[Cine] Los Minions (2015)

Cine

Los Minions (Minions, 2015); vista el 5 de junio de 2015.

Sesión matinal de cine familiar con mi hermana y mi sobrino este domingo pasado. Todas las referencias decían que el estreno más interesante de la semana era esta película de animación, spin off o precuela de la saga del villano Gru, que tiene como protagonistas a esa cuadrilla de supositorios amarillos de jerga incomprensible, aunque curiosamente todo el mundo les entiende perfectamente.

Una anotación previa. La palabra minion existe realmente en los diccionarios del idioma inglés y significa «esbirro» o «secuaz». Yo no lo sabía, pero lo descubrí viendo otro filme en el que alguien se refería a los secuaces del malo de la película como «his minions«. Por otra parte, como muchas otras palabras del idioma ingles, tiene un origen francés, y procede de la palabra mignon, que sería algo o alguien pequeño y mono. Hay que reconocer que tienen bien puesto el nombre, puesto que estos «esbirros» vocacionales son «très mignons«. En Cataluña, una palabra con el mismo origen, minyons, se utiliza para referirse a los adolescentes. Y en castellano, «miñones», probablemente con la misma raíz etimológica, fueron determinados cuerpos de policía en el País Vasco y en Cataluña… Cuántas divagaciones se me ocurren con la lógica y la sinrazón de los idiomas…

Son diversas las localizaciones de la película, pero la más importante es Londres, con la Torre incluida, donde se guardan las joyas de la corona.

Son diversas las localizaciones de la película, pero la más importante es Londres, con la Torre incluida, donde se guardan las joyas de la corona.

En cualquier caso, como se nos cuenta en la película dirigida por Kyle Balda y Pierre Coffin, los Minions evolucionaron desde el principio de los tiempos, cuando la vida era unicelular y acuática, para ser amarillos, gregarios y esbirros de los peores villanos sobre la faz de la Tierra. Cuando en un momento de crisis se quedan sin un jefe supervillano a quien seguir, y en riesgo de desaparecer, tres aventureros minions, Kevin, Stuart y Bob, se lanzan al pelígroso mundo de los años 60 para conseguir un jefe o una jefa. El peor o la peor de los villanos y las villanas de la especie humana. Y esa puede ser Scarlett Overkill. Pero quién sabe qué cosas pueden pasar cuando hay minions por medio.

En primer lugar hay que decir una cosa. Los minions son unos de los personajes de ficción y animación más conseguidos de la historia del cine. Son divertidos, tienen posibilidades ilimitadas, su jerga es una caña, y su aspecto, minimalista, pero no simple, son un logro del diseño, merecen un reconocimiento universal en el imaginario colectivo. Con estos atributos, parecía lógico que la productora, ávida por hacer caja, les dedicase una película en exclusiva. ¿Colma la película que hemos visto las expectativas? Desde mi punto de vista, y aun llevando la contraria a los muchos corifeos que escriben por ahí sobre el tema, la película se salda con un aprobadillo, con momentos realmente muy divertidos, todo el prólogo dedicado a la evolución de los minions es buenísimo, y otros no tantos. Y con un guion que es muy irregular, que en su conjunto parece estar más hecho de pegotes que concebido como una historia coherente desde el principio. Desde luego, es un buen entretenimiento, y los peques se lo pasan en grande. Pero es que los peques se tragan muchas cosas sin protestar mientras degluten palomitas.

El Londres de la película es el "Swinging London" de los años sesenta, con su música y su moda, que se nota en algunos atuendos de la mala...

El Londres de la película es el «Swinging London» de los años sesenta, con su música y su moda, que se nota en algunos atuendos de la mala…

Para una adulto… es como lo que dice aquel, si hay que ir se va. Pero ir por ir… Si hay un niño en la casa y hay que pasar una tarde o un rato… pues bien. Pero por mera afición… estos minions se merecían una película mejor trabada y más trabajada. Pero a las productoras les da igual. Como de todas formas iba a ser un éxito…

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: No aplicable
  • Valoración subjetiva: ***
Y también el de la reina Isabel II cuando no era una vieja antipática como ahora.

Y también el de la reina Isabel II cuando no era una vieja antipática como ahora. Pero bueno… tampoco pareció muy simpática nunca… Aunque con semejante familia…

[Cine] Clouds of Sils Maria (2014)

Cine

Clouds of Sils Maria (2014); vista el 28 de junio de 2015.

Versión original subtitulada en castellano para esta película con muchos alicientes a priori, que también se puede encontrar en la cartelera española con el título en castellano desvirtuado de «Viaje a Sils Maria». Por son más importantes las «nubes (clouds)» que el «viaje». Pero la capacidad de las distribuidoras españolas para causar desmanes en los títulos de las películas extranjeras es notable; en esta ocasión casi se podría decir que se han moderado.

Digo que la película tiene muchos alicientes. Para empezar porque está interpretada por la siempre interesante Juliette Binoche. En segundo lugar, porque aunque no he visto mucho cine de su director, Olivier Assayas, en algunos medios siempre despierta expectación. En tercer lugar, por que la réplica a la veterana y madura Binoche viene dada por dos actrices entre jóvenes y muy jóvenes de las que se espera mucho. O hay quien espera mucho. Ya veremos.

Maria Enders (Juliette Binoche) es una veterana actriz de cine y teatro que acude a la localidad alpina suiza de Sils Maria para un homenaje a un viejo amigo, escritor y director teatral, que le proporcionó en su juventud su primer éxito con la obra «Majola Snake» (la serpiente de Majola, un fenómeno atmosférico en este valle alpino, en el que las nubes procedentes de Italia parece deslizarse por el valle como una serpiente; ya he dicho que cambiar «clouds» por «viaje» en el título era una tontada como una casa). Pero el director se suicida allí mismo, en una casa de montaña, y el homenaje se convierte en póstumo. Al mismo tiempo, un joven director teatral, Klaus Diesterweg (Lars Eidinger) le propone volver a hacer la obra. Pero en lugar de la protagonista joven de más de 20 años atrás, la protagonista madura de la misma. Tras pensarlo y discutirlo con su joven ayudante, Valentine (Kristen Stewart), y encontrarse con la actriz de apenas 20 años que hará el papel que a ella le dio la fama, Jo-Ann Ellis (Chloë Grace Moretz), aceptará. Pero le producirá muchos conflictos personales.

Para ilustrar la entrada de hoy, nos iremos también a los Alpes suizos, también en la frontera con Italia.

Para ilustrar la entrada de hoy, nos iremos también a los Alpes suizos, también en la frontera con Italia.

Estamos ante la típica historia en la que una persona, una actriz llega a la madurez después de una vida de éxito, y se empieza a plantear las cuestiones que acompañan esa madurez. El nuevo tipo de papeles que le son ofrecidos, el escepticismo con el que acoge las propuestas o la vida en general, el empuje de nuevas generaciones de actrices, con nuevas formas de comportarse en sociedad y nuevas formas de interpretar y de entender las obras. Así como la desaparición de aquellos que influyeron en sus vidas. Es por lo tanto una película reflexiva que pivota en torno a al personaje interpretado por Binoche, y en el que las dos actrices jóvenes tienen dos misiones distintas. La asistente (Stewart) es el «pepito grillo» de la actriz. Con una lealtad incondicional, pero que se verá sometida a dura prueba, es la visión de la actualidad para una mujer que empieza a no comprender el mundo que le rodea. La actriz joven (Moretz) es el polo opuesto, el mundo moderno, frívolo, superficial, por lo menos aparentemente, cuyos valores han cambiado y, por consiguiente, su actitud ante el mundo y las obras a interpretar.

