[Libro] Crónica del pájaro que da cuerda al mundo

Literatura

Cuando salió a la venta la primera parte de la última novela de Haruki Murakami, me di cuenta que no me quedaban muchas novelas de este autor japonés que no hubiese leído. Me quedaban unas cuantas, pero no muchas. Los amoríos de Sputnik, las tribulaciones de los carneros japoneses, la última de las aventuras del innominado protagonista de tres de las primeras novelas del autor, y esta que traigo hasta aquí hoy. Así que me propuse leerlas todas en un tiempo razonable. Aunque no de tirón, en plan “maratón Murakami”. Desde hace una semana ya puedo decir que lo he conseguido. En el apartado de ficción, aún puedo leer bastantes de los relatos cortos del autor. Y aún no he leído ninguno de sus ensayos. Ya veremos que pasa en el futuro.

Aunque la mayor parte de la acción sucede en el entorno del domicilio del protagonista en Setagaya, uno de los distritos de Tokio, los alrededores de la estación de Shinjuku también tienen su importancia en la historia, y allí nos vamos fotográficamente.

En lo que he leído por ahí, la historia del pájaro-que-da-cuerda es una de las novelas más importantes del autor. Si bien es cierto que con Norwegian Wood (Tokio Blues en varios países occidentales, absurdamente) ya tuvo un notablemente éxito de ventas, parece que esta novela de hoy fue un poco como la confirmación entre el mundo de la crítica literaria japonesa y mundial de que estábamos ante un autor que había que tener muy en cuenta.

No es una novela fácil, sin embargo. Murakami abraza sin ambages en esta novela la existencia de universos paralelos o alternativos. Muchas veces se ha hablado del estilo del autor japonés como “realismo mágico”, término aplicado con frecuencia a novelas de autores americanos de habla española, en el que un universo literario que podemos suponer idéntico o muy similar al de la realidad, se ve salpicado por elementos preternaturales, mágicos o fantásticos. Pero como digo, creo que el enfoque de Murakami en varias de sus novelas va más por el de la existencia de universos o dimensiones paralelas, que eventualmente entran en contacto entre sí (véase 1, 2, 3, 4, 5, 6… entre otros).

También comparte esta novela algunos elementos tradicionales en la literatura de Murakami. El protagonista es un hombre común, un poco despistado con su vida. Sufre la pérdida de un ser querido, en concreto su mujer, que le ha abandonado. Inicia un camino, cuyo rumbo es desconocido, y no siempre elegido por propia voluntad para recuperar su vida o al menos rehacerla. En el camino, se encuentra con gente extraña, de ambos sexos, aunque especialmente misteriosas o con impacto en su vida son las mujeres. No es extraño que una de ellas sea una adolescente. Existe una figura de poder que puede suponer un antagonista o una dificultad importante en el camino. Todos estos elementos están incluidos en esta novela, en la que, además abundan los elementos simbólicos y metáforas de contenido profundo. El poder, la muerte, la identidad personal, el deseo, la alienación de la persona… son algunos de los temas que tratan tanto la novela como estos elementos simbólicos que salpican el relato.

La novela es larga. La versión impresa en papel está en las 912 páginas. Se encuentra divida en tres libros, tres actos, cada uno con un título vinculado a la música. La música es otra de las constantes en las novelas de Murakami, clásica, jazz, sobretodo, en ocasiones más popular. Y la novela incluye relatos que pueden o no estar incluidos en la historia principal, pero que creo que tienen importancia en la comprensión de la misma. Las cartas de May Kasahara, las historias de la guerra de Nutmeg Akasaka, del cabo Honda y del teniente Mamiya (siempre muy crítico con el papel de su propio país en los años del militarismo que desembocó en la catástrofe de la guerra del Pacífico), los viajes, reales o imaginados, de las hermanas Kanō… algunos de estos relatos o de estos personajes son casi merecedores de una novela propia, de un relato que les de el valor que merecen. Te dejan con ganas. Y especialmente, te deja con ganas de saber más de la peripecia y las tribulaciones de Kumiko, la esposa desaparecida del protagonista. Un protagonista que a diferencia de otros similares en la bibliografía de Murakami… tiene nombre, Tōru Okada.

