[Cine] Wuthering Heights (2011)

Cine

Wuthering Heights (2011), 2 de julio de 2012.

Esta película fue vista en versión original subtitulada en castellano, por lo que conservo su título original. En las carteleras españolas puede ser vista también doblada bajo el título de Cumbres borrascosas (siempre me ha parecido que lo de «cumbres» es un poco pretencioso en la traducción de esta obra; se refiere a los altos en los páramos o los cerros del norte de Inglaterra más que a las cimas de montañas que es en lo que normalmente piensas cuando oyes la palabra «cumbre»).

Enésima adaptación de la obra de Emily Brontë, única novela que escribió y que le ha dado fama mundial. La pobre murió a los 30 años de tuberculosis, mostrando su total implicación con el romanticismo de la época y con el destino de los personajes de las novelas de moda en ese momento. Así que la pregunta no puede ser otra que qué puede aportar de nuevo la versión de la directora británica Andrea Arnold. Una versión que se ha colado de rondón en la cartelera zaragozana, ya que en España se estrenó a finales de marzo, sin que lo hiciera por estos lares, y no ha venido anunciada en ninguno de los boletines a lo que estoy suscrito como estreno en la ciudad. El caso es que ayer me fijé que estaba programada en versión original en los Aragonia, y allá que me fui. Después de la interesante Jane Eyre de Fukunaga, el otro gran clásico de las Brontë, tenía ganas de ver este filme.

Para quienes no conozcan el argumento porque no hayan leído la novela, muy probablamente, yo no la he leído, me dan miedo estos voluminosos volúmenes, o hayan visto alguna versión anterior, yo me he chupado un par, nos cuenta la historia de los amores de Cathy (Shannon Beer adolescente; Kaya Scodelario adulta)Heathcliff (Solomon Glave adolescente; James Howson adulto)Heathcliff es un niño que es encontrado sin hogar por Mr. Earnshaw (Paul Hilton) en las calles de la ciudad y al que adopta. El niño es rechazado por casi todos los demás de la familia que vive en la granja Wuthering Heights en los páramos del norte de Inglaterra. Salvo por la hija menor, Cathy, consentida por su padre y algo asilvestrada, que primero lo acogerá como un hermano, pero conforme pase el tiempo desarrollará sentimientos más profundos por el chaval, que también cae perdidamente enamorado de la moza. Pero la muerte del patrón hará que el hijo mayor, Hindley (Lee Shaw) tome las riendas de la granja y trate a Heathcliff como un sirviente de bajo nivel. La llegada de unos nuevos vecinos, los Linton, complicará las cosas ya que el hijo de estos Edgar (Jonny Powell adolescente; James Northcote adulto) se interesará por Cathy quien acabará comprometiéndose con él, por motivos que Heathcliff no entenderá, provocando su huída. Sólo para volver pocos años después convertido en un hombre de fortuna, que nunca se nos explica de donde sale. Y a partir el dramón está servido.

En la novela, se narran las desdichas de dos generaciones. La de los personajes que he comentado y las de sus hijos. Pero las adaptaciones cinematográficas, salvo alguna excepción, ignoran esta segunda parte, como es el caso que nos ocupa.

Algunas cosas son notables en la adaptación de la directora británica.

La primera que te sorprende es cuando ver en la pantalla que la proyección abarca el escueto formato académico. Para que nos entendamos, lejos de los formatos alargados o panorámicos habituales, la película está filmada en un formato similar al de las televisiones antiguas, 1,33:1. Es cierto que la premiada The Artist también estaba así, pero es que aquella simulaba una película de época. Esta no. Es una decisión buscada. Y he de decir que funciona bastante bien. Más teniendo en cuenta que la película se centra mucho en los paisajes y en los fenómenos atmosféricos que rodean a los protagonistas, por lo que se muestra como una decisión arriesgada. Para los aficionados a la fotografía, la película es muy recomendable, por el manejo de la luz y de la composición. Meritorio trabajo en la dirección de fotografía de Robbie Ryan.

La segunda es que el protagonista, Heathcliff, por primera vez es representado por actores negros. En la novela es descrito como de piel oscura, pero hasta ahora se le había representado más como alguien próximo a la etnia romaní, que a otra cosa. La cosa no funciona mal, sirve para dar actualidad a la historia, con los racismos y xenofobias que permanecen latentes en las sociedades europeas, especialmente ante la inmigración de los últimos años de personas de África, muchas de ellas en situación irregular.

La tercera es que los actores y actrices tienen edades y aspectos similares a los que se describen en el libro. Tradicionalmente, estaban representados por intérpretes de más edad que lo que correspondía a los caracteres de la novela.

Por todo ello, de entrada ya la película te engancha y te interesa. Y durante la primera parte de la historia, mientras los dos protagonistas pasan de la niñez a la adolescencia y se enamoran, la cosa funciona bastante bien. Sin embargo, cuando se hace la transición a la edad adulta (adultos que no debemos olvidar apenas rondan los veinte años), la historia se atasca un poco. Se hace repetitiva y un poco pesada. No acaba dejándote el buen sabor de boca que vaticinabas.

Las interpretaciones son buenas en general. Algo que puedes esperar de una producción británica. Sin embargo, aquí también, funcionan mejor las versiones adolescentes de los protagonistas que las adultas. En el caso de quienes encarnan a Heathcliff, se trata de actores noveles en pantalla grande, de los cuales creo que la mejor interpretación corresponde al más joven. Para las Cathy, la jovencita es nueva y lo hace realmente bien, con ese aspecto indómito de campesina que va por libre, mientras que Kaya Scodelario es una actriz emergente que ha alcanzado cierta fama ya por sus intervenciones televisivas y alguna incursión cinematográfica. Recientemente la pude ver en un par de episodios de la serie True Love de la que os hablé hace poco. También hace un papel muy convincente. Sin embargo, es difícil ver en la flacucha y algo estirada Scodelario la misma Cathy que la rechonchilla y asilvestrada Shannon Beer. Supones que el carácter ha evolucionado pero no acabo de verlas como la misma persona.

Por ir terminando, una película que no deja de ser interesante. Desde luego lo es en lo que se refiere a la puesta en escena y a los aspectos visuales. Y desde luego, a pesar de lo trillado del tema, la directora sabe aportar nuevos puntos de vista y nuevos matices a una historia realmente compleja. Pero ya he dicho que la historia no se desarrolla con igual fluidez durante todo el filme haciéndose algo aburridilla en su tercio final. Nada recomendable para los aficionados palomiteros, no acostumbrados a usar la materia gris cuando van al cine, para el resto puede ser una opción más que razonable en esta cartelera tan afectada por el verano y por las eurocopas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **/*** (la cosa está así, así; aunque me decanto más por las tres estrellas tampoco quiero engañar a nadie sobre lo que se puede encontrar)

A falta de imágenes del norte de Inglaterra, el valle del Baztán bajo las nubes funcionará como «cumbres borrascosas» más próximas.

