[In memoriam] Peter Falk (1927 – 2011)

Cine, Televisión

Peter Falk – Wikipedia, la enciclopedia libre.

Tengo un montón de temas que no saco adelante como artículos de este blog ni harto de vino. Algún fin de temporada en alguna serie, algún libro de fotografía y cine, alguna película para mi colección CineTren, pequeñas series de fotografías que he realizado recientemente,… cosas. Y no sé muy bien como ordenarlas. Y menos mal que desde que empecé a publicar artículos breves, introduzco más contenidos que si no se perderían. En cualquier caso, he decidido que hoy era un buen día para homenajear al recientemente fallecido Peter Falk, un actor que se convirtió en una presencia carismática en la televisión de medio mundo gracias a su composición del detective Colombo (en el original en inglés era Columbo). Ese desastrado detective, sin pistola y poco amigo de la violencia, siempre menospreciado por unos criminales de clase social elevada, ricos y glamurosos, confiados en que van a salirse con la suya. Ese detective que sólo se relacionaba por teléfono con una invisible señora Colombo, que nunca apareció.

No estuvo sólo en aquella epoca. En los llamados Estrenos TV (nombre que se dio en aquel momento a los episodios de los NBC Mystey Movies, los domingos nos soltaban el correspondiente telefilme detectivesco, en el que se alternaban, además de Colombo, el «vaquero» McCloud, el arrogante Banacek o el matrimonio formado por McMillan y señora (aunque de estos lo mejor era la criada). Pepe da Rosa los inmortalizó a todos con sus sevillanas de los dectives.

«Se busca,
que hay un caso y tiene tongo,…
al teniente Colombo«

Pero el actor fue más que eso. Durante la década de los sesenta fue un habitual del cine de gángsteres y del cine bélico, llegando a recibir dos nominaciones a los óscars por Murder Inc. (El sindicato del crimen) y por Pocketful of Miracles (Un gángster para un milagro). Y más tarde trabajó para la pantalla grande en alguna prestigiosa producción como A woman under the influence (Una mujer bajo la influencia), la por unos adorada y por otros tantos denostada Der Himmel über Berlin (Cielo sobre Berlín), y por la deliciosa The Princess Bride (La princesa prometida).

De todas las anteriores, siempre recuerdo como especial cariño a ese Peter Falk haciendo de Peter Falk que va a rodar una película al Berlín de la guerra fría, y donde en los alrededores de la todavía desolada Potsdamer Platz se desvela ante el ángel Damiel como un antiguo ángel que renunció a sus alas para vivir como un ser humano. Lástima que yo sea un escéptico, porque sería bonito pensar que en la hora de su muerte le han devuelto las alas a las que renunción, y podemos sentirlo a nuestro alrededor quienes amamos el cine.

Recomendación musical

Peter Falk participó en La princesa prometida, formidable cuento de aventuras indémodable como dirían los franceses, como el bondadoso abuelo que cuenta a su nieto enfermo la historia de amor de Buttercup y Westley. En la que afortunadamente hay algo más que besos. Y también una espléndida banda sonora compuesta por Mark Knopfler, y que también es muy recomendable.

Siegesaule

La victoria alada en medio del Tiergarten berlinés; no exactamente un ángel, aunque si una atalaya desde la que los ángeles sobre Berlín vigilan la ciudad y las gentes - Pentax *ist DS, SMC-A 50/2

[Breve – TV] Falling Skies – Wikipedia, la enciclopedia libre

Televisión

Falling Skies – Wikipedia, la enciclopedia libre.

Ha comenzado una nueva serie de televisión de ciencia ficción. Esta semana. La produce Spielberg. Así que hay una elevada probabilidad de que sea de… ¡exacto! ¡Alieníngenas! ¡Extraterrestres! ¡Marcianos! Como los queráis llamar. Es curioso. Empezó dirigiendo y produciendo películas donde los extraterrestres eran pequeñitos y bondadosos. Con el tiempo, han aumentado de tamaño y se han venido convirtiendo en unos hijos de… ..ta. Por lo que he visto, de momento es una mezcla de La guerra de los mundos, V y Galactica. Los Mechs, que se supone son los robots de los marcianos, tienen un aire muy a lo centurión cylon. En fin. El piloto de doble duración no ha estado mal. Pero todavía no entusiasma. Sólo entretiene. Veremos.

PS (15 de julio de 2011): Abandonada. En realidad es tremendamente floja. Otra decepción en la ciencia ficción.

[TV] Asesinatos en una borrascosa Seattle y borrascas entre los enfermeros del All Saints’ Hospital

Televisión

Esta semana han terminado temporada tres series televisivas, que comenzaron su andadura en esta primavera y que con una duración de sólo 12 o 13 episodios terminan ahora justo antes del verano. Hablaré de dos de las tres. Aquellas que volverán en un futuro próximo con nuevas aventuras para sus protagonistas. O desventuras. La otra. La que se ha despedido definitivamente… de esa hablaré más despacio en otra ocasión.

Nurse Jackie (3ª temporada)

De la más cínica enfermera que ha salido nunca por televisión ya he comentado en el pasado. Me encanta. Su capacidad para ignorar cualquier convención ética, moral o como la queráis llamar en lo que se refiere a sus relaciones profesionales, maritales, de amistad y con las drogas, no impide que se salte cualquier norma con tal de defender a quienes son más débiles en su quehacer cotidiano. Los pacientes del servicio de urgencias del All Saints’ Hospital de Nueva York. Y esto ha seguido adelante. Quizá muy centrado en sus problemas con las drogas, en sus problemas con su hija mayor, en la ambigua relación con su marido,… Pero es lo que se esperaba. Una huida hacia adelante detrás de otra, o de cómo salir de los problemas haciéndolos más complejos todavía. Evidentemente, un sobresaliente a la actuación de Edie Falco.

