[Cine] Stoker (2013)

Cine

Stoker (2013), 10 de mayo de 2013.

En la cartelera primaveral reina una apatía de niveles considerables. Por algún motivo, los títulos que llegan a Zaragoza son poco atractivos. Porque algunos de los que podían sonar un poco mejor, no están llegando. Mientras, claro está, el movimiento mercadotécnico de exprimir las aventuras de un pez de los arrecifes de coral de las que ya disfrutó al público mediante su reconversión a la tercera dimensión disfruta de hasta seis salas de cine de la ciudad. En fin. Cosas que pasan. En este panorama, en el que productoras y distribuidoras pretenden exprimir las formas fáciles de hacer dinero, descuidando por completo la formación de consumidores de cultura cinematográfica informados que puedan mantener el mercado a largo plazo y de forma sostenible, la decisión de qué ver es difícil. Y en estas, llega a carteleras un película firmada por Park Chan-wook (*), director surcoreano del que vi en televisión dos película que tienen su aquel, Sympathy for Mr VengeanceSympathy for Lady Vengeance. La peculiaridad es que es su primera película producida y dirigida en occidente con intérpretes occidentales. La curiosidad por ver si consigue trasladar los inquietantes mundos en los que desarrolla sus historias a los EE.UU. es notable. Y el reparto no deja de ser razonablemente llamativo.

India Stoker (Mia Wasikowska) es una adolescente que el día de su 18º cumpleaños sufre el duro golpe de la golpe de su padre, Richard (Dermot Mulroney), con quien estaba muy unida. En el funeral aparece un hermano de su difunto padre, Charles (Matthew Goode), de quien no sabía nada, y que se presenta como alguien que lleva años viajando por el mundo. Y este se queda con India y su algo perturbada madre, Evelyn (Nicole Kidman), a vivir en la mansión de la familia. Sin embargo, pronto se empezará a formar una opresiva atmósfera alrededor de este trío familiar, en el que además se producirán algunas desapariciones, así como algunos incidentes entre la joven y alguno de sus compañeros de instituto. Y pronto nos daremos que la salud mental de esta familia deja bastante que desear.

La película crea un ambiente muy opresivo, especialmente en el interior de la mansión familiar, donde los tonos verdosos con los que se crean decorado e iluminación no colaboran precisamente a dar esperanza y tranquilidad. Park nos presenta una historia que está entre el suspense, el drama psicológico y la historia de terror con algún toque gore. Estamos por definición ante personas que mantienen todas ellas comportamientos patológicos, personas que parecía tener un curso de vida normal en la medida en que existiese el fallecido Richard, pero que desaparecido este, ven discurrir sus vidas hacia la descomposición social y psicológica. Acompañada como hemos dicho de un cinematografía y un montaje muy personales, con una banda sonoro que también aporta su grado de inquietud, parece que el director tiene todos los elementos para un producto a la moda pero de calidad. Sin embargo, encuentro que las situaciones aparecen muy forzadas, la historia no acaba de fluir con naturalidad, y yo no me enganchó a ella de forma completa en ningún momento.

Aunque los aspectos visuales y argumentales son importantes, el trabajo de los intérpretes parece clave en el desarrollo del filme. Y aquí tenemos una diversidad de valoraciones. Wasikowska es una actriz joven que, por su aspecto frágil, se integra perfectamente en su papel de adolescente trastornada, y menos frágil de lo que parece. Quizá no sea el mejor papel de esta prometedora actriz, pero cumple. Goode, que interpreta el otro personaje importante del filme, también aparece sólido, equívoco, desconcertante e inquietante, en la medida justa. No será una interpretación magistral, pero razonable. Quien en mi opinión hace tiempo que pincha en sus papeles es Kidman, que llega a un grado de inexpresividad y artificialidad en sus interpretaciones que a mí me empieza a molestar bastante. El resto de intérpretes tienen papeles muy pequeños.

La verdad es que estamos ante un tipo de filme que no es precisamente de las que más me suelen enganchar. Este tipo de terror que combina lo psicológico con la charcutería, que parece que tiene su bastión en extremo oriente, y que poco a poco se filtra en occidente con la migración de sus directores, o con la adaptación de las historias por realizadores occidentales, no acaba de entrarme salvo excepciones muy aisladas. Y aunque reconozco algunas virtudes cinematrográficas en este largometraje, lo cierto es que no acaba de engancharme del todo en ningún momento. Durante toda la sesión me situó en una posición muy externa y escéptica, lo que hizo que problemas de guion que normalmente serían menores me chirriaran más. No soy muy explícito por no destripar la trama. En fin, una película que puede que guste a los amantes de este tipo de filmes, pero que para mí queda en un pasable sin más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

(*) Para el nombre del director, coreano, se respeta la convención de su país en la que el apellido va en primer lugar.

Pequeño soto a origllas del Canal Imperial de Aragón

Aunque buena parte del filme transcurre en la opresiva atmósfera de la mansión familiar, algunas escenas en los bosques y campos cercanos tienen su trascendencia; por eso, hoy me voy de paseo por el estrecho soto que bordea el Canal Imperial de Aragón a su paso junto al Parque Lineal de Plaza.

[Fotografía – Cine] Recomendaciones semanales; algún obituario y varias fotógrafas

Cine, Fotografía

En primer lugar, un comentario sobre las fotografías que aparecerán en la entrada de hoy. Ayer estuve de canguro con mi sobrino de 4 años toda la mañana. Y parte de ella la dedicamos a producir fotografías de trenes. Copias impresas de 10 x 15 cm que el peque se lleva luego como pequeña «colección». El caso es que en este caso, aunque no tienen nada de especial aparte del valor documental, sí que me llaman la atención por lo bien que quedaban las diapositivas tiradas con la Canon EOS 100, fundamentalmente por la época las Fujichrome Provia, cuando la luz era la adecuada.

Y empezaremos con un obtiuario. El del fotógrafo Pere Formiguera (1952 – 2013), que ha sido uno de los referentes de la fotografía ibérica al sur de los Pirineos en las últimas décadas. La noticia apareció en distintos medios dedicados a la fotografía, aunque yo lo transmito vía Rafael Roa, por el bello desnudo con de Formiguera con el que encabezaba la noticia.

7702

En la primavera de 1999, la Asociación Zaragoza de Amigos del Ferrocarril y del Tranvía organizaba un mercadillo de modelismo ferroviario entre algunas de las más ilustres locomotoras que tenían preservadas, e incluso en funcionamiento. Como esta inglesa, 7702.

Locomotora Baldwin 130 "Aragón"

Pero sin duda, una de las principales atracciones era la Baldwin 130 «Aragón», con su sabor tan americano.

En lo que se refiere a la fotografía documental, tengo algunas recomendaciones de fotógrafos que me han llamado la atención.

