Libro: Frank Cappa

Literatura

Estos últimos días he ido leyendo en paralelo. Durante el día, en los autobuses, mientras me electrocutaba el fisioterapeuta, o en cualquier otro lugar donde disponer de un rato muerto, las historias cortas que os comentaba ayer. Y por la noche, las aventuras del reportero Frank Cappa. Me encontré el libro por casualidad mientras hacía tiempo en una librería a que llegara una amiga. Una portada con una cara sudorosa parcialmente oculta por una veterana réflex de las de toda la vida, de las que funcionaban con un carrete de película de 35 mm. Y no lo pude resistir. Ah, se me olvidaba. Son historietas.

Frank Cappa
Manfred Sommer
Ediciones Glénat; Barcelona, 2010
ISBN: 9788499470115

Dibujado y escrito por el español de origen alemán Manfred Sommer, que en los años 80 crea el personaje protagonista del libro. Cappa es un reportero integral. Escribe y fotografía recorriendo el mundo de guerra en guerra, donde se embarca en aventuras a las que siempre parte con intención de ser un mero espectador aséptico, pero en las que acaba teniendo un papel protagonista por su dificultad para mantenerse al margen de la injusticia, de la agresión al ser humano, de la arbitrariedad del poderoso. África, Afganistán en la época soviética, Vietnam, Nicaragua, la Amazonia brasileña, con algún interludio fuera de los escenarios de guerra que nos ayudan a entender mejor quien es este curioso reportero. El conjunto del libro no es una historia por entrega. Es la recopilación de todas las aventuras del reportero, aunque en su conjunto mantiene una admirable coherencia.

Lo cierto es que lo he leído con interés y con ganas. Realmente, las historias tienen acción, muy ágil, pero muy bien llevada, ya que no te pierdes en ningún momento. Con un dibujo que me parece muy claro al mismo tiempo que muy adaptado a los escenarios violento y a la vez bellos en los que muchas veces se mueve. Los guiones me parecen muy acertados.

Supongo que a la hora de poner el nombre al personaje habría cierta inspiración en el Capa, con sólo una pe, que existió en la vida real. Pero no identificas al personaje real en el protagonista de las aventuras; es muy distinto.

Resumiendo, un libro muy entretenido, que también te hace pensar un poco, y que me ha mostrado el buen hacer de algún historietista español.

Enjoy your water front

Historieta elemental en el frente del río Ebro alabando las bondades del espacio que quedó tras la Expo 2008 - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Libro: Los buenos deseos

Literatura

Compré este libro ya hace unos meses. En aquel momento pensé que me vendría bien tener a mano un libro de relatos cortos. Y por qué no de una escritora china, para conocer una literatura de la que no sé prácticamente nada. Pero luego, cosas que pasan, cambiaron las circunstancias, tenía otras lecturas pendientes, y lo dejé en reserva. Recientemente lo retomé, y lo primero que me llamó la atención es que ya había entrado en contacto con las historia de la escritora Yiyun Li (*). Hace unos años, el director de cine Wayne Wang rodó en poco tiempo dos películas con personajes chinos en Estados Unidos. Las vi con poco intervalo entre ellas. Se trataba de The Princess of Nebraska y A Thousand Years of Good Prayers. Ambas están basadas en relatos de esta colección. La escritora intervino incluso en la elaboración del guion de la segunda. Las comente en su momento aquí y aquí. El caso es que si el título del libro hubiese sido más literal, me habría dado cuenta de inmediato, y probablemente lo hubiese leído de inmediato. En cualquier caso, aquí está de qué va y lo que opino.

Los buenos deseos
Yiyun Li
DeBolsillo Contemporánea; Barcelona, 2009
ISBN: 9788499082721

El denominador común de los diez relatos que componen esta colección es que nos encontramos con personas corriente, gente del pueblo en general, chinos, muchos de ellos viviendo en la China continental, pero también algunos emigrados a los Estados Unidos como la propia autora, que de una forma u otra viven con dificultad los rápidos cambios en la sociedad china, desde el comunismo maoista hasta las formas actuales de dictadura comunista pero con formas capitalistas. Los conflictos que sufren los protagonistas de estos breves relatos son conflictos familiares, amorosos, laborales, en los que resaltan las tremendas contradicciones entre las tradiciones sociales seculares chinas, cierta superstición, no pocos prejuicios, que son confrontadas primero por el trauma que supuso la represión derivada de la Revolución Cultural, y después por la evolución de la sociedad china hacia una modernidad para la que muchos, especialmente los mayores, no están preparados.

Detallar aquí y ahora los argumentos de las diez historias sería muy prolijo. Así que lo obviaré. Todos ellos están escritos con notable economía de medios. Se centran más en describir el estado de ánimo que invade a los protagonistas que a la acción en si misma. No lo cuenta todo, deja que el lector participe imaginando en cierto modo los antes y los después de las vidas de estas personas. No es complaciente. Suponiendo que haya finales en los acontecimientos de la vida de las personas, que no sean la propia muerte, estos no tienen que ser claros o felices necesariamente. En su conjunto hay una mezcla de optimismo moderado para la gente más joven y pesimismo fatalista para los ancianos.

A mí me han parecido unos relatos interesantes, y quien quiera acercarse a conocer un poco más al país más poblado del mundo, debería acercarse a este libro. Quien sólo busque evasión, acción, y divertimento, que se abstenga.

(*) En China, se suele mencionar primero el apellido y luego el nombre de las personas; por ello, es posible que encontréis el nombre de la escritora como Li Yiyun. Yo he optado por escribirlo en el cuerpo del artículo al modo occidental, con el apellido en segundo lugar.
Estudio - Ramón Casas

A falta de referencias a China, pondré hoy un detalle de la obra "Estudio" de Ramón Casas, expuesta en el MNAC de Barcelona, y que me gusta mucho - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Un día en Barcelona: algunas exposiciones, un poco de museo y algunas compras

Arte, Fotografía, Viajes
Sobre la Fira

El pasado martes, aprovechando la fiesta local en Huesca, me fui a Barcelona a pasar el día; calor húmedo, un bochorno horrible, y un montón de gente, turistas, por todas partes. No es la mejor época para visitar la capital catalana.

