[TV] Final de temporada para Mary y Neil

Televisión

Un par de series de las que sirven para entretener las tardes veraniegas han llegado a su final de temporada en la primera quincena de agosto. No son series de campanillas, con gran nivel artístico, o muy originales. Pero son series muy entretenidas. Que no es poco.

Mary Shannon se nos preña en In Plain Sight

La cuarta temporada de esta serie sobre las aventuras de dos U.S. Marshals en Albuquerque (Nuevo Méjico) ha estado marcada por el embarazo de su personaje protagonista. Embarazo no exactamente deseado, pero que supongo que ha ido a la par que el de la actriz que lo interpreta, Mary McCormack. Por lo demás, la consabida serie de casos de testigos protegidos que dan más mal que ni sé, el ligue del fiel Marshall (Frederick Weller) con una guapa y dicharachera policía (Rachel Boston), la familia de la «prota» que ha dado menos mal salvo al final, y poco más. Una temporada más anodina de una serie que a pesar de todo entretiene por la buena química de sus protagonistas. El final no ha sorprendido. Mary se ha puesto de parto. Supongo que al año que viene, que se ha anunciado será la última temporada de la serie, nos presentarán al neonato.

Las dudas de Neil Caffrey en White Collar

Dos han sido los hilos conductores de la temporada de esta animada serie que cuenta con la innegable ventaja de que todos sus protagonistas son simpáticos, guapos y listos. Que para cornadas, ya está la vida. Por un lado, el «tesoro» del submarino alemán que nuestro pícaro protagonista Neil (Matt Bomer) y su amigo y colega Mozzie (Willie Garson) no han podido mover, por estar el «trajeado» Peter Burke (Tim DeKay) con la mosca detrás de la oreja al respecto. Por otro lado, la aventura romántica de Neil con la guapa Sara (Hilarie Burton). La cuestión es que tras una serie de entretenidos episodios, la amistad que ha ido naciendo entre Neil y Burke se ha visto estresada por los acontecimientos de final de temporada, al mismo tiempo que se ha venido abajo el romance mencionado. Cliffhanger a final de temporada que involucra a la simpática Mrs Suit (Tiffani Thiessen), como la llamaría Mozzie. En cualquier caso, un producto muy entretenido y agradable de ver cuando no tienes ganas de pensar mucho, y ver chicas (o chicos) guapas (o guapos).

Actualización: Parece que la temporada de White Collar no está terminada, sino que está interrumpida hasta enero. Para el caso, es lo mismo.

Naturaleza de Djurgården

Uno puede disfrutar de la naturaleza en pleno Estocolmo, como por ejemplo, en los jardines de Naturaleza de Djurgården - Leica D-Lux 5

[Breve – rugby y TV] Estoy contento… con las cosas que pasarán por mi tele…

Deporte, Televisión
  1. Si. No soy muy aficionado a los deportes en televisión. Pero poco a poco voy afianzando algunas citas ineludibles. Ha comenzado el Tres Naciones de rugby. En el primer partido los australianos les han dado un buen repaso a los sudafricanos. En cualquier caso, hasta finales de agosto, un partidico de buen nivel a la semana. Y en septiembre, la Copa del Mundo… No sé. Siempre me da miedo ver mucho de un deporte que me entretiene. Corro el riesgo de cansarme.
  2. En una multitudinaria reunión de frikis en los EE.UU. han dicho que la «escocesa» Amy Pond (la escocesa Karen Gillan en la vida real) volverá en la séptima temporada de Doctor Who. Algunos timoratos habían dicho que no. Vale. Siguen los alicientes para seguir viendo la británica serie de ciencia ficción y fantasía. Sólo falta que Escocia haga buen papel en la mencionada Copa del Mundo,… y me cambio de nacionalidad. No antes de que se liberen del yugo inglés. Claro. Que mi herencia genético-histórica me impide confraternizar (demasiado) con la «pérfida Albión«.

N.B.: Es una lástima que un término tan arraigado en la Hispania carpetovetónica como pérfida Albión fuera acuñada por un francés. Aunque fuera de origen hispano.

