[TV] Appropriate Adult

Televisión

Conocí esta miniserie británica de dos episodios por casualidad. Al principio no me llamó la atención mucho. El concepto ése de appropriate adult me sonaba a posible melodrama de estos de sobremesa. Pero la presencia en el reparto como protagonista de Emily Watson, una actriz británica muy solvente, me indujo a enterarme un poco más sobre qué iba. Finalmente, decidí que cuando tuviera un rato la vería. Al fin y al cabo, dos episodios de poco más de una hora de duración equivalen a un largometraje, y siempre es posible encontrar un momento. Al comienzo de la serie se nos avisa que estando basada en hechos reales, algunas partes de la acción se han dramatizado. Es decir, no necesariamente las cosas sucedieron como se cuenta.

La historia nos cuenta las vivencias de Janet Leach (Emily Watson), un ama de casa británica que en los años noventa se ofreció para actuar como appropriate adult en la ciudad inglesa Gloucester. Sorprendentemente, el primer caso en el que tuvo que intervenir no se trató uno típico de algún menor o algún adulto con discapacidad psíquica, sino que se trato de Fred West (Dominic West), un adulto acusado un número indefinido de asesinatos, incluido el de alguna de sus hijas, con connotaciones sexuales y sadismo, y con la más que probable colaboración de su mujer Rosemary (Monica Dolan). La policía optó por solicitar esta figura reconocida en la legislación británica con el fin de no dejar cabos sueltos en la investigación, que pudieran hacer sospechar que el proceso no contaba con las suficientes garantías para el acusado. Durante los interrogatorios, el acusado y Janet desarrollan una peculiar relación que dura toda la investigación y más allá, cuando esta termina, y el acusado está en la cárcel a la espera de juicio, al que no llegó por haberse suicidado antes.

De estos asesinatos en serie, por los que sí que fue condenada la esposa de West, yo no había oído hablar nunca. Parece que tuvieron una cierta repercusión en su momento en la opinión pública británica. Y la serie ha generado controversias entre las personas que participaron en aquella investigación, o tienen relación con Leach o con West. Ni idea de quien tiene razón. Por lo tanto, centraré mi opinión en la realización de la serie como drama televisivo más que como recreación de unos hechos reales.

Lo cierto es que como suele ser habitual en este tipo de productos, el peso de la realización descansa sobre los intérpretes. La protagonista absoluta es Emily Watson, que una vez más demuestra desde mi punto de vista que es una excelente actriz, que con sobriedad y pocas palabras transmite mucho en pantalla. Tras ella, compartiendo muchas escenas está Dominic West que la acompaña muy bien, haciendo creíble el tipo de criminal que se nos quiere presentar. Notables actuaciones también, la breve pero matizada de Monica Dolan y las de los diversos miembros de la policía o de la familia de Leach que aparecen con menos frecuencia en pantalla. En otros aspectos de la realización, la producción es sobria pero adecuada, presentándose una reproducción del ambiente de la época y de los lugares muy bien conseguida, y filmándose todo el conjunto con gran oficio. Como ya he dicho se podría ver como un largometraje y no desmerecería nada de muchos de los dramas que en estos momentos llegan a la gran pantalla.

Como conclusión, una serie que puede ser recomendable, que dudo que llegue a las televisiones españolas si no es en algún canal minoritario, pero que es una demostración palpable de que los británicos puede que sean quienes hacen los mejores productos de ficción televisiva, apoyándose en su aparentemente inagotable cantera de excelentes intérpretes.

Embankment Gardens - Chelsea

No conozco Gloucester, así que para dar un ambiente británico pasearemos por los Embankment Gardens en el "borough" de Chelsea, en Londres (Canon Digital Ixus 400).

[TV] Algunas cosas que pasan por la tele,… o por lo menos por mi tele

Televisión

Se podrían hacer muchos comentarios en estas fechas sobre novedades en la series de televisión. Al fin y al cabo, en los EE.UU. están en plena vorágine de estrenos de nuevas temporadas y nuevas series. Pero, bueno,… dejaremos pasar un poco de tiempo antes de comentar nada al respecto. Dejaremos reposar las cosas. Sin embargo, hay algunas cosas que comentar. Algún fin de temporada, algún comienzo destacado, alguna sorpresa,… En cualquier caso, inserto foto a continuación, para dar tiempo al lector de esta entrada a considerar la conveniencia de seguir leyendo, porque el texto puede desentrañar el argumento de alguna de las series. Como dice mi muy querida River Song,… Hello, sweeties! Spoilers!

South Kensington (London Tube)

Alguna de las escenas más emotivas de una de las series de hoy sucede en un estación de tren británica; en la imagen, la bonita estación de South Kensington, del metro londinense (Fujifilm Finepix F10).

