[Televisión] Cosas de series; de venganzas, guerras, «amores» paternos, ordenadores y tríos

Televisión

Se suponía que esta semana iba a ser tranquila. Comentar algún final de temporada y poco más. Pero no. Ha sido una semana muy entretenida.

En primer una novedad que no se va a asentar en mi cartelera. Una coproducción americana y británica de terror gótico, ambientada en el Londres del siglo XIX, y en la que mezclan vampiros, Frankenstein, momias, Dorian GreyJack el Destripador,… y todo lo que se os ocurra. Se titula Penny Dreadful, y está teniendo una excelente acogida. El reparto es de campanillas. Y los dos primeros episodios los firma un director español de moda. Pero a mí es un género que no me va. Me han aburrido estos episodios como a una ostra. Ni siquiera he aguantado terminar el segundo. Así que hasta aquí llego.

Notable episodio el de Game of Thrones con un magnífico enfrentamiento entre Tyrion (Peter Dinklage)Tywin (Charles Dance). Obviamente, este último no se ha enterado que el único hijo que merecería seguir su estela es justo aquel que desprecia por su aspecto. Pero claro, además del buen hacer de los responsables de la serie está la excelente composición de caracteres de ambos intérpretes. Dos auténticos leones, cara a cara. Y a quienes hemos leído los libros nos deja anhelando los próximos capítulos, que van a ser realmente potentes.

Almacenes Liberty

Esta semana hemos tenido la ocasión de pasear por Londres, televisivamente hablando.

Y excelente el episodio de Mad Men, en el que asistimos a un maravilloso homenaje a 2001: A Space Odyssey, con una reimaginación de una de las escenas más notables de aquella obra maestra de la ciencia ficción. Y por otro lado, sube el voltaje sensual/sexual de la serie con una escena que debemos agradecer a la imponente Mrs Draper (Jessica Paré), que ya nos regaló hace un tiempo aquel estupendo zou bizou bizou. Si además tenemos a Don (Jon Hamm) que parece que puede renacer de sus cenizas «gracias» al tabaco… Lo que queda de serie promete. Hasta Betty (January Jones) le está sacando las uñas al soso de su segundo marido… Aparte de que sigue estando estupenda también.

Y vamos con los finales de temporada. Por una lado, ha terminado la corta temporada de seis episodios de la británica The Crimson Field. Muy culebronera esta serie, que ha ido aumentando de tinterés y de miga conforme han pasado los episodios, dejándonos un intenso final de temporada que probablemente se lleve por delante a uno de los personajes más interesantes. Una de las enfermeras con más rasmia. No es una serie maravillosa. Desde luego, los británicos lo saben hacer mejor. Pero no está mal, y hay buenos intérpretes. Han recordado uno de los episodios más complejos de la Primera Guerra Mundial. La ejecución de la enfermera Edith Cavell, ampliamente usada propagandísticamente por los aliados en la guerra, y a la que dan un toque de crítica en este episodio. Todavía no se sabe si volverá con una segunda temporada.

Museo de la Guerra

Durante la Primera Guerra Mundial, que también se conmemora en el museo de la guerra londinense, se llevaron al campo de batalla hasta los autobuses urbanos de dos pisos.

Y hemos llegado al final de la tercera temporada de uno de mis guilty pleasuresRevenge. Culebronazo de mucho cuidado, que ha conseguido al final mantener una temporada muy entretenida. Es curioso que pueda enganchar un producto televisivo donde hay semejante acúmulo de actores y actrices malos. Especialmente, cuando más guapos/as peores intérpretes son. Pero da igual. Aquí sólo pinta el morbo y cierto tipo de exceso. El caso es que a pesar de sus numerosos defectos, no consigo desengancharme. Y encima, va y llega el episodio último de esta temporada, el número 22, y es como si hubiese sido una suma de episodios «9» de Game of Thrones, por que os hagáis una idea del nivel que ha tenido de sorpresas y de sangre. Evidentemente, siempre ha sido muy tramposa en sus guiones. Pero estamos ante una auténtica revolución en sus tramas, suponiendo que todo lo que hemos visto sea cierto. O a lo mejor sólo parece que ha pasado. Ya no me fio de nada. El caso es que por tramposas que sean las tramas, por malo que sea la mayor parte de su reparto, ahí estaré el próximo año para ver los enfrentamientos entre Emily/Amanda (Emily VanCamp)Victoria (Madeleine Stowe) Queremos más sangre y venganza…

Museo de la Guerra

Y lo que no hemos visto todavía en The Crimson Field es guapos y arrojados pilotos de biplanos…

[Televisión] Cosas de series; a vueltas con los retornados, los celos y el ejército americano

Televisión

Estamos en mayo. Y eso televisivamente quiere decir una cosa. Que muchas de las series de temporada larga, las que nos acompañan desde septiembre u octubre, van a ir cerrando ciclo, así como otras de temporada corta, que lo empezaron después de las fechas navideñas. Así que durante unas cuantas semanas, la entrada televisiva semanal estará dedicada al cierre de la temporada o temporadas de turno.

De momento, esta semana, sólo tenemos una. Resurrection, esta serie de nuevo cuño en la que de repente aparece un niño en china que murió 20 años antes, originario de Arcadia, un pueblecito de algún lugar del sur o el medio oeste de los Estados Unidos. Niño retornado de la muerte que no va a ser único. La premisa era muy similar a la serie francesa, bastante interesante, Les Revenants. Pero no se puede considerar, y así lo comunicaron, un versión de la misma historia. Sigue sus propios derroteros. Lo cierto es que ha sido una prudente primera temporada de sólo ocho episodios, en la que se han dedicado a marear un poco la perdiz con dos o tres de estos resucitados, personas muertas en distintas épocas, todas vinculadas con esta población ficción. Y han esperado hasta el final para declarar una auténtica «epidemia» de «retornados» o «resucitados».

Cementerio de Staglieno

Hoy toca hablar de muertos que no se están quietos en el cementerio, ni aunque sea uno monumental, como el de Staglieno en Génova.

No falta quien considera este tipo de historias una variante de las historias de zombis, pero sin el caminar modorro tradicional y sin el gore. Yo creo que estamos ante otra cosa, pero todavía no sé qué. En cualquier caso, no ha acabado de convencerme. Y menos si al final montan el típico número con el ejército, helicópteros y todo el coponario. Para muchos esto quiere ir de un misterio tipo Lost (Perdidos). Incluso hay algún listo que habla de «precuela» porque el niño se llama Jacob, como uno de los personajes más misteriosos de aquel culebrón sobrenatural. No sé. Sigo diciendo que todavía no sé de que va esto. Y mientras que estoy con ganas de que vuelva la segunda parte de la producción francesa, me entran dudas de que me apetezca seguir con esta historia. Donde al final ha habido una estrambótica historia donde intervienen los celos del shérif, un coronel un poco tonto, y algunas situaciones un poco simplonas y de elaboración un poco chusca desde el punto de vista del guion. Cierre de temporada, con grave amenaza de nunca volver por estas páginas.

