida que nos contaban en la infancia. Hay contactos con extraterrestres más o menos avanzados, hay desastres naturales, hay guerras tecnológicas, pero con muertos de verdad con balas y bombas, y hay alguna que otra paja mental, elucubración más o menos tonta a partir de conceptos físicos. Como eso de que si estuviésemos en un universo con big bang y big crunch, en el momento en que se produjese el final de la expansión y comenzase la contracción… bueno, no lo voy a destripar. Además, parece que no este no acabará en un un big crunch, que parece que se morirá de aburrimiento y frío.

La cuestión es que me parece que es una colección hecha de retales. Relatos cortos que no fueron incluidos en colecciones anteriores. Muy diversos y de épocas diversas. Porque en algunos casos maneja o especula con conceptos científicos hoy en día poco considerados, aunque hace un tiempo tuvieran sus quince minutos de fama. Y que no son los relatos cortos más brillantes del autor. Alguno hay majete, o ingenioso. Pero también hay alguno que roza lo infumable. Te quedas con la sensación de que su editor le ha dicho, «mira majo, vendes; vamos a exprimir la gallina de los huevos de oro y vamos a publicar todo lo que has escrito».

Particularmente chirriante resultan aquellos en los que a Liu Cixin se le ve el plumero y se pone en plan «pelota» del Partido Comunista Chino. O del comunismo en general. La tesis habitual del todopoderoso PCCh que dice que puede haber algún corrupto en el partido, que recibirá su merecido, pero que el partido es sagrado y no se pueden decir sobre él nada más que alabanzas. Lo cual es falaz. Cualquier organización que adquiere un poder omnímodo en un determinado entorno social y político acaba siendo corrupta por definición, por no existir elementos de control reales. Eso se vislumbra en varios relatos, incluso si al mismo tiempo critica alguna de las situaciones sociales del gigante asiático. Y anda que no chirría ese relato en el que hay una guerra entre una hipotética Rusia renovadamente comunista que se defiende contra los malísimos capitalistas de la OTAN de forma heroica… Chirría especialmente cuando vemos la realidad sobre las guerras que impone la Rusia de Putin, que es de todo menos heroica y justa. Muy inoportuno… salvo que el escritor, como el PCCh, esté encantado del rifirrafe entre Rusia y el resto de Europa porque suponen que eso «les beneficia a ellos». Por estos detalles, esta colección no me ha dejado especial buen sabor de boca.