[Televisión] Cosas de series; tiempo de heroínas, para bien y para mal

Televisión

La semana pasada me salté el comentario televisivo. No es exactamente que no hubiese novedades,… es que en muchos casos, estas se habían adelantado de alguna forma y estaban comentadas. Alguna cosa se podría haber mencionado. Por ejemplo, que ya llevamos dos semanas a cuestas con una comedia de situación con episodios de corta duración. Se trata de Angel from Hell, en la que el ángel de la guardia de la protagonista se encarna en forma de mujer con el aspecto de Jane Lynch. Y curiosamente, en vez de venir a aconsejarle que sea buena y se preocupe de los demás, lo que pretende es que viva la vida y que deje que los que la rodea aprendan a apañárselas por sí mismos. La expectativa era en ver a Lynch,… pero la cosa está siendo flojita y no sé si este ángel de la guardia aguantará mucho en mi cartelera. O sobre la faz de la Tierra en general.

También ha amanecido esta semana con el estreno masivo de todos los episodios de Angie Tribeca. Una policía de Los Angeles que resuelve casos. Lo original es que está llena de situaciones que se sitúan en el absurdo, dirán unos, o en lo surrealista, dirán otros. Yo sigo pensando que absurdo y surrealista son dos conceptos muy distintos, y que esta comedia es más bien absurda. Lamentablemente. No he pasado ni pasaré probablemente del primer episodio.

Como en otras ocasiones con la entrada semanal televisiva, un recordatorio de las entradas recientes en mi tumblelog de viajes (enlaces al final). Hoy además de volar en la cabecera en el aeródromo de Monflorite, paseamos por las calles de Shigișoara en Rumania.

Como en otras ocasiones con la entrada semanal televisiva, un recordatorio de las entradas recientes en mi tumblelog de viajes (enlaces al final). Hoy además de volar en la cabecera en el aeródromo de Monflorite, paseamos por las calles de Shigișoara en Rumania.

Pero hay algunas novedades más interesantes que comentar.

En primer lugar, señalar el regreso de Agent Carter. Este fue el primer personaje del universo Marvel que llevado al cine o a la pantalla me atrajo. Hayley Atwell haciendo de Peggy Carter, la que fue novia del Capitán América gana por goleada a dicho capitán y a casi toda la nómina de superhéroes tanto en carisma como en simpatía. Y encima tiene alguna mala malosa de lo más interesante,… básicamente la taimada Dottie Underwood encarnada por Bridget Regan. Y otros elementos de la serie que la hacen ligera, simpática, entretenida y con las dosis adecuadas de acción y fantasía seudocientífica. Bien.

Otra heroína de otro tipo es la que encarna Jessica Raine, siempre encantadora, pero que nos ofrece un papel más maduro y menos dulce como madre coraje arruinada por la muerte de su esposo, que se tiene que buscar la vida en un poblado surgido por la construcción de un puente ferroviario en el norte de Inglaterra en el siglo XIX. El nombre del poblado da nombre también a la serie, Jericho. Y se maneja de momento con cierto nivel de mediocridad que sorprende en una serie inglesa. Pero le seguiremos dando alguna oportunidad.

También nos acercamos a la tumba del soldado desconocido bajo el Arco de Triunfo de París, Francia.

También nos acercamos a la tumba del soldado desconocido bajo el Arco de Triunfo de París, Francia.

Finalmente, otro dramón de época, pero que en esta ocasión nos viene del otro lado del Atlántico, también con protagonistas femeninas. Mercy Street es la producción, que de momento nos viene anunciada como miniserie de seis episodios, y en las que las protagonistas serán enfermeras voluntarias en un improvisado hospital en Alexandria, ciudad del estado de Virginia, y por lo tanto confederada, que se encuentra en la otra orilla del Potomac con respecto a Wahington D.C, y cae en manos de los unionistas pronto en el transcurso de la guerra. Las dos protagonistas son antagónicas de inicio. Una de ellas, una joven viuda abolicionista de Bostón que viene a aportar su grano de arena al esfuerzo de guerra; la otra, una jovencita sureña que ve como su vida se derrumba por el impacto del conflicto y de la ocupación de su ciudad. La serie apunta maneras,… aunque todavía no está claro si me va a gustar mucho o poco…

O paseomos en silencio por las góticas naves de la catedral de Glasgow, Escocia.

O paseomos en silencio por las góticas naves de la catedral de Glasgow, Escocia.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; Mozart, «Hai Lai» y viva la música

Televisión

Esta semana ha sido de algún especial, varias novedades y un cuasimaratón de la segunda temporada de una serie, una comedia, que se impone como una de mis favoritas en estos momentos, subiendo puestos entre mis favoritas de todos los tiempos.

Las novedades… Vuelve Galavant. Las aventuras cantadas e irreverentes de tipo cuento de hadas que ya disfrutamos el año pasado están aquí de nuevo. No es el no va más del futbolín, pero es una serie simpática. Como dura poco, la veré.

He visto varios episodios pilotos o primeros episodios de series de estreno… con resultados poco esperanzadores. Una comedia de situación, Teachers, sobre un grupo de profesoras de enseñanza primaria, me ha gustado bastante poco… más bien nada. También hemos podido ver el primer episodio de Billions, un drama sobre las relaciones entre la justicia, la política y las altas finanzas. No estuvo mal, el reparto es bueno, la serie tiene muchas posibilidades. Pero de momento no las ha explotado. Habrá que seguirla un tiempo. En ambos casos, son adelantos. Aun tardaremos unas semanas en poder ver sus temporadas regulares.

Puesto que la serie que destaco hoy es la que nos lleva por las peripecias de la alter ego de la "New York Philharmonic Orchestra",... nos iremos en fotografía a Nueva York.

Puesto que la serie que destaco hoy es la que nos lleva por las peripecias de la alter ego de la «New York Philharmonic Orchestra»,… nos iremos en fotografía a Nueva York.

Sí que ha empezado ya un estreno muy esperado por algunos, The Shannara Chronicles. Una nueva vuelta de tuerca de los dramas de época medieval fantástica, adaptaciones de una serie de libros previa. Aunque en esta ocasión parece que ese medioevo fantástico es consecuencia de una situación posapocalíptica. Se ven restos de aviones, helicópteros, autobuses y edificios más o menos reconocibles. Claramente orientado al público adolescente y juvenil, todo el mundo es muy guapo, las chicas están muy buenas, pero a mí no me ha convencido. Como la versión pija y guay de un híbrido entre El Señor de los anillos y Canción de Hielo y Fuego, aunque con menos sexo y violencia que este última saga. De momento no seguiré con ella. Si luego las críticas son muy buenas, ya veremos. En papel destacado, la actriz española Ivana Baquero.

Ciertamente, en esta temporada han viajado por el mundo, especialmente Méjico, donde tuvimos unos divertidísimos episodios.

Ciertamente, en esta temporada han viajado por el mundo, especialmente Méjico, donde tuvimos unos divertidísimos episodios.

Otra adaptación literaria, en esta ocasión un clásico, Guerra y paz, nos llega desde el Reino Unido con el título de War and Peace, claro. Adaptar una de las novelas más larga y a ratos densa, yo sólo he leído algún capítulo aislado, que se han escrito en sólo seis capítulos de una hora de duración me parece un atrevimiento… Pero ya sabemos que a los británicos se les da muy bien el drama de época y, además, el reparto es bastante atractivo. El primer episodio no me entusiasmó, pero tampoco me disgustó. Me pareció… un poco apresurado en su desarrollo. Y con la cantidad de personajes que hay, más vale tirar de Wikipedia para tener un «quién es quién». Veremos como sigue y termina. Se configura como protagonista femenina la simpatiquísima Lily James, de la que ya disfrutamos en alguna temporada de Downton Abbey, pero la que está arrebatadoramente atractiva es una «de las malas», Elena Kuragina, interpretada por la guapa Tuppence Middleton, que también hemos podido ver en verano en serie de fantaciencia ficción.