[TV] Luther y otras propuestas veraniegas

Televisión

No mucha cosa ha decir verdad. No encuentro este año muchas nuevas ofertas de series televisivas. Algunas clásicas como Weeds y True Blood, o menos clásicas pero también valores seguros como The Big C. Entretenimientos detectivescos con ladrones de guante blanco en White Collar, o entretenimiento ci-fi como la siempre divertida Eureka. Y Futurama que anda por ahí, aunque alejada de su frescura de antaño. Quizá la serie que hasta el momento más expectación me despierta en este verano es Torchwood después de su cambio de estilo y ritmo en la tercera temporada. Pero ya veremos. No ha empezado mal, pero ya veremos. De todas ellas hablaremos más despacio cuando vayan terminando temporada.

Un par no han aguantado. De las que empecé a ver pensando que me gustarían. Por ahí había una de abogados, que después de un piloto entretenido, acabó aburriéndome mucho. Y otra de invasiones marcianas, que no estaba mal pero que tampoco encontré ningún interés en seguir. No sé. Me recordó a un montón de cosas que ya se han hecho o se están haciendo. Tenía sus cosas de V, de The Walking Dead, de… no sé. Es como si ya la hubiese visto o se pudiese predecir.

Pero la que ha tenido un paso fugaz, por ser tan solo cuatro episodios, ha sido la segunda temporada del detective británico Luther. Dos casos de unos asesinos malísimos, a dos episodios por caso, más una trama transversal a propósito de una prostituta adolescente, que nos muestra el lado peligroso por el que se mueve el protagonista. Ha estado entretenido. Pero sin más. Y es muy poco para una serie que nos prometía mucho. Una de las principales decepciones ha sido que apenas hemos tenido interacción entre el detective protagonista, Luther (Idris Elba), y la psicópata que tanto juego dio en la primera temporada, Alice (Ruth Wilson), y que tanto prometía para la siguiente. Pero tan apenas ha salido, sólo un poco en los dos primeros capítulos de la temporada. Y esto ha convertido una serie que prometía en otra bastante más normalita. Se puede ver, pero…

En fin, como tengo por ahí alguna temporada en reserva, que no he visto, más una nueva revisión de otro par de ellas, tampoco me aburro.

Y además estoy muy entretenido con mis fotos de vacaciones.

Recomendación musical

Un álbum de Lee Morgan. The Sidewinder. LLevo toda la semana escuchándolo constántemente.

Hafencity

En bici, por los puentes y pasarelas de Hafencity, Hamburgo - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

[TV] Game of Thrones

Televisión

Primer día postviaje de vacaciones. Y anoche, mientras descansaba del viaje de regreso, me puse a ver el último capítulo de la serie Game of Thrones (la he visto en versión inglesa subtitulada, en castellano se titula Juego de Tronos). Esta serie está basada en la saga de literatura del género fantástico medieval denominada Canción de hielo y fuego. Que parece ha tenido un éxito notable en los últimos tiempos. No he leído nada de esto. Siempre he dicho que ya tuve en su momento suficiente con El Señor de los Anillos, para andar enredando con las imitaciones más o menos afortunadas.

Nos encontramos en un mundo alternativo, con dos continentes, uno occidental y otro oriental, y con un ciclo estacional muy extraño ya que los periodos invernales o estivales no duran meses sino años. En principio todos los personajes son humanos, aunque se insinúa la existencia de otros personajes fantásticos. Por ejemplo, los dragones. Hay tres tramas interrelacionadas que transcurren en paralelo. Por una lado, la lucha por el poder entre diversos señores del continente occidental, tras la muerte del último rey. Por otro lado, la odisea para volver a su lugar de origen de la descendiente de un antiguo rey derrocado, exiliada entre gentes guerreras y salvajes en el continente oriental. Y finalmente, la amenaza que suponen los pobladores del extremo septentrional, más allá del muro de hielo construido para enfrentarla. La diferencia fundamental desde mi punto de vista respecto a otros productos similares, es que está orientado a un público más adulto, con más violencia, más sexo, y diversos tabúes, relacionados con este como el incesto u otras pequeñeces similares.

Cuando vi el primer capítulo no me dijo gran cosa, y no me enganché. Pero cuando la comenzaron a emitir en Canal+, le di una segunda oportunidad, y he de decir que no me arrepiento en absoluto. Porque conforme empecé a ver más capítulos, empecé a encontrar una historia bien ligada, compleja pero no imposible de seguir, con personajes no excesivamente planos. No nos engañemos. Hay unos malos que son muy malos, y unos buenos, razonablemente buenos y nobles. Y otros que no sabemos. Pero sin entrar en simplezas. La cuestión es que te enganchas.

