[Cine] Un invierno en la playa (2012)

Cine

Un invierno en la playa (Stuck in love, 2012), 14 de junio de 2013.

Nos costó bastante decidir qué película ver el viernes por la tarde, en el que el calor y cierta apatía nos hicieron dudar. Al final nos decantamos por esta, según algún sitio que he visto por ahí, comedia romántica,… como drama amable lo calificaría yo. El caso es que esta película de tono romántico, dejémoslo ahí, dirigida por el novel Josh Boone, dispone de un reparto razonablemente atractivo, y las críticas no la ponían mal. Desde luego, la traducción del título al español es una memez. No se por qué no titularla directamente Atrapados en el amor. La verdad es que el título en inglés también tira a cursi.

Lo que vemos en pantalla es un año en la vida sentimental de una familia. Los padres, Erica (Jennifer Connelly) William Borgens (Greg Kinnear), se han separado hace un par de años por una infidelidad de la primera que vive con otro hombre. Sin embargo, el segundo, un escritor de éxito, ha decidido esperar a que regrese a casa, confiando casi ciegamente en que tal cosa sucederá. Eso no le impide tener una amistad con derecho a (intenso) roce con una vecina casada, Tricia (Kristen Bell), que le sirve de consejera. La hija mayor, Samantha (Lily Collins), es una precoz escritora joven de 19 años que acaba de publicar su primera novela, y que vive sus relaciones de forma casual, sin compromiso, simplemente por el sexo. No se habla con su madre, a la que no ha perdonado la situación familiar. Aunque conocerá a un compañero de facultad, Lou (Logan Lerman), que intentará cambiar su forma de pensar. El hijo menor, Rusty (Nat Wolff), de 16 años es tímido y, en contraste con su hermana, un romántico que está colado por una compañera de clase muy guapa, aunque con problemas con el consumo de drogas. A pesar de que el título en castellano nos habla de un invierno, seguiremos a la familia durante un año, desde una comida de Acción de Gracias a la siguiente, durante el cual deberán resolver sus cuestiones,… si pueden.

A orillas del mar en Margate

No tengo fotos de las playas de Carolina del Norte en el Atlántico, que es donde está rodada la película, así que nos tendremos que contentar con algunas vistas del Mar del Norte, desde Inglaterra.

A ver. Esta película no tiene complicaciones. Familia casi perfecta, de gente que dialoga, especialmente el padre, liberal, abierta de mente, con un buen rollo tremendo, y que tienen algunos problemas con las relaciones interpersonales derivadas de unos hechos que se van aclarando por el camino. No es excesivamente original, y es relativamente previsible, aunque tiene algún diálogo y algún que otro momento conseguido.

Las interpretaciones son de correctas a notables, aunque yo hecho de menos alguna presencia más de la guapa Jennifer Connelly que pudiendo dar más de sí queda un poco apagada como «mala» de la película, y de la vecinita Kristen Bell que produce alguna de las interacciones más notables e interesantes con Kinnear. La historia que se llevan entre manos CollinsLerman bordea en algún momento la intervención de la brigada anticursis, o la calificación de «cine cebolla».

Esta película no pasará a la historia del cine como algo especial desde luego. Carece de originalidad y de planteamientos realmente interesantes, pero se deja ver con razonable agrado. Es buenrollista y sales bien del cine, aunque con irregularidades. Tiene momentos buenos, que no están suficientemente explotados, y momentos no tan buenos, con cierta tendencia al pastelón en algún caso. Pero bueno… estamos ya en época veraniega y no podemos pedir, aparentemente, mucho más de la cartelera. Reconozco que la valoración que le voy a poner es benevolente, por el buen rollo con el que salimos. Pero la tendencia sería de ahí a la baja.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
A orillas del mar en Margate

En concreto, desde la ciudad de Margate, que ya ha aparecido en más de una ocasión en estas páginas.

[Cine (con obituario)] 15 años y un día (2013), que está dedicada a Elías Querejeta (1930 – 2013)

Cine

Hace unos días falleció Elías Querejeta, productor español de cine que mantuvo una prolongada carrera. La primera película que produjo data de 1962 y la última, un documental, de 2009. Su última película de ficción fue Siete mesas de billar francés, un excelente película firmada por su hija en 2007. Según IMDb, dirigió 3 documentales y colaboró como guionista en 23 películas diversas. Pero su principal actividad fue como productor. Y simplemente con contemplar la lista de títulos en los que participó, por si alguien no era consciente, estamos ante una figura importante del cine español durante cincuenta años. Y además, arriesgando. Produciendo películas que se han salido de los cauces trillados, muchas veces para bien, alguna para no tan bien. Pero impulsando, impulsando mucho a este maltratado séptimo arte, bastante machacado últimamente en todo aquello que no sea producir títulos que dejen beneficios gracias… a la venta de palomitas. Afortunadamente aquí estamos recordando y celebrando la carrera de alguien que nos dejó otras cosas. Películas que recordaremos, y que volveremos a ver. Y si yo me tengo que quedar con una… aquí no voy a ser nada original,… que sea con los ojos de la niña Ana en El espíritu de la colmena de Victor Erice.

Señor Querejeta, gracias por todo, y espero que disfrute de su estancia en el único cielo que concibo, el de las gentes del cine y de todos los que aman este maravilloso arte.

Y mira por donde, también fue padre, y su hija Gracia, Querejeta claro, nos ofrece de vez en cuando películas como directora que una veces con más fortuna y otras con menos, creo que todas han tenido algo de interés. Y la última, cuyo estreno comercial ha coincidido con la muerte de Elías, está dedicada a él. Y ayer nos fuimos a verla.

Islas Berlengas

La entrada de hoy tiene de fondo un cierto sabor a mar, y por eso pongo un par de paisajes marinos, aunque no coincidan con los de las historias que comento. En esta, un antiguo fuerte en las portuguesas islas Berlengas.

15 años y un día (2013), 11 de junio de 2013

Venía la película precedida de cierta expectación positiva. Por un lado, es la nueva colaboración de la directora con una de sus actrices, con la que tan bien funcionó en la película que he mencionado al principio de esta entrada, Maribel Verdú. Por otro lado, venía de ser premiada en algunos festivales nacionales de cierto prestigio. Y finalmente, ya he dicho que las películas de esta directora, aunque irregulares en su calidad global desde mi humilde opinión, en todas he encontrado algo que me ha interesado.

Nos habla la película de Jon (Arón Piper), el hijo de una actriz viuda, Margo (Maribel Verdú), de catorce años, vivo, ingenioso, inteligente, pero también con gran capacidad para el conflicto y para confundir los términos éticos del comportamiento y de lo que denomina justicia, y con un exceso de franqueza en sus relaciones. Expulsado por tres meses del colegio, su madre decide enviarlo a vivir una temporada con el abuelo del chaval, Max (Tito Valverde), un militar retirado que vive en relativa soledad en la costa mediterránea, con la exclusiva amistad de una inspectora de policía, Aledo (Belén López). La convivencia entre ambos no es fácil, puesto que sus puntos de vista del mundo son antagónicos. Y la cosa se complicará cuando el chaval se meta en una pelea de la que saldrá muy mal parado, y otro adolescente muera de un navajazo.

