[Fotocomentario] El color de las estaciones y el cristal con que se mira

Fotografía

Decía Campoamor, un poeta realista del siglo XIX y hoy en día poco apreciado, aquello de que

«Y es que en el mundo traidor
nada hay verdad ni mentira:
todo es según el color
del cristal con que se mira.»

Ramón de Campoamor, Doloras, 1846.

Y sin embargo, habitualmente asignamos determinados color a las estaciones del año. La primavera es la estación verde, puntuada aquí y allá por las notas de color de las flores. El verano es el amarillo de los trigales listos para la siega, del estío. El otoño son los colores cálidos, ocres, rojizos, de las hojas a punto de caer… incluso si este tipo de árboles son más propios de la América del norte o del Asia oriental que de la Europa occidental. El invierno es frío, azulado, o gris azulado. y con eso nos quedamos. Satisfechos de saber la estéticas del momento.

Sin embargo… eso no es necesariamente así. Ya he cuestionado los colores del otoño. Salvo que subamos a las montañas, a algún bosque de hoja caduca como un hayedo, en los valles, en las mesetas, donde dominan olmos, chopos, álamos,… rara vez estos adquieren esos colores ocres rojizos. Los vemos verdes, amarillean… y en cuanto llega noviembre con las lluvias y algún vendaval, caen y desaparecen. Esa es la realidad de los campos. Y no digamos ya si intentamos reflejar el paisaje con las limitaciones físicas de los sistemas ópticos y de registro de la luz.

En las fotografías que os traigo, y cuyo comentario podéis encontrar en Fotografía instantánea y dominantes de color (deseadas o no) – Fujifilm Instax SQ6 con Instax Square Black Frame, cualquier diría que reflejan unos paisajes propios de un frío invierno. Y sin embargo corresponden a un templado otoño… pero al caer la tarde, cuando ya el sol no tiene fuerza para imponer el color de su luz, y la bóveda azul del cielo impone sus tonos fríos. Engañándonos. Y engañando al medio fotográfico y al espectador. Es el cristal con el que miramos el que determina el color del mundo. Y muchas veces no lo elegimos, y así, no entendemos que el mundo lo vemos con colores equivocados. Y así, no distinguimos con precisión lo que es verdad y es mentira.

[Fotocomentario] El futuro de la fotografía con película tradicional

Fotografía

Hoy en día, es fácil leer en diversos medios sobre el resurgimiento de la fotografía con película tradicional. «Fotografía analógica» como se le llama como contraposición a la fotografía digital. Pero nunca me ha gustado ese término. Creo que no es adecuado. La fotografía digital es una captura electrónica usando una señal digital para la información, y hubo una fotografía electrónica analógica en el pasado… esa fue la fotografía analógica real… Pero bueno, es batalla terminológica perdida. Lo dicho. El mercado de las cámaras de segunda mano para película tradicional ha visto como los precios subían mucho en los últimos años. Y los fabricantes de película, que habían reducido mucho su capacidad productiva, no dan abasto, y encima, por la ley de la oferta y la demanda, los precios de la película se han puesto en pocos años por las nubes.

Pero soy pesimista con el futuro de este tipo de fotografía a largo plazo. Esos precios del material sensible no me parecen sostenibles a la larga. La gente se cansa de pagar tanto dinero por la película. Cuando se pase la moda,… es fácil que volvamos a la situación de hace unos años, por una nueva contracción de la demanda. Pero puede darse un equilibrio en un futuro, que pudiera llevar a unos precios asumibles para una demanda estabilizada. Quiero pensar que tal cosa puede darse, aunque lo digo con no poca dosis de escepticismo. No confío en las empresas. Demasiado rapaces con el dinero, han perdido la visión del pasado de ganar dinero, pero también prestigio e influencia. Parecía que ahora van a hacer la caja rápidamente… sin preocuparse por el futuro. Es como las iniciativas de financiación colectiva. Desarrollar un producto, más o menos original, que se venda en un lote inicial, recaudando dinero que permita su fabricación y deje unos beneficios, pero abandonándolo después. Mejor sacar otra cosa repitiendo el ciclo. Nada queda de forma permanente.

