Un San Jorge devaluado con respecto a los últimos años

Política y sociedad

El título de la entrada ya es una declaración de opinión. Bien es verdad que sólo estuve un rato por el Paseo de la Independencia, en parte porque tenía otras cosas que hacer, en parte porque me estaba aburriendo.

Flores y bandera

Lo que más animación registraba eran los chiringuitos colocados en los porches del paseo para celebrar la fiesta del libro. Mucho público que continúo durante todo el día, y que según las declaraciones que se pueden leer hoy en la prensa, ha supuesto un éxito comercial para los libreros.

D�a del libro

En lugar de haber un gran espectáculo central, temático, a una hora determinada como los años anteriores, el programa anunciaba una serie de pequeñas actividades a distintas horas de la mañana y principio de la tarde. Así, a las 11 estaba anunciada una degustación de alimentos del mundo, que se limitaba a una pequeña carpa con cuatro mesas donde vendían cosillas de distintas partes del mundo. Resultaba bastante pobretón.

Alimentos del mundo... mundo árabe, supongo

También a las 11 estaba anunciada una animación infantil basada en la Odisea. Tampoco había mucha parafernalia. Y a los niños les costó entrar en acción.

Ulises

Marineras de Ulises

Soplando las velas

Como la cuestión estaba un poco sosa, este fotógrafo aficionado que cargaba con su Canon EOS 40D, se dedicó a comprobar cómo lla prensa gráfica usa las hermanas mayores y más poderosas de la gama EOS de Canon.

Estas también usan Canon EOS

Como el tema tampoco daba para mucho más, continúe mi caminar por el paseo, donde estaban preparados raros chismes, de aspecto extraterrestre, para actividades que habrían de empezar a lo largo del día.

Extrañas esferas

Finalmente, en la improvisada pista de carreras de triciclos donde se habían celebrado competiciones para la chiquillería a la intempestiva hora de las 10 de la mañana de un día de fiesta, quedaban unos animalitos/monstruos que se dedicaban a hacer monerías a los más pequeños.

Hola

Coleguitas del...

Dado que la aparición de nuevas actividades aparecía con cuentagotas, decidí dedicar mi tiempo a otras cosas. Tras los estupendos espectáculos organizados en los años anteriores, lo de este año me ha resultado muy pobre. No sé si será que el dinero se lo está llevando la Expo, o si se empieza a notar el efecto de la crisis. Lo cierto es que el Gobierno de Aragón, responsable de los actos centrales del Día de San Jorge, este año se ha estirado más bien poco. Una pena tras el éxito. por ejemplo, del espectáculo del año pasado.

San Jorge 2007

Eso sí, el Ilustrísimo Señor Alcalde de la Inmortal Ciudad de Zaragoza no quiso desaprovechar la oportunidad de mezclarse con la chusma, y darse una vuelta por el paseo, como «un zaragozano más».

El alcalde se pasea

(Todas las fotos: Canon EOS 40D con
EF 24-105/4L IS USM y EF 200/2,8L USM)

Pues como todos los años,… 23 de abril… San Jorge

Política y sociedad

Pero hoy no tengo muchas ganas de escribir gran cosa. Me lo estoy tomando en plan jornada de reflexión… es decir, que como decía mi madre, estoy más vago que la chaqueta de un guardia. Comparación que nunca llegué a comprender. Cosas de las madres.

Mañana haré algún comentario. Hoy, simplemente, os dejo una foto tomada en la Plaza de Aragón de Zaragoza, en plenas celebraciones de la «fiesta patria» de este rincón del planeta donde me ha tocado nacer y vivir.

Bandera florida

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)

Historia de la fotografía en España

Fotografía

Si hace poco comentaba el nombramiento como académico de Publio López-Mondéjar, hoy tengo que volver a él por que en estos momentos, y hasta el 1 de junio, en el Centro de Historia de Zaragoza se puede visitar la exposición Historia de la Fotografía en España de la que el nuevo académico es comisario.

La mayor parte de las fotografías se pueden ver en el libro del mismo título del que es autor López-Mondéjar, del cual tengo una versión en mi biblioteca. Se encuentra dividida en cuatro épocas:

  • El siglo XIX.
  • El principio del siglo XX hasta la Guerra Civil.
  • La posguerra y la dictadura.
  • Los tiempos más modernos.

