[TV] Cosas de series; familias, matrimonios y amistades en animación japonesa

Televisión

Seguiré comentando las series de la temporada de otoño de la animación japonesa, es decir aquellas series que se han emitido entre principios de octubre y finales de diciembre de 2024. Bajo la guía y recomendación de una joven amistad, aunque tomando mis riesgos de vez en cuando de acuerdo a lo que me llama la atención de una forma u otra, he ido seleccionando algunas de las muchas series que se estrenan. Estas series de animación con episodios que tienen una duración real de unos 20 minutos, descontando los créditos iniciales y finales, las encajo en tiempos muertos de mi actividad cotidiana, y tienen mucho de experimentación. Hay muchas que tienen premisas o planteamientos curiosos, diversos de lo que vemos habitualmente, y hay algunas que son realmente muy divertidas. Aunque en su mayor parte están destinadas a sectores demográficos distintos al que yo pertenezco. Pero eso me da igual. Mientras un relato audiovisual esté bien construido y me diga algo, me da igual a quien esté dirigido.

Las series de hoy tienen tramas muy relacionadas con la vida cotidiana. Por ello, fotográficamente, las ilustro con escenas cotidianas, en la ciudad de Kamakura.

.

No obstante, las tres que traigo hoy no son las más destacadas de la temporada. Las he visto por curiosidad con algunos aspectos de la trama, pero realmente, en algún caso incluso me plantee no seguir con ellas. No obstante, al final, vi toda la temporada, que creo que son únicas, que no tendrán continuación. En dos de ellas, al menos, eso está muy claro. La tercera… no sé. Todas ellas, en My anime list, lugar de referencia de información sobre animación japonesa, tienen puntuaciones superiores a 7. Y una de ellas sobrepasa el 7.5. Eso significa que no son de las más estupendas, pero que tienen una calidad razonable.

Tsuma, Shōgakusei ni Naru [妻、小学生になる, mi esposa se ha convertido en una niña de eduación primaria], o simplemente TsumaSho es un drama fantástico con tonos de comedia. Un hombre con una hija en su veintena vive sumido en el duelo desde que su esposa falleció en un accidente de tráfico diez años antes. Y de repente, una niña de los primeros años de la educación primaria se planta ante ellos diciendo que es su esposa reencarnada, lo cual les lleva a una situación de alegría y reencuentro. Esos primeros episodios son de comedia, a veces un tanto naíf. Pero en un momento dado, la trama da un giro inquietante. La niña tiene una madre que la cría en solitario y con muchos problemas. Y además descubrimos que no es la esposa reencarnada. El espíritu de la esposa no ha abandonado el mundo, debido al duelo patológico del marido, y ha poseído el cuerpo de la niña. Ugggg… Los japoneses son especialistas en convertir una comedia en un drama sobrenatural con aspectos un tanto espeluznantes. Estuve a punto de dejarla… pero los giros de la trama me mantuvieron en ella. Es la mejor valorada de las tres por el público aficionado. Para mí se queda en peculiar. Adaptación de un manga.

Kekkon Surutte, Hontō desu ka? [結婚するって、本当ですか, ¿de verdad se van a casar?], que en inglés recibe el título 365 days to the wedding, es pura comedia romántica. En una empresa de agencias de viaje japonesa, anuncian que en el plazo de un año van a abrir una sucursal en Alaska, donde destinarán a uno de los empleados. Aquel para el que el traslado suponga el menor problema de tipo familiar. Por lo que los candidatos son los dos, un hombre y una mujer jóvenes, que están solteros y sin compromisos. Ambos son introvertidos, y llevan vidas tranquilas, con sus aficiones. Pero no quieren abandonar su vida actual, por lo que acuerdan simular que se van a casar antes de que termine el plazo. Por lo que a partir de ahí empezarán una serie de enredos entre sí, con los compañeros de trabajo y con sus familias. Es previsible. Pero genera buen rollo. Y quizá por eso, porque no da mucho más de sí, y porque tiene unos diálogos y situaciones simpáticos, he acabado viéndola entera. Producción digna y bastante entretenida, aunque probablemente no deje mucho recuerdo en el futuro. Adaptación de un manga.

La más seria de las tres es Negative Positive Angler, en inglés en el original, también conocida como NegaPosi Angler. Un universitario solitario y cargado de deudas se enfrenta a un diagnóstico de cáncer que, sin tratar, tiene un pronóstico de dos años antes de morir. Mientras piensa en suicidarse, cae accidentalmente al agua en la bahía de Tokio, y es rescatado por una joven aficionada a la pesca deportiva con caña y anzuelo, y su grupo de amigos. Uno de ellos lo acoge, resuelve sus deudas, y a cambio lo pone a trabajar en una tienda de conveniencia donde se venden también accesorios de pesca. Así entra en contacto con un variopinto grupo de amigos, trabajadores a tiempo parcial de la tienda, aficionados a la pesca, con los que irá modificando su visión de la vida, y encontrará motivos, tal vez, para pelear por ella. Esta serie tiende a ser dramática con abundantes momentos de alivio cómico. Buenrollista, también es entretenida. Es la que me pareció que quizá podría tener una continuación aunque todo indica que no. No adapta ningún manga, es original.

[TV] Cosas de series; otros mundos y alienígenas en varios sentidos de la palabra

Televisión

Hoy la cosa va de animación. Está acabando la temporada de otoño, el último trimestre del año, de la animación japonesa. Y ya tengo varias series pendientes para las próximas semanas o meses. Poco a poco iré comentándolas. Pero hoy voy con animación no japonesa, y también con algunos animes que he podido ver en Netflix. Todo bastante entretenido. Bien.