[Cine] Ellas (2011)

Cine

Ellas (Elles, 2011), 25 de junio de 2012

Ante una cartelera veraniega en la que es difícil decantarse por un título u otro, la presencia de Juliette Binoche en el reparto puede ser casi decisiva. Si además nos anuncian que trata un complicado, el de la prostitución entre jóvenes universitarias, y que pretende dar una visión amplia y profunda del tema, lejos de los tópico,… pues nada, arriesgamos con esta producción franco-polaca.

Dirigida por la polaca Malgorska Szumowska, nos cuenta como Anne (Binoche) es una periodista de una revista femenina que se encuentra redactando un artículo de fondo sobre la prostitución entre las estudiantes universitarias parisinas. Y así conviviremos con ella durante 24 horas, en las que iremos alternando retazos de su vida cotidiana como profesional, esposa y madre, con los problemas que ello conlleva, y mediante flashbacks conoceremos la historia de dos jóvenes universitarias a las que ha entrevistado, y que además de estudio obtienen sus ingresos prostituyéndose. Una de ellas es una francesa, Lola/Charlotte (Anaïs Demoustier), de clase media-baja, que busca alcanzar un nivel socioeconómico superior con el dinero que consigue mediante la prostitución. La otra es Alicja (Joanna Kulig), una estudiante polaca, para la que las cosas resultan muy difíciles, tanto por su origen como por su nivel económico, como por los abusos a los que se ve sometida como consecuencia de lo anterior, y también encuentra en la prostitución la solución a sus problemas.

En cuanto a la realización es de esta de las que constantemente te ofrece primeros planos de los personajes, con movimientos de cámara que acompañan los de los personajes o sus actos, un tanto mareante en ocasiones. Acompañada de una banda sonora con unas cuantas piezas de música clásica un poquito rimbombantes, el problema del filme sin embargo está en el planteamiento. Uno diría que las protagonistas son las dos chicas prostitutas siendo la periodista el vehículo para entrar sus vidas y reflexionar sobre su situación. Pero lo cierto es que cuando sales tienes la impresión de que lo que has ido a ver es un día en la vida de una señora de cuarentaytantos con los problemas familiares propios de la situación. Con situaciones un tanto tópicas. Un marido que va a lo suyo, un hijo adolescente pasota y consentido y un hijo menor absorto en los videojuegos.

Sin embargo la historia de las prostitutas decepciona por su falta de profundidad y por su morbosidad. La reflexión sobre las dificultades para compaginar su vida normal con su actividad al margen se ven despachadas con unas cuantas preguntas de entrevista y alguna escena rápida de sus relaciones con sus madres y algún novio. Y el resto es una colección de escenas escabrosas, de la actitividad propia de la prostitución. Felaciones con tipos de desagradables, algún cliente rarito, algún cliente abusador, un par de tarados, y carne fresca, las de las dos chicas, en mayor o menor grado. Como digo, decepcionante. Esperaba algo más profundo. Casi al contrario. Más escenas de sus conflictos vitales, y referencias más tangenciales a los aspectos sórdidos. Se supone que el punto de vista de la película es feminista, pero casi tengo la sensación de que está pensada para atraer machotes morbosos al cine. No soy nada mojigato con el sexo en la pantalla, pero no me ha resultado agradable.

Las tres protagonistas están razonablemente bien, aunque lastradas por las deficiencias que a mí me parece que tiene la historia y su planteamiento. Desde luego a la Binoche la he disfrutado en papeles mucho mejores, y de las dos chicas, la francesa parece la más normal. La chica polaca de un aspecto casi desvalido a una cínica alcohólica de mucho cuidado sin explicación intermedia tan apenas.

Resumiendo, una película decepcionante, que sin merecer un suspenso, tampoco me atrevo a recomendar. Creo que el tema es interesante, creo que tiene mucha miga, y creo que está mal planteado. Una pena.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Liberté Égalité Fraternité

Algunas dudas surgen al ver esta películas sobre la vigencia los principios revolucionarios, libertad, igualdad, fraternidad, como los encontramos paseando por el Marais parisino.

[Televisión] Cosas de series: una chica mala y drogadicta, una chica desorientada y enferma, y chicas sin rumbo en Nueva York

Televisión

Hoy tenemos que comentar algunos finales de temporada, pero antes unas notas de servicio. Y es que el principio verano no le está sentando bien a las nuevas o viejas series, y muchas se están yendo a la papelera. Un drama médico con toques sobrenaturales, Saving Hope, no ha aguantado ni dos episodios. Ninguna emoción, y muchos tópicos. Me he cansado definitivamente de los vampiros de True Blood y de la histérica de Sookie (Anna Paquin); más de lo mismo. Adiós. Y el drama policiaco con toques de ciencia ficción, que tenía ciertos toques Terminator pero con una policía maciza en lugar de un robot protector, Continuum, definitivamente, un aburrimiento. Se me está llenando la papelera.

Vamos pues con los finales de temporada. Primero las veteranas, después las nuevas. Que son todas, chicas.

The Big C (temporada 3)

Las aventuras de Cathy (Laura Linney) se me han desinchado mucho después del climático final de la temporada pasada. Es como si Cathy sin cáncer se difuminara en la vulgaridad. Por que el resto de la familia tampoco ha estado especialmente interesante. Ni siquiera la participación de Joy (Susan Sarandon) ha dado realmente salsa a la historia. La he mantenido en cartelera en memoria de los buenos momentos, y por si recupera en el futuro la frescura que tuvo en su momento. Ya veremos. Nada convencido me he quedado.

Nurse Jackie (temporada 4)

Sin embargo, Jackie Peyton (Edie Falco) en sus intentos por desintoxicarse a su modo ha estado mejor que en la temporada anterior. La hemos visto evolucionar, sin dejar de ser ella misma. Quizá la subtrama más pobre ha sido la del divorcio y las niñas. Pero su vida dentro del hospital, especialmente su agonismo/antagonismo con el nuevo director Mike Cruz (Bobby Cannavale), ha dado mucho de sí y de buen nivel. Pero es que una de las cosas buenas de esta serie es que los secundarios son una comparsa estupenda para las aventuras de la protagonista. Con las ganas que dan de adoptar a Zoey (), con el excelente y británico humor y el embarazo de Eleanor O’Hara (), con el adorable/aborrecible Coop (), y todos los demás, no hay momento de aburrimiento en el All Saints’ Hospital neoyorquino. Espero con ganas la quinta.

Girls (temporada 1)

Una de las novedades y una de las sensaciones de la primavera. Serie de la HBO sobre un grupo de chicas de veintinomuchos, recién salidas de la universidad, que batallan por encontrar su camino en la vida, en lo laboral, en lo social, en lo sentimental,… Frente al glamour que destilaba Sex and the City (Sexo en Nueva York), también de la HBO, aquí nos encontramos con gente normal, no especialmente guapa, con sexo pero mucho menos vistoso, incluso cutre,… Con este antagonismo, que es menos de lo que aparenta, han jugado mucho. La serie, no ha estado mal. Por lo menos ha estado lo suficientemente bien para que la siguiera hasta el final y haya decidido ver la segunda temporada. Pero no me ha entusiasmado tanto. Motivos,… Porque tengo una brecha generacional que me impida identificarme con la situaciones,… Que la brecha, más que generacional, sea cultural,… Que mis vivencias de la época en que yo tenía esas edades no se correspondieran, aunque las inquietudes no fueran muy distintas,… Que el patetismo que despliegan sus personajes sea excesivo como para hacerme empatizar con ellos,… No lo sé. He de decir que su protagonista, Hannah (Lena Dunham), me carga un poco. O bastante. Que no me parece suficientemente coral. Me interesa todo el conjunto de personajes, pero me muestran mucho de Hannah y excesivamente poco del resto. Bueno. Un conjunto de cosas. Pero bueno, como he dicho seguiré con ella, al menos una temporada más. Después, dependerá de cómo evolucione.

