La fotografía en el cine: El año que vivimos peligrosamente

Cine, Fotografía

Hace tiempo, pero que mucho tiempo, que tenía en mente incluir en esta recopilación de películas de cine con relación con la fotografía a este filme de Peter Weir. Pero es una película que vi en su momento hace muchos, muchos años, y quería volver a verla para tener frescas las impresiones del comentario.

El miércoles por la tarde sufrí un accidente doméstico, que aconsejó que ayer pasase la tarde en reposo y con el pie en alto. El cuarto dedo de mi pie izquierdo, tras un golpe con la pata de un sillón, tenía el tamaño del dedo gordo y estaba negro como mi conciencia. Descartada mi hora de tenis de los jueves, repasando la programación del satélite, he aquí que TNT programaba la película que me interesaba, ¡y además, con la opción de verla en versión original subtitulada! Y ya tenéis la reseña de El año que vivimos peligrosamente en mi colección La Fotografía en el cine.

Muchos serán los que piensen en el pesado de Mel Gibson al recordar esta película, aunque en aquel momento el australiano no había alcanzado el grado de endiosamiento que posteriormente le caracterizó. A mí siempre me ha parecido un actor mediocre,… lo que son las cosas. Sin embargo, para mí el/la protagonista absoluta/o es Linda Hunt con su interpretación del pequeño pero interesante Billy Kwan, el fotógrafo y camarógrafo del periodista que interpreta Gibson.

En fin, una entretenida e interesante película, no exenta de defectos, pero que merece la pena verse. Y claramente relacionada con el mundo de la fotografía.

Os dejo con una relajante fotografía otoñal.

Paseo junto al Canal

Paseo a orillas del Canal Imperial de Aragón en Zaragoza - Panasonic Lumix LX3, G 20/1,7 ASPH.

Innovaciones en el blog: nuevo sistema de valoración de las películas de cine

Cine, Páginas personales

Como pudieron saber quienes leyeran mi comentario de ayer de la película Un lugar donde quedarse, he cambiado mi forma de valorar las películas que veo en las salas de cine. El sistema en su conjunto lo encontraréis en la página que he creado, Cómo valoro las películas de cine que yo veo, cuyo enlace encontraréis de forma permanente en la columna de la derecha. Básicamente, he cambiado un sistema de puntuación sobre 10 puntos como máximo, a una escala cualitativa con seis categorías. Que son las siguientes:

***** (5) Obra maestra que todo el mundo al que le importe el cine debería ver.
**** (4) Muy buena película, recomendable a todos los efectos.
*** (3) Es una película que considero buena, o apta por su calidad para ser vista por cualquiera sin mayor problema en cualquier momento, independientemente del tema, los actores, el director, etc.
** (2) Es una película que me parece floja, o bien, que sólo puede ser atractiva para los amantes del género al que pertenece, o para quienes los intérpretes o el director o los caracteres son atractivos, pero que puede no gustar o aburrir a otras personas.
* (1) Definitivamente, una mala película, por la cual no hay que perder ni el tiempo ni el dinero.
o (0) Atentado contra el buen gusto, contra la dignidad del cine o de los espectadores; crimen de lesa humanidad.

Creo que de esta forma queda más clara la síntesis de lo que opino de un filme a la hora de recomendarlo o no. Además he hecho accesible la base de datos con todas las películas que he visto en salas de cine, incluyendo filmotecas y cineclubs, desde el 28 de diciembre de 1997 hasta la fecha. Es la vista como página web de una hoja de cálculo en Google Docs, y se actualizará automáticamente cada vez que introduzca una nueva película. Espero que os resulte interesante.

Os dejo con una imagen otoñal a orillas del Canal Imperial de Aragón.

Valla

Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, Canon 50/1,8 II S-mount

Un lugar donde quedarse (2009)

Cine

Un lugar donde quedarse (Away We Go, 2009), 23 de noviembre de 2009.

El principal motivo por el cual hemos ido a ver esta película es por los excelentes antecedentes de  su director, Sam Mendes. No es que haya habido una acogida muy calurosa en su estreno en nuestro país. Las críticas que he leído por ahí han sido más bien tibias. Pero bueno… Es Sam Mendes, y había que verla.