Para mí, la principal carencia de la exposición es que la fotografía más antigua está sobrerrepresentada con respecto a los tiempos más modernos. Aunque tal vez esto sea una actitud prudente, ya que el tiempo ha de decir qué obras de las últimas décadas quedarán como realmente representativas de estos tiempos que corren. En cualquier caso, podemos encontrar obras muy significativas desde el punto de vista histórico, pero también muchas de gran valor artístico y fotográfico y no meramente documentales. Alguien que estaba en la exposición comentaba que más que la «historia de la fotografía en España» podría haberse denominado la «historia de España en la fotografía». Pues bien, a pesar del sesgo voluntario de la exposición hacia la fotografía documental en las dos primeras épocas, para evitar los excesos del pictorialismo, y para mostrar más claramente las capacidades del medio como forma de expresión, creo que como «historia de España» se quedaría coja, mientras que como historia de la fotografía, recoge una serie de obras de marcado interés.

En resumen, una exposición que hay que visitar si uno es amante de la fotografía. Y si no, pues también, ya que precisamente por el contenido documental de las imágenes, el entretenimiento está garantizado.

En la imagen de hoy, la entrada al Centro de Histora de Zaragoza desde la Calle Asalto, en una mañana de domingo gris y taciturna.

Centro de Historia

(Pentax K10D; SMC-A 50/2)

Elegy (2008)

Cine

Elegy (2008), 20 de abril de 2008.

Ayer nos dirigimos a ver la última película de Isabel Coixet. La directora catalana se ha puesto a sí misma el listón muy alto tras sus dos últimas películas, por lo tanto siempre da un poquito de morbo ver si va a ser capaz de mantener el nivel. El filme también tiene el aliciente de sus dos protagonistas. Se ha vendido como una película de la española Penélope Cruz, aunque comprobamos tras su visualización que el auténtico protagonista es el solvente Ben Kingsley.

El filme tiene tres partes bien diferenciadas. Por una lado, comienza con el rollete de un maduro profesor con una joven estudiante cubana que asiste a uno de sus cursos. Un rollete que poco a poco va a más, pero que termina cuando nuestro maduro profesor es incapaz de dar ciertos pasos hacia adelante. Es una fase que está bien realizada, pero que a mi me produce ciertas dudas… entiendo por qué el profesor quiere enrollarse con la alumna… ¡está buena!… pero no acabo de entender por qué querría ir más allá. Lo que conocemos del personaje de la alumna, en mi opinión, no justifica el nacimiento de sentimientos más profundos.

La senguda parte, tras la ruptura, creo que es la más lograda. Nos enfrenta con las sensaciones que el maduro profesor recibe, como consecuencia de su propia sensación de evolución y de envejecimiento, unido a lo que les pasa a sus amigos y familiares. El maduro profesor entra además en un estado de «duelo» ante la pérdida de su joven alumna. Empieza a entender que ha perdido bastante más de lo que pensaba.

La tercera parte supone un reencuentro, y…

ATENCIÓN: DETALLES DEL ARGUMENTO QUE PUEDE QUE NO QUERÁIS CONOCER.

la película se convierte en una variante de Love Story. O si lo preferís, de aquel rollo aburrido que fue Otoño en Nueva York. Cierto es que este filme creo que es superior a los dos mencionados, por muy diversos motivos; planteamiento, dirección, interpretación, sentimientos en juego, etc. Pero lo que nos pasa es que tenemos la sensación de recorrer terreno trillado.

FIN DE LOS DETALLES DEL ARGUMENTO QUE PUEDE QUE NO QUERÁIS CONOCER.

En su conjunto, la realización del filme muestra el buen oficio y saber hacer de la directora, que no deja lugar a la improvisación, que hace una puesta en escena cuidadosísima, meditando y componiendo cada plano con un detalle magnífico.

La interpretación de Kingsley es excelente, y se pone de manifiesto especialmente cuando interactúa con los secundarios del filme, algunos tan prestigiosos como Dennis Hopper, la «blondie» Deborah Harry, o los menos conocidos, como la excelente Patricia Clarkson, o Peter Sarsgaard. La española «Pe» cumple con su cometido, no está mal, aunque no la encuentro al mismo nivel que su oponente masculino. No sé muy bien porque no han buscado alguien de la edad que correspondía al personaje. Bien es verdad que como es menuda, da el pego… pero no sé… algo faltaba en el carácter que interpretaba.