Y bueno. De momento esto es todo. Quizá la semana comente algún final de serie británica, que siempre son interesantes.

Por algún motivo que desconozco, la siguiente fotografía, que publiqué en mi Tumblr hace casi tres semanas, ha recibido en el último día un interés notable, siendo la que más «me gustas» ha cosechado de todas las que he publicado en De viaje con Carlos. Hecha con una muy modesta para los estándares actuales Canon Ixus 400 de 4 megapíxeles, me parece que es correcta como documento pero poco más. Ni siquiera el equilibro de color está en su sitio. O a lo mejor es que ni yo mismo sé reconocer mis virtudes fotográficas. Bueno. Cosas que pasan.

Iglesia de estilo románico lombardo en Bagüés, en el Pirineo aragonés.

[Cine] Moonrise Kingdom (2012)

Cine

Moonrise Kingdom (2012), 18 de junio de 2012.

Acudimos a la sesión en versión original de esta película, aunque sea a la indecente hora de las cinco de la tarde, con la esperanza de que sea un rayo de luz cinematográfico, después de las flojedades de las últimas semanas. Bien recibida en Cannes, aunque no de forma unánime creo, cuenta de un reparto llamativo de actores y actrices que tradicionalmente lo hacen bien, o lo pueden hacer bien. Si bien es cierto que las películas de su director, Wes Anderson, nunca llamaron mi atención hasta el momento. Tampoco es que sea un director muy prolífico.

Calificada erróneamente desde mi punto de vista como comedia, y ambientada a mitad de los años 60 del siglo XX, nos encontramos ante un drama centrado en una pareja de preadolescentes, Sam (Jared Gilman)Suzy (Kara Hayward), que a sus doce años viven su primer amor en medio de un paisaje humano bastante dañado. Ambos se conocen en la ficticia isla de New Penzance, en algún lugar de Nueva Inglaterra, donde Sam, huérfano, vive con una familia de acogida que tampoco es que le tenga mucho apego, y asiste al campamento de los scouts caquis, bajo la dirección del jefe scout Ward (Edward Norton), donde tampoco es muy apreciado. Por su parte, Suzy se encuentra en la isla con su familia, los Bishops, un padre, Walt (Bill Murray), una madre, Laura (Frances McDormand), y tres hermanos pequeños. El matrimonio no se lleva precisamente bien. Es más. Laura tiene una aventura con el Capitán Sharp (Bruce Willis), el jefe de policía de la isla. En este ambiente, y tras un año carteándose desde que se conocieron, ambos deciden escaparse para vivir su vida sólo y a su aire, fuera de tan nocivos ambientes. Pero es difícil escaparse de una isla, aunque lo intentes con todas tus fuerzas. Más cuando se avecina la más fuerte tormenta que va a haber en el siglo. Y además acechan otros pelígros como el Comandante Pierce (Harvey Keitel), severo líder de los scouts caquis, o los burocráticos e inflexibles Servicios Sociales (Tilda Swinton).

Con un aspecto visual que inmediatamente me lleva a referentes como Big Fish de Tim Burton, o mi muy estimada y televisiva Pushing Daisies, con una potente banda sonora que alterna la música clásica de Benjamin Britten, las canciones indias, el yeyé de Françoise Hardy, o la música incidental de Alexandre Desplat, entre otras, atendemos a una aventura con numerosas referencias cinéfilas. No dejaremos de ver en Kara Hayward haciendo de Suzy vestida de domingo con su boina, y con ciertas tendencias homicidas, un alter ego adolescente de Faye Dunaway interpretando a Bonnie Parker, ambas en una huída imposible de un mundo del que no se puede salir. Enamorados incondicionalmente, inexpertos y dañados emocionalmente, tienen que aprender como vivir ese amor, incluso las reacciones físicas que provoca en ellos. Pero sobre todo llama la atención las diferencias de carácter de ambos preadolescentes. Mientras que Sam muestra un optimismo indomable, mirando al futuro de frente y sin miedo, Suzy es digna heredera del existencialismo, ya que aunque sueña con ser la heroína que protagoniza sus novelas preferidas, no deja de ser alguien engarzada en el presente y sin confianza en el futuro. Y a su alrededor, un puñado de adultos tan y inmaduros o más que los dos niños. También solos, también dañados emocionalmente, qué muy difícilmente pueden ofrecer el entorno que merecen los dos muchachos; aunque no les faltarán ocasiones para la redención. También es cierto que algunos de estos personajes son los que peor definidos están y por donde flojea en ocasiones el filme.

La historia que nos cuenta la película se apoya en dos pilares. Los formales, fotografía, dirección artística, música, etcétera, y la interpretación. Especialmente la de los dos niños. Un chico y una chica normales. No especialmente guapos ni simpáticos, pero que se hacen pronto con la empatía del espectador. Especialmente el chico. La chica se hace más cuesta arriba, pero es así como está escrito el personaje. Nada que objetar. Con los prestigiosos secundarios adultos que acompañan a los chavales, hay variedad de resultados. Mientras que vemos evolucionar claramente hacia donde se dirige el policía que encarna Willis, o el jefe scout que de modo tan divertido nos ofrece Norton, otros son más flojos. Uno no sabe donde termina la dejadez del padre de la chica y donde empieza la de Bill Murray que lo encarna.

He comenzado diciendo que estaba «calificada erróneamente como comedia». Evidentemente, este es un punto de vista muy subjetivo. Probablemente, el calificativo de comedia dramática, odio las contracciones del tipo de «dramedia» o cosas similares, le va bien. Pero yo no he podido dejar de ver la película fundamentalmente desde el punto de vista del drama humano. Y lo cierto es que así me ha satisfecho. Es más. Es de las películas que luego suscita comentarios abundantes con quien te ha acompañado a verla. Y reflexiones a posteriori que la enriquecen. Por lo que la encuentro una película muy recomendable, un oasis de inteligencia y emoción en el desierto de la cartelera actual.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

La acción del filme se situa en la ficticia New Penzance. Pero yo he estado en la «vieja» Penzance, una agradable localidad en la península de Cornualles, Inglaterra, que se puede ver en el horizonte de esta fotografía tomada cuando íbamos a visitar el Mount St-Michael (no confundir con el famoso monasterio francés).

[Cine] Snow White and the Huntsman

Cine

Snow White and the Huntsman (2012), 13 de junio de 2012.

La película ha sido vista en versión original subtitulada y por ello conserva el título original en inglés. En la cartelera española es posible encontrarla en versión doblada como Blancanieves y la leyenda del cazador, título absolutamente estúpido, puesto que el cazador en cuestión es cualquier cosa menos de leyenda. En cualquier sentido que lo queramos mirar.

