Viajes – de escapada en Viena.
Sin categorizar[Cine] Me and Earl and the Dying Girl (2015)
CineMe and Earl and the Dying Girl (2015); vista el 10 de octubre de 2015.
Como tengo por costumbre, mantengo el título original del filme cuando lo he visto en versión original subtitulada. En la cartelera española es posible encontrarlo también con el título aproximadamente traducido para mantener el ripio de «Yo, él y Raquel».
Venía precedido de grandes expectativas este segundo largometraje de Alfonso Gomez-Rejon, un director que se había fogueado como ayudante de dirección o director de segunda unidad a las ordenes de diversos prestigiosos realizadores, así como en el mundo de la televisión. En los últimos años, está de moda que en la temporada de premios se encuentre presente alguna película con aire de cine independiente, y parece que esta es la de este año, que tuvo un gran éxito en la última edición del gélido festival de Sundance.
El problema, desde mi punto de vista, es que todo lo que sabía de la película me sonaba a caminos trillados. Y como el pesimismo nos invade por el flojo verano cinematográfico, que el mes de septiembre tampoco parecía apañar… Pero no nos adelantemos, que igual la cosa está bien.

Hoy es el día de la fiesta grande en Zaragoza, mi ciudad. El Pilar. Aunque a mí me abruma la cantidad de gente que se mueve por todos los lados.
Lo que se nos cuenta es una improbable amistad. La que surge cuando el retraído Greg (Thomas Mann), un adolescente que intenta pasar por su vida escolar lo más desapercibido posible, es obligado por su madre (Connie Britton) a visitar a una chica, Rachel (Olivia Cooke), de foma más o menos conchavada con la madre de esta (Molly Shannon), compañera del instituto con quien no se relaciona, porque le han diagnosticado una leucemia mieloide aguda. Hasta ese momento, Greg sólo se relacionaba habitualmente con Earl (RJ Cyler), para realizar versiones paródicas de grandes obras del cine. Esta nueva amistad le obligará a abrirse a otras personas, pero también le hará plantearse su vida y a salir de su zona de confort. En cuanto a Rachel,… bueno, eso forma parte de la intriga del filme.
La película es una mezcla de dos géneros. Uno tradicional, que aparece de vez en cuando, el de la pareja con una relación más o menos romántica o platónica, en la que uno de sus miembros está aquejado de una grave enfermedad, preferentemente incurable. El otro, muy en boga en los últimos años, la de los adolescentes inadaptados, que tiene que encontrar su sitio en el mundo remando contra corriente. Ya he dicho que sonaba a caminos trillados, porque es como coger algunos ingredientes de Love Story/Autumn in New York/The Fault in Our Stars… especialmente esta última, y mezclarlos con The Perks of Being a Wallflower. Pero no desesperemos. De alguna forma, en algunos momentos de forma tramposa y mintiéndonos de forma descarada, otra cosa es si todos nos creemos o no esas mentiras y nos olemos el final, la película se abre camino como producto original, con algunos momentos y escenas tremendamente conseguidas. Como ya he insinuado, que sorprenda o no el desenlace depende de cómo vayas interpretando la película,… y de tus conocimientos en medicina. Pero hace bueno lo que leí recientemente, no recuerdo donde. Es utópico esperar historias originales a estas alturas de la historia de la narrativa de ficción; lo que debemos esperar es que nos las cuente bien. Y acompañada de una estupenda banda sonora, esto es algo que consigue el director del film.