Pero lo peor es que no se hacen cámaras decentes nuevas para la película tradicional. Hay algunos talleres más o menos artesanos, de más o menos nivel, haciendo cámaras de gran formato. Muy caras, salvo alguna iniciativa británica. Hay iniciativas diversas de cámaras de plástico de escasa calidad con colores llamativos para aprovechar la moda peliculera. Y como cuento en La nueva Leica M6 frente a la vieja M6 y lo que podría/debería haber sido – Leica M6 con Kodak Ektar 100, Leica saca modelos para los más adinerados. Pero no hay cámaras decentes, de nueva fabricación para el aficionado avanzado y para el nuevo aficionado que quiera ir más allá de los juguetes de plástico. Así que… soy pesimista. Es cierto que hay muchísimas cámaras fabricadas hasta hace quince o veinte años esperando que alguien les dé una segunda vida. Pero no tienen reparación, y se irán agotando o estropeando poco a poco. En fin. A lo que eso suceda… probablemente a mí ya no me importará. Pero me da pena.

[Cine (y fotos)] 30 años de «Jamón, Jamón» en el Parque Pignatelli

Cine, Fotografía

La oí anunciada hace unas semanas, pero me había olvidado de ella. Pero el viernes pasé por el Parque Pignatelli de Zaragoza, actualmente en obras de ampliación, y la vi en la sala de exposiciones Depósitos Pignatelli. Entre un ratito y me gustó. Ayer sábado volvía a pasar, pero esta vez con una cámara apropiada para guardarme algunos recuerdos visuales de la exposición, y tener material para volver a pensarla de nuevo. La exposición era un homenaje, recordatorio y reflexión en el 30º aniversario de la película Jamón Jamón, probablemente la más conocida del cineasta Bigas Luna, quizá la mejor, aunque eso puede ser opinable. También es cierto que la carrera del director catalán ya fallecido hace casi una década, fue importante, pero más irregular de lo deseable, en mi humilde opinión.

Pero Jamón Jamón llegó en un momento interesante en mi recorrido como aficionado al séptimo arte. Al contrario a mi situación actual, en la que siento un profundo desapego del cine español, cuyas causas hoy no me apetece comentar, aquel triunfal 1992 era un momento en el que el cine de este país me parecía importante. Que tenía mucho que decir, con muchas voces, especialmente directores, pero también actores, directores de fotografía, guionistas… que tenían mucho que decir y sobre temas muy variados. No faltarán las voces que digan que hoy también… y sin embargo yo no lo siento así. Y lo siento. Lo siento mucho. La película de Bigas Luna, rodada en las duras y áridas tierras monegrinas fue una de las importantes de aquel momento. Y si ahora me obligaran, a punta de pistola, porque no es algo que quiera o me apetezca hacer, a escribir mis diez películas favoritas del cine español, creo que Jamón Jamón estaría entre ellas.

Tengo la sensación que los directores de cine españoles de aquella época eran más libres. No me refiero a libertad social o política o cosas de esas. Me refiero a que eran más libres de imaginar. De crear. De innovar. Creo que se sentían menos obligados a hacer determinado tipo de cine o a demostrar nada. Creo que arriesgaban más. Y Bigas Luna siempre fue de los que fue por libre, y de los que nunca anduvo escaso de ideas o imaginación. En un año que se presentó tan política y socialmente trascendente, el famoso 1992 de expos, juegos olímpicos y quintocentenarios, el año que suponía la reválida como país de España entre las democracias occidentales europeas tras haber salido del oscurantismo de la dictadura militar, nacional y católica, Bigas Luna nos hablaba a través de dos triángulos de relaciones de la transición de la España bruta y profunda hacia la España europea y refinada. Pero sin conceder ventaja a ninguna de las dos. Cada una con sus defectos. Y con un enfrentamiento que siempre fue, es, y será inevitable. Porque aunque en aquel momento pareció que España superó aquella reválida, en los últimos años no siempre parece que fue así, o fue por la mínima, o por la autocomplacencia de quienes dictaron aquel aprobado. Aquel enfrentamiento no desapareció. Sólo se hizo inaparente, para volver 25 años más tarde renovado con brío. Para desgracia de todos nosotros.

La exposición es muy maja. Y gustará no solo a los aficionados al cine, sino también a la fotografía. 1992 todavía estaba a una década de la explosión de la fotografía digital. Aunque había alguna cámara de captura electrónica en el mercado, pero no de captura digital sino analógica, el still video que se llamaba entonces, prácticamente todo absolutamente todo era fotografía con película tradicional. Y es una gozada ver las polaroid de las pruebas de vestuario de Penélope Cruz y Anna Galliena, hija y madre en la película, o las estupendas panorámicas realizadas con varias fotos impresas por el propio Bigas Luna. Una demostración más de que siempre ha sido posible hacer cosas creativas y significativas sin depender del ordenador. Seáis cinéfilos, seáis aficionados a la fotografía, si estáis o pasáis por Zaragoza, no os la perdáis. Y el público general también podrá disfrutar de la exposición. Recordando. Añorando, tal vez.