Por supuesto, tuvimos el especial de año nuevo de Sherlock, siempre interesante y levantando muchas expectativas… Salvo que a mí, las idas y venidas de época, aunque como idea simpática, no acabó de engancharme. Pero bueno, se deja ver.

Pero "Mozart in the Jungle" es una de esas series en las que las calles, los parques y el ambiente social y cultural de la Gran Manzana son unos personajes más de la serie.

Pero «Mozart in the Jungle» es una de esas series en las que las calles, los parques y el ambiente social y cultural de la Gran Manzana son unos personajes más de la serie.

Y hemos podido ver la segunda temporada de Mozart in the Jungle. Casi de tirón. En menos de una semana. Y ha sabido a poco. A muy poco. Muy divertida. Llena de personajes con mucha empatía. Y enamorado sin remisión de la Hailey «Hai Lai» Rutledge (Lola Kirke), la protagonista, que ha salido muy guapa, muy simpática, muy atractiva en general. Está muy disputado en estos momentos lo de las actrices entre los 20 y los 30 años. Hay muchas y buenas actrices norteamericanas e inglesas en esa generación. Así que Kirke, viniendo desde la televisión, aunque ya la hemos visto protagonizar alguna cosa en el cine, no lo tendrá fácil. Pero me parece una actriz muy interesante. Por lo demás, un reparto en general en estado de gracia, ayudados por unos guiones muy frescos, muy dinámicos, que hacen que los 25 minutos de cada episodio se nos pasen antes de que nos enteremos, y que los 10 episodios de la temporada nos hayan dejado con ganas de mucho más. Me he centrado antes en el personaje protagonista femenino, pero he de decir que todo el reparto está estupendo, con menciones especiales a las apariciones de Saffron BurrowsBernadette Peters y Malcolm McDowell como secundarios que roban escenas a los protagonistas en cuanto se descuidan, pero al buen trabajo tanto de Kirke como de Gael García Bernal. Momentos sublimes en esta temporada, con algunos que llegan al humor negro de una forma natural y como si nada. Se decía o se dice que son las cadenas de cable americanas las que producen las mejores series, pero en estos momentos las plataformas de distribución en internet, dejando gran libertad de creación a sus responsables nos están dejando series estupendas. Se en el ámbito de los superhéroes, de las ucronías en ciencia ficción o de esta comedia. Que si tuviera tiempo volvería a ver de nuevo. Tal vez lo haga.

Y para demostrarlo, final de temporada en Washington Square, antes de escena de cierre en la noche neoyorquina... incidiendo en esa tensión sexual no resuelta cada vez más aguda entre los dos protagonistas.

Y para demostrarlo, final de temporada en Washington Square, antes de escena de cierre en la noche neoyorquina… incidiendo en esa tensión sexual no resuelta cada vez más aguda entre los dos protagonistas.

[Televisión] Cosas de series; especiales británico navideños y alguna cosa más

Televisión

Poco a poco se van pasando las fiestas navideñas, en las que la actividad seriéfila está con bajas intensidades. Es el momento adecuado para recuperar series que te has perdido o para volver algunas que te han gustado especialmente. Esto último he estado haciendo yo con dos de mis favoritas del año, Jessica Jones y The Man in the High Castle. Dos series con muchos detalles finos, que no viene mal repasar.

También ha habido algunos adelantos sobre series que se estrenarán formalmente próximamente. Una que mezcla lo policiaco con una adaptación moderna del mito de Frankenstein, cuyo piloto me gustó… regular. Se trata de Second Chance. Pensándome estoy si le doy una «second chance».

La primera mañana de 2016 ha sido muy agradable en Zaragoza; por lo tanto, las primeras fotos del año han caído de forma natural.

La primera mañana de 2016 ha sido muy agradable en Zaragoza; por lo tanto, las primeras fotos del año han caído de forma natural.

La segunda es un drama familiar, según el cual una joven adolescente de 14 años entra en un centro de rehabilitación por consumo de alcohol y otras drogas recreativas. Tiene una mezcla de cosas interesantes, inverosimilitudes y moral medio conservadora medio progresista tan americana que todavía no sé si los capítulos que se han podido ver me gustan o me repatean por exceso de corrección política y empalago de tópicos. Se titula Recovery Road, y tampoco sé si le daré una «second chance».

Pero lo fundamental es que para Navidad y el cambio de año llegan los especiales británicos. Veamos…

Ha sido el momento para hacer el, por decirlo de alguna manera, primer selfi del año.

Ha sido el momento para hacer el, por decirlo de alguna manera, primer selfi del año.

Nos han dejado una mini mini mini temporada de Luther, de sólo dos episodios. Vamos, como si hubiesen hecho un largometraje y lo hubiesen emitido partido en dos. Como dijo Jack el Destripador, vayamos por partes. Esta bien, bastante bien. Casi lo mejor es verlos de tirón. Como un largometraje. Mezcla la aparición de un peligroso asesino en serie con tendencias caníbales con la misteriosa desaparición de nuestra bienamada Alice Morgan en Amberes. Pero… Realmente no sale Alice Morgan… lo cual siempre baja algún punto la serie. De verdad. Y además igual no vuelve a salir más, aunque con este personaje nunca se sabe. Para compensar nos han puesto a otra pelirroja, una nueva compañera policía, Emma Lane, interpretada por la majísima Ygritte de Game of Thrones, Rose Leslie. Aunque me ha sabido a poco… Pero bueno. Como digo. Está bien. Se puede ver.

Rose Leslie tuvo sus momentos en Downton Abbey, a la que volvió en un capítulo de su última temporada. Detalle simpático. Ya comenté el final de esta serie en su especial navideño, así que a otra cosa.

No me he ido muy lejos de casa para encontrar suaves paisajes suburbanos, como los que comentaba en la entrada de por la mañana.

No me he ido muy lejos de casa para encontrar suaves paisajes suburbanos, como los que comentaba en la entrada de por la mañana.

Suelen tener especial navideño como prólogo a la siguiente temporada las matronas y las monjitas de Nonnatus House en Call the Midwife. Pero suelen ser episodios que te hacen perder las ganas de seguir viendo la serie. Además de haber perdido ya hace un tiempo a su encantadora protagonista, dando paso a un drama más coral, también se ha acentuado el carácter monjil de la serie en estos especiales navideños. Esperemos que como el año pasado, luego en la temporada regular recupere interés.

En el caso de Doctor Who, con los especiales de Navidad pueden suceder diversas cuestiones. Que sea el colofón a la temporada regular, que sea un prólogo a la siguiente con presentación de algún personaje importante nuevo, o nada de lo anterior, es decir, que sea una aventura que vaya por libre. En este caso han aprovechado para tener como invitada especial a River Song (Alex Kingston)… uno de los personajes favoritos de la serie distintos del Doctor. Y ha dado la impresión de que es una despedida de este personaje recurrente… una pena… todo lo bueno se acaba. Aunque ese acabarse «dure 24 años».

Así que con un par de cámaras, me he ido a probar alguna cosa o simplemente hacer alguna foto a algún rincón curioso.

Así que con un par de cámaras, me he ido a probar alguna cosa o simplemente hacer alguna foto a algún rincón curioso.

Y la televisión británica ha aprovechado el periodo navideño para homenajear a la escritora Agatha Christie en el 125 aniversario de su nacimiento. Y lo han hecho con una miniserie de tres episodios que adapta una de sus novelas más famosas, dicen que la mejor, And Then There Were None. La mayor parte del público español, que yo sepa, conoce esta novela con el título de Diez negritos, que se corresponde con el título original de la obra en Inglaterra, The Little Niggers. Pero este título original nunca fue políticamente correcto en Estados Unidos, y tampoco lo es ya en el Reino Unido, por lo que habitualmente se conoce la obra por el mencionado título, que en castellano se traduciría de un modo no excesivamente literal pero correcto idiomáticamente como «Y no quedó ninguno». He de decir que Christie no está entre mis escritoras favoritas, que la obra adaptada no está entre las que me gusten de la escritora, y que la adaptación realizada por la BBC, aunque extremadamente fiel, me ha resultado fría y excesivamente larga. Se podría haber resuelto con un capítulo menos, me parece a mí. Pero a los fans de la escritora seguro que les gusta.

