[Cine] Los niños salvajes (2012)

Cine

Los niños salvajes (Els nens salvatges, 2012), 25 de mayo de 2012

Lo cierto es que cuando este viernes me propusieron ir al cine por la tarde, no supe muy bien qué contestar y qué película ver. La cartelera parece estar entrado en el letargo veraniego, con estreneos poco vistosos y poco interesantes. Aunque parecía haber cierta unanimidad en los medios críticos sobre las bondades esta película sobre adolescentes de Patricia Ferreira. Directora de la que sólo había visto una película en tiempos en pantalla grande, El alquimista impaciente, que me pareció de factura correcta pero fría de emociones, y que no me hice estar alerta a futuros estrenos de esta realizadora. Y otra en televisión que  tampoco me llamó la atención en exceso. El problema también de la crítica española hacia las películas de esta nacionalidad es que últimamente dudas bastante de su parcialidad. Da la impresión de que están conchavados con los productores y directores de cine para ver si entre todos consiguen llevar a la gente a la salas. Y ofrecen una visión más optimista de lo que corresponde de los filmes. Estrategia muy peligrosa, porque la gente se escama, y acaba por rechazar por definición el producto hispano. En fin.

Esta película nos transporta a un barrio de Barcelona. No cutre necesariamente. Al entorno de un instituto en el que conviven adolescentes de familias trabajadores y clase media profesional. En las primeras escenas, a propósito de una algarada nocturna entre adolescentes que hacen botellón en una plaza, nos presenta a los tres protagonistas de la película. Tres adolescentes de quince años, compañeros de clase. Está Alex (Àlex Monner), algo brutote, muy directo, relativamente conflictivo en el instituto, su pasión es el dibujo y la pintura, y los expresa realizando grafitis por la ciudad. Sus padres llevan un bar, que está de capa caída. Está Gabi (Albert Baró), su padre tiene un gimnasio, y el chico practica kick-boxing, y confía en llegar a competir. Tiene la presión de su padre detrás para ello, pero su confianza en él está cuestionada porque el chico sabe que le es infiel a su madre. Y finalmente está Laura «Oki» (Marina Comas), una chica de familia media con posibles, con un padre que basa todo en el dinero, y con una madre muy egoista que pretende hacer a su hija a su imagen y semejanza.

Carrer d'Elisabets

No son los suburbios de Barcelona lo que tengo más fotografiado de esta ciudad; pero sí el centro, como esta escena en el Carrer d’Elisabets.

Pronto comprendemos que la historia nos la están contando en flashbacks a partir de los relatos que los dos chicos hacen a unos interrogadores que no conocemos. Suponemos que pueden ser policías. Algo ha pasado con Oki. Las escenas del tiempo actual las vemos en colores cálidos, muy saturados, mientras que el grueso de la narración el pasado está rodado con colores más fríos, insaturados. Y así poco a poco conoceremos qué cosas preocupan a los chicos, de su pequeños éxitos y de sus habituales fracasos, y de cómo al final algo ha sucedido, y la chica está desaparecida.

He de decir que la historia en su conjunto es interesante. Otra cuestión es si el planteamiento de la misma es el correcto. Durante buena parte del filme tengo la sensación de que la directora juega al despiste. En un momento dado, parece estamos ante una película de carácter social, que busca adentrarse en los problemas de los escolares adolescentes y su entorno. En otro momento, quiere dar la impresión de que la historia puede ser la típico de tríos de adolescentes en lo que todos sienten algo por los todos, en el aspecto romántico me refiero, y que en un momento el trío se rompe y llega el drama. Pero tampoco, porque conforma avanza el filme eres más consciente de que hay un tragedia de fondo, y que la cosa puede llegar a convertirse en una especie de thriller.

No sabemos muy bien quien es el protagonista. Nunca los caracteres están lo suficientemente equilibrados para decir que es un trío protagonista. El personaje de Alex se come constantemente a los otros dos. Tanto por el caracter del propio personaje, mucho más interesante que los otros dos chicos, como por la fuerte presencia del actor que lo interpreta, también mucho más imponente que los otros dos protagonistas. Pero claro, en el tramo final, la tragedia en torno a la chica hace que todo parezca que confluye en este carácter.

Otro gran problema es el idiomático. En todas las reseñas que vi se hablaba de una película española, pero no vi, o me percaté, que comentaran que estaba rodada en catalán con algunos diálogos en castellano. El caso es que la versión que vimos está toda ella doblada al castellano. Y en mi opinión, mal doblada, quizá por los propios actores que la interpretan. Lo que hace que perdamos calidad en la interpretación. Quien siga estas páginas sabrá que soy firme partidario de las versiones originales subtituladas. Pero con mucha más razón en las películas con diálogos en más de un idioma, porque hay algo importante en eso habitualmente. Hay un mejor reflejo de la realidad que se nos quiere transmitir. No es que la historia que se nos cuente sea especial por estar localizada en Cataluña. Podría haberse localizado en Madrid, ZaragozaValladolidMurcia, y hubiese sido esencialmente lo mismo. Pero una vez que asumes la opción por un entorno bilingüe con fuerte presencia del catalán, conviene mantenerlo así. Ya sé que la cuestión idiomática y nacionalista es un punto de fricción constante en nuestra inmadura sociedad. No hay más que ver las tonterías que unos y otros montaron la semana pasada a propósito de un partido de fútbol. Pero esconderla no sirve para madurar, y desde luego en este caso no le hace ningún favor a la calidad del producto cinematográfico.

En fin, tenemos ante nosotros un producto que considero muy honesto, con muy buenas intenciones por parte de sus responsables, que contienen elementos para la reflexión muy importantes, pero que arrastra algunos defectos en su tono, en su planteamiento y en su presentación al público. Con estos defectos presentes, ¿la considero recomendable o no? Pues yo diría que sí. Que los aspectos positivos del filme superan a estos contratiempos. Y que realmente nos permitirá tener un acercamiento al mundo de la adolescencia, y también a los problemas que el sistema educativo y las familias de nuestro entorno tienen para afrontar la educación de estos jóvenes, por no decir para mantener la coherencia interna de estas instituciones. Eso sí, sigo creyendo que la crítica formal sigue tendiendo a sobrevalorar estos productos, lo cual lleva a elevar unas expectativas que pueden producir repuestas negativas por parte de los espectadores. Gracias a que soy una persona básicamente escéptica, mis expectivas estaban muy atemperadas y he conseguido extraer lo que de positivo tiene esta película.

Valoración

  • Dirección: ** (a alguien hay que echarle las culpas de los defectos que percibo)
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Carrer de les Caputxes

Otra escena en el centro histórico de la ciudad condal, esta vez en el Carrer de les Caputxes, próxima a Santa María del Mar.

