[Televisión] El final de Cathy

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Llevo varios días demorando esta entrada. El tener algo más de tiempo libre hace que  se acumulen los temas o las posibilidades de escribir en este Cuaderno de Ruta, cuando de por sí ya suelo tener materia para escribir una entrada al día.

Pero le debía una reseña en exclusiva Cathy Jamison (Laura Linney)The Big C. Que se nos ha despedido en su cuarta temporada. Para siempre.

Está fue una apuesta muy arriesgada. Con una actriz del indudable prestigio de Linney, a la que en la pantalla grande hemos podido admirar en varias ocasiones con interpretaciones magníficas, principalmente dramáticas, crear una comedia sobre una mujer en sus cuarentaytantos a la que diagnostican un melanoma, es decir un tumor maligno de la piel con muy mal pronóstico, en una fase avanzada de la enfermedad. Y lo dicho. Con esto, más el cortejo de personajes, unos más normales, otros más peculiares, crear una comedia. Algo divertido. Aunque no banal. Por supuesto.

Parque de la Memoria

A veces las modernas cámaras digitales y los objetivos más punteros son demasiado buenos para crear atmósferas. Por eso vienen bien los objetivos clásicos más imperfectos. Creo que el Elmar 5 cm 1:3,5, dando buen resultado a aperturas medias, da una atmósfera adecuada al blanco y negro cuando se usa a aperturas grandes. Parque de la Memoria.

Es difícil hacer comedia con el cáncer y con la muerte como telón de fondo. Especialmente, si se trata de la enfermedad real y la muerte real. Las que suceden en la vida cotidiana de las gentes. Hay miedo. Y en muchas ocasiones ambas palabras, cáncer y muerte, van asociadas en el imaginario de las gentes.

La apuesta ha salido bien, en líneas generales. Ha habido irregularidades. La primera temporada fue estupenda, magnífica. Y no fue mal la segunda. La tercera fue realmente irregular. Y dadas las premisas de partida no podía haber muchas más de cuatro temporadas. De hecho, la cuarta ha sido la última. Una temporada especial, ya que en lugar de los 13 o 10 episodios de media hora de las anteriores, se ha concentrado en cuatro episodios de una hora cada uno. Me ha parecido lógico y adecuado. No voy a sorprender a nadie si digo que esta serie, en clave de humor, ha ido sobre la realidad. Y la realidad para Cathy estaba muy clara desde un principio. Y presentar el final de la forma en que lo han hecho, manteniendo el humor que ha sido seña de identidad de la serie, pero sin alargarlo agónicamente en el tiempo, me ha parecido un acierto.

Canal Imperial de Aragón

Alimentando las palomas en el Canal Imperial de Aragón.

Por supuesto, dos son las claves del éxito de la serie; los guiones y el reparto. Además de Linney, no podemos olvidar a Paul (Oliver Platt) Adam (Gabriel Basso)Sean (John Benjamin Hickey), Andrea (Gabourey Sidibe), mención especial para Marlene (Phyllis Somerville), y otros varios que sería prolijo mencionar.

La serie no se podía estirar más. No tendría sentido. Pero yo echaré de menos a Cathy. Buen cine para la pequeña pantalla.

Parque Grande

Vistas desde el Cabezo Buenavista.

Parque Grande

El gran león del Parque Grande, en el excesivo monumento a Basilio Paraíso.

Parque Grande

Paseando bajo los plátanos del Parque Grande.

Parque Grande

La rosaleda esta vacía en la mañana nublada de lunes.

Parque Grande

Los jubilados son los principales paseantes entre semana, en un día realmente gris.

Parque Grande

Pero los días grises pueden ser mejores para la fotografía que los de fuerte sol.

Parque Grande

De este árbol también tengo versiones en color. Me gusta.

[Televisión] Larga, interrumpida, extraña temporada de transición para el Doctor

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Hoy iba a comentar la aventuras y desventuras de Cathy, pero como he empezado el día con una entrada extra que ha sido un obituario, cambio de idea y manteniéndome dentro del tema televisivo, me voy con algo menos trascendente y más divertido. Me voy a comentar la recientemente terminada temporada de Doctor Who.

Sin contar el especial de Navidad de 2011, que en muchos sitios cuentan como perteneciente a la séptima temporada de la época actual de las aventuras del Doctor (Matt Smith), esta temporada se ha prolongado durante meses. Porque uno diría que han sido más bien dos temporadas cortitas que una completa. La primera mitad ya la comenté en su momento. Fue un momento importante porque supuso la despedida de los Pond, unos acompañantes que marcaron mucho la serie. Y ponía muy alto el nivel para la siguiente acompañante y para las siguientes tramas de la serie.

Hyde Park y Albert Memorial

Aunque las aventuras del Doctor se extienden por el espacio y el tiempo, el Reino Unido en general y Londres en particular son escenario frecuente. Este año en sus momentos más victorianos. Hyde Park y Albert Memorial.

El especial de Navidad de 2012 nos devolvió aparentemente a la nueva acompañante, Clara (Jenna-Louise Coleman), que de alguna forma ya nos había sido presentada en el primer episodio de la temporada. Con un problema. Cada vez que aparece en escena, casca. Sólo ese vistazo a esa Clara del siglo XX nos permitía imaginar un misterio que suponíamos que iba a conducir el resto de los episodios de la temporada que hemos visto esta primavera. Sin embargo, aunque el misterio de Clara ha estado ahí, ha sido una de las temporadas menos serializadas de las últimas del Doctor. Episodios todos ellos con aventuras autoconclusivas, unos más conseguidos y otros menos. Siempre he dicho que el Doctor me gusta más cuando se pone más ciencia ficción, y viaja por el espacio y por el tiempo, y menos cuando se pone más serie de terror. Creo que esta última parte ha dominado un poco, y las aventuras espaciales han sido de calidad más irregular. Cuando digo irregular lo digo refiriéndome a una serie que habitualmente tiene un nivel medio-alto a alto.

Puente de Westminster y Cámaras del Parlamento

Eso sí, últimamente no han destrozado al Big Ben con un platillo volante.

En cualquier caso, creo que Clara no ha llegado a calar tanto en mi consideración como Amy Pond. Lo cual es difícil, la verdad. La chica es un encanto, muy asertiva, muy proactiva,… pero no acaba de ser lo mismo. Supongo que en esto hay opiniones para todos los gustos. Entendámonos de nuevo, está muy bien. Pero lo que me ha encantado es que Madame Vastra (Neve McIntosh)Strax (Dan Starkey) y sobretodo Jenny (Catrin Stewart) se hayan vuelto personajes recurrentes. No hay que olvidar que es esta última, a pesar de su carácter de ayudante de la primera, la que suele llevar el protagonismo de este peculiar trío «decimonónico-alienígena». No podemos olvidar tampoco que el último episodio nos ha traído de vuelta a River Song (Alex Kingston) que también suele aportar un plus a los episodios en los que aparece.

En su conjunto me ha parecido una temporada entretenida, pero algo inconexa. Confusa, a ratos. Además, parece que todo va destinado a preparar el episodio del 50º aniversario del personaje, que se verá este otoño. No sé si prevén también especial de Navidad, creo que no se ha anunciado oficialmente. Sí que han anunciado ya la octava temporada. Donde supongo que desarrollarán más el personaje y la relación entre Clara y la undécima encarnación del Doctor, que está resultando bastante longeva. Todo hay que decirlo. Y en ella, la duodécima encarnación del Doctor, recientemente anunciada. Veremos cómo se da.

Apple Market en Covent Garden

Pero las aventuras más tenebrosas suelen ser perpetradas con nocturnidad y alevosía. Momento en el que encontramos cerrado el coqueto Apple Market en Covent Garden.

