[Fotocomentario] Celebrando «días mundiales»

Sin categorizar

Últimamente todos los días es el día mundial de algo. Ayer, el «May the 4th» fue el día mundial de Star Wars. Algunos dicen que el día mundial de los friquis, pero hay otros días en el calendario que se apuntan a esa celebración. Y el domingo pasado fue The Pinhole Day, el Día del Estenopo, o sea, el día de la fotografía estenopeica. Por supuesto, salí a hacer algunas fotos con este tipo de técnica fotográfica primitiva, cuyas cuestiones técnicas encontraréis en “The Pinhole Day”, el día de la estenopeica – Holga 120 WPC con Ilford Delta 400.

Por si alguien no se cosca, en la fotografía estenopeica, la cámara no tiene un sistema óptico con lentes para componer y enfocar la imagen. Es simplemente un orificio muy muy muy fino. Y, siguiendo el principio de la cámara oscura, conocido desde la antigüedad, se forma la imagen sobre la superficie sensible. Es un tipo de fotografía alternativo, que gusta a los niños y adolescentes porque se pueden fabricar sus propios aparatos reciclando materiales y con poco coste, y cuyos resultados finales dependen de la imaginación y la creatividad, en mayor medida que con aparatos electrónicos tecnológicamente avanzados. Y caros.

En este caso, la celebración del día mundial o internacional tiene un carácter fundamentalmente lúdico y festivo. Aunque no falta el punto reivindicativo, invitando a volver a lo esencial, liberarse de las tecnologías complejas, de la carrera de los megapíxeles, de los miles de ruedas y botones y de las pantallas LCD, y de la presión consumista. Reivindicar la creatividad, imaginar lo que puede salir antes de hacer la foto, pero sorprendernos por lo imprevisto cuando esta aparece ante nuestros ojos. Este tipo de días mundiales… sí que gustan.

[Fotocomentario] Luz de la mañana

Política y sociedad

Comento hoy en Formato medio en color en 6 x7 de nuevo – Plaubel Makina 67 con Lomography Color Negative 800 unas fotografías que tomé a mediados de marzo. Estaba comprobando el funcionamiento de una cámara de formato medio recién reparada. Y me animé a aprovechar la caminata que hago casi todos los días entre mi domicilio y mi lugar de trabajo, entre las siete menos diez y las siete y media de la mañana, aproximadamente. Hacia el veinte de marzo pasado, ya había luz suficiente para poder hacer unas cuantas fotos con una película de sensibilidad relativamente alta.

Hoy es dos de mayo, «fiesta» en España según los madrileños, que desde hace unas década viven convencidos de la identidad matemática Madrid = España, o recíprocamente Madrid = España. Pues no… esta identidad no se da, y no… fuera de Madrid no tenemos fiesta hoy. Y además, por culpa del cambio de hora anual, hasta el jueves o el viernes de la semana pasada no fue posible volver a disfrutar de esos niveles de luz a esas horas. Soy contrario al cambio de hora en los meses «de verano». Será que por la crisis climática global, el verano ya no es del 21 de junio al 23 de septiembre, sino que abarca desde el 26 de marzo, recién empezada la primavera, hasta el 29 de octubre, bien entrado el otoño. No me gusta que me roben horas de luz a primera hora de la mañana cuando camino a trabajar. Y como tengo que madrugar, si quiero dormir lo suficiente, no puedo acostarme tarde, no me gusta que haya luz cuando me voy a acostar. Los ciclos circadianos humanos no van así. Y eso sin entrar en las desventajas de disfrutar de buena luz de atardecer a horas civilizadas… En fin, que me gusta la luz de la mañana. A ver si ahora ya en mayo podemos volver a disfrutarla.

[Viajes] Suiza, Francia y Alemania desde Basilea con película fotográfica (II): en blanco y negro

Viajes

Después de la entrada de hace unos días que mostraba fotografías en color realizadas con película negativa durante el viaje de la semana de Pascua, hoy toca mostrar algunas de las que hice con película negativa en blanco y negro. Los detalles técnicos los encontraréis en Viajando a Basilea y alrededores con blanco y negro – Minox 35 GT-E con Ilford XP2 Super. Ahora… os dejo con las fotos.