En resumen, un filme que no está al mismo nivel que los anteriores largometrajes de la directora, pero que probablemente podemos considerar de lo mejor que hay en estos momentos en la cartelera, y por lo tanto, recomendable. Aunque a mí, subjetivamente, hubo cosas probablemente inherentes a la historia que no me acabaron de convencer. Por eso le pongo un seis, aunque con un siete en la dirección, y un ocho en la interpretación.

Por cierto, que la historia está basado en un libro de Philip Roth, titulado The Dying Animal.

Para la foto de hoy, me voy a un rincón intimista en El Tubo de Zaragoza.

Ortopedia La Francesa

(Canon EOS 40D; EF 50/1,8)

¿Photoshop o no photoshop? He ahí el dilema.

Fotografía

Ayer sábado me di una vuelta por los quioscos para ver que había de nuevo, y vi que había un número nuevo de Visión Salvaje, una revista de fotografía de naturaleza, aparentemente cara (7 euros el número), aunque dada la calidad de impresión de las imágenes, merece la pena. Imágenes asimismo de gran calidad, que justifican el gasto en la calidad de impresión. Sería estupendo que la imprescindible edición en papel pudiese estar respaldada por una buena edición en internet, complementaria de lo que vemos en la revista.

Bueno, pues en el número 17 de la mencionada revista, ayer podía leer la editorial firmada por Daniel Montero, y titulada Momentos imaginados, que no imaginarios. He encontrado imágenes realizadas por el autor en las páginas de fotonatura.org; es bueno, saber que sus imágenes muestran que sabe de lo que habla. En esencia, el editorialista hacía una defensa de la calidad de la imagen desde el momento de la toma, con una cuidada composición y medición de la luz, y asumiendo la calidad de la luz que la meteorología en la naturaleza nos quiera brindar. Y criticaba, por lo tanto, el excesivo uso de los programas de tratamiento de imagen para tratar de convertir las imágenes en lo que no eran, produciéndose como consecuencia una degradación de la calidad de la imagen, tanto técnica como conceptualmente. Así entendí yo el mensaje.

En líneas generales, estoy de acuerdo en el mensaje… en gran medida. Ninguna fotografía es pura. Para los fotógrafos de naturaleza es casi obligado el uso de filtros, especialmente para la gestión del contraste, de modo que en el momento de la toma se superen las limitaciones del equipo a la hora de registrar lo que nuestro sentido de la visión nos permmite percibir. Que se pueda utilizar las nuevas tecnologías de computación para el mismo fin no tiene porque ser censurable. Lo que sí que puede ser cuestionable es la utilización de dichas tecnologías para mostrar una realidad que no existe o no ha existido. Que no se correspondía con el momento.

Pero por otra parte, la intención artística del fotógrafo le debe otorgar la libertad de utilizar los medios necesarios para obtener los resultados que su imaginación o su concepción le hayan sugerido. Y no será el juicio sobre los medios utilizados sino sobre la imagen final obtenida la que debe guiar al espectador de la obra del fotógrafo. Si se utiliza el «photoshop» para apañar una técnica mediocre, y el resultado «canta», lo normal es que el espectador lo perciba y no aprecie la obra. Si el «photoshop» forma parte de una cadena en la que todos los pasos son técnicamente impecables, el resultado puede ser notable.

Como contrapunto, recomendaré un paseo por las imágenes de David J. Nightingale, comentado hace unas semanas en FotoMicrosiervos. No son específicamente fotografías de naturaleza, pero también las hay. Quizá por orientar el debate, merezca la pena echar un vistazo a la sección de fotografía HDR (High Dinamic Range), como ejemplo de extrema manipulación.

Yo me limitaré a proponer una modesta imagen del atardecer en el río Ebro a su paso por Zaragoza, sometida a un modesta corrección del contraste en un programa de tratamiento de la imagen.

El Pilar tras el puente

(Canon EOS 40D; EF 50/1,8)

Atrapados en el hielo – documentales (Shackleton y los náufragos del Endurance)

Ciencia, Cine, Fotografía

Ya dediqué hace unas semanas una entrada a la exposición Atrapados en el hielo sobre la expedición de Shackleton a la Antártida. En días pasados, en el Centro de Historia de Zaragoza, se han venido proyectando una serie de documentales sobre esta aventura… u odisea más bien, si atendemos a la definición de la Real Academia Española. Tuve ocasión de asistir a dos de ellos.

