[Recomendaciones fotográficas] Entre clásicos y contemporáneos

Fotografía

No sé si el título de la entrada es correcto, porque hay fotógrafos contemporáneos que son clásicos en activo. Pero es para dar una idea de que hoy traigo auténticos clásicos de la historia de la fotografía, al mismo tiempo que interesantes fotógrafos contemporáneos a los que les queda todavía mucho que decir.

Stephen Shore es sin duda un clásico. Pero todavía en activo. Uno de los fotógrafos norteamericanos que han explorado el concepto de paisaje alterado por el ser humano, que tanto me atrae. Y además un estudioso y un pedagogo de la fotografía. Qué más podemos querer. En Aesthetica Magazine nos traen una serie de Shore que no conocía y que me ha parecido interesante, cuando decidió montarse en avioneta y fotografiar el paisaje de su país desde el aire. Siempre interesante.

Clásica entre los fotógrafos clásicos del siglo XX es Diane Arbus. Mujer de vida compleja que tuvo una forma peculiar de mirar a los seres humanos. Especialmente a aquellos menos convencionales. Con sus fotografías en formato cuadrado, sencillas de composición, pero tremendamente expresivas. Muy capaz de mirar al fondo del alma humana. En estas fechas hubiera cumplido 100 años (nació el 14 de marzo de 1923), aunque se suicidó cuando sólo tenía 48 años (el 26 de julio de 1971). En The Online Photographer nos han recordado el aniversario. En el mismo lugar realizaron un repaso a algunas de sus características, que la hicieron peculiar. Que nació rica, pero se preocupó por los pobres. Que fue amante de su hermano mayor, el poeta Howard Nemerov (esto fue revelado por el periodista Arthur Lubow en la biografía de la fotógrafa publicada en 2016, pero fuera de esta referencia… ). Que recibió las influencias de Berenice Abbott y Lisette Model, otras dos clásicas entre los clásicos. Que buscó la fama y el reconocimiento, pero que sólo los consiguió tras su muerte. Que fue una pintora de talento, pero no se conservan sus obras. Que planeo cuidadosamente su suicidio…

River of no return es una película protagonizada, un western, por Marylin Monroe y Robert Mitchum, más famosa por lo guapa que estaba la actriz y por la belleza de los paisajes, que por otras virtudes, en la que la actriz cantaba una bella canción con el mismo título, en una escena infame por la mala sincronización entre la boca de Marylin y la canción grabada en estudio y colocada encima de la filmación. Pero también es el nombre de una serie de la fotógrafa Laura McPhee (instagram), que ha aparecido en las páginas de Booooooom, en la que se analiza la interacción de una pequeña comunidad con su medio natural, un valle fluvial en algún lugar de Idaho. Y a mí me ha gustado un montón.

El autorretrato es una disciplina muy interesante, aunque en los últimos años banalidad por los selfis que la gente popularmente se hace con los teléfonos móviles. En Feature Shoot nos ofrecen un artículo en el que nos invitan a explorar el trabajo de seis fotógrafos que basan o basaron su actividad artística en el autorretrato. Así, nos invitan a conocer la obra de Victória Kollerová, Matthew Morrocco, Polly Penrose, Francesca Woodman (cómo no), Artem Humilevskyi y Noriko Yabu. Merece la pena dedicarles un rato.

Finalmente, una de las recomendaciones de Leire Etxazarra en su cuenta de Instagram. Se trata del trabajo de la israelí Michal Chelbin, que explora las cuestiones relacionadas con la pubertad y adolescencia, con todas las dudas y vacilaciones propias de la edad, sobre nuestra identidad y sobre nuestra relación con el entorno. Básicamente retratos, muy directos de los jóvenes retratos, pero no despojados de su entorno, recogidos en distintos países y sociedades del mundo. Sigo a esta fotógrafa en Instagram desde hace ya un tiempo. Me gusta mucho.