No conocía yo al fotógrafo Fred Herzog, que documentó ampliamente en los años cincuenta y sesenta la vida de Vancouver, con unas bellas fotografías en color, estupendas Kodachromes. Vía Amersuburbx (ASX).

Steve McCurry ha publicado una nueva entrada en su blog. La titula The Universal Language. Ese «lenguaje universal» no es otro que la sonrisa. Me jode un poco esta manía del mundo moderno que establece que estes bien o estés hecho un asco, física o mentalmente, tienes que sonreír. Como si eso bastase para resolver todos tus problemas. Creo que detrás de eso está la hipócrita actitud del ser humano al que molestan los problemas de los demás, y ha impulsado esta manía de esconder todo estado de ánimo que pueda molestar. Si te muestras triste, o preocupado, o enfadado, incluso con motivo, molestas. Así que esta entrada de McCurry, a mí, que me siento crítico con esta tendencia universal, me ha molestado un poco. Aunque las fotografías están realmente muy bien.

Un fotógrafo español que le da al reportaje, y además lo hace bien, es José María Díaz Maroto, que no sé muy bien porque no había aparecido todavía por estas páginas. En cualquier caso, esta semanas nos lo han recordado en Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red.

Ter en Calatayud

La asociación local de amigos del ferrocarril de Calatayud preservó este bonito TER, que visité pocas semanas después; este tren ha sufrido los embates e inclemencias del tiempo y de los vándalos, lamentablemente.

Y a continuación, algo que no ha sido buscado; que ha sucedido por casualidad. Entre los marcadores de esta semana me he encontrado con muchas chicas. Muchas fotógrafas. Y muy interesantes.

No anoté dónde encontré la recomendación, sólo anoté la dirección en internet de la serie Sailboats and Swans de la israelita Michal Chelbin. Una serie de retratos de personas que han acabado en prisión o en centros de detención juvenil en distintos lugares de UcraniaRusia. Los retratos, en formato medio cuadrado, color, están realmente muy bien y por sí dicen mucho. Pero el acompañamiento del pie de foto te deja más impresionado. Ver el retrato de una joven, de suaves rasgos, de rostro sereno, sencillamente vestida, con el pelo recogido, y leer al pie «sentenciada por organizar una violación». A mí me ha puestos los pelos como escarpias. Muy conseguido. Por supuesto, conviene revisar el resto de su obra.

No es la primera vez que veo fotografías de la serie Self Portrait de Jun Ahn. Esta semana ha sido comentada por Rafael Roa. Al igual que a él, estos autorretratos asomándose al vacía en cornisas o ventanas me parece que buscan más llamar la atención por la espectacularidad que por un contenido realmente importante. Al fin y al cabo, la chica se juega la vida en cada foto. Pero después de verlas varias veces, me han ido enganchando las fotografías. Será que yo también me dejo atraer por el espectáculo, sin considerar otras valores más importantes. No sé.

En Quésabesde.com nos ofrecen una entrevista con Berta Vicente, una chica de 19 o 20 años que me parece que tiene una excelente forma de concebir y usar la luz al servicio de los retratos, conceptuales o ambientales. Aunque tiene algunas fotografías que tienden un pelín a lo cursi, cosa «perdonable» en una chica que está saliendo de la adolescencia, la verdad es que hay una mayorías de fotografías que me han gustado mucho. Por su mezcla de sobriedad y aprovechamiento de la luz, y por sus contenidos. La serie que más me gusta, Urquinaona 2. Por cierto, en esta entrevista es donde me encontré la referencia a Michal Chelbin, que he mencionado antes.

También me ha llamado la atención el estudio sobre la juventud despreocupada y hedonista de la fotógrafa sudafricana Caroline Mackintosh. Bien es cierto que tiene cierta tendencia a caer en el lugar común; pero hay fotografías que me han llamado la atención, por su belleza y por su sensualidad. Vía lamono magazine.

Varias locomotoras de vapor

En septiembre también de 1999, pasé unos días a la vuelta de unas vacaciones en Francia en Peñíscola donde vivía mi hermana, la madre del peque con quien jugamos con estas fotos. Hicimos una escapada con ella y una amiga suya a Sitges, pero paramos en el museo del ferrocarril de Villanueva y Geltrú. Donde no faltan las venerables locomotoras de vapor.

Locomotora Garratt 462-040, para trenes rápidos de pasajeros

Una de las que más me ha impresionado siempre ha sido esta Garratt 462-040, preparada para arrastrar de trenes rápidos de pasajeros por orografías complejas.

Locomotora 040-2019, ex-norte 501 "El Cinca"

Pero también me gusta mucho esta más antigua y robusta vaporosa, que comenzó su vida como locomotora de los Caminos del Hierro del Norte de España nº 501 «El Cinca», y la terminó como Renfe 040-2019.

Si hace una semanas comentábamos la recomendación de Rafael Roa sobre la holandesa Desiree Dorlon, esta semana nos ha propuesto a una compatriota, Carla van de Puttelaar, con elementos muy formales muy similares en sus desnudos de mujeres muy blancas, con tonos fríos, que casi nos hacen pensar más en la muerte que en la sensualidad propia del desnudo.

Y de los tonos fríos de van de Puttelaar pasamos a las cálidas escenas, incluso cuando se producen en un paisaje nevado, que nos ofrece Irina Rozovsky. También es Rafael Roa quien nos la recomienda. Dice que las imágenes de Rozovsky no entran directamente… no sé… a mí me entraron directas, a la primera. Son de esas fotografías que dices: «A mí me gustaría hacer fotos así». Y fíjate que no les veo dificultad técnica. Pero sí una creatividad formal y conceptual que casi seguramente está más allá de mis capacidades.

Si la semana pasada comentábamos los collages de Hannah Hoch, hoy le daremos otra vuelta a estas técnicas, de la mano de la artista Linder Sterling, aunque ya alejados de la época dadá, y más metidos en épocas más psicodélicas, aunque sin dejar de lado el surrealismo que tan estupendamente marida con estas técnicas. Vía Americansuburbx (ASX).

He hecho un conocimiento virtual estos días con 23joechip, que dedica su blog a fotografiar libros, que es una manera tan buena como cualquier otra de recomendar su lectura. Pero en una de sus entradas nos recomendaba la obra de Ekaterina Panikanova. Y son curiosas las obras que crea esta rusa que vive a caballo entre su país natal e Italia, a partir de los libros. Técnicas mixtas que crean imágenes bellas y sugerentes. No exactamente fotografía, pero… me vale aquí y ahora.

Locomotora eléctrica 7001

Entre la tracción eléctrica, esta ex-Norte 7001, acabó con la misma numeración en Renfe, y representa los primero esfuerzos por electrificar las líneas ferroviarias en España.

Locomotora eléctrica 7807 - Panchorga

Aunque será esta americana 7807 «Panchorga» la que, junto con otras locomotoras de origen inglés y francés, suponga la progresiva desaparición del vapor a partir de los años 50 del siglo XX.

