[Cine] El amigo de mi hermana (2011)

Cine

El amigo de mi hermana (Your Sister’s Sister, 2011), 2 de septiembre de 2012.

Una matinal de cine indy para variar en este principio de septiembre en el que las películas más llamativas de la temporada no han hecho su aparición. Alguna crítica razonablemente buena y la presencia de algún intérprete interesante en el escueto elenco del filme, nos lleva a probar suerte.

Jack (Mark Duplass) es un tipo que, un año después de la muerte de su hermano, a quien todos querían, camina por la vida desorientado, sin trabajo, con la vida hecha un desastre. Su mejor amiga, Iris (Emily Blunt), una antigua novia de su hermano, guapa, con éxito social, le aconseja que se vaya a una isla cercana, auna cabaña  que tiene su familia unos días y que piense un poco en como orientar su vida, sin dar pasos precipitados.Pero la cabaña no está vacía, se encuentra ocupada por Hannah (Rosemarie DeWitt), hermana de Iris, lesbiana que acaba de romper con su pareja después de siete años de relación. También confusa y alterada. Una noche de confidencias y tequila les llevará a la cama y a echar un polvo. Algo casual, sin más compromiso. Pero al día siguiente, Iris se deja caer por la cabaña. Y las cosas se irán poniendo poco a poco incómodas. Especialmente cuando algunas confesiones y algunas verdades vayan saliendo a la luz.

A ver. A una película de cine independiente americano se le piden sólo algunas cosas. Un factura sencilla pero eficaz. Una historia basada en caracteres, honesta y que te toque la fibra y te enganche. Unas interpretaciones competentes aunque no sean de actores o actrices de relumbrón. A este filme, dirigido por Lynn Shelton, que viene calificado en casi todos los sitios como comedia pero yo considero que es un drama, drama, no le falta casi nada. Pero no acaba de ser redondo. El principal problema es que la historia, que no está mal, peca de dos defectos. Es altamente previsible y es excesivamente buenrollista. Lo que le hace perder credibilidad. Hay cosas que son difícil de tragar, por buena gente que sean los personajes.

En cualquier caso, los tres intérpretes, los tres protagonistas desde mi punto de vista, están bastante bien. Uno siempre se fija más en las chicas. Sesgo ligado al cromosoma Y, supongo. Pero si Blunt es tradicionalmente un encanto, así de mona y majica, y competente como actriz, DeWitt, quien acostumbra por lo que sé de ella a hacer siempre de hermana de la protagonista o de la guapa, me parece un actriz todavía mas competente y con más matices, aunque no sea tan mona ni tenga el mismo encanto. El chico, pues lo hace bien. Pero siempre he tenido la sensación de que las chicas monas y con éxito en la vida no se enamoran de este tipo de tíos, más bien destinados si no tienen cuidado a ejercer de pagafantas.

En cualquier caso, el regusto que deja la película es bueno, son 90 minutitos que se te pasan en un pispás, y si bien no se te va a quedar como una obra maestra del séptimo arte, tienes la sensación de que has aprovechado bien la mañana del domingo. O cuando sea que te vayas a ver el filme. Asi que por qué no, oye. En peores plazas cinematográficas hemos toreado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Bonitos paisajes los de la película, en una islita próxima a Seattle y esas cosas; yo me conformaré con los paisajes menos espectaculares pero potencialmente agradables de las riberas del Ebro a su paso por Zaragoza.

Por la ribera izquierda del Ebro

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Por la ribera izquierda del Ebro

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Por la ribera izquierda del Ebro

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Por la ribera izquierda del Ebro

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[Cine] El Skylab (2011)

Cine

El Skylab (Le Skylab, 2011), 31 de julio de 2012.

A unos días del estreno del acontecimiento cinematográfico del verano para los aficionados del cine de ciencia ficción, pero ya habrá tiempo para hablar de eso por que no me la voy a perder, sigo con las comedias de lo que algunos llaman «otras cinematografías». Es decir, ni la omnipresente norteamericana, ni la decaída cinematografía patria. Con críticas tibias por algunos, y más favorables por otros, nos acercamos a ver esta película de la actriz, directora, cantante y no sé cuantas cosas más, francesa, Julie Delpy. Dirige e interpreta. No podemos decir que protagoniza aunque tiene uno de los papeles destacados. Ahora me explico.

En la actualidad, una familia convencional francesa monta en un moderno tren camino de algún lugar en provincias. Tras un rifi-rafe de la madre de familia con algunos viajeros por los asientos, esta se sumerge en sus recuerdos mientras viajan, y mediante un largo flashback que dura toda la película, vemos cómo cuando era niña, a sus once años, Albertine (de pequeña Lou Avarez), que así se llama, se traslada con sus padres, Anna (Delpy)Jean (Eric Elmosnino), y su abuela materna a Bretaña, para celebrar el cumpleaños de su abuela paterna, Amandine (Bernadette Lafont). Allí, durante dos días convivirán con el resto de los numerosos y variados hermanos de su padre, con sus familias. Una gran reunión en la que surgirán los cariños y las rivalidades de todo tipo, bajo la «amenaza» de la caída incontrolada de la primera estación espacial, el Skylab, lo que nos sitúa en los días 10 y 11 de julio de 1979, con precisión. Y sobretodo, asistiremos a los primeros pasos del cambio de la niña que es Albertine a la preadolescente que va a ser muy pronto.

Básicamente, nos encontramos ante una comedia costumbrista, en la que la Delpy hace un ejercicio de profunda nostalgia al echar la vista atrás, realizando un retrato de la sociedad francesa de entonces, que por lo que se puede comprobar y para mi sorpresa, no era tan diferente de la española. Digo para mi sorpresa, porque en aquel momento vivíamos en España los turbulentos momentos de la transición a la democracia, y nos parecía que cualquier país europeo estaba a años-luz de nosotros. Pero por lo que se puede ver en este filme, pues la verdad,… en el nivel familiar, no había grandes diferencias si yo mismo echo la vista atrás. Rodada con una fotografía que busca emular el aspecto de las fotografías de aquel entonces, y con razonable habilidad técnica, nos mantiene razonablemente interesados durante los dos días que dura la reunión familiar, con algunos momento muy buenos, divertidos o entrañables, pero también con otros más flojos. Una realización apañada pero con escaso brillo. La película se sostiene por la empatía con los personajes. Habrá que suponer que sin ser autobiográfica, existen elementos tomados de la propia vida de la directora. Por ejemplo, tantos los padres de Albertine como los de la Delpy son actores de teatro. Su padre, Albert Delpy, tiene un papel, el tío Hubert en el filme, como ya sucedió en alguna otra película de la actriz. Está dedicada a su madre, que murió hace pocos años.