No soy especialmente aficionado al universo Star Trek. Lo he comentado en alguna ocasión. Si la serie original tiene sin lugar a dudas un lugar en mi corazoncito, las películas que en los años 80 volvieron a poner este universo en el candelero siempre me parecieron tirando a cutres, al igual que muchas series posteriores. No es que la original no lo fuera. Pero oye. Que eran los años sesenta del siglo XX. Nada que comenzase en los años sesenta del siglo XX es cutre. Alguna cosa… tal vez. Pero en ganeral, nada. Muy pocas cosas, me han gustado después del universo trekkie. Algunas ha habido. Por lo menos durante un tiempo. Otras las he aborrecido. Por ejemplo, a Picard. No me refiero a la serie. Al personaje. Aborrezco a Picard. Pero he aquí que hay una serie de animación que he visto entera y con la que lo he pasado bien. Star Trek: Lower decks ha llegado a su quinta y últimas semana. Los oficiales de las cubiertas inferiores, de baja graduación, de una anodina nave de la Federación, la Cerritos. Destinada a hace el «primer» segundo contacto. Es decir, las misiones menos glamorosas. Una premisa original, unos guiones dinámicos, unos buenos diálogos, y personajes con los que puedes empatizar, sin tomarse a sí mismos demasiado en serio, han bastado para que me reconcilie durante esas cinco sesiones con este universo. Que a veces se toma demasiado en serio a sí mismo, con demasiada filosofía buenista, facilona y de baratillo. Ha estado bien mientras ha durado.

Las naves de la Federación surcan la Galaxia explorando nuevos mundos, otros mundos. Y uno de los géneros más populares de la animación japonesa es el isekai 異世界, las aventuras en otro mundo. Y un isekai que podéis encontrar en Netflix y que me parece muy divertido es Kage no Jitsuryokusha ni Naritakute! (陰の実力者になりたくて!, ¡Quiero ser un poder en la sombra!), conocida en ingles como The eminence in the shadow. El protagonista es un adolescente que, después de salvar a una compañera de uno secuestradores que además pretendían violarla, acaba palmando y renaciendo en un universo paralelo, una mezcla de fantasía mágica con algo de steam punk, un mundo mezcla de mundo de cuento de hadas, harripoteresco y siglo XIX. Y allá, voluntariamente, aparentará ser una mediocridad, al mismo tiempo que creará una hermandad femenina para controlar el mundo y derrotar a los villanos desde el anonimato, desde las sombras. Es muy dinámica y bastante divertida. Con mucha acción. Aunque no hay emoción sobre el resultado de los distintos arcos argumentales. Sabes que al final gana el protagonista con sus chicas de orejas en punta y pechos enormes. Sí. Hay bastante fan service, aunque no demasiado grosero. Pero es una mezcla de genio y… bueno, al final no sabes si consigue las victorias por su poder y su previsión,… o por casualidad. El caso es que es divertido. He visto las dos temporadas. La primera, de 20 episodios, lleva un tiempo en Netflix. La segundas, de 12, llega el lunes que viene. Aunque ya la he visto por otro lado. Se cierra con un guiño a una probable tercera temporada.

Y finalmente, Dandadan ダンダダン, adaptación a serie de animación de una serie de manga de la que ya os he hablado. Os recuerdo la cosa. Hace un par de años por estas fechas, en el Centro de Historias de Zaragoza, había una pequeña exposición, una pared del centro, dedicada al proceso de creación del manga del mismo título, creado por Yukinobu Tatsu. Por aquel entonces se publicaron los dos primeros tankobon del manga en su traducción al castellano. Y se los regalamos al chaval preadolescente de unos amigos. Años atrás habíamos empezado a regalarle a la hermana mayor otro cómic, con éxito. Y el igual que me sucedió con aquel cómic, también he ido tomando prestado los tankobon de Dandadan, por lo que he ido siguiendo la saga de aventuras ilustradas. Dos compañeros de clase, Momo, una chica que cree en espíritus, pero no cree que existan los extraterrestres, y Okarun, un chico firme creyente de los extraterrestres, que cree que los espíritus son una patochada. Por supuesto, acabarán en una desenfrenada sucesión de aventuras contra espíritus y extraterrestres, a un ritmo desaforado. Y de eso va la serie. Es cierto que en los primeros episodios se me hizo raro, porque me había imaginado la serie, las voces y los estilos de otra forma, pero una vez acostumbrado, es el mismo tipo de diversión. Acción desaforada, pero con su corazoncito. Por lo que sé, la primera temporada ha sido un éxito a muchos niveles. Y ya se ha anunciado la segunda para el verano. La primera temporada adapta los primeros cuatro tankobon del manga. Yo ya voy por el decimotercero traducido al castellano. En japonés, en enero se publicará el decimoctavo. Creo.

[Cine] Gekijōban Mononoke: Karakasa [劇場版「モノノ怪 唐傘」] (2024)

Cine

Gekijōban Mononoke: Karakasa [劇場版「モノノ怪 唐傘」] (2024; 60/20241204)

Como creo que ya comenté, he estado dudando sobre si llevar esta película a una entrada televisiva o incluirla en los estrenos de cine. Estrenada recientemente en Netflix, con hora y media de duración, es una aventura más del misterioso boticario ambulante que recorre Japón luchando con los espíritus malignos que interfieren en las vidas humanas, llamados mononoke [モノノ怪]. No. Mononoke no es el nombre de la heroína de una de las mejores películas de animación de la historia. Mononoke hime, si uno escucha la traducción correcta de la versión original de la película, es la princesa de los «mononoke», y no la princesa Mononoke, como si así se llamase la chica. Su nombre es San [habitualmente サン, pero también 三], que significa tres, porque es el tercero de los hijos (adoptiva) de la diosa loba que la crio. Y es el nombre que le dan los habitantes humanos de la Ciudad de Hierro, por el terror que les inspira y por su relación con los animales sobrenaturales del bosque. A veces se oye la traducción princesa de las bestias. Pero ahí se pierde el matiz sobrenatural de esos seres.

