[Recomendaciones fotográficas] Probablemente, las últimas del año

Fotografía

En los últimos domingos, el espacio dedicado a las recomendaciones fotográficas se lo han llevado los libros y algunas exposiciones. Así que se me han acumulado un buen número de las que encuentro por internet. He reducido a poco más de media docena, que comentaré de forma muy ligera. Será las últimas de este año, porque probablemente la entrada del próximo domingo tendrá otro tono, como corresponde tradicionalmente en este Cuaderno de ruta a los 31 de diciembre. En cuanto a las fotos acompañantes, hace poquito hablé del rollo de película que hice en varios viajes con una cámara Olympus Pen EE3, de medio formato (17 x 24 mm). Pues bien, también había algunas fotos realizadas en Zaragoza.

Joel Meyerowitz es uno de mis fotógrafos favoritos. Y uno de los defensores del color como medio de expresión fotográfico, frente a quienes defienden el blanco y negro como más propio de la fotografía artística, o incluso como de la documental más pura. Yo estoy con Meyerowitz. En Blind Magazine nos hablan de esto, y confrontan una serie de fotografías de Meyerowitz sobre un mismo lugar y motivo, unas tomadas en blanco y negro, otras en color. Interesante.

Parece muy lejano el tiempo en que había dos Alemanias. Mucho sea escrito y mostrado sobre la desaparecida Alemania Oriental, que cada vez es más difícil de reconocer en las ciudades que lo fueron. Por eso quizá me ha parecido interesante el artículo en Another Magazine que nos muestra las fotografías de la fotógrafa Evelyn Richter mostrándonos lo cotidiano de aquel país que no debería haber sido y ya no es, pero fue.

No conocía, o no recordaba, al fotógrafo documentalista Frank Stewart. Pero en Blind Magazine nos lo han recordado recientemente. Fotógrafo afroamericano, dirigió su mirada hacia la cultura y el mundo de los negros en Estados Unidos, con especial dedicación al mundo del jazz. Me ha parecido interesante.

No hace mucho os hablaba de Evgenia Arbugaeva y su trabajo asociado al Ártico donde nació. En Lens Culture nos han mostrado el trabajo de Alexey Vasyliev, que tiene que ver mucho con el de Arbugaeva, mostrándonos la vida de un rincón de Siberia que tiene la reputación de ser el más frío del mundo. Potencialmente.

Está de moda en España y sus comunidades autónomas rescatar del olvido a las fotoreporteras de hace unas década, y que aparentemente habían quedado olvidadas, y ahora de nuevo se las reconoce y homenajea. En Clavoardiendo nos han hablado de Isabel Azkarate que cubre el cupo vasco de este fenómeno. Aunque creo que Azkarate podría ser poco conocida, pero no olvidada.

No sé dónde encontré la recomendación para este fotógrafo, pero me gustan mucho las fotografías de plantas de Ichigo Sugawara. Y también el resto de las fotografías con otros temas. Japonés, de Sapporo, ya veterano, no lo conocía. y en la medida en que ha fotografía en su Hokkaido natal… eso siempre supone un plus.

Ya son diversos los fotógrafos que apuntan sus objetivos hacia las consecuencias de la crisis climática global. En Lens Culture nos han mostrado las fotografías de otro fotógrafo japonés, Shunta Kimura, esta vez en los paisajes de la ya de por sí empobrecida Bangladesh. Me han gustado mucho. Usa una Mamiya RZ67 con películas Kodak Portra, probablemente sobreexpuestas. Bonita estética.

[Fotos] El Salón del Cómic y un paseo con amigos

Sin categorizar

Entre el sábado y el domingo quedé con unos amigos. Para visitar el Salón del Cómic de Zaragoza con los más jóvenes y para tomar algún aperitivo. Y me llevé la Fujifilm Instax SQ6 con unos cartuchos de película instantánea. El comentario técnico en Otra mañana festiva con película instantánea – Fujifilm Instax SQ6 con Instax Square Color.

La pena es que fuimos al Salón del Cómic demasiado pronto, y sólo encontramos una cosplayer para pedirle que posara. Los que se disfrazan en estas cosas no madrugan. Y suelen estar por la tarde. Pero por la tarde teníamos otros compromisos. Y además es un agobio de gente. Así que esto es lo que hay. Por lo demás, lo pasamos bien.

