Exposiciones, animación cultural, animación callejera,… de todo en el fin de semana

Arte, Política y sociedad

Hacía días que no me iba de exposiciones por Zaragoza. Y este fin de semana he tenido ocasión de hacerlo tanto el sábado por la tarde como el domingo por la mañana. El sábado quedé a tomar un chisme a media tarde con unos amigos y después de la cervecita algunos decidimos pasear un poco antes de dirigirnos a nuestros respectivos compromisos para la noche. Y nos dio por entrar en la Lonja donde el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) presentaba una exposición de pintura, escultura y artes decorativas modernistas. La verdad es que tuve ocasión de visitar este museo en septiembre pasado y me gustó. Y la exposición también.

Los primeros fríos (Miquel Blay)

Esta escultura, 'Los primeros fríos' de Miquel Blay, en su emplazamiento original del MNAC estaba en el catálogo de la exposición que estuvimos hojeando; pero no recuerdo haberla visto en el recorrido por la misma - Panasonic Lumix LX3

Después nos encontramos con una gran animación en la Plaza del Pilar, ya que se estaba celebrando una especie de festival llamado Zaragoza Diversa, de estos cuyo objetivo es mejorar la integración de las distintas culturas que conviven en la ciudad, especialmente desde que el fenómeno de la inmigración ha cobrado tanta importancia. Nos entretuvimos un rato con las actuaciones y los puestos de una especie de feria de artesanías.

Grupo ecuatoriano

Grupo de animación ecuatoriano en un escenario de la Plaza del Pilar - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Conversación y gestualidad

Animada conversación entre los puestos de artesanías de la Plaza del Pilar - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro Elmarit 45/2,8

Antes de ir a cenar, el sábado aun dio tiempo a pasar por la Plaza de San Felipe para ver la copia de una escultura de Pablo Gargallo, La Vendimiadora, que han instalado en el entorno del museo dedicado a este escultor. Al fin y al cabo, era adecuado complemento a la exposición visitada una hora antes.

La vendimiadora (Pablo Gargallo)

La vendimiadora de Pablo Gargallo y, al fondo, la iglesia de San Felipe - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

El domingo por la mañana me bajé al Centro de Historia, uno de mis lugares de exposiciones favoritos, donde visité una exposición del Estudio Camaleón, un estudio de diseño gráfico de Zaragoza que acaba de cumplir 20 años. Me gustó bastante. Muchos de sus diseños me resultaban conocidos por haber sido utilizados en diversas campañas oficiales de distintas instituciones de la ciudad y de la comunidad autónoma. Una pena que no tenga catálogo oficial. Creo que lo hubiera comprado.

Audrey y el Cariñena (Exposición Estudio Camaleón

No sé si Holly Golightly se hubiera dado al morapio y al chorizo, pero salvo por la tipografía demasiado "times new roman", el cartel me gusta - Panasonic Lumix GF1, G 40/1,7 ASPH.

Vida y muerte son lesbianas

En un espacio abierto del Centro de Historia, un montaje con pintura moral y espejos llamado 'Vida y muerte son lesbianas', que también me gustó; el autor, Luis Díez - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

A la salida del Centro de Historia, en la Plaza de San Agustín, un poco de animación callejera, con niños en un espectáculo de payasos y marionetas. Y luego una vuelta hasta el autobús, volviendo a pasar por la Plaza del Pilar y la Calle Alfonso, donde me encontré unos viejos conocidos que había visto en Madrid en el mes de marzo.

Marionetas en San Agustín

Marionetas en la Plaza de San Agustín - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Trícolo Traco

Trícolo Traco actuando en el escenario de Zaragoza Diversa - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Músicos callejeros

En Madrid, estos mismos no llevaban contrabajista cuando los vi en la calle Preciados - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Libro: Corto Maltés en Siberia

Literatura

Después de leer Las Helvéticas, el primer volumen que leía del personaje Corto Maltés, me llegaron varios comentarios sobre que efectivamente, mi impresión sobre que la historia no era excesivamente representativa del personaje era cierta y que debía, si quería apreciar adecuadamente al mismo, leer alguna otra historia más clásica. Así que he vuelto a la tarea, y he leído otra aventura del personaje, raramente titulada en la versión española En Siberia, cuando la mayor parte de la acción transcurre en Manchuria y en Mongolia Exterior, si no me he perdido en los avatares del personaje.