Por su puesto, el peso de la película, más allá de los bellos paisajes alpinos que se nos ofrecen, descansa en las sólidas interpretaciones de sus protagonistas. Desde luego de Binoche, que muestra una vez más su solidez y madurez interpretativa. Y luego la razonable competencia de sus «sparrings» más jóvenes, que hacen un trabajo suficiente, incluso meritorio, pero que de momento están a otro nivel. Por lo menos Stewart ha dejado de parecer que está permanentemente colgada, y hace creíbles los conflictos internos de su propio personaje. Moretz tiene un papel que corre el riesgo constantemente de sobreactuar y caricaturizar, y por lo menos tiene la suficiente contención para que no suceda.

Pero en lugar de visitar los Grisones, nos iremos al Valais (Wallis en alemán), y subiremos desde Zermatt a Gornergrat, frente al Monte Rosa.

Pero en lugar de visitar los Grisones, nos iremos al Valais (Wallis en alemán), y subiremos desde Zermatt a Gornergrat, frente al Monte Rosa.

Dicho todo esto, al final nos quedamos con una cierta sensación de vacío. De que hemos hecho un viaje… no necesariamente a Sils Maria, sino al interior de estas personas, pero que no hemos profundizado en exceso, y que nos hemos limitado a pasear por algunos lugares comunes, que ya se han tratado en otras ocasiones, sin aportar gran cosa nueva. La película se deja ver, es correcta, pero no va mucho más allá.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

En la película se ven imágenes de un cortometraje de 1924 de Arnold Franck sobre el fenómeno de la «serpiente de Maloja», que os dejo a continuación por si os apetece verlo.

[Cine] Far from the madding crowd (2015)

Cine

Far from the madding crowd (2015); vista el 26 de junio de 2015.

De vuelta de viaje en vacaciones, algunas cosas pendientes en la cartelera. Y aunque hay otras propuestas que teníamos en mente, todo llegará, nos sorprende esta propuesta. Una adaptación de una novela de Thomas Hardy, escritor del realismo inglés especialmente crítico con la sociedad victoriana y con el papel de las mujeres, protagonizada por ese encanto absoluto, me confieso perdidamente enamorado de ella, que es Carey Mulligan, y dirigida por el danés Thomas Vinterberg, ex movimiento Dogma, a quien debemos productos realmente notables tanto de hace tiempo, como mucho más actuales, pero con estilos muy alejados de esta película que nos ocupa. Irresistible.

Y es que la historia que nos ocupa, y que vimos en versión original, por lo que mantengo su título en inglés, ha sido adaptada al cine en distintas ocasiones, pero también al teatro, a la historieta con una actualización de los tiempos, e incluso esta última también llevada al cine. Se puede encontrar en la cartelera española doblada al castellano con el título «Lejos del mundanal ruido». No se una traducción literal, pero es apropiada. El significado es similar, y tanto el título en inglés como el español tiene su origen en sendos versos conocidos en cada uno de los idiomas.

En ella se nos cuenta la historia de la joven victoriana Bathsheba Everdene (Carey Mulligan), una joven culta e independiente pero con escasa fortuna propia, que vive con su tía en algún lugar del oeste de Inglaterra. Y allí recibirá la propuesta matrimonial de Gabriel Oak (Matthias Schoenaerts), un pastor con un futuro económico prometedor, pero tosco y sencillo. Tras el rechazo de la propuesta, la vida de ambos cambiará. Bathseba heredará una granja de considerable tamaño, y mejorará su posición, mientras que Oak lo perderá todo en una desgracia, y tras dar tumbos, acabará como asalariado de ella, abriéndose más el abismo social entre los dos. La joven se debatirá además entre las proposiciones de un vecino terrateniente, el tímido aunque honesto William Boldwood (Michael Sheen) y el apuesto militar Francis Troy (Tom Sturridge), con quien acabará casándose. Pero las circunstancias son mucho más complejas de lo que aparenta. Y la vida no será fácil para la señorita Everdene, convertida en señora Troy.

Nos  vamos a Inglaterra como en la película. Son las Midlands,... que no sé en qué medida se solapan con el ficticio Wessex de Hardy.

Nos vamos a Inglaterra como en la película. Son las West Midlands,… que no sé en qué medida se solapan con el ficticio Wessex de Hardy.

Técnicamente, la película es un alarde de corrección técnica, tan propia de las producciones de época inglesas. Un sonido y música impecables, una iluminación primorosa, unas localizaciones de ensueño, una reproducción perfecta de la vida de la Inglaterra rural que Hardy ponía en solfa cuando criticaba la sociedad victoriana inglesa a finales del siglo XIX. En mi opinión, en su perfección técnica, corre el riesgo de parecer fría en algunos momentos.

Por otro lado, aunque los derroteros van por otros lados, hay momentos en los que Bathsheba Everdene nos recuerda a la Anna Karénina de Tolstoi, mientras que el austero y trabajador Oak sería un alter ego del Konstantin Levin de la misma obra rusa… pero sólo hasta cierto punto. Mientras que el ruso claramente marca las diferencias y las distancias entre la frívola dama y el hacendoso terrateniente, el inglés hace de Bathsheba una mujer menos frívola, que comete errores, pero con voluntad de superarse, mientras que Oak es una amigo, o algo más, que mantendrá su fidelidad hasta el final.

En cualquier caso, la gran baza de la película para sacudirse el riesgo de frialdad formal mencionado es la excelente interpretación de su elenco, procedentes en gran medida de la sólida escena y pantalla británica. Desde luego, con pocas palabras y muchas miradas, Mulligan consigue introducir una amplia gama de matices y motivaciones en sus acciones que hacen de ella una mujer de la que cualquiera de sus pretendientes se pueda enamorar, y que enamora al espectador. Y ya van… Y es perfectamente acompañada por el buen trabajo del resto del reparto.

Pero da igual, el coqueto pueblo de Solihull, cerca de Birmingham me vale para ilustrar un poquito de la campiña británica.

Pero da igual, el coqueto pueblo de Solihull, cerca de Birmingham me vale para ilustrar un poquito de la campiña británica.

No voy a decir que sea la película que más me gusta del director. Tiene otras mucho más redondas, mucho más potentes, con un mensaje mucho más poderoso, y con riesgos formales mucho más interesantes. Pero hay mucho oficio, y una historia que no deja de ser interesante, con un mensaje sobre el papel que se espera de las mujeres en las sociedades modernas. Obviamente, en el tiempo que ha pasado, un siglo de por medio, muchas cosas han cambiado. Pero las reflexiones que se suscitan se pueden adaptar a situaciones modernas. Una película que se deja ver con agrado, y que gustará mucho a los partidarios del cine de época, entre los que me encuentro.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Un mundo muchas veces idealizado por los autores británicos... aunque no sé yo si siempre fue tan idílico como nos lo muestran...