Con la cosa del fútbol, la cartelera de cine en Zaragoza ha estado esta semana pasada tan deprimida como la confianza en el sistema bancario patrio. Ningún estreno que mereciese la pena la consideración, y si algo quedaba razonable de semanas anteriores, con horarios poco apropiados a los intereses colectivos. Finalmente, este miércoles hubo una propuesta básica para pasar la tarde en el cine viendo este producto de marketing que me llenaba a priori de todo tipo de suspicacias.

Dirigida por un tal Rupert Sanders, esta nueva versión del famoso cuento, al contrario que el engendro que vimos hace poco que tenía tono de comedia, opta por el drama y lo oscuro. Aunque con variantes sobre la historia general, en general tenemos lo de siempre. Una reina mala, y con cierto toque Báthory, a la que han puesto el nombre de una bonita ciudad italiana, Ravenna (Charlize Theron); la princesita huérfana y (presuntamente) hermosísima, Snow White (Kristen Stewart); un cazador que la tiene que apiolar pero que se apiada de ella (Chris Hemsworth); siete enanos mineros más o menos chuscos; y en lugar de príncipe encantador, el hijo de un duque, William (Sam Claflin). Debe ser cuestión de la devaluación de las historias cinematográficas. Como añadido, y al más puro estilo lannister, la reina tiene un hermano tan rubio como ella y que se quieren mucho, Finn (Sam Spruell). Dejando aparte las adulteraciones de la historia que aquí o allá aparezcan, el conjunto en lo esencial es lo que se espera. Así que si alguien no sabe que al final la reina casca, es que es tonto o no ha estado en el mundo. Claro que algún truco se tienen guardado en la chistera, porque han anunciado una segunda e incluso una tercera parte.

Como curiosidad, un adelanto de la tercera «blancanieves» que nos llegará este año. Con aire cañí. A saber lo que sale de ahí.

Dotada de abundancia de presupuesto para la restitución de ambientes, la película vaga perdida lamentablemente sobre qué es en sí misma. Es una película de terror gótico centrada en la malvada reina. O ahora es una especie de País de las maravillas, con hadas, insectos raros, culebras peludas/musgosas. Claro que hay una serie de escenas que parecen fotocopiadas de la Tierra Media, de una cierta Comunidad del anillo, que va atravesando montañas, o montando en barquitas. No tampoco es eso, porque al final disfrazan a la princesita de Juana de Arco, dispuesta a lanzarse contra las murallas de Orleans. Es lógica semejante esquizofrenia. Parece que han necesitado como tres o cuatro guionistas para engendrar esto.

En el apartado de las interpretaciones, se salva claro está la reina. Primero porque es la más guapa. Diga lo que diga el estúpido espejito en la pared. Segundo, porque es de lo poco que sale en este filme que sabe interpretar. Tercero, porque tiene un saber estar que se come cualquier escena. La chiqueta que hace de princesita,… bueno, sabemos que sabe poner una cara. La de estreñida. Y que la utiliza en cualquier situación. Dicen que en Cannes han presentado una película en la que se quiere reivindicar como actriz seria, y que se despelota. No sé. Esta chica tiene algo de antilibidinosa. En fin. Por lo menos, no parece que vaya pasada de porros. El cazador es casi tan lamentable como cuando hace de superhéroe. Y los demás,… pasaban por allí.

Resumiendo, una película que si no se puede calificar de catástrofe total, si que es de una mediocridad conceptual, argumental e interpretativa más que notable. Que puede que entretenga a personas que acudan sin más interés que pasar un rato a la fresca en una tarde de verano, atiborrándose de palomitas con abundancia de grasa y sal, y litros de refrescos de cola para pasarlas. Que sin duda, adolescentes de todos los sexos y edades, encontrarán su camino por estos argumentos mediocres, como lo encuentran en las películas de vampirillos o de superhéroes, por donde deambulan algunos de los protagonistas del filme. Pero vamos. Poco más se puede rascar de esto.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: *
  • Valoración subjetiva: **

Al igual que Mont Saint-Michel, el castillo del reino, está en la costa en una roca rodeado de agua y de un estrecho paso que puede quedar inundado por las mareas.

[Televisión] Cosas de series; finales de temporada, familias enrolladas, familias vengativas y anécdotas neoyorquinas

Televisión

Una nueva tanda de finales de temporada. Tres. Lo que venga ya después serán cierres ocasionales de temporadas de las series con pocos episodios por temporada y que comenzaron su emisión a finales del invierno o a principios de primavera. De hecho, uno de los cierres de temporada es de esos. Pero los otros dos, son de los pesos pesados de la ficción seriada en la televisión estadounidense. Dos productos totalmente distintos pero de gran éxito.

Pero empecemos por lo más anecdótico.

Don’t Trust the B—- in Apartment 23 (temporada 1)

Por si a alguien no le queda claro b—- es bitch. Y se traduce por el calificativo cariñoso hacia mujeres que no nos caen bien del todo por su conducta, perrazorra. Como para los americanos es una palabra mal sonante, pues no la ponen explícitamente en el título, aunque a nadie le queda duda de qué palabra es. Pura hipocresía.

Esto es una comedia de situación que estuve a punto de abandonar a la primera. Pero las comedias de situación son muy socorridas para rellenar un rato tonto. Y la seguí. Sus puntos claves son sus dos personajes claves y alguno de sus personajes secundarios. De sus personajes clave, la que podemos considerar protagonista por el número de minutos que aparece en pantalla es June (Dreama Walker), una pazguata, remilgada e histérica que fue el principal motivo para querer abandonar esta serie. Luego está la protagonista espiritual, Chloe (Krysten Ritter), que fe el motivo por el que persistí. Una individua sin escrúpulo alguno que se dedica a abusar de todo y de todos los que se encuentran alrededor y que permite a la anterior ser su compañera de piso. Es el personaje que da salero a la serie. Y luego está James Van Der Beek, el protagonista de Dawson’s Creek, que hace de sí mismo, pero como en un universo alternativo. Entre algunos detalles de Chloe y el surrealismo de las escenas de Van Der Beek salvan a la serie de ser del montón. Y lo que hará que después de esta breve temporada de siete capítulos, la siga viendo al año que viene. Salvo que humanicen a Chloe. Entonces irá a la basura, seguro.

Modern Family (temporada 3)

Desde el episodio piloto, esta comedia de situación es una de las absolutamente imprescindibles en mi cartelera televisiva. Con ese reparto coral en el que todo el mundo es protagonista en algún momento, y en el que todos demuestran estar a la altura, gracias a unos guionistas capaces de imaginar las mejores situaciones y los mejores diálogos. Qué se podría resaltar de esta temporada…

El fallido intento de Claire (Julie Bowen) de meterse en política para poner una señal de stop,…

La interacción fraternal entre Alex (Ariel Winter)Haley (Sarah Hyland), cada vez más divertido, con aquel profético «algún día tus admiradores servirán el café a mis admiradores» de Alex a su hermana mayor,…

Luke (Nolan Gould) ese taruguillo demostrando que a su padre Phil (Ty Burrell) no hay quien le gane a tarugo. Que es el mayor tarugo del universo televisivo actual, con la única competencia de algún personaje de 30 Rock que son otra cosa,…

La frescura que una Lily (Aubrey Anderson-Emmons) más crecidita ha introducido al matrimonio de Cameron (Eric Stonestreet)Mitchell (Jesse Tyler Ferguson),…

El tremendo cliffhanger que nos ha dejado en bandeja la divertidísima Gloria (Sofía Vergara), que nos va a dejar tremendos momentos en la próxima temporada…

Escoged lo que queráis. Esta comedia está un escalón por encima de todas las demás. Un gran escalón.

