[Cine] Cosmópolis (2012)

Cine

Cosmópolis (Cosmopolis, 2012), 15 de octubre de 2012

Esta no es una película que yo quisiera ver. Y eso que hay un dos o tres películas de su director, David Cronenberg, que me gustan bastante, aunque otras que no me gustan nada. El protagonista tampoco es santo de mi devoción. Y el tráiler y el argumento tampoco me decían nada. Pero a veces hay que plegarse a los deseos de la mayoría. No perderé mucho tiempo en comentarla, porque mis malos augurios se han hecho realidad.

Esto va de la historia de un joven (Robert Pattinson) que se ha hecho muy, muy, muy rico, muy, muy, muy deprisa, que de repente quiere ir con su limusina enorme a cortarse el pelo a la otra punta de Nueva York, a pesar de que no es aconsejable. El presidente de los Estados Unidos está en la ciudad y se prevén cortes de calles y protestas en las mismas. Además, él mismo está amenazado de muerte y lleva una protección de guardaespaldas. En el recorrido por las calles compartirá asiento secuencialmente con socios, esposa, amantes, y otro tipo de gentes, hasta llegar a la guardería y asistir al encuentro con quien le quiere matar. Y no contaré más.

Curiosamente todo sucede con un ritmo relativamente lento, el tráiler nos la presentaba como una historia trepidante, con conversaciones interminables, pretenciosas, y con poco sentido, con situaciones relativamente absurdas en el tiempo en que transcurre la acción, algo menos de un día. Lo de la próstata asimétrica me parece una soberana tontería. En fin, una película que como sus diálogos me parece pretenciosa, pero que no me dice nada. Ni sobre la ambición, ni sobre las relaciones humanas, ni sobre nada. Todo me parece artificial.

Las interpretaciones tampoco me dicen nada. Aparte del «vampiro pijo» protagonista encontramos a gente como Juliette BinocheSamantha MortonPaul Giamatti, que son buenos actores pero que no sé muy bien que hacen aquí, aparte de ser una excusa para intentar dar respetabilidad al filme.

Película, que sin ser una catástrofe, me parece absolutamente prescindible salvo para fans del joven actor.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

A mí me gusta más pasear en autobús tradicional de dos pisos que en limusina. Cosas mías.

[Cine] El artista y la modelo (2012)

Cine

El artista y la modelo (2012), 1 de octubre de 2012.

Sin hacer mucho ruido, salvo su participación en la terna de posibles candidatos españoles al Óscar, se ha colado en cartelera la última película de Fernando Trueba. Lo que más me llamó la atención fue el reparto, que incluye algún que otro ilustre del cine europeo. Así que decidimos, a pesar de que ha sido un fin de semana muy cinematográfico, que no queríamos dejar de ver esta película, aun sin tener claro con que Trueba nos íbamos a encontrar. Las críticas leídas, no muchas, no eran nada concluyentes. Así que mejor nos hacemos una idea por nosotros mismos.

Escultura de mujer desnuda

La escultura es un arte que poco a poco me va interesando más, y algunos ejemplos me pude encontrar en la Nasjonalgalleriet de Oslo, aunque la gente va más a ver los cuadros de Munch.

En el sur de Francia, durante la ocupación alemana, junto a la frontera con España en Cataluña, un viejo escultor, Marc Cros (Jean Rochefort), contrata los servicios como modelo de una joven española, Mercè (Aida Folch), fugada de un campo de refugiados de la guerra civil, y que es encontrada en la calle por su mujer, Léa (Claudia Cardinale), que conoce bien los gustos de su marido. Este anda necesitado de inspiración, de una idea como dice él. Y la relación con Mercè, que no será fácil al principio por las diferencias culturales y sociales de ambos, acabará haciendo surgir esta idea, de la que puede salir la que sea su última obra.

Lo primero que nos sorprende de la película, especialmente tras ver su colorido cártel anunciador, es que está rodada en blanco y negro. Es un detalle que se nos había pasado. Parece que está de moda. Aunque nada que ver con el estilo de recientes propuestas, tanto nacionales como extranjeras. Su uso, a pesar de ser dos películas radicalmente distintas, está más emparentado con Das weiße Band (La cinta blanca), que con las anteriores. Una fotografía delicada, de gama tonal amplia, que nos da la impresión de un contraste suave pero con sombras profundas y altas luces casi deslumbrantes, intentando y consiguiendo reproducir el ambiente de los Pirineos más mediterráneos, casi siempre asociados a una luz y a un color. Esto ya hace que ver el filme haya merecido la pena.

El beso

En el mismo Oslo, tenemos otro museo dedicado a la escultura, a la de Vigeland. Incluso un parque dedicado a la misma.

Luego está su historia. Que es mínima. El filme va dejando como víctimas colaterales que nos podrían haber interesado, o incluso conformado una película en sí misma. La relación del artista con su mujer. La relación del artista con su ilustrado amigo alemán, oficial de la wehrmacht. Las actividades de la chica, menos inocente de lo que aparenta, como activista pasando refugiados y maquis por la frontera. Todo queda indicado, es el ambiente, pero la película se centra en otra cosa. Y esa otra cosa que ocupa fundamentalmente es el proceso creador, y la relación entre el artista y su modelo. No hay más. Ya digo que la historia en sí es mínima. Contada con detalle, hasta el punto de que a algunos les parecerá lenta, o incluso fría, según he leído por ahí. Pero es un canto a la mirada del artista, al impulso y necesidad creadores, a la admiración de la belleza de la naturaleza, sea en el paisaje que rodea el taller del artisto, en las curvas de la joven modelo, o al sabor del pan mojado con aceite de oliva.

Escultura modernista

Pero el estilo del escultor de la película lo encontramos mejor reflejado en las salas dedicadas al modernismo del Museo Nacional de Arte de Cataluña en Barcelona.

A la hora de valorar las interpretaciones, la copia que vimos está lastrada por el nefasto doblaje que han hecho especialmente con Aida Folch. Originalmente, la película está filmada en francés, parece que con algún diálogo aislado en español (no sé si en catalán también) y en alemán. Este es uno de esos casos, clarísimos, en los que el doblaje disminuye considerablemente la calidad de la película. Hecha esta salvedad, difícil tarea, todos los intérpretes están a gran altura. Porque afortunadamente existen muchas cosas que no se dicen con palabras, sino con miradas, gestos o actitudes, y eso nos permite apreciar lo que las distribuidoras nos niegan, que es el trabajo de los artistas. Desde luego, el grande de la película es Rochefort. La chica juega a favor de su físico, de sus formas redondas, muy apropiadas para el papel que se le encomienda. Más cuando permanece desnueda buena parte de sus escenas. Ya he comentado el lastre que tiene su papel con el doblaje, pero tengo la sensación que debajo hay un buen trabajo. Y se agradecen mucho los trabajos menores pero importantes de Cardinale y de la excelente Chus Lampreave.