[Cine] Tonterías de cuento y algo del cine «de antaño»

Cine

Este miércoles pasado recibí la llamada de una antigua amiga. Nos vemos muy poco. Dijo que había estado siguiendo últimamente este Cuaderno de ruta. Y me invitó a ir a ver una película para así tener un rato para vernos y charrar. Ella iba con su hija de trece años y algún sobrino y amiguita de la niña. La película era Blancanieves (Mirror, mirror). No me apetecía nada. Pero me pareció mal no aceptar la invitación. No por la película sino por mantener la relación. Así que a las seis quedábamos a tomar unos chismes, y a las siete y media nos metíamos en la sala de cine. Ni siquiera me voy a molestar en hacer una reseña completa de semejante engendro. Un auténtico disparate y una auténtica tortura. Si Julia Roberts nunca ha sido santo de mi devoción, aquí queda ya condenada a la categoría de actrices en absoluta decadencia. Y el disparate llega hasta el extremo de que el director del sinsentido, el indio Tarsem Singh, indudablemente hasta el culo de pastillas cuando rodó el filme, obliga a la Blancanieves (Lily Collins) de turno a marcarse un número musical final al estilo bolliwood. Puestos a ponerle una puntuación, con benevolencia que sea de una estrella (*) a todas las categorías habituales.

Me confirman que está a punto de estrenarse otra película sobre el tema en la que la niña mema de los vampiros pijos hace de BlancanievesCharlize Theron de Reina Mala. Si un «espejito mágico» dijese en cualquier momento que la más bella del reino es la mema, es que se toma las mismas pastillas que el director de la película anterior. Pero esperemos que el producto tenga algo más de sentido, porque sería muy doloroso ver a la actriz sudafricana seguir el mismo camino que la Roberts. No creo. Vale mucho más. En todos los sentidos que queráis pensar.

Mientras, he rescatado a través de TCM autor alguna de las colaboraciones que el director alemán Rainer Werner Fassbinder y la actriz de la misma nacionalidad Hanna Schygulla realizaron en los años 70. Especialmente, El matrimonio de Maria Braun. Recuerdo haber visto varias de estas películas a principios de los 80 al poco tiempo de abrir los ahora extintos Multicines Buñuel en Zaragoza. Desde luego, no eran las película que normalmente veía la gente de diecimuchos o ventipocos. Y dudo mucho que en aquellos momentos entendiera correctamente aquel cine, alejado de los estándares americanos. Pero tanto entonces como ahora reconozco que eran películas que tenía algo, ahora las asumo mucho mejor, y la Schygulla era en aquellos momentos una actriz notable. Tanto por sus interpretaciones como por lo guapísima que estaba. Estas son para compensar la tontería con la que he empezado esta entrada.

Olympiapark

Turistas y paseantes en las colinas del Olympiapark de Munich. Están echas de los escombros de la Segunda Guerra Mundial. Momento en el que empieza «El matrimonio de Maria Braun».

[Cine] Ajeossi (2010)

Cine

Ajeossi (2010), 20 de mayo de 2012.

Esta película ha sido vista en versión original y por ello se conserva su nombre original coreano. Sin embargo, es posible verla también en versión doblada al castellano, en cuyo caso la podéis encontrar en la cartelera española como El hombre sin pasado.

En un fin de semana muy pocho, en el que lo que parecía el principio del verano ha regresado casi a finales del invierno, quizá no para tanto pero bueno, con una cartelera bastante mustia lo que anuncia un mal verano cinematográficamente hablando, nos dedicamos a recuperar títulos que hemos considerado en semanas atrás, pero que por un motivo u otro no hemos ido a ver. Y nos centramos en esta película coreana, de la que habíamos leído muy buenas críticas, pero que con la nefasta distribución de este país, no ha llegado a nuestras pantallas más que con casi 2 años de retraso. Como siempre que tratamos con películas orientales, una advertencia con los nombres. En aquellos lejanos países suelen mencionar primero el apellido de la persona y después el nombre propio. Sin embargo, en esta entrada yo seguiré la convención occidental a la inversa. Pero no os sorprendáis si en otros escritos los encontráis al estilo oriental y no os parecen los mismos.

La película dirigida por Jeong-beom Lee nos habla de un solitario tipo, que regenta una casa de empeños, Tae-sik Cha (Bin Won), y cuya vecina es una prostituta drogadicta con una niña pequeña, So-mi Jeong (Sae-ron Kim), con la que el hombre mantiene un cierto grado de relación. La prostituta participará en un robo de un alijo de heroína a las mafias de la ciudad por lo que será perseguida y secuestrada junto con su hija. Tras un intento del tipo por liberar a la niña colaborando con los delincuentes, todo falla, la madre es encontrada muerta, víctima del tráfico de órganos, y la niña en manos de explotadores de menores. También perseguido por la policía que descubre que es una antiguo agente de la inteligencia militar, entrenado para matar, y que sufrió una grave desgracia familiar tras la que se retiró de la actividad. Ahora encuentra una nueva razón para vivir en el rescate de la niña.

Estamos ante una historia que no es exactamente nueva. El tipo violento que de repente se ve en la tesitura de convivir y proteger de un niño o niña la hemos visto en diversas ocasiones. Con los matices argumentales que queramos ponerle, básicamente hay un esquema general. El tipo que vive al margen de la sociedad, sea delincuente o no, solitario, que de repente encuentra un anclaje en la humanidad a través de la mirada de un niño, más frecuentemente niña, en graves problemas. Para mí, la más significativa de estas historias fue Léon (El profesional (Léon)), que nos confirmó la valía de Jean Reno y nos descubrió a una muy jovencita y esmirriada Natalie Portman. Por lo tanto, los logros de esta película coreana hay que buscarlos en otros elementos. Fundamentalmente en el ángulo que ofrece una sociedad distinta de la occidental, como puede ser la esquizofrénica sociedad surcoreana, a caballo entre lo tradicional y la modernidad, y también en el tratamiento de los caracteres y las situaciones del director. Y aquí están las principales virtudes del filme. Aunque hay escenas de acción y de violencia, también hay mucho que se dice mediante la insinuación y lo indirecto. También tiene una forma espléndida de permitir al espectador saber lo que viene a continuación, mantener la tensión, y sólo tras un desarrollo completo de la situación y el comportamiento de los personajes, llegamos a confirmar lo que ya sabíamos, con información sobreañadida. Un ejemplo claro es el descubrimiento del cadáver de la madre. O lo que podemos suponer que ha sido el destino final de la niña. No es perfecta. A veces se entretiene en exceso en determinadas situaciones. Sobra el flashback al desastre de la familia del protagonista, y el final es de un almíbar empalagoso también excesivo a todas luces. Pero las dos horas que dura la película se pasan en un momento, manteniendo perfectamente la atención del espectador.

