[TV] Final a la quinta temporada de Dexter; esperando con impaciencia la sexta

Televisión

La cuarta temporada de nuestro sociópata favorito fue fenomenal. Con un final impactante que para muchos era imposible de superar. Porque era a la vez una conclusión y un cliffhanger de cara a la siguiente. O así lo quisieron ver muchos. Ha transcurrido un año y muchas cosas han pasado. En nuestra vida y en la de Dexter.

Recordemos el entorno para quienes no estén al tanto. Por lo tanto, advirtamos que en las siguientes líneas se puede destripar parte del argumento de las cuatro primeras temporadas. Dexter (Michael C. Hall) fue un niño que fue encontrado en un contenedor, sentado sobre un charco de sangre, junto al cadáver de su madre. Adoptado y criado como un auténtico hijo por el policía que lo encontró, pronto dio señales de ser un sociópata cruel, con un fuerte potencial para convertirse en un asesino en serie. Pero su padre adoptivo se dio cuenta, y sintiéndose incapaz de evitar el funesto destino del chaval, lo encauzó con un código que pudiera entender y asumir. Sus víctimas tenían que merecer su destino fatal, y las «ejecuciones» debían seguir un método limpio y ordenado que minimizara las posibilidades de ser pillado.

Y así lo conocimos. Así como su entorno familiar y laboral. Porque para más inri, su hermana adoptiva es policía y el trabaja como técnico en el departamento de la policía científica, especializado en sangre. Y supimos también en las primeras cuatro temporadas cómo en cada una de ellas se enfrenta a otros sociópatas, o criminales, o tiene que bordear a los policías que trabajan con él y sospechan de él. Y conocimos, cómo se conformaba su propia familia, con una mujer por la que nunca supimos si sentía amor, en el caso de que sea capaz de algún sentimiento. Y tuvo un hijo… y asistimos al tremendo final de la cuarta temporada.

Y así empieza la quinta. Viudo, con un hijo, y enfrentado a nuevos problemas. Con un nuevo asesino en serie como antagonista, nuevos problemas en el entorno laboral, y… bueno… conoce a una mujer, Lumen (Julia Stiles), víctima de sus nuevos antagonistas, que se convertirá en su compañera, tanto de asesinatos como de cama… Y hasta aquí puedo contar, que he contado mucho.

Lo mejor de la serie es que cambia. Dentro de un marco estable y reconocible, los retos, las situaciones a enfrentar, van variando. Y el personaje crece. Esto es un desafío notable para los guionistas del que, por el momento, van saliendo airosos. Y por lo tanto, yo me encuentro entre los incondicionales de la serie. Esperemos que durante un tiempo todavía. Porque ya está anunciada la sexta temporada. No siempre tiene la misma intensidad, ni el mismo impacto, pero sí que está siempre interesante. El final de esta quinta temporada ha sido más reflexivo, como lo fue el principio. Todo se relativiza más. Dexter ha conocido algo muy parecido al amor; más parecido que lo que sintió por la desafortunada Rita. Pero también ha aprendido ha aceptar las pérdidas de la vida; y las ganancias, que también las ha habido.

Muy recomendable. Por supuesto.

Recomendación musical:

Lo más adecuado que se me ocurre es la banda sonora de Anatomía de un asesinato, memorable película de Otto Preminger, protagonizada por James Stewart, una guapísima Lee Remick, y un cínico Ben Gazzara, que gozaba de una magnifica banda sonora a cargo de un inspirado Duke Ellington.

Calle de Alcalá

Como no tengo fotos ni de Miami ni de asesinos en serie, sigo poniendo imágenes del estupendo atardecer de hace unos días desde la terraza del Círculo de Bellas Artes de Madrid - Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH.

[TV] Una de muertos vivientes que no está mal

Televisión

Ha sido una temporada muy corta la primera de The Walking Dead. En seis capítulos han completado un ciclo en la nueva vida de un grupo de supervivientes de una epidemia de caracter apocalíptico. El problema de la epidemia es que los muertos no dejan de dar por el saco. Se convierten en muertos vivientes, en caminantes, en lo que tradicionalmente se ha dado en llamar zombis.

Bien es cierto que en su significado original, un zombi no está realmente muerto. Es una persona sin voluntad bajo el influjo de determinadas sustancias psicoactivas utilizadas en determinadas religiones y creencias supersticiosas de origen africano. Sin embargo, al populacho le llegaba la idea de que eran personas muertas que resucitaban sometidas a la voluntad de algún hechicero o figura equivalente. La primera explicación, la de las drogas psicoactivas, es mucho más acorde con un pensamiento científico racional. Pero tiene menos gracia de cara al consumo de productos de terror más o menos gore, por lo que la literatura y el cine han preferido siempre la explicación del populacho. En cualquier caso, la serie de televisión que nos ocupa evita el uso de la palabra zombi, como veremos.

Sinopsis

El inicio de la serie lo hacemos acompañando a un policía de algún condado del sur de los Estados Unidos, que en un momento dado, en una persecución a unos malhechores, es tiroteado por éstos, y queda gravemente herido, en coma. Cuando despierta en el hospital, se encuentra solo, abandonado de sus amigos, familia y cuidadores, y con los pasillos del hospital llenos de cadáveres, algunos más extraños que otros. Pronto se dará cuenta de la existencia de unas extrañas personas que desean atacarle aunque se comportan como si careciesen de comprensión y voluntad propia. El resto de la población parece haber desaparecido. El encuentro con un padre y un hijo le aclarará lo sucedido, y empezará a comprender el comportamiento de quienes a partir de ese momento conoceremos como «caminantes», y aprenderá a defenderse de ellos.

En una visita a su casa, encuentra indicios de que su familia ha podido huir, y decide salir en su busca, para lo que se dirige a Atlanta, la gran ciudad más cercana. Allí se verá metido en un lío notable, pero al mismo tiempo encontrará a un grupo de supervivientes, entre los que, finalmente, se encontrarán su mujer, su hijo, y su mejor amigo y compañero. A partir de ese momento, la serie se centrará en las aventuras por la supervivencia de este grupo de gente.