De hecho, a partir de mañana me escaparé un poco del follón en el que se convierte esta ciudad durante casi diez días.
Y ahora vamos a hablar de más cosas buenas del filme, pero también de lo malo. Son también muy buenas las interpretaciones. No sólo del llamémosle trío protagonista, lo cierto es que quien copa la película es Mann, ya que es un relato en primera persona por parte de Greg, sino también de los diversos secundarios que se asoman a la historia, que poco o mucho todos aportan. Las dos madres están estupendas, los pequeños momentos de asaltacunas alcoholizada de la madre de Rachel te dan ganas de mucho más de este personajes; pero en general todo el ecosistema montado alrededor de los tres chicos es fenomenal. Pero ya digo que aquí puede estar también una de las principales críticas al filme. Porque de verdad que son no he escuchado en mi vida a ningún adolescente de diecisiete años semejante nivel de diálogo y expresión. Especialmente el personaje de Rachel te da la sensación de que lejos de ser una adolescente, es una persona joven pero totalmente adulta. Falla de alguna forma la suspensión temporal de la incredulidad. No es un fallo grave, pero lo siento presente durante todo el metraje.
Como conclusión, ¿estamos ante una buena película? Sí. Sin duda. Tiene elementos narrativos muy conseguidos, consigue que nos importe, y mucho, lo que pasa con los personajes, con todos, nos emociona en varias ocasiones sin hacerse cargante, al mismo tiempo que consigue arrancarnos aquí y allí algunas sonrisas. Dudo que llegue muy lejos en la carrera de los premios gordos, pero seguro que es mucho más visible que algunas de las películas que participarán en esas carreras.
Valoración
- Dirección: ****
- Interpretación: ****
- Valoración subjetiva: ***

Y dejaré que mis conciudadanos discutan con pasión sobre si el nuevo cabezudo de la comparsa de Gigantes y Cabezudos del ayuntamiento de la ciudad, La Cigarrera del Tubo, debería o no lleva el cigarrillo en la comisura de los labios.
[Fotografía]Recomendaciones semanales – del 4 al 11 de octubre de 2015 – Fotografía y otras artes visuales
FotografíaComo viene siendo habitual desde hace algunas semanas, en primer lugar os dejo mi enlace al tablero de Pinterest con una selección de fotografías que han llamado mi atención en esta semana. Os recuerdo que hay de todos los tipos; bodegones (estos…
Origen: Recomendaciones semanales – del 4 al 11 de octubre de 2015 – Fotografía y otras artes visuales
Muy variadas las recomendaciones de esta semana, con fotografías de lugares cotidianos que ya tienen una luz plenamente otoñal. Se ha mitigado en gran medida la dureza de la luz del verano en Zaragoza.



[Viajes] Japón 2014 | De viaje con Carlos
ViajesHace más de un año que terminé mi viaje al país del Sol Naciente. Pero hasta hoy no he terminado mi cuaderno de viaje a Japón. Que año más complicado. En fin. Muchas fotos, muchas experiencias, y muchos recuerdos. Lleva «un rato» verlo entero.
Origen: Japón 2014 | De viaje con Carlos
La página principal a todos mis cuadernos de viaje está en
y fotografías aisladas de los viajes en





[Televisión] Cosas de series; yo también quiero mi «garmonbozia»
TelevisiónEstamos en pleno auge de novedades y esto hace que no sólo haya que «probar» el nuevo menú televisivo, sino que también hay que saber dejar de lado aquellos «platos» que no aportan nutrientes suficientes al espectador. De algunas series presentadas en semanas anteriores, definitivamente no me interesan Quantico, después de un episodio, ni Minority Report, después de dos. La primera es una especia de Grey’s Anatomy pero en el FBI, y no, y la segunda es como pálida sombra de lo que pudo plantear la película de origen.
En esta semana pude ver el primer episodio de Code Black, que es un «mix» de E.R. (Urgencias) y Grey’s Anatomy (y dale). A pesar de alguna presencia destacable en el reparto, pues tampoco. Fuera.