Cementerio de Staglieno

En fin,… a mi estas cosas de lo sobrenatural no es creáis que me llaman mucho la atención si no aportan algo realmente novedoso…

[Historia/fotografía/televisión] Más sobre la Primera Guerra Mundial; documental, fotos, la cámara de los soldados americanos

Fotografía, Historia, Televisión

Como ya he comentado en alguna ocasión, este 2014 se conmemora, que no celebra, el 100º aniversario del comienzo de la Primera Guerra Mundial, un conflicto que marcó la historia del mundo durante todo el siglo XX más que otros conflictos posteriores, incluida la Segunda Guerra Mundial que se puede ver como una consecuencia de la anterior. Sin embargo esta última es más célebre y más conocida. Vamos a intentar poner un poquito de remedio a esto.

Hace unos años vi una excelente serie que hacía un recorrido a todo el conflicto en 10 capítulos. Su título, The First World War, y es una producción británica de 2003. Está muy bien y no se limita a centrarse en el frente occidental, lo más conocido de este terrible conflicto, dándole toda la dimensión global que tuvo, tanto en sus escenarios bélicos como en las consecuencias que tuvo. No es difícil de encontrar por ahí, y merece realmente la pena. En uno de sus primeros capítulo da un dato sobre la magnitud del conflicto. Aunque la Segunda Guerra Mundial produjo muchas más víctimas, no lo hizo de forma similar para todos los países participantes. El Reino UnidoFranciaItalia sufrieron más víctimas en la guerra del 14 (del 15 para los italianos) que en la del 39. La serie tiene abundante metraje de la época, así como muchas fotografías que documentan perfectamente lo sucedido. Destacan incluso los autocromos, primitivas fotografías en color, que se conservan de la época. Bien es cierto que hay críticas hacia esta serie porque puede intentar tapar algunas de las miserias de las decisiones británicas anteriores, durante y posteriores a la guerra, y que productos más actuales pueden ser más crítico y objetivos al respecto. Pero es altamente informativa, y también reparte palos a algunos desastres de su país de origen. No hay más ver el episodio dedicado a la entrada del Imperio Otomano en el conflicto.

Hace unos años The Atlantic nos dejó su historia de la Segunda Guerra Mundial en fotografías, a lo largo de 20 partes publicadas los domingos de cada semana durante el verano y el otoño de 2011. Ahora, en vísperas del 100º aniversario de la Primera Guerra Mundial, repite el empeño aunque de forma más modesta. Desde el pasado 27 de abril y durante 10 semanas, cada domingo nos traerá la historia en fotografías de este conflicto. No hay que perdérselo. Las primeras 45 fotografías de la Introducción, sirven de resumen de lo mucho que sucedió.

El mar del Norte en Margate

Indudablemente, uno de los motivos para que el Reino Unido se decidiera a entrar en guerra fue el miedo a perder el dominio marítimo en el mar del Norte y en el Cana de la Mancha. Aquí la costa en Margate.

He mencionado anteriormente los autocromos, primitivo proceso de fotografía en color que no llegaría a imponerse como estándar, que ya se utilizaba durante la época de la Gran Guerra. Uno de sus promotores fue Leon Gimpel, como nos recuerdan en Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red. No os perdáis el pequeño reportaje en color de unos niños parisinos jugando a la guerra en 1915 que publicaron en Captured in colour.

Captured in colour es un sección del Australian War Memorial, página gubernamental australiana para conmemorar el conflicto. Y en ella se nos habla con detalle de la fotografía en color durante el conflicto. Muy interesante para todos los aficionados a la fotografía. Especialmente a los procesos antiguos. Y a la historia, claro.

Y si hay una cámara fotográfica que ha sido identificada con ese conflicto, es un modelo de Kodak para el mercado aficionado, la Vest Pocket Autographic, que se publicitaba por la empresa de Rochester, hoy en día tan venida a menos, otrora tan poderosa, como el regalo ideal para el soldado norteamericano que iba a la guerra a Europa. Como si se fuesen de vacaciones y hubiese que traerse las fotos de recuerdo. En cualquier caso, en PetaPixel nos cuentan las peripecias de uno de estos ejemplares. Lo que verían estas pequeñas cámaras de objetivo retráctil para carrete de formato 127.

Por último, recordar que en la televisión británica se está emitiendo una serie de ficción dedicada a un hospital de campaña durante esta guerra, The Crimson Field. Un poco culebrón me está resultando, pero me voy aficionando a ella. Todavía no sé si es una miniserie de seis capítulos, o si habrá más temporadas en un futuro. Su actriz principal, la antigua reina consorte en el norte Oona Chaplin, se siente extrañada de que no se haya renovado todavía.

Kodak Petite - Museo del aparato fotográfico de Vevey

Esta Kodak Petite del Museo del Aparato Fotográfico de Margate es una evolución de la Vest Pocket Kodak de los soldados americanos en la Gran Guerra.

[Televisión] Cosas de series; pequeño repaso a la actualidad de mi cartelera

Televisión

Con un poquito de esfuerzo, este fin de semana me puse al día con el retraso que llevaba después de las vacaciones de Pascua. Lo cierto es que en las dos últimas semanas ha habido pocas novedades. Ha aparecido un drama médico, Black Box, sobre una neuropsiquiatra que también es una paciente bipolar. Mira tú que originales. No acabó de convencerme, aunque le daré al menos una segunda oportunidad. Un poco histriónica la interpretación, poca miga en los casos a resolver, y una serie de situaciones de tensión sexual excesivamente tópicas. Por otro lado, he decidido dejar a los espías de la guerra de independencia norteamericana de Turn. No lograba empatizar con ninguno de los personajes y me daba igual lo que les pasase a todos ellos. Fuera.