Un mundo muchas veces idealizado por los autores británicos… aunque no sé yo si siempre fue tan idílico como nos lo muestran…

[Cine] Sesión doble: Phoenix (2014) / Requisitos para ser una persona normal (2015)

Cine

Normalmente habría dedicado una entrada específica a cada una de estas películas, pero el blog va a entrar durante unos días en modo sólo fotos, así que agrupo las últimas películas que he visto. Tampoco habrá entradas televisivas durante este tiempo, así que me quedo sin comentar las brutalidades que se les ocurren a los guionistas de Game of Thrones, o lo mala que es Refugiados, o lo interesante que me está resultando Aquarius. Ya habrá tiempo más adelante… Si no para comentar todo, para comentar algo. Vamos de momento al cine. Lo haré más breve que en otras ocasiones.

Phoenix (2014); vista el 5 de junio de 2015

Versión original subtitulada para esta película alemana del realizador Christian Petzold, que repite como protagonista femenina con la interesante Nina Hoss. Ya vimos una película en la que trabajaron juntos hace no mucho tiempo. Si en aquel momento dieron un repaso a una inquietante época de la historia reciente alemana, la vida en la antigua República Democrática de Alemania, aquí nos vamos a una no menos inquietante, el final de la Segunda Guerra Mundial.

Porque Petzold nos cuenta la historia de Nelly (Nina Hoss), una mujer alemana de origen judío, cantante, que fue llevada a un campo de exterminio tras ser delatada donde se escondía, en el que sobrevivió pero quedó muy desfigurada. Con un nuevo rostro tras realizarse la cirugía reconstructora y estética, a punto de emigrar a Palestina, antes buscará a Johnny (Ronald Zehrfeld), su marido, pianista, que la cree muerta. No la reconocerá, pero le propondrá el trato de hacerse pasar por ella misma…

Es un país curioso, Alemania. Hoy en día pretende dar clases de ética y de como gestionar países, cuando durante un siglo fueron la pesadilla de Europa, por la izquierda y por la derecha.

Es un país curioso, Alemania. Hoy en día pretende dar clases de ética y de como gestionar países, cuando durante un siglo fueron la pesadilla de Europa, por la izquierda y por la derecha.

Historia compleja psicológicamente, que sirve al autor para hacer una reflexión sobre la actitud de los alemanes durante el nazismo, en concreto en lo que se refiere a la persecución de los judíos y otras minorías. También para reflexionar sobre un tiempo del que se ha hablado poco que fue el de la inmediata posguerra, un tiempo mucho más confuso de lo que se nos ha contado. Una realización milimétrica, estéticamente impecables, algo fría, con una austeridad casi nórdica, pero que es efectiva a la hora de ponernos en situación, y que desemboca en uno de los mejores finales cinematográficos que he visto en mi vida al compás del Speak Low de Kurt Weill.

Fenomenales trabajos de Hoss y Zehrfeld que compensan la fría pero más que correcta realización de Petzold en una película que a mi me convenció, siendo de las que ganan en el recuerdo de los detalles y de los significantes.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Requisitos para ser una persona normal (2015); vista el 8 de junio de 2015.

No estaba previsto en principio el pasar a ver esta película española, primer largometraje que firma la también actriz y protagonista de la película, Leticia Dolera, a quien también debemos el guion. Desde luego, según las críticas leídas era una de las dos películas, junto a la anterior, a prestar atención entre los estrenos de la semana.

En ella Dolera interpreta a María de las Montañas, una joven publicista de 30 años en paro, que se siente infeliz, ya que además de no tener trabajo, no tiene pareja, se encuentra extrañada de su familia con la que se ve obligada a volver por no poder pagar su piso, carece de vida social, de aficiones, etcétera, etcétera. De la mano de un nuevo amigo, un dependiente de una multinacional sueca de los muebles, Borja (Manuel Burque), iniciarán un recorrido conjunto… Ella para alcanzar los requisitos de la felicidad, siendo una persona «normal». Él para adelgazar.

Grandes ingenieros los alemanes, que crearon una magnífica red de ferrocarriles, que lo mismo sirvieron para impulsar el crecimiento económico del país, que para llevar al matadero, sea en el frente, sea en campos de exterminio a millones de personas.

Grandes ingenieros los alemanes, que crearon una magnífica red de ferrocarriles, que lo mismo sirvieron para impulsar el crecimiento económico del país y del continente, que para llevar al matadero, ya sea en el frente, ya sea en campos de exterminio, a millones de personas.

El apelativo que más se ha escuchado en estos días sobre esta película es que es muy naíf. Palabra francesa que salvo que haga referencia a cierto estilo pictórico, deberíamos traducir como ingenua. Para ser su primer largometraje, Dolera sale con bien de diversas cuestiones. Los aspectos técnicos de la realización son correctos, incluso notables. Y el guion es ágil. Como la película es cortita, se te pasa en un suspiro. Pero se pasa de ingenua. Y de tópica. Heredera de algunos planteamientos que hemos podido ver en el cine norteamericano más o menos independiente, tiene un exceso de buenrollismo, y llega a esquematizar y simplificar excesivamente tanto los caracteres como las situaciones. No se atraganta, pero me parece que la crítica española se ha mostrado excesivamente entusiasta con este filme.

Las interpretaciones no están mal, cumplen con oficio, pero tampoco son cosa del otro jueves. En su conjunto, la película se deja ver, pero tengo la sensación de que será fácilmente olvidable. Y que buena parte del mérito, más que en las virtudes cinematográficas de la obra está en la simpatía que pueden despertar los caracteres, todos muy políticamente correcto. Pero bueno, aunque el público votante de IMDb esté en estos momentos valorando con idéntica puntuación promedio las dos películas de hoy, esta es claramente inferior en muchos niveles a la primera.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Y al mismo tiempo, país de pensadores y artistas, que nos han dado a la humanidad reflexiones importantes que no podemos echar en saco roto... quizá eso sea lo apasionante. El mar de contradicciones del ser humano,... Nos quedaremos con lo positivo, como la reflexión que nos provoca la Piedad de Käthe Kollwitz en la Neue Wache de Berlín.

Y al mismo tiempo, país de pensadores y artistas, que nos han dado a la humanidad reflexiones importantes que no podemos echar en saco roto… quizá eso sea lo apasionante. El mar de contradicciones del ser humano,… Nos quedaremos con lo positivo, como la reflexión que nos provoca la Piedad de Käthe Kollwitz en la Neue Wache de Berlín. O la interesante película que traigo hoy.

[Cine] What we did on our holiday (2014)

Cine

What we did on our holiday (2014); vista el 31 de mayo de 2015.

