Libro: Le voyage d’hiver

Literatura

La publicación de la entrada sobre el último libro que leí de Amélie Nothomb sirvió para sugerir un regalo por un favor realizado a un alma agradecida. Y pocos días después recibí el libro que hoy nos ocupa, el último publicado por la escritora belga, ahora hace menos de un año. Y bueno, no es muy largo, como es costumbre con esta autora, y a pesar de tener reciente el anterior, lo he leído. Veamos como queda la cosa.

Le voyage d’hiver
Amélie Nothomb
Albin Michel – París, 2009
ISBN: 9782226193933

En primer lugar,  por si alguien no se ha dado cuenta, es la versión original en francés. De hecho, no creo que exista todavía una versión traducida al castellano. No me consta por lo menos. No es libro de bolsillo, pero por su extensión muy contenida, hace el papel. Pero eso sí, es una edición mucho más cuidada con una solapa que incluye en portada un retrato de la autora firmado por el prestigioso Studio Harcourt. Este detalle es un guiño irónico a alguno de los contenidos de la novela.

La situación que se nos cuenta es hasta cierto punto delirante. Zoïle, un empleado de EdF (Electricité de France), se dispone a tomar un avión en el aeropuerto Charles de Gaulle, con intención de secuestrarlo y estamparlo contra uno de los más emblemáticos edificios de la capital francesa. ¿El motivo? En una de sus inspecciones en los hogares parisinos conoció a la curiosa pareja formada por Aliénor, una escritora de novelas que sufre una forma extraña, y probablemente ficticia, de autismo, y Astrolabe, la joven agente que se dedica a cuidarla y a atender sus necesidades, ser angelical del cual cae perdidamente enamorado Zoïle. Tras una serie de peripecias a caballo entre el romanticismo y el esperpento, la materialización física del romance resulta imposible, por lo que como último acto amor, el joven decide cometer el atentado aéreo.

Todo parece indicar que la autora nos presenta en este trío imposible de personajes una reflexión sobre su propio ser como escritora, con un ser interior y retraído que sería la autista y con la dificultad de convivencia con el exterior y el mundo material representado por la pareja imposible. La novela, por lo tanto, resultaría ser una compleja metáfora. Metáfora que como ya he dicho oscila entre el humor y lo ridículo, y los más auténticos sentimientos románticos, puesto que no deja de haber una historia de amor que percibimos como auténtico.

No me ha gustado tanto como Ni d’Éve ni d’Adam, pero no deja de tener interés, además de ser un libro muy propio de la personalidad de la escritora. Así que el que se anime… le puede merecer la pena.

Mont Saint-Michel

No, Mont Saint-Michel (me estoy repitiendo en los motivos, últimamente) no es el emblemático edificio contra el que quiere atentar de forma simbólica el protagonista de la novela; es un edificio parisino que tiene que ver con el nombre de las protagonistas femeninas, y que aquí no voy a mencionar - Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5

Rodin en la calle Alfonso

Arte

Estos días se exponen en el último tramo de la calle Alfonso I de Zaragoza, cerca de la plaza del Pilar, unas cuantas esculturas de Auguste Rodin, por iniciativa de la Fundación La Caixa y con la colaboración del Museo Rodin de París. En total, se pueden contemplar siete obras. Una de ellas es una reproducción de la obra más conocida del escultor francés, Le penseur.

Le Penseur

La más famosa obra de Rodin, Le Penseur, instalada al final de la calle Alfonso I de Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Pero de lo que conozco de la obra de Rodin, la que siempre me ha llamado más la atención es el grupo denominado Les Bourgeois de Calais. Está basada en un episodio de la Guerra de los Cien Años, cuando los ingles se hicieron con la plaza de Calais tras un largo asedio por la obstinada defensa de los defensores del asedio. El cabreo del monarca inglés era tal que en la negociación de la rendición de la ciudad este aceptó librar a la ciudad del saqueo a cambio de que seis de sus líderes y prohombres se entregasen para ser ejecutados. El grupo escultórico representa a estos seis prohombres en actitud humillada, vestidos con harapos, con sogas al cuello y con las llaves de la ciudad. En su expresión podemos observar la rabia, la humillación, la desesperación, el orgullo, la sumisión,… según la figura que observemos. En la exposición callejera que nos ocupa, lo que se expone son seis estudios de cada uno de los prohombres del grupo escultórico.

Eustache de Saint Pierre (Les Bourgeois de Calais)

Eustache de Saint Pierre, uno de los burgueses de Calais, con su soga al cuello - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Pierre de Wissant (Les Bourgeois de Calais)

Otro de los burgueses, Pierre de Wissant, con gesto de desesperación - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Por cierto que yo conocí el conjunto de Les Bourgeois de Calais contemplando la reproducción que hay en The Victoria Tower Gardens en Londres hace ya un tiempo. A continuación os dejo una imagen tomada en julio de 2006. En cuanto al tema de penseurs por el mundo, hay varios, y el último que he visto, de relativamente pequeño tamaño, estaba en la Alte Nationalgalerie de Berlín.