A ver… en la historia que se nos presenta hay elementos interesantes. La directora vuelve a explorar el mundo de la adolescencia y sus complejidades como ya hizo con Héctor. Pero por algún motivo, la historia no acaba de funcionar del todo bien. Creo que hay determinados elementos sociológicos que resultan excesivamente tópicos. Cae excesivamente en el lugar común. Creo que básicamente hay un problema de planteamiento y de guion. El caso policial siendo importante, acaba navegando por lo anecdótico por la previsibilidad de su resolución, y la revelación de los oscuros motivos que pesan sobre los adultos es un poco anticlimática. No funciona bien, ni emociona lo que debería.

Todo ello, a pesar del razonable buen trabajo de los intérpretes, que tienen suficiente enjundia todos ellos para sostener el tipo e incluso en determinados momentos la película.

Me joroba un poco decir que la película me ha dejado frío, pero es así. Y quizá se ha roto la racha que he mencionado de directora cuyas películas mejores o peores tenían todas algo que me interesaban. Aquí me he quedado demasiado… mmeh… Creo que los guiones y las historias, para que puedan reflejar el fondo que se les quiere dar por detrás tienen que estar más cuidados. La película se deja ver mientras estás en la sala de cine, pero después… no sé,… tienes la sensación de que te vas a olvidar con facilidad de ella. Y el volver a ella con el pensamiento tampoco la favorece en especial. Lo siento. De verdad. La gente que la ha hecho me cae bien…

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Una cala en la costa menorquina

Y aquí nos vamos al Mediterráneo, a una de ls recoletas calas de las costas de Menorca.

[Cine] Faust (2011)

Cine

Faust (2011), 6 de junio de 2013.

Estos días da para hablar bastante de cine. No me olvido del obituario de Elías Querejeta, es que estoy buscando el momento adecuado. De momento, lo de hablar de cine parece adecuado, porque la cartelera en estas fechas no está para muchos lujos. En cualquier caso, seguimos aprovechando las películas clasificadas como aragonia clásicos, que en estas salas de cine nos vienen en versión original y más económicas. Eso sí con un par de años de retraso. Y en esta ocasión nos metemos con una de Aleksandr Sokurov. Lo que antaño se llamaba «cine de arte y ensayo» y hoy se denomina más frecuentemente «cine de autor». Aunque cada cual mete en estas categorías lo que se le ocurre o lo que le viene bien.

En este caso no hay que devanarse mucho la cabeza sobre el argumento. Estamos ante una interpretación del Fausto de Goethe, en concreto de su primera parte. Las inquietudes del estudioso ya maduro Faust (Johannes Zeiler), pobre y eternamente insatisfecho tanto en lo material, como en lo intelectual, como en los espiritual, y que acabará en tratos con un prestamista al que no le dan nombre pero que habrá que identifica con Mefistófeles (Anton Adasinsky), y a quien acabará vendiendo su alma a cambio de poder estar con la joven Margarete/Gretchen (Isolda Dychauk).

Río Isar (Múnich)

La acción del Fausto sucede en una población alemana no mencionada, en cualquier caso una ciudad, que representaremos con esta foto del río Isar a su paso por Múnich.

Con una realización muy particular, rodada en estándar académico aproximadamente (formato 1,37:1), con frecuentes distorsiones en la imagen, nos encontramos con una película muy densa, en la que hay que poner los cinco sentidos para no perderse. No he leído la obra literaria, no sé si soy capaz hoy en día, pero tengo la sensación que nos encontramos ante un Fausto que se convierte rápidamente en una marioneta del prestamista/diablo, y en el que puede más la lujuria ante la juventud y la belleza de la joven Gretchen, que otras incertidumbres que ese presentan en el protagonista en la obra original. Bien es cierto que al final consigue cierta «redención» a través de ciertas renuncias.

Las interpretaciones son intensas e interesantes, especialmente las de Adasinsky, que compone un Mefistófeles que combina el atractivo sobre lo que promete con la repulsión de su propia degradación física y moral. Creo que uno de los momentos más chocantes son las escenas en los lavaderos, donde contrasta la belleza de las mujeres, especialmente de Gretchen, con la deformidad y la degradación del cuerpo desnudo del prestamista. Breves apariciones de Hanna Schygulla de quien confieso que me enamoré mi adolescencia cuando protagonizaba con todo su atractivo las películas de Fassbinder.

Una película difícil de digerir, yo todavía no lo he conseguido del todo, que viene «lastrada» por su densidad conceptual y también por qué no, por sus más de dos horas de duración. No la recomendaría a todo el mundo, no es una película comercial, pero sí que es cine muy interesante de ver tanto por sus propuestas formales como por la historia, ya universal, que nos cuenta.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Desde la cima de Zugspitze

Las últimas escenas de la película transcurren en un paisaje montañoso, desolado, que significa las renuncias de Fausto, que están rodadas en Islandia; a falta de fotografías islandesas, seguiremos en Alemania, en su punto más alto, en Zugspitze.

[Cine] Hijo de Caín (2013)

Cine

Hijo de Caín (Fill de Caín, 2013), 3 de junio de 2013.

Sigo aprovechando que en estos días tengo más tiempo libre del habitual para acercarme con cierta frecuencia a las salas de cine. Y en esta ocasión, le damos una oportunidad al cine español. De entrada decir, que nada más empezar nos damos cuenta que el filme es bilingüe, en castellano y en catalán, pero han doblado los diálogos en catalán en el original, de un forma horrible. Personalmente, hubiera preferido que hubieran mantenido el original tal y como estaba. Por un lado por respeto a la realidad de la obra original; por otro lado, aunque no hablo catalán, ni en la intimidad ni en ningún otro lado, lo entiendo lo suficientemente bien como para considerar que hubiese sido preferible, a un doblaje mal hecho, donde la coincidencia del movimiento de los labios y el diálogo era peor todavía que en las películas en inglés. Un cochambre de doblaje. Pero vamos a ver qué ha dado de sí esta película dirigida por Jesús Monllaó.

Nico (David Solans) es un adolescente de catorce, a punto de cumplir los quince años, muy especial. Poco comunicativo con su familia, vive inmerso en su mundo y en el ajedrez. Se lleva razonablemente bien con su madre Coral (María Molins), pero se lleva realmente mal con su padre Carlos Albert (José Coronado), un empresario de éxito al que las cosas le van regular. Tras una serie de incidentes, este último habla con un psicólogo que aparece misteriosamente invitado por no se sabe muy bien quien en una fiesta de una fundación que financia las actividades altruista de su gabinete. Julio (Julio Manrique), el psicólogo, decide que introducir al muchacho en el mundo del ajedrez serio es una forma de reconducir su forma de ser. Con la reticencia de Andrew (Jack Taylor), maestro de ajedrez, que no se fía un pelo del chaval, al que considera por una serie de detalles un potencial sociópata.

Cap de Cavalleria

Por la retahíla de patrocinadores y algunas imágenes, la película tiene sus momentos de publirreportaje turístico, de Tarragona supongo; como no tengo a mano fotos decentes de esa ciudad o provincia, me quedo en el Mediterráneo, pero más insular. Cap de Cavallería en Menorca.

