Trenes, coches, y un poquito de Mulhouse

Viajes

Vamos a ver, si me he venido a Mulhouse (se pronuncia algo así como "milhus" y no "muljaus" como he oído por ahí, que estamos en Francia), es porque hay un museo del ferrocarril, la Cité du Train, del copón; y no me ha decepcionada en absoluto.

El primer pabellón es absolutamente excepcional, con todo tipo de sensores de movimiento que hacen que, cuando se acerca el visitante, los objetos expuestos cobren vida; como expulsar vapor por algún sitio.

De lo que más ilusión me ha hecho ha sido ver las dos locomotoras eléctricas a las que se acreditó el pasar por primera vez de 300 km/h, allá en los años cincuenta; en la foto una de ellas, la BB.

El caso es que por un poco más, te sacas la entrada conjunta con el museo del automóvil, montado sobre la base de la colección particular de un diletante del lugar; alguno coches, parecen auténticos coches... pero de caballos.

De lo que más hay en este museo son Bugattis, que para eso la fábrica estuvo cerca; se echan a faltar vehículos ingleses, americanos y japoneses.

Como de coches no entiendo, supongo que la calidad es importante; pero impresiona la cantidad, como por ejemplo de fórmulas 1 alineados como en un parrilla de salida.

Por lo demás, Mulhouse tiene poco más que ver; el ayuntamiento es muy mono, y llama la atención que tiene en la fachada escudos de algunos cantones suizos... bueno en realidad estamos a un paso de Basilea.

También tiene una zona comercial peatonal muy entretenida,... y eso que a las seis de la tarde todo chapado; que austeros estos calvinistas,... porque sí, sí, cuando se adhirió la ciudad a la República Francesa resulta que ya eran prácticamente todos protestantes.

Y a la caída del sol, uno se coge el TER Alsace de turno, y de vuelta a Colmar... que mañana es último día en tierras francesas.

Y ya sabéis, alguna imagen más en Fotos porque sí.

Nueva película en CineTren, y de modo algo forzado en La fotografía en el cine: La última estación

Cine, Fotografía

Ayer comentaba en estas páginas mi opinión sobre la película La última estación. En este filme se narran los últimos días de la vida de León Tolstói, año 1910, que murió en la estación de Astápovo, hoy en día nombrada en honor al escritor ruso. Por lo tanto, buena parte del último tercio del largometraje se desarrolla en una ambiente ferroviario que justifica que desde ahora tenga un espacio en mi colección de películas sobre el ferrocarril en la historia del cine. Podéis ir también a la reseña a través del enlace directo.

Pero de alguna forma, también podría ir a mi colección de películas relacionadas con la fotografía. En seguida me explico.

León Tolstói en el primer retrato fotográfico tomado en Rusia por Sergéi Prokudin-Gorsky en 1908 (fotografía obtenida en Wikimedia Commons)

Durante muchas de las escenas de la película, podemos ver cómo una pléyade de fotógrafos y camarógrafos buscan inmortalizar constantemente los acontecimientos que se producen en el entorno del escritor y filósofo ruso. Viejas cámaras de banco, montadas en sus trípodes, con fogonazo de magnesia para aportar luz cuando esta escasea. Pero además, en Wikimedia Commons he encontrado la imagen anterior. Se trata de una copia fotográfica en color tomada en 1908, dos años antes de la muerte del Tolstói. El fotógrafo fue Sergéi Prokudin-Gorsky, y fue un precursor de la fotografía en color. Este fotógrafo tomaba tres imágenes monocromática en rápida sucesión con tres filtros de color distinto, por lo que luego podían proyectarse reproduciendo los colores originales. Pero en aquellos tiempos, no era posible obtener copias físicas en color. Años más tarde, partiendo de aquellas imágenes monocromáticas combinadas fue posible obtener las copias. Muy interesante.