Corto Maltés en Siberia
Hugo Pratt
Norma Editorial; Barcelona, 2007
ISBN: 9788498470246

En esta ocasión, las andanzas de Corto, aliado coyunturalmente con su «amigo» Rasputin, y con una joven china de una organización misteriosa llamada las Linternas Rojas. Y el entorno de las aventuras es la difícil situación del Asia Central tras la caída del Imperio Ruso por la revolución soviética, con las luchas civiles entre el Ejército Rojo y los Rusos Blancos, la presencia de potencias extranjeras como los norteamericanos y los japoneses en Manchuria y en la Siberia oriental, y los movimientos para la independencia de Mongolia Exterior, perteneciente en esos momentos a China, apoyados por los soviéticos. Aparecen ahí personajes reales como el almirante Kolchak o el barón von Ungern, así como una pléyade de señors de la guerra chinos y mongoles, en una aventura típica de «todos a por el oro», muy movida, muy dinámica, que altera el dramatismo violento con momentos de humor, y que va siempre acompañada de la melancolía del personaje. Y algunos flirteos románticos no resueltos al final.

La verdad es que ciertamente esta historieta no tiene nada que ver con la fantasía filosófica que leí en una primera ocasión. Es muy entretenida, con un muy interesante trasfondo histórico, y muy recomendable. Especialmente en estos tiempos en los que la vida real es tan gris y áspera. Pero de eso hablaré mañana.

Flor

No tiene que ver la foto de hoy con el contenido de la entrada; pero con el frío que está haciendo, me apetecía poner algo primaveral - Panasonic Lumix GF1, Canon-S 50/1,8 II

Sigo con poco tiempo para el blog; pero ahí va una recomendación

Música

Pues eso. Poco tiempo. Pero no me apetece dejarlo abandonado más de dos días. Así que me busco una excusa para decir algo en poco tiempo. Por ejemplo, que durante los meses de mayo y junio una organización no gubernamental o asociación ciudadana, de cuyo nombre no me acuerdo, lo siento, organiza conciertos de bandas de música en el quiosco del Parque Grande de Zaragoza. El nivel es irregular, pero de vez en cuando suena la flauta. Nunca mejor dicho.

Os dejo unas fotos de una banda de Miralbueno, que aunque tocaron un Pink Panther Theme un poco soso, eran muy voluntariosos.

Que borren las pintadas

Uno de los problemas de estos conciertos es que si hace sol, la gente se torra de calor; este día estaba nublado y se llevaba bien la cosa - Panasonic Lumix GF1, Canon-S 50/1,8 II

Banda de musica

La flauta que sonó, aunque no por casualidad - Panasonic Lumix GF1, Canon-S 50/1,8 II

Libro: La batalla de Leyte

Historia, Literatura

Desde hace unas semanas voy siguiendo la nueva serie bélica producida por Steven Spielberg, The Pacific. Como sólo quedan dos capítulos para que termine hablaré de ella de aquí a 10 días o poco más. Esta serie va acompañando las peripecias de tres infantes de marina estadounidenses en el escenario de guerra del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial. El caso es que me viéndola me ha entrado el interés por conocer un poco más como fue ese duro escenario bélico, del cual he leído menos que del europeo. Por razones obvias; Europa me queda «más cerca».

Entre los hechos que más me han interesado está la reconquista de Filipinas. Esta campaña, que comenzó con el desembarco del ejército de MacArthur en Leyte, tuvo especial interés por diversos motivos. Hubo mucha política en la decisión de realizarla. También porque se discutieron ampliamente los motivos económicos y estratégicos de la misma. En resumen, su conocimiento da muchas pistas sobre las condiciones que lleva a que una potencia gane o pierda una guerra.

Visitando hace unos días la FNAC encontré este libro que habla sobre la batalla naval que, aunque es conocida por diversos nombres, creo que el más conocido es Batalla del Golfo de Leyte; aunque su escenario real fue mucho más amplio que este accidente geográfico, abarcando amplias zonas de los mares que rodean las islas Filipinas y los estrechos que las separan entre sí. Así que aprovechando que terminé de leerlo ayer, en el 65º aniversario del final de la guerra en el escenario europeo, os comentaré qué me ha parecido.

La batalla de Leyte
Jean-Jacques Antier
Inédita Editores; Barcelona, 2008
ISBN: 9788496364929

Antes de nada he de decir que los libros sobre la historia de las guerras o las batallas siempre me dan un poco de miedo. Me gusta la historia, y los hechos bélicos forman parte de la historia. Así que necesariamente, de vez en cuando leo algo sobre la historia de las guerras. Pero he comprobado que en ocasiones me siento incómodo con este tipo de literatura. A veces, el autor ofrece un enorme cantidad de datos sobre unidades militares con sus numeraciones y sus múltiples denominaciones que hacen difícil seguir con precisión lo que se está narrando. Otras, el autor es un militar que analiza de «forma científica» los hechos, friamente, lo cual es algo que me cuesta asimilar. Soy de los que opinan que en las guerras no pelean los buenos contra los malos. Siempre creo que en las guerras está el «ejército de los malos» contra «el de los peores». Y obviar que en las batallas el ser humano deja de tener importancia como persona para ser un mero instrumento de la política, de la ambición, del odio racial, etc., reduciéndolo a un visión presuntamente objetiva de los hechos, me incomoda y mucho.

En esta ocasión, el autor es un periodista que se ha especializado en la historia de la guerra naval. Y su condición de periodista se nota por la agilidad de la narración, que no llega a ser novelesca, pero casi. Se agradece su habilidad para narrar sin confusión una serie de hechos, algunos de los cuales sucedieron simultáneamente, de forma clara, estableciendo con precisión las causas y los efectos de las decisiones de los principales responsables militares de ambos bandos, el japonés y el norteamericano. De este modo, el libro se lee fácilmente y con rapidez. Es ameno.

No obstante he encontrado alguna debilidad. Una, por ejemplo, que desconozco si es culpa del escritor o del traductor, es la falta de uniformidad a la hora de ofrecer algunos datos. Y así, en algunos capítulos las medidas se ofrecen en el sistema métrico decimal (bombas de 453 o 906 kilogramos), mientras que en otros se ofrecen en el sistema imperial (bombas de 1000 o 2000 libras). Creo que también hay líos con los metros, los kilómetros, las millas náuticas, etc.

Contrastando su narración con alguna otra fuente, parece que su relato tiene bastante rigor histórico. Es preciso. Sin embargo, es complaciente con algunos personajes. Su descripción de las motivación del MacArthur para recuperar las Filipinas con prioridad a otros objetivos incluye ciertas observaciones del general que le hace parecer a él y su padre, que fue gobernador de las islas bajo el dominio norteamericano durante un tiempo, como si los norteamericanos fueran liberadores y paternales tutores de los isleños. La realidad nos dice que tras la independencia de España, se declaró una primera república independiente en las Filipinas que fue abolida por los EE.UU. tras una guerra de más de 10 años, tras la cual pasó a ser un colonia de la potencia norteamericana. Dicha guerra incluyó un gran número de muertes civiles con frecuentes represalias de los norteamericanos contra la población civil y el uso frecuente de la tortura; vamos, lo habitual en las guerras de ocupación, las haga quien las haga. Así que esta complacencia del autor hacia el general norteamericano y sus motivaciones, me hace sospechar de otras opiniones sobre otros protagonistas más importantes en los sucesos relatados. Porque no creo que sea un indocumentado e ignore la realidad de la historia filipina. O sí. Vaya usted a saber.

Por otra parte, MacArthur es un secundario en esta historia. Los actores principales fueron diversos almirantes de ambas armadas con distintas responsabilidades en los fracasos y en los éxitos de ambos bandos. Éxitos parciales de los japoneses, porque la operación en su conjunto fue un gran éxito para la armada norteamericana sólo empañada por las decisiones de alguno de sus más destacados almirantes. Lo que si es de destacar es que esta batalla, o más apropiadamente este conjunto de batallas, pasará a la historia como la última confrontación naval en la que los buques de guerra se enfrentaron a cañonazos, siendo además la de más envergadura de la historia por el número, tamaño y potencia de los buques puestos en acción.

Al final de la misma, se puede asegurar que ni la marina ni la aviación japonesa podían poner ya en serio riesgo a las tropas aliadas, y el Japón quedó aislado de la posibilidad de recibir materias primas con las que sostener el esfuerzo bélico. Lo cual habla de la importancia de la acción.

El libro, en su conjunto, gustará a los aficionados a la historia, y en especial a los de la historia bélica o del conflicto mundial. Para el resto, supongo que no tendrá mayor interés.