Les bourgeois de Calais (The Victoria Tower Gardens)

Conjunto de Les Bourgeois de Calais en The Victoria Tower Gardens, junto a las Cámaras del Parlamento en Londres - Fujifilm Finepix F10

El pensador junto a un retrato de Renoir

Un pensador de Rodin junto a un retrato firmado por Renoir en el Alte Nationalgalerie de Berlín - Panasonic Lumix LX3

Libro: The Road – La carretera

Literatura

Parecía inevitable. La película me interesó. El libro ha sido muy premiado y muy vendido. Ha recibido muchas alabanzas. También algún correctivo. Pero está ahí. Así que hace unos días me encontré en la FNAC la versión en inglés. Y simultáneamente, un amigo me dejó la versión en castellano. Como el tema me parecía muy árido para la versión original, he decidido leerlo en castellano. Y esta ha sido mi impresión.

The Road – La carretera
Cormac MacCarthy
DeBolsillo – Barcelona, 2009
ISBN: 9788499083469

Pues la verdad es que la cosa me ha pillado un poco en frío. Y el motivo principal es que he constatado que la película, que vi primero, es extremadamente fiel a la historia narrada en la novela. Cosa que es sencilla porque es una novela de corta extensión, con un estilo que va muy al grano de las vicisitudes que están sufriendo los personajes.

Para quien no esté enterado, el argumento nos narra la peripecia de un hombre y su hijo que van recorriendo una región de lo que suponemos las regiones orientales de los Estados Unidos, que se encuentran desoladas y carentes prácticamente de toda vida, salvo algunos humanos superviviente y poco más, como consecuencia de algún cataclismo cuya naturaleza desconocemos a lo largo del relato. Se deben enfrentar a las inclemencias del tiempo, ya que este es de naturaleza continuadamente invernal, a la falta de alimentos, a las agresiones de otros supervivientes, y a la enfermedad.

La narración es muy directa. No se entretiene. Descripciones de la realidad descarnada de los lugares por los que atraviesan, diálogos lacónicos con frases cortas o de una sola palabra, exposición directa de los acontecimientos. Todo ello, especialmente los diálogos, nos hablan de la deshumanización de los personajes. Da la impresión de que la falta de elaboración en los diálogos es un reflejo de la limitación intelectual y psicológica que sufren por las condiciones ambientales. Sabemos por la narración lo que sueña o lo que piensa el padre; conocemos así algunos datos de su pasado, de su esposa y madre del niño, de su voluntario suicidio por la desesperanza. Pero de lo que piensa o sueña el niño sólo sabemos por lo reflejado en los diálogos, o por las observaciones que el hombre hace sobre él. Es un misterio en el fondo. Teniendo en cuenta que el padre representa lo que la especie humana fue, el niño debería representar lo que la especie humana puede ser. Y aunque conocemos cuanto de bueno puede haber todavía, en realidad es un misterio, si es que realmente puede haber un futuro.

Resumiendo, es una lectura interesante, aunque tampoco la he encontrado tan entusiasmante como muchos han publicado. Se lee bien, y ciertamente te deja el desasosiego de una situación tan extrema y sin esperanza. Pero quizá se queda ahí. Sin proponer nada más. O a lo peor, en una situación como la narrada, no hay nada más que proponer.

Luna llena entre las nubes

La peripecia de los personajes sucede bajo un cielo permanentemente cubierto de nubes y cenizas; no disfrutan del lujo de ver aparecer eventualmente la luna llena entre las nubes, como en este momento a orillas del Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Libro: La estación de las flechas

Literatura

Como ya sabéis los que venís por estas páginas con alguna frecuencia, desde hace unos meses me estoy interesando en el género de la historieta. O cómic, o novela gráfica, o como sea que lo queráis llamar. A partir de ahora, aquí será historieta. Pero cuando me acerco a las estanterías no siempre me resulta fácil que elegir. El desconocimiento, supongo. Y aunque sigo algún blog en internet sobre el tema, tampoco se me aclaran las ideas. Ni me interesan mucho los super héroes, ni las cosas de japoneses, que parece que sí interesan mucho a la gente que escribe en estos sitios.

Pero el otro día en la FNAC me llamó la atención el título que hoy os traigo, y que estaba apilado en un aparte, lejos de los estantes dedicados al género. Veréis por qué.

La estación de las flechas
Samuel Stento (guion) y Guillaume Trouillard (ilustración)
Sins Entido, Madrid, 2009
ISBN: 9788496722552

Supongamos que en el último cuarto del siglo XIX, un emprendedor visionario se hubiese dado cuenta de una cosa. Los indios, los nativos americanos que más correctamente se dice ahora, tan abundantes en ese tiempo, estaban desapareciendo a marchas forzadas. Y en un futuro, como todo artículo escaso, serían un bien preciado. Supongamos que ese emprendedor ponga un negocio de conservas de indio. Sí, en bote, como las frutas en almíbar o el atún. Y que en nuestra época, una solitaria pareja de jubilados compra un bote de indios en conserva. Una familia, padre, madre e hijo, y los instala en su casa.

