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Sin categorizar[Cine] Perdiendo el norte (2015)
CinePerdiendo el norte (2015); vista el domingo 29 de marzo de 2015.
No tenía yo muy claro el ir a ver esta comedia española. Mi instinto de conservación me decía que detrás del éxito de esta película, una de las más taquilleras en el solar hispano en lo que va del año, podría andar la falta de criterio de mis compatriotas, que al fin y al cabo han elevado en otros momentos al Olimpo del cine patrio a entes tan variados en el terreno de la comedia como alguno de los Ozores, a los Pajares, o a los Torrentes. Si no pongo «dignos» ejemplos más recientes es porque mi desconfianza me protege de ciertas «agresiones». Pero en un fin de semana con una oferta en cartelera no demasiado atrayente, y sin saber qué hacer un domingo por la mañana, acepto la invitación para ver esta película dirigida por Nacho G. Velilla, que por cierto tampoco transmite mucha seguridad.
La película tiene un argumento oportunista. Ante la tremenda crisis económica que afecta a España en los últimos años, y con jóvenes recién salidos de la universidad, teóricamente bien preparados, pero sin empresas que les den trabajo, dos de ellos, uno del área de las económicas o empresariales, Hugo (Yon González), y otro de las ciencias biológicas, Braulio (Julián López), hacen la maleta y se disponen a hacer las «alemanias». Y allí descubren que no es oro todo lo que reluce, y acabarán trabajando de pinches en un restaurante turco, mientras son acogidos en el piso de otros dos españoles emigrados, la guapa Carla (Blanca Suárez), y su fumao hermano Rafa (Miki Esparbé).

Hoy nos iremos con los protagonistas de la película a Berlín que, por otra parte, es una ciudad muy interesante de visitar. La casa de las culturas del mundo en el Tiergarten.
Pues nada. Los peores presagios se cumplieron. Alguien dijo a la salida que los únicos que habían perdido el norte habían sido el director y los nada menos que cuatro guionistas, uno de ellos «se llama» como el director, que han sido necesarios para perpetrar esta comedia carente de gracia y originalidad. Personajes estereotipados que hemos visto y nos han cansado mil veces en la televisión. Chistes oportunistas y previsibles que hemos visto, oído y nos han saturado mil veces en la televisión. Y una demostración de que al contrario que lo que sucede en otras cinematografías, parece que en España la industria del cine es incapaz de usar la comedia para profundizar mínimamente y con seriedad en los temas sociales que preocupan a la gente. Por que al final, la cosa se queda en una tonta comedia romántica, como las hemos visto cienes y cienes de veces, absolutamente previsible e inverosímil por encima de la suspensión voluntaria de la incredulidad a la que se somete el espectador cinematográfico.
Todo ello con dos protagonistas que son muy monos, muy guapos, pero que muestran escasa química cuando se juntan en pantalla, y que además forman parte de ese conjunto de mediocres actores y actrices jóvenes que salen de la caja tonta y que plagan el cine actual español. De los que pocos nos sorprenden de vez en cuando con una progresión ascendente y generalmente en el terreno del drama. Estos no nos sorprenden. Mediocridad televisiva. Pululan por ahí algunos veteranos que muestran oficio, como Malena Alterio y especialmente José Sacristán, que animan un poco la pantalla con sus intervenciones. Especialmente este último se marca un par de escenas que demuestran que con un poco más de oficio a la hora de escribir el guion y de contar la historia, sabiendo combinar la comedia con algún tinte de drama propio de las cosas que están pasando, se podría haber hecho una película, distinta, e interesante, con los mismos mimbres aparentes.