Y de momento hemos terminado… aunque nos queda ver, que no ha llegado todavía, el especial Sherlock que han preparado para año nuevo.

Y bueno... consideremos los primeros champiñones al horno del año, gentileza de mi hermana, que estaban bien ricos.

Y bueno… consideremos los primeros champiñones al horno del año, gentileza de mi hermana, que estaban bien ricos.

[Televisión] Cosas de series especial; adiós a Downton Abbey

Televisión

Para este día de bromas con más o menos gracia que salpican los medios y las redes sociales en el mundo hispánico, tenía varias alternativas. ¿Libro? ¿Cine? … el caso es que en los próximos días me voy a poner en modo fin de año y algo tenía que dejar para comentar con «retraso». De momento, me entero esta semana en que el ordenador desde el que escribo, de finales de 2009, ha pasado a ser considerado «vintage» por su fabricante. Normalmente, en otro tipo de productos esto significa que se revaloriza por sus características añejas… pero en el mundo de la tecnología es lo contrario. Lo consideran camino de la obsolescencia, y tal vez futuras actualizaciones de software ya no funcionen o no lo hagan correctamente. Seis años son al parecer el margen que te dan para aprovechar tus equipos… Bueno. De momento funciona perfectamente. Pero por si acaso, empezaré a ahorrar.

A lo que iba. Downton Abbey. Ese es el tema elegido para este último lunes de diciembre, festividad católica de los Santos Inocentes. Matanza de niños en Belén por mandato de Herodes. Siempre recordaré la representación en mármol en el piso de la catedral de Siena de este episodio bíblico. Con los niños vivos con la cara de mármol blanco y los apiolados de mármol amarillo. Una vez leí que, dada la demografía previsible de la población judía en aquellos tiempos, de haberse ejecutado la matanza, de la cual históricamente no consta prueba documental alguna, habría afectado a 1 ó 2 niños… Muy lejos de las dimensiones desmesuradas que publicita la iglesia católica, que nunca se ha llevado muy bien con los números y las matemáticas… Pero ya estoy en modo disgresión de nuevo. Ya me perdonaréis. Es la pereza vacacional en la que estoy sumido.

Escena de la matanza de los inocentes en el piso de la magnífica catedral de Siena, Italia.

Escena de la matanza de los inocentes en el piso de la magnífica catedral de Siena, Italia.

Como decía, el día de Navidad se despidió, nos dicen que para siempre, Downton Abbey. El año de su primera temporada, este culebrón británico de época causó auténtica sensación. Y lo que es más sorprendente, no sólo lo hizo en sus islas Británicas de origen, donde puede ser muy comprensible, sino también en el resto de Europa, también se puede entender, y sobretodo al otro lado del charco, en la republicana sociedad norteamericana. Cierto es que siempre hubo guiños a los yanquis para que se enganchasen, empezando por la nacionalidad de origen de la condesa consorte de Grantham (Elizabeth McGovern). Y no digamos los duelos dialécticos entre la norteamericana madre de la condesa, la señora Martha Levinson (Shirley MacLaine), y la condesa viuda de Grantham (Maggie Smith), uno de los personajes clave del culebrón por las magníficas y divertidas líneas de guion que los responsables de la serie le han proporcionado a su estupenda intérprete.

Cuando uno ve o lee una obra de ficción, ha de entrar en eso que se ha dado en llamar la suspensión temporal de la incredulidad. Cierto es que una obra de época se podría elaborar con un mínimo de la misma… pero recapitulando, el lapso de tiempo real entre el momento en que empezó el serial hasta que terminó ha sido de cinco años, en tiempo interno de la acción han sido trece años, casi catorce. Los personajes aparecen a lo largo de esos casi catorce años como si no hubiesen envejecido ni un instante. Nada. Incluso parecen más jóvenes gracias a las diferencias en las modas entre los años 20 y los 10 del siglo XX. Entre el 14 abril de 1912, día del hundimiento del Titanic, y la primera semana de enero de 1926, en plenos felices 20. Siempre pensé que acabarían la serie con el crack de 1929, como punto definitivo de inflexión entre el estilo de vida antiguo heredado de la época victoriana y las necesidades de la época moderna. Pero han optado los responsables de la serie por cortar en un momento en que han podido colocar un «comieron perdices y vivieron felices».

En el episodio final, el especial de Navidad de 2015, se ruedan algunas escenas en un castillo que me recordó al de Warwick.

En el episodio final, el especial de Navidad de 2015, se ruedan algunas escenas en un castillo que me recordó al de Warwick.

Y es que hay que reconocer que el tono de la serie ha ido evolucionando notablemente. En las primeras temporadas había una dosis no desdeñable de drama, y de vez en cuando apiolaban a algún personaje, bien por necesidades del guion, o porque su intérprete decidía buscarse la vida en otras aventuras interpretativas. Con el tiempo, esto fue pasando, y la serie, siempre de buena factura, fue un paradigma de buenismo acrítico en ese paraíso de otros tiempos que es la hacienda de los Crawley.

Dentro de la manifiesta condición de drama coral de Downton Abbey, siempre hubo una protagonista en el cotarro, Lady Mary (Michelle Dockery), la hija mayor y más caprichosa de los Crawley. Personaje que a veces te caía mejor, especialmente en los deslices de su juventud, a las «niñas» Crawley les han puesto muchos inconvenientes para llegar vírgenes al matrimonio como mandaban los cánones de la época, y otras peor, cuando se ponía de hermana perra y cruel de su hermana mediana, Lady Edith (Laura Carmichael), la «pupas» de la serie. Sin embargo, en las últimas temporadas el protagonismo se ha ido equilibrando, y los guionistas han decidido compensar a la sufrida Edith de todas sus desgracias. Por supuesto, la auténtica hermana simpática, guapa y que todos quisimos, Lady Lybil (Jessica Brown Findlay), nos duró demasiado poco.

Por el estilo y el entorno bien podría haber valido para los propósitos de la serie.

Por el estilo y el entorno bien podría haber valido para los propósitos de la serie.

Una cuestión que la serie pretendió, al estilo de su referente antecesor más clara que fue Upstairs Downstairs (Arriba y abajo), es dar igual protagonismo a la familia noble y a su brigada de servidores. Pero más allá de las insoportables desdichas de la pareja formada por Anna (Joanne Froggatt) y el señor Bates (Brendan Coyle), los criados de la casa han funcionado siempre más como alivio cómico que con los dramas propios. Creo que Upstair Downstairs fue en general una serie con más profundidad argumental y temática, mientras que Downton Abbey ha optado por la magnificencia y la espectacularidad en la producción, con argumentos más ligeros. Un punto para la serie de los años 70.

Se nos han ido los Crawley. Con ellos el principal drama de época del momento. Da la sensación de que ha dejado un hueco, que será difícil de ocupar, si es que alguien lo pretende. Nunca se sabe si el público quiere más de este tipo de productos, o el éxito de la serie, excelentemente realizada e interpretada, ha sido fruto de estar en un momento y en un lugar adecuado. Ya veremos. Eso si no les da por resucitarla en un futuro, quizá con nuevos intérpretes. Lo intentaron con Upstairs Downstairs, pero aunque consiguieron unas secuelas interesantes, no se consolidaron en la parrilla televisiva.

En cualquier caso, hemos pasado muy buenos momentos con los Crawley, y los conservaremos en nuestra memoria. Hasta siempre.

Pero no,... se trata de otro castillo, el de Anwick, que yo no the tenido la oportunidad de visitar.

Pero no,… se trata de otro castillo, el de Anwick, que yo no the tenido la oportunidad de visitar.

