[Cine – in memoriam] Isao Takahata (1935 – 2018)

Cine

Corría el año 1975, el dictador todavía no había fallecido, y llegaba a las pantallas española un serie de dibujos animados, 52 episodios, aunque a mí se me hizo eterna, que marcaría a toda una generación de españoles. Se trataba de Heidi [アルプスの少女ハイジ Arupusu no Shōjo Haiji (literalmente, La niña de los Alpes, Heidi)]. Aquella serie nos familiarizó con aquellos personajes de aspecto aniñado y de ojos enormes, muy esquemáticos en su concepción, aunque inconfundibles, que suelen aparecer con frecuencia en la animación japonesa. Después, con un estilo similar, pero con unas dosis de melodrama muy aumentadas, llegó Marco [母をたずねて三千里 Haha wo tazunete sanzenri (algo así como Tres mil leguas en busca de mi mamá)].

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Pasearemos entre los templos y santuarios de Nikko mientras despedimos a Takahata-san, deseando que siga imaginando bellas películas de animación en el más allá, si ello fuese posible.

En aquellos momentos no eramos conscientes, pero detras de aquellas series que tanto impactaron en la sociedad española estaba la imaginación, las ideas y el equipo de animadores de Takahata Isao (como he dicho recientemente, intento respetar el orden de los nombres en Japón y otros países, con el nombre de familia o apellido en primer lugar, y el nombre otorgado en segundo lugar). Recientemente nos ha abandonado, a la edad de 82 años. Aunque menos conocido en occidente que el genial Miyazaki Hayao, fue junto a este uno de los pilares del Studio Ghibli, fuente de obras maestras de la animación nipona y mundial. Obras que adquieren un carácter universal por sus temas y por su capacidad de llegar y penetrar en la sensibilidad de los espectadores.

20140926-_9260168.jpg

Cinco fueron las películas que Takahata dirigió para Ghibli, aunque participó en otras varias como productor o en diversos papeles. Las que más recuerdo son la impresionente película antibélica La tumba de las luciérnagas [火垂るの墓 Hotaru no Haka], una película tan hermosa como tremenda, que nunca me he atrevido a ver por segunda vez. Algún día osaré enfrentarme a la tristeza que destila. Probablemente, una película merecedora de estar entre las diez mejores películas de animación de todos los tiempos. También me encantó, aunque no disfrutó de tanto éxito comercial, la imaginativa El cuento de la princesa Kaguya [かぐや姫の物語 Kaguya-hime no Monogatari]. O lo que he disfrutado siempre con la tranquila sencillez nostálgica de Recuerdos del ayer [おもひでぽろぽろ Omohide poro poro]. Sin desmerecer a otras notables producciones de las que fue artífice.

20140926-_9260191.jpg

Recientemente he comenzado a revisar toda la filmografía del Studio Ghibli. Por ello, aunque últimamente no me llamaba la atención la escritura de obituarios, sí que me ha apetecido recordar a Takahata. Quizá por ser menos conocido que Miyazaki, pero indudablemente un cineasta al que debemos mucho los amantes del buen cine en general, y de la animación en particular. Y espero que esté con muchos otros en el cielo de las gentes del cine. Como digo siempre, si existe un cielo despues de la muerte, que sea el de las gentes del cine. Otros… no creo que merezcan la pena.

20140926-_9260215.jpg

[Libro] El fin de la muerte

Literatura

Hace unas poquitas semanas salió a la venta en España la traducción al castellano del tercer volumen de la trilogía oficialmente titulada El recuerdo del pasado de la Tierra de Liu Cixin, aunque todo el mundo la conoce como la Trilogía de los Tres cuerpos, en referencia al título del primer volumen de la misma, probablemente el que ha alcanzado mayor fama. Nota: con los nombres chinos trataré de mantener con coherencia la tendencia actual de respetar el orden con el que son utilizados habitualmente en sus países; primero el apellido familiar, y después el nombre personal.