El actual Kōkyo (皇居), residencia imperial en Tokio, se construyó en los terrenos del antiguo castillo de Edo, residencia de los shogunes. Se encuentra en el área de Marunouchi 丸の内 de la ciudad de Tokio, especia de distrito financiero donde también encontramos la estación de Tokio. Que no es que sea la única, ni la más concurrida; es la que recibe ese nombre, Tōkyō Eki 東京駅, y es la terminal de las líneas de alta velocidad con principio o final en la capital japonesa. Marunouchi 丸の内 significa «círculo interior».

Volviendo a lo actual. La película, dirigida por Kenji Nakamura, es secuela de la serie de 2006, creada por el mismo Nakamura, en la que se sitúa la acción en el final del periodo Edo y el principio de la era Meiji, aunque no faltan los anacronismos. Y que es conocida por sus características artísticas que la sitúan en el límite entre la animación comercial y la animación más experimental y de autor. Su diseño artístico visual es impactante, e incluso en ocasiones apabullante. Pero realmente, para cualquier amante de la animación es un must see. En esta ocasión, los caminos del boticario le llevan hasta el Ōoku [大奥] del palacio de Edo, centro de poder y residencia de los shogun Tokugawa, y que no es otra cosa que el serrallo, el lugar donde residen las mujeres y concubinas del shogun y su familia. Allí asistimos al momento en que dos jóvenes entran al servicio del lugar con ambiciones de ascender en el escalafón entre las féminas del palacio, quien sabe si incluso alcanzar la posición de concubina. Pero una vez dentro comprobarán que algo no funciona de forma normal. Un mononoke hace de las suyas.

La traducción del título original de la película sería Mononoke: el paraguas chino. Pero el título que se le está dando en inglés/español, Mononoke: Phantom in the rain/El fantasma bajo la lluvia, aunque también en algún lugar Paper umbrella, más próximo al original. Y en cierta medida, y es lo que me hizo dudar en incluirlo en una publicación televisiva, podría ser el equivalente a tres episodios de la serie original. Los doce episodios de la serie se dividían en grupos de dos o tres episodios que agrupaban arcos argumentales del boticario peleando contra el mononoke de turno. Sin embargo, la presentación general de la trama, la profundidad de la misma, los aspectos visuales, están pensados fundamentalmente como un largometraje para las salas de cine, aunque sólo se haya estrenado en las mismas en su lugar de origen y no sé si en algún otro país de Asia. Me hubiera gustado verla en pantalla grande.

Volvemos a lo que he dicho antes. La película es un filigrana apabullante en su diseño artístico. Su fluidez, su colorido, su barroquismo, tanto sorprenden y maravillan como abruman y apabullan. Es cierto que 18 años después de la serie original, que usaba ampliamente técnicas de animación digital aunque no tenga ese aspecto visual, ya no es tan innovadora. La animación digital nos ha mostrado en los últimos años otros ejemplos de visuales apabullantes, difíciles de conseguir con técnicas de animación tradicional. Pero conserva el espíritu original. No obstante, sigue entre la fina línea entre los comercial y el ejercicio autoral, que puede explicar una puntuación no demasiado alta entre los votantes de IMDb, a pesar del indudable mérito de la obra. Yo soy un poco de la misma opinión con una nota muy alta en la realización, sólo sería recomendable para un grupo de espectadores partidario y dispuesto a aceptar este tipo de producciones.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Look Back (2024)

Cine

Look Back (2024; 55/20241110)

Volvía el domingo pasado de pasar el día en el valle de Nocito, cansado, pero no exceso, y me planteé que ver en la televisión mientras cenaba algo, antes de irme a dormir. No es que tuviera muchas prisas. El lunes me cogí un día de fiesta. Pero bueno… y recordé que un par de días antes había leído un comentario sobre un estreno en Amazon Prime Video, una película de animación, que en alguna página decían que tenía su interés. Y así me encontré con este mediometraje de estreno dirigido por Kiyotaka Oshiyama. Y resultó ser una sorpresa, muy agradable, que todavía está creciendo en mi recuerdo.

Basada en un manga, un relato gráfico autoconclusivo, no una serie, nos cuenta la historia de dos chicas que, siendo escolares de primaria, comienzan a dibujar tiras cómicas para el boletín escolar. Una de ellas, Fujino, asiste a clase normalmente, lleva una vida aparentemente normal, aunque muy entregada a su afición, dibujar manga. La otra, Kyōmoto, tiene fobia social y estudia desde casa. Nadie la conoce. Y durante un par de años, Fujino competirá contra la desconocida, al reconocer su mayor calidad, hasta que se verá tentada a abandonar. Al final de la primaria, el profesor le encarga llevar el certificado de estudios a Kyōmoto, y así se conocerán. Para su sorpresa, Kyōmoto no la ve como una rival ni nada de esto, sino como una inspiración. Y deciden colaborar. Publican en su adolescencia trabajos conjuntos. Pero al llegar a la época universitaria, mientras Fujino pasa de estudiar y decide trabajar directamente como mangaka, con éxito, Kyōmoto decide estudiar bellas artes, tomarse un tiempo, aprender y madurar… hasta que sucede una tragedia.

Es difícil hacer el comentario de la película sin destripar la trama. Y creo que una parte de la salsa de la historia es la sorpresa de cómo evoluciona la trama cuando llega la tragedia que he mencionado. Cuando la película rompe con ingenio y habilidad con la continuidad en el espacio y en el tiempo. Como juega con el «y si hubiera hecho esto otro…» y cómo nos ayuda a profundizar en cada una de las dos protagonistas. Una historia de superación, amistad y reafirmación personal, que al mismo tiempo nos muestra el difícil, exigente y sacrificado trabajo de mangaka, al mismo que sitúa en el centro de la historia a la persona por encima de la circunstancia.