Pospiezny (tren rápido) de Kalinigrado a Gdynia - Malbork

Nueva versión de una foto que tomé a un tren ruso en la estación de Malbork, Polonia - Fujifilm Finepix F10

CineTren: El puente sobre el río Kwai

Cine

Incluir El puente sobre el río Kwai en mi listado de filmes sobre el ferrocarril en la historia del cine era una de mis asignaturas pendientes. Pero aunque sea un clásico, dado mi bajo nivel de afición a la películas bélicas, pues sólo la había visto una vez que yo recuerde y hace ya mucho, mucho, mucho tiempo. Así que he aprovechado su emisión en un canal de cine de la televisión por satélite, para volver a verla y así escribir con más tranquilidad de espíritu.

Podéis acceder a la reseña de esta película a través del enlace anterior, o directamente en el enlace a su página dedicada. Espero nadie dude sobre la inclusión en esta categoría de cine y ferrocarril,… para los despistados, trata sobre la construcción en Tailandia durante la Segunda Guerra Mundial de un puente ferroviario por unos prisioneros ingleses en manos de los japoneses. Y es entretenida. Típica y tópica, sus principales méritos son algunas de sus interpretaciones y la espectacularidad de la producción.

El puente sobre... bueno, del Ferrocarril de Arganda,... que también es muy mono - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM

Un tren moderno; una gestión antigua, absurda, surrealista,… la de Renfe

Política y sociedad

Me ha llamado la atención un incidente que ha sucedido este fin de semana en la estación de ferrocarril de Zaragoza-Delicias, en el AVE que por la tarde viene de Madrid con destino Huesca. Al parecer, al llegar a la moderna y fría estación de Zaragoza, en dos de los coches las puertas no se abrieron. Y el tren, pasado el tiempo determinado, arrancó llevandose a unos cuantos viajeros que querían y debían haberse apeado en Zaragoza. Que suceda esto, de por sí, ya es un despropósito.

No entraré en las discusiones que parece que tuvieron los viajeros con algún empleado de Renfe en el tren; hay elementos subjetivos difíciles de valorar en una noticia de presa. Pero lo sorprendente es cómo les arreglaron el desaguisado. Parece que les hicieron bajar en Tardienta, y allí esperar a que viniese un autobús desde Huesca, y llevarlos a Zaragoza de nuevo. Cualquiera que conozca la situación de estas poblaciones sabe que es una solución más rápida y mucho más eficiente que los viajeros se bajaran en Huesca, donde podría estar esperándoles en la estación intermodal ese autobús que se desplazó a Tardienta, y haber salido directamente a Zaragoza. Con toda seguridad, hubieran llegado antes a su destino original. Parece incluso que los viajeros, que se conocían la situación, así lo sugirieron. Pero nadie les hizo caso; aumentando el despropósito.

En la actualidad, Renfe, que pese a las directivas europeas de liberalización del transporte ferroviario sigue siendo un monopolio del estado, basa su propaganda de prestigio en lo modernos que son los trenes. Los más modernos de Europa. Pero no son conscientes de que su gestión es antigua. Porque sigue sin estar basada en las necesidades de los viajeros; está más basada en la esclavitud de las nuevas tecnologías que en dar un servicio humano y flexible a las eventualidades. No tienen capacidad de respuesta ante contingencias. Montar en tren ya tiene elementos surrealistas. Cuando uno está en Alemania, o en Bélgica, o en Francia, y va a coger un tren de alta velocidad, saca su billete, va al andén, se despide de sus familiares y monta. Como se ha hecho siempre. Y todos tan contentos. Aquí, hay que llegar con no sé cuanto tiempo, para pasar sucesivos controles de seguridad y billetes, impidiendo el acceso de los acompañantes, lo cual genera intranquilidad cuando los viajeros son personas mayores. Ha sucedido en más de una ocasión que un viajero discapacitado, no ha recibido ayuda adecuada porque no se había avisado con antelación. Claro… ¿tiene el viajero discapacitado obligación de saber que tiene que avisar con antelación? ¿No puede esperar que en una estación moderna y en un tren moderno la supresión de barreras va a estar constantemente prevista?