Pero esta ha sido también la temporada donde han resplandecido con toda su esplendor los secudarios. Akalitus (Anna Deavere Smith) con sus santos, sus niños obesos y Michelle Obama. Coop (Peter Facinelli) con su drama familiar ante el divorcio de sus madres y el deseo repentino de casarse. Zoey (Merritt Wever) con sus amores y su eternamente incomprendido buenrollismo. La permanente fidelidad de la británica y elegante desde cualquier punto de vista O’Hara (Eve Best) hacia su caótica amiga. Si antes merecía la pena la serie por la protagonista, en estos momentos vale la pena por un reparto que en su conjunto se halla en permanente estado de gracia.

Muchas veces comedia, siempre drama, no hay que perdérsela.

The Killing (1ª temporada)

Me resulta difícil valorar esta serie. Que ha tenido momentos muy buenos, y que ha tenido momentos de absoluto desconcierto. Interno y de los espectadores. Encima, que todo suceda en Seattle, con una áspera, lluviosa y fría atmósfera, y que el lema de reclamo sea Who killed Rosie Larsen? al más puro estilo Who killed Laura Palmer? de la mítica Twin Peaks, que también transcurría en las frías tierras del noroeste de los EE.UU.,… pues eso es condicionar mucho la serie. Pero bueno, vamos a ver de que ha ido esta temporada.

La detective Linden (Mireille Enos), de la policía de Seattle y que está a punto de abandonar la ciudad para casarse en California, tiene que hacerse cargo junto con Holder (Joel Kinnaman), su nuevo y provisional compañero, del asesinato de una adolescente que aparece en el maletero de un coche en un pantano. El coche pertenece a la campaña del concejal Richmond (Bill Campbell) que se encuentra inmerso en plena campaña electoral por la alcaldía de la ciudad. Durante la investigación, tendrán que lidiar con los políticos, con la familia de la muerta, los Larsen, especialmente con su madre, Mitch (Michelle Forbes), el padre, Stan (Brent Sexton), y eventualmente la tía, Terry (Jamie Anne Allman), y al mismo tiempo con los problemas familiares y personales propios.

Así pues planteado, la trama que avanza a día de tiempo ficticio por capítulo es una mezcla de serie policiaca, drama familiar, e intriga política. Hay momentos muy interesantes del drama familiar. Y tanto Michelle Forbes como Brent Sexton nos ofrecen excelentes interpretaciones. Pero salta de vez en cuando a la intriga política, que también tiene elementos interesantes de análisis de las motivaciones, las ambiciones  y las corruptelas de los candidatos y de sus entornos. Y claro, a todos nos importa la resolución del caso policiaco, que parece central a toda la historia. Y el caso es que habiéndolo situado en esa posición central es lo que más flojea de toda la historia. Tan pronto está estancado. Como nos despista con pistas falsas y sospechosos que no son lo que parecen. O hecha a correr al final para llegar a un desenlace, que se ve trastocado en los cinco minutos finales de la temporada, dejándonos un tanto confusos, sin saber muy bien por dónde va a tirar la cosa. Porque en estos momentos, ni siquiera sabemos si sabemos quien mató a la guapa y desafortunada Rosie Larsen (Katie Findlay).

Ha habido momentos que me han gustado mucho. Y algún capítulo magistral. Especialmente uno hacia al final de la temporada en el que la ausencia del hijo de Linden es un excusa para centrarse en los dos policías, en sus caracteres, en sus preocupaciones y en sus historias particulares. Pero no sé muy bien por donde va a tirar. Ni si me interesa. Así que,… la segunda temporada… me pensaré si la sigo de aquí a que la echen.

Rheinpark

Flores, en el Rheinpark de Colonia, en una tarde lluviosa, como todas las de la investigación del asesinato de Rosie - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Breve – TV] Millennium (TV mini-series 2010)

Televisión

Millennium (TV mini-series 2010) – IMDb.

Las tres películas que hicieron sobre los libros de la trilogía Millenium del finado Stieg Larsson, junto con metraje añadido se han emitido también en formato de serie para televisión. He tenido la curiosidad de bajármelas del servicio A la carta de Digital+, para ver si mejoraban esencialmente las películas. He de recordar que en su momento valoré como aceptable la primera de ellas, pero como flojas o malas las dos siguientes. Pues bien. La cosa no cambia. Los dos primeros episodios, que se corresponden con la primera película, son entretenidos. El resto, un peñazo de mucho cuidado.

[Breve – TV] Televisión, internet y Woody Allen

Televisión

He conectado mi decodificador con disco duro de la televisión de pago (Digital+) a internet. Soy de los que pienso que la televisión del futuro, la que implique algo de calidad y libertad para el ciudadano, pasa por el acceso a la programación a través de internet en el momento en que le interese al ciudadano y no cuando lo decida el programador de turno. Aunque claro. Eso tiene un precio. Y no todo el mundo lo podrá pagar.

En cualquier caso, ya tengo la posibilidad de tener televisión «a la carta», sin pagos añadidos, o «videoclub», con pagos añadidos. Son servicios en prueba, por lo que de momento callaré sus defectos, a ver como evolucionan.

La televisión «a la carta» la he probado este fin de semana, en que me he montado un miniciclo de películas de Woody Allen.

