En tierra hostil (2008)

Cine

En tierra hostil (The Hurt Locker, 2008), 8 de marzo de 2010.

Es curioso que en la entrega de premios de los Oscar de principios de 2010, el premio a la mejor película se lo lleve una película independiente, aunque dirigida por una directora de campanillas, Kathryn Bigelow, que ya fue presentada en distintos festivales en el año 2008. Sin embargo, no se pudo estrenar comercialmente, no deberían confiar mucho en ella las distribuidoras, hasta el 2009. Pero veamos de que va el filme con el que su directora le ha birlado las estatuillas y la gloria a su ex.

El filme trata sobre una unidad de desactivación de explosivos en los primeros años de la invasión de Iraq. Se centra en las misiones que tienen que llevar a cabo un sargento, interpretado por Jeremy Renner, y sus dos compañeros. El filme va descontando los días que faltan para la finalización de la misión y el retorno a casa, con la tensión de si van a conseguir finalizar el período o no, ya que constantemente se encuentran en peligro de morir.

A pesar del escaso presupuesto que parece que tenía la cinta, la película parece muy bien ambientada y los escenarios resultan convincentes. Sin embargo, ha habido críticas de veteranos del conflicto que critican la falta de fidelidad a la realidad. El espectador poco enterado de las cosas militares, como yo mismo, no se enterará y su atención se centrará en los sentimientos de los personajes, lo cual por otra parte creo que es la intención de la directora. Una directora que muestra el oficio que ya sabíamos que tenía.

La interpretación es bastante correcta, con protagonistas poco conocidos, procedentes del mundo de la televisión. Supongo que es cosa de la escasez de presupuesto. Tienen pequeños papeles algunos nombres conocidos más cinematográficos como Guy Pierce, ultimamente especializado en apariciones fugaces, Ralph Fiennes, David Morse, o la «perdida» televisiva Evangeline Lily. En general, todos tienen buen tono.

Resumiendo, una película bélica correctamente realizada y que sigue un esquema ya visto con frecuencia en este género de películas, acompañando a un grupo de militares en distintas peripecias a lo largo de un período de tiempo. Sin embargo, más allá de esta corrección, no me ha entusiasmado como ha sucedido con otros, incluidos los académicos de Hollywood. En 2008 se estrenó una serie de televisión, Generation Kill, sobre temas hasta cierto punto parecidos que me pareció mucho más atractiva. En cualquier caso, un filme que se deja ver de sobra, especialmente por quien guste del género bélico.

Mis notas:

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Buckingham Palace

Los militares de la película no son tan monos ni van tan puestos como los Guardias Coldstream del Palacio de Buckingham en Londres - Pentax P30N, SMC-A 50/2

An Education (2009)

Cine

An Education (2009), 1 de marzo de 2010.

Cuando vi el tráiler de esta película en algún momento de este otoño/invierno, no me llamó en especial la atención. No sé. Una de esas sensaciones… Sin embargo, luego se dieron dos factores que hicieron que me interesase por este filme. En primer lugar, las buenísimas críticas que recibió la interpretación de su protagonista femenina, Carey Mulligan, que incluso opta a un Oscar, junto eso sí con un destacado de siempre solventes actores y actrices británicos. En segundo lugar, la película va firmada por la danesa Lone Scherfig, que dirigió hace unos años una monada de filme que pasó bastante desapercibido para la mayor parte del público, y que fue Italiano para principiantes. Así que, impulsados por estas sólidas motivaciones, y con grandes expectativas, ayer nos fuimos a ver este largometraje británico.

La historia…, la historia es la de Caperucita Roja, pero sin metáforas. También parece ser una adaptación de la autobiografía de la periodista inglesa Lynn Barber en lo que se refiere al final de su adolescencia. Podéis leer la historia real aquí, aunque advierto que destripa el final de la película. Estamos en el Gran Londres, en Twickenham. Una adolescente de 16 años, hija y estudiante modelo, con una vida social e intereses normales para su edad y su época, el principio de los años 60, a caballo entre la popularidad del existencialismo francés y el Swinging London, de clase media pero de padres que se lo han currado y tampoco disponen de lujos, que invierten buena parte de sus ahorros en la educación de su hija en un colegio privado para chicas con el fin de que consiga una buena educación universitaria, en Oxford, conozo a un tipo que está en la treintena, guapo, estiloso y con un deportivo, con el que acaba ligando. El tipo, un judío dedicado a sus negocios, que pronto comprobaremos que son más bien oscuros, acaba merendándose a nuestra particular «caperucita», habiendo devorado previamente con su simpatía y modales a los ingenuos padres de la moza. Aunque sexo haberlo haylo, no es lo importante, ya que lo que realmente seduce a nuestra chica es el ambiente cosmopolita, los teatros, los amigos divertidos, la música, los restaurantes. Como podemos deducir, la chica es una romántica perdida, aunque el sexo no parece que sea para tirar cohetes. De hecho, el tipo en cuestión parece más bien torpón en la cama. Al final… Bueno, el cuento de Caperucita tiene dos finales. El clásico corresponde a la tradición oral, luego reescrito por Perrault, en el que la chica acaba devorada por el lobo y ahí queda todo para edificación de incautas adolescentes. Más actual y edulcorada, la versión de los hermanos Grimm, en el que un aguerrido leñador apiola al lobo y salva a Caperucita y a su abuelita. No destriparé cuál de los dos finales tiene la película, pero es uno de los dos. ¿O quizá una mezcla de ambos? No sé. Me lo estoy pensando.