En esta densa entrada de este domingo, me paso ahora al mundo de la naturaleza y la ciencia.

En The Picture Show, en colaboración con National Geographic, fotografías de uno de esos sitios remotos, donde es casi imposible llegar, en el norte de Siberia, la isla de Wrangel. El fotógrafo es el ruso Sergey Gorshkov, un millonario que tras amasar su fortuna se dedica a la fotografía. Y su abundancia de medios le ha permitido ofrecernos estas imágenes.

En Astronomy Picture of the Day nos han ofrecido una impresionante fotografía del eclipse anular de sol que se pudo ver el día 10 de mayo de 2013 en Australia y otras regiones del Pacífico. Yo recomiendo verla a alta resolución, por los detalles, como las llamaradas que surgen de la superficie solar.

Lo que pasa es que, si impresionante es esa fotografía, en Petapixel han decidido aprovechar el tema para mostrarnos las fotografías de la corona solar durante un eclipse total obtenidas por Miloslav Druckmüller. Más allá de la significación científica de las imágenes, ¡qué belleza!

Mientras dedico una buena parte de la mañana a ver fotos para redactar esta entrada, me entero del fallecimiento de Constantino Romero (1947 – 2013). Las gentes del cine siempre se van al cielo del cine de dos en dos, y Constantino acompañará a Alfredo en su viaje a ninguna parte. Aunque hay mucha gente que lo recuerda por sus programas de televisión, para los cinéfilos y cinéfagos siempre será la voz que informaba a Luke Skywalker quién era su padre en uno de los mejores cliffhangers de la historia del cine. O definitivamente, será que Clint Eastwood se retira de la interpretación porque ya no tendrá quien le doble al castellano. O tantos otros. Estoy total y absolutamente en contra del doblaje, por lo que desvirtua la obra cinematográfica original. Pero Constantino está asociado a tantos recuerdos, que siempre tendrá un lugar cómodo en mi corazoncito cinéfilo.

Y por cierto, como la entrada va de fotografía, pero nos hemos pasado al cine, en Quesabesde.com hicieron una entrada sobre 10 fotogramas icónicos de la historia del cine. Sí. Aunque el cine es imagen en movimiento, podemos seleccionar alguno de esos fotogramas que pasan por nuestra retina a una velocidad de 24 por segundo, y convertirlo en una foto fija, con un valor y un recuerdo universal. Si yo hubiera tenido que seleccionar 10 fotogramas, no hubiera coincidido más allá de un 40 % o así. Pero no está mal la selección.

Automotor 590-165-7

La serie 590 de Renfe se asignó a una variopinta colección de automotores con propulsión diesel, entre los cuales este 590-165-7 parece que fue construido en Zaragoza.

Locomotora diésel 1801

Esta locomotora diésel, también de origen norteamericano, la 1801 (318-001-5), supuso también un paso a la progresiva desaparición del vapor.

Locomotora Talgo II "Virgen de Begoña"

Y que decir de esta «Virgen de Begoña», una de las locomotoras que arrastraban el Talgo II, primer tren de prestigio moderno con ingeniería nacional que circuló en servicio comercial por España, a principios de los años 50. La ingeniería era nacional, pero la construcción fue norteamericana.

[Cine – In memoriam] Alfredo Landa (1933 – 2013)

Cine

Probablemente, hoy viernes no voy a tener tiempo de actualizar el Cuaderno de Ruta, por lo que esta entrada se está escribiendo en la noche del jueves. No la publico ya, por si finalmente tengo tiempo de escribir algo más. Pero si no, no quiero que pase más tiempo sin dedicar unas líneas a la memoria de uno de los actores más emblemáticos del cine español, que ayer jueves 9 de mayo de 2013 se fue al cielo de las gentes y los amantes del cine. El único paraíso que mi limitada imaginación es capaz de concebir como tal mundo celestial. Y este emblemático actor no es otro que Alfredo Landa, cómico (estoy seguro que agradecerá la apelación) que siempre nos ha producido a los aficionados españoles al cine ese ambivalente sentimiento que es el amor-odio.

Representante principal de esa lamentable época del cine español que recibe un nombre derivado de su apellido, el landismo, la caspa «nacional» elevada a su mayor exponente, nos ofreció sin embargo no pocas veces ejemplo de su capacidad para impecables interpretaciones que son por las que algunos de nosotros le recordaremos siempre, y con mucho, muchísimo cariño. Mucho. Yo voy a elegir tres filmes para un especial recuerdo:

Esa pequeña maravilla disfrazada de española que Atraco a las tres.

El que probablemente es su más reconocido trabajo, Los santos inocentes.

Y la que más me apetece volver a ver, la que desmiente el tópico de que en este país no somos capaces de imaginar y tirar de fantasía, El bosque animado.

Y me despido con algunos paisaje crepusculares, que es lo propio, pero no tristes a orillas de Ebro, que al fin y al cabo también baña su Navarra natal.

Ribera del Ebro en la Almozara

Un viejo tronco todavía en pie, mientras el río corre tranquilo a últimas horas de la tarde.

Ribera del Ebro en la Almozara

Quedan resto de los antaño más frondosos sotos de la Almozara.

Ribera del Ebro en la Almozara

Actualmente recuperados para poder pasear en las tranquilas tardes de primavera.

Ribera del Ebro en la Almozara

Por momentos, sentimos que no estamos en medio de la ciudad, sino tal vez en algún «bosque animado», mágico,… espera, me parece ver algo que surge detrás de los árboles…

[Cine] Noche de vino y copas (2011)

Cine

Noche de vino y copas (SuperClásico, 2011), 6 de mayo de 2013.

Para empezar, la esquizofrenia que supone que una película danesa cuyo título ¡¡¡está en castellano!!!, cuando llega a nuestras pantallas, con considerable retraso, tenga otro título en castellano distinto. Para continuar, esta película en su versión original está hablada entre tres idiomas: danés, inglés y español porteño. Siendo una comedia, conviene conservar los cambios de idiomas. Así que hay que ver la en versión original. Y si no está, y os interesa, pues os la buscáis de la forma que sea, que a estas alturas ya está visto que las gentes del cine no tienen especial respeto por los espectadores, así que no nos vamos a andar con remilgos. No sé si es que son tontos, o nos toman a los espectadores por tontos. Dado los descensos de las cifras de recaudación de taquilla en nuestro país, que no se explican del todo por las subidas de impuestos y la crisis, casi me decanto por la primera de las dos opciones.

En cualquier caso, en los últimos años han aparecido por cartelera algunas películas del país nórdico que confrontaban de una forma u otra las diferencias culturales entre su cultura y la de los países de cultura latina o mediterránea, de forma inteligente, como autocrítica o como reflexión sobre lo bueno y lo malo de la especie humana. Motivo por el cual decidimos dar una oportunidad a este filme de Ole Christian Madsen, a lo que hay que añadir la pobreza de la cartelera en primavera.