Hacia Lartigue

Por la mañana, y hasta la hora de comer, visité diversas exposiciones. Para empezar, en el Caixaforum, una antológica de Jacques Henri Lartigue, "Un mundo flotante", que en general gusta y te pone de buen humor. Un optimista, el bueno de Lartigue.

Unicef e Isabel Muñoz

En el mismo Caixaforum, la exposición "Infancia" con imágenes de Isabel Muñoz, una colaboración con Unicef con el fin de concienciar sobre la situación de la infancia en el mundo.

Sala Oval

A continuación me dirigí al Museo Nacional de Arte de Cataluña, un museo que conocí hace apenas un año, pero que me gustó bastante, y como no lo vi entero... pues nada, a continuar.

Praga París Barcelona

Antes que nada, la exposición temporal "Praga, París, Barcelona. Modernidad fotográfica de 1918 a 1948". Esta interesante colectiva en la que se pretende vincular la actividad fotográfica en Cataluña en la primera mitad de siglo a los movimientos artísticos dominantes en las capitales francesa y checa.

Lápiz Termosán

Me interesó mucho la fotografía al servicio de la publicidad, con logros estéticos notables. El "lápiz Termosán" todavía existe en la actualidad. En cualquier caso, algunas imágenes, sobre todo las de origen parisino, también se pueden ver en la exposición sobre el surrealismo que hay en Madrid y que comenté hace algunas semanas.

Aserrando al martir

Después de la exposición, me dirigí a las secciones de arte románico y gótico, con unas colecciones realmente notables. Me reafirmo en mi opinión que el origen de la historieta sado-maso está en la imaginería cristiana. Obsérvese aquí como pegan un buen serruchazo románico a no sé muy bien qué mártir. Líneas muy básicas, esquemáticas, pero efectivas.

¿A Santa lucía le cortaron las tetas?

Hubiera jurado que la santa de las tetas fue Santa Águeda, y que a Santa Lucía lo que le quitaron fueron los ojos,... pero no fue así según esta pintura gótica temprana. Algo más elaborado que el románico, pero con los aspectos más gores todavía un poco esquemáticos.

Degollamiento

El gótico avanzado, más tardío, es mucho más fino en detalles. Este degollamiento está mucho más conseguido. Obsérvese el detalle de algún chorrillo de sangre que sale a presión del cuello del mártir. Mucho mejor, ¿o no?

¿Qué mira el ciclista de Ramon Casas?

Para compensar el gore medieval, y mientras hacía tiempo para comer, me metí 15 minutos al modernismo catalán, donde las pinturas de Ramón Casas y las esculturas de Blay, me devolvieron la placidez y la tranquilidad de espíritu que las escenas de martirios me habían robado.

Restaurante Oleo

Con dos viejos amigos comimos en el Restaurante Oleo en el propio museo. Está muy bien. Cocinan bien, el ambiente es agradable, la actitud de algún camarero manifiestamente mejorable, pero en su conjunto un sitio agradable.

Audiovisuales

Por la tarde, antes de hacer alguna compra y mientras dábamos un paseo, aún entramos en el Palacio de la Virreina para ver la exposición "Antifotoperiodismo". Imágenes fotográficas y algo de vídeo para una reflexión sobre el fotoperiodismo actual.

Desde el tren

Finalmente, nos despedimos y me fui a la estación donde aún me dio tiempo a cambiar el billete para un AVE anterior al previsto. En el viaje de vuelta, apareció el cielo azul que el plomizo y pesado día de verano barcelonés nos había negado.

Todas las fotos: Panasonic Lumix LX3 o Panasonic Lumix GF1 con G 20/1,7 ASPH o Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8.

La caída de Berlín en los libros; comentario del libro Los demonios de Berlín

Historia, Literatura

El final de la Segunda Guerra Mundial en los grandes teatros de operaciones, Europa y el Pacífico, adquirió dimensiones de naturaleza desconocida hasta ese momento, y que no han vuelto a repetirse,… de momento. Sobre lo que aconteció en Japón haré mañana un comentario. Sobre lo que sucedió en Berlín en 1945, y a propósito de haber estos días atrás la novela Los demonios de Berlín de Ignacio del Valle, es algo me lleva interesando desde hace unos y sobre lo que me apetece hablar. También comentaré lo que me ha parecido esta novela, que ya adelanto tiene sus cosas interesantes. Vamos a ello, aunque será largo, lo advierto.

1. La caída de Berlín, 1945

Como decía, este tema me ha interesado de una forma u otra en los últimos años. Todo empezó hace casi tres años, cuando visité la capital alemana en octubre de 2007. Tengo por costumbre que, si encuentro el título adecuado, cuando salgo de viaje me llevo una novela relacionada con el lugar que visito. Y sin saber muy bien lo que me iba a encontrar, escogí Berlín, 1945 (Onkle Toms Hütte, Berlín) de Pierre Frei. Esta novela de crímenes se situaba en el Berlín inmediatamente tras el final de la guerra en el sector de ocupación americano, aunque recorría de una forma u otra a través de los crímenes investigados el conjunto de la historia de la Alemania nazi. Como me dejó muchos interrogantes sobre este periodo histórico, en poco tiempo leí un par de títulos más relacionados con el tema.

El primero de ellos es un libro del historiador bélico Antony Beevor, tan de moda últimamente en los medios por su libro sobre el desembarco de Normandía, pero que previamente escribió este Berlín, la caída: 1945, que con un rigor notable y una escritura relativamente fácil dado el tema, nos describe lo sucedido en el frente oriental europeo al final de la guerra.