Revenge (temporada 1)

Si hubiese tenido que escribir esta reseña hace una semana, antes de ver el último capítulo de la temporada, el tono y el contenido de la misma habrían sido muy distintos. De hecho, para poder escribirla con coherencia, no me queda otra que desentrañar alguno de los elementos finales de ese final de temporada, así que como diría mi querida River Song,…

Hello sweeties! Spoilers!

Al principio de la temporada, este culebronazo me parecía la sucesora y  la actualización del concepto que nos trajo en los años 80 Falcon Crest. Con dos novedades fundamentales. La producción de esta serie es de bastante buen nivel, alejada de ciertos tonos casposillos que acompañaban a aquel culebrón. El traslado de California a los Hamptons le ha sentado bien a la fórmula. La segunda, es que si en aquella la malicia, astucia e inteligencia de la Angela Channing (Jane Wyman), la reina absoluta de la serie, no tenían rival, en la actual a la «reina»  Victoria (Madeleine Stowe) de los Hamptons, le aparece una contrincante, la joven Amanda Clarke/Emily Thorne (Emily VanCamp) que está claramente a su nivel.

Pero superado el inicio «procedimental» en el que cada episodio consistía en una demostración de las mañas vengativas de Emily contra uno de los que arruinaron la vida de su padre, pronto la trama se serializó, e inició una serie de arcos argumentales, unos más conseguidos y otros menos, pero que nos han mantenido pegados frente al televisor a pesar de la profunda sensación de guilty pleasure que nos produce un culebrón a estas alturas de la vida.

En una serie tan tramposa como esta, en la que los guionistas se sacan de la chistera constantemente los elementos que necesitan para que el enredo sea superior y mantener la tensión, no merece la pena analizar estos arcos argumentales. Que sean como quieran, lo importante es que nos diviertan. Bien es cierto que la mayor parte de los personajes son de tal cariz que merecen que los apiolen en un momento dado en otro. Pero no los que importan. Y hasta ahora los que importan eran VictoriaAmanda/Emily, y el Grayson por excelencia, Conrad (Henry Czerny). Tampoco hay que desdeñar el buen trabajo de un personaje secundario, el de Lydia (Amber Valletta), un guadiana que siempre ha aportado interés a la trama.

Pero en el cuarto de hora final, y al ritmo del Seven Devils de Florence + The Machine, nos han puesto la serie patas abajo. No ha habido un cliffhanger, no. Cuidado con lo que leéis a continuación.

Nos aparece la zarrapastrosa de la auténtica Emily (Margarita Levieva) preñada, supuestamente del soso de Jack (Nick Wechsler).

La insoportable de Charlotte (Christa B. Allen) se toma un bocadillo de pastillas al comprobar que es una cretina y que nadie le hace caso, como es normal, para desesperación de su padre que no es su padre.

Apiolan a Victoria y a Lydia en un accidente aéreo y, aunque está por ver si es así, esto supone un cambio de reglas tremendo. Sobre todo porque la presencia de Madeleine Stowe era uno de los puntos más fuertes de la serie.

Una desesperada Amanda/Emily que se había ido calmando en sus deseos vengativos, ve como todo el plan se desmonta, y encima se entera de que su madre está viva y puede ser responsable de muchas de estas cosas. Esto puede ser indicativo claro de que la Stowe está fuera y nos van a traer a otro mala de nivel.

En cualquier cosa, con sus tremendos defectos y sus no pocos aciertos, nada me impedirá comenzar a ver la segunda temporada de este guilty pleasure hasta comprobar que derroteros toma. Porque está por ver si puede sobrevivir a determinados cambios o si puede mantener el ritmo y tensión de la primera temporada.

Paso de cebra

Veremos que pasos dan en un futuro las seres que ahora se van a descansar hasta el próximo otoño; estaremos al tanto.

[Cine] Los niños salvajes (2012)

Cine

Los niños salvajes (Els nens salvatges, 2012), 25 de mayo de 2012

Lo cierto es que cuando este viernes me propusieron ir al cine por la tarde, no supe muy bien qué contestar y qué película ver. La cartelera parece estar entrado en el letargo veraniego, con estreneos poco vistosos y poco interesantes. Aunque parecía haber cierta unanimidad en los medios críticos sobre las bondades esta película sobre adolescentes de Patricia Ferreira. Directora de la que sólo había visto una película en tiempos en pantalla grande, El alquimista impaciente, que me pareció de factura correcta pero fría de emociones, y que no me hice estar alerta a futuros estrenos de esta realizadora. Y otra en televisión que  tampoco me llamó la atención en exceso. El problema también de la crítica española hacia las películas de esta nacionalidad es que últimamente dudas bastante de su parcialidad. Da la impresión de que están conchavados con los productores y directores de cine para ver si entre todos consiguen llevar a la gente a la salas. Y ofrecen una visión más optimista de lo que corresponde de los filmes. Estrategia muy peligrosa, porque la gente se escama, y acaba por rechazar por definición el producto hispano. En fin.

Esta película nos transporta a un barrio de Barcelona. No cutre necesariamente. Al entorno de un instituto en el que conviven adolescentes de familias trabajadores y clase media profesional. En las primeras escenas, a propósito de una algarada nocturna entre adolescentes que hacen botellón en una plaza, nos presenta a los tres protagonistas de la película. Tres adolescentes de quince años, compañeros de clase. Está Alex (Àlex Monner), algo brutote, muy directo, relativamente conflictivo en el instituto, su pasión es el dibujo y la pintura, y los expresa realizando grafitis por la ciudad. Sus padres llevan un bar, que está de capa caída. Está Gabi (Albert Baró), su padre tiene un gimnasio, y el chico practica kick-boxing, y confía en llegar a competir. Tiene la presión de su padre detrás para ello, pero su confianza en él está cuestionada porque el chico sabe que le es infiel a su madre. Y finalmente está Laura «Oki» (Marina Comas), una chica de familia media con posibles, con un padre que basa todo en el dinero, y con una madre muy egoista que pretende hacer a su hija a su imagen y semejanza.

Carrer d'Elisabets

No son los suburbios de Barcelona lo que tengo más fotografiado de esta ciudad; pero sí el centro, como esta escena en el Carrer d’Elisabets.