Y luego, cuando entras en el tren, estás preso. Cualquier contingencia obliga a permanecer horas sin salir, sin explicaciones, sin derechos…

No. Renfe no es una empresa moderna. Lo son sus trenes, pero no su gestión ni su filosofía. No se orientan al cliente. Tampoco se pueden considerar ya servicio público. Cada vez funcionan más mirando su cuenta de resultados y no la necesidad de vertebración del territorio y apoyo a la sociedad. Y cada vez circulan más autobuses por las carreteras. Por que son más baratos, por que son más flexibles… pero también son incómodos, y contaminan más…

Este país ha estado reñido de siempre con sus ferrocarriles. Y eso forma parte de nuestras desventajas competitivas. Alguien debería promover algún tipo de cambio.

Pasado Pamplona

Dos trenes Alvia se cruzan en algún lugar de Navarra entre Pamplona y San Sebastian; trenes modernos para un servicio anticuado - Panasonic Lumix LX3

CineTren: Esta tierra es mía

Cine, Trenes

Ayer, mientras realizaba unas compras en la FNAC con unas amistades, nos pusimos a hablar de cine. En concreto, comenzamos a hablar de Charles Laughton, un actor muy especial tanto por su físico como por su carácter y al que además debemos también una película muy particular e inquietante. Pero yo no pude más que hacer una especial referencia a dos de sus películas. Una es Testigo de cargo, donde hace ese magnífico abogado de débiles coronarias y fuerte personalidad, un papel antológico. La otra es Esta tierra es mía, en la que siempre me ha emocionado la clase final a los alumnos del maestro de escuela condenado por los nazis recitándoles la declaración de los derechos del hombre.

Y hoy, recordando la conversación, he recordado asimismo que esta última película tiene algunas escenas y motivos ferroviarios. Así que he decidido incluirla en mi lista dedicada al ferrocarril en el séptimo arte. Si os interesa el tema, no dejéis de leer mi breve reseña.

Y os dejo con una fotografía ferroviaria, claro.

La flecha roja

Una de "las Flechas Rojas", automotores para el servicio de ferrocarril regional que en su momento alcanzaron la escalofriante velocidad de 125 km/h, en la Verkehrshaus de Lucerna - Panasonic Lumix LX3

Viajando en tren por Suiza

Trenes, Viajes

En mis vacaciones por Suiza, hemos utilizado fundamentalmente el ferrocarril para movernos por el país. Esta opción depende mucho del tipo de viaje que quieras hacer. Introducirte en zonas rurales, detenerte más en el conjunto del paisaje del país quizá lleve a considerar el coche como una mejor opción. Pero dada la rapidez, eficacia y abundancia de los trenes suizos, utilizando el transporte público te puede llevar a conocer muchas partes del país.

Zürich Hauptbahnhof

Dos trenes Intercity estacionados en Zürich Hauptbahanhof - Panasonic Lumix LX3

En Suiza hay una compañía grande de ferrocarril, los Ferrocarriles Federales Suizos (SBB). Pero también hay un sinnúmero de compañías que realizan servicios locales o regionales, o bien, con anchos de vía métrica en los paisajes más accidentados.

Estación

Interregio con destino Berna y Ginebra aeropuerto dispuesto para salir de la estación de Lucerna - Panasonic Lumix LX3

Hacia Zermatt en el Matterhorn Gotthard Bahn

Ferrocarril de vía métrica, con tramos de tracción a cremallera, del Matterhorn Gotthard Bahn que une Visp con Zermatt - Panasonic Lumix LX3

También hay que considerar los ferrocarriles locales de cremallera para ascender por los terrenos más escarpados para ascender los terrenos más elevados como puede ser al Gornegrat o al Jungfraujoch.