[Televisión] Cosas de series; aunque hay alguna novedad, casi todo despedidas

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Con la llegada de mayo, las muchas series que nos vienen de los Estados Unidos, pertenecientes a las principales cadenas comerciales, van terminando sus temporadas. Ya advierto un par de cuestiones. Ha llegado a su fin The Big C. No ha sido fin de temporada, sino de toda la serie. Y por lo tanto, en los próximos días se merecerá una entrada para ella sola. También tendrá un entrada para sí sola Doctor Who, serie británica de ciencia ficción que tiene un huequito especial en mis gustos televisivos, y por eso le dedico espacios privilegiados.

No sólo hay series que llegan a su fin. Otras comienzan su andadura. Entre estas, una de ellas nos llega desde el Reino Unido. Si la BBC está consiguiendo un cierto éxito, merecido, con las aventuras de unas comadronas del National Health Service en los años 50 del siglo XX, ha debido pensar que podía tirar de filón, y nos trae las aventuras de Frankie, interpretada por la torchwoodiana, dinámica y muy simpática Eve Myles. El papel principal es una enfermera comunitaria o de atención primaria (district nurse) en Bristol. Y seguimos tanto sus aventuras profesionales como sus problemas de relación y personales. En el primer capítulo, no han faltado guiños a Doctor Who, en cuyo universo se desarrolla la serie que le dio fama. A mí no me ha dado tan buen rollo como la de las comadronas.

Esta semana también hemos visto el piloto de The Goodwin Games. Un padre «peculiar» deja una fortuna en herencia a sus dispares hijos, que se la tendrán que ganar comportándose como una verdadera familia. Y la forma de hacerlo parece que será a través de los juegos de mesa. No me ha dado muy buena espina. Floja. Pero sale Becki Newton, que dejó muy buen recuerdo de su paso por HIMYM interpretando a una striper con la que estuvo a punto de casarse uno de los protagonistas. Ya veremos.

Balcón de la Plaza del Pilar

Hoy os dejo algunas fotos del día del «safari callejero», pero sin motivos animales. Como estos balcones de la plaza del Pilar.

Y vamos con los finales de temporada.

Arrow – 1ª temporada

Teleserie de superhéroe cachas pero sin superpoderes, un estilo Batman, que se caracteriza fundamentalmente por intérpretes muy guapos, intepretaciones mediocres, factura decente y guiones entretenidos. Mero producto de entretenimiento, que mantendré en mi cartelera mientras no haya otras alternativas que hagan que salga de la misma por falta de tiempo para verla. Sin más. Ni menos.

Beauty and the Beast – 1ª temporada

De esta se puede decir casi todo lo de la anterior. Salvo que en vez de superhéroe cachas, tenemos una especie de Hulk, que se acaba enrollando con una guapa policía a la que salvó la vida en su momento, cuando asesinaron a la madre de la chica. Que de paso estaba metida en todo tipo de conspiranoias de las que provocaron la situación del cachas. Como decía, se aplica todo lo anterior, pero entra claramente dentro de la categoría de guilty pleasure. Es de peor calidad argumental, y su público objetivo son las mozas romanticonas. Pero bueno,… durará en mi cartelera,… como la anterior o menos.

Turistas en la fuente de la HIspanidad

O las turistas que comprueban lo monas que les han quedado las fotos en la fuente de la Hispanidad.

Grey’s Anatomy – 9ª temporada

Una de las pocas series que quedan en cartelera de los que se consideraron unos años gloriosos en los nuevos estrenos de series de ficción, hace años que se convirtió también en un guilty pleasure. Es una serie que tras dos primeras temporadas muy entretenidas, dinámicas y con historias bien llevadas, por improbables/imposibles que parecieran, entró en una dinámica que alternaba el melodramón culebronero con los amoríos de instituto transplantados a un hospital terciario. Mucha irregularidad que ha mantenido hasta la fecha, aunque tengo la sensación de que esta última temporada ha subido un poquito de nivel a pesar de los altibajos. Bien es cierto que entre sus personajes siempre hay unos que caen bien y otros que caen gordos… pero bueno. Me considero enganchado a este culebrón, que debería ser totalmente prescindible. Un placer culpable total.

The Big Bang Theory – 6ª temporada

Esta comedia de situación hace tiempo que entró en una fase de estabilidad en la que ni desagrada ni entusiasma. Se han convertido en una costumbre. Algo que ves durante el fin de semana mientras comes o tienes poco tiempo, que te arranca alguna sonrisa. Pocas carcajadas como antaño. Hace tiempo que dejaron de sorprender. Pero son como de la familia. O amigos de estos, de los que realmente no eres muy amigo, pero con los que no te importa tomarte un chisme de vez en cuando. Algo así. Tampoco creo que los abandone a corto plazo.

La semana que viene estará más calmada. Habrá alguna novedad, algún retorno, y algún final que queda pendiente. Además de los monográficos que he prometido al principio de la entrada, que irán saliendo poco a poco.

Grafitis en las murallas

O estos clásicos grafitis junto a las murallas romanas.

[Televisión] Cosas de series: finales vengativos, médicos, y de múltiples adolescentes treintañeros

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Estamos en plena semana de finales de temporada. O series completas. Sólo tengo una novedad que me haya dado tiempo a ver, y es una miniserie británica protagonizada por la interesante Hayley Atwell. Se titula Life of Crime, y no tiene mala pinta. Son tres capítulos. Supongo que la veré completa. Y más de crímenes británicos, con crímenes en serie de mujeres morenas guapas en Irlanda del Norte, esta vez protagonizada por Gillian AndersonThe Fall. Todavía tiene mejor pinta, aunque empieza a estar un poco manido ya el género del «¿quién mató a…?». Bueno, en el caso de la segunda, ya sabemos «quién mató a…»

Pero vamos con los finales de temporada. En algún caso, final definitivo por cancelación de la serie.

Revenge – Segunda temporada

Este es uno de mis guilty pleasures, culebronazo de gente guapa y rica, más retorcidos que la cuerda de amarrar al Titanic. Totalmente traicioneros, tres cosas son importantes. Quién va a ser el siguiente en caer, cuándo vamos a tener otro encuentro con miradas asesinas entre las dos protagonistas, Victoria (Madeleine Stowe)Emily/Amanda (Emily VanCamp), y cuando le van a colocar a estar última otro de esos vertiginosos escotes venga a cuento o no.

Uno les pide a estas series lo que les pide. Entretenimiento, situaciones increíbles, gente guapa, glamour, y alguna risa ante el exceso de drama, tragedia y traición. Pero así como la primera temporada consiguió mantener un equilibrio entre el ritmo inicial de la venganza de Amanda y las posteriores complicaciones que mostraron que no todo iba a ser tan fácil como parecía, esta segunda temporada ha sido algo distinto. Desconcertante. Durante la primera mitad de la temporada se dedicaron a quemar trama a velocidades superlumínicas. En todos los episodios pasaba algo tremendo, algo que tu pensabas que duraría buena parte de la temporada, sino toda entera. Y ese es un ritmo difícil de mantener durante 22 episodios. He empezado a notar signos de agotamiento. Ya no me divierte tanto. Veremos lo que pasa en la tercera temporada.  Especialmente ahora que claramente lo que era un triángulo puede convertirse en un cuadrángulo. Esta Amanda es insaciable a la hora de abarcar hombres… Si conmigo tendría bastante… Aiggggg… Que escotes… ;-)

Monday Mornings – Primera temporada (y última)

Ya comenté hace poco porqué me enganché a esta serie. Cosas «profesionales». Lo cierto es que no le dedicaré mucho tiempo. Aparte del interés de la ética de algunos de los casos médicos, especialmente al principio de la serie, creo que este drama médico ha pecado de melodramático, de efectista, y de irregularmente interpretado. Creo que en estos momentos este tipo de dramas están superados, y salvo que aporten algo especial o de calidad, no tienen interés. Y de hecho, no ha sido renovado. Así que la cosa termina con los diez episodios de su primera y única temporada.