Siendo un medio metraje, 58 minutos de duración oficial, es fácil de entender por qué no ha llegado a las pantallas de las salas de cines y se ha estrenado directamente en plataformas de contenidos en línea. Pero muy posiblemente es la mejor película de animación que he visto este año. Bien hecha, sin alharacas, pero con profundidad y corazón, apta para todos los públicos, es decir, apta también para el público adulto. Si tenéis acceso a Prime Video os la recomiendo. Incluso si no os va la animación habitualmente. Igual encontráis un motivo para cambiar de opinión. Aunque los «adultos» son muy cabezones en estas cosas, cuando dicen que «estas cosas» no van con ellos.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****

[TV] Cosas de series; los romances de instituto son para el verano

Televisión

Hoy traigo una nueva entrada sobre las series de animación japonesa que se han estado emitiendo durante la temporada de verano. La animación japonesa suele distribuir sus series en temporadas trimestrales, con entre 10 y 13 episodios, por lo que hay cuatro temporadas anuales. Algunas series tienen más episodios y abarcan más de una temporada. He empezado a seguir estas temporadas estacionales desde principio de año, con ayuda para elegir las series, pero dejando abiertas las puertas a todos los géneros, para mejor entender el fenómeno. Y lo que observé es que en verano fueron frecuentes las comedias/dramas románticas entre adolescentes de instituto. Terminé tres, que me parecieron curiosas por algún motivo, aunque una de ellas, al final, me pareció prescindible. Todas inspiradas por series de manga o de novelas ligeras.

La acción de la última de las series que comento hoy está localiza en Gifu, ciudad que visité, y en la que nos alejamos varias noches, en nuestro último viaje a Japón del mes de mayo. Y son perfectamente reconocibles en la serie algunos de los paisajes urbanos por los que nos movimos. Es notable la atención al detalle de los animadores nipones.

.

Esta es Koi wa Futago de Warikirenai [恋は双子で割り切れない, el amor no se puede dividir por dos gemelas], en inglés Love is indivisible by twins la historia de un chico y dos chicas, estas hermanas mellizas, que son amigos desde la infancia. Pero al llegar a la adolescencia comienzan los sentimientos confusos y mezclados, algo más que amistad, y se establece una competencia entre las dos hermanas, muy diferentes en carácter, por conquistar al chico… que no se decide. Prometía mucho, pero al final ha sido regular, con un tramo final casi lamentable. La flojera de la serie se nota hasta en la puntuación de los votantes en IMDb.

Pero las dos siguientes sí que están muy bien. En tono de comedia está Make Hiroin ga Ōsugiru! [負けヒロインが多すぎる!, demasiadas heroínas perdedoras ], en inglés Too many losing heroines!. Esta no va de amores, sino de desamores. Un alumno de instituto que pretende pasar desapercibido en su etapa escolar, acaba relacionándose con un grupito de tres chicas, compañeras del insitituto que tienen una cosa en común. Las tres han sido rechazadas por los chicos que les gustaban por un motivo u otro. Son las heroínas perdedoras. El caso es que establecen una dinámica muy divertida, a veces con tonos de screwball comedy, con unos guiones dinámicos y excelentes diálogos, que hacen palidecer a las comedias románticas de Hollywood. Y que probablemente resulten en situaciones mucho más realistas, a pesar de las apariencias, que muchas otras comedias o dramas románticos. Es muy divertida. No es infrecuente encontrar su título acortado como Makeine. Muy bien valorada por los aficionados a la animación japonesa.

Y la que me ha parecido más entretenida, con un tono más de drama, pero sin renunciar al humor, a sido Shōshimin Series [小市民〉シリーズ, la serie de los ciudadanos corrientes], una serie protagonizada por dos alumnos de último curso del equivalente japonés a la ESO, y que aúna la relación entre ambos, chico y chica, con una tensión romántica no resuelta, con una serie de misterios detectivescos que han de resolver. Que resuelven metiéndose en líos, aunque ambos se han hecho el propósito de pasar desapercibidos, de convertirse en ciudadanos corrientes y molientes sin nada en particular. Pero su inteligencia y su capacidad para meterse en líos harán fracasar el propósito. Está anunciada ya una segunda temporada. No está tan bien valorada por los aficionados, pero yo considero que es original y muy entretenida, con unos personajes bien definidos e interesantes. Especialmente la chiqueta. Supongo que querrán darles la oportunidad de resolver esa tensión romántica que está ahí… con nuevos misterios.

[TV/Libros] «Dededede Destruction»… en serie de televisión o de manga

Literatura, Televisión

A finales de septiembre terminó la temporada de verano de las series de animación japonesas. Esto va por trimestres, con temporadas de doce o trece episodios, aproximadamente, uno por semana, aunque algunas se prolonguen durante dos trimestres. O alguna comience a mitad de temporada y termine al final de la siguiente, como la que comentaré hoy. Ya comenté alguna de ellas, de las que terminaron antes. Y me quedan unas cuantas para ir comentando con el tiempo. Pero lo que sí que puedo decir es que hecho de menos la estupenda temporada de invierno, la del primer trimestre del año, en la que hubo algunas series realmente muy buenas. Ha habido muchas cositas muy entretenidas, majas, desde entonces,… pero nada como aquellas. Salvo quizá… la que comento hoy. Que sin embargo no parece haber tenido el impacto buscado en el público.

Shinjuku - Tokio, Japón

La serie en cuestión es Dead Dead Demon’s Dededede Destruction [デッドデッドデーモンズデデデデデストラクション], con el título original en «inglés». El que se atreva que lo traduzca; para entenderlo hay que ver la serie estando muy muy atento o, mejor todavía, leer el manga. El manga me lo han dejado. Y en el momento en el que escribo esto voy por la mitad; seis de los doce tankōbon (単行本) de los que consta. Así que mi comentario de hoy se centrará en la historia tal y como se cuenta en la serie de televisión. Que en lo que entiendo hasta el momento es muy fiel al manga. Aunque en lo que entiendo hasta el momento, siendo los dos muy muy buenos, el manga es superior. Pero eso ya lo comentaré en su momento.