[Fotocomentario] La personalidad de las ciudades antiguas

Fotografía, Política y sociedad

Vivo en una ciudad con más de dos milenios de historia. Con una continuidad de gobierno municipal de más desde el 740 ab urbe condita, también conocido como 14 AEC, en la que fue fundada Colonia Caesaraugusta como colonia inmune, es decir, ciudad de ciudadanos romanos libres de pagar impuestos a Roma y con capacidad para acuñar moneda, si no he entendido mal el concepto. Es decir, aunque luego cambiasen los poderes que gobernaban el territorio, Roma (Colonia Caesaraugusta), reino visigodo (Cesaracosta), emirato/califato de Córdoba (Saraqusta), taifa de Saraqusta, reino de Aragón (Çaragoça), reino/repúblicas de España (Zaragoza)… la ciudad mantuvo una continuidad en su gobierno y en su organización, con las modificaciones progresivas fruto del avance de los tiempos. Y podríamos considerar que previamente a la fundación de Caesaraugusta, existió ahí la ciudad íbera de Salduie o Salluie, documentada desde el siglo III AEC, pero probablemente existente desde antes.

Dicho lo cual, Zaragoza, como ciudad antigua que es… ¿tiene rasgos en su personalidad, en su estructura, en su estética, que manifiesten este hecho? Estaba estos días observando algunas fotos realizadas en los últimos tiempos. En los que he usado películas de alta sensibilidad, para poder fotografiar con comodidad en las más oscuras callejuelas del llamado Casco Histórico, como las del rollo que presento en Nuevamente sensibilidades altas para todo uso – Minox 35 GT-E con Lomography Color Negative 800. Fotografías del invierno, cuando el sol no se eleva en exceso sobre el horizonte, y en cuanto se hecha alguna nube, o las calles son estrechas… pues la luz no sobra. Y esto siempre me genera una esquizofrenia «ciudadana». Como muchas ciudades de los países mediterráneos, los cascos históricos, ciudades históricas, cascos viejos, ciudades viejas… como las queramos llamar en cada una, son similares en muchos aspectos. Lo que domina es la estructura subyacente de la ciudad medieval. Y en ciudades relativamente grandes, esto supone un porcentaje muy pequeño de la ciudad total. Y en estos países, con veranos cálidos y sol radiante, a veces inclemente, estamos hablando de dédalos de calles estrechas, umbrías. Estemos en Zaragoza, Barcelona, Génova, Nápoles, Roma, Valencia, y muchas otras… el concepto es parecido. Otra cuestión es el estado de conservación de sus elementos estéticos y artísticos, y en qué medida se ha conservado una personalidad propia, distintiva. En Zaragoza, desgraciadamente, la piqueta destructora ha hecho estragos. Y, no obstante, también percibimos la base del trazado urbano romano, el origen de nuestra civilización. Puesto que al fin y al cabo, los zaragozanos comenzamos nuestra trayectoria como romanos… que no vivían en Roma.

[Recomendaciones fotográficas] Poca cosa, pero históricamente relevante

Fotografía

Cuando me he acercado a mis marcadores para ver qué recomendaciones fotográficas tenía para vosotros este domingo, me he llevado una sorpresa al encontrar sólo tres. Sí… en la cuestión del «sólo» vs «solo»… soy tildista. Qué se le va a hacer. En fin,… La sorpresa no tenía que ver con mi posición ortográfica, sino con mi sensación de que esta semana había recogido como mínimo media docena de recomendaciones. No sé muy bien dónde tengo la cabeza últimamente. Pero bueno, os comento las tres y las ilustro con las floraciones que han empezado a anunciar la llegada de la primavera en la ciudad.

En su cuenta en Instagram, Lerie Etxazarra nos sugiere un repaso a la obra de Tina Modotti. Nacida italiana, emigró con su familia a Estados Unidos, estableciéndose en California, en San Francisco. Se inició en la fotografía cuando posaba como modelo para Edward Weston (del que fue amante). Y llegado el momento puso su visión fotográfica al servicio de su compromiso político y revolucionario, trasladándose a Méjico, donde se relacionó con la nutrida y creativa élite artística de aquel país en los años 20 y 30 del siglo XX. Estuvo en España durante la Guerra civil. Y murió relativamente joven, con 45 años, de un ataque al corazón que a muchos les pareció sospechoso. Su fotografía es, claro está, muy comprometida políticamente, con una estética muy cuidada y una técnica muy precisa, en la que lo propagandístico no desmerece lo artístico. Si algo puede asegurarse es que no se aburrió en su relativamente corta vida.