Basilea, Suiza.

Breisach, Alemania.

Friburgo, Alemania.

Rheinfelden, Suiza.

Colmar, Francia.

Porrentruy y St-Ursanne, cantón de Jura, Suiza.

[Viajes] Suiza, Francia y Alemania desde Basilea con película fotográfica (I): en color

Viajes

Dejo programada esta entrada con antelación, porque durante dos días voy a estar muy liado con viaje(s) a Madrid por trabajo incluido(s). Las cuestiones técnicas relacionadas con las fotografías las podéis conocer en Viajando a Basilea y alrededores con formato medio – Plaubel Makina 67 con Kodak Portra 400, Cinestill 400D y Kodak Gold 200.

Breisach, Alemania; en el encabezado, Friburgo, Alemania.
El Kunstmuseum Basel y Rathaus, Basilea, Suiza.

Mi reciente viaje a Basilea, y desde allí excursiones a Colmar, Rheinfelden, Breisach, Friburgo y el Jura, tuvo motivaciones muy relacionados con mi afición a la fotografía, y a la fotografía con película fotográfica tradicional especialmente. En el enlace anterior lo cuento. Así que me he traído unos cuantos rollos de película con fotografías del viaje, de los cuales algunos en color y con cámara de formato medio, que son los que os presento hoy aquí. Dentro de unos días, el blanco y negro con película de 35 mm… la más común.

Schloss Beuggen, Alemania, y vista de Rheinfelden, Suiza, desde el puente internacional que cruza el Rin entre ambos países.
Colegiata de San Martín y estación de tren en Colmar, Francia.
Estación de Basilea SBB y vista en el Jura desde la capilla de Vorburg, Delémont, Suiza.
Delémont y Porrentruy en el cantón del Jura, Suiza.
Porrentruy y St-Ursanne en el cantón del Jura, Suiza.

[Fotocomentario] La agresividad de las entidades bancarias y empresariales aragonesas

Política y sociedad

Es domingo y normalmente tocaría hacer una entrada de recomendaciones fotográficas. Pero no tenía muchas reservadas de esta semana pasada. He estado muy liado con diversas cosas y no he prestado mucha atención a navegar por internet buscando inspiración fotográfica. Así que hoy he hablado en Sensibilidad alta para tiempo incierto – Canon EOS 3 con Lomography Color Negative 800 de un rollo de película negativa en color de finales de febrero y principios de marzo que tenía un poco olvidado.

Y me he encontrado con algunas fotos tomadas en el Pabellón-puente de Zaha Hadid cuando lo reabrieron con la exposición sobre movilidad y sostenibilidad que han acordado las instituciones públicas con la principal entidad bancaria de Aragón. Una entidad bancaria que cada vez me cae menos simpática.

IberCaja ya no es una caja de ahorros. Es un banco. Pero se supone que sus dividendos van a parar a las fundaciones de las cajas de ahorros que lo formaron, directamente o por fusiones/adquisiciones. Han desaparecido en la práctica las cajas de ahorro en España, cuyos fines eran sociales, para apoyar al territorio y a las personas. Aunque indirectamente los bancos que las sustituyeron busquen que sus beneficios vayan a parar unos fines similares… los principios de gestión por los que se rigen son mucho más rigurosos empresarialmente. Me comentaban hace unos años cómo esta situación había limitado la disponibilidad de crédito para muchas empresas durante la crisis financiera que se inició en 2007, mientras que en otros países, como Alemania, la permanencia de las cajas de ahorros había permitido que las empresas aguantaran mejor. Dejando aparte que estaban mejor preparadas para aguantar de forma estructural.