¿A qué género pertenece la serie? ¿A la ciencia ficción? Al fin y al cabo, trata de lo que sucede cuando llega una «invasión» extraterrestre a la Tierra. Exactamente, a Tokio. O, ¿son recuentos de la vida cotidiana de sus protagonistas, las dos adolescentes Ōran Nakagawa, alias Ontan, y Kadode Koyama? Tal vez, si lo miramos de otra forma, es un canto a la amistad entre las dos protagonistas y las gentes que les rodean. ¿Una historia de amor encubierta… o no tan encubierta? O, quizá, todo esto es el envoltorio de una dura sátira contra los modos y las trazas de los seres humanos, de los políticos, de las empresas… de la civilización humana en general. En cualquier caso, lo que sabemos desde el episodio 0, es que un «buen» día, tras varios de años con una gigantesca nave alienígena de cinco kilómetros de diámetro flotando sobre Tokio… el apocalipsis llega. Y a continuación vienen diecisiete episodios más para contarnos como sucede la cosa.

Shibuya - Tokio, Japón

Me dicen que el autor del manga, Inio Asano, es un pesimista de mucho cuidado. Bueno… ya comentaré más despacio la cuestión cuando comente el manga. Lo que sí diré es que este es un ejemplo claro de por qué no hay que dar por supuestas ciertas cosas en el mundo de la animación japonesa. Con adolescentes con protagonistas, daría la impresión de que es el típico ejemplo de animación para un demográfico muy determinado. Pues bien, los temas que trata la serie son muy muy muy muy adultos, desde muchos puntos de vista. Eso sí, están tratados para «todos los públicos», para que los entiendan los adultos, los adolescentes, o quien sea. Realmente, muy recomendable.

Akihabara - Tokio, Japón

[Cine] Hokkyoku Hyakkaten no Konsheruju-san [北極百貨店のコンシェルジュさん] (The Concierge) (2023)

Cine

Hokkyoku Hyakkaten no Konsheruju-san [北極百貨店のコンシェルジュさん] (2023; 49/20240928)

Antes de irme de viaje a Singapur dejé pendientes de comentario dos películas de estreno. Curiosamente, de ninguna de las dos teníamos expectativas altas, y curiosamente las dos nos aportaron cosas. Y en concreto, la película de animación japonesa que nos ocupa hoy nos gustó bastante más de lo que pensábamos, ha ido creciendo en la memoria, y en estos momentos mi opinión es que está francamente infravalorada.

Gifu - Japón

Dirigida por Yoshimi Itazu, está basada en el manga del mismo título. El título original en japonés se traduce como La conserje de los Grandes Almacenes del Polo Norte. Y nos habla de las peripecias de una nueva empleada de estos grandes almacenes, cuya inspiración clara son los primeros grandes almacenes parisinos del siglo XIX, de los que por ejemplo nos hablaba Zola en Au bonheur des dames, una novela que también trata de una joven que entra a trabajar en los grandes almacenes que dan nombre a la novela. Pero la historia de esta película se aparta pronto del naturalismo del escritor francés, y entra de lleno en el ámbito de la fantasía. Los clientes de estos grandes almacenes son animales… animales extinguidos principalmente. Muy torpe al principio, la bondad natural de Akino, la protagonista, la hará desvivirse por atender las necesidades de los clientes, y orientarlos hacia aquellas secciones del establecimiento que más les convienen

Película de muy buen rollo, en la que es muy fácil coger cariño a la protagonista, esa joven un tanto atolondrada de gran corazón, que acabará siendo querida por todos, compañeros y clientes. Pero las peripecias de la joven es un macguffin para trasladar los riesgos que la vida salvaje tiene ante la acción depredadora, invasiva y modificadora de los ecosistemas del ser humano. Durante buena parte de la historia de forma inconsciente, pero hoy en día de forma egoísta, codiciosa, y al mismo tiempo previsible. Con una animación totalmente basada en el manga de origen, de líneas claras, sencillas, pero muy expresivas, es una película que nos enganchó, y que como ya he dicho, en mi caso, ha ido creciendo en el recuerdo.

Gifu - Japón

Por todo lo anterior, la encuentro muy recomendable. No obstante, está pasando relativamente desapercibida. Y quizá por la ausencia de espectacularidad en su planteamiento o en sus aventuras, está injustamente infravalorada por el público. Aunque el material de origen, el manga, fue muy apreciado y premiado en su momento, lo que debió influir para proceder a la adaptación a largometraje de animación. Que también goza de cierto aprecio por la crítica y por los festivales dedicados al género.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ****

Gifu - Japón

[TV] Cosas de series; cosecha de verano de animación japonesa

Televisión

Llevaba unas cuantas semanas sin comentar nada de animación. Pero tenía muchas series en marcha, muchas de ellas viendo los episodios semana a semana. Y en pocos días se han acumulado varias para comentar. Hoy iré con tres. Bueno… un largometraje, o episodio especial de una serie, y dos series que han sido novedad durante este verano de 2024, con distinta fortuna.

En primer lugar, vamos con SPYxFAMILY CODE: White, un episodio especial de dos horas de una de mis series favoritas de la actualidad, producida para su distribución inicial en salas de cine. Llegó a Zaragoza a principios de verano. Y estuvo bastantes semanas en exhibición en versión original, especialmente en las matinales de los fines de semana. Pero estas producciones pensadas para rentabilizar más las series mediante el cobro de entradas, además de las cuotas de suscripción a las plataformas de contenido… pues, no sé… mis experiencias hasta ahora han sido regulares. Quizá por una de ellas dejé de seguir viendo Kimetsu no yaiba. Por eso y alguna cosa más. El caso es que decidí esperar hasta que estuviese disponible en alguna plataforma.

Spy x Family está inspirada claramente por las Alemanias de la Guerra Fría, por lo que nos trasladaremos a Berlín fotográficamente. En la serie… Berlint.

.