La mayoría de las series que estoy siguiendo en la actualidad corresponden a cadenas de cable norteamericanas o a cadenas minoritarias, con alguna excepción en las sitcoms y en algún guilty pleasure.En el terreno de lo que creo que va flojo son el principio de Mad Men, sobre el que pesa esa repartición en dos semitemporadas de la temporada final. No sé. Creo que ha comenzado un poco al ralentí, aunque el episodio con la hija estuvo bastante bien. También creo que ha empezado un poco floja la temporada final de Californication. A pesar de la aparición de Heather Graham, una de esas actrices que parece que han firmado un pacto con el diablo, porque no aparentan ni de lejos la edad que tienen. Habría que verlas al natural claro, pero… Se contrarresta por el infumable hijo ficticio de la mencionada. Nurse Jackie, sin embargo, ha vuelto con buen tono.

El Canal Imperial, casi en Valdefierro

Tenía últimamente un poco abandonados mis pasiajes suburbanos y periurbanos.

A punto de terminar la primera temporada de Resurrection, todavía no tengo claro si voy a pensar en ella para una segunda temporada o no. Dedicarse toda una temporada, por corta que sea, a presentar un problema… Y ha tenido claros altibajos. No sé. También va avanzando Cosmos, y desde luego está muy lejos de ser la serie con el carisma de su predecesora. Incluso ha habido episodios que se han hecho pesados.

Vamos con algunas cosas positivas. Desde luego esta Game of Thrones, pero este es un valor seguro en la cartelera. Está habiendo algunas variaciones con respecto a los libros, lo cual está bien para quienes los hemos leído, porque introduce sorpresas. Especialmente en el Muro y en el este. Sólo queda esperar las nuevas sorpresas que la historia tiene por ahí preparadas. A ver si avanzan con la historia del «pequeño» de los Lannister, que es la que más jugo puede dar a corto plazo. Y la que merecería tener más tiempo, tanto en la tele como en los libros es Margaery (Natalie Dormer), especialmente por la habilidad de la actriz que la encarna para dotarla de una picardía y una doble intención absolutamente seductoras. Además de ser una de las mujeres más guapas y atractivas de la serie. Como he leído por ahí, merecería un spin off sólo para ella.

El Canal Imperial, casi en Valdefierro

He empezado a explorar las riberas del Canal Imperial de Aragón entre los depósitos de Casablanca y la carretera de Madrid.

La que está entrando despacio pero con buena dirección es Fargo. Después de un piloto que parecía una versión descafeinada de la película original, está desarrollando sus propias tramas, y ya tiene un plantes del personajes, con muy buenos intérpretes que la están dotando de un innegable interés. Una serie a seguir con atención.

Pero para mí, lo mejor en estos momentos en mi cartelera particular es The Americans. La familia de espías soviéticos encubiertos en la capital norteamericana nos está ofreciendo grandes momentos. Con su doble trama, la de los espías y la familiar, no faltan las emociones. Ni el inagotable repertorio de pelucas y disfraces. Estos son como si Mortadelo fuese un personaje serio y dramático en el tema de los disfraces. Quedan cuatro episodios para el final de la temporada, y como empiecen a ir las tramas en ascenso, nos puede dejar al borde del infarto. Realmente, muy recomendable. Y excelente trabajo interpretativo tanto de protagonistas como secundarios. En el tema de espías, puede dejar bastante por detrás a Homeland.A partir de la semana que viene, y durante los dos próximos meses irá habiendo un goteo de finales de temporada, por lo que daremos detalle de la evolución final de las distintas producciones.

El Canal Imperial, casi en Valdefierro

Tengo que ir viendo posibilidades con distintas luces y momentos del año.

[Televisión] Cosas de series; fundamentalmente, una de las más divertidas temporadas de Archer

Televisión

Poca cosa tengo que comentar esta semana. Teniendo en cuenta que me he pasado seis días viajando por el mundo… pues he cogido un retraso notable en la cosa de las series. No obstante me da para comentar una novedad y una despedida temporal.

La novedad no es en realidad tal, porque no me ha convencido y no se va a quedar en mi cartelera televisiva. En medio del follón de series y películas con tema sobre natural para adolescentes, alguien a decidido hacer Salem, con el mismo tema, evidentemente alrededor de brujas y diablos en esta ocasión, pero para adultos. Pues bien… el primer episodio me ha parecido un tostón. Así que nada. Si alguien quiere probar, que sepa que sacan algún culo para tentar al público masculino. Supongo. Pero ni por esas.

Cementario Monumental de Staglieno - Genova

Nos quería meter miedo con el tema de las brujas estas de Salem…

Así que de lo que hablaremos es del final de la quinta temporada de Archer. Esta serie de animación, libre de prejuicios, cínica, muy políticamente incorrecta, hace años que me parece una de las cosas más divertidas que hay para ver en televisión. Esta panda de extraños seres que constituyen la agencia de espionaje I.S.I.S., en una perfecta parodia de un conjunto de productos sobre espías de lo más diverso, causarían la hilaridad de un muerto. Y el invento de este año en el que las circunstancias les han llevado a tomar el camino de la delincuencia internacional ha tenido momentos inspiradísimos. Parece que los volveremos a ver al año que viene. Ya les echo de de menos.

Bueno. La semana que viene más.

Cementario Monumental de Staglieno - Genova

… pero algunos, la cosa sobrenatural no nos da miedo. Mira con que tranquilidad podemos pasar entre las monumentales tumbas del cementerio de Staglieno en Génova.

[Televisión] Cosas de series; Doll, Em, Jackie, Don, Joffrey,… unos que vienen y otros que se van

Televisión

Adelanto un día mi sección televisiva, porque a partir de mañana pongo el Cuaderno de ruta en modo vacacional. Si aparece algo, será alguna foto de mis andanzas por el mundo. Pero mientras tanto, en esta última semana han llegado algunas novedades notables. Así como la ocasión de hablar de una curiosa miniserie.

En el marco de las celebraciones del centenario de la Primera Guerra Mundial, nos llega un serie británica de ficción basada en las aventuras de un grupo de enfermeras en un hospital de campaña en el frente occidental. El primer episodio nos ha dejado una serie de cosas claras. Una, que la difunta novia de la «boda roja», la británico/madrileña Oona Chaplin, ha encontrado acomodo como protagonista en esta serie de época. Otra, que estos británicos saben producir series. Y por último, que The Crimson Field huele a culebronazo que tira para atrás. Pero esto no necesariamente es malo en una serie británica.

Otra novedad absoluta es que los Cohen se han lanzado a producir una serie televisiva titulada como una de sus más célebres películas, Fargo. De momento un piloto de más de una hora de duración que ha servido para presentar a los personajes principales, que recuerda argumentalmente a aquel fenomenal largometraje, pero que no es igual y deja cabos abiertos, y que desde luego no ha tenido el punch de aquel. No sé. No lo tengo claro. Ya veremos cuando se ponga en marcha.