 

[Televisión] Cosas de series; terrorismos, infidelidades y otras transexualidades

Televisión

Con la llegada de las navidades, apenas encontramos novedades, pero sí finales de temporada. Muy interesantes los que traigo. Así que a ellos nos dedicaremos mientras esperamos pasar las navidades con la mini cuarta temporada de Luther, el especial de navidad de Doctor Who, y el todavía más especial de Downton Abbey, que supondrá el finiquito de la serie después de seis temporadas.

Protagonismo especial para la Hauptbanhof berlinesa (estación central) en Homeland.

Protagonismo especial para la Hauptbanhof berlinesa (estación central) en Homeland.

Hemos tenido el final de la segunda temporada de The Affair. Esta más que notable serie va evolucionando poco a poco, y si en la primera temporada se nos contaba la historia de infidelidades, con una misteriosa investigación policiaca de fondo, en la que se alternaban los puntos de vista, nunca coincidentes de los dos amantes, Noah Solloway (Dominic West) y Alison Bailey (Ruth Wilson), en esta segunda temporada ha habido algunos cambios que desde mi punto de vista han enriquecido la serie. En esta ocasión, la investigación policiaca ha tomado más protagonismo, dejándonos claro que el asesinado es Scotty Lockhart (Colin Donnell), el hermano del esposo de Alison, Cole Lockhart (Joshua Jackson). Además, para no prolongar innecesariamente los misterios, han permitido cerrar la temporada de modo que el espectador sabe lo que pasó con Scotty. Como lo saben tres de los implicados… Pero también a cambiado la forma de afrontar las situaciones familiares y las relaciones de pareja. Simplemente, y afortunadamente, dando voz a la hora de exponer sus puntos de vista a Cole y la esposa de Noah, Helen Solloway (Maura Tierney). Un acierto. Porque ambos son buenos intérpretes, y sus personajes tenían cosas que decir en todo este embrollo. Esperaremos con ganas la tercera temporada, ya anunciada. Mientras, espero que Ruth Wilson esté presente en la mini cuarta temporada de Luther, con uno de los personajes más atractivos de la televisión,… la misteriosa, atractiva, cínica, pelirroja y peligrosa Alice Morgan. ¿Quién no se enamoraría de esta genial mujer que se reinventa a si misma como una estupenda «femme fatale» del siglo XXI? Yo, sí.

Y en general para los ferrocarriles de todo que atraviesan la capital alemana.

Y en general para los ferrocarriles de todo que atraviesan la capital alemana.

Hemos tenido la segunda temporada de Transparent, que hace un año se presentó como una aparente comedia llena de cargas de profundidad, dirigidas sobretodo a la familia y la identidad sexual. Si la primera temporada fue el momento en que emergieron los problemas y secretos de los Pfefferman, en esta ocasión, hemos encontrado a Moppa (Jeffrey Tambor) y sus tres hijos Ali (Gaby Hoffmann), Sarah (Amy Landecker) y Josh (Jay Duplass), tratando de reencontrar su camino. Sin mucho éxito aparentemente, aunque con algunos logros personales. La serie es mucho más drama que comedia en estos momentos, y no me atrevería a decir que siga lanzando cargas de profundidad… casi habría que decir que está en modo bombardeo por saturación de los temas que trata. Habiendo ido de menos a más, cosa habitual en estas producciones, hemos encontrado metáforas potentes contra los dogmatismos de cualquier clase e intención. También esperaremos con interés el tercera temporada de la serie.

Omnipresentes en el paisaje berlinés de día y de noche.

Omnipresentes en el paisaje berlinés de día y de noche.

Y terminaremos con el final de la quinta temporada de Homeland. Una serie que tras ser acogida con entusiasmo en su primera temporada, muchos deshauciaron en su tercera, cuando estiró más de la cuenta la trama inicial de la serie. Pero sinceramente, lleva dos temporadas, con nuevas historias, que están realmente estupendas. Más sobrias, más centradas, mejor cerradas, y que dan ocasión a sus protagonistas a lucirse sin problemas. El personaje protagonista, Carrie Mathison (Claire Danes), ha ido creciendo y madurando, mantenido firmemente por su sólida protagonista, menos dada al lloriqueo permanente. No podemos olvidar que ha estado magníficamente flanqueada por Saul (Mandy Patinkin) y Quinn (Rupert Friend). Este último ya es adorado por todos los fans de la serie. Que nos ha permitido disfrutar de una estupenda Miranda Otto, que es mucho más actriz que lo que su soso papel en The Lord of the Rings hacía suponer, y que nos han sabido a poco las presencias de algunos estupendos intérpretes alemanes como Sebastian Koch o la siempre interesante Nina Hoss. Siempre han sido hábiles los responsables de la serie para aprovechar la más rabiosa actualidad internacional y, estando localizada principalmente en Berlín… y teniendo en cuenta que se rodaría algunos meses antes de sus estreno, a veces daba la impresión de que la iban rodando a la par de las noticias de la semana. A esperar una sexta temporada, que ya está anunciada.

Bueno, y hasta aquí la televisión de esta semana. A pasar felices fiestas.

Incluido los túneles del metro, donde ha sido vista una misteriosa mujer rubia, en un momento de gran tensión.

Incluido los túneles del metro, donde ha sido vista una misteriosa mujer rubia, en un momento de gran tensión.

[Varios] De guerras galácticas, robots de limpieza y otras distopías

Cine, Humor, Televisión

No pensaba que este sábado me diese para redactar una nueva entrada en este Cuaderno de ruta. Liado con cosas diversas todo el día, emparedado entre dos días dedicados en parte a la «space opera» favorita de la familia y de los amigos (pocos trekkies que se atrevan a reconocerlo en mi entorno; nos gustan mucho más las galaxias de hace mucho tiempo y muy muy lejanas), no me va a dar tiempo a poder hablar de los cuatro carretes de Kodak Tri-X de formato medio que tengo secando, pero que desde luego no me va a dar tiempo a digitalizar.

Percibo una alteración en la "fuerza"... Creo que se el lado oscuro acecha por doquier en esta galaxia.

Percibo una alteración en la «fuerza»… Creo que se el lado oscuro acecha por doquier en esta galaxia.

Ya hablaré algún día de la semana que viene sobre el Episodio VII… y me estoy pensando si con «spoilers» o sin ellos (¿pero los «spoilers» no era el nombre que le daban a los alerones horteras de los coches, que se ponen los conductores más macarras?). Por lo menos, ya ha dejado algo bueno. A propósito del famoso y anunciado mil billones de veces estreno del mencionado Episodio VII, The Big Bang Theory nos ha dejado uno de los episodios más divertidos de su historia, el Episodio 194, en el que ha habido (atención «spoilers) realmente un «gran bang»… Y no sé si todos sois conscientes de uno de los significados del verbo «to bang«… (fin de los «spoilers»)

El caso es que si algo saben los aficionados a las guerras galácticas es que hace mucho tiempo y un huevo de lejos, todo estaba infestado de robots. O «androides» que les llaman aunque tengan forma de buzón, de pelota de baloncesto o de cubo de basura. Claro,… que poco a poco, este región de la galaxia más cercana y en este mismo momento, corre el riesgo de llenarse también de robots. Empezando por el tema de la limpieza doméstica. Hoy mismo, visitando Amazon.es me he encontrado en la página de inicio con esta imagen…

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Lo de la izquierda… ¿es un robot de limpieza? ¿de verdad? Mira que a mí me parece un cubo y una fregona… Que yo tengo uno parecido y desde luego no me limpia los suelos solo y sin esfuerzo por mi parte… Y quien lo conceptualiza como «robot» ¿Amazon? ¿o Vileda? Ojoplático me quedo. Empiezo a entender lo de los «androides» con forma de cubo de basura.