En AnOther Magazine nos hablan de otro histórico de la fotografía, en esta ocasión de la fotografía de moda. Nunca he sido muy aficionado a este género, pero la perfección de Richard Avedon, uno de los grandes maestros del género, hace que te sientas atraído por su estilo y calidad, por unas fotografías que trasciende el género para ir más allá, para convertir el arte del retrato fotográfico en un arte supremo. Encabeza la entrada la emblemática fotografía de Nastassja Kinski a sus 20 años, desnuda, recostada, con un enorme ofidio que muestra sus bífida lengua junto a su rostro sereno. Pero ni de lejos es su mejor fotografía, su mejor retrato. Pero es que hay tantos…

Cuando nos hablan de los paisajes de las tierras y los océanos más allá de los círculos polares, suelen venirnos a la mente imágenes de paisajes blancos y azules, de nieve, hielo, cielo y mar, diáfanos, límpidos. Incluso cuando sirven para denunciar los efectos de la crisis climática tienen tienen esta estética. Sin embargo, las que nos han mostrado en Booooooom, trabajo Mustafah Abdulaziz (Instagram) son muy distintas. Neoyorquino basado en Berlín, premiado varias veces, su trabajo ha sido publicado en prestigiosas publicaciones de todo el mundo, y se centra con frecuencia en temas ambientales y etnográficos. En su serie sobre el ártico, sus imágenes, impresiones sobre papel washi japonés, tienen un aspecto sucio, con poco contraste, con escasa definición. A veces oscuras. Todo ello para reflejar las constantes agresiones a su ecosistema y a su existencia, casi siempre motivadas por la codicia de países y empresas. Muy interesante.

[Fotocomentario] Los últimos días del año

Fotografía

Estamos ya cubriendo el primer tercio del mes de marzo, a doce días de la primavera, y todavía estoy revisando algunas fotografías de finales de diciembre de 2022. Mis últimas fotografías del año, de las que hablo en Nuevas presentaciones para películas blanco y negro (II) – Fujifilm GS645S Wide 60 con Kentmere 400 120. O casi… porque en realidad fueron unas Instax Square las últimas,… de las que ya hablé. En cualquier caso, mientras las revisaba… qué lejos me quedaban aquellos días.

Hace un tiempo, solía coger mi semana de fiesta para esas fechas en los primeros días de enero. Y solía planificar muchas y variadas actividades. Cuando el traumatólogo me dejaba esquiar, es decir, antes de mi fisura en un menisco de la rodilla derecha, ansiaba que hubiese nieve en pistas para aprovechar. Pero hoy en día lo vivo de otra forma. Prefiero la tranquilidad en casa o paseando por la ciudad. Y prefiero la tranquilidad en el lugar de trabajo en los primeros días de enero, cuando la mayor parte de mis compañeras se cogen fiesta.

Dicho lo cual, este año en particular, en esos días de fiesta en la última semana de diciembre, disfrutamos de una meteorología notablemente benigna para la época del año. Salvo alguna niebla en las primeras horas del día, sol y temperaturas templadas. ¿Qué más se puede pedir para unos días de fiesta? ¿Salvo que estas alteraciones en el clima no les sienten nada bien a los ecosistemas actuales…? En fin. Mientras, los políticos, cuando cada vez hay menos nieve, se plantean destrozar un bello valle y paisaje pirenaico pensando en un turismo de esquí cada vez más improbable, para disfrute de sus siempre «amigos» los empresarios de la construcción. España (Aragón) es así.