Esta película es difícilmente recomendable para todos los públicos. No es una película de consumo fácil. No está pensada para el uso multitudinario. Es cine de autor en el mejor de sus significados. No es una película perfecta. Tampoco es original, el tema ha sido muy tratado. Pero es una película muy honesta, y de una factura visual impecable, que para quienes nos gusta el arte fotográfico/cinematográfico, es un gusto. A partir de ahí, cada cual verá. A algunos gustará muchos, y a otros, quizá, aburrirá. Es lo que pasa cuando en una hora y tres cuartos no pasan muchas cosas, aunque sean importantes.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Escultura modernista

Un lugar interesante para visitar y disfrutar de la visita.

[Cine] The Deep Blue Sea (2011)

Cine

The Deep Blue Sea (2011), 10 de septiembre de 2012.

Iba a decir que conservo el título original porque vemos la película en versión original, pero por razones que desconozco en la cartelera española la versión doblada conserva el título original. A nadie se le ha ocurrido llamarla El profundo mar azul, que sería lo literal, o cualquier otro desmán de los que son habituales por estos pagos. Pero el caso es que esta película británica que ya hace tiempo que se estrenó en el mundo, no ha encontrado sitio en la cartelera española hasta finales de este apático verano cinematográfico. Lo cierto es que nos sentimos atraidos por el reparto y, aunque la hora a la que proyectan la versión original es intempestiva, pues vamos a ello. Prácticamente solicos. Claro.

La película nos cuenta un par de días en la vida de Hester Collyer (Rachel Weisz), que en el Londres de la posguerra temprana intenta suicidarse en la habitación que comparte con su amante Freddie (Tom Hiddleston), aunque lo impiden la patrona y un vecino. A partir de ahí y mediante flashbacks, conoceremos la historia de los meses previos en los que muerta de aburrimiento en su matrimonio con el honesto pero desapasionado juez Sir William Collier (Simon Russell Beale), acaba enamorándose de un dicharachero e infantil antiguo piloto de la RAF, el mencionado Freddie. Intercalada entre los flashbacks vemos como se desarrollan los eventos tras el intento de suicidio, de modo que podemos comparar la expectivas de Hester cuando comenzó su affair con el guapo piloto con su depresión actual que le ha llevado al intento de suicidio.

Vamos a ver. La historia, dirigida por Terence Davies, no da para mucho más de lo que es la poco más de hora y media que dura. Rodada de forma técnicamente perfecta, con excelente iluminación, excelente diseño de producción, el conjunto sin embargo resulta extremadamente frío, frente a las pasiones que se supone han agitado la relación entre los tres personajes principales del relato. Es como si se hubiese contagiado del carácter del juez.

Así pues, lo único que se salva es ver la interpretación de los protagonistas. Rachel Weisz hace tiempo que ha demostrado que es una excelente actriz, aunque aquí no consigue contagiar el apasionado carácter de su personaje al conjunto del filme. El resto del reparto tiene esa solidez propia de los elencos británicos que pueden con todo. Incluso con los planteamientos más aburridos.

Salvo para fanáticos de los dramas de época, o de alguno de los intérpretes, no es una película que me atreva a recomendar especialmente. Un poco, una decepción. Uno espera más de las producciones británicas.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: **
Puente de la Torre

Ya que estamos, caigamos en el topicazo. Tomo Puente de la Torre (el que todo el mundo llama en este país el Puente de Londres, como si no hubiera más).

[Cine] El amigo de mi hermana (2011)

Cine

El amigo de mi hermana (Your Sister’s Sister, 2011), 2 de septiembre de 2012.

Una matinal de cine indy para variar en este principio de septiembre en el que las películas más llamativas de la temporada no han hecho su aparición. Alguna crítica razonablemente buena y la presencia de algún intérprete interesante en el escueto elenco del filme, nos lleva a probar suerte.

Jack (Mark Duplass) es un tipo que, un año después de la muerte de su hermano, a quien todos querían, camina por la vida desorientado, sin trabajo, con la vida hecha un desastre. Su mejor amiga, Iris (Emily Blunt), una antigua novia de su hermano, guapa, con éxito social, le aconseja que se vaya a una isla cercana, auna cabaña  que tiene su familia unos días y que piense un poco en como orientar su vida, sin dar pasos precipitados.Pero la cabaña no está vacía, se encuentra ocupada por Hannah (Rosemarie DeWitt), hermana de Iris, lesbiana que acaba de romper con su pareja después de siete años de relación. También confusa y alterada. Una noche de confidencias y tequila les llevará a la cama y a echar un polvo. Algo casual, sin más compromiso. Pero al día siguiente, Iris se deja caer por la cabaña. Y las cosas se irán poniendo poco a poco incómodas. Especialmente cuando algunas confesiones y algunas verdades vayan saliendo a la luz.

A ver. A una película de cine independiente americano se le piden sólo algunas cosas. Un factura sencilla pero eficaz. Una historia basada en caracteres, honesta y que te toque la fibra y te enganche. Unas interpretaciones competentes aunque no sean de actores o actrices de relumbrón. A este filme, dirigido por Lynn Shelton, que viene calificado en casi todos los sitios como comedia pero yo considero que es un drama, drama, no le falta casi nada. Pero no acaba de ser redondo. El principal problema es que la historia, que no está mal, peca de dos defectos. Es altamente previsible y es excesivamente buenrollista. Lo que le hace perder credibilidad. Hay cosas que son difícil de tragar, por buena gente que sean los personajes.

En cualquier caso, los tres intérpretes, los tres protagonistas desde mi punto de vista, están bastante bien. Uno siempre se fija más en las chicas. Sesgo ligado al cromosoma Y, supongo. Pero si Blunt es tradicionalmente un encanto, así de mona y majica, y competente como actriz, DeWitt, quien acostumbra por lo que sé de ella a hacer siempre de hermana de la protagonista o de la guapa, me parece un actriz todavía mas competente y con más matices, aunque no sea tan mona ni tenga el mismo encanto. El chico, pues lo hace bien. Pero siempre he tenido la sensación de que las chicas monas y con éxito en la vida no se enamoran de este tipo de tíos, más bien destinados si no tienen cuidado a ejercer de pagafantas.