En cuanto a la interpretación, es una obra coral, en la que si hay un protagonista en las niña que interpreta a Albertine, Lou Alvarez. Que lo hace bastante bien. Claro está que los dos actores que hacen de padres de la niña tienen algo más de presencia que el resto, pero no se puede hablar de protagonistas. El conjunto de este reparto coral también es bastante sólido.

En conjunto, es un filme razonable, aunque no especialmente brillante. Como en muchas otras ocasiones, si cada vez me repatea más el doblaje de las películas, por algún motivo el doblaje de las películas francesas es especialmente catastrófico, resultando los diálogos en castellano poco naturales. No ha habido posibilidad de acceder a una versión original con unos subtítulos que ayuden en esta ocasión. Me defiendo con el francés, pero al nivel de conversación coloquial rápida de esta película, pierdo demasiado. No obstante, puede ser una opción razonable para este verano. Aunque inferior a lo que yo esperaba encontrar.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

El estuario de La Rance, entre Dinard y St-Malo, en Bretaña. St-Malo es la estación de tren en la que se baja la familia de Albertine cuando se dirigen a la casa de campo no muy lejos de la costa donde vive su abuela.

[Cine] We need to talk about Kevin (2011)

Cine

We need to talk about Kevin (2011), 18 de marzo de 2012.

Como de costumbre en los últimos tiempos, sigo prefiriendo las versiones originales subtituladas, porque respetan la obra original. Pero para quienes gustéis de sucedáneos, es posible ver esta película en la cartelera española bajo el título Tenemos que hablar de Kevin.

A priori, no tenía mucha intención de ver esta película dirigida por la escocesa Lynne Ramsay. Estas películas de niños raritos que amargan la vida de sus padres, muchas veces han acabado en tonterías sobrenaturales que me cargan un poco. Pero las críticas hacia esta película eran realmente buenas, el reparto interesante y las alternativas poco apetecibles. Así que a por ella.

Al principio del filme conocemos a Eva (Tilda Swinton), una mujer solitaria, que vive en una casita sencilla, con malas relaciones con sus vecinos, que le tiran pintura a la casa, le miran mal, e incluso le insultan y le agreden. Busca trabajo. Lo consigue como auxiliar administrativo en una agencia de viajes. En el proceso que lleva limpiar la pintura roja con la que han ensuciado la fachada de su casa, en una serie de flashbacks, conoceremos su historia anterior. Poseedora de una prestigiosa agencia de viajes y autora de libros sobre este tema, conoció, se enamoró y se casó con Franklin (John C. Reilly), con quien formó una familia aparentemente de ensueño. Pero desde el principio tuvo problemas para conectar con su hijo mayor Kevin (Jasper Newell, niño; Ezra Miller, adolescente). Un niño problemático que por un momento pareció sufrir autismo, luego mostró una inteligencia notable, especialmente para la lucha constante que sufrió con la madre. Y de niño problemático, a adolescente más inquietante todavía. Sabremos, porque la película nos lo cuenta pronto, que en el tiempo actual se encuentra en una carcel de alta seguridad, siendo visitado periódicamente por su madre, aunque no hablan prácticamente. Intuiremos que algo grave sucedió, y que Kevin tuvo mucho que ver.

No voy a decir que las premisas de inicio de la película sean originales. Pero quizá es importante que en esta ocasión no hay maldiciones, ni demonios, ni anticristos, ni fenómenos paranormales de ningún tipo. Estamos ante la historia, difícil e incómoda, de un niño sociópata y una madre que parece ser que es la única que lo ve venir. Con una realización austera, con un presupuesto evidentemente ajustado, sin embargo tenemos una producción de gran calidad en su factura, con una fotografía muy moderna, basada en grandes angulares que te acercan al personaje pero abriendo la perspectiva al entorno, en la que resaltan esos colores primarios, especialmente el rojo, muy saturados, en un entorno de tonos suaves, apagados. Y con una banda sonora, muy interesante. Realmente, en los aspectos técnicos y creativos, está muy conseguida.

Pero donde destaca especialmente el filme es en la excelente interpretación de su elenco, especialmente de madre e hijo. Tanto Swinton como los dos actores, el infantil y el adolescente, que dan vida a Kevin son la columna vertebral de esta película, que nos dejará un innegable desasosiego.

Es curioso. El desenlace de esta película lo ves venir. Supones de antemano que va a pasar. No creo que sea intención de la directora el ocultarlo. Te va dando todos los elementos, la afición deportiva del chaval, algunas escenas de los flashbacks, la soledad y el aislamiento actual de la protagonista, para que adivines el «final» con antelación. Pero no importa. Porque lo que importan en este interesante filme es el proceso. Y este está estupendamente contado. Una película de las que mejora conforme la vas recordando. Mi opinión en este momentos es mejor que cuando salí del cine. En estos momentos, la considero superior a varias de las que comenté en su momento como candidatas a los óscar. Donde no apareció. Muy recomendable. Salvo para mujeres que vayan o quieran tener un hijo. Pueden cambiar de idea.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Recientemente, camino de ver una película que al final no vimos, llevaba mi Pentax K-x y tomé algunas imágenes del atardecer por el camino. Es curioso que en una serie en las escalinatas del Batallador del Parque Grande de Zaragoza, me aparecieran constantemente un tipo de naranja. Sólo recuerdo haberlo incluido voluntariamente en la toma en la última de ellas. ¿Será un fenómeno paranormal?
Las escaleras del batallador y un señor de naranja que corre

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Las escaleras del batallador y un señor de naranja que corre

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Las escaleras del batallador y un señor de naranja que corre

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[Cine] The Descendants (2011)

Cine

The Descendants (2011), 23 de enero de 2012.

Esta película ha sido vista en versión original y por ello se conserva su título original en inglés. En la cartelera española es más frecuente encontrarla doblada al castellano con su título traducido literalmente, Los descendientes.