No, no me voy a Twin Peaks a por «garmonbozia», que a mi me suena a mezcla de «garbanzos» y «bazofia». Me voy a Berlín.
Aparte de lo comentado, no ha habido novedades absolutas esta semana, pero sí hemos tenido el regreso de cuatro interesantes propuestas:
Les Revenants: Muchos años ha tardado en llegar la segunda temporada de esta serie francesa, que nos enganchó a muchos. Y los dos primeros episodios que he visto me parece que llegan con un nivel muy bueno. Ambiente claustrofóbico en este drama sobrenatural ambientado en una pequeña y semiabandonada ciudad de los Alpes franceses.
Homeland: Tras su excelente primera temporada, las posteriores, especialmente la tercera, recibieron bastantes palos. A mí siempre me ha parecido una serie interesante, y la cuarta temporada me parece que está infravalorada por la mayor parte de los aficionados. El comienzo de la quinta, con Carrie Mathison (Claire Danes) fuera de la CIA en Berlín en el negocio de la seguridad privada, con la guerra en Siria y el escándalo del espionaje norteamericano en Alemania de fondo, me parece muy interesante. Y con evoluciones de los personajes que promete mucho.
The Leftovers: Esta serie fue una agradable sorpresa el año pasado. Con los dramas personales ante el hecho de que el 2% de la población desapareciera. Parece que se mantiene parte del reparto, con algunos de los personajes más interesantes, pero en distinto escenario, y con nuevos actores. A mí ya me ha enganchado. Además se insinúan otros misterios. Y con una presentación estilo «2001», con una escena que arranca del alba de la humanidad, que todavía no sabemos qué significa.
The Affair: La historia de un adulterio contada en flashback por sus protagonistas, que no ven las cosas de la misma forma, con una muerte investigada por la policía de fondo. Empezó fuerte, aunque se desinfló un poquito. La presentación de la nueva temporada cambia algo. Si la temporada anterior se alternaban las versiones de Noah (Dominic West) y Alison (Ruth Wilson), su amante, en este primer capítulo han sido las de Noah y Helen (Maura Tierney), su esposa. Estupendo, porque creo que el personaje de Tierney estaba infrautilizado.

En las calles de la capital alemana ha comenzado la temporada de Homeland, y muy bien, me parece.
Y he llegado al final de mi periplo por la celebrada serie Twin Peaks, incluida la película posterior, Twin Peaks: Fire Walk With Me. Recuerdo un poco como he llegado a esta situación de hablar de una serie de hace 25 años en estos momentos.
En 1990 llegaron las televisiones privadas a España. En 1990 estuve realizando un curso de posgrado en la Escuela Nacional de Sanidad en Madrid. En Madrid fue donde primero se vieron las televisiones privadas. Una de ellas se anotó un importante tanto emitiendo en España, Twin Peaks, la serie de moda en aquel año de 1990. Yo vi aquellos primeros episodios en el otoño-invierno de 1990 en Madrid. Pero cuando terminé el curso, volví a Zaragoza, donde en aquellos momentos veía muy poquito la tele. Ya era posible sintonizar las televisiones privadas cuando volví, pero estaba con otros asuntos, y perdí el hilo de la serie. Como comentaba hace unas semanas, nunca me enteré de quién mató a Laura Palmer (Sheryl Lee). Hasta hace unas semanas, como ya comenté.
Cuando hace un año, aproximadamente, surgió la noticia de que iba a realizarse, 25 años después, una tercera temporada de la serie, decidí que tenía que resolver esta asignatura pendiente. Y decidí que poco a poco, iría viendo las dos temporadas originales de la serie y la película posterior. Y me ha llevado un año, aunque la segunda temporada y la película las he visto durante este verano.
Sobre esta serie, si buscáis por internet, encontraréis un montón de páginas donde os explican todas las minucias de la misma, se exponen todo tipo de teorías sobre cada una de las misteriosas escenas y personajes de la serie, se analiza «ad nauseam» cualquier cuestión que se os ocurra sobre la misma. Yo me centraré en mis impresiones como serie de televisión de ficción, es decir, como «cine para la pequeña pantalla».