La realización del filme es correcta. Con un guion razonable aunque tampoco para tirar cohetes. Se cuenta la historia y ya está. Quizá conforme van entrando en juego los diversos personajes, empiezas a sospechar por donde va a ir los tiros al final. El padre es tonto, pero buen tipo. Sospechas que la profesora realmente quiere a la chica. Sabes que el tipo es oscuro desde el principio. Quizá los principales defectos este en los personajes principales. Por muy encantador que parezca y por mucho deportivo que luzca, resulta difícil entender cómo la chica llega a comprometerse con él pensando en una boda. Una cosa es pasarlo bien y echar un quiqui de vez en cuando, pero si tan lista es no entiendes como llega a renunciar a un tipo que realmente no sabes muy bien qué tiene que ofrecer. Pero bueno, parece que así fue la cosa en la vida real.

La gran virtud de la película es su reparto, realmente. La Mulligan es perfecta para el papel. Es guapa, pero sin estridencias, y muy estilosa. Muy expresiva y se ajusta muy bien al personaje, aunque creo que es unos cuantos años mayor. El «lobo» también está bastante bien. Peter Sarsgaard tiene ese aire de treintañero que ha sido mono y todavía lo es, aunque un cuidadoso examen te demuestra que no es «tan joven» como quiere aparentar. Pero supongo que capaz de engañar a una adolescente incauta. Muy bien los padres de la joven, Cara Seymour y, especialmente, Alfred Molina. En el bando del colegio, en breves papeles encontramos muy acertadas a Olivia Williams, como profesora preocupada y dispuesta a ayudar, y a Emma Thompson como directora borde, carca y algo tonta. Y en el lado frívolo de la historia, también destacan los «amigos» mundanos de la pareja interpretados por Dominic Cooper y Rosamund Pike. Esta última, además, sale muy guapa, aunque le toca lidiar con el papel de rubia tonta.

En resumen, una historia entretenida que se salva de ser una historia más gracias a la interpretación de sus actores y actrices, lo que hace que sea un filme recomendable. Las notas:

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Bridge of Sights

Un "puente de los suspiros" en los "colleges" de Oxford, meta académica de la protagonista de la historia - Pentax P30N, SMC-A 50/2

CineTren: El puente sobre el río Kwai

Cine

Incluir El puente sobre el río Kwai en mi listado de filmes sobre el ferrocarril en la historia del cine era una de mis asignaturas pendientes. Pero aunque sea un clásico, dado mi bajo nivel de afición a la películas bélicas, pues sólo la había visto una vez que yo recuerde y hace ya mucho, mucho, mucho tiempo. Así que he aprovechado su emisión en un canal de cine de la televisión por satélite, para volver a verla y así escribir con más tranquilidad de espíritu.

Podéis acceder a la reseña de esta película a través del enlace anterior, o directamente en el enlace a su página dedicada. Espero nadie dude sobre la inclusión en esta categoría de cine y ferrocarril,… para los despistados, trata sobre la construcción en Tailandia durante la Segunda Guerra Mundial de un puente ferroviario por unos prisioneros ingleses en manos de los japoneses. Y es entretenida. Típica y tópica, sus principales méritos son algunas de sus interpretaciones y la espectacularidad de la producción.

El puente sobre... bueno, del Ferrocarril de Arganda,... que también es muy mono - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM

The Road – La carretera (2009)

Cine

The Road – La carretera (The Road, 2009), 22 de febrero de 2010.

Con el título bilingüe en España, nos vamos a ver esta película del género post-apocalíptico, que por culpa del tráiler casi me pierdo. Alguna vez he dicho que soy contrario totalmente a la pena de muerte, salvo para los que ponen los títulos en castellano a las películas extranjeras, a quienes no considero ya seres humanos. Creo que voy a tener que extender esta consideración a los que montan los tráileres de las películas. Si son de humor, te destripan los mejores gags. Si son de acción, te destripan las escenas más espectaculares. Muchas veces te destripan el argumento. Y en otras, como en esta película, te venden algo que no es. Sí, hay escenas duras y momentos de tensión a lo largo del filme; pero esto no es una película gore, una película de miedo al uso, o un remake de Mad Max. No es nada de eso.

Basada en la premiada y aclamada novela del mismo título de  Cormac McCarthy, este largometraje dirigido por John Hillcoat nos narra la historia de un padre y su hijo, en un mundo en el no sólo se ha hundido y ha desaparecido la civilización humana, sino que la vida en general ha muerto o está muriendo. El niño nació en el momento en que se produce la desconocida causa de este apocalipsis.  Un resplandor, fuego, lluvia, frío, cenizas, ausencia de la luz del sol, una familia refugiada en su casa, con un niño en sus primeros años de vida, hasta que la madre no soporta más la desesperanza, y en un acto frío y calculado, pero en el fondo de amor hacia su familia, se interna en la noche para morir. A partir de ahí, comienza este viaje de ambos protagonistas, buscando el mar y el sur, buscando tierras más calidas y gente buena. Porque los pocos supervivientes de este mundo, las están pasando canutas, y para muchos de ellos, la única solución nutricional es el canibalismo.