Altas expectativas se habían generado en las últimas semanas conforme nos llegaban noticias sobre el notable trabajo del protagonista de la película, George Clooney, y sobre las bondades del filme en general. Filme firmado por Alexander Payne, de quien guardo un excelente recuerdo por aquella delicia que fue Sideways (Entre copas). Nos enteramos además que está rodada en Hawái, y que la echan en versión original en una buena sala de los Aragonia, así que ayer preparamos la expedición hasta estas multisalas, y a por ella.

Los descendientes son Matt King (Clooney) y sus primos. Y son descendientes del primer banquero blanco que llegó a las islas y que acabó casándose con una guapa princesa indígena. Y como herencia por parte de esta, este grupo familiar conserva unas tierras de gran belleza en Kaua’i, una de las islas más estupendas. Pero las poseen en fideicomiso, que perderán en siete años, por lo que antes las quieren vender. Probablemente a grupos constructores, que especularan o destruirán la belleza natural de las tierras. Sin embargo, Matt está con otros problemas. Para él, la vida ha sido sencilla siempre. Se gana bien la vida como abogado, tiene una mujer guapa y deportista que le ha dado dos hijas, y vive cómodamente, sin graves preocupaciones, dejando que otros tomen las decisiones por él, de forma un poco egoista. Pero su mujer, Elizabeth (Patricia Hastie), ha tenido un grave accidente deportivo. Esta en coma profundo. Mientras espera su recuperación, cuida de su hija de 10 años, Scottie (Amara Miller), aunque no se le da muy bien. Los doctores le anuncian que no hay posibilidades de recuperación para su mujer, y que en sus última voluntades dispuso que no se tomaran medidas extraordinarias para el mantenimiento de su vida. Así, padre e hija van a buscar a la hija mayor, una rebelde adolescente de 17 años, Alexandra (Shailene Woodley), que está en un internado. Esta responde hostilmente a las malas noticias que le da su padre. Y le confiesa que sabe que su madre tenía un amante y que quería divorciarse. Con estas premisas, los tres miembros de la familia, acompañados de Sid (Nick Krause) el novio de la mayor, comienzan dos caminos. Por un lado, la obligación de comunicar a familiares y amigos cercanos de la situación de Elizabeth para permitirles despedirse de ella. Por otro lado, localizar al amante, Brian Speer (Matthew Lillard) para intentar entender lo que pasó. Al final lo encuentran en un lugar de vacaciones con su mujer Julie (Judy Greer). Y en medio el problema del fideicomiso.

Nuevamente el director nos ofrece un drama basado en la crisis de un hombre maduro, una crisis en la que ni siquiera sabe que vive hasta que confluyen sobre él este conjunto de situaciones. Al igual que en Sideways, la película no deja de ser una especie de road movie, en el sentido en que el grupo familiar extendido va moviéndose por las islas emprendiendo un viaje tanto físico como sobre todo emocional. O el grupo familiar salta por los aires, o saldrá más reforzado que nunca. También va alternando los momentos de drama, algunos de ellos profundos, con los tonos más desenfadados y a veces cómicos que procura el personaje de Sid, el cual como todos los protagonistas, también irá ganando madurez por el camino.

La película esta rodada con eficacia y oficio técnico, estando ante todo al servicio de los personajes y de su historia. Claro que tiene a su favor la belleza propia del archipiélago pacífico, y de su capacidad para encontrar escenarios y luz natural adecuada. Con una banda sonora basada en guitarras y temas hawaianos, que da un toque de ligereza a los momentos más dramáticos sin desvirtuarlos.

Por supuesto, es una de esas películas cuya base fundamental es el trabajo de los intérpretes. Especialmente de Clooney que sale en la inmensa mayoría de las escenas de la película. El trabajo del actor es realmente bueno. No sé si tan magistral como nos lo han propuesto. Su tono es similar al de otra película que realizó recientemente, Up in the air, en la que también interpretaba a un hombre maduro que tiene un crisis aunque no lo sabe. En cualquier caso, yo tampoco le pongo grandes pegas. Si sabe seleccionar los papeles que mejor le convienen, mejor para él y para todos. En el plano interpretativo, hay que destacar también a Shailene Woodley. A esta chica la había visto yo en algún capítulo de una serie que es un drama adolescente, que la verdad no me había llamado la atención gran cosa. Ni por la trama ni por el trabajo de sus actores. Pero aquí borda la evolución de una adolescente que, bajo el supuesto de que es problemática y pendenciera, lo que la ha llevado a un internado, resulta que probablemente es más madura que cualquiera de los dos progenitores. El resto del reparto esta correcto tirando a bien o muy bien, con pequeñas intervenciones de ilustres como Robert Forster como padre de la moribunda, y Beau Bridges como uno de los primos del protagonista.

¿Qué podemos decir como resumen? Pues que la película está bien. Pero creo que considerado en retrospectiva, no me ha gustado tanto como Sideways. Película del mismo director con la que no me queda más remedio que comparar la actual por que alguno de sus temas son coincidentes y por el tono. Aquella película es de las que ganan con el tiempo. También es posible que un exceso de expectativas altas me haga juzgar con rigor esta película de hoy. Pero en líneas generales está bastante bien, y es recomendable. Aunque yo no le daría el óscar a la mejor película ni al mejor actor protagonista. Cosas que pasan.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
No tengo fotografías de Hawái, lamentablemente. Pero fui caminando al cine, con la Panasonic Lumix GF1 y tomé algunas imágenes del atardecer en la ciudad.
Ramas y sombras

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Contraluz

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Baranda

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Esperando al tranvía

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[Cine] We Bought a Zoo (2011)

Cine

We Bought a Zoo (2011), 8 de enero de 2012.

Nota previa: Esta película ha sido vista en versión original subtítulada al castellano, y por ello se conserva su título original como encabezado de la entrada. En los cines españoles es posible encontrarla también doblada bajo el título Un lugar para soñar. Ya esta el criminal ése, el de las traducciones de los títulos de las «pelis», suelto otra vez.