Indudablemente, la buena interpretación de los dos protagonistas y algunos de los secundarios es fundamental para que todo funcione. Pocas palabra, y muchos gestos. Porque las pocas ocasiones en las que el guion se pone verborreico la cosa baja, más por culpa del guion que por la de los personajes. Entre los secundarios hay de todo. Desde mafiosos, malos malísimos que están muy bien, hasta unos policías que parecen un poco lelos y no sabemos muy bien que pintan en todo esto.

Como resumen podemos decir que es una película que no atraerá a quienes disguste la violencia, ya que aunque contenida, está presente y a veces de forma cruda. Sin embargo es un filme que como ya he dicho te mantiene perfectamente atado a la butaca, y que lo disfrutas bastante. No es tan perfecta como algunos críticos la han visto, pero es una buena opción en una cartelera tan poco sugestiva. Eso sí, no creo que dure mucho en cartelera.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Tangos bajo la lluvia

Fin de semana desapacible en Zaragoza, lo que no impidió que algunos desafiaran a la lluvia durante un tiempo mientras se marcaban unos tangos.

[Cine] Dark Shadows (2012)

Cine

Dark Shadows (2012), 14 de mayo de 2012.

Esta película fue vista en version original, por lo que conserva su título en inglés en esta entrada. En España es posible verla también en versión doblada con el título de Sombras tenebrosas.

Si he de seros sinceros, no tenía muchas ganas de ver esta película del director Tim Burton. Aunque es un director que me ha gustado mucho, la progresiva acumulación de bodrios en la última década hace que empiece a dar miedo ver sus películas. Y no precisamente por el ambiente gótico y terrorífico que impone en ellas, sino por la amenaza del aburrimiento. De todas formas, la democracia participativa nos llevó a elegir este filme para esta semana, y me autoconvencí de que el reparto podía ser el aliciente. O si no… me iba a pasear y luego a casa. Bueno. Os cuento con lo que nos encontramos.

De la Inglaterra del siglo XVIII salió la familia Collins con el fin de aumentar su fortuna en América, instalándose en la costa atlántica de Maine. Todo parecía ir viento en popa, hasta que por culpa de los celos, una de las sirvientas, Angelique (Eva Green), bruja ella, se dedica a arrebatar lo más querido para el joven Barnabas Collins (Johnny Depp). Asesina a sus padres, obliga a su novia Josette (Bella Heathcote) a arrojarse por un acantilado, y cuando él mismo quiere correr la misma suerte, se encuentra con que no puede morir porque la bruja lo ha convertido en un vampiro. Vampiro que luego será enterrado en un sarcófago de hierro encadenado en los bosques de Maine por toda la eternidad. Eternidad que se ve interrumpida cuando hacia 1972, coincidiendo con la llegada de una nueva institutriz que dice llamarse Victoria (de nuevo Bella Heathcote) a la casa de los Collins, Barnabas es desenterrado y vuelve a la casa familiar, en grave declive, donde queda todavía Elizabeth (Michelle Pfeiffer) al mando, con su pusilánime hermano Roger (Jonny Lee Miller), su hija Carolyn (Chloë Grace Moretz), su sobrino David (Gulliver McGrath), una alcoholizada psiquiatra la Dra. Hoffman (Helena Bonham Carter), un improbable sirviente Willie (Jackie Earle Haley), y la amenaza constante de la némesis de la familia Collins, la bruja que todavía vive. Barnabas tomará la decisión de enfrentarse a Angelique y recobrar la fortuna de la familia.

Veamos. El aspecto visual de la película es el tradicional de las películas de Burton. Ambientes muy góticos, muy sombríos, tiempos tormentosos, y abundancia de maquillaje para todos los personajes. Encontraremos los elementos habituales de las producciones de terror en estos días. Vampiros, brujas, licántropos, fantasmas, casas encantadas,… Todo ello engarzado por un lamentable guion, que pretende navegar entre la comedia y el drama de terror, pero que ni produce risas ni miedo. Salvo como decía antes, el miedo al aburrimiento. La acción va dando tumbos de un lado a otro, todos los personajes nos son presentados, pero no desarrollados, por lo que cuando llega su destino final nos importa un rábano,… no sé, la verdad es que no tengo ni idea de por donde rescatar este filme. Ni siquiera su banda sonora basada en canciones de principio de los setenta, y la improbable aparición de un Alice Cooper con su banda, interpretándose a sí mismo pero con un montón de años de lo que le corresponden por la época, anima el cotarro.

Como ya habréis podido observar el reparto es notable. Algunos habituales del cine deBurton y otros ilustres, unos más alza y otros ya en declive. Pero ninguno consigue elevar el nivel de la película. No creo que sea su culpa. Es que con los materiales con los que tienen que currar,… pues nada. Que hay poco que hacer.

Pastiche poco original que basándose en una serie de los años 60 de la que no sé nada, mezcla elementos tomados de diversas películas del género para al final formar un rompecabezas que tienen de todo menos sentido y gracia. Realmente, da la impresión que Burton ha caído en un profundo agujero creativo. Y dedicar todo el esfuerzo a dotar de un determinado aspecto visual sus películas no garantiza absolutamente nada de cara a la calidad de las mismas, como hemos comprobado ya en varios de sus filmes. Mi recomendación… si no tenéis otra opción, iros a pasear o a tomar una cervezas en una terraza ahora que ha llegado el buen tiempo.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: *
Ermita de Bañales

Viejos caserones en ruinas son imprescindibles en estas producciones de «terror» gótico; la ermita de los Bañales también tenía un aspecto algo ruinoso en alguna de sus dependencias,… pero no pasé miedo.

[CineFoto] Dos nuevas entradas, de cine europeo, francés y alemán

Cine, Fotografía

Hoy traigo dos nuevos añadidos a mi colección de películas de CineFoto: La fotografía en el cine.

La Belle Personne (2008)

Cuando el fin de semana pasado fuimos a ver en el cine Los adiós a la reina (Adieux à la reine), no pudimos evitar quedarnos prendados hasta cierto punto de la chica protagonista, Léa Seydoux. Guapa, pero no artificial. Sólida interpretativamente. Con ese algo indefinido que llamamos encanto que va más allá de ser más o menos mona. Y siendo francesa, “chic”. Muy “chic”. Yo sólo la recordaba haber visto en un pequeño papelito, aunque trascendente, en la reciente aventura francesa de Woody AllenMidnight in Paris. Y revisando su filmografía parece confirmarse que es así, que no la he visto en ninguna otra producción, salvo el breve papel que hizo para una de Tarantino. Así que me he puesto a buscar, y lo cierto es que sus películas francesas no han llegado a nuestro país. He conseguido una copia de la que hoy os presento aquí, que tiene un par o tres de escenas a propósito de una fotografía y como es tomada, y me han parecido excusa suficiente para incluirla en esta colección de La fotografía en el cine.