En lo que se refiere a la realización y la producción del filme, he de decir que es uno de los mundos apocalípticos más conseguidos que he visto en el cine. Con un mínimo de efectos especiales, con un máximo de utilización de las localizaciones y de un buen director de fotografía, como es el español Aguirresarobe. Se ha acusado de frialdad en la realización al director, pero es que es necesario transmitir al espectador de ese mundo nuevo y desconocido, falto de vida. En los muchos sentidos de la palabra vida.

La interpretación es de primer nivel.  Viggo Mortenssen está altamente convincente, dotando al personaje de una gran intensidad en su amor y en su deseo de esperanza para el hijo, al mismo tiempo que deja que afloren las contradicciones entre el deseo de que su hijo sea buena persona y la necesidad de convertirse en un desalmado para sobrevivir en tan adversas condiciones. Al niño, Kodi Smit-McPhee, sólo le encuentro una pega. Dadas las circunstancias en las que nació y vive, es demasiado guapo. Aparece delgadito, pero no acaba de dar el pego de niño desnutrido de entre 10 y 11 años. Claro que también me parece obvio que su aspecto físico, con un gran parecido con el de la actriz que representa a su madre, Charlize Theron, es necesario como un recuerdo o un reflejo constante de esa madre, que no deja de ser un fantasmal tercer compañero de viaje. El papel de esta última es pequeño, pero necesario, ya que nos permite comprender mejor a los personajes protagonistas, y además lo hace muy bien. Por lo menos a mí me transmite muy bien la desesperanza que siente desde el momento en que da a luz a su hijo. El resto del reparto tienen papeles muy cortos, siendo los más significativos Robert Duvall, como viejo irreconocible que no entiendes muy bien cómo puede estar vivo y que nos da una de las pocas pistas sobre el origen de esa catástrofe, se sabía que iba a suceder pero no se podía hacer nada, y Guy Pierce en su aparición final y trascendente para el futuro del niño.

Para ir terminando, es una película que me ha gustado mucho. Que me ha interesado. De lo mejor que he visto en este tipo de filmes. No es comparable a las películas sobre sociedades distópicas. Muchas de estas son sociedades que surgen tras una catástrofe universal. Sin embargo, en esta película no hay un a sociedad que podamos calificar como distopía. No existe sociedad en absoluto. Es el derrumbe total de la civilización humana. Son seres humanos abandonados a sí mismo; situación aberrante en sí misma para un ser vivo básicamente social. Las únicas pegas que se pueden poner es al sentido del final de la película.

Atención que lo siguiente puede destripar la película, aunque en este caso no lo considero importante:

Para mí, el final es previsible con mucha antelación. Es obvio que el hombre está enfermo y que no durará mucho. Desde luego, no lo suficiente para que el niño alcance la madurez, aunque lo prepara para ello. Es obvio que la única esperanza para el niño es encontrar a alguien con quien formar un embrión de nueva sociedad; sino es el final. Y el final del niño es una metáfora del final definitivo de la humanidad. Especialmente, porque el niño representa lo que es bueno en la humanidad. Y eso sucede, el encuentro con una familia de gente buena, el hecho de que haya una niña con ellos, el haber encontrado un escarabajo vivo poco antes de morir el padre, son signos de esperanza. Pero, por otra parte, ¿es realmente posible perdurar con sólo estos elementos? Ahí queda.

Fin del destripe de la película.

Así que sólo me queda poner nota al filme. Y ahí va:

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
****

Paisajes solitarios, casi desolados, como este entre Mainar y Retascón, en la provincia de Zaragoza - Pentax *ist DS, SMC-M 200/4 (probablemente)

Un hombre soltero (2009)

Cine

Un hombre soltero (A Single Man, 2009), 15 de febrero de 2010.

Nos encontramos ante dos hechos interesantes. Por un lado, este filme es la adaptación literaria de una novela del mismo título de Christopher Isherwood, una de cuyas adaptaciones dio lugar también al musical y a la película Cabaret, una de mis favoritas, tanto como musical como en el conjunto del cine que he visto en general. Por otro lado, es la primera incursión en el cine como director del diseñador de moda Tom Ford, para lo cual ha escogido militantemente una historia sobre el amor homosexual, una de las más reconocidas de la literatura contemporánea.

Y la historia va de un profesor universitario, ya maduro, sumido en una profunda depresión por la muerte en accidente unos meses antes del que fuera su pareja, un arquitecto notablemente más joven que él a quien conoció al final de la Segunda Guerra Mundial. La época en la que se desarrolla la historia, la crisis de los misiles entre los EE.UU. y Cuba. La acción transcurre a lo largo de un día en la vida del profesor. Un día en el que pronto nos enteramos que ha tomado una decisión definitiva para acabar con su situación. Una decisión drástica y dramática. Lo vemos en un vecindario acomodado en California, interactuando con vecinos con distinto nivel de tolerancia ante su homosexualidad, así como en el entorno universitario en el que trabaja, dando clase y relacionándose con algunos alumnos. Con uno en especial, en el que parece que salta una chispa similar a la que en un momento hubo con su difunta pareja. También lo vemos con su mejor amiga, aquella con la que tuvo una historia en su juventud, que está enamorada de él, pero a quien sólo quiere como eso. Como amiga. Todo llevará a un desenlace sobre su problema vital, al final del día,… sobre el que no comentaré más aquí.