No voy a entrar ahora en hablar de su extenso reparto que se puede consultar en el enlace en IMDb que he puesto antes. Decir que la interpretación es bastante más que razonable, aunque lamentablemente alguno de los protagonistas no volverá a aparecer más. Cosas de las intrigas. No daré pistas para quien no sepa la trama. Y en cuanto a la producción, es bastante buena, con una excelente ambientación, y con efectos digitales cuando vienen al caso que no cantan gran cosa. En fin. Que ya tengo ganas de ver cómo sigue. Mi pregunta interior en estos momentos es… ¿dedico el verano a ir leyendo la saga, o paso del tema y me entero de lo que pasa por la tele? Aunque se habla de que podrían ser siete u ocho temporadas de serie. No sé.

Reeperbahn (St. Pauli)

Ya que nos ponemos medievales... "Honi soit qui mal y pense"... ¿Qué demonios pinta el lema de la Orden de la Jarretera en un garito de la Reeperbahn, en St. Pauli, calle de perdición de Hamburgo? Seguro, que aquí también hay damas que pierden la liga... - Leica D-Lux 5

[TV] Wallander, versión BBC

Televisión

Estoy de vacaciones. Y en un par de días me voy de viaje por el mundo. Nada complejo. Ya os cuento mañana. Así que hoy tengo que aprovechar para comentar algunos temas que tengo pendientes después de una entretenida semana. Y empezaremos por una serie de televisión.

En los últimos años, parece que se ha puesto de moda la novela negra y la novela policiaca de origen nórdico. Y más concretamente sueca. Parece que los criminales y los investigadores del país escandinavo están de moda. Yo no soy seguidor habitual de este tipo de lecturas. Ya me trague la saga de Lisbeth Salander que resultó ser de una calidad demasiado irregular para la atención que recibió. Aunque indudablemente entretenida. Entre las series literarias más difundidas está la dedicada al detective Kurt Wallander, del novelista Henning Mankell. No he leído nada de esta serie. Pero el éxito del personaje ha sido tal que ha dado lugar a alguna adaptación cinematográfica de sus aventuras y a dos series de televisión, una sueca y otra británica. Y esta última es la que he ido viendo las últimas semanas y quiero comentar aquí.

Con el título general del personaje principal, Wallander, la BBC ha emitido dos temporadas de tres capítulos cada una con algunos de los casos del detective de la policía sueca en Ystad, en la meridional región de Escania, a orillas del mar Báltico. Cada uno de los capítulos dura 89 minutos, así que se pueden considerar como una serie de largometrajes para televisión. Cada uno de ellos se puede ver de forma autónoma, aunque alguno de ellos, especialmente en la segunda temporada, hace referencia a acontecimientos sucedidos en alguno de los anteriores. Los episodios, aunque de producción británica, fueron rodados en los escenarios originales en Suecia.

El protagonista absoluto es el actor y director británico Kenneth Branagh, que compone de forma muy convincente a un detective de mediana edad, con unas difíciles relaciones familiares que le llevan a vivir en relativa soledad, con esporádicos y tormentosos con su padre (David Warner), y con la visita frecuente de su hija Linda (Jeany Spark), que es su auténtico anclaje con ese mundo familiar, ya que a pesar de esporádicas diferencias, se profesan auténtico cariño paternofilial. Como consecuencia de su solitaria vida y de las exigencias de su trabajo, lleva una vida desordenada que está afectando a su salud. Su filosofía de la vida es claramente existencialista, y como consecuencia lleva muy mal la presencia de la violencia en la sociedad y en su trabajo. En su trabajo, aparecen una serie de colaboradores fijos, fundamentalmente Anne-Britt Hoglund (Sarah Smart) y Magnus Martinsson (Tom Hiddleston), entre otros.

En su conjunto, todos los episodios son interesantes, aunque la serie va mejorando conforme avanza, y a mí me ha llegado a enganchar, a pesar de que la duración de los mismos es excesiva para mi gusto en una serie de televisión. La serie tiene una producción muy cuidada aunque de aspecto austero, centrada en los personajes, y sacando un buen partido de las localizaciones en las que se desarrolla la acción. Por supuesto, gran parte del buen funcionamiento de la serie depende de la interpretación de su protagonista. Si en muchas ocasiones Kenneth Branagh tiende a cierto histrionismo en la interpretación, cuando compone personajes austeros, contenidos, consigue hacerse mucho más convincente y creíble. Y esta esta es una de esas ocasiones.