Éstas son las curiosas premisas de partida de esta historieta, con muy pocos diálogos y mucha acción. Desde el primer momento, nos sumerge en un particular surrealismo, en el que poco a poco, el modesto apartamento donde viven los jubilados se van expandiendo física y conceptualmente, hasta transportarnos a las vastas praderas del oeste norteamericano. De norte a sur. El frigorífico pueden ser las heladas tierras del lejano norte canadiense, mientras que el salón tal vez sean las cálidas tierras del sur de los Estados Unidos. A partir de ahí, se desarrollan una serie de aventuras donde se mezcla el divertimento con la crítica de determinados elementos de nuestra sociedad moderna.

La propuesta es curiosa, aunque encuentro algún problema. Los principales se deben a que obviamente los autores son de origen francés, y se ha realizado una adaptación donde se supone que los jubilados viven en Salamanca. Pero hay elementos que chirrían en esta adaptación puesto que determinados elementos culturales de la historia son claramente propios de nuestros vecinos del norte. No sé muy bien a qué fin no los dejan como estaban, si total no afecta a la esencia de la historia. Por lo demás, me ha parecido entretenida y original, con algunas imágenes estéticamente muy bonitas. Creo que esta obra da una idea de hasta que punto la historieta puede tener unas formas propias, alejadas de otros medios de expresión artística literarios y visuales.

No son las praderas del oeste en casa, pero son unas praderas cerca de casa, en la Plana de Zaragoza - Canon EOS D60, Tokina AT-X Pro 12-24/4

Libro: Ni d’Ève ni d’Adam (Ni de Eva ni de Adán)

Literatura

De vez en cuando, me gusta leer alguna obra extranjera, generalmente de ficción, en su idioma original. Lo cual reduce mis posibilidades al inglés y al francés. El objetivo es fundamentalmente pedagógico, refrescar los idiomas. Pero también el conservar de vez en cuando las sutilidades idiomáticas que muchas veces, y de forma irremediable e irreparable, se pierde en la traducción. Así que, de vez en cuando leo en inglés o en francés; es un hecho. Otro hecho es que Amélie Nothomb es una de las escritoras en lengua francesa más prolíficas y más leídas en la actualidad. Y que sus novelas suelen ser de extensión muy contenida, tirando a cortas. Un último hecho es que es muy fácil encontrarlas en la FNAC de Plaza de España en edición de bolsillo.

Todos estos hechos junto hacen que el libro que comento hoy sea el tercero que leo de esta autora belga nacida en Japón, con los antecedentes de uno que me gustó, Cosmétique de l’ennemi, y otro que se me atragantó, Métaphysique des tubes. Veamos que ha pasado con éste. En cualquier caso, me decidí por él debido a que escuché recientemente una recomendación para su lectura en la radio. No recuerdo quién fue «el culpable».

Ni d’Ève ni d’Adam
Amélie Nothomb
Le Livre de Poche, 2009
ISBN: 978-2-253-13323-0

Para empezar, decir que la edición es muy mona, ya que el librito viene encerrado en un estuche de cartón de lo más mono. Que servirá para guardarlo una vez leído. Claro está. Porque mientras tanto, menudo rollo el llevarlo encima, dado que el libro de bolsillo ha de servir para eso, para llevarlo en el bolsillo y sacarlo y disfrutarlo en ratos muertos en nuestra vida cotidiana.

La historia que nos narra es autobiográfica. Y básicamente es una historia de amor. Entre dos personas de nacionalidades y de culturas diferentes. La escritora regresa al Japón dónde nació y vivió hasta los cinco años con la idea de que también es su país, también es patria. Y allí inicia una relación con un joven de buena familia, que quiere aprender francés. A partir nos va narrando los episodio significativos de una relación de amor, que lo es simultáneamente con el chico y con el país que la acoge.

El tono de la narración es ágil, a veces desenfadado, yo me he reído en varias ocasiones, y en muchos capítulos he ido con una sonrisa por el mundo mientras leía las aventuras de la protagonista. Los malentendidos por culpa del idioma, las relaciones sociales e interpersonales a través de la comida, la ironía de una belga encantada con las montañas (Bélgica es un país básicamente llano en buena parte del territorio; en el resto tampoco es que sea montañoso, como mucho ondulado), etc…

Creo que la escritora se reserva para sí aspectos de la relación, menos divertidos, menos especiales, pero nos cuenta los aspectos esenciales de la misma. Entre los aspectos negativos, he de decir que no acabo de comprender del todo la naturaleza especial del chico. Más allá de que pueda ser más o menos mono y atento, aparece como un niño pijo, relativamente desocupado gracias al desahogo económico de sus padres. Hay que tener también en cuenta que estamos hablando de personas que apenas sobrepasan los veinte años de edad, muy al principio de la década de los noventa. De todas formas, el personaje protagonista es la escritora misma, su proceso de descubrirse y de saber quién es, de definirse cultural y personalmente, aunque sea por contraste con su enamorado y su entorno.