Tuve la ocasión de leer el primer libro de la trilogía con el principio del año. Me costó decidirme a leerlo. Entendedme… a mí, que me digan que lo han leído gente como Barak Obama o Mark Zuckerberg no me supone una publicidad positiva de casi nada. Ambos son personajes con suficientes puntos oscuros, especialmente el segundo, como para que no me sirvan de referencia a la hora de elegir mis lecturas. Pero apareció de oferta en mi suministrador habitual de libros electrónicos, por un precio muy muy muy barato y lo cogí. Me gustó, pero sin entusiasmos. Me pareció curioso. Con algunas ideas y algunos detalles interesantes. Pero sin que despertase pasiones en mí. De hecho, en ese momento casi me parecía dudoso seguir con el resto de la trilogía. Estoy ya muy escamado de las trilogías en ciencia ficción, que a veces son de cuatro o cinco libros, paradójicamente, en las que a rebufo de la buena acogida de un primer libro bueno o decente, nos ofrecen unos cuantos pestiños a continuación.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Un cierto papel tiene en el libro de hoy los sistemas de corrientes violentas conocidos como Maelstrom, en el Moskenstraumen, el estrecho que separa la isla de Mosken de la de Moskensøya. Así que fotográficamente nos iremos a las Lofoten, ya que por esta última isla tuve ocasión de pasear hace unos meses.

En cualquier caso, finalmente decidí afrontar la lectura del segundo de los libros un par de meses más tarde. Lo leí con menos fluidez que el primero de los libros, pero reconocí en su momento que tenía más enjundia. Tenía más elementos para la reflexión. Como comenté en su momento, la buena ficción científica no se limita a contarnos batallitas futuristas, sino que suele entrar en la reflexión de la naturaleza del ser humano, de la socidad humana, de la inteligencia o de nuestro lugar en el mundo/cosmos/universo. Al igual que el anterior, me pareció que contenía elementos interesantes, ideas originales, o que si no lo eran ofrecían nuevos puntos de vista, nuevas perspectivas. Eso sí… su teoría del universo como un bosque oscuro en el que pululan incontables civilizaciones que desconfían las unas de las otras, se me apareció en ese momento más con un recurso argumental para hacer avanzar la historia que como una idea fuerza principal. No podía estar más equivocado.

Lo que sí tuve claro es que iba a leer el tercer libro… aunque me encontré que, aunque su publicación original en China fue en el año 2010,… todavía no estaba disponible en castellano. En inglés sí, desde 2016. Afortunadamente, la espera no ha sido larga, ya que a mediados de marzo, poco después de terminar de leer el segundo libro, ya lo tuvimos disponible en diversos formatos, tanto de de libros muertos como electrónico. Y aquí va.

El libro está divido en cinco partes. La primera ella nos va a contar la historia de la joven Cheng Xin, una inteligente y compasiva ingeniera aeroespacial, que además es guapa la jodida, y su admirador enamorado, compañero de universidad, el solitario y desventurado Yun Tianming, y su papel respectivo en una línea argumental paralela a la crisis trisolariana que se nos cuenta en los dos primeros libros. Es a partir de la segunda parte donde todas las líneas argumentales se reunen, aunque los escenarios son diversos para llevarnos al desenlace de la crisis con nuestros vecinos esterales y al más complejo derivado de la Teoría del Bosque Oscuro, que es el elemento principal que mueve la historia y que sirve a la reflexión.

No voy a entrar en muchos detalles más sobre el argumento. No quiero desvelar innecesariamente detalles del argumento. Sí que voy a adelantar que es el volumen de la trilogía que más me ha gustado. Incluso más allá de que esté bien, tiene momentos de brillantez conceptual.

20170612-_6120137.jpg

Un elemento que hace que me guste es que la histora que nos cuenta Liu Cixin se nos convierte en este tercer volumen en una gran space opera, género por el que siempre he sentido debilidad, pero manteniendo su tono de ciencia ficción dura. Recordamos que ciencia ficción dura es aquella que respeta los conocimientos de la física en el universo real, o que si especula con la evolución de la misma en el futuro, lo hace dentro de lo plausible. Es cierto que se toma algunas libertades.