Que el director, aunque novel, tiene un trasfondo artístico y estético es algo que se hace presente a lo largo de toda la película. La atención al detalle, al encuadre, a la belleza formal,… la cuidada fotografía, con tonos desaturados cuando nos encontramos con el profesor deprimido, y tonos calidos y saturados cuando nos encontramos al profesor ilusionado y enamorado,… He de reconocer que está muy bien hecha desde el punto de vista formal y estético. Sin embargo, hay aspectos de la historia que me quedan un poco deshilachados, y el final, que se vuelve previsible por las numerosas pistas y el desarrollo de los acontecimientos, me dejó un poco frío. Demasiado frío, dado el carácter del mismo.

En cuanto a la interpretación, es de lo mejor del filme. Tanto por la sobriedad y elegancia que introduce el británico Colin Firth, como la chispa mezcla de alegría y amargura de Julianne Moore como su mejor amiga, como por el tono que da a su personaje el joven Nicholas Hoult como el alumno que aporta nueva vida al profesor. No es de extrañar que haya habido por ahí premios y candidaturas a premios. Están bastante bien.

Resumiendo, una historia interesante, que creo que podría haber estado mejor planteada en algunos aspectos y resuelta, con una realización más que interesante para un director novel. Creo que merece la pena ir a verla. Y ahora la puntuación:

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Támesis

Londres, visto aquí desde la cúpula de Saint Paul, una referencia lejana para los protagonistas del filme - Pentax P30N, SMC-A 50/2

Nine (2009)

Cine

Nine (2009), 10 de febrero de 2010.

Aunque oficialmente se trata de la adaptación del musical del mismo nombre, en la práctica, una vez que alguien decide llevarlo al cine, no deja de ser un remake de , una de las películas más especiales y personales de Federico Fellini. Y la verdad, a priori, no sé si tiene mucho sentido una nueva versión de algo tan personal. Esta consideración puede originar cierto miedo en el espectador conocedor de los antecedentes cinematográficos. Entre los aspectos motivadores, el espléndido antecedente de Rob Marshall dirigiendo Chicago, un espectacular reparto y… bueno, a mí me gustan los musicales.

Tanto el original como esta copia tratan de la crisis creativa de un director de cine, a quien hay que suponer un alter ego del propio Fellini, que se retira a un balneario para intentar sacar adelante la idea para una nueva película. Pero sus interacciones con el mundo que le rodea, especialmente con las mujeres, esposa, amante, actriz, etc., van a suponer un obstáculo más que la necesaria y perdida inspiración necesaria para el proceso creativo.

La película original, que tuve ocasión de volver a ver recientemente, motivado por mi visita a la exposición que pude ver sobre el director italiano en París, me parece un filme difícil de ver. Con una duración larga, con una elevada densidad de metáforas, con la necesidad de conocer muy bien el lugar, la época y las personas que la originaron, puede ser mal digerida y comprendida por el espectador actual. No obstante, a mí me parece una delicia visual, un verdadero repertorio de como utilizar los encuadres, de como iluminar, de cómo situar a los personajes en la escena, un tratado de cine desde muchos puntos de vista a pesar de sus dificultades.

Jeu de Paume (Fellini)

Fellini en el Jeu de Paume de París - Panasonic Lumix LX3

En cuanto a la película actual,… pues falla. Falla en el guion, que está mal hilvanado. La historia no está correctamente contada y parece más un amontonamiento de situaciones que se suceden como excusa para ir introduciendo los distintos números musicales. Falla en los números musicales que, con alguna excepción, son realmente flojos. O muy vistos. Volver a jugar con sillas en un número se puede considerar de dos formas. Los optimistas dirán que está homenajeando al maestro, a Bob Fosse, y a su excepcional Cabaret. Los pesimistas dirán que es obvio que la imaginación y la creatividad han abandonado al cine americano, y este se basa en al actualidad en la repetición con más medios y espectacularidad de las ideas que ya han sido. Es curioso que los mejores números correspondan a las actrices de menos relumbrón y cuyos personajes podrían ser incluso prescindibles en la historia, pero es cierto que tanto Stacy Ferguson como Kate Hudson lo hacen bien en sus números. Signo de la incoherencia global del proyecto que los mejores números se los lleven los personajes prescindibles..

Hablando del reparto, el protagonista absoluto es Daniel Day-Lewis, que hace lo que puede con el papel que le dan y con la debilidad de la historia. Al fin y al cabo tiene oficio de sobra; pero tiene que lidiar con la imagen del Guido de hace casi 50 años, interpretado por el estupendo Mastroianni. O a lo mejor no, porque los espectadores actuales, especialmente los más jóvenes ignoren el trabajo del italiano. Entre las chicas, y dejando de lado las ya mencionadas que lo unico que hacen es poner chicha y picante, Nicole Kidman está de florero y poco convincente en su papel de diva y musa. Judi Dench está ahí y se lo pasa más o menos bien en un papel más ligero y con canción. También le sobra oficio para esto y para más. Y nos quedan las dos principales, la esposa, interpretada por la francesa Marion Cotillard, y la amante, encarnada por la hispánica Penélope Cruz. La prensa española no ha dejado de dar coba a Pe con su participación en este filme y con su candidatura a los Oscar. Ya adelanto que en comparación con otras candidatas, ni siquiera entiendo que lo sea, aunque su papel en el filme sea digno. Pero es que además la Cotillard, mucho más contenida y sobria, pero sobre todo elegante y buena actriz, es muy superior, al menos en esta película. Es de lo que más vale.