La Hauptbahnhof (estación central) de Berlín es el primer lugar donde los dos jóvenes altamente preparados se dan sus primeros «golpes» de realidad.
Pero para eso quizá nuestro cineastas debieran tomarse un año sabático de sus trabajos en la ficción televisiva, ver un poco de comedia británica y de alguna otra cinematografía europea, mojarse un poco, ser más políticamente incorrectos, y arriesgarse a finales menos felices, contratando intérpretes menos monos pero con más rasmia interpretativa. Quizá entonces nos ofrecerían películas interesantes. Pero entonces, triste país el nuestro, a lo peor no serían éxitos de taquilla. ¿Nos hemos olvidado que en España se hizo comedia social de excelente nivel cuando ni siquiera había libertad para ello? Verdugos, cochecitos, plácidos, señores marshals, jueves milagrosos, belle époques,… ¿Es que nadie aprendió de Azcona y algunos otros? ¿Dónde han quedado esos amaneceres, que no son poco? De verdad que en este solar, hoy desolado, hubo algún momento en que se sabía hacer comedia con intención. Y excelente. Y con intérpretes y personajes que se nos han quedado para siempre en el imaginario colectivo. ¿A dónde van esta panda de gualdrapas que asolan las pantallas españolas? ¿Y qué hacemos los españoles apoyándoles comprando nuestras entradas, mientras tantos proyectos potencialmente interesantes no ve la luz nunca?
¡Qué condenadamente difícil es ser español y que te guste el cine!
Valoración
- Dirección: **
- Interpretación: **
- Valoración subjetiva: **

El previsible momento en el que la chica mona y el chico mono se dan cuenta que hay algo incluye una visita turística por Berlín, en la que sólo falta el memorial a los judíos asesinados en Europa. Lo cierto es que la película parece por momentos un publirreportaje turístico de la capital germana.
[Libro] La figura de la alfombra
LiteraturaNo es este libro de Henry James el que tenía previsto para esta semana. Hay otro que terminé de leer antes a mitad de marzo. Pero como exige un comentario más reposado que este, lo dejaré para la semana que viene. Este que traigo aquí y ahora es un relato breve, que de alguna forma casi cabría más dentro del género del ensayo, como explicaré después. En cualquier caso, no es un relato al uso. Es la primera obra que leo de este autor angloamericano, que se puede considerar ya un clásico de la letras en inglés, a caballo entre el siglo XIX y el siglo XX.
La figura de la alfombra
Henry James; traducción de Antoni Marí
Editorial Impedimenta, 2014
Edición electrónica

Acompaño este librito de un entorno lúdico. Este pasado sábado, la calle Delicias de Zaragoza realizó una serie de actividades de promoción del barrio con tema marítimo.
Formalmente estamos ante un relato. Un relato corto en el que se nos cuenta cómo dos críticos literarios, ante la revelación por parte de un autor de que existe un secreto que impregna sus obras, dedicarán sus esfuerzos de forma casi obsesiva para descubrir un secreto. Un secreto esquivo, que cuando parece que ya lo van a aprehender, se les escurre de entre las manos. El secreto parece incluso maldecir a aquellos que lo conocen.
Detrás de las formas, detrás del relato, lo que yo percibo es un ensayo sobre las características del proceso creativo, en concreto el proceso literario en este caso, y el papel del crítico ante el análisis de la obra artística o literaria. Probablemente no exista tal «secreto» y por ello es esquivo a las pesquisas de los crítico. Probablemente, cada obra conlleva su propio proceso creativo, y la percepción de la misma como obra de arte esté también en la actitud del lector o del espectador, y en el lugar, el tiempo y el contexto en los que se accede a ella. El crítico no ha de tener una receta un criterio absoluto sobre lo que es la obra creativa y sus características, y por ello, si se empeña en buscarlo, fracasará.
Bueno, no había leído nunca una obrita de este estilo. La llamo «obrita» porque su extensión es pequeña, se lee en muy poco tiempo. Tiene su interés, pero tampoco me ha entusiasmado.