New Girl – Segunda temporada

Aunque con algún momento divertido que otro, siempre he reconocido que el principal atractivo de de esta sitcom es el encanto de su actriz protagonista, Zooey Deschanel, que no de su personaje, que puede llegar a ser muy cargante. La que merece un monumento por guapa y estilosa es su amiga Cece (Hannah Simone) esta sí que es constantemente interesante. El resto, lo de siempre, tíos tontos que meten la pata constantemente y chascarrillos más o menos previsibles pero que entretienen. Podría prescindir de ella. Pero es de las típicas comedias, con episodios de poco más de 20 minutos, que te sirven para rellenar un rato muerto, mientras comes o cosas por el estilo. Supongo que seguiré con ella, salvo mejor oferta la próxima temporada.

How I Met Your Mother – Octava temporada

Comenzó esta temporada con el enganche de que iba a haber una boda y de que Ted (Josh Radnor) iba a conocer a «la madre». «La madre», el mcguffin, la excusa para contarnos las peripecias de este grupo de amigos, que cuales peterpanes del siglo XXI  se niegan en redondo a crecer y madurar, se iba a hacer real. Lo cual nunca hemos sabido si era algo bueno o malo. Mi balance es que no era necesario, y que quizá ha condicionado demasiado ese final, y mientras tanto… pues una de las temporadas más desnortadas y más flojas de la serie. Sigue siendo divertida, pero no es lo de antaño. Parece que la novena será la última temporada. Quizá le ha sobrado una. Esperemos que cierren la serie con dignidad.

Por cierto, todavía no se ha celebrado la boda, y Ted no ha conocido a «la madre». Aunque los demás, sí. La del paraguas amarillo, digo.

Aeródromo de Monflorite

Os dejo con una fotografía de los veleros (aviones de vuelo sin motor) del aeródromo de Monflorite; la historia de esta fotografía, y otras del mismo carrete, os la cuento mañana. Que tiene su curiosidad.

[Televisión] Cosas de series; esos americanos, esas jovencitas inglesas y Patrick Jane

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Se me caen las series de cartelera. Definitivamente Da Vinci’s Demons me parece una propuesta muy espectacular de aspecto pero muy vacía de contenido. Muy floja en este aspecto, y paso de ella. Lo sospechaba desde el primer episodio. Continuum es una serie cuya primera temporada vi completa a la segunda oportunidad que le di. Y me pareció entretenida,… pero en esta segunda temporada no ha conseguido reengancharme. Así que fuera también.

Me he enganchado a dos series que a priori me habían pasado desapercibidas. Como consecuencia de mi participación en una reunión científica, cosas de profesionales sanitarios, conocí la serie Monday Mornings. La serie se llama así porque en cierto hospital ficticio norteamericano, y en el entorno de un servicio de neurocirugía, cada lunes por la mañana se celebran las m&m’s. Que no son unas pastillas de chocolate recubiertas de caramelo sino las morbidity and mortality conferences. Esto son sesiones clínicas en las que mediante revisiones entre pares se ponen a discusión las actuaciones de un servicio médico que hayan podido producir un aumento de las complicaciones o de la mortalidad de los pacientes. Su objetivo es disminuir estas; y nunca tienen un objetivo punitivo, sino de aprendizaje. En la realidad. En la serie, llega uno y es como un inquisidor de todos los demás, y además sí que castigan de vez en cuando. Me parece excesivamente melodramática y efectista, y no muy bien interpretada, pero algunas de las cuestiones relacionadas con la ética de la atención sanitaria me han parecido interesantes y la estoy siguiendo. Esta serie ha entrado en cartelera por «deformación profesional».

También me recomendaron y me ha interesado Rectify. Un preso que se ha pegado años en el corredor de la muerte, ante una nueva prueba es liberado, y el juicio declarado nulo. Dos problemas, el primero es la reinserción en la sociedad por un lado, difícil, y más difícil todavía por el segundo problema. Puede volver a ser juzgado y condenado. Me ha parecido que está bastante bien. Y me gustan las interpretaciones. A por ella. Además es de temporada  cortita.

Y hay una serie de finales. Pero antes un comentario sobre series en curso. Doctor Who, en su reanudación, me estaba pareciendo entretenido, pero lejos del nivel de otros momentos. Pero su último episodio ha estado realmente bien. A ver si se anima la cosa. Venga hombre, que el mundo de la ciencia ficción en la tele está muy flojo. Estoy a punto de abandonar también un estreno de esta temporada, Defiance. Le estoy dando la oportunidad de desarrollar algunas tramas que podrían ser interesante. Y en segundo lugar, notable giro en Mad Men con un careto impagable el que se le queda a Peggy Olson (Elisabeth Moss) al final del pasado episodio. No lo destriparé.

En las calles de Florencia

Al despedirme del peculiar Leonardo de Da Vinci’s Demons, me despido también de pasear por las calles de la Florencia renacentista; como me despedí hace unos años de una lluviosa Florencia actual.

Final de temporada para The Americans. Para mí el mejor y más interesante estreno que se ha producido después de navidad, con una apasionante historia que mezcla las historias de espías con los conflictos de la relación de familia y de pareja. Aunque sean «parejas» y «familias» tan especiales como las de los agentes durmientes de la KGB en el Washington de principio de los años ochenta. Buenísimas interpretaciones de todos los que salen. Todos. Excelentes historias cada capítulo. Total ausencia de maniqueísmo. Aquí nadie es bueno ni es malo. Todos tienen momentos de miserias. Y no faltan las dobleces y los engaños por parte de nadie. Y si alguien va a pensar que los más «malos» son los espías soviéticos,… no me atrevería yo a tanto. Esto no tiene que ver con política. Tiene que ver con otras cosas de lo que es el ser humano. Ya tengo ganas de la segunda temporada.

En alguna ocasión he estado a punto de abandonar a Patrick Jane (Simon Baker) en The Mentalist, y sus sosos compañeros del ficticio CBI californiano. Entre otras de cara a esta última temporada. Pero las ganas de saber más de Lorelei (Emmanuelle Chriqui), personaje femenino muy atractivo desde todos los sentidos que apareció al final de la temporada anterior, me hizo retomar esta última, y no me arrepiento. Creo que ha sido una de las más interesantes. Entretenimiento y misterios cada vez más oscuros. Sólo lamento que no volveremos a ver a Lorelei que ha salido menos de lo esperado, pero en los episodios mejores de la temporada, probablemente. Por cierto, se empieza a percibir cierta tensión sexual no resuelta entre sus dos protagonistas.

Finalmente, me he merendado una miniserie británica de tres episodios, Ice Cream Girls, que no ha estado mal. Sin ser nada del otro mundo. Dos mujeres se reencuentran después de 17 años en su pueblo natal. Después de ser juzgadas en su adolescencia por asesinato de uno de sus profesores, que había mantenido relaciones con una de ellas, esta fue absuelta y cambió de ciudad y de vida y la otra condenada y ha pasado buena parte de su vida en la cárcel. Las tensiones no tardan en aparecer. Lo dicho no está mal, aunque podrían haberle sacado un poco más de miga y tensión. Y las interpretaciones no han estado al nivel de otras producciones británicas.