Boulevard Pasteur

Durante el filme, también hay varias escenas importantes en el metro parisino que casi me hacen incluirla en mi colección de cine y ferrocarril, pero al final consideré que no era para tanto.

Palermo Shooting (2008)

Cuando por primera vez oí el título de esta película pensé que iba de tiroteos entre mafiosos. Pero recientemente me enteré que en este filme dirigido nada más y nada menos que por Wim Wenders, el “shooting” se refiere al acto de disparar la cámara fotográfica. Hacer fotos. Y que el protagonista es un fotógrafo. Así que decidí verla pensando que podría ser una producción interesante, y que quedaría añadida a mi colección de La fotografía en el cine. Lo segundo es muy cierto y muy justificado. Respecto a lo primero, que sea una producción interesante…

Vista desde el telecabina sobre el Rin

La primera parte de la película de Wenders no transcurre en Palermo, sino en una ciudad alemana a orillas del Rin; pero creo que es Duseldorf, y no Colonia como en la foto que aquí os traigo.

[Televisión] Final de serie: In Plain Sight

Televisión

Como ya adelanté en su momento, con la llegada del mes de mayo llegan finales de temporada para muchas series televisivas americanas. Y algunas de ellas, es el final de su temporada final. Final de la serie. En la medida de lo posible, a estas, si se lo han merecido, les dedicaré un artículo en exclusiva. Y hoy toca hablar de In Plain Sight, una serie policiaca de USA Network que en España es posible ver en AXN, y desconozco si en alguna cadena en abierto.

Durante cinco temporadas de duración variable, emitidas preferentemente en la épocas de primavera y verano, lo que ha contribuido a que permaneciera relativamente desapercibida, nos ha ido contando las aventuras de dos particulares U.S. MarshalsMary Shannon (Mary McCormack)Marshall Mann (Frederick Weller). Dedicados al programa de protección de testigos amenazados del gobierno federal de los EE.UU. y con base en un lugar tan poco glamuroso como Albuquerque (Nuevo Méjico), han tenido que lidiar con la protección de una variedad de testigos protegidos, muchos de los cuales merecían que les pegaran un tiro por su incapacidad de merecer dicha protección. Por malos o, mayormente, por tontos. Pero esto ha sido lo de menos. Lo importante es la caótica vida familiar y sentimental de Mary, con una familia, madre y hermana, como para suicidarse, con un padre delincuente que las abandonó siendo niña, y con unos novios estupendos pero incapaces de hacerse con ella. Su único soporte, el fiel y equilibrado marshal Marshall.

En su última y cortita temporada, ocho episodios, se ha dado resolución a los asuntos principales planteados. La cuestión del padre de Mary, el futuro de la simpática oficina de los U.S. Marshall de Albuquerque (nótese que la segunda sílaba de la ciudad es «bu» y no «bur» como en la ciudad extremeña de la que deriva probablemente su nombre), la resolución de la tensión sexual no resuelta entre los dos protagonistas, y el vislumbre de un prometedor en el plano sentimental y familiar para la atribulada oficial de policía federal.

Esta no ha sido una serie de campanillas, de gran originalidad o de gran calidad en la producción. Ha sido un producto de entretenimiento, que básicamente ha funcionado bastante bien por la excelente química de la pareja protagonista, por un buen grupo de secundarios que han acompañado sin molestar, y por unos guiones razonablemente bien planteados. No es una serie imprescindible. Pero sí adecuada para rellenar tiempos en las sobremesas de la comida o de la cena, en los que no apetece pensar mucho pero tampoco someterse a productos descerebrados. La recordaré con simpatía.

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Día lluvioso en Zaragoza. Como no cambie pronto, me parece que va a ser un pesadez de día.

[Cine] Adiós a la reina (2012)

Cine

Adiós a la reina (Les adieux à la reine, 2012), 5 de mayo de 2012.

Sin duda alguna María Antonieta (ver disquisición idiomática más adelante) es la reina francesa favorita de la literatura y el cine francés e internacional. Nada como un destino trágico para pasar a la posteridad. Morir joven, guapa y en dramáticas circunstancias es mucho más «chic» que convertirse en una anciana y morir de cualquier achaque mundano en su propia cama. Esto último esta muy bien para los burgueses y los plebeyos; pero para una reina… Supongo que por eso hoy en día las reinas son tan aburridas. Están aburguesadas. Y en los últimos años ha habido cierta actividad cinematográfica en torno a la reina guillotinada. En 2001, fue encarnada por Joely Richardson en la poco afortunada The Affair of the Necklace (El misterio del collar). En 2006, fue la protagonista, encarnada en Kirsten Dunst, de la postmoderna y pretenciosa película de su mismo nombre Marie Antoinette (María Antonieta), dirigida por Sofia Coppola, tremendo pinchazo de una directora que prometía, y que ya no ha vuelto a dar en el clavo. Hasta el moño sales de los zapatos de la reina y sus damas. Y ahora son los propios franceses, con el director Benoît Jacquot a la cabeza, que nos traen una nueva visión de su reina favorita, encarnada por la germánica Diane Kruger, a la que no dudaron en decapitar. Hay más representaciones de esta reina en los últimos años, pero me he limitado a mostrar las más representativas, en películas que yo mismo he visto.

Jardines y estanques

Los estanques de Versalles no aparecen tan pulcros y aseados en el filme como se mantienen en la actualidad para las visitas turísticas.

La película es una adaptación de una obra literaria, y pese a lo que se suele leer por ahí, no nos habla de los últimos días de la reina, sino de los tres o cuatro turbulentos días que siguieron a la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789. María Antonieta aún tardaría más de cuatro años en perder la cabeza tras el amañado juicio que la condenó. Los acontecimientos que pudieron suceder en estos días los vivimos a través de los ojos de Sidonie Laborde (Léa Seydoux), personaje ficticio, joven lectora de la reina a la que profesa una devoción absoluta. A través de los ojos de esta joven, nos introduciremos en el ambiente de Versalles, conoceremos lo que pudieron pensar, hacer o sentir los cortesanos, aislados del mundo, ya que todo se cocía en París, de la que les separaban unos veinte kilómetros, varias horas de desplazamiento. En aquellos momentos no llegaba hasta los alrededores de palacio la línea C del RER. Entre los cortesanos, destaca la figura de la duquesa de Polignac (Virginie Ledoyen), favorita de la reina. Entre las tres mujeres se constituirá un triángulo que terminará con la huída de la Polignac por consejo de la reina en compañía de la joven lectora.