Gornergrat Bahn

Unidad eléctrica con motores trifásicos y tracción de cremallera del Gornergrat Bahn en la estación de Gornegrat a 3.089 metros de altitud - Pentax K10D, SMC-DA 21/3,2 Limited

Berner Oberland Bahn en Lauterbrunnen

Trenes del Bern Oberland Bahn en la estación de Lauterbrunnen con el Breithorn al fondo - Panasonic Lumix LX3

Jungfraubahn

Unidad eléctrica con motores trifásicos y tracción de cremallera del Jungfraubahn en la estación de Kleine Scheidegg - Panasonic Lumix LX3

Todos estos ferrocarriles comparten esas características de eficacia, puntualidad y frecuencia. Y todas están integradas en un sistema tarifario común, que en algunas ocasiones incluyen otro tipo de transportes como los barcos que recorren los principales lagos del país comunicando las localidades ribereñas. Uno puede consultar cómodamente los horarios y las relaciones en la página en internet de la SBB. También, todas las estaciones tienen en sus servicios de información pequeños folletos con las tablas horarias que unen esa estación con casi todo el resto del páis.

Zürichsee

Pequeño vapor de línea regular en el Zürichsee - Pentax K10D, SMC-M 200/4

Pero, ¡ay!, también comparten todos estos idílicos ferrocarriles otra característica común. Y es que son caros. Muy caros incluso cuando nos metemos en los ferrocarriles de montaña. Por poner un ejemplo, el trayecto ida y vuelta entre Berna y el Jungfraujoch a 3.471 metros de altitud, vía Interlaken Ost – Lauterbrunnen/Grindelwald – Kleine Scheidegg, cuyo billete podemos comprar tranquilamente en cualquier dispensador automático de Berna, y que implica coger un mínimo de cuatro trenes distintos, cuesta la friolera de 233,80 CHF. En euros, nada más y nada menos que 153,86 EUR. Más de 25.000 de las antiguas pesetas. Por ello, conviene prever la adquisición con antelación del Swiss Pass, con distintos períodos de validez, que permite viajar por la mayor parte de las líneas normales sin más costes que el de compra de la tarjeta, 376 CHF para la de ocho días (247,45 EUR). También suele proporcionar descuentos del 50% en muchas de las líneas más turísticas, así como en teleféricos y telecabinas de destintos lugares. Así, en el ejemplo puesto, no habríamos de pagar nada más por el trayecto Berna – Lauterbrunnen/Grindelwald, y la mitad entre Lauterbrunnen/Grindelwald y el Jungfraujoch.

También es válida para los transportes urbanos de las principales ciudades, o permite el uso de los mismos con sustanciososo descuentos.

General Guisan Quai

Tranvía urbano a orillas del Zürichsee en la ciudad de Zürich - Panasonic Lumix LX3

Drahtseilbahn Marzili

Funicular de Marzili en el centro de Berna - Panasonic Lumix LX3

Zaragoza – Barcelona – Berna – Zermatt y al cielo, todo en tren

Trenes, Viajes

Dos días llevo danzando por el mundo. Ayer, de viaje. Primera a Barcelona, dónde cogí el Tren Hotel que me llevaría hasta Berna. Están bien estos trenes, pero tuve un percance con el aire acondicionado, aunque se resolvió, creo que con ventaja para mí. En cualquier caso, creo que es un viaje más largo de lo que debería. Es un tren al que paran mucho, de forma un tanto incomprensible.

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El Tren Hotel con destino Zurich, Suiza, situándose en la estación de Barcelona-França.

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Con un calor horrible, por el mal funcionamiento del aire acondicionado en el coche 32, abandonamos Barcelona.

Esta mañana, una vez en Berna, sin perder mucho tiempo había que hacerse con francos suizos y con el billete de tren a Zermatt. Primer un tren a Visp y luego un cremallera a la turística ciudad alpina. Todo ha ido muy bien.

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El tren que une Visp con Zermatt, a ratos de cremallera, se cruza con otra composición que hace el recorrido inverso.

Un paseo por la ciudad después de una ducha, y a comer con vistas al Cervino o Matterhorn, como prefiráis, que ha eso hemos venido.

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Vista del Cervino o Matterhorn desde Zermatt a la hora de comer.

Por la tarde, tren de cremallera a Gornegratt. Llega hasta más de 3000 metros de altura. Desde allí una vista magnífica del Monte Rosa y los glaciares que de él bajan. También se ve el Cervino muy bien, pero hoy estaba con bastante bruma atmosférica. A alguno hasta le da la vena poética musical, se saca un cuerno alpino plegable de la mochila…. y a soplar.

