Noticias del sábado: no, hoy no… mejor humor y ciencia
Tengo que compensar. Y el miércoles me salté la norma no escrita y autoimpuesta de hablar de las noticias de actualidad sociopolítica sólo los sábados. Así que hoy voy a dedicar las Noticias del sábado a otro tipo de noticias.
Cuando comencé con esto de las Noticias del sábado, todos los sábados comentaba la viñeta de Ramón en ElPaís.com con sus entrañables hipopótamos, Hipo, Popo, Pota y Tamo. Después dejé de mencionarlos. Pero sigo ahí. Sigo visitándolos todos los días, y no sólo los sábados, para que me ayuden a mantener mi conciencia sobre los problemas ambientales del planeta, pero, eso sí, con una sonrisa en la boca.
Pero es que hoy sábado, además del ¡Salvad el clima! de Ramón, el resto de las viñetas han estado particularmente inspiradas. Mencionaré dos especialmente. La siempre desasosegante viñeta del Roto nos muestra una calavérica imagen sentenciando:
La pandemia ha sido un fracaso.
Suponiendo, y creo que supongo bien, que se refiere a la difusión del virus de la gripe A (H1N1) de nueva aparición, es muy atinada, dada la baja gravedad de los casos de gripe que está produciendo, las más que moderadas incidencias, y todo ello pese al especial interés de los medios de comunicación de hablar más de muertos que de otra cosa en este ámbito. Vamos, que lo mismo que una alegoría de la muerte, podría aparecer en la viñeta con la misma frase el redactor en jefe de cualquier medio escrito o no escrito que os queráis imaginar.
Por otro lado, Forges ácidamente critica ciertas tendencias del arte conceptual, que probablemente no entiende ni sus propios autores. En desagravio por el no siempre justificado dominio de estas formas artísticas sobre otras más comprensibles, pero probablemente más honestas, mañana hablaré de Gervasio Sánchez como Premio Nacional de Fotografía.
Pero entre las cosas de la prensa, me he encontrado con una de esas entradas con las que nos obsequia The Boston Globe de vez en cuando en su galería de imágenes The Big Picture, en este caso dedicada a los paisajes marcianos. Impresionante, tanto por la belleza como por el detalle con el que se nos muestran las tierras que configuran la superficie del planeta Marte. No os lo perdáis. Como las imágenes son de la NASA y están a libre disposición del público, pongo una de las formas generadas por la erosión cerca del polo sur marciano.
Finalmente, esta mañana cuando me he levantado he leído con interés, casi diría con avidez, uno de los excelentes artículos de Mikelnai sobre naves espaciales propulsadas por agujeros negros. Pero lo que más me ha gustado es que me ha llevado a otro del mismo blog sobre las naves espaciales de un g. Este artículo no lo conocía por haber sido publicado con antelación a mi conocimiento del blog, pero me ha encantado especialmente por su cuantificación del tiempo en los viajes a velocidades relativistas. Vamos, que sólo costaría llegar 60 años en tiempo de la nave en llegar a la Galaxia Andrómeda, situada a 2.480.000 años-luz. Lástima que sería de poca utilidad para los que nos quedásemos en el planeta Tierra. Porque mientras que en la nave sólo pasarían los mencionados 60 años, en la Tierra habrían pasado… 5.000.000 años… y aun quedaría el viaje de vuelta. Ufff…
Una pena que de momento nos tengamos que conformar los mortales comunes con el lento arrastrarse de los aviones comerciales.
Otoño, definitivamente
Octubre ha sido raro. De verdad, raro. Temperaturas tibias. Casi cálidas. Y ambiente de primavera. Con todo lo malo que eso conlleva. La sensación de cansancio, la modorra, los cambios de humor,… a mí no me gusta mucho la primavera. Lo de que la sangre altera es cierto, biológicamente hablando. En cuanto a su relación con el afán humano de aparearse especialmente en esa época… creo que hay para todos los gustos. Pero principalmente opino que una de las características del ser humano es que “eso”… si estamos de buen humor, siempre apetece.
El otoño se asocia frecuentemente con aspectos negativos de la vida. Con la vejez. Con el apagamiento de la vida. Con la llegada del tiempo desapacible. La caída de las hojas… Todas esas cosas. Chico. Pues a mí las hojas caídas me gustan.