Resumiendo, un novelita que me ha gustado bastante, que a pesar de leerla en francés creo que no me he perdido gran cosa de lo esencial que nos está contando, y que puede ser bastante recomendable. Está publicada también en castellano, así que nos excusa. Y si a alguien se le atranganta, que no creo, pues tampoco es muy larga.

Manneken Piss

Ya que con frecuencia la autora se ríe de los tópicos sobre su nacionalidad, nos asomamos aquí a uno de los más grandes tópicos de Bruselas, la capital belga; el famoso Manneken Piss - Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5

Libro: Releyendo a Tintín; Tintin au Tibet

Literatura

Quienes siguen este Cuaderno de ruta saben que en los últimos meses he comentado varios libros de aventuras gráficas o novelas gráficas. Historietas, en resumen. O como quiera que haya que llamarlos. Pero he aquí que en casa tengo dos colecciones completas de las historietas de dos de los personajes de este mundo más famosos, y de origen en el mundo francófono; el galo Astérix y el belga Tintín. Así que he decidido releer alguna de las aventuras de este mundo pero intentando alejarme de prejuicios que se originaron en mi infancia. Con una mirada más adulta.

Tintin au Tibet
Hergé
Casterman, París/Tournai, 1991.
ISBN: 9782203001190

Como ya he dicho en la pequeña introducción a esta entrada, intento acercarme a las aventuras del personaje sin prejuicios. Me explicaré. Cuando yo era niño, como me imagino que sucedería con muchos de mi generación, o por lo menos así me consta entre mis amigos y conocidos, los personajes de historieta modelo eran Mortadelo y Filemón. Es decir, personajes caricaturescos de grandes narizotas, destinados a hacer reír, o al menos a parecer risibles. Y esta idea, como muchas otras procedentes de la pobreza intelectual de la época, quedó bastante grabada en nuestras jóvenes mentes. En ese contexto, personajes como Astérix eran asumidos con bastante naturalidad puesto que el aspecto de la historieta no se alejaba del estándar impuesto.

Pero he aquí que uno de los curas jóvenes que de vez en cuando pasaban por el colegio escolapio donde recibí la educación formal académica nos insistió en un momento dado en abrirnos a otros conceptos. Y particularmente nos recomendó al pequeño e intrépido reportero belga que hoy nos ocupa. Como consecuencia de eso, conseguí hacerme con la propiedad de un ejemplar de El templo del Sol, aparte de leer otros volúmenes de las aventuras de Tintín en las bibliotecas públicas de los parques de Zaragoza durante el verano. Sin embargo, no acabó de cuajar en mí dura mollera aquellos dibujos tan distintos del ya mencionado estándar de personajes ridículos y narizotas.

Hace unos años, un buen amigo me volvió a hablar del personaje en términos muy elogiosos. Yo por aquel entonces había completado mi colección de Astérix en versión original, en francés, con alguno de los títulos tardíos publicados por Uderzo. Empecé a interesarme de nuevo por el personaje del belga Hergé, y empecé a adquirir los títulos publicados del personaje, hasta que terminé la colección a principios de 2008. Los fui leyendo todos, y reconozco que me gustaron más que en mi infancia.

Ahora, con este renovado interés por el género de la historieta, he decidido, con calma volver a releer algunos títulos intentando mantener una cierta limpieza de prejuicios en mi actitud. Y por eso he empezado por las aventuras del reportero belga en el Himalaya. Es uno de los últimos, de los más recientes, y tiene un tono melancólico. Es un libro cuya base temática es la amistad. Tintín recibe la noticia de que uno de sus mejores y más queridos amigos, el chino Tchang Tchong-Jen, ha resultado muerto en un accidente aéreo en el Himalaya tibetano. El belga se resiste a creer en la noticia, y decide salir en búsqueda de su amigo pese a que todos los que le rodea le advierten de la futilidad de dicha búsqueda.

Las dos cosas que más impresionan del libro son, por una lado, la exquisita ambientación de los lugares y las épocas que es propia de casi todas las aventuras del personaje, y por otro lado, un cierto tono melancólico en la búsqueda del amigo perdido que nos habla de la importancia que tenía para el autor el tema de la amistad.

Lo que también me queda claro es que uno de los problemas para que de niño rechazase al personaje, o al menos dejase de mostrar interés por él, es que el personaje es más adulto de lo que era admisible para el niño de 9 o 10 años que era yo entonces. Es muy posible que una toma de contacto con el personaje durante mi adolescencia hubiese sido mucho más positiva. Y desde luego, ahora lo considero absolutamente recomendable también para un adulto que quiera recorrer esa parte de la literatura que es la historieta.