Bueno, a esperar estas semanas en las que llegarán muchos fines de temporada.

Kinsale

Aunque ambientada en una ciudad costera inglesa, parece que las historia de las «chicas de los helados» está rodada en una ciudad costera irlandesa. Como Kinsale, tal vez, por donde pasé hace unos años.

[Televisión] Cosas de series; vikingos, pueblos ingleses costeros, «huesos», estupendas escocesas y más…

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Estamos en el mes de mayo. Recién estrenado. Con lo cual, en las próximas semanas muchas series llegarán a su final de temporada. O simplemente a su final. Ya se están produciendo finales. Y también algún que otro «abandono». Y algunos principios de temporada. Y algunos principios del fin.

He abandonado Hannibal. Desde el principio supuse que en realidad no me iba a interesar. Pero le quise dar una oportunidad. Parece bien hecha y el reparto no está mal. Pero realmente, no me ha interesado. Ha regresado Continuum, esta serie de viajeros en el tiempo que al principio de la primera temporada no me llamó la atención, pero a la que di una segunda oportunidad y me resultó entretenida. Pues todavía me resulta entretenida.

Ya he dicho varias veces que Game of Thrones me encanta. Sin embargo, que nadie me pregunte por la trama general porque no me entero. No sé quien es aliado de quien, y salvo la «guerra de las dos rosas» a la fantástica que se tienen montada los Stark (York) y los Lannister (Lancaster), del resto de las casas me armo unos tacos tremendos. Supongo que al final el trono lo ganará un Tudor. Pero no tengo ni idea de cual de ellos es el Tudor. Pero siempre hay cosas en cada episodio que me divierten y que me parecen estupendas. Y aunque después del espectacular final del cuarto episodio de esta temporada el quinto parecía un poco más soso, ¡¡¡atención que voy a destripar trama!!! el gilipollas de Jon Snow por fin se ha beneficiado a la estupenda pelirroja del norte que antes fue criada de los condes de Grantham, y que ahora reconvertida en Ygritte (Rose Leslie) encontramos digna de abandonar cualquier voto de castidad. Cosa que no había hecho el chico hasta ahora, motivo por el que era conmúnmente considerado como gilipollas. Ya no lo es tanto. Para alegría de la visual de los telespectadores, ya que los productores de esta serie siempre están en buena disposición para despelotar a las protagonistas. Yupi.

En el remoto norte escocés.

La pelirroja Rose Leslie es escocesa. Con sus pintas no me extraña. Y supongo que por eso la han puesto de norteña de más allá del muro. Que si alguien no se había dado cuenta, es una versión fantástica y extrema de la real Escocia, uno de cuyos paisajes aparece en la foto.

Ha vuelto Cathy (Laura Linney) con su The Big C. Última temporada. En ver de diez o doce episodios de media hora, sólo cuatro de una hora. Que visto el primero, parece que fueron dos pegados. En fin. Da la impresión de que va a ser muy difícil mantener el tono de comedia. No diré más. Pero a buen entendedor pocas palabras bastan. Tal y como estaba planteada, esta serie no podía tener muchas temporadas.

Hemos podido ver el piloto de Zombieland, serie que se basa en una película paródica de zombis que hicieron hace unos años y que es divertida. Sobretodo porque salía una desconocida entonces Emma Stone, que es una chica que me encanta. Bien. En esta serie, no salen los actores de aquella, y las personalidades de los caracteres están demasiado cambiados. Para mal. Supongo que no la seguiré. Una curiosidad.

Tres finales de temporada importantes. En primer lugar, un clásico de los procedimentales y del puro entretenimiento que es Bones. La verdad es que ya no es lo que era. Creo que la sigo viendo por costumbre. Han perdido mucha garra. Pero es de estas series que, después de ocho años, te cuesta dejar de ver. El cliffhanger de este final de temporada ha sido por demás sosísimo. Me pensaré si aguanto hasta que la finiquiten.

Bastante más interesante ha sido la primera temporada de Vikings, serie de ficción que tiene la intención de entretener y educar de un canal sobre historia. Tengo mis dudas a pesar de su origen de su rigor histórico. Ya comenté algo sobre que la Uppsala que sacan, no parece que sea realmente la antecesora de la actual Gamla Uppsala. Pero a pesar de todo, ha estado muy entretenida, razonablemente bien hecha, ha habido casquería pero con cierta mesura, y sexo pero también con más moderación que en la que hemos comentado antes. Bueno. De todo un poco, con moderación, es una buena receta. Espero con ganas que nos cuenten como se deshace el follón que han montado en el último episodio.

Y me sorprendió que anunciaran una segunda temporada de Broadchurch. La serie, si no redonda en su conjunto, ha tenido muchas cosas interesantes. El misterio del chaval asesinado en la playa, en el que al final acaba involucrado todo el pueblo, y donde cualquier pueda ser el asesino, me ha enganchado más que de sobras. Y me ha sorprendido el desenlace. Pero entiendo que la historia ha quedado cerrada. O sea, que si hay una segunda temporada es que cogerán a los protagonistas y les buscarán una vida nueva. Porque sin querer destripar nada, la que tenían se la han dejado destrozada estos guionistas.

Túmulos vikingos en Gamla Uppsala

La apacible campiña donde se encuentran los túmulos de los reyes vikingos en Gamla Uppsala es muy distinta de la agreste localización con fiordos y acantilados que nos muestran en la serie sobre este nórdico pueblo.

[Televisión] Cosas de series (o no series); un pueblo enfermo, una ciudad martir y un país enloquecido

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Tres cosas notables traigo hoy para comentar en esta entrada televisiva de hoy. Dos miniseries que he terminado de ver recientemente y un documental para televisión. Pero antes una nota. En el último episodio de Doctor Who estuvo de actriz invitada la «ubercharming» Jessica Raine que da vida habitualmente a la comadrona protagonista de nuestra serie de comadronas favorita. No sé si hay muchas con este tema, así que… Un encanto la chica esta… No anda sobrada de rasmia, pero un encanto…

También decir que, como ya suponía, he abandonado la historia de clones Orphan Black. Me empezaba a resultar cargante ver a la misma actriz cambiando de acentos y de maquillaje constantemente. Y he empezado una miniserie. Ice Cream Girls. Un crimen en el que están involucradas dos adolescentes inglesas en una pequeña ciudad a orillas del mar… Chico, que peligrosas son las pequeñas ciudades inglesas a orillas del mar.

Mucho se podría decir del rigor histórico que el paradójicamente llamado canal History aplica a sus producciones. Visité hace casi dos años Gamla Uppsala, lugar donde se supone que los nórdicos tenían una especie de santuario antes de la llegada del cristianismo, y el paisaje y el ambiente no tenían nada que ver con lo mostrado en en Vikings. Pero ni por casualidad. Que conste que la serie me divierte mucho.

Y puestos con los brutos guerreros, que notable final el del último capítulo que han emitido de Game of Thrones. Sigo siendo incapaz de seguir el conjunto de la historia, pero también me lo paso pipa con cada capítulo. En cualquier caso, fíate tú de las rubitas con aspecto de mosquita muerta.

