Aunque ayer una “tontada” en la garganta se había convertido en algo peor, y no presagiaba nada nuevo, nuestra primera jornada de Parque Nacional Taroko ha sido estupenda. Cenar,… en un “Night Market” de Hualein acompañados por la música de un grupo indefinible.
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ViajesViajes – Taipei, Taiwán
ViajesViajes – Taipei, Taiwán
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Viajes[Recomendaciones fotográficas] En Taiwan o de Taiwan
FotografíaHoy no está siendo el día como yo pensaba. Desde hace siete días nada está siendo como pensaba. Pero un maldito accidente odontológico me ha permitido/obligado a recostarme en el sillón de una fenomenal profesional, muchas gracias una vez más, y he salido de ahí con cierto sosiego de espíritu. Aparte de salir con el chandrío odontológico bien apañado. Así que he empezado a pasar de agobiarme por una serie de cosas, he recordado que desde ayer a las tres menos cuarto de la tarde estoy de vacaciones. Y que pronto emprenderé un viaje. Que no tenemos ni la mitad de planificado de lo que pensábamos, pero que me da igual. Desde el viaje a Japón en 2014, muy medido por las circunstancias familiares, nos hemos vuelto una catástrofe planificando viajes. Yendo sólo en alguna ocasión, o acompañado las más de las veces. Y no hemos dejado de disfrutarlos tomándonoslo con tranquilidad y un flema.
El destino lo habréis podido deducir del título de la entrada. Nos dirigiremos a la que los portugueses llamaron en el siglo XVI «isla Formosa», la isla hermosa. Por favor, no digáis que la «descubrieron». Que ya estaba descubierta. Que ya había gente viviendo allí. En fin.

Cuarta incursión al extremo oriente asiático tras Japón en el 2014…
Lo que sí podemos «descubrir» es que hay fotógrafos excelentes originarios de la isla o que han trabajado sobre el paisaje humano, urbano o natural del país, que no es un país según las rarezas del derecho internacional, aunque se comporta como tal a efectos prácticos. No entraré en eso.
Por ejemplo, tenemos a Anrong Xu, que en su página se define como fotógrafo nacido en China y residente en Nueva York, pero en un momento dado encontré información sobre él y especialmente sobre su trabajo en las calles de Taipei. No sé si al decir nacido en China se refiere a Taiwan o a la China continental, pero me da igual. Sus fotografías me parecieron interesantes. Especialmente para entender el ambiente general de las calles, y no las típicas visiones idealizadas de los instagramers, youtubers, 500pxers y demás fauna homogénea y homogeneizante.

… Hong Kong y Macao [foto del encabezado] en 2016…
En fin,… simplemente un par de ejemplos. Que no nos llueva mucho. Y si ha de llover, que sea de forma tranquila. Que no nos lleguen ya ninguno de los tifones eso que han dado que hablar estas semanas atrás en Filipinas y Hong Kong. Y que pueda ir mandándoos algunas fotos para que os hagáis a la idea.

… y Corea del Sur en 2017. En todas lo pasé fenomenal. Que siga la racha.
[TV] Atípicos, neurotípicos y estereotipados
TelevisiónNo voy a entrar a valorar seriamente una serie de animación japonesa, Jūshinki Pandōra [重神機パンドーラ], que Netflix presentó recientemente. Producción chinojaponesa, con un título occidental de lo más vulgar, Last Hope. Es la típica de monstruos que amenazan la humanidad, que los hace frente en un mundo postapocalípitico donde se mantienen algunas ciudades tecnológicamente avanzadas, usando robots tripulados más o menos grandes, más o menos armado, más o menos voladores. No tan tosco como Mazinger Z, pero descendiente conceptual. Cometen la banalidad de utilizar el «apellido» «cuántico» para cualquier cosa, lo que desde hace décadas es signo de mala escritura en ciencia ficción. Cuando quieres dar un aura misteriosa pero científica a algo, le llamas «cuántico/a» y ya todo vale. Sólo cuando algún episodio se sale de su esquema habitual, con más sutileza argumental, la serie presenta algún interés.

No tengo fotos que se me ocurran especialmente adecuadas para la entra de hoy; pero algunas fotos del Festival Asalto 2018, que siempre se preocupa por la integración y la diversidad en la sociedad, nos valdrán. Si el domingo os enseñaba fotos tomadas con película en blanco y negro, hoy serán fotos digitales en color.
Así que vamos con lo realmente interesante de esta semana, la segunda temporada de Atypical, que ha pasado de 8 a 10 episodios, de media hora de duración, que ya adelanto me han sabido a poco. La primera temporada fue un poco de presentación y, aunque nos adelantaron algunos conflictos y algunas tramas interesantes, dejaba la sensación de no haberse metido a fondo en la historia. Sí que nos dejaron algunas claves, girando las tramas alrededor de Keir Gilchrist, su protagonista, que interpreta a un adolescente con un trastorno del espectro autista, pero altamente funcional, así como de su familia, la tesis es que estas personas no serían enfermos, sino variantes atípicas de la normalidad, que necesitarían la ayuda y la solidaridad de su entorno para poder funcionar en una sociedad pensada o diseñada por y para las personas denominadas neurotípicas.