Vamos a ver. Jugamos con esta película a thriller de muchacho sociópata, inquietante y peligroso. Pero claro, estas cosas hay que hacerlas con sutileza. Y la sutileza en el guion y en la forma de plantear la historia cinematográficamente se la dejaron en casa. Diríase que han cogido un manual de clichés de las cosas que pasan y se plantean en este tipo de películas y las han ido aplicando en un orden más o menos lógico. Van dejando pistas por todos lados de tal modo que el espectador no se tenga que esforzar y lo tenga todo mascadito. Perdonad si a continuación destripo algunos elementos de la trama,… pero es que me parecieron tan ridículamente obvios,… Que muere un animal doméstico, signo inequívoco de personalidad sociópata. Que el niño tiene 14 años, pues mira que la madre y el psicólogo eran novios y estuvieron en París hace 15. Luego piensa lo que quieras. Que fíjate que la niña campeona de ajedrez, nos dicen desde el principio que es muy lista, pero que no sabe nadar… No sé. Uno no sabe exactamente al detalle qué va a pasar, pero vamos,… no te pilla por sorpresa nada, pero lo que se dice nada. Creo que de este tipo de guiones, incluso yo me atrevería a escribir alguno…

Las interpretaciones son más bien normalitas. Quizá sean mejores de lo que parece por el catastrófico doblaje, pero en general no me han llamado la atención.

En general estamos con un nuevo ejemplo del cine español. O catalán, por si hay por ahí alguien con el hecho diferencial hiperdesarrollado, aunque creo que los problemas son los mismos. Cine de género, que se limita a copiar las soluciones de otras cinematografías con más maña en este tipo de películas, sin aportar absolutamente nada, sin personalidad, y sin que sea todo más que una película tipo ikea. Alguien ha cogido las piezas, y las ha ido montando mediante el manual que quien sea le ha dado. Eso sí, para sacar esto adelante, la lista de patrocinadores que aparecen al principio de la película es ridículamente larga, hasta el punto de producir la hilaridad de los asistentes a la sala de cine. Otro problema es que he visto que los medios y la crítica nacional es muy complaciente con estas películas, seguramente para inducir la asistencia de espectadores a las salas donde se proyectan películas paridas en el solar ibérico. Pero engañando de esta forma al espectador, lo único que consiguen es aumentar mucho la desconfianza hacia lo que nuestras cinematografías tienen que ofrecer. Ya llevo varias así, y cada vez desconfío más cuando los medios «especializados» españoles recomiendan una película de por aquí. No creo que sea una buena estrategia. De verdad.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Cala en Porter

Tomándonos unos chismes en Cala en Porter, también en tierras menorquinas.

[Cine] Dead Man Down (2013)

Cine

Dead Man Down (2013), 31 de mayo de 2013.

Llevábamos una racha curiosa esta primavera. Las películas actuales, de estreno internacional en el 2013, nos están resultando flojas. Sin embargo, los estrenos retardados nos están gustando bastante. Volvemos con esta película a la actualidad, que hemos visto en versión original subtitulada. En la cartelera española se puede encontrar doblada con el título mixto Dead Man Down (La venganza del hombre muerto). No vaya a ser que los espectadores de los cines seamos cortos y no nos enteremos si no nos explican la película en el título español. Y se preguntan porque la gente deja de ir al cine. En fin, veremos lo que ha dado de sí la película de Niels Arden Oplev, que presenta un reparto llamativo, y que aterriza en los EE.UU. después de haber dirigido la primera película sueca de la saga Millenium. Y se ha traído a la chica.

Luces y sombras en torno al Canal Imperial de Aragón

Siendo una película donde los personajes tienen todos sus luces y sus sombras, jugaremos con luces y sombras en las fotografías que acompañan la reseña.

Victor (Colin Farrell) es el sicario de Alphonse (Terrence Howard), líder de un grupo mafioso, al que salva la vida durante una refriega con unos jamaicanos que parecía que andaban amenazando al mafioso. En un momento dado comienza un flirteo con una vecina francesa, Beatrice (Noomi Rapace), que se encuentra con media cara desfigurada por un accidente provocado por un conductor borracho, y que vive con su madre, Valentine (Isabelle Huppert). En una primera cita, Beatrice le descubre a Victor de que le ha visto asesinar a un hombre. Si no quiere que lo denuncie, tendrá que matar al hombre que la desfiguró. Pero también descubriremos que Victor oculta un terrible pasado, y también busca venganza.

No me voy a extender mucho. Con una factura razonable, aunque con la frialdad propia de los realizadores nórdicos, que no siempre viene al caso, se nos cuenta una historia de venganzas que sin ser una nueva versión de nada, tampoco suena a original en ningún momento. Convirtiéndose la película en un mero entretenimiento para quienes gusten de este tipo de dramas criminales. Creo que la historia tiene alguna trampa que otra, y algunas inconsecuencias, pero ahí va que te va. Y las escenas de acción y balaceras son sencillamente no creíbles.

Luces y sombras en torno al Canal Imperial de Aragón

Uno de los problemas de la primavera y el verano en este país es que la luz es muy dura; y hay que madrugar mucho, o dejar avanzar mucho la tarde para encontrar luz del sol civilizadamente matizada.

Las interpretaciones cumplen con lo justo, siendo las más flojas las dos intérpretes femeninas. Con Rapace hay un problema. Aunque ves las cicatrices de su cara, la sigues viendo en su conjunto como una chica claramente atractiva, y no acaba de conseguir ese tono de mujer torturada por su desfiguramiento. La personalidad de su carácter se empieza a diluir pasando de una mujer proactiva en la historia hacia el papel de típica damisela en apuros que necesita al héroe para que la salve. Tópico. La culpa no es tanto de la intérprete como del tratamiento que la historia da al personaje. No entiendo para que llevar a una actriz tan prestigiosa como Huppert para un personaje tan insustancial como el que hace, que podría no estar y no pasaría nada. Farrell no es el actor mejor del mundo, pero tiene un pase. Sin más.

Luces y sombras en torno al Canal Imperial de Aragón

Pero bueno, todo es ponerse, y a pesar de la ventolera que nos asola en los últimos tiempos, un paseo por el Canal Imperial de Aragón siempre ofrece alguna oportunidad de disparar el «gatillo» fotográfico.

No voy a decir que me haya entusiasmado este filme. Y fue la sensación generalizada cuando salimos de la sala de cine que estaba bastante vacía. Sirvió para pasar la tarde, y una excusa para luego tomarse unos chismes. Pero no durará mucho en nuestra memoria. Mejorable, manifiestamente mejorable.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Luces y sombras en torno al Canal Imperial de Aragón

Especialmente si aprovechamos contraluces, geometrías y luces y sombras diversas. Aunque sea con una pequeña compacta, que también son útiles para hacer fotos.

[Cine] Kiseki (2011)

Cine

Kiseki (2011), 27 de mayo de 2013.

Sigo aprovechando la disponibilidad de tiempo tranquilo de estos días para ver algo más de cine de lo habitual. Y en este caso, cine que probablemente se me hubiera escapado. A cualquiera, porque llega con dos años de retraso a la cartelera española. Y afortunadamente, no ha sido así, como veréis.  En este caso, cine japonés en versión original, en la cartelera aparece como Kiseki – Milagro, del director Hirokazu Koreeda, director bastante celebrado, aunque yo no había tenido la oportunidad de ver ninguna de sus películas. A veces su apellido aparece como Kore-eda.