Por otra parte, después de la sequía del verano, especialmente severa este año, aumentan las oportunidades de lluvia. Y justamente esa lluvia es la promesa del renacer de la vida más adelante. La vida que aparece en primavera se gesta durante el otoño y el invierno. No son un final, aunque se utilizan como tales metáforas. Sólo son un paso más en el ciclo anual. Para mí, con el frescor del aire, un momento para sentirme más activo, para emprender proyectos. Es el auténtico principio del año. De hecho siempre me ha parecido una tontería eso de comenzar el año en el momento de más frío y menos luz. Por lo menos en el hemisferio norte, que es donde se decidieron estas cuestiones.
Y por otra parte, está la luz. Para mí, en estas latitudes donde vivo, en el valle del Ebro, es el momento del año donde la luz es más hermosa. Cuando las tardes presentan unos atardeceres más hermosos. Cuando los amaneceres se vuelven de un rojo intenso si el día está tranquilo, o de tonos suavemente dorados si el viento y la lluvia han arrastrado la suciedad de la atmósfera. Y si hay suerte, es el momento de ver los más fabulosos arcos iris, cuando la luz rasante del sol del amanecer se dispersa en los millones de gotas suspendidas en una aurora llena del aerosol de la lluvia.
No sé. Me alegro de que por fin haya llegado ya el otoño. Pero durará tan poco…
Vaya, VuelVen los ViVarachos lagartos terribles (y no me refiero a los dinosaurios)
Pues nada. Que en la televisión yanqui se está contagiando del cine. Y que después del éxito de la versión reimaginada de Galactica, que para que van a pensar en cosas nuevas. Con ir “reimaginando” series antiguas, más o menos casposas, y darles un aire más actual y elegante, todo está resuelto. Y en estas que me entero que estrenan el pilo de… ¡cha-cha-cha-chán!
V
Sí. V. La de los lagartos. Mejor dicho la de las lagartas de cardados imposibles, que se merendaban a los ratones y a los humanos incautos como si tal cosa. Esa. Una de las series más kitsch que se han visto en la televisión mundial.
Reconozco que no puedo opinar con “autoridad” sobre la antigua versión. Me pilló en una época en la que veía poco la televisión. Y además la echaban los sábados. Y los sábados, en aquellos años, tenía cosas mejores que hacer que ver la caja tonta. Así que no recuerdo haber visto nunca un capítulo entero de aquel celebrado culebrón de seudo-ciencia-ficción. Pero mentiría si dijera que no tengo imágenes visuales en mi imaginario particular de lo que era. Más que nada porque fue relativamente omnipresente, especialmente dada la escasa oferta televisiva del momento. O veías eso, o veías el UHF. No había más.
Pero oye. Me picó la curiosidad. Y anoche vi el piloto.
Lo primero, lo importante. Como es costumbre en el mundo del cine y la televisión americanas, cuando se trata de ciencia ficción, las chicas malas están incomparablemente más buenas que las chicas buenas. Y aquí no hay excepciones. Porque la “prota”, Morena Baccarin, a quien ya pudimos disfrutar en Firefly, con su pelito corto y su exótica cara brasileña, está como un queso, y mucho más elegante, dónde va usted a parar, que su antecesora de los ochenta. Y la lagarta secundaria, que se liga a los adolescentes,… pues también está estupenda. No sé si esto justificará ver la serie, pero es un hecho.
En segundo lugar, el piloto fue entretenido. Y con algún detalle espectacular como las naves sobrevolando las grandes ciudades. Sí. Ya sé que está muy visto. Pero quedó bien. Aunque supongo que siendo una producción televisiva, en un futuro serán más parcos en efectos. Que no es cuestión de gastar por gastar.