[Fotos] Bonsáis en el Museo de Zaragoza, en color

Fotografía

No me da tiempo ha redactar un fotocomentario como con las fotos en blanco y negro de la misma ocasión. Voy con mucha prisa, que tengo que salir de casa a las 19:00 horas y son las 18:59. Pero os dejo las fotos.

Para saber más sobre las cuestiones técnicas de las fotos podéis visitar Bonsáis con película de alta sensibilidad (II) – Hasselblad 500CM con Lomography Color Negative 800.

[Fotocomentario] Safari callejero

Fotografía

No. No voy a hablar de una de las historietas más divertidas de la historia del cómic español, protagonizada por Mortadelo y Filemón entre 1969 y 1970. Pero voy a hablar de «cazar» animales por la ciudad. En concreto, por las riberas de los ríos y canales. En Zaragoza, por la ribera del río Ebro, aunque quizá también por la del Huerva o del Gállego, o por la ribera del Canal Imperial de Aragón. No falta la fauna medio silvestre medio doméstica en las orillas de estos cursos de agua, especialmente las aves. Hace tiempo que me pica el gusanillo por ir registrando fotográficamente esta realidad.

Pero tengo carencias en este ámbito. Tanto en el conocimiento de las especies implicada como en mi equipo y habilidades fotográficos, más orientados a otros temas y estilos de fotografía. Pero esto último lo he paliado en parte con mi última adquisición a buen precio de una pieza óptica que me puede convenir para pasear por estos entornos verdes ciudadanos. Lo cuento con más detalle en Teleobjetivo largo para viajar y pasear – Olympus M.Zuiko Digital ED 75-300 mm 1:4,8-6,7 II. Aquí, simplemente, os dejo algunas fotos.

[Recomendaciones fotográficas] Fotógrafos clásicos, bellas artes, polaroids y otras cosas

Fotografía

Un domingo más, y una entretenida colección de recomendaciones fotográficas que paso a comentar sin mucha demora.

En Blind Magazine nos han refrescado la memoria en lo que se refiere a clásicos de la fotografía.

Nos han recordado la obra de David Seymour, conocido como Chim, uno de los miembros fundadores de la agencia Magnum Photos, quizá el menos conocido, el menos mediático. Pero probablemente también el más humanista, el más cálido en su acercamiento a los seres humanos. Especialmente a los niños. Creo que todos debemos adquirir una buena dosis de la empatía que mostraba Chim hacia el resto de la humanidad, especialmente en tan cínicos tiempos como los que nos toca vivir. Nacido polaco, murió joven, con sólo 44 años, uno de los motivos por los que en la actualidad no es tan conocido. Y al igual que Robert Capa, murió en una guerra. Una pena.

También nos han acercado a la obra de Ralph Gibson. Un fotógrafo muy personal, formado con gente tan potente como Dorothea Lange y Robert Frank. Muy introspectivo. En alguna ocasión se lo ha calificado como surrealista. Aunque siempre me da miedo la ligereza con la que se aplica esta etiqueta. En cualquier caso, un fotógrafo que necesariamente ha de conocer todo aficionado al arte de pintar con luz.

En los próximos días os contaré el origen de las fotografías que ilustran la entrada… consecuencia del «viernes negro».

Por terminar con las recomendaciones que nos llegan desde Blind-Magazine,… Últimamente me ha entrado cierta inquietud por explorar el ámbito de las bellas artes, especialmente el dibujo y la pintura. Pero de momento no me meto en ello. Mi vida ya se complica en ocasiones por las muchas cosas que me interesan y al final pierdo el objetivo, y acaba desorientado y sin resultados prácticos. Como para meterme en otras cosas. Pero quizá por este interés reciente, me interesó el artículo sobre las fotografías del francés Gérard Rondeau en el mundo de las bellas artes. Retratos de artistas y de sus estudios, los lugares donde crean. Pintores, escultores, músicos,… la plasticidad de las bellas artes trasladada a bellos negativos en blanco y negro. Rondeau ya falleció, en 2016.

Nobuyoshi Araki y Daido Moriyama son probablemente los dos fotógrafos japoneses más conocidos internacionalmente, los más citados y comentados en la red de redes. Aunque no necesariamente los que más me gusten del país nipón, siempre he encontrado en su obra cosas que me han atraído mucho. En AnOther Magazine nos han mostrado sus Polaroids. No es raro que ambos fotógrafos usen cámaras no profesionales, sencillas, compactas, populares para realizar sus fotografías. Y como no, la instantánea también les ha interesado y han aprovechado con ventaja.