Aunque supongo que no tardaremos en dejar las orillas del Spree, y las cambiaremos por algún sitio más desértico y menos civilizado.
En primer lugar, me sorprende el éxito de la serie entre el gran público. Porque los mejores episodios de la serie, los de la primera temporada, algunos del principio de la segunda, y el final de esta, son muy propios de uno de sus creadores, el director David Lynch. Y no es un director con una cinematografía fácil. Argumentos crudos, personajes extremos, simbolismos no siempre fáciles de desentrañar, y una puesta en escena y un tratamiento visual poco usuales. Aunque desde mi punto de vista sumamente estimulantes y atractivos. El resto de los capítulos… son flojos, y no están al nivel del mito televisivo.
Otra cosa que me sorprende es algo derivado de que yo dejase la serie en su momento en sus primeros capítulos. Siempre tuve la impresión de que era un drama policiaco, con un único caso serializado, pero no. Estamos ante un drama de terror psicológico o sobrenatural disfrazado. Lo podemos considerar «psicológico» si consideramos a los malvados de las «logias negra y blanca» como metáforas del mal y del bien. Lo podemos considerar «sobrenatural» si efectivamente aceptamos la existencia de seres de carácter fantástico y sobre natural. Que cada uno lo vea como lo quiera. Desde ese punto de vista, eliminando los episodios que no aportan nada, se puede crear con la primera temporada, parte de la segunda y la película final, la historia de la muerte de una adolescente de diecisiete años, atrapada entre las inquietudes propias de su edad, y las amenazas que a esta edad una chica puede tener. Laura Palmer no sería más que una moderna caperucita, y BOB el lobo feroz. Interesante desde luego. Pero alguien tendría que tener las ganas y el tiempo para eliminar la paja, y dejar lo que vale, como producto final. Por supuesto, hay más complejidad y cosas interesantes, pero siempre alrededor de este concepto, en el que el mal no es lo que lleva a hacer maldades desde un punto de vista maniqueo, sino lo que se alimenta del dolor y el sufrimiento de las personas. La famosa «garmonbozia».
Dicho todo lo anterior, de momento no veo necesidad alguna de seguir con la historia. Es cierto que en el capítulo final (no en la película), hay elementos en cierto modo irresueltos. Pero desde mi punto de vista, no pasa nada. Por ejemplo, no sabemos si Audrey Horne (Sherilyn Fenn) muere o no muere,… pero ese es un personaje que está tocado ya por la decisión de cortar con su relación con Dale Cooper (Kyle MacLachlan), tras el momento en que se desvela la identidad del asesino de Laura. Para mí resulta evidente que Audrey tendría que haber mantenido la relación con Cooper, y ocupar el lugar de Annie (Heather Graham) en los capítulos finales de la serie. Como la serie, en su segunda temporada, es obvio que se gestionó mal, tiene una serie de inconsistencias virtualmente irresolubles.
Cual es mi impresión final… Un experimento interesante, digno de verse, efectivamente una gran influencia para la ficción televisiva posterior,… pero fallido. Le falta una atención al desarrollo global de la serie, una coherencia absoluta de la historia, para obtener el fabuloso producto que podría haber sido. Y del cual hay una serie de muestras que hacen que merezca la pena verse la serie en su conjunto. Descocado epílogo final, incluido.

Pero bueno, mientras podamos, disfrutemos de las civilizadas y tranquilas calles berlinesas, aunque los alemanes no sean en estos momentos uno de los pueblos favoritos del resto del mundo, o al menos de Europa.
[Fotografía] Fotómetros de antaño – Fotografía y otras artes visuales
FotografíaZeiss Ikon Helicon, Bretram Chronos, Sekonic Auto Leadeer Mod. 38, Weston Master IIEl padre ya fallecido de un compañero de trabajo y amigo fue un gran aficionado y amigo. Tenía un cierto número de chismes fotográficos, algunos de ellos notables…
Origen: Fotómetros de antaño – Fotografía y otras artes visuales
De los artículos que en una época redacté en https://medium.com/@carloscarreter sobre técnica fotográfica, me quedaba sólo uno que trasladar a http://carloscarreter.es/. El último que redacté, dedicado a una serie de fotómetros de antaño que probé durante unos días. Pues aquí está ya. Misión cumplida.




[Libro] La chica del tren
LiteraturaLibro prestado. No sé si esta práctica de prestarse los libros entre amigos está en vigor legalmente hoy en día. Antaño se hacía mucho. Pero hoy quizá lo consideren piratería. No sé. La industria editorial tiene esas cosas. Bien. En cualquier caso, no entraba en mis cálculos comprar este título. Por mucho que se haya considerado como el superventas del verano o del año. O precisamente por eso. Porque no me fío de los superventas. Ya he salido escamado de algunos de ellos. En cualquier caso, me lo prestaron, y tengo por costumbre leer hasta el final los libros que me presta. Veamos lo que ha dado de sí este éxito comercial de la hasta hace poco desconocida Paula Hawkins.
La chica del tren
Paula Hawkins; traducido por Aleix Montoto
Editorial Planeta; colección Planeta Internacional, 2015
Edición en tapa dura de árboles muertos