Después de años de desperdicio de algunas de las obras que se hicieron para la Exposición Internacional de 2008, ahora Ibercaja da nuevo uso al Pabellón-puente. Hay una zona de paso, con una exposición que tiene mucho de propaganda de las marcas que exponen, que es de libre acceso. Pero hay un museo sobre movilidad y sostenibilidad que es de pago. Y son 10 euros. Que con los precios que llevan los museos por el mundo no es mucho en lo absoluto, sí que es en lo relativo dado el panorama museístico de Zaragoza. Flojo, disperso, y desde luego con precios mucho más asequibles. Los museos más caros son los que gestiona Ibercaja. A través de la fundación no del banco… pero es que es difícil separar uno de otro.

Y eso que no me voy poner a debatir los intereses de Ibercaja en el despropósito de arruinar el valle de Canal Roya para unir estaciones de esquí, en los que la entidad bancaria tiene unos intereses directos, por ser propietaria de las estaciones de esquí, pero también indirectos por la enorme cantidad de préstamos para compra de segunda vivienda en los Pirineos que realiza y que dan lugar a una enorme especulación urbanística en unas comarcas de gran riqueza natural que deberían estar más reguladas y controladas y no sometidas a especulación del suelo, de la vivienda y de otras cuestiones que tarde o temprano revientan en las burbujas bancarias y de la construcción. Y es que no aprendemos en este país, no importa las crisis que nos asuelan de vez en cuando. Las ganancias de Ibercaja deberían apoyar el país y las personas, pero se comporta agresivamente como un empresario más con avidez de dinero rápido y sin pensar en el futuro y en la sostenibilidad del país y las gentes. Con el visto bueno de muchos políticos. Mal vamos.

Para alegrar un poco la cosa, dejo fotografías con otros temas que venían en el mismo rollo de película fotográfica.

[Fotocomentario] Contra la obsolescencia que no lo es

Fotografía, Política y sociedad

Hoy he realizado una entrada fotográfica, Ópticas de hace 65, 70 años… quizá más – Leica M6 con Kodak Portra 160, en la que comento el uso de dos ópticas fotográfica fabricadas hace 71 y 67 años respectivamente. Ahí es nada. Están en excelente estado de conservación, con pequeños defectos cosméticos. Sus lentes están limpias. Sus mecánicas funcionan sin problema… y las fotos que se hacen con ellas son perfectas para un 95 % de los que las contemplan. Quizá un mayor porcentaje si las fotos están realizadas a aperturas entre f5,6 y f11. Vamos… que si uno tiene alguna de estas ópticas, no necesitaría realmente gastar varios centenares de euros, quizá mil, en una óptica más moderna, salvo que fuese una óptica especializada muy determinada.

Y sin embargo, la gente se pirra por conseguir el último modelo salido al mercado si sus finanzas se lo permiten. Prometen prestaciones ópticas supremas. Y las tienen. Aunque en la mayor parte de las fotografías que realizamos, somos incapaces de diferenciar las realizadas con una de estas nuevas ópticas de las que se toman con estos veteranos objetivos de hace siete décadas. Sólo personas con visión muy entrenada o con fotografías tomadas en condiciones muy determinadas marcan la diferencia. Lo cual puede ser importante para algunos fotógrafos, pero no para muchos.

Lo mismo se puede decir para multitud de objetos que nos rodean y que tienen alguna utilidad cotidiana. Es cierto que en aparatos electrónicos suelen darse fenómenos de obsolescencia programada. Está fabricados para durar un tiempo. Y no siempre esto es malo. En estos momentos se fabrican electrodomésticos que conviene cambiar por motivos de eficiencia energética… y otros. Si has de tener coche… que tire a la atmósfera la menor cantidad posible de CO2 y otros contaminantes. Pero aquellos objetos, bien cuidados, sin electrónicas complejas, sin problemas energéticos y contaminantes. No es que los fabricantes los prevean obsoletos. Es que los propios usuarios, consumidores o propietarios los declaramos obsoletos antes de tiempo. Mis teléfonos móviles, salvo uno que perdí en un pinar, me suelen durar dos o tres veces más tiempo que los de muchos de mis amigos o conocido. Mi televisor es de 2007 o 2008… tiene quince o dieciséis años. Y la imagen que produce me resulta tan agradable que , cuando me acerco a un comercio a ver modelos modernos, la imagen que me muestran me repele. Me desagrada tanto, que doy gracias por lo que disfruto en casa. Pensadlo. Igual no necesitáis comprar objetos. Y es muy posible que el planeta lo agradezca. Aunque en ocasiones… no. El planeta necesitará que dejemos de usar esas máquinas que atufan nuestra vida.