Fin de temporada, la 4ª, para Eureka

Y parece que es la penúltima. Esta es una serie de ciencia ficción que se caracteriza básicamente por su carácter amable. Tiene mucho más de comedia que de drama, desde luego. Un producto más que adecuado para pasar un rato agradable con las aventuras del sheriff normal, en un pueblo de científicos friquis e inadaptados en gran medida. Con alguna que otra excepción, claro. En esta temporada, además del apuro de turno de cada episodio, hemos visto como se preparaban para ir a Titán, el mayor satélite de Saturno. Pero claro, las cosas no podían ir relajadas, y nos han dejado con un cliffhanger de los gordos, de los que son propios de estas series, y a esperar toca. La serie finalizará el año que viene. Parece que hay previsto un especial de navidad, y luego 12 episodios que cerrarán la serie. Prometen que, ya que será una temporada cortita, los episodios tendrán gran calidad. Pues nada. Los despediremos como merecen. A mí me han entretenido mucho.

Sorpresa al final de lo que parecía un capítulo de transición en Doctor Who

Pues no. No te puedes despistar con las aventuras del Doctor. Y lo que parecía un entretenido aunque típico capítulo de transición en las aventuras del último de los  Señores del Tiempo, se ha convertido en un capítulo trascendente. Porque han mandado a la mejor compañera que le conozco a casa. A Inglaterra, a llevar una vida común y corriente. Hace un tiempo anunciaron que en la próxima temporada se contaría con la participación de Karen Gillan en la serie. Pero o se produce algún cambio que indique que vuelve a ser compañera del Doctor o serán apariciones esporádicas o recurrentes, pero no continuas. Para mí un problema. Porque el personaje de Amy Pond ha aportado mucho a la serie. Desde mi punto de vista, sólo Alex Kingston con su River Song da más salsa a los episodios de la veterana producción británica. Y parece que la presencia de esta está garantizada en el final de temporada, por lo menos. Pero ya veremos qué pasa en un futuro. Estoy un poco mohíno con el tema. Qué queréis que os diga.

No. No me he olvidado que la misma peripecia le a pasado al personaje de Rory. Pero es que este no me importa que desaparezca. Por dos motivos. Porque nunca me ha parecido que aportase mucho, y porque quiero a Amy para mí solo.

Downton Abbey y la primera guerra mundial

Sí. Ha vuelto Downton Abbey. Indudablemente una de las mejores series que se pueden ver en estos momentos en televisión. Desde mi humilde punto de vista claro. Punto de vista compartido por muchos espectadores, y por quienes han premiado a la serie en los Emmys. Pues bien, si las últimas escenas de la primera temporada nos dejaban con la declaración de guerra del Reino Unido al Imperio alemán  en 1914, en una de las habituales elipsis de la serie, esta vez especialmente prolongada, nos devuelve a las vidas de los Crawley al final de la ofensiva del Somme, en el otoño de 1916. No voy a comentar ahora las nuevas (y viejas) tramas que han aparecido entre esta aristocrática familia y su batallón de servidores y adláteres. Simplemente, que parece que el conflicto mundial ha de marcar notablemente el devenir de estos personajes. Cada vez me interesa más la historia de esta terrible guerra. Próximamente, quizá mañana, comentare de forma amplia el último libro que he terminado de leer y que trata de esta guerra. Me ha impresionado mucho.

Volviendo a la serie, creo que me estoy «enamorando» definitivamente de Mary Crawley. Es clasista, caprichosa, egoísta, voluble, estirada, metapija,… Pero que clase tiene la condenada. Y cuando está encantadora…

Glastonbury Abbey

Glastonbury Abbey; no es la misma "abbey" que la de Downton,... pero también es un sitio mono (Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

[Breve con foto – TV] Archer, ¿agente secreto?

Televisión

En el repaso que hice hace un par de días de temporadas de series televisivas que he terminado de ver recientemente, me dejé una en el tintero. La segunda temporada de Archer. Reconozco que si bien la primera temporada sólo me despertó alguna sonrisa de vez en cuando, la segunda, que terminó el martes pasado en Canal+, me ha divertido bastante más. Creo que todos los absurdos personajes de esta imposible agencia de espionaje han aportado su granito de arena a esta diversión. El cachondeo, el sexo absurdo, el politiqueo todavía más absurdo, el reírse de los tópicos del género jamesbondiano ha estado más conseguido. Y yo me he divertido. A esperar la siguiente temporada de esta serie recomendada sólo para audiencias adultas entre otras cosas por su actividad sexual explícita. ¡Pero si son dibujos animados! Y de verdad. No es para tanto. Que ni siquiera sacan el dibujo de un pezón.

Arche de la Defense

La Defense de París; París es la sede de ODIN, la organización de espionaje rival de ISIS, a la que pertenece Archer y cuya sede está en Nueva York (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

[TV] Finales de temporada: ciencia ficción, fantasía y humor,… todo mezclado

Televisión

Se acerca el final del verano. Y con él, van llegando a su fin algunas series de televisión de las que se ha podido disfrutar, más o menos, durante los meses de calor. En los últimos días, han terminado temporada tres de ellas. Muy distintas. Las tres tienen un componente de ciencia ficción o fantasía. Y humor. Que no falte. Por lo menos en dos de ellas. Os lo cuento.