  • Sueños de seductor (1972). La había visto hace mucho. Es curiosa. Me parece divertida. Y el calco del final respecto a Casablanca está muy bien traido.
  • Todos dicen I love you (1996). La he visto un montón de veces. Es que me divierte mucho. Y me encantan las canciones.
  • Celebrity (1998). Cuando la estrenaron me pareció una de las más flojas del director. No he cambiado de opinión.

[TV] Mildred Pierce

Televisión

Hoy comentaré una miniserie de HBO, muy atractiva a priori por sus protagonistas. Especialmente por su principal protagonista, Kate Winslet, que ha dado pruebas sobradas en los últimos años de ser de las actrices más sólidas de la actualidad. La historia está basada en la novela del mismo título de James M. Cain, que previamente fue adaptada al cine por Michael Curtiz con Joan Crawford en el papel protagonista, que recibió el óscar a la mejor interpretación femenina protagonista. No obstante, parece que la adaptación actual en forma de miniserie es más fiel a la novela original, frente a la película en la que fue adaptada como cine negro. No he tenido la oportunidad de ver la película, salvo que la pasaran por televisión en los tiempos de la televisión única cuando programaban todo tipo de películas de antaño. Pero no me acuerdo.

Sinopsis

Nos encontramos en Los Ángeles, a principio de los años 30. Los efectos de la depresión son muy acusados todavía, y Mildred Pierce (Kate Winslet) se divorcia de su marido Bert (Brian F. O’Byrne) por las infidelidades de éste, viéndose obligada a buscar una forma de ganarse la vida para sacar adelante a sus dos hijas, Ray (Quinn McColgan) y Veda (Morgan Turner, adolescente, y Evan Rachel Wood, joven). Tras alguna experiencia como camarera, lo que resulta humillante para ella, y especialmente para Veda su mimada y consentida hija mayor, consigue iniciar un negocio de restaurante y venta de tartas que progresivamente la convierten en una mujer de negocios próspera y respetada, aunque sufre reveses como la muerte de la hija menor. Mientras, aunque mantiene buenas relaciones con el exmarido, tiene amantes como el antiguo socio del marido y actual asesor financiero de Mildred, Wally Burgan (James LeGros), y especialmente el noble y rico playboy venido a menos, Monte Beragon (Guy Pearce).

Sin embargo, lo que poco a poco marcará su historia será su relación con su hija mayor. Considerada niña prodigio por sus habilidades musicales con el piano, crecerá consentida y egoísta, aunque se estrellará en su juventud cuando su carrera como pianista no se defina, al no ser considerada de suficiente nivel por un prestigioso profesor de música, Mr. Rossi (Rocco Sisto). Esto provocará que la joven caiga en una vida de fiestas y amistades poco recomendables, que empezarán a mostrar que detrás de su apariencia de joven educada y refinada, es una mala víbora. Esto producirá un alejamiento entre madre e hija. Poco después se descubrirá que la joven tiene talento para la música, pero no como pianista, sino como cantante lírica, al tener unas notables capacidades naturales como soprano de coloratura, un tipo de cantante muy de moda en la época. Tras la boda de Mildred con Beragon, y la aparente reconciliación de la existosa hija cantante, las cosas se complicarán hacia un final potencialmente dramático.

Producción y realización

Como todas las producciones de este tipo de la cadena de pago norteamericana, nos encontramos con cinco episodios de aproximadament una hora o un poco más de duración realizados con un esmero exquisito hasta en los menores detalles. Literalmente te transporta a la época de los años 30, a la época del swing, a los inicios de la expansión por la costa del Pacífico de la ciudad angelina.

Interpretación

Probablemente es el principal atractivo de la serie. Desde luego, la protagonista a su nivel habitual, pero la sorpresa es que casi son más interesantes el conjunto de personajes secundarios que la rodean, que están interpretados por una pléyade de actores y actrices de gran nivel. Incluso la más joven, Evan Rachel Wood, con su estilizada belleza y su aspecto frío y despegado, se pone a la altura de los más veteranos. Además de los ya mencionados, cabe comentar también la presencia recurrente de Melissa Leo interpretando a la amiga y compañera de la protagonista, y dos breves apariciones de Hope Davis, una actriz poco conocida pero que me gusta mucho, en las que está estupendo de elitista y estirada señora de la alta sociedad.

Conclusión

He de confesar que la historia en su conjunto me parece un melodrama familiar al que se le podía haber sacado algo más de tensión. Algo más de punta. Pero globalmente queda compensado por la excelente realización y las excelentes interpretaciones. Una serie que se puede recomendar para pasar junto al aire acondicionado las cálidas tardes de verano que se aproximan, con cine en pantalla pequeña de alta calidad. Como no podía ser menos, teniendo el origen y las materia prima que tiene.

Recomendación musical

Aunque hay algo de música operística en los capítulos finales, cuando la viperina Veda va confirmando su carrera como cantante lírica, la música que domina la serie es el swing, como no podía ser menos dada la época que nos ocupa. Así que por qué no ponernos a la big band del clarinetista Benny Goodman, el rey del swing, para disfrutar con sus animadas piezas.

Chopera

Después de una historia tan urbana y atribulada, me voy a relajar entre los chopos de la ribera del Ebro, a la altura de Casetas (Zaragoza) - Canon EOS 5D Mk.II, EF 200/2,8 USM

[TV] El Doctor, la hija, la madre que la parió… y todos los demás que pasaban por allí

Televisión

Hace casi un año os contaba en estas páginas cómo me había enganchado a la serie de televisión británica Doctor Who, una serie que en su nueva época, que empezó en 2005, me había resultado simpática, algo infantil y poco más, pero que poco a poco se fue rehabilitando a mis ojos, y ahora me parece un imprescindible para satisfacer mi inclinación hacia las obras de ciencia ficción.