El otro libro son las memorias anónimas de una mujer alemana a la que la guerra pilló en la capital del Reich al final del conflicto bélico. Una mujer en Berlín nos cuenta el otro punto de vista de la guerra, el de las mujeres, que sufren la guerra como los hombres, y que al final se ven convertidas en botín de guerra, en víctimas de abusos, en objeto de la venganza de los soviéticos. El libro se publicó como anónimo, aunque en la actual se sabe que corresponde a las memorias de la periodista y editora Marta Hillers, que nos narra un período de ocho semanas entre la primavera y el inicio del verano de 1945.

Cuando a mediados de enero de 1945 los frentes soviéticos cruzan el Vístula y comienzan su ofensiva final sobre el Tercer Reich y sobre Berlín, el odio acumulado, el deseo de humillar, el deseo de fulminar al adversario desata una de las mayores catástrofes humanitarias que se han producido en la historia provocadas por el propio ser humano. Más allá de la crudeza de los propios combates, que adquirieron un carácter implacable ante el profundo resentimiento entre ambos ejércitos, entre la determinación revanchista de los rusos y la resistencia numantina de los alemanes, estuvo las consecuencias para la población civil de la zona, una mezcla de población étnicamente germana y polaca, además de otras menores, en las que millones de alemanes de la Prusia Oriental, de Pomerania, de Silesia, y otras regiones de lo que actualmente es Polonia se vieron obligados a salir a las carreteras y a los caminos en uno de los inviernos más crudos del siglo XX, o bien afrontar los asesinatos de civiles y las violaciones masivas de mujeres y niñas de todas las edades que sufrieron los que fueron alcanzados por el ejército soviético.

Rynek - Wroclaw

La ciudad polaca de Wroclaw era la alemana Breslau en 1945; "Festung" Breslau, la fortaleza de Breslau, obligada a resistir por los jerarcas nazis, capituló dos días depués de Berlín, tras un pavoroso sitio - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM

El fanatismo nazi llevó a ordenar la resistencia a toda costa, a movilizar a ancianos y niños en la defensa de la capital, a los ahorcamientos sumarísimos por parte de las SS de todos aquellos que fuesen sospechosos de tibieza, de derrotismos, a quien no quisiese combatir. Una población civil sin referentes éticos de ningún tipo tras el derrumbe del régimen político que dio una falsa seguridad a una nación profundamente dañada por el trauma de la derrota en la Gran Guerra y por la inestabilidad política derivada en los años 20. Una población civil que se vio cogida entre el martillo de las tropas soviéticas y el yunque del fanatismo nazi. Los datos de muertes en las guerras dicen poco a estas alturas. Pero si hablamos de que entre el territorio que hay entre la Prusia Oriental y Berlín se pudieron producir unos dos millones de violaciones a mujeres, muchas de ellas colectivas, de las cuales un diez por ciento pudieron morir como consecuencia de las lesiones producidas, de las infecciones venéreas, de los abortos provocados en condiciones deficientes o de los suicidios, quizá adquiera otra perspectiva el significado de lo que allí sucedió.

Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche

La Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche queda hoy en día como testigo y memorial a la destrucción de aquellos días - Panasonic Lumix LX3

Pero además de la monumental catastrofe humanitaria, o quizá sería más correcto decir humana, hay que considerar que la batalla de Berlín se puede considerar como la primera batalla de la Guerra Fría. Aunque negociado de antemano el final de la guerra, hubo notables intereses políticos y estratégicos a la hora de decidir quién y cómo se hacía con la capital alemana. Los ejércitos occidentales habían llegado al Elba en condiciones de avanzar hacia Berlín. Al contrario de lo que estaba sucediendo en el frente oriental, muchas unidades militares no sólo no se enfrentaban con ese fanatismo a norteamericanos y británicos, sino que muchas veces se rendían sin pegar un tiro. También hubo unidades que huyeron del frente oriental para directamente entregarse a los occidentales. También es cierto que algunas de ellas, particularmente las unidades de las Waffen-SS fueron devueltas a los soviéticos. Lo cual fue una mala, malísima noticia para ellas dado el cruel trato proporcionado por los soviéticos a los prisioneros de guerra, y especialmente a estas fanáticas unidades.

Pero los norteamericanos se pararon en el Elba. Todo estaba pactado. Hoy en día muchos historiadores están ya convencidos de la tesis de Churchill en aquella época. Stalin engañó a Roosevelt, y consiguió una serie de ventajas decisivas en el difícil periodo político que marco la posguerra. Los soviéticos iban detrás de los conocimientos científicos e ingenieros de los alemanes con el fin de recuperar el retraso que llevaban respecto a los americanos. Por ejemplo, en la cuestión del manejo de la energía atómica. Son muchas por lo tanto las tragedias que se cocieron en aquel escenario. No sólo las que asolaron a la población civil del momento, si las que asolaron a otras poblaciones civiles de muchos países en los 45 años posteriores.

Poco a poco se van conociendo y haciendo públicos los acontecimientos de aquellas épocas. La Unión Soviética primero, la Federación Rusa después, nunca ha estado interesada en destapar el comportamiento de sus soldados en aquella época. Siempre han revestido todo lo referido a la Gran Guerra Patriótica de un carácter épico y elevado, de nobleza en la lucha contra el opresor. Han obviado que el ejército soviético también estaba al servicio de una dictadura tiránica igualmente sangrienta y opresora, y con unas motivaciones en la lucha tremendamente complejas que lo dotó de una capacidad mortífera tanto para el enemigo como para sí mismos como pocas veces se ha visto. Por otro lado, la vergüenza de la derrota y la humillación entre los alemanes contribuyó también a que no se hablase de lo sucedido. El libro de Marta Hillers fue duramente criticado por los alemanes de la época de publicación y no fue hasta muchos años después cuando lo asumieron lo aceptaron y lo consideraron como el notable documento histórico que supone. Y los intereses políticos de los norteamericanos en la posguerra también dirigió las acciones hacia otro terreno. Primero, en los primeros tiempos, para no indisponerse con sus caprichosos aliados soviéticos. Después, porque también ellos perdieron su supuesta inocencia e idealismo. Mañana comentaré las consecuencias de lanzar una bomba atómica sobre una población civil. Pero también se podría hablar de la actuación de las tropas americanas contra poblaciones civiles en los diversos conflictos que salpicaron la Guerra Fría. Y aun hoy en su «guerra contra el terror».