[Libros de fotografía] Bernard Plossu y Miguel Trillo a buen precio

Fotografía

Hoy tenía intención comentar una serie de recomendaciones fotográficas que había ido reuniendo en los últimos tiempos. Pero ando con menos tiempo disponible del que pensaba. Así que voy a comentar unos libritos que compré ayer. Ayer fue un día atareado… en parte. La tarde-noche fue un éxito, porque en una de estas típicas cenas de Navidad que organizan los grupos de amigos, con uno de estos grupos conseguimos estar TODOS. Cosa que no conseguíamos desde hace muchos muchos años. Muy muy agradable, con un estupendo ambiente, donde lo único que desentonó, aunque a la larga no importó, es que el restaurante en el que estuvimos, agradable en nuestra experiencia, ayer estaba en modo «navidad» y tuvo un nivel de servicio apreciablemente inferior. Bueno… mi salmón estaba muy rico. Y los entrantes y la degustación de tartas del final también. Y por la mañana estuve haciendo recados. Y estos me llevaron al Salón del Cómic de Zaragoza que se celebra este fin de semana,… un momentito que…

… esto es… hice un fotografía instantánea a una «cosplayer» que se prestó a posar,… bueno, fui allí, compré algunas cosas, entre ellas un libro que me hizo mucha ilusión y que espero comentar dentro de unos días, si consigo centrarme en su lectura. Y luego fui a la escuela de fotografía Spectrum, donde había una liquidación de libros y antiguos catálogos de la antigua galería del mismo nombre, y un puesto con libros de fotografía con descuento de la Librería Antígona. Y cogí un par de cositas que os comentaré ahora. Las fotografías que acompañan también son de ayer. Rescaté un veterano Ricoh XR Rikenon 135 mm f2.8 que compré de segunda mano hace más 30 años en un taller de reparaciones fotográficas de Zaragoza hace tiempo desaparecido y que luego nunca usé mucho… porque esa focal nunca me ha resultado cómoda. Tiene una bayoneta K, compatible con la de Pentax, lo compré para mi Pentax P30N, hace mucho tiempo vendida para financiar la Pentax MX, y lo enganché con un adaptador a la Canon EOS RP. Y estoy alucinado con los resultado. Aunque es complicado atinar el enfoque.

La primera de ellas fue el catálogo de una exposición de Bernard Plossu que se celebró hace ya más de 15 años en Zaragoza. Plossu es un fotógrafo que me resulta especialmente querido. Cuando hace unos 30 años, después de comprarme mi primera cámara réflex en 1989 y hacer mis pinitos durante unos años, empecé a interesarme por la fotografía como una de las bellas artes, a comprar revistas y algún libro, y a visitar exposiciones. Y en una de estas me encontré a Plossu, fotógrafo viajero por excelencia, y me encantó y me llegó. Entonces entendí plenamente lo que significa que te guste la fotografía. Y desde entonces, el fotógrafo que fotografía fiel a su Nikkormat y a su 50 mm es uno de mis referente. Este sencillo catálogo, Los jardines del polvo, que se vendía por 2 euros, son fotografías de paisajes áridos, desérticos o casi desérticos, en blanco y negro, y en el que contrastan los realizados en el Oeste americano con su sucedáneo de las tierras áridas y desiertos de Almería. Sencillo, pero bien.

Y en el puesto de Antígona me encontré con un libro de Miguel Trillo, fotógrafo gaditano que se hizo un nombre fotografiando en los años 80 a los jóvenes de la movida madrileña, en su diversidad de tribus urbanas o, simplemente, en su colorida diversidad, reacción indudable a las décadas de dictadura gris, monótona. Cuando hace unos años se celebró una exposición de este fotógrafo en el Centro de Historias de Zaragoza, me gustó su estilo directo y franco. Retratos de las personas tal y cual son, si aderezos ni engaños, delante de una pared, puerta, o lo que sea que le sirva de fondo, con un flash directo, pero bien gestionado, y en los que se respeta a la persona fotografiada sin prejuicios, permitiendo que se vea y se sienta tal como es. Y ayer me encontré este Parejas y placeres, editado en 2008 por la galería H2O de Barcelona, en la que los sujetos no son individuos, sino parejas. Con un estilo similar al que he comentado, aunque con más diversidad de situaciones, hay no pocas realizadas más a la luz del día y con luz natural, son parejas de todo tipo y estilos haciendo lo suyo. Creo que es el tercer libro que tengo de Trillo, y bienvenido es a mi biblioteca.

[Fotocomentario] Volver,… a los mismos lugares, con otras luces, con otras miradas

Fotografía

En varias ocasiones me han preguntado, especialmente personas que visitan mi Instagram dedicado a la fotografía con película fotográfica tradicional, por qué repito con frecuencia la visita a los mismos lugares. La mayor parte de las fotografías que aparecen en esa cuenta proceden de lo cotidiano. Ir de un lado a otro de la ciudad. Bien porque paseas, porque disfrutas de tu ocio haciendo ejercicio, y de paso, también, ejercitando la afición fotográfica, bien porque siempre conviene llevar una cámara encima, un bloc de notas fotográfico, cuando te desplazas para ir a trabajar, para ir a comprar… para lo que sea. Y es cierto. Son lugares cotidianos. Mil veces visitados. Y mil veces fotografiados. Es lo que hay.