[Recomendaciones fotográficas] Fotografía contemporánea (y no tanto) y temas de siempre

Fotografía

No he recogido muchas recomendaciones esta última semana. Esto es algo que cada vez repito más. Estoy muy ocupado con cosas diversas, y no tengo tanto tiempo para revisar con detalle mis fuentes de información sobre novedades en el mundo de la fotografía. Pero algunas cosas ha habido y os las traigo.

En Wanderer, una revista digital para viajeros, pero que tiene valores añadidos sobre las páginas que se dedican a los viajes habitualmente, nos hablan de los problemas de las mujeres afganas, vistas por los fotógrafos viajeros. O fotógrafos documentales. O simplemente, los fotógrafos. Hablamos de un trabajo colectivo, 29 miradas, realizado por fotógrafos, escritores y cineastas, que recrean, escenifican, situaciones típicas para las mujeres de aquel complejo país, y los riesgos que afrontan desde el día en que nacen, por el mero hecho de haber nacido mujeres. Bonita, estremecedora, casi podría decir imprescindible.

Narcisos y crocus florecen ya en el Parque Grande anunciando la primavera que ya se adivina en el horizonte temporal del futuro.

… …

Hace unos días tuve una día tonto. Uno de esos días en los que simplemente no me apetece relacionarme con el mundo ni hacer las cosas que se supone que tengo que hay que hacer o hay que hacer. Son días que me pasan esporádicamente, una vez cada dos meses o menos, sin una frecuencia definida. Los afronto de diversa forma. En esta ocasión me puse una película, no muy buena, y sin embargo interesante, aun con sus numerosos defectos, sobre la guerra civil en Estados Unidos por la secesión del sur esclavista. Dura más de cuatro horas… lo que garantiza el no hacer nada en toda la tarde. Muy pocos días después, en Lenscratch, leí sobre el trabajo de William Betcher basado en fotografías, ambrotipos y daguerrotipos de los tiempos de aquella guerra, retratos de soldados caídos, poniéndolos en contraste con los de los caídos de las guerras actuales. Cambian las tecnologías, pero no la esencia de la barbarie. Por cierto, siempre es interesante buscar fotografías de aquel conflicto, uno de los primeros en los que los fotógrafos acompañaron a los ejércitos para documentar los hechos.

Creo que ya había traído a estas páginas alguna vez al taiwanés Lin Yung Cheng, también conocido como 3cm. Con sus imágenes de cuerpos humanos deconstruidos, alterados, incompletos… entrando en ocasiones en el surrealismo. Fotografías que me extrañan y me fascina. Me lo recordaron en la cuenta de Instagram de Nowness Asia.

Y también en otra cuenta de Instagram, la de If you leave, me llama la exploración del paisaje urbano que realiza la fotógrafa Lynn Saville (Instagram). Paisajes urbanos al anochecer, frecuentemente carentes de la figura humana, aunque la presencia del ser humano se intuye constantemente, sabemos que hay personas ahí, en algún lugar.

Por último, en Aesthetica Magazine hacen un repaso a fotógrafos contemporáneos emergentes. Fotógrafos que me hubiera gustado explorar un poco antes de escribir esta entrada, pero no he tenido ocasión, en cualquier caso, os he dejado el enlace por si queréis explorar vosotros. Yo, si puedo y me acuerdo, intentaré hacerlo en un futuro, y hablar de alguno de ellos en concreto.

[Viajes] En Madrid con película fotográfica, enero 2023 (II)

Viajes

Primera de las entradas dedicadas a mis fotografías realizadas con película tradicional en Madrid en mi escapada a la capital del reino el 31 de enero pasado. Los detalles técnicos de las fotografías los encontraréis en Viaje en el día a Madrid (II) – Minox 35 GT-E con Kodak Tri-X 400. Aquí os dejo unas cuantas fotos, de las que hice con película para negativos en blanco y negro. Hace unos días, os mostré las que hice con película para negativos en color.

[Fotocomentario] Polvo, niebla, viento y sol…

Fotografía

… y donde hay agua un huerta. Al norte los Pirineos, esta tierra es Aragón.