El superclásico al que hace referencia el título original es un acontecimiento futbolístico. Denominan así los argentinos a los enfrentamientos entre River Plate y el Boca Juniors, partidos que despiertan pasiones. La historia va de un vinatero danés, Christian (Anders W. Berthelsen), que fue abandonado por su esposa Anna (Paprika Steen), una antigua futbolista internacional danesa, que ahora se ha metido al negocio de la representación de jugadores. Y se ha hecho representante y amante de Juan Díaz (Sebastián Estevanez), un crack argentino que juega en uno de los dos equipos y que quiere traspasar a un equipo brasileño por una cuantiosa suma, y con quien se quiere casar. Christian quiere recuperar a Anna, y para ello busca la excusa de llevar en persona a Buenos Aires los papeles del divorcio para su firma. Y se lleva con él al hijo de la pareja, Oscar (Jamie Morton). Y llegan justo cuando se va a celebrar el superclásico. Y la cosa no va a ser fácil para Christian puesto que, al complejo triángulo ya formado, se sumarán las diferencias culturales, Fernanda (Adriana Mascialino), una mucama mayor pero sabia y desinhibida, y una jovencita de diecisiete años, Verónica (Dafne Schiling), que impactará en el hijo adolescente. Aunque no será lo único que impacte contra él.

Vamos a ver. Lo voy a adelantar ya. Esta es una película irregular. El planteamiento es curioso y creo que se podían haber sacado buenas cosas de él. Y de hecho tiene sus momentos divertidos, y algún que otro logro en alguna de las situaciones. Bien es verdad, que buena parte del desarrollo y el desenlace de la película están cantados casi desde el principio; pocas sorpresas nos ofrece el filme. Que también se ve lastrado porque en la primera parte del filme, recorre todos los tópicos sobre los argentinos, de forma muy superficial, en un ejercicio de escasa imaginación y sutileza. No obstante, la película se va salvando por las interpretaciones de sus principales protagonistas, que sin estar a un nivel elevado, cumplen con el cometido. Por cierto, los que como yo aborrezcan el fútbol, que no se preocupen. Su lugar en el filme es puramente anecdótico. No va de fútbol.

Comedia irregular por lo tanto, algo desaprovechada pero que se deja ver, y que en esta ocasión no deja tan alto como en otras ocasiones el punto de vista y el humor de los presuntamente sosos nórdicos. Decir que va a ser incluida en mi colección de películas sobre la fotografía en el cine, con su correspondiente reseña que tomará buena parte de su texto prestado de esta entrada.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Castillo de Kronborg

Desgraciadamente, todavía no tengo fotografías de Buenos Aires; pero sí de Dinamarca. En la imagen, el castillo de Kronborg en Helsingør.

[Cine] The Mill and the Cross (2011)

Cine

The Mill and the Cross (2011), 1 de mayo de 2013.

El título de la película lo he mantenido en inglés por ser la versión original subtitulada en español. En la cartelera española también se la conoce con el título traducido de El molino y la cruz.

Una de las películas que mas me han gustado a lo largo de mi vida, y que especialmente me marcó a mediados de los años 90, hace ya muchos años, fue una película a caballo entre el ensayo, el documental y la ficción. Dirigida por Al PacinoLooking for Richard nos mostraba simultáneamente el proceso de puesta en escena de uno de los más conocidos dramas históricos de ShakespeareRicardo III, nos enseñaba y reflexionaba sobre las claves para entender la obra, y de paso nos contaba la historia que tan magistralmente contó el bardo de Stratford-upon-Avon. Para mí, fue un descubrimiento. La disfruté muchísimo, la tengo en mi filmoteca particular, y la disfruto de vez en cuando.

Evidentemente, se han hecho muchas películas basadas en obras del resto de las artes. Se adaptado al cine un sinnúmero de obras de teatro. Hemos visto películas basadas en ballets u obras musicales. Se ha dramatizado la vida de pintores y escultores. Pero pocas de ellas reúnes los tres elementos que he mencionado en la película de Pacino: interés pedagógico, ensayo documental y dramatización de la historia.

Banderas en La Haya

No tenía muy claro con que parte de Europa ilustrar esta entrada. Finalmente, me he decidido con las provincias rebeldes de los Países Bajos. Que además han estado de jolgorio patriótico estos días, debido a la abdicación de su reina. Sí. Hay países donde eso sucede. En la foto, La Haya, ciudad que muchos creen la capital por el hecho de que allí se encuentra el rey, el gobierno y el parlamento del país. Pero no. Constitucionalmente, la capital es Amsterdam.

La película que comento hoy, alejándome de mis esquemas tradicionales a la hora de reseñar el cine que veo en la gran pantalla, tiene estos tres elementos. A partir de la obra de Pieter Brueghel el viejoCamino del calvario, el director polaco Lech Majewski nos presenta una hipótesis dramatizada de como pudo ser la concepción y génesis de la obra, enmarcada en el ámbito histórico de las guerras de religión y de la rebelión de los habitantes de los Países Bajos contra el dominio de los Habsburgo, en concreto en aquellos momentos la rama que reinaba en España como los Austria. Representado el pintor por el actor Rutger Hauer y su mecenas Nicolaes Jonghelinck por Michael York, los diálogos entre ambos nos van dando las claves sociopolíticas del momento así como la interpretación de los numerosos elementos que constituyen la vasta pintura, que actualmente se puede contemplar en el Kunsthistorisches Museum de Viena. No deja de ser irónico que con la interpretación antiaustracista que propone el filme de la obra pictórica, esta acabara en la capital de los Habsburgo junto con otras famosas obras de Brueghel.

Con escasos diálogos, la fuerza de la película está en la reproducción visual del colorido y el paisaje de la pintura en la fotografía y los efectos visuales del filme. Habrá a quien gustará más esto, y otros lo juzgarán como puro esteticismo, y se cuestionarán otros valores. A mí personalmente me ha convencido. He disfrutado visualmente de la obra, y he aprendido mucho sobre el significado de los distintos elementos que la componen. No sé si me convence tanto la interpretación histórica de la misma. Parece que Brueghel, que pasó la mayor parte de su vida en las provincias flamencas católicas de los Países Bajos, no habría estado en malas relaciones con los gobernadores de los Habsburgo. Pero reconozco que me pueden faltar datos al respecto. También encuentro que determinados elementos de la obra, como la importancia de la figura de María la madre de Jesús de Nazaret en un primer plano, hablan más de un contenido católico que protestante. Pero insisto, no soy un conocedor y puedo estar perfectamente equivocado.

Película que se sale de los usos habituales del cine, que nos llega con prácticamente dos años de retraso a nuestra cartelera, pero que yo he disfrutado. Y me atrevería a recomendar.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Arco iris en Delft

Y aquí, la que probablemente es mi ciudad favorita de los Países Bajos, Delft, justo después de una tormenta.