No soy el único aficionado al a fotografía/fotógrafo que tiene esa costumbre de volver una y otra vez sobre los mismos temas. Muchos fotógrafos, más sabios, hábiles y expresivos que yo, lo recomiendan también. Las fotografías que acompañan esta entrada, por ejemplo, sobre las que hablo desde un punto de vista técnico en Paisaje urbano con colores poco saturados – Minox 35 GT-E con Orwo Wolfen NC500. Cuando terminan mis vacaciones de principios de otoño, a partir de la tercera semana de otoño, visitó estos lugares, donde normalmente encuentro escenas y colores que se adecúan muy bien al ambiente otoñal.

Conocemos el (hasta cierto punto) mito de los colores del otoño. Y le llamo mito, porque esos majestuosos paisajes de colores rojizos y ocres no son propios de estas latitudes. Estas latitudes austeras, áridas, presentan especies de árboles de hoja caduca que amarillean, pero pocas veces llegan a mostrar sus hojas ocres o con rojos profundos. Aunque ahora veo por la ventana unos plátanos de sombra con unos bonitos tonos ocres profundos. Con esas hojas amarillentas, propias de chopos, olmos, algún álamo… cuando llega el cierzo, con sus primeras ráfagas fuertes, las tira al suelo, y adiós a los colores del otoño. En las montañas, puede. Pero en el valle… pues no tanto. Pero no dejo de explorar el paisaje. Urbano, las más de las veces. Con distintos medios, digital o película fotográfica, de colores saturados, vivos, o matizados, tenues, como en esta ocasión. Porque es la forma de entender el paisaje. Porque es la forma en que, cuando llegue ante nosotros esos paisajes majestuosos que todos imaginamos y deseamos visitar, sepamos qué hacer con ellos. Fotográficamente hablando, claro. En otros aspectos, lo mejor qué podemos hacer con ellos es dejarlos como están. No intervenir y estropearos, aunque el impacto del ser humano sobre el paisaje sea inevitable, en mayor o menor medida.

[Fotocomentario] La melancolía de los edificios vacíos

Fotografía

A mediados de octubre, más bien hacia finales, AFZ Fotógrafos de Zaragoza convocó un paseo fotográfico por la zona del antiguo recinto de la Expo 2008, la exposición internacional que tantas ilusiones despertó en la ciudad de Zaragoza, pero que vino seguida de una resaca áspera por la crisis financiera y la recesión que apareció coincidentemente. Las fotografías sobre película tradicional que hice en ese paseo las comentó en Un paseo fotográfico con película – Leica M6 con 1Hundred Film. Y algunas de ellas las podéis ver aquí.

Pasar por la ribera del Ebro atravesando el recinto de la exposición internacional es algo bastante agradable. Me gusta hacerlo de vez en cuando. Es cierto que no lo tengo precisamente cerca de casa… pero bueno. De vez en cuando cojo el autobús de la línea 23, bajo en uno u otro extremo del puente de la Almozara, y camino hasta el puente del Tercer Milenio o, si tengo tiempo, llego hasta allí y luego vuelvo hacia atrás hasta alguna otra parada de la misma línea de autobús que me deja en casa. Muy agradable.

El problema es que comprobar la cantidad de edificios de aquel magno evento que siguen vacíos, desocupados. Muchos de ellos los llamados «cacahuetes», por su perfil vistos desde arriba. O la mole inútil de la Torre del Agua, por ejemplo, pensada para albergar una única escultura que a mí nunca me gustó. Me pone triste. Qué poca planificación práctica,… o qué mala es,… o qué mal se ajustan las expectativas de futuro,… o qué poco les importa a los que toman las decisiones. En fin… dejémoslo ahí. Y aun habría alguna otra cosa que me pondría más triste en este «magno» espacio.

[Libros de fotografía] Anna Atkins y Saul Leiter, comprados en Barcelona

Fotografía

Ya comenté que estuve el lunes pasado en Barcelona. Y una de las cosas que hice fue darme una vuelta por librerías. Es algo que hace años hacía mucho, pero que había descuidado en los últimos años. Y no muy lejos de Casanova Foto, donde recalé nada más llegar a la Ciudad Condal, esta la librería Laie, y un poquito más apartada, pero no mucho, la librería Central. Y como tenía bastante tiempo, me acerqué a ellas.

Las fotografías acompañantes son de ayer por la tarde, hacia la puesta del sol. Paisajes urbanos con la Fujifilm GFX 50R. Como ópticas, el Fujinon GF 50 mm f3.5 y el Canon EF 200 mm f2.8 II USM con adaptador Fringer.