En cualquier caso, el regusto que deja la película es bueno, son 90 minutitos que se te pasan en un pispás, y si bien no se te va a quedar como una obra maestra del séptimo arte, tienes la sensación de que has aprovechado bien la mañana del domingo. O cuando sea que te vayas a ver el filme. Asi que por qué no, oye. En peores plazas cinematográficas hemos toreado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Bonitos paisajes los de la película, en una islita próxima a Seattle y esas cosas; yo me conformaré con los paisajes menos espectaculares pero potencialmente agradables de las riberas del Ebro a su paso por Zaragoza.

Por la ribera izquierda del Ebro

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Por la ribera izquierda del Ebro

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Por la ribera izquierda del Ebro

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Por la ribera izquierda del Ebro

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[Cine] Silencio de hielo (2010)

Cine

Silencio de hielo (Das letzte Schweigen, 2010), 27 de agosto de 2012.

Vale también para esta película lo mismo que para la que comenté la semana pasada. Los doblajes no son buenos, desvirtúan el filme, así que aunque pasamos por las salas de cine para verlas, no dudamos en buscar una versión original por la vía que sea para saber cómo es exactamente el largometraje. Además, cuando llegan las películas a la cartelera con dos años de retraso, mira tú si hay formas de encontrar el filme en condiciones.

Esta película alemana dirigida por Baran bo Odar, para mí un director desconocido, nos plantea en principio la resolución de una serie de casos de violación y asesinato de niñas por parte de unos pedófilos. Conocemos desde el principio quienes son los criminales. Pero lo que sorprende es el lapso de más de 20 años entre las dos niñas asesinadas más características, luego se sabrá que hay una tercera, y las motivaciones que hay detrás. La película es coral. Hay distintos grupos de personajes que tienen que ver con los casos. La madre de una de las primeras niñas y el policía frustrado por su incapacidad para haber resuelto aquel caso. Ambos tienen una relación personal e íntima. Los padres de la niña recientemente desaparecido y probablemente asesinada. Los policías que dirigen la investigación, y los que a sus órdenes pero por libre siguen sus propias líneas de razonamiento. Los pedófilos, y en el caso de uno de ellos, que abandonó el lugar tras el anterior crimen y rehizo su vida con otro nombre y con una familia, esta familia.

Conforme avanza el filme, más que sobre la intriga de la investigación y la duda de si los criminales serán descubiertos o no, lo que tenemos ante nosotros es un análisis de reacciones y comportamientos ante un tema como el de la pedofilia y el abuso de menores. También tenemos el análisis de las respuestas individuales y colectivas determinadas por la cultura en la que los hechos suceden. Una pequeña ciudad alemana de provincias, durante un verano de luminosidad intensa, de colores definidos, saturados. Paisajes rurales donde aparentemente no pasa nada, pero puede pasar cualquier cosa. Donde todo el mundo se puede conocer, pero en realidad no conoces a nadie. Ni siquiera a la persona con la que convives. Aunque situada en una época distinta y con una realización distinta, no he dejado de pensar en los aspectos en común que esta película tenía con Das weisse Band (La cinta blanca), película en la que también aparecía el abuso infantil, aunque con connotaciones políticas mucho más profundas.

Teniendo en cuenta además que es una cinta correctamente interpretada, especialmente cuando obvias la versión doblada al castellano, considero que es un filme que tiene su interés. Es de las películas que va ganando en tu consideración conforme va transcurriendo el metraje, al principio tiene un regusto a telefilme convencional que poco a poco va desapareciendo y te va enganchando, y también gana en tu memoria conforme pasa el tiempo tras su visualización y vas notando que reflexionas sobre lo que te han contado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Aerogeneradores desde el tren

No define el lugar de Alemania donde sucede la acción. Parece que está rodada en Baviera, pero también podría estar rodada en las llanuras agrícolas del norte de Alemania. Aquí entre Bremen y Hamburgo.

[Cine] La delicatesse (2011)

Cine

La delicatesse (2011), 15 de julio de 2012.

Esta película fue vista en versión original y por ello se presenta con su título original en francés. En la cartelera española también es posible encontrarla traducida al castellano, con el título de La delicadeza.

Llegado ya el verano, la cosa oscila entre el cine infantil, la comedia infantiloide, los superhéroes, o arriesgar con el cine de otros países distintos del omnipresente cine americano y del últimamente mediocre cine español. Y parece que estamos en racha con el francés, con resultados una vez mejores y otra vez peores. Y ya que ha llegado una película protagonizada por una de las actrices de moda del país vecino, Audrey Tautou, y la programa en versión original,… pues a ella.

Dirigida por el propio autor de la novela en la que se basa, David Foenkinos, con la colaboración de su hermano, Stéphane, nos cuenta la historia de una mujer joven y atractiva, Nathalie (Audrey Tautou), estilosa, que, profunda y románticamente enamorada de su marido, queda viuda tras un accidente de tráfico, adoptando por sí misma la decisión de aislarse de su dolor a través de su trabajo. En este, consigue prospera y ascender, llegando a tener un puesto de gestión. Y al mismo tiempo, atrae la atención de su jefe, al cual rechaza firmemente en sus avances. Sin embargo, entre sus subordinados hay un grandullón y algo desastrado sueco, Markus (François Damiens), poco atractivo, que pasa habitualmente desapercibido, torpe socialmente, que tras un incidente se enamorará de su jefa. Y esta, poco a poco, debido a la sensibilidad y a la delicadeza con que la trata el sueco, se irá sintiendo atraída por él, aunque con muchas dudas, ante la atónica mirada de sus compañeros de trabajo y sus amistades.

A ver. La idea no es excesivamente original. Que dos personas que se encuentran solas, con problemas en su interior, dispares, acaben sirviendo de redención mutua o como pareja romántica no es nada nuevo. Aquí se trata del contraste entre el aspecto frágil y etéreo que siempre tienen los papeles de la Tautou, que siempre parece que haga de variaciones de un mismo personaje, frente a la tosquedad, la fealdad del compañero. El filme está pensado para contener elementos tanto de drama como de comedia. Y estos recaen sobre el peso del protagonista masculino. Sin embargo, la película resulta irregular, sin ritmo. Como si fueran retazos de una historia, ideas cogidas aquí y allá, pero que no acaban de tener una cohesión que de continuidad a la evolución de los personajes. Las ideas de fondo son buenas, pero falta profundidad. Especialmente en lo que se refiere a un elemento importante que es la reacción del os personajes que los rodean.

En la interpretación, Tautou esta pasable, Damiens está claramente desaprovechado, y los secundarios tienen mucho potencial pero apenas se les permite algún trazo de los que podrían dar.

Una película en resumen que se deja ver, pero que te deja insatisfecho. En cualquier caso, pasable para pasar una tarde tonta de domingo de verano.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **/*** (así asá está la cosa)
Rue de Buci

Filmada en París, nos encontramos a la capital francesa más cotidiana y menos turística que en otros filmes, salvo alguna escena puntual. En la foto, la Rue de Buci, en Saint-Germain-des-Prés.