[Cine] Un lugar donde refugiarse (2013)

Cine

Un lugar donde refugiarse (Safe Haven, 2013), 28 de abril de 2013.

El monzón ha llegado y se ha instalado en estas áridas latitudes. Lleva un par de días lloviendo sin prisa pero sin pausa, con temperaturas impropias de la época. Por lo bajas. Así que lo único que se nos ocurre hacer en el fin de semana en un momento dado es ir a ver una película aunque la cartelera no está muy motivadora. Pero vemos que echan una de Lasse Hallström, que tan buenos recuerdos cinematográficos nos ha dejado en el pasado. Un director con oficio a la hora de trasladar historias a imágenes en movimiento, y que ha sido capaz de ofrecernos algunas historias de las que te tocan el corazoncito. Veremos a ver que tal en esta ocasión, porque también se aprecia alguna irregularidad en su trayectoria.

Empieza la película y vemos como una chica joven, rubia, discretamente vestida, toma un autobús huyendo de algún sitio. Acabará llegando a una pequeña población costera en las Carolinas, donde nos enteramos que se llama Kate (Julianne Hough), encuentra un trabajo y un lugar discreto y apartado de las miradas indiscretas donde vivir. Allí hará una amiga que la visitará de vez en cuando y que le servirá de empuje de arraigo en la nueva comunidad, su puerto seguro, y que se presenta como Jo (Cobie Smulders). Y conocerá a un simpático y atractivo viudo con dos niños pequeños, Alex (Josh Duhamel), que regenta el supermercado local, y por quien pronto empezará a sentir algo más que simpatía. Pero también conoceremos que un policía la busca, Tierney (David Lyons), y que lanza una orden de busca y captura de la joven, bajo el nombre de Erin Tierney, sospechosa de asesinato.

A ver. Si con los datos que he dado en el resumen argumental uno no intuye por donde van los tiros… No vamos a negar el oficio de Hallström para rodar, pero aquí pone su habilidad al servicio de un drama romántico con absurdo toque sobrenatural que resulta banal. Por conocido, por repetido, por que no aporta absolutamente nada. Una historia más propia de telefilme barato para una sobremesa aburrida que para un director que ha pretendido en más de una ocasión jugar en la primera división del cine internacional.

En cuanto a las interpretaciones, pues básicamente son todos muy guapos. La chica protagonista desde luego es una monada. Pero al mismo tiempo, sus personajes son tan plano y estereotipados, que poco lugar al lucimiento interpretativo hay. Lo único que tienen que hacer es ponerse ante la cámara y lucir bien, mientras se desarrolla una historia sin especial miga.

En el resumen final de esta reseña, voy a contenerme un poco. Probablemente, mis malas sensaciones estén relacionadas con las altas expectativas que te genera el responsable de películas que tocan la fibra como The Cyder House Rules (Las normas de la casa de la sidra)Chocolat, o esa delicia reciente, que paso relativamente desapercibida, Salmon Fishing in Yemen (La pesca del salmón en Yemen). Ya he reconocido que también hay cierta irregularidad en la obra del director. Quizá podamos aceptar esta película que nos ocupa hoy como un drama romántico sencillo, que nos permite pasar plácidamente una lluviosa tarde de primavera, mientras vemos el trascurrir de los acontecimientos al principio del verano en un puerto seguro en el norte de las Carolinas. Y la chica es mona. Muy guapa.

Bah. No me ha convencido nada. Y menos el giro final sobrenatural. Aunque casi me lo esperase. Pura cursilería.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

Hoy aprovecho la fotografía de la entrada para recordar que podéis visitar mi TumblrDe viaje con Carlos, con fotografías de mi deambular por el mundo.

Hablando de puertos seguros, quizá un atardecer sobre los puertos de la península de Istria; en concreto, Piran, en Eslovenia.

[Cine] La caza (2012)

Cine

La caza (Jagten, 2012), 27 de abril de 2013.

Nuevamente acudimos al cine europeo buscando calidad en esta primavera tan floja en lo que se refiere al séptimo arte que viene del todo poderoso «otro lado del charco». Y en principio nos hemos propuesto evitar cualquier tentación de caer en las garras de las tonterías del género de superhéroes, del cual en estos momentos está dando la lata el tipo del traje de hojalata. Ya andamos un poco quemados de las chorradas envueltas de pirotecnia. Así que optamos por arriesgarnos a ver una del danés Thomas Vinterberg. Una vi de este cineasta hace ya un tiempo, cuando firmaba los postulados del Dogma 95. Nunca he sido partidario de las posturas dogmáticas, aunque reconozco que aquella me impresionó notablemente, para bien; si bien es cierto que salías con ganas de pegarte un tiro y abandonar este perro mundo. Un poco de miedo nos daba que por buena que fuese, esta que hoy nos ocupa nos dejase la misma sensación.

Estamos en una pequeña población danesa, donde Lucas (Mads Mikkelsen) trabaja en una guardería, en la que goza del respeto de sus compañeros y del cariño de los niños, a los que cuida con esmero y simpatía. Sin embargo, no le faltan problemas. Vive solo, y su divorcio ha sido traumático, con problemas para que su exmujer le permita relacionarse con su hijo adolescente, Marcus (Lasse Fogelstrøm) con quien tiene buen rollo. Es cierto que su buen talante le permite tener su grupo de amigos, entre los que destaca Theo (Thomas Bo Larsen), y una compañera de trabajo, una inmigrada rusa llamada Nadja (Alexandra Rapaport), empieza a mostrarle algo más que afecto. Pero un día, una de sus alumnas, Klara la hija de Theo, se ve contrariada porque no le consiente según que cosas. E influenciada por unas revistas pornográficas que su hermano mayor le ha enseñado, contará que Lucas le ha enseñado su órgano sexual. Y será creída. Por toda la comunidad. Y empezará el infierno para Lucas. Porque salvo su hijo y su hermano, nadie más le creerá inocente.

Niños daneses divirtiéndose en un carrusel

En una población danesa indeterminada transcurre la película, quizá no muy distinta a esta cerca del Helsingor donde unos niños y jóvenes se divierten en un carrusel.

Abandonadas ya las posiciones dogmáticas como cineasta, Vinterberg nos ofrece un drama de una factura precisa, en el que con precisión quirúrgica nos presenta la disección de las crueldad social de una población, de una comunidad que teóricamente pertenece a uno de los países más cultos y avanzados socialmente, que bajo la premisa de que «los niños nunca mienten», condenan de antemano a un hombre que no ha mostrado nunca más que bondad hacia todos ellos. Una repulsa social que no carece de elementos de violencia propios de las comunidades cerradas menos desarrolladas. El devenir de la película es tanto más inquietante por el desasosegante final que nos ofrece Vinterberg, que con una factura técnica primorosa nos muestra que es capaz de seguir contando historias que te hacen replantearte completamente la potencial bondad del ser humano.