El sistema trisolariano no es en la realidad un sistema impredecible. Aunque un sistema estelar triple, lo cierto es que las dos estrellas principales orbitan apaciblemente en torno a un centro de masas común, a una cómoda distancia de entre 11 y 36 unidades astronómicas (UA; una UA es aproximadamente 150 millones de kilómetros, la distancia de la Tierra al Sol). La tercera aparentemente orbita muy alejada de las anteriores, alrededor del centro de masas común, a una distancia del par principal de 0,2 años luz o 13 000 UA. Nada que ver con el caos con el que se nos describe el sistema trisolariano de la trilogía.

Lo de los sofones… pues no está nada claro, porque está basado en la famosa teoría M o de las supercuerdas. Una teoría que algunos han denunciado como muy bella matemáticamente, pero no falsable. Por lo tanto no científica, propiamente dicha, si no se puede someter a comprobación experimental. Mis conocimientos en física no llegan a tanto como para pronunciarmen.

Por supuesto, cada vez que se llega al vuelo espacial a la velocidad de la luz,… pues hay que verlo como una cierta libertad… No nos olvidemos que la cantidad de energía para disparar un cuerpo con masa a la velocidad de la luz sería infinita…

Y la cuestión de la coexistencia de espacios bidimensionales, cuatridimensionales o, en gneral, muldimensionales, con el tridimensional más el tiempo que conocemos, aunque muy bonita y muy muy muy muy muy muy bien escrita, también supone desde mi punto de vista una cierta alegría que se da el autor.

20170612-_6120161.jpg

Pero nada de esto empaña la bondad general de un libro que nos ofrecen una aventura de dimensiones casi galácticas y casi atemporales, pero dentro de un orden. Con una capacidad notable de trasladar a palabras la dificultad inherente de la mente humana a asumir las magnitudes y las escalas de las que estamos hablando.

Y todo ello sin perder de vista que la novela tiene enjundia a la hora de analizar las respuestas de la humanidad a las crisis. Respuestas que llevan tras de sí la tesis de que los retos futuros de la humanidad no pueden ser afrontados bajo los sistemas éticos, sociales y políticos tradicionales. Que la resolución de toda crisis conlleva compromisos, y que no siempre podemos conseguir soluciones en las que todo el mundo gane, por lo que hay que saber hacer renuncias colectivas sin perder un sentido de la ética. Leí hace poco que la ética y la cultura definen un país. De forma amplia, la ética y la cultura definen a la humanidad; pero ambas están sujetas a reflexión y mutación. Quizá la crisis inmediata que tiene la humanidad como conjunto sea la crisis ambiental derivada del calentamiento global. Y la respuesta no está siendo especialmente buena, desde mi punto de vista.

¿Tiene defectos el libro? Alguno tiene. A nivel anecdótico, la isla de Mosken, al sur de Moskenesøya, no es una isla perdida de Noruega… El archipiélago de las Lofoten es una de las regiones más turísticas, animadas y visitadas de Noruega, como pude comprobar hace unos meses.

20170613-_6130219.jpg

En otro nivel, ha mejorado con respecto a los anteriores la definición de caracteres de los personajes principales, aunque siguen siendo relativamente estereotipados. Pero es inevitable no sentir empatía por Cheng Xin, Ai AA, Yun Tianming o Guan Yifan. Sí, todos chinos, a pesar de ser una historia de toda la humanidad,… pero es que el autor y sus lectores potenciales originales eran chinos. Qué esperabais. E incluso hay alguna «villana» muy interesante como la enigmática Tomoko Muy conseguida la traducción castellana. El nombre japonés Tomoko usa los mismo caracteres, 智子, que los usados para denominar en chino a los sofones. En inglés, al personaje, lo llaman también «Sophon».