En su conjunto, una serie muy recomendable para pasar algunas tardes de calor fresquito viendo la televisión en casa. Parece ser que puede haber una tercera temporada de seis episodios, cuyo rodaje dependerá de la disponibilidad para el rodaje de Branagh.

Recomendación musical

No me constan los gustos musicales del inspector Wallander, así que me ambiento con un poco de jazz que muchas veces a acompañado las historias de la novela negra y policiaca. Y estoy aquí con el Bird Up de Charlie Parker y Miles Davis.

Archipiélago de Turku

Aunque esta imagen está tomada en el archipiélago de Turku, en Finlandia, supongo que el paisaje en los alrededores de Ystad tampoco variará mucho; también a orillas del Báltico - Panasonic Lumix LX2

[TV] Adios, T,… adiós, Alice,… adiós, Buck,… adiós, Chicken,… adiós, Shoshana,… en resumen,… adiós, Tara

Televisión

La semana pasada fue la despedida de United States of Tara, esa tragicomedia dedicada a Tara Gregson (Toni Collette) y todos los personajes que viven dentro de ella. Porque la cuestión es que Tara padece trastorno de identidad disociativo, un discutido diagnóstico psiquiátrico ya que no todos los especialistas admiten el cuadro, y que también fue llamado en tiempos trastorno de personalidad múltiple, término que es mejor entendido por los profanos. Y dentro de Tara por lo tanto viven una serie de «otros yo» que son aquellos de los que me he despedido en el título de esta entrada. Entre otros.

Han sido tres las temporadas que ha permanecido la serie en activo. Tres temporadas de doce capítulos, que a mí me han sabido a poco. Resumir lo acontecido en estas tres temporadas es una tarea ardua, sin embargo. Porque han pasado muchas cosas, a veces parsimoniosamente, a veces vertiginosamente. Sin embargo, podemos decir que es la historia de la lucha de Tara por encontrar un lugar en este mundo, y por descubrir porqué le pasa lo que le pasa. Y también es la lucha de toda su familia por aceptarla, por apoyarla, y también de sus momentos de desesperación con ganas de mandarla a freír espárragos. Y en este último punto está también uno de los secretos de la serie. Y es que no sólo es la historia de Tara. Es la historia de su familia.

Es la historia de su marido, Max (John Corbett), profundamente enamorado de su mujer e incapaz de abandonarla pese a que no han faltado las ocasiones y los motivos. Es la historia de su apoyo incondicional.

Es la historia de sus hijos. De Marshall (Keir Gilchrist), un adolescente que tiene que lidiar simultáneamente con los problemas de su madre y con los de su homosexualidad, su propia identidad, sus primeros amores y sus primeros desengaños. Creativo y reflexivo, los problemas de la madre le hacen sufrir probablemente más que a nadie. Salvo a Max, claro. De Kate (Brie Larson), a la que vemos pasar de la adolescencia a la situación de joven adulta, que asume como puede. Dotada de un físico indudablemente atractivo, se mueve entre pequeñas dosis de procacidad y una gran cantidad de ingenuidad y de buen rollo con todo el mundo. Entre los problemas de sus padres y la brillantez intelectual de su hermano, no encuentra su sitio, se siente acomplejada. Aunque tiene algo importante de su parte; su gran predisposición a amar, a querer, casi incondicionalmente.

Es la historia de su hermana, Charmaine (Rosemarie DeWitt), que por ser menor no quedó tan afectada por los problemas que desencadenaron el trastorno de Tara, pero que también tiene serios problemas para encontrar su lugar en el mundo, para encontrar quien le quiera, y que para colmo tiene que lidiar con una maternidad y con unas relaciones que nunca sabemos si son queridas o no, aunque finalmente muestra, al igual que toda la familia su disposición a amar.

Porque en resumidas cuentas, si vamos a echar de menos a los Gregson básicamente es porque a pesar de los problemas, durante tres temporadas nos han estado dando lecciones de solidaridad y de cómo se puede vivir con el deseo de amar y ser amados, a pesar de cómo sean quienes nos rodean. A pesar de que todos, y no sólo Tara tengan problemas con su identidad, con quiénes son y no son.