El Empire State visto desde Roosevelt Island

El regreso de Jackie y Don Draper hace que hoy nos vayamos inevitablemente a la Gran Manzana. Vemos asomar el Empire State Building entre otros rascacielos desde Roosevelt Island.

Nurse Jackie ha vuelto. Echaba de meno a las gentes del All Saints Hospital. Creo que la serie tiene cuerda por lo menos hasta 2015. Y parece que Jackie (Edie Falco) vuelve poco a poco a las andadas. Seguro que nos divertimos.

Don Draper (Jon Hamm) y sus Mad Men, también están de vuelta, en su última temporada. Pero como la han dividido en dos partes, también tiene cuerda hasta 2015. Dos semitemporadas de siete episodios en lugar de los 13 de rigor. Me parece una tontería. En cualquier caso, no sé si nos sorprenderán con algún final imprevisto e imprevisible, pero parece que nos siguen contando el declive de Don. Y quizá de más. De momento, notable aparición de una atractiva Neve Campbell en el primer episodio. Más interesante esta mujer a sus 40 años que cuando tenía ventitantos en las estúpidas películas de terror que protagonizaba.

A quien seguro que estamos a punto de despedir es a Hank Moody (David Duchovny) y su Californication. Esto ha sido una historia de amor en toda regla con la madre de su hija en durante siete años. Dejando aparte las aventuras y desventuras descerebradas en las que se metan este año, la pregunta es si habrá final feliz o no.

Central Park

Si bien los «mad men» desarrollan su actividad en el entorno de Madison Avenue, supongo que algún rato se irán a pasear por Central Park.

En Game of Thrones van quemando trama a buen ritmo, dedicaron el primer episodio de esta cuarta temporada y parte del segundo a presentar personajes y situaciones, pero la segunda mitad del segundo episodio ya ha sorprendido. Por lo menos, a quienes no han leído los libros.  Lo que decía el cantante aquel, «unos que viene otros que se van, la vida sigue igual».

Y lo que más me apetece destacar es que he visto una curiosa miniserie de seis episodios de 20 minutos de duración, Doll and Em. Producto que se ha montado la actriz Emily Mortimer con su amiga y también del mundo de la farándula Dolly Wells, con la ayuda de Alessandro Nivola, marido de la primera y productor. Que debieron ligar en aquella divertida adaptación de Love’s Labour’s Lost. El caso es que MortimerWells se interpretan a si mismas, a unas versiones alternativas de sí mismas, cuando la segunda le pide ayuda a la primera al sufrir un desengaño amoroso. Em la acoge como ayudante mientras rueda una película en Los Ángeles, pero las cosas no van a ser fáciles para quienes se presentan como las mejores amigas del mundo desde pequeñitas. La cosa es que funciona bien, con gracia, y con alguna dosis de mala leche. Desconozco en qué medida tiene cuestiones autobiográficas. Pero está bien. Podría funcionar también, vista de tirón, como un largometraje de dos horas de duración. Por cierto, mogollón de cameos de personajes famosos del mundo del cine.

Broadway, en el Downtown

Bastante más lejos les queda el Downtown, con los metros iniciales de larguísima Broadway.

[Televisión] Cosas de series; muchos adioses, especialmente a los Gallagher, y un saludo a los Stark, Lannister, Targaryen, etc, etc

Televisión

Pues sí. Muchos cambios en estos últimos días. Vamos con las novedades primero.

Serie de estreno. Turn. Drama de espionaje durante la guerra de la independencia norteamericana. Como siempre, los casacas rojas malos malísimos, y los continentales buenos buenísimos. Cuando contarán la verdad, que la mayor parte de las guerras coloniales americanas, del norte, del centro y del sur, tuvieron más de guerras civiles que de otra cosa. En cualquier caso, parece una serie razonablemente entretenida. Por lo menos el piloto. Veremos como sigue.

Tras el final de How I Met Your Mother, presentaron una serie, Friends with Better Lives, que recupera en parte la misma fórmula. Pero el piloto me pareció flojísimo. Un sucedáneo. No creo que siga con ella.

El regreso más esperado. Game of Thrones. Qué ganas teníamos todos. De lo mejor de la tele actual. Esta temporada la veo con otros ojos. Antes las veía con el anhelo de «a ver cómo nos sorprenden». Pero el verano pasado, estaba con el mono. Me leí los libros. Ahora estoy con el anhelo de «a ver cómo les sorprenden». Aunque sobran los acontecimientos  sorprendentes entre el final del tercer libro y el principio del cuarto. ¿A qué dedicarán el episodio 9 de la cuarta temporada? De momento no se conoce el título del episodio. Por si daba una pista. Valar morghulis. Valar dohaeris.

Bosque de Cruach Tarbeirt

El Norte está sin rey y de capa caída.

Entre las que están en activo… Por favor. Aunque sea una serie de la que se hable poco, no hay que perderse The Americans. En su segunda temporada, se confirma como una serie buenísima. Si fuese de una cadena de cable norteamericana, seguro que se consideraría de culto o algo así. Cada vez más estupendas las aventuras de los espías soviéticos infiltrados. Y con lo sosita que me resultaba Keri Russell en la serie que le dio fama, que impresionante y atractiva resulta en la actualidad. Me tiene chocho.

Y las despedidas. Se fue la primera corta temporada de The Red Road, una intriga policial y criminal que prometía más en su capítulo piloto. Ha sido pasable, se deja ver, pero no ha respondido a las expectativas. Claro que, todavía no me explico porque he visto hasta el final la primera temporada de Bitten. Esta serie de hombres lobos y mujer loba que está como un queso, es malísima. Pretende ser del estilo de las series de corte fantástico que hay para adolescentes, pero con un corte más adulto. Vamos, que salen culos de vez en cuando. Eso sí, si alguien espera ver el de la protagonista, Laura Vandervoort, una malísima actriz guapísima y que está buenísima, aviso que le ponen un doble para las escenas en las que su personaje enseña el culo. Se nota mucho. Es mala esta serie hasta para eso. Pero mira tú, que se me ha acumulado entre los guilty pleasures. Guiones lamentables, diálogos prefabricados, interpretaciones flojísimas, pero… nadie somos perfectos.

Bosque de Cruach Tarbeirt

Sin embargo, tarde o temprano, cosas notables han de pasar por allí.