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Ferrocarril de cremallera de Gornegrat; sube a más de 3000 metros de altitud.

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Picos de más de 4000 metros y glaciares en torno al Monte Rosa, cubierto a medias por las nubes.

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Entre el contraluz y la bruma, el Cervino no se ve con gran nitidez.

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Un entusiasta despliega su cuerno telescópico, extasiado por la belleza de los montes.

De bajada, nada de hacerlo de tirón en tren. Bajándose en Riffelberg, uno se puede dar un paseo de una hora de lo más bucólico, con ovejitas, florecita azules diminutas, alguna cabra que no se estaba quieta, y un poco de bosque. En Riffelalp, uno puede ver el tranvía más alto de Europa y uno de los más pijos. Está allí para los clientes de un hotel de las cercanías con muchas estrellas

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Cordericos pastando y, al fondo, Zermatt.

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Diminutas y bonitas flores azules en los alrededores de Riffelberg.

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Los bosques se van haciendo más densos cuando llegamos a Riffelalp.

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A la izquierda, una moderna composición del Gornegrat Bahn; a la derecha, el tranvía privado de los pijos de un hotel de cinco estrellas.

Bueno, y por ahora ya vale, a cenar, un pis y a la cama.

Sin noticias del sábado; excursión a Lérida

Fotografía, Trenes

Hace unos días leía que Renfe iba a sacar unas nuevas tarifas para sus trenes AVE. El tema está en que algunos convoyes viajan con plazas. Para estimular una alta ocupación, va a ser posible encontrar ofertas ULTIMA HORA a precios notablemente más baratos en las 24 horas anteriores a la salida del tren… Con unos amigos de Barcelona decidimos comprobarlo, ayer viernes vimos que sí, así que sacamos billetes para encontrarnos por la mañana a mitad de camino, en Lérida, y así vernos, dar un paseo y charrar un rato. Yo vivo en Zaragoza, por si alguien no se ha enterado.

Ave en Lleida-Pirineus

El Ave que me ha llevado de Zaragoza a Lérida segundos antes de partir hacia Barcelona - Panasonic Lumix LX3

Yo había estado en Lérida en dos ocasiones. En una me limité a visitar a una gente, y en otra asistí a la salida de un tren histórico con locomotora de vapor, y en la práctica no pase de la estación. Así que hemos aprovechado para conocer algo la ciudad. Poco, un paseo por algunas calles comerciales, muy animadas a partir de cierta hora, no cuando hemos llegado a las 10, y la visita a la Seu Vella. Muy interesante esta última. Me ha gustado.

Seu Vella

Vista de la Seu Vella desde el ascensor que sube al cerro donde se encuentra esta antigua catedral - Panasonic Lumix LX3

Claustro de la Seu Vella

Claustro de la Seu Vella - Panasonic Lumix LX3

Antes de volver cada uno a su garito, al mediodía en trenes que salían a partir de las 13 horas, que por la tarde había gente atareada en su ciudad, nos hemos pasado por el Caixaforum donde se celebra una exposición de fotografías de Cartier-Bresson. A mí no me importa nunca volver a ver estas fotografías, pero esencialmente me ha parecido la misma exposición que la que vi hace cuatro o cinco años en el Caixaforum de Barcelona. Pero bien.

Caixaforum - Cartier-Bresson

Exposición de fotografías de Henri Cartier-Bresson en el Caixaforum de Lérida - Panasonic Lumix LX3

La verdad es que ha estado bien. Creo que repetiremos. Y así, nos veremos con más frecuencia. Lo que está muy bien. ¿O no? Verse con los amigos, digo.

Guerras galácticas, vacas y Caixaforum

Arte, Viajes

En primer lugar, hoy hace un año que empecé a utilizar WordPress para realizar este Cuaderno de ruta, aunque durante unos días en paralelo con la versión 1 del mismo. Asi que hoy es el primer cumpleaños oficioso de este sitio.