Gran Trianón

Los «Trianones» eran parte de los dominios de la reina María Antonieta; aunque preferentemente el pequeño Trianón, y no el grande que aparece en la foto.

Lo primero que nos llama la atención de la película es que dedica unas primeras escenas, mientras acompañamos a la guapa Seydoux en su vida cotidiana un 14 de julio, cuando nada se sabe en palacio de los alborotos en París, a retratar el ambiente de Versalles. Pero no un ambiente idílico, de lugar magnífico e ideal, como se nos presenta habitualmente. Recorremos los apartamentos y los pasillos de servicio. Estamos en verano. Hace calor. Los mosquitos pican. Hay ratas. Las aguas de los estanques están turbias y emiten olores. No me cabe la duda de que esta descripción, en la que más adelante no se insistirá, busca establecer dos cosas. Una, el auténtico ambiente del lugar; dos, una metáfora de la corte y el gobierno de Luis XVI (Xavier Beauvois). Frente a la representación de Coppola de una reina eternamente adolescente que no parece cambiar desde los 15 años en que llega a Versalles hasta los 33 que tenía en julio de 1789, aquí nos encontramos a una reina insegura, claramente en sus treinta y tantos, y muy dependiente de quienes le rodean. Una inseguridad y una dependencia que se refleja también en el conjunto de los habitantes de palacio. Sólo la desvergüenza de algunos sirvientes, o la serenidad de algún funcionario público como Moreau (Michel Robin) el bibliotecario de la reina.

Uno de los aspectos más destacados de la película es que poco a poco se centra en las relaciones y sentimientos entre las tres mujeres. Distintas escenas y situaciones dan a entender que entre las tres mujeres surge una atracción que va más allá de la amistad entre las aristócratas, o de la devoción de la sirviente. Que existe una atracción física, lésbica, que no puede ser expresada de forma explícita; pero el argumento y la dirección de la película no dejan lugar a dudas, existe.

Galería de los espejos

No hay película de ambiente versallesco que no nos muestre varias veces la célebre Galería de los Espejos.

Mas allá de la cuidada ambientación, más realista que en otras producciones como ya he comentado, la base del filme es la interpretación de las tres mujeres. Especialmente de Léa Seydoux, protagonista principal de la película, ya que son sus ojos los que nos sirven de mirada para que veamos lo que sucede, y nada conocemos de lo que pasa donde no está la joven. La que es calificada de «nueva musa» del cine francés y europeo hacen un excelente y convincente trabajo. Pero también de una Diane Kruger, que encarnando a la reina austriaca, realiza el que probablemente es el mejor trabajo que le he visto. Y de paso, componiendo una Maria Antonieta bastante más convincente que la de Kirsten Dunst en el filme de Sofia Coppola. La tercera en discordia, la guapa Virginie Ledoyen, por quien no parecen pasar los años, tiene un minutaje más reducido, aunque está igualmente convincente. El resto de secundarios, cumplen con buen nivel.

¿Qué podemos concluir de esta película? Mi primera sensación fue contradictoria. No acababa de estar satisfecho de lo que había visto. Pareciera que la película no se acaba de definir entre su vertiente documental de los hechos históricos de aquellos días, y el drama más novelesco que progresivamente se desarrolla entre el trío de mujeres protagonistas. Sin embargo, el regusto que me ha dejado ha sido bueno. No he dejado de pensar en ella, eventualmente. Incluso me indujo a darle una segunda oportunidad a la película de Sofia Coppola ayer domingo en la sobremesa, sólo para dejar constancia de que mi primera impresión sobre la misma había sido válida. En lo que se refiere a la película actual, sin ser una obra maestra, sí que creo que es una producción que se puede ver sin problemas, y que tiene buenos valores tanto en su producción, como en su mensaje. Así que en unos momentos en los que la cartelera está un poco floja, y dominada por los blockbusters palomiteros, es una opción más que razonable. Y bueno,… las «protas» son muy «chics» y están muy buenas. Lo digo para animar a los «maromos» que siempre son más reticentes a acompañar a sus parejas femeninas a este tipo de películas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Disquisición idiomática: El nombre Marie Antoinette debiera traducirse al castellano como Maria Antonia. «Antoinette» no es un diminutivo, no aplicable a alguien del rango de una reina francesa salvo «en famille», sino el femenino de «Antoine». De hecho el nombre de pila original de esta reina de origen austriaco fue Maria Antonia Josepha Johanna, de la casa Habsburg-Lothringen (Habsburgo-Lorena). Pero existe cierta tontería en España a la hora de traducir los nombres de los soberanos extranjeros. Otros ejemplos… Pues por ejemplo, si cogemos a los papas que como el actual llevan el nombre en latín de Benedictus. Su traducción más sencilla sería Benito o sus equivalentes en otros idiomas. En Francia se les llama simplemente Benoît. En España, un rimbombante Benedicto. O los reyes británicos de nombre James. La traducción más propia hubiese sido Santiago o, mejor aún, Jaime, nombre que llevaron varios reyes de la Corona de Aragón, y muy similar al original inglés. Pero no. Se opta por denominarlos con la inusual forma Jacobo, de escasa aunque correcta utilización en el idioma castellano. Tonterías que tenemos en este país, de hacer complicado o rimbombante lo que podría ser sencillo.

Jardines

Y nos despedimos de Versalles paseando por sus neoclásicos jardines, tan llenos de turistas habitualmente en la actualidad.

[Cine] Martha Marcy May Marlene (2011)

Cine

Martha Marcy May Marlene (2011), 29 de abril de 2012.

Esta fue una película de la que ya oí hablar hace unos meses ya que, aunque no apareció entre las candidatas a los óscar, si se comentó la posibilidad de que se metiera en alguna de las categorías, especialmente las interpretativas. Al final no fue así, pero los buenos comentarios que leí en su momento hacían que esperase con ganas su estreno en España, que se ha demorado algo más de lo conveniente, desde mi punto de vista. Probablemente, coincidiendo su estreno con el de uno de los blockbusters de héroes en pijama, pasará relativamente desapercibida. Pero veamos a ver lo que da de sí esta película dirigida por Sean Durkin, su primer largometraje, que respira el inconfundible aroma de lo que se ha dado en llamar cine independiente.