El primero, titulado como la exposición Atrapados en el hielo, es el documental oficial de la exposición, por decirlo de alguna forma. En 98 minutos, utilizando imágenes de la propia expedición y algún metraje propio para aquellas localizaciones geográficas que no pudo cubrir el animoso Frank Hurley, realiza una narración muy detallada de las circunstancias que rodearon los avatares de la expedición.

El segundo, titulado South, es el documental oficial de la exposición, tal y como lo concibió el fotógrafo y cineasta australiano, y que se estrenó en 1919, una vez acabada la contienda mundial. El documental tiene dos partes. La primera de ellas consiste en mezcla del metraje rodado por Hurley junto con algunas fotografías fijas, y va narrando las peripecias del viaje. Al documental original, le han añadido una voz en off que comenta las circunstancias de la producción del mismo, así como algunas de las peripecias de la expedición. Allí nos enteramos que la parte final del documental, rodada por el propio Hurley en South Georgia (o isla de San Pedro para el mundo hispano hablante) un año después del final de la odisea, consistente sobretodo en imágenes de pingüinos, focas, elefantes marinos, cormoranes y petreles entre otros animales, así como de los glaciares de la isla, respondía al gusto del público de la época, que prefería ver los animales evolucionando que enterarse de las interesantísimas peripecias de la expedición.

En cualquier caso, ambos documentales son muy recomendables, y complementan perfectamente la exposición fotográfica.

En la imagen de hoy… pues un pingüino. Aunque no está fotografiado en las Sandwich del Sur. Más bien en la Magdalena de Santander. Pero bueno. Más vale esto que nada. Ya tiene unos años la imagen, ya. Del año 1990. Semana Santa.

Pingüino en Santander

(Pentax P30N; probablemente con Sigma 28-70/3,5-4,5)

Nuevo avances para la Expo: La navegabilidad del Ebro

Política y sociedad

Uno de los proyectos que ha acometido la ciudad de cara a la Expo 2008, es volver a disfrutar de la navegabilidad del río Ebro. El proyecto ha exigido eliminar la corriente turbulenta que tiene el río al pasar por la ciudad, especialmente aguas abajo del Puente de Piedra. La solución ha sido la realización de un azud, para remansar el agua y conseguir un flujo más laminar y más cómodo para la navegación, así como conseguir un suficiente calado para evitar que encallen los barcos en su recorrido.

Sin embargo, toda esta actuación no ha estado totalmente exenta de polémica, especialmente entre los grupos ecologistas y entre los conservacionistas del patrimonio. Los grupos ecologistas han advertido del efecto en el cauce y en los sedimentos una vez que se produzca el remanso del río. Los conservacionistas del patrimonio denunciaron las actuaciones sobre la solera de uno de los arcos del Puente de Piedra para el paso de los barcos. Pero la obra esta hecha, y ya está marcada la zona de paso bajo el puente.

Puente de Piedra y paso navegable... en un futuro

(Composición a partir de dos fotogramas)

Aguas abajo, cerca de donde la Ronda de la Hispanidad y el ferrocarril cruzan el río Ebro, encontramos el azud, que también ejercerá funciones de pasarela para peatones y bicicletas, aparentemente.

Azud

(Composición a partir de siete fotogramas)

Esclusa en el azud

(Detalle de la esclusa)

En las cercanías del azud se ha establecido un embarcadero, con sus grúas y sus cosas. Hay que ver, una ciudad tan de secano con un «paisaje» tan marinero. Espero que todos podamos disfrutar realmente de toda esta  parafernalia.

Azud y embarcadero

Grúa

Subir a la grúa

(Todas las fotos: Canon EOS 40D; EF 50/1,8)

Conociendo y recordando a Burt Glinn

Fotografía

Así como cuando muere un personaje relacionado con el cine, y en las últimas semanas tuvimos varios casos, todo el mundo suele conocer al personaje y recordar sus obras, en el mundo de la fotografía no sucede lo mismo. Son muchos los buenos fotógrafos, cuyas imágenes tal vez hayamos visto en más de una vez, pero que no conocemos ni en su nombre, ni en su vida, ni el conjunto de sus circunstancias que les lleva a la obra fotográfica que realizan. Por ello, la noticia del fallecimiento de algunos fotógrafos, nos llama la atención sobre su obra y aprendemos algo más de este apasionante mundo.