En fin,… por lo menos una buena noticia. Que en el terreno de las distopías… que díganme a mí si no estamos viviendo propiamente en una de ellas, nos han anunciado hoy que Amazon Video ha renovado The Man in the High Castle por una segunda temporada. Y creo que ya conté que es una de las series que más me ha gustado este año. Aunque los medios hablen muy poquito de ella.

¿Habrá nuevos villanos, los lores del Sith, alguna nueva orden de malvados? ¿O será los de siempre? Ya veremos.

¿Habrá nuevos villanos, los lores del Sith, alguna nueva orden de malvados? ¿O será los de siempre? Ya veremos.

[Televisión] Cosas de series; entre la comedia y el drama, algo de ciencia ficción

Televisión

Mucho movimiento en mi cartelera televisiva en estos días previos a las fiestas invernales. Además de la space opera The Expanse, cuyo piloto comenté hace unas semanas, tenemos la segunda temporada de Transparent, excelente comedia dramática o drama con notas de comedia sobre las andanzas de los miembros de una familia con serias disfunciones, que fue una de las grandes y agradables sorpresas hace una año.

Y una miniserie de ciencia ficción, que se basa en la novela del mismo nombre de Arthur C. Clarke, Childhood’s End (El fin de la infancia). Leí esta novela hace ya años… no la tengo precisamente fresca en la mente. Sé de que iba, sé como terminaba, recuerdo perfectamente el tono de la misma, entre el optimismo de la utopía y la nostalgia de lo que se pierde. A partir de una invasión alienígena, formalmente benévola, se plantea la cuestión de la evolución trascendente, cuestión que también aparece en otra obra emblemática de Clarke, 2001, una odisea del espacio. Planteada como seis episodios emitidos de dos en dos, o una serie de tres largometrajes si lo prefieres, he visto la primera de las tres partes, en la que hay algunas diferencias con el original, pero mantiene su esencia. Sin embargo, no tengo claro que hayan dado con el tono, o no he recuperado el tono melancólico o nostálgico que como digo impregnaba la obra literaria. De todas formas, no está mal… y habrá que ver como sigue. Dentro de una semana os lo cuento.

2012. Encendido de la "Hulla", locomotora de vapor del ferrocarril minero de Utrillas, España. carloscarreter.com | Tumblr | Twitter | Facebook.

Traigo hoy fotografías de lo que está saliendo últimamente en mi Tumblr, De viaje con Carlos (enlaces al final). Como los paisjaes de los «lochs» escoceses del encabezado, o la locomotora de vapor «Hulla» en Utrillas.

Hubiera tenido que ver el primer episodio de la cuarta tanda de Luther,… pero no me ha dado tiempo. Hay una cuestión que tengo clara… En Luther, «everything is better with Alice Morga (Ruth Wilson)», y todavía no sé si este estupendo, cínico y desalmado personaje vuelve o no vuelve….

Tengo también que comentar que he llegado a tres finales de temporada.

Dos comedias. Los diez episodios de Master of None, serie producida, escrita e interpretada por el norteamericano de origen indio Aziz Ansari, que nos ofrece la versión masculina y étnicamente diversa de Girls, con menos cinismo y más esperanza. Me costó un poquito arrancar, pero luego me fue entonando y he disfrutado mucho con la serie, con uno de los romances más simpáticos que se han podido ver en el tele últimamente. Si bien el final tiene un tono agridulce, no deja de ser una serie optimista, llena de buenas intenciones, sin llegar al buenismo tonto. Enamorado de la simpatiquísima Rachel (Noël Wells). Espero que regresen las aventuras de estos diversos y diversificados neoyorquinos de hoy en día.

O el magnífico «palazzo della Ragione» de Padua, en Italia.

Quienes no abandonan el cinismo y su mala leche, aunque también son capaces de ofrecer muestras de humanidad, son los profesionales sanitarios, médicos y enfermeras, de la sala de geriatría del Mount Palms Memorial Hospital en Long Beach, California, que conocemos en Getting On. En esta temporada, han seguido con sus absurdos y sus egoísmos particulares, mientras que sus ancianos pacientes contemplan sorprendidos las evoluciones de estos profesionales de la sanidad tan improbables, como humanos. Muy divertido el episodio en el que realizan un crossover con la serie inglesa del mismo título que adaptan para el público norteamericano.

Finalmente, hemos llegado al final de la segunda temporad de Fargo. En estos momentos, casi me atrevería a afirmar que esta serie es lo mejor de la ficción televisiva actual. Humor, drama, acción, ironía, un lenguaje cinematográfico de primer orden, excelentes interpretaciones,… originales sin perder el referente e inspiración que fue la película del mismo título. Ya he perdido la cuenta de escenas, episodios o personajes dignos de figurar en una antología de lo mejor de la historia de la televisión. Intérpretes bien conocidos del cine, que se ponen el mono de trabajo y se curran el personaje y la historia como uno más… fenomenales Kirsten DunstTed DansonPatrick WilsonJesse PlemonsJean Smart. Nos sabe a poco el tierno personaje que interpreta la encantadora Cristin Milioti, especialmente cuando tiene la visión que liga esta segunda temporada con la primera. Ya estoy deseando que vuelvan con una tercera temporada. Buenísimos.

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O el ocaso en los paisajes de la Cuencas Mineras de Aragón, cerca de la Hoz de la Vieja.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series; bye bye Clara, el fin del milagro y todas las bailarinas están locas

Televisión

Con la llegada del mes de diciembre, no van a faltar los finales de temporada… aparte de las interrupciones de aquellas series con temporada larga (cada vez sigo menos de estas) debidas a las fiestas que acompañan al fin de año.

Alguna novedad he incorporado de todas formas a mi cartelera televisiva, en concreto dos comedias de situación. Muy distintas.

Una de carácter más reflexivo, sobre las aventuras y desventuras de un actor indio, Dev (Aziz Ansari), en Nueva York. Se trata de Master of None. Si me animo, la habré terminado antes del próximo jueves, porque es de esas series que ponen a disposición del público toda la temporada de golpe. He de decir que los primeros capítulos se me hicieron un poco cuesta arriba, pero que conforme va a avanzando me empieza a gustar mucho. El último episodio visto contaba con la estupenda colaboración de Claire Danes (guapísima y superatractiva) y Noah Emmerich, que habitualmente compiten cada uno con su serie de espías a cual más interesante. Muy divertida reflexión sobre la infidelidad. Combina el humor con unos toques, ligeros y no ofensivos, de mala leche aquí y allá.

La otra es más intrascendente, sobre los dependientes de unos grandes almacenes, su título casualmente es Superstore, pero simpática de ver. De momento seguiré con ella porque me entretiene sin hacerme pensar demasiado.

Una vez más Nueva York, por la fuerte presencia de la ciudad en muchas series de televisión.

Una vez más Nueva York, por la fuerte presencia de la ciudad en muchas series de televisión.

Pero mientras, he llegado al final de tres temporadas de tres series muy diferentes, y con distintas pretensiones. Vayamos en orden.

Doctor Who es un clásico en mi cartelera televisiva. No voy a negar que todavía no hay ningún episodio que haya desbancado en mis preferencias al Blink protagonizado por la ubercharming Carey Mulligan, en aquel momento bajo el «reinado» del 10º Doctor (David Tennant). Y que mi arco argumental preferido sigue siendo el que unía a los Pond (Karen Gillan y Arthur Darvill) con el 11º Doctor (Matt Smith). Y que mis malos favoritos tan apenas han aparecido esta temporada, y que parece que tendremos que esperar al especial de Navidad de dentro de unas semanas para volver a disfrutar del personaje más atractivo y divertido de la serie, River Song (Alex Kingston). Así que las cosas con esta serie no son como fueron… qué se le va a hacer. Pero eso no quiere decir que no siga siendo una serie divertida. Y esta tempora con el 12º Doctor (Peter Capaldi) con la también encantadora, pero más extraña, Clara Oswald (Jenna Coleman) ha sido bastante entretenida, basada en arcos argumentales de dos capítulos cada uno. Decir que Clara Oswald ha igualado en apariciones a Rose Tyler (Billie Piper) y ha superado a Amy Pond (Karen Gillan). La que muchos decían que era una compañera de transición. A lo tonto modorro, mira. Además, como recurrente nos hemos encontrado a Ashildr/Me (Maisie Williams) como rebotada de Westeros, en un papel que al final ha tenido su trascendencia, pero que ha sabido a poco. Sabíamos que era la temporada final de Clara como compañera, lo que quedaba por saber es cómo se iría. Y aunque lo han hecho realmente complicado, pero muy complicado, le han dado una salida bastante airosa. Dejando la oportunidad de que tanto Clara como Ashildr/Me vuelvan a aparecer en un futuro… A mí me apetecería. Ale. De momento a esperar el especial de Navidad, que como ya digo viene acompañado de la estupenda River Song.