Vista del Casco Antiguo

La reconstruida ciudad de Dresde, uno de los oficialmente "no" crímenes de guerra de los aliados occidentales durante la Segunda Guerra Mundial - Pentax *ist DS, SMC-A 50/2

2. Libro: Los demonios de Berlín

En la tercera entrega que nos hace Ignacio del Valle de las aventuras de Arturo Andrade, ya advierto que no he leido las dos primeras, nos sitúa en abril de 1945 en plena batalla final por Berlín. Y encontramos a Andrade como teniente entre los últimos españoles que permanecieron luchando del lado alemán hasta el final de la guerra tras la desbandada primero de la División Azul y después de la Legión Azul.

Los demonios de Berlín
Ignacio del Valle
Punto de Lectura; Madrid, 2010
ISBN: 9788466324281

Parto de la base de que a priori era difícil que el personaje de esta novela me resultase simpático. Si bien hubo muchos voluntarios de la División Azul que lo fueron para evitar las represalias, para congraciarse con el régimen fascista criminal del general Franco, hay que suponer que un personaje basado en aquellos que pudiendo volver a España, se quedaron luchando junto a los alemanes, estaba tocado del fanatismo fascista de los falangistas del momento. Pero es cierto que el personaje de ficción tiene un trasfondo que quizá venga explicado en sus dos aventuras previas, y que no es del todo explicado en esta novela. Bien. Quizá eso no importa. Y lo que importa es lo que pasa con ese personaje y en ese entorno.

También cuesta deshacerse del prejuicio que la editorial te instala cuando lees la contraportada del libro. Habla de un thriller con una investigación de un asesinato, una historia de amor, el programa atómico alemán o el más que improbable intento de robo del oro del Reichsbank por parte de un grupo de falangistas españoles. Sinceramente, por unos u otros motivo, no me he tomado en serio ninguno de estos episodios. Sinceramente, que las SS pidan la colaboración de un teniente de infantería español para resolver un crimen en abril de 1945 no se sostiene lo mires por donde lo mires. La historia de amor me parece vacía y previsible. Lo del nivel de desarrollo de ciertas instalaciones científicas o de ingeniería de la Alemania nazi, sobrevaloradas por el autor. El intento de robo del oro por unos falangistas típicos y tópicos… pues bueno…

Con estos elementos, durante buena parte de la lectura del libro he mantenido un escepticismo crítico notable. Pero en un momento dado he cambiado el enfoque. Y he cogido el concepto de macguffin de Hitchcock. Y si todos los elementos anteriores son absolutamente irrelevantes y anecdóticos, meros elementos argumentales sin más importancia que la de situar al personaje en un entorno en las que necesariamente las va a pasar canutas, y poder analizar sus posibles pensamientos, sus reacciones. Un entorno deshumanizado donde la probabilidad de morir y de matar es alta en cada minuto del día. Una oportunidad para describir el demencial final de la capital alemana. Desde ese punto de vista reconozco que ha habido momentos en los que la novela me ha parecido muy interesante, muy atractiva, y me ha enganchado a la lectura hasta el final.

Quede claro. Opino que se podrían haber escogido otros elementos argumentales más creíbles, más asumibles por un lector escéptico e interesado por el momento histórico, que podrían haber permitido llegar a un mismo resultado. La narración resulta previsible en cuanto a los aspectos de la intriga argumental. Hay pocas conclusiones a las diversas situaciones abiertas durante el relato que me hayan sorprendido. Muchas las había adelantado. No las comento ahora por respeto a los posibles lectores del libro. Pero no es del todo desaprovechable, y quizá pueda valer para hacerse una idea desde la ficción de lo que fue la dura realidad de aquel momento histórico.

Iglesia en Klingerhöfferstraße

Esta iglesia en Klingerhöfferstraße no está muy lejos de la Lichstensteinallee, donde se encuentra la embajada española en Berlín, cerca del Tiergarten - Pentax *ist DS, SMC-DA 21/3,2 Limited

Libro: Con las mujeres no hay manera

Literatura

Hasta ahora sólo había leído una novela del polifacético Boris Vian, Escupiré sobre vuestra tumba, probablemente la más conocida del autor francés, especialmente de las que escribió bajo el seudónimo de Vernon Sullivan. Hace ya un tiempo, con el fin de entretenerme durante un viaje, compré la que nos ocupa hoy, una novela cortita también escrita bajo el mismo seudónimo; pero en aquel viaje me dediqué a otras cosas, y hasta ahora no he encontrado momento para leerla. Y vamos a ver de qué va.

Con las mujeres no hay manera
Boris Vian
El libro de bolsillo, Alianza Editorial; Madrid, 2002
ISBN: 9788420634692

Las obras que escribió Vian como Vernon Sullivan tienen todas una serie de elementos comunes. Están ambientadas en Estados Unidos, preferentemente en los estados del sur, incluyen altas dosis de violencia y sexo, y están escritas con un estilo directo y muy ágil. Las cosas pasan deprisa. Si en Escupiré sobre…, la acción se decanta clara y progresivamente hacia la tragedia, en esta ocasión nos movemos constantemente en el terreno de la comedia negra.

El libro nos cuenta la historia de dos hermanos de «buena familia», de veintitantos, en Washington D.C., que como consecuencia del interés del más joven y protagonista por una guapa adolescente de diecisiete años de la alta sociedad del lugar, y que descubre se ha vuelto adicta a las drogas, se ven envueltos en un conflicto con una banda de traficantes, homosexuales de ambos sexos, liderados por una peligrosa lesbiana de cuchillo fácil. Una vez iniciado el problema, asistiremos a una continua huida hacia adelante que les lleva a todo tipo de peripecias con abundancia de violencia y sexo, muchas veces todo ello mezclado, hasta el enfrentamiento final con los maleantes.