Recientemente, apareció la noticia de la muerte de Burt Glinn, un fotógrafo de la agencia Magnum Photos que yo no conocía. Como muchos de los fotógrafos de la agencia y de su generación, su trabajo se orientó a documentar los múltiples conflictos que en el mundo sucedieron en la segunda mitad del violento siglo XX. Si queréis, como yo, conocer algo de su trabajo, sugiero una visita al memorial que podemos encontrar en las páginas de Magnum Photos. Encontraremos imágenes de lo más diverso y sobre temas muy variados, pero todas ellas poderosas e interesantes en el ámbito del fotorreportaje.

La fotografía de hoy, una melancólica imagen tomada en el puente sobre el río Ebro de la Ronda de la Hispanidad de Zaragoza.

Alejándose por el puente

(Canon EOS 40D; EF 50/1,8)

Via: State of the Art – PopPhoto.com

Tren histórico Casetas-Tudela (3) – En Tudela

Trenes

Tras las fotografías generales, y las imágenes en la estación de Casetas, os presento algunas de las imágenes tomadas durante la última hora y media de estancia del tren histórico de la AZAFT en la estación de Tudela de Navarra.

Se va el

El Regional Express que nos trae a Tudela
se aleja con destino a Logroño.

Liberando el paso por la v�a (Tudela)

El tren ha permanecido estacionado en vía 3;
conforme se acerca la hora del regreso,
se eliminan los elementos en la vía que
impiden la realización de maniobras.

Estación de Tudela

Vista de la estación de Tudela
con el tren estacionado en vía 3.

A la caza de la foto

Próxima a empezar la maniobra de
inversión de la posición de la locomotora
los aficionados toman sitio para obtener
buenas imágenes del proceso.

Invirtiendo el sentido de la marcha (Tudela)

La 7702, desenganchada del tren,
maniobra para situarse en el otro
extremo del mismo.

Acoplándose al otro extremo (Tudela)

Los dos furgones de correo, que
iban en cola a la ida, serán enganchados
como cabeza del tren a la 7702.

Composición lista para volver (Tudela)

El tren está listo para el regreso; los
viajeros van regresando para subir
a sus coches y prepararse para la vuelta.

Alvia procedente de Madrid (Tudela)

El tren no comenzará el regreso
hasta que no se produzca el cruce con
el Alvia procedente de Madrid.

De vuelta a Zaragoza (Tudela)

Pasadas las 17 horas, el tren arranca y
pasa bajo la pasarela peatonal que
cruza la estación de Tudela.

(Todas las fotos: Canon EOS 40D con objetivos:
Tokina AT-X Pro 12-24/4, y
EF 24-105/4L IS USM)

La familia Savages (2007)

Cine

La familia Savages (The Savages, 2007), 13 de abril de 2008.

Nos encontramos aquí ante una película de lo que se ha dado en llamar cine independiente, realizada por la directora Tamara Jenkins, y que nos traslada a los problemas de dos hermanos ante la enfermedad sobrevenida de su padre, que le discapacita, le vuelve dependiente y exige a ambos hermanos una atención que no prestaban, al encontrarse alejados del progenitor, que no se hizo cargo adecuadamente de ellos en la infancia.

Sin embargo, conforme avanza el filme comprobamos que el proceso del padre sirve para mostrarnos los auténticos problemas de ambos hermanos que son propios, intrínsecos a su forma de ser y a su desarrollo personal, dos personas que están mucho más solas y desorientadas de lo que se reconocen a sí mismas, que están en el salto de los 40 y sin que tengan claro que son o van a ser en la vida. El reconocimiento de esas carencias que se produce en paralelo a la evolución del padre, especialmente en el personaje femenino interpretado magistralmente por Laura Linney, es la columna vertebral del largometraje.

La ambientación de la película es dura, sin concesiones, desde la artificiosidad de los barrios residenciales de una ciudad en el desierto de Arizona, hasta el rigor del invierno en Buffalo, en la frontera con el Canadá, nos mueve por ambientes desolados, poco acogedores para el ser humano. Incluso la humanización que la protagonista pretende en la habitación de su padre está basada en componentes mas bien horteras, vulgares y poco humanos.

Sin embargo, aquí y allí van apareciendo elementos humanos (o animales), pequeños personajes secundarios que van dotando de cierto sentido al viaje de los dos hermanos y que permiten que el final del filme se dote de cierta esperanza y optimismo.