El Instagram de Photography of China me lleva al trabajo retratista de Guoman Liao. Comentábamos recientemente con unos compañeros que últimamente se ven en las calles de Zaragoza mucho jóvenes, chicas en su mayoría, asiáticas, chinas, que en sus modos y apariencia difieren de las personas que han inmigrado habitualmente a nuestras ciudades y que trabajan en sus tiendas, en sus restaurantes especializados o, más recientemente, adquiriendo bares y cafeterías de las de toda la vida. Llaman la atención porque se nota que tienen un nivel socioeconómico más elevado. Nos confirmaban que últimamente viene muchos estudiantes, entre otras actividades para el aprendizaje de la cultura y el idioma. Y por eso me llamó la atención el trabajo de este fotógrafo chino, establecido en Canadá, que ha ido buscando y retratando a algunos de los cientos de miles de estudiantes chinos que se pueden encontrar en las ciudades occidentales. Y que muestran la variedad de estas personas, y hace saltar por los aires los estereotipos, no pocas veces racistas y xenófobos, que existen sobre los migrantes de esta nacionalidad. En su obra, también se refleja una mayor proporción de chicas que de chicos.

De vez en cuando, alguna página en Internet nos muestra el trabajo fotográfico de una persona que no es fotógrafo, pero que lleva consigo una cámara de fotos a su medio laboral habitual. Y gracias al profundo conocimiento de su entorno y a sus buenas habilidades fotográficas, acaba generando un cuerpo de trabajo interesantísimo que documenta ese entorno. En Oldskull nos han mostrado el trabajo paralelo del Corey Arnold (instagram), pescador profesional, que ha documentado con sus fotografías el mundo de la pesca, especialmente en las frías tierras de Alaska. Actualmente compagina estacionalmente su trabajo de pescador con el de fotógrafo. Ambos le apasionan. Me han gustado sus limpias fotografías.

Terminemos con un poco de humor, tal y como nos lo han mostrado también en Oldskull. El ucraniano Danilo Polevoy (instagram) juega con las imágenes históricas, fotografías antiguas, en las que sustituye elementos o rostros por los de objetos o personajes reales o de ficción, pero totalmente ucrónicos, dándoles un tono de humor. Incluso cuando se corresponden con momento tenebrosos de la historia. Sinceramente, merece la pena reírse un poco incluso sobre cuestiones tan serias.

[Fotos] Días soleados de final de verano

Fotografía

Desde hace unos meses, a partir de las fotografías de mis experiencias con película fotográfica, vengo realizando comentarios sobre temas diversos que se me ocurren a partir de las imágenes. Pero hoy estoy de bajón. Cuando «hoy» es «desde hace unos días». Empiezo a notar el tiempo gris del otoño avanzado. Así que me limitaré a compartir algunas fotos.

Están realizadas en la segunda mitad del mes de septiembre, cuando el verano se alargaba sin que viéramos en la cercanía la llegada del tiempo otoñal todavía. Si queréis saber algo más de como se hicieron las fotos, podéis consultar en Distintos objetivos, distintas luces, finales del verano – Pentax MX con Kodak ColorPlus 200.

[Recomendaciones fotográficas] Obituario, lo cotidiano y alguna cosa más

Fotografía

Con un fin de semana un día más largo de lo habitual por haberme cogido el viernes fiesta, he sufrido un tremendo ataque de vagancia en estos tres días que ha hecho que me hayan cundido más bien poco. Me enmendaré un poco redactando esta entrada que he estado a punto de dejar para otro siglo. Tampoco me enrollaré mucho. Aunque no sería la primera vez que digo esto… y me enrollo mucho.

Un obituario. El de Ron Galella (1931 – 2022). No voy a decir que sea mi fotógrafo favorito. Si no fuera por el que el estereotipo de los paparazzi era un personaje de La Dolce Vita de Fellini, Paparazzo (Walter Santesso), Galella sería el estereotipo perfecto. Bueno. Quizá no. Galella tuvo éxito, le montaban exposiciones y vendía mucho. Lo que no sucede con la mayor parte de los fotógrafos que se dedican a ese oficio. En realidad, Galella palmó allá por finales de abril, saltando a las noticias los primeros días de mayo. Pero no me enteré… y por eso lo menciona ahora.

En el Instagram de Revela’T Festival, me ha gustado la entrada que han dedicado a Ragnar Axelsson, un fotógrafo documental islandés dedicado durante décadas a fotografiar el ártico. La vida cotidiana en un entorno extremadamente poco cotidiano. Salvo que seas un inuit.

