Cuando hago fotografía estenopeica, que últimamente no es con frecuencia, siempre recuerdo una cita de Bernard Plossu que voy a citar de forma aproximada. No encuentro ahora la cita literal.
Una fotografía puede estar desenfocada. No importa. El corazón a veces también esta un poco desenfocado.
Me parece una cita magnífica. Muy en línea con una de mis canciones favoritas, el Desafinado de Antonio Carlos Jobim, en la que el magnífico cantante y compositor brasileño, sobre la letra de Newton Mendonça, nos recuerda…
Que no peito dos desafinados também bate um coração.
Tras haber revisado durante un par de semanas las fotografías del viaje de Pascua al lago Constanza, vuelvo a mi rutina de fotografías realizadas en mi entorno habitual y de forma cotidiana. Como en la segunda semana de marzo, con las bulbosas en flor en los parques de Zaragoza, al menos narcisos y crocus, y cielos interesantes en las últimas tardes del invierno, con ambiente ya primaveral. Más que el que hemos tenido estos últimos días.
Tercera entrega de las fotografías realizadas con película fotográfica tradicional durante el viaje de Semana Santa a las riberas del lago Constanza. Ya os comenté que expuse seis rollos durante el viaje; tres en blanco y negro y tres en color. Como utilicé dos tipos de película en color distinta, hoy va una segunda parte dedicada a la otra de ellas. Las cuestiones técnicas fotográficas de las fotografías las podéis encontrar en Viaje por el lago Constanza con película fotográfica (III) – Leica CL con Summicron-C 40 mm f2 y Kodak Ultra Max 400. Las fotografías de este rollo se tomaron en Constanza, Reichenau y Lindau (Alemania), en Bregenz (Austria) y St. Gallen (Suiza).
Segunda entrega de las fotografías realizadas con película fotográfica tradicional durante el viaje de Semana Santa a las riberas del lago Constanza. Ya os comenté que expuse seis rollos durante el viaje; tres en blanco y negro y tres en color. Como utilicé dos tipos de película en color distinta, hoy va una primera parte dedicada a una de ellas. Las cuestiones técnicas fotográficas de las fotografías las podéis encontrar en Viaje por el lago Constanza con película fotográfica (II) – Leica CL con Summicron-C 40 mm f2 y Kodak Portra 400. Las fotografías de este rollo se tomaron en Constanza y, especialmente, en poblaciones de la orilla norte del lago; Radolfzell, Überlingen, Salem, Eriskirch, todas en Alemania.
Ando con poco tiempo, así que seré breve. Si queréis saber más de las fotos, desde un punto de vista técnico, ayer dejé programado un substack sobre las mismas en Breve: La Maratón de Zaragoza 2024 – Canon EOS RP con RF 100-400 mm f5.6-8 STM. También, una cosa rápida. Pero bueno. La cuestión es que como viene sucediendo desde hace algunos años, en este mes de abril estuve atento a la celebración de la Maratón de Zaragoza, para pasar un rato fotografiando a los corredores. Es una forma de entrenarme en el uso del teleobjetivo y de modos de enfoque y exposición distintos de los que uso habitualmente en el reportaje.
Como veis, antes de que pasaran los corredores por el punto del paseo de Colón, en la ribera del Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza, me di un paseo por el Parque Grande, donde todavía quedaban algunos tulipanes en mejor o peor estado. Y las rosas de la rosaleda ya empiezan a aparecer. Además, las que más me gustan, las que tienen tonos anaranjados o salmón, o esas que combinan el rojo profundo con el amarillo. Pero en lo que más me entretuve fue en el paso de los corredores por distintos puntos de ese tramo de la carrera, ya cansadicos después de 34 o 35 kilómetros de carrera.
Me llegaron el viernes los negativos revelados del mes de marzo, incluidos los del viaje al lago Constanza. Muchos rollos de película. Seis del viaje; tres en blanco y negro y tres en color. He empezado con los negativos en blanco y negro. Las cuestiones técnicas fotográficas de las fotografías las podéis encontrar en Viaje por el lago Constanza con película fotográfica (I) – Minox 35 GT-E con Ilford XP2 Super. Aquí os dejo una muestra más o menos representativa de las más de 110 fotografías que han salido de esos tres rollos de película en blanco y negro.
Principios de marzo… muy muy muy al principio. El primer fin de semana. Buen tiempo. Los narcisos ya están en pleno apogeo. Aunque a los tulipanes se les espera, no asoman todavía. Los primeros siempre son más tempraneros. Y las crecidas del Ebro provocadas por los temporales que traen nieve a las montañas, nieve que se deshiela rápidamente por la subida de temperaturas que sigue.
En las proximidades de la primavera, en las últimas semanas de un benigno invierno, tomo la decisión de volver a una fotografía sencilla, sin experimentos, sin inventos. Y dedicar un tiempo al blanco y negro. Últimamente hago color la mayor parte del tiempo. Y se me ha oxidado un poco mi visión en blanco y negro. Lo explico un poco más despacio en…
Por lo demás, las fotos son sencillitas. Jugar un poco con las sombras, con las rejas, con las perspectivas. Documentar alguna de las moderadas avenidas del Ebro de este año. Esas cosas. Simplemente pasear por la ciudad, sin complicaciones. La buena vida es simple… tiene que ser simple. Creo.