Versión original para esta comedia dramática o drama cómico, como prefiráis, de origen británico que podréis encontrar también en versión doblada en la cartelera española bajo el título «Nuestro último verano en Escocia». Ya veis que la traducción no está del todo acorde… En cualquier caso, nos arriesgamos sin mucho conocimiento de causa previo a este filme en la que figura como protagonista una de las actrices más en forma el año pasado. Y a uno de los «doctores». En cualquier caso, veamos lo que dan de sí bajo la dirección de Andy Hamilton Guy Jenkin, pareja de directores británicos poco conocidos por proceder del mundo de la televisión.

Doug (David Tennant) y Abi (Rosamund Pike) son un matrimonio a punto de divorciarse, de forma bastante «contenciosa». Pero Doug le pide a su todavía esposa que le acompañe con los niños a pasar unos días a las Highlands escocesas, donde su padre Gordie (Billy Connolly) está a punto de celebrar el que es su 75º y probablemente último cumpleaños. Les acompañan sus tres hijos, Lottie (Emilia Jones), Mickey (Bobby Smalldridge) y Jess (Harriet Turnbull), que acabarán siendo los auténticos protagonistas de la película.

Autosave-File vom d-lab2/3 der AgfaPhoto GmbH

Autosave-File vom d-lab2/3 der AgfaPhoto GmbH

No recuerdo ahora con precisión quién fue el actor americano que dijo que mejor no trabajar con niños y perros porque te robaban la película. Pues bien, esto pasa en este filme de carácter familiar, apto para toda la familia, y que trata precisamente de eso, de la familia, incluso cuando los matrimonios se vienen a pique. Aunque no faltan las situaciones dramáticas, con una realización hecha con mucho oficio, y a favor de los fenomenales paisajes escoceses, dominan la comedia y los buenos sentimientos, brillando especialmente ese tramo central en el que el abuelo y los tres nietos van a una excursión playera, que resultará inolvidable para todos. Incluso para quienes no participaron.

Ya digo que los niños se comen la película con patatas, dejando a los intérpretes adultos con su misión de cumplir con su oficio, que hacen con competencia, aunque Tennant siempre me parece que tiene tendencia a sobreactuar. Lo cual está muy bien cuando se es el «Doctor»,… pero debería moderarse en otras ocasiones. Pike está guapísima, como siempre…

Paisajes bellísimos, entre los lagos, los fiordos y las suaves montañas de las tierras altas.

Paisajes bellísimos, entre los lagos, los fiordos y las suaves montañas de las tierras altas.

En fin, película que se deja ver, buenrollista, de la que sales de buen humor y algo más reconciliado con el mundo de lo que has entrado. Aunque si lo piensas bien, es una historia en la que la suspensión temporal de la incredulidad es puesta a prueba con contundencia… pero es lo de menos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Donde el tiempo en verano puede ser menos benigno que el otoño en mis tierras... claro.

Donde el tiempo en verano puede ser menos benigno que el otoño en mis tierras… claro.

[Cine] El maestro del agua (2014)

Cine

El maestro del agua (The Water Diviner, 2014); vista el 25 de mayo de 2015.

Después de un fin de semana dedicado a la fotografía, y cansado de estar metido en casa el domingo por la tarde, acepto la oferta de ir a ver esta película dirigida y protagonizada por el australiano Russell Crowe, de la que había escuchado críticas contradictorias. En cualquier caso, venía bien airearse un poco, y dejar pasar las horas de la tarde electoral, para que a lo que llegáramos a casa, cerca de las 11 de la noche, ya no hubiese dudas sobre los resultados.

La película nos sitúa en 1919 y nos cuenta la historia de un granjero australiano, Connor (Crowe), cuyos tres hijos desaparecieron y fueron dados por muertos en Galípoli, en la dura campaña que enfrentó durante la segunda guerra a las fuerzas ANZAC (Cuerpo de ejército de Australia y Nueva Zelanda) del Imperio Británico con el ejército del Imperio Otomano. Sumido en la tristeza, vive con su deprimida esposa que finalmente se suicida por el dolor de la pérdida de sus hijos y de no saber dónde se encuentran sus restos. Esto lleva al granjero a intentar cumplir la promesa de encontrar a sus hijos trasladándose a un revuelto escenario en los restos del Imperio Otomano, derrotado, invadido por los griegos que intentan llevarse un bocado importante de su territorio, bajo la administración militar británica, poco activa, y en el que surge el movimiento nacional turco de Kemal Atatürk, que quiere recuperar la independencia de su país de nuevo.

Por supuesto, Estambul; la bella y caótica ciudad del bósforo es escenario de una buena parte del filme que nos ocupa hoy.

Por supuesto, Estambul; la bella y caótica ciudad del bósforo es escenario de una buena parte del filme que nos ocupa hoy.

Aunque iba sin muchas expectativas, lo cierto es que tras un inicio de película cansino, dedicado a filmar postales australianas, se nos plantea un historia con posibilidades. De alguna forma, esta película podría haber sido una «segunda parte» de la más que interesante Gallipoli de Peter Weir, que nos narró la batalla. La peripecia de Connor podría haber sido un vehículo de reflexión sobre las consecuencias de las guerras, de aquella guerra en particular, de los destrozos morales, sociales y personales del hecho bélico. Por no hablar de la terrorífica guerra de cuatro años que enfrentó a la nueva Turquía con la vieja Grecia, que por momentos tuvo carácter de genocidio mutuo, y que se desarrolló inmediatamente tras la contienda mundial. Por no hablar de que nunca hubo una primera guerra mundial y una segunda, sino un estado de guerra permanente en el mundo a partir de 1914. Lamentablemente, Crowe, que se maneja como un buen artesano detrás de las cámaras, se limita a ejecutar un producto cuyo único interés aparente es mostrar su lucimiento ante las cámaras, copando un porcentaje casi total del metraje de la película.

Se desarrolla muy superficialmente su amistad con el oficial turco, Comandante Hasan (Yilmaz Erdogan), y nos cuenta una inverosímil historia romántica con la guapa Olga Kurylenko, viuda de guerra atrapada entre su duelo, su deseo de independencia y las presiones de la conservadora familia de su marido, muerto también en Gallipoli. Los intérpretes apenas tienen responsabilidad sobre las limitaciones conceptuales que el filme arrastra.

Una de esas ciudades, uno de esos países, que han vivido siempre en la esquizofrenia de no saber si pertenecían a Oriente u Occidente.

Una de esas ciudades, uno de esos países, que han vivido siempre en la esquizofrenia de no saber si pertenecían a Oriente u Occidente.

Finalmente, la película se arrastra de forma excesivamente prolongada en una peripecia aventurera para procurar un «final feliz» forzado. De vergüenza me parecen las escenas en las que el protagonista, que ejerce en su país de zahorí, utiliza sus «propiedades» radiestésicas para localizar los cuerpos de sus hijos (1). Ahí la película desfasa de forma notable, entrando en el terreno de una fantasía absurda.