[Cine] Wuthering Heights (2011)

Cine

Wuthering Heights (2011), 2 de julio de 2012.

Esta película fue vista en versión original subtitulada en castellano, por lo que conservo su título original. En las carteleras españolas puede ser vista también doblada bajo el título de Cumbres borrascosas (siempre me ha parecido que lo de «cumbres» es un poco pretencioso en la traducción de esta obra; se refiere a los altos en los páramos o los cerros del norte de Inglaterra más que a las cimas de montañas que es en lo que normalmente piensas cuando oyes la palabra «cumbre»).

Enésima adaptación de la obra de Emily Brontë, única novela que escribió y que le ha dado fama mundial. La pobre murió a los 30 años de tuberculosis, mostrando su total implicación con el romanticismo de la época y con el destino de los personajes de las novelas de moda en ese momento. Así que la pregunta no puede ser otra que qué puede aportar de nuevo la versión de la directora británica Andrea Arnold. Una versión que se ha colado de rondón en la cartelera zaragozana, ya que en España se estrenó a finales de marzo, sin que lo hiciera por estos lares, y no ha venido anunciada en ninguno de los boletines a lo que estoy suscrito como estreno en la ciudad. El caso es que ayer me fijé que estaba programada en versión original en los Aragonia, y allá que me fui. Después de la interesante Jane Eyre de Fukunaga, el otro gran clásico de las Brontë, tenía ganas de ver este filme.

Para quienes no conozcan el argumento porque no hayan leído la novela, muy probablamente, yo no la he leído, me dan miedo estos voluminosos volúmenes, o hayan visto alguna versión anterior, yo me he chupado un par, nos cuenta la historia de los amores de Cathy (Shannon Beer adolescente; Kaya Scodelario adulta)Heathcliff (Solomon Glave adolescente; James Howson adulto)Heathcliff es un niño que es encontrado sin hogar por Mr. Earnshaw (Paul Hilton) en las calles de la ciudad y al que adopta. El niño es rechazado por casi todos los demás de la familia que vive en la granja Wuthering Heights en los páramos del norte de Inglaterra. Salvo por la hija menor, Cathy, consentida por su padre y algo asilvestrada, que primero lo acogerá como un hermano, pero conforme pase el tiempo desarrollará sentimientos más profundos por el chaval, que también cae perdidamente enamorado de la moza. Pero la muerte del patrón hará que el hijo mayor, Hindley (Lee Shaw) tome las riendas de la granja y trate a Heathcliff como un sirviente de bajo nivel. La llegada de unos nuevos vecinos, los Linton, complicará las cosas ya que el hijo de estos Edgar (Jonny Powell adolescente; James Northcote adulto) se interesará por Cathy quien acabará comprometiéndose con él, por motivos que Heathcliff no entenderá, provocando su huída. Sólo para volver pocos años después convertido en un hombre de fortuna, que nunca se nos explica de donde sale. Y a partir el dramón está servido.

En la novela, se narran las desdichas de dos generaciones. La de los personajes que he comentado y las de sus hijos. Pero las adaptaciones cinematográficas, salvo alguna excepción, ignoran esta segunda parte, como es el caso que nos ocupa.

Algunas cosas son notables en la adaptación de la directora británica.

La primera que te sorprende es cuando ver en la pantalla que la proyección abarca el escueto formato académico. Para que nos entendamos, lejos de los formatos alargados o panorámicos habituales, la película está filmada en un formato similar al de las televisiones antiguas, 1,33:1. Es cierto que la premiada The Artist también estaba así, pero es que aquella simulaba una película de época. Esta no. Es una decisión buscada. Y he de decir que funciona bastante bien. Más teniendo en cuenta que la película se centra mucho en los paisajes y en los fenómenos atmosféricos que rodean a los protagonistas, por lo que se muestra como una decisión arriesgada. Para los aficionados a la fotografía, la película es muy recomendable, por el manejo de la luz y de la composición. Meritorio trabajo en la dirección de fotografía de Robbie Ryan.

La segunda es que el protagonista, Heathcliff, por primera vez es representado por actores negros. En la novela es descrito como de piel oscura, pero hasta ahora se le había representado más como alguien próximo a la etnia romaní, que a otra cosa. La cosa no funciona mal, sirve para dar actualidad a la historia, con los racismos y xenofobias que permanecen latentes en las sociedades europeas, especialmente ante la inmigración de los últimos años de personas de África, muchas de ellas en situación irregular.

La tercera es que los actores y actrices tienen edades y aspectos similares a los que se describen en el libro. Tradicionalmente, estaban representados por intérpretes de más edad que lo que correspondía a los caracteres de la novela.

Por todo ello, de entrada ya la película te engancha y te interesa. Y durante la primera parte de la historia, mientras los dos protagonistas pasan de la niñez a la adolescencia y se enamoran, la cosa funciona bastante bien. Sin embargo, cuando se hace la transición a la edad adulta (adultos que no debemos olvidar apenas rondan los veinte años), la historia se atasca un poco. Se hace repetitiva y un poco pesada. No acaba dejándote el buen sabor de boca que vaticinabas.

Las interpretaciones son buenas en general. Algo que puedes esperar de una producción británica. Sin embargo, aquí también, funcionan mejor las versiones adolescentes de los protagonistas que las adultas. En el caso de quienes encarnan a Heathcliff, se trata de actores noveles en pantalla grande, de los cuales creo que la mejor interpretación corresponde al más joven. Para las Cathy, la jovencita es nueva y lo hace realmente bien, con ese aspecto indómito de campesina que va por libre, mientras que Kaya Scodelario es una actriz emergente que ha alcanzado cierta fama ya por sus intervenciones televisivas y alguna incursión cinematográfica. Recientemente la pude ver en un par de episodios de la serie True Love de la que os hablé hace poco. También hace un papel muy convincente. Sin embargo, es difícil ver en la flacucha y algo estirada Scodelario la misma Cathy que la rechonchilla y asilvestrada Shannon Beer. Supones que el carácter ha evolucionado pero no acabo de verlas como la misma persona.