Lo que antes se llamaban azafatas de vuelo, hoy personal de cabina porque ya no está limitado al sexo femenino y se considera que lo de azafata ya no es apropiado, solían ser un símbolo de lujo y sofisticación. Elegidas entre las mujeres jóvenes más guapas, eran un gancho típico para los hombres de negocios y un modelo para las otras mujeres; eran los años 50 y 60 del siglo XX. Hoy día, con esto del low-cost, de las rebajas generales de costes en todas las compañías, de que queda mal despedir a una mujer simplemente porque ya no es una jovencita, y otras cosas del progreso,… ya no es lo mismo. Aunque por lo que me cuentan, no faltan las chicas que siguen mirando la profesión con los mismos ojos que hace todas esas épocas. En OldSkull nos muestran el trabajo de Brian Finke, que se centra en lo cotidiano del trabajo del personal de cabina. Formación, simulacros, horarios intempestivos, conciliación de sus turnos de trabajo con la vida personal y familiar… vamos, que no todo es glamour y oropel. Que conste que todavía hay compañías que todavía basan sus contrataciones en criterios similares a los de hace cuatro, cinco o seis décadas, ¿verdad Korean Air?

No es infrecuente que en los sitios donde se habla de fotografía aparezca de vez en cuando algún trabajo dedicado al metro de la ciudad que toque. De tal modo que ya no me llaman la atención. Aunque el que han publicado en Lenscratch dedicado al trabajo de Chris Maliwat sí la ha hecho, quizá porque por su colorido se sale de los caminos trillados de estas series.

El puente Golden Gate de San Francisco es un hito turístico de la ciudad, que espero visitar en algún momento. Por culpa de la pandemia, es algo que no sucedió en el otoño de 2020. En cualquier caso, la realidad es que una estructura funcional con una función tan cotidiana como es el hecho de que personas, fundamentalmente en coche, pero también caminando, circulen de un lado a otro de la bahía de San Francisco. Y según nos cuentan en LensCulture, el fotógrafo Jake Ricker se ha dedicado durante un tiempo a fotografiar esta versión cotidiana del puente.

Finalmente nos saldremos en parte de lo cotidiano. En parte. Por que los lugares donde el artista contemporáneo Li Wei realiza sus fotografías desafiando la gravedad son muy cotidianos. Lo que no lo son son sus performances que refleja en fotografías, como las que nos muestran en Nowness Asia.

[Fotocomentario] Arqueología ferroviaria e industrial que se pierde

Fotografía, Historia

La revolución industrial en el siglo XIX vino impulsada por el desarrollo de la máquina de vapor. En este caso me refiero a cualquier motor que transforma energía térmica producida al quemar un combustible en energía mecánica a través del vapor que se genera en una caldera que calienta el agua líquida. Pero es frecuente que haya gente que use el término «máquina de vapor» como sinónimo de locomotora de vapor, un vehículo ferroviario automotor que usa una máquina de vapor para generar el movimiento del vehículo, y que suele arrastrar un conjunto de coches de pasajeros o vagones de mercancías que llamamos tren. En cualquier caso, la revolución industrial vino apoyada por el aumento de la capacidad y la velocidad en las comunicaciones terrestres y marítimas a través de las máquinas de carbón que se incorporaron a trenes y barcos.

La revolución industrial es una etapa notable en la historia de la humanidad. En estos últimos días nos han recordado que se estima que en torno al 1800 la población mundial era de 1000 millones de personas. Este número se multiplicó por seis cuando llegamos a 2000. En 200 años. Pero en 2011 había sumado 1000 millones más de personas, y en 2022, otros 1000 millones más para llegar a los 8000 millones. El incremento exponencial de la población vino en gran medida favorecido por la revolución industrial que genero recursos suficientes para permitir el incremento y el sustento de estos crecimientos, aun con las enormes desigualdades que existen en el mundo. También es una de las causas, no la única pero probablemente la principal, de la crisis climática por calentamiento global debida a la acción del hombre en la que estamos sumidos. En estos 200 años se han generado un sinnúmero de edificios y estructuras, muchas de ellas ya obsoletas, que reflejan esta revolución industrial. Y que constituyen el patrimonio de la arqueología industrial. Y ferroviaria.

En la excursión que hicimos a la Comarca del Jiloca en septiembre vimos y caminamos por los restos del antiguo Ferrocarril Central de Aragón. Lo he recordado al repasar uno de los rollos de película que usé en aquella excursión y que comento en Regreso al formato subminiatura – Kodak Pocket A-1 con Lomography Tiger Color Negative 200. Creo que merece la pena conservar aquellos edificios y estructuras más significativos de es época. Lo que antes he denominado como arqueología industrial. Y ferroviaria. Forma parte de la memoria histórica de la humanidad. Y no podemos ni debemos olvidar el pasado, si queremos tener un futuro.