Cheverny

Aunque debemos suponer que la residencia ficticia de Tintin y su amigo el capitán Hadock, el Chateau de Moulinsart, está en algún lugar de la Valonia belga, lo cierto es que está inspirado en el Chateau de Cheverny, en el Loira francés, aquí con su aspecto en 1990 - Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5

Libro: El factor humano

Literatura

Si habéis seguido los últimos días de este Cuaderno de Ruta, sabréis que el lunes pasado estuve viendo Invictus, la película de Clint Eastwood sobre la reconciliación sudafricana y la Copa del Mundo de Rugby de 1995. La película me interesó aunque dista mucho de ser de los mejores trabajos de su director, pero sobre todo sirvió para que me picase la curiosidad sobre cómo fue la transición a la democracia en la difícil situación de partida de la Sudáfrica tras el apartheid. Y pensé que sería una buena idea comenzar leyendo el libro en el que estaba basado el filme. Y dicho y hecho. Aquí están mis impresiones.

El factor humano. Nelson Mandela y el partido que salvó a una nación.
John Carlin.
Seix Barral, Barcelona, 2009.
ISBN: 9788432209109.

En primer lugar, hay que decir que el libro no es un libro de historia ni está escrito por un historiador. Por otra parte, quizá falte todavía un poco de distancia temporal para tener una visión histórica del conjunto de una de las transiciones a la democracia exitosas más difíciles que ha habido. El autor es un periodista, y el tono del libro es periodístico. El autor nos dice que lo que escribe, además de sus propias vivencias, ya que estuvo destinado en el país sudafricano desde 1989 hasta 1995, está basado en entrevistas con los distintos actores de aquellos acontecimientos.

En segundo lugar, mientras que la película que motiva mi curiosidad se sitúa en torno al partido final de la Copa del Mundo de Rugby, comenzando la narración un año antes de dicha final, el libro nos sitúa en 1985, con eventuales flashbacks a acontecimientos anteriores. Y el elemento central indiscutible es la estrategia de Nelson Mandela para conseguir una transición lo más suave y pacífica posible desde la enrocada dictadura afrikaner hasta un estado multirracial, social y de derecho.

La principal virtud del libro es también su principal defecto. Básicamente se trata de un panegírico al talante del dirigente africano, tolerante y dispuesto al perdón frente a la intransigencia inicial de sus enemigos afrikaners, y su habilidad para conseguir lo que quiere de estos últimos para plegarse a los deseos y conveniencias de Mandela, incluso durante su estancia en la cárcel. Pero claro, también nos presenta un personaje excesivamente libre de defectos, una especie de santo moderno, un líder político y espiritual sin fallos, y por lo tanto, aun en vida, mítico. Porque es un mito la persona líder que carece de defectos. Eso no existe. Todos tenemos debilidades. Aquí se obvian. Apenas se mencionan algo las dificultades en el plano familiar, que quedan perdonadas o explicadas por la complejidad de su tarea política. No soy yo de héroes y santos; tiendo más a admirar a la persona común con sus defectos presentes y notorios, pero que trabaja para que las cosas salgan adelante a pesar de todo.

Pero por lo demás, la lectura del libro es muy entretenida y agil. Cumple de sobras para situarse en el ambiente del país en momentos tan difíciles. La personificación de los conflictos en una serie de personas reales y trascendentes en los sucesos de la época ayuda al lector a situarse y humanizar las situaciones.

En cuanto al tema del rugby, en realidad sólo es central en los últimos capítulos del libro. Lo realmente importante en la historia ha pasado antes. El campeonato de rugby y la unión de todas las comunidades sudafricanas en torno a la selección springbok, que previamente había sido un símbolo de la supremacía blanca, no es más que un corolario a la difícil transición del país y a los esfuerzos y concesiones que todas las parte tuvieron que hacer para sacar adelante la situación.

Resumiendo, un libro interesante para quien quiera conocer algo más de la historia de esa parte del mundo con una lectura cómoda y entretenida, a falta de una mayor matización o rigor histórico. Que no digo que no lo tenga, pero el tono periodístico es como es.

Buckingham Palace

El libro establece comparaciones entre los sentimientos de los negros de 1990 con los de los boer de 1902, derrotados por los británicos, cuando perdieron su república independiente y pasaron a formar parte del Imperio Británico; aquí vemos a los casacas rojas británicos desfilando ante Buckingham Palace - Pentax P30N, SMC-A 50/2

Libro: La Alemania de Weimar

Literatura

Indudablemente, Alemania fue uno de los actores dominantes de la política y de la historia del mundo en la primera mitad del siglo XX. Protagonista de dos guerras mundiales, curiosamente es un país que no existió como tal hasta bien entrado el siglo XIX, cuando la belicosa Prusia unificó a todos los estados alemanes, salvo Austria y los cantones germanófonos de Suiza. Pero en el período de entreguerras hubo un período poco conocido, pero apasionante por muchos motivos que fue el régimen llamado la República de Weimar. Con este ensayo histórico, podremos aprender un poco más sobre este país, y probablemente más sobre todos nosotros.