Una pena que la hayan cancelado. No sabemos  que será de ellos. Supongo que seguirán con problemas. Que Max tendrá que seguir lidiando de por vida con la enfermedad de Tara, que Marshall seguirá sufriendo por su entrega y su inteligencia. Que Kate dará más que recibirá de su relación con ese individuo algo mayor y con un hijo que al principio no nos cayó demasiado bien pero que tampoco parece más tipo. Que Charmaine tendrá que pelear cada día de su vida contra sí misma y su entorno para sacar adelante a su familia. Pero todo esto lo suponemos, porque ya no nos lo contarán.

Música recomendada

Hasta cierto punto, sólo. Una televisiva, Renee Olstead, aunque no suelo ver las series donde sale, también canta. Dicen que jazz. Dejémosle en que le da a los estándares americanos, y que no lo hace del todo mal. Aunque todavía tiene que desarrollar algo más de personalidad. Si es que lo consigue.

Graffiti

No sé,... la cara del personaje de este grafito que encontramos en los alrededores de la Magdalena, en Zaragoza, también indica algún tipo de desorden psicológico... ¿no? - Canon Digital Ixus 400

[In memoriam] Peter Falk (1927 – 2011)

Cine, Televisión

Peter Falk – Wikipedia, la enciclopedia libre.

Tengo un montón de temas que no saco adelante como artículos de este blog ni harto de vino. Algún fin de temporada en alguna serie, algún libro de fotografía y cine, alguna película para mi colección CineTren, pequeñas series de fotografías que he realizado recientemente,… cosas. Y no sé muy bien como ordenarlas. Y menos mal que desde que empecé a publicar artículos breves, introduzco más contenidos que si no se perderían. En cualquier caso, he decidido que hoy era un buen día para homenajear al recientemente fallecido Peter Falk, un actor que se convirtió en una presencia carismática en la televisión de medio mundo gracias a su composición del detective Colombo (en el original en inglés era Columbo). Ese desastrado detective, sin pistola y poco amigo de la violencia, siempre menospreciado por unos criminales de clase social elevada, ricos y glamurosos, confiados en que van a salirse con la suya. Ese detective que sólo se relacionaba por teléfono con una invisible señora Colombo, que nunca apareció.

No estuvo sólo en aquella epoca. En los llamados Estrenos TV (nombre que se dio en aquel momento a los episodios de los NBC Mystey Movies, los domingos nos soltaban el correspondiente telefilme detectivesco, en el que se alternaban, además de Colombo, el «vaquero» McCloud, el arrogante Banacek o el matrimonio formado por McMillan y señora (aunque de estos lo mejor era la criada). Pepe da Rosa los inmortalizó a todos con sus sevillanas de los dectives.

«Se busca,
que hay un caso y tiene tongo,…
al teniente Colombo«

Pero el actor fue más que eso. Durante la década de los sesenta fue un habitual del cine de gángsteres y del cine bélico, llegando a recibir dos nominaciones a los óscars por Murder Inc. (El sindicato del crimen) y por Pocketful of Miracles (Un gángster para un milagro). Y más tarde trabajó para la pantalla grande en alguna prestigiosa producción como A woman under the influence (Una mujer bajo la influencia), la por unos adorada y por otros tantos denostada Der Himmel über Berlin (Cielo sobre Berlín), y por la deliciosa The Princess Bride (La princesa prometida).

De todas las anteriores, siempre recuerdo como especial cariño a ese Peter Falk haciendo de Peter Falk que va a rodar una película al Berlín de la guerra fría, y donde en los alrededores de la todavía desolada Potsdamer Platz se desvela ante el ángel Damiel como un antiguo ángel que renunció a sus alas para vivir como un ser humano. Lástima que yo sea un escéptico, porque sería bonito pensar que en la hora de su muerte le han devuelto las alas a las que renunción, y podemos sentirlo a nuestro alrededor quienes amamos el cine.

Recomendación musical

Peter Falk participó en La princesa prometida, formidable cuento de aventuras indémodable como dirían los franceses, como el bondadoso abuelo que cuenta a su nieto enfermo la historia de amor de Buttercup y Westley. En la que afortunadamente hay algo más que besos. Y también una espléndida banda sonora compuesta por Mark Knopfler, y que también es muy recomendable.

Siegesaule

La victoria alada en medio del Tiergarten berlinés; no exactamente un ángel, aunque si una atalaya desde la que los ángeles sobre Berlín vigilan la ciudad y las gentes - Pentax *ist DS, SMC-A 50/2

[Breve – TV] Falling Skies – Wikipedia, la enciclopedia libre

Televisión

Falling Skies – Wikipedia, la enciclopedia libre.