Lo cual no quita que la edición española sea un poco racana. Especialmente en notas al pie o notas del traductor. De la misma forma que sí que hay una nota que explica lo del nombre de Tomoko, podría haber incluido otras. Me he tomado la molestia de comprobar la grafía china de algunos de los nombres del resto de los protagonistas, y realmente no es un asunto banal. Por poner un ejemplo, el nombre de Cheng Xin, 程心, que incluye el ideograma de «corazón»; en un personaje cuya debilidad radica precisamente en su afectividad, en sus emociones, en el pensar con el corazón, por mucha inteligencia que tenga. Y existen otros nombre significativos dentro del libro, que no voy a detallar aquí.

En fin… como podréis comprobar por lo amplio de mi comentario, es un libro que me ha llegado y me ha gustado. No diré más que, a pesar de sus 600 páginas, frente a las 300 o 400 de sus predecesores, he tardado la mitad del tiempo en leerlo. Una aventura absolutamente apasionante. Aunque muy posiblemente siga tirando para atrás a aquellos lectores que no vayan un poquito sueltos en física. Son muchos y variados los conceptos de esta ciencia que se ponen en juego, y la importancia de esta ciencia en el desarrollo de la acción. Pero desde mi punto de vista, muy recomendable.

20170613-L2330816.jpg

[Fotos] Exposiciones en Roma

Arte, Fotografía

Como estos días atrás en la capital italiana ha habido ratos de lluvia, hemos tenido la ocasión de visitar algunas interesantes exposiciones. Sobretodo fotografía, pero no solo. Magnum Photos, arte moderno, escultura, Liu Bolin, Terry O’Neill, Claude Monet… Los detalles en Exposiciones en Roma, marzo de 2018 – Fotografía y algo más.

[Arte] Giorgio de Chirico en Caixaforum Zaragoza

Arte

A punto estoy de entrar en este Cuaderno de ruta en modo sólo fotos durante unos días. Pero antes quería dejar constancia de esta exposición que se inauguró recientemente en el Caixaforum de Zaragoza, dedicada al pintor y escultor italiano, de padres italianos, aunque nacido en Grecia, Giorgio de Chirico.

20180321-_1004670

En ocasiones había visto encuadrado a De Chirico entre los surrealistas. Especialmente por sus primeras etapas en la pintura, con sus interiores y sus plazas abandonados, con sus maniquíes despersonalizados, con el aspecto onírico de sus cuadros. Ahora sé que más bien deberíamos considerarlo un precursor, que influyó en los surrealistas, a partir de lo que se denominó el arte metafísico, que le otorgó un lugar entre los importantes de las vanguardias del siglo XX.

Con posterioridad, para decepción de muchos representantes de estas vanguardias, tornó su estilo hacia formas más clásicas, muy inspiradas en los periodos clásicos de las artes. Que conste que a mí también me han gustado las obras expuestas de estas etapas.

En fin, una exposición que me ha resultado muy interesante y recomendable. No descarto volver a verla con tranquilidad más adelante. Cuando fuimos, había un par de grupos de escolares adolescentes que armaban bastante follón ante los tibios intentos de sus profesores de mantener el orden y ante la desesperación de las guías de la sala de exposiciones que intentaban penetrar con poco éxito en sus duras molleras.20180321-_1004705.jpg

[Fotos] El castillo de Loarre y los cerezos de Bolea

Fotografía, Viajes

Pues no. No hay que viajar a Japón para disfrutar de las «sakura» en primavera. «Sakura», la tan apreciada flor del cerezo en el País del Sol Naciente, también llega puntual a fines de marzo a los campos de Bolea, en la Hoya de Huesca, en las estribaciones de las sierras de Gratal y Caballera.