Como anunciaba en mi última entrada, ayer pasé el día en Madrid. Y también como decía, podía haber problemas por el viento y los hubo. Los trenes de alta velocidad tuvieron limitada por la mañana su velocidad a 160 km/h lo que provocó que cogiera el tren con una hora de retraso, y que llegase a Madrid con dos.

Una hora de demora

Una hora de demora en la estación de Zaragoza-Delicias - Panasonic Lumix LX3

Como consecuencia, tuvimos que modificar ligeramente el «plan de festejos». Lo primero que teníamos pensado era una actividad «friqui». Visitar la exposición sobre Star Wars que desde noviembre y hasta marzo se encuentra en el Centro de Exposiciones Arte Canal, en el Paseo de la Castellana junto a Plaza de Castilla. Ya puedo adelantar, que si pasas por Madrid, tienes un rato y te gusta el tema, pues pase… pero que si no, tienes que ser muy, muy, muy «friqui» para que merezca la pena ir ex profeso. Está bien montada y esas cosas, pero tampoco aporta nada. Incluso tiene algún detalle cutre como lo impersonales que son los maniquíes que representan a los personajes principales humanos. Los muñecos están todos muy bien.

"Vainas"

"Vainas" de carrera en la exposición de Star Wars - Panasonic Lumix LX3

Saber quisiera que aqui hago yo

Detallada reproducción del maestro Yoda - Canon EOS 40D; EF 50/1,8

Después estaba previsto ir a comer a un determinado restaurante, de cierto postín, pero en el que hubo que anular la reserva por el retraso y acabamos comiendo unas sartenes de jamón ibérico… aquí en Zaragoza les llamaríamos unos huevos rotos con jamón. La verdad es que estuvo también muy bien.

A modo de sobremesa, y para bajar un poco la opípara e improvisada comida, fuimos caminando desde Plaza de España hasta el Paseo del Prado, por el siempre animado centro de la capital. El día estaba soleado aunque corría una fracción del viento que azotaba otras partes del norte de la península con mucho más rigor.

Callao

Emblemático y cinematográfico edifició en la Plaza de Callao - Panasonic Lumix LX3

Puerta del Sol

¿La Presidencia de la Comunidad de Madrid o la centra de la T.I.A.? - Panasonic Lumix LX3

En Madrid, están de moda las vaquitas pintadas, patrocinadas por cierto centro comercial. Poco originales. Estas vacas han pululado por media Europa. Y en algunas ciudades, la idea se ha personalizado. Así, en Berlín se pusieron osos, animal que representa la capital alemana. O aquí mismo, en Zaragoza, en el aniversario de ese mismo centro comercial, fue el león que representa a la ciudad en su escudo el que apareció expuesto en múltiple formas de decoración en el Paseo de la Independencia. Así que eso. Poco originales los madrileños.

Vaca

Están de moda las vacas pintadas en Madrid - Panasonic Lumix LX3

Finalmente antes de coger el tren, pasamos un rato en el Caixaforum, situado en el Paseo del Prado. Estaba muy animado, visitamos una exposición de arte abstracto chino, y compramos algún libro en la tienda. Nos anuncian que en Zaragoza vamos a tener uno de estos centro culturales, patrocinados por La Caixa, y que tanto me gustan. Qué bien.

Arte abstracto chino

Arte conceptual chino en Caixaforum de Madrid - Panasonic Lumix LX3

Tras esta visita, despedidas y votos de pronto reencuentro, y un pequeño paseo hasta Puerta de Atocha a coger el tren de vuelta. Nadie aclara cómo van los trenes hasta Zaragoza, pero sí que anuncian que los trenes directos a Barcelona están cancelados… pintan bastos. Luego resulta que el tren con destino Huesca que cojo yo hasta la capital aragonesa va sin ningún problema, llegando puntual a su destino.