Y allí nos dirigimos unos cuantos de los habituales del grupo de Flickr «Fotógraf@s en Zaragoza» con intención de documentar el acontecimiento. Sol, buen tiempo, y buen rollo. Ese fue el secreto.
[Fotografía] Recomendaciones semanales – del 22 al 29 de marzo de 2015 – Fotografía y otras artes visuales
FotografíaRecomendaciones semanales – del 22 al 29 de marzo de 2015 – Fotografía y otras artes visuales.
Me ha costado un rato elaborar las recomendaciones semanales este domingo. Pero me parece prematuro echarle la culpa al maldito cambio horario de primavera. Eso lo notaré esta noche cuando quiera conciliar el sueño y me cueste, y cuando mañana suene el despertador a las 6:30 y a mi me parezcan las 5:30 de la mañana. Y estaré de mal humor todo el día… Pero mientras tanto disfrutemos de la fotografía.
[Cine] A Most Violent Year (2014)
CineA Most Violent Year (2014); visto el jueves 26 de marzo de 2015.
Película vista en versión original subtitulada en castellano, motivo por el cual conservo su título también original en inglés. En la cartelera española se puede encontrar en versión doblada con el título de «El año más violento».
Nos llega acompañada de buenas críticas y un atractivo reparto esta película de J.C. Chandor, que hace unos años nos sorprendió con un interesante primer largometraje, una película que nos ayudaba a entender como puñetas llegó esta maldita crisis que nos está dando por el saco desde hace ya siete años. En esta ocasión, ya veréis que nos muestra un híbrido entre el mundo de la empresas y el de las mafias. O a lo peor es que no son cosas distintas.
Abel Morales (Oscar Isaac) es un empresario en el negocio de la distribución de combustibles derivados del petróleo en la ciudad de Nueva York que está a punto de cerrar un negocio de compra de una terminal que le permitirá ser uno de los grandes de la ciudad. Casado con Anna (Jessica Chastain), la hija de un mafioso, presume de llevar su negocio bajo una estricta ética profesional con sus clientes y con sus empleados. Pero todo esto se pondrá en cuestión cuando una ola de robos con violencia de sus camiones de distribución, simultáneamente con una inoportuna investigación de un fiscal con ambiciones políticas pueden poner en jaque toda la operación y llevarlo a la ruina.

Aunque aparezca menos en las fotografías que habitualmente vemos de Nueva York, la inmensa ciudad también nos ofrece paisajes industriales, especialmente en las riberas de los cursos de agua que rodean las islas que conforman la ciudad.
Chandor sitúa la acción de su película en el año 1981, del cual dicen las estadísticas que fue el año más violento por el crimen en la ciudad de Nueva York. Y es en ese ambiente, en el que todavía florecen las actividades de las mafias, y en el que los propios empresarios tienen comportamientos mafiosos, en el que se nos ofrece esta interesante reflexión sobre el hombre de negocios íntegro en un mundo en el que tal concepto parece una utopía. Estamos ante una variante del cine de negro al estilo del que se hacía en los años 70 y parte de los 80, con ambientes opresivos, con una ciudad que percibimos como caótica e invivible, lejos de la imagen de atractiva capital del mundo que hoy en día ofrece la Gran Manzana. El protagonista es propuesto como un nuevo y moderno Job que, sin renunciar a sus principios, tampoco quiere resignarse a perder todo lo que ha conseguido como el mítico santo varón del antiguo testamento judeocristiano.

Y siempre sorprende esa tolerancia, peligrosa desde mi punto de vista, al mundo de las armas de fuego. O de cualquier otro tipo.
Si la película está bien hecha, que lo está con ese aire un poquito «camp» pero bien resuelto que recuerda al mundo setentero, definitivamente cumple con sus objetivos gracias a las excelentes interpretaciones de su pareja protagonista. Tanto Isaac, que recientemente me pareció irregular y poco convincente en otra película, como la siempre solvente Chastain, aparentemente en perpetuo estado de gracia, construyen con sus trabajos el esqueleto del edificio fílmico que de por sí tiene unos buenos cimientos, tanto por sus planteamientos como por su realización. Acompañados por un plantel de secundarios que constantemente dan una réplica más que adecuada a los protagonistas.
Esta ha sido una agradable sorpresa, que aun ha mejorado las expectativas de partida y que además crece en el recuerdo, en el que percibes cuantos matices hay, cuantas cosas se dicen, como se juega con las terribles ironías. Y que peligrosas pueden ser algunas mujeres si no te quieren. Y a lo peor más aún si te quieren. Grande, Chastain.
Valoración
- Dirección: ***
- Interpretación: ****
- Valoración subjetiva: ****