Y toda esta historia está soportada especialmente sobre los hombros de Mikkelsen. Este es un actor que ha saltado ya a la escena internacional. Si bien lo conocimos mundialmente haciendo de malo en una de esas tonterías pirotécnicas de 007, en los úlitmos meses lo pudimos ver en una película que si bien tenía sus fallos, él no era uno de ellos, y ahora lo tenemos representando al famoso Hannibal Lecter en una serie de televisión. El caso es que este danés es un intérprete de primera que nos muestra su mejor hace en esta película, donde se aleja de la fortaleza física y psicológica de los papeles que le hemos visto en otras producciones, para ofrecernos un ejemplo de fortaleza ética en medio de un mar de hipocresías. El resto del reparto cumple también con nivel alto.

Esta es una película que me ha gustado. Pero que además es de las que deja un regusto que mejora todavía más la sensación que te deja el visionado. Te hace pensar, y la valoras más conforme va pasando el tiempo y la asumes. Desde luego, no se la recomendaría a los devoradores de palomitas que van al cine a hacer ruido mientras digieren espectáculos pirotécnicos descerebrados, pero para cualquier otro aficionado al cine que aprecie una buena historia, una buena realización y una buena interpretación,… pues ya tarda en ir a verla.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
En los bosques de Dinamarca

Y entre bosques como estos que vemos pasar desde el tren en la propia Dinamarca se producirá la caza a la que alude el título; aunque al final no tengamos claro qué caza es o cuando terminará.

[Cine] To the Wonder (2012)

Cine

To the Wonder (2012), 19 de abril de 2013.

Hubo un tiempo en que el estreno de una película de Terrence Malick se podía considerar un acontecimiento. Pasaban lustros entre unas y otras, y sabías que iba a ser algo especial, algo distinto, algo que te podía convencer más o menos, que te iba a gustar más o menos, pero que no te iba a dejar indiferente, y que iba a ser bello. Algunos lo definen como un director-autor, otros como director-«más raro que un perro verde», pero en mi opinión ya nos ha dejado alguna obra de arte cinematográfica. Bien, pues ahora va y nos sorprende con una nueva película cuando no han pasado ni dos años de su última, extraña y no bien comprendida obra.

La película nos cuenta la historia del amor y del desamor de Neil (Ben Affleck), norteamericano que vive en algún lugar de las grandes praderas del oeste, y Marina (Olga Kurylenko), europea residente en París con una hija de diez años de una relación anterior. Una relación que tendrá sus momentos felices, sus paréntesis, donde aparecerá otra mujer en la vida de NeilJane (Rachel McAdams), y que en los momentos difíciles tendremos también la intervención de un sacerdote católico el padre Quintana (Javier Bardem).

Esta película tiene algunas de las cuestiones en común que vemos en otras de sus películas. Las relaciones entre hombre y mujer, la relación con los hijos, las cuestiones existenciales y religiosas, y mucho rodaje con una luz muy bonita en el atardecer de las grandes praderas. Más o menos urbanizadas. Pero por lo demás, y no sé si los expertos en analizar películas luego dirán otra cosa, a mí me ha parecido una propuesta muy vacía, en la que el poético envoltorio visual es el regalo. Dentro hay nada o casi nada. Las dificultades de relación entre dos personas con orígenes culturales distintos han sido contadas muchas veces y mejor. La presencia del sacerdote es comprensible a veces, y otras,… pues yo que sé que pinta. El interludio con la otra chica,… tampoco sé si lleva a algo. Y si algo realmente trascendente nos quiere transmitir Malick,… pues en esta ocasión supongo que soy un tarugo y no lo pillo. O no me interesa. No lo sé.

No puedo hablar de las interpretaciones. O sí. No sé si son interpretaciones. Me pasó con algunos momentos en su anterior película. Personas que ponen caras, que danzan, que abren los brazos y miran al sol, que se cogen, que se dejan… Ben Affleck no es la persona más expresiva del mundo, como para depender de su interpretación para entender las cosas. Y Kurylenko es muy mona pero limitada. Lo del personaje de Bardem,… todavía estoy intentando averiguar qué hacía ahí, con tanto peso.

A ver. Igual soy yo que me estoy volviendo viejo y limitado. Que mis neuronas se oxidan. Igual la profundidad de lo planteado es tal, que sobrepasa mis limitadas capacidades, cosa que creo que no me ha pasado con otras películas de este director. O igual es que en su ejercicio de estética poética infinita se ha olvidado por el camino de contarnos algo. Porque creo que en esta ocasión había algo que contar. Y de lo que me he enterado me parece pobre.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Bonitos paisajes al atardecer, con los personajes dando vueltas, saltos y bailando, cuando son felices, o paseando cabizbajos, cuando se siente miserables. Esta llanura al atardecer, cerca de Montalbán, provincia de Teruel.

Bonitos paisajes al atardecer, con los personajes dando vueltas, saltos y bailando, cuando son felices, o paseando cabizbajos, cuando se siente miserables. Esta llanura al atardecer, cerca de Montalbán, provincia de Teruel.

[Cine] Oblivion (2013)

Cine

Oblivion (2013), 13 de abril de 2013.

Un nuevo y desesperado intento por ver si realmente el género de la ciencia ficción cinematográfica se reactiva con ideas sugerentes e incluso originales, o si seguimos en racha con el efectismo vacío y los fuegos de artificio. La idea de soportar una ración de su protagonista, Tom Cruise, tampoco es que me ilusionara gran cosa,… pero ello,… alguna vez el chico ha dejado de interpretarse a sí mismo, o al pesonaje que ha creado de sí mismo, y a merecido la pena. Todo es posible. En cualquier caso, veamos lo que ha dado de sí la propuesta de Joseph Kosinski.

Estamos en el año 2077, y la Tierra se encuentra desolada tras una guerra con una raza alienígena. Se nos informa que los humanos «ganaron» la guerra contra los invasores, pero a costa de destruir el ecosistema con sus armas atómicas, por lo que hubieron de emigrar a Titán, uno de los satélites de Saturno. Se nos cuenta que los humanos siguen explotando los recursos del planeta; pero bandas de alienígenas todavía pululan por la desolada faz de la Tierra saboteando las actividades de los humanos. Y para evitar eso están Vika (Andrea Riseborough) como controladora y Jack (Tom Cruise) como técnico, junto con una flotilla de drones para garantizar que todo, automatizado, funcione correctamente. Y en esto estamos cuando se detecta una transmisión extraña que surge de lo alto de lo que fue el Empire State, y después cae una nave espacial perdida años atrás, con una superviviente, Julia (Olga Kurylenko), que aparecía desde hacía tiempo en los sueños de Jack.