Hoy buscaré las horas del final de la tarde y el anochecer.

Hoy buscaré las horas del final de la tarde y el anochecer.

Se nos ha ido la segunda temporada de The Leftovers. Indudablemente una de las series más peculiares de la televisión actual. Durante años, el personal se ha estado preguntando por cuando llegaría la nueva Lost. Es decir, una serie que reuniese una adecuada combinación de intriga, acción y misterios difíciles de comprender. Pues bien, esa serie es The Leftovers. Con una serie de peculiaridades; la calidad promedio de los guiones de cada episodio es mejor, las interpretaciones son de muchísimo más nivel y los misterios son mucho más interesantes. ¿Tengo que explicar más? En esta temporada hemos tenido algunos episodios que han bordado lo magistral, habiéndose trasladado la serie desde la ficticia Mappleton hasta la no menos ficticia Miracle (Milagro). Como pueden ser el 2º, el 5º (excepcional), el 7º, el 8º (tremendo también), y el 10º. Y los tres últimos constituyen un arco final de temporada absolutamente estupendo. Y lleno de misterios de los que no voy a hablar por miedo a destripar demasiado. Para mí, de lo mejor de lo mejor que se puede ver hoy en día. Saben a poco los diez episodios, aunque probablemente sea el número adecuado para no caer en divagaciones.

La noche neoyorquina que tantas oportunidades ofrece a los arcos argumentales de las series de televisión.

La noche neoyorquina que tantas oportunidades ofrece a los arcos argumentales de las series de televisión.

 

Y luego han estado los ocho episodios de la primera temporada de Flesh and Bone. Desconozco si habrá continuación. La serie fue puesta a disposición del público aparentemente de golpe y porrazo, pero parece que todavía se emite como «novedad» los domingos. Drama sobre el mundo de la danza con un buen episodio piloto, aunque al final no teníamos claro si iba a tirar por el lado «guarrón» de la malísima Showgirls, o por el lado psicótico de la sobrevalorada Black Swan. Finalmente se ha tirado más hacia lo segundo, pero con todo tipo de amarillismos y tópicos acompañando… bailarinas y gentes del entorno que se odian fingiendo que se aman, mafiosos rusos, tráfico de menores eslavas, desórdenes de la alimentación, incestos,… sexo frecuente y desnudos aquí y allí, sobre todo en los primeros capítulos, evidentemente como gancho para pescar espectadores. Y un reparto de chicas muy guapas, procedentes varias de ellas del mundo de la danza, que todavía tienen que aprender mucho como actrices. La serie se deja ver aunque yo no daría puntuaciones tan optimistas como el público votante de IMDb. Ha tenido momentos buenos, pero también algún episodio pestiño. Ya veremos que pasa si vuelve o cuando vuelva. Eso sí… los números de ballet… muy bonitos.

Y la cuestión de los taxis... nunca cogimos un taxi cuando estuvimos en la Gran Manzana... pero no nos parecía tan difícil encontrar uno... o que te pare si lo llamas.

Y la cuestión de los taxis… nunca cogimos un taxi cuando estuvimos en la Gran Manzana… pero no nos parecía tan difícil encontrar uno… o que te pare si lo llamas.

[Televisión] Cosas de series; asesinos en serie, ucronías con asesinos de masas, y las pequeñas cosas que asesinan lo cotidiano

Televisión

En primer lugar, un listado de bajas que ya podría haberos contado la semana pasada, pero que se me olvidaron. Tras uno, dos o cuatro episodios vistos, decido que no merece la pena tener en mi cartelera ni The Frankenstein Chronicles, ni Into the Badlands, ni Agent X. Realmente mala la última, floja la segunda (aunque parece que gusta mucho al público votante en IMDb ¿¿¿???), y sin que llegase a interesarme realmente la primera, aunque no parece mal hecha.

Pero tengo tres finales de temporada para comentar, tres finales de algunas de las mejores series que se pueden ver actualmente, con estilos muy distintos unas de otras.

Empezaremos por lo más amable. Catastrophe. Aquí, el público votante en IMDb y yo estamos bastante más de acuerdo. Nuevamente, los seis episodios por temporada de las series británicas muchas veces saben a poco. Y desde luego, las aventuras de esta pareja que deciden casarse y ser padres ya talluditos, con episodios de apenas media hora de duración, aun saben a menos. Humor británico, humor fino, humor con intención para una afilada disección del matrimonio y las relaciones de pareja actuales. Donde hasta los dramas nos provocan una sonrisa sin dejar de reconocerlos como drama. Excelentes protagonistas. Grandes ideas.

Mucho japonés en la serie que me parece más interesante de las que traigo esta semana.

Mucho japonés en la serie que me parece más interesante de las que traigo esta semana.

Descubrir a estas alturas, su tercera temporada, que Bron/Broen es una grandísima serie policiaca no tiene gran mérito. La serie suecodanesa se enfrentaba de todos modos a la prueba del cambio de protagonista. La policía sueca Saga Noren (Sofia Helin) se ha de enfrentar a un nuevo caso transfronterizo, a ambos lados del Öresund/Øresund, con un nuevo asesino en serie, pero acompañada de un nuevo compañero danés. Este es Henrik Sabroe (Thure Lindhardt), policía sobrio y muy dedicado que lleva sus espaldas el aparente abandono de su esposa y sus dos hijas, desaparecidas de su vida desde hace unos años. Pero Saga además tendrá complicaciones por el lado familiar. Se mantiene el nivel de la serie desde mi punto de vista, que es imprescindible para los amantes del «noir» escandinavo, y muy recomendable para los aficionados al policiaco en general.

Y la tercera serie que comento es a la vez novedad y fin de temporada. Se trata de una de estas series que se estrenan ahora para su visualización en línea, en la que aparecen disponibles todos los episodios de la temporada al mismo tiempo. En esta ocasión se trata de The Man in the High Castle, serie basada en una novela del mismo título de Philip K. Dick. Durante diez capítulos que no he podido dejar de ver de tirón a lo largo de una semana, porque es que me ha enganchado muchísimo, nos hemos encontrado con una ucronía, una historia alternativa, en un 1962, quince años tras el final de la Segunda Guerra Mundial, una guerra mundial ganada por las potencias del Eje. Y con los Estados Unidos divididos en tres. Una gran porción oriental integrada en el Reich alemán bajo el régimen nazi, una franja de estados del Pacífico convertidos en un país títere del Imperio del Japón, los Estados del Pacífico de América, y una franja de estados neutrales en las Montañas Rocosas y el oeste de las grandes llanuras.

Así que nos iremos a pasear, la noche ya caída, por el populoso distrito de Shinjuku en Tokio.

Así que nos iremos a pasear, la noche ya caída, por el populoso distrito de Shinjuku en Tokio.