Ha comenzado una nueva serie de televisión de ciencia ficción. Esta semana. La produce Spielberg. Así que hay una elevada probabilidad de que sea de… ¡exacto! ¡Alieníngenas! ¡Extraterrestres! ¡Marcianos! Como los queráis llamar. Es curioso. Empezó dirigiendo y produciendo películas donde los extraterrestres eran pequeñitos y bondadosos. Con el tiempo, han aumentado de tamaño y se han venido convirtiendo en unos hijos de… ..ta. Por lo que he visto, de momento es una mezcla de La guerra de los mundos, V y Galactica. Los Mechs, que se supone son los robots de los marcianos, tienen un aire muy a lo centurión cylon. En fin. El piloto de doble duración no ha estado mal. Pero todavía no entusiasma. Sólo entretiene. Veremos.

PS (15 de julio de 2011): Abandonada. En realidad es tremendamente floja. Otra decepción en la ciencia ficción.

[TV] Asesinatos en una borrascosa Seattle y borrascas entre los enfermeros del All Saints’ Hospital

Televisión

Esta semana han terminado temporada tres series televisivas, que comenzaron su andadura en esta primavera y que con una duración de sólo 12 o 13 episodios terminan ahora justo antes del verano. Hablaré de dos de las tres. Aquellas que volverán en un futuro próximo con nuevas aventuras para sus protagonistas. O desventuras. La otra. La que se ha despedido definitivamente… de esa hablaré más despacio en otra ocasión.

Nurse Jackie (3ª temporada)

De la más cínica enfermera que ha salido nunca por televisión ya he comentado en el pasado. Me encanta. Su capacidad para ignorar cualquier convención ética, moral o como la queráis llamar en lo que se refiere a sus relaciones profesionales, maritales, de amistad y con las drogas, no impide que se salte cualquier norma con tal de defender a quienes son más débiles en su quehacer cotidiano. Los pacientes del servicio de urgencias del All Saints’ Hospital de Nueva York. Y esto ha seguido adelante. Quizá muy centrado en sus problemas con las drogas, en sus problemas con su hija mayor, en la ambigua relación con su marido,… Pero es lo que se esperaba. Una huida hacia adelante detrás de otra, o de cómo salir de los problemas haciéndolos más complejos todavía. Evidentemente, un sobresaliente a la actuación de Edie Falco.

Pero esta ha sido también la temporada donde han resplandecido con toda su esplendor los secudarios. Akalitus (Anna Deavere Smith) con sus santos, sus niños obesos y Michelle Obama. Coop (Peter Facinelli) con su drama familiar ante el divorcio de sus madres y el deseo repentino de casarse. Zoey (Merritt Wever) con sus amores y su eternamente incomprendido buenrollismo. La permanente fidelidad de la británica y elegante desde cualquier punto de vista O’Hara (Eve Best) hacia su caótica amiga. Si antes merecía la pena la serie por la protagonista, en estos momentos vale la pena por un reparto que en su conjunto se halla en permanente estado de gracia.

Muchas veces comedia, siempre drama, no hay que perdérsela.

The Killing (1ª temporada)

Me resulta difícil valorar esta serie. Que ha tenido momentos muy buenos, y que ha tenido momentos de absoluto desconcierto. Interno y de los espectadores. Encima, que todo suceda en Seattle, con una áspera, lluviosa y fría atmósfera, y que el lema de reclamo sea Who killed Rosie Larsen? al más puro estilo Who killed Laura Palmer? de la mítica Twin Peaks, que también transcurría en las frías tierras del noroeste de los EE.UU.,… pues eso es condicionar mucho la serie. Pero bueno, vamos a ver de que ha ido esta temporada.

La detective Linden (Mireille Enos), de la policía de Seattle y que está a punto de abandonar la ciudad para casarse en California, tiene que hacerse cargo junto con Holder (Joel Kinnaman), su nuevo y provisional compañero, del asesinato de una adolescente que aparece en el maletero de un coche en un pantano. El coche pertenece a la campaña del concejal Richmond (Bill Campbell) que se encuentra inmerso en plena campaña electoral por la alcaldía de la ciudad. Durante la investigación, tendrán que lidiar con los políticos, con la familia de la muerta, los Larsen, especialmente con su madre, Mitch (Michelle Forbes), el padre, Stan (Brent Sexton), y eventualmente la tía, Terry (Jamie Anne Allman), y al mismo tiempo con los problemas familiares y personales propios.