En cualquier caso, incluso en sus paisaje más industriales e industriosos, la ciudad ofrece oportunidades fotográficas por doquier.
[Arte / cultura] Mañana de exposiciones en el IAACC Pablo Serrano; José Manuel Broto
ArteEl pasado fin de semana llegó el «monzón» a Zaragoza. Entre el viernes de la semana pasada y el martes de esta estuvo lloviendo casi de continuo. Lo cual es algo extraordinario en esta ciudad de secano. Las borrascas dejan poca lluvia; suelen traer más viento que otra cosa. Se nubla, caen cuatro gotas, se levanta el cierzo, y todos encogidos, pero las nubes se abren y ya está. Así que cinco días de lluvias seguidos es vivido casi como un acontecimiento. Después de las fuertes avenidas del río Ebro de hace unas semanas, con un poquito de temor.
El caso es que estando así el tiempo, y aunque oficialmente la primavera ya está aquí, uno se busca actividades bajo techo en la mañana del domingo. Y conociendo que estaba recién inaugurada una exposición de José Manuel Broto en el IAACC Pablo Serrano, una amiga muy aficionada, y conocedora, del arte contemporáneo, me arrastró a verla. No es que me tuviera que obligar ni nada por el estilo. Todo se pega. Y aunque mi conocimiento sobre arte moderno y contemporáneo es muy inferior, empiezo a disfrutar del mismo.

Aunque amenace la lluvia, no hay visita al IAACC Pablo Serrano sin subida a su espléndida terraza.
Como ya he adelantado, la novedad y principal atracción en estos momentos del museo es la exposición dedicada a José Manuel Broto, un pintor contemporáneo nacido en nuestra ciudad y del que podemos contemplar una selección de obras bajo el título «Color vivo», pinturas abstractas de gran formato y con gran atención al color.

Una de las vistosas obras de Broto expuestas en estos momentos en el museo.
También visitamos la exposición «Don Quijote en Aragón – Evoluciograma» de Juan Agustín Baldellou, en el marco de la celebración del cuarto centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote. El evoluciograma es una técnica de dibujo o diseño pensada para su desarrollo mediante la tecnología y para ser expuesta en pantalla ya que el dibujo va cambiando poco a poco de modo casi imperceptible. Estos evoluciogramas sirven para ilustrar los diversos capítulos del Quijote. Nos pareció curioso, aunque la proyección en la que verdaderamente se podría apreciar la naturaleza de la obra, no en las pinturas estáticas expuestas que sirvieron de base para el trabajo, no era de muy buena calidad. Hubiese sido mejor una mayor luminosidad y contraste.

Algunas de las pinturas que sirven de base a los evoluciogramas de Baldellou.

Hubiera merecido la pena habilitar un espacio cerrado para la proyección, ya que se hubiera visto menos afectada por la luz ambiente y se hubiera visto mejor, con más contraste y saturación de los colores.
Se puede ver en línea accediendo a través de la página film.aragon, o directamente en youtube.
Finalmente, en la Sala Lateral, dentro del programa «Impulso Lateral», encontramos la exposición «Lugares carentes de lugar, de Beatríz Pellés, con pinturas y dibujos en los que esta joven artista, también de Zaragoza, reflexiona sobre la observación y la reconstrucción del paisaje contemporáneo. Lo que más me llamó la atención fueron los Wooden Trees, dibujos realizados sobre papel de lija, mediante la huella que deja al ser utilizado para pulir y eliminar materia.