Confieso que cuando terminé el libro me sentí confuso. Como he dicho, no es una novela fácil. Pero es de las que dejan poso. Conforme pasa el tiempo, no se difumina lo leído. Mantiene su presencia. E incluso poco a poco notas cómo van encajando las piezas del colosal rompecabezas que nos ha planteado Murakami. Dicen que Murakami no planifica la obra, que empieza a escribir, y que se deja llevar por donde la escritura le lleva, lo cual pueda dar lugar a inconsistencias en las obras. En cualquier caso, en un universo donde la inconsistencia, la racionalidad, está puesta en cuestión de forma constante, esto no le sienta mal. A mí me ha gustado. Me parece recomendable.

El pasado viernes, mientras cenábamos en casa de unos amigos que nos “torturaron” con una absurda película de superhéroes y enormes raciones de pizza a domicilio, hablábamos de la obra de Murakami. Me pregunto si no tendría que repasar alguna de las primeras novelas que leí de este autor y leerlas con la visión actualizada que tengo del autor. Especialmente la primera… al sur de la frontera, al oeste del sol… Ya veremos.

[Libro] Portales

Literatura

Hoy la cosa va de historieta. Comics. Recientemente recibí este librito como agradecimiento por un favor realizado que ahora no viene a cuento. Se trataba más de un detalle que de otra cosa. Pero la verdad es que me sorprendió. No lo esperaba, ni tampoco es un libro que yo me hubiese comprado, creo, por mi mismo. Aunque se dan una serie de factores para que se pueda considerar un regalo adecuado; por lo menos, pensado y más personalizado de lo que pueda parecer. Me explicaré. Quien siga este Cuaderno de ruta habitualmente sabe que suele haber una entrada semanal dedicada a la televisión. A las series de televisión. Los jueves, suele ser. Mañana, si todo va bien, toca. Y también puede que sepan que por la afición que he cogido a la celebrada serie Game of Thrones (Juego de tronos), este verano me merendé los cinco volúmenes publicados hasta ahora de Canción de Hielo y Fuego de George R. R. Martin, en los que se basa la teleserie. Pues bien, ante mí tenía hace una semana un librito de historietas cuyo guionista es el propio Martin, y que está basado en un piloto de una serie de televisión que nunca se llegó a producir en los años 90. Os cuento un poco de qué va.

Portales
Escrito por George R.R. Martin (traducción de Daza Estudio)
Dibujo de Stefano Martino
Aleta Ediciones – colección Alerta, 2013

Almozara - Río Ebro...

El día de Reyes por la mañana estuve paseando por la Almozara, y me encontré estos grafittis tan vistosos…

En el planeta Tierra, digamos que en un época actual y en “este” planeta Tierra, de repente, como de la nada, en medio de una autopista en algún lugar de Estados Unidos se materializa una mujer joven, extrañamente vestida y extrañamente armada, que sufre “un accidente” y es llevada a un hospital donde la atiende el doctor Thomas Manson. Pero ante las extrañas armas y el extraño comportamiento de la chica, pronto se interesa por ella el FBI. La chica aprende el inglés rápido, aunque no muy bien, y así nos enteramos que se llama Gata y que se ha escapada de una versión alternativa de la Tierra en un universo paralelo, en la cual el planeta está en poder de unos alienígenas que tienen a la humanidad esclavizada. Alienígenas que pronto aparecerán persiguiendo a Gata. El único modo de escapar es atravesando unos “portales” que unen los diversos universos alternativos, de los cuales hay una infinidad. Manson, “Toe Mas” como le llama Gata la ayudará a escapar por uno de ellos, pero en el barullo, acabará atravesándolo él también. Y aparecen en otra Tierra, cerca de Denver, pero en un universo donde un agente biológico ha acabado con todo los combustibles fósiles derivados del petróleo, y han regresado a una cultura preindustrial.

Evidentemente, esta claro por donde iba a ir la serie. Un esquema que nos parece clásico. El fugitivo, versión universos paralelos. Algo que ahora ya hemos visto también en el campo de la ciencia ficción, bien sea entre dichos universos paralelos, bien entre distintos puntos de un mismo universo, bien como viajeros en el tiempo. Pero en aquel momento, a principios de los noventa, hubiese sido una relativa novedad.

He de decir que las historietas, el volumen consta de cuatro, son bastante entretenidas, bien dibujadas por Martino, y aprovechan bien los recursos gráficos para la acción que plantean. Otra cosa es que esto hubiese funcionado en televisión. Donde en aquella época, los alienígenas podían tener aspectos relativamente cutres, si el presupuesto no era muy alto, así como los efectos especiales. Bueno. Yo, me he entretenido. Divertido.

Almozara - Río Ebro...

… que me parecen muy adecuados para una entrada sobre historietas de saltos entre universos, ¿no os parece así?