Hay que decir que se trata de una película muy diferente a las anteriores. Tiene el tratamiento, incluso los temas, de lo que habitualmente se llama el cine independiente americano. En este caso una joven pareja, no tan joven, va a tener un hijo por lo que se plantean cómo y dónde van a vivir, que sea el mejor entorno familiar. En su momento se mudaron al lugar donde viven los padres de él, para tener un apoyo, pero estos les anuncian que se van a vivir dos años a Europa. A partir de ahí, comenzarán un periplo que les llevará a Phoenix y Tucson en Arizona, a Madison creo que en Wisconsin, a Montreal en Canadá, a Miami en Florida, y a un lugar indeterminado, donde finalmente establecerán su hogar. En este periplo, revisitarán a sus amigos y familiares, buscando un entorno amigable, que les ofrezca un apoyo ante las dudas y los miedos que les plantea la responsabilidad de la paternidad y del establecimiento de una familia formal.

Por lo tanto, no es una película de acción, sino de diálogos y de reflexión. Un filme que sólo tiene sentido en una sociedad como la norteamericana, donde la movilidad a lo largo de la vida de una persona es normal, frente al sedentarismo europeo, y especialmente el español, donde tanto nos aferramos al lugar de origen. La realización, aunque sencilla, está muy cuidada y en ella abundan los primeros planos de las personas que dialogan, aunque siempre conservando de fondo el entorno, siempre cambiante en el que se mueven.

Los protagonistas absolutos son los dos miembros de la pareja que inician esta particular road-movie (aunque se desplacen de forma diversa, no sólo por carretera). Y están interpretados por los para mí desconocidos John Krasinski y Maya Rudolph, que resuelven la papeleta con buen oficio. Entre los secundarios, los más conocidos son Jeff Daniels en una breve intervención y Maggie Gyllenhaal, siempre sólida actriz, en una exótica intervención. Todos ellos cumplen con buena nota.

En resumen, un pequeño drama con toques de humor y buen rollo general, que no nos cansará ya que dura un poco más de hora y media, hecho con dignidad, y que aunque nos describe una cultura un poco alienígena para los europeos, tampoco disgustará. Una buena opción para pasar una tarde agradable de cine.

Como mi puntuación sobre 10 puntos no me parecía suficientemente discriminativa, paso a una de estrellitas que vendrá a querer decir los siguiente.

***** – Obra maestra imprescindible.
**** – Muy buena, recomendable.
*** – Buena o aceptable, según las preferencias individuales.
** – Floja, sólo apta para fanáticos del tema, de los personajes o de los protagonistas.
* – Mala, no pierdas tu tiempo ni tu dinero.
o – Atentado contra el buen gusto, contra la dignidad; crimen de lesa humanidad.

Y a la película de hoy le pongo:

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

El ambiente melancólico del filme se acomoda bien a una imagen otoñal como la que os dejo hoy.

Hojas

Hojas otoñales a orillas del Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Película recomendada… Luna nueva… pero la buena…

Cine

Hace unas meses tuve el infortunio de ver en vídeo la primera película de la saga Crepúsculo. Un aburrimiento solemne y soberano; un adoctrinamiento para niñas bobas, que deben asumir que son débiles, que algún machote tiene que venir a salvarlas de todos los películas… y claro, que tienen que ser castas y puras hasta el día que se casen (esto me han chivado que está por venir para los que aguanten tan nefasta serie de filmes; desconozco cómo serán las novelas).

Pero ahora, con la llegada de la segunda entrega de este producto ultra-comercial y ultra-reaccionario, llega un nuevo peligro contra el cine y contra la historia cinematográfica. A partir de ahora, toda una generación, amenazada de quedar como analfabetos cinematográficos a poco que vean unas cuantas películas de este tipo, creerán que Luna nueva es el engendro de moda estas navidades. Y desconocerán que en el año 1940, con ese título se estrenó una de las mejores comedias del cine que he visto en mi vida (His Girl Friday fue su título original), dirigida por Howard Hawks y protagonizada por Cary Grant y Rosalind Russell. Está basada en una comedia de Broadway titulada The Front Page, y en ella arremete tanto contra la prensa como contra el sistema judicial americano. Tan buena y divertida es la historia, que ha habido hasta cuatro versiones cinematográficos. Además de la mencionada están:

La última es muy floja, pero las otras tres son absolutamente recomendables. Háganme caso. Olvídense de las estúpidas historias de vampiros adolescentes. Incluso si ustedes son jovencitas quinceañeras a quienes las hormonas se les salen por las orejas. Y vean buen cine clásico. Algún día me lo agradecerán.