José Antonio Labordeta.

Sip. Así cantaba Labordeta varias décadas atrás a la tierra que le vio nacer y de la que tanto se preocupó. Aunque también es cierto que las nieblas nos están abandonando. Leía ayer en el artículo de la Wikipedia en inglés dedicada a Zaragoza que entre noviembre y enero, históricamente hemos sufrido unos 20 días de niebla. Casi un 25 % de los días. Aunque siendo raras después de la fiestas de Navidad y Año nuevo, aún se concentran más. Pero ya hay mucha gente que comenta que en los últimos años hay muchos menos días de niebla. Este invierno, unos pocos días después del día de Navidad, y la mayor parte de los días no ha sido persistente.

Pero sí que se presenta con cierta frecuencia el cierzo, el viento seco y frío del noroeste, que deja una sensación gélida en el valle del Ebro. Ayer hicimos un paseo fotográfico algunas de las gentes de AFZ Asociación de Fotógrafos de Zaragoza, y sufrimos durante casi tres horas el azote de un cierzo que fue en aumento conforme avanzaba el día. Tal fue así, que esperaba tener hoy para revelar dos o tres rollos de película en blanco y negro para revelar… y solo tengo uno, de días anteriores. Ayer, apenas hice un puñado de fotos en blanco y negro con una cámara compacta, y unas cuantas fotografías en color, de un rollo que tampoco terminé, pero hechas antes de quedar con los compañeros de AFZ. En las plantaciones de bulbosas del Parque Grande de Zaragoza ya han florecido algunos narcisos.

Así que he optado por ilustrar esta entrada en los anómalos días de principios de enero, en los que no tuvimos ni niebla, ni viento, y las temperaturas fueron benignas. Y el sol tampoco estaba excesivamente pesado al principio. Aunque alguna tarde ya brilló con cierta intensidad. Para saber más… Ajustando tiempos y fórmulas de revelado – Leica M6 con Summicron-C 40 mm f2 y Lomography Potsdam Kino 100.

[Fotocomentario] Días de niebla

Fotografía

Hemos pasado ya el ecuador del mes de febrero. Entramos en esos días en los que no sabes qué ponerte. A primera hora de la mañana las temperaturas son bajas, en ocasiones próximas al 0 ºC si los cielos están despejados y las nubes no hacen efecto invernadero. Pero cuando sales de trabajar a las tres y media o las cuatro de la tarde, las temperaturas están por encima de los 15 ºC… incluso se pueden acercar a los primaverales 20 ºC. O pasas frío por la mañana, o pasas calor a primera hora de la tarde, o vas cargando a esas horas el tabardo que hayas usado para abrigarte. Un lío.

Atrás quedaron los días de niebla que resuelven el dilema. Hace el mismo frío todo el día. Días de niebla que han sido tradicionales en Zaragoza. De los que todos los zaragozanos hablamos, y a veces «presumimos», y que pueden ser incluso más frecuentes que el gran orgullo climático de la ciudad, el viento del noroeste, el cierzo. O quizá deba decir «eran» más frecuentes que el cierzo. Porque llevamos observando años en los que los días de niebla han disminuido mucho. Este año pasado no hubo nieblas en noviembre. Y muy pocos en diciembre. Algunos de ellos los reflejé en mis fotografías como de las que hablo en Sensibilidades altas como película todoterreno en 35 mm – Leica M6 y Lomography Color Negative 800.

Quizá sea el cambio climático global. O quizá se deba a otros ciclos de algo tan complejo como el clima. Lo cierto es que la realidad actual no se corresponde con el pasado. Y hay otra cosa que no siempre coincide. Para algunos, la niebla es símbolo de una peculiar estética, de un estado de ánimo, incluso con un sentido poético. Para otros… un soberano incordio. Yo soy más de estos últimos. No me gusta tomar el sol, pero me gusta ver y sentir la luz del sol. Y cuando las nieblas persisten, me mustió. Incluso si puedo aprovechar los días de niebla para hacer otro tipo de fotos.