Resumiendo, un filme decepcionante que puede resultar válido como mero entretenimiento sin trascendencia. Lo que pasa es que nadie espera intrascendencia si uno se dedica a adaptar o repensar a Fellini. Y por lo tanto, fallido.

Las notas:

Dirección: **
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
**

Foro Romano, vista

Para despedirnos, como no, Roma, ciudad felliniana por excelencia, en este caso el Foro Romano - Canon EOS 40D, EF 50/1,8

Invictus (2009)

Cine

Invictus (2009), 1 de febrero de 2010.

Yo vi la Copa del Mundo de Rugby de 1995 por televisión en directo. Recuerdo que hacía dos años que vivía en mi piso, que un año antes aproximadamente me había dado de alta en Canal + para poder ver cine sin cortes y el entonces Cinco Naciones de rugby, y me encontré con las retransmisiones de la Copa del Mundo de Rugby de 1995. Entonces no lo sabía, porque el rugby es un deporte ignorado y minoritario en España, pero la Copa del Mundo de Rugby es el acontecimiento deportivo con más seguimiento televisivo después de los Juegos Olímpicos y del Mundial de Fútbol. Así que algunas de las cosas que acontecen en el nuevo filme de Clint Eastwood yo las viví en directo. Así que si a la calidad habitual del director le sumas una motivación personal, la visión de esa película era obligatoria.

Adaptación del libro El factor humano (Playing the Enemy) de John Carlin, que me apetece leer, la película nos cuenta como el recién elegido presidente Nelson Mandela utiliza el campeonato de rugby que se celebró en la Sudáfrica post-apartheid para aumentar la cohesión de un país altamente dividido racialmente, y con muchos odios y rencores en el ambiente, con una economía maltrecha, con una gran desigualdad social, con alta criminalidad, etc. Para ello, pide la colaboración de François Pienaar, capitán de los Springboks, la selección sudafricana de rugby, con el fin de intentar un éxito que ilusionase a todo el país en su conjunto. Hay que tener en cuenta que el rugby se consideraba un deporte de blancos, y la selección de rugby era odiada por el resto de los grupos étnicos. En aquella selección sólo había un jugador negro.

La película en su conjunto, dirigida con el habitual buen oficio del director, es un homenaje a Mandela. El entonces presidente sudafricano nos es presentado como una persona afable, muy cordial, con un intenso deseo de reconciliar a enemigos irreconciliables, entre el odio de los blancos y la incomprensión de los suyos. Con una voluntad férrea y la colaboración de otros, consiguen un éxito imprevisto en un acontecimiento deportivo de alcance mundial. La película nos cuenta los hechos fundamentales de la historia, centrándose sobretodo en los parlamentos de Mandela, tanto en público como en privado, salvo en la última parte del filme, cuando se nos narra el emocionante partido final contra los All Blacks de Nueva Zelanda, que llevaban al jugador revelación del momento, el aparentemente imparable Jonah Lomu, que había pasado por encima de todos sus rivales con autoridad, incluida una de las favoritas, Inglaterra, en semifinales. Yo recuerdo perfectamente aquellos partidos. Me gusta como se han rodado las secuencias del partido final.

Pero, pasándonos a lo que es la interpretación, la película es también un homenaje a ese íntimo amigo de Eastwood que es Morgan Freeman, a quien le regala un papel hecho a su medida, y en el que el actor demuestra que es uno de los grandes de la interpretación actual, aunque me gustaría haber visto la película en versión original. Todo llegará. Junto a él tenemos a un Matt Damon, interpretando a Pienaar, que aparece un poco hierático, no sé muy bien si debido a la personalidad/carencias del actor, o a que realmente el personaje real es así. Queda deslucido en comparación con el anterior, pero tampoco importa mucho, puesto que aunque el principal de los secundarios no deja de ser un secundario.

Probablemente por las circunstancias que rodean mis recuerdos personales y mi memoria histórica, esta película me ha llegado mucho más que si estas circunstancias no se hubieran dado. Evidentemente, no es una de las grandes obras del director; pero claro, volvemos a lo de siempre, una obra normalita de Eastwood está a la altura de las buenas de muchos otros. Mis notas son:

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Trinity College

Campo de rugby en el Trinity College de Dublín; Irlanda es una de las favoritas para adjudicarse el Trofeo Seis Naciones que comienza este sábado que viene - Canon Powershot G6

Up in the Air (2009)

Cine

Up in the Air (2009), 25 de enero de 2010.

Tras el éxito de su pasada película sobre embarazos adolescentes, el director Jason Reitman vuelve con una película con un tono de filme independiente, aunque con cierto nivel en la factura y en el reparto. Veamos a ver cómo se ha comportado.