Producción

Lo cierto es que a mí no me han atraído nunca gran cosa las películas de zombis. Hace muchos años, cuando el Cinema Eliseos de Zaragoza era sala de arte y ensayo, vi La noche de los muertos vivientes, que de alguna forma se puede considerar la obra fundacional del género, o al menos la precursora más influyente. Está considerar una obra importante cinematográfica y culturalmente. Sin embargo, a mí nunca me llamó mucho la atención. Y prácticamente nunca he ido por voluntad propia a las salas de cine a ver películas de este género o derivadas. Y lo poco que he visto por televisión ha sido incompleto o por ese tipo de situaciones de «me da demasiada pereza levantarme a por el mando para cambiar de canal». Situaciones raras. Así que en principio decidí no tomar en consideración esta serie.

Pero luego vino una retahíla de críticas positivas, e incluso entusiastas, ante los primeros capítulos de la serie. Puesto que esta primera temporada sólo iba a tener seis capítulos, decidí darle una oportunidad.

Reconozco que la serie está muy bien hecha, y tiene unos guiones bastante buenos. Cierto es también que no se centra en los aspectos más gores de la historia, aunque es inevitable que en todos los episodios haya un par de situaciones violentas y sangrientas. La historia se centra en los supervivientes. Y en los problemas que conlleva la supervivencia, como se reconstruyen las relaciones sociales, qué valores son válidos y cuáles están periclitados, lo que significa tener miedo, y qué pasa si este es permanente.

Pero no la encuentro perfecta. Roza de vez en cuando lo melodramático, y el episodio final de la temporada, aunque bueno en general, cae en ese error de las producciones americanas de «explicar» la pseudociencia detrás de los hechos. Es absolutamente innecesario dedicar minutos a explicar que un algo, germen de algún tipo, mata a los individuos y se apodera de las sinapsis cerebrales de los mismos, etc, etc. Especialmente porque la propia explicación establece unas premisas que restan cualquier credibilidad científica o pseudocientífica. Oiga mire, están los zombis. Que han aparecido por lo que sea. Da igual. No son lo importante. Su presencia es el macguffin que hace avanzar la acción y que nos permite situar a los supervivientes en unas posiciones que nos interesan desde el punto de vista dramático. Y ya está.

Interpretación

Razonablemente buena, o muy buena, para ser un producto televisivo. Sin más. Hay muchos personajes y de todo hay. Pensemos también que de momento se han dedicado más a explotar las situaciones que la evolución de los caracteres. Está latente la resolución de un trío amoroso, que ya veremos por donde sale en un futuro, pero todo lo demás son personajes más o menos estereotipados que habrán de evolucionar por algún lado. Supongo.

Conclusión

Una serie bastante potable, que ha mantenido su interés gracias a su planteamiento general, y a la autolimitación a seis capítulos de la primera temporada. Pero que ya veremos cómo se desarrolla en un futuro. Puesto que el tema de base no me entusiasma, tampoco consigo formar en mí una opinión tan entusiasta como las muchas que se leen por ahí. Pero de momento, no me negaré a ver los primeros episodios de una segunda temporada.

Diálogo entre los árboles

No son dos fugitivos huyendo de los zombis por un bosque; sólo dos personas dialogando mientras pasean aprovechando una buena tarde otoño por el Soto de Cantalobos en Zaragoza - Pentax K-x, SMC-M 200/4

[CineTren] [Cine y foto] Unas cuantas lágrimas de locura, un metro terrorífico, y llueve en Cherburgo

Cine, Fotografía, Trenes

En estos días atrás se han dado dos circunstancias. Por un lado, por las festividades en EE.UU. han interrumpido la emisión de las series de televisión que sigo, y por otro lado, el mal tiempo ha invitado a pasar más horas en casa. Así que he dedicado más tiempo de televisión a los largometrajes. Y especialmente a algunos relacionados con las dos temáticas específicas a las que dedico un especial apartado: la fotografía en el cine y el ferrocarril en la historia del cine.

Lágrimas negras

Recuerdo las elevadas expectativas que tenía cuando fui a ver esta película. Fue la última película de su director, Ricardo Franco, aunque a título póstumo. Tuvo que ser terminada porFernando Bauluz. Pero previamente a este filme, Franco nos había regalado con uno de los mejores dramas del cine español, La buena estrella. Además, su trío protagonista prometía muchísimo. Ariadna Gil, además de guapísima, se perfilaba como una de las actrices con más personalidad y proyección del momento. Fele Martínez empezaba a despuntar buenas maneras y no paraba de trabajar. Elena Anaya nos había sorprendido con su naturalidad en aquella pequeña delicia que fue Familia y en alguna otra cosita, y también apuntaba mucho, y también estaba muy guapa. Y resulta que también tiene que ver con la fotografía.

Recomendación musical: Aunque no tiene nada que ver con esta película, el disco que grabaron juntos Bebo Valdés y Diego «el Cigala» con el mismo título, merece la pena ser escuchado.

Pescador

Las costas de Portugal, en la imagen en Cascais, son uno de los escenarios de la última película de Ricardo Franco - Panasonic Lumix LX3

El vagón de la muerte

Seamos claros. Esta película la he visto porque según la sinopsis ofrecida por la guía de programación de la televisión por satélite, ofrecía posibilidades tanto para el listado de películas relacionadas con la fotografía como con el ferrocarril. Pero si no, normalmente no la hubiese programado para grabarla y verla posteriormente. Es el segundo error similar que cometo en pocas semanas.

Metro Châtelet

El metro de una gran ciudad es el escenario de esta "terrorífica" película; en la imagen, los pasadizos la estación de Châtelet en París - Panasonic Lumix LX3

Los paraguas de Cherburgo

Difícilmente se justifica la presencia de esta película entre mi listado de filmes con temática o interés ferroviarios. No lo es ni mucho menos, salvo por una bonita escena, en la que la pareja protagonista, Nino CastelnuovoCatherine Deneuve, haciendo de jóvenes novios, casi adolescentes, se separan y se despiden  en la estación de Cherburgo por la obligación de él de ir durante dos años a hacer el servicio militar en Argelia. Asistimos a la despedida de los dos jóvenes en la escalerilla del coche del expreso que transportará al chico hasta París. El expreso arranca, y la cámara se eleva tomando un plano casi cenital de la estación en el que aparece un automotor con el llamativo color rojo de los automotores franceses de época, y que contrasta con los tonos grises y apagados de los edificios ferroviarios y del expreso que parte.