Un tren en Londres-St Pancrass se dispone a salir en dirección a Margate, aunque a mí me dejará en Canterbury.
La chica del tren es Rachel. Una treintañera cuya vida está hecha trizas por una maternidad frustrada, que derivó en un problema de alcoholismo, y en un matrimonio desecho por estos motivos sumados a la infidelidad del exmarido. Todos los días, desde la ventanilla del tren que la lleva a Londres, durante una parada en un semáforo, observa la vida que imagina idílica de una pareja, en una casa muy próxima a la que fue suya. Hasta que un día, tras una noche de sábado de la que no se acuerda nada por culpa del alcohol, y de la que salió con un herida en la cabeza, se entera de que la mujer de la «idílica» pareja ha desaparecido y podría estar muerta.
Ya lo adelanto. No. No entiendo cómo pasa para que libros tan mediocres desde distintos puntos de vista se conviertan en éxitos de ventas, y adquieran en poco tiempo una legión de admiradores, más admiradoras me parece en esta ocasión, que se vuelve incondicionales del libro. Ya anuncian la versión cinematográfica. Con Emily Blunt de protagonista. Lo cual me sorprende porque no se me parece en nada al personaje de Rachel, así, a priori. Pero son cosas que pasan.

El sistema ferroviario en Londres y área metropolitana es muy complejo; aquí una unidad del Docklands Light Railway, creo que entrando en la estación de Limehouse.
Los personajes son estereotipados. Sus motivaciones tópicas. Sus acción, en ocasiones, absolutamente incomprensibles. Incluso considerando el universo que nos plantea la autora. El comienzo de la novela no es malo. Pero en un momento dado, entra en una fase en la que las idas y venidas de la protagonista no aportan absolutamente a la historia. Quizá, el intento de despistar y de no hacer excesivamente predecible el desenlace, con un desfile de hombres sospechosos de la desaparición de la mujer.
Como ya he dicho, cuando me prestan un libro, y especialmente cuando tal cosa surgen en el ámbito de un debate, me comprometo a leerlo hasta el final. Pero me ha costado. Podría haber sido uno de esos libros que abandono sin terminar. Bueno. Misión cumplida. A ver si paso unos cuantos años sin caer en la tentación de tirar de superventas.

Aunque por supuesto, el más famoso para los turistas, es el sistema del metro londinense, «The Tube», aquí en una de las estaciones en Kensington. No recuerdo cual.
[Fotografía] Recomendaciones semanales – del 27 de septiembre al 4 de octubre de 2015 – Fotografía y otras artes visuales
FotografíaPara comenzar, como viene siendo últimamente habitual, os dejo el enlace al tablero de Pinterest que recoge algunas de las fotografías, u obras derivadas de la fotografía, que me han llamado la atención esta semana.
Algunas forman parte de las recomendaciones fotográficas de la semana.
Hoy he tenido la mañana liada, así que hasta por la tarde no he tenido tiempo de ordenar y revisar mis recomendaciones fotográficas semanales de cada domingo. O de casi todos los domingos. Espero que os parezcan interesantes.




[Cine] Irrational Man (2015)
CineIrrational Man (2015); vista el 28 de septiembre de 2015.
Es un rito anual. Ir a ver la película de Woody Allen. Este hombre, a sus 79 años, sigue haciendo una película al año. Y creo que se va a meter también en el mundo de la televisión. No es un récord. Eastwood puede que no tenga la misma regularidad, pero casi, y es octogenario. El caso es que nos vamos un lunes tranquilo a la versión original de la película. En esta ocasión, tanto la versión original como la doblada conservan el mismo título en inglés. A saber porqué no han dejado que metiera mano el peligroso delincuente contra la humanidad que traduce o pone los títulos en las películas extranjeras cuando las doblan.
En esta ocasión, nos introduciremos en un drama con notas criminales que nos recuerda parcialmente a cierta novela de Highsmith, llevada a la pantalla por Hitchcock. Abe (Joaquin Phoenix), un profesor de filosofía, de ética en concreto, llega a una universidad de Nueva Inglaterra, creo que mencionan Newport, para dar clases. Con fama de excéntrico y mujeriego, se encuentra sumido en una profunda crisis existencial. Pronto llamará la atención de dos mujeres, una de sus alumnas, la encantadora Jill (Emma Stone), y la sensual profesora de química Rita (Parker Posey). Tomando café con Jill, escuchará la historia de un pobre mujer, a punto de perder a sus hijos en un proceso de divorcio por culpa de un corrupto juez. La mujer desearía que el juez muriese. Abe se planteará satisfacer los deseos de la mujer, lo cual dará nuevos alicientes a su vida… pero…