Martha (Elizabeth Olsen) es una joven que en un momento dado reúne el valor para escapar de la comunidad sectaria en la que vive, en algún lugar de los montes Catskills. Un lugar que se nos aparece como remoto, pero que está a unas tres horas del centro de Nueva York en automóvil. Al huir, contacta con su hermana Lucy (Sarah Paulson), que la recoge y la lleva a su segunda residencia, al borde de un idílico lago, también a tres horas en automóvil del lugar donde recoge a la chica, donde pasa unas vacaciones con su marido Ted (Hugh Dancy). Las relaciones entre las hermanas y con el marido serán difíciles desde el principio. Lucy se siente culpable por el alejamiento de Martha. Esta no le cuenta toda la verdad de dónde ha estado o que ha hecho. Ted desconfía de Martha, a la que siente como una extraña. Y el comportamiento de Martha, condicionado todavía por la vida sectaria, choca con las convenciones sociales a las que tan están apegados están sus anfitriones. Por otra parte, al chica va recordando en forma de flashbacks, las circunstancias de los años pasados con la secta, donde la conocían por el nombre de Marcy May. Especialmente las extraña relaciones con el lider, Patrick (John Hawkes), los abusos que sufrió, su género de vida, y las vivencias que le llevaron a desear abandonar a esa gente. En un momento dado llama por teléfono a sus antiguos compañeros de comunidad, y es reconocida. A partir de ese momento, el miedo a ser encontrada despierta un comportamiento paranoide, que hace imposible la vida con su familia, y termina por ser llevada a una institución de salud mental. La película es ambigua, deliberadamente, en su tramo final, y nos deja con un final abierto a la interpretación del espectador.

Soto de Cantalobos

Ambientes umbríos en los bosques y los montes del estado de Nueva York, aquí recreados en los bosques de ribera del Ebro a su paso por Zaragoza.

Ciertamente nos encontramos con una de esas operas primas que nos impactan y nos hacen desear ver más de lo que el director tenga que contarnos. En este caso, una reflexión sobre el efecto que sobre la personalidad y la mente de una persona a prior normal, alegre, confianda, tiene la vida de las sectas. Comunidades cerradas que absorben la personalidad de las personas, hasta de despojarlas de sus rasgos de identidad, y que luego les produce graves problemas para reintegrarse en sociedad. En esta ocasión, contado desde el punto de vista de la protagonista. No hay narración externa, pero la acción sigue de forma constante lo que pasa alrededor de Martha. No sabemos que están haciendo los demás en otros sitios. Por lo tanto, al igual que hace Martha, en su caso con miedo, lo único que podemos hacer es interpretar los signos que aparecen a su alrededor. Tanto sobre el grado de aceptación de su recuperada familia, como la amenaza real o imaginada de la secta. Todo ellos acompañado por una realización que nos sumerge en el interior de esta vorágine psicológica, tanto por sus planos, como por el uso de la luz y del paisaje circundante. Ya he dicho que estamos hablando de lugares a un paso de una de las grandes conurbaciones mundiales, y que por lo tanto seguro que es visitada con asiduidad por quienes busque escapar de la ciudad y pasar un tiempo en la naturaleza. Pero constantemente sentimos aislamiento y desprotección.

La actriz protagonista, miembro de una familia ligada al espectáculo y otras farándulas, que ha dado al mundo algunos parásitos mediáticos, es todo un descubrimiento en sí misma. Lleva a cuestas gran parte de la película. Con su aspecto de chica guapa pero normal, de carne y hueso, la sentimos lo suficientemente cercana como para pensar que esto le podría pasar a cualquiera en nuestro alrededor. Desde luego debemos considerar a Elizabeth Olsen como una de las apuestas más seguras en el campo de la interpretación joven. Espero que siga eligiendo buenos proyectos y que mantenga el buen nivel demostrado en este filme. Claro que el apoyo a su alrededor ha sido bueno, tanto Paulson como Dancy, o el siempre inquietante Hawkes que tanto impresionó hace algo más de un año, completan un elenco excelentemente escogido para este drama psicológico.

Una película muy interesante y muy recomendable, que me ha interesado más incluso de lo que yo pensaba. Para aclarar ideas, no es un thriller, ni es una de miedo en las montañas, ni nada por el estilo. Es un drama psicológico, donde nos sumergimos en la mente de una persona que ha pasado por una experiencia dura, y cuyas secuelas probablemente tardarán en desaparecer. Y esto sale bien, gracias a los buenos planteamientos del autor del filme, como a la excelente interpretación de los caracteres.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Primeras flores

Tonos grises, luces crepusculares, una cierta subexposición,... características de este profundo drama psicológico.

[Libro] El jardín de los Finzi-Contini

Literatura

Este libro de Giorgio Bassani me lo recomendó una compañera de trabajo nada más volver de mis vacaciones por Italia hace un mes. La novela se desarrolla en Ferrara, ciudad bien conservada, cuyo paisaje urbano, tal y como se describe en 1962 que era en 1938, es perfectamente reconocible en 2012. En cualquier caso, vaticinó que me gustaría. Cuando hace un par de semanas comenté a la salida de una película de cine que estaba leyendo el libro, una amiga que lo había leído me definió como «otro memo que se va a enamorar de la pedorra de Micól«, agresiva afirmación que me sorprendió. Así que he leído el libro con calma y cuidado para comprobar con detalle mis sentimientos hacia la protagonista de esta triste historia de la Italia de anteguerra.

El jardín de los Finzi-Contini
Giorgio Bassani (traducción de Carlos Manzano)
Fábula – Tusquets Editores; Barcelona, 2007
ISBN: 9788483100004

Rampari di Belfiore

Es fácil imaginar al joven protagonista de la película recorriendo con su bicicleta los senderos en los "rampari" de la ciudad padana.

La historia nos es contada en flashback y en primera persona por el protagonista de la historia. Un escritor que durante una visita a una necrópolis etrusca próxima a Roma recuerda la tumba de los Finzi-Contini en el cementerio judío de Ferrara. Perteneciente el narrador a la burguesía judía de la ciudad a orillas del Po, nos cuenta como veía cada final de curso a los hermanos Finzi-Contini, también judíos pero más aristocráticos, que se examinaban por libre en el instituto público, mientras estudiaban tras los muros de su inmensa propiedad. O cómo los entreveía en la sinagoga, a ambos AlbertoMicól. Será en 1938, ya un joven a punto de doctorarse cuando volverá a entrar en contacto con ambos. Como consecuencia de las leyes racista del fascismo, los judíos serán expulsados de distintas instituciones públicas y privadas. Así que un grupo de jóvenes se reunirá durante finales de verano y principios del otoño de ese año a pasar las tardes jugando al tenis en el jardín que da nombre a la novela. Y allí será donde el innombrado relator hará amistad con ambos hermanos y vivirá una historia de amor no correspondido por Micól, la rubia, guapa e inteligente hija de esta familia, que durará hasta el verano de 1939, cuando en vísperas de la guerra mundial todo acabará, y las vidas de los protagonistas darán un giro trágico como consecuencia del conflicto bélico.