Así pues planteado, la trama que avanza a día de tiempo ficticio por capítulo es una mezcla de serie policiaca, drama familiar, e intriga política. Hay momentos muy interesantes del drama familiar. Y tanto Michelle Forbes como Brent Sexton nos ofrecen excelentes interpretaciones. Pero salta de vez en cuando a la intriga política, que también tiene elementos interesantes de análisis de las motivaciones, las ambiciones  y las corruptelas de los candidatos y de sus entornos. Y claro, a todos nos importa la resolución del caso policiaco, que parece central a toda la historia. Y el caso es que habiéndolo situado en esa posición central es lo que más flojea de toda la historia. Tan pronto está estancado. Como nos despista con pistas falsas y sospechosos que no son lo que parecen. O hecha a correr al final para llegar a un desenlace, que se ve trastocado en los cinco minutos finales de la temporada, dejándonos un tanto confusos, sin saber muy bien por dónde va a tirar la cosa. Porque en estos momentos, ni siquiera sabemos si sabemos quien mató a la guapa y desafortunada Rosie Larsen (Katie Findlay).

Ha habido momentos que me han gustado mucho. Y algún capítulo magistral. Especialmente uno hacia al final de la temporada en el que la ausencia del hijo de Linden es un excusa para centrarse en los dos policías, en sus caracteres, en sus preocupaciones y en sus historias particulares. Pero no sé muy bien por donde va a tirar. Ni si me interesa. Así que,… la segunda temporada… me pensaré si la sigo de aquí a que la echen.

Rheinpark

Flores, en el Rheinpark de Colonia, en una tarde lluviosa, como todas las de la investigación del asesinato de Rosie - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Breve – TV] Millennium (TV mini-series 2010)

Televisión

Millennium (TV mini-series 2010) – IMDb.

Las tres películas que hicieron sobre los libros de la trilogía Millenium del finado Stieg Larsson, junto con metraje añadido se han emitido también en formato de serie para televisión. He tenido la curiosidad de bajármelas del servicio A la carta de Digital+, para ver si mejoraban esencialmente las películas. He de recordar que en su momento valoré como aceptable la primera de ellas, pero como flojas o malas las dos siguientes. Pues bien. La cosa no cambia. Los dos primeros episodios, que se corresponden con la primera película, son entretenidos. El resto, un peñazo de mucho cuidado.

[Breve – TV] Televisión, internet y Woody Allen

Televisión

He conectado mi decodificador con disco duro de la televisión de pago (Digital+) a internet. Soy de los que pienso que la televisión del futuro, la que implique algo de calidad y libertad para el ciudadano, pasa por el acceso a la programación a través de internet en el momento en que le interese al ciudadano y no cuando lo decida el programador de turno. Aunque claro. Eso tiene un precio. Y no todo el mundo lo podrá pagar.

En cualquier caso, ya tengo la posibilidad de tener televisión «a la carta», sin pagos añadidos, o «videoclub», con pagos añadidos. Son servicios en prueba, por lo que de momento callaré sus defectos, a ver como evolucionan.

La televisión «a la carta» la he probado este fin de semana, en que me he montado un miniciclo de películas de Woody Allen.

  • Sueños de seductor (1972). La había visto hace mucho. Es curiosa. Me parece divertida. Y el calco del final respecto a Casablanca está muy bien traido.
  • Todos dicen I love you (1996). La he visto un montón de veces. Es que me divierte mucho. Y me encantan las canciones.
  • Celebrity (1998). Cuando la estrenaron me pareció una de las más flojas del director. No he cambiado de opinión.

[TV] Mildred Pierce

Televisión

Hoy comentaré una miniserie de HBO, muy atractiva a priori por sus protagonistas. Especialmente por su principal protagonista, Kate Winslet, que ha dado pruebas sobradas en los últimos años de ser de las actrices más sólidas de la actualidad. La historia está basada en la novela del mismo título de James M. Cain, que previamente fue adaptada al cine por Michael Curtiz con Joan Crawford en el papel protagonista, que recibió el óscar a la mejor interpretación femenina protagonista. No obstante, parece que la adaptación actual en forma de miniserie es más fiel a la novela original, frente a la película en la que fue adaptada como cine negro. No he tenido la oportunidad de ver la película, salvo que la pasaran por televisión en los tiempos de la televisión única cuando programaban todo tipo de películas de antaño. Pero no me acuerdo.