He de decir que el esquema que sigue la serie de televisión me gusta. La mayor parte de los episodios van más de las peripecias familiares cotidianas de esta «falsa» pero simpática familia de espías, asesinas y telépatas, que de aventuras de espionaje y similares. Eso sí cuando meten un ciclo aventurero, como el del crucero, también es muy divertida. Suelen ser episodios muy dinámicos y muy ingeniosos. Dos horas con un único arco argumental sin embargo… puede no cuadrar tan bien. En este caso, la familia se desplaza en unas vacaciones para aprender a preparar un plato de cocina por los deberes escolares de Anya,… y acaban metidos en evitar una conspiración militar que pone en peligro la paz del mundo. Acabé pasándomelo muy bien. Y además, mi personaje favorito, Yor Forger alias Ibara Hime (La princesa de espinas) tiene más protagonismo aventurero que de costumbre. Pero el ritmo es más irregular. De todas formas, sigue siendo una serie que, en cualquier formato, es muy divertida.

Entrando ya en las novedades del verano, la primera que voy a comentar ha sido una de las que más éxito ha cosechado. He de decir que tengo una «experta» que ha crecido viendo anime que me va sugiriendo series de estreno, y yo le hago caso o no, pero en general, acierta. A mí me cuesta elegir, porque no he crecido viendo anime y no sé elegir por las apariencias. La serie tiene una título larguísimo; Tokidoki bosotto roshiago de dereru tonari no Ārya-san (時々ボソッとロシア語でデレる隣のアーリャさん, Mi compañera Alya a veces susurra en ruso). En inglés la podéis encontrar como Alya sometimes hides her feelings in russian. Es un romance adolescente en el que a un chico de bachiller, muy pasota, le gusta una compañera de clase que tiene un padre ruso, y que es guapa y admirada por todos. Y viceversa… con la peculiaridad de que Alya, de vez en cuando le suelta una declaración de amor o algo parecido en ruso al chaval. Lo que no sabe Alya es… que el chico entiende el ruso. Y a partir de ahí enredos de institutos. Obviamente no pertenezco a su público diana, pero reconozco que la serie tiene unos guiones muy divertidos, con diálogos y situaciones ingeniosos, que dejan en ridículo a la mayor parte de las comedias románticas que nos llegan en estos momentos desde Hollywood. Como el título es tan largo, los aficionados la denominan Roshidere (ロシデレ). No sé para que ponen títulos tan largos, si luego los japoneses acortan todo lo que le resulta muy largo. Probablemente habrá segunda temporada.

La siguiente también es un romance adolescente, en tono de drama amable más que de comedia, y se titula Gimai seikatsu (義妹生活, viviendo con mi hermanastra). Dos jóvenes de instituto se encuentra de repente con que el padre de él y la madre de ella se casan y se convierten en hermanastros. Empiezan a convivir en la misma casa y a asistir al mismo instituto. El es un joven afable y estudioso, bien considerado por sus compañeros. Ella es muy hermosa, y su estilo muy liberal, levanta rumores injustificados al principio. Entre ellos hacen un pacto de convivencia, aunque se consideran extraños, y eso de ser como hermanos no les cuadra. Más cuando poco a poco, el pacto de convivencia (y conveniencia) da paso a una confianza genuina, y a sentimientos que no son propios de hermanos. No está mal… pero creo que le falta algo de enjundia. El final es indeterminado, aunque vale como final. Desconozco si habrá segunda temporada.

A mi «experta» asesora le han gustado las dos, especialmente la segunda, pero yo me he divertido con la primera, y la segunda la seguí para poder comentar con mi «experta» asesora. Es una experiencia curiosa ver estas series, que están bien hechas, que están bien planteadas y escrita, pero tan dirigidas a un público concreto que hace que yo me convierta en un bicho raro por verlas.

[TV] Cosas de series; curiosidades en anime japonés

Televisión

Tal como me planteo últimamente las series de animación, todos los días encajo algún episodios de 20-25 minutos en torno a la hora de la cena, pero hasta finales de septiembre no acumularé comentarios de temporadas terminadas. No obstante, hay un par de series en Netflix, de las que estrenan todos los episodios a la vez, no semana a semana, que terminé de ver recientemente. Entran más en el ámbito de la curiosidad. A mí, la animación siempre me ha gustado. Pero los temas, los argumentos y los planteamientos siempre están muy orientados a grupos demográficos muy concretos, por lo que realmente no soy el público objetivo de estas series. Pero siempre me gusta ver cómo se realizan y lo que pueden dar de sí.

T · P Bon [T・Pぼん], que viene de Time Patrol Bon, patrullero del tiempo Bon, es una serie con un sabor añejo. Es una adaptación a serie de animación de un manga que se publicó originalmente entre 1978 y 1986. Y que ya debió recibir alguna adaptación a la animación televisiva en algún momento. Por lo tanto, el aspecto de los personajes tiene ese aspecto antiguo, ya que se ha conservado el diseño de personajes y vestuario. Y cierta ingenuidad en su planteamiento, que no impide que la serie entre en ciertas situaciones violentas y crueles. Esas mezclas extrañas que hacen los japoneses en las que con unas personajes de aspecto infantilizado no dejan de reconocer la crueldad del mundo. El planteamiento es que existe una organización transtemporal encargada de vigilar que no se produzcan alteraciones graves en el continuo espaciotemporal, y en la historia. Pero tiene una sección en la que sus agentes intentan salvar la vida de personas a lo largo de las épocas, siempre y cuando esta acción no altere la línea del tiempo. Son dos temporadas de 12 episodios emitidas en Netflix, que se han estrenado muy seguidas. La primera en mayo de este año, y la segunda en julio. Casi da la sensación de ser una única temporada de 24 episodios dividida en dos partes.