[Recomendaciones fotográficas] Migraciones, arquitectura, paisaje,… de todo un poco

Fotografía

Entre unas cosas y otras, llevaba ya unos cuantos domingos en los que mis recomendaciones fotográficas se habían limitado a cuestiones muy específicas. O no habían sido. Así que hoy constituirán una miscelánea de temas que me han interesado en las últimas semanas.

Hace ya unos días que me llamó la atención la forma en que el fotógrafo turco Olgaç Bozalp aborda el tema de las migraciones, siendo él mismo un emigrante que se trasladó al Reino Unido. Lo hemos visto en Another Magazine, y adopta un estilo conceptual, con fotografías escenografiadas, en las que residuos y personas a las que no vemos el rostro posan en entornos neutros en su tono, hasta cierto punto aíslados, áridos en ocasiones, representando tal vez el camino y la sensación del migrante. Pero son las escenas sobre ellos constituidas, muy coloridas, bajo las que encontramos las personas cuyo rostro no vemos, las que destacan. Me pareció muy interesante.

Hace ya diez días que Leire Etxazarra nos habló de la obra de la fotógrafa argentina basada en Alemania, Delfina Carmona (instagram). Aparte de su abundante trabajo comercial, su obra más personal usa su propia persona, su propio cuerpo, como sujeto principal, para crear unas imágenes de fuerte contraste cromático, que invitan a la reflexión y a la intimidad.

No siendo muy aficionado a enlazar con sitios que promocionan o mantienen la industria fotográfica, por sus evidentes sesgos, no puedo evitar traer un par de referencias procedente de la revista Leica Fotografie International. La primera de ellas sobre la fotografía de arquitectura de Werner Mantz, adscrito a la Nueva Objetividad, especialmente activo en los años 20 del siglo XX en Alemania, época de zozobra, pero también de enorme creatividad e innovación. Por otro lado, nos han recordado la enorme calidad fotográfica de la cinematografía de las obras de Wim Wenders, él mismo fotógrafo en ocasiones. Todo aficionado a la fotografía debería ver muchas de las películas de Wenders por sus cualidades fotográficas. Y al mismo tiempo, descubrirá otras muchas cualidades.

Corea del Norte es un país que fascina a mucha gente. Un distopía convertida en realidad, para desgracia de sus habitantes. Una de las más aberrantes monarquías absolutas y totalitarias de las muchas que en el mundo, consecuencia de los juegos de poder de las grandes potencias de la Guerra Fría, y que ahora ahí está sin que nadie en el mundo se responsabilice del sufrimiento de sus gentes. Y son diversos los fotógrafos que intentan conseguir imágenes de ese país, sometido a férrea censura y restricciones de movimientos. En Landscape Stories Magazine nos han ofrecido el trabajo de Nathalie Daoust (instagram), fotografías tomadas clandestinamente en muchas ocasiones, con comentarios que amplían el contexto en el que se han realizado. Muy potente.

Por último, una ronda de paisajes aéreos, entre lo figurativo y lo abstracto, en los humedales salados de California, vistos por Barbara Boissevain, tal y como los hemos visto en Lenscratch.

[Viajes] En Teruel con película fotográfica

Viajes

Ya os hablé hace unos días de mi viaje en el día a Teruel a finales de enero. Y como de costumbre cuando viajo llevo al menos una cámara digital y otra para película tradicional. En esta ocasión, dos cámaras compactas para película tradicional. Una de ellas con película para negativos en color y la otra para negativos en blanco y negro. Las cuestiones técnicas las podéis encontrar en Viaje en el día a Teruel – Minox 35 GT-E con Kodak Portra 400 y Olympus mju-II con Lomography Potsdam Kino 100.

Con las fotografías en color no tuve ningún problema.

Con las fotografías en blanco y negro se percibe el recorte de los fotogramas o algunas filtraciones de luz.