Por ir terminando, una película que no deja de ser interesante. Desde luego lo es en lo que se refiere a la puesta en escena y a los aspectos visuales. Y desde luego, a pesar de lo trillado del tema, la directora sabe aportar nuevos puntos de vista y nuevos matices a una historia realmente compleja. Pero ya he dicho que la historia no se desarrolla con igual fluidez durante todo el filme haciéndose algo aburridilla en su tercio final. Nada recomendable para los aficionados palomiteros, no acostumbrados a usar la materia gris cuando van al cine, para el resto puede ser una opción más que razonable en esta cartelera tan afectada por el verano y por las eurocopas.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **/*** (la cosa está así, así; aunque me decanto más por las tres estrellas tampoco quiero engañar a nadie sobre lo que se puede encontrar)

A falta de imágenes del norte de Inglaterra, el valle del Baztán bajo las nubes funcionará como «cumbres borrascosas» más próximas.

[Cine] Ellas (2011)

Cine

Ellas (Elles, 2011), 25 de junio de 2012

Ante una cartelera veraniega en la que es difícil decantarse por un título u otro, la presencia de Juliette Binoche en el reparto puede ser casi decisiva. Si además nos anuncian que trata un complicado, el de la prostitución entre jóvenes universitarias, y que pretende dar una visión amplia y profunda del tema, lejos de los tópico,… pues nada, arriesgamos con esta producción franco-polaca.

Dirigida por la polaca Malgorska Szumowska, nos cuenta como Anne (Binoche) es una periodista de una revista femenina que se encuentra redactando un artículo de fondo sobre la prostitución entre las estudiantes universitarias parisinas. Y así conviviremos con ella durante 24 horas, en las que iremos alternando retazos de su vida cotidiana como profesional, esposa y madre, con los problemas que ello conlleva, y mediante flashbacks conoceremos la historia de dos jóvenes universitarias a las que ha entrevistado, y que además de estudio obtienen sus ingresos prostituyéndose. Una de ellas es una francesa, Lola/Charlotte (Anaïs Demoustier), de clase media-baja, que busca alcanzar un nivel socioeconómico superior con el dinero que consigue mediante la prostitución. La otra es Alicja (Joanna Kulig), una estudiante polaca, para la que las cosas resultan muy difíciles, tanto por su origen como por su nivel económico, como por los abusos a los que se ve sometida como consecuencia de lo anterior, y también encuentra en la prostitución la solución a sus problemas.

En cuanto a la realización es de esta de las que constantemente te ofrece primeros planos de los personajes, con movimientos de cámara que acompañan los de los personajes o sus actos, un tanto mareante en ocasiones. Acompañada de una banda sonora con unas cuantas piezas de música clásica un poquito rimbombantes, el problema del filme sin embargo está en el planteamiento. Uno diría que las protagonistas son las dos chicas prostitutas siendo la periodista el vehículo para entrar sus vidas y reflexionar sobre su situación. Pero lo cierto es que cuando sales tienes la impresión de que lo que has ido a ver es un día en la vida de una señora de cuarentaytantos con los problemas familiares propios de la situación. Con situaciones un tanto tópicas. Un marido que va a lo suyo, un hijo adolescente pasota y consentido y un hijo menor absorto en los videojuegos.

Sin embargo la historia de las prostitutas decepciona por su falta de profundidad y por su morbosidad. La reflexión sobre las dificultades para compaginar su vida normal con su actividad al margen se ven despachadas con unas cuantas preguntas de entrevista y alguna escena rápida de sus relaciones con sus madres y algún novio. Y el resto es una colección de escenas escabrosas, de la actitividad propia de la prostitución. Felaciones con tipos de desagradables, algún cliente rarito, algún cliente abusador, un par de tarados, y carne fresca, las de las dos chicas, en mayor o menor grado. Como digo, decepcionante. Esperaba algo más profundo. Casi al contrario. Más escenas de sus conflictos vitales, y referencias más tangenciales a los aspectos sórdidos. Se supone que el punto de vista de la película es feminista, pero casi tengo la sensación de que está pensada para atraer machotes morbosos al cine. No soy nada mojigato con el sexo en la pantalla, pero no me ha resultado agradable.

Las tres protagonistas están razonablemente bien, aunque lastradas por las deficiencias que a mí me parece que tiene la historia y su planteamiento. Desde luego a la Binoche la he disfrutado en papeles mucho mejores, y de las dos chicas, la francesa parece la más normal. La chica polaca de un aspecto casi desvalido a una cínica alcohólica de mucho cuidado sin explicación intermedia tan apenas.

Resumiendo, una película decepcionante, que sin merecer un suspenso, tampoco me atrevo a recomendar. Creo que el tema es interesante, creo que tiene mucha miga, y creo que está mal planteado. Una pena.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Liberté Égalité Fraternité

Algunas dudas surgen al ver esta películas sobre la vigencia los principios revolucionarios, libertad, igualdad, fraternidad, como los encontramos paseando por el Marais parisino.

[Televisión] Cosas de series: una chica mala y drogadicta, una chica desorientada y enferma, y chicas sin rumbo en Nueva York

Televisión

Hoy tenemos que comentar algunos finales de temporada, pero antes unas notas de servicio. Y es que el principio verano no le está sentando bien a las nuevas o viejas series, y muchas se están yendo a la papelera. Un drama médico con toques sobrenaturales, Saving Hope, no ha aguantado ni dos episodios. Ninguna emoción, y muchos tópicos. Me he cansado definitivamente de los vampiros de True Blood y de la histérica de Sookie (Anna Paquin); más de lo mismo. Adiós. Y el drama policiaco con toques de ciencia ficción, que tenía ciertos toques Terminator pero con una policía maciza en lugar de un robot protector, Continuum, definitivamente, un aburrimiento. Se me está llenando la papelera.

Vamos pues con los finales de temporada. Primero las veteranas, después las nuevas. Que son todas, chicas.

The Big C (temporada 3)

Las aventuras de Cathy (Laura Linney) se me han desinchado mucho después del climático final de la temporada pasada. Es como si Cathy sin cáncer se difuminara en la vulgaridad. Por que el resto de la familia tampoco ha estado especialmente interesante. Ni siquiera la participación de Joy (Susan Sarandon) ha dado realmente salsa a la historia. La he mantenido en cartelera en memoria de los buenos momentos, y por si recupera en el futuro la frescura que tuvo en su momento. Ya veremos. Nada convencido me he quedado.

Nurse Jackie (temporada 4)

Sin embargo, Jackie Peyton (Edie Falco) en sus intentos por desintoxicarse a su modo ha estado mejor que en la temporada anterior. La hemos visto evolucionar, sin dejar de ser ella misma. Quizá la subtrama más pobre ha sido la del divorcio y las niñas. Pero su vida dentro del hospital, especialmente su agonismo/antagonismo con el nuevo director Mike Cruz (Bobby Cannavale), ha dado mucho de sí y de buen nivel. Pero es que una de las cosas buenas de esta serie es que los secundarios son una comparsa estupenda para las aventuras de la protagonista. Con las ganas que dan de adoptar a Zoey (), con el excelente y británico humor y el embarazo de Eleanor O’Hara (), con el adorable/aborrecible Coop (), y todos los demás, no hay momento de aburrimiento en el All Saints’ Hospital neoyorquino. Espero con ganas la quinta.