Y entre las despedidas tenemos la de los Gallagher, la cuarta temporada de Shameless, edición EE.UU. Creo que ha sido una temporada de un excelente nivel. Cada vez menos comedia, cada vez más drama. Con un humor cada vez más oscuro casi negro, vemos como a esta familia del sur de Chicago le siguen lloviendo piedras. Si hasta ahora era Fiona (Emmy Rossum) la que iba aguantando el temporal, en esta temporada la hemos visto caer en picado y tocar fondo. En esta ocasión ha sido Lip (Jeremy Allen White) quien, a veces a su pesar, ha sacado adelante las situaciones más difíciles. Pero todo esto dentro de un entorno en el que, a pesar de los vaivenes, de las catastróficas desdichas que se suceden, hay margen para el crecimiento personal. Algunos caen, pero otros se levantan. Y sólo la solidaridad colectiva familiar permite que las cosas se mantengan. Líneas aparte merece Frank (William H. Macy) a quien muchos dábamos por fenecido. Y la nueva hermana mayor que les ha aparecido a los Gallagher, Sammi (Emily Bergl), que no es que sirva de gran ayuda, pero que en su línea argumental paralela con FrankSheila (Joan Cusack), han aportado el toque tragicómico. Excelente el trabajo de Emma Kenney como Debbie, y hay que reconocer que Carl (Ethan Cutkosky) promete, desde todos los puntos de vista. Mucho para contar. ¿La mejor temporada de la serie? Quizá.

Bueno. Ya veis. Muchas cosas interesantes. Y la próxima semana, más novedades estupendas.

Bosque de Cruach Tarbeirt

Así que por lo menos de momento nos vamos a un norte real, a Caledonia, las tierra de los pictos y los scottos… por ejemplo, al bosque de Cruach Tarbeirt a orillas de Loch Lomond.

[Historia / televisión] 37 días para declarar la guerra

Historia, Televisión

Ya he comentado en alguna ocasión con distintos motivos que este año se cumple el 100º aniversario del comienzo de la Primera Guerra Mundial. Con frecuencia eclipsada por la segunda, cuya memoria está mucho más impresa en el imaginario colectivo del mundo actual, fue una guerra atroz por sí misma. Y desde muchos puntos de vista, muy difícil de explicar. Una guerra que a no benefició a nadie en realidad, que produjo una ingente cantidad de muertos y destrucción, y que condicionó el devenir del siglo XX de modos muy negativos.

En mi sección de televisión, ya he comentado un par de producciones británicas que se han estrenado este año para reflexionar sobre el comienzo y la oportunidad de la guerra. Una bajo la forma de documental, sobre el papel de las monarquías en este embrollo, y otra, en forma de documental y debate televisivo, sobre la conveniencia de que el Reino Unido entrase en el conflicto o incluso sobre las «bondades» de una victoria alemana caso que los británicos se hubieran declarado neutrales.

A partir de ahora, a todas aquellas noticias que tengan que ver con este conflicto les dedicaré entradas exclusivas. Creo que puede merecer la pena recordar apropiadamente aquella sinrazón.

Cambio de la guardia a caballo - Londres

Los ingleses se presentan a sí mismos como un pueblo de comerciantes y no de guerreros. Lo cual es contradictorio con su historia reciente con respecto a la Primera Guerra Mundial, repleta de guerras coloniales, no sólo contra los indígenas sino también contra otros colonos. De los primeros campos de concentración para civiles fueron los que montaron en las guerras contra los boers.

En esta ocasión entramos en el terreno de la «ficción». O más bien del documental teatralizado. Porque la intención de los productores de la miniserie 37 days fue la de ser rigurosos con toda la documentación existente sobre los días que transcurrieron desde que se produjo el asesinato de los archiduques de Austria en Sarajevo hasta que el Reino Unido declaró formalmente la guerra al reich alemán el 4 de agosto de 2014. Pero el formato es el de una serie de ficción basada sobre hechos reales. El punto de vista del hombre corriente, el que luego acabaría sufriendo en las trincheras está representado por dos jóvenes funcionarios, uno trabajando en el Foreign Office británico bajo la dirección Sir Edward Grey (Ian McDiarmid), principal personaje de la historia, y el otro en la cancillería alemana, ocupada en aquel momento por Theobald von Bethmann-Hollweg (Ludger Pistor). Otros personajes importantes son el kaiser alemán Guillermo II (Rainer Sellien), el primer ministro inglés Asquith (Tim Pigott-Smith), el jefe del estado mayor alemán Moltke el joven (Bernhard Schütz), entre otros muchos personajes históricos que van apareciendo.

Palacio de Westminster

En aquella época, temían más una guerra en Irlanda que en el continente. Paradójicamente, la serie está rodada en Irlanda, en la parte que ha sufrido violencias constantes durante el siglo XX como consecuencia de la extraña descolonización de la isla.

El punto central de la miniserie es el conjunto de circunstancias que llevaron a que el Reino Unido, poco deseoso según se presenta en entrar en una guerra continental, acabó por declarar la guerra al Imperio Alemán como consecuencia de la invasión de Bélgica, pequeño país creado tras las guerras napoleónicas, y que mediante un complejo sistema de tratados, tenía garantizada su supervivencia por los grandes potencias, entre las cuales, Prusia (después el Imperio Alemán), el Reino UnidoFrancia. Para llegar a este punto, la serie navega durante tres horas en tres episodios por las complejidades de un período de la historia, poco más de un mes, en el que no faltó la confusión, las informaciones contradictorias, a veces involutariamente, a veces intencionalmente ambiguas, y con intereses muy diversos sobre el resultado final de la crisis que desencadenaron los asesinatos de Sarajevo.

En la serie se pone de manifiesto principalmente, como gran «villano», la incapacidad política de Guillermo II y el deseo de los militares alemanes de aprovechar el momento en que todavía se siente superiores para establecer un statu quo en Europa favorable a sus intereses, con el miedo en el cuerpo de un fortalecimiento futuro militar tanto de Rusia como de una rencorosa Francia, dolida por la derrota de 1871. Por otro lado, surge una crítica al complejo sistema de alianzas y compromisos generados en los años anteriores, en los que no se midió correctamente el efecto dominó que llevó a la conflagración general a partir de lo que parecía un problema local en los Balcanes, asociado a la decadencia de la monarquía de los Habsburgo.

A pesar de la complejidad argumental asociada al intento de ser fieles a la serie, esta está muy bien realizada y goza de interpretaciones de gran nivel, permitiéndonos comprobar que el «malvado Palpatine» es capaz de ofrecernos otros registros, tan interesantes o más que el que le dio la fama. Por mi parte, no puedo más que sentir una profunda envidia, ya que no me parece que las televisiones españolas sean capaces de semejantes ejercicios de excelencia y rigor televisivo, combinados con la información, la pedagogía y con el entretenimiento de la ficción.