Pero vamos a lo que vamos

Top of the Lake

Miniserie de siete episodios bajo la batuta de la directora de cine Jane Campion. En estas semanas hemos visto como desaparecía una niña de 12 años, Tui (Jacqueline Joe), embarazada, de la aparentemente idílica población de Laketop en Nueva Zelanda. La detective Robin Griffin (Elisabeth Moss) está de visita en el pueblo, de donde es natural, visitando a su madre enferma de cáncer. Aunque trabaja habitualmente en Sidney, Australia, acepta hacerse cargo del caso, ya que está especializada en tratar con niños y adolescentes. Pronto comprobará que las cosas no van a ser fáciles de investigar. Se mezclarán un jefe de policía, Al Parker (David Wenham), que colabora a ratos; un capo de la mafia local de la droga, Matt Mitcham (Peter Mullan), que además es el padre de la niña; y los propios fantasmas del pasado de Robin que arrastra una historia en su adolescencia que le pesa como una losa y que la llevó a escapar del ambiente del pueblo. Un pueblo que resultará no tener nada de paradisiaco, pese a la naturaleza virgen que lo rodea, y sí mucho de infierno.

Nos encontramos ante una serie densa, en la que se tratan muchos temas, y muchos conflictos personales y sociales. Un duro repaso a lo que son las sociedades cerradas, que funcionan con reglas propias, comunidades realmente podridas en sus mecanismos de funcionamiento social. La serie es un poco irregular, con momentos en los que avanza con paso si no ligero por lo menos definido, y otros en los que se vuelve morosa y se pierde en detalles, que vista en su conjunto, aportan poco a la historia. También estamos ante una historia que tiene una final más abierto de lo que parece, porque la resolución del caso policial no conlleva que se haga justicia, o que el futuro de los protagonistas se habrá más allá de la pequeña ventana que proporciona saber qué ha pasado. Pero lo pasado, pasado está. Y el futuro puede ser igual de incierto y duro.

Esta serie, cuya realización es visualmente muy cuidada, se sostiene sobretodo en la excelencia del elenco que da vida a este conjunto de difíciles personajes; solo por este motivo, ya es una serie absolutamente recomendable. Empezando por Moss, que demuestra que es algo más que la chica de Mad Men.

Hemos empezando hablando de novedades que nos llegan desde la orilla del mar en Inglaterra; algún sitio parecido a Margate, donde está tomada esta fotografía del mar del Norte.

Hemos empezando hablando de novedades que nos llegan desde la orilla del mar en Inglaterra; algún sitio parecido a Margate, donde está tomada esta fotografía del mar del Norte.

Nanking

Buscando cosas sobre las masacres del ejército japonés en la ciudad de Nankín, capital china en el momento en que estalla la Segunda guerra chino-japonesa, precursora de la Segunda guerra mundial en el Pacífico, me encuentro con la existencia de un documental de 2007 sobre el tema. El documental está basado sobre los escritos que se conservan de personas de la época, y hay tres formas de llevar a la pantalla a los protagonistas de los hechos:

Testimonios de algunos supervivientes de la masacre, en general, personas chinas que se encontraban en la ciudad, en general muy jóvenes, y que vivieron para contarlo.

Recuperación de testimonios de personas que estuvieron allí, y que se grabaron en el pasado. Se suele usar para conocer el punto de vista de los soldados japoneses.

Utilización de actores y actrices que representan lo que dirían aquellas personas que estuvieron allí pero ya han fallecido. Sabemos lo que opinaban a través de lo que escribieron en diarios, cartas o relatos de los hechos. La mayor parte de estos representan a los occidentales que organizaron la zona de seguridad en la ciudad, y a algunos militares japoneses. Hay nombres conocidos como Stephen DorffMariel HemingwayJürgen Prochnow o Woody Harrelson, por mencionar a algunos de los muchos que salen.

El documental es de gran interés y está muy bien realizado. Pero tiene un problema básico. Está centrado en exaltar la acción de los extranjeros occidentales en la ciudad, con cierto paternalismo hacia las poblaciones orientales. Creo que hubiera estado más equilibrado si se hubieran contado más puntos de vista, tanto de los responsables chinos como de los japoneses. En estos casos, se pone voz sobretodo a la gente común civil y a los soldados de baja graduación japoneses. Pero bueno, teniendo cuenta este parcial punto de vista, es un documental para televisión que tiene un buen nivel de realización y de interés. Y sobretodo, digan lo que digan los nacionalistas japoneses, no es un filme antijaponés. En varias ocasiones se encargan de insistir en ello, lo que buscan es exponer los horrores de la guerra moderna, especialmente contra las poblaciones civiles. De despertar el sentimiento antijaponés ya se encargó con gran dedicación y entrega el «honorable» ejército imperial en su momento.

No dispongo de imágenes ni de China ni de los lagos neozelandeses; pero respecto a estos últimos, este lago noruego visto desde el tren entre Oslo y Bergen será un perfecto sustituto.

No dispongo de imágenes ni de China ni de los lagos neozelandeses; pero respecto a estos últimos, este lago noruego visto desde el tren entre Oslo y Bergen será un perfecto sustituto.

Unsere mütter, unsere Väter

Miniserie de tres capítulo de hora y media realizado en Alemania, sobre las vidas y padecimientos de los propios alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Declarada por algunos como la Band of Brothers (Hermanos de sangre) alemana, es una comparación con la que no estoy de acuerdo, ya que se trata de dos productos distintos. En cualquier caso, estamos ante un intento muy loable y realizado con abundancia de medios por dar una visión germánica a un conflicto sobre el que como derrotados no les ha tocado escribir la historia. Que muchas veces se ha dicho, la escriben los vencedores.

La serie, cuya título traducido sería «Nuestras madres, nuestros padres», se desarrolla en tres actos de hora y media de duración, cuyos títulos traducidos serían:

Otros tiempos: En la primavera de 1941, momento en el que conocemos a los cinco jóvenes amigos protagonistas que seguiremos durante toda la serie, y que se sitúa en vísperas de la invasión alemana de la Unión Soviética. Es un momento de euforia germánica, aunque las actitudes críticas se ven en uno de los jóvenes soldados que tiene inquietudes intelectuales, y en el único amigo del grupo que es judío.

Otra guerra: Aquí nos encontramos a los personajes justo en el momento central de la guerra, cuando se va a celebrar la batalla de Kursk, momento que supuso el principio del fin para Alemania. Todos han comprendido que esta guerra no es lo que pensaban, y encontramos a todos los personajes ya profundamente afectados por la situación, y con signos de que están cambiando rápidamente.

Otro país: Es el final de la guerra, la retirada final, la destrucción de Alemania, tal y como la conocían. No todos ellos volverán a sus casas, y ninguno volverá como era.

El producto, como reflexión histórica tiene su interés. Al contrario de lo que sucede con la producción norteamericana con la que se compara, los personajes son reales; pero se supone que reúnen los caracteres o peripecias de personas reales. No esconde las perversiones del régimen nazi, que son expuestas de forma clara, casi un tanto tópica, como ya se ha visto en numerosas ocasiones en producciones de diverso signo. No nos descubren nada nuevo. Como aportación propia, no creo que llegue a profundizar todo lo que yo esperaba en los sentimientos y vivencias del pueblo alemán. Creo que se queda en los tópicos ya conocidos.

En lo que es novedoso es en que, puestos a dar estopa, repartimos para todos. Así, hay violadores entre los rusos (cosa que fue tristemente cierta), hay antisemitismo entre los partisanos polacos (esto ha sentado muy mal en Polonia, pero también se han documentado estados de antisemitismo entre los pueblos eslavos, e incluso algún pogromo en este país entre los supervivientes judíos al final de la guerra), o la capacidad de connivencia de los administradores aliados, norteamericanos por ejemplo, permitiendo que algunos jerarcas menores nazis se reconvirtieran al funcionariado alemán del posguerra (esto también está documentado). En la guerra moderna, no hay buenos y malos. Hay malos y peores. Los nazis eran los peores, los demás… que cada palo aguante su vela.