En la primera parte de la película, el argumento y algunas situaciones arrojan un tufillo tremendo a esa excelente película que nos sorprendió hace unos años que fue Moon. Semejanzas que conforme avance la trama resultarán más importantes de lo que pensamos en algunos aspectos argumentales. Sin embargo, aquí tenemos un producto de lujo comparado con la austera puesta en escena de aquella aventura lunar. Amaneceres espectaculares, paisaje impresionantes, torres de control de diseño, con todo tipo de lujos, vehículos voladores y espaciales alucinantes,… todo muy bonito. Y además una buena ración de acción como le gusta al protagonista. Para lucirse. Para parecer que seguimos viendo la enésima versión de Misión Imposible, o algo así, picando al mismo tiempo de elementos argumentales de todo tipo de propuestas previas. Y es que aquí es donde pincha la película. Con los grandes medios de los que dispone, con las interesantes premisas de partida, con lo que podría haber dado de sí la cosa, al final se queda en una película de aventuretas para lucimiento del protagonista. Con un par de floreros en forma de chicas guapas, y alguna otra presencia actoral de prestigio como es la de Morgan Freeman.

No voy entrar si quiera en la «mala ciencia» de películas de ciencia ficción que pretenden ser serias. El diálogo que se produce en un momento dado entre un control de misión y una nave que se supone que está por el entorno de la órbita de Saturno, en ¡¡¡tiempo real!!!,… una vez más las películas se saltan cosas tan elementales como la tercamente constante velocidad de la luz. Un ejemplo, por no aburrir.  Entrar en el conjunto de incoherencias argumentales propias de la película sería largo. Y vano. Porque hay que reconocer el hecho. Detrás del disfraz de producto serio, esto no es más que un subproducto de cine de acción para lucimiento del protagonista, que no interpreta a nadie más que a sí mismo, al papel que se ha construido, una y otra vez, una película tras otra.

Cuando sales del cine, eres consciente de que el tiempo se te ha pasado rápido. Como buena película de carácter palomitero, y de digestión cinéfaga fácil, es entretenida. Pero detrás del bello envoltorio, hay poco o nada más. Apta pues para el público general que busque pasar una tarde tonta entretenida, defraudará a quien busque un cine más serio y la reivindicación de la buena ciencia ficción. Si queréis una reflexión más sólida y profunda a algunos de los temas que plantea el fin, os vuelvo a remitir a aquella aventura selenita que tan agradablemente nos sorprendió, Moon. Aquí, ya ves, rompen la Luna. En pedacitos. Aunque sin tener ni idea de cuales sería las verdaderas consecuencias de tal hecho.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Es primavera, y se nota en el arbolado urbano; a uno de los dos "floreros" de la película, el potencialmente más interesante, y absolutamente desaprovechado, no le gustan las flores. Qué cosas.

Es primavera, y se nota en el arbolado urbano; a uno de los dos «floreros» de la película, el potencialmente más interesante, y absolutamente desaprovechado, no le gustan las flores. Qué cosas.

[Cine] Barbara (2012)

Cine

Barbara (2012), 10 de abril de 2013

Estamos aliacaídos esta temporada primaveral. Los dos primeros meses del año lo pasamos bastante bien yendo al cine, pero llevamos unas cuantas semanas donde no acabamos de acertar con las películas que vemos. Así que en un miércoles tonto, de salir a dar una vuelta y tomar un chisme, nos decidimos a ver la versión original de esta película alemana en sesión de merienda-cena, para ver si cambiando un poco de latitud y longitud, cambia también la tendencia. Y nos ponemos a volver al pasado de la RDA con este filme firmado por Christian Petzold. Aunque un poco cogida por los pelos, he de decir que también he incluido la película en mi colección de cine y ferrocarril.

Y retrocedemos a los años 80, en los que Barbara (Nina Hoss), una médica berlinesa que ha ejercido en la prestigiosa Charité, es represaliada políticamente por expresar su deseo de abandonar el país y enviada a ejercer a un pequeño hospital de provincias, cerca del Báltico, en el área de cirugía infanto-juvenil a las ordenes del afectuoso doctor André Raiser (Ronald Zehrfeld). Se adapta mal, es acosada por la Stasi, sufriendo humillaciones, y va aguantando por la ayuda que recibe del exterior, incluido un amante de la Alemania Occidental. También se involucra con la historia de Stella (Jasna Fritzi Bauer), una joven recluida en un centro de detención juvenil, del que intenta escaparse, en el que sufre malos tratos, y que además está embarazada, lo que aumenta su deseo de escapar. Pronto sus amigos exteriores prepararán un plan para su escape a Dinamarca por mar.

No faltan los Trabant en el "decorado" de la película de hoy; el de la fotografía estaba estacionado en Halle, en 2002, mientras daba un paseo esperando una conexión ferroviaria.

No faltan los Trabant en el «decorado» de la película de hoy; el de la fotografía estaba estacionado en Halle, en 2002, mientras daba un paseo esperando una conexión ferroviaria.

Nos encontramos ante uno de estos filmes que nos han llegado en los últimos años, unos con más fama otros con menos, en los que se revisa la historia más oscura de la Alemania Oriental. Un vistazo a la vida de sus gentes, y al ambiente opresor de un estado totalitario. Pero aquí no sólo se ponen en cuestión las condiciones sociales y políticas de dicho estado. También estamos ante un proceso de evolución y maduración, dotado de mucha introspección, en el que vemos como la protagonista que da nombre al filme va evolucionando. Y esto es lo que da vida, da cuerpo y da sentido a una película que de lo contrario podría haber quedado en la crítica fácil. Hay más chicha que cortar, y está bien cortada y bien presentada en el plato. Con un rodaje cuidado, con un iluminación que reproduce los colores de las fotografías de la época, bien ambientada, nos sumimos no sólo en la época sino también en la personalidad de la protagonista. Todo ello sin sordideces gratuitas, con realismo sin dejar de preocuparse por los aspectos estéticos.

Ni que decir tiene que el trabajo interpretativo es fundamental en el éxito de la empresa, y en general nos encontramos con un trabajo actoral de muy alto nivel, con interpretaciones sobrias pero convincentes, en un trabajo parco en diálogos, todos ellos significativos, e importante en los gestos.

Sinceramente, ha sido una buena sorpresa que nos ha roto la racha de mediocridad que veníamos aguantando, y que nos hizo salir animados del cine, al mismo tiempo que preocupados por el riesgo constante de las sociedades en que vivimos de caer de nuevo en las trampas de los totalitarismos. La libertad tiene un precio, no es gratis; pero el precio que se paga por un orden ciego y arbitrario es todavía mucho mayor.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Entre el Bundestag y la puerta de Brandemburgo, en los límites del Tiergarten, encontramos los memoriales a algunas de las víctimas que no pudieron alcanzar su objetivo de salir de la infame RDA.

Entre el Bundestag y la puerta de Brandemburgo, en los límites del Tiergarten, encontramos los memoriales a algunas de las víctimas que no pudieron alcanzar su objetivo de salir de la infame RDA.