Girls (temporada 1)

Una de las novedades y una de las sensaciones de la primavera. Serie de la HBO sobre un grupo de chicas de veintinomuchos, recién salidas de la universidad, que batallan por encontrar su camino en la vida, en lo laboral, en lo social, en lo sentimental,… Frente al glamour que destilaba Sex and the City (Sexo en Nueva York), también de la HBO, aquí nos encontramos con gente normal, no especialmente guapa, con sexo pero mucho menos vistoso, incluso cutre,… Con este antagonismo, que es menos de lo que aparenta, han jugado mucho. La serie, no ha estado mal. Por lo menos ha estado lo suficientemente bien para que la siguiera hasta el final y haya decidido ver la segunda temporada. Pero no me ha entusiasmado tanto. Motivos,… Porque tengo una brecha generacional que me impida identificarme con la situaciones,… Que la brecha, más que generacional, sea cultural,… Que mis vivencias de la época en que yo tenía esas edades no se correspondieran, aunque las inquietudes no fueran muy distintas,… Que el patetismo que despliegan sus personajes sea excesivo como para hacerme empatizar con ellos,… No lo sé. He de decir que su protagonista, Hannah (Lena Dunham), me carga un poco. O bastante. Que no me parece suficientemente coral. Me interesa todo el conjunto de personajes, pero me muestran mucho de Hannah y excesivamente poco del resto. Bueno. Un conjunto de cosas. Pero bueno, como he dicho seguiré con ella, al menos una temporada más. Después, dependerá de cómo evolucione.

Y bueno. De momento esto es todo. Quizá la semana comente algún final de serie británica, que siempre son interesantes.

Por algún motivo que desconozco, la siguiente fotografía, que publiqué en mi Tumblr hace casi tres semanas, ha recibido en el último día un interés notable, siendo la que más «me gustas» ha cosechado de todas las que he publicado en De viaje con Carlos. Hecha con una muy modesta para los estándares actuales Canon Ixus 400 de 4 megapíxeles, me parece que es correcta como documento pero poco más. Ni siquiera el equilibro de color está en su sitio. O a lo mejor es que ni yo mismo sé reconocer mis virtudes fotográficas. Bueno. Cosas que pasan.

Iglesia de estilo románico lombardo en Bagüés, en el Pirineo aragonés.

[Cine] Moonrise Kingdom (2012)

Cine

Moonrise Kingdom (2012), 18 de junio de 2012.

Acudimos a la sesión en versión original de esta película, aunque sea a la indecente hora de las cinco de la tarde, con la esperanza de que sea un rayo de luz cinematográfico, después de las flojedades de las últimas semanas. Bien recibida en Cannes, aunque no de forma unánime creo, cuenta de un reparto llamativo de actores y actrices que tradicionalmente lo hacen bien, o lo pueden hacer bien. Si bien es cierto que las películas de su director, Wes Anderson, nunca llamaron mi atención hasta el momento. Tampoco es que sea un director muy prolífico.

Calificada erróneamente desde mi punto de vista como comedia, y ambientada a mitad de los años 60 del siglo XX, nos encontramos ante un drama centrado en una pareja de preadolescentes, Sam (Jared Gilman)Suzy (Kara Hayward), que a sus doce años viven su primer amor en medio de un paisaje humano bastante dañado. Ambos se conocen en la ficticia isla de New Penzance, en algún lugar de Nueva Inglaterra, donde Sam, huérfano, vive con una familia de acogida que tampoco es que le tenga mucho apego, y asiste al campamento de los scouts caquis, bajo la dirección del jefe scout Ward (Edward Norton), donde tampoco es muy apreciado. Por su parte, Suzy se encuentra en la isla con su familia, los Bishops, un padre, Walt (Bill Murray), una madre, Laura (Frances McDormand), y tres hermanos pequeños. El matrimonio no se lleva precisamente bien. Es más. Laura tiene una aventura con el Capitán Sharp (Bruce Willis), el jefe de policía de la isla. En este ambiente, y tras un año carteándose desde que se conocieron, ambos deciden escaparse para vivir su vida sólo y a su aire, fuera de tan nocivos ambientes. Pero es difícil escaparse de una isla, aunque lo intentes con todas tus fuerzas. Más cuando se avecina la más fuerte tormenta que va a haber en el siglo. Y además acechan otros pelígros como el Comandante Pierce (Harvey Keitel), severo líder de los scouts caquis, o los burocráticos e inflexibles Servicios Sociales (Tilda Swinton).

Con un aspecto visual que inmediatamente me lleva a referentes como Big Fish de Tim Burton, o mi muy estimada y televisiva Pushing Daisies, con una potente banda sonora que alterna la música clásica de Benjamin Britten, las canciones indias, el yeyé de Françoise Hardy, o la música incidental de Alexandre Desplat, entre otras, atendemos a una aventura con numerosas referencias cinéfilas. No dejaremos de ver en Kara Hayward haciendo de Suzy vestida de domingo con su boina, y con ciertas tendencias homicidas, un alter ego adolescente de Faye Dunaway interpretando a Bonnie Parker, ambas en una huída imposible de un mundo del que no se puede salir. Enamorados incondicionalmente, inexpertos y dañados emocionalmente, tienen que aprender como vivir ese amor, incluso las reacciones físicas que provoca en ellos. Pero sobre todo llama la atención las diferencias de carácter de ambos preadolescentes. Mientras que Sam muestra un optimismo indomable, mirando al futuro de frente y sin miedo, Suzy es digna heredera del existencialismo, ya que aunque sueña con ser la heroína que protagoniza sus novelas preferidas, no deja de ser alguien engarzada en el presente y sin confianza en el futuro. Y a su alrededor, un puñado de adultos tan y inmaduros o más que los dos niños. También solos, también dañados emocionalmente, qué muy difícilmente pueden ofrecer el entorno que merecen los dos muchachos; aunque no les faltarán ocasiones para la redención. También es cierto que algunos de estos personajes son los que peor definidos están y por donde flojea en ocasiones el filme.