Como resumen, es una producción que tiene su interés, aunque quizá el excesivo simplismo de alguno de sus planteamientos le quita profundidad, y por lo tanto yo lo veo más en el lado del entretenimiento televisivo que en el de la reflexión histórica verdadera. Además, me quedé con la sensación de que hay errores de producción que cantan un poco. Más para quien conozca la realidad de los hechos históricos.

Anécdota fotográfica: Uno de los ejes que unen a los cinco protagonistas es una fotografía que se hacen la última vez que coinciden todos juntos en Berlín, en el primer capítulo. La fotografía es tomada con una Leica, modelo III, porque lleva rueda de velocidades lentas además de telémetro, y utilizando el temporizador para salir todos en la foto. Según he consultado en uno de los libros de Erwin Puts, un señor holandés que todo lo sabe sobre Leica, este dispositivo se incorporó en el modelo IIId, durante la guerra mundial, aunque hubo algunas IIIc que se fabricaron también antes del conflicto mundial a las que se les añadió con posterioridad. De hecho, mi IIIf no tiene, y es del año 51; es decir, semejante dispositivo no estaba generalizado. Dado que el modelo IIId fue raro, sólo se hicieron unos pocos cientos, es improbable que estos chicos usasen una cámara de estas. Así que hay que suponer que se trata de una cámara posterior. Tal vez una IIIf. Curiosamente, en el tercer capítulo aparece un oficial de las SS documentando una represalia contra la población civil polaca con lo que parece por la separación entre el visor de toma y el visor del telémetro una Leica IIIa. Modelo bastante anterior. Sin temporizador, claro. Pero con una bonita funda de cuero.

No faltan recuerdo de la barbarie bélica en Berlín; como la ruinosa iglesia conmemorativa que vemos desde la Tauentzienstraße.

No faltan recuerdo de la barbarie bélica en Berlín; como la ruinosa iglesia conmemorativa que vemos desde la Tauentzienstraße.

[Televisión] Cosas de series; risas con los espías, patetismo femenino, regreso al «All Saints», algo a lo que llaman «drama histórico», y «eureka» estilo «mad max» mezclado con E.T.

Televisión

Se nos ha despedido Archer en su cuarta temporada. Los espías de ISIS cada vez están más descerebrados, y los guionistas de la serie cada vez se superan más. Creo que esta ha sido la temporada que más me ha divertido, con auténticas carcajadas. Tuvo un comienzo muy hilarante, y el doble capítulo final también ha estado muy bien. Pero sin desmerecer absolutamente nada todo lo que ha habido entre medias. Desde luego, una de mis fijas en la cartelera.

Vi el primer capítulo de la segunda temporada de Girls, y decidí pasar. No acababan de interesarme los asuntos de estas chicas. Lo achaqué a un problema generacional. Pero luego, unas semanas más tarde tuve la ocasión de ver el segundo capítulo, en el que me lo pasé pipa. Y le fui dando oportunidades, hasta ver los diez de los que ha constado esta segunda temporada. Lo cierto es que me ha gustado más que la primera, y ha habido momentos sublimes. Sublimes en el tratamiento que le dan a los problemas de estas chicas. Hay un cambio con respecto a la tendencia general. En las comedias, generalmente los personajes patéticos son los hombres. Aquí no. Aquí son las chicas, y algunos maromos. Es un saludable ejercicio de autocrítica, dado que la creadora es una de las protagonistas. Creo que las mujeres tienen que aportar más o nuevas visiones a la sociedad, excesivamente masculinizada. Pero partiendo de que somos la misma especia. Y que a lo mejor la forma de presentarse nuestras debilidades son distintas entre sexos, pero no por ello las debilidades son inexistentes. Reflexionar sobre ellas es la mejor forma de superarlas. Y si es con unas risas, mejor.

Registrar el regreso de Nurse Jackie (Edie Falco) y todo el personal del All Saints Hospital. Nos han ofrecido un excelente episodio con momentos muy divertidos, pero que ha ido derivando a un tono dramático que deja a Jackie con la profunda conciencia de que un hecho se ha producido en su vida. Se encuentra sola. Muy sola. Veremos a partir de aquí por donde soplan los vientos.

Hemos visto el extreno de un nuevo drama histórico basado en la figura de Leonardo da Vinci, y se titula Da Vinci’s Demons. Sigue la estela de otros que se han estrenado estos años atrás de los que sólo he visto entero The Tudors. Una gran ambientación, personajes históricos, que no necesariamente se comportan sobre los originales en los que se basan, muchas intrigas y comportamiento traicioneros, y su ración de culos y tetas. Como decía sólo vi entera la dedicada a la vida de Enrique VIII de Inglaterra. Cuyo interés bajó mucho de las dos primeras temporadas a las siguientes. Esta de ahora,… supongo que le daré una segunda oportunidad, pero me temo que me cansará. De momento me molestan mucho los descuidos:

1. Cuando Leonardo era joven, no se conocía el tabaco en Europa ni en el resto del viejo mundo.

2. Una guapa chica modelo del renacimiento italiano no pudo llamarse Vanessa. Este nombre fue una invención literaria de Jonathan Swift, en homenaje a ESther VANhomrigh.

3. Me resulta absurdo ver a los guardias de los Medici con unos tricornios idénticos a los acharolados de la guardia civil. El tricornio es un tipo de sombrero muy posterior al renacimiento, y la estilización de los acharolados que usa la benemérita es de hace cuatro días.

Estos son sólo algunos ejemplos de las tonterías que se pudieron ver. Hacen falta más que unos cuantos culos y tetas femeninos para engancharme a una serie. De verdad. Aunque sean de «vanessas».

Y finalmente tenemos nueva serie de ciencia ficción en cartelera. Se llama Defiance, y como lo expresaría yo… Es como Eureka, con menos humor y más… más… más… mad max. En una Tierra asolada por las guerras con razas extraterrestres, de qué me suena esto a mí, en lo que era la antigua ciudad de San Luis hay una ciudad donde conviven «pacíficamente» las diversas razas terrestres y alienígenas. Y hasta allí llega un antiguo soldado metido a «chatarrero» espacial con su hija «adoptada» extraterrestre. Y tras una serie de peripecias, acaba quedándose como sheriff del lugar. Y por supuesto hay una mujer… bueno,… esta vez dos… la alcaldesa y su hermana la madam del burdel. Que se llevan muy bien, por otra parte. Bueno. El piloto de hora y media ha estado entretenido. Veremos que da de sí. Ya te digo… si esto no se basa en Eureka

Fernando el Católico fue contemporáneo de Leonardo da Vinci; pero desconozco si sus caminos se cruzaron en algún momento.

Fernando el Católico fue contemporáneo de Leonardo da Vinci; pero desconozco si sus caminos se cruzaron en algún momento.

Por cierto, que estoy trasteando con un nuevo aparato fotográfico; ya iré contando en su momento... que la emoción me embarga las palabras...

Por cierto, que estoy trasteando con un nuevo aparato fotográfico; ya iré contando en su momento… que la emoción me embarga las palabras…

[Televisión] Cosas de series; de psicópatas caníbales, familias irlandesas y leicas de los 60

Televisión

Esta semana nos centraremos en tres series: una novedad absoluta, un ansiado retorno y una despedida provisional.