Puerta de Brandemburgo

Eso sí, oficialmente en la serie, los militaristas sólo son los alemanes, dominados por la cultura prusiana. Indudablemente lo eran. Pero no los únicos. Aquella guerra mundial fue una catástrofe colectiva, una sinrazón del autodenominado, con poco motivo, mundo civilizado.

[Televisión] Cosas de series – especial; y al final, conoció a la madre…

Televisión

Dado que la semana ha estado exenta de novedades televisivas salvo la ya prevista, dedicamos este jueves en exclusiva a hablar de los nueve años que nos ha estado acompañando ese grupo de amigos, vecinos de Manhattan, hasta que al final Ted Mosby (Josh Radnor) nos ha contado realmente cómo conoció a la madre. Que nunca llegué a imaginar que tendría nombre pero sí, Tracy McConell (Cristin Milioti)T.M. como Ted.

Dos cuestiones se pueden comentar: la serie en su conjunto, que me parece lo más importante, y el final de la serie, que me parece que ha atraído muchos de los comentarios de estos días, pero que me parece más accesorio.

Sobre la serie en su conjunto, he de decir algo. Desde que sé que se ha terminado he sentido una sensación de vacío que se había producido con muy pocas series anteriormente. En la mayor parte de los casos, cuando las series terminan, pues ya está. Han cumplido su ciclo… y a otra cosa, mariposa. Pero este neoyorquino grupo de amigos me ha dejado un hueco.

Constantemente se ha comparado con Friends. No voy a discutir qué serie es mejor. Probablemente, en una votación universal, sería aquella la que ganaría. Sin embargo, ha sido la que hoy termina la que siento que voy a echar de menos. Cosa curiosa, porque generacionalmente se supone que estoy más cerca de la que comenzó en los 90, que de la que comenzó en los 2000. Pero hay un aspecto básico. Las aventuras y desventuras de los habituales del Central Perk me parecieron muy divertidas, pero sus protagonistas nunca me cayeron realmente bien. Especialmente, los masculinos. Pero tampoco, los femeninos. No «me enamoré» de ellos. Me divirtieron. A veces mucho, pero nada más. Sin embargo, los habituales de MacLaren’s sí me caen bien y les cogí cariño. No ha todos por igual. A Barney (Neil Patrick Harris) desde luego, a Lily (Alyson Hannigan) con momentos inspiradísimos también, las cosas de Marshall (Jason Segel) tenían su encanto. Incluso Robin (Cobie Smulders)Ted, que siempre han sido los más sosos, han tenido su encanto. Aquí ya viene implícita en esta forma de ordenarlos algunas de las paradojas que comentaré después.

Italian Food Center

El sexto personaje principal de la serie es Manhattan. Especialmente, el Upper West Side. No tengo fotos de esa zona, o por lo menos no adecuadas. Así que os tendréis que conformar con algunas vistas del West Village y Chelsea. Donde no pueden faltar restaurantes italianos en los que puedan ir a cenar nuestros amigos.

Pero es que ha habido gente secundaria que también me han parecido estupendos. Me parece demasiado prolijo mencionarlos a todos, pero siempre he sentido pena porque no funcionó lo de Barney con Quin (Becki Newton), la stripper.  Siempre me parecieron una pareja más interesante que la de Barney con Robin.

Entrar ahora a analizar los altibajos, las temporadas buenas y las malas, las vueltas y vueltas para no llegar a ninguna parte, que si podría haber durado menos temporadas… pues yo que sé. Esto es como la familia. Que están ahí, que te dan momentos buenos y malos, pero los quieres, y te da pena si se van. Nada de esto me pasó nunca con Friends. Así que esto deja más o menos claro lo que opino de la serie en su conjunto.

Y luego está el problema del final de la serie. Intentaré no destripar la cosa, por quienes no lo hayan visto. Pero hay un problema tremendo con el final buscado. Que ha sido un final consecuente, que ha sido un final preparado y planificado, que retrospectivamente da mucho sentido a cosas que han pasado durante la serie, y sobretodo en la última temporada. Y que estaba lo suficientemente claro en los guionistas como para que grabaran el final con los hijos hace un montón de años, antes de que crecieran. El problema es que durante una temporada hemos disfrutado de la madre. De Tracy. Y Tracy ha sido uno de los mejores personajes de la serie. Un personaje emotivo y divertido. En la temporada final, los capítulos en los que aparecía activamente Tracy han sido de promedio superiores a los que no aparecía. Yo «me he enamorado» de Tracy. Si después de todo esto, después de la lata con «cómo encontré a vuestra madre», la escena final corresponde a los que considero los dos personajes más flojos de la serie,… eso es lo que considero una paradoja. Y a mí no me ha convencido.

One Way

Esta foto tiene una referencia telecinéfila… a ver quien la reconoce. Al menos una. Vamos.

Y esto trae otra paradoja. Sinceramente, yo no necesitaba saber qué pasaba después del encuentro en el andén de la estación. Esperaba que se hubiesen esmerado en ese encuentro en el andén, pero no necesitaba saber más. No necesitaba que me resumieran en 30 minutos los siguientes 10 años de la vida de los protagonistas. Si hemos estado con ellos año a año durante nueve. Si los dos últimos días y medio de sus vidas pasadas han tardado, brillantemente, seis o siete meses en desarrollarse, no me parece que tenga sentido que me hagan un resumen de sus vidas futuras. No me importa.

De la misma forma que no me importa qué sea de House, después de dejar el hospital, por poner un ejemplo televisivo. O me parece aberrante, en otros ámbitos, que quieran hacer segundas partes de la vida de Scarlett O’Hara, o las relaciones de IlsaRick, por poner ejemplos de otros tipos. Porque cuando termina una ficción, cuando durante un tiempo hemos vivido las vidas que de otra forma no podríamos tener, tenemos cierto derecho a decidir el qué pasa después. La historia de los personajes ya no es solo de sus guionistas. Es de todos. Y todos tenemos algo que decir al respecto. Es un problema relativamente frecuentemente de la ficción norteamericana no saber parar a tiempo, dar todo bien masticadito al ciudadano. Claro, que entonces no podrían haber forzado ese final, coherente, pero superfluo. Y para mí, para mis gustos, paradójico.

En cualquier caso, esto no empaña el hecho de que los echaré de menos.