Esto no tiene ni pies ni cabeza

Sin pies ni cabeza, como las películas para adolescentes de hoy en día, en el cementerio, dónde viven realmente los vampiros, o en sombríos castillos transilvanos, y no en casas pijas conduciendo coches deportivos, ¡leche! - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

La fotografía en el cine: Tada, kimi wo aishiteru

Cine, Fotografía

Nueva adición a la página dedicada a la fotografía en el cine. En esta ocasión un filme japonés, prácticamente desconocido por estos lares, y que sin embargo me ha gustado mucho cuando lo he visto en el vídeo de mi casa. Me la ha recomendado un conocido que sabe de mi empeño en ir viendo y reseñando las películas en las que la fotografía tiene una presencia más o menos importante en la historia que cuentan.

En Tada, kimi wo aishiteru nos encontramos con una bonita historia de amor en un triángulo de estudiantes universitarios a los que acompañamos a lo largo de su vida como tales estudiantes. También asistimos a cómo la fotografía es el elemento catalizador para el desarrollo del amor entre dos de ellos. La encuentro muy recomendable. Su título internacional es Heavenly Forest. La reseña la podéis encontrar aquí.

Aerogeneradores

Aerogeneradores en la Hoya de Huesca, tonos suaves y cálidos, como los de la película que hoy recomiendo - Panasonic Lumix GF1, Canon 50/1,8 II (montura de rosca)

The Imaginarium of Doctor Parnassus

Cine

The Imaginarium of Doctor Parnassus (2009), 9 de noviembre de 2009.

Con esta película, que he tenido oportunidad de ver en versión original subititulada en español, el director Terry Gilliam nos transporta de nuevo a un mundo de fantasía. Sobre lo de la versión original he de decir una cosa. Sólo estábamos dos personas en la sala. Era lunea, hacía frío, etc… pero no sé si durará mucho este lujo. Desgraciadamente la falta de cultura al respecto es excesiva, y el doblaje, una lacra más de las que nos dejó el franquismo, se impone en esta sociedad.

Pero volvamos a la película. Como decía, el director nos transporta de nuevo a un mundo de fantasía. Unos cómicos ambulantes presentan todas las noches en las calles de Londres su espectáculo, que esconde grandes sorpresas tras las bambalinas, con poco éxito. El grupo lo conforman un viejo, su hija adolescente, un mozo que recogieron de las calles y un enano socarrón. Poco a poco, nos enteraremos que el viejo hace mil años que comenzó una serie de apuestas con el Diablo, jugándose alternativamente la inmortalidad y la mortalidad. Y que se acerca el momento de que el Diablo se cobre la última de ellas, llevándose a lo más preciado que tiene el viejo. Su hija.

La película sirve para que Gilliam vuelva a derrochar imaginación ofreciéndonos un magnífico espectáculo visual, con la creación de mundos, y de animaciones dignas de los mejores. Es el punto fuerte de la película y el que hace que para muchos nos merezca la pena de sobre el ver este filme. Sin embargo, la película se alarga un poco en exceso, especialmente porque te quedas con la impresión de que la historia no está bien trabada, de que el hilo argumental no está del todo afinado. De hecho, hay momentos hacia el final donde no sabes muy bien que está pasando.

Quizá todo ello se deba a que la producción de la película se vio gravemente afectada por el fallecimiento del que iba a ser uno de sus protagonistas, el malogrado Heath Ledger. Finalmente se terminó utilizando el recurso de que el personaje que interpreta Ledger es a su vez interpretado por otros tres prestigiosos actores cuando pasa al mundo mágico en las bambalinas del teatrillo ambulante. Y éstos son, nada más y nada menos, Johnny Depp, Jude Law y Collin Farrell. La cuestión es que el artificio funciona y la película sale adelante. Claro que en el aspecto de la interpretación son destacables también los dos contendientes en las apuestas, el Doctor Parnassus interpretado por un casi octogenario pero lúcido Christopher Plummer, y el Diablo a quien da forma estupendamente el cantante Tom Waits. El excelente reparto queda completado por la modelo británica Lily Cole, que aporta su particular físico a la hija del Doctor Parnassus, el enamorado de esta interpretado por Andrew Garfield, y Verne Troyer como el enano de la troupe.

Para finalizar, mis recomendaciones. Si se es aficionado a las películas fantásticas, es obligatorio ir a ver este filme, y si puede ser en versión original mejor que mejor. Si el género no es el favorito del espectador, tampoco es una mala apuesta para entretenerse en los fríos días de este mes de noviembre, a pesar de las debilidades argumentales. Yo le pongo un siete, con un seis/siete en la dirección (dudando entre valorar lo bonito de las imágenes o la flojera de la historia) y un ocho en la interpretación.