La base de la interpretación está en los intérpretes. Si ya hemos destacado el papel de Linney, no menos magistrales están Philip Seymour Hoffman como hermano, y Philip Bosco como padre. Todos ellos ofrecen unos registros notables en los que se alterna el dramatismo de las situaciones con ciertos toques de humor que provocan inesperadas sonrisas en el espectador, que de esta forma ahuyenta el fantasma del deseo de suicidio ante la catástrofe personal que está presenciando.

En resumen, una película altamente recomendable, no apta para palomiteros ni amantes de la acción, pero que sin duda gustará y mucho a los amantes del buen cine, y especialmente del buen trabajo actoral. Yo le pongo un ocho a todo, dirección, interpretación y valoración subjetiva.

La fotografía de hoy, un grafitti con personajes tras las rejas, paradójicamente en la Calle de la Libertad de Zaragoza. Salud y república.

Tras las rejas

(Canon EOS 40D; EF 50/1,8)

Gervasio Sánchez, Premio Ortega y Gasset

Fotografía

Tengo en reserva desde hace unos días una noticia para comentar. En Foto36 leí la información de que el fotógrafo afincado por esta tierra de Aragón, Gervasio Sánchez, había sido premiado con el Premio Ortega y Gasset 2008, supongo que en el apartado de Periodismo Gráfico. Estos premios están concedidos por el grupo Prisa desde hace unos 20 años, y han alcanzado un cierto prestigio.

Más allá del localismo sobre si el fotógrafo está más o menos afincado en el vecindario, cuestión a la que nunca doy mucha importancia, en alguna ocasión había tenido ocasión de ver alguna de las imágenes pertenecientes a la serie premiada, llamada Vidas minadas. Recientemente tuve la ocasión de hojear el libro en alguna librería de la ciudad, incluso pensando en adquirirlo. El proyecto está respaldado por distintas organizaciones no gubernamentales y alguna que otra empresa. Las fotografías están muy bien; a mi me recuerdan mucho a las de Sebastião Salgado. Blanco y negro. Con un protagonismo muy directo de las personas. Me recuerdan mucho a las del libro Africa del fotógrafo brasileño. Las imágenes se podrán ver en un exposición que está prevista en Zaragoza entre el 17 de junio y el 7 de septiembre de 2008. No sé si la coincidencia con las fechas de la Expo es casual o buscada.

La exposición está a punto de cerrar en Barcelona donde lleva desde el 14 de febrero y estará hasta hoy 13 de abril. Ha pasado ya por Madrid, y en un futuro la encontraremos también en:

  • Valencia, 22 de abril al 9 de junio de 2008.
  • San Sebastián, 16 de septiembre al 12 de octubre de 2008.
  • Gerona, 23 de octubre al 23 de noviembre de 2008.
  • París, 10 al 23 de diciembre de 2008.

Sin duda, iré a visitar esta exposición, en la sala de exposición de la Casa de los Morlanes.

La foto de hoy, tomada en el Parque Pignatelli de Zaragoza, también se podrá ver en mi recién estrenado cuaderno de fotografía, 50mm.

Sindicato vertical

(Pentax *ist DS; SMC-A 50/2)

50 mm

Fotografía personal, Páginas personales

Voy a empezar un experimentillo,… que ya veremos si llegará a algo sustancial. La idea se me ocurrió leyendo el último número de la revista británica Practical Photography, abril de 2008, en el que se comentaban una serie de proyectos personales, a modo de sugerencias para sus lectores. Entre ellos, el proyecto de Ben Turner de fotografiar su entorno usando un 50 mm, y ajustando la cámara en modo prioridad al diafragma, siempre en f/2,8. Me pareció muy sugestivo. Y he decidido dar una oportunidad a mis 50 mm.

Voy a utilizar preferentemente en determinados momentos estos objetivos, siempre de buena calidad, y que en el pasado eran el objetivo estándar de las cámaras reflex. Baratos y sencillos de construir, con buenas propiedades ópticas, fueron el objetivo más corriente hasta la popularización de los objetivos de focal variable, normalmente conocidos como zooms. Y las imágenes obtenidas las subiré a un fotocuaderno (o fotoblog como se dice en plan moderno inglés). Se titula 50 mm (esto es originalidad) y la dirección es:

http://50milimetros.wordpress.com/

Poco texto. Sólo fotos. A ver lo que dura. La foto de hoy, una de las primeras que han salido en el período de pruebas. Tomada en Zaragoza. Junto al Canal Imperial de Aragón.

Tronco cortado y renacido

(Pentax *ist DS; SMC-M 50/1,7)