Producto cinematográfico técnicamente correcto, con una historia que ofrece muchas oportunidades de mejora, pero que se deja ver como película sin pretensiones para pasar el rato. No hay que cometer el error de tomársela muy en serio,… por mucho que Russell Crowe, patinando escandalosamente como director, pretenda dar trascendencia a un producto que carece por completo de ella. Oportunidad perdida para utilizar una historia con posibilidades en una película con enjundia. A Crowe se le podría decir aquello de «zapatero a tus zapatos»… porque por este camino es difícil que se le reconozcan méritos como autor.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Al cabo, ya lo decía Espronceda, en boca de su pirata,

Al cabo, ya lo decía Espronceda, en boca de su pirata, «Asia a un lado, al otro Europa, y allá a su frente Estambul».

(1) Nota: A todo los efectos, en el mundo científico se considera la radiestesia o rabdomancia como una «pseudociencia» sin base alguna, en la que la capacidad de la persona no mejora a la hora de localizar agua u otras sustancia por percepción alguna, con o si ramita en las manos. Buena parte de los éxitos atribuidos a esta práctica se deben a otros factores, como la observación del terreno, la localización de vegetación o de determinada vegetación, que si están asociados a la presencia de agua en el subsuelo. No digamos ya la capacidad para descubrir en el subsuelo los restos cadavéricos de dos o tres personas determinadas en un área de guerra convertida en fosa común.

[Cine] Song of the Sea (2014)

Cine

Song of the Sea (2014); vista el 21 de mayo de 2015.

En un lunes como este, en el que en las calles y los centros de trabajo se centran en los notables cambios que ha sufrido el mapa electoral español, yo voy a comentar aunque sea brevemente una película que vi hace unos días de forma insospechada. Fue una cosa casi por azar que acabáramos viendo esta película de animación en su versión original. La versión doblada tiene el título traducido de «La canción del mar». Veamos lo que dio de sí este filme irlandés de un director, Tomm Moore, que está llamando la atención últimamente en el mundo de la animación europea.

Ben es hijo de un humano, Conor, y una selkie, Bronach. Una selkie es una mujer que procede de los mares, en los que vive bajo el aspecto de una foca. Cuando Bronach da a luz a Saoirse, la hermana pequeña de Ben, desaparece. Conor queda deprimido, triste, y Ben no deja de culpar de la desaparición de su madre al nacimiento de su hermana. Pero la pequeña Saoirse también tiene herencia del selkie, y otros seres del mundo de lo fantástico se interesarán en ella. Y Ben tendrá que tomar decisiones sobre lo que es correcto hacer, la promesa que le hizo a su madre de ser el mejor hermano mayor del mundo y lo que significa Saoirse para él.

Para ilustrar la entrada, me parecía apropiado un ambiente marino. Pero he optado por el Mediterráneo en el cabo de Creus en lugar del Atlántico en Irlanda.

Para ilustrar la entrada, me parecía apropiado un ambiente marino. Pero he optado por el Mediterráneo en el cabo de Creus en lugar del Atlántico en Irlanda.

Estamos ante la típica historia con buen rollo, con mucha integración con la naturaleza, con la fantasía de los niños, relativamente previsible en su desarrollo. Sin embargo, sus principales virtudes está en el despliegue de imaginación visual que acompaña la historia, que se aleja de los estándares habituales del cine de animación que llega de los grandes gigantes del género, EE.UU. y Japón. Una propuesta alternativo que presenta gran interés para los amantes del género, al mismo tiempo que presenta una historia apta para todos los públicos.

Las voces originales en inglés proceden de intérpretes de origen irlandés entre los que destacan el veterano Brendan Gleeson poniendo voz a Conor y aun gigante de roca, y la bella voz de la cantante Lisa Hannigan, que sale de la boca de la selkie Bronach.

Me parece un lugar igualmente bello e inspirador de fantasías y leyendas.

Me parece un lugar igualmente bello e inspirador de fantasías y leyendas.

Una película que se ve con agrado en cualquier circunstancia si eres aficionado al cine de animación, así como muy adecuada para ver en familia con niños.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Ha habido más cine esta semana, pero lo dejaremos para más adelante…

Pero con la luz y la calidez del Mediterráneo, en uno de los lugares donde todavía se conserva el paisaje.

Pero con la luz y la calidez del Mediterráneo, en uno de los lugares donde todavía se conserva el paisaje.

[Cine] Suite française (2015)

Cine

Suite française (2015); vista el 17 de mayo de 2015.

Sí. «Suite française» y no «Suite francesa», porque la vimos en versión original subtitulada, y no en versión doblada. Y porque creo que es el título que había que haber mantenido para ser consecuente con la intención de quien le puso el título, título en francés aunque la película está rodada en inglés y en alemán. No la llamó «French Suite» o algo por el estilo.

En cualquier caso, había varios motivos, poderosos, por los que estábamos interesados en ver esta película dirigida por el británico Saul Dibb. En primer lugar, porque cuando leí la novela en la que se basa en enero de 2011, reconocí que estaba ante una de las novelas, inacabada, que más me habían impactado de las que había leído en los últimos diez o quince años. Relacionaré mucho el comentario de esta película en referencia al libro en que se basa. El segundo motivo es el excelente reparto reunido, especialmente entre sus intérpretes femeninas.

La novela en la que se basa, de la escritora en lengua de origen ucraniano y judío, aunque conversa al catolicismo en 1939, Irène Némirovski, se planteo un ambicioso proyecto, una novela que iba a estar desarrollada en cinco partes, en las que iba a narrar en términos de ficción lo que estaba pasando en el transcurso de la guerra mundial en ese momento en marcha. Ella supo como empezó todo. No sabía como iba a terminar, iba desarrollando su libro conforme pasaban cosas a su alrededor. Nunca lo terminó, ni supo como acabó la guerra, porque a pesar de su conversión al catolicismo fue víctima de las leyes antisemitas del gobierno francés de Vichy, cuya gendarmería entregó a la escritora a los alemanes, y murió en el campo de exterminio de Auschwitz. Algo de lo que se ha hablado poco, de la actitud de colaboracionismo necesario de algunas administraciones o países invadidos o alíados para permitir que los alemanes ejecutaran la matanza de judíos y otras etnias y condiciones humanas.

El nombre de la población donde transcurre la acción es Bussy; pero hay varios Bussy en Francia, lo supongo ficticio. Como el Springfield de los Simpsons que también hay unos cuantos en los EE.UU.

El nombre de la población donde transcurre la acción es Bussy; pero hay varios Bussy en Francia, lo supongo ficticio. Como el Springfield de los Simpsons que también hay unos cuantos en los EE.UU.