En el momento de su publicación, como el resto de los libros de esta serie, fue tachado de inmoral y pornográfico. Estas obras causaron escándalo en la sociedad francesa de posguerra. Hoy en día no lo veríamos así. Más cuando consideramos que este libro tiene más de parodia de un estilo de literatura, y de crítica a las hipocresías sociales que otra cosas. No obstante, en su forma no deja de ser altamente incorrecto políticamente. Escrito en primera persona, no deja pie con bolo. Desprecia a gays y lesbianas con todos los tópicos posibles que se os ocurran, critica la hipocresía de los adolescentes y jóvenes de la alta sociedad, ataca a las instituciones como la policía, la prensa o los políticos, adopta un tono claramente machista,… Así que quien no quiera o pueda entender de que va la cosa, puede sentirse incómodo con la lectura del libro.

Para el resto, lectores adultos siempre, el libro puede ser una lectura cómoda y relajada de verano, que nos hará, esbozar más de una sonrisa, nos sorprenderá en la bestialidad de alguna escena y, en general, nos entretendrá.

Boulevard de Saint-Germain-des-Prés

Tratándose de Boris Vian, me tengo que situar en la "rive gauche" parisina, por ejemplo en torno al Boulevard Saint-Germain, para trasladarme al existencialismo de posguerra,... aunque hoy no sea lo mismo - Panasonic Lumix LX3

Carlos Saura en la Lonja de Zaragoza

Arte, Cine, Fotografía

Se me había pasado por alto. No me había enterado. Pero me la encontré ayer por la mañana, un poco por casualidad. Porque no tenía pensado que mis pasos me arrastrasen hasta el entorno de la Plaza del Pilar y de la Seo. Y entonces vi que en la Lonja de Zaragoza, desde algo más de una semana y hasta el 22 de agosto, hay un exposición de Carlos Saura, Otras miradas de Carlos Saura, con abundancia de fotografías de este polifacético autor.

Carlos Saura en la Lonja de Zaragoza

Carlos Saura en la Lonja de Zaragoza - Fujifilm Finepix F10

Carlos Saura es fundamentalmente conocido como director cinematográfico. No es que últimamente se dedique a realizar películas que lleguen con facilidad al gran público, pero tiene una trayectoria muy interesante, mucho más que otros directores patrios con más relumbrón.

Pero Saura es una artista polifacético. Y después del cine, la fotografía es una actividad artística a la que ha dedicado mucha atención y dedicación. Incluso se ha fabricado en algún momentos sus propias cámaras fotográficas. Pero tampoco se queda ahí. El dibujo y la pintura también forman parte de su actividad artística, bien sea como complemento a las anteriores, bien porque utiliza técnicas mixtas como en sus fotosaurios, bien porque tienen sentido en sí mismas.

Y sobre todo esto va la exposición. Sobre la variada y diversa actividad del director aragonés, en relación a su disciplina principal, el cine, o en relación con el mundo que observa o que tiene más cerca sí, como puede ser la familia.

Fotografías diversas, de sus rodajes, de su familia, de la calle, son el material principal de la exposición. Pero también encontramos un buen número de los ya mencionados fotosaurios, que no son otra cosa que fotografías pintadas, o díbujos y storyboards de sus películas, o vídeos sobre los procesos de realización de estas obras. Como curiosidad para los amantes de la técnica, también se exponen algunas de sus personales cámaras fotográficas.

En resumen, una exposición que si bien carece de la profundidad temática que podría haber tenido más centrada en alguno de sus aspectos, es muy agradable, muy entretenida y nos permite conocer más a este autor. Hay un catálogo por 20 euros, en el que hay cierta discrepancia entre quien lo haya realizado y yo sobre que obras deberían ir en grande en cada página y cuáles a un tamaño más discreto. Pero bueno.

Plaza de la Seo

Por aquí pasaba yo, la plaza de la Seo de Zaragoza, un poco distraido, intentando aprovechar la dudosa calidad de la luz del mediodía veraniego zaragozano, cuando me percaté de la exposición - Fujifilm Finepix F10

Deacon, entre el Ill y el Ebro

Arte

A orillas del río Ill en Estrasburgo se encuentra el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de la capital alsaciana. Cuando visitamos este museo hace ya casi tres semanas, se encontraba en marcha una exposición del escultor galés Richard Deacon. No soy un entendido en escultura. Ni poco ni mucho. Reconozco que las abstractas formas de la exposición, en algún caso me pudieron llamar la atención como curiosidad, pero no me entusiasmaron gran cosa. Es lo que hay.

Aun así, tomé un par de fotos. Poco inspiradas. Pero bueno. Para que os hagáis una idea. Aunque la variedad de formas y materiales utilizados era mucha.

Richard Deacon (Museo de arte moderno y contemporáneo de Estrasburgo)

Escultura de Richard Deacon en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo - Panasonic Lumix LX3

Richard Deacon (Museo de arte moderno y contemporáneo de Estrasburgo)

Escultura de Richard Deacon en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Estrasburgo - Panasonic Lumix LX3

El caso es que cuando terminamos la visita al museo, realizamos la pertinente visita a la librería, para ver qué cosas interesantes podrían tener. En una mesa, había una colección de libros de distinto tipo dedicados a la obra del escultor. Y vaya usted a saber porqué, me dio por hojear un ejemplar de muestra de un librito negro, sin ilustraciones en la portada. Los datos del libro:

Water under the bridge
Richard Deacon
L’art en écrit, Jannink

Y al hojearlo, empecé a encontrar paisajes sospechosamente familiares. Como alguna de las siguientes tomadas hace algún tiempo.

Bajo el puente

Puente de la Unión (también conocido como puente de las Fuentes), sobre el río Ebro a su paso por Zaragoza - Pentax K10D, SMC-DA 40/2,8

Compré el libro. No era muy caro. Este domingo, me fui paseando a los lugares que me resultaron familiares. Mucha gente a lo largo de las zonas verdes que bordean al río Ebro. Pasando la tarde. Pescando, paseando.