[Recomendaciones fotográficas] Fotógrafas coreanas, rusas y poca cosa más

Fotografía

Esta dinámica de recomendaciones semanales de cosas que pasan en el mundo de la fotografía, o para conocer y apreciar la obra de fotógrafos, unos más conocidos y otros menos… no me está funcionando últimamente. Por un lado, mis usos y costumbres evolucionan. Este Cuaderno de ruta, por ejemplo, nació con la intención de frenar un ratito cada día para descomprimir lo que entonces era un cerebro un tanto agitado. Cuando «entonces» significa hace 17 años. Eso es algo que todavía me viene bien, eventualmente. Pero la verdad es que la mayor parte de las entradas las programo para que aparezcan en torno a las seis de la tarde de cada día, pero las redacto y compongo tiempo atrás, y en ocasiones varias de golpe. Probablemente esta tarde de domingo, si no me surge algo mejor que hacer, prepare tres o cuatro de la semana que viene.

En lo que se refiere a las recomendaciones fotográficas, las páginas desde las que extraía aquellas que me convencían más también han evolucionado. Muchas, para monetizar su trabajo han optado por modalidades de suscripción, que limitan su acceso a los no suscriptores. Pero, sinceramente, si todo el que publica algo en internet aspira a obtener de cada suscriptor 9,99 euros/dólares/libras al mes… no es sostenible. Sencillamente, los internautas no podemos pagar 9,99 cacharros por todo. Tenemos que comer, beber, vestirnos, viajar en transporte público, hace vacaciones, ahorrar algo, pagar los gastos del piso. Si se espera que por cada cosa que hacemos en internet nos suscribamos por 9,99 (óptese por la moneda de turno), no es posible. Y sobretodo, la mayor parte de los sitios aportan un valor, pero no ese valor. Especialmente para quienes simplemente somos aficionados a un modo de expresión personal y artística como la fotografía. La alternativa es soportar una publicidad absolutamente agobiante, que arruina por completo la experiencia. He reducido a una cuarta parte los vídeos que veo en Youtube por este motivo. Y la cosa va a más. Publicidad intrusiva y excesiva para ver unos vídeos que suelen incluir más publicidad entre sus contenidos. Estos hasta los mismísimos de escuchar la palabra «squ**espace». Como consecuencia, uno selecciona exquisitamente qué ve y en qué se gasta el dinero. Y como hay muchas páginas y canales que son relativamente interesante, pero no tanto como para desembolsar lo que entre todos piden… adiós. Ya nos veremos cuando las cosas cambien… o nunca más. Así que entre unos y otros cambios… cada vez tengo menos propuestas al final de la semana. Tengo que replantear esto de alguna forma. Vamos con las magras cosas de esta semana.

Lenscratch es uno de esos sitios que siguen siendo agradables de visitar. Y esta semana lo han dedicado a fotógrafas contemporáneas surcoreanas. Sólo mujeres. Unas más interesantes que otras.

En un primer artículo, Hwang Yezoi, por ejemplo, dirige su objetivo hacia sí misma, como ejemplo de una mujer que no es el estereotipo idealizado de mujer que se propone socialmente. Reflexionando también sobre las relaciones familiares y con el entorno.

Un día más tarde, nos presentan a Ahn Jun. Aprovecho para recordar que en la onomástica coreana el apellido va delante del nombre personal. Como muchas fotógrafas contemporáneas también dirige la cámara hacia sí misma, pero jugando con la abstracción al introducir el fuego en su peculiares autorretratos. Y explora el sentido de su propia vida de un modo conceptual fotografiando objetos aparentemente ingrávidos.

Uno de los artículos que más me ha llamado la atención es el dedicado a Woo, Young. También se sitúa a sí misma en el encuadre de sus fotografías. Pero como un maniquí más en escaparates de distintos comercios, adoptando por lo tanto distintas identidades. Y con el elemento añadido de no saber qué o quién más va a pasar delante del escaparate y ante la cámara cuando se produce el disparo de la cámara. El artículo, en forma de entrevista, está redactado por Lee Sunjoo, ella misma fotógrafa del país asiático que tiene su interés.

También interesante es el artículo de dictado a Lee Sunmin. Esta fotógrafa, de las más veteranas de esta serie, dirige su mirada a la vida doméstica de otras mujeres. Básicamente, al igual que ha pasado en otros países, la mujer surcoreana ha aumentado su nivel de formación y capacitación profesional a lo largo de las últimas décadas, pero su desarrollo personal y profesional está condicionado por el papel que se espera de ella encargándose del hogar y la crianza de los hijos. Problema más intenso en el país asiático puesto que el confucionismo que forma parte de su herencia cultural siempre impulsó una cultura fuertemente patriarcal, que incluso ha tenido su sorprendente reflejo en las leyes del país hasta hace muy poco tiempo. Básicamente, hasta no hace mucho, todas las mujeres dependían de un hombre (padre, marido, hermano, tío,… según).