Hay que decir, que sin abandonar a su público más joven, las tramas de la serie se han hecho más maduras. Es una tendencia constante en la nueva época del Doctor. Hay más episodios dramáticos; los personajes sufren y mueren. Los malos también van evolucionando. De «monstruos» con aspecto de cartón piedra, se ha ido pasando a otros entes más sutiles, aunque con eventuales apariciones de los anteriores.

El caso es que esta nueva temporada comenzó con altas expectativas, debido a varios hechos:

  • El nuevo Doctor (Matt Smith), que comenzó sus andanzas en la temporada anterior, había pasado con nota la apreciación de los seguidores de la serie.
  • La nueva acompañante, la encantadora pelirroja escocesa Amy Pond (Karen Gillan), era una de las acompañantes con más personalidad y más queridas. Si ya sé… va a acompañada de Rory (Arthur Darvill), primero su novio, después su marido,… un personaje más discutido,… pero necesario.
  • Se había recuperado como personaje recurrente a River Song (Alex Kingston), enigmática arqueóloga y asesina, que iba acompañando al doctor en sus andanzas pero con sus líneas temporales en direcciones opuestas. La River madura conoció a un «joven» Doctor cuando pasa a mejor vida, y se supone que un «maduro» Doctor conocerá en el futuro a una joven River con la que tendrá algo más que «una bonita amistad». Y sobre todo sobre la que pesa el misterio de quién es realmente esta mujer que tanto sabe del Doctor y sus actuales acompañantes.
  • Los arcos argumentales eran más amplios y ambiciosos, más tenebrosos, más misteriosos. Como decíamos en la entrada de hace unas semanas,… ¿está o no está embarazada Amy? ¿Qué o quién provocó la grieta en el tejido del espacio tiempo? ¿Quién es la señora del parque que espía a Amy desde el principio de temporada? ¿Ha quedado ya resuelto el conflicto con el Silencio, o volverán? Nuevamente, ¿quién o qué es River Song? ¿Matará en el futuro al Doctor? ¿Quién es la niña del traje de astronauta? ¿Quién es la niña que se transforma en las calles de Nueva York?

Estamos a mitad de temporada. Se han emitido siete episodios. Los seis siguientes, tras el verano. Pero lo cierto es que los siete episodios han funcionado como una minitemporada, al final de la cual se han aclarado algunas cosas, y otras quedan para más adelante. A continuación comentaré los cinco últimos minutos del capítulo 6, y el séptimo en su totalidad. Así que, parafraseando a River Song,…

Hello, sweeties !!!

Spoilers !!!.

Sigo a la vuelta de la foto.

En la temporada pasada, una conspiración de "malos" condujo a nuestros héroes al sitio arqueológico de Stonehenge, ¿dónde nos llevarán las actuales aventuras? - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Al final del capítulo 6 de esta temporada (The Almost People), se nos confirmó algo que de una forma u otra ya sospechábamos. El embarazo de Amy era real. Lo que no sospechábamos es que la Amy corpórea que habíamos estado viendo durante toda la temporada no lo fuera. Que era un avatar de carne (flesh) artificial. Y la original estaba retenida en algún sitio en el espacio y en el tiempo, y de parto. Esto nos dejaba claro de que iba a ir el siguiente episodio A Good Man Goes to War. A rescatar a la escocesa y a su retoño.

El séptimo capítulo ya tenía algo importante para que me gustase. El componente space opera. Que la mayor parte del capítulo suceda en un asteroide en el espacio profundo, que salgan naves espaciales, que todo suceda en un futuro relativamente lejano (cosas que pasan con los viajeros en el tiempo),… todo eso ya supone un componente estupendo. Los muchos guiños en diversas escenas a los clásicos de Star Wars, como las tropas formadas en un gran hangar en una base espacial, las espadas luminosas de los monjes sin cabeza, y el principal, que me lo reservo para el final… pues mejor todavía.

Otra referencia ineludible es The League of Extraordinary Gentlemen, el cómic homenajeado bajo la forma de The League of Extraordinary Aliens, ese variopinto grupo de antiguos conocidos y deudores del Doctor, de razas alienígenas diversas, y sobre los que nos gustaría saber más en el futuro de algunos. Sobre todo de Jenny (Catrin Stewart), la acompañante de la lagarta vestida de samurai que viene del Londres decimonónico. O la sacrificada Lorna Bucket (Christina Chong), que proporciona algunas de las claves del episodio a costa de su vida. ¿Por qué se cargan en esta serie con tanta frecuencia a las chicas majas?

Todavía no he conseguido averiguar porque Rory se pega todo el episodio vestido de romano. Pero lo de este personaje, entre elemento trascendente y necesario y al mismo tiempo bufón, es otro problema del que quiero pasar.

El caso es que ha habido mucha acción y muchos personajes. Muy divertido. Muy lo que me gusta como pura diversión. Y es que además, analizando bien la situación, fijándose bien en el argumento, es como si hubiesen unido en una hora de televisión las dos primeras películas de la trilogía clásica de Star Wars:

  1. Unos cuantos se unen para salvar a la princesa (Amy y su niña, Melody Pond).
  2. Atacan la estación de combate, o en este caso el asteoride de Demon’s Run.
  3. Alguien usa espadas luminosas para pelear.
  4. Triunfan sobre los malos.
  5. Los malos contraatacan, y los buenos las pasan canutas.
  6. Alguien sigue usando espadas luminosas para pelear.
  7. Al final alguien dice «Soy tu padre»,… perdón, en este caso «Soy vuestra hija».
  8. El héroe sale a buscar a Han Solo,… ¡uy! que me he equivocado, a la niña Melody.