Nos encontramos con un ejecutivo (George Clooney) de una empresa de recursos humanos especializado en despedir gente. Este hombre vive fuera de su casa, en los aviones y hoteles, en los que acumula todo tipo de puntos mediante la utilización de tarjetas de fidelidad. Business class, hoteles de cinco estrellas, y ningún compromiso ni atadura. En una primera parte, el filme nos muestra cómo vive. Organizado, sonriente, va por la vida con pocas preocupaciones. Eventualmente, encuentra a una mujer (Vera Farmiga), atractiva, con su mismo estilo de vida, con quien resulta fácil entablar una relación poco comprometida, pero aparentemente satisfactoria. En un momento dado, la empresa para la que trabaja, con el fin de recortar costes, asume la idea de una joven recién licenciada (Anna Kendrick) y nueva en la empresa, que permitirá realizar los despidos a través de vídeo-conferencia, recortando gastos de viajes y derivados. Una amenaza para su modo de vida. A partir de ahí, la relación con la atractiva mujer, la convivencia con la joven profesional, y la boda de una de sus hermanas a las que tan apenas ve, van a producir una alteración en su modo de vida y una potencial revolución en la mentalidad de nuestro protagonista.

Hay que decir que la película es esencialmente americana. Muchas de las situaciones que se suceden no son frecuentes fuera de los EE.UU., un país donde la movilidad profesional es mucho más elevada que en Europa, sin los programas de protección social, con sistemas de despido mucho menos restrictivos, y con relaciones familiares muy distintas de las que tenemos por aquí. Sin embargo, me parece que coge al vuelo con oportunidad las circunstancias económicas actuales, en las que se están produciendo tantos reajustes de plantillas y tantas personas quedan en el paro, creando un trasfondo social muy adecuado.  No obstante, el tema principal del filme es la soledad; una soledad elegida por la persona, cuando menos aparentemente, pero que finalmente pasa factura. Sobretodo, porque aunque sea una película con un ambiente típicamente americano, su desenlace no es necesariamente el de las comedias románticas, típicamente americanas. Y no diré más.

Correctamente realizada, es muy importante la labor de los tres principales intérpretes de la película. Clooney está sobrio, lo cuál le va bien siendo un actor que depende mucho de su físico en su trabajo, ya que sus cualidades interpretativas siempre me han parecido un poco justas. Pero lo hace bien. Tienen papeles más secundarios pero muy importantes las dos actrices antes mencionadas. Vera Farmiga aplica de forma muy interesante su estupendo físico a un personaje con una ambigüedad calculada, que nos dará alguna de las sorpresas del filme. La joven Kendrick se aplica con interés a un papel que en un análisis superficial parece más plano de lo que realmente es, aportando razonables dosis de matiz y personalidad. Bien también.

Resumiendo, estamos ante una película interesante, muy actual, que quizá no pase a la historia como un gran hito del séptimo arte, pero que nos ofrece algunas reflexiones interesantes sobre la geografía humana que nos rodea, apoyada en una realización y una interpretación con oficio.

Y la nota que recibe es:

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Os dejo con unas vistas aéreas, frecuentes en el filme que hoy nos ocupa.

Aerogeneradores

Aerogeneradores cerca del aeropuerto de Zaragoza - Panasonic Lumix LX3

La cinta blanca (2009)

Cine

La cinta blanca (Das weisse Band – Eine deutsche Kindergeschichte, 2009), 16 de enero de 2010.

Esta es la tercera película que veo del director austriaco, nacido en Munich (Alemania)Michael Haneke. Y las dos anteriores me sorprendieron por su crudeza, especialmente por su violencia. Una violencia que no se ve, o se ve poco. Pero que no la hace menos dura. El filme, además, ha llegado con cierta aura de obra especial, de alto nivel; pero también de difícil digestión. Veamos lo que ha dado de sí.

El subtítulo de la película en el idioma original, el alemán, nos informa de que se trata de una historia para niños alemana. En el comienzo de la acción, nos situamos en el verano de 1913, en algún lugar de Alemania. El ambiente es absolutamente prusiano. Una comunidad rural que vive y trabaja dependiente de un terrateniente noble, el típico junker prusiano, siendo la otra gran influencia de la localidad un rígido y riguroso pastor luterano. Por ahí he leído que se trata de Eichwald, pero desconozco si es un lugar real o imaginario (existe un Eichwalde en el lander de Brandeburgo, que perteneció al reino de Prusia). La historia nos la cuenta en flashback, con voz de anciano, el que fue maestro del lugar en el momento de la acción, cuando tenía 31 años. En la comunidad, comienzan a producirse una serie de accidentes provocados. Nadie sabe quién puede haberlos cometido. Paralelamente, vamos conociendo las historias de los principales elementos activos de la comunidad. El tímido maestro y su incipiente enamoramiento con una tímida institutriz, apenas una adolescente. El médico viudo, que vive con una hija adolescente y un hijo pequeño, y mantiene una relación clandestina con la comadrona del lugar. El pastor protestante y el rigor con el maneja sus asuntos familiares. El cinismo y la falta de escrúpulos del administrador del noble. El noble, su mujer y sus hijos, y la farsa que supone su vida de cara al exterior. Una familia campesina, pobre, dependiente del capricho del noble para sobrevivir. En todos los hogares viven niños y adolescentes, que aparentemente viven sin alegría, y siempre parecen rondar los lugares donde suceden los accidentes.