Recomendación musical: Cómo no, el tema principal de este musical, que se repite durante el filme en diversas ocasiones con distintas letras, con distintos diálogos.

Arromanches

Las playas de Arromanches en la Baja Normandía, Francia, no están lejos de la lluviosa Cherburgo de la película - Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5

[Cine] The Town: Ciudad de ladrones

Cine

The Town: Ciudad de ladrones (The Town, 2010), 29 de noviembre de 2010.

Aunque llevaba ya varias semanas en cartelera, no nos habíamos planteado ver esta película por una razón. Por la presencia de Ben Affleck en ella. Como director y, lo que es peor, como actor. Siendo desde mi punto de vista uno de los peores actores famosos, era un contrasentido ir a verla. Sin embargo, la situación de la cartelera es más bien pobre. Y varias críticas hablaban bien del filme. Los votantes de IMDb, no es que sean demasiado fiables, le dan un 8 sobre 10. Así que finalmente nos decidimos ayer por este largometraje, y a ver que pasa.

Sinopsis

Doug MacRay (Affleck) lidera una banda de atracadores de bancos y furgones blindados en Bostón. Viven en el barrio de Charlestown, donde prospera la mafia de origen irlandés. En el asalto a una sucursal bancaria, su amigo y compañero de atracos Jim (Jeremy Renner), secuestra temporalmente a la joven directora de la sucursal (Rebecca Hall) como escudo humano. Es liberada sana y salva. Pero los maleantes descubren que vive en su propio barrio, por lo que Doug se hace amigo suyo para controlarla y acaba teniendo una relación romántica. A partir de ahí, y con la investigación del FBI que se va centrando cada vez más en el grupo, surgen las disyuntivas, sobre si deben abandonar la actividad delictiva, cuándo hacerlo, y cómo hacerlo, lo que llevará a un golpe final en el que nadie sabe cómo pueden salir las cosas.

Producción y dirección

He de reconocer que la película me ha parecido bastante bien hecha en su conjunto. Me refiero al aspecto artesanal. Bien rodada, bien montada, bien acompañada de la banda sonora, cuenta una historia francamente entretenida con un buen ritmo, que sabe acelerarse y sabe frenarse en cada momento. No obstante, el guion y el tratamiento de los personajes es manifiestamente mejorable. El personaje de la directora del banco acaba resultando un tanto insustancial. Está muy desaprovechada la trama de la investigación policial, así como las relaciones con la hermana de Jim, interpretada por Blake Lively. O nos quedamos con ganas de saber más de la relación de los bandoleros con los jefes mafiosos, en los que encontramos al siempre interesante Pete Postlethwaite. Es decir, da la impresión de que había material para hacer una película realmente muy buena, a poco que se hubiera afinado un poco con el equilibrio de los distintos elementos puestos en juego. Hay un empacho de Doug, y queda hambre de otros personajes.

Interpretación

El primer problema es la cantidad de minutos dedicados a Ben Affleck. Aunque está mejor que en la mayor parte de los filmes que protagoniza, sigue pareciendo un actor limitado. Creo que hubiera salido ganando quedándose exclusivamente tras la cámara y poniendo a otro protagonista con más solvencia. Renner lo hace bien, configurándose como el mejor personaje y el mejor actor de la película. Ya he comentado que el desarrollo de los caracteres limita las posibilidades del resto de los actores, no por culpa de ellos. Así que podemos decir que el resultado interpretativo final, tiene mucho que ver con los defectos globales de la película.

Comentario

Conforme iba viendo este largometraje, mi cabeza se iba constantemente a otros dos filmes que en su momento me gustaron mucho. Veamos cuales son.

Hacia mitad de los años 90 Michael Mann nos ofrecía la excelente Heat, una película con una base argumental muy similar a la que hoy nos ocupa. Curiosamente, a pesar de que aquella película contaba con dos protagonistas de gran peso, como eran Pacino y de Niro, el conjunto de la película, con sus secundarios, sus historias de amor y cuestiones colaterales, era mucho más sólida que el caso actual, en el que el protagonista es mucho más débil, pero se come las tramas secundarias que podrían haber sido muy interesantes. Mucho que aprender de aquella película, en la que necesariamente se tienen que haber fijado para hacer esta.

Por otro lado, si esta película pretendía hacer de determinados barrios de Boston un protagonista más, debería haberse fijado en esa otra pequeña maravilla que fue Mystic River, de Clint Eastwood. En ella, aunque con una trama muy distinta, se exploran las relaciones de amistad, parentesco y fidelidad de las comunidades de los barrios de esta ciudad, de una forma profunda e intensa. También mucho de lo que aprender del maestro Eastwood.

Así pues, nos encontramos con una película muy entretenida, pero que le falta para llegar a ser considera una película de cierto nivel, como muchos espectadores y algunos críticos quieren ver en ella. Tal vez estamos en la típica situación de que en el país de los ciegos, el tuerto es rey. Y la verdad es que este año andamos bastante carentes de buen cine procedente del otro lado del charco.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Música recomendada

Me creo obligado a recordar la banda sonora de la película Mystic River. Incluye temas compuestos por el propio Eastwood y por su hijo, el músico de jazz Kyle Eastwood. Con la colaboración de la orquesta sinfónica de la propia ciudad de Boston.

Paseando

En estos días de lluvia y frío, sigo enganchado a mis fotografías de ambiente melancólico y otoñal pero sereno, tomadas en torno al Parque Grande y a los Pinares de Venecia en Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, G 14/2,8 ASPH.

[Cine y foto] Secretos y mentiras

Cine, Fotografía

Hace ya unos meses que os comenté que un visitante del Cuaderno de ruta, Josep Broch de la Agrupació Fotogràfica Sarthou Carreres, me había recomendado algunas películas para incluir en mi colección de filmes sobre la fotografía en el cine. Pues bien, hoy os anuncio la inclusión de la reseña de otras de las películas que recomendó este amigo. Y se trata de una película que no reconocí de inmediato en la lista que me envió, incluso le respondí que no la había visto. Y sí que la había visto. Ya lo creo. Y me gustó mucho en su momento. Pero no recordaba en absoluto la relación que tiene con el mundo de la fotografía. Que es importante. Así que queda subsanado este lamentable olvido, y queda incluida en la lista la película Secretos y mentiras, un filme más que recomendable, que todo el mundo debería ver. Por lo menos todo aquel que busque en el cine algo más que fomentar un ataque coronario a base de las toneladas de palomitas con abundante sal que la gente engulle en las salas de cine como si no les dieran de comer en sus casas.