Si alguien a estas alturas de quienes siguen la serie y no ha visto el episodio no se ha dado cuenta de quien dice «Soy vuestra hija» y a quién se lo dice, que se lo haga mirar. Era una teoría que había circulado ya por la red. En cualquier caso, ya sabemos quién es River Song (enlace a Google translate). También suponemos quién es la niña que se transforma en Nueva York. Y también quién es la niña del traje de astronauta. Y nos tememos quién es quien dispara y mata al Doctor en el primer episodio de la temporada. Aunque suponemos que más que el Doctor es el (casi) Doctor. Aunque esto sólo es una teoría. Veremos. Pero de momento, ha sido muy entretenido.

Y es que siempre he tenido debilidad por Star Wars. La trilogía clásica, claro.

Las frías tierras de Gales son el escenario de rodaje de los episodios de Doctor Who; en la imagen, dos persona contemplan la catedral de Saint David's, una de las "cities" más pequeñas del Reino Unido - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

[Breve – TV] Doctor Who – Amy Pond

Televisión

BBC – Doctor Who – Amy Pond – Characters.

Durante unos años, satisfice mi lado más friqui con la reimaginada serie de ciencia ficción Battlestar Galactica. Desde entonces he estado buscando cómo calmar ese rinconcito de mi personalidad televisiva, quizá no excesivamente desarrollado, pero que está ahí. Echadle la culpa a La guerra de las galaxias. La original, no la tontería de principios de los 2000. Mira por donde, un clásico británico, el Doctor Who ha ido poco a poco instalándose en mi corazoncito más fantasioso. Y no poca culpa la tiene su última compañera. La pelirroja escocesa Amy Pond (Karen Gillan) es interesante la mires por donde la mires. Sí. También por ese lado. Pero en el último episodio le han pasado cosas terribles. De hecho le llevan pasando desde que comenzó esta temporada, aunque no lo sabíamos.

¡Y me acabo de enterar que el próximo fin de semana, emitirán el séptimo episodio, lo terminarán en un cliffhanger como de aquí a Pernambuco de grande, y no volverán a terminar la corta temporada de 12 o 13 episodios hasta septiembre!

Tres meses de agonía. La semana que viene os lo cuento in extenso.

[TV] El doctor más antipático se despide hasta el año que viene, una buena comedia, y un mediocre musical

Televisión

Como continuación a entradas anteriores, continuamos despidiendo las temporadas de la mayor parte de las series importantes que nos mandan desde el otro lado del charco. Lo gordo ya ha terminado. Ahora quedan por ahí danzando algunas series de cadenas de cable o menores, pero que muchas veces son más interesantes por su calidad. En cualquier caso, esta semana os traigo el final de temporada de tres series, como habréis podido deducir del título de la entrada.

House M.D. (7ª temporada)

Salvo su primera temporada, y tal vez la segunda, las aventuras del antipático Gregg House (Hugh Laurie) han sido muy irregulares. Es cierto que muchos de los casos y algunos de los arcos argumentales han sido muy interesantes. Y la buena factura general de la serie hace recomendable su visión. Pero desde luego es una serie con claros signos de agotamiento. El haber comenzado esta temporada fuerte con el protagonista y su jefa (Lisa Edelstein) enrollados suponía una apuesta muy importante. Lo cierto es que es una trama que ha funcionado a ratos. El resto de los secundarios han sido muy irregulares, y la reintroducción de Thirteen (Olivia Wilde) le suministró una cierta energía en su tramo final, pero poco más. Sabemos que alguno de los personajes importante abandona la serie, sabemos que la siguiente será la última temporada, han dejado el final de la séptima en una situación insostenible para House… en fin. Soy un poco escéptico de por donde puede salir todo esto. Pero ya que sólo queda una última temporada, la veremos, y nos quedaremos con los recuerdos más agradables de una serie que nos ha dada muy buenos ratos.

Glee (2ª temporada)

Esta serie me interesó por dos motivos:

  • Me gustan los musicales y las películas con canciones.
  • A pesar de parecer una típica serie de institutos, su primera temporada tenía momentos de muy mala baba, que la hacían especialmente divertida.

Lo cierto es que sigue siendo una serie con canciones. Pero ha perdido buena parte de su mala baba, y se ha hecho mucho más vulgar, como una serie de amoríos entre adolescentes. Aunque ha tenido algún momento entretenido, como cuando se asomó Gwyneth Paltrow por un par de episodios, empieza a dejar de interesarme. Más cuando en ocasiones parecen episodios pagados para promocionar artistas modernos del pop americano que otra cosa. Es altamente dudoso que siga con ella en el futuro. Lo único que podría hacerme reconsiderar el tema es que los personajes entran en su último año de high school, luego debería renovarse el elenco, y me puede entrar el gusanillo de la curiosidad sobre qué pasa. Pero en principio, está en suspenso.

Modern Family (2ª temporada)

Esta comedia familiar, de las de sólo 20 minutos de duración, sí que ha mantenido sus expectativas. Si este conjunto de típicas/atípicas familias interrelacionadas ya fue una agradable sorpresa en su primera temporada, ha seguido siendo una serie que nos ha dejado todas las semanas con una amable sonrisa puesta. Y en alguna que otra ocasión con risas de verdad. Impresionante Gloria (Sofía Vergara) con momentos absolutamente impagables. Un pilar de la serie es y será la estupedez de Phil (Ty Burrell), casi siempre en estado de gracia. Muy divertidos las interacciones de los niños y las adolescentes. Todos muy bien en general. Seguro que sigo viendo su tercera temporada. Cuesta poco y el beneficio en buen humor es muy alto.