La librería Laie esta en la calle Pau Claris, que es continuación directa de Vía Layetana. No sé si de ahí le vendrá el nombre. Pero tiene muchas sucursales en museos y centros culturales. En Zaragoza regenta la librería y tienda de regalos de Caixaforum. Allí compre un pequeño librito dedicado a Anna Atkins, titulado Anna Atkins, la fotógrafa invisible de Lydia Oliva. Anna Atkins fue una fotógrafa pionera del siglo XIX, británica, que según nos cuenta la autora del libro fue anterior a otras figuras del momento, más conocidas por ser hombres. Atkins es conocida especialmente por el uso de la cianotipia la conservación de imágenes de plantas, ojas y flores, con fines documentales. Pero con una alto nivel estético. La cianotipia, ahora muy usada con fines artísticos, se usó inicialmente con fines técnicos. Era una forma sencilla de reproducir planos. En azul con líneas blancas, a partir del original blanco con líneas negras. El libro es pequeñito. Está basado en una ponencia de la autora en un congreso de fotografía hace ya trece o catorce años. Se lee enseguida. Y sus principales ilustraciones son las cianotipias de Atkins.

La librería Central están en la calle Mallorca. A un cuarto de hora caminando de la anterior. Me familiaricé con ella cuando visitaba hace años la ya desaparecida librería Kowasa, especializada en fotografía, y de la que eran vecinos. Es más amplia y con más catálogo que Laie. Y tiene un cierto saborcillo a otros tiempos. A cambiado poco desde que la conozco. Allí compré uno de los últimos libros que se han publicado, hace un año ya no obstante, de Saul Leiter. Leiter, uno de mis favoritos, precursor de la fotografía en color, pasó desapercibido durante la mayor parte de su vida, pero ha sido reivindicado con fuerza en los últimos tiempos. Con un archivo fotográfico de más de 40 mil fotogramas, hay material para muchos libros. Los que se presentan en este libro, con un papel mate que no es el que yo hubiera elegido en un principio, pero que no le sienta nada mal, no tienen la brillantez compositiva de sus fotografías más conocidas y publicadas. Pero ayudan a familiarizarse con el proceso de toma fotográfica del autor. Aportan comprensión a como sería el trabajo en la calle de Leiter, y por ello tienen un valor añadido. Y es que además, también están muy bien. La fotografía en la calle bien entendida, y no como muchos street photographers actualmente la entienden, tan descuidada e intrusiva. Muy recomendable.

[Recomendaciones fotográficas] Dos obituarios, un libro y una exposición

Fotografía

Dos noticias tristes para los amantes de la fotografía considerada como una de las bellas artes nos han llegado con pocos días de separación. Y con ellas doy comienzo a mis recomendaciones fotográficas de este domingo.

Fue en Blind Magazine, en el boletín de novedades que recibo por correo electrónico, donde me enteré del fallecimiento de Larry Fink (1941 – 2023). Un fotógrafo que conozco desde hace muchos años, ya que sus primeras obras las vi poco después de comenzar mi afición hace ya 35 años. Se hizo famoso retratando la sociedad americana de una forma muy especial y original, a través de las fiestas, de sus celebraciones. Quizá se hicieran más conocidas sus fotografías en las que aparecen personajes famosos de la cultura, de la política, o del espectáculo. Pero también dirigió su cámara hacia la gente común. Pero también son muy interesantes otros trabajos. Me fascinan sus fotografías de mantis religiosas tomadas en blanco y negro, por ejemplo. O su retrato de algunas tribus urbanas. Y tengo mucho cariño al volumen sobre su fotografía que publico Aperture dentro de su imprescindible serie Photography Workshop. En Zaragoza, hubo hace unos años una exposición sobre su obra en el museo Pablo Gargallo. En fin… con más de ochenta años a sus espaldas es difícil de decir que sea una gran pérdida para la fotografía, pero creo que se merece el más sentido de los homenajes por parte de los amantes a la misma. Blind Magazine tiene una masterclass con Fink en formato video en Vimeo,… que no puedo insertar aquí, pero os dejo el enlace.

Algunas fotos más del viernes en Calatayud, realizadas con la pequeña Sony ZV-1, pero interpretadas en blanco y negro.