Torchwood: Miracle Day

De las tres es la que más ciencia ficción maneja, y menos humor. Aunque tiene sus puntitos; que algo le tenía que quedar de su origen como spin off de Doctor Who. Tras la evolución de la serie  que ya comenté hace un año aproximadamente, el instituto clandestino británico encargado de proteger la tierra de agresiones alienígenas, quedaba reducido a dos integrantes. El inmortal Jack Harness (John Barrowman) y las dinámica policía galesa Gwen Cooper (Eve Myles). Y sin instalaciones desde las que actuar. Pero de repente sucede algo milagroso. En el mundo, deja de haber muertes. Lo que levanta las sospechas de algunos agentes de la CIA. Que acabarán como compañeros de la pareja de Tochwood. Hay que descubrir lo que pasa y restaurar la normalidad.

Como he leído en algún sitio, en esta temporada hemos visto como nacía una distopía. Sobre la base de un hecho aparentemente positivo, la inmortalidad de los seres humanos, se va construyendo una sociedad con una ética torticera, distorsionada, y muy deshumanizada. Y esto es básicamente interesante.

En su conjunto, la temporada de 10 capítulos ha sido interesante, pero quizá excesivamente larga. Y no siempre han encajado bien los estilos de hacer de los británicos «torchwoodianos» con los americanos de la CIA. En cualquier caso, entretenida. Veremos cuando nos anuncian si siguen y cómo siguen.

En la cima de Mount Snowdon

En homenaje a esa galesa de armas tomar que es la Gwen Cooper (Eve Myles) de Torchwood, hoy acompaño con una serie de imágenes de tierras galesas. Por ejemplo, de la cima del Mount Snowdon, al norte del país céltico (Canon EOS D60, Tokina AT-X Pro 12-24/4).

Futurama – 6ª temporada

Por que sea un cachondeo y de dibujos animados, no vamos a quitarle el calificativo a esta divertida serie de «ciencia ficción». Tiene muchas más referencias a la ciencia, tanto la real como la de ficción, como los más sesudos productos del género. Y encima sigue siendo muy divertido seguir las andanzas de Fry, Leela, Bender, el profesor Fansworth, Amy Wong, Hermes, Zoidberg, y demás. Es cierto que quizá no tenga la frescura de las primeras temporadas, pero en cualquier caso es una buena excusa para 20 minutos de entretenimiento y cachondeo. Esperando con impaciencia el regreso.

Playas en Tenby

En la otra punta del país de Gales, en el sur, la gente pasea por las tranquilas playas de Tenby (Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM).

True Blood – 4ª temporada

Desde luego, pasamos al terreno de la fantasía. Pero hace tiempo que me resisto a encuadrar este batibuurrillo de vampiros, hombres lobos, hadas, brujas y demás seres sobrenaturales, como otra cosa que no sea una serie de comedia desmadrada. Porque todo lleva a un profundo cachondeo y notoria hilaridad. Reconozco que esta es una de mis aficiones culpables. Ya me he planteado varias veces el dejar de ver la historia de la histérica de Soockie Stackhouse (Anna Paquin) y toda su corte de personajes naturales y sobrenaturales, pero en cualquier caso demenciales. Es cierto que salvo en algún momento puntual, las brujas de este año no han llegado a los extremos gores y excesivos que se han podido ver en las temporadas anteriores. Pero lo esencial ha estado ahí. Sangre, sexo, y tramas demenciales de relaciones entre los personajes que te hacen alucinar en chiribitas. Serie válida para dejar las neuronas en posición de mínimo gasto energético durante una hora. Y echar risas.  Porque si te lo tomas en serio, lo único sensato es dar al botón de apagado del televisor. Lo mejor sigue siendo los títulos de crédito. Y bueno, en el episodio final, la espectacular caracterización de la mema de Jessica (Deborah Ann Woll) como una traviesa caperucita roja vampírica. Seguro que todos los espectadores masculinos de las serie le han perdonado lo cargante que ha resultado ser hasta ese momento. Aunque no más cargante que la protagonista y algunos otros personajes. Pero es así esta serie. Si lo quiere lo coges y si no lo dejas.

Cementerio en la catedral de St David's

Mucha muerte, mucho muerto viviente, mucho cementerio en las series de hoy, así que me despido con las lápidas del cementerio de la catedral de St David's (Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM).

[Cine/TV] Dramas de época,… o los adoras, o los odias

Cine, Televisión

En realidad, a mí me suelen gustar. Pero cuando no me gustan… puagg. Voy a incluir, quizá de forma indiscriminada, bajo el epígrafe drama de época una serie de productos, muchos de los cuales también podrían ser denominados como dramas históricos, pero que reunirán una serie de características comunes. Luego veremos cuáles son. Aunque originalmente se concibieron para el cine, acabaron teniendo gran éxito como series de televisión, ya que muchas veces se mezclaban hábilmente, hasta el punto de hacerse indistinguibles, salvo por el vestuario, con otro género de gran aceptación popular; el culebrón.

Fue el año pasado cuando volví a sentir un interés manifiesto por los dramas de época. Y todo se debió a una serie que ya comenté en su momento con razonable extensión, Downton Abbey. Recientemente se ha anunciado su segunda temporada de ocho episodios, que empezará el 18 de septiembre, y a la que se añadirá un especial de navidad. Curiosamente, es uno de los anuncios televisivos que más ilusión me ha hecho recientemente. El caso es que este anuncio me ha hecho reflexionar sobre este género. Veamos sus características principales.