La Alemania de Weimar: Presagio y tragedia
Eric D. Weitz
Turner, Madrid 2009
ISBN: 9788475068718

Reconozco que la historia de Alemania me fascina. Nunca existió como tal país hasta la creación del Deutches Reich, traducido incorrectamente como Imperio Alemán, en 1871. A partir ahora preferiremos la expresión Reich Alemán. Durante siglos existió el Sacro Imperio Romano Germánico, que en realidad fue más una unión de estados, muy diversos entre sí, con el denominador común de una relación directa o indirecta con los pueblos y la cultura germánica, que reconocían como cabeza visible a un emperador electo, y que sufrió muchas variaciones en su forma y contenidos entre el año 962 con la coronación de Otón I y su disolución en 1806 en las guerras napoleónicas. Sin embargo, entre 1871 y 1945, menos de un siglo, fue una potencia europea y mundial, actor principal en la I Guerra Mundial, y desencadenante absoluto de la II Guerra Mundial, poniendo en jaque el orden mundial.

El libro que nos ocupa analiza el estado que surge como consecuencia de la derrota en el primer conflicto bélico global, y de los procesos revolucionarios que acabaron con la monarquía de origen prusiano que gobernaba el país. Aunque formalmente parlamentario, el Reich Alemán de antes de 1919 difícilmente se podía considerar un régimen democrático, dados los amplios poderes que se reservaba el Kaiser, a la hora de nombrar gobierno o de tomar decisiones de gobierno. En 1919, aparece la que posteriormente se conoció como República de Weimar. El nombre oficial del país no se modificó, ni los alemanes de la época utilizaban dicho apelativo. Este deriva del hecho de que los trabajos de la asamblea constituyente se realizaron en la ciudad de Weimar, para evitar el difícil y conflictivo ambiente del Berlín de 1919. La elección de Weimar no fue al azar, ya que esta ciudad fue tradicionalmente una de las más cultivadas política, cultural y artísticamente del mundo germánico.

Bajo la Constitución de Weimar, el Reich Alemán se dotó de una de las constituciones más adelantadas en el reconocimiento de los derechos ciudadanos y sociales de las que existían en aquel momento, convirtiendo potencialmente al estado alemán en uno de los más democráticos.

Potencialmente. Todo terminó con la llegada al poder en 1933 de Adolf Hitler, que nunca derogó la Constitución de Weimar, pero que la despojó de todo contenido y sentido, creando un estado autoritario fascista de triste recuerdo.

Las secuelas y la desmoralización colectiva producidas por la guerra, la oposición de los extremismos de izquierda y derecha a la democracia, el rechazo de la derecha conservadora a las nuevas formas republicanas, la deslealtad de las iglesias luterana y católica, los tremendos altibajos en la economía que sucedieron, culminando con la terrible depresión que siguió al crack del 29, todos estos factores llevaron al derrumbe del régimen y a la catástrofe nazi. Todo ello se cuenta con todo detalle en el libro que nos ocupa.

Pero no sólo hubo cosas negativas en aquel período. Además del innegable adelanto que supuso el reconocimiento de los derechos sociales de los ciudadanos, algo que se extendería por toda la Europa Occidental después de 1945, creándose el llamado estado del bienestar, también fue un período de inmensa actividad cultural, artística y creativa. Términos como expresionismo, nueva objetividad, Bauhaus,… representan muchas de las inquietudes que surgieron y prosperaron en aquella época. El papel de las mujeres en las sociedad, en la cultura, en el trabajo y en la política, una nueva cultura sexual, la actividad física, los deportes, el aire libre, los espectáculos audiovisuales, la radio, la música,… todo fue nuevo y todo influyó en aquella contradictoria sociedad.

Todos esos elementos tienen su espacio en el libro que nos ocupa, y son tratados con bastante profundidad y abundancia de referencias. El capítulo final trata sobre el fin del régimen. El autor carga las tintas contra los sectores más conservadores de la sociedad, que se aliaron con la extrema derecha, dando lugar al régimen nazi. El partido nazi por sí sólo nunca consiguió la mayoría en ninguna elección. Necesitó la ayuda de otros sectores conservadores, de las iglesias, del ejército, para poder alzarse con el poder. Los partidos más partidarios de la república, la socialdemocracia o los moderados de centro cometieron muchos errores, pero el autor delimita bien las responsabilidades. En algunos puntos, a pesar de las notables diferencias sociales, culturales y económicas, me recuerda a algunos aspectos del final de la república en España. También fue el fascismo con la colaboración necesaria de las derechas conservadoras y la iglesia católica. Quizá venga bien leer estos ensayos. Quizá podríamos aprender algo.