Después de unas cuantas semanas de estrenos notables en la cartelera española, contra todo pronóstico por la coincidencia con las fiestas navideñas, ahora curiosamente cuando terminan estas los estrenos pegan un considerable bajón. Teníamos dos opciones para ver, a primera hora de la tarde, en versión original. De las dos habíamos visto el avance, y ninguna de las dos nos convencía mucho. Al final nos decidimos por aquella por la que no sentíamos un mal rollo a priori con el personaje principal. Así que sin grandes expectativas, ayer pasamos casi dos horas en una sesión de lo que por ahí se conoce como «cine-cebolla». Con intenciones moderadamente lacrimógenas. Y muy buen rollo. Que no falte.

En algún lugar del sur de California, Benjamin Mee (Matt Damon) es un viudo reciente que trata de salir adelante con sus dos hijos, sin que haya superado realmente todavía el duelo por la muerte de su encantadora esposa. Un chico, Dylan (Colin Ford), de 14 años, y una niña, Rosie (Maggie Elizabeth Jones), de 7. Con la niña no tiene problemas, pero el chaval está francamente deprimido, tiene problemas en el colegio, aunque evidentemente es listo, y se comunica mal con él. Así que ante la expulsión de Dylan del instituto, decide cambiar de casa y de entorno, y con sus (abundantes) ahorros compra, en contra del criterio de su hermano mayor y contable Duncan (Thomas Haden Church), una casa que parece ideal, pero que tiene el inconveniente de que lleva aparejada un zoológico, en estos momentos cerrado al público y ruinoso, con todos sus problemas. Al frente de los trabajadores está Kelly (Scarlett Johansson), que vive allí mismo también con su prima de 13 años Lilly (Maggie Elizabeth Jones). A partir de aquí asistiremos a las peripecias que han de pasar para recomponer y abrir al público el zoológico, y para recomponer también los estados emocionales de los distintos miembros de la familia.

Toda esta historia de buen rollismo y superación personal tan propia de los telefilmes americanos con los que nos han castigado en tiempos en las sobremesas está dirigido por un presunto ilustre como es  Cameron Crowe. Director que a mí siempre me ha parecido un poco sobrevalorado. Y ciertamente estamos ante un producto que si bien está rodado con corrección artesanal, tiran de recurso facilón, basado en los tópicos propios de los dramas familiares más o menos lacrimógenos, para soltarnos una historia más propia como decía de un telefilme al uso que de un producción importante. Muy convencionales las situaciones, muy planos los personajes secundarios, poca tela hay que rascar de un argumento basado en una historia real de lo que aconteció con un zoológico británico, de la cual han conservado el nombre del personaje central, pero han modificado muchos otros datos para adaptarlo a las necesidades de fácil digestión del público norteamericano.

En lo que se refiere a las interpretaciones, el peso lo lleva el protagonista masculino. Damon, en un registro más luminoso y más expresivo de lo que es habitual en él está más que razonablemente competente, y hace que la historia, tan limitada en su planteamiento, salga adelante más airosa de lo que parecía en un principio. Johansson está de florero. Es cierto que en la historia era necesario un personaje que tuviera competencia técnica para sacar adelante el zoo, pero en lugar de una chica mona con la que se inicia un flirteo que a parece un poco forzado, igual podría haber sido un viejo capataz de 60 años, sin más historia romántica que la del viudo con el recuerdo de su fallecida esposa. No obstante, está simpática y guapa, y cumple con un papel que no tiene mucho más que ofrecer. Lo mismo que el romance entre los dos adolescentes, que también está muy pillado por los dedos, y así resulta la interacción entre ambos.

Como resumen, decir que si alguien se ve en la necesidad de ver esta película, pues no es una catástrofe. Es mejor de lo que nos temíamos, o de lo que el avance prometía, que no es poco. Aunque yo recomendaría que si quieren pasar un buen rato viendo sacar adelante un peculiar zoológico, saquen del baul de los recuerdos Criaturas feroces (Fierce Creatures), que sin ser tampoco el mejor trabajo de su grupo directores e intérpretes, por lo menos te hechas alguna risa.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Zoo - Jirafa

En este zoo, al contrario que en el de la Casa de Campo de Madrid, no hay jirafas, pero han prometido que habrá (Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5).

[Cine] Un dios salvaje (2011)

Cine

Un dios salvage (Carnage, 2011), 20 de noviembre de 2011.

Lo prometido es deuda. Ayer os dije que me quedaba pendiente comentar la película que vi el domingo por la tarde, y aquí viene. Hoy que voy con más calma. Y la película era imprescindible. Porque es de Roman Polanski. No todo lo que ha hecho el director polaco me gusta, ni mucho menos. Pero a pesar de eso, considero que es uno de los directores imprescindibles del cine actual, y desde hace cuarenta años como poco.

Y encima, en esta ocasión se encierra durante «apenas 80 minutos» que es lo que dura este filme con cuatro intérpretes, dispuestos a dar lo mejor de si mismos en esta adaptación cinematográfica de la obra de teatro Le Dieu de carnage de Yasmina Reza. Cuatro intérpretes, dos hombres y dos mujeres, que representan dos matrimonios. Zachary, el hijo de Nancy (Kate Winslet) y Alan Cowan (Christoph Waltz) ha agredido con un palo en el parque a Ethan, el hijo de Penelope (Jodie Foster) y Michael Longstreet (John C. Reilly). En los títulos de créditos iniciales presenciamos a cierta distancia la agresión en el parque. Ambos matrimonios pertenecen a una sociedad acomodada, que por sus negocios, sus profesiones o su crianza disfrutan de una alto nivel de vida económico, social y cultural, aunque quizá no lleguen a la categoría de acaudalados. Se han reunido en casa de los Longstreet para resolver civilizadamente el conflicto producido por la pelea de los chicos, especialmente por el agredido ha quedado lesionado en la cara, y a perdido algunas piezas dentales. Al comienzo de la conversación, los cuatro hacen notables esfuerzos por mostrarse civilizados, e incluso cordiales, aunque las distracciones que se permiten algunos de ellos, y las expresiones que utilizan otros, pronto muestran al espectador que quizá no sean del todo sinceros. Poco a poco, la conversación se va enredando, o ellos se van enredando en la conversación y en sus propias contradicciones. Van perdiendo los modales que imponen las convenciones, y al final encontramos a una serie de adultos comportándose como niños, con sus caprichos, sus malos modales, floreciendo sus auténtica e políticamente incorrectas ideas, en un todos contra todos en general, mientras la tarde avanza. En los títulos finales asistimos a otras escena en el parque en la que los dos muchachos se han hecho amigos y comparten sus juegos o lo que sea juntos y sin mayores problemas.