He de decir que es una de las novelas que más me han gustado de lo que he leído en los últimos tiempos. El narrador, en quien muchos quieren reconocer al propio Bassani, o al menos un álter ego literario, nos desvela desde el primer momento el trágico final de los Finzi-ContiniMicól incluida, en los campos de concentración alemanes. Pero eso importa poco. Lo que hace importante esta novela es su capacidad para transportarnos vividamente a la Ferrara del momento. Su descripción de ambientes, de situaciones y de caracteres nos hace sentirnos una parte de esa vivencia. Como si fueramos unos invitados más a las ociosas tardes alrededor de la pista de tenis de los aristocráticos judíos, o en las trattorias ferraresas, o en las bibliotecas donde los jóvenes estudiantes redactan sus tesis. Si además conoces la ciudad y eres capaz de imaginar los recorridos de los personajes por la misma, mejor que mejor. El tono es siempre más nostálgico que trágico a pesar del triste final de muchos de los personajes. A pesar de sus sufrimientos del corazón, probablemente el narrador nos está contando la historia de la parte de su existencia en la que más vivo se sintió. Lo cual es puesto en letras cuando mantiene una hermosa conversación con su padre, en la que le aconseja sobre su romance fallido con la guapa Micól. Uno de los capítulos que más me ha gustado del libro.

Via Ercole I d'Este

Madona en uno de los muros del Corso Ercole I d'Este; al final del mismo se supone se encontraba la propiedad de los Finzi-Contini. Aunque sin madonas... eran judíos.

En cuanto a la aseveración de mi amiga sobre mi «enamoramiento» con la protagonista. Bueno,… me tendría que conocer mejor. Es cierto que la joven tiene todas las características de una mujer muy atractiva. Inteligencia, educación, hermosura, estilo,… Aunque la mayor parte del libro esta ausente del entorno del narrador, siempre es la protagonista del libro porque es la protagonista de sus pensamientos y sus sentimientos. Es el eje del libro. Y representa muchas cosas, además. Representa toda una época, toda una civilización, toda una cultura que se derrumba hasta prácticamente desaparecer con la llegada de los fascismos y la guerra mundial. Pero no es tan mi tipo como para que haya quedado rendido a sus pies. No he dejado de mantener un sentido crítico hacia la joven, que en la actualidad no dudaríamos en calificarla en su actitud hacia el joven sin nombre con calificativos poco elegantes.

De la novela se hizo una adaptación cinematográfica que también he tenido ocasión de ver en estos días. Dirigida en 1970 por Vittorio de Sica, es una película poco afortunada. Aunque muy fiel a las escenas que nos relata el libro, pierde casi por completo en la adaptación las sutilezas de los sentimientos del narrador y de la personalidad de quienes le rodean. Además, tiene un par de diferencias que no me gustan. El joven narrador, en la novela, rompe definitivamente con Micól imaginando más que teniendo la certeza de una presunta relación de la joven con otro personaje. Para mí es simplemente la excusa que se busca para poner distancia emocional en una relación destructiva. En la película se da por cierta, y eso desvirtúa el sentido de la historia. Por otro lado, en la novela, el destino de los personajes durante la guerra nos es contado someramente en un epílogo. Son otra historia. Sin embargo en la película se dedica una cantidad de tiempo excesiva a contarnos detalles sobre esta cuestión. Sobra.

En fin. A lo importante. Como ya he dicho, un relato que me ha impactado notablemente y que recomiendo sin lugar a dudas. Y que de paso me ayuda a cubrir un hueco en mis conocimientos literarios, y es que he leído poca literatura italiana de cierto nivel.

La naturaleza intramuros

Uno de los encantos de la ciudad es lo que denominan la "naturaleza intramuros", un inmenso espacio verde en el núcleo urbano, parte del cual lo puedes imaginar como lo que fue el jardín que da título al libro.

[Cine] Salmon fishing in the Yemen (2011)

Cine

Salmon fishing in the Yemen (2011), 23 de abril de 2012.

Esta película fue vista en versión original y, por consiguiente, conserva su título original en esta entrada. En España se ha estrenado también en versión doblada con el título de La pesca del salmón en Yemen.

Como ya comentaba hace un par de días, el trato para ir a ver The Hunger Games era que en el mismo fin de semana había que ver alguna película más adulta. Y nos decidimos por una de Lasse Hallström, director algo irregular del que guardamos muy buenos recuerdos por unas cosas u otras, y además la proyectaban en versión original, con un reparto que a priori tenía su interés. No es que hubiéramos oído hablar mucho de ella, pero es que ya se sabe que no hay relación entre la potencial calidad de un filme y su repercusión en los medios de cualquier tipo. El dinero es lo que manda. No la calidad.

Grupo

El domingo pasado seguí probando la Yashica Mat 124G, en esta ocasión con un par de carretes en blanco y negro. A la espera de los resultados, os dejo con algunas imágenes tomadas con la Panasonic Lumix GF1 que también llevaba encima.

Como consecuencia de las malas noticias que rodean constantemente las relaciones del Reino Unido con el mundo árabe, Patricia Maxwell (Kristin Scott Thomas), jefa de prensa del primer ministro británico, se lanza a la caza de buenas noticias al respecto. Así, se entera de que un excéntrico jeque yemení de nombre Muhammed (Amr Waked), solicita colaboración a través de la consultora que lo representa en Londres y en concreto de la eficiente Harriet (Emily Blunt), para transplantar salmones escoceses a los wadis yemeníes y poder practicar la pesca en su país de origen. Le encargarán el tema al doctor Alfred Jones (Ewan McGregor), funcionario del departamento de pesca, que considerará la cuestión una idea delirante, pero que se verá forzado a colaborar, en medio de la monotonía de su vida profesional y matrimonial. Durante la puesta en marcha del proyecto, Harriet recibirá la noticia de la desaparición en acción en algún lugar de Afganistán de su reciente novio el capitán Robert Mayers (Tom Mison). Por lo tanto en un momento dado, todos los proyectos personales o pesqueros en los que están involucrados los protagonistas se verán suspendidos en el aire, proclives al fracaso.