Esto va de la historia de dos hermanos que viven separados tras el divorcio de sus padres. El mayor, de unos doce años, Koichi (Koki Maeda), vive con su madre y sus abuelos en Kagoshima, a la vista del Sakura-jima, volcán en erupción, y comparte su pesar por la situación familiar con dos de sus amigos del colegio. El menor, de unos diez años, Ryunosuke (Ohshirô Maeda), vive con su padre, músico de rock, en Fukuoka, a casi trescientos kilómetros. Echa de menos también a su hermano, pero está más adaptado a la situación. También se divierte con algun amigo y amigas del colegio. Van a inaugurar la línea Shinkasen que unirá ambas ciudades, y según uno de los amigos de Koichi, si coincides en el lugar donde se cruzan los trenes a medio camino entre sus recorridos y pides un deseo, este se cumplirá. Ambos grupos de niños buscarán la forma de financiarse el viaje hasta Kumamoto, donde se cruzan los trenes. Todos quieren que se cumplan sus deseos. Ser actriz, dibujar bien, que no se muera su mascota, casarse con la simpática bibliotecaria del colegio (o en su defecto con la enfermera, también muy simpática y guapa), correr más,… que la familia se reuna de nuevo para estar los cuatro juntos.

Estamos ante una historia de buen rollo, que te pone de buen humor, optimista, aunque realista. Disfrutas con las aventuras de los niños, aprendes a conocer algo mejor el Japón cotidiano, lo que pasa en el día a día de la gente corriente, de sus problemas, de sus inquietudes, pero siempre dentro de lo posible. Los «milagros» a los que a la larga se refiere el título de la película no son tanto los milagros espectaculares que esperamos a veces en la vida, sino lo que son resultado del esfuerzo, las relaciones y la actitud positiva. En general, es una película entrañable y muy divertida, aunque peca quizá de un metraje algo largo, para una historia que tampoco tiene mucho más de lo que he contado en el resumen argumental del párrafo anterior. Pero tampoco se hace incómoda, ni mucho menos.

Las interpretaciones están muy bien. Por supuesto, la gracia está en los niños, que son muy espontáneos y muy salados. Pero los papeles secundarios de los adultos aportan estos tonos de pequeños o grandes dramas que nos enlazan con la realidad cotidiana. Los problemas de pareja, la jubilación, las dificultades en la enseñanza, la dificultad de convertir los sueños de la juventud en realidades,… Y todos lo hacen bien. No menciono los nombres de los intérpretes porque son muchos, y difícilmente recordables con sus nombres japoneses, pero en IMDb los encontramos todos. En cualquier caso, mención especial para los dos niños protagonistas, hermanos en la vida real, que saben transmitir sus auténticas personalidades, reflexiva y preocupada del mayor, vital, alegre, despreocupada pero muy afectiva del menor.

Una película muy recomendable, que nos enlaza con otras culturas, otros países y otras formas de hacer, pero con personas que tienen inquietudes equiparables o similares a las de las de nuestro medios. Familias que son como las de aquí, independientemente de como se expresen en función de sus caracteres culturales. Historia universal de optimismo aferrado a la realidad, que te pondrá un sonrisa en la boca a la salida del cine. Evidentemente, queda incluida por su temática y contenido en mi colección de cine con tema ferroviario.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
"Sensei" de la cosa floral

El chaval pequeño tiene sus formas de mantener el vínculo con su otra parte de la familia; y la jardinería y su huerto, plantar habas, es una forma de hacerlo. Una jardinería no tan pichi como la de estos talleres que se celebraron hace unas semanas en el aula de naturaleza del Parque Grande de Zaragoza, pero…

[Cine] The Trip (2010)

Cine

The Trip (2010), 24 de mayo de 2013.

Manda narices que en estos momentos estemos viendo en cartelera un largometraje de hace 3 años; largometraje que además se rodó también para que funcionase como serie de televisión, luego comentaré como se adapta a televisión la cosa. El caso es que ha Zaragoza ha llegado en estos finales de mayo, en una sola copia, y en versión original. Dirige Michael Winterbottom.

Una revista encarga al actor Steve Coogan (que se interpreta a sí mismo) que haga un artículo sobre una serie de los mejores restaurantes de la campiña del norte de Inglaterra. Estando en un bache en su relación con su novia Mischa (Margo Stilley) con quien iba a ir y de quien fue la idea, y siendo que esta se ha ido por trabajo a Estados Unidos, elige como compañero a su amigo el cómico Rob Brydon (que también se interpreta a sí mismo). A partir de ahí tendremos un viaje de reflexión y de redescubrimiento personal, de dos personas, especialmente el personaje protagonista, que habiendo entrado en la cuarentena, se tienen que replantear muchas cosas sobre cómo deben abordar la vida.

Cerca de Durham

Esta película me ha servido de excusa para rescatar entre mis diapositivas algunas tomadas en el norte de Inglaterra, cerca de Durham.

No pasa mucho tiempo desde que comienza la película para que nos recuerde a aquella fenomenal Sideways (Entre copas). Dos hombres ya en su madurez con distintos planteamientos en relación al compromiso, a la familia, a la profesión y a la relación con las mujeres, muy distintos entre sí, que se embarcan en un road-movie que les permitirá descubrirse más a sí mismos. También recuerda en su estructura a aquel aburrido experimento del propio Winterbottom en el que introducía lo pornográfico, la relación sexual explícita y real, en la historia de una relación amorosa que fue 9 Songs. Si en aquella los episodios de la relación venían marcados por los conciertos con las nueve canciones del título y los encuentros sexuales de la pareja, en esta son los distintos alojamientos, las comidas en los restaurantes, y los distintos paisajes los que van marcando el ritmo. Esta marcada división en episodios es lo que permitió que la película, supongo que con un poquito más de metraje, no mucho porque es larga, se convirtiera en miniserie de televisión, en el que cada episodio es un día de viaje. Ambas películas tienen en común también a Margo Stilley, aunque en esta mucho más recatada. Aunque más guapa. Esta chica gana con la edad.

Cerca de Durham

Con un par de días espléndidos, pudimos disfrutar de la campiña británica, no tan salvaje como la que aparece en el filme. Pero muy agradable

El caso es que aunque íbamos a la sala de cine con cierto escepticismo, lo pasamos muy bien. Realmente, bien. Los diálogos son interesantes agudos, con la mezcla de comicidad que dan los piques entre los dos protagonistas, especialmente a costa de las imitaciones que hacen de actores famosos, y los momentos más dramáticos de reflexión. El tono general es de comedia, pero con un grano de melancolía en cada momento. El final marca muy notablemente la tesis del director sobre lo que conviene o no conviene llegada cierta edad. Las interpretaciones, que son fundamentales, son de muy buen nivel y convierten el viaje en verosímil y muy, muy divertido. Hay momentos como la comida en L’Enclume en que me entró la carcajada tonta. Hay que decir que aunque los dos protagonistas se interpretan a sí mismo, hemos de asumir que la historia es ficticia, no son sus auténticos yos.

The Shakespeare - Durham

Y disfrutamos también de la ciudad de Durham, bonita y agradable. Y de sus pubs y restaurantes.

Para terminar decir que disfrutamos de la película. Que no entendemos por qué ha tardado tanto tiempo en llegar a la cartelera, y por qué va a pasar tan desapercibida, con lo floja que está esta en estos momentos. Y está claro que hay que verla en versión original, porque si no todos los gags relacionados con las imitaciones no tienen sentido. Claro que si no conoces las voces originales de los actores imitados,… pues a lo mejor también pierde parte de la gracia. Yo me divertí.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Casa de huéspedes - Cerca de Durham

Y tengo que recordar cómo se llamaba la magnífica casa de huéspedes en la que nos alojamos. El rolls de la entrada no era nuestro coche, como habéis podido comprobar en la primera de la serie.