Ya adelanté hace unas semanas con fotografías realizadas con cámara digital el resumen del viaje en el día a Sitges y Barcelona. No voy a enrollarme más con lo que dije entonces, y especialmente en el artículo que escribí sobre las cuestiones fotográficas en lo que al equipo digital se refiere. Pero ya me llegaron las fotografías realizadas con película fotográfica. Las cuestiones técnicas las encontraréis en,
Esta semana tengo pocas recomendaciones. Y todas han llegado por mis suscripciones en Substack. Quiero recordar que desde hace unas semanas estoy redactando mis comentarios técnicos sobre fotografía en esta plataforma. Y que me gusta por su agilidad. En fin… que quiero encontrar más tiempo para explorar esta plataforma, y a la gente que ofrece contenidos en ella. Pero la verdad es que últimamente no he dispuesto de eso… tiempo. Las fotografías acompañantes, de un paseo tardía en la tarde de ayer. Familiarizándome más con la Lumix G9 Mark II… que llegan las vacaciones de Pascua.
Recibió cierta atención cierta noticia esta semana, y Andy Adams en Flakphoto se hizo eco. Stephen Shore abandona Instagram. Stephen Shore es uno de los fotógrafos y uno de los teóricos de la fotografía más apreciados en las últimas décadas. Desde luego en Estados Unidos, su país de origen. Pero cualquiera que se interese por la fotografía en algo más que hacer fotos de vez en cuando, es fácil que le haya llegado su trabajo de una forma u otra. Yo tengo algún que otro libro suyo, y estoy… estaba,… no sé muy bien, suscrito a su cuenta de Instagram. La presencia de Shore en Instagram desde hace 10 años no se basaba en la difusión de su trabajo habitual. Nop. Se basaba en fotografías cotidianas realizadas con su teléfono móvil. Y algunas de ellas son estupendas. En su fotografía de despedida, explica sus motivos. Los cambios que ha sufrido la experiencia de usar Instagram. Cada vez más anuncios, cada vez más sugerencias «patrocinadas» (más anuncios), la complejidad para ver las fotografías que sigues en el orden en que te apetezca, especialmente cronológicamente en lugar que según el capricho de la plataforma, el spam en los mensajes y en los comentarios… Algo que cualquiera sufrimos. No cierra la cuenta, ahí queda el trabajo realizado. Pero ya no publicará más.
Llevo unos días devanándome los sesos sobre la elección de una fotografía para una exposición organizada por ASAFONA Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza, bajo el tema general Natura secreta. Y hay dos motivos por los que no voy bien. Que tengo muy mal catalogadas las fotografías que no son de viajes. Y que no tengo muy claro lo que quiero poner; o tengo una idea, pero no encuentro la foto adecuada. Y en estas estábamos cuando en los boletines My Morning Muse de Susanne Helmert me llegan las fotografías de Terri Weifenbach. Un ejemplo de cómo fotografiar la naturaleza de una forma que me llega mucho más que las miriadas de fotografías técnicamente perfectas que hoy en día inundan las redes sociales de paisajes y bichos diversos. Estupendas fotografías de pajaritos en un entorno familiar, doméstico, cotidiano. Colabora con Rinko Kawauchi, y se nota. Kawauchi también me gusta. Estoy pensando en hacerme con el libro. Ya veremos.
En Photosnack he encontrado un par de cosas que me han interesado.
En primer lugar, las fotografías de Ben Zank, en su mayor parte autorretratos, sumamente creativos. Fotografías muy conceptuales, muy pensadas y preparadas, con un cuidado diseño estético, en lo que se refiere al cromatismo y a la composición, en el que la persona retratada, el propio autor, no muestra su rostro. Es realmente muy bueno.
En segundo lugar, algunos de los paisajes urbanos de Paula Stopka. Me lo he estado pensando mucho a la hora de recomendar o no el trabajo de esta fotógrafa. Muchas de sus fotografías son perfectas técnicamente, pero absolutamente similares a las que hace mucha gente hoy en día, a favor del potente aparataje fotográfico del que disfrutamos en estos tiempos, y al trabajo delante del ordenador. Pero entre sus porfolios divididos temáticamente, es posible encontrar algunas fotografías más personales y de calidad. Pero las tienes que buscar. Aunque habrá muchos que alucinen con todo su trabajo… porque está muy a la moda.
Ya comentaba algo el domingo pasado, y enseñaba algunas fotos. En AFZ Asociación de Fotógrafos de Zaragoza se organizó un paseo fotográfico por el campamento de recreacionistas históricos y militares de varios países, de varias ciudades de España, para recrear o conmemorar los Sitios de Zaragoza. La cuestión es que, además de una cámara digital y otra con película fotográfica, también me lleve una cámara para fotografía instantánea,… que en estas cosas es divertida para hacer retratos de los recreacionistas.