Música recomendada

Esta recomendación ya ha pasado por aquí, creo. Pero esta mañana, que quiero estar de buen humor, estoy repasando programas de Jazz porque sí dedicados a The Firehouse Five Plus Two. Jazz tradicional con mucho ritmo y muy buen rollo.

Entre campos

Entre los campos de la huerta de Casetas, Zaragoza; al fondo el Castellar - Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8

[TV] Muchos fines de temporada de series con un interés relativo

Televisión

Hoy no tengo «nada que hacer». Hoy es día de ir a votar, y por motivos que no vienen al caso, voté por correo a principios de la semana pasada. Ayer sí cumplí con «el mandato de la ley», y reflexioné. Pero hoy, lo que «manda» la ley ya lo tengo hecho. Así que me dedicaré a las cosas que uno hace los domingos. Quizá por la mañana vayamos al cine, después de comer veré algo de televisión. Por la tarde, cuando pase el calor que ya va haciendo, quizá me dé una vuelta con la cámara de fotos. A lo mejor me vuelvo a bajar a la plaza del Pilar, para ver el ambiente cuando comience el escrutinio electoral. No sé. O me busco algún paisaje suburbano que me apetezca fotografiar.

Pero mientras tanto, voy a comentar algo de televisión. Esta semana pasado han terminado temporada algunas series que he ido viendo. Yo tengo televisión de pago, donde se pueden ver todas estas series, con un descodificador que permite su grabación para verlas en el momento en que sea oportuno. Pero en este momento, no todas las cadenas dan el servicio que deberían por lo que uno paga. Ofrecer el programa en alta definición si se emitió así, y dar la oportunidad de ver el programa en versión original subtitulada si es extranjera. Para mí, esto debe ser un mínimo. También es recomendable que no se retrasen en exceso respecto a su emisión original en origen. Por eso, cuando las cadenas no cumplen con lo que yo creo que deberían, veo los programas mediante fórmulas alternativas. Aunque pago religiosamente mi cuota mensual de televisión de pago. El que quiera entender, que entienda.

Las cuatro series que esta semana han terminado temporada proceden de las cadenas norteamericanas más generalistas, por lo que son series muy comerciales. Muy para el común de los ciudadanos. Esto implica que tienen temporadas con más de 20 episodios, y por lo tanto lo normal es que tengan una calidad irregular. Cada vez empiezo a ver nuevas temporadas de series de ficción de este tipo. Suelo seleccionar las de cadenas de cable, con temporadas más cortas, y más calidad global. Y más adultas. En todos los sentidos de la palabra. Pero hay algunas que empecé a ver en su momento, y de momento les soy fieles, hasta que me canso o son suprimidas. De este tipo de series toca hablar esta semana. Dos comedias de situación de 20 minutos por episodio, y tres dramas procedimentales de doble duración.

How I Met Your Mother (6ª temporada)

Siempre me pareció que era una especie de Friends pero mejor, más madura y con personajes potencialmente más interesantes. La serie sigue teniendo momentos muy interesantes y divertidos, pero la calidad de sus episodios es más irregular. Ciertamente, muchas veces los secundarios se comen por completo a Ted (Josh Radnor), el presunto protagonista. Evidentemente Barney (Neil Patrick Harris) es el rey de la serie, el más divertido, el que nos ofrece los mejores momentos.

En esta temporada, además de las situaciones puntuales que viven los protagonistas, se han desarrollado varios arcos argumentaless. El posible embarazo de Lily (Alyson Hannigan), la muerte del padre de Marshall (Jason Segel), los amores de Ted con Zoey (Jennifer Morrison), con el asunto de la demolición del viejo hotel de fondo. El desarrollo de las mismas ha sido irregular, y la serie ha dependido mucho de momentos de inspiración de los guionistas. En cualquier caso, parece que ya vamos a conocer a la madre, lo cual puede indicar que la serie poco a poco evoluciona a su desenlace. Con otras bodas, menos esperadas, en el horizonte. Y algunas mamás, claro.

The Big Bang Theory (4ª temporada)

Esta es una serie divertida. Pero no ha llegado al nivel de su segunda temporada que fue la de los momentos estelares de Sheldon (Jim Parsons). La verdad es que uno de los problemas de la serie es que se ha hecho muy dependiente de este extraño ser. Esta temporada se ha centrado en los amoríos de todos los personajes. Leonard (Johnny Galecki) con Priya (Aarti Mann), la hermana de Raj (Kunal Nayyar); Howard (Simon Helberg) con Bernadette (Melissa Rauch) la compañera de trabajo de Penny (Kaley Cuoco); y la extraña relación de Sheldon con la no menos extraña Amy (Mayim Bialik). Unas han funcionado mejor y otras peor. Por supuesto, todas estas relaciones van entrando en crisis hacia el final de la temporada, con alguna sorpresa incluida. El final ha sido flojo. Seguiré viéndola porque es entretenida, y con episodios cortos. Pero ha perdido momento.