Rodada en poco más que el salón del piso de los Longstreet, con alguna breve incursión al recibidor de la planta en el que viven y al cuarto de baño de la casa, con una iluminación excelente que sutilmente nos va mostrando y guiando en cómo avanza la tarde, con unos movimientos de cámara que muestran el oficio que de sobra tiene el director, asistimos a una comedia negra tremendamente pesimista en lo que es el ser humano civilizado. En concreto de la «avanzada» civilización occidental. Hecho especialmente señalado por las frecuentes y tópicas referencias que los protagonistas hacen a «la situación en África«. No faltan las sorpresas en la conversación, y los giros en las relaciones y alianzas que se crean entre los cuatro personajes.

Evidentemente, el peso de la película lo llevan los cuatro intérpretes que tienen oficio a raudales. Las dos protagonistas femeninas son quizá más conocidas para el gran público, con sus óscares y esas cosas, pero todos ellos están igualmente brillantes. Lo cual es fundamental para el buen funcionamiento de la obra.

No obstante todo lo anterior, lo cierto es que las desventuras de estos matrimonio de esnobs, pijos sin educación, o con una educación más falsa que un duro de cuatro pesetas me ha importado sólo relativamente. En los tiempos que corren, me parece que hay otra gente por la que preocuparse. Y aunque está bien darle un palo de vez en cuando a este tipo de gente, tan insolidarios en general, sus cuitas me importan sólo relativamente. Lo cual no quiere decir que no sea divertida o recomendable. Que lo es. Bastante.

He de lamentar dos situaciones. La primera, que no hayan traído una copia en versión original subtitulada, para apreciar en su integridad la bondad de las interpretaciones. Si algunas películas me parece especialmente justificado verlas de esta forma, son las de este tipo. La segunda, la mala educación del público español o al menos el de mi ciudad, Zaragoza, cuando va al cine. Ya es una pesadez cuando la gente se dedica a devorar palomitas como tocinillos en películas que no son de «índoles palomitera». A nadie le importa si la gente come palomitas en una de «superhéroes», o de «salidos universitarios», donde total, para lo que hay que oir. Pero en el resto… Luego está el problema de llegar a la hora. Porque es que encima de llegar tarde y molestar con su acomodo en la sala, no dejan de hablar o de reírse, o de ponerse lo más en medio que pueden. Finalmente, los que no para de hablar en toda la sesión. Como si estuvieran en el salón de su casa, donde evidentemente pueden hacer lo que les plazca. O donde quizá como los hipócritas de la personajes de la película, se mandarán callar los unos a los otros por que no se dejan oír la telenovela o la retransmisión del partido de fútbol. Los odio. A todos.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Ángel

Ayer por la tarde tuve que subir al cementerio de Zaragoza. Subí caminando. Y sabía que por la hora y las condiciones atmosféricas, la luz podía ser interesante, por lo que me llevé una discreta cámara de fotos en el bolsillo. Algunas de las tumbas y panteones del paseo central de la necrópolis, aunque bellos, me recordaron a la vacuidad de los personajes de este drama (Panasonic Lumix GF1, M. Zuiko 45/1,8).

[Cine] Somewhere (2011)

Cine

Somewhere (2011), 3 de octubre de 2011.

Nuevo largometraje de Sofia Coppola, y por lo tanto, visita obligada a las salas de cine, aunque las dudas flotan tanto sobre la calidad de la película en sí mismo como sobre la calidad de la directora, que en su momento tanto prometía. Reconozco que de vez en cuando me dejo enganchar por algunos directores de cine. Incluso a costa de soportar sus irregularidades. O a veces, teniendo que reconocer que me equivoco cuando pienso que un determinado director va a dar más de sí mismo de lo que parece. Y así, les soy fieles en las salas de pantalla grande hasta que un día digo basta. O no y sigo fiel. Desde sus dos interesantes primeras películas, me he sentido interesado por el cine de esta directoras, pero ya su biografía de María Antonieta me dejó muy frío, excesivamente frío. El caso es que es sólo su cuarto largometraje, y por lo tanto, de alguna forma debiera ser bastante definitorio.

El filme nos habla de un actor de éxito, una estrella de éxito Johnny Marco (Stephen Dorff), que vive su vida en medio de lo que se podría llamar el «aburrimiento» del famoso. Conduce su ferrari, no tiene dificultades para encontrar parejas sexuales, y tampoco para pagárselas si le apetece algo menos usual, es famoso, le invitan a saraos,… pero aparentemente se aburre. Está divorciado y tiene una hija Cleo (Elle Fanning), a la que ve según régimen de visitas. En un momento dado su ex se la manda para que pase unos días con él. Se llevan bien. Lo pasan bien. Pasean, juegan, conocen cosas. Se la lleva a una entrega de premios a Milán. Pero cuando han de separarse porque la chica tiene que ira varias semanas  a un camapamento de verano, esta le descubre que se siente sola. Que su madre se ha marchado y no sabe durante cuanto tiempo, y que él no ha estado ahí para ella casi nunca. Tras la marcha de Cloe, intenta retomar su vida pero no le sale igual, y siente que algo le falta en su vida.

El principal problema de esta película es que pareciera que la directora no ha podido sacudirse su Lost in translation. Tenemos al actor aburrido, menos maduro y familiar, pero desmotivado. Tenemos a la joven «redentora», en aquel caso con una potencial historia de amor nunca explícita, en este caso la hija absolutamente encantadora que remueve sus cimientos. En aquella ocasión, un matrimonio en grave riesgo de venirse abajo, en este caso, un matrimonio hecho trizas. En aquel caso, los continuos mensajes y llamadas sobre la decoración de su casa. En este caso, los continuos mensajes al móvil de mujeres despreciadas o despechadas. Entonces, la esperpéntica invitación a la televisión japonesa. Ahora la apenas menos esperpéntica entrega de los telegatti. Allí, las fiestas en las que disfrutaban ambos protagonistas de su mutua compañía o de las que escapaban con ese fin. Aquí, los helados, los viajes, la natación,… los momentos de estar juntos, vamos.