Earl's Court Station

En la entrada de una estación del metro londinense, en la periférica Hounslow y no en la céntrica Earl's Court que aparecen en la fotografía, es donde se produce el primer encuentro entre las dos protagonistas de la película - Canon Digital Ixus 400

[Cine y foto] Tres colores: Rojo

Cine, Fotografía

En la primera mitad de los años 90, la trilogía de Krzysztof Kieslowski en homenaje a los tres colores de la bandera francesa como símbolo a los tres valores fundamentales de la revolución francesa, que luego fueron adoptados como lema oficial de la República FrancesaLiberté, égalité, fraternité (Libertad, igualdad, fraternidad). De las tres películas que componen la trilogía, y a pesar de las excelentes críticas que han recibido siempre, reconozco que las dos primeras se me atragantaron un poco. Especialmente la primera de ellas, ha pesar de la presencia de una impresionante, desde todos los puntos de vista, Juliette Binoche. Sin embargo, la tercera de la serie la que combina el color rojo con el ideal de fraternidad, me entró de inmediato. Me encantó. Y recientemente decidí añadirla a mi colección de DVDs. Y la volví a ver, y decidí que merecía la pena incluirla en esta colección de películas relacionadas con la fotografía.

Así que ya podéis encontrar la reseña de esta película, con especial dedicatoria a la guapa actriz que la protagonizó, Irène Jacob. También podéis acceder al enlace a través de la página principal de la fotografía en el cine.

Anuncio en Karl-Liebnecht-Straße

No sabía si poner alguna foto de Suiza, o del Canal de la Mancha, o en la que predominase el color rojo; al final he optado por el gran afiche que cubría unas obras en Unter den Linden, Berlín, hace tres años - Pentax *ist DS, SMC-A 50/2

[Cine] Bon appétit (2010)

Cine

Bon appétit (2010), 17 de noviembre de 2010.

No era mi primera opción para esta semana. De hecho, para esta semana no tenía una primera opción clara para ir al cine. Creo que este otoño ha traído una de las carteleras más pobres y menos motivadoras para el época de los últimos… muchos años. Pero bueno,… venga que hay que apoyar al cine español,… que está rodada en Suiza y será bonita,… que ya vale de dramas y vamos a ver un poco de romanticismo buenrollista,… Pues nada. Vamos a ver que ha dado de sí la ópera prima como director de largometrajes de David Pinillos.

Sinopsis

Daniel (Unax Ugalde) es un chico de Bilbao que llega a Zurich para trabajar en un prestigioso restaurante en su carrera para convertir en un cocinero de pro. Y en el restaurante, pronto hará amistad con el segundo de abordo del chef, un italiano llamado Hugo (Giulio Berruti) que es muy majo y esas cosas, y se quedará prendado de la sumiller del restaurante, una chica bávara, Hanna (Nora Tschirner), que está como un queso, ya que nos ponemos gastronómicos. Pero que está liada con el chef (Herbert Knaup), y además muy enamorada, para desesperación del bilbaino. Tras unos escarceos romanticones iniciales, pronto decidirán el chico de Bilbao y la muniquesa que van a ser buenos amigos, siendo el chico el paño de lágrimas de la moza ante las borderías del chef. Pero claro, los sentimientos del chaval no se apagarán fácilmente, y el camino hacia el drama está abierto.

Dirección y producción

Lo cierto es que la sinopsis anterior es la historia tal y como creo que nos la quiere transmitir el director. Porque se podría resumir de otro modo. Algo así.

Un bilbaino que es un poco panoli y acomplejado, empieza a trabajar en un restaurante de alto standing de Zurich, donde todos son muy guapos y pijos. Le entra a la sumiller del restaurante que es muy mona, pero esta pasa de él porque está enrollada con el chef y dueño del restaurante, que tiene una pasta que no veas. Hasta se deja hacer un bombo, a ver si el tipo, ya añoso, deja a la legítima y se queda con ella. Y ella con su pasta. El caso es que el pobre bilbaino acaba de pagafantas de la sumiller, a la que tampoco le va muy bien con el chef, que es un cabrón de tomo y lomo.

Como veis, es una historia parecida pero no igual. El problema es el punto de vista. Y el problema es que el director nos plantea una historia a la que le falta un poco de alma, muy edulcorada, con unos dramas un poco postizos, y con alguna situación un poco marciana. Porque la amistad casta entre los dos protagonistas no siempre es creíble. Y pierde mucho tiempo en retratar postales de la ciudad de Zurich, con nieve, sin nieve, al atardecer, al manecer, el lago por aquí, el münster por allá, tranvías por todos los lados, la sorpresa del chico por encontrar un sitio alucinante de la ciudad cuando es un mirador que sale en todas las guías de turismo,… La persecución de unas imágenes bonitas con muy bonita fotografía le hace perder el calor y la rasmia que las relaciones humanas con algo dentro exigen.

El colmo de la escena absurda es cuando el chef lleva a cenar a su legítima al restaurante y la sumiller tiene que servirles el vino. ¿Alguien se cree que la esposa de un chef no va con cierta frecuencia al restaurante pijo de su marido a cenar con los amigos y a presumir de papeo estupendo y que el encuentro con la sumiller/amante del marido no es un hecho relativamente frecuente? Probablemente uno de los puntos bajos de un guion flojo.

Por supuesto, para irse a rodar por media Europa, y con un reparto internacional, supongo que habrá contado con un buen presupuesto y, por lo tanto, la producción tiene una apariencia pulcra y cuidada, con una buena fotografía y una banda sonora un poco pastelosa, a base de pop modernillo en inglés.