Finalmente, también muy interesante el dedicado a Park Youngsook. Este fotógrafa es la más veterana de este conjunto de artistas. Nacida en 1941, se comprometió desde muy pronto en la pelea feminista del conservador país asiático. El paradigma oficial es que una mujer sabia es la que es buena esposa y buena madre. Ante ello, la fotógrafa representa mujeres que, puesto que rechazan este paradigma, viven en la sinrazón, en la locura. «Mad women», que no aceptaban la ideología patriarcal extremadamente dominante en la última década del siglo XX. Y el conjunto de retratos que nos muestra es el más interesante de toda esta serie de fotógrafas.

Desde que se produjo el boom de la niñera fotógrafa Vivian Maier, no dejan de aparecer casos similares por todo el mundo. Unos más interesantes, otros menos. Pero en Cultura inquiera nos han presentado recientemente a Masha Ivashintova, una fotógrafa y artista rusa, o quizá habría que decir soviética, que no ha sido conocida hasta que su hija ha desvelado su legado. Básicamente, al contrario que Maier que nunca mostró interés por ser reconocida como artista, Ivashintova sí que lo tuvo, pero lo reprimió y lo ocultó, en gran medida debido a la presión para ello que tuvo de los hombres con los que se relacionó sentimentalmente, que también se movían en el ámbito artístico. Y que tal y como los presenta el artículo, debían tener un ego como desde Zaragoza hasta «Leningrado». El caso es que las fotografías, muchas de las cuales se mueven en el ámbito de lo doméstico y lo cotidiano, son realmente buenas e interesantes.

Finalmente, tengo anotado un artículo en Booooooom, de un fotógrafo basado en Vancouver, Denis Gutiérrez-Ogrinc (instagram). Desconozco su origen, pero el «gutiérrez» lo escribe con tilde, así que debe ser un hispanohablante en origen. Lo que me ha llamado la atención, como se señala en el artículo, que sus fotografías de viaje por Sicilia recuerdan mucho a la obra del italiano Luigi Ghirri, que me inspiró en cierta medida en nuestro viaje de Semana Santa a la región de Apulia. Y me han gustado.

[Fotocomentario] Hágase la luz

Fotografía

Una de las primeras cosas que tiene que saber cómo gestionar el fotógrafo, sea profesional, aficionado o casual, es la luz. La luz es fundamental para obtener una fotografía. Muchas veces es más importante la calidad de la luz que la cantidad de luz. Mucha luz puede ser malo si la forma en que se despliega sobre la escena o el sujeto es inadecuada a los objetivos del fotógrafo. Poca luz puede estar bien… pero la que haya, tiene que llegar en cantidad suficiente, y sin pasarse, a nuestro material sensible. Es el «precio justo».

La luz es energía. Y energía necesitamos cotidianamente para conseguir nuestros objetivos. Tengamos mucha o tengamos poca. Tenga un carácter físico o psicológico. O social… cuando dependemos de la colaboración de otros. En cualquier caso, también muchas veces es mejor tener una cantidad energía limitada, pero de buena calidad, eficiente, bien dirigida, bien aprovechada, pero mucha y dispersa… que se disemina y se pierde, y se desaprovecha. Y tampoco debemos agotarla. Debemos aplicar la justa. Y si no somos capaces de ello. Cambiar de objetivos. Pero si mucha de la energía del mundo físico se nos pierde en forma de calor, en los rozamientos, en vencer las inercias,… cuanta energía de lo cotidiano se nos pierde en las inercias de las estructuras que nos rodean, en los roces que las personas que nos obstaculizan… pero es lo que hay. Y después de seis días sin ir a trabajar, qué mal me sienta el roce con esas personas que tanto nos obstaculizan. Será por eso que hoy he medido con mucho cuidado los esfuerzos… No me apetece que las cosas me queden oscuras.

Como la mayor parte de las fotografías del cartucho de película instantánea de las que hablo en Un filtro naranja sobre Instax Monochrome – Fujifilm Instax SQ6. Que se han quedado oscuras. Y con tonos inapropiados.