[Fotocomentario] El Parque Grande anunciando la primavera

Fotografía, Política y sociedad

Ya hablé hace unos días de cómo se vuelcan las instituciones, el Ayuntamiento en especial, en las zonas verdes de la ciudad en vísperas de elecciones. También en estos días hemos comprobado como «inauguran» otras, como la ampliación del parque Pignatelli, un lugar que me ha acompañado toda la vida, pero especialmente mi infancia, por ser lugar de juegos y correrías durante mis años niños y preadolescentes. De momento lo que han «inaugurado» o abierto al público es una gran extensión de cemento y tierra marrón, con algunas estacas que llaman árboles, que denominan zona verde aunque el verde sea un color que brilla por su ausencia. Pero las fotografías que comento en Revisando las filtraciones de luz de la cámara – Olympus mju-II con Ilford HP5 Plus me han hecho pensar en cómo el Parque Grande de Zaragoza sí que es heraldo habitual de los cambios estacionales en la ciudad.

En aquellos días, todavía invernales, las ramas de los árboles se encontraban desnudas de hojas. Ni siquiera se apreciaban los brotes de las que habían de salir. En los parterres brotaban las primeras flores, incipientes narcisos que se apreciarán mejor en un futuro rollo de película en color, que ya está revelado, pero no comentado. Era día agradable de aspecto, soleado, pero desapacible en la realidad, por un viento fresco, con fuertes rachas conforme avanzó la mañana.

Ahora, a principios de abril, cinco semanas después, no mucho más, la primavera ha entrado de forma manifiesta. Incluso si en estos días ha regresado el viendo fresco, a ratos desapacible, como el de esta mañana. Pero mis fotografías más recientes del Parque Grande, fotografías digitales con cámara modificada a espectro completo, extendido en el ultravioleta próximo o el infrarrojo cercano, muestran ya que la vida se ha recuperado. Hojas incipientes en los árboles, que se ven blancas en el espectro del infrarrojo, las «sakura», flores de cerezo kanzan ornamental se muestran ya en su esplendor, y los tulipanes reinas donde los narcisos ya se han marchitado.

El Parque Grande de Zaragoza es uno de los espacios más agradables de la ciudad. Que podría ser mejor, con un poquito de dinero del que se gastan muchas veces en tonterías. Del que podemos, o podríamos, estar orgullosos. y disfrutarlo. A ver si es verdad. Incluso si el cierzo no nos lo pone fácil.

Otras fotos de aquel rollo de película en blanco y negro… en otros espacios verdes de la ciudad.

[Fotocomentario] Las limitaciones de Zaragoza a pesar de su tamaño… servicios técnicos

Fotografía, Política y sociedad

A principio de mes, en el día de fiesta local en Zaragoza, el 6 de marzo, aprovechando una serie de circunstancias me fui a Barcelona y llevé a reparar una interesante (y valiosa) cámara fotográfica a un servicio técnico respetado en la Ciudad Condal. Os podéis enterar algo más de esta peripecia en Recuperando una estupenda cámara de formato medio – Plaubel Makina 67 con Kentmere 100 120.

Pero no deja de ser una tristeza que, viviendo en una ciudad de casi 700.000 habitantes, el quinto municipio de España por población, tenga que llevar un aparato a arreglar a otra ciudad.