Y se nos fue Elliott Erwitt (1928 – 2023). Hace años que tenía la sensación de que Erwitt era inmortal. Que era como un duende, un ser sobrenatural, algo pillo, simpático, que viviría para siempre. Pero supongo que… bueno, la realidad es mucho mas material. Y pasajera. Cinco años le han faltado para ser centenario. Siempre se ha considerado como el fotógrafo del buen humor, capaz de sacar una sonrisa del rostro más sieso con su capacidad de ver y reflejar en sus negativos esos momentos de parádoja, de contraste humorístico. Pero es mucho más. Muchas de sus fotografías destilan crítica y compromiso social. Ternura. La fotografía de su mujer recostada en la cama con su beber de pocos meses es una de mis favoritas. Y qué decir de las que hizo en el rodaje de The Misfits en Reno, con otros fotógrafos de Magnum. Humanismo a raudales en forma de imágenes fotográficas. Como persona, no era perfecto, ni mucho menos. La propia mujer que miraba con arrobo al bebé se quejó muchas veces de su difícil conyugal. Como ser humano, el más humano de todos. Que la tierra le sea leve. La noticia de su fallecimiento ha aparecido en muchos medios, pero también destacaré la noticia de Blind Magazine, porque fue la primera que enlacé también, gracias al boletín de noticias especial que lanzaron.

Desde hace años voy siguiendo de vez en cuando la trayectoria de la rusa Evgenia Arbugaeva. Creo que desde que ganó el premio Oskar Barnack en 2013, entonces una fotógrafa joven que no había cumplido todavía los 30 años. Nacida en el Ártico siberiano, si veis un retrato suyo comprobaréis que tiene rasgos asiáticos, por lo que asumo su descendencia de las poblaciones originales de Siberia, o incluso de esas latitudes. Y a esa tierra lejana, dura, fría, pero hermosa, ha dedicado quince años de su trabajo, que ahora nos resume en el libro Hyperborea, con sus cuatro partes, el hombre del tiempo, Kanin Nos, Dikson y Chukotka. Trabajos en los que convive durante un tiempo con los protagonistas humanos de un paiaje que como he dicho es tan hostil a la vida humana como bella. Y sin embargo, allí vive gente. Siempre me han gustado sus trabajos, y tenía ganas de tener un libro de esta fotógrafa, que actualmente reside en Londres.

Terminaré con una exposición que se puede ver ahora en Zaragoza hasta el 7 de enero próximo en el Centro de Historias. Son las fotografías de Edward Quinn, fotógrafo irlandés ya fallecido hace 25 años, que vivió y trabajó en la Riviera francesa. Gracias a su amistad con Picasso, en cuyo círculo íntimo y familiar penetró, pudo acercarse también a la alta sociedad que vivía o visitaba la Costa Azul y sus centros vacacionales más glamurosos entre los años 50 y 70 del siglo XX. Fotografías amables, que resaltan el chic de lo francés y la sofisticación de esa alta sociedad vinculada al mundo de las finanzas, de la cultura y del espectáculo. Creo que es una exposición que merece mucho la pena. Es curioso que la vi coincidiendo con alguno de los últimos episodios emitidos de la serie The Crown en Netflix, especialmente el titulado Two Photographers, donde podemos apreciar (o despreciar) otra forma de acercarse a la fotografía de famosos en la misma región fotográfica, mucho más sórdida. Pero es lo que parece que prefiere consumir la masa… el morbo, las tripas de los famosos. No es que yo simpatice con ese mundo de socialités y gente con privilegios excesivos… pero tampoco con la carencia de ética en la práctica de la fotografía.

[Fotocomentario] Recuperando amistades haciendo fotos

Fotografía

A lo largo de la vida conoces gentes, te llevas bien (o no) con estas gentes, cultivas amistades… pero luego, sigues caminos divergentes y dejas de verte. Eventualmente, recuperas algunas de estas amistades. Bueno… no es que las recuperes. No las perdiste. Simplemente quedaron en pausa, y en un momento dado, con alguna excusa, o por algún evento, vuelven a ponerse en marcha. También hay gente a la que pierdes definitivamente. Por la distancia física. O lo que es peor, por un distanciamiento emocional, o en los valores que en un momento creísteis tener en común. Y que tal vez no existieron.

Pero no es el caso que nos ocupa hoy. Las fotos que os muestro hoy fueron la excusa para volver a retomar la amistad con una persona a la que conozco desde hace más de tres décadas. Una buena persona. Sobre las fotos, podéis saber más en Paisaje industrial en formato medio – Plaubel Makina 67 con Lomography Potsdam Kino 100. Mientras tanto, con este buen amigo, intentaremos no volver a perder el contacto como ha sucedido en los últimos 12 años. Más, teniendo una afición en común que nos une, aparte de otras cosas, que todavía nos unen más.

Por otro lado, cuando hicimos la foto de los tres cilindros blancos con el paso de peatones en el primer plano, se nos acercó un individuo aplaudiéndonos. Asumió sin más preguntas que estábamos fotografiando los grafitis con el fin de denunciarlos a la «autoridad competente», que de ese modo castigaría duramente a los perpetradores de los grafitis. Nos miramos mutuamente mi amigo y yo, le deseamos un buen día, y nos alejamos discretamente del lugar sin aclarar nuestras verdaderas intenciones… que seguro que no hubiera entendido. Las de hacer fotos por el gusto de hacer fotos.