Leadenhall Market es uno de los escenarios londinenses de la película - Fujifilm Finepix F10

In memoriam, José Luis López Vázquez (1922-2009); el gris señor que se metió en una cabina

Cine

Hoy nos hemos encontrado de postre con el fallecimiento de José Luis López Vázquez, uno de los actores más notorios y notables del cine, el teatro y la televisión españoles del siglo XX. Notorio, porque su prolífica carrera lo ha hecho un personaje omnipresente en los ámbitos mencionados. Notable, porque efectivamente es posible encontrar en su carrera trabajos muy interesantes que muestran su innegable calidad actoral. Sin embargo, al igual que muchos otros actores españoles, las necesidades alimenticias lo obligaron a participar asimismo en un sinnúmero de producciones de baja calidad, las típicas españoladas en las que siempre realizaba el mismo papel, de españolito cateto, papanatas, que a mí siempre me ha repateado un poco las tripas. Pero este país es y ha sido así. Y lo que ya es historia, historia es y como tal se debe contemplar.

No voy a hacer aquí un repaso de su obra. Quien quiera visitar el enlace anterior o el de IMDb, este último mucho más extenso, podrá repasar su filmografía. Aquí sólo haré comentario a una de sus obras. La que más me impactó siempre fue La cabina, mediometraje para televisión dirigido para Antonio Mercero, y que marcó un hito en su época por su originalidad, por su dramatismo, por su sorprendente final que transforma una evidente comedia en una tragedia, metáfora de la agobiante situación social y política de la España de 1972, pero que sorteó la censura… por la evidente estupidez de los censores del régimen. Yo no la entendí correctamente cuando la vi por primera vez. Era niño todavía, aunque supuso el inicio de un época de tremenda inquietud personal a la hora de tomar un ascensor, y en la que no había ni dios que no dejase la puerta abierta cuando hacía una llamada desde un teléfono público. Pero posteriormente tuve la oportunidad de saborearla con más detalle y más conocimiento, y es probablemente la mayor joya de la televisión nacional.

Os dejo con una melancólica imagen otoñal. Que le va a la noticia.

Pérgola

Pérgola y pajarera en el Parque Grande de Zaragoza - Canon EOS 40D, Tokina AT-X Pro 12-24/4

Millenium 2: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (2009)

Cine

Millenium 2: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (Flickan som lecte med elden, 2009), 26 de octubre de 2009.

Nos encontramos con la adaptación del segundo libro de la trilogía Millenium de la que ya hablé en su momento. Por supuesto, en la película también han mantenido el título absurdamente largo y rebuscado del libro, ya que el título original significa simplemente la chica que jugaba con fuego. Título mucho más interesante. Por los diversos significados que puede tener la frase.

En esta ocasión, nos encontramos con que la protagonista, Lisbeth Salander nuevamente interpretada por Noomi Rapace, sin comerlo ni beberlo se ve como sospechosa de un triple crimen que obviamente y desde el principio se ve que ella no ha cometido. A partir de ahí, pasan un sinnúmero de peripecias hasta llegar a un final, que es un cliffhanger de tomo y lomo que se deberá resolver en la tercera entrega. En realidad, para quien haya leído la novela original, la película no supondrá ningún misterio ya que es muy fiel a la misma. La única libertad que se permite es que la novela narra primero lo que pasa desde el punto de vista del periodista (interpretado por Michael Nyqvist) y la policía, y después desde el punto de vista de Lisbeth. En la película todo se va entremezclando, lo cual no es malo para la mayor claridad del relato. También es destacable que el papel de la policía es mucho más secundario en la película que en el libro, lo mismo que sucede con el papel del periodista, coprotagonista en la primera entrega cinematográfica, y aquí convertido en secundario.

Desde mi punto de vista, la realización de este filme, que firma Daniel Alfredson, es más banal, menos cuidada que en la primera entrega. En realidad, me parecía estar viendo un capítulo muy largo de un serial televisivo al uso. De hecho, con posterioridad me he enterado que planean convertir las tres películas, con la adición de material rodado extra en una teleserie. Claro que todo ello creo que no le hace un especial favor a un filme que se hace largo y resulta un poco anodino. Sobre todo porque se centra en los hechos, e ignora de alguna forma lo que podría haberle dado interés a una historia de las que muchos conocerán el resultado, que es la evolución de los personajes, los sentimientos que manifiestan, la angustia de ser perseguido, etc.