Batallador

Monumento a Alfonso I "el Batallador" en el Parque Grande de Zaragoza; uno de los grandes líderes militares del Reino de Aragón, y al mismo tiempo un nefasto político, que a punto estuvo de acabar con el emergente reino a su muerte por culpa de sus desastrosas disposiciones testamentarias - Panasonic Lumix GF1, Canon-S 50/1,8 II

Más Pauline en la playa,… pero ahora es música…

Música

Vaya ruina de tarde, estaba yo pensando hace un ratito. En realidad vaya ruina de semana. Por diversos motivos. Pero en particular, desde un punto de vista meteorológico, gris. Muy gris. Y se ha esperado a que dieran las siete para empezar a llover. Que no será gran cosa. Pero suficiente para fastidiar mi rato de jugar al tenis, previsto para las ocho. Tarde definitivamente arruinada. Así que me he puesto a ordenar cosas en el ordenador… valga la redundancia. O la contradicción. Que si es un ordenador personal, no sé porque hay que ordenarlo de vez en cuando en lugar de que sea él el que te ordene la vida. Que ya le hace falta a uno de vez en cuando, ya.

Pero bueno; que estaba yo poniendo las cosas en su sitio y que me he acordado de que uno de mis grupos favoritos de música pop es Pauline en la playa. Como la película que recomendaba ayer. Estas chicas son dos hermanas asturianas que desde hace diez años hacen lo que llaman pop independiente. El caso es que a mí, aunque con un estilo distinto, siempre me han recordado a las Vainica Doble. Y en cualquier caso, sin que sea necesario que me recuerden a nadie el caso es que de los pocos grupos de pop a los que vuelvo de vez en cuando. Porque a mí el pop acaba aburriéndome. Hay muy pocos intérpretes de pop que realmente se diferencia de todos los demás. Con más finura o más bastos, con más melodía o con más metal, con más comercialidad o con más pretensiones, todos acaban en ser pachanguillas más o menos elaboradas. Cierto que muchas son agradables y pegadizas… hasta que, lo dicho, me aburren. Pero con estas chicas de Gijón, no me pasa. Y me compro sus discos. No físicamente. En el iTunes. Y siempre los suelo llevar en el iPod. Por si me apetecen.

Y tienen un nombre de cine. Que está muy bien.

Así que ya sabéis. Una recomendación musical. Además recientemente han publicado disco nuevo, Física del equipaje. Pop. ¡Que cosa más rara en mí!

¿Será alguno de estos el gato de Chesire a quien cantaron las Pauline en la playa hace unos años? Quizá lo comprobemos cuando estrenen la Alicia de Tim Burton - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Libro: Álbum de polaroids

Literatura

Cuando hace poco más de dos semanas estuve en Madrid, reservé un ratito, camino ya de la estación, para conocer la librería de La Fábrica, una editorial con abundancia de libros de fotografía, a quienes ya había comprado alguna cosa a través de internet. Y allí comprobé que no sólo había libros de fotografía y otras artes, sino que también publicaban algunas obras de ficción. Y decidí comprar una, con un título de resonancias claramente fotográficas, de la escritora argentina Patricia Suárez. Y aquí viene con lo que me encontré.

Álbum de polaroids
Patricia Suárez
Biblioteca Blowup de novelas cortas, La Fábrica – Madrid, 2008
ISBN: 9788496466920

Para empezar, el nombre lo tiene bien puesto. Aunque se trata de una novela corta, al principio te da la impresión de que estás ante un libro de relatos cortos. Cada capítulo cuenta una pequeña historia sobre un personaje; prácticamente una instantánea en la que conocemos qué siente, qué le pasa en ese justo momento, aunque siempre rodeado de un contexto social y de un relato de su pasado personal que nos permite entender la imagen que estamos contemplando. El paso del primer al segundo capítulo te desconcierta. Realmente crees que estás en otra historia. Sólo hay algún pequeño detalle que te habla de la interrelación. Luego compruebas que quienes son personajes secundarios o colaterales en cada capítulo, son principales en otros.

Y así, se va configurando un fresco, o un álbum de instantáneas fotográficas como sugiere el título de la obra, en el que vemos cómo viven sus vidas las personas de la Argentina actual. Quizá no sean personajes absolutamente representativos. Hay clase media y también hay seres humanos prácticamente marginales. Pero todos ellos están acuciados por uno de los mayores problemas de las sociedades urbanas y masificadas; la soledad. Soledad incluso cuando se relacionan con sus semejantes. O precisamente aumentada como consecuencia de esas relaciones.