Y además, los rollos de los yanquis. Dale vueltas con el terrorismo. Es que son monomaníacos. Y acabarán sacando a alguno con algún trauma de luchar en Iraq y esas cosas. Pues eso. Que conviene abstraerse un poco. Pero lo que fue la juerga, fue lo de la salud. En plena discusión política en los EE.UU. sobre la conveniencia o no de disponer de un sistema universal de prestación de servicios sanitarios, algo que en Europa hace tiempo que está superado, en general para bien de los ciudadanos, la lagarta lideresa promete en un discurso que implantará servicios sanitarios universales para toda la humanidad. ¿Que? Esta serie,… ¿financiada por el GOP, o qué? ¿Defendiendo los valores propios americanos, es decir, la insolidaridad universal? De chiste. Estos lagartos, además de lagartos, son socialdemócratas, y vete tú a saber si además llegan de Europa. Satánicos, vamos.
Pueril. Americano, vaya.
En fin. A pesar de todo, como he dicho, entretenida. Le daré alguna oportunidad más. Pero mi pronóstico es… reservado. Ya veremos, que dijo un ciego a otro ciego.
¿No eran los lagartos los que escondían sus principales y más peligrosas naves en la cara oculata de la luna? ¿O me equivoco de serie?
El tribunal de Estrasburgo, el papa Benito y un bonito arco iris
Ayer, salía la sorprendente noticia de que el Tribunal de Estrasburgo, o con su nombre adecuado, Tribunal Europeo de Derechos Humanos, había decidido que la presencia de crucifijos en las aulas, así porque sí, no toca. Que estamos en una Europa laica, con variedad cultural y religiosa, y que lo de imponer los símbolos de una determinada religión no es apropiado. Vamos; algo totalmente evidente, que no debería causar sorpresa alguna, pero que ha sido noticia en la prensa.
Menos sorprendente resultó la noticia derivada de que el Papa Benito se había llevado una desagradable sorpresa al enterarse. Dice haber acogido la noticia con “estupor” y “amargura”. Como si los papas no hubiesen causado suficiente amargura a lo largo de su historia. Evidentemente, como “buen” integrista religioso, su principal misión es imponer a los demás sus creencias y su modo de ver la vida. No sé. Que le den. Que le zurzan. Que nos deje en paz. ¿Es que no han oído hablar del respeto y la tolerancia a los demás? ¿Es que no tienen el menor interés en el respeto a los derechos y libertades de los que no “piensan” como ellos. Obviamente no. Unos carnuces. Él y sus voceros.
Pero bueno, esta mañana el amanecer estaba muy bonito. Ni todos los curas, ayatolás, rabinos, ulemas, monjes, monjas, lamas, y demás lastre de la humanidad, con sus visiones dogmáticas e irracionales del mundo, serían capaces de arruinármelo. Con un precioso arco iris que me ha acompañado desde Gurrea de Gallego hasta Huesca, y que es fotografiado en Las Canteras, después de pasar Almudévar.
In memoriam, José Luis López Vázquez (1922-2009); el gris señor que se metió en una cabina
Hoy nos hemos encontrado de postre con el fallecimiento de José Luis López Vázquez, uno de los actores más notorios y notables del cine, el teatro y la televisión españoles del siglo XX. Notorio, porque su prolífica carrera lo ha hecho un personaje omnipresente en los ámbitos mencionados. Notable, porque efectivamente es posible encontrar en su carrera trabajos muy interesantes que muestran su innegable calidad actoral. Sin embargo, al igual que muchos otros actores españoles, las necesidades alimenticias lo obligaron a participar asimismo en un sinnúmero de producciones de baja calidad, las típicas españoladas en las que siempre realizaba el mismo papel, de españolito cateto, papanatas, que a mí siempre me ha repateado un poco las tripas. Pero este país es y ha sido así. Y lo que ya es historia, historia es y como tal se debe contemplar.
No voy a hacer aquí un repaso de su obra. Quien quiera visitar el enlace anterior o el de IMDb, este último mucho más extenso, podrá repasar su filmografía. Aquí sólo haré comentario a una de sus obras. La que más me impactó siempre fue La cabina, mediometraje para televisión dirigido para Antonio Mercero, y que marcó un hito en su época por su originalidad, por su dramatismo, por su sorprendente final que transforma una evidente comedia en una tragedia, metáfora de la agobiante situación social y política de la España de 1972, pero que sorteó la censura… por la evidente estupidez de los censores del régimen. Yo no la entendí correctamente cuando la vi por primera vez. Era niño todavía, aunque supuso el inicio de un época de tremenda inquietud personal a la hora de tomar un ascensor, y en la que no había ni dios que no dejase la puerta abierta cuando hacía una llamada desde un teléfono público. Pero posteriormente tuve la oportunidad de saborearla con más detalle y más conocimiento, y es probablemente la mayor joya de la televisión nacional.