Desde el punto de vista interpretativo, aparte de los dos mencionados, aparecen unos cuantos actores y actrices más, todos ellos suecos y por lo tanto desconocidos por estos lares. La protagonista cumple más o menos con lo que se esperaba. Que no era mucho, simplemente una caracterización y una pose suficiente para hacer creible el personaje. Esta menos intensa e interesante que en la primera entrega. El resto, también cumplen con su papel, pero son perfectamente olvidables.

Un entretenimiento más apto para la televisión, poco trascendente, al que como película cinematográfica no le pongo más que un cinco, con la misma nota en la dirección y un seis en la interpretación.

Paso de buscar fotos de Suecia y esas cosas, sigo con lo mío de mi recuperación de fotos parisinas.

Frente a la Maison Européenne de la Photographie

Acceso a la Maison Européenne de la Photographie en París, Francia - Panasonic Lumix LX3

Ágora (2009)

Cine

Ágora (2009), 19 de octubre de 2009.

No tengo muy claro si el título original es con tilde o sin ella. Al fin y al cabo, está rodada en inglés. Pero ágora en castellano se escribe con la tilde. El ágora en cualquier caso era una parte importante de la polis griega; era el lugar donde se hacía la vida pública, donde se practicaban las relaciones sociales de todo tipo. Pero no sé yo si esta película, la quinta de su director, Alejandro Amenábar, trata sobre ningún tipo de ágora, aunque aparezca alguna. Pero supongo que había que buscar un título corto y reconocible.

Estoy desvariando. Me pasa cuando tengo que hablar de Amenábar.

El problema es sencillo de explicar. Salvo en su primera película, Tesis, que me lo pasé muy bien, su cine me aburre.

Es cierto. El tío sabe de cine. Sabe rodar. Sabe realizar. Tiene un dominio del lenguaje cinematográfico muy superior a la mayoría de los directores. Y no me refiero sólo a los españoles. Me refiero a todos.

Pero tiendo a aburrirme con sus películas. Con la que más, la de los fantasmas. Pero, en general. Y a ratos, su lenguaje cinematográfico me resulta un poco pedante. No me refiero en ningún momento a él como persona. Me estoy refiriendo a su cine. Que hay algunos que confunden los términos.

Pero oficialmente, es uno de los genios del cine español. Por lo que me resulta difícil ir a ver sus películas con el debido estado mental y de ánimo.

Bien. Ayer me fui a ver Ágora. Para variar, para evitar influencias me fui solo. A una sesión muy tranquila, con muy poca gente. Y permanecí atento.

Esta película nos cuenta dos episodios en la vida de la filósofa neoplatónica Hipatia de Alejandría. El primero esta centrado en la destrucción de la biblioteca del Serapeo, sucesora de la mítica gran biblioteca de Alejandría, que sucedió históricamente en el 391 de la era actual. En ella, se nos presentan las tensiones culturales, sociales y religiosas que asolan la ciudad de Alejandría. Es el momento en el que el Imperio Romano se ha dividido en dos, aunque se ha reunificado temporalmente bajo Teodosio el Grande. Este emperador también toma la decisión de hacer del cristianismo la religión oficial del imperio. En el segundo episodio, 25 años más tarde, lapso de tiempo que no queda claro en el filme, aunque sabemos que ha pasado un tiempo, no imaginamos que sea tanto, nos encontramos con que el cristianismo, como fuerza social y política dominante, sigue ejerciendo presión sobre el resto de los grupos sociales, políticos y religiosos. Y en este marco, la película nos narra la muerte de la filósofa a manos de un grupo de cristianos.

La producción de la película es lujosa. La ambientación, supongo que con una mezcla de decorados e infografía, es muy buena. Resulta fácil trasladarse al ambiente en que se vivía en la costa mediterránea del Egipto romano. Técnicamente es impecable. Excelente fotografía, excelente sonido, excelente montaje,… todo ello bajo la profesional mano del director.