De las dos partes que dejó escritas, la primera de ella «Tormenta en junio», trata de la huida de miles de refugiados hacia el sur de Francia conforme avanzaban los alemanes. Esta parte se trata en la película en unos poco minutos, con un par de escenas que sirven para poner en situación la película. Esta se dedica a desarrollar los acontecimientos de la segunda parte, «Dolce». En ella, nos encontramos en una población ficticia, de provincias, que se encuentra bajo la ocupación de un regimiento alemán. Los oficiales alemanes son alojados por la fuerza en las casas de algunos de los habitantes de la localidad, y el teniente Bruno von Falk (Matthias Schoenaerts), un cultivado hijo de la buena sociedad alemana, pero al mismo tiempo eficiente militar, es alojado en el hogar de Madame Angellier (Kristin Scott Thomas) que vive con su nuera Lucile (Michelle Williams), en ausencia de su hijo y marido respectivamente, alistado en el ejército francés, y cuyo destino es desconocido al principio de la película. Madame Angellier es una terrateniente dura, poco compasiva con sus arrendatarios, austera y persona de influencia en esta pequeña comunidad local. Lucile es una joven educada, algo introvertida, que vive a la sombra de su familia política, y que no comparte los medios de su suegra, aunque no osa contradecirla. Dedicándose el oficial a la composición musical en el piano de Lucile, se producirá progresivamente un acercamiento intelectual entre los dos jóvenes. Cuando Lucile conozca algunos secretos de familia, se dejará llevar más allá y se sentirá atraída sentimentalmente por el oficial, que por su parte le muestra su interés. Pero la ocupación ha revuelto los ánimos de la pequeña población local, y pronto surgirán los sentimientos más primarios, tanto los más heroicos como los más mezquinos, tanto de solidaridad como de rencillas y venganzas. Y el mundo de Lucile se volverá patas arriba y se verá obligada a tomar muchas decisiones para ser consecuente consigo misma.

La película tiene una calidad de producción digna de las mejores películas de época de origen británico. Ambientación impecable. Música, sonido, fotografía y diseño de producción excelentes. Una realización milimétricamente precisa, con gran oficio. Sin embargo, no acaba de transmitir todos los sentimientos o con la misma intensidad que lo hace el libro de Némirovski. La relación romántica se apodera de toda la trama, que tiene muchas más derivaciones y sutilezas en origen, más profundidad y consecuencias. En el filme, estas no desaparecen, pero quedan en un plano tan secundario, que tienen como consecuencia que frente a la intensidad y a fortaleza de la obra literaria, la obra cinematográfica se quede en un producto agradable, relativamente interesante, pero convencional.

No he estado en ninguno de ellos, pero para representarlos he escogido unas fotos de Le Bugue, tomadas en agosto de 2003.

No he estado en ninguno de ellos, pero para representarlos he escogido unas fotos de Le Bugue, tomadas en agosto de 2003.

Contribuyen a que la película sea interesante de ver las protagonistas femeninas. Tanto Kristin Scott Thomas, que se come la pantalla en cada aparición, definiendo perfectamente la evolución del personaje conforme avanza el filme, como Michelle Williams, que empieza más discreta, pero que siendo como es buena intérprete, acaba adquiriendo también una notable presencia conforme avanza el filme. Echamos de menos ver algo más de Ruth Wilson, que aparece por ahí como esposa de un campesino pobre, y el resto del reparto acompaña con solvencia a las protagonistas. Decir que Williams ocupa la pantalla en un porcentaje elevado del metraje de la película convirtiéndose de hecho en protagonista absoluta.

La película esta bien, se deja ver con agrado, los británicos tienen oficio a la hora de hacer películas de época. Pero este filme no impacta ni se queda en el pensamiento como lo hace la obra literaria que le da origen, muy superior en diversos aspectos, y que hubiera merecido un director con carisma y personalidad que le hubiese dado empuje y alma, y lo hubiera situado a la altura de una de las grandes historias de amor y guerra de la historia del cine. Pero no ha sido así. Por supuesto, hay que añadir que la historia cinematográfica no es totalmente fiel a la novela; hay diferencias en las historias y en algunos de los personajes. Pero nada que chirríe en exceso, salvo quizá alguna de las inverosímiles secuencias finales.

Conocemos los títulos de la tres partes que restaban a la Suite Francesa de Némirovski. Sabemos algo de sus apuntes de por dónde iba a ir el desarrollo de la guerra: Captivité, Batailles, La Paix… El periodo de resistencia y sufrimiento ocasionado por la ocupación entre quienes no se avinieron a colaborar, la dureza de los enfrentamientos que devinieron tras el desembargo de Normandía, y el fin de la guerra, que Némirovski esperaría que fuese una derrota alemana. Pero en 1942, cuando fue asesinada por los germanos, sólo lo pudo intuir o simplemente esperar.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
A orillas del río Vézère, se encuentra en la bella región histórica del Périgord, hoy incluida en la región de Aquitania. Un lugar que merece la pena ser visitado.

A orillas del río Vézère, se encuentra en la bella región histórica del Périgord, hoy incluida en la región de Aquitania. Un lugar que merece la pena ser visitado.

[CineFoto] 10.000 km | La fotografía en el cine

Cine, Fotografía

10.000 km | La fotografía en el cine.

Hacía ocho o nueve meses que no actualizaba mi colección de película con contenido relacionado con la fotografía. Y hoy ha tocado.

En las últimas semanas he estado en modo “vídeo club”. Recuperando películas españolas que en el momento de su estreno no me llamaron la atención lo suficiente como para acudir a las salas de cine, y ahora quiero comprobar a través del televisor si hice bien o mal. Tengo que recuperar mi fe en el cine español con carácter general o no. No soy muy optimista. Pero en estas que me he encontrado con esta película intimista, firmada por Carlos Marques-Marcet, y que le permitió ganar el Goya al mejor director novel. Y resulta, además, que su personaje protagonista femenino es fotógrafa. La incluiremos en la colección de CineFoto.

Por cierto, que estos días he cogido varias sugerencias sobre otras películas para esta colección. Las fotos que acompañan… del casco viejo de Barcelona, que apenas intuimos en algún plano de la película.

2012. Un sábado en Barcelona, comprando y haciendo turismo. España. Cuaderno de ruta: carloscarreter.com Paisajes sin figura: paisajessinfigura.wordpress.com Seguir en Twitter Los comentarios son bienvenidos. Los iconos llamativos, las animaciones chillonas y otras cosas de este tipo, no. Molestan y distraen la atención de lo importante; las fotos.

Carlos Carreter

[Cine] Mandariinid (2013)

Cine

Mandariinid (2013); vista el 12 de mayo de 2015.

Una película que lleva ya largo recorrido, es de hace dos años, pero que fue candidata al óscar a la mejor película en lengua no inglesa por Estonia en la última edición de los premios, lo que le ha permitido llegar hasta las pantallas españolas. Una coproducción de Estonia y Georgia, el país independiente, no el estado de los EE.UU., estrenada en este país es un acontecimiento raro de verdad. Luego viene cuando además tienen el detalle de estrenarla en versión original subtitulada, pero retiran esta versión y dejan sólo la doblada, bajo el título de Mandarinas, porque tienen que hacer sitio a las «masas» de aficionados al cine que «inundarán» las salas esta semana en las que las entradas cuestan 2,90 euros. Más lo que se gasten en palomitas. La industria del cine, en este afán desmesurado por «defender el arte y la cultura», no parece considerar apropiado ofrecer las versiones originales a toda esta legión de nuevos aficionados, que «seguro» que a partir de ahora llenarán las salas a su precio habitual. Porque toda esta campaña la hacen por el cine, no por el dinero que se deja la gente en palomitas, claro. Y entonces, los que vamos todas las semanas al precio habitual, nos jorobamos, y si queremos ver la película, la vemos doblada. Un película que como veremos es multinacional, multiétnica y multilingüística. Tonterías, todos a hablar en la lengua cervantina, quieran o no.

Menos mal que una película de hace dos años hay otras formas de verla en versión original. Mal que les pese a esos «promotores de la cultura» que son la industria del cine. Prometemos que cuando vuelvan a echar versiones originales volveremos a las salas pagando. Como lo venimos haciendo durante décadas. Pero si nos toman el pelo, o son desconsiderados con nosotros, los reales aficionados al cine, buscaremos alternativas. Pero supongo que les da igual, porque no solemos consumir palomitas y dejar tanto dinero. Eso es lo malo de la cultura de verdad; que es incompatible con devorar palomitas y atocinarse con litros refrescos gaseosos.

En fin, vamos a ver lo que ha dado de sí esta película de Zaza Urushadze, el director de la misma.

No he estado en Georgia, y menos en Abjasia. Pero si en Tallin, Estonia. Un lugar en el que también se aprecia la mezcla de identidades étnicas.

No he estado en Georgia, y menos en Abjasia. Pero si en Tallin, Estonia. Un lugar en el que también se aprecia la mezcla de identidades étnicas.

Ivo (Lembit Ulfsak) es un anciano estonio, que como otros de su etnia, ha vivido en las montes de Abjasia durante décadas, hasta que el final de la Unión Soviética ha provocado la emigración de los suyos a su país de origen remoto, Estonia. El se ha quedado. Es mayor. Y ayuda a su vecino y amigo Margus (Elmo Nüganen) con su cosecha de mandarinas. Pero a su alrededor estalla una guerra. Las gentes de etnia abjasia se quieren independizar de Georgia, país nacido de la desmembración de la Unión Soviética. Y un hervidero de mercenarios de distintos orígenes se aprestan a matarse entre sí. Dos de ellos, musulmanes de origen checheno pasan por la puerta de Ivo. Le piden comida y se van. Pero en las cercanías se encuentran con un destacamento georgiano, entablan combate y el resultado es que todos mueren menos un checheno, Ahmed (Giorgi Nakashidze), y un georgiano, Niko (Misha Meskhi), que resultan heridos. Ambos son acogidos por Ivo que les hace prometer que se comportarán y convivirán en paz mientras estén bajo su techo reponiéndose. Además está la cuestión de cosechar las mandarinas de Margus.

Pocos medios técnicos, y pocos escenarios para la puesta en escena de esta película, que incluso tiene sabor a obra teatral, por el hecho de que buena parte del filme sucede entre las paredes de la casa de Ivo. Ivo, el viejo estonio, representa en el filme al hombre bueno, aquel que intenta aportar la humanidad y el entendimiento por encima de las diferencias reales o ficticias, que nos hacen creer que existen los líderes, militares o religiosos por el hecho de haber nacido en uno u otro lugar, en una u otra etnia, o bajo una u otra superstición religiosa. Historia sencilla, basada en unas situaciones muy definidas y en unos diálogos bien planteados, bajo un guion austero pero sumamente eficaz, obra del propio director Urushadze. Historia que bordea constantemente la estrecha línea que separa la confianza en el ser humano de la desesperación por su irracionalidad, no decantándose por ninguna de ellas, incluso al final, gracias a la incapacidad para rendirse de Ivo, pase lo que pase. Pero las guerras son muy duras…

A caballo entre su herencia hanseática y sueca, su pertenencia temporal al imperio ruso/soviético y su población actual de etnia estonia, la antigua Reval, actual Tallin, manifestaba viejos rencores y revanchas hacia los rusos, ahora caídos en desgracia en ese rincón del antiguo imperio.

A caballo entre su herencia hanseática y sueca, su pertenencia temporal al imperio ruso/soviético y su población actual de etnia estonia, la antigua Reval, actual Tallin, manifestaba viejos rencores y revanchas hacia los rusos, ahora caídos en desgracia en ese rincón del antiguo imperio.

Todo ello aderezado por unas interpretaciones sobrias pero excelentes. Interpretaciones que como decía son multilingües. Se habla en estonio, se habla en georgiano, se habla en ruso como lengua franca del antiguo imperio soviético… Aunque no se entiendan estos idiomas, una parte notable de la riqueza del filme está en esta diversidad, que queda arruinada por cualquier doblaje por bien que se pretenda hacer. De ahí mi enfado al inicio de esta entrada. Nos olvidamos que la existencia del doblaje en cualquier país, lejos de un mérito o un motivo de orgullo, es una lacra cultural, procedente de las más nefastas cerrazones nacionalistas. Algo contra lo que combate esta película. Razón de más para respetar la obra en su integridad, y educar al «maleducado» público español en este respeto. Altamente recomendable en cualquier caso.

Y por si alguien le entran dudas, no uso software pirateado. Escucho los podcasts de Radio Clásica y Radio 3, que los pago con mis impuestos. Compro mis libros electrónicos; en Amazon porque me regalaron un Kindle hace dos años para mi cumpleaños. Si no, lo haría en otro sitio. También lo haría en otros sitios si hubiera un estándar compatible común. Pago mis entradas de cines todas las semanas. Abono mis cuotas de televisión de pago desde hace un par de décadas,… Todo ello salvo cuando alguien me intenta tomar el pelo… Que me queda muy poco.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Y es que por bello que sea un país o una ciudad, en todas partes cuecen habas. Y en algunos sitios, a calderadas.

Y es que por bello que sea un país o una ciudad, en todas partes cuecen habas. Y en algunos sitios, a calderadas.

[Cine] Lost River

Cine

Lost River (2014); vista el 4 de mayo de 2015.

Reconozco que la decisión de ver esta película, la ópera prima como director de Ryan Gosling, tenía mucho de arriesgado. Vista en su versión original subtitulada en castellano, la versión doblada se titula igual, la película presentaba como aliciente un reparto relativamente interesante y la curiosidad de saber si este excelente actor podría dar el salto con éxito a la dirección. Hubo otro factor determinante. Los horarios de alguna otra película que nos atraía no nos convenían. Pero no podemos decir que fuéramos a desgana.

Con una sala de cine prácticamente vacía, cinco personas en total si no conté mal, asistimos a la narración de una historia difícil de definir. En una ciudad decadente postindustrial de los Estados Unidos llamada Lost River, pero en realidad una versión alternativa de la ciudad de Detroit, vive Bones (Iain De Caestecker), con su madre Billy (Christina Hendricks) y un hermano pequeñito. Billy dedica su tiempo a arramblar con el cobre de los muchos edificios e infraestructuras abandonados de la ciudad, que trueca por piezas del coche que quiere arreglar. Probablemente para coger a su familia y emigrar al sur, a lugares más acogedores. Porque la ciudad, casi vacía, carece de una organización social apreciable, y en ella campan los matones como Bully (Matt Smith), que quiere acabar con Bones. Su única relación de amistad es con una chica, vecina, Rat (Saoirse Ronan), que vive con su abuela, mujer en estado de mutismo desde que enviudó que sólo ve la tele. Por otro lado, la madre está preocupada porque las deudas le pueden llevar a perder la destartalada casa en la que viven. Y por ello acepta la oferta del director del banco, Dave (Ben Mendelsohn), para trabajar por las noches en un club en el que se mezcla lo sexual y lo macabro. Tras descubrir una ciudad sumergida en un embalse próximo, Bones ideará un plan para sacar a su familia de sus apuros.