En Zaragoza ha habido durante años dos talleres de reparación de aparatos fotográficos. Uno siempre tuvo buena fama entre los fotógrafos de la ciudad, llevaba mucho tiempo ahí, he oído alabanzas habituales, y ciertamente, cuando empecé a coleccionar aparatos de antaño, la mayor parte de las reparaciones que me hizo fueron correctas, pero con algún fallo que otro. Ya no existe. Cerró. Queda el otro, que, aunque me ha dejado alguna cosa bien, me ha hecho un par de pifias que me han dejado muy escocido. Y ahora, en la medida de lo posible lo evito. Para mayor desgracia, con un aparato moderno, el servicio oficial de la marca resultó lamentable e incapaz de hacer una reparación correcta. De hecho, en estos momentos he decidido no volver a comprar aparatos de esa marca, a la que siempre he tenido aprecio, porque si te sale mal alguno, por improbable que sea, no puedo confiar en su red de servicios técnicos oficiales. Cero. Aviso para navegantes, la marca es Panasonic, que hace algunos aparatos fotográficos muy interesantes.

El caso es que estamos en una ciudad grande. Con aspiraciones. No sé muy bien de qué… pero con aspiraciones. Pero lo cierto es que desde hace muchos años, conforme he ido conociendo algo de mundo, se ha ido instalando en mí la idea de que con sus casi 700.000 almas… en realidad es bastante provinciana. Carecemos de empresarios con auténtica iniciativa e interés por lo que hacen… carecemos de innovadores, carecemos de gente que arriesgue en generar nuevos adeptos a marcas, actividades, a la creatividad… todo es muy normalito, muy mediocre en el sentido de que se mueven los comercios y los servicios en las medianías. Ni fu ni fa. Y si quieres algo especial… te lo tienes que buscar fuera. O por internet. Y los mismos comerciantes que no arriesgan, que te desmotivan, luego te critican y te reprochan que no apoyes lo local.

Por favor… ya basta de memeces. Si quieres fidelidad del consumidor local, ofrece un servicio o un producto que merezca la pena, que atraiga y que busque ese consumidor. No todos tenemos vocación de mediocres.

[Fotocomentario] Jardines renovados y flores en tiempo electoral

Fotografía, Política y sociedad

Estaba revisando las fotografías de un rollo de película fotográfica en blanco y negro que hice en el mes de febrero, cuando al ver una de las fotografías se me ha ocurrido el tema de este fotocomentario. Las características técnicas de las fotos las podréis encontrar en Super gran angular para película fotográfica – Canon EOS 650 con Tokina 12-24 mm e Ilford FP4 Plus, en el caso de que tengáis curiosidad en ellas. Os pondré aquí algunas fotos más de este rollo. Pero la que me ha inspirado es la primera de este par.

Cuando pasé en aquel momento por la plaza Reina Sofía de Zaragoza, me sorprendí al ver que estaban en obras de remodelación de la zona ajardinada de la plaza. Por la que paso con cierta frecuencia, y no había notado que reclamase una especial intervención. Pero oye,… bien está que se mantengan con cuidado las infraestructuras públicas de la ciudad. Cosa que no es frecuente. Se suele esperar a que esté todo muy deteriorado antes de intervenir. Cosas de la «gestión racional del presupuesto municipal», especialmente cuando gobiernan en el ayuntamiento fuerzas políticas con poco cariño por lo público, como ha sucedido en los últimos cuatro años.

No obstante, pocas semanas después fueron otros jardines los que me sorprendieron, y a los que también dediqué algunas fotos, que ya he ido mostrando en otras entradas de este Cuaderno de ruta…