Uno de los Wooden Trees de Beatriz Pellés en la Sala Lateral del IAACC Pablo Serrano.
[Música / Jazz] El mundo del jazz está de luto y yo sin enterarme; se nos ha ido Cifu
MúsicaY yo también me he puesto triste. Realmente triste. Desde que RTVE empezó a poner a disposición de los sufridos contribuyentes españoles sus programas en forma de podcasts, no me he perdido absolutamente ningún programa de radio de los que ha emitido bajo la batuta de Juan Claudio Cifuentes «Cifu» (1941 – 2015). Ninguno. Bien sea bajo la forma de Jazz porque sí (839 programas disponibles en Radio Clásica), de Jazz Internacional (25 programas disponibles en Radio Clásica) o de A todo jazz (656 programas disponibles en Radio 3), me he empapado durante todos estos años de toda esa maravillosa música. Música con swing, con alma, con creatividad, con talento,… Lo mejor de tantos y tantos músicos que han hecho historia en la historia de la más creativa música del siglo XX, que empezó como música popular entre la población afroamericana de EE.UU., pero que ha alcanzado por derecho propio el estatus de música culta. Son muchas horas de jazz las que me he chupado en todo este tiempo.

En mis viajes, no he perdido la ocasión de disfrutar del jazz, siempre más popular y con más fuerza fuera de nuestras fronteras que en nuestro sufrido país.
Pero ahora había cogido un par de semanas de retraso. Y aunque notaba que no había bajado algún programa… quien sabe… hay problemas técnicos… Y no vi ninguna noticia al respecto. Vamos, que han pasado siete días y yo en Babia.
Cifu ya nos aficionó al jazz hace unas décadas con su mítico programa de televisión, programado muchas veces a horas nefandas, Jazz entre amigos del que están disponibles en el enlace anterior al archivo de RTVE 16 programas completos y cuatro clips de corta duración. Que todo este material perdure durante años y años, décadas y décadas, a disposición de los amantes del jazz y de la buena música en general. Porque ya veremos si son capaces de apañarse para volver a poner unos programas con la mitad de interés en programación. Primero tendrán que querer.

Hasta en dos ocasiones en coincidido en Copenhague con el prestigioso festival de jazz internacional de la capital danesa, en 2011 y en 2014.
Con su tono pausado, didáctico, con sus «despistes cifuentes», con su interminable anecdotario, algunos hemos aprendido lo que no está en los libros. Y echaremos mucho de menos, en primer lugar a la persona, que con 74 años, hoy en día todavía era un «chaval». Y después, a la música.
Siempre dicho que si hay algún tipo de vida después de esta he dicho que sólo merecería la pena si fuera el cielo de las gentes del cine. Bueno. Ahora que lo pienso bien, el cielo de las gentes del cine y del jazz. Para poder comentar a gusto y con buena música las sesiones de proyección o las jam sessions con sus propios protagonistas. Buena compañía, buen cine, buena música,… ¿A que eso sí parece el paraíso? Pues allí debería estar Cifu. Departiendo con Charlie, con Dizzy, con Duke, con Count, con Art, con Louis, con Ella, con Billie, con Ray, con Fats, con Tete, con Bill, con Stan, con Tom, con Pete, con…

Pero sin duda uno de los momentos más memorables de mi historia con los conciertos de jazz fue el del trío de Bill Charlap en el mítico Village Vanguard de Nueva York. Cuántas grabaciones nos puso Cifu realizadas en este club de jazz de la Gran Manzana…
[Televisión] Cosas de series; despedidas temporales de chicas diversas, algunas policías, otras no
TelevisiónEn primer lugar decir que las oportunidades dadas a The Last Man on Earth, cinco episodios, y a The Royals, dos episodios, han sido suficientes para decidir que no tienen opciones de permanecer en mi cartelera. Con respecto a la primera, desde el principio estuve poco convencido de la dinámica de la serie, y la llegada de January Jones que prometía cambios o un dinámica más ágil o variada no me parece que se esté sustantivando. La segunda es que me parece un culebrón tópico para el que no tengo tiempo.
Sí que entró momentáneamente en cartelera la semana pasada One Big Happy. Comedia de situación en el que un hombre heterosexual comparte vivienda con su mejor amiga, homosexual, y deciden que van a compartir también un hijo común. Por inseminación artificial, clara. Justamente cuando esta tiene éxito, el modo conoce a una exuberante y desinhibida inglesa con la que se casa en un noviazgo relámpago. Por lo tanto, tenemos una versión modificada de Un hombre en casa. No es gran cosa. Parece una producción más propia de otros tiempos. Con risas de estas que suenan tras los gags y esas cosas. Pero sirve para rellenar huecos. No tengo claro que aguante mucho con ella.