Pronto comprendemos que la historia nos la están contando en flashbacks a partir de los relatos que los dos chicos hacen a unos interrogadores que no conocemos. Suponemos que pueden ser policías. Algo ha pasado con Oki. Las escenas del tiempo actual las vemos en colores cálidos, muy saturados, mientras que el grueso de la narración el pasado está rodado con colores más fríos, insaturados. Y así poco a poco conoceremos qué cosas preocupan a los chicos, de su pequeños éxitos y de sus habituales fracasos, y de cómo al final algo ha sucedido, y la chica está desaparecida.

He de decir que la historia en su conjunto es interesante. Otra cuestión es si el planteamiento de la misma es el correcto. Durante buena parte del filme tengo la sensación de que la directora juega al despiste. En un momento dado, parece estamos ante una película de carácter social, que busca adentrarse en los problemas de los escolares adolescentes y su entorno. En otro momento, quiere dar la impresión de que la historia puede ser la típico de tríos de adolescentes en lo que todos sienten algo por los todos, en el aspecto romántico me refiero, y que en un momento el trío se rompe y llega el drama. Pero tampoco, porque conforma avanza el filme eres más consciente de que hay un tragedia de fondo, y que la cosa puede llegar a convertirse en una especie de thriller.

No sabemos muy bien quien es el protagonista. Nunca los caracteres están lo suficientemente equilibrados para decir que es un trío protagonista. El personaje de Alex se come constantemente a los otros dos. Tanto por el caracter del propio personaje, mucho más interesante que los otros dos chicos, como por la fuerte presencia del actor que lo interpreta, también mucho más imponente que los otros dos protagonistas. Pero claro, en el tramo final, la tragedia en torno a la chica hace que todo parezca que confluye en este carácter.

Otro gran problema es el idiomático. En todas las reseñas que vi se hablaba de una película española, pero no vi, o me percaté, que comentaran que estaba rodada en catalán con algunos diálogos en castellano. El caso es que la versión que vimos está toda ella doblada al castellano. Y en mi opinión, mal doblada, quizá por los propios actores que la interpretan. Lo que hace que perdamos calidad en la interpretación. Quien siga estas páginas sabrá que soy firme partidario de las versiones originales subtituladas. Pero con mucha más razón en las películas con diálogos en más de un idioma, porque hay algo importante en eso habitualmente. Hay un mejor reflejo de la realidad que se nos quiere transmitir. No es que la historia que se nos cuente sea especial por estar localizada en Cataluña. Podría haberse localizado en Madrid, ZaragozaValladolidMurcia, y hubiese sido esencialmente lo mismo. Pero una vez que asumes la opción por un entorno bilingüe con fuerte presencia del catalán, conviene mantenerlo así. Ya sé que la cuestión idiomática y nacionalista es un punto de fricción constante en nuestra inmadura sociedad. No hay más que ver las tonterías que unos y otros montaron la semana pasada a propósito de un partido de fútbol. Pero esconderla no sirve para madurar, y desde luego en este caso no le hace ningún favor a la calidad del producto cinematográfico.

En fin, tenemos ante nosotros un producto que considero muy honesto, con muy buenas intenciones por parte de sus responsables, que contienen elementos para la reflexión muy importantes, pero que arrastra algunos defectos en su tono, en su planteamiento y en su presentación al público. Con estos defectos presentes, ¿la considero recomendable o no? Pues yo diría que sí. Que los aspectos positivos del filme superan a estos contratiempos. Y que realmente nos permitirá tener un acercamiento al mundo de la adolescencia, y también a los problemas que el sistema educativo y las familias de nuestro entorno tienen para afrontar la educación de estos jóvenes, por no decir para mantener la coherencia interna de estas instituciones. Eso sí, sigo creyendo que la crítica formal sigue tendiendo a sobrevalorar estos productos, lo cual lleva a elevar unas expectativas que pueden producir repuestas negativas por parte de los espectadores. Gracias a que soy una persona básicamente escéptica, mis expectivas estaban muy atemperadas y he conseguido extraer lo que de positivo tiene esta película.

Valoración

  • Dirección: ** (a alguien hay que echarle las culpas de los defectos que percibo)
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Carrer de les Caputxes

Otra escena en el centro histórico de la ciudad condal, esta vez en el Carrer de les Caputxes, próxima a Santa María del Mar.

[Cine] Tonterías de cuento y algo del cine «de antaño»

Cine

Este miércoles pasado recibí la llamada de una antigua amiga. Nos vemos muy poco. Dijo que había estado siguiendo últimamente este Cuaderno de ruta. Y me invitó a ir a ver una película para así tener un rato para vernos y charrar. Ella iba con su hija de trece años y algún sobrino y amiguita de la niña. La película era Blancanieves (Mirror, mirror). No me apetecía nada. Pero me pareció mal no aceptar la invitación. No por la película sino por mantener la relación. Así que a las seis quedábamos a tomar unos chismes, y a las siete y media nos metíamos en la sala de cine. Ni siquiera me voy a molestar en hacer una reseña completa de semejante engendro. Un auténtico disparate y una auténtica tortura. Si Julia Roberts nunca ha sido santo de mi devoción, aquí queda ya condenada a la categoría de actrices en absoluta decadencia. Y el disparate llega hasta el extremo de que el director del sinsentido, el indio Tarsem Singh, indudablemente hasta el culo de pastillas cuando rodó el filme, obliga a la Blancanieves (Lily Collins) de turno a marcarse un número musical final al estilo bolliwood. Puestos a ponerle una puntuación, con benevolencia que sea de una estrella (*) a todas las categorías habituales.

Me confirman que está a punto de estrenarse otra película sobre el tema en la que la niña mema de los vampiros pijos hace de BlancanievesCharlize Theron de Reina Mala. Si un «espejito mágico» dijese en cualquier momento que la más bella del reino es la mema, es que se toma las mismas pastillas que el director de la película anterior. Pero esperemos que el producto tenga algo más de sentido, porque sería muy doloroso ver a la actriz sudafricana seguir el mismo camino que la Roberts. No creo. Vale mucho más. En todos los sentidos que queráis pensar.

Mientras, he rescatado a través de TCM autor alguna de las colaboraciones que el director alemán Rainer Werner Fassbinder y la actriz de la misma nacionalidad Hanna Schygulla realizaron en los años 70. Especialmente, El matrimonio de Maria Braun. Recuerdo haber visto varias de estas películas a principios de los 80 al poco tiempo de abrir los ahora extintos Multicines Buñuel en Zaragoza. Desde luego, no eran las película que normalmente veía la gente de diecimuchos o ventipocos. Y dudo mucho que en aquellos momentos entendiera correctamente aquel cine, alejado de los estándares americanos. Pero tanto entonces como ahora reconozco que eran películas que tenía algo, ahora las asumo mucho mejor, y la Schygulla era en aquellos momentos una actriz notable. Tanto por sus interpretaciones como por lo guapísima que estaba. Estas son para compensar la tontería con la que he empezado esta entrada.

Olympiapark

Turistas y paseantes en las colinas del Olympiapark de Munich. Están echas de los escombros de la Segunda Guerra Mundial. Momento en el que empieza «El matrimonio de Maria Braun».

[Cine] Ajeossi (2010)

Cine

Ajeossi (2010), 20 de mayo de 2012.