El protagonista es un estudiante adolescente, Bon Namihira, que por una serie de causas y azares se convierte en patrullero del tiempo. En los primeros doce episodios es un aprendiz, y trabaja con una agente más veterana, inteligente decidida, que es quien realmente resuelve las situaciones. En los siguientes doce episodios, ya es un patrullero con plenas competencias, pero acepta como aprendiza a una compañera escolar, viva, muy despierta y animada. Y siguiendo la tónica, es la aprendiza la que realimente resuelve las situaciones. La serie tiene una intención docente, al estilo de las series de antaño, y en cada episodio ofrece un aprendizaje sobre las distintas culturas de la humanidad. Pero no esconde los aspectos más complejos y crueles. Las matanzas, las desgracias, las enfermedades. De vez en cuando ofrece alguna trama de temas internos de la organización intertemporal. Obviamente, parece dirigida para niños mayores o adolescentes jovencitos, pero ya digo que en ocasiones sus temas parecen más adultos. Es curiosa. No está mal. Aunque su diseño de personajes y escenarios resulte a veces viejuno.

Netflix ha estrenado también una tercera temporada de Kimi ni todoke [君に届け, entregado a tí], serie que se conoce en inglés como From me to you, y en castellano como Llegando a ti. También es adaptación de un manga muy popular en su país de origen que ha recibido adaptaciones de todo tipo, no sólo animación, también películas y series de acción real. Sus dos primeras temporadas, emitidas originalmente entre 2009 y 2011, están disponibles en Netflix, las vi en su momento. Como una curiosidad simpática. El romance y las relaciones de amistad de una chica de instituto muy tímida, que se parece a un personaje cinematográfico de películas de terror. Netflix ya hizo también una adaptación a acción real que estrenó el año pasado, y que ya en su primer episodio me pareció indigerible. Y ahora ha estrenado esta tercera temporada con un formato distinto. En lugar de los 12 o 25 episodios de 25 minutos de duración que tuvieron las dos temporadas anteriores, tenemos cinco episodios con el doble de duración, aproximación, más un resumen de temporadas anteriores de 15 minutos de duración.

En esencia, a lo que se dedica esta tercera temporada es a ir cerrando tramas, especialmente tramas románticas, que más o menos estaban abiertas, o estaban insinuadas, en las temporadas anteriores. No sólo de la protagonista y su noviete, sino de las dos buenas amigas que hizo en su momento, y que arrastran su propios problemas a pesar de tener caracteres incomparablemente más decididos y proactivos. Por curiosidad vi esta breve temporada y la encontré desigual. En general, el tono de la realización es bastante cargante, extremadamente cursi en ocasiones. Pero hay episodios casi indigeribles, mientras que otros son entretenidos. En general, todos los desarrollo referidos a la trama principal, la de la protagonista, son repetitivos y relativamente aburridos, mientras que los relacionados con sus amigas son mucho más interesante, maduros y potencialmente interesantes. Aunque nunca desarrollan todo su potencial, por esa cursilería de fondo de la serie. En fin. Como he dicho desde el principio, una curiosidad más que otra cosa.

[TV] Cosas de series; el anime japonés como «guilty pleasure»

Televisión

Hoy voy con algunas de las series de la temporada de primavera de animación japonesa. Con algunas series que se encuadran dentro de los placeres inconfesables o guilty pleasures (placeres culpables) como los llaman los aficionados a los anglicismos. Series que no debería dedicar tiempo a ver, porque no son para mí, o tienen problemas serios en su concepción y desarrollo, pero que a pesar de todo me lo paso bien viéndolas.

Hananoi-kun to Koi no Yamai 花野井くんと恋の病 (traducción, Hananoi-kun y el mal de amores) es un romance de instituto destinado fundamentalmente al público femenino adolescente. Al principio la empecé a ver porque los dos primeros episodios me parecieron curiosos. Pero luego se volvió bastante monótona en su desarrollo; la jovencita que no entiende porque un chico tan guapo y atento se interesa por ella… y tal. Una serie de clichés frecuentes en la ficción adolescente japonesa a los que no suelo prestar atención. Pero tampoco supe desengancharme y acabé viendo la temporada completa. Pero no es nada recomendable salvo para su público diana.

Astro Note es una serie que roza el absurdo o la parodia. Y quizá ese es el motivo por el que me la he visto entera. Por su capacidad paródica, aunque creo que no es la intención de sus creadores ser paródicos. Un romance entre un cocinero en paro con la joven que regenta una pensión… pero que es una extraterrestre, princesa de un lejano planeta, con un perro que no es un perro, y con una casa que en realidad es una nave espacial. Y en la pensión una serie de extraños personajes, un pastiche de gentes que parecen extraídos de otras series. Pero tiene momentos de diversión. Tampoco es especialmente recomendable, salvo como guilty pleasure.

Y finalmente la segunda, o tercera, temporada de Konosuba. El título completo es Kono Subarashii Sekai ni Shukufuku wo! この素晴らしい世界に爆焔を!(Una bendición para este maravilloso mundo) y es un isekai, género fantástico en el que una persona del mundo normal, corriente y moliente es trasladada a un mundo alternativo de fantasía y magia. Pero como ya comenté en el pasado, esta serie tiene dosis enormes de parodia desvergonzada, con un fan service no excesivamente extremo, pero que sitúa su público diana claramente en los adolescentes masculinos, y en el que los aventureros son más bien catastróficos independientemente de que triunfen (o no) en sus misiones. Ya he perdido la cuenta de las veces que el protagonista ha muerto y ha sido resucitado. Es decir, altamente tramposa en sus recursos argumentales. Pero es muy divertida. Sobre si es la segunda o la tercera temporada… parece que oficialmente la consideran tercera, aunque es continuación directa de la primera, siendo la segunda una precuela centrada en una protagonista distinta. Esta sí que tiene calidad de factura y guiones, pero es una desvergüenza que hace que sea también un guilty pleasure en el fondo.