[Cine] The Great Gatsby (2013)

Cine

The Great Gatsby (2013), 17 de mayo de 2013.

Si veis el título en inglés es que he visto la película en versión original subtitulada en castellano; para quienes prefieran los productos cinematográficos adulterados, en la cartelera española podéis encontrarla doblada bajo el título traducido de El Gran Gatsby.

Ver esta película era una inevitabilidad, por diversos motivos. Y a pesar de que la confianza en que la experiencia fuese satisfactoria era relativamente baja. En el pequeño grupo que formamos para verla estaba la cosa la 50%. Por mi parte, tenía curiosidad de comparar con la versión clásica de los años 70, que he de decir que no me gusta mucho. También estaba la cosa de que el libro lo leí recientemente como pudisteis leer en estas páginas. Por otro lado, hay ganas de comprobar si DiCaprio se confirma como uno de los grandes o como un actor irregular. Y claro, está ese encanto hecho mujer que es Carey Mulligan en el papel de Daisy, lo cual me hacía fijo en la taquilla de las salas de cine.

Canal Imperial de Aragón

Este fin de semana me lo he tomado con calma. Voy a pasar un par de días por un hospital, y aunque espero poder volver a escribir por aquí el miércoles o el jueves, incluso esta entrada la he hecho por adelantado. Además de una actividad que contaré en cuanto pueda de este domingo, poco más he hecho que ver la película y dar algún paseo.

Para quien no lo sepa, esta la historia del amor que siente el muchimillonario Jay Gatsby (Leonardo DiCaprio) por una chica que conoció cuando todavía era pobre, y ella no, Daisy (Carey Mulligan), que en el momento de la película está casada con el pijo chulillo de Tom Buchanan (Joel Edgerton). Como los fiestorros que monta en su mansión de Long Island no sirven para atraer a la chica, usa al primo de esta, Nick Carraway (Tobey Maguire), un «pobretón» que trabaja en las finanzas de Nueva York, y que es vecino de Gatsby. A todo esto, este siente cierta atracción por Jordan Baker (Elizabeth Debicki), una deportista amiga de los Buchanan, y Tom engaña a su mujer con Myrtle (Isla Fisher), la mujer de un mecánico un poco corto, George Wilson (Jason Clarke).

Un aviso, en los comentarios que siguen puede deducirse algún detalle de la trama. No sé si es muy importante, pero por si acaso lo digo.

Veamos, el director de este cotarro es Baz Luhrmann, que ya demostró en su más famosa película, que es capaz de convertir un fiestorro de música y baile, con un montaje suficientemente epiléptico, en algo muy parecido a un delirio pastillero, que algunos dicen que es algo moderno. Pues vale. A mí aquella «maravilla» del musical, sólo me entretuvo. Sin más. En la película que hoy nos ocupa, dedica una buena parte de ella, al principio, en demostrar que «sigue en forma» para realizar este tipo de productos. Sin preocuparse lo más mínimo en hacer la apropiada introducción de los personajes, que simplemente en esta fase se limitan a estar guapos, y de los porqués, que son resueltos con unos apresurados flashbacks, monta una orgía de imagen y sonido, en la que tira de anacronismos musicales para ambientar el asunto, parece que el charlestón propio de la época no le parece suficientemente marchoso, y de paso muestran la capacidad de descuidar el diseño de producción con unos cuantos anacronismos más que no creo que sean buscados, sobre cosas que podían existir o no, pasar o no a principio de los años 20.

Parque Grande

Este sábado por la tarde, los cielos tormentosos de este atípico mes de mayo dejaron alguna luz interesante sobre la ciudad.

Pasada esta primera fase, que a este cinéfago le hace sospechar lo peor de cara a lo que queda de metraje, de repente se acuerda que tiene que contar una historia, la que escribió con tanta maestría F. Scott Fitzgerald, y nos cuenta con más o menos habilidad la trágica historia del pobre Gatsby. Y esta parte, tiene un pase. La pena es que no se halla dedicado desde el principio a esto, que es lo realmente importante. Porque detrás de todo el artificio de producción del filme está esa historia, profunda, de unos caracteres, superficiales, que simbolizan plenamente lo que fue una época importante de la historia, no sólo de América sino del mundo occidental. Ese espejismo que fueron los años 20, con su derroche, con sus flappers, con ilusión de prosperidad eterna, que se rompió contra la dura realidad de los años 30 y los 40. Y eso que cuando el autor la escribió, no sabía lo que iba a pasar. Pero Luhrmann es incapaz, por completo, de ver la trascendencia de la historia que tiene entre manos, más allá del oropel vacuo y de la historieta de amor trágico.

La interpretación del reparto tampoco es nada del otro mundo. Algunos se limitan a estar guapos. Es una pena que no estén mejor explotadas las subtramas correspondientes para una buen lucimiento como secundarias de Isla FischerElizabeth DebickiMaguire pone siempre cara de lelo, y con eso se quedará. Edgerton tiene algún momento que otro razonable. DiCaprio, cuando decide ser él mismo y no un tal Redford, no está mal. Y la que no convence es Mulligan, que estando guapísima, no acaba de dar con el tono del personaje, esa mujer superficial, débil, y sin embargo capaz de desencadenar ella solita la tragedia completa.

Entendámonos, la película, salvo en algunos momentos excesivamente artificiosos de las fiestorras, se deja ver. Pero desde luego, más allá de su capacidad para la pirotecnia y la epilepsia, no creo que Luhrmann sea un realizador interesante en absoluto, y pierde una oportunidad para hacer la versión definitiva de esta interesante historia que nos ha dejado la literatura.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Parque Grande

Así que con estas relajantes vistas del Canal Imperial de Aragón y del Parque Grande de Zaragoza, me despido hasta muy, muy pronto. Un día o dos espero estar inactivo. No más. Espero. Digo.

[Cine] Stoker (2013)

Cine

Stoker (2013), 10 de mayo de 2013.

En la cartelera primaveral reina una apatía de niveles considerables. Por algún motivo, los títulos que llegan a Zaragoza son poco atractivos. Porque algunos de los que podían sonar un poco mejor, no están llegando. Mientras, claro está, el movimiento mercadotécnico de exprimir las aventuras de un pez de los arrecifes de coral de las que ya disfrutó al público mediante su reconversión a la tercera dimensión disfruta de hasta seis salas de cine de la ciudad. En fin. Cosas que pasan. En este panorama, en el que productoras y distribuidoras pretenden exprimir las formas fáciles de hacer dinero, descuidando por completo la formación de consumidores de cultura cinematográfica informados que puedan mantener el mercado a largo plazo y de forma sostenible, la decisión de qué ver es difícil. Y en estas, llega a carteleras un película firmada por Park Chan-wook (*), director surcoreano del que vi en televisión dos película que tienen su aquel, Sympathy for Mr VengeanceSympathy for Lady Vengeance. La peculiaridad es que es su primera película producida y dirigida en occidente con intérpretes occidentales. La curiosidad por ver si consigue trasladar los inquietantes mundos en los que desarrolla sus historias a los EE.UU. es notable. Y el reparto no deja de ser razonablemente llamativo.