Bones (6ª temporada)

Comenzó la serie con la dispersión de todos los protagonistas y secundarios generada al final de la temporada anterior, y tras los episodios iniciales para volver a reunirlos, todo ha vuelto a lo que era. La resolución de los casos habituales, más o menos asquerosos en sus escenas iniciales, el goteo de becarios más o menos graciosos, la relación de Angela (Michaela Conlin) y Hodgins (T.J. Thyne) con embarazo incluido, y sobretodo, la tensión sexual no resuelta entre Bones (Emily Deschanel) y Booth (David Boreanaz), agravada por la relación de este último durante buena parte de la temporada con una guapa periodista (Katheryn Winnick). La serie ha sido entretenida, pero tampoco ha tenido el nivel de interés que las anteriores. También necesita un revolcón para mantener el interés, o será conveniente que la vayan finiquitando. Aunque claro, en los dos episodios finales, han puesto las bases para esta renovación. Veremos en que resulta.

The Mentalist (3ª temporada)

Las aventuras del grupo de investigadores del CBI, liderados por la serie y eficiente Teresa Lisbon (Robin Tunney) y ayudados por el rarito Patrick Jane (Simon Baker), han entrado en cierta monotonía que me ha llevado a plantearme en varias ocasiones el abandonar la serie. El mismo esquema de siempre de resolver casos más o menos interesantes, pero cada vez un poco más cansados del rarito. El caso es que he aguantado hasta el final, y mira tú por donde el capítulo doble de final de temporada ha sido muy interesante. Por lo menos comenzaré a ver la temporada que viene por ver como resuelven la situación en la que se ha puesto Jane, pero ya veremos si aguanto mucho más.

Grey’s Anatomy (7ª temporada)

Reconozco que este es mi vicio inconfesable. Esta serie es un culebrón, una marujonada. Pero hay sigo viéndola. Y ni siquiera sé muy bien por qué. Pero bueno… que se le va a hacer. Nadie es perfecto. Y nada hay que indique que este en riesgo de cancelación. Qué sufrimiento para mi coherencia personal. En fin. Ni siquiera comentaré gran cosa de lo que ha pasado. Para qué. Lo de siempre. Amoríos entre neuróticos, y dramones por doquier. Ale. A otra cosa.

Música recomendada

Esta mañana estoy escuchando más la radio, pero estoy preparando el iPod para que cuando salga a la calle, ir escuchando el elegante jazz de Bill Evans. En concreto, el álbum On Green Dolphin Street. Algo tranquilo y agradable.

Cantando y bailando

Seguimos recordando con imágenes al animoso movimiento ciudadano reclamando regeneración democrática que ha animado la campaña electoral; cantando y bailando en la plaza del Pilar de Zaragoza - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM

[TV] Fringe, una serie bipolar desde muchos puntos de vista

Televisión

Aunque ya comenté el lunes las series que terminaron temporada la semana pasada, decidí dejar para una entrada aparte el final de temporada de Fringe. Por varios motivos. Porque es de lo poco de ciencia ficción que hay digno en estos momentos, a pesar de que empezó como empezó. Y es que si algo ha tenido la serie, y tiene puesto que la veremos una nueva temporada, es una especie de bipolaridad. A veces para bien, otras para mal. Pero vamos a desgranar los porqués.

La serie empezó, en su primera temporada, como una especie de Expediente X, serie que no me gustó y de la fui incapaz de ver un capítulo completo, pero con la ventaja de tener unos personajes razonablemente atractivos que impidieron mi abandono inmediato. Pero poco a poco, dejó atrás su carácter procedimental, con episodios autoconclusivos sobre todo tipo de situaciones y entes raros, para ir creando un arco argumental amplio e interesante, que ha acabado siendo predominante. Afortunadamente, desde mi punto de vista.

Los dos universos enfrentados por la humana debilidad de Walter (John Noble), incapaz de quedarse sin hijo aunque se lo tenga que traer de un universo alternativo, y sin prever las catastróficas consecuencias que de este hecho se derivan, es algo muy conseguido. Sin embargo, no son dos universos contrapuestos, ni distintos en lo esencial. Es cierto que las historias de ambos son distintas, pero no dejan de ser dos universos humanos, plausibles, coherentes con lo que nuestra especie es. La bipolaridad está en otro punto. En el más importante. En los caracteres de los personajes principales.

Dos Olivias (Anna Torv), distintas. Una introvertida e introspectiva, conflictuada; la otra extrovertida, sin complejos, de acción. Dos Walters, uno atribulado por sus errores, dañado cerebralmente, en busca de redención; el otro, movido por el odio, por el deseo de venganza, por la falta del hijo perdido. Dos de casi todo lo demás, menos de Peter (Joshua Jackson), que es único, y de alguna forma la clave para resolver el follón que hay montado. Pero de alguna forma todos son dos vertientes de cada carácter, todos podrían haber sido como en el otro universo, si las condiciones lo hubiesen facilitado. Todos tenemos dos lados, y es el ambiente el que hace que se exprese preferentemente uno u otro. Más bipolaridad.

La tercera temporada ha sido claramente bipolar. Probablemente, según se comenta, condicionada por la amenaza de cancelación que se ha cernido sobre ella en todo momento. A pesar de la indudable calidad de la serie, su público es minoritario, y esto puede considerarse poco rentable para las cadenas de televisión. A no ser que se incluya entre la programación de prestigio que a toda cadena le gusta tener en determinados momentos si no le hace perder dinero. Pero a lo que íbamos. La serie ha tenido en su tercera temporada dos caras, con un puente intermedio. La primera, sus primeros capítulos, las aventuras de las Olivias intercambiadas de universo. Ha sido, junto con el final de la segunda temporada de la que es continuación esta situación, de lo mejor con la serie. Y debo confesar una cosa. Por mucho cariño que le haya cogido a la Olivia que conocemos desde el principio, la que podemos considerar de «nuestra realidad», de lo que llamaré el universo ‘A’, me parece mucho más entretenida y atractiva la Olivia del universo ‘B’. La segunda cara ha sido la lucha contra el reloj por la misteriosa máquina, con el objetivo de salvar al mundo en el universo ‘A’, y de destruir al contrario como venganza en el universo ‘B’. No desvelaré grandes cosas. Pero ha estado interesante. Interesante pero precipitado. Todas las líneas argumentales están cerradas en la práctica. Y ha habido la necesidad de inventar un nuevo principio para la siguiente temporada al conocerse la renovación. No ha sido por lo tanto un final tan estupendo y perfecto como esperábamos para esta tercera temporada. Pero se compensa porque tendremos más.