No obstante, es difícil que el libro interese al lector general sin especial interés por los temas históricos. Quien se sienta interesado por ellos, disfrutará.

Stadthaus

El Stadthaus (ayuntamiento) de Weimar en la actualidad - Panasonic Lumix LX3

Libro: El festín de Babette

Literatura

Creo que poca gente sabe quién es la escritora de este relato, novela corta o cuento largo, no sé muy bien. Sin embargo, si recordamos que Isak Dinesen es el pseudónimo bajo el cual firmaba sus novelas Karen Blixen, es posible que este último nombre suene más. Porque es el personaje principal de una afamada película, Memorias de África, que se llevó un Oscar, adaptación del libro de la misma escritora que narraba sus vivencias durante los dieciocho años que vivió en el continente cuna de la humanidad.

Pero nunca me atreví a leer estas memorias, porque nunca me interesaron mucho los amoríos de la pija danesa con un presuntamente apuesto aviador. Pero hace unos años se adaptó otro relato de la escritora al cine, que ganó también un Oscar, en este caso a la mejor película de lengua no inglesa, y que me encantó. Me pareció una delicia de filme. Así que viendo la esplendida edición que estaba a la venta hace unos días en una librería zaragozana, me decidí a leer este libro.

El festín de Babette (Babettes gæstebud)
Isak Dinesen (con ilustraciones de Noemí Villamuza)
Ediciones Nórdica, Madrid, 2007
ISBN: 9788493557898

El libro nos cuenta una historia cortita, que se puede leer en una tarde. No sé muy bien si entraría dentro de la denominación de novela corta, relato corto o cuento. Pero quizá esto sea lo de menos. Esta historia nos habla de un par de solteronas que viven en una pequeña comunidad de la costa noruega, hijas de un pastor protestante luterano, pertenecientes a una comunidad donde viven la religión con una especial integrismo. Austeridad, continencia, frialdad, y muchos rezos. De jóvenes, cuando no habían visto nunca a un católico romano, los imaginaban terribles… Ambas han dejado atrás en su juventud la posible felicidad con dos hombres que volverán a aparecer en su vida.

Uno de ellos les envía a una joven francesa, una comunard huída de la represión (estamos en el año 1871), a la que por piedad tomarán como críada y cocinera. 12 años pasará la mujer en esta nórdica comunidad protestante, durante los cuales se hará imprescindible por su buen hacer en la cocina y en la administración de la casa. Al cabo de esos 12 años, le tocará la lotería, y decidirá ofrecer un banquete de agradecimiento a sus anfitriones nórdicos. Y esto es lo que nos cuenta el relato, junto con la consecuencias que para estos austeros luteranos tendrá el enfrentarse a la voluptuosa cocina francesa.

El libro es de una lectura ágil y fácil. La descripción de los caracteres y ambientes está perfectamente conseguido, y te transmite los sentimientos que en cada momento aparecen en los personajes del relato.  Realmente, se hace corto; sabe a poco. No obstante, es una de esas raras ocasiones en las que piensas que el filme supera a la obra literaria de origen. Le saca más partido del que la lectura ofrece. Aunque esto habla también del interés del relato.

El libro está ilustrado con los dibujos de Noemí Villamuza, que desde mi punto de vista capta perfectamente la esencia de los personajes, y enriquece la edición.

En resumen, un libro altamente recomendable, y para un público muy amplio. A por él. Que sólo dura una tarde.

Opera

La Opera de París no está lejos del Boulevard des Italiens, donde estuvo el Café Anglais, en el que la protagonista del relato, Babette, ejerció como cocinera - Pentax P30N, objetivo desconocido

Visitando el Museo Pablo Gargallo

Arte

Ya hacía tiempo que quería volver a visitar el museo dedicado al escultor de Maella, Pablo Gargallo, instalado en el renacentista Palacio de los Condes de Argillo, en la Plaza de San Felipe de Zaragoza. Es un museo que ya había visitado en varias ocasiones desde su apertura en los años 80; pero todavía no había tenido ocasión de volver desde su reapertura en octubre de 2009, tras una remodelación y ampliación. Y ayer encontré el momento y la ocasión.

Escultura y Museo

El museo, en su localización de la Plaza de San Felipe en Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

He de decir que el edificio, con su patio central, siempre me ha parecido un lugar tremendamente agradable, y estéticamente muy atractivo. Es una pena que no dejen tomar fotografías, porque he tenido que improvisar algúnas imágenes tomadas con el iPhone, que no destaca precisamente por sus cualidades fotográficas. Pero en cualquier caso, ahí tenemos esa entrada al patio central, con la escultura de El Profeta en el centro dando la bienvenida al visitante y gobernando el conjunto.

Escultura

El Profeta en el patio interior del museo - iPhone

No obstante, es en las obras de la siguiente planta, algunas de ellas pequeñas y poco llamativas, pero llenas de gracia y belleza en su aparente sencillez. No soy entendido en escultura, pero las obras del autor bajoaragonés cada vez me gustan más.