Quizá el castillo de Warwick sea excesivo como mansión para un drama de época, pero sólo por poco (Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM).

Romance y/o Sexo

Tradicionalmente, romance. En todo drama de época que se precie debe haber notorias historias de amor, con más o menos pasión carnal acompañante, a ser posible tortuosas y en no pocas ocasiones imposibles para sus protagonistas. Quizá, los paradigmas de estos romances puedan ser las adaptaciones de las novelas de Jane Austen o, más tormentosas, las de las hermanas Brontë. En los últimos años, sin embargo, el tono de los romances han subido notoriamente de tono, y se han empezado a realizar dramas históricos con contenidos abiertamente sexuales o eróticos. Productos como Los Tudor, Roma o Los Borgia (no confundir con el largometraje español del mismo título, de calidad lamentable), son los exponentes más claros. Si los basados en el romance tenían como público diana predominante el femenino, con la introducción de desnudos frecuentes o representaciones más explícitas del acto sexual parece una obviedad si decimos que se quiere atraer al público masculino.

Foro Romano

La Roma imperial siempre ha sido un lugar idóneo para situar los más truculentos dramas de época (Canon EOS 40D, EF 50/1,8).

Intriga política y/o familiar

O las dos juntas. Conspiraciones, traiciones, luchas por el poder, bien sea en el ámbito del gobierno de los estados o los imperios, o en el de las grandes mansiones de los terratenientes británicos. Es muy difícil establecer un paradigma para este tipo de situaciones, por su abundancia. Aunque a mí, el que me viene con más frecuencia a la mente fue la maravillosa adaptación del Yo, Claudio de Robert Graves. En los más sencillos, la cosa está clara. Pronto se definen quienes son «los buenos», aquellos personajes con los que sufrimos y cuyo bienestar y final feliz anhelamos, y «los villanos», traicioneros de torva mirada que se encargarán durante los capítulos que sea de poner trabas al «comieron perdices» que el espectador espera. En los más elaborados, el maniqueísmo se diluye. Nadie es exactamente «bueno» o «malo», aunque indudablemente al espectador se le ofrece un opción clara hacia la que dirigir sus simpatías. Obviamente, estos son más interesantes. O todavía más interesantes, cuando «el villano» tiene una personalidad más atractiva que los buenos. Dejando aparte la presencia de la princesa Flavia (Deborah Kerr), siempre me ha gustado mucho más el traidor Rupert de Hentzau (James Mason), que el estirado Rassendyll (Stewart Granger) en ese cruce entre el drama de época y el cine de aventuras que es El prisionero de Zenda.

Ambientación y vestuario

Los dos elementos anteriores son fundamentales en el drama de época, pero no son suficientes para definirlo. Es necesario que además nos transporte a momentos y lugares históricos en los que la ambientación y el vestuario sean específicos y definitorios. Los hombres habrán de manifestar una elegancia sobria y las mujeres vestirán maravillosos vestidos y tocados. Todos estarán guapísimos. Y se moverán por decorados naturales o habitacionales de ensueño. Salvo que nos metamos, claro está, en las más oscuras estancias de las clases bajas o de los pillos. Aunque esto último será casi siempre de paso o de modo circunstancial. El ser humano necesita soñar una vida mejor, y para ello no hay nada como permitirle imaginarse recorriendo las estancias de Gosford Park, por ejemplo, o de la mencionada Downton Abbey. La precisión histórica no es de rigueur, aunque desde mi punto de vista aconsejable. En este sentido, tengo la sensación que de los dos grandes países productores de dramas de época, los británicos son más rigurosos que los norteamericanos, aunque eso sí, siempre y cuando salgan ganando en comparación con otros pueblos o naciones, que siempre mostrarán comportamientos más o menos risibles. Especialmente si son franceses. Es lo de menos, ante todo, los dramas de época tienen que ser bonitos. Muy bonitos.

Berliner Dom

El Berlín prusiano fue uno de los escenarios de Barry Lyndon, de la que os hablé hace pocos días (Panasonic Lumix LX3).

Lo cierto es que si una producción cinematográfica o televisiva de ficción tiene los tres elementos mencionados en cantidades suficientes y adecuadas, será difícil que a poco que la historia que se cuente sea mínimamente interesante no encuentre un público interesado. Son historias que nos sacan de nuestras rutinas, y nos elevan de nuestras prosaicas vidas a escenarios de ensueño que parecen destinados sólo a unos pocos privilegiados. Como ya he dicho al comienzo de esta entrada, me suelen gustar los dramas de época. Pero reconozco que cuando no aciertan con la historia y los caracteres, también son las producciones cinematográficas o televisivas que más acabo detestando. Es una lástima también que pertenezca a un país donde este género suele estar mal concebido y realizado. O bien está concebido como culebrón puro y duro, o bien carece de la fuerza argumental necesaria para interesar al espectador.