Esta película ha sido vista en versión original y por ello se conserva su nombre original coreano. Sin embargo, es posible verla también en versión doblada al castellano, en cuyo caso la podéis encontrar en la cartelera española como El hombre sin pasado.

En un fin de semana muy pocho, en el que lo que parecía el principio del verano ha regresado casi a finales del invierno, quizá no para tanto pero bueno, con una cartelera bastante mustia lo que anuncia un mal verano cinematográficamente hablando, nos dedicamos a recuperar títulos que hemos considerado en semanas atrás, pero que por un motivo u otro no hemos ido a ver. Y nos centramos en esta película coreana, de la que habíamos leído muy buenas críticas, pero que con la nefasta distribución de este país, no ha llegado a nuestras pantallas más que con casi 2 años de retraso. Como siempre que tratamos con películas orientales, una advertencia con los nombres. En aquellos lejanos países suelen mencionar primero el apellido de la persona y después el nombre propio. Sin embargo, en esta entrada yo seguiré la convención occidental a la inversa. Pero no os sorprendáis si en otros escritos los encontráis al estilo oriental y no os parecen los mismos.

La película dirigida por Jeong-beom Lee nos habla de un solitario tipo, que regenta una casa de empeños, Tae-sik Cha (Bin Won), y cuya vecina es una prostituta drogadicta con una niña pequeña, So-mi Jeong (Sae-ron Kim), con la que el hombre mantiene un cierto grado de relación. La prostituta participará en un robo de un alijo de heroína a las mafias de la ciudad por lo que será perseguida y secuestrada junto con su hija. Tras un intento del tipo por liberar a la niña colaborando con los delincuentes, todo falla, la madre es encontrada muerta, víctima del tráfico de órganos, y la niña en manos de explotadores de menores. También perseguido por la policía que descubre que es una antiguo agente de la inteligencia militar, entrenado para matar, y que sufrió una grave desgracia familiar tras la que se retiró de la actividad. Ahora encuentra una nueva razón para vivir en el rescate de la niña.

Estamos ante una historia que no es exactamente nueva. El tipo violento que de repente se ve en la tesitura de convivir y proteger de un niño o niña la hemos visto en diversas ocasiones. Con los matices argumentales que queramos ponerle, básicamente hay un esquema general. El tipo que vive al margen de la sociedad, sea delincuente o no, solitario, que de repente encuentra un anclaje en la humanidad a través de la mirada de un niño, más frecuentemente niña, en graves problemas. Para mí, la más significativa de estas historias fue Léon (El profesional (Léon)), que nos confirmó la valía de Jean Reno y nos descubrió a una muy jovencita y esmirriada Natalie Portman. Por lo tanto, los logros de esta película coreana hay que buscarlos en otros elementos. Fundamentalmente en el ángulo que ofrece una sociedad distinta de la occidental, como puede ser la esquizofrénica sociedad surcoreana, a caballo entre lo tradicional y la modernidad, y también en el tratamiento de los caracteres y las situaciones del director. Y aquí están las principales virtudes del filme. Aunque hay escenas de acción y de violencia, también hay mucho que se dice mediante la insinuación y lo indirecto. También tiene una forma espléndida de permitir al espectador saber lo que viene a continuación, mantener la tensión, y sólo tras un desarrollo completo de la situación y el comportamiento de los personajes, llegamos a confirmar lo que ya sabíamos, con información sobreañadida. Un ejemplo claro es el descubrimiento del cadáver de la madre. O lo que podemos suponer que ha sido el destino final de la niña. No es perfecta. A veces se entretiene en exceso en determinadas situaciones. Sobra el flashback al desastre de la familia del protagonista, y el final es de un almíbar empalagoso también excesivo a todas luces. Pero las dos horas que dura la película se pasan en un momento, manteniendo perfectamente la atención del espectador.

Indudablemente, la buena interpretación de los dos protagonistas y algunos de los secundarios es fundamental para que todo funcione. Pocas palabra, y muchos gestos. Porque las pocas ocasiones en las que el guion se pone verborreico la cosa baja, más por culpa del guion que por la de los personajes. Entre los secundarios hay de todo. Desde mafiosos, malos malísimos que están muy bien, hasta unos policías que parecen un poco lelos y no sabemos muy bien que pintan en todo esto.

Como resumen podemos decir que es una película que no atraerá a quienes disguste la violencia, ya que aunque contenida, está presente y a veces de forma cruda. Sin embargo es un filme que como ya he dicho te mantiene perfectamente atado a la butaca, y que lo disfrutas bastante. No es tan perfecta como algunos críticos la han visto, pero es una buena opción en una cartelera tan poco sugestiva. Eso sí, no creo que dure mucho en cartelera.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Tangos bajo la lluvia

Fin de semana desapacible en Zaragoza, lo que no impidió que algunos desafiaran a la lluvia durante un tiempo mientras se marcaban unos tangos.

[Cine] Dark Shadows (2012)

Cine

Dark Shadows (2012), 14 de mayo de 2012.

Esta película fue vista en version original, por lo que conserva su título en inglés en esta entrada. En España es posible verla también en versión doblada con el título de Sombras tenebrosas.

Si he de seros sinceros, no tenía muchas ganas de ver esta película del director Tim Burton. Aunque es un director que me ha gustado mucho, la progresiva acumulación de bodrios en la última década hace que empiece a dar miedo ver sus películas. Y no precisamente por el ambiente gótico y terrorífico que impone en ellas, sino por la amenaza del aburrimiento. De todas formas, la democracia participativa nos llevó a elegir este filme para esta semana, y me autoconvencí de que el reparto podía ser el aliciente. O si no… me iba a pasear y luego a casa. Bueno. Os cuento con lo que nos encontramos.

De la Inglaterra del siglo XVIII salió la familia Collins con el fin de aumentar su fortuna en América, instalándose en la costa atlántica de Maine. Todo parecía ir viento en popa, hasta que por culpa de los celos, una de las sirvientas, Angelique (Eva Green), bruja ella, se dedica a arrebatar lo más querido para el joven Barnabas Collins (Johnny Depp). Asesina a sus padres, obliga a su novia Josette (Bella Heathcote) a arrojarse por un acantilado, y cuando él mismo quiere correr la misma suerte, se encuentra con que no puede morir porque la bruja lo ha convertido en un vampiro. Vampiro que luego será enterrado en un sarcófago de hierro encadenado en los bosques de Maine por toda la eternidad. Eternidad que se ve interrumpida cuando hacia 1972, coincidiendo con la llegada de una nueva institutriz que dice llamarse Victoria (de nuevo Bella Heathcote) a la casa de los Collins, Barnabas es desenterrado y vuelve a la casa familiar, en grave declive, donde queda todavía Elizabeth (Michelle Pfeiffer) al mando, con su pusilánime hermano Roger (Jonny Lee Miller), su hija Carolyn (Chloë Grace Moretz), su sobrino David (Gulliver McGrath), una alcoholizada psiquiatra la Dra. Hoffman (Helena Bonham Carter), un improbable sirviente Willie (Jackie Earle Haley), y la amenaza constante de la némesis de la familia Collins, la bruja que todavía vive. Barnabas tomará la decisión de enfrentarse a Angelique y recobrar la fortuna de la familia.