Aunque por mi profesión pueda tener una opinión mejor informada que la población general sobre estas cuestiones, estando lejos de ser un especialista, lo cierto es que no me voy a meter en ese jardín y no entraré en valorar la plausibilidad científica de las situaciones presentadas. Asumiré mi ración de suspensión temporal de la incredulidad, como ante cualquier relato de ficción, y me centraré en el hecho de que en esta segunda temporada nos hemos encontrado con un intérpretes, de por sí de buen nivel, bien asentados, y una tramas más interesantes y mejor llevadas. Ambos padres, interpretados por Jennifer Jason Leigh y Michael Rapaport, son dos valores seguros, que cumplen bien. Se confirma que la chica que hace de hermana, Brigette Lundy-Paine, es una potente robaescenas, que ha rato me recuerda a Brie Larson en United States of Tara. Con una diferencia; Larson era realmente un adolescente interpretando a una adolescente, mientras que Lundy-Paine está a mitad de la década de los ventitantos interpretando a una chica que cumple 16 años.

Hay algún pero… Bueno, hay situaciones forzadas por culpa de lo «políticamente correcto». Se fuerza la diversidad racial/étnica. El personaje de la psicóloga de origen asiático tenía importancia en la primera temporada, pero en la actual da la impresión de que está ahí para mantener la cuota. Lo mismo que la nueva amiga de las sesiones de terapia que es afroamericana. Y han forzado una salida del armario de uno de los personajes protagonistas, que tampoco sé si tiene mucho que ver con lo importante. Que además de que se veía venir, no sé si aporta mucho al tema central. En cualquier caso, la introducción de lo que últimamente vienen siendo nuevos estereotipos presentes en las series de televisión tampoco hace daño excesivamente a la serie en su conjunto. Serie que, como he dicho, me parece muy entretenida, y que me ha sabido a poco en esta temporada.

[Libro] La insólita pasión del vendedor de lencería
LiteraturaDesde hace unas semanas tengo acceso a una pequeña biblioteca de libros de literatura japonesa que me van a ir prestando. Es una herencia que le ha caído a alguien, que tampoco los ha leído. Por lo tanto, salvo cuando el autor es conocido previamente, hay que arriesgar un poquito, sin saber lo que vamos a encontrar. Es evidente que este libro de la autora Asako Hiruta me llamó la atención por el título. No he encontrado ningún enlace propio, ni en la wikipedia, así que la he enlazado a Goodreads, donde tampoco es que haya gran cosa al respecto. Que ha escrito esta novela de la que os hablo hoy. Por cierto que en estas páginas sobre lecturas podéis encontrar algunas de las mías. No es ni mucho exhaustiva. Cuando me acuerdo de algunas, las voy incorporando. Ya llevo listados 287 libros, incluido el que estoy leyendo en la actualidad. Pero bueno… faltan muchos.

Fotográficamente, hoy nos dirigiremos a Kioto y al santuario de Fushimi Inari,… el de las miles de puertas de color naranja. El papel de la mujer en la sociedad japonesa y las relaciones entre hombre y mujeres es uno de los aspectos más misteriosos para mí de esa cultura. Más todavía que en la occidental… donde tampoco la entiendo bien en ocasiones. Para ser sinceros.
La novela de Hiruta no nos habla de un vendedor de lencería. Lo hay. Y tiene su importancia. Pero de quien nos habla es de Satsuko Kunieda, una mujer de 32 años, trabajadora de una agencia de publicidad que ha conocido mejores tiempos, y que ella misma también ha conocido mejores tiempos. Desde los 14 a los 29 años tuvo un novio con quien pensó viviría toda su vida, y desde que este rompió con ella se ha descuidado y, básicamente, no ha conseguido recolocar su vida. Las visitas a la lencería donde trabaja el señor Yo Isaji actuarán de catalizador de cambios en esa vida un tanto desnortada.

La novela se configura a modo de episodios en la vida de Satsuko, que se pueden leer casi como relatos independientes unos de otros, aunque se ordenan según la cronología vital de la protagonista. Como he dicho, las visitas a la peculiar tienda de lencería actuarán como agentes del cambio, y tras cada uno de estos relatos se introducirán cambios en la vida de Satsuko, en general positivos. El tono de la novela en su conjunto es de cierto grado de comedia, viéndose los conflictos que van apareciendo en la vida de Satsuko con cierto humor. Y podríamos argumentar que hay cierto grado de reivindicación feminista… o al menos femenina. Quizá las activistas feministas más aguerridas consideren insuficiente o timorata la actitud general de la escritora. Pero bueno, estamos en Japón, donde el recorrido que queda a la mujer para conseguir una igualdad efectiva con el hombre, una sociedad muy conservadora en el fondo, es mayor que en occidente. En general, la mayor parte de los episodios son entretenidos de leer.

El tono de la novela cambia en los últimos episodios en los que tanto el elemento de romance como el de otros aspectos de la vida de Satsuko se tornan más serios y más dramáticos. La novela abarca unos tres o cuatro años de la vida de Satsuko, aunque la mitad de ellos se cuentan a gran velocidad en los episodios finales. Un final que, aunque relativamente previsible, aparece como apresurado y un poco forzado.
La novela entretiene bastante, se lee con facilidad. Pero al final deja un poso menos profundo de lo que podría haber sucedido con un tramo final más entonado. Relativamente recomendable.

[Fotos y arte] Festival Asalto 2018
Arte, FotografíaComo se me acercan las vacaciones, hoy he decidido hacer dos entradas en este Cuaderno de ruta, para dejar temas cerrados antes de pasar al modo «sólo fotos».
El domingo de la semana pasada recorrimos con la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ las obras del Festival Asalto 2018 de arte urbano. Y yo me llevé la Leica M2 con un Summicron 35 mm ASPH y un Elmar-C 90 mm, con un carrete de Fuji Acros. Os cuento un poquito mi experiencia. En lo que valga. Los detalles técnicos en Festival Asalto 2018 – Barrio Oliver, con Leica M2 y Fujifilm Neopan 100 Acros. Aquí os dejo unas fotos.