En resumen, una novela corta que se lee con facilidad, que te hace pensar un poco, aunque probablemente luego quedará en la estantería de la librería como muchas otras. No está mal, aunque tampoco me ha despertado grandes entusiasmos. Vale.

La imagen de hoy es alusiva, si no en el contenido sí en la forma, al libro de hoy.

A orillas del Huerva

Paseo a orillas del río Huerva en Zaragoza - iPhone

La dureza del cambio de hora, no tomarse la vida en serio, y esa «cámara de fotos» que se llama iPhone

Fotografía personal, Humor, Música

Odio profunda e intensamente el cambio de hora de primavera. Lo odio. Me sienta como el culo. Y esto no ha hecho más que empezar. Porque esta noche, cuando sean haya las once de la noche, me iré a la cama con ganas de dormir. Al fin y al cabo, esta noche pasada sólo he dormido cinco horas. Malhadado sea el cambio de hora y el que lo inventó. Lo que decía, me iré a la cama con ganas de dormir, pero mi cuerpo creerá que sólo son las diez, y a pesar de que me estaré muriendo de sueño, no me dormiré. Y empezaré a ponerme nervioso, y por lo tanto, incluso cuando sean las doce y mi cuerpo crea que sean las once, tampoco me dormiré. Y esta noche que viene, si tengo suerte, tampoco dormiré más de cinco horas. Y mañana, todo será una mierda. Me pasa todos los años. No creo que este sea un excepción. Ahora me iré a dar una caminata para cansarme más, pero de nada servirá. Maldito cambio de hora.

Con el fin de olvidarme de este incordio, esta mañana me he sentido intrascendente. Nada de tomarse la vida en serio. He ignorado por completo las correrías de los fórmulas uno. Y me he puesto a enredar en el ordenador. En una entrada reciente en Hipersónica me enteré de que Zooey Deschanel canta. En un grupo que se llama She & Him. Bueno. Yo es que estoy enamorado perdidamente de esta chica. Es una monada. Como actriz no es que me haya entusiasmado ninguna de sus películas, pero con esos ojos… Bueno, el caso es que he buscado a ver si estaban en Spotify, que sí, y también por Youtube, que también. Y oye,… musiquita ligera, pegadiza y con buen rollo, con la voz grave que tiene la chica que tampoco está tan mal. Es casi como si fuera una chica yeyé del 2010. Os pongo un vídeo.

Pero claro, cuando uno entra en Youtube, nunca se puede saber. Y no sé como me he encontrado con una chica asiática, probablemente japonesa que es la caña. Utilizando tres iPhones se monta un conjunto instrumental para acompañarse a sí misma, mientras canta canciones de Beyoncé y Lady Gaga. Y no lo hace mal. Y es feliz. Que bien se lo pasa uno cuando se pone intrascendente. ¡Mirad, mirad, cómo imita a Beyoncé!

Y claro, con esto del iPhone, resulta que tengo uno que me regalaron hace unos meses. Y lo utilizo sobre todo para comunicaciones interneteras. Pero claro, el cacharro tiene una cámara de fotos que… bueno,… es una cagarriña. Pero he aquí que hace unos días me sorprendió que el Denver Post publicara en su fotolog un reportaje del reportero gráfico David Guttenfelder con fotos tomadas con su iPhone y procesadas con un programa para este aparato, supongo que Shake It Photo, 79 céntimos de euro cuesta, para darles un aspecto de polaroids. He pasado probando unos días con algún otro programa gratuito similar, pero sin acabar de convencerme mucho.

En algún rincón de Huesca

En algún rincón de Huesca.

El caso que me dije: «Carlos, no seas rancio, que por 79 céntimos no vas a quedarte sin diversión». Y me lo compré. Allí por la tarde hice alguna prueba; pero motivado por la creatividad de la chica japonesa, hoy me he lanzado a probarlo a fondo. Así que me he dado un largo paseo esta mañana, y he ido comprobando lo que daba de sí el tema.

Si mi música te hace vomitar...

Músico callejero en el Paseo de la Independencia, consciente de los efectos que puede causar su música.