Sinopsis

Nos encontramos en Los Ángeles, a principio de los años 30. Los efectos de la depresión son muy acusados todavía, y Mildred Pierce (Kate Winslet) se divorcia de su marido Bert (Brian F. O’Byrne) por las infidelidades de éste, viéndose obligada a buscar una forma de ganarse la vida para sacar adelante a sus dos hijas, Ray (Quinn McColgan) y Veda (Morgan Turner, adolescente, y Evan Rachel Wood, joven). Tras alguna experiencia como camarera, lo que resulta humillante para ella, y especialmente para Veda su mimada y consentida hija mayor, consigue iniciar un negocio de restaurante y venta de tartas que progresivamente la convierten en una mujer de negocios próspera y respetada, aunque sufre reveses como la muerte de la hija menor. Mientras, aunque mantiene buenas relaciones con el exmarido, tiene amantes como el antiguo socio del marido y actual asesor financiero de Mildred, Wally Burgan (James LeGros), y especialmente el noble y rico playboy venido a menos, Monte Beragon (Guy Pearce).

Sin embargo, lo que poco a poco marcará su historia será su relación con su hija mayor. Considerada niña prodigio por sus habilidades musicales con el piano, crecerá consentida y egoísta, aunque se estrellará en su juventud cuando su carrera como pianista no se defina, al no ser considerada de suficiente nivel por un prestigioso profesor de música, Mr. Rossi (Rocco Sisto). Esto provocará que la joven caiga en una vida de fiestas y amistades poco recomendables, que empezarán a mostrar que detrás de su apariencia de joven educada y refinada, es una mala víbora. Esto producirá un alejamiento entre madre e hija. Poco después se descubrirá que la joven tiene talento para la música, pero no como pianista, sino como cantante lírica, al tener unas notables capacidades naturales como soprano de coloratura, un tipo de cantante muy de moda en la época. Tras la boda de Mildred con Beragon, y la aparente reconciliación de la existosa hija cantante, las cosas se complicarán hacia un final potencialmente dramático.

Producción y realización

Como todas las producciones de este tipo de la cadena de pago norteamericana, nos encontramos con cinco episodios de aproximadament una hora o un poco más de duración realizados con un esmero exquisito hasta en los menores detalles. Literalmente te transporta a la época de los años 30, a la época del swing, a los inicios de la expansión por la costa del Pacífico de la ciudad angelina.

Interpretación

Probablemente es el principal atractivo de la serie. Desde luego, la protagonista a su nivel habitual, pero la sorpresa es que casi son más interesantes el conjunto de personajes secundarios que la rodean, que están interpretados por una pléyade de actores y actrices de gran nivel. Incluso la más joven, Evan Rachel Wood, con su estilizada belleza y su aspecto frío y despegado, se pone a la altura de los más veteranos. Además de los ya mencionados, cabe comentar también la presencia recurrente de Melissa Leo interpretando a la amiga y compañera de la protagonista, y dos breves apariciones de Hope Davis, una actriz poco conocida pero que me gusta mucho, en las que está estupendo de elitista y estirada señora de la alta sociedad.

Conclusión

He de confesar que la historia en su conjunto me parece un melodrama familiar al que se le podía haber sacado algo más de tensión. Algo más de punta. Pero globalmente queda compensado por la excelente realización y las excelentes interpretaciones. Una serie que se puede recomendar para pasar junto al aire acondicionado las cálidas tardes de verano que se aproximan, con cine en pantalla pequeña de alta calidad. Como no podía ser menos, teniendo el origen y las materia prima que tiene.

Recomendación musical

Aunque hay algo de música operística en los capítulos finales, cuando la viperina Veda va confirmando su carrera como cantante lírica, la música que domina la serie es el swing, como no podía ser menos dada la época que nos ocupa. Así que por qué no ponernos a la big band del clarinetista Benny Goodman, el rey del swing, para disfrutar con sus animadas piezas.

Chopera

Después de una historia tan urbana y atribulada, me voy a relajar entre los chopos de la ribera del Ebro, a la altura de Casetas (Zaragoza) - Canon EOS 5D Mk.II, EF 200/2,8 USM