Si hace unos días mostraba ejemplos en color de la cámara para película en formato 110, Kodak Pocket A-1, hoy son pruebas en blanco y negro.
Y tenemos dos finales de temporada, de dos series muy distintas, pero con una cosa en común. El protagonismo cuasi absoluto de las chicas.
La primera de ella es Rizzoli & Isles, un clásico del entretenimiento policial sin pretensiones, con personajes que caen simpáticos y con muy buen rollo entre ellos. Se nos despide hasta el verano en que llegará con una nueva temporada. Lo más llamativo es que la temporada no ha terminado en el tradicional cliffhanger. A lo peor pensaban que no tendrían renovación. La tienen. Volverán. En cualquier caso, a una de sus atractivas protagonistas no la despido de momento de mi pequeña pantalla, ya que Sasha Alexander (la doctora Isles), aparece también en Shameless como profesora (y algo más menos confesable, nada ético, pero divertido) de Lip Gallagher (Jeremy Allen White) en la universidad. Y con un papel mucho más deshinibido, desde todos los puntos de vista incluido el sexual, que en la serie policíaca, más para todos los públicos. Sin duda, un papel muy atractivo, especialmente para el público masculino.

Para ser una película de 100 ISO, y teniendo en cuenta la modesta resolución de la digitalización, esta Orca BW 100 de la Sociedad Lomográfica me parece muy granulosa. No gran cosa… Quizá para que salga poca definición intencionalmente.
También se nos despide Girls, que en mi opinión ha tenido un bajón con respecto a algunos momentos muy inspirados en su tercera temporada. Esta cuarta ha sido un poco más monótona y lineal, aunque por supuesto nos han proporcionado momentos muy intensos. Sigue siendo una serie interesante, pero no al mismo nivel. En cualquier caso, también ha tenido un final tranquilo, sin demasiadas dudas sobre las chicas protagonistas, las cuales parece que poco a poco van encarrilando sus vidas. Ya veremos cómo nos las encontramos cuando vuelvan.

Además los ficheros han aparecido rayados. Desconozco si el problema estaba originalmente en la película o si lo han hecho en el laboratorio. Porque en las pruebas en color que os presenté recientemente no estaban. Así que la cámara parece estar bien.
Un comentario técnico sobre la prueba con la película negativa para formato 110 de las fotografías de esta entrada en carloscarreter.es – fotografía y otras artes visuales.
[Libro] La violeta del prater
LiteraturaHoy escribo esto un poco mohíno. Ayer este Cuaderno de Ruta multiplicó por cinco sus visitas; pero fue por la triste noticia del accidente de aviación en los Alpes, que provocó un gran número de visitas a una entrada que publiqué hace años sobre la probabilidad de morir en accidente aéreo. Lo escribí tras el accidente de un avión en Barajas en agosto de 2008, un accidente de similar magnitud por el número de víctimas al que se produjo ayer. Mi intención en aquel momento era poner un poco de mesura en el tema. Cuando se produce un accidente de estos, hay una gran cobertura mediática, los políticos se movilizan para salir en la foto y la gente se asusta. Pero hay tantos motivos de muerte accidental que son mucho más probables, cuya prevención se descuida tanto por parte de políticos, medios y la gente general, y cuyas víctimas nunca reciben homenajes ni minutos de silencio… Especialmente se me abren las carnes con los accidentes laborales… O las muertes en las rutas de la migración de los países pobres a los ricos… Lamento tanto como el que más cualquier muerte accidental; pero hay omisiones e hipocresías que me molestan mucho.
Pero pasemos a lo que tocaba hoy, que es hablar de libros. De uno escrito por Christopher Isherwood, quien parece que no es conocido por mucha gente. Al menos en España. Sin embargo, ¡cuánta gente recuerda a Lizza Minelli encarnando a Sally Bowles en Cabaret! Algunos menos recuerdan al protagonista masculino de la película, un joven inglés homosexual en el Berlín de algún momento de finales de los felices 20 o principios de los no tan felices 30, un tal Brian Roberts interpretado por Michael York. Pues bien,… ese es el alter ego de Christopher Isherwood, quien escribió en 1939 Adiós a Berlín, novela autobiográfica, que fue la base para distintas adaptaciones tanto teatrales, como musicales, como cinematográficas,… entre ellas la inolvidable cinta interpretada por Minelli. La novela que os traigo también está basada en un episodio autobiográfico de Isherwood.
La violeta del Prater
Christopher Isherwood; traducción de Jesús Pardo de Santayana
Editorial VeintisieteLetras, 2010