La historia es coral. Es cierto que hay un cierto protagonismo de la guapa Juliana Crain (Alexa Davalos), una joven cuya hermanastra muere a manos de los kempeitai japoneses, y que antes de morir deja a Juliana una cinta cinematográfica que debe llevar a un lugar del territorio neutral. Esta cinta y otras, bajo la forma de noticiario cinematográfico, cuenta la historia como si la hubiesen ganados los aliados (vemos imágenes de la historia real tal y como la conocemos). En cualquier caso, estas cintas son el macguffin que pone en marcha a los personajes y los interrelaciona. Juliana, su novia, el comandante de los kempeitai, el ministro japonés de comercio del gobierno títere en San Francisco, un comerciante de antigüedades americanas, un presunto miembro de la resistencia que también lleva una cinta cinematográfica similar, un oficial de alto rango de las SS de origen norteamericano, un comerciante sueco que tal vez no sea ni comerciante, ni sueco,…

La historia tiene suspense, tiene acción, tiene emoción,… y consigue generar problemas en el espectador debido a la translación de los ejes morales habituales. ¿Quién es el bueno y quién es el malo en una historia en la que muchos de los protagonistas, que se suelen enfrentar entre sí, pertenecen a ideologías o grupos que se consideran históricamente criminales? ¿Qué ha de pasar para que al final de la serie queramos que salga airoso de sus problemas un espantoso oficial de las SS que al principio pensábamos que iba a ser el malo?

Aunque derrotados militarmente durante la guerra mundial, dado su poderío industrial y económico, muchos han considerado a Japón y Alemania como los vencedores reales del conflicto.

Aunque derrotados militarmente durante la guerra mundial, dado su poderío industrial y económico, muchos han considerado a Japón y Alemania como los vencedores reales del conflicto.

La serie es por lo menos notable en toda su extensión, con algunos capítulos realmente sobresalientes tanto en su concepción como en su factura, especialmente los centrales. A caballo entre la ucronía y la ciencia ficción (esta en dosis muy ligeras) no deja de ofrecer homenajes a la cultura popular del siglo XX. Así, preguntada Juliana por el lugar donde ha estado en los últimos días, contesta toda seria que de vacaciones en Twin Peaks. O no deja de ser gracioso escuchar a un nazi decir el lema de los revolucionarios libertarios contrarios a cualquier intervencionismo estatal en los asuntos privados de The Moon is a Harsh Mistress (La Luna es una cruel amante), There Ain’t No Such Thing As A Free Lunch! (¡Las comidas gratis no existen!). No hace mucho que comenté este novela de Robert A. Henlein.

Los diez capítulos de esta temporada resuelven la mayor parte de sus tramas, aunque dejan suficiente margen para futuras continuaciones durante bastante tiempo. Aunque las conocidas cintas cinemtográficas actúan como macguffin, al final tienen su importancia en la trama. Porque al final nos conducen hasta el hombre en el castillo en lo alto que da título a la serie. Y supongo que a la novela original, que estoy leyendo pero no he terminado, donde no son cintas de cine sino una novela. Y esa es una de las sorpresas añadidas de la serie.

No ha sido anunciada su renovación todavía según creo. Pero sinceramente, espero ver más de este universo alternativo.

Todavía gallean de vez en cuando hoy en día, especialmente los germanos, pero pueden verse disminuidos por las potencias emergentes, especialmente las asiáticas.

Todavía gallean de vez en cuando hoy en día, especialmente los germanos, pero pueden verse disminuidos por las potencias emergentes, especialmente las asiáticas. Aquellos que una vez consideraron razas inferiores…

[Televisión] Cosas de series; cuando el thriller y la novela negra se dan la mano con los superhéroes

Televisión

Esta semana he estado en modo casi monográfico.

Sí que al final de la semana pasada vi algún episodio de mis series habituales de cartelera…

No dejé de pasar el episodio de turno de Doctor Who… nos habían anunciado que Clara Oswald (Jenna Coleman) podía salir de la serie y podía ser en este momento, y uno no se pierde un momento solemne como ese…

También le he dedicado tiempo al adelanto de una nueva space opera que nos va a llegar desde SyFy… quien sabe si algún día darán con la receta que les permitió emitir algo tan estupendo como la versión reimaginada de Battlestar Galactica. The Expanse se llama el nuevo intento, no creo que llegue a tanto, pero de momento me apetece saber cómo sigue…

Pero bueno,… lo cierto es que como digo he estado en modo casi monográfico, dedicado a la nueva serie de los superhéroes Marvel que se puso a disposición del público por parte de Netflix el fin de semana pasado, Jessica Jones. Y me la he visto entera.

Estas series de superhéroes Marvel suelen tener Nueva York como escenario principal.

Estas series de superhéroes Marvel suelen tener Nueva York como escenario principal.

Una vez más lo digo. Normalmente, no me gustan las películas de superhéroes. Especialmente las de Marvel, aunque en general. En el mejor de los casos, me parecen productos estandarizados en los que una vez visto una película, vistas todas. En el peor, me parecen una exhibición de una serie de tipos ceñudos vestidos con pijamas de colorines haciendo el memo en situaciones ridículas. En el ámbito de las series de televisiones, hasta ahora sólo he estado enganchado a alguna, que he clasificado como un guilty pleasure. Incluso podría estar enganchando a alguna otra con el mismo nivel de interés. Series que me parecen malas, pero que por algún motivo no puedo dejar de ver. No entraré ahora a analizar esta peculiar incoherencia personal. Solo Agent Carter había conseguido gustarme realmente hasta ahora, y en gran medida se debe al encanto de su protagonista.

Pero hace unas semanas os comentaba mi sorpresa al darle una oportunidad a Daredevil, una serie con formato de thriller, en concreto de lucha contra el crimen organizado, bien planteada, bien rodada, bien interpretada, y en la que la cuestión «superhéroe» era sólo un punto más, que no molestaba. Después de la nefasta adaptación cinematográfica del personaje de hace algo más de una década, fue no sólo una sorpresa, sino un hallazgo. Me pareció muy divertida e interesante.

Fundamentalmente suceden en el barrio llamado Hell's Kitchen, la Cocina del Infierno.

Fundamentalmente suceden en el barrio llamado Hell’s Kitchen, la Cocina del Infierno.

Ahora nos llega una nueva superheroína. Más bien una nueva anti-superheroína. Porque Jessica Jones (Krysten Ritter) es una investigadora privada, amargada por diversos acontecimientos de su pasado, bastante asocial, con una marcada tendencia al alcoholismo… bueno… totalmente alcohólica, que además tiene «poderes». Es tremendamente fuerte. Y puede volar… bueno esto último,… lo hace muy mal. Su profesión y características personales la engarzan totalmente en la tradición de los investigadores privados de la novela negra americana. Y los responsables de la serie explotan ese ambiente a su favor.

Por otra parte, es un thriller. Hay un villano, Kilgrave (David Tennant). Y un enfrentamiento entre ambos que aunque tiene momentos físicos es sobretodo un enfrentamiento de inteligencias y un enfrentamiento psicológico. No ganará el más fuerte, Jessica, o el que tenga poderes más notables, Kilgrave. Ganará el que tenga más aguante, más inteligencia, más capacidad de sufrimiento, más paciencia, más capacidad de aguantar el envite final, vaya de farol, con las cartas marcadas o con una buena jugada. Y el villano es fundamental. Porque estamos ante uno de los mejores villanos de los últimos tiempos en televisión. Con una producción muy similar, con un planteamiento parejo, desarrollada en el mismo universo, en el mismo Nueva York que Daredevil,… Jessica Jones me parece muy superior porque el villano es mucho mejor, y el enfrentamiento mucho más personal.

Pero durante mi visita a Nueva York no paseamos por allí, aunque no estuvimos lejos.

Pero durante mi visita a Nueva York no paseamos por allí, aunque no estuvimos lejos.

Hay más personajes… de todo tipo, unos más conseguidos y otros menos. Fundamental Trish Walker (Rachael Taylor), la hermanastra de Jessica, que participa tanto en los momentos dramáticos como en los momentos ligeros. Impagable el momento «put a bullet in your head». Entre otros. Cargante el «novio» que se busca la guapa Trish, que me parece que aporta poco a la trama y a ratos molesta. Pero en general el reparto está muy bien en su conjunto. Bueno… todavía me pregunto si se han equivocado al poner en el reparto a Rebecca De Mornay, y si no, por cuanto habrá demandado esta a su cirujano plástico… Irreconocible.