La película está rodada en blanco y negro. Un blanco y negro de alta calidad, con una fotografía, una iluminación absolutamente ejemplar, de obligada visión para todo aficionado tanto a la cinematografía como a la fotografía tradicional. Paisajes luminosos en clave alta, interiores oscuros, en clave baja; una auténtica lección del uso de la imagen monocroma. La dirección es sobria, y pocas veces, como es habitual en el director, nos permite presenciar los actos violentos, tanto físicos como psicológicos o morales. Poco a poco, vamos descubriendo un mundo de hipocresía, de bajeza moral y personal, donde nada es lo que parece, donde nadie sostiene en su vida cotidiana los valores que se le atribuyen o de los que presume. Sólo la pareja conformada por el maestro y la institutriz arrojan un poco de luz ética sobre un desolador paisaje humano.

Al principio del filme, la voz en off, del maestro ya envejecido, nos avisa que lo que vamos a ver no es más que el preludio que nos permite comprender las barbaridades que más adelante se dieron en la historia de Alemania. Lo que claramente es una referencia al nazismo. Aunque creo que la idea del director no es centrarse en el nazismo sino en las «cualidades» que llevan a que de vez en cuando llevan al ser humano a lo peor, especialmente con sus semejantes.

La brillante realización está acompañada de sobrias interpretaciones de actores y actrices alemanes, y por lo tanto poco conocidos, pero que en su componen unos papeles excelentes. Los que más me han gustado han sido el maestro, Christian Friedel, el pastor protestante, Burghart Klaußner, la comadrona, Susanne Lothar, así como diversos personajes infantiles y adolescentes. Pero sin desmerecer al resto del extenso reparto.

Y ahora viene la parte más difícil. ¿Debo recomendar o no este filme? Lo cierto es que es un largometraje de difícil digestión, especialmente en un momento en el que la costumbre es tratar al espectador como tonto, dándole productos ya mascados y digeridos de antemano. Es un filme que utiliza profusamente las metáforas, y que exige del espectador una cierta comprensión de los períodos históricos y de las situaciones sociales de la Alemania de preguerras. Pero a pesar de ello, me atreveré a recomendarlos. Desde luego a los amantes al cine de autor, al cine como obra de arte, y al cine como forma de expresión de ideas sociales y políticas.

Y la nota que le pongo es:

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
****

La imagen, un lugar típico, similar al de la película.

Nubes de tormenta

La campiña de lo que fue la Pomerania prusiana, actualmente en Polonia, muy similar a la que se nos muestra en el filme - Fujifilm Finepix F10

In memoriam: Eric Rohmer (1920-2010)

Cine

En los tiempos que corren, para gran parte de los que se dicen «aficionados» al cine, el nombre de Eric Rohmer les dirá poco. No es fácil ver sus películas en este país. En algún cineclub o filmoteca, donde acuden cuatro chalados; en la sección de cine de autor de la FNAC, una de las menos visitadas, podremos encontrar algún DVD de sus películas más emblemáticas.

Ya perdonaréis que me ponga cáustico con las comillas de «aficionados», pero mientras esperaba el comienzo de la película que vi el viernes pasado, tras de mí había dos tipos de veintipocos años, que se confesaban cinéfilos, y que discutían si la película que iban a ver, que se estrenaba en esa sesión en esa ciudad, era más de culto o no que otras anteriores de los mismos directores. ¿Qué coño entenderían estos individuos por película de culto? Es una duda que me corroe desde entonces.

Pero volviendo a lo que estábamos, al recientemente fallecido Eric Rohmer se le conoce poco. Y a sus películas, menos. Yo he tenido la oportunidad de ver unas cuantas. No muchas, dentro de lo que es la filmografía del director. Pero sí unas cuantas. Algunas me resultaron muy interesantes y agradables de ver, como Pauline en la playa, y algunos de sus Cuentos de las cuatro estaciones. También alguna me resultó de difícil digestión, como La inglesa y el duque, una de las más recientes. Me gustan las que me gustan por dos cosas principalmente. La primera por su estilo sencillo, directo, limpio. La segunda por que te habla de sentimientos, de las personas, de las relaciones, con una franqueza y una honestidad absoluta. Algo que se ve poco en los demasiado artificiosos (y artificiales) caracteres y situaciones que presenciamos habitualmente en el cine.

El señor era ya muy mayor, y es ley de vida que llegadas según que edades, acabemos todos en el hoyo. Pero me causa tristeza y cierta congoja su desaparición, no tanto por su ausencia que siempre quedará compensada por su obra, sino porque no veo yo en el panorama del cine mundial muchos recambios a un cine honesto, quizá minoritario, pero que siempre resultaba de agradecer. Tengo que localizar La rodilla de Clara… que esa no la he visto, y sólo el nombre ya me parece tan sugerente…

Foto de ambiente francés, cómo no.

Árboles

Jardines de las Tullerías, en un día claro y luminoso, como aparecían en muchas películas del director francés - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Un tipo serio (2009)

Cine

Un tipo serio (A Serious Man, 2009), 8 de enero de 2010.

Primera película del año. Me coge por sorpresa. No me había enterado de que los hermanos Coen, Ethan y Joel, estrenaban filme. Aprovecho un hueco en mi ajetreada semana pasada y, a la improbable hora de las 16:45 de un viernes, me escapo a ver el largometraje en su estreno en las salas de Zaragoza. No sé muy bien que voy a ver. Sólo sé que es de los Coen, una gente que ha hecho películas que me han gustado bastante. Aunque también han hecho algún pestiño.