[Fotocomentario] Compras económicas ajustando expectativas

Fotografía

Salgo de un fin de semana un tanto modorro. El viernes comencé con síntomas de un catarro, más molesto que importante. Hoy lunes tengo algún síntoma residual, pero muy leve. Me he perdido cosas. Como la asamblea y la cena anual de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ y algún plan para fotografiar el domingo. Otras no… pero no las disfruté todo lo que hubiese podido, y me hicieron renunciar a las que he mencionado. Pero bueno… ayer preparé material para la actividad de este Cuaderno de ruta durante la semana… aunque no con las ganas que me hubiese gustado.

Pero nuevamente el repaso a una experiencia fotográfica, de mediados de diciembre, que podéis leer en Nuevas presentaciones para películas blanco y negro (I) – Fujifilm GS645S Wide 60 con Kentmere 100 120. Llevo un poco de «retraso» en estos comentarios. Y si lo entrecomillo es porque realmente tiene escasa importancia ese «retraso». Nada me obliga a hacerlo con mayor o menor rapidez. Simplemente es que normalmente sólo tardaba tres o cuatro semanas en comentar estas experiencias desde que sucedían, y ahora pasan dos meses. El caso es que usé por primera vez una película fotográfica de bajo coste. O de más bajo coste, dentro de la gama de productos de una empresa. Y creo que es un ejemplo de que, si ajustas adecuadamente tus expectativas, y sabes que el fabricante es decente, no pasa nada por tirar a la baja para ahorrar algo de dinero. Sabes que el nivel no es el mismo que con otras denominaciones más costosas. Pero son productos dignos, realizados con calidad, aunque sabes que hay un ahorro de costes en las materias primas. Pero no por eso deja de ser un producto adecuado. Nadie da duros a cuatro pesetas. Si el fabricante es sincero en el origen del descenso de costes, y es algo que se puede asumir, está bien. Cuando conviene, gastas más, y cuando conviene, gastas menos. El problema viene con los fabricantes y vendedores que pretenden que creas que compras jamón ibérico a precio de mortadela de la barata. Y es que eso no va así. Si te gusta la mortadela y es lo que te puedes permitir, disfrútala. Pero que no te engañen, ni te engañes a ti mismo.

[Fotocomentario] ¿Comprar barato es comprar dos veces?

Fotografía

De vez en cuando me gusta trastear con cámaras para película instantánea. Por las limitaciones de este medio fotográfico, estás obligado a ser más creativo y más imaginativo para obtener resultados interesantes. A veces me salen, otras no. Pero sin duda es estimulante. Pero como este tipo de película es cara, la compro entre los productos reacondicionados de un conocido vendedor en internet. Y una de mis últimas experiencias… no fue nada bien. Las fotos las podéis ver en Desastre y alivio “intantáneos” – Polaroid Supercolor 635 con Polaroid 600 B&W y Color Round Frame.

Como las cosas no fueron bien, son las fotos en blanco y negro las incorrectas, me quedó la duda sobre porqué las fotos habían quedado «quemadas» como dice popularmente la gente. Sobreexpuestas. ¿O quizá incorrectamente reveladas? Empecé a pensar que la película no estaba en buenas condiciones. Tal vez por haber comprado barato, la cosa había ido mal. Y ahora, estaba en la necesidad de gastar otro cartucho de película para verificar donde podía estar el problema. «Comprar barato es comprar dos veces», dice el dicho popular.

Al final… no sé muy bien que pasó. La cámara funciona bien. El segundo cartucho de fotos, en color pero de la misma marca, también estaba comprado en los reacondicionados del comercio en línea, y quedó bien. Y ahora, después de haber investigado un poco, creo que puede deberse a las bajas temperaturas en las que se realizó el revelado instantáneo de las fotografías. Pero no estoy seguro. De momento, como ha sido un caso aislado, seguiré arriesgándome a «comprar barato», porque en el conjunto, aunque haya gastado un cartucho de más, me sigue saliendo a cuenta. Pero todos tenemos que saber qué arriesgamos cuando practicamos este tipo de compra. Por eso se dice que, cuando el trabajo fotográfico va en serio… usa los mejor que puedas y con productos frescos.