Os dejo con una melancólica imagen otoñal. Que le va a la noticia.
Noticias del sábado: Obama y el sida
Acabáramos. La noticia destacable entre las decisiones que el inefable presidente norteamericano ha tomado últimamente es que permitirá la entrada en su país de personas infectadas con el VIH, el virus del sida. Obviamente, su decisión ha sido comentada ampliamente por diversos medios de prensa, alabando el buen rollo del presidente norteamericano, paradigma actual del “buen rollito” y de la democracia.
Sí.
Claro.
Mi pregunta es… ¿por qué esos mismos medios no han estado recordando a la sociedad mundial la aberrante decisión de ese país, los EE.UU., que se dicen garantes de los valores democráticos, pero que está a la misma altura que muchos de los países regidos por malvados tiranos?
Los valores democráticos de los que hacen gala los norteamericanos siempre me han dejado un tanto confuso. Veamos.
Siempre han presumido de los logros que supusieron las declaraciones de derechos contenida en la Declaración de Independencia y la Constitución que ha configurado ese país durante más de dos siglos. Pero esos derechos individuales se han contrastado con el mantenimiento de la esclavitud durante buena parte de su historia y con el mantenimiento de leyes segregacionistas hasta la segunda mitad del siglo XX.
En el país donde se habla constantemente de la igualdad ante la ley de todos los seres humanos, las leyes disponen la sociedad de tal forma que en estos momentos son muchos los millones de norteamericanos que no tienen acceso a un servicio tan básico como la atención sanitaria, a pesar de ser uno de los países que mayor porcentaje de su PIB destina a gastos en el sector sanitario.
Presumen de haber luchado contra las tiranías en la Segunda Guerra Mundial y durante la Guerra Fría, al mismo tiempo que han apoyado numerosas dictaduras de corte fascista por todo el mundo. Para empezar, el apoyo que prestó a la dictadura del Tío Pachi en este país desde los años 50, o el apoyo a los golpes de estado y a las sangrientas dictaduras del Cono Sur durante los años 70. En décadas más recientes, no ha dudado en aliarse con regímenes de integrismos religiosos y nulas libertades como los de Arabia Saudí, sin hablar de las relaciones que ha mantenido con Israel.
Una de las características oficiales del régimen norteamericano es la separación Iglesia-Estado, esencialmente por la multitud de confesiones que pululan por su geografía. Sin embargo, es notoria la presencia oficial de Dios, por supuesto un Dios cristiano, en sus actos y como motivación a sus acciones. Eso les ha llevado a convertir sus acciones en Oriente Medio en auténticas “cruzadas” que han provocado todavía mucha más tensión con los países musulmanes, muy sensibles desde hace siglo a estas intervenciones. Es llamativo como el propio presidente actual tuvo que hacer constantemente profesiones de fe pública, ya que reconocer una actitud tibia ante la religión le podría haber costado la elección. En mi opinión, ningún país puede presumir de ser plenamente democrático sin una separación efectiva entre el estado y la religión, y no meramente teórica.
La existencia de estructuras como la prisión de Guantánamo, donde quedan anulados por completo los derechos de las personas, se comentan por sí solas. Pero son muchas otras las trabas que el estado norteamericano ha impuesto a ciudadanos de todo el mundo en nombre de la “seguridad”, y otras vainas similares. Es evidente que sus declaraciones de derechos son para consumo interno exclusivamente, pasándose por el forro de la entretela los derechos de otras personas del mundo, cuando no manifiesta un desprecio absoluto hacia las mismas. Es especialmente significativo su desprecio por la Corte Penal Internacional, encargada de juzgar los crímenes de genocidio, guerra y lesa humanidad.
Ahora, el presidente Obama levanta la prohibición mencionada anteriormente. Y se le alaba su talante. En lugar de decir, ¿no les da vergüenza haber tardado tanto en corregir esta infumable prohibición? En fin.
Más fotos parisinas.











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