India Stoker (Mia Wasikowska) es una adolescente que el día de su 18º cumpleaños sufre el duro golpe de la golpe de su padre, Richard (Dermot Mulroney), con quien estaba muy unida. En el funeral aparece un hermano de su difunto padre, Charles (Matthew Goode), de quien no sabía nada, y que se presenta como alguien que lleva años viajando por el mundo. Y este se queda con India y su algo perturbada madre, Evelyn (Nicole Kidman), a vivir en la mansión de la familia. Sin embargo, pronto se empezará a formar una opresiva atmósfera alrededor de este trío familiar, en el que además se producirán algunas desapariciones, así como algunos incidentes entre la joven y alguno de sus compañeros de instituto. Y pronto nos daremos que la salud mental de esta familia deja bastante que desear.

La película crea un ambiente muy opresivo, especialmente en el interior de la mansión familiar, donde los tonos verdosos con los que se crean decorado e iluminación no colaboran precisamente a dar esperanza y tranquilidad. Park nos presenta una historia que está entre el suspense, el drama psicológico y la historia de terror con algún toque gore. Estamos por definición ante personas que mantienen todas ellas comportamientos patológicos, personas que parecía tener un curso de vida normal en la medida en que existiese el fallecido Richard, pero que desaparecido este, ven discurrir sus vidas hacia la descomposición social y psicológica. Acompañada como hemos dicho de un cinematografía y un montaje muy personales, con una banda sonoro que también aporta su grado de inquietud, parece que el director tiene todos los elementos para un producto a la moda pero de calidad. Sin embargo, encuentro que las situaciones aparecen muy forzadas, la historia no acaba de fluir con naturalidad, y yo no me enganchó a ella de forma completa en ningún momento.

Aunque los aspectos visuales y argumentales son importantes, el trabajo de los intérpretes parece clave en el desarrollo del filme. Y aquí tenemos una diversidad de valoraciones. Wasikowska es una actriz joven que, por su aspecto frágil, se integra perfectamente en su papel de adolescente trastornada, y menos frágil de lo que parece. Quizá no sea el mejor papel de esta prometedora actriz, pero cumple. Goode, que interpreta el otro personaje importante del filme, también aparece sólido, equívoco, desconcertante e inquietante, en la medida justa. No será una interpretación magistral, pero razonable. Quien en mi opinión hace tiempo que pincha en sus papeles es Kidman, que llega a un grado de inexpresividad y artificialidad en sus interpretaciones que a mí me empieza a molestar bastante. El resto de intérpretes tienen papeles muy pequeños.

La verdad es que estamos ante un tipo de filme que no es precisamente de las que más me suelen enganchar. Este tipo de terror que combina lo psicológico con la charcutería, que parece que tiene su bastión en extremo oriente, y que poco a poco se filtra en occidente con la migración de sus directores, o con la adaptación de las historias por realizadores occidentales, no acaba de entrarme salvo excepciones muy aisladas. Y aunque reconozco algunas virtudes cinematrográficas en este largometraje, lo cierto es que no acaba de engancharme del todo en ningún momento. Durante toda la sesión me situó en una posición muy externa y escéptica, lo que hizo que problemas de guion que normalmente serían menores me chirriaran más. No soy muy explícito por no destripar la trama. En fin, una película que puede que guste a los amantes de este tipo de filmes, pero que para mí queda en un pasable sin más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

(*) Para el nombre del director, coreano, se respeta la convención de su país en la que el apellido va en primer lugar.

Pequeño soto a origllas del Canal Imperial de Aragón

Aunque buena parte del filme transcurre en la opresiva atmósfera de la mansión familiar, algunas escenas en los bosques y campos cercanos tienen su trascendencia; por eso, hoy me voy de paseo por el estrecho soto que bordea el Canal Imperial de Aragón a su paso junto al Parque Lineal de Plaza.

[Fotografía – Cine] Recomendaciones semanales; algún obituario y varias fotógrafas

Cine, Fotografía

En primer lugar, un comentario sobre las fotografías que aparecerán en la entrada de hoy. Ayer estuve de canguro con mi sobrino de 4 años toda la mañana. Y parte de ella la dedicamos a producir fotografías de trenes. Copias impresas de 10 x 15 cm que el peque se lleva luego como pequeña «colección». El caso es que en este caso, aunque no tienen nada de especial aparte del valor documental, sí que me llaman la atención por lo bien que quedaban las diapositivas tiradas con la Canon EOS 100, fundamentalmente por la época las Fujichrome Provia, cuando la luz era la adecuada.

Y empezaremos con un obtiuario. El del fotógrafo Pere Formiguera (1952 – 2013), que ha sido uno de los referentes de la fotografía ibérica al sur de los Pirineos en las últimas décadas. La noticia apareció en distintos medios dedicados a la fotografía, aunque yo lo transmito vía Rafael Roa, por el bello desnudo con de Formiguera con el que encabezaba la noticia.

7702

En la primavera de 1999, la Asociación Zaragoza de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía organizaba un mercadillo de modelismo ferroviario entre algunas de las más ilustres locomotoras que tenían preservadas, e incluso en funcionamiento. Como esta inglesa, 7702.

Locomotora Baldwin 130 "Aragón"

Pero sin duda, una de las principales atracciones era la Baldwin 130 «Aragón», con su sabor tan americano.

En lo que se refiere a la fotografía documental, tengo algunas recomendaciones de fotógrafos que me han llamado la atención.

No conocía yo al fotógrafo Fred Herzog, que documentó ampliamente en los años cincuenta y sesenta la vida de Vancouver, con unas bellas fotografías en color, estupendas Kodachromes. Vía Amersuburbx (ASX).

Steve McCurry ha publicado una nueva entrada en su blog. La titula The Universal Language. Ese «lenguaje universal» no es otro que la sonrisa. Me jode un poco esta manía del mundo moderno que establece que estes bien o estés hecho un asco, física o mentalmente, tienes que sonreír. Como si eso bastase para resolver todos tus problemas. Creo que detrás de eso está la hipócrita actitud del ser humano al que molestan los problemas de los demás, y ha impulsado esta manía de esconder todo estado de ánimo que pueda molestar. Si te muestras triste, o preocupado, o enfadado, incluso con motivo, molestas. Así que esta entrada de McCurry, a mí, que me siento crítico con esta tendencia universal, me ha molestado un poco. Aunque las fotografías están realmente muy bien.

Un fotógrafo español que le da al reportaje, y además lo hace bien, es José María Díaz Maroto, que no sé muy bien porque no había aparecido todavía por estas páginas. En cualquier caso, esta semanas nos lo han recordado en Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red.

Ter en Calatayud

La asociación local de amigos del ferrocarril de Calatayud preservó este bonito TER, que visité pocas semanas después; este tren ha sufrido los embates e inclemencias del tiempo y de los vándalos, lamentablemente.

Y a continuación, algo que no ha sido buscado; que ha sucedido por casualidad. Entre los marcadores de esta semana me he encontrado con muchas chicas. Muchas fotógrafas. Y muy interesantes.