Muy diferente el entorno suburbial de Zaragoza, mi ciudad, respecto al de Detroit, donde se inspira y se rueda la película de hoy.

Muy diferente el entorno suburbial de Zaragoza, mi ciudad, respecto al de Detroit, donde se inspira y se rueda la película de hoy.

La película es extraña. Nos presenta una sociedad de carácter,… no vamos a decir postapocalíptico, pero si como representante de un derrumbe de la civilización, en la que las ciudades se abandonan, las tecnologías se pierden, el orden social se desvanece. Está rodada en la ciudad de Detroit, ciudad que tras conocer un pasado industrial «glorioso», los recortes y reestructuraciones en la industria del automóvil y sus auxiliares la han llevado a ser casi una ciudad fantasma, lo cual inspira el ambiente de la película. En la realización de la misma, te da la sensación de que Gosling, en lugar de buscar un modo personal de contar su historia, empieza a recoger elementos de otras películas u otros realizadores. De tal modo, hay momentos en que te parece estar en una película de David Lynch, hay elementos que recuerdan mucho a Blue Velvet, por ejemplo, en otros a Terry Gilliam, e incluso a Jeunet y Caro, entre otros. Una mezcolanza de influencias, estilos o imitaciones que no siempre le sientan bien. Especialmente porque, como he dicho, distraen al director de lo importante. Contar una historia que nos interese, hay elementos para ello, y desarrollar unos caracteres, unos personajes que nos importen, con los que empaticemos.

En este entorno, los intérpretes hacen lo que pueden. Realmente, estamos ante un reparto competente. Pero que a veces parece estar un poco perdido en la piel de sus personajes, y que no acaba de rendir todo lo que podría.

El entorno de Zaragoza es el de una ciudad que, aunque de forma más lenta en la actualidad, se va extendiendo y ganando terreno urbano, chocando con el ambiente rural que la rodea.

El entorno de Zaragoza es el de una ciudad que, aunque de forma más lenta en la actualidad, se va extendiendo y ganando terreno urbano, chocando con el ambiente rural que la rodea. Dinámica.

Por finalizar, podríamos decir que estamos ante un primer intento del director ante las cámaras que no podemos considerar como existoso. La historia no nos acaba de enganchar, los elementos de la misma no acaban de cohesionar, y detrás de cierta pretenciosidad formal, no encontramos un contenido suficientemente sólido que justifique el esfuerzo. Habrá que esperar nuevos trabajos del aspirante a director, si se presentan, para ver por donde evoluciona.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
El Detroit que inspira la película es el del declive económico, el del vuelco étnica y el de la naturaleza recuperando el terreno urbano abandonado.

El Detroit que inspira la película es el del declive económico, el del vuelco étnica y el de la naturaleza recuperando el terreno urbano abandonado.

[Cine] La famille Bélier (2014)

Cine

La famille Bélier (2014); vista el 30 de abril de 2015.

Versión original subtitulada en castellano para hasta película francesa dirigida por Eric Lartigau, y que venía precedida de un notable éxito en el país vecino. Sin saber muy bien qué nos íbamos a encontrar, decidimos darle una oportunidad al cine gabacho, que ya sabemos que es capaz de los mejor y de lo «no tan mejor».

La película nos habla de Paula Bélier (Louane Emera), único miembro de su familia capaz de oír y hablar. Tanto sus padres, Gigi (Karin Viard) y Rodolphe (François Damiens), como su hermano Quentin (Luca Gelberg), son sordos. En la familia reina la buena armonía, viven de su granja de vacas lecheras y de su elaboración de quesos. Pero con la llegada a su plena adolescencia, dos cosas pasan en la vida de Paula. Se cuela por un chico del instituto, lo que hace que se apunte a la coral del centro, donde el profesor Mr. Thomasson (Eric Elmosnino), descubre que Paula tiene una gran voz y dotes como cantante. Quiere promocionarla para unas becas que le permitirán desarrollar sus cualidades en París. Al mismo tiempo, la amenaza de un centro comercial promovido por el actual alcalde de la localidad hace que su padre decida presentarse a las elecciones, pero necesitará de toda la ayuda de su hija para comunicar con sus potenciales electores. Y Paula se encontrará sometida a una serie de dilemas… Chico, carrera, discapacidad, política, familia,…

París es la meta última de la joven promesa de la canción; vivida como una oportunidad por unos, como una amenaza por otros.

París es la meta última de la joven promesa de la canción; vivida como una oportunidad por unos, como una amenaza por otros.

Vamos a ver… La película está evidentemente pensada para ser un vehículo de lucimiento de su joven protagonista, un producto televisivo de los programas de telerrealidad en los que se descubren nuevos «talentos» musicales. La chica es jovencita, simpática, y había que intentar sacar partido. Afortunadamente, alguien decidió que a pesar de estas premisas se podía plantear un guion razonablemente compuesto, amable, lleno de buenrollismo, pero con alguna consideración a algún tema de tipo social, y dirigirlo con oficio. No nos engañemos. La cinta es previsible en todo momento; pero no deja de sorprendernos, aquí y allí, con detalles, generalmente en el ámbito de la comedia que funcionan y te dejan con buena sensación y una generosa sonrisa en el rostro. Las alergias del joven Quentin nos hacen pasar algún momento realmente divertido.

Y todo ello apoyado por un reparto que funciona. La chica protagonista funciona. Es muy simpática. Se hace querer. En un plisplás has comprendido todas sus responsabilidades y sus dilemas. Hace honor al esfuerzo que se ha generado a su alrededor. Pero aun así, todavía es más importante el excelente soporte que presta el resto del reparto. Los padres y el hermano (la madre es genial), el profesor, la mejor amiga (Roxane Duran) que también nos ofrece escenas muy divertidas (papelazo hizo ya hace unos años en un filme muy dramático)… todos funcionan estupendamente y sacan adelante con buena nota una película que sin el esfuerzo de todos podría haber quedado en anecdótica.

Así que nos daremos un paseo por algunos de los paisajes más emblemáticos de la capital gabacha.

Así que nos daremos un paseo por algunos de los paisajes más emblemáticos de la capital gabacha.

Aun en riesgo constante de caer en la sensiblería, especialmente en alguno de los números musicales, en los que se usa y abusa de las canciones de Michel Sardou, cantante francés que no es particularmente santo de mi devoción, la película sale a flote porque hay mucha gente trabajando en ella tanto ante las cámaras como detrás para que sea así. Pasas un buen rato y sales con buen rollo de la sala de cine. Por cierto, el único discapacitado auditivo del reparto es Luca Gelbert, interpretando al hermano de la protagonista.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Que terminaremos en el Pont des Arts... ¿no parece apropiado? No sé. En cualquier caso, un buen lugar para pasear.

Que terminaremos en el Pont des Arts… ¿no parece apropiado? No sé. En cualquier caso, un buen lugar para pasear.