Puente de la Unión (conocido como puente de Las Fuentes)

Fotografía más reciente del puente desde la otra orilla - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Y allí estaba el objeto alrededor del cual gira el contenido, fotografías y texto, del librito de tapas negras. Una escultura de Richard Deacon.

La escultura

Escultura de Richard Deacon bajo el Puente de la Unión en Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Descansando sobre la escultura

Los "artistas" del rotulador han dejado ya su marca indeleble en la escultura, mientras el relajado ciudadano permaneció igualmente inmóvil escuchando música mientras yo evolucionaba a su alrededor haciendo fotos - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Monumento "por un tubo"

Vista general de la escultura en su entorno, en una imagen también de hace algún tiempo - Panasonic Lumix LX3

Como veis, nunca se sabe cuándo vamos a tener a nuestro alcance una obra de arte de un artista de prestigio. Lo cual no deja de ser un poquito preocupante. Uno ya no sabe cuando está ante una obra de arte, o ante uno de esos armatostes que de vez en cuando ponen los munícipes en las calles con un fin más o menos ornamental.

Bueno. Yo seguí mi paseo. Aprovechando las bondades del ambiente de la caída de la tarde en un día no excesivamente caluroso de este verano que sí lo es.

Paseo en el parque

Paseo en el parque a orillas del Ebro - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Lecturas de vacaciones: Seis tumbas en Múnich y El asombroso viaje de Pomponio Flato

Literatura

Esto de llevarse algún libro para las vacaciones siempre es un tema delicado. Si es demasiado profundo y serio, corres el riesgo de que no te concentres dada la ligereza general de la situación, y si es demasiado superficial y leve, como ya me ha pasado en alguna ocasión, que sea malo. En cualquier caso, en esta ocasión me he decantado por cosas no demasiado profundas. Al fin y al cabo, mi previsión es que fundamentalmente me los iba a leer en los días de ida y vuelta, como así ha sido. Vayamos al grano.

1. Novela negra en la posguerra europea.

El autor de esta novela, Mario Puzo, es famoso esencialmente por una de sus novelas, El padrino, y por colaborar en el guion de la película que le dio fama. La novela la leí hace mucho años, y no me dijo gran cosa. Y la verdad es que, literariamente hablando, yo no le conocía más. Pero vi la novelita que hoy nos ocupa, baratita, de verano, y me la cogí.

Seis tumbas en Múnich
Mario Puzo
Edición Zeta Tapa Dura Limitada; Barcelona, 2010
ISBN: 9788498723755

Para empezar, el título en castellano es una mala traducción y no tiene sentido. No son «seis tumbas en Múnich», sino «seis tumbas hasta Múnich», me parece a mí aunque no soy un experto (six graves to Munich). Y así sí que tiene sentido.

La historia va de un antiguo agente de la inteligencia americana que salta para colaborar con la resistencia francesa durante la Segunda Guerra Mundial, y que es apresado junto con su esposa embarazada francesa, trasladado a Múnich, donde esta muere y el es torturado y dado por muerto al final de la guerra. Años después comienza una historia de venganza contra los siete torturadores, en la que intervendrán, de un modo u otro, una prostituta con la que mantendrá un affaire y un agente de la CIA bastante cínico.

La novela me la merendé en el viaje de ida a Estrasburgo, porque es muy fácil de leer. Tampoco tiene mucha miga; está llena de tópicos. Da la impresión de encontrarse más cerca de la novela barata de crimen de estas que se hacían como churros con el fin de producir una evasión fácil al lector que de un relato de un escritor con pretensiones de calidad. Los personajes son estereotipados, y muchas de las situaciones poco creíbles.

Pero bueno, cumple con el fin de entretener las horas muertas de los trenes, los aeropuertos y los aviones. Y es muy barata. Hasta ahí llega. Más tras la foto.

Marienplatz

Marienplatz de Múnich, presunto escenario, aunque no está claro de algunos pasajes del libro - Canon Digital Ixus 860IS

2. «Investigaciones detectivescas» en la Galilea de principios del siglo I.

Hacía mucho que no leía una novela de Eduardo Mendoza, un escritor cuya seña de identidad es el humor, la ironía y la irreverencia general hacia las instituciones. Para mí siempre será el señor que me hizo desternillarme en el «año triunfal» con su Sin noticias de Gurb. Veamos que me ha parecido esta novela histórica de la que en su momento escuché muchas alabanzas cuando salió publicada por primera vez.

El asombroso viaje de Pomponio Flato
Eduardo Mendoza
Booket (Seix Barral); Barcelona, 2010
ISBN: 9788432250705

Mendoza nos traslada al siglo I de nuestra era, en tiempos del emperador César Augusto, cuando el personaje central, un filósofo romano de nombre Pomponio Flato, va por Oriente Medio buscando las aguas que remedien su mal crónico, relacionado con su nomen. Pero tras una serie de peripecias, pierde sus bienes, y acaba en un pueblo de Galilea, Nazaret, dónde es contratado por un niño, Jesús, para que investigue un asesinato del cual ha sido acusado y condenado, presuntamente de forma injusta, su padre, José. Bueno… supongo que ya sabéis por donde van los tiros.

El libro está escrito, como es costumbre de forma muy irónica, criticando a todo y a todos, a los judíos, a los romanos, a los griegos, y de forma derivada a los países que en la actualidad han adquirido el papel de aquellos. No faltan las risas, especialmente en los primeros capítulos, y se ponen en solfa constantemente el papel de las creencias y las organizaciones religiosas.

No obstante, la historia va perdiendo fuelle conforme pasan los capítulos. Es como si hubiese un idea inicial buena, pero que luego no se sabe muy bien como acabar, resultándome floja la historia en comparación con otros relatos del autor, y en general. Pero no deja de mantener una sonrisa en tu boca, además de alguna eventual carcajada. Cumple con su misión de lectura veraniega, para rellenar tiempos muertos, que en un viaje desde Colmar hasta Madrid son muchos.