En fin. Ya vale de rollo. De momento, estos días, me estoy dedicando a ver de nuevo los estupendos siete capítulos de la primera temporada de la vida de los Grantham/Crawley. Nos prometen que en la segunda los veremos inmersos en las vicisitudes de la Primera Guerra Mundial. Este es un conflicto que se está empezando a poner de moda. Se anuncia una película de Spielberg al respecto. Y para el que faltan menos de tres años para conmemorar (celebrar no me parece el verbo adecuado) el centenario de su comienzo.

Recomendación musical

Todo drama de época que se precie ha de ir acompañado de una banda sonora que lo caracterice. Todavía me viene a la memoria con frecuencia la música de los títulos de crédito de Yo, Claudio, compuesta por Wilfred Josephs. Tambien la música de John Lunn para Downton Abbey es notable, sin duda. Pero en los últimos años, fue la banda sonora de Expiación, por Dario Marianelli, la que me pareció que tenía una fuerza y una calidad fuera de lo habitual.

Georges Sand

No podemos olvidar a la capital francesa como escenario de los dramas de época. ¿Acaso no recordamos las admirables "Amistades peligrosas"? Y los jardines del Luxemburgo parecía un lugar apropiado tanto para las citas amorosas como los duelos de capa y espada (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

[Breve con foto] Algo de cine, algo de televisión, algo de fotografía

Cine, Televisión

Este fin de semana, mis ratos de ordenador se dedican más a actualizar mis paisajes sin figura que a otra cosa. Además de alguna cosa reciente, cosas de 2009. Pero además de salir algún rato a tomar un chisme con gente, me ha dado tiempo a ver algo de cine en televisión y algo de televisión sin más.

À bout de souffle (Al final de la escapada): Jean-Luc Godard siempre se me atraganta un poco. Pero no deja de tener interés esta historia de amor y crimen entre Jean-Paul Belmondo y Jean Seberg. La pena es que TCM clásico no incluya los subtítulos en la versión original en francés, y el uso frecuente de jerga me hace muy difícil seguir la película en ese idioma. Interesante banda sonora muy jazzy de Martial Solal.

Let’s Kill Hitler (Doctor Who): Lo dicho. Ha vuelto el Doctor para terminar temporada. Y con muy buen tono. Y alguna sorpresa. Mucho protagonismo de River Song (Alex Kingston), lo cual siempre es buena noticia. Cuando termine la temporada ya comentaré.

Tarde otoñal en el Parque Grande de Zaragoza hace un par de años (Canon EOS 40D, EF 50/1,8).

[Breve – TV] Cinema Verite (TV 2011)

Televisión

Cinema Verite (TV 2011) – IMDb.

Largometraje para la televisión en el que se cuenta la historia del rodaje y realización del primer reality show para televisión, An American Family. En este pretendido documental, se siguió las veinticuatro horas del día a los miembros de la familia Loud durante un cierto tiempo. Pretendía ser un fiel reflejo de una familia americana, pero se dedicó a destapar los trapos de la familia, lo cual provocó la ruptura del matrimonio y que en un principio se produjera un rechazo notable del público a esta familia. Aunque luego se rehicieron. El largometraje no esta del todo conseguido, pero es interesante ver las interpretación de la siempre guapa Diane Lane, de Tim Robbins y de James Gandolfini.

[TV] The Sinking of the Laconia

Historia, Televisión

Leí recientemente una recomendación sobre esta miniserie británica de la BBC, sobre el incidente del RMS Laconia. Un incidente muy discutido por las potencias beligerantes y que cambió para mal algunas de las formas de hacer la guerra, ya de por sí bastante dañadas en el tremendo conflicto que supuso la segunda guerra mundial.

Aviso: los comentarios que siguen a continuación pueden desvelar hechos fundamentales del argumento que un potencial televidente preferiría descubrir por si mismo durante la visualización de la miniserie. En otras palabras,… ESPOILERS.
Vasa

Hace milenios que los seres humanos llevan su afán de muerte del prójimo a los mares; a veces fracasan como cuando se les hunden los barcos apenas botados. Como el Vasa, que sólo se cobró las vidas de los marineros que llevaba a bordo cuando zozobró - Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH.

Hechos históricos

Este fue un barco transatlántico de la compaía Cunard White Star que al comenzar la guerra en 1939 fue requisado por la marina real británica para se reconvertido en un mercante armado con 14 piezas artilleras, apto para el transporte de tropas.

El 12 de septiembre de 1942, el buque fue torpedeado y hundido por el submarino alemán U-156 no lejos del ecuador y de las costas occidentales africanas. Llevaba varios meses de travesía, ya que había partido meses antes de Suez transportando fundamentalmente 1800 prisioneros italianos, guardados por una compañía de soldados polacos, así como soldados británicos de permiso, y algunas decenas de civiles, que junto con la tripulación habitual se dirigía a Gran Bretaña.

Tras el hundimiento del barco, el submarino alemán emergió para recabar información de posibles oficiales del navío siniestrado. Al constatar la existencia de personal civil, mujeres y niños entre ellos, entre los náufragos, decidió realizar actos de salvamento de los mismos. Además de agrupar cuantos botes salvavidas pudo, acogió en sus cubiertas un número de náufragos, emitió una llamada codificada invitando a una tregua entre los buques de distintas nacionalidades que pudieran colaborar en el rescate. También exhibió bandera de la cruz roja, para indicar que desde ese momento no se encontraba en misión militar.