[Viajes] Caminando por las hoces del Parque Geológico de Aliaga

Viajes

Ayer hicimos una nueva excursión fotográfica con ASAFONA ASociación Aragonesa de FOtógrafos de NAturaleza. Sólo cuatro semanas después de la que hicimos a Sansanet y Le Somport. Parece que la asociación, afortunadamente, está muy animada con sus actividades. Y con algo más de una veintena de participantes en la excursión, no sólo socios, también algunos amigos acompañantes, estuvo muy animada. Un día muy agradable en la que acompañó el tiempo atmosférico.

El destino fue el Parque Geológico de Aliaga, en la comarca de las Cuencas Mineras, provincia de Teruel. Una comarca que tuvo tiempos muy animados y cierta prosperidad gracias a la minería, pero el progresivo abandono del carbón como combustible, incluso antes de que se comprobara de la amenaza que supone el uso de combustibles fósiles para el clima del planeta, la han llevado a cierta depresión económica y demográfica. Pero hay lugares muy bellos en la naturaleza de la comarca que son susceptibles de explotación turística, y su principal atractivo es el Parque Geológico de Aliaga.

Integrado en la Red Ibérica de Espacios Geomineros, es el Parque Geológico más antiguo de la Península Ibérica declarado como tal. Y sumándolo a otros paisajes de la provincia de Teruel, merecería la pena promoverlo y protegerlo como a una mayor categoría, tal vez como Geoparque de la Unesco, como sucede con la comarca del Sobrarbe, también en Aragón. Por ejemplo, sumándolo al Parque Geológico del Maestrazgo. Aunque a veces me lío con las definiciones y delimitaciones, porque en ocasiones parece que el de Aliaga se encuentra ahora integrado en el del Maestrazgo. Bueno… lo que sea. Creo que ya me entendéis la idea. Tengo la sensación de que hay buen material para ello.

Me llevé alguna cámara para película fotográfica tradicional, cuyos resultados tardarán unas semanas en verse, y un equipo de fotografía digital que, por su mayor inmediatez, me permite ilustrar esta entrada con fotografías de ayer mismo. Las características técnicas de las fotografías las describo someramente en Sensores de pequeño formato en la naturaleza – Olympus OM-D EM-5 Mark III en el Parque Geológico de Aliaga.

Por la mañana hicimos la ruta de pasarelas de los estrechos de Valloré, que ya nos gustó mucho. Se encuentran ya próximos a la pequeña localidad de Montoro de Mezquita. Entre esta población y una central de generación eléctrica aguas arriba del río Guadalope. Recientemente habilitada, esta ruta permite realizar una excursión fácil de hacer para todo tipo de personas, que permite apreciar la belleza paisajística del lugar, al mismo tiempo que atraerá al aficionado a la geología. No vendría mal que, con el tiempo, se instalasen mesas de interpretación de las formaciones geológicas que se aprecian en el lugar.

Después de comer unos bocadillos en un bar de Aliaga, muy atentos, porque hay que reconocer que estábamos un tanto desorganizados, por la tarde realizamos una pequeña excursión hasta el mirador del barranco de Villarrosario, para tener buenas vistas de la Hoz Mala, otro interesante entorno paisajístico y geológico en el curso del río Guadalope, que también se puede atravesar por la pasarelas habilitadas. En otra ocasión. Para realizar esta tranquila caminata, se parte de la antigua central térmica de Eléctricas Reunidas de Zaragoza, actualmente en desuso, y que constituye también un lugar de interés fotográfico, especialmente para los aficionados a la arqueología industrial. Como veis, todo de lo más variado.

[Fotos] Una mañana de domingo con película instantánea

Fotografía

Hoy voy con prisas. Paradójicamente, porque he cogido fiesta. Pero quiero hacer muchas cosas, y mañana nos vamos de excursión a fotografiar naturaleza. Si nada se tuerce. Así que simplemente os dejo algunas fotos instantáneas hechas hace unos fines de semana. Para saber más sobre estas fotos en Mañana festiva con película instantánea – Fujifilm Instax SQ6 con Instax Square Color.