[Recomendaciones fotográficas] Polaroids y Corea del Norte

Fotografía

No he recopilado muchas cosas esta semana. Fundamentalmente por falta de tiempo. O porque he dedicado mucho de mi tiempo a otras cosas. Buena parte de las tardes se me han quedado reducidas a la nada en lo que se refiere a sentarme un poquito, aunque solo fueran 20 minutos, delante de la pantalla del ordenador a navegar por internet. Ni siquiera he podido avanzar mucho con mis fotos del libro de fotos del sur de Francia, ahora que ya me ha llegado impreso el de Múnich y otras ciudades bávaras. Así que, más por necesidad que por virtud, seré breve.

Las hojas de los ginkgos en Zaragoza se están poniendo feas directamente desde el color verde, sin transición por el bonito e intenso color amarillo que adquieren en otoño. Será porque con las temperaturas que tenemos, no se puede llamar otoño a lo que tenemos encima. No sé. Ayer estuve caminando un rato por la luz del atardecer.

En Lenscratch han estado de Polaroid Week. Semana dedicada a la fotografía sobre polaroids. Es curioso. Aunque el sistema que ha dado continuidad a la fotografía instantánea, el que no dejó de fabricarse en los últimos 20 años, es el Instax de Fujifilm, nunca me he encontrado con artistas que lo usen. Los habrá, sin duda. Pero no me constan. Algunos podrán decir que es por el tamaño. Pero… la Instax Wide tiene la misma superficie útil que una polaroid tradicional. Pero no es cuadrada… claro. O quizá sea las diferencias del soporte. O tal vez porque no está insertada en la cultura popular de la misma forma que las polaroids, que ya atrajeron a artistas del popart y del posmodernismo hace tres o cuatro décadas. Lo que sea.

En cualquier caso… lo publicado… es suficientemente diverso como para que algunas cosas me atraigan y otras no. Por ejemplo, me ha gustado la entrada de ayer sábado dedicada a Selwhyn Sthaddeus “Polo Silk” Terrell, que lleve fotografiando la cultura y la sociedad negra de Nueva Orleans desde hace más de tres décadas. Me ha llamado la atención especialmente que algunas de las fotos que se muestran son en formato Spectra, no son cuadradas, que lamentablemente ya no está disponible. Tengo una cámara para este formato polaroid, llamado Image System en Europa, y daba una calidad muy superior a las infinitas variantes de las Polaroid 600.

También me han gustado los dípticos, trípticos y polípticos de Rachel Portesi, utilizando diversos formatos de fotografía instantánea. desde el típico formato cuadrado de las Polaroid 600/SX-70 hasta las grandes copias de las Polaorid 8×10 (pulgadas; o sea 20×25 cm). Viendo algunas de las fotografías, especialmente las más antiguas, lamentas la desaparición de algunos de los formatos y sistemas que ya no están entre nosotros y que daban unas estéticas estupendas, y una calidad muy superior a lo que nos ha quedado.

Las polaroids en blanco y negro de Nathan Pearce son curiosas, pero no tienen el nivel de los dos anteriores. Aunque tienen una virtud innegable; son una fuente de inspiración para cualquiera que tenga una cámara básica instantánea de las que puedan funcionar todavía por disponer de película compatible o por ser nuevas, y quiera sacarle un poco de rendimiento. El resto de los días son artistas que utilizan las pequeñas copias fotográficas para intervenir sobre ellas con técnicas mixtas o alteraciones físicas o químicas, a veces con más sentido, otras con menos.

Por último, el lugar al que les gustaría ir buena parte de los fotógrafos documentales que en el mundo existen, si no todos, es Corea del Norte. Precisamente por que es difícil ir y conseguir permiso para hacer fotos. Lo que pasa es que los que van… todos trae fotos parecidas o de las mismas cosas, y acabas no distinguiendo a unos de otros. En Feature Shoot han recopilado la obra de cinco de los fotógrafos que han tenido la oportunidad de visitar el autárquico país oriental, la única monarquía inspirada por Marx y Lenin que se conoce abiertamente… aunque no me atrevo a decir que haya sido estrictamente la única. La de China no es hereditaria… pero no me atrevo a decir que las intrigas del régimen, por lo que hemos visto en los últimos días, fueran muy distintas de las de los palacios de las antiguas dinastías imperiales. ¿Cuáles me han llamado la atención?

Quizá las de Dieter Leistner, ya fallecido comparando escenas «similares» de las dos Coreas. Si es más o menos tendenciosos, vete tú a saber. Pero en algunos de los pares es ingenioso. Siempre hay que considerar las de Carl de Keyzer, que siempre incluyen no poca ironía y sátira del régimen, aunque él diga que no es su intención. Y también, por su atención al pequeño, pero importante, detalle, especialmente cuando ese detalle da humanidad a la foto, las de Tariq Zaidi, que creo que es el que mejor se acerca a la humanidad de este triste país.