Interpretación

No están mal pero tampoco están muy convincentes. Supongo que hacen lo que pueden con la historia y los personajes, quizá demasiado estereotipados que les han buscado. Cada vez me siento más intolerante hacia los doblajes, que en este caso creo que están muy mal buscados. El chico no se dobla a sí mismo, y la chica seguro que en su alemán natal tiene una voz más interesante y menos mema. Pero es que, además, la película es plurilingüe, y por lo tanto, los cambios idiomáticos son o pueden ser importantes. Así que desde mi punto de vista es un error el doblaje.

Conclusión

Una película de novato con un presupuesto razonable, que se pierde entre tópicos y postales bonitas. La historia no es especialmente original, se puede considerar un refrito de otras muchas comedias y dramas románticos que parte del presupuesto de la amistad entre chico y chica con tensión sexual no resuelta. Pero además el guion flojea. Se deja ver hasta cierto punto, pero al final, la verdad es que te deja un poco indiferente lo que le pasa a esta gente.

Calificación

Dirección: **
Interpretación: **
Valoración subjetiva:
**

Zürich desde el lago

Zurich se convierte en uno de los personajes importantes de la película, quizá más preocupada en sacarla bonita que en profundizar en los motivos de los personajes - Pentax K10D, SMC-M 200/4

[Cine] La Bohème

Cine, Música

La Bohème (2008), 8 de noviembre de 2010.

No es una película al uso la que comento hoy aquí. La representación cinematográfica de un ópera completa no es algo que se vea habitualmente. Y no hablo de adaptar el argumento de una ópera a un guion cinematográfico. Hablo de cantantes en lugar de actores y actrices y de escuchar las voces y la música de la ópera en lugar de unos diálogos y una banda sonora al uso. No hay muchos de estos filmes. O por lo menos yo no he visto muchos. Alguno sí. Por ejemplo, hace un tiempo me regalaron el DVD de La flauta mágica, dirigida por Kenneth Branagh, como otro de los intentos recientes de fusionar ambos tipos de espectáculos, el escénico y musical de la ópera con el cinematográfico. Aunque fue una apuesta muy distinta puesto que optó por cantantes-actores que resultasen perfectamente creíbles en sus papeles, frente a la que hoy comentamos que según veremos pueden presentar alguna objeción al respecto. Una objeción a la película de Branagh es que no respetó el libreto original en alemán, sino que utilizó una traducción al inglés.

Nota: Dado que los intérpretes de la película son cantantes de ópera, los enlaces correspondientes los dirigiré a Wikipedia cuando estén disponibles en lugar de a IMDb como es habitual.

.

Sinopsis

Nos encontramos en París, durante el reinado de Luis Felipe de Orleans, entre las llamadas gentes de «vida bohemia«. Cuatro amigos, escritor, pintor, músico y filósofo, comparten una buhardilla y viven con grandes estrecheces. Uno de ellos, Rodolfo (Rolando Villazón, tenor), escritor, conoce a Mimi (Anna Netrebko, soprano), una costurera vecina suya, y entre ambos surgirá el amor. Amor que también siente, como conoceremos en el segundo acto, Marcello (George von Bergen, barítono) por la alegre y descarada Musetta (Nicole Cabell, soprano). Sin embargo, las relaciones entre los dos protagonistas se estropearán por los celos de Rodolfo. Sólo la enfermedad de Mimi volverá a reunirlos antes del trágico final.

Dirección y producción

Este coproducción germano-austriaca, adaptación cinematográfica de la ópera La Bohème de Puccini, dirigida por Robert Dorhelm, está filmada en decorados de plató cinematográfico, lo cual permite un movimiento de cámara, unos planos y secuencias, que no son posibles en un escenario teatral, lugar para el cual están pensadas las óperas. La producción es elegante, con grandes medios, buscando crear un espectáculo del nivel que tiene la ópera adaptada. Sin embargo, no abandona del todo el estilo teatral, que es especialmente notable en la interacción entre los cantantes, que se mueven y se relacionan entre ellos más como si estuvieran en un escenario. Fundamentalmente en color, tiene algunas escenas rodadas en blanco y negro. Obviamente, el ritmo de la acción viene determinado por los cuatro actos de los que se compone la ópera. Y en mi opinión, esto no le hace necesariamente un favor desde el punto de vista cinematográfico.

Desconozco si la voz de los cantantes corresponde al momento de la filmación o si esta se ha añadido sobre la imagen filmada, habiendo sido grabada en estudio. Me inclino por esta segunda opción, pero no estoy seguro.

Interpretación

Como ya he comentado, la interpretación está a cargo de cantantes de ópera y no de actores que cantan o que simulan cantar. Y esto es un riesgo. Especialmente porque se han buscado cantantes de ópera de primer nivel. Nombres conocidos de primera fila en este mundo, que por su carácter actoral pudiesen ser aptos para el papel. Lo cierto es que está bastante conseguido. Los personales masculino y el personaje de Musetta funcionan bastante bien. Sin embargo, el papel principal femenino no me lo he terminado de creer en ningún momento. La austro-rusa Netrebko no me cabe la menor duda de que es una cantante excepcional. Y que puede tener aptitudes interpretativas. Y además es muy guapa. Pero ya no da el pego de un joven costurera parisina, es una mujer hecha y derecha y se nota. Y mucho menos resulta convincente como personaje romántico tuberculoso, que es lo propio del romanticismo; con el físico tan lozano y de aspecto tan saludable que gasta. El maquillaje no ayuda tampoco al efecto buscado. No lo sé; no me ha acabado de convencer. Supongo que desde este punto de vista, es más adecuada la aproximación de Branagh cuando optó por cantantes menos conocidos pero con un físico y unas características más adecuadas a su papel.

Como anécdota contaré lo siguiente. La ópera nunca ha sido un género que me haya atraído. He asistido a alguna. E incluso en alguno he disfrutado. Pero salvo escuchar alguna obertura o determinadas arias o coros, nunca me he sentido inclinado a escuchar óperas. Y a veces cuento lo siguiente. Cuando en mi adolescencia RTVE 2 comenzó a retransmitir óperas enteras con el fin de aumentar el nivel de su programación y al mismo tiempo desasnar un poco, sin mucho éxito, a la población española, una de las obras seleccionadas fue Salomé de Richard Strauss. Y la protagonista del drama era Montserrat Caballé. Todos mis respetos para la magnífica soprano catalana, pero su danza de los siete velos ante el malvado Herodes, no sólo no resultaba creíble sino que en mi adolescencia me pareció ridícula. Hoy lo vería con otros ojos; sin duda. Pero eso me hizo rechazar durante un tiempo la ópera como un género dramático digno de tener en cuenta. Obviamente, para quien va por la música, son detalles que puede pasar por alto. Son otras cosas las que importan.