Pero nuevamente, la película me resulta insuficiente. No voy a entrar en las libertades de interpretación de la historia que se toma el autor del filme. Están ahí. Parece que le interesa presentar un mundo de buenos y malos, con algunos débiles, que inevitablemente acaban cayendo en manos de los malos, dejando a Hipatia como una especie de martir de un mundo que en cualquier caso se estaba derrumbando. No soy yo precisamente un amante del cristianismo y creo que soy consciente de las barbaridades históricas que se han cometido en nombre de Cristo. Pero tengo la sensación de que el planteamiento tiene mucho de simplista. La única forma de afrontar esta historia es que la Hipatia que se nos presenta no es un personaje real, sino un modelo deseable; tanto como persona como mujer. Pocas debilidades presenta. Alguna desconsideración con los esclavos, pero poco más. Frente a ella, unos cristianos malos malísimos, que están arruinando el mundo antiguo tan estupendo… Bueno, oiga. A principios del siglo V, el Imperio Romano era casi un cadáver. Una civilización en su conjunto se estaba derrumbando estrepitosamente; y cuando una civilización se derrumba con ella se van sus saberes, sus ciencias y sus artes. Simplificarlo todo a la acción de los cristianos… pues resulta simplón. Aunque tuvieran su parte de responsabilidad. Y esa es la parte que me incomoda de la película. El maniqueísmo subyacente. Que no me lo creo. Y mira que yo de filocristiano tengo poco. Pero tengo algo más de respeto al conjunto de causas y efectos que encontramos en la historia.

En realidad, esta película me ha resultado como una versión disléxica de las película de romanos de antaño, donde los emperadores paganos eran malos malísimos, y las cristianas mártires un dechado de virtud. ¿No habrá un término medio donde encontrar una argumentación racional trasladable al cine de lo que pasa en la historia? Porque claro, si me dan a elegir, prefiero ver a Peter Ustinov quemando Roma y mandando a Deborah Kerr a los leones… Aquello, si bien falso como un duro de cuatro pesetas, panfletos del ultroconservadurismo cristiano de los norteamericanos, era muy divertido y más glamuroso. Y hoy tiene un punto kitsch absolutamente impagable.

Las interpretaciones son muy buenas, especialmente la de la actriz protagonista, Rachel Weisz, desde mi punto de vista una de las mejores actrices en activo en la actualidad. Sólo por ella merece la pena ir a ver la película. Es la que aporta algún matiz a esta historia, bien apoyada por un conjunto de secundarios menos conocidos pero solventes.

En resumen, es una película que se deja ver, que tiene algún punto interesante especialmente en la interpretación, pero que te deja con una sensación de un exceso de medios para una historia y un tratamiento de los personajes muy mejorables. Yo le pongo un seis con un siete en la dirección y otro siete en la interpretación.

La imagen de hoy, pues algo tendrá que ver con todo esto, ¿verdad?

Templo de Isis

El templo de Isis en Pompeya; al contrario que el cristianismo, el paganismo romano aceptaba de buen grado los dioses de otras naciones, en este caso la egipcia - Canon EOS 40D, Tokina AT-X Pro 12-24/4

Katyn (2007)

Cine

Katyn (Katyń, 2007), 14 de octubre de 2009.

Nos llega con cierto retraso esta película polaca de hace dos años, que ya fue candidata en su momento al Oscar a la mejor película en idioma extranjero, y que dirigida por el prestigioso y veterano Andrzej Wajda, recrea y reflexiona sobre los sucesos conocidos como las fosas de Katyń o la masacre de Katyń. Lo sucedido en la primavera de 1940, tras el reparto de Polonia entre Hitler y Stalin, en los bosques de lo que en su momento fue la Unión Soviética fue un exterminio de oficiales y otros funcionarios y personas socialmente activas polacos por orden Stalin a iniciativa de Beria, con el fin de eliminar el liderazgo opositor a la Unión Soviética en una futura Polonia satélite del gigante ruso. Y si tomamos en cuenta lo que nos narra la película, el objetivo, tristemente, se consiguió. Ese suceso ya fue parte de la trama de la película Enigma, ambientada en los servicios que desencriptaban las transmisiones alemanas durante la conflicto mundial, no dejando de lado cierto grado de crítica a la postura aliada de ocultamiento del suceso para evitar los conflictos con el aliado soviético.

En el filme que ahora nos ocupa, el director no se centra de forma exclusiva en la crueldad y la frialdad con la que la masacre fue planificada y perpetrada por la NKVD soviética. Quizá si se hubiese quedado en eso, el filme no hubiera dado para mucho, puesto que no plantea una película bélica de aventuras con héroes y villanos y esas cosas. No. Lo que hace es fijar la cámara, o lo que es lo mismo el pensamiento y la voluntad en algunas personas, polacas, algunos de ellos masacrados, otros sus familias que tuvieron que vivir durante décadas con las consecuencias. Así, buena parte de la película la pasamos en la ciudad de Cracovia, donde asistimos a la evolución de una serie de personajes, relacionados con los desaparecidos tras la rendición polaca, que van asumiendo de forma muy diversas las noticias que les llegan. Primero la noticia dada por los alemanes del descubrimiento de las fosas, acusando a los soviéticos. Cuando estos conquistan Polonia, dan su nueva versión de los hechos, lo que convulsiona de nuevo las vidas de los que han sobrevivido a la guerra, generándose problemas éticos y políticos.