La historia que nos cuenta la película se apoya en dos pilares. Los formales, fotografía, dirección artística, música, etcétera, y la interpretación. Especialmente la de los dos niños. Un chico y una chica normales. No especialmente guapos ni simpáticos, pero que se hacen pronto con la empatía del espectador. Especialmente el chico. La chica se hace más cuesta arriba, pero es así como está escrito el personaje. Nada que objetar. Con los prestigiosos secundarios adultos que acompañan a los chavales, hay variedad de resultados. Mientras que vemos evolucionar claramente hacia donde se dirige el policía que encarna Willis, o el jefe scout que de modo tan divertido nos ofrece Norton, otros son más flojos. Uno no sabe donde termina la dejadez del padre de la chica y donde empieza la de Bill Murray que lo encarna.

He comenzado diciendo que estaba «calificada erróneamente como comedia». Evidentemente, este es un punto de vista muy subjetivo. Probablemente, el calificativo de comedia dramática, odio las contracciones del tipo de «dramedia» o cosas similares, le va bien. Pero yo no he podido dejar de ver la película fundamentalmente desde el punto de vista del drama humano. Y lo cierto es que así me ha satisfecho. Es más. Es de las películas que luego suscita comentarios abundantes con quien te ha acompañado a verla. Y reflexiones a posteriori que la enriquecen. Por lo que la encuentro una película muy recomendable, un oasis de inteligencia y emoción en el desierto de la cartelera actual.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

La acción del filme se situa en la ficticia New Penzance. Pero yo he estado en la «vieja» Penzance, una agradable localidad en la península de Cornualles, Inglaterra, que se puede ver en el horizonte de esta fotografía tomada cuando íbamos a visitar el Mount St-Michael (no confundir con el famoso monasterio francés).

[Cine] Snow White and the Huntsman

Cine

Snow White and the Huntsman (2012), 13 de junio de 2012.

La película ha sido vista en versión original subtitulada y por ello conserva el título original en inglés. En la cartelera española es posible encontrarla en versión doblada como Blancanieves y la leyenda del cazador, título absolutamente estúpido, puesto que el cazador en cuestión es cualquier cosa menos de leyenda. En cualquier sentido que lo queramos mirar.

Con la cosa del fútbol, la cartelera de cine en Zaragoza ha estado esta semana pasada tan deprimida como la confianza en el sistema bancario patrio. Ningún estreno que mereciese la pena la consideración, y si algo quedaba razonable de semanas anteriores, con horarios poco apropiados a los intereses colectivos. Finalmente, este miércoles hubo una propuesta básica para pasar la tarde en el cine viendo este producto de marketing que me llenaba a priori de todo tipo de suspicacias.

Dirigida por un tal Rupert Sanders, esta nueva versión del famoso cuento, al contrario que el engendro que vimos hace poco que tenía tono de comedia, opta por el drama y lo oscuro. Aunque con variantes sobre la historia general, en general tenemos lo de siempre. Una reina mala, y con cierto toque Báthory, a la que han puesto el nombre de una bonita ciudad italiana, Ravenna (Charlize Theron); la princesita huérfana y (presuntamente) hermosísima, Snow White (Kristen Stewart); un cazador que la tiene que apiolar pero que se apiada de ella (Chris Hemsworth); siete enanos mineros más o menos chuscos; y en lugar de príncipe encantador, el hijo de un duque, William (Sam Claflin). Debe ser cuestión de la devaluación de las historias cinematográficas. Como añadido, y al más puro estilo lannister, la reina tiene un hermano tan rubio como ella y que se quieren mucho, Finn (Sam Spruell). Dejando aparte las adulteraciones de la historia que aquí o allá aparezcan, el conjunto en lo esencial es lo que se espera. Así que si alguien no sabe que al final la reina casca, es que es tonto o no ha estado en el mundo. Claro que algún truco se tienen guardado en la chistera, porque han anunciado una segunda e incluso una tercera parte.

Como curiosidad, un adelanto de la tercera «blancanieves» que nos llegará este año. Con aire cañí. A saber lo que sale de ahí.

Dotada de abundancia de presupuesto para la restitución de ambientes, la película vaga perdida lamentablemente sobre qué es en sí misma. Es una película de terror gótico centrada en la malvada reina. O ahora es una especie de País de las maravillas, con hadas, insectos raros, culebras peludas/musgosas. Claro que hay una serie de escenas que parecen fotocopiadas de la Tierra Media, de una cierta Comunidad del anillo, que va atravesando montañas, o montando en barquitas. No tampoco es eso, porque al final disfrazan a la princesita de Juana de Arco, dispuesta a lanzarse contra las murallas de Orleans. Es lógica semejante esquizofrenia. Parece que han necesitado como tres o cuatro guionistas para engendrar esto.

En el apartado de las interpretaciones, se salva claro está la reina. Primero porque es la más guapa. Diga lo que diga el estúpido espejito en la pared. Segundo, porque es de lo poco que sale en este filme que sabe interpretar. Tercero, porque tiene un saber estar que se come cualquier escena. La chiqueta que hace de princesita,… bueno, sabemos que sabe poner una cara. La de estreñida. Y que la utiliza en cualquier situación. Dicen que en Cannes han presentado una película en la que se quiere reivindicar como actriz seria, y que se despelota. No sé. Esta chica tiene algo de antilibidinosa. En fin. Por lo menos, no parece que vaya pasada de porros. El cazador es casi tan lamentable como cuando hace de superhéroe. Y los demás,… pasaban por allí.

Resumiendo, una película que si no se puede calificar de catástrofe total, si que es de una mediocridad conceptual, argumental e interpretativa más que notable. Que puede que entretenga a personas que acudan sin más interés que pasar un rato a la fresca en una tarde de verano, atiborrándose de palomitas con abundancia de grasa y sal, y litros de refrescos de cola para pasarlas. Que sin duda, adolescentes de todos los sexos y edades, encontrarán su camino por estos argumentos mediocres, como lo encuentran en las películas de vampirillos o de superhéroes, por donde deambulan algunos de los protagonistas del filme. Pero vamos. Poco más se puede rascar de esto.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: *
  • Valoración subjetiva: **

Al igual que Mont Saint-Michel, el castillo del reino, está en la costa en una roca rodeado de agua y de un estrecho paso que puede quedar inundado por las mareas.

[Televisión] Cosas de series; finales de temporada, familias enrolladas, familias vengativas y anécdotas neoyorquinas

Televisión

Una nueva tanda de finales de temporada. Tres. Lo que venga ya después serán cierres ocasionales de temporadas de las series con pocos episodios por temporada y que comenzaron su emisión a finales del invierno o a principios de primavera. De hecho, uno de los cierres de temporada es de esos. Pero los otros dos, son de los pesos pesados de la ficción seriada en la televisión estadounidense. Dos productos totalmente distintos pero de gran éxito.

Pero empecemos por lo más anecdótico.