No anoté dónde encontré la recomendación, sólo anoté la dirección en internet de la serie Sailboats and Swans de la israelita Michal Chelbin. Una serie de retratos de personas que han acabado en prisión o en centros de detención juvenil en distintos lugares de UcraniaRusia. Los retratos, en formato medio cuadrado, color, están realmente muy bien y por sí dicen mucho. Pero el acompañamiento del pie de foto te deja más impresionado. Ver el retrato de una joven, de suaves rasgos, de rostro sereno, sencillamente vestida, con el pelo recogido, y leer al pie «sentenciada por organizar una violación». A mí me ha puestos los pelos como escarpias. Muy conseguido. Por supuesto, conviene revisar el resto de su obra.

No es la primera vez que veo fotografías de la serie Self Portrait de Jun Ahn. Esta semana ha sido comentada por Rafael Roa. Al igual que a él, estos autorretratos asomándose al vacía en cornisas o ventanas me parece que buscan más llamar la atención por la espectacularidad que por un contenido realmente importante. Al fin y al cabo, la chica se juega la vida en cada foto. Pero después de verlas varias veces, me han ido enganchando las fotografías. Será que yo también me dejo atraer por el espectáculo, sin considerar otras valores más importantes. No sé.

En Quésabesde.com nos ofrecen una entrevista con Berta Vicente, una chica de 19 o 20 años que me parece que tiene una excelente forma de concebir y usar la luz al servicio de los retratos, conceptuales o ambientales. Aunque tiene algunas fotografías que tienden un pelín a lo cursi, cosa «perdonable» en una chica que está saliendo de la adolescencia, la verdad es que hay una mayorías de fotografías que me han gustado mucho. Por su mezcla de sobriedad y aprovechamiento de la luz, y por sus contenidos. La serie que más me gusta, Urquinaona 2. Por cierto, en esta entrevista es donde me encontré la referencia a Michal Chelbin, que he mencionado antes.

También me ha llamado la atención el estudio sobre la juventud despreocupada y hedonista de la fotógrafa sudafricana Caroline Mackintosh. Bien es cierto que tiene cierta tendencia a caer en el lugar común; pero hay fotografías que me han llamado la atención, por su belleza y por su sensualidad. Vía lamono magazine.

Varias locomotoras de vapor

En septiembre también de 1999, pasé unos días a la vuelta de unas vacaciones en Francia en Peñíscola donde vivía mi hermana, la madre del peque con quien jugamos con estas fotos. Hicimos una escapada con ella y una amiga suya a Sitges, pero paramos en el museo del ferrocarril de Villanueva y Geltrú. Donde no faltan las venerables locomotoras de vapor.

Locomotora Garratt 462-040, para trenes rápidos de pasajeros

Una de las que más me ha impresionado siempre ha sido esta Garratt 462-040, preparada para arrastrar de trenes rápidos de pasajeros por orografías complejas.

Locomotora 040-2019, ex-norte 501 "El Cinca"

Pero también me gusta mucho esta más antigua y robusta vaporosa, que comenzó su vida como locomotora de los Caminos del Hierro del Norte de España nº 501 «El Cinca», y la terminó como Renfe 040-2019.

Si hace una semanas comentábamos la recomendación de Rafael Roa sobre la holandesa Desiree Dorlon, esta semana nos ha propuesto a una compatriota, Carla van de Puttelaar, con elementos muy formales muy similares en sus desnudos de mujeres muy blancas, con tonos fríos, que casi nos hacen pensar más en la muerte que en la sensualidad propia del desnudo.

Y de los tonos fríos de van de Puttelaar pasamos a las cálidas escenas, incluso cuando se producen en un paisaje nevado, que nos ofrece Irina Rozovsky. También es Rafael Roa quien nos la recomienda. Dice que las imágenes de Rozovsky no entran directamente… no sé… a mí me entraron directas, a la primera. Son de esas fotografías que dices: «A mí me gustaría hacer fotos así». Y fíjate que no les veo dificultad técnica. Pero sí una creatividad formal y conceptual que casi seguramente está más allá de mis capacidades.

Si la semana pasada comentábamos los collages de Hannah Hoch, hoy le daremos otra vuelta a estas técnicas, de la mano de la artista Linder Sterling, aunque ya alejados de la época dadá, y más metidos en épocas más psicodélicas, aunque sin dejar de lado el surrealismo que tan estupendamente marida con estas técnicas. Vía Americansuburbx (ASX).

He hecho un conocimiento virtual estos días con 23joechip, que dedica su blog a fotografiar libros, que es una manera tan buena como cualquier otra de recomendar su lectura. Pero en una de sus entradas nos recomendaba la obra de Ekaterina Panikanova. Y son curiosas las obras que crea esta rusa que vive a caballo entre su país natal e Italia, a partir de los libros. Técnicas mixtas que crean imágenes bellas y sugerentes. No exactamente fotografía, pero… me vale aquí y ahora.

Locomotora eléctrica 7001

Entre la tracción eléctrica, esta ex-Norte 7001, acabó con la misma numeración en Renfe, y representa los primero esfuerzos por electrificar las líneas ferroviarias en España.

Locomotora eléctrica 7807 - Panchorga

Aunque será esta americana 7807 «Panchorga» la que, junto con otras locomotoras de origen inglés y francés, suponga la progresiva desaparición del vapor a partir de los años 50 del siglo XX.

En esta densa entrada de este domingo, me paso ahora al mundo de la naturaleza y la ciencia.

En The Picture Show, en colaboración con National Geographic, fotografías de uno de esos sitios remotos, donde es casi imposible llegar, en el norte de Siberia, la isla de Wrangel. El fotógrafo es el ruso Sergey Gorshkov, un millonario que tras amasar su fortuna se dedica a la fotografía. Y su abundancia de medios le ha permitido ofrecernos estas imágenes.

En Astronomy Picture of the Day nos han ofrecido una impresionante fotografía del eclipse anular de sol que se pudo ver el día 10 de mayo de 2013 en Australia y otras regiones del Pacífico. Yo recomiendo verla a alta resolución, por los detalles, como las llamaradas que surgen de la superficie solar.

Lo que pasa es que, si impresionante es esa fotografía, en Petapixel han decidido aprovechar el tema para mostrarnos las fotografías de la corona solar durante un eclipse total obtenidas por Miloslav Druckmüller. Más allá de la significación científica de las imágenes, ¡qué belleza!

Mientras dedico una buena parte de la mañana a ver fotos para redactar esta entrada, me entero del fallecimiento de Constantino Romero (1947 – 2013). Las gentes del cine siempre se van al cielo del cine de dos en dos, y Constantino acompañará a Alfredo en su viaje a ninguna parte. Aunque hay mucha gente que lo recuerda por sus programas de televisión, para los cinéfilos y cinéfagos siempre será la voz que informaba a Luke Skywalker quién era su padre en uno de los mejores cliffhangers de la historia del cine. O definitivamente, será que Clint Eastwood se retira de la interpretación porque ya no tendrá quien le doble al castellano. O tantos otros. Estoy total y absolutamente en contra del doblaje, por lo que desvirtua la obra cinematográfica original. Pero Constantino está asociado a tantos recuerdos, que siempre tendrá un lugar cómodo en mi corazoncito cinéfilo.

Y por cierto, como la entrada va de fotografía, pero nos hemos pasado al cine, en Quesabesde.com hicieron una entrada sobre 10 fotogramas icónicos de la historia del cine. Sí. Aunque el cine es imagen en movimiento, podemos seleccionar alguno de esos fotogramas que pasan por nuestra retina a una velocidad de 24 por segundo, y convertirlo en una foto fija, con un valor y un recuerdo universal. Si yo hubiera tenido que seleccionar 10 fotogramas, no hubiera coincidido más allá de un 40 % o así. Pero no está mal la selección.