AVE "modelo sevillano"

Ave procedente de Sevilla en Madrid-Puerta de Atocha - Panasonic Lumix LX3

Nevada sobre Villarreal de Huerva

Fotografía, Trenes

Estos días ha sido noticia la tempestad de nieve que tantos problemas ha causado en el centro del país. Pero lo que es un problema para unos, crea oportunidades para otros. Y para quienes tenemos la fotografía como afición, puede ser un motivo para romper la monotonía, sacando la cámara y otros bártulos a pasear.

Puesto que en Aragón, las nevadas más notables se han producido en el sur de la Comunidad Autónoma, cojo el cocho ayer sábado por la tarde y viajo hasta Villarreal de Huerva, todavía en la provincia de Zaragoza a unos 70 km de la capital, para ver que se puede hacer. Me encuentro con que todavía hay mucha niebla y que la luz es muy mala. No resulta fácil fotografíar el paisaje.

Árbol semiabatido

Un árbol azotado por las inclemencias - Canon EOS 40D; EF 200/2,8L USM

Visto lo cual, me decido acercarme a la estacion de Villarreal de Huerva, lugar que hace unos años tenia un estupendo sabor ferroviario. Aunque ahora desconocia su aspecto, ya que la linea Zaragoza-Teruel se ha remozado para mejorar la marcha de los trenes. Veamos un poco las diferencias. En imagenes. Con la diferencia de que en el año 2006, cuando hice las imagenes previas, era primavera, mientras que ahora… hay nieve.

Andén principal

Andén principal en 2006 - Canon EOS D60; EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Estación - Andén principal

Andén principal en 2009 - Canon EOS 40D; Tokina AT-X Pro 12-24/4

Dirección Teruel

Salida dirección Teruel en 2006 - Canon EOS D60; EF 28-135 IS USM

Estación - Dirección Teruel

Salida dirección Teruel en 2009 - Canon EOS 40D; EF 200/2,8L USM

Depósito de mercancias

Depósito de mercancías en 2006 - Canon EOS D60; EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Estación - Antiguo depósito de mercancias

Depósito de mercancías en 2009 - Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM

Señalización agujas

Señalización de los desvíos en 2006 - Canon EOS D60; EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Maquinaria y semáforo

Señalización de los desvíos en 2006 - Canon EOS 40D; EF 200/2,8L USM

Como podéis ver, algunas cosas han cambiado. Incluido el fotógrafo, que hace 3 años fotografiaba a mano, y hoy tiene un trípode que de vez en cuando le permite salir en la foto. Y despedirse así con estas imágenes de nieve.

Estación - el fotógrafo

Estación de Villarreal de Huerva - Canon EOS 40D; Tokina AT-X Pro 12-24/4

Sol, nubes y chubascos a la vera del Vesubio

Viajes

Pues he aquí que ya estoy en Nápoles.

El viaje ha sido bueno. Muy puntualmente, he salido del infrautilizado aeropuerto de Zaragoza, en una de estas líneas de (no tan) bajo coste que se han puesto de moda últimamente. En este caso muy conveniente. Porque en menos de las dos horas previstas, parece que llevábamos un considerable viento de cola, nos hemos plantado en Roma Ciampino.

Avión de Ryanair en el aeropuerto de Zaragoza

Avión de Ryanair en el aeropuerto de Zaragoza

Con dos mozos que volaban en el mismo avión y que también se dirigían a continuación a la Estación Termini, hemos acordado compartir un taxi. Tarifa fija de 30 euros. El autobús directo desde el aeropuerto, 8 euros. Por dos euros más por persona, hemos podido acortar el viaje en prácticamente media hora. Además, el recorrido atraviesa un montón de monumentos. Es como en las películas que cuando el protagonista llega a una ciudad extranjera de repente pasa por todos los monumentos toque o no toque, pero en este caso tocaba.

El Coliseo de Roma desde la ventanilla del taxi

El Coliseo de Roma desde la ventanilla del taxi

La Estación Termini de Roma es el paradigma supremo del caos que reina en todas las estaciones ferroviarias italianas. Un follón de mil demonios. Pero enseguida en conseguido billete para un EuroStar que me ha dejado en Nápoles poco antes de las cuatro y media de la tarde. Y yo que pensaba que no llegaría antes de las seis. La verdad es que el viaje ha salido redondo.