Primero he tomado contacto con la naturaleza. Así que en las orillas del Huerva así como en el Parque Bruil he comprobado como se comportaba el invento con los tonos vegetales. Lo cierto es que el primer plano de margaritas es un uso alternativo. No está tomada con la cámara del iPhone, sino con la Panasonic Lumix GF1 con el Leica DG Marcro-Elmarit 45/2,8. En casa la he pasado al iPhone y le he aplicado el programita. Resulta un poco sacrílego utilizar un «leica» (esta fabricado por Panasonic), para luego obtener un imagen borrosilla. Pero… es divertido.

Margaritas

Margaritas en las cercanías del Huerva a su paso por el barrio de Las Fuentes.

Parque Bruil

Los árboles del Parque Bruil se encuentran todavía a caballo entre lo invernal y lo primaveral.

Parque Bruil

No tengo muy claro qué son las "ruinas" dispersas por el Parque Bruil; a ver si me documento.

Después, ya que estaba por allí, me he pasado por el Centro de Historia de Zaragoza, para ver que había en exposición. Y me he encontrado con una en la que de una forma más o menos didáctica, explican a los visitantes la pintura de Velazquez. Así que he aprovechado para ver como se comportaba el invento en interiores.

Entendiendo a Velazquez en el Centro de Historia

Diego Velázquez inmortalizándose a sí mismo en Las meninas.

No está mal, ¿verdad? A continuación he seguido mi paseo, aunque a partir de ahí he asumido el papel de un presunto turista entre los más característicos monumentos de la ciudad. No creo que sustituya a mis cámaras habituales en los viajes, pero realmente me he divertido.

La Magdalena

La Magdalena, al sol de la mañana primaveral.

Plaza San Bruno

Auténticos turistas descansando en la Plaza San Bruno; por cierto, ¿dónde está el mercadillo?

El Pilar

Y, finalmente, el Pilar, mientras esperaba en la parada para coger el autobús para volver a casa.

En fin, y de momento, esto es lo que ha dado de sí el tema. ¡Ay, cómo relaja una mañana de intrascendencia, sin tomarse la vida muy en serio! A ver si así duermo bien esta noche.

Libro: Corto Maltés: Las helvéticas

Literatura

Aunque es cierto que ha sido recientemente cuando he decidido ir leyendo de vez en cuando algún libro de historietas, siempre buscando calidad y cierto interés en las historias narradas, hace muchos años que conozco uno de los personajes más famosos de este mundo. Se trata de Corto Maltés, del historietista italiano Hugo Pratt. En Zaragoza, ciertamente, muchos son los que han oídos hablar del Corto Maltés; pero sospecho que para muchos también resulta que no es más que un celebrado bar del Casco Viejo. En fin, sin disgresiones. El caso es que nunca había leído una aventura completa del marino de La Valetta, y como el otro día me encontré este volumen en una librería me dije, «a por él», y aquí va lo que me ha parecido.

Corto Maltés: Las helvéticas
Hugo Pratt
Normal Editorial, S.A. Barcelona, 2007
ISBN: 9788498470291

La verdad es que no sé si es la aventura más representativa del marinero,… porque es una aventura interior. ¿Interior? Me explicaré. Corto acompaña a Suiza a su amigo el profesor Jeremías Steiner, que acude a un congreso a la ciudad de Sion en el Valais. Allí se aloja en la casa de Hermann Hesse en el Tesino, donde va a tener un sueño, dentro del cual vive una aventura digna de los caballeros de las sagas artúricas, especialmente en su versiones germánicas, en la que Sir Perceval se transforma en el caballero Parzival (lease parsifal). Es pues una aventura en la que se mezcla el materialismo pragmático de nuestro héroe con la espiritualidad y los misterios de la historia del Santo Grial y sus derivados.

Como he dicho antes, no sé hasta que punto es un aventura representativa del personaje, pero a mí me gustado mucho tanto el transcurrir de la misma, repleta de referencias literarias y mitológicas que te obligan a ir consultando para no perderte los matices y los detalles, como el caracter del personaje, con ese descaro con el afronta las situaciones y los presuntos adversarios que a la vez es respetuoso y cortés. Un auténtico caballero de principios del siglo XX.

No sé. Si os apetece leer alguna historieta, os podéis animar con ésta.