Filmada con un tono de comedia con toques dramáticos, el director aprovecha la realmente delirante idea de partida, absurda desde muchos puntos de vista aunque durante el filme se busque que empaticemos con los motivos del jeque yemení, para hacer un repaso a dos asuntos. Desde un punto de vista no especialmente profundo, cuestiona las formas de actuar del mundo de la política y de la administración pública, que incluso sumida en una crisis, es capaz de desviar esfuerzos hacia proyectos absurdos, cuando lo que importa no es el servicio a los ciudadanos sino los intereses de la clase política. Y a lo largo de todo el filme, y convirtiéndose en el tema protagonista con el paso de los minutos, las relaciones personales y románticas de los protagonistas. En este caso, claramente la tesis de la película es que por encima de otras cuestiones, para que una relación funcione, ha de haber un proyecto común que la empuje hacia delante. Rodada con competencia técnica y buen ritmo, la cosa funciona.

Pelusas

En plena primavera, las pelusas de los árboles alfombraban el camino a orillas del Canal Imperial de Aragón.

Y funciona entre otras cosas por el buen que hacer de los protagonistas. Kristin Scott Thomas constituye el lado humorístico fundamental del filme, junto con otros secundarios, generalmente en el entorno de las administraciones públicas y la política. Ewan McGregor hace, bien, un papel al que ya nos tiene acostumbrados. El de pasmado que en un momento dado despierta y se vuelve un tipo más proactivo para salir adelante de sus problemas. Un poco encasillado veo yo a este mozo. Pero la que da brillo al filme es Emily Blunt, derrochando encanto por donde pasa, y consiguiendo los momentos más dramáticos del filme con razonable solvencia y convicción.

En fin, una comedia dramática que quizá no pasará a la historia del cine como un gran peliculón, pero que se ve con mucho agrado, que produce algunas buenas risas, pero también algún momentito dramático. Sales del cine con buen sabor de boca y con optimismo, aunque quizá no sea una película de las que dejan mucho poso en el futuro. En mi caso sirvió para compensar el «esfuerzo» de ir a ver el blockbuster juvenil del viernes anterior.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Geometrías variables

La luz del atardecer, tamizada por algunas nubes en el cielo, me proporcionaron luz suave en las dos horas que estuve con las cámaras. Veremos los resultados con la película cuando me la entreguen revelada.

[CineTren] Delirante «pánico» en el Transiberiano

Cine, Trenes

Llego hasta este filme al hacer un barrido por la programación de cine a través del satélite. Cuando lo programo, ni siquiera soy consciente de en qué canal lo hechan. Sólo me fijo en su temática ferroviaria, para mi colección del ferrocarril en la historia del cine. La sorpresa me la llevo cuando comienzo a verla. Un producto anglo-español que se emite por el canal dedicado al cine patrio, que mezcla un reparto de cierto empaque internacional con alguna figura nacional. Todo ello dirigido por el español Eugenio Martín. La verdad es que la película es bastante mala. Pero ya que la he visto y es ferroviaria… pues nada, la reseña de Pánico en el Transiberiano.

Eso sí, quiero aprovechar este espacio para criticar que un canal dedicado a la promoción del cine español se dedique a este tipo de películas que lo único que hacen es desprestigiarlo.

Una 141 "Mikado" similar a la que podremos ver en la película que presento hoy, en funcionamiento en León un 15 de agosto de 2000.

[Cine] El exótico Hotel Marigold (2011)

Cine

El exótico Hotel Marigold (The Best Exotic Marigold Hotel, 2011), 16 de abril de 2012.

Tras un lapso de tiempo excesivamente amplio de tiempo sin ir a las salas de cine, quizá por una oferta no excesivamente brillante, aparte de otras consideraciones o circunstancias, nos acercamos en una tarde de lunes a una sesión tempranera, de esas a la que no van más que jubilados. Y la verdad es que la película tiene un tema a tono. El principal motivo de atracción… un reparto de glorias veteranas de la interpretación británica, que son casi un seguro para cualquier filme. Veremos lo que pasa con este filme de John Madden, un director francamente irregular.

La cuestión es que un grupo variopinto de jubilados británicos, desconocidos entre sí, y cada uno por su cuenta salvo algún matrimonio que hay por ahí, deciden retirarse por motivos diversos a un exótico hotel en la no menos exótica ciudad india de Jaipur. La propaganda muestra un lugar idílico y las condiciones económicas razonables. Un presunto paraíso para el retiro de estas personas entrando en sus última etapa vital. Pero las cosas no serán como parecen. El hotel no es tan lujoso ni tan idílico como lo pintan. El país no tiene nada que ver con lo que ellos están acostumbrados, y menos aún con los tópicos turísticos, y sobretodo, sus problemas viajan con ellos, no se quedan atrás en Inglaterra. Aunque quizá sea una oportunidad para aclararse y alcanzar algún tipo de felicidad que a lo largo de su ya prolongada vida no alcanzado.

Bien, nos encontramos con una película técnicamente bien hecha, a favor del entorno exótico en el que está rodado, presentando una comedia con tintes dramáticos de carácter coral, que si bien es previsible en muchas de las situaciones, es simpática de seguir. Es cierto que la película tiene altibajos, con momentos muy buenos, divertidos o dramáticos, pero eventualmente entra en momentos en los que baja de nivel y parece que no sabe por donde va a salir.

En cualquier caso, como ya he dicho, tiene como baza a su favor el estupendo reparto, que lo hace bien aunque no lo quieran. Y así encontramos a Judi Dench como viuda que parece desamparada sin su marido, que la ha dejado sin recursos económicos contra todo pronóstico. A Tom Wilkinson como un conspicuo juez del tribunal supremo retirado, que debe afrontar el reencuentro con su único amor, de su juventud, y que sorprenderá porque no es precisamente un mujer. Una vieja, gruñona y racista niñera, Maggie Smith, que acude porque allí se puede permitir un reemplazo de su cadera rota en condiciones. Bill Nighy como un fiel y optimista esposo que arrastra a su pesimista y timorata mujer, Penelope Wilton, porque su hija les ha arruinado al apoyarla en su empresa dot com. O Celia ImrieRonald Pickup que se niegan a renunciar a la alegrias del romance y el sexo a pesar de su edad. Y bueno. En el lado de los jóvenes, al entusiasta pero descerebrado director del hotel, Dev Patel, tan enamorado de su guapa novia, Tena Desae, como temeroso de su posesiva madre, Lillete Dubey. Como se ve, gente de actualidad a pesar de los años que suman muchos de ellos, y que nos siguen haciendo gozar del cine o de la pequeña pantalla con frecuencia, y que aquí componen un elenco perfectamente sincronizado.

Resumiendo, quizá no sea una película que vaya a pasar especialmente a la historia del cine como un peliculón, pero que entretiene, en algún momento emociona, y se deja ver sin mayor problema disfrutando de su buen reparto.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Árbol y pared

Una fotografía más de las tomadas recientmeente con la Yashica Mat 124G, paseando por los alrededores de la carretera de Castellón, en Zaragoza.