Don’t Trust the B—- in Apartment 23 (temporada 1)

Por si a alguien no le queda claro b—- es bitch. Y se traduce por el calificativo cariñoso hacia mujeres que no nos caen bien del todo por su conducta, perrazorra. Como para los americanos es una palabra mal sonante, pues no la ponen explícitamente en el título, aunque a nadie le queda duda de qué palabra es. Pura hipocresía.

Esto es una comedia de situación que estuve a punto de abandonar a la primera. Pero las comedias de situación son muy socorridas para rellenar un rato tonto. Y la seguí. Sus puntos claves son sus dos personajes claves y alguno de sus personajes secundarios. De sus personajes clave, la que podemos considerar protagonista por el número de minutos que aparece en pantalla es June (Dreama Walker), una pazguata, remilgada e histérica que fue el principal motivo para querer abandonar esta serie. Luego está la protagonista espiritual, Chloe (Krysten Ritter), que fe el motivo por el que persistí. Una individua sin escrúpulo alguno que se dedica a abusar de todo y de todos los que se encuentran alrededor y que permite a la anterior ser su compañera de piso. Es el personaje que da salero a la serie. Y luego está James Van Der Beek, el protagonista de Dawson’s Creek, que hace de sí mismo, pero como en un universo alternativo. Entre algunos detalles de Chloe y el surrealismo de las escenas de Van Der Beek salvan a la serie de ser del montón. Y lo que hará que después de esta breve temporada de siete capítulos, la siga viendo al año que viene. Salvo que humanicen a Chloe. Entonces irá a la basura, seguro.

Modern Family (temporada 3)

Desde el episodio piloto, esta comedia de situación es una de las absolutamente imprescindibles en mi cartelera televisiva. Con ese reparto coral en el que todo el mundo es protagonista en algún momento, y en el que todos demuestran estar a la altura, gracias a unos guionistas capaces de imaginar las mejores situaciones y los mejores diálogos. Qué se podría resaltar de esta temporada…

El fallido intento de Claire (Julie Bowen) de meterse en política para poner una señal de stop,…

La interacción fraternal entre Alex (Ariel Winter)Haley (Sarah Hyland), cada vez más divertido, con aquel profético «algún día tus admiradores servirán el café a mis admiradores» de Alex a su hermana mayor,…

Luke (Nolan Gould) ese taruguillo demostrando que a su padre Phil (Ty Burrell) no hay quien le gane a tarugo. Que es el mayor tarugo del universo televisivo actual, con la única competencia de algún personaje de 30 Rock que son otra cosa,…

La frescura que una Lily (Aubrey Anderson-Emmons) más crecidita ha introducido al matrimonio de Cameron (Eric Stonestreet)Mitchell (Jesse Tyler Ferguson),…

El tremendo cliffhanger que nos ha dejado en bandeja la divertidísima Gloria (Sofía Vergara), que nos va a dejar tremendos momentos en la próxima temporada…

Escoged lo que queráis. Esta comedia está un escalón por encima de todas las demás. Un gran escalón.

Revenge (temporada 1)

Si hubiese tenido que escribir esta reseña hace una semana, antes de ver el último capítulo de la temporada, el tono y el contenido de la misma habrían sido muy distintos. De hecho, para poder escribirla con coherencia, no me queda otra que desentrañar alguno de los elementos finales de ese final de temporada, así que como diría mi querida River Song,…

Hello sweeties! Spoilers!

Al principio de la temporada, este culebronazo me parecía la sucesora y  la actualización del concepto que nos trajo en los años 80 Falcon Crest. Con dos novedades fundamentales. La producción de esta serie es de bastante buen nivel, alejada de ciertos tonos casposillos que acompañaban a aquel culebrón. El traslado de California a los Hamptons le ha sentado bien a la fórmula. La segunda, es que si en aquella la malicia, astucia e inteligencia de la Angela Channing (Jane Wyman), la reina absoluta de la serie, no tenían rival, en la actual a la «reina»  Victoria (Madeleine Stowe) de los Hamptons, le aparece una contrincante, la joven Amanda Clarke/Emily Thorne (Emily VanCamp) que está claramente a su nivel.

Pero superado el inicio «procedimental» en el que cada episodio consistía en una demostración de las mañas vengativas de Emily contra uno de los que arruinaron la vida de su padre, pronto la trama se serializó, e inició una serie de arcos argumentales, unos más conseguidos y otros menos, pero que nos han mantenido pegados frente al televisor a pesar de la profunda sensación de guilty pleasure que nos produce un culebrón a estas alturas de la vida.

En una serie tan tramposa como esta, en la que los guionistas se sacan de la chistera constantemente los elementos que necesitan para que el enredo sea superior y mantener la tensión, no merece la pena analizar estos arcos argumentales. Que sean como quieran, lo importante es que nos diviertan. Bien es cierto que la mayor parte de los personajes son de tal cariz que merecen que los apiolen en un momento dado en otro. Pero no los que importan. Y hasta ahora los que importan eran VictoriaAmanda/Emily, y el Grayson por excelencia, Conrad (Henry Czerny). Tampoco hay que desdeñar el buen trabajo de un personaje secundario, el de Lydia (Amber Valletta), un guadiana que siempre ha aportado interés a la trama.

Pero en el cuarto de hora final, y al ritmo del Seven Devils de Florence + The Machine, nos han puesto la serie patas abajo. No ha habido un cliffhanger, no. Cuidado con lo que leéis a continuación.

Nos aparece la zarrapastrosa de la auténtica Emily (Margarita Levieva) preñada, supuestamente del soso de Jack (Nick Wechsler).

La insoportable de Charlotte (Christa B. Allen) se toma un bocadillo de pastillas al comprobar que es una cretina y que nadie le hace caso, como es normal, para desesperación de su padre que no es su padre.

Apiolan a Victoria y a Lydia en un accidente aéreo y, aunque está por ver si es así, esto supone un cambio de reglas tremendo. Sobre todo porque la presencia de Madeleine Stowe era uno de los puntos más fuertes de la serie.

Una desesperada Amanda/Emily que se había ido calmando en sus deseos vengativos, ve como todo el plan se desmonta, y encima se entera de que su madre está viva y puede ser responsable de muchas de estas cosas. Esto puede ser indicativo claro de que la Stowe está fuera y nos van a traer a otro mala de nivel.

En cualquier cosa, con sus tremendos defectos y sus no pocos aciertos, nada me impedirá comenzar a ver la segunda temporada de este guilty pleasure hasta comprobar que derroteros toma. Porque está por ver si puede sobrevivir a determinados cambios o si puede mantener el ritmo y tensión de la primera temporada.

Paso de cebra

Veremos que pasos dan en un futuro las seres que ahora se van a descansar hasta el próximo otoño; estaremos al tanto.