Hannibal, y dale bola al silenció aquel de los corderos

La figura del sociópata literario Hannibal Lecter ha sido prolífica en acontecimientos cinematográficos. Tras la exitosa The Silence of the Lambs (El silencio de los corderos), ha habido que yo recuerde una secuela, desde mi punto de vista totalmente prescindible, y dos «precuelas», una que tenía su interés y la otra de la que casi no me acuerdo, porque no me llamó especialmente la atención, también prescindible. Parece que no han querido matar a la gallina de los huevos de oro, y se han sacado de la manga una serie de televisión, recién estrenada. He visto muy buenas críticas por ahí. Bien. A mí, no me entusiasmó. Le daré alguna oportunidad más, pero estoy un poco saturado de sociópatas televisivos, y algo muy original tienen que ser, o algo nuevo tienen que aportar para que me interesen. Y Lecter,… pues ya me parecía un poquito agotado.

Mad Men, asomándose a su penúltima temporada, creo, la sexta

A estas horas no lo voy a negar. Aunque me enganché tarde a esta fenomenal serie, en su cuarta temporada, luego recuperé el tiempo perdido y he visto todos los capítulos hasta la fecha,  me enganché incondicionalmente. Me parece de lo mejorcito. Pocas producciones televisivas o cinematográficas la superan. Porque para mí es cine del bueno, aunque pensado para la pequeña pantalla. El primer episodio, doble, ha marcado lo que será la temporada en mi opinión. Está claro que cuatro son los personajes protagonistas:

Don (Jon Hamm), el motor de toda la serie, que ha sido, es y será siempre genio y figura hasta la sepultura. Lo de la «sepultura» lo digo porque siempre he pensado que es por ahí por donde puede acabar en un futuro, aunque me gustaría que me sorprendieran. Y aquí lo tenemos, volviendo por sus fueros, aunque con unos años más, y algunos miedos más. Que la vida da muchas cornadas.

Peggy (Elisabeth Moss), que se está volviendo una versión femenina del propio Don, una creación de este último que poco a poco coge vida propia, y a la que vemos haciéndose un hueco cada vez más grande y con más poder en el mundo de los negocios. Aunque no lo parezca.

Roger (John Slattery), comparte con Don un hecho. El riesgo de acabar antes o después, pero antes de acabar la serie, en una sepultura. Y creo que su cinismo no le puede salvar. Y creo que él lo sabe. Y ahí está…

Betty (January Jones), otra que poco a poco va avanzando por el camino del cinismo, descarándose con todo dios, e incluso cambiando aquel carácter de su físico que más la definía. Evidentemente, revelándose, contra sí misma, aunque sea a través de otra adolescente, y contra el mundo que le rodea.

Sí. Están todos los demás. Pero por algo se habrán centrado en estos cuatro en el primer capítulo. Un capítulo, que por si no ha quedado claro, ha tenido como leitmotiv la muerte. Por lo demás, algunos asuntos más merecen un comentario:

La francófona segunda señora Draper (Jessica Paré) sigue estando como un queso, y nos lo han recordado en unas vacaciones hawaianas, en las que también nos han recordado que en 1967 los biquinis ya eran escuetos. No es que esto sea definitivo a la hora de estimular la fidelidad de Don, claro está…

El episodio ha sido muy fotográfico, y hemos podido ver a la segunda señora Draper hacer fotos y enseñar las diapositivas correspondientes con una Kodak Instamatic, hemos visto a los asociados de la firma hacerse fotos ante un fotógrafo profesional que usa una hermosa Rolleiflex, y hemos visto cómo Don se echa un nuevo amigo, Arnold (Brian Markinson), un vecino cirujano cardiaco, al que regala una Leica M2, de las que tienen en la empresa como muestra. ¿Serían los publicistas de la marca alemana en aquella época?

El caso es que por muy amigo que sea, ya se cobra bien cobrada la cámara. No entraré en detalles. En cualquier caso, cuando uno fuma y bebe como Don no es buena idea hacerle pirulas a un cirujano cardiaco.

Por cierto, la mujer del nuevo amigo de DonSylvia (Linda Cardellini), fue en otra vida una aguerrida enfermera de urgencias, una de mis favoritas. Ahora ha cambiado de aspecto para acomodarse a los años 60, y le sienta muy bien.

En fin. Mi recomendación no puede ser más que uno. Véanlo ustedes por sí mismo.

Shameless, AB-SO-LU-TA-MEN-TE impresionantes los Gallagher

Esta es otra de las grandes de la televisión americana actual que creo que no debería perderse nadie. Salvo los timoratos, fácilmente escandalizables. Porque la amoralidad de la propuesta es total. Y muy sincera. Aquí nada hay blanco o negro. Ni absolutamente bueno, ni absolutamente malo. Estos Gallagher pasan de estar hundidos en el marrón más absoluto a la mayor de las dignidades humanas, como pasan de la comedia hilarante al drama emotivo o la tragedia. Creo que ha sido la mejor de las temporadas que les he visto, y eso es mucho decir. Son tantas las cosas y las tramas que nos han divertido o conmovido que me siento absolutamente incapacitado para hacer un recorrido coherente por ellas. Desde luego, el reparto está para que les premien en cualquier competición en la que participen, empezando por esa fenomenal Fiona (Emmy Rossum), siguiendo por supuesto por ese abominable padre que es Frank (William H. Macy) al que hemos visto un detalle, uno, de altruismo con uno de sus hijos, y ese superior Sheila (Joan Cusack), capaz de dignificarse mientras hace segundo tras segundo de su vida el mayor de los ridículo. Y si al resto no los nombro es por no cansar. Pero todos, o casi todos, principales y secundarios han tenido su momento de gloria en esta temporada.

Igual que antes. No se lo pierdan. Cuento los días hasta que vuelva el próximo mes de enero.

Ya que hemos mencionado la Leica M2, os dejo una foto de la Seo de Zaragoza y del río Ebro hecha con la mía.

Ya que hemos mencionado la Leica M2, os dejo una foto de la Seo de Zaragoza y del río Ebro hecha con la mía.

[Televisión] Cosas de series; algunas novedades, algunos regresos y despedida hasta el año que viene de Hank Moody

Televisión

En las dos últimas semanas, entre asuntos diversos y vacaciones de semana santa, he llevado un cierto cachondeo con esto de las series. Así que iré al grano, que a la semana que viene también habrá algunas novedades.

Ha vuelto el Doctor. ¿Doctor Who? Sí, Doctor Who. Lo cierto es que vi el nuevo episodio recién vuelto de vacaciones, estaba muy cansado, y no me enteré mucho. La chica nueva, a la que ya hemos conocido en un par de capítulo previos en, digamos, diversas reencarnaciones, Oswin Oswald/Clara Oswald/Clara Oswin Oswald (Jenna-Louise Coleman), parece que promete. Pero supongo que el primer episodio de la nueva etapa, aunque oficialmente el sexto creo de la séptima temporada de la época contemporánea, no fue de los mejores, porque no me enganchó. Lo volveré a ver por si eran los efectos del viaje. Y a ver si se animan. Que hay voces que dicen que el actual Doctor (Matt Smith) empieza a estar quemado y necesitamos una nueva reencarnación. Me formaré opinión un poco más adelante.

Ha vuelto Game of Thrones. Bueno. Lo que he dicho ya en alguna ocasión. Hace tiempo que me perdí con la trama con el sinnúmero de ramificaciones de la misma, y de personajes que aparecen. Pero aunque no me entero de la continuidad argumental, reconozco que cada uno de los capítulos que veo me gustan. En sí mismos. Y hay algunos personajes que me parecen estupendos. Otros no tantos. Pero los que son buenos, son muy buenos.

Tenemos una nueva serie de ciencia ficción,… Orphan Black… De clones… Todavía no tengo claro si me va a gustar y la voy a seguir o no. De momento, recurren a los culos y tetas para enganchar. Pero no tengo muy claro que va a salir de ahí. Ya veremos.