Ayer domingo, modorro perdido, más por haber trasnochado un poquito que por el cambio de hora, recibí una llamada a mitad de mañana que me llevó a coger el coche, unos cuantos pasajeros, y desplazarnos a un lugar de cuyo nombre no puedo acordarme no lejos de Ayerbe. Donde comimos y charramos, entre otras cosas. Cuando se nos hizo la hora de volver, decidimos tomárnoslo con calma, ya que una de las pasajeras del coche no había estado en el castillo de Loarre desde niña. Así que nos asomamos al formidable monumento medieval.

20180325-Panorama Loarre 01.jpg

No estuvimos mucho rato. Lo justo para echar un vistazo y hacer alguna foto tonta. Salvo en algún momento en el que las nubes se conjuraban para proporcionar una bella luz al conjunto, lo cual sucedía de forma muy azarosa, las condiciones no estaban mucho mejor que cuando estuvimos en el mes de julio pasado. El conjunto de las fotos de ayer no son mejores, con alguna excepción, que las que hice entonces.

Y además es que hacía mucho frío. Como diez grado menos que en el valle, pero con un desapacible viento que no se notaba en altitudes más modestas. En conclusión, la sensación térmica estaría rozando los 0 ºC, pero no llevando más que ropa de abrigo ligero.

Así que nos volvimos a Zaragoza, pero no sin antes visitar los cerezos en flor de los alrededores de Bolea. Y disfrutar de la luz del atardecer, algo más modorra de lo que convenía. Pero bueno, aquí os dejo unas cuantas «sakura» aragonesas.

[Fotos] Fotografía de aproximación en el Parque Grande

Fotografía

He seguido esta semana comprobando que efectivamente mi nueva Panasonic Lumix G9 funciona perfectamente y es una cámara muy muy muy capaz. En esta ocasión, mediante un adaptador, le calzado un objetivo macro de Pentax al que tengo mucho cariño y me he ido al Parque Grande de Zaragoza. Todavía sin flores en las rosaledas y otros paseos. Marzo ha sido bastante fresquito, tengo la sensación. Pero bueno… había hojitas monas para ir probando. Y además estas fotos acompañan a mis recomendaciones fotográficas de esta semana en Recomendaciones semanales – del 18 al 25 de marzo de 2018.

20180324-_1004758

[Cine] Tomb Raider (2018)

Cine

Tomb Raider (2018; 20/20180318)

Normalmente, no hubiera visto esta película y no hubiera habido dos entradas cinematográficas en este sábado. Pero tuve la oferta de ir al cine con unos viejos amigos a los que frecuento poco. Y que mantienen la costumbre de ir de vez en cuando los domingos a desayunar un chocolate con churros seguidos de una matinal de cine. Algo que hace quince o más años hacíamos juntos con frecuencia, y que esta película ha servido de excusa para recordar.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Clásicas del cine de acción cuando se localiza en Asia son las persecuciones en los puertos de Hong Kong… así que allí nos vamos. Y a la isla de Lantau que es donde quedan más barrios «típicos», léase cutres, de pescadores.

La película… bueno. Lo de siempre. Dirigida por un tal Roar Uthaug, noruego, lo único de interés a priori era comprobar cómo se desempeña Alicia Vikander como heroína de acción, en este caso interpretando al personaje de juegos Lara Croft. Bueno… esta chica es una actriz más que decente y se las ingenia para salir personalmente airosa en una cinta que básicamente es un pastiche, con elementos procedente fundamentalmente las películas de 007 y de Indiana Jones. Sobretodo quiere parecerse a esta última saga, pero se dejan por el camino dos cosas; el talento para componer una historia razonable y el humor.

20161007-_A070472.jpg

Así pues, nada. Si no tenéis la excusa como yo de pasar una velada matinal de domingo palomitera con unos amigos simpáticos, y lo que realmente queréis hacer es ver cine,… buscad otra cosa. Solo apta para adeptos a la «comida» basura y a la Vikander. Que aunque no es tan neumática como la anterior Lara Croft, también está de buen ver. Y es mejor actriz. Aunque la película no valga un pimiento.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: *

20161007-_A070514.jpg