Escultura

Máscara de mujer - iPhone

La visita incluya algunos dibujos, bocetos de sus obras, así como plantillas en cartón a partir de las cuales crearía posteriormente el escultor las diversas copias de sus obras. También son muy interesantes de visitar para una mejor comprensión del proceso creativo.

Finalmente, hay salas para exposiciones temporales, que en estos días ocupan las obras del pintor Anglada-Camarasa.

Jinete

Uno de los dos jinetes olímpicos que flanquean la entrada al museo - Panasonic Lumix GF1, Panasonic Leica DG 45/2,8 Macro

Libro: V de Vendetta

Literatura

En estos últimos días no he tenido ocasión de leer en plan tranquilo. Así que decidí tirar de novela gráfica para leer un rato todas las noches, y así no perder el ritmo de leer algo. Y la lectura elegida es un clásico del género distópico: V de Vendetta, dibujado por David Lloyd y escrito por Alan Moore.

V de Vendetta
David Lloyd y Alan Moore
Planeta De Agostini, Barcelona, 2006
ISBN: 9788467420920

Quienes sigan este Cuaderno de Ruta sabrán que hace poco que me he tomado en serio la historieta como género literario. Pero sí tomé contacto con esta historia a través de su relativamente reciente adaptación cinematográfica. La película me entretuvo aunque no me produjo un entusiasmo excesivo. Tras leer el libro, he comprobado que aquella era razonablemente fiel tanto a la historia como al espíritu del relato gráfico.

Básicamente, nos narra la rebelión de un individuo contra el estado fascista que se implanta en Inglaterra tras in guerra nuclear de carácter global que deja relativamente intactas las islas británicas. Una rebelión basada en la destrucción de las estructuras físicas y políticas del estado totalitario utilizando métodos terroristas. Tema delicado en los tiempos que corren.

Conceptualmente, hay algunos elementos que me parece que han quedado anticuados o el desarrollo tecnico ha sido mucho mayor y con connotaciones mucho más elaboradas de cómo puede intervenir el estado en la vida de los ciudadanos. Sin embargo, las ideas básicas parecen actuales; especialmente cuando las amenazas terroristas provocan en los gobiernos la tentación de restringir las libertades en nombre de la seguridad y el orden.

En resumen, una historia que me ha parecido interesante, aunque no tanto como otras recientemente leídas sobre los totalitarismos.

Cementerio

Esta calavera de piedra del cementerio de Zaragoza, se acomoda bastante bien al ambiente de la historia que comento hoy - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Libro: Nuevas greguerías

Fotografía, Literatura

En estos días de comilonas y regalos, voy a hablar de uno de estos últimos. Un regalo en forma de original libro, en el que se mezcla literatura y fotografía. Y que además se puede leer en una tarde. Pero también es un libro que puedes leer cada vez que quieras, o leer sólo una página,… o una sentencia que te guste recordar.

Nuevas greguerías
Ramón Gómez de la Serna; fotografías, Chema Madoz
Biblioteca BLOWUP Libros únicos, La Fábrica, Madrid, 2009
ISBN: 9788492841035

El libro es una colección de greguerías de Ramón Gómez de la Serna, nunca publicadas salvo algunas de ellas que aparecieron en diarios de Sudamérica en los años 50 y 60. Recopiladas por una hispanista norteamericana, Laurie-Anne Laget, forman parte del numeroso material no publicado de uno de los autores españoles de los que se ha oído hablar mucho pero de los que se ha leído poco. La greguería es un género que se ha cultivado poco, pero que conforme vas leyendo algunas de ellas te das cuenta de su potencial como instrumento que a veces resulta poético, otras veces filosófico, no pocas veces humorístico, pero sobretodo creo que puede considerarse un elemento de modernidad en la primera mitad del siglo XX en España, ya que sus claros elementos surrealistas lo situaría en una vanguardia pocas veces conocida en este país a lo largo de su historia. El juego entre los conceptos, a veces afines a veces contrarios, la reinvención de la metáfora como forma literaria, las asociaciones de ideas, son elementos creativos muy interesantes.

Pero es que además, en la cuidada edición que nos proporciona La Fábrica, las greguerías de Gómez de la Serna son acompañadas por una pequeña pero interesante selección de fotografías de Chema Madoz. Son quince imágenes que comparten con las greguerías su carácter  metafórico, en ocasiones con significados y significantes contradictorios, en otras surrealistas, y en muchas, simplemente bellos. Complementan muy bien los textos escogidos.

Para terminar, me permitiré reproducir aquí una de las greguerías con temática fotográfica:

Le quedaba en las gafas el recuerdo de las cosas vistas. Era un fotógrafo. – Ramón Gómez de la Serna.

Ventana

Vieja ventana en las calles de Monzalbarba, el día de Navidad - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7