[Recomendaciones fotográficas] Qué pasa con Annie y algunas otras cosas más… más interesantes

Fotografía

Comienzo mis recomendaciones de esta semana con la última que he recogido. Me encontré ayer en mi buzón de correo electrónico con un boletín de Flakphoto, una iniciativa de difusión de la fotografía como una de las bellas artes que sigo desde hace muchos años, a pesar de su constante búsqueda de su lugar en el mundo que hace que no persista en un determinado formato durante mucho tiempo. El caso es que el boletín lo dedicaban a comentar las cosas de Annie Leibovitz. Una fotógrafa excelente que últimamente no me llama mucho la atención. Bien es cierto que tengo varios libros de ella, pero aquellos con los que disfruto son sus trabajos más personales, alejados de la fotografía más comercial. Aunque en esta última, tiene retratos conceptuales maravillosos. El caso es que recientemente se publicó en una revista de moda un reportaje con fotografías suya dedicado a Jeff Bezos y especialmente a la novia de este, Lauren Sánchez. Una mujer con un rostro de estos que me desconciertan mucho por su artificialidad, resultado muy seguramente de sus sucesivos pasos por el cirujano estético. Lo que he visto de las fotografías muestran las habilidades técnicas de Leibovitz, pero conceptualmente son un «tontá» masculinista y falsa como sólo puede venir del capitalismo yanqui. Y esto le ha procurado muchos palos a la fotógrafa. Qué puedo decir… Realmente el contenido es deleznable. Pero Leibovitz es una fotógrafa de referencia en el último cuarto del siglo XX, aunque su entrada en el XXI viniese marcada por sus dificultades financieras y por su necesidad de volverse mucho más comercial para solventarlas. Cosas que pasan en el mundo capitalista.

Ayer, al atardecer, con la pequeña Sony ZV-1 como cámara de apuntes fotográficos. Principalmente lo dediqué a la película fotográfica, paisaje con teleobjetivo. Ya veremos como queda.

Pero vamos con otras cosas, probablemente más interesantes. Muy célebre es la estampa de Katsushika Hokusai, La gran ola de Kanagawa, perteneciente a su serie de estampas ukiyo-e, Treinta y seis vistas del monte Fuji. Las estampas ukiyo-e procedían, o proceden, hay quien las trabaja todavía, de una de las técnicas de xilografía que permitía realizar sucesivas series y vender esta forma de arte a los «burgueses» japoneses del periodo Edo. Estas obras han inspirado a muchos otros artistas, tanto de la época como posteriores y contemporáneos. En Conscientious nos han introducido a esta serie, aparentemente centrada en el famoso volcán japonés, aunque no es así, sólo aparece en todas ellas, pero hablan de otras cosas. Y nos han hablado de la serie de fotografías con el mismo título que ha realizado el fotógrafo Takashi Homma. Aunque en el caso del fotógrafo, realmente es la sagrada montaña, es considerada santuario sintoísta, la que toma el protagonismo, como uno de los símbolos de la cultura y de la conciencia de los japoneses.

La agencia Magnum Photos es una agencia de fotógrafos documentales. En principio. De los que van a las guerras, a las catástrofes, a los suburbios, a los eventos potencialmente históricos, para dejar constancia gráfica de los hechos. En principio. Luego, si además el nivel estético, y ético, es de primer nivel, pues mejor. El caso es que de vez en cuando, y últimamente se da más, ha ido incorporando fotógrafos que nos hablan del mundo de otras formas. En ocasiones de forma más conceptual. Véase la española Cristina de Middel. Esta semana me ha llamado el árticulo que han dedicado al trabajo de Gregory Halpern en la isla de Guadalupe. Un poco a caballo entre las dos tendencias. No deja de buscar esa función documental precisa. Pero la combina con un estilo depurado, estéticamente impecable, de colores bien definidos, composiciones cuidadas, y atención más al pequeño detalle, pero significativo, que al gran entorno. Me ha gustado mucho.

También en Magnum Photos han dedicado un artículo esta semana al viaje que realizó el fotógrafo George Rodger junto con su esposa en 1957 por el desierto del Sahara en el entorno de la frontera entre Argelia y Marruecos. Un espléndido reportaje que incluye tanto unas estupendas fotografías en blanco y negro, como unas diapositivas en color que por sus tonos diría que están realizadas con alguna variante de las añoradas Kodachrome. Un reportaje que destila un cierto romanticismo de los viajes de antaño que invitaban a soñar. Aunque Argelia estaba convirtiéndose en aquellos momentos en un polvorín que tendría su repercusión en la Francia metropolitana pocos años más tarde, con el derrumbe de la Cuarta República con la «ayuda» de los militares. Rodger fue uno de los miembros fundadores de Magnum Photos.

Hace unos años se popularizaron en internet las iniciativas de esas de hacer y/o publicar una foto al día durante un año. En tiempos del dominio de la película fotográfica esto era más complicado, por el tiempo que puede llevar tirar un rollo de película, llevarlo a revelar y copiar las fotografías significativas. Pero en tiempos de lo digital, esto es más factible. Nunca lo hice. Preferir estimular mi afición a la fotografía por otros medios. Este Cuaderno de Ruta es un ejemplo. Me ha permitido persistir durante 18 años, en lugar de realizar un esfuerzo que se agota en un año. En Lensculture nos han hablado de David Coyle (instagram), un fotógrafo la región del Pacífico, noroeste de los Estados Unidos, que con problemas personales importantes, decidió sublimarlo con uno de estos proyectos… una foto al día. El resultado es espléndido. Paisajes intimistas, entre el color intenso y el blanco y negro más expresionista, que denotan no sólo un estado de ánimo, sino también un ámbito, un entorno, un aquí y ahora geográfico y temporal. También me ha gustado mucho.