Ponts couverts

Una mujer musulmana pasea por los Ponts Couverts de Estrasburgo; el libro de Mendoza nos recuerda que los originales árabes, creían en Alá, pero no fueron monoteístas hasta la llegada de Mahoma - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Libro: Viejas historias de Castilla la Vieja

Fotografía, Literatura

Ante mi sorpresa, encontré en una librería de Zaragoza el segundo título de la colección Palabra e imagen que está publicando de nuevo La Fábrica Editorial, y cuyo primer volumen comenté hace poco. Primer volumen que no he visto curiosamente en esta ciudad y que compré en Madrid. Así que, dado el buen sabor de boca que me dejó el primero, me lancé a por este segundo.

Los cachorros
Miguel Delibes (relato); Ramón Masats (fotos)
La Fábrica Editorial; Madrid, 2010
ISBN: 9788492841516

En la parte literaria, Delibes nos cuenta los recuerdos y las reflexiones de Isidoro, un emigrante del pueblo a la ciudad de principios del siglo XX. Estos recuerdos, de un hombre en su madurez que vuelve a su pueblo, se refieren a su infancia en las duras tierras de Castilla antes del comienzo de la Primera Guerra Mundial. A través de los recuerdos nos vamos haciendo idea de cómo es el modo de vida y cuál es la forma de pensar en esa meseta dura, poco generosa, que crea hombres y mujeres austeros, de pocas palabras, de creencias sencillas.

Con el escritor vallisoletano recientemente fallecido me pasa una cosa. Mi experiencia me dice que es el escritor contemporáneo en prosa cuya escritura más me maravilla. Creo que es el paradigma del lenguaje convertido en arte. Pocos escritores encuentro con tal dominio del idioma, sea del léxico o de la sintaxis, y al mismo tiempo que transmita con tal capacidad los sentimientos, los lugares, los caracteres. Es muy bello. Sin embargo, sus temas no me han interesado nunca mucho, y por ello quizá no he leído de este autor todo lo que se merece. Con este relato me pasa un poco lo mismo. Admiro mucho el lenguaje con el que está escrito, pero soy una persona demasiado urbanita como para sentirme excesivamente atraído por las historias de los pequeños pueblos de la Castilla profunda. No obstante, creo que es una lectura muy recomendable.

En el apartado fotográfico, el texto viene excelentemente acompañado por las imágenes de Ramón Masats. Poderosas imágenes en blanco y negro que nos trasladan con eficacia, a la misma austeridad del paisaje y las gentes de Castilla, conservándose eso sí una profunda empatía, y simpatía, por esas gentes. Es curioso que un fotógrafo catalán supiese reflejar tan poderosamente la personalidad castellana, con respeto, sin caer el tipismo o en el pintoresquismo. Por supuesto, es una poderosa segunda razón para recomendar este libro.

En resumen, un nuevo acierto de esta editorial en esta nueva colección, que esperamos que siga evolucionando, e incluso con enriquezca con nuevas experiencias de combinación entre palabra e imagen más allá de recuperar la primera edición de estas que ahora nos ofrece de allá los años 60 y 70.

Improvisado campo de fútbol en Medinaceli, Soria; un lugar hermoso y austero, muy propio de las tierras de Castilla que nos describe el libro que comentamos hoy - Canon EOS D60, EF 24-105/4L IS USM

In memoriam, José Saramago

Literatura

No he leído muchas cosas del simpático escritor portugués, que ha muerto en su voluntario «exilio» en la isla de Lanzarote. Saramago era más querido, que no necesariamente más comprendido, en España que en su Portugal natal. En algún momento llegó a comentar en público, pecado de difícil perdón entre los lusos, que convendría que su país y el nuestro se unieran en una única nación ibérica. Para quienes pensamos que la existencia de fronteras es una soberana, nunca mejor utilizado el adjetivo, estupidez, esto nos parece lógico. Pero los seres humanos no se mueven por la lógica, mucho menos por la razón; el ser humano es todo tripas. Se mueve por instintos, por emociones, por apetitos,… o arrastrado por las masas. De ahí la existencia de las naciones.

El escritor portugués era escéptico. En lo que se refiere al ser humano, a la política, a la sociedad en general. Y sin embargo, amable. Cercano. Eso es lo que dicen. Yo no lo conocí claro. Leí en su momento el Ensayo sobre la ceguera, pero donde más lo aprecié fue en sus artículos de opinión en la prensa. O en sus intervenciones radiofónicas. Me sonaba bien lo que decía. Sentía afinidades.

Pues se ha ido. Dice una amiga mía que la cantidad de inteligencia sobre la faz de la Tierra es una constante. Y cada vez somos más… Si es así, esa inteligencia del autor se diluirá entre los excesivamente seres humanos. Que se olvidarán de sus enseñanzas. Y seguirán pensando con las tripas. No con la cabeza; ni con el corazón.

En fin.

Calle

Un rincón de Cascaix, un rincón de Portugal; en recuerdo del escritor, aunque nosotros lo quisieramos más - Panasonic Lumix LX3

Libro: La caída del Japón

Humor, Literatura

Como ya comenté hace unos días, ver la serie de televisión The Pacific sobre la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico despertó mi interés sobre la historia de esta guerra desconocida en gran medida para mí en muchos de sus detalles. Y si hace unas semanas mi interés se centraba en algunas campañas bélicas, hoy voy a comentar un título en el que se discuten los aspectos políticos de la rendición del Japón.