En uno de los días más fríos del invierno, en el que el termómetro apenas sobrepasa los 0ºC en las horas centrales del día y en el que el cierzo deja una sensación absolutamente gélida, cuatro gatos nos disponemos a ver la película en una de las salas de cine más grandes de la ciudad. No hace mucho que han debido poner la calefacción, y hay que ver el filme con el chaquetón echado por encima. Explico todo esto porque es posible que todo ello influya en mis sensaciones sobre la película. Es decir, que me dejó un poco frío.

Los Coen se dirigen a sus raíces. Una barriada de algún lugar del Medio Oeste de los EE.UU. donde prospera una comunidad judía en algún momento de finales de los 60 o principios de los 70. Allí, un profesor de ciencias universitario se enfrenta a una serie de problemas. Su mujer le engaña con otro y le pide el divorcio, su hijo adolescente aficionado a la «maría», un estudiante que le soborna y chantajea al mismo tiempo para conseguir el aprobado, una primo «raro» apalancado en su casa al que persigue la policía, un hosco y casi hostil vecino, una vecina buenorra y tentadora,… Y los Coen nos van contando las peripecias del profesor, su familia y sus vecinos en un tono que va oscilando entre la comedia, el drama y la tragedia. Una comedia negra, vamos.

Como curiosidad, la historia está precedida por una especie de prólogo, en el que asistimos a una especie de historia de fantasmas en algún lugar de Polonia, en algún momento del pasado, en una comunidad judía. Está rodado en yiddish.

En cuanto a la dirección y la producción, evidentemente se nota la autoría de los dos hermanos. Con oficio para dar y vender, reproducen con esmero un ambiente físico, social y psicológico, y nos van presentando una serie de situaciones que, aunque pecan de inconexas o inconclusas en algunas ocasiones, remedan la historia de un moderno Job.

Los actores no me resultan en absoluto conocidos. El principal es Michael Stuhlbarg, protagonizando la película, con un trabajo notable. Muy notable también es el papel de Sari Lennick, interpretando a la esposa infiel del profesor. El resto, que lo hacen también bastante bien, no me suenan salvo de series televisivas. Bueno… tiene un breve papel de rabino Simon Helberg, el muy grimoso Wolowitz de la serie The Big Bang Theory.

En resumen, una película que tiene indudables virtudes, pero que a mí no me llegó del todo, bien sea porque estaba cansado, por el frío de la sala, o porque los temas del filme no me resultaron atractivos. Cosas que pasan de vez en cuando. Yo le pongo…

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
**

Y os dejo con una imagen alusiva a los judíos centroeuropeos.

Cementerio Judío Nuevo - Cracovia

Cementerio judío nuevo de Cracovia, Polonia - Canon EOS 40D, EF 28/1,8 USM

El cine de 2009 – Resumen

Cine

El mes de noviembre pasado estrené una nueva forma de valorar las películas que veo en el cine. Creo que esta nueva de puntuar me permite mejores comparaciones entre las distintas películas y los distintos años del conjunto de la base de datos que mantengo de forma efectiva desde 1998. Por años, en la siguiente tabla se ven las películas que he visto y la puntuación global media de las mismas.

Para mi sorpresa, y tendiendo en cuenta lo poco satisfecho que he quedado en general del cine que suelo ver actualmente, resulta que es el año que mayor puntuación ha obtenido. Claro, que esto es fácilmente explicable si tenemos en cuenta que es el año que menos películas he visto en pantalla grande en los últimos 12 años. Parece ser que últimamente escojo con más cuidado lo que veo, y si bien es cierto que me resulta más difícil encontrar películas que me satisfagan plenamente, también lo es que cada vez veo menos bodrios.

Veamos lo mejor. Las 10 más puntuadas: puntuación, nacionalidad y título.

4,33 – EE.UU. – Gran Torino
4,17 – Argentina – El secreto de sus ojos
4,00 – EE.UU. – La duda (The Doubt)
4,00 – EE.UU. – Los mundos de Coraline (Coraline)
4,00 – Japón – Despedidas (Okuribito)
4,00 – EE.UU. – Moon
3,67 – EE.UU. – The Reader (El lector) (The Reader)
3,50 – EE.UU. – Revolutionary Road
3,50 – Suecia – Déjame entrar (Lat den ratte komma in)
3,50 – Reino Unido – The Imaginarium of Doctor Parnassus

Lamentablemente este año no hay ninguna película española entre la seleccionadas. Claro, que cada vez me atraen menos los temas y los modos del cine patrio. Una pena, pero es así.

Entre las malas, compruebo que por debajo de la mediocridad, que promedia un 2, sólo hay dos filmes. Lo que comentaba antes de seleccionar el cine que veo. Una es esa estupidez titulada 2012, cosa que ya sabía a priori que sería mala, y una auténtica decepción que fue La lista (Deception), que con un buen reparto resultó deplorable.

Veremos a ver que pasa en este 2010 que empieza,… aunque los augurios no son buenos…

Os dejo con una foto de estas frías mañanas de enero.

San Antonio

Basílica de San Antonio, Zaragoza - Panasonic Lumix LX3