El director no es neutro. Su propio padre falleció en una de las masacres. Tampoco es condescendiente con la sociedad polaca. Nos habla de los que se rebelaron contra la mentira, pero nos habla también del poco éxito que tuvieron; nos habla de cómo el silencio se abatió durante años. Tampoco es condescendiente con el espectador. Cuando pensamos que la cosa va a quedar ahí, nos devuelve en un flashback al momento de la ejecución de la masacre, y nos muestra con toda su crudeza el eficiente mecanismo puesto en marcha para la matanza en masa.

Técnicamente, es una película intachable, en la que el realizador polaco, con el evidente apoyo de diversas instituciones polacas, han echado el resto para ofrece un producto a la altura de las circunstancias de la herida histórica producida en un pueblo con un nacionalismo tan acendrado como el polaco. Hay que decir que además de los alemanes, si alguien perdió la guerra mundial fue Polonia. Una guerra que se desencadenó por la invasión de esta nación, y con la promesa de las potencias occidentales de conseguir su liberación, terminó con una Polonia satélite de uno de sus más odiados enemigos, con su fronteras deformadas, con una intensa mortalidad, con grandes desplazamientos forzados de población dentro de sus fronteras. Hay todavía mucha amargura en la forma en la que los polacos se relacionan con el mundo. Se nota en la política actual, en la que presos de una ideología nacionalista, teñida con una acendrada religiosidad, son una de las rémoras más importantes en los procesos de construcción europeas, a pesar de su integración en la UE.

En lo que se refiere a la interpretación, es una película coral, en la que cada personaje es interpretado de forma solvente por el actor o la actriz correspondiente, todos ellos poco conocidos fuera de sus fronteras.

En resumen, una película que invita a la reflexión, no es una película bélica al uso, y que yo me atrevo a recomendar porque siempre viene bien recordar lo que significan las guerras y las consecuencias de las mismas. Le pongo un siete, con un ocho en la dirección y un siete en la interpretación.

Rynek pequeño

Un rincón del Rynez pequeño de Cracovia, Polonia, ciudad donde sucede buena parte de la acción del filme - Fujifilm FinePix F10

Moon (2009)

Cine

Moon (2009), 9 de octubre de 2009.

Y bien. En un día poco habitual, un viernes, a la hora a la que van los friquis a ver este tipo de películas, a las cinco de la tarde, nos vamos a ver esta película de ciencia ficción, que ha recibido una promoción moderada, y que viene precedida por cierta marejada de fondo de críticas a su favor, engarzándola con cierta tradición de películas de ciencia ficción que parecía perdida.

La película está dirigida por Duncan Jones, el que es hijo del músico que creó uno de los astronautas más famosos del rock. Y sí las canciones del padre nos contaban la historia de un astronauta, el Comandante Tom, esta película nos cuenta la historia de un astronauta, Sam Bell, interpretado por Sam Rockwell, un obrero que trabaja en solitario en una base minera lunar, con la única compañía de GERTY, una computadora/robot que es su único enlace con el resto del mundo, con el que no se puede comunicar directamente por un fallo en un satélite de comunicaciones. Tiene un contrato de tres años que está llegando a su fin. En ese momento, con el fin de recoger una cápsula de producto (helio-3) de una de las factorías móviles automatizadas, sufre una alucinación y un accidente. Y a partir de ese momento, descubriremos que nada es lo que parece… Y hasta aquí puedo contar, que decían en aquel programa.

La película está realizadas con unos efectos especiales limitados. Al igual que en las películas de los 70 o de principios de los 80 tira más de maqueta y de decorado que de infografía por computador. Lo cual le da el aire de ser de otra época sin quitarle ni un ápice de credibilidad. Porque aquí viene una de las gracias de la película. Frente a la ciencia ficción de moda actual, basada en fuertes efectos pirotécnicos y mucha infografía digital, que dota de un carácter de irrealidad todo lo que vemos, suponiendo que los guiones permitiesen otro sentimiento. Aquí nos encontramos en una situación que podríamos encontrar razonablemente creíble.