Y finalmente, se nos ha vuelto a marchar de vacaciones Hank Moody y su Californication. Con más fornication y más consumo de sustancias adictivas que nunca, si en otras temporadas lo hemos visto envuelto en el entorno de los escritores, de la universidad, de lo judicial, del cine,… esta temporada ha tocado el mundo de los músicos de rock. Entendámonos. Todo esto no es más que una excusa, macguffins variados, para ir colocando a Moody (David Duchovny) en las situaciones más o menos imposibles que le impiden alcanzar la felicidad, básicamente en compañía de esa maravilla de mujer que es Karen (Natascha McElhone), que está siempre ahí al alcance y al mismo tiempo inalcanzable. Pues toda esta historia no deja de ser más que la enorme y estupenda historia de amor de estos dos personajes, que es lo que a mí me tiene enganchado. Por lo carencia total y absoluta de convencionalismo. Por supuesto, impagable la pareja bufa que forman Charlie Runkle (Evan Handler) y su ex (o ex-ex, perdón por el espoiler) Marcy (Pamela Adlon). Hasta el año que viene.

Sigo procesando fotografías de Italia, y como las series de televisión fundamentalmente van sobre gente, pues gente.

En la Piazza dei Signori, Padua.

En la Piazza dei Signori, Padua.

En la tumba del santo, Padua.

En la tumba del santo, Padua.

Ante el Campanile y el Palacio Ducal de Venecia.

Ante el Campanile y el Palacio Ducal de Venecia.

De tiendas junto al puente de Rialto, Venecia.

De tiendas junto al puente de Rialto, Venecia.

En las oscuras, estrechas, laberínticas y lluviosas calles de Venecia.

En las oscuras, estrechas, laberínticas y lluviosas calles de Venecia.

Molestando al fotógrafo en el Gran Canal de Venecia.

Molestando al fotógrafo en el Gran Canal de Venecia.

[Televisión] Cosas de series; adiós a Red Widow, y a Banshee por distintos motivos

Televisión

A ver. La cosecha de series del año 2012-2013 me sigue interesando poco. Con algunas excepciones, incluso las que se quedan en mi cartelera, no me acaban de entusiasmar. Entre los últimos estrenos, por ejemplo, he visto capítulo y medio de Red Widow, y he decidido que esta serie de mafiosos es bastante mala. Por lo menos de momento.

También me sentí atraído por una serie, Mary and Martha, con Hillary SwankBrenda Blethyn como protagonistas. No es serie. Es un largometraje para televisión. Pero les costó tanto entrar en materia, y lo que vi me sedujo tan poco, que no llegué a enterarme de qué iba realmente el asunto. Decepcionante.

Más esperanzas tengo puestas en Top of the Lake, que ha salido de la mano de Jane Campion y con la «mad woman» Elisabeth Moss de protagonista. Aunque tiene muchas cosas que suenan a déjà vu en su argumento y planteamiento, está bien hecha, y se le puede dar una oportunidad. Hace unas semanas veíamos un avance, pero ahora ya hemos visto dos episodios. En cualquier caso, leo en varios sitios por ahí que se viene una epidemia de directores cinematográficos de prestigio pasándose al medio televisivo.

Ayer estuve probando un chisme nuevo, por Zaragoza, mientras hacía reacados. Un chisme fotográfico. Os lo cuento un día de estos.

Ayer estuve probando un chisme nuevo, por Zaragoza, mientras hacía reacados. Un chisme fotográfico. Os lo cuento un día de estos.

Pero el estreno sonado de la semana ha sido Bates Motel, lanzada como precuela de Psicosis de Hitchcock. Nos encontramos con Norman Bates (Freddie Highmore) de adolescente y su madre Norma (Vera Farmiga) vivita y dando por el saco. A mi no, esta precuela con iphones no me ha interesado. A pesar de que los comentarios que se pueden leer por la red de redes son alabadores. Fuera.

Y lo mas destacable de mi cartelera televisiva particular ha sido el final de temporada de Banshee. En resumen, un exconvicto suplanta al que iba a ser el sheriff de Banshee una población de Pensilvania con un mafioso local de origen amish. Y además allí vive su antigua novia, hija de un mafioso ruso o ucraniano, no lo tengo claro, bastante malo, que ahora con otro nombre es la esposa de un prohombre del lugar. Bien todo esto no es más que una excusa para ofrecernos un espectáculo de sexo y violencia. Al final, fundamentalmente de violencia. Ponen a prueba tu suspensión temporal de la incredulidad, porque resulta difícil creer que a un mismo tipo le den tantas palizas por episodio y al final vaya tan campante. Pero no me he desenganchado. Me ha entretenido. Eso sí, quienes esperen más sutilezas argumentales,… que lo dejen estar. Está bien hecho, pero no tiene más de lo que he dicho.

Una casa silueteada en alto contra la luz del ocaso,... ¿será la de los Bates? Probablemente no; el estilo de arquitectura con su ladrillicos y esas cosas me hace suponer que está en Zaragoza.

Una casa silueteada en alto contra la luz del ocaso,… ¿será la de los Bates? Probablemente no; el estilo de arquitectura con su ladrillicos y esas cosas me hace suponer que está en Zaragoza.

[Televisión] Cosas de series; me reengancho a Girls, y se nos despiden de momento las chicas del East End… y bueno, una de asesinatos en el fin del mundo

Televisión

Ya dije ayer que no ando con mucho tiempo así que no haré grandes comentarios esta semana sobre las series. Un par de cosas nada más. De todas formas tampoco ha estado la cosa muy novedosa.

Me he reenganchado a Girls. En el primer capítulo de esta segunda temporada dejé estar las aventuras de estas chicas neoyorquinas. No me decía gran cosa. Pero motivos que no vienen al caso, les di una segunda oportunidad, y resulta que los dos siguientes capítulos estuvieron francamente divertidos. Así que la he vuelto a poner en cartelera. Espero no arrepentirme.

Y ha terminado la segunda temporada de la británica Call the Midwife. Salvo alguno de los últimos episodios, esta serie basada en el buenrollismo no ha estado tan interesante como en la primera temporada. Pero se deja ver con amabilidad, y coges cariño a las chicas. Supongo que, como son pocos episodios por temporada, volveré a engancharme a la tercera. Bien por las comadronas del East End.

Finalmente, esta semana hemos podido ver una miniserie británica, Shetland. A medio camino entre la promoción turísticas de estas islas escocesas que están allá perdidas en los confines entre el Mar del Norte y el Océano Atlántico, nos cuentan la resolución de un par de asesinatos cuyos motivos se esconden en un pasado décadas atrás. Muchos paisajes nublados, mucho tipismo local, un acento inglés demencial aunque comprensible, y una trama  no excesivamente original, pero que entretiene razonablemente. No es para tirar cohetes pero se deja ver. Como curiosidad, el policía «nativo» se apellida Perez. Parece que está basada en una serie de novelas, así que a lo mejor hay más en un futuro.

Sí que hay peticiones de matrimonio en Call the Midwife...

Sí que hay peticiones de matrimonio en Call the Midwife…

... pero esta serie de carteles que encontré en el camino que sigue el Canal Imperial...

… pero esta serie de carteles que encontré en el camino que sigue el Canal Imperial…

... parecía que iba a terminar con algo...

… parecía que iba a terminar con algo…

... al menos literariamente, más interesante, aunque supongo que al/a la interesado/a le parecería muy romántico.

… al menos literariamente, más interesante, aunque supongo que al/a la interesado/a le parecería muy romántico (parecen escritos por una chica, ¿verdad?; lo estuvimos discutiendo,… pero los puntitos en forma de circulito de las íes…).