La estupenda fotografía de Khondji es uno de los alicientes de la película. Un director poco reconocido, aunque si se repasa su filmografía se entenderá mi admiración.
No nos engañemos. Aunque por un momento parezca que podamos encaminarnos hacia un estupendo thriller, como el que nos ofreció con Match Point, el misterio de la película no es más que un macguffin, que Allen utiliza para reflexionar sobre algunos aspectos relacionados con la ética, o la falta de la misma, paradójicamente en su tradicional alter ego encarnado esta vez en profesor de ética. Con la estupenda fotografía de Darius Khondji y los energéticos compases del jazz de Ramsey Lewis, especialmente de su versión de The «In» Crowd, estamos ante una película de modestas pretensiones, pero que a mí me resultó razonablemente agradable de ver. Y que por el camino nos deja las habituales reflexiones sobre el sentido de la vida, la muerte, el sexo, y ligar con chicas considerablemente más jóvenes.
Importante es el trabajo de los actores. En este caso, Phoenix cumple. Aunque quizá será por que su personaje parte de una situación de desgana existencial, que a ratos me parece que la desgana se le pega un poco. Pero cumple. Emma Stone está uber charming ejerciendo de pijita monísima y la mar de lista. Sigo diciendo que en realidad esta chica no es tan guapa, pero que nos lo hace creer sin esfuerzo alguno. Y en realidad tampoco es tan joven ya como para hacer de universitaria, pero a pesar de todo nos lo creemos. Y nos sabe a poco el papel de Parker Posey, que nos ofrece algún buen momento, especialmente cuando el drama flirtea con la comedia. Hay algo ahí poco aprovechado. Aparte de que también está muy atractiva.

Da la impresión de que el director le ha dejado rodar con luces estupendas, no como al pobre al que obligó a iluminar en Barcelona en las horas centrales del día. Menuda pesadilla. Pero bueno. Tampoco le debió ir tan mal que luego repitió con Blue Jasmine.
Pues nada. Lo dicho. Rito anual cumplido. Siempre lo digo. Aquí estamos simplemente ante la dosis anual de reflexiones existenciales que el neoyorquino se puede permitir hacer. Y somos fieles puesto que, además del mayor o menor entretenimiento que nos produce, siempre queda la posibilidad de que vuelva a aparecer los destellos de genio que de vez en cuando surgen del director. Pero bueno, no va a ser de las memorables.
Valoración
- Dirección: ***
- Interpretación: ***
- Valoración subjetiva: ***

Por ello, he traído a esta entrada algunas fotografías tomadas con mi nueva GM5 a primeras horas de la mañana, con luz agradable. Que bien que nos dejan las duras luces del verano.
[Fotografía] Y de regalo… una Lumix GM5 – Fotografía y otras artes visuales
FotografíaA principio de la semana pasada me llegó un mensaje por correo electrónico. De una empresa de transporte que me anunciaba la llegada de un paquete a mi nombre para el miércoles o el jueves de esa misma semana. Decía quién era el remitente, pero no…
Origen: Y de regalo… una Lumix GM5 – Fotografía y otras artes visuales
Hace poco más de una semana recibí un regalo insospechado, improvisado y coloreado. No es que «necesitase» esta cámara para nada,… pero me ha hecho una ilusión… Y no va mal. Tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Pero las fotos, que es lo que importa, salen bien. Y no pesa nada.