Sin embargo, la enorme desconfianza entre las partes hizo que nadie se sumara con decisión a las acciones de rescate, y en un momento dado, un bombardero norteamericano con base secreta en la isla de Asunción, bombardeó al submarino y a los botes de náufragos. Ante esta circunstancia, el comandante alemán ordenó la expulsión de los náufragos del sumergible, y cortó amarras con lo botes salvavidas, dejando a sus tripulantes a sus propios medios. Muchos de estos murieron antes de ser rescatados.

Hay estimaciones que dicen que en caso de colaboración en el rescate, los supervivientes pudieron haber sido el doble de los que fueron. Además, otra consecuencia fue una orden del almirantazgo alemán por la cual se prohibía a los comandantes de sus barcos el iniciar acciones de rescate. O sea, más muertos evitables en los años subsiguientes. Nadie quiso aceptar responsabilidades en la catástrofe. Todos se escudaron en tecnicismos o en los literalismos de la Convención de Ginebra para justificarse a sí mismos.

Submarinos de bolsillo en el museo marítimo

Pequeños submarinos de bolsillo en el museo marítimo de Hamburgo; los alemanes, por sus debilidades en otras aspectos de la guerra marítima siempre han tenido afición a los sumergibles - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

La narración televisada

Básicamente la miniserie de dos capítulos de casi hora y media de duración cada uno narra lo anterior, con pocas variaciones o ninguna. Sin embargo, introduce elementos novelados, de ficción, para dar interés humano a los hechos. Los tres personajes principales son el comandante del sumergible alemán, el Kapitänleutnant Werner Hartenstein (Ken Duken), el tercer oficial del Laconia Thomas Mortimer (Andrew Buchan), y la refugiada de origen angloalemán Hilda Smith (Franka Potente). El primero de ellos fue un personaje histórico real, los otros dos son personajes de ficción basados en determinados aspectos de personajes reales que viajaban en el buque siniestrado. No obstante, es un drama coral con muchos otros personajes, muchos de los cuales tienen momentos de protagonismo a lo largo de las casi tres horas que dura en total la narración.

Junto con el relato relativamente fiel de lo acontecido, la narración televisiva introduce elementos de drama personal para fomentar la simpatía o antipatía hacia los personajes. Los maltratos de los prisioneros polacos de manos de los guardias polacos, el fatalismo del capitán del buque británico, el telegrama con la noticia de la muerte en un bombardeo de la familia de  Mortimer, la historia de Hilda de porqué está embarcada de tapadillo en el buque inglés siendo alemana, el destino de la niña bebé, aparentemente su hija, que acompaña a Hilda, etcétera.

Más allá de juzgar los hechos históricos, la necedad de quienes toman decisiones en tiempo de guerra, más allá que la necedad de la propia guerra, esta producción realizada con el oficio y maestría propio de los británicos, y con la muy estimable interpretación de un reparto a medias británico a medias alemán, se encamina más bien a dar un mensaje de optimismo sobre las reacciones del ser humano, capaz de vencer los odios ancestrales en momentos de apuro y mostrar su solidaridad. Muy buen rollo entre las gentes de buena voluntad aunque quienes dirijan el mundo sean unos cretinos.

Impresión personal

Ya he dicho que la serie está muy bien hecha y muy bien interpretada. Hay oficio a raudales en este drama histórico, y ya sólo por eso merece la pena ser visto. No parece que esté prevista su emisión por ningún canal nacional, así que habrá que acudir a medios alternativos si alguien está interesado.

Sin embargo, a mí me cuesta tragarme el mensaje buenrollista que me están vendiendo. Yo me imagino que las cosas tuvieron que ser mucho más difíciles y tensas. Que semejante acumulación de buenos tíos y chicas majas no pudo darse tan fácilmente. Y sobretodo, creo que sí había margen para realizar una narración crítica con los criterios bajo los que se hace la guerra entonces y ahora. La intrínseca falta de humanidad que hay asociada a la guerra. No sé que pasaría por la cabeza del comandante del submarino alemán. Murió en 1943 con toda su tripulación cuando el sumergible zozobró bajo el ataque con cargas de profundidad de un bombardero americano. Pero a lo que sucedieron los hechos ya había mandado al fondo del mar a varios miles de personas y estaba encantado de seguir haciéndolo. Es difícil creerse el buen rollo cuando has hecho eso y estás dispuesto a serguir haciéndolo. Igual que me resulta difícil de creer que si eres una refugiada alemana, perseguida por los nazis, uno de cuyos submarinos acaba de mandar al fondo del mar a tu sobrina, la única familia que te queda, acabarás despidiéndote de sus oficiales con un beso en la mejillo. Oiga. No me lo trago.

O a lo mejor es que me he vuelto muy misántropo, muy escéptico y muy desconfiado. Que cada cual se quede con lo que quiera. Lo mejor para que cada uno lo juzgue es verlo. Y eso está bien.