Y todo ello sin que podamos decir que la película es mejor o aporta algo nuevo. Para mí, con este filme, absolutamente prescindible, Coppola no sólo no avanza sino que da un paso atrás, y me hace plantearme si realmente es una directora interesante, o de casualidad sonó la flauta.

En el terreno interpretativo, la mayor parte de los personajes tienen una presencia testimonial. Dorff compone un personaje creible, aunque creo que a ratos se deja llevar por el tedio propio del personaje. La chica, Elle Fanning, por el contrario, creo que está estupenda, habrá que ver como evluciona, y es la única que aporta algo de luz a esta película mediocre y aburrida. Que no recomiendo ir a ver. También se me ha dicho, que mis expectativas son tan altas después de lo mucho que me gustó Lost in translation, que difícilmente me gustará ninguna de sus películas. Pues vale.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Llueve en la Piazza del Duomo de Milán

Llueve en la Piazza del Duomo de Milán, uno de los escenarios de la película (Canon Digital Ixus 400).

[Libro] After dark

Literatura

Una de las características de los libros que hasta ahora había leído del japonés de moda, Haruki Murakami, es que sus novelas tienden a ser más bien tochos. En el sentido de su volumen, me refiero. Su 1Q84 inicial ya era gordota y todavía faltan partes, que esperamos para este mes que viene. Pero tenía pendiente desde este verano uno de sus relatos de extensión más razonable. Y en estos días lo léido. No me ha costado mucho, la verdad. Por su longitud, y por otros motivos.

After Dark
Haruki Murakami (traducción de Lourdes Porta)
Tusquets Editores – Maxi; Barcelona, 2010
ISBN: 9788483835623

Este relato nos va a permitir acompañar a una serie de personajes de la vida nocturna de Tokio en las horas tras la caída de la noche (after dark) y el cese de los servicios ferroviarios de la metrópoli japonesa. Y así, conoceremos a Mari una joven universitaria de 19 años que se refugia lejos de casa en una cafetería, enfrascada en la lectura. Donde la encontrará Takahashi, otro universitario y músico de jazz aficionado, que la conoció tiempo atrás a través de Eri, la hermana de Mari. También conoceremos el atribulado dormir de esta, en una habitación en la que el televisor muestra imágenes misteriosas a pesar de estar desconectado. O la vida en un love hotel, donde las parejas van y vienen con el único fin de practicar el sexo discretamente, y en el que un cliente ha agredido brutalmente y ha robado todas sus pertenencias a una joven prostituta china, que es servida a los clientes en una motocicleta, reducida al mismo estatus que una pizza por encargo. Todos los personajes interrelacionarán entre sí de un modo u otro a lo largo de la noche y la madrugada, conoceremos sus miedos y sus anhelos, y por qué permanecen en vela mientras la mayor parte de la ciudad duerme.

Con una escritura mucha más fluida y mucho más sencilla conceptualmente de lo que hasta el momento había leído de este autor, nos introduce en una pequeña historia en la que diversos conceptos y temas surgen. La familia, el futuro, las relaciones humanas, la violencia, la solidaridad, la belleza y sus significados, y cómo no, el enamoramiento. Como proceso este último, no como la inevitabilidad que en muchas obras literarias se presenta. Por supuesto, como sucede muchas veces en la obra de Murakami, aspectos sobrenaturales y la música de jazz son dos elementos que un momento dado u otro hacen presencia en la narración.

Realmente, es una obra que no me ha costado nada leer. Me enganché enseguida, y me ha parecido muy interesante. Uno simpatiza inmediatamente con los personajes. O directamente te caen mal, según las circunstancias. Pero sin que existan estereotipos. Cada uno de ellos tiene sus luces y sus sombras, y sus motivo. Sean estos conscientes o no. También me gusta la posición del narrador, que se ve a sí mismo como un observador, presente en las escenas narradas, aunque ignorado por los protagonistas de las mismas. E incapaz de intervenir e interactuar. Aun cuando lo desee.

Me parece una obra muy interesante, y como recomendación, me parece que puede servir como introducción a los mundos del escritor japonés de forma más suave y progresiva que otras de sus obras más conocidas, pero más densas y complejas.

A orillas del Rin

Las grandes ciudades siempre mantienen parte de su vida tras la caída de la noche; como la ciudad de Colonia a orilla del Rin (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

[Cine] La prima cosa bella (2010)

Cine

La prima cosa bella (2010), 26 de julio de 2011

No lo buscamos a idea. Pero lo cierto es que una semana después, volvemos a encontrarnos con un hombre despistado en su vida, con dificultad para el compromiso, enfrentándose a su pasado, específicamente a sus progenitores. Si en la de la semana pasada era el padre la figura principal, ahora es la madre. En cualquier caso, todavía no sé porqué nos decidimos por esta película italiana, ya que la filmografía de este país es capaz de lo mejor pero con excesiva frecuencia también de lo peor. Aunque de vez en cuando hay que arriesgarse.

Sinopsis

Bruno (Valerio Mastandrea) es un tipo que roza si no los ha cumplido ya los cuarenta. Es profesor de lengua italiana en un instituto de Milán, aunque tuvo veleidades literarias que no cuajaron. Coquetea con las drogas. Vive con una mujer que le quiere, pese a la negatividad que arrastra por la vida. De pronto, se presenta su hermana Valeria (Claudia Pandolfi) con uno de sus sobrinos. Han venido a buscarle. Su madre, Anna (Stefania Sandrellien la actualidad; Micaela Ramazzotti de joven), se encuentra hospitalizada en cuidados paliativos. Le quedan días de vida. Algunas semanas como mucho. Y después de mucho tiempo de alejamiento, es hora de quedar en paz. Así que Bruno se traslada a su ciudad natal, Livorno, donde volverá a encontrarse con su madre, pero donde volverá a revivir su infancia y adolescencia. Desde aquel malhadado día en que su madre, joven y guapa, fue elegida Miss Mamá del Verano, se desataron los celos de su padre, Mario (Sergio Albelli), y todo cambió.