La caída del Japón
William Craig
Caralt, Cultura Histórica; Barcelona, 2005
ISBN: 8421757415

Con una introducción en el que se narran con grandes trazos las consecuencias de la invasión de las Filipinas, Iwo Jima y Okinawa, estas dos últimas islas ya pertenecientes al territorio original del Imperio del Japón, el libro nos va narrando los acontecimientos que sucedieron desde poco antes del lanzamiento de las dos primeras bombas atómicas hasta la rendición final en el acorazado Missouri. Por el camino, se nos cuentan las vicisitudes de los prisioneros de guerra aliados ante el final de la guerra, las tensiones internas en el gobierno japonés, los peligros de un golpe de estado militar que pudiese prolongar la matanza, el lanzamiento de las dos bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, la capitulación del ejército y el comienzo de la ocupación norteamericana de las islas interiores del Japón, y de forma más sucinta, la declaración de guerra de la Unión Soviética a Japón al cumplirse los 90 días de la terminación de la guerra en Europa y coincidiendo con el lanzamiento de las bombas atómicas. Es decir, se nos cuentan muchas cosas, muy diversas, y desde enfoques muy diferentes.

Si bien es cierto que el libro es suficientemente informativo sobre muchos de los hechos que sucedieron en el mes de agosto de 1945, el salto entre diferentes escenarios para contar sucesos interrelacionados por la común situación de estar encuadrados en la guerra, pero no necesariamente entre sí directamente, hace que al libro le falte una continuidad suficiente. En algunas cuestiones se nos cuentan cosas con mucho detalle. Lo que pasa con un comando que se lanza sobre Manchuria para proteger prisioneros de guerra, si se suicidó o no haciendose el harakiri tal o cual oficial del ejército japonés,… Sin embargo, te da la sensación que te falta información sobre lo que sucedía en muchos sitios, como el cuartel general aliado, la Casa Blanca, el Kremlin o, en algunas ocasiones, en el propio palacio del Mikado.

Resumiendo, un libro un poco irregular, que si bien cumple con su misión de informar sobre el asunto, tiene a ratos un tonillo sensacionalista, y a ratos aburrido. Seguramente habrá algún otro volumen más interesante sobre el tema. Pero si os interesa la cuestión y no tenéis a mano otra cosa, bienvenido será.

Nubes

Alejo de mí las tribulaciones de la guerra con un tranquilo paisaje en el Parque Nacional de Connemara en Irlanda - Canon Powershot G6

Libro: Los cachorros

Fotografía, Literatura

Recientemente, la editorial La Fábrica anunció la reedición de la colección Palabra e Imagen, que hace 40 años unió obras literarias y obras fotográficas en un mismo libro. Y con motivo de la feria MadridFoto, compré el primer volumen de esta colección, que ahora paso a comentar.

Los cachorros
Mario Vargas Llosa (relato); Xavier Miserachs (fotos)
La Fábrica Editorial; Madrid, 2010
ISBN: 9788492841318

El relato es una novela corta que nos va narrando la historia desde la infancia hasta la madurez de un grupo de niños, a los que encontramos por primera vez en un colegio religioso de Lima para la burguesía de la capital peruana. Allí se incorpora un nuevo alumno, Cuellar, que por sus características personales, simpático, generoso, deportista, pronto será aceptado como uno más por el conjunto de la pandilla de amigos. Sin embargo, la agresión de un perro y la castración derivada de la misma condicionarán su vida futura. Aunque admitido todavía por esa sociedad adolescente primero, luego de jóvenes, y finalmente de adultos, sobreprotegido por sus padres, su vida y su carácter no será el mismo. Situación que se hará todavía más patente cuando le llegue el amor por una chica, momento clave en la historia y que determinará la resolución final de la historia, ya en la edad adulta de los personajes.

Reconozco que mi principal dificultad con este relato es el lenguaje. Siempre he tenido problemas con la literatura de ciertos autores de Sudamérica. En ocasiones, la necesidad de acudir constantemente al diccionario, o tener que deducir el significado de algunas palabras o modismos me resulta más difícil que obras en otros idiomas, pero en su modo más estandarizado. No soy bueno lidiando con esto. Siempre recordaré la pesadilla que supuso para mí leer El señor Presidente de Miguel Angel Asturias en 2º de BUP, y cómo injustamente a condicionado mi acercamiento a las obras del otro lado del charco, quizá con la excepción de los autores argentinos y chilenos. Pero superado este obstáculo, reconozco que el relato es ágil y lleno de interés. La pandilla de amigos se configura como una especie de sociedad en pequeño, con sus grandezas y sus hipocresías. Siempre dispuestos a aceptar al triunfador, aceptan con condescendencia al mutilado, al que no obstante hacen sufrir de por vida un mote «Pichulita«, eterno recordatorio de su mutilación, convenciéndole de que no es para tanto.

Pero la gracia del libro está en que en paralelo con el relato, encontramos un reportaje fotográfico de Xavier Miserachs, que aunque realizado en la España de los años 60, concuerda e ilustra perfectamente el relato de Vargas Llosa. Imágenes en blanco y negro que documentan perfectamente la idiosincrasia de la adolescencia y la juventud de la época, en el colegio, en las calles, en los guateques, en las playas… Imágenes con gran fuerza y expresividad, y que dotan al conjunto del libro de un valor añadido que va más allá de la suma de sus partes.

Es posible conseguir el relato del peruano por 7 u 8 euros en edición de bolsillo; pero merece la pena desembolsar los casi 30 euros por un producto editorial de excelente calidad. Impreso en papel de alto gramaje, la presentación es muy esmerada, y la reproducción de las fotografías de alta calidad. Muy recomendable. Sólo me queda decidir si irá al estante de los libros de ficción o al de los de fotografía. Probablemente a este último. Porque será una forma de que sea revisitado con más frecuencia.

Ayer mismo recibí un correo electrónico informativo de La Fábrica Editorial anunciando la salida al mercado del segundo libro de la colección, con Miguel Delibes como literato y Ramón Masats como fotógrafo. No tardará en caer. La duda es si me lo pediré por correo o si esperaré a algún próximo viaje a Madrid. Porque hasta ahora no he visto los libros de esta colección en las librerías de Zaragoza. Una pena.

Yoli Sandra

Grabar los nombres de las chicas que nos gustan, actividad de todas las épocas entre los adolescentes de todo el mundo; aquí, en un plátano a orillas del Canal Imperial de Aragón en Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, Canon-S 50/1,8 II