Recomendación musical

Sigo con Natalie Merchant. Ahora la escucho como solista de los 10.000 maniacs. Más pop. Me gusta menos. Aunque los califican como rock alternativo. Sea lo que sea eso.

AF Chapman

El caso es que los barcos pacíficos, como el af Chapman en Estocolmo, han llegado a ser objetos realmente bellos; lástima que algunos hayan disfrutado destruyéndolos - Leica D-Lux 5

[TV] Final de temporada para Mary y Neil

Televisión

Un par de series de las que sirven para entretener las tardes veraniegas han llegado a su final de temporada en la primera quincena de agosto. No son series de campanillas, con gran nivel artístico, o muy originales. Pero son series muy entretenidas. Que no es poco.

Mary Shannon se nos preña en In Plain Sight

La cuarta temporada de esta serie sobre las aventuras de dos U.S. Marshals en Albuquerque (Nuevo Méjico) ha estado marcada por el embarazo de su personaje protagonista. Embarazo no exactamente deseado, pero que supongo que ha ido a la par que el de la actriz que lo interpreta, Mary McCormack. Por lo demás, la consabida serie de casos de testigos protegidos que dan más mal que ni sé, el ligue del fiel Marshall (Frederick Weller) con una guapa y dicharachera policía (Rachel Boston), la familia de la «prota» que ha dado menos mal salvo al final, y poco más. Una temporada más anodina de una serie que a pesar de todo entretiene por la buena química de sus protagonistas. El final no ha sorprendido. Mary se ha puesto de parto. Supongo que al año que viene, que se ha anunciado será la última temporada de la serie, nos presentarán al neonato.

Las dudas de Neil Caffrey en White Collar

Dos han sido los hilos conductores de la temporada de esta animada serie que cuenta con la innegable ventaja de que todos sus protagonistas son simpáticos, guapos y listos. Que para cornadas, ya está la vida. Por un lado, el «tesoro» del submarino alemán que nuestro pícaro protagonista Neil (Matt Bomer) y su amigo y colega Mozzie (Willie Garson) no han podido mover, por estar el «trajeado» Peter Burke (Tim DeKay) con la mosca detrás de la oreja al respecto. Por otro lado, la aventura romántica de Neil con la guapa Sara (Hilarie Burton). La cuestión es que tras una serie de entretenidos episodios, la amistad que ha ido naciendo entre Neil y Burke se ha visto estresada por los acontecimientos de final de temporada, al mismo tiempo que se ha venido abajo el romance mencionado. Cliffhanger a final de temporada que involucra a la simpática Mrs Suit (Tiffani Thiessen), como la llamaría Mozzie. En cualquier caso, un producto muy entretenido y agradable de ver cuando no tienes ganas de pensar mucho, y ver chicas (o chicos) guapas (o guapos).

Actualización: Parece que la temporada de White Collar no está terminada, sino que está interrumpida hasta enero. Para el caso, es lo mismo.

Naturaleza de Djurgården

Uno puede disfrutar de la naturaleza en pleno Estocolmo, como por ejemplo, en los jardines de Naturaleza de Djurgården - Leica D-Lux 5

[Breve – rugby y TV] Estoy contento… con las cosas que pasarán por mi tele…

Deporte, Televisión
  1. Si. No soy muy aficionado a los deportes en televisión. Pero poco a poco voy afianzando algunas citas ineludibles. Ha comenzado el Tres Naciones de rugby. En el primer partido los australianos les han dado un buen repaso a los sudafricanos. En cualquier caso, hasta finales de agosto, un partidico de buen nivel a la semana. Y en septiembre, la Copa del Mundo… No sé. Siempre me da miedo ver mucho de un deporte que me entretiene. Corro el riesgo de cansarme.
  2. En una multitudinaria reunión de frikis en los EE.UU. han dicho que la «escocesa» Amy Pond (la escocesa Karen Gillan en la vida real) volverá en la séptima temporada de Doctor Who. Algunos timoratos habían dicho que no. Vale. Siguen los alicientes para seguir viendo la británica serie de ciencia ficción y fantasía. Sólo falta que Escocia haga buen papel en la mencionada Copa del Mundo,… y me cambio de nacionalidad. No antes de que se liberen del yugo inglés. Claro. Que mi herencia genético-histórica me impide confraternizar (demasiado) con la «pérfida Albión«.

N.B.: Es una lástima que un término tan arraigado en la Hispania carpetovetónica como pérfida Albión fuera acuñada por un francés. Aunque fuera de origen hispano.

[TV] Luther y otras propuestas veraniegas

Televisión

No mucha cosa ha decir verdad. No encuentro este año muchas nuevas ofertas de series televisivas. Algunas clásicas como Weeds y True Blood, o menos clásicas pero también valores seguros como The Big C. Entretenimientos detectivescos con ladrones de guante blanco en White Collar, o entretenimiento ci-fi como la siempre divertida Eureka. Y Futurama que anda por ahí, aunque alejada de su frescura de antaño. Quizá la serie que hasta el momento más expectación me despierta en este verano es Torchwood después de su cambio de estilo y ritmo en la tercera temporada. Pero ya veremos. No ha empezado mal, pero ya veremos. De todas ellas hablaremos más despacio cuando vayan terminando temporada.