Paseando al perro

Y bueno, tengo la sensación que «el apartamento» está en una casa más grande que esta, pero resulta coqueta verdad. No bonita, pero coqueta…

[Televisión] Cosas de series; series que van y vienen, despidiendo a las «chicas» hasta el año que viene

Televisión

En el lado de las bajas en la cartelera, ya suponía yo que Believe, esa serie sobre niña con superpoderes que hay que proteger de los ambiciosos que la ven como un arma, no aguantaría mucho tras ver la deriva del segundo episodio. En el tercero, la decisión estaba prácticamente tomada. Fuera de cartelera. Pensaba que Resurrection, la de la gente resucitada en un pueblo del sur de los Estados Unidos, podría seguir el mismo camino pronto, pero aun aguanta. Muy lejos del tono de la similar francesa Les Revenants, que en estos momentos considero mucho más interesante, estos resucitados aun mantienen su poquito de misterio que hace que tenga cierta curiosidad por ver por donde van a tirar. Pero sufre mucho de unas interpretaciones flojas y algunas situaciones poco convincentes, tópicas e incluso ridículas.

Revenge se convirtió en ese culebrón, guilty pleasure absoluto, que me encantaba por el glamour, el ritmo y lo guapas que estaban las protagonistas. Pero da la impresión de que últimamente va dando bandazos. Creo que veré sin dudar esta temporada completa, pero tengo la sensación de que mucho tienen que cambiar las cosas para que siga más allá. Empieza a bordear peligrosamente con una mediocridad absoluta. Y una de sus protagonistas, Emily/Amanda (Emily VanCamp) está empezando a mostrar sus limitaciones como actriz. Aunque siempre está guapísima.

Broocklyn Bridge

El final de temporada de «Girls» nos lleva necesariamente a Manhattan, aquí visto desde el puente de Brooklyn.

Entre las incorporaciones, vi el piloto de una serie de ciencia ficción, con mucho adolescente. The 100 plantea una humanidad reducida a la mínima expresión y refugiada en una estación espacial con graves problemas de mantenimiento y supervivencia, debido a un cataclismo nuclear casi 100 años antes. Las draconianas leyes impuestas han llevado a que 100 adolescentes considerados como delincuentes sean lanzados de vuelta a la Tierra con el fin de evaluar sus capacidades de supervivencia. Veré el segundo capítulo y tomaré la decisión de si merece la pena o no seguir con ella. Está demasiado orientada a los adolescentes, carece de verosimilitud (no se le pide veracidad, que es otra cosa), y hay demasiados tópicos absurdos. Difícil que se quede en la cartelera. Ni siquiera el habitualmente complaciente público votante de IMDb le otorga un siete de media, lo cual indica que ha suscitado realmente poco entusiasmo.

Vayamos con los finales de temporada, de los cuales hemos tenido tres.

Rizzoli & Isles es ese drama policiaco, procedimental que se  sostiene fundamentalmente por la simpatía de sus personajes y por la química entre ellos. Puro entretenimiento sin más pretensiones, ideal para un rato de relax sin plantearse complicaciones. Algo parecido sucede con Perception, aunque a veces tenga ínfulas más pretenciosas con eso de la neuropsicología. Pero en resumen vamos a lo mismo. Casos procedimentales entretenidos y un grupo de personajes que funcionan bien entre sí, sin más pretensiones. No son maravillas, pero no molestan y entretienen. Hasta dentro de unos meses.

Grand Central Terminal

Hemos visto viajar a Hannah en tren en algún momento, aunque no me acuerdo si cogía el tren en Grand Central Terminal, que vemos en la foto, o en Penn Station.

Otra cuestión es Girls, comedia dramática de una prestigiosa cadena de cable, cuya primera temporada me pareció bien pero sin despertar tanto entusiasmo como en la mayoría del público, pero que sí me enganchó bien en una segunda temporada que me pareció muy divertida, muy ácida e interesante. En esta tercera temporada, nos tendremos que situar en un punto intermedio. Con episodios buenísimos y otros bastante menos, en general sigue siendo una propuesta lo suficientemente atractiva para tener en cartelera una sitcom con cierta profundidad, y que en esta temporada ha dado más juego a los personajes secundarios. Lo cual es su principal acierto en este momento, porque si por su protagonista Hannah (Lena Dunham) dependiera ya la habría mandado a freir espárragos. Insoportable personaje. Quiero pensar que es un producto de ficción y no basado en alguien real.

Nos queda un único capítulo, doble, para el final de How I Met Your Mother. Así que la semana que viene hay acontecimiento. Por supuesto, una serie que he tenido en cartelera durante tantos años, y que tantos buenos momentos me ha generado, merecerá una entrada extra, dedicada en exclusiva a ella. Ahora, esperemos que tenga el final que se merece.

Staten Island Ferry

En cualquier caso, nos relajaremos un poco, por ejemplo viajando en el ferry de Staten Island, en lugar de ir siempre a borde del ataque de nervios.

[Televisión] Cosas de series; pequeña revolución en mi cartelera televisiva

Televisión

Pues sí. En medio de un par de semanas donde se han producido novedades y despedidas, he decidido comenzar una pequeña revolución en mi cartelera televisiva, determinada en gran medida porque mi disponibilidad de tiempo es limitada, y porque mi estado de ánimo me invita a ver determinados productos, mientras que empieza a rechazar otros. Bien sea por su carencia de interés, por su limitada calidad, o porque no estoy de humor para según que cosas.

Dos series de largo recorrido, y otra reciente de esta temporada, han salido de mi cartelera. BonesThe Mentalist hace ya un tiempo que no me aportaban nada nuevo y han perdido la frescura que tenían en un momento dado. The Blacklist ha llegado a un punto que tampoco me interesa gran cosa lo que están contando, que parece que es un dar vueltas en círculo constantemente. Así que estas tres series queda fuera.

En el parque del Tío Jorge

El día de la Cincomarzada llevé conmigo en mi paseo una cámara de película tradicional, la Leica M2, con el Elmar 50/3,5, cargada con un carrete de 27 exposiciones de Fujicolor Superia Premium 400, expuesta a 200 ISO.

Me entretuve mucho con Vikings en su primera temporada, pero siendo que es una serie bien hecha e interpretada, realmente trata de cuestiones que no me interesan gran cosa. Esta estética de guerreros, con algo de gore y alguna salpicadura de sexo… pues si no tienes el nivel de Game of Thrones no me suele interesar. Así que lo he dejado.