Realización y producción

Estamos ante una película muy italiana, dirigida por Paolo Virzì que recoge la herencia de historias similares en el cine del país transalpino. Centrada la historia totalmente en la historia de la madre, tal cual la ve su hijo, con los sesgos que eso conlleva, nos encontramos con un personaje que es una especie de  madre coraje, con alegría de vivir y su punto de tarambana, que le lleva  a ella y a sus hijos a ir dando tumbos durante años. De alojamiento en alojamiento, de hombre en hombre, contrastando siempre la alegría de la madre con el pesimismo del hijo. Todo ello nos va llevando poco a poco a una historia amable, con dosis de comedia y drama repartidas por el metraje del filme, y con pequeñas sorpresas argumentales en los personajes secundarios que no quitan la previsibilidad del desenlace final. Correctamente rodada y producida, no tiene graves defectos en general.

Interpretación

Doy por hecho que por lo dicho hasta ahora, entendemos que es una película en la que el trabajo de interpretación es fundamental, es el eje bajo el cual la película puede o no funcionar. Una vez más hemos de lamentar que no se nos ofrezca en versión original. Es curioso que los doblajes de las películas cuyo idioma original es más afín al castellano muchas veces son peores, más forzados que los de las películas inglesas. Esto hace que en las películas italianas, los personajes doblados al castellano muchas veces queden algo ridículo. Cosa que no sucede al escucharlos en versión original. Así que teniendo en cuenta este problema, podemos decir que la interpretación es general bastante buena, destacando especialmente las dos actrices que interpretan a Anna, el personaje protagonista. Tanto la más joven, Ramazzotti, como especialmente la más veterana y más conocida, Sandrelli, nos ofrecen un personaje convincente, lleno de vida y voluptuosidad, que hace que la película camina con más solvencia que la que tendría con interpretaciones más timoratas. El resto de los intérpretes también son muy correctos, y no destentonan.

Conclusiones

Este filme tiene un interés relativo, y tal vez en otra época del año, con una mayor oferta en la cartelera, no nos hubiera llamado la atención. Pero es una propuesta entretenida, que gozó de gran éxito en su país, y que nos llega a España con un año de retraso, aprovechando los huecos que produce el verano. En cualquier caso, es una película entretenida, honesta y correctamente realizada, y por lo tanto, una opción razonable para una tarde de verano.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

El título de la película es el de una conocida canción del cantante italiano Nicola di Bari, y es entonado por los tres personajes princiapales, Anna y sus dos hijos, para darse ánimos cuando las cosas van mal. En cualquier caso, si tuviera que optar por algo de canción italiana, preferiría a Gino Paoli, que fue pareja de Stefania Sandrelli, del que escucho con frecuencia su Milestones – Un incontro in jazz, y del que me enteraba ayer que ha sacado otro disco muy similar de que sólo he escuchado una par de canciones. Una de estas canciones, Sapore di sale, surgió de la ruptura con la entonces jovencísima Sandrelli, y que le llevó a un intento de suicidio que hace que aun hoy viva con una bala en su pericardio. ¡Uiigggg! ¡Qué tremendos son estos italianos!

Castel dell'Ovo

No tengo imágenes de Livorno, pero sí de Nápoles a orillas del mar; el Castel dell'Ovo, por ejemplo - Canon EOS 40D, Tokina AT-X Pro 12-24/4

[Breve – cine] Pièce Montée (2010)

Cine

Pièce Montée – IMDb (título de la versión doblada, El pastel de boda, 2010).

Una más de las películas que descargué el fin de semana en el servicio A la carta de Digital+. Esta me llamó la atención por tres motivos. Es una película francesa con posibilidad de verla en versión original, y me apetecía hacer un poco de oído a este idioma, que tengo muy abandonado.  Es una comedia, y últimamente me apetecen las comedias. Aunque son un riesgo tremendo. De bodrio, digo. Y la protagoniza Clémence Poésy, que es una de estas francesitas tan chics que nos ofrece de vez en cuando el cine galo, y que me llamó la atención como «camella» y estafadora de poca monta en In Bruges (Escondidos en Brujas). Aunque la mayor parte del público quizá la reconozca por que sale en algunas de las películas del Harry Potter.

Bueno. Pues nada. Lo dicho. Las comedias, hoy en día, son un riesgo tremendo. Y las comedias francesas más. Siempre se les ha dado mejor el drama a los vecinos del norte. No empieza mal, pero enseguida se desfonda y pierde el norte. Floja, floja, floja. Llena de tópicos. Este tipo de películas alrededor de un acontecimiento familiar siempre se les han dado mejor a los británicos.

[Cine] Beginners (Principiantes) (2010)

Cine

Beginners (Principiantes) (Beginners, 2010), 19 de julio de 2011

Después de dos semanas sin pisar una sala de cine, nos juntamos con ganas de ver algo de buen cine en una pantalla grande. Que es como se ve el auténtico cine. Claro que siendo verano, y en los tiempos que corren, el concepto de «buen cine» es complicado de… no sé… ¿encontrar en la cartelera de cine? Nos llama la atención una película de un desconocido para nosotros Mike Mills, pero con un reparto llamativo. Como hemos encontrado por ahí alguna crítica razonable, decidimos arriesgarnos.

Sinopsis

Oliver (Ewan McGregor) es un tipo de 38 años, dibujante e ilustradors que en 2003, a la muerte de su padre, Hal (Christopher Plummer), queda desorientado en la vida. A partir de ahí se nos cuentan tres historias. Por un lado, su historia actual en la que conoce a una joven y encantadora actriz francesa, Anna (Mélanie Laurent), que realmente le gusta, y en la que tendrá que pelear duramente por no arruinar la relación. Como hace habitualmente. Por otro lado, va recordando, y presenciamos en flashbacks, los últimos años de la vida de su padre, desde que quedó viudo y decidió «salir del armario» y buscarse un novio más joven, Andy (Goran Visnjic), y vivir la vida como no había podido hacer durante sus 44 años de matrimonio. Y finalmente, en forma también de flashbacks, vamos conociendo también cómo era la relación con su madre, y cómo veía desde pequeño la relación entre sus padres.

Realización y producción

Una historia sencilla, que más que una historia, es la exposición de un fragmento en la vida de Oliver, con las reflexiones que conlleva y con los cambios vitales que le provoca. La producción y la dirección del filme están básicamente al servicio de los intérpretes que son los que llevan el peso de la película. Cine con arome «indy», sea lo que sea lo que signifique eso, aunque es todo lo más alejado posible a los efectos especiales y el 3D con el que se justifica la mayor parte del cine comercial actual.