El Prater es sin duda el más célebre parque de la capital austriaca, e incluye un animado parque de atracciónes.
«La violeta del Prater» es una película que se va a rodar en Londres, en unos grandes estudios de cine, a mitad de la década de los años 30 del siglo XX. Su director va a ser un director austriaco que ha adquirido fama. Es un hombre brillante, creativo, expansivo, pero también emocionalmente voluble, lábil, que además está muy preocupado por la violenta situación política en su país, en Viena la capital, donde avanza el fascismo, que el ve como un preludio a la anexión por Hitler. Y además es allí donde tiene a su familia. Y Chris es un joven escritor, que domina el alemán por haber vivido durante unos años en Berlín, y a quien los estudios contratan para que ayude al director a escribir el guion. A partir de ahí, surgirá la amistad entre los dos hombres, y surgirá también el caos en la producción y el rodaje de «La violeta del Prater».
Cuando yo era un joven médico residente de medicina preventiva y salud pública, una de las habilidades en la que nos teníamos que formar era en planificación de los servicios de salud. Y de algún sitio surgió una versión irónica de las fases de la planificación. Algo así como
1. inicio del proyecto
2. desorientación generalizada
3. cachondeo incontrolado
4. búsqueda de un culpable
5. castigo de un inocente
6. culminación inexplicable del proyecto
7. honores y premios para quienes nunca participaron

Probablemente la atracción más famosa del Prater es su noria, que es escenario de un magnífico diálogo cinematográfico en «El tercer hombre»… el de Suiza y los reloj de cuco,…
Pues parece ser que el rodaje de una película sigue las mismas fases. Por lo menos en la Inglaterra de la primera mitad del siglo XX. Básicamente esa es la historia que Isherwood nos cuenta con su «violeta del Prater». Sin embargo, esto solo es la excusa. Esto no es lo importante de la corta novela que, ya adelanto, os recomiendo vivamente. Isherwood nos hace un foto. De un momento de su vida. Pero también de un momento de la historia del mundo. Isherwood conoció el nazismo antes de volver a Inglaterra desde Berlín. De hecho, volvió a Inglaterra por la llegada del nazismo. Y lo conocía bien. La novela está publicada en 1945. Desconozco el ritmo de escritura de Isherwood, pero a mí me parece que pudo ser escrita hacia el final de la guerra mundial. O al menos durante la guerra. A mí me da la impresión de que Isherwood está levantando su dedo acusador al mundo por haber estado ciego ante la potencial barbarie que Alemania podía desatar sobre sus poblaciones y sobre el mundo en general. Todo ello en un tono de comedia, con apuntes de drama aquí y allá.
Podemos considerar la novela con un tono autobiográfico, ya que Isherwood colaboró como guionista en la película Little Friend de 1934, dirigida por el austriaco Berthold Viertel. Se lee en un plis plas. No tiene desperdicio, es una demostración de que no hace falta escribir muchas páginas para contar muchas cosas. Y como ya he dicho, me parece altamente recomendable.

En cualquier caso, el ambiente del Prater en la época en la que presuntamente se sitúa «La violeta del Prater», en tiempos del Imperio austrohúngaro, debía ser muy distinto.