Un par no han aguantado. De las que empecé a ver pensando que me gustarían. Por ahí había una de abogados, que después de un piloto entretenido, acabó aburriéndome mucho. Y otra de invasiones marcianas, que no estaba mal pero que tampoco encontré ningún interés en seguir. No sé. Me recordó a un montón de cosas que ya se han hecho o se están haciendo. Tenía sus cosas de V, de The Walking Dead, de… no sé. Es como si ya la hubiese visto o se pudiese predecir.

Pero la que ha tenido un paso fugaz, por ser tan solo cuatro episodios, ha sido la segunda temporada del detective británico Luther. Dos casos de unos asesinos malísimos, a dos episodios por caso, más una trama transversal a propósito de una prostituta adolescente, que nos muestra el lado peligroso por el que se mueve el protagonista. Ha estado entretenido. Pero sin más. Y es muy poco para una serie que nos prometía mucho. Una de las principales decepciones ha sido que apenas hemos tenido interacción entre el detective protagonista, Luther (Idris Elba), y la psicópata que tanto juego dio en la primera temporada, Alice (Ruth Wilson), y que tanto prometía para la siguiente. Pero tan apenas ha salido, sólo un poco en los dos primeros capítulos de la temporada. Y esto ha convertido una serie que prometía en otra bastante más normalita. Se puede ver, pero…

En fin, como tengo por ahí alguna temporada en reserva, que no he visto, más una nueva revisión de otro par de ellas, tampoco me aburro.

Y además estoy muy entretenido con mis fotos de vacaciones.

Recomendación musical

Un álbum de Lee Morgan. The Sidewinder. LLevo toda la semana escuchándolo constántemente.

Hafencity

En bici, por los puentes y pasarelas de Hafencity, Hamburgo - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

[TV] Game of Thrones

Televisión

Primer día postviaje de vacaciones. Y anoche, mientras descansaba del viaje de regreso, me puse a ver el último capítulo de la serie Game of Thrones (la he visto en versión inglesa subtitulada, en castellano se titula Juego de Tronos). Esta serie está basada en la saga de literatura del género fantástico medieval denominada Canción de hielo y fuego. Que parece ha tenido un éxito notable en los últimos tiempos. No he leído nada de esto. Siempre he dicho que ya tuve en su momento suficiente con El Señor de los Anillos, para andar enredando con las imitaciones más o menos afortunadas.

Nos encontramos en un mundo alternativo, con dos continentes, uno occidental y otro oriental, y con un ciclo estacional muy extraño ya que los periodos invernales o estivales no duran meses sino años. En principio todos los personajes son humanos, aunque se insinúa la existencia de otros personajes fantásticos. Por ejemplo, los dragones. Hay tres tramas interrelacionadas que transcurren en paralelo. Por una lado, la lucha por el poder entre diversos señores del continente occidental, tras la muerte del último rey. Por otro lado, la odisea para volver a su lugar de origen de la descendiente de un antiguo rey derrocado, exiliada entre gentes guerreras y salvajes en el continente oriental. Y finalmente, la amenaza que suponen los pobladores del extremo septentrional, más allá del muro de hielo construido para enfrentarla. La diferencia fundamental desde mi punto de vista respecto a otros productos similares, es que está orientado a un público más adulto, con más violencia, más sexo, y diversos tabúes, relacionados con este como el incesto u otras pequeñeces similares.

Cuando vi el primer capítulo no me dijo gran cosa, y no me enganché. Pero cuando la comenzaron a emitir en Canal+, le di una segunda oportunidad, y he de decir que no me arrepiento en absoluto. Porque conforme empecé a ver más capítulos, empecé a encontrar una historia bien ligada, compleja pero no imposible de seguir, con personajes no excesivamente planos. No nos engañemos. Hay unos malos que son muy malos, y unos buenos, razonablemente buenos y nobles. Y otros que no sabemos. Pero sin entrar en simplezas. La cuestión es que te enganchas.

No voy a entrar ahora en hablar de su extenso reparto que se puede consultar en el enlace en IMDb que he puesto antes. Decir que la interpretación es bastante más que razonable, aunque lamentablemente alguno de los protagonistas no volverá a aparecer más. Cosas de las intrigas. No daré pistas para quien no sepa la trama. Y en cuanto a la producción, es bastante buena, con una excelente ambientación, y con efectos digitales cuando vienen al caso que no cantan gran cosa. En fin. Que ya tengo ganas de ver cómo sigue. Mi pregunta interior en estos momentos es… ¿dedico el verano a ir leyendo la saga, o paso del tema y me entero de lo que pasa por la tele? Aunque se habla de que podrían ser siete u ocho temporadas de serie. No sé.

Reeperbahn (St. Pauli)

Ya que nos ponemos medievales... "Honi soit qui mal y pense"... ¿Qué demonios pinta el lema de la Orden de la Jarretera en un garito de la Reeperbahn, en St. Pauli, calle de perdición de Hamburgo? Seguro, que aquí también hay damas que pierden la liga... - Leica D-Lux 5