Entendamonos. Es un producto de entretenimiento. Pero es un entretenimiento asumible por una persona adulta… no es necesario ser un adolescente o un friqui de los superhéroes para disfrutarlo y mucho. Dicen que este universo de superhéroes para adultos va a tener un par de variantes más. Pues a ver si les salen como los dos primeros y a disfrutarlos. Pero vaya por delante una afirmación categórica. Es el mejor producto sobre superhéroes, historieta, película o serie de televisión, que he visto en mi vida.

En cualquier caso, como muchas veces digo, Nueva York es un personaje más de estas series.

En cualquier caso, como muchas veces digo, Nueva York es un personaje más de estas series.

[Televisión] Cosas de series; monstruos románticos y futuros distópicos,… que no me acaban de convencer

Sin categorizar

No ha habido despedidas esta semana. Sí que ha habido alguna novedad. Y puedo comentar algunas cosas de las series en marcha.

Dos novedades. Una nos llega del Reino Unido, con Sean Bean al frente del reparto, The Frankenstein Chronicles. No. Todavía no han matado al protagonista, ¿raro, verdad? Muy bien ambientada, bien interpretada, sin embargo la enésima revisión de la historia con monstruo romántica (del romanticismo, no del romance), y con un mensaje fundamentalmente anticientífico, no me acaba de enganchar. Ya veremos si le doy una segunda oportunidad o directamente paso.

Las fotografías de hoy las traigo de mi estancia en Barcelona hace unas semanas.

Las fotografías de hoy las traigo de mi estancia en Barcelona hace unas semanas.

 

La segunda es de las que algunos llaman del género distópico, demostrando que no saben qué es una distopía. Para aclararnos, una distopía es una sociedad que aparentemente es ideal, utópica, pero que arrastra consigo mismo una serie de vicios o defectos que son contrarios o atentan contra la esencia del ser humano, especialmente su libertad. Esta serie no presenta una sociedad utópica. Es más bien tipo «mad max». Es decir, un futuro más o menos «postapocalíptico» (este término también da mucho de sí en cuanto a su utilización) en el que se mezcla la vuelta a las luchas a puñetazos o con espadas, pero con motos y coches y algún otro chisme, y una sociedad de carácter feudal… Vamos… mezclando los moteros, con los juegos de tronos y con las de ninjas… Es Into the Badlands. He decidido darle una oportunidad en su segundo episodio, pero es muy probable que no siga con ella.

Son fotografías realizadas sobre película tradicional cuyo revelado he recibido esta semana.

Son fotografías realizadas sobre película tradicional cuyo revelado he recibido esta semana.

En lo que se refiere a las temporadas activas de mi cartelera, altamente recomendables Fargo (mi nº 1 en estos momentos), Bron/Broen, The Leftovers, Homeland y Catastrophe (mi nº 1 en comedias de situación en estos momentos; qué pena que sean temporadas de sólo 6 episodios). Decepcionante, Flesh and Bone, aunque supongo que la terminaré. Nuevo guilty pleasure, Supergirl, floja floja floja,… pero que sigo viendo sus episodios. Incomprensiblemente.

Espero contaros los detalles técnicos fotográficos antes del final de la semana.

Espero contaros los detalles técnicos fotográficos antes del final de la semana.

[Televisión] Cosas de series; bailarinas en pelotas y un superhéroe con pelotas en las novedades

Televisión

Esta semana, en la que escribo esta sección en viernes en lugar de los tradicionales jueves, sólo hay un cierre de temporada. Más adelante lo comento. Bueno. En realidad también ha acabado ya la última temporada regular de Downton Abbey. Pero todos sabemos que la temporada, y la serie, en realidad no terminarán hasta la emisión del especial de Navidad. Sí, la serie. Se nos va. Tengo la sensación de que nos llevan hacia un final amable… aunque tampoco apostaría por ello. Han ido cerrando, cuando menos aparentemente, bastantes tramas. Pero todavía hay alguna por ahí colgando, más lo que se saquen de la manga para ese especial fin de fiesta ¿Realmente la protagonista va a ser la antipática de la serie, Lady Edith (Laura Carmichael)? Ya veremos. Aunque indudablemente, bastante protagonismo va a tener. En fin. Démosles tiempo a los Crawley para despedirse adecuadamente.

Han vuelto las demenciales aventuras del personas del hospital de larga estancia de Getting On. Pues eso, tan demenciales como de costumbre. Con semejante grado de mala leche, no me los perdería por nada del mundo. No sé por qué pasa tan desapercibida esta serie.

París ha aparecido en un divertido episodio de la británica

París ha aparecido en un divertido episodio de la británica «Catastrophe».

Mientras tanto, se han producido algunas novedades novedades. Por una lado, una de espías, que me está dando bastante mala espina. Se trata Agent X, y venía rodeada de cierto barullo por suponer el desembarco de Sharon Stone en televisión. Los dos primeros episodios han sido flojos. El primero aun fue entretenido, pero no para tirar cohetes. Lo mejor… la rusa mala (Olga Fonda). Y la Stone, aunque formalmente encabeza el reparto, de florero. Tengo la sensación de que no me durará mucho en cartelera.

Mas intenso ha sido el estreno de Flesh and Bone. Ya se sabe que de vez en cuando aparece una serie sobre el mundo de las bambalinas. Que si vamos a hacer un musical, que si una escuela de artes y espectáculos, que si los coros del instituto, que si las orquestas en Nueva York,… pues esta vez ha tocado el mundo del ballet clásico. Con actrices que son bailarinas clásicas reconvertidas. El primer episodio estuvo bastante bien. El segundo flojeó. Probablemente la vea entera, pero está claro que esta historia de caperucitas modernas con tutú, a las que deboran los lobos ricos que patrocinan las compañías de danza, está basando más su promoción en enseñar carnaza, con tetas, culos, «estriptises» y otros polvos, de los que vendrán vete tu a saber que lodos, que en la calidad de sus argumentos o en la definición de sus personajes. Pero tampoco está mal. Ya veremos. Lo que sí que sé que entre tanta bailarina anoréxica en pelotas y tanto baboso mirón, manoseador o putero,… parece más una de terror que de danza clásica.

En realidad, traigo aquí las fotos para aprovechar para comentar que estoy avanzando en el cuaderno de viajero de mi viaje a la capital francesa en diciembre del año pasado.

En realidad, traigo aquí las fotos para aprovechar para comentar que estoy avanzando en el cuaderno de viajero de mi viaje a la capital francesa en diciembre del año pasado.

Y comentaremos la temporada que he cerrado. Ha sido mi recuperación en las últimas semanas de la del superhéroe de turno, Daredevil. Cuando se emitió, la deseché en principio. La versión cinematográfica del superhéroe ciego fue malísima. Si a eso sumas que la mayor parte de las series de superhéroes me cansan enseguida, ni me digné en su momento en probar. Pero las críticas eran tan buenas, hablaban de ella tanto como de la serie de superhéroes más adulta, que al final le di una oportunida. Y oye. Sí. Está bastante bien. Les saca un porrón de ventaja a la mayor parte del resto de series del género. Incluso con momentos de muy buen cine para la pequeña pantalla. Ambiente oscuro. Mamporros de los que duelen. Un malo digno de mención (Vincent D’Onofrio)… aunque se fue repitiendo con el paso de los episodios. Desde luego, volveré a ella cuando vuelva la segunda temporada. Dicen que va a estar imbricada con otras tres series, de las que la siguiente empieza este mes. Si todas están en este tono,… por lo menos les daremos una oportunidad.

Que todavía lo tenía pendiente. El enlace a continuación.

Que todavía lo tenía pendiente. El enlace a continuación.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

Cuaderno de viajero de París 2014

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…