Sin embargo, no sabemos como avanzará. Parece como si en estos momentos hubiera la necesidad de inventarse una nueva historia con los nuevos personajes. Y esto es arriesgado. En cualquier caso, es dudoso que haya una quinta temporada, así que disfrutemos de lo que queda. Y tan felices.

Recomendación musical

Mientras escribo esta entrada, en una grabación de un programa de Cuando los elefantes sueñan con la música – Radio 3, emiten algunas canciones de Silvio Rodríguez. Me parece como si hubiese pasado una vida desde la época en que escuchaba a este cantautor cubano con cierta frecuencia. El Unicornio azul me gustaba especialmente. Más que cuando se ponía revolucionario. Debe de estar mayor ya. Sí.

A orillas del Rin

He empezado a revisar fotografías de los viajes del año pasado; como si fuesen de un universo 'B'... esta es de Colonia,... pero no sé muy bien como tirar para el conjunto de viajes - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[TV] Finales de temporada, un drama, Justified, y una comedia, 30 Rock

Televisión

Ya lo advertí el otro día. A lo largo de las próximas semanas se van a producir finales de temporada a porrillo en las series que emiten las televisiones norteamericanas. Y que algunas llegan con prontitud y dignidad (versión original, subtítulos, alta definición,…) a nuestro país, y otras no, y hay que verlas en su plenitud por métodos alternativos. Pero bueno, a lo que vamos, que es a discutir la calidad de las series y no la de la industria televisiva.

Justified, o cómo Raylan Givens se va integrando de nuevo en el que fue su hogar

Si en la primera temporada teníamos a nuestro héroe Raylan Givens (Timothy Olyphant) regresando destinado como U.S. Marshal a su región natal, el condado de Harlan, Kentucky, a regañadientes, por culpa de su gatillo fácil, encontrándose con sus viejos amigos/enemigos, en esta temporada vemos como el tipo, a pesar de los problemas, se ha hecho a la idea y se va acomodando a su nuevo entorno.

Lo cual no quiere decir una existencia cómoda. La misteriosa muerte del padre de una adolescente, el cual se dedicaba a traficar con droga, un clan familiar mafioso a cual más paleto y más mortífero a un tiempo, los problemas relacionados con la industria minera y la especulación de los terrenos, los odios ancestrales entre familias, el difícil reajuste de su amistad/enemistad con el magnífico personaje que es Boyd Crowder (Walton Goggins), la vuelta a enrollarse con su ex (Natalie Zea) y los problemas con el actual marido de ésta, las investigaciones de asuntos internos sobre su forma de actuar,… En fin, que lo de acomodarse no es más que una frase hecha. Porque los problemas crecen. O como decía aquel. Los problemas ni se crean ni se destruyen, sólo se transforman.

En 13 episodios nos han contado todo esto, nos lo han contado bien, con detalle, con atención a los personajes, con aventura y con emoción. En un ambiente de western, que nos recuerda también la reciente y excelente película Winter’s Bone en muchas cosas, aunque con otro tono, es una de las mejores series de acción y policías que se puede ver hoy en día. Aunque la acción venga en pequeñas dosis, aunque intensas, o matizada. O precisamente por eso. Las interpretaciones son muy buenas y contribuyen mucho a la credibilidad de la serie.

Recomendable, muy recomendable.

30 Rock, o el desmadre detrás de una producción de un programa de televisión

Con esta comedia, que nadie se engañe. Da igual de qué hable. Da igual los temas. Da igual el argumento. Lo único que importa son las divertidísimas interacciones entre sus demenciales personajes. Por supuesto, la pareja formada por Tina Fey y Alec Baldwin nos ha deparado momentos absolutamente sublimes. Es el mejor matrimonio televisivo de las últimas décadas a pesar de que son dos personajes que no están casado, ni lo van a estar. Donde la tensión sexual es más intelectual que otra cosa. Pero no sólo ellos, Jack McBrayer como Kenneth, Jane Krakowski como Jenna Maroney, o Tracy Morgan como Tracy Jordan, nos van aportando sus dosis de surrealismo como corifeos de lujo de la pareja protagonista. Y qué decir de los cameos o pequeños papeles que ilustres de la interpretación van haciendo.

Quien quiera una comedia divertida e inteligentes en 22 minutos semanales, esta es. Quien busque productos convencionales, igual se siente abrumado, o no se entera de nada. No apto para timoratos.

Recomendable, muy recomendable.

Ha habido un cierre de temporada más en esta última semana. Pero a esa estupenda serie de ciencia ficción, le dedicaré una entrada en exclusiva. Creo que se lo merece.

Recomendación musical

Creo que la canción de entrada de Justified, puede estar bien. Así en plan bluegrass mezclado con hip hop. O algo así. Se trata de Long Hard Times To Come por Gangstagrass.

Jardín vertical (Caixaforum)

Un rincón del jardín vertical del Caixaforum de Madrid, recuerdo del viaje a la capital de este fin de semana - Leica D-Lux 5