Se han despedido dos sitcoms, una intrascendente pero entretenida y la otra con más sustancia. Men at Work es un sitcom tradicional americana de grupo de amigos que tira de una fórmula muy estandarizada pero que es entretenida. No da para más, pero rellena ratos muertos, con sus 20 minutos de duración por capítulo. Ha despedido su tercera temporada, con este tono que comento. Mucha más sustancia han tenido los seis capítulos de la británica Inside no. 9, serie con su punto de mala leche, bastante humor negro, tramas y guiones originales, bien interpretadas, en ocasiones por caras bien conocidas de la interpretación británica, y con una realización bien cuidada. Pequeñas obras teatrales en su mayoría, restringidas a escenarios limitados, que nos han hecho pasar un rato excelente.

En el parque del Tío Jorge

Pero he tardado un tiempo en revelar el carrete, que ya tengo aquí con la digitalización del comercio. Que sinceramente no me ha convencido en exceso.

Se nos ha despedido también Banshee, en su segunda temporada, en la que hemos visto cierta evolución en el personaje principal y en sus relaciones, siempre dentro del marco de peleas, balaceras, algún polvo que otro con chicas espectaculares y su punto gore. A caballo entre un producto interesante y el guilty pleasure, esta no peligra en mi cartelera mientras vaya apareciendo periódicamente en la pequeña pantalla.

Comenté el buen estreno de Resurrection, cuyo segundo capítulo me ha parecido más flojo. No sé si aguantaré mucho con esta serie. Definitivamente, aunque se parezca no es como la francesa Les revenants. Y algo parecido puede suceder con Believe, en torno a una niña con «poderes» que es ambicionada por unos malos, y es protegida por unos «buenos» que buscan a un condenado a muerte para que la proteja. Su planteamiento tiene cosas buenas y malas, su primer episodio fue interesante. Pero el segundo, ya me pareció de bajón. Grave riesgo de que le abandone pronto.

En el parque del Tío Jorge

Prefiero en estos momentos el rendimiento de las películas negativas en color de Kodak, las de la gama Portra, pero aun así, creo que en casa podré hacer una digitalización con tonos más sutiles y matizados.

En su momento encontraré algún rato para explicar por qué The Americans es una de mis series favoritas, no sólo del momento, sino de los últimos diez años. De momento sólo diré que hay que verla.

Y dejo para una entrada especial un comentario sobre la película de Veronica Mars, secuela de la serie del mismo título, que todavía no sé si será bajo el epígrafe [Cine] o [Televisión]. O ambos. Es muy posible que siga con cambios en las próximas semanas. Tengo que alcanzar un equilibrio entre las series de calidad pero que me interesen, y el producto de entretenimiento para cuando quiero liberar mi mente.

En el parque del Tío Jorge

No obstante, de momento aquí os dejo algunos ejemplos tomados en el día festivo de principios de mes.

[Televisión] Cosas de series extra; los verdaderos detectives y el concepto de «macguffin»

Televisión

Yo pensaba que a estas alturas el concepto de macguffin, tal y como lo conceptualizó y lo acuñó el maestro Hitchcock estaría claro. En la Wikipedia nos lo cuentan así:

Un Macguffin (también MacGuffinMcGuffin o Maguffin) es un elemento de suspenso que hace que los personajes avancen en la trama, pero que no tiene mayor relevancia en la trama en sí. MacGuffin es una expresión acuñada por Alfred Hitchcock y que designa a una excusa argumental que motiva a los personajes y al desarrollo de una historia, y que en realidad carece de relevancia por sí misma.

Recientemente asistimos al final de la primera temporada de la nueva serie de la HBO dirigida Cary Fukunaga, True Detective, con un par de protagonistas excepcionales, Woody Harrelson y Matthew McConaughey, interpretando respectivamente a dos detectives de un cuerpo de policía del estado de LuisianaMarty HartRust Cohle. El principal papel secundario corresponde a Michelle Monaghan, encarnando a Maggie Hart, la esposa del primero. Hart es un tipo propio de su lugar y de su tiempo, el sur de los Estados Unidos a caballo entre los siglos XX y XXI. Profundamente conservador y religioso, por lo menos aparentemente, con la familia perfecta. Eso sí, como buen macho algo carca, le apetece tirarse a todo lo que se mueve. Y eso que tiene una esposa guapa, fiel, cariñosa y de buena familia. Cohle sin embargo es un hombre torturado. Procedente de Tejas donde tuvo un trabajo policial difícil que lo dejó marcado, es profundamente escéptico, y su sistema de valores entre en colisión frontal con el de su compañero, con el que comenzará una relación de dos décadas en la que habrá de todo.

Río Ebro en Escatrón

Además de paisajes humanos, también es una serie de paisajes naturales. Alterados por el hombre, en ocasiones muy profundamente. En la más pura tradición norteamericana.

Y es que para mí esta es la parte importante de esta serie. El asesinato inicial de la chica en 1995 y las derivaciones posteriores del caso no son más que un monumental y elaborado macguffin para permitirnos entrar en una relación entre dos hombres muy distintos pero unidos en por el azar o el destino, cada uno según prefiera interpretar. Es un estudio profundo y comparativo de personalidades, de motivaciones, de valores, de objetivos en la vida.

No voy a decir que la serie es perfecta, porque no lo es. Hay elementos muy desaprovechados. A pesar de la importancia del personaje de Maggie en determinados momentos, creo que es un personaje desaprovechado para haber incidido algo más en los contrastes entre ambos hombres. Especialmente porque queda claro que es una mujer que les gusta a ambos. Aunque cada cual analizará cual la respeta más. Y alguna otra cuestión. Pero sobre todo es una oportunidad de ver técnicas y soluciones visuales propias de la cinematografía más ambiciosa aplicadas al formato de serie de televisión. Porque sigue habiendo diferencias entre ambos medios, por presupuestos, por planteamientos, por ritmos de producción. Y con producciones de este tipo se acortan, y los aficionados al cine disfrutamos.

Ni que decir tiene que la base en que se sostiene todo el tinglado reside en la excelente interpretación del elenco de la serie. Especialmente de los dos protagonistas. Especialmente de McConaughey que parece confirmar su giro hacia el lado luminoso del trabajo actoral, con un annus mirabilis que le ha llevado a ganar su primer óscar, por una película que espero ver en estos días, ya que está recién estrenada en la cartelera española. Con mucho retraso.

A partir de lo comentado, sinceramente, las coherencias e incoherencias del caso que persiguen durante casi 20 años los dos protagonistas me parecen pecata minuta. Pero parece que los listos de la crítica prestigiosa van por otros derroteros.

Saladas de Sástago-Bujaraloz

Así que aquí traigo hoy algunos notables paisajes de este mes de enero, a orillas del Ebro en Escatrón y en las saladas de Bujaraloz, humedales de estepa que no se pueden comparar a la región del delta del Misisipí, pero que no están mal.