EuroStar con destino Nápoles en Estación Termini

EuroStar con destino Nápoles en Estación Termini

Todo el camino desde Roma a Nápoles hemos alternado nublados, lluvia y sol. Al llegar parecía que tocaba sol, y tras pasar por el típico vecindario con la ropa secándose cara a la calle, he podido echar un primer vistazo a un soleado Vesubio.

Ropa tendida en las calles de Nápoles

Ropa tendida en las calles de Nápoles

Al fondo, el Vesubio, soleado

Al fondo, el Vesubio, soleado

Ha sido un espejismo, ya que poco después se ha cubierto, y han caído chaparrones esporádicos que me han pillado en el Borgo Marinari de Santa Lucia y en la Piazza del Plebiscito.

Al fondo, el Vesubio, nublado

Al fondo, el Vesubio, nublado

Borgo Maritimo en Santa Lucia

Piazza del Plebiscito con iluminación nocturna

Piazza del Plebiscito con iluminación nocturna

En esta última, una estatua del Rey Nuestro Señor Don Alfonso V me ha mostrado que todavía se acuerda por aquí de los reyes aragoneses. En cualquier caso, mucho más interesante me han parecido los spaghetti alle vongole (almejas) que me cenado en un trattoría junto a los coquetos cafés literarios de la Piazza Bellini.

Estatua de Alfonso V en la Piazza del Plebiscito

Estatua de Alfonso V en la Piazza del Plebiscito

Terrazas de los cafés literarios de Piazza Bellini

Terrazas de los cafés literarios de Piazza Bellini

Mañana, más.

El tren de las 3:10 (2007)

Cine

El tren de las 3:10 (3:10 to Yuma, 2007), 16 de septiembre de 2008.

Una cuestión que debe quedar clara desde el principio. No soy aficionado al western. Son muy pocas las películas del Oeste que me gustan realmente. Algún clásico como The Searchers (Centauros del desierto), o Sergeant Rutledge (El sargento negro), casualmente ambas de John Ford, High Noon (Sólo ante el peligro) y alguno otra cosica. Pero hay muchas del Oeste que me aburren un poquito. O mucho. Además esta película que hemos visto ayer, es una nueva versión de otro clásico del género. Un remake que dicen. 50 años las separan. Sé que he visto la primera versión, pero no me acuerdo de ella. Lo siento.

El caso es que este western me ha encantado. Vaya por delante que al personaje que protagoniza Russell Crowe no me lo creo. No me creo el final. Durante toda la película nos lo presentan como un malo, y al final queda como un pícaro. Y no es del todo coherente. Pero me parece que lo hace estupendamente. El mejor Crowe en la línea de ciertos capitanes marineros y demás. Pero es que además tenemos a un excelente Christian Bale en un papel que nos lo creemos más. Un padre y esposo desesperado que se lanza a una aventura con pocas esperanzas por sacar adelante a su familia contra todo pronóstico…

Y luego, las aventuras. Porque es una película de aventuras con personajes interesantes. Y con guion impecable, en su ritmo y en sus pausas. En su diálogos y en su acción. Nada cansa.

Y finalmente, porque el final es un tren. Por el detonante, es el ferrocarril. Porque estamos ante un pedacito de una historia impresionante, la de la colonización del lejano oeste norteamericano. Y al final, se va el viejo tren, lleno de color, con su 220 de gran chimenea y puntiagudo apartavacas.

Y todo ello muy bien dirigida por James Mangold, un director que hasta ahora no me había interesado en absoluto. Qué cosas.

Esta es una película para recomendar a todo el mundo. Porque es divertida. Porque está muy bien hecha. Porque te gustan los personajes. Un ocho, con la misma nota a la interpretación y a la dirección. Por cierto, la película ha tardado muchísimo en llegar a España. Vaya usted a saber por qué.

En la imagen de hoy… bueno, pues el Far West americano no estaba representado en la Expo 2008. Así que las siluetas de danzantes del oeste africano.

Siluetas

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)