Pradera

Paisaje en las cercanías de Zermatt, en el Valais suizo; Wallis en esa comarca de habla alemana - Panasonic Lumix LX3

Una propuesta musical, el «jazz manouche» de Django Reinhardt en el centenario de su nacimiento

Música

Desde hace unas semanas me estaba llamando la atención la cantidad de programas de radio, especialmente los que sigo a través de sus podcasts, que estaban dedicados al guitarrista belga Django Reinhardt. Desde incluirlo en un programa de música clásica como Música sobre la marcha de Fernando Palacios en Radio Clásica hasta los típicamente dedicados al jazz  que dirige Juan Claudio Cifuentes «Cifu» en Radio Clásica o Radio 3, pasando por Cuando los elefantes sueñan con la música de Carlos Galilea también de Radio 3. Y en esto, que volviendo a escuchar uno de ellos, me di cuenta que el pasado 23 de enero se cumplieron los cien años del nacimiento del maravilloso gitano del jazz manouche.

Jean Baptiste «Django» Reinhardt nació en Bélgica y pasó su infancia en un campamento gitano cerca de París, donde aprendió a tocar la guitarra. A los 18 años sufrió graves quemaduras en un incendio, de modo que dos dedos de la mano izquierda quedaron inutilizados, por lo que tuvo que volver a aprender la guitarra con técnicas totalmente distintas y propias. A pesar de las lesiones, consiguió realizar una carrera de éxitos con su música, en la que combinaba la tradición musical gitana con el swing que llegaba del otro lado del océano. Particularmente afortunada fue su asociación con el violinista Stéphane Grapelli, con quien formó el Quintette du Hot Club de France, y con quienes conseguiría sus mayores éxitos. Desgraciadamente, murió prematuramente a los 43 años por un accidente cerebrovascular.

Realmente, el animado swing del manouche siempre me ha gustado mucho y lo recomiendo a cualquiera que no le importe escuchar viejos discos de jazz con todas las imperfecciones de las grabaciones de los años 30 del siglo pasado. También cabe recordar aquí que Woody Allen dirigió una película, Acordes y desacuerdos (Sweet and Lowdown), relativamente inspirada por el músico belga, con Sean Penn en el papel de guitarrista, y en la que sonaban muchas de sus composiciones.

Así que ya sabéis mi propuesta musical para estos días.

Café Central

El Café Central de Madrid, un lugar que contribuyó a mi afición al jazz, allá por el año 1990; la foto es actual - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Libro: Cuentos de humor y de horror

Literatura

Algo que siempre viene bien es tener a mano un libro de relatos cortos, en edición de bolsillo, y que permite leer pequeñas y entretenidas historias en momentos en los que estamos esperando, viajamos en el autobús, o en general no tenemos nada que hacer o no podemos hacer nada. Así, tiramos del librito, y aprovechamos el rato. Hace unos meses, Papel en blanco recomendó un libro de cuentos de Saki que me pareció interesante. Lo compré, lo he ido leyendo, y aquí está.

Cuentos de humor y de horror
Saki (Hector Hugh Munro)
Compactos Anagrama – Barcelona, 2007
ISBN: 9788433973078

He de decir en primer lugar que fundamentalmente son cuentos de humor más que de horror. Pues los pocos a los que se les puede aplicar este apelativo tienen también sus más que abundantes gotas de humor. Su interés es diverso, pero en general te mantienen de buen humor, con una sonrisa. Y no son banales. El autor se dedica a tirar con bala, si no con obuses, contra la sociedad de su época, principios del siglo XX antes de la Gran Guerra donde murió. Una sociedad, especialmente en sus clases medias y altas, que percibimos como básicamente hipócrita. Aunque mirándolas con el adecuado punto de vista, estoy seguro que la hipocresía es un atributo generalizado en la mayor parte de las sociedades humanas.

Entre todos los relatos, unos gustan más y otros menos. Las aventuras de un potencial hombre-lobo adolescente, un gato que habla, aunque lo sorprendente no esto sino su capacidad para poner en evidencia las miserias de los humanos que los rodean, la capacidad de un niño para cambiar el resultado electoral en una circunscripción rural «jugando» con otros niños en una pocilga con unos lechones y la cerda madre, una romántica burguesa que escapa al desierto con su enamorado para aburrirse como una ostra y acabar presa de los kurdos junto con su amante, un súbdito de los Habsburgos, las ocurrencias de Clovis, ese personaje hedonista e irónico que parece estar en todas las reuniones sociales, una hiena que devora niños bajo la circunspecta mirada de dos damas de la alta sociedad,… son algunos ejemplos de situaciones improbables, que nos hacen sonreir cuando muchas veces nos deberían horrorizar. Y todos ellos, una cuidada disección de las debilidades humanas.