[Recomendaciones semanales] Unas poquitas recomendaciones variadas, muy variadas

Fotografía

Hoy traigo cuatro recomendaciones. En una semana en la que he estado muy ocupado, demasiado ocupado, no he tenido ocasión de fijarme mucho en la actualidad fotográfica o en el repaso de los fotógrafos clásico o ya establecidos. Y además vengo con un cierto grado de frustración. Cuando adquirí mi Canon EOS RP aspiraba a usar con ella, a través de un adaptador, uno de los objetivos más nítidos y estupendos que tengo, el Leica Summicron 35 mm f2 ASPH. Pero no va. La geometría de esta lente no se adapta bien a las cámaras digitales, salvo que incorporen en su firmware las correcciones oportunas, es decir las cámaras Leica. Salvo utilizada con aperturas muy cerradas,… los artefactos que introduce en la imagen la pueden arruinar. Usada con película fotográfica es imbatible. Y cuando se puede usar con la digital, no encuentro otra con mayor claridad, contraste y nitidez. Qué pena. Las fotos que muestro son de ayer, algunas muestran los problemas, otras no.

Con el Summicron ASPH

Miyako Ishiuchi es una fotógrafa japonesa,… muy japonesa. Con ese estilo de los fotógrafos de la revista Provoke, a finales de los años 60 del siglo XX y principios de los 70, que usaban la película en blanco y negro para obtener imágenes muy contrastadas, con un grano, una estructura muy marcados, con encuadres poco convencionales, muy expresivas. Con una diferencia, la inmensa mayoría de aquellos fotógrafos eran hombres e Ishiuchi es mujer, con una sensibilidad propia. Desde hace unos años, su estilo cambió, optó por el color, por fotografías más limpias, más introspección. Muy reconocida actualmente, su obra está en colecciones de prestigiosos museos en todo el mundo. Nos lo contaron en Blind Magazine. Yo vi algunas de sus fotos cuando visité Hiroshima, en el museo que recuerda el bombardeo atómico, a propósito de una de sus series sobre este nefasto suceso.

Más de una vez he puesto de manifiesto mi frustración para acercarme al collage de forma mínimamente convincente, poniéndose así de manifiesto las enormes limitaciones de mi creatividad artística. Pero me siento atraído a este género en muchas ocasiones, al menos como espectador. Por ello dediqué un rato al trabajo de Deborah Turbeville, una fotógrafa de moda, considerada muy vanguardista. A mí me parece que en los años 70 y 80 actualizó los estilos prevalentes 50 años atrás, en la época delas vanguardias, que es algo distinto. Aunque a mí ya me vale. Nos lo contaron en Creative Boom. Ya falleció hace unos diez años.

En American Suburb X nos mostraron esta semana un trabajo reciente de Anne Lass, que creo que ya he traído en alguna ocasión a estas páginas. Aunque no encuentro la referencia. Igual no (al final, a posteriori, algo he encontrado). La fotógrafa se introduce en lugares donde la mayor parte de las gentes no se introduce. Espacios clandestinos, de «mala nota». Burdeles, salas de juego ilegales, clubs «para hombres», en las que Lass encuentra una particular estética fotográfica entre el kitsch y la abstracción, con toques retro, por no decir camp. No sé si lo estoy explicando bien. Mejor que lo veáis vosotros mismos.

Hay dos tipos de sitios web o vídeos en Youtube que soy reacio a visitar. O por lo menos a hacerlo de forma frecuente o sistemática. Los de las marcas fotográficas o las tiendas que venden los aparatos, y los de los «embajadores» de las marcas. Es que te mienten. O en el mejor de los casos, no te dicen toda la verdad. Tienen unos intereses creados tan manifiestos, que cantan mucho. En el caso de los «embajadores» no quiere decir que sean malos fotógrafos, o que eventualmente no cuenten cosas interesantes… pero no te puedes fiar. Sin embargo, esta semana en PetaPixel nos hablaron de una embajadora de un conocida marca de chismes fotográficos, Michelle Valberg, canadiense ella, y me gustó mucho su estilo de fotografía animal. Mucho. Por supuesto, la conversación en el artículo deriva hacia los chismes en lugar de hacia las fotografías. Que lo mismo que se hicieron con chismes de la marca que representa, se pudieron haber hecho con otras, por lo que el chisme importa sólo hasta cierto punto.