En cuanto a sus orígenes conceptuales, indudablemente la película bebe de algunos clásicos como puede ser 2001: Una odisea del espacio, Solaris (la versión soviética, por supuesto), Naves misteriosas, e incluso Alien, entre otras. Desde este punto de vista, no sé si podría decir que es una película original. Pero sí nos presenta una historia interesante, que mejora con mucho a nivel humano lo que vemos habitualmente.

Salvo alguna aparición ocasional de otros personajes, con escasa incidencia en el conjunto, la película descansa sobre la interpretación exclusiva de Sam Rockwell, aunque no un monólogo como por ahí se ha escrito. Porque además del computador, cuya voz en el original es de Kevin Spacey, que no podemos apreciar en la versión doblada, hay al menos dos personajes que dialogan e interaccionan. Y eso es trascendente para determinar que la interpretación del actor es fundamental para el buen resultado final de la película.

En resumen, una película que es mucho más interesante y mucho más honesta que cualquier cosa que se ve en ciencia ficción en los últimos tiempos. Yo le pongo un siete, con la misma nota en la dirección y un ocho en la interpretación.

Hoy traigo una fotografía del Frente Fluvial del Ebro, reciente abierto al público en Zaragoza, con sus elementos futuristas y todo. Que es lo que pide la película de hoy.

Luz y sonido

Montaje de luz y sonido en el Frente Fluvial del Ebro en Zaragoza - Panasonic Lumix LX3

Si la cosa funciona (2009)

Cine

Si la cosa funciona (Whatever Works, 2009), 5 de octubre de 2009.

Con esta película recibimos la dosis anual de cine de Woody Allen. Después de su «trilogía» británica, que en líneas generales hemos de reconocer que tuvo un buen nivel, nos llegó el año pasado ese publirreportaje sobre tópicos hispanos que nos dejó un sabor de boca un poco amargo. Y ahora, se ha vuelto a su Nueva York querido para rodar una de sus clásicas comedias, con los temas de siempre. La muerte, el sexo, la religión (o ausencia de), etc. De hecho, podríamos decir que esta película ya la hemos visto, de una forma u otra.

En esta ocasión, el director no interpreta su eterno papel de judío creativo y neurótico. Elige a otro actor, Larry David, para ello. Nos encontramos con un físico teórico, que ya ha dado lo mejor de sí mismo en ese campo con un Nobel que cree que injustamente se le negó, y que se gana la vida enseñando ajedrez a niños. Ya mayor, con un matrimonio fracasado a sus espaldas, conoce a un chica joven, poco más que una adolescente (Evan Rachel Wood), sureña, paleta, a quien aparentemente considera de menos por las diferencias intelectuales que les separan, pero de quien se acaba enamorando y con quien se acaba casando, llegando a un estado de feliz rutina en su vida. La llegada a la ciudad primero de la madre de la chica, una estupenda Patricia Clarkson, y después del padre, trastocarán esa feliz rutina, en una serie de situaciones bastante divertidas y algunas de ellas hilarantes.

En realidad, la historia es lo de menos y muchas de las situaciones o similares ya las habíamos visto. Todo es un vehículo para exponer las ideas o las reflexiones tradicionales del director sobre sus temas favoritos, como ya hemos comentado antes. También para emitir críticas despiadadas a los sectores más intransigentes y conservadores de la sociedad americana. Y así, no podemos evitar sonreír en el diálogo que se produce mientras visitan la sala del museo de cera en la que quedan mezclados de forma curiosa Reagan, Bush, el Papa, Lady Di y algún otro personaje curioso.

Las interpretaciones son correctas, cumplen su misión, aunque sospecho que la versión doblada hace perder buena parte de su frescura. El mismo título de la película en castellano ya es una traducción «rara» del original ingles. El personaje principal habla demasiado como el director cuando actúa. Es difícil doblar el argot sureño y paleto de la chica. Pero bueno. Cumplen con su objetivo.

Resumiendo, una comedia fácil de ver, con sus ajustados 90 minutos de duración, que para qué quieres más, que satisfará razonablemente a los partidarios del director, aunque tampoco aportará nada nuevo. Le pongo un siete, con la misma nota en interpretación y dirección.

Continúo trayendo a estas entradas imágenes de mi visita a tierras portuguesas.

Enredadera

En los alrededores del Faro de Santa Marta, Cascais (Portugal) - Panasonic Lumix LX3