[CineFoto] Cine a propósito de una fotografía, y de un fotógrafo y su modelo

Cine, Fotografía

Dos novedades para CineFoto, mi colección de películas en las que la fotografía juega su papel, más o menos importante. Seguid los enlaces que encabezan los siguientes párrafos.

La bandera de Iwo Jima

Una de las fotografías más conocidas de la Segunda Guerra Mundial, y esto es prácticamente igual que decir que de todo el siglo XX o de la historia de la fotografía, es Alzando la bandera en Iwo Jima de Joe Rosenthal. Esta fotografía representa a un grupo de seis soldados norteamericanos alzando la bandera de los Estados Unidos en lo alto del monte Suribachi durante la batalla de Iwo Jima. El hecho se produjo en los principios momentos de la batalla, que duró bastantes días y fue muy sangrienta. De hechos, de los seis hombres que aparecen en la fotografía, tres morirían en la batalla. Los otros tres fueron utilizados por la propaganda militar norteamericana para recaudar fondos. No entraremos aquí en la polémica sobre el hecho de que esta no fue realmente la primera bandera que se izó sobre el lugar, y que hubo otro fotógrafo que estuvo en ese hecho, en el original. La cuestión es que la fotografía se convirtió en irónica, y ha inspirado algunas producciones cinematográficas. Comentaremos dos: Banderas de nuestros padres (Flags of Our Fathers) y El sexto héroe (The Outsider).

Funny Face (Una cara con ángel) se rodó en París en parte, así que nos vamos a la capital francesa, a la place de la Concorde.

Funny Face (Una cara con ángel) se rodó en París en parte, así que nos vamos a la capital francesa, a la place de la Concorde.

Una cara con ángel (Funny Face)

Hace unos días encontraba en internet la fotografía de una mujer realmente muy guapa que posaba ajustando entre sus manos un Leica III. Según encontré en las páginas de Thorsten Overgaard dedicadas a la historia de Leica, se trata de la modelo actriz y fotógrafa Suzy Parker, la fotografía está tomada en Nueva York en 1953, por lo que el modelo podría ser una IIIf, y el fotógrafo que tomó la fotografía fue Peter Stackpole, fotógrafo que trabajó para la revista Life que tiene los derechos sobre la mencionada fotografía.

El caso es que leyendo algo más sobre esta modelo, actriz y fotógrafa, resulta que fue una de las inspiraciones para una de las películas musicales más conocidas de Audrey Hepburn, acompañada de Fred Astaire y bajo la dirección de Stanley Donen. Y además, contó con la colaboración, el trabajo y estuvo remotamente inspirada en el trabajo y la figura de uno de los grandes de la fotografía de siglo XX: Richard Avedon.

Y como toda película americana que se precie, la torre Eiffel se ve desde todas partes, así que también desde esta entrada.

Y como toda película americana que se precie, la torre Eiffel se ve desde todas partes, así que también desde esta entrada.

[Cine] Upside Down (2012)

Cine

Upside Down (2012), 6 de abril de 2013.

Esta película la he visto en versión original subtitulada y por ello conservo su título original en inglés. También se puede encontrar en la cartelera española con el cursi título de Un amor entre dos mundos.

Este sábado ha sido un día relativamente desapacible, especialmente para la época que estamos. Y en un tris estuve de quedarme en casa, tranquilamente, a terminar mi libro de fotos del viaje a Italia, o viendo alguna película que me apetecía añadir a mi colección de películas relacionadas con el mundo de la fotografía. Pero al final, conseguí sacudirme la pereza y acompañé a un grupo de amigos que habían optado por la que se suponía una película de ciencia ficción. Aspecto sobre el cual discreparé hasta cierto punto un poco más adelante. En cualquier caso, veremos qué ha dado de sí esta película del relativamente desconocido Juan Solanas.

Estamos en un sistema planetario que tiene la peculiaridad en que dos planetas se encuentran entre sí lo suficientemente juntos como para compartir atmósfera y que resulte factible relativamente pasar de uno a otro, pero en el que los habitantes y la materia de cada uno de ellos se ven atraídos por su propio mundo hacia el que caen, y en el que los habitantes del planeta de «arriba» son ricos y tienen una buena vida, y los del mundo de «abajo», pues todo lo contrario. Y un muchacho del mundo de «abajo», Adam (Jim Sturgess), conoce en un momento dado a una muchacha del mundo de «arriba», Eden (Kirsten Dunst). Y se enamoran. Pero huyendo de una persecución de la policía fronteriza, Eden sufre un golpe y pierde la memoria, y Adam es detenido y trasladado a otra parte de su mundo. Sin embargo, cuando Adam, años más tarde, entre a trabajar en una corporación que quiere aprovechar su ingenio y sus inventos químicos, tendrán la oportunidad de volver a reencontrarse y, quizá, retomar su romance.

Vamos a ver. Esta película, aunque presentada como de «ciencia ficción», es ciencia ficción tan blanda, tan alejada de lo plausible científicamente hablando, que la única forma de afrontarla aplicando la consabida suspensión temporal de la incredulidad es como una película de fantasía, más que de ciencia ficción. Desde este punto de vista, tiene más en común con The Princess Bride (La princesa prometida) o Stardust que con cualquier película de ciencia ficción que se os ocurra. Eso sí, aunque comparte el tema fundamental de chico persiguiendo el amor de chica aparentemente inalcanzable, es francamente inferior a las dos mencionadas. La primera es para mí una cinco estrellas y la segunda, con el tiempo, la voy poniendo en la categoría de las cuatro estrellas. No estamos ante una mala película. Los efectos especiales, escenarios digitales especialmente, sin ser de primer nivel son razonables. Y la historia avanza con razonable agilidad y coherencia interna. Eso sí, el corolario final difícilmente se deduce del desenlace de la historia de los dos enamorados.

Las interpretaciones son suficientes, y quizá echo de menos que no aparezca más a menudo Timothy Spall, secundario con un papel importante en la película, ilustre de la interpretación británica, que es probablemente lo mejor del filme. Uno esperaría que Kirsten Dunst, que parecía que había dado un giro a su carrera, estaría en papeles un poco más serios que este, donde ronda el rol de florero, pero…

Estamos ante un entretenimiento, un mero entretenimiento que funciona como drama romántico de fantasía razonablemente bien, resultando en un película que puede ser adecuada para un ambiente familiar o niños mayores o adolescentes jóvenes. No hace daño, pero tampoco pasará a la historia del cine como nada del otro mundo. Probablemente olvidable. Aunque yo pasé el rato de forma razonablemente agradable.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Pues no tengo ninguna foto de dos mundos absolutamente imposibles desde el punto de vista físico como los cuentan en la película; pero puedo poner una estructura que se yergue vertical hacia un mundo "arriba" que no existe. Supongo.

Pues no tengo ninguna foto de dos mundos absolutamente imposibles desde el punto de vista físico como los cuentan en la película; pero puedo poner una estructura que se yergue vertical hacia un mundo «arriba» que no existe. Supongo.