Pero aquí estamos hablando de cine, y sí que tiene importancia la adecuación del reparto al espectáculo que presenciamos.

Conclusiones

Este tipo de producciones me parecen loables. Y me parecen dignas de ser tenidas en consideración y que las personas inquietas culturalmente se acerquen a ellas. Al fin y al cabo puede ser una forma de traer a un mayor número de personas el género operístico, lo cual está bien. Pero creo que todavía no está bien desarrollada la forma de hacerlo conjugando las necesidades que impone también el medio cinematográfico. Recomiendo ver esta película por las razones expuestas, pero reconozco que todavía hay camino por recorrer. Y supongo que es difícil recorrerlo por la escasez de empresas de este tipo que pongan unas bases sólidas a este género. No obstante, quien se aburra escuchando música, que se quede en casa, o busque otra cosa.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: **
Valoración subjetiva:
***

Tertre

La place du Tertre en Montmartre, paradigma, más o menos real, más o menos montaje turístico, de la vida bohemia en la capital de Francia - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Cine] Copie conforme (2010)

Cine

Copie conforme (2010), 4 de noviembre de 2010

La posibilidad de ver a Juliette Binoche en versión original, en la primera película de Abbas Kiarostami de carácter occidental, en los paisajes y pueblos de la Toscana, y teniendo en cuenta que la crítica no había tratado mal del todo el filme, hacía que la incursión para verlo fuera segura. Así que a continuación os cuento de qué va este largo diálogo de hora y tres cuartos de duración.

Sinopsis

En Arezzo, ciudad de la Toscana, un escritor inglés (William Shimell) presenta su libro sobre el valor de las copias en el arte frente a la obra original. Entre el auditorio, hay una mujer (Binoche) con su inquieto hijo, inquieto él, inquieta ella. La mujer, que debe atender al joven preadolescente, entrega una nota al representante del escritor y se va a dar de merendar al chaval. Al día siguiente, un domingo, la mujer, que resulta tener una galería de antigüedades, se reúne en su tienda con el escritor para dialogar sobre el contenido del libro. Este propone salir a dar un paseo para aprovechar el buen día, y cogen el coche de ella y se dirigen al pintoresco pueblo de Lucignano. Allí pasearán entre los turistas y las muchas novias que se casan en esta población y seguirán conversando. En un momento dado, mientras toman un café, la intervención de la camarera, una mujer ya de cierta edad, hará que la conversación adopte nuevos derroteros. Derroteros que cambiarán nuestra imagen de la pareja, de su relación, de sus problemas y de lo que estamos viendo. En un momento dado, nos preguntamos cuál es la pareja original y cuál es la copia.

Dirección y producción

No es nuevo el esquema fílmico en el que dos personas durante el transcurso de la película, que representa un día, una tarde, una velada o el tiempo que sea, limitado, conversan sobre diversos temas, trascendentes en sus vidas, y en su relación si es el caso. Y he oído hablar de esta película como de un «remake emocional» de Viaggio in Italia (Te querré siempre), película que no recuerdo haber visto. En este caso, la cámara de Kiarostami decide acompañar directamente a las personas, fundamentalmente a los protagonistas y eventualmente a otros personajes con los que se encuentran, interaccionan, y provocan en ellos cambios que modifican sus percepciones y sus opiniones. Es una película de detalles, a los que hay que estar especialmente atento. Vemos poco de los lugares en los que transcurre la acción. Muchas veces intuimos como es el entorno, o lo vemos reflejado en el parabrisas de un automóvil, o en un espejo retrovisor y uno de pared simultáneamente. Y en esa atención a los detalles, cuando la mantienes, encuentras muchas de las claves de la historia que te están contando.

Me parecen muy destacables, desde esta atención a los detalles, los trabajos de fotografía y de sonido. Constantemente acompañan a los personajes los sonidos del ambiente que les rodea, que complementan perfectamente la parca información visual que a veces se nos ofrece, al estar la cámara centrada siempre en los personajes. Y la iluminación, ya que es la luz del sol la que nos va a ir marcando los tiempos. La luz dura del mediodía cuando los personajes se trasladan por la mañana, la luz suave y dorada de la tarde… las campanas de las iglesias que nos informan también de la hora que es. Ningún detalle es superfluo.

Interpretación

Es el punto fuerte de la película, todo el reparto está muy bien. No sólo los dos protagonistas que casi monopolizan el filme. También las breves intervenciones del hijo (Adrian Moore), de la dueña de la cafetería (Gianna Giachetti) y del turista francés (Jean-Claude Carrière) son excelentes, siendo además trascendentes para la evolución y la comprensión del filme. Sin embargo, quien se apodera sin contemplaciones de la pantalla es Binoche. Una actriz que ya no puede ocultar su madurez, y probablemente tampoco lo pretende, nos ofrece una variedad de situaciones y sentimientos, que van desde las preocupaciones habituales de una «maruja» al cargo de su retoño, hasta la sensualidad de la mujer que ya con cierta edad aspira todavía a ser considerada como objeto de deseo y de atención, de amor por el hombre al que quiere. Una versatilidad tremenda, acompañada por el atractivo físico que todavía mantiene.

Ah, una cuestión fundamental. Es absolutamente necesario ver esta película en versión original. De hecho, el título de la misma tal y como lo he puesto es el original francés, ya que en castellano la han titulado Copia certificada. Pero es que los personajes de la misma hablan indistintamente en francés, en inglés y en italiano. Y los cambios de idioma son importantes. Y lo que se dice en cada idioma también.