Resumiendo, una lectura entretenida y recomendable para quienes quieran ir acompañados de un libro que les permita aprovechar el tiempo en los ratos muertos.

Canterbury

Claustro de la catedral de Canterbury; cualquier lugar de la campiña en torno a este ciudad inglesa podría ser escenario de un relato de Saki - Pentax P30N, 28/2,8 que me prestaron de marca que no recuerdo

Un día en Madrid; impresionistas y más

Arte, Viajes

Como comentaba en la breve entrada de ayer, me fui a pasar el día a Madrid. El plan era sencillo. Ver a los amigos, visitar la exposición sobre los impresionistas en la Fundación Mapfre, en su sede de Recoletos, comer y dar una vuelta, visitar alguna librería y volver. Misión cumplida. No era muy difícil. Con un día de relativo frío, pero soleado y agradable, llegué a las once y cuarto a Madrid, cogí un cercanías hasta Recoletos, donde me esperaban para visitar la exposición. Tras algo más de 2 horas de fila, visitamos una interesante exposición de la que me he traído el catálogo para ir digiriendo poco a poco. Aunque esencialmente se trata de fondos del Musée d’Orsay de París.

Beso

Un poco de romanticismo en la frialdad del hormigón de Madrid-Atocha - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

El pífano en Recoletos

El pífano de Manet se asoma al Paseo de Recoletos para anunciar la exposición - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Esperando

En un día como ayer, cuando te toca el sol en la cola de espera, la cosa no va mal - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Fundación Mapfre - Recoletos

Pero a la sombra la "rasca" era notable, y todo el mundo hubiese dado algo por un café caliente a la entrada de la exposición - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Cumplido el trámite cultural, y acarreando el catálogo y unos estupendos Cuadernº’s que publica la Fundación Mapfre para sus exposiciones y de los que me traje varios, nos fuimos a comer algo, sin mucha complicación porque la hora era ya avanzada. Luego nos dimos un paseo mientras charrábamos y visitábamos algunas otras tiendas, además de sumergirnos en el ambiente general.

Esculturas - Xavier Mascaró

Esculturas de Xavier Mascaró en el Paseo de Recoletos - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Virtuosos

La calle Preciados está llena de voluntariosos "artistas" deseosos de descargar los bolsillos de los turistas y paseante del pesado metal de las monedas; estos virtuosos músicos eran de los más aplaudidos - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Cansados

Actividad agotadora el turismo que lleva a sus practicantes a quedarse dormidos incluso en la bulliciosa Puerta del Sol - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Tras despedirnos en el intercambiador de Puerta del Sol, me dirigí poco a poco hacia la estación, aunque mi intención era pasar primero por la librería de La Fábrica. Para ello fui paseando por la calle Carretas para luego coger la calle Huertas hacia la calle Verónica donde se encuentra la librería. Lo cual siempre es un paseo agradable y curioso. En la librería compré algunos volúmenes y charré un rato con David, un tipo atento y amable. Si os gusta la fotografía y vais por Madrid, no dejéis de visitar esta pequeña pero cuidada librería. Y si no, podéis comprar a través de internet en el enlace anterior.

Nicolas Moya LIBRERÍA MÉDICA

Librería médica desde 1862, en la calle Carretas - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

El lugar de la caipirinha

Trocha, el lugar de la caipirinha en la calle Huertas, lugar donde efectivamente me aficioné (con moderación) hace ya 20 años a este estupendo brebaje - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Nada de valor

Una asociación de comerciantes promociona el entorno del paseo que hice desde la Puerta del Sol hasta la librería de La Fábrica como el Barrio de las Letras, pero parece que hay otras actividades menos ilustradas por el lugar; no fue el único coche que vi con carteles de este tenor - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Después de la agradable visita a la librería, pasé por el CaixaForum donde también entré un momento en la librería, para luego ya llegar a la estación. Como me quedaba margen para coger el tren, pasé por el memorial para el recuerdo de las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004. Me resultó un poco frío. No sé. Esperaba otra cosa. En fin. Y sin más, vuelta a casa. A descansar.

Silueta

Acceso a la estación de Madrid-Atocha por el Paseo de la Infanta Isabel - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Memorial 11-M

Memorial de las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid-Atocha - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

AVE Zaragoza-Huesca

A punto de salir, el AVE con destino a Zaragoza y Huesca, estacionado en la vía 3 de Puerta de Atocha - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.