Se trata de los parterres de la plaza de la Convivencia [o de la «Connivencia» como dicen algunos «arteros» empleados públicos que trabajamos por allí, en una crítica al funcionamiento (más o menos) ocasional de las instituciones públicas], plaza en la que se encuentra mi lugar de trabajo. Lucen en este mes de marzo con una multitud de flores de plantas bulbosas, principalmente narcisos, tulipanes y algunos crocus, entre otras, y que nos ha sorprendido porque no recordábamos tal despliegue de color en tan gris y hormigonado lugar. Y en nuestras inocentes conversaciones a la hora del café, hemos dado en recordar que nos encontramos, hoy exactamente, a dos meses de una cita electoral, para renovar gobiernos autonómicos y municipales, junto con otras corporaciones locales. ¡Ah! Esto lo explica todo. Nada más vistoso, y probablemente no demasiado oneroso para las arcas municipales, que plantar florecicas, para «demostrar» la buena gestión de los actuales ediles del Excmo. Ayuntamiento de la Muy Noble, Muy Heroica, Muy Leal, Siempre Heroica, Muy Benéfica, Inmortal ciudad de Zaragoza. Qué cosas.

[Viajes] En Barcelona con película fotográfica, marzo 2023 (III)

Viajes

Última de las tres entradas que estoy dedicando a las fotografías con película fotográfica tradicional del viaje en el día que hice a Barcelona a principios del mes de marzo. En esta ocasión, el rollo de película para negativos en color, una emulsión con la que ya estoy bien familiarizado, cuyas características técnicas y procesado en detalle podéis encontrar en Viaje en el día a Barcelona (III) – Leica M6 con Kodak Ultra Max 400. Ahora… a esperar el siguiente viaje, probablemente ya en Semana Santa.

[Viajes] En Barcelona con película fotográfica, marzo 2023 (II)

Viajes

Segunda de las tres entradas que estoy dedicando a las fotografías con película fotográfica tradicional del viaje en el día que hice a Barcelona a principios del mes de marzo. En esta ocasión, el rollo de película para negativos en color, una emulsión que nunca había usado, cuyas características técnicas y procesado en detalle podéis encontrar en Viaje en el día a Barcelona (II) – Leica M6 con Cinestill 400D. Si todo va bien, el sábado la tercera y última parte. Si no algo no va bien… pues ya llegará.

[Fotocomentario] Polvo, niebla, viento y sol…

Fotografía

… y donde hay agua un huerta. Al norte los Pirineos, esta tierra es Aragón.

José Antonio Labordeta.

Sip. Así cantaba Labordeta varias décadas atrás a la tierra que le vio nacer y de la que tanto se preocupó. Aunque también es cierto que las nieblas nos están abandonando. Leía ayer en el artículo de la Wikipedia en inglés dedicada a Zaragoza que entre noviembre y enero, históricamente hemos sufrido unos 20 días de niebla. Casi un 25 % de los días. Aunque siendo raras después de la fiestas de Navidad y Año nuevo, aún se concentran más. Pero ya hay mucha gente que comenta que en los últimos años hay muchos menos días de niebla. Este invierno, unos pocos días después del día de Navidad, y la mayor parte de los días no ha sido persistente.

Pero sí que se presenta con cierta frecuencia el cierzo, el viento seco y frío del noroeste, que deja una sensación gélida en el valle del Ebro. Ayer hicimos un paseo fotográfico algunas de las gentes de AFZ Asociación de Fotógrafos de Zaragoza, y sufrimos durante casi tres horas el azote de un cierzo que fue en aumento conforme avanzaba el día. Tal fue así, que esperaba tener hoy para revelar dos o tres rollos de película en blanco y negro para revelar… y solo tengo uno, de días anteriores. Ayer, apenas hice un puñado de fotos en blanco y negro con una cámara compacta, y unas cuantas fotografías en color, de un rollo que tampoco terminé, pero hechas antes de quedar con los compañeros de AFZ. En las plantaciones de bulbosas del Parque Grande de Zaragoza ya han florecido algunos narcisos.

Así que he optado por ilustrar esta entrada en los anómalos días de principios de enero, en los que no tuvimos ni niebla, ni viento, y las temperaturas fueron benignas. Y el sol tampoco estaba excesivamente pesado al principio. Aunque alguna tarde ya brilló con cierta intensidad. Para saber más… Ajustando tiempos y fórmulas de revelado – Leica M6 con Summicron-C 40 mm f2 y Lomography Potsdam Kino 100.