Conclusión

Desde mi punto de vista, una película bastante recomendable por dos cuestiones. Por un lado, por la maestría del director, que es capaz de poner en escena de una forma muy sutil e inteligente una larga conversación que podría haber resultado bastante tediosa de otro modo, y que sin embargo nos atrae y nos interesa. Especialmente tras el giro presentado por la conversación con la dueña del café, momento en el que la película cambia radicalmente. Opto por dejar que el potencial espectador lo descubra por sí mismo. Por otro lado, como ya hemos comentado, por la espléndida interpretación de la que disfrutamos. Eso sí, aficionados al cine de acción o del cine «en el que pasa algo», abstenerse. Las cosas que pasan en esta película pasan en el interior de los personajes. Todo lo demás, no es más que un largo paseo por la Toscana. Que tampoco está mal.

Calificación

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
****

El escritor de la película toma la idea de su libro al contemplar una escena entre una madre y su hijo a los pies de la copia del David de Michelangelo que está en la Piazza de la Signoria de Florencia - Canon Powershot G6

[TV] Fin de temporada de Rubicón

Televisión

Serie nueva, con pequeña temporada de 13 capítulos, que nos llega desde los cables norteamericanos. En la que asistimos a la vida en el API (American Policy Institute), un think tank, que trabaja discretamente en Nueva York como analistas en asuntos de inteligencia para el gobierno de los Estados Unidos.

Los think tank son instituciones poco conocidas en España por el público en general, y en ocasiones se les denomina en castellano como «fábricas de ideas» o «laboratorios de ideas». Al otro lado del charco, tiene mucha importancia en el devenir de los acontecimientos políticos y económicos.

Sinopsis

La serie comienza con un impactante suicidio de un hombre de negocios. Y hay comienza una línea argumental que involucra a su viuda (Miranda Richardson). Después conoceremos a Will Travers (James Badge Dale), un melancólico analista del API, que vive bajo el peso de la muerte de su familia como consecuencia del 11-S, y que es ascendido a jefe de equipo dentro del think tank. En ese momento, también se produce la muerte en accidente de ferrocarril, en extrañas circunstancias, de uno de sus pocos amigos. Y estas extrañas circunstancias le llevarán a iniciar por su cuenta una investigación privada para saber lo que ha pasado.

Producción

Como es habitual en las series de las cadenas de cable americana, la producción de las mismas es extraordinariamente cuidada. Con una ambientación excelente, alejada de toda espectacularidad, y más destinada a resaltar el estado de ánimo y la personalidad de los distintos personajes que aparecen en la serie, nos permite introducirnos plenamente en un mundo, relativamente agobiante y obsesivo, que inicialmente nos era ajeno.

El ritmo de desarrollo de la serie es lento. Se toma su tiempo en presentarnos a los personajes, sus motivaciones o sus presuntas motivaciones. A pesar de que el principal trabajo del think tank es el análisis de inteligencia, no tenemos aquí a los espías al uso de las producciones de acción. Aquí tenemos gente de aspecto normal y corriente, extraordinariamente inteligente, pero con problemas de adaptación social y personal. No pueden comentar abiertamente para quién trabajan y qué hacen, lo cual puede ocasionarles serios problemas en sus vidas privadas. Los problemas conyugales, el alcohol, las drogas, aparecen necesariamente como consecuencia.

Y finalmente, vamos descubriendo que nada es lo que parece, que hay dobles y triples juegos, lo cual nos transporta, al igual que al protagonista, a un cierto estado de paranoia, que desemboca en el impactante desarrollos final de los acontecimientos.

Interpretación

Es uno de los puntos fuertes de la serie. Además de los ya mencionados, conviene mencionar al supervisor del protagonista, interpretado por Arliss Howard, y a los tres miembros del equipo de Travers, interpretados por Dallas Roberts,  Christopher Evan Welch y Lauren Hodges, que nos ofrecen algunos momentos excelentes, sin desmerecer a ninguno de los otros actores y actrices que van pasando por la serie, denjando su granito de arena. Todos ellos resultan muy convincentes en sus papeles, y hay que reconocer que el protagonista, que ya tuvo una actuación notable en The Pacific, hace un trabajo sobresaliente.

Conclusión

Una serie con un ritmo muy distinto a lo habitual, que se aleja de ciertos «comercialismos» gracias a su origen en la difusión inicial por cable, y que nos ofrece cine en pantalla pequeña de gran calidad. No es fácil de digerir en un principio, obliga a estar muy atento a lo que sucede en la pequeña pantalla, pero al final compensa ampliamente el esfuerzo realizado, por ser un producto casi redondo. Esperando estamos ya su segunda temporada.

Ampliación de noticia del 12 de noviembre de 2010: Pues no. Mejor no esperamos segunda temporada, porque parece que no renueva. Poca audiencia. Lástima. Me hubiera gustado saber como seguía.

Estación

Un accidente de ferrocarril al principio de la serie, desencadena una serie de acciones en el protagonista, claves para el desarrollo de la trama; en la imagen, un tren regional en la estación de Esztergom se prepara para realizar su trayecto hasta Budapest - Panasonic Lumix LX3

Libro: Las cosas que no nos dijimos

Literatura

Leí hace un tiempo una novela de Marc Lévy. En aquella ocasión en su idioma original, Sept jours pour une éternité… Una novela cuyo planteamiento me pareció interesante, que empezó muy bien, pero cuya historia luego se desinfló un poco, y al final me dejó un sabor agridulce. Me decepcionó un poco, quizá por las expectativas creadas por el buen comienzo. No obstante, he decidido darle una segunda oportunidad al autor francés, y leer otras de sus novelas, una más reciente.

Las cosas que no nos dijimos
Marc Lévy
Booket (Planeta); Barcelona, 2010
ISBN: 9788408094036

Al principio del libro conocemos en Nueva York a Julia, un mujer hija de un hombre de negocios acomodado, pero que vive distanciada de su padre, que se gana la vida como dibujante y animadora gráfica, y que está a punto de casarse con Adam, su novio, un buen tipo que la quiere, aunque en seguida se ve que es un tipo anodino, casi aburrido. Sin embargo, tres días antes de la boda, su padre tiene la ocurrencia de morirse. Y el funeral está previsto para la misma tarde que la boda. La cual habrá de retrasarse. Dos días después del funeral, Julia recibe una gran caja con una sorpresa. Un duplicado mecánico de su padre, cono todas sus memorias incluidas, con capacidad de razonar como si fuera la propia persona, y que le da seis días extras, para que ambos arreglen cuentas entre sí.