Interpretación

McGregor es de esos actores que con frecuencia parece que hacen siempre el mismo papel. Creo que la única vez que realmente le he visto hacer otra cosa es la primera vez que los vi, en Trainspotting. Pero en esta ocasión lo cierto es que el papel le va como anillo al dedo, y resulta bien. Mucho más entrañable me parece la presencia de Plummer, que compone con oficio a pesar de sus años un personaje estupendo y divertido, a pesar del drama que conlleva encima. Por el conjunto de su vida y por su enfermedad final. La chica es una francesa monilla, pero que afortunadamente nos ofrece algo más que el típico florero, lo que está muy bien, y me alegra encontrar la presencia del Visnjic, a quien conocimos como médico machote en Urgencias, pero que aquí compone un personaje muy entrañable y que sabe a poco.

Conclusiones

Una película que resulta una buena sorpresa, ya que nos cuenta una pequeña historia personal con acierto, que llega fácilmente a cualquiera que no sea un zoquete insensible. Con unas interpretaciones más que razonables, con una realización correcta, y con una historia que trata una serie de temas como las relaciones, el compromiso, la homosexualidad, o la familia, en dosis adecuadas, puede ser una recomendación bastante interesante para quien quiera ver cine en pantalla grande, sin tener que rendirse a los horribles blockbusters que salpican las pantalla.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Hafencity

Mucha soledad en los personajes de la película, mucha; la foto, en Hamburgo - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Cine] Win Win (2011)

Cine

Win Win (2011), 3 de julio de 2011.

Nota: Esta película fue vista en versión original y por eso aparece en la entrada con su título original en inglés. En la mayor parte de las salas en España se ha estrenado en versión doblada bajo el título Win Win (Ganamos todos).

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Previamente sólo había visto una película de las pocas que ha dirigido Thomas McCarthy, y me gustó bastante. Si a esto añades que la que hoy nos ocupa la protagoniza el solvente Paul Giamatti, que es posible verla en versión original, y que el resto de la cartelera parece un erial, la elección para la calurosa tarde del domingo estaba clara.

Sinopsis

Nos encontramos en New Providence, una pequeña y tranquila ciudad del estado de Nueva Jersey, donde Mike Flaherty (Giamatti) ejerce de abogado en asuntos relacionados con la protección de las personas mayores y vive con su esposa, Jackie (Amy Ryan), y sus dos hijas. En su tiempo libre, ejerce como voluntario de entrenador de lucha libre en el instituto de la ciudad. Social y familiarmente, no se puede quejar. Es querido y respetado. Pero su bufete de abogado está en las últimas. Casi sin clientes, con muchos gastos, lo pasa mal y se encuentra estresado. Mal aconsejado por su amigo Terry (Bobby Cannavale), buena persona pero destalentado, concibe la idea de asumir la tutela de un anciano, Leo (Burt Young), que tiene una leve todavía demencia senil. Argumenta ante la juez que el anciano desea vivir en su casa, y que no quiere ir a una residencia, y él puede hacerse cargo. A cambio, recibirá 1.500 dólares mensuales. El anciano tiene dinero, y una hija con la que no se habla, que se fue de casa veinte años antes, y que no está localizable. Finalmente, obtiene la custodia, pero de forma poco ética ingresa al anciano en la residencia.

La jugada parece ir bien. Pero en estas que aparece Kyle (Alex Shaffer), el nieto del anciano. Que no sabía que existiese. Y que viene huyendo de la turbulenta vida que lleva con su madre, actualmente en un programa de rehabilitación para adictos a drogas. Kyle causará un notable impacto en la vida de los Flaherty, tanto de Mike como de Jackie, que acabarán «adoptándolo» hasta que se aclare la situación de su madre. Además es un excelente competidor de lucha libre, por lo que será bienvenido en el equipo. Pero también tiene una mente inquisitiva y reflexiva, y las cosas no irán tan bien para Mike. Especialmente, cuando en un momento dado aparezca la madre, Cindy (Melanie Lynskey), al olor del dinero de su padre.

Realización y producción

Realización sencilla y técnicamente perfecta al servicio de una historia amable y de unos personajes que, como comentaré más adelante, son el principal valor de la misma. Una pequeña comunidad donde nunca pasa nada, un pequeño (o grande) drama familiar, un poco de humor, muchos buenos sentimientos y buen rollo. Estas son las recetas de este filme, que básicamente es un enredo al servicio del retrato del crecimiento de dos personajes, el abogado y el muchacho.

Interpretación

Lo dicho. La base de esta película es el buen quehacer de sus intérpretes. El protagonista principal, Giamatti, está solvente como de costumbre. El adolescente, Alex Shaffer, borda su actuación de chaval reflexivo y tranquilo, pero en el que la procesión va por dentro. Siempre solvente también la discreta pero eficaz Amy Ryan. Bobby Cannavale forma una pareja con Giamatti que a veces recuerda la que aparecía en Entre copas. Muy bien el anciano con demencia… Vamos que todos están muy bien.

Conclusiones

Quizá el principal inconveniente de esta historia de redención personal, por sus propios errores en el caso del abogado, por los errores de otros en el caso del adolescente, es que hay tanto, tanto, tanto buen rollo. Todo el mundo en un momento dado es tan capaz de quererse… Hasta la mala madre salva los muebles en un momento dado. Pero es cierto que te lo pasas bien. Que la película transmite un mensaje de optimismo. Que nunca lleva el drama más allá de cierto punto, y que siempre hay una cierto escora hacia la comedia que te pone una sonrisa en los labios. Y bueno, todo ello está muy bien para pasar tranquilamente una tarde de verano. Yo creo que esta película es recomendable, especialmente por el buen trabajo interpretativo. Preferentemente en versión original, como siempre recomiendo.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Escuchando una grabación del saxofonista Stan Getz, acompañado por un cuarteto de cuerdas. No parece lo mas jazzístico, pero es la propuesta del programa A todo jazz de la semana pasada y la verdad es que suena fenomenal.

Arco Iris

A pesar de estar de vacaciones, no puedo evitar despertarme pronto; así que aprovechando que la mañana estaba fresquita me he ido a caminar un rato, y me ha caído un chaparrón con arco iris incluido - Leica D-Lux 5