[Televisión] Cosas de series; entre diversas novedades despedimos a Masters y Johnson
TelevisiónSeguimos con incorporaciones a la cartelera televisiva de este otoño que empieza. Como la semana pasada algunas novedades relativas, nuevas temporadas de series que ya conocemos, y algunas novedades absolutas, nuevas series que se estrenan.
Entre la relativas, tenemos la nueva temporada de Modern Family, en su tono habitual. O uno de mis guilty pleasures, Grey’s Anatomy, también con su tono de costumbre, correteos de instituto en el marco de un gran hospital. Mucho más sustancial es el retorno de la peculiar detective sueca Saga Norén (Sofia Helin) en Bron/Broen. Esta serie representa lo mejor del nordic noir, tan de moda en los últimos años, donde encontramos cosas interesantes y otras menos. Pues lo que pasa en torno al puente del Öresund es de las más interesantes, por lo menos hasta el momento.Y parece que viene más noir, más oscuro que nunca. De todas formas, y tras lo sucedido en la segunda temporada, le tienen que buscar un nuevo compañero/a danés/a. Y por lo visto en el primer episodio no será fácil.

Como vengo haciendo últimamente, traigo a la entrada televisiva las fotos que aparecen en estos días en mi Tumblr, De viaje con Carlos. Los enlaces al final. En la cabecera, la estación de Toulouse (Francia), y sobre estas líneas, el río Vézère a su paso por Montignac, también en Francia
Ha habido una novedad que no sé si considerar entre las relativas y las absolutas. Y es que nos llega como nueva la serie Heroes Reborn, pero que surge del universo de la serie Heroes, que disfrutó de cierta fama hace unos años. A mí, ciertamente, tras ver la primera temporada de aquella serie, no me convenció. Me desenganché y nunca entendí el entusiasmo que produjo entre sus fans. Le he dado una oportunidad en esta ocasión a los miniepisodios emitidos por la web a modo de prólogo y al primer episodio de la serie… y este no lo terminé. Realmente no me ha interesado nunca ese universo y cómo lo plantean. Pero ahí queda la propuesta para quien se sienta atraído por ella.
Sí que encuadro entre las novedades absolutas, el drama policíaco conspiranoico Quantico, en torno a una serie de reclutas del FBI y una conspiración terrorista en la que participa alguno de ellos. El primer episodio no me convenció mucho, y creo que es de las que antes se caerán de la cartelera. No será la única. Y me divirtió, aunque con menos entusiasmo que el manifestado en algunos sitios, el primer episodio de la nueva comedia de situación The Grinder, a mayor gloria de las dotes para la comedia de Rob Lowe. Punto de partida bastante inversosímil, un actor que ha interpretado a un abogado durante años en una serie de televisión, al finalizar la misma, comienza a ayudar a su hermano que realmente es un abogado a ganar sus casos. Pero tiene sus cosas divertidas.
Por supuesto, en estos días hay más novedades, pero que como no me han interesado a priori, no sé que tal estarán y no aparecen por aquí.

Uno soldados de la guardia de Buckingham Palace atascan el tráfico el Mall londinense.
Finalmente, llega al final de su tercera temporada Masters of Sex. Esta serie carece del punto de novedad que tenía en su primera temporada, y poco a poco ha ido abandonando su punto de comedia para decantarse como un drama puro. Quizá no sea por lo tanto tan atractiva como en un principio. Pero le pasa como a otras series de cierto prestigio. Le pasa por ejemplo como a Mad Men. Sabes que aunque este un momento más soso de la serie, siempre te sorprende una escena, una interpretación, una situación, o aparece un capítulo magistral. Así a bote pronto, el primer capítulo de esta tercera temporada fue magnífico, el 11º también fue magistral, y hubo momentos buenos a lo largo de toda ella. Es una serie que ves de continuo para no perderte esos momentos, y por el carisma y el buen trabajo de sus intérpretes. Si empezó la serie en los años 50, la hemos dejado bien entrados los 60, y muchas cosas han de pasar en la relación entre Virginia Johnson (Lizzy Caplan) y George Masters (Michael Sheen). Sin olvidar los magníficos momentos que nos ha regalado Libby Masters (Caitlin FitzGerald) y otros secundarios de la serie. También hay que recordar siempre una cuestión. Aunque está basada en personajes reales, los hechos que se muestran es una ficcionalización. No tienen porqué ajustarse a lo que realmente sucedió históricamente.

Y terminamos dándonos un paseos por las murallas de Albarracín, en Aragón (España).