[Cine] Yaneura no Rajā 屋根裏のラジャー [El imaginario] (2024)

Cine

Yaneura no Rajā [屋根裏のラジャー] (2024; 32/202400711)

Segundo largometraje de Studio Ponoc, dirigido por en esta ocasión por Yoshiyuki Momose. Recordemos que hace unos años, Studio Ghibli anunció que dejaba de producir películas, aunque luego no cumplió su propósito; véase el último Oscar a la mejor película de animación. Ponoc fue fundado por uno de los productores principales de Ghibli con el fin de continuar la producción de películas de animación, llevándose consigo a algunos animadores de la prestigiosa factoría de animación japonesa. Por lo que cuando estrenó su primer largometraje, hubo mucha expectación. El resultado no tuvo la repercusión que se esperaba. Posteriormente, para Netflix, estreno una antología de cortos, simpática, a modo de ejercicio de estilo… pero poco más. Así que llega a nosotros este segundo largometraje que, fuera de Japón, distribuye y exhibe Netflix a través de su plataforma en línea.

La película está basada en una novela infantil, con el mismo título que la película ha recibido en inglés, y que se ha traducido literalmente en castellano, El imaginario. El título de la película en japonés significa Rudger en el ático. Y, en un ambiente muy británico, y de ahí las fotografías acompañantes, Rudger es el protagonista de la película, un niño imaginario, que surge de la mente de una niña, Amanda, que vive con su madre, viuda reciente. Pero una amenaza surge de repente, cuando un extraño ser, acompañado de una extraña y siniestra joven, aparece con la intención de merendarse a Rudger. Tras un accidente de tráfico que deja inconsciente a Amanda, comienza una carrera contra reloj para evitar a los malos, y para salvar a la niña… ¿y a Rudger?

Bella película, con fotogramas dibujados a mano, al más puro estilo Ghibli, y que muestra la potencialidad de esta cada vez menos nueva productora que no acaba de despegar. Pero en esta ocasión pega más fuerte. Porque consigue el acuerdo de la crítica, en menos medida el del público, sobre el hecho de que estamos ante una película interesante no carente de valores. Con una muy buena factura, presenta un guion con buen ritmo y con la acción bien dosificada, que sin duda entretiene, aunque va muy dirigido a los más pequeños de la casa. No obstante, sus temas, que incluyen el duelo, el valor de la imaginación, la infancia, la solidaridad, e incluso el sacrificio altruista, permite que pueda ser vista sin problemas por los adultos acompañantes de estos niños.

Reconozco que cuando me puse con ella este miércoles pasado después de cenar, no las tenía mucho conmigo después de las experiencias previas. Parecía que lo de Studio Ponoc era un querer y no poder. Pero lo cierto es que me pareció muy entretenida. creo que merece la pena que se le dé una oportunidad. Quizá no sea el pelotazo que sirva para poner definitivamente en el candelero a la productora. Pero bueno, pasito a pasito, si van encadenando producciones majas poco a poco, quizá suban también poco a poco el nivel de sus películas.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[TV] Cosas de series; entre la fantasía y la ciencia ficción según la animación japonesa

Televisión

Me quedaban dos series por comentar del primer trimestre de anime de 2024. No tan brillantes ni mucho menos como las que comenté hace unas semanas. Pero al menos entretenidas. Y nos sirve para comentar la visión de los animadores nipones de algunos de los diversos géneros a los que se dedican. A veces con numerosos elementos predecibles. Otras… más originales.

Majo to yajū [魔女と野獣, la bruja y la bestia], en inglés, literalmente, The witch and the beast, es la típica adaptación de un serie de manga que se mueve en el terreno del fantástico. Presuntamente en el del terror, pero más bien funciona como una de aventuras entre buenos y malos. En un mundo ficticio donde existe la magia y los seres sobrenaturales, ambientado como la Inglaterra a caballo entre el siglo XIX y el XX, una curiosa pareja formada por un ser bestial atrapado en un cuerpo femenino y un mago que acarrea consigo a cuestas un ataud van por el mundo cazando brujas, buscando la que embrujó al ser bestial, de aspecto muy poco bestial. No voy a decir que me haya entusiasmado siempre el periplo de esta pareja, pero tiene algunos momentos conseguidos. Yo creo que le falta algo para terminar de atrapar. Quizá demasiado convencional en determinados aspectos. Si hay futuras temporadas, no tengo nada claro que me vaya a enganchar a ellas. He probado, he visto… y ya está.

Una de las series tiene en sus primeros episodios unas entretenidas aventuras ferroviarias… así que unas fotos de ferrocarriles nipones.

Metallic rouge (en inglés en el original) es una serie de ciencia ficción que va claramente de más a menos. Desgraciadamente, demasiado a menos. En un futuro más o menos cercano o lejano, el ser humano a colonizado ya algunos planetas del Sistema Solar, y ha entrado en conflicto con alguna raza extraterrestre. Estamos en una tregua. Uno de los elementos para luchar contra los extraterrestres es una raza de humanoides sintéticos, que llevan incorporadas, mira tú por donde, las leyes de la robótica de Isaac Asimov. En ese ambiente, tenemos a una androide en una misión en el planeta Marte, acompañada de una joven, donde debe acabar con una humanoide que por algún motivo es hostil al gobierno. La cosa empieza bien. En un Marte que quiere recordar, a veces, al de Cowboy Bebop, tenemos una aventura entretenida entre estas dos chicas y una fauna diversa de gentes de moral siempre dudosa. La cosa empieza a enredarse cuando resulte que alguno androides se convierten en unas especies de grandes robots que disparan muchos tiros, y lo que parecían unas aventuras simpáticas por Marte, se complica en una trama sobre conflictos entre humanos y humanoides, pero mal llevada, engorrosa, y que resuelven de forma poco sutil. Esta es prácticamente seguro que no la seguiré viendo. Esta es la típica que parte de ideas interesantes, aunque no originales, y que pretende darle originalidad a través de tramas enrevesadas y espectacularidad pirotécnica llevada al extremo.

En fin… que en esta ocasión, no hay mucho que recomendar. El problema de ver estrenos,… que no tienes referencias para elegir. Tienes que arriesgar.