Como podéis ver, en un ámbito que se mueve entre el drama familiar y ciencia ficción, el autor nos ofrece un interesante planteamiento, que uno piensa se va a encaminar hacia una introspección entre padre e hija, a descubrir los motivos profundos de sus distanciamiento, y a plantearnos algunas cuestiones sobre las relaciones humanas. Pero decididamente, Lévy no es Ingmar Bergman. Y pronto la historia deriva, de forma casi sorprendente y bastante forzada a una historia romántica de amores perdidos y reencontrados. En algún momento, casi daría más para una comedia romántica que para un drama. Ya hace sospechar algo esta posible evolución, algunos caracteres tremendamente estereotipados que van apareciendo. El soso nuevo, el amigo íntimo gay, el vecino gruñón,… Y lo que ha de aparecer.

Nuevamente pues, una novela del mismo autor, aunque entretenida de leer y apta para pasar el rato, me vuelve a decepcionar, puesto que acaba siendo algo que no es, con un final relativamente previsible y sin más trascendencia. No sé que me dice que no es probable que le dé una tercera oportunidad.

Neptunbrunnen y Fernsehturm

Las calles del antiguo Berlín oriental son un escenario importante en la novela que nos ocupa hoy; en la fotografía la Fernsehturm que domina el paisaje urbano de esta parte de la ciudad - Panasonic Lumix LX3

Carancho (2010)

Cine

Carancho (2010), 28 de septiembre de 2010.

Tras el paréntesis motivado por la huelga general, retomo los temas habituales de este Cuaderno de Ruta, y paso a comentaros la última película que he visto en las salas de cine. Un drama argentino protagonizado por ese actor que últimamente parece omnipresente en el cine de aquel país, Ricardo Darín. La verdad es que esta omnipresencia no es un problema. Darín es un excelente actor y un acicate para acudir a las salas de cine donde proyectan sus película. Vamos a ver de qué va esta, dirigida por Pablo Trapero.

Sinopsis

La película nos presenta a Sosa (Darín), un abogado que perdió la licencia para ejercer como tal en algún turbio asunto del que no sabemos, que trabaja para un bufete de abogados especializado en las reclamaciones de indemnizaciones de accidentes de tráfico. Unas indemnizaciones que son muchas veces cuantiosas, aunque los damnificados suelen ver una cantidad ínfima de las mismas, sirviendo el resto para el enriquecimiento de estos abogados, faltos de todo escrúpulo. En sus noches localizando accidentados en connivencia con las empresas de ambulancias y la policía, conoce a Luján Olivera (Martina Gusman), una joven médica que para hacerse un sitio en la sanidad de la capital argentina, trabaja pluriempleada en diversos servicios de urgencias, tanto en hospitales como en los servicios de urgencia móviles. Debido a la falta de descanso, al trabajo nocturno y a dolores diversos, la chica se va volviendo adicta a distintos medicamentos. En un momento dado, ambos personajes empezarán una incipiente relación que se truncará como consecuencia de un montaje fallido de un accidente con un conocido de Sosa. Esto les complicará notablemente la vida, y les llevará a enfrentarse con las mafias de tan cochino negocio.

Dirección y producción

Con una dirección muy agresiva, muchos primerísimos primeros planos, cámara en mano, enfoque titubeante muy selectivo. Mucha escena nocturna, mucho escenario sórdido, desde las calles de los barrios que recorren a las tristes instalaciones del servicio de urgencias del hospital donde eventualmente trabaja Luján, dotan de una ambientación intemporal al filme. En estos momentos ni siquiera me queda claro si está ambientado en la época actual o hace unos años. No puedo recordar si en todo el filme los personajes hablan en alguna ocasión mediante teléfonos móviles, los modelos de los coches utilizados me parece de hace 20 años, etc.

Todo lo anterior dota de bastante dramatismo a la película, a la vez que nos transmite el desasosiego que sufren los personajes. Hay escenas de gran crudeza, y la violencia, aunque no es continua, si que aparece como amenaza permanente. Y cuando se presenta, sobrecoge.

Sin embargo, encuentro dos peros importantes. En la relación romántica entre los dos protagonistas, el principio me parece un poco forzado y no me lo acabo de creer. No acierto muy bien a entender porque la chica se deja llevar a la relación. Salvo quizá por la soledad en la que vive. Es cierto que en fases más adelantadas de la historia, la historia de amor no funciona mal, y de hecho es clave en mucho de lo que pasa después. El final de la película es el segundo pero. No me acaba de convencer. Uno tiene la sensación de que esta historia no puede acabar bien, pero tengo la sensación de que no está muy conseguido el modo en que acaba.

Interpretación

Quizá aquí está uno de los puntos fuertes de esta película. Darín está como de costumbre muy convincente. He de reconocer que es de los mejores actores que conozco en la actualidad. Y compone un personaje multidimensional y complejo, alejado de maniqueismos o de complacencias que sostiene con firmeza una película difícil. La chica, Gusman, en mi opinión está un escalón por debajo del anterior, pero no deja de componer con convicción el personaje de la médica un poco perdida en su trabajo, en los abusos laborales a los que se ve sometida, y al efecto de las drogas.

Conclusión

Una película dura. A ratos difícil de seguir si uno no está habituado al habla argentina. De hecho, hay términos que todavía no he acabado de «traducir» al español castellano. Pero indudablemente interesante e intensa, con el aliciente de una buena interpretación.

Por cierto, hablando de términos poco conocidos a este lado del Atlántico,  un carancho es el nombre que se le da a cierta ave rapaz de costumbres carroñeras, propia del continente americano. Vamos, que aunque zoológicamente sea una especie distinta, conceptualmente es como cuando en España decimos de alguien que es un «buitre».

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

CASER

Sede de una conocida aseguradora española en una de las esquina de la plaza de Basilio Paraíso en Zaragoza; que conste, que en este filme los villanos no son las aseguradoras sino algunos abogados desalmados (alguien comentó a la salida del cine que la expresión "abogado desalmado" es un oxímoron) - Panasonic Lumix LX3