Automotor 590-165-7

La serie 590 de Renfe se asignó a una variopinta colección de automotores con propulsión diesel, entre los cuales este 590-165-7 parece que fue construido en Zaragoza.

Locomotora diésel 1801

Esta locomotora diésel, también de origen norteamericano, la 1801 (318-001-5), supuso también un paso a la progresiva desaparición del vapor.

Locomotora Talgo II "Virgen de Begoña"

Y que decir de esta «Virgen de Begoña», una de las locomotoras que arrastraban el Talgo II, primer tren de prestigio moderno con ingeniería nacional que circuló en servicio comercial por España, a principios de los años 50. La ingeniería era nacional, pero la construcción fue norteamericana.

[Cine – In memoriam] Alfredo Landa (1933 – 2013)

Cine

Probablemente, hoy viernes no voy a tener tiempo de actualizar el Cuaderno de Ruta, por lo que esta entrada se está escribiendo en la noche del jueves. No la publico ya, por si finalmente tengo tiempo de escribir algo más. Pero si no, no quiero que pase más tiempo sin dedicar unas líneas a la memoria de uno de los actores más emblemáticos del cine español, que ayer jueves 9 de mayo de 2013 se fue al cielo de las gentes y los amantes del cine. El único paraíso que mi limitada imaginación es capaz de concebir como tal mundo celestial. Y este emblemático actor no es otro que Alfredo Landa, cómico (estoy seguro que agradecerá la apelación) que siempre nos ha producido a los aficionados españoles al cine ese ambivalente sentimiento que es el amor-odio.

Representante principal de esa lamentable época del cine español que recibe un nombre derivado de su apellido, el landismo, la caspa «nacional» elevada a su mayor exponente, nos ofreció sin embargo no pocas veces ejemplo de su capacidad para impecables interpretaciones que son por las que algunos de nosotros le recordaremos siempre, y con mucho, muchísimo cariño. Mucho. Yo voy a elegir tres filmes para un especial recuerdo:

Esa pequeña maravilla disfrazada de española que Atraco a las tres.

El que probablemente es su más reconocido trabajo, Los santos inocentes.

Y la que más me apetece volver a ver, la que desmiente el tópico de que en este país no somos capaces de imaginar y tirar de fantasía, El bosque animado.

Y me despido con algunos paisaje crepusculares, que es lo propio, pero no tristes a orillas de Ebro, que al fin y al cabo también baña su Navarra natal.

Ribera del Ebro en la Almozara

Un viejo tronco todavía en pie, mientras el río corre tranquilo a últimas horas de la tarde.

Ribera del Ebro en la Almozara

Quedan resto de los antaño más frondosos sotos de la Almozara.

Ribera del Ebro en la Almozara

Actualmente recuperados para poder pasear en las tranquilas tardes de primavera.

Ribera del Ebro en la Almozara

Por momentos, sentimos que no estamos en medio de la ciudad, sino tal vez en algún «bosque animado», mágico,… espera, me parece ver algo que surge detrás de los árboles…

[Cine] Noche de vino y copas (2011)

Cine

Noche de vino y copas (SuperClásico, 2011), 6 de mayo de 2013.

Para empezar, la esquizofrenia que supone que una película danesa cuyo título ¡¡¡está en castellano!!!, cuando llega a nuestras pantallas, con considerable retraso, tenga otro título en castellano distinto. Para continuar, esta película en su versión original está hablada entre tres idiomas: danés, inglés y español porteño. Siendo una comedia, conviene conservar los cambios de idiomas. Así que hay que ver la en versión original. Y si no está, y os interesa, pues os la buscáis de la forma que sea, que a estas alturas ya está visto que las gentes del cine no tienen especial respeto por los espectadores, así que no nos vamos a andar con remilgos. No sé si es que son tontos, o nos toman a los espectadores por tontos. Dado los descensos de las cifras de recaudación de taquilla en nuestro país, que no se explican del todo por las subidas de impuestos y la crisis, casi me decanto por la primera de las dos opciones.

En cualquier caso, en los últimos años han aparecido por cartelera algunas películas del país nórdico que confrontaban de una forma u otra las diferencias culturales entre su cultura y la de los países de cultura latina o mediterránea, de forma inteligente, como autocrítica o como reflexión sobre lo bueno y lo malo de la especie humana. Motivo por el cual decidimos dar una oportunidad a este filme de Ole Christian Madsen, a lo que hay que añadir la pobreza de la cartelera en primavera.

El superclásico al que hace referencia el título original es un acontecimiento futbolístico. Denominan así los argentinos a los enfrentamientos entre River Plate y el Boca Juniors, partidos que despiertan pasiones. La historia va de un vinatero danés, Christian (Anders W. Berthelsen), que fue abandonado por su esposa Anna (Paprika Steen), una antigua futbolista internacional danesa, que ahora se ha metido al negocio de la representación de jugadores. Y se ha hecho representante y amante de Juan Díaz (Sebastián Estevanez), un crack argentino que juega en uno de los dos equipos y que quiere traspasar a un equipo brasileño por una cuantiosa suma, y con quien se quiere casar. Christian quiere recuperar a Anna, y para ello busca la excusa de llevar en persona a Buenos Aires los papeles del divorcio para su firma. Y se lleva con él al hijo de la pareja, Oscar (Jamie Morton). Y llegan justo cuando se va a celebrar el superclásico. Y la cosa no va a ser fácil para Christian puesto que, al complejo triángulo ya formado, se sumarán las diferencias culturales, Fernanda (Adriana Mascialino), una mucama mayor pero sabia y desinhibida, y una jovencita de diecisiete años, Verónica (Dafne Schiling), que impactará en el hijo adolescente. Aunque no será lo único que impacte contra él.

Vamos a ver. Lo voy a adelantar ya. Esta es una película irregular. El planteamiento es curioso y creo que se podían haber sacado buenas cosas de él. Y de hecho tiene sus momentos divertidos, y algún que otro logro en alguna de las situaciones. Bien es verdad, que buena parte del desarrollo y el desenlace de la película están cantados casi desde el principio; pocas sorpresas nos ofrece el filme. Que también se ve lastrado porque en la primera parte del filme, recorre todos los tópicos sobre los argentinos, de forma muy superficial, en un ejercicio de escasa imaginación y sutileza. No obstante, la película se va salvando por las interpretaciones de sus principales protagonistas, que sin estar a un nivel elevado, cumplen con el cometido. Por cierto, los que como yo aborrezcan el fútbol, que no se preocupen. Su lugar en el filme es puramente anecdótico. No va de fútbol.

Comedia irregular por lo tanto, algo desaprovechada pero que se deja ver, y que en esta ocasión no deja tan alto como en otras ocasiones el punto de vista y el humor de los presuntamente sosos nórdicos. Decir que va a ser incluida en mi colección de películas sobre la fotografía en el cine, con su correspondiente reseña que tomará buena parte de su texto prestado de esta entrada.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Castillo de Kronborg

Desgraciadamente, todavía no tengo fotografías de Buenos Aires; pero sí de Dinamarca. En la imagen, el castillo de Kronborg en Helsingør.