Veamos. El aspecto visual de la película es el tradicional de las películas de Burton. Ambientes muy góticos, muy sombríos, tiempos tormentosos, y abundancia de maquillaje para todos los personajes. Encontraremos los elementos habituales de las producciones de terror en estos días. Vampiros, brujas, licántropos, fantasmas, casas encantadas,… Todo ello engarzado por un lamentable guion, que pretende navegar entre la comedia y el drama de terror, pero que ni produce risas ni miedo. Salvo como decía antes, el miedo al aburrimiento. La acción va dando tumbos de un lado a otro, todos los personajes nos son presentados, pero no desarrollados, por lo que cuando llega su destino final nos importa un rábano,… no sé, la verdad es que no tengo ni idea de por donde rescatar este filme. Ni siquiera su banda sonora basada en canciones de principio de los setenta, y la improbable aparición de un Alice Cooper con su banda, interpretándose a sí mismo pero con un montón de años de lo que le corresponden por la época, anima el cotarro.

Como ya habréis podido observar el reparto es notable. Algunos habituales del cine deBurton y otros ilustres, unos más alza y otros ya en declive. Pero ninguno consigue elevar el nivel de la película. No creo que sea su culpa. Es que con los materiales con los que tienen que currar,… pues nada. Que hay poco que hacer.

Pastiche poco original que basándose en una serie de los años 60 de la que no sé nada, mezcla elementos tomados de diversas películas del género para al final formar un rompecabezas que tienen de todo menos sentido y gracia. Realmente, da la impresión que Burton ha caído en un profundo agujero creativo. Y dedicar todo el esfuerzo a dotar de un determinado aspecto visual sus películas no garantiza absolutamente nada de cara a la calidad de las mismas, como hemos comprobado ya en varios de sus filmes. Mi recomendación… si no tenéis otra opción, iros a pasear o a tomar una cervezas en una terraza ahora que ha llegado el buen tiempo.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: *
Ermita de Bañales

Viejos caserones en ruinas son imprescindibles en estas producciones de «terror» gótico; la ermita de los Bañales también tenía un aspecto algo ruinoso en alguna de sus dependencias,… pero no pasé miedo.

[CineFoto] Dos nuevas entradas, de cine europeo, francés y alemán

Cine, Fotografía

Hoy traigo dos nuevos añadidos a mi colección de películas de CineFoto: La fotografía en el cine.

La Belle Personne (2008)

Cuando el fin de semana pasado fuimos a ver en el cine Los adiós a la reina (Adieux à la reine), no pudimos evitar quedarnos prendados hasta cierto punto de la chica protagonista, Léa Seydoux. Guapa, pero no artificial. Sólida interpretativamente. Con ese algo indefinido que llamamos encanto que va más allá de ser más o menos mona. Y siendo francesa, “chic”. Muy “chic”. Yo sólo la recordaba haber visto en un pequeño papelito, aunque trascendente, en la reciente aventura francesa de Woody AllenMidnight in Paris. Y revisando su filmografía parece confirmarse que es así, que no la he visto en ninguna otra producción, salvo el breve papel que hizo para una de Tarantino. Así que me he puesto a buscar, y lo cierto es que sus películas francesas no han llegado a nuestro país. He conseguido una copia de la que hoy os presento aquí, que tiene un par o tres de escenas a propósito de una fotografía y como es tomada, y me han parecido excusa suficiente para incluirla en esta colección de La fotografía en el cine.

Boulevard Pasteur

Durante el filme, también hay varias escenas importantes en el metro parisino que casi me hacen incluirla en mi colección de cine y ferrocarril, pero al final consideré que no era para tanto.

Palermo Shooting (2008)

Cuando por primera vez oí el título de esta película pensé que iba de tiroteos entre mafiosos. Pero recientemente me enteré que en este filme dirigido nada más y nada menos que por Wim Wenders, el “shooting” se refiere al acto de disparar la cámara fotográfica. Hacer fotos. Y que el protagonista es un fotógrafo. Así que decidí verla pensando que podría ser una producción interesante, y que quedaría añadida a mi colección de La fotografía en el cine. Lo segundo es muy cierto y muy justificado. Respecto a lo primero, que sea una producción interesante…

Vista desde el telecabina sobre el Rin

La primera parte de la película de Wenders no transcurre en Palermo, sino en una ciudad alemana a orillas del Rin; pero creo que es Duseldorf, y no Colonia como en la foto que aquí os traigo.

[Televisión] Final de serie: In Plain Sight

Televisión

Como ya adelanté en su momento, con la llegada del mes de mayo llegan finales de temporada para muchas series televisivas americanas. Y algunas de ellas, es el final de su temporada final. Final de la serie. En la medida de lo posible, a estas, si se lo han merecido, les dedicaré un artículo en exclusiva. Y hoy toca hablar de In Plain Sight, una serie policiaca de USA Network que en España es posible ver en AXN, y desconozco si en alguna cadena en abierto.

Durante cinco temporadas de duración variable, emitidas preferentemente en la épocas de primavera y verano, lo que ha contribuido a que permaneciera relativamente desapercibida, nos ha ido contando las aventuras de dos particulares U.S. MarshalsMary Shannon (Mary McCormack)Marshall Mann (Frederick Weller). Dedicados al programa de protección de testigos amenazados del gobierno federal de los EE.UU. y con base en un lugar tan poco glamuroso como Albuquerque (Nuevo Méjico), han tenido que lidiar con la protección de una variedad de testigos protegidos, muchos de los cuales merecían que les pegaran un tiro por su incapacidad de merecer dicha protección. Por malos o, mayormente, por tontos. Pero esto ha sido lo de menos. Lo importante es la caótica vida familiar y sentimental de Mary, con una familia, madre y hermana, como para suicidarse, con un padre delincuente que las abandonó siendo niña, y con unos novios estupendos pero incapaces de hacerse con ella. Su único soporte, el fiel y equilibrado marshal Marshall.

En su última y cortita temporada, ocho episodios, se ha dado resolución a los asuntos principales planteados. La cuestión del padre de Mary, el futuro de la simpática oficina de los U.S. Marshall de Albuquerque (nótese que la segunda sílaba de la ciudad es «bu» y no «bur» como en la ciudad extremeña de la que deriva probablemente su nombre), la resolución de la tensión sexual no resuelta entre los dos protagonistas, y el vislumbre de un prometedor en el plano sentimental y familiar para la atribulada oficial de policía federal.

Esta no ha sido una serie de campanillas, de gran originalidad o de gran calidad en la producción. Ha sido un producto de entretenimiento, que básicamente ha funcionado bastante bien por la excelente química de la pareja protagonista, por un buen grupo de secundarios que han acompañado sin molestar, y por unos guiones razonablemente bien planteados. No es una serie imprescindible. Pero sí adecuada para rellenar tiempos en las sobremesas de la comida o de la cena, en los que no apetece pensar mucho pero tampoco someterse a productos descerebrados. La recordaré con simpatía.

_IGP3269.jpg

Día lluvioso en Zaragoza. Como no cambie pronto, me parece que va a ser un pesadez de día.