[Cine/TV] Dramas de época,… o los adoras, o los odias

Cine, Televisión

En realidad, a mí me suelen gustar. Pero cuando no me gustan… puagg. Voy a incluir, quizá de forma indiscriminada, bajo el epígrafe drama de época una serie de productos, muchos de los cuales también podrían ser denominados como dramas históricos, pero que reunirán una serie de características comunes. Luego veremos cuáles son. Aunque originalmente se concibieron para el cine, acabaron teniendo gran éxito como series de televisión, ya que muchas veces se mezclaban hábilmente, hasta el punto de hacerse indistinguibles, salvo por el vestuario, con otro género de gran aceptación popular; el culebrón.

Fue el año pasado cuando volví a sentir un interés manifiesto por los dramas de época. Y todo se debió a una serie que ya comenté en su momento con razonable extensión, Downton Abbey. Recientemente se ha anunciado su segunda temporada de ocho episodios, que empezará el 18 de septiembre, y a la que se añadirá un especial de navidad. Curiosamente, es uno de los anuncios televisivos que más ilusión me ha hecho recientemente. El caso es que este anuncio me ha hecho reflexionar sobre este género. Veamos sus características principales.

Quizá el castillo de Warwick sea excesivo como mansión para un drama de época, pero sólo por poco (Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM).

Romance y/o Sexo

Tradicionalmente, romance. En todo drama de época que se precie debe haber notorias historias de amor, con más o menos pasión carnal acompañante, a ser posible tortuosas y en no pocas ocasiones imposibles para sus protagonistas. Quizá, los paradigmas de estos romances puedan ser las adaptaciones de las novelas de Jane Austen o, más tormentosas, las de las hermanas Brontë. En los últimos años, sin embargo, el tono de los romances han subido notoriamente de tono, y se han empezado a realizar dramas históricos con contenidos abiertamente sexuales o eróticos. Productos como Los Tudor, Roma o Los Borgia (no confundir con el largometraje español del mismo título, de calidad lamentable), son los exponentes más claros. Si los basados en el romance tenían como público diana predominante el femenino, con la introducción de desnudos frecuentes o representaciones más explícitas del acto sexual parece una obviedad si decimos que se quiere atraer al público masculino.

Foro Romano

La Roma imperial siempre ha sido un lugar idóneo para situar los más truculentos dramas de época (Canon EOS 40D, EF 50/1,8).

Intriga política y/o familiar

O las dos juntas. Conspiraciones, traiciones, luchas por el poder, bien sea en el ámbito del gobierno de los estados o los imperios, o en el de las grandes mansiones de los terratenientes británicos. Es muy difícil establecer un paradigma para este tipo de situaciones, por su abundancia. Aunque a mí, el que me viene con más frecuencia a la mente fue la maravillosa adaptación del Yo, Claudio de Robert Graves. En los más sencillos, la cosa está clara. Pronto se definen quienes son «los buenos», aquellos personajes con los que sufrimos y cuyo bienestar y final feliz anhelamos, y «los villanos», traicioneros de torva mirada que se encargarán durante los capítulos que sea de poner trabas al «comieron perdices» que el espectador espera. En los más elaborados, el maniqueísmo se diluye. Nadie es exactamente «bueno» o «malo», aunque indudablemente al espectador se le ofrece un opción clara hacia la que dirigir sus simpatías. Obviamente, estos son más interesantes. O todavía más interesantes, cuando «el villano» tiene una personalidad más atractiva que los buenos. Dejando aparte la presencia de la princesa Flavia (Deborah Kerr), siempre me ha gustado mucho más el traidor Rupert de Hentzau (James Mason), que el estirado Rassendyll (Stewart Granger) en ese cruce entre el drama de época y el cine de aventuras que es El prisionero de Zenda.

Ambientación y vestuario

Los dos elementos anteriores son fundamentales en el drama de época, pero no son suficientes para definirlo. Es necesario que además nos transporte a momentos y lugares históricos en los que la ambientación y el vestuario sean específicos y definitorios. Los hombres habrán de manifestar una elegancia sobria y las mujeres vestirán maravillosos vestidos y tocados. Todos estarán guapísimos. Y se moverán por decorados naturales o habitacionales de ensueño. Salvo que nos metamos, claro está, en las más oscuras estancias de las clases bajas o de los pillos. Aunque esto último será casi siempre de paso o de modo circunstancial. El ser humano necesita soñar una vida mejor, y para ello no hay nada como permitirle imaginarse recorriendo las estancias de Gosford Park, por ejemplo, o de la mencionada Downton Abbey. La precisión histórica no es de rigueur, aunque desde mi punto de vista aconsejable. En este sentido, tengo la sensación que de los dos grandes países productores de dramas de época, los británicos son más rigurosos que los norteamericanos, aunque eso sí, siempre y cuando salgan ganando en comparación con otros pueblos o naciones, que siempre mostrarán comportamientos más o menos risibles. Especialmente si son franceses. Es lo de menos, ante todo, los dramas de época tienen que ser bonitos. Muy bonitos.

Berliner Dom

El Berlín prusiano fue uno de los escenarios de Barry Lyndon, de la que os hablé hace pocos días (Panasonic Lumix LX3).

Lo cierto es que si una producción cinematográfica o televisiva de ficción tiene los tres elementos mencionados en cantidades suficientes y adecuadas, será difícil que a poco que la historia que se cuente sea mínimamente interesante no encuentre un público interesado. Son historias que nos sacan de nuestras rutinas, y nos elevan de nuestras prosaicas vidas a escenarios de ensueño que parecen destinados sólo a unos pocos privilegiados. Como ya he dicho al comienzo de esta entrada, me suelen gustar los dramas de época. Pero reconozco que cuando no aciertan con la historia y los caracteres, también son las producciones cinematográficas o televisivas que más acabo detestando. Es una lástima también que pertenezca a un país donde este género suele estar mal concebido y realizado. O bien está concebido como culebrón puro y duro, o bien carece de la fuerza argumental necesaria para interesar al espectador.

En fin. Ya vale de rollo. De momento, estos días, me estoy dedicando a ver de nuevo los estupendos siete capítulos de la primera temporada de la vida de los Grantham/Crawley. Nos prometen que en la segunda los veremos inmersos en las vicisitudes de la Primera Guerra Mundial. Este es un conflicto que se está empezando a poner de moda. Se anuncia una película de Spielberg al respecto. Y para el que faltan menos de tres años para conmemorar (celebrar no me parece el verbo adecuado) el centenario de su comienzo.

Recomendación musical

Todo drama de época que se precie ha de ir acompañado de una banda sonora que lo caracterice. Todavía me viene a la memoria con frecuencia la música de los títulos de crédito de Yo, Claudio, compuesta por Wilfred Josephs. Tambien la música de John Lunn para Downton Abbey es notable, sin duda. Pero en los últimos años, fue la banda sonora de Expiación, por Dario Marianelli, la que me pareció que tenía una fuerza y una calidad fuera de lo habitual.

Georges Sand

No podemos olvidar a la capital francesa como escenario de los dramas de época. ¿Acaso no recordamos las admirables "Amistades peligrosas"? Y los jardines del Luxemburgo parecía un lugar apropiado tanto para las citas amorosas como los duelos de capa y espada (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

[Cine] La piel que habito (2011)

Cine

La piel que habito (2011), 4 de septiembre de 2011.

Pedro Almodóvar es un director muy regular en su trabajo. Y cada dos años de promedio nos ofrece una nueva película. En alguna ocasión ha sido un poquito más, en otras un poquito menos. Pero para el caso… lo dicho. Cada dos años. Y este año nos ofrece una perturbadora película en la que rescata para el cine español a Antonio Banderas y ofrece una oportunidad de lucimiento a Elena Anaya, una chica que nunca ha dado de sí tanto como prometía en su momento. En mi humilde opinión, claro.

Sinopsis

En una finca no lejos de Toledo, un cirujano plástico llamado Robert Ledgard (Banderas) experimenta con tejidos cutáneo para injertar en personas que han sufrido graves lesiones en la piel, como los quemados. Algo que hace desde que perdió a su mujer a consecuencia de los desequilibrios que le produjeron las deformidades ocasionadas por las quemaduras en un grave accidente. Como conejillo de indias tiene a Vera (Anaya), que vive recluida en una habitación del cortijo, cuidada con todo lujo, pero sin acceso a la libertad. El aspecto que le ha dado el cirujano es el de su esposa fallecida. En un momento dado, aparece un maleante, Zeca (Roberto Álamo), hijo de Marilia (Marisa Paredes), ama de llaves de la finca, que viene a por dinero, y viola a Vera. En los forcejeos posteriores, muere Zeca, pero también se desata la historia de amor y pasión entre Ledgard y Vera en contra de la opinión de Marilia, que opina que Vera debe morir.

En sendos flashbacks, conocemos por un lado la historia del accidente y muerte de la mujer de Ledgard, el trauma de su hija Norma (Blanca Suárez) al presenciar el suicidio de su madre, y como éste se agudiza cuando a punto está de ser violada por un bebido y drogado Vicente (Jan Cornet). También conoceremos a este muchacho, que trabaja con su madre y una guapa lesbiana, Cristina (Bárbara Lennie), en un pueblo gallego, en una tienda de ropa usada.

Pronto veremos que todas las historias están relacionadas y confluyen en el presente.

Realización y producción

Sobre un guion basado en la novela de serie negra Mygale de Thierry Jonquet, el director manchego nos ofrece una enfermiza historia de venganzas, mezclada con una no menos enfermiza recreación del mito de Pigmalión (creo que un guiño innegable a esto es el nombre de Gal para la esposa del protagonista, recorte de la Galatea del mito griego). Como en el director es habitual, nos encontramos con una película con una producción y un nivel técnico y estético de primer nivel, que no tiene nada que envidiar a cualquier producto procedente de cinematografías industrialmente más potentes.

Sin embargo, detrás del elevado virtuosismo estético que nos ofrece el director, con sus decorados impolutos, el aprovechamiento del estilizado cuerpo de la actriz protagonista para unas imágenes de un grafismo fenomenal, y una cuidada puesta en escena en la que no se deja al azar ni el recorrido en pantalla de las luces de freno de los coches por la noche, hay una historia que en mi opinión tiene dos defectos. Una, que a partir de cierto momento, es previsible. Quizá demasiado. Y esto agudiza el segundo problema. Y es que, por lo menos en mi caso, la película fracasa a la hora de transmitirme las intensas emociones que los grandes dramas que viven los personajes deberían transmitir a la platea de la sala de cine. A mí me dejo frío. Especialmente por un final especialmente poco conseguido. Una lástima, porque la historia daba para mucho.

Interpretación

Ya he comentado antes y en alguna otra ocasión que Elena Anaya es una actriz que cuando comenzó prometía mucho, pero luego no ha acabado de tener una trayectoria firme como intérprete femenino de referencia. Por otro lado, creo que no descubro nada nuevo si digo que Banderas es un actor mediocre, que eventualmente, con un buen director, puede dar mucho de sí. La cuestión es que entre ambos, a pesar de que creo que se esfuerzan, no consiguen evitar esa sensación de frialdad que me transmitió la película. Luego hay breves intervenciones de otros ilustres como José Luis Gómez o Eduard Fernández que no tienen impacto suficiente sobre el conjunto del filme, y la de Marisa Paredes que, aunque más sustanciosa que los anteriores, tampoco varía el resultado. Jan Cornet es nuevo para mí, y no desentona nada en absoluto sobre el conjunto del reparto.

Conclusiones

Lo tengo que reconocer. Últimamente, las películas de Almodóvar no me llegan como las de antaño. Me parece que les falta alma. Emoción. Justo lo que tenían la películas del director manchego que más me gustaron en el pasado. Una estética personal, con mucho interés en la perfección, no basta. Hay que ponerle chicha en el asador. Y yo no se la he encontrado. El reparto, de relativo relumbrón, puede que sirva para atraer espectadores a las salas, pero en este caso no tienen la suficiente entidad, a pesar de un honesto trabajo, para con su esfuerzo y su saber interpretativo dar esa emoción que tanto echo de menos. Una pena. Aunque por otra parte, no deja de ser una película que tiene su interés.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Música recomendada

Las bandas sonoras de las películas de Almodóvar siempre tienen buen tono general. Y casi siempre debidas al compositor Alberto Iglesias. Además cuenta con la colaboración de Concha Buika, que aparece en pantalla cantando ella misma.

Puente de Alcántara

El puente de Alcántara en Toledo, según el argumento del filme, no muy lejos de donde acontecen los hechos narradas en la finca "El Cigarral" (Pentax P30N, posiblemente con Sigma 28-70/3,5-4,5).

[Libro] La mujer del viajero en el tiempo

Literatura

Estos días he llevado dos libros al retortero. Y si ayer comentaba el que terminé de leer el domingo, y que es el librito pequeño que me gusta llevar encima para los ratos muertos en transportes urbanos u otros lugares fuera de casa, ayer por la noche terminé de leer el que llevaba leyendo en casa desde principios de la semana pasada. Este último es un libro que me han dejado, por lo cual siempre me planteo si esto es legal o es «piratería». Tal y como se ponen las cosas por ahí. Y me lo dejaron al comentar una de las películas que vi por televisión hace unos días, que sin parecerme nada del otro mundo, observé que tenía elementos originales que me gustaría saber como son tratados en el libro de la norteamericana Audrey Niffenegger.

Como ya he dicho, el libro me lo han dejado, con la advertencia previa de que es un libro «más para chicas». Supongo que por el hecho de que la historia de amor entre los dos protagonistas tiene un lugar principal, y las historias de amor «no son para chicos». O vete tú a saber. Bueno. Yo la he leído, y ahora os lo cuento.

La mujer del viajero en el tiempo (título original, The Time Traveler’s Wife)
Audrey Niffenegger (traducción, Silvia Alemany)
Random House Mondadori, DeBolsillo; Barcelona, 2006
ISBN: 9788483460474

Advierto que alguno de los datos que ofrezco a continuación pueden desvelar elementos del argumento que el potencial lector preferiría no conocer. Lo que vulgarmente se llaman ESPOILERS.

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Henry es un bibliotecario. Y Henry sabe desde su infancia que es un viajero en el tiempo. Contra su voluntad. Sin poder controlar cuando va a viajar ni donde, ni hacia donde en la línea del tiempo, pasado o futuro. Henry se salvó de morir en el accidente que acabó con la vida de su madre, porque en ese momento viajó. Y de repente, Henry se ve abordado un día, cuando tiene 28 años y su vida personal se acerca mucho a un infierno de alcohol, drogas y relaciones interpersonales destructivas, por una guapa joven de 20 años, Clare, pelirroja, que dice que le conoce desde que tiene 6 años y que está enamorada de él. Aunque él, a los 28 años, no la ha visto nunca. A partir la historia se desarrolla en tres partes, que no coinciden necesariamente con las tres partes en las que formalmente se divide el libro.

En un primer tramo de la narración se nos cuenta el noviazgo entre los dos protagosnistas. Primero, el enamoramiento de ambos personajes, especialmente de Clare, que se ven en repetidas ocasiones con Henry durante su infancia y adolescencia ya que este último tiende a viajar repetidamente a los mismos lugares, en distintas épocas. Después, en tiempo real como van construyendo su relación con las dificultades asociadas a la condición de él, que sabemos está debida a una condición genética.

Un segundo tramo se centra en la vida de casados en sus primeros años, cuando intentan concebir un hijo, lo cual lleva a Clare a sufrir repetidos abortos por la transmisión de los genes que condicionan los cronodesplazamientos de Henry a los embriones.

Finalmente, el tramo final nos lleva los últimos años de convivencia en común, con un Henry cada vez más desgastado, que sufre graves accidentes, y que parece abocado a un destino fatal antes de tiempo.

Final de los posibles ESPOILERS

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La historia que se nos cuenta, se puede juzgar desde dos puntos de vista distintos. Como historia de ciencia ficción o como romance. Como historia de ciencia ficción no se puede considerar una obra de primer nivel. Los viajes en el tiempo deben describirse con mucho cuidado, ya que si no fácilmente se compromete el argumento debido a las paradojas temporales. Y en esta historia abundan los suficiente para llegar a una situación en la que la situación no es asumible, y todo resulta en el terreno de la fantasía más que en el de la ficción científica.

Con lo cual llego a una conclusión. El trasfondo de ciencia ficción no es importante. Es simplemente una herramienta argumental para explorar la relación amorosa entre los dos protagonistas que van a sufrir constantemente una dolorosa sensación que les condiciona. La sensación de pérdida. La pérdida de la madre en el caso de Henry. La volatilidad del potencial amante en el caso de la adolescente Clare. La soledad de ambos durante el matrimonio cuando se ven forzados a separarse. La pérdida de los hijos que no llegaron a término en los embarazos. Las pérdidas definitivas que acechan. Y es a la hora de reflejar estos sentimientos donde la novela está más acertada.

La novela se lee bien. Aunque el conjunto resulta irregular. Los encuentros de la niña y adolescente Clare con el maduro Henry en la pradera de detrás de su casa están muy bien. Sin embargo, algunos pasajes de la vida en común de los dos se hacen un poco pesados. Y de vez en cuando, en un libro que no es precisamente económico en páginas, te encuentras con pasajes que no aportan nada al conjunto de la historia. Que lo único que hacen es dotar a la historia de elementos melodramáticos, que no aportan nada a lo esencial.  Son prescindibles. Quizá son estos elementos los que las convenciones sociales hacen que quizá sea una novela «para chicas». Sobre todo porque los elementos «para chicos», los relacionados con la naturaleza del viaje en el tiempo y sus consecuencias están muy deficientemente tratados, con muchas inconsistencias lógicas.

En su conjunto, un lectura que no está mal, con un argumento razonablemente original, y con una calidad suficiente para recomendarla como lectura de carácter general. Incluso a los «chicos». Aunque vaya de amoríos. Pero bueno, tampoco es una lectura imprescindible.

Terraza

Las luces y las sombras que rodean la vida de pareja es uno de los temas del libro; luces, sombras y una pareja en la terraza del IAACC Pablo Serrano (Panasonic Lumix GF1, G 14/2,5 ASPH).

[Cine] Harry Potter and the Deathly Hallows Part (1 y) 2

Cine

Harry Potter and  the Deathly Hallows Part 2 (2011), 4 de agosto de 2011.

Dos días llevaba sin asomarme por estas páginas. Algo raro. Pero se ha debido a una suma de cuestiones. Por un lado, que he estado bastante ocupado con asuntos diversos. La semana que viene la cojo de fiesta, saldré de viaje, y había cosas que prever y preparar. La segunda porque el domingo, después de ver la película que ya comenté, surgió una idea que se ha ido fraguando durante la semana.

Guste más o guste menos, con sus defectos y con sus virtudes, te caiga bien o te caiga mal J.K., Harry Potter ha sido uno de los fenómenos editoriales y culturales de las postrimerías del siglo XX y de la primera década del siglo XXI. Dicen que es uno de los responsables de que la gente más joven se haya aficionado de nuevo a la lectura. Se dice de diversas sagas, que en mi opinión son bastante peores que esta. Ha actualizado el género fantástico, o le ha dado nuevos bríos. Y su traslación al cine ha sido también un fenómeno notable en las decaídas salas comerciales de la actualidad.

Entre en contacto con esta saga en otoño de 2001, en vísperas del estreno de la adaptación de la primera de las novelas. Alguien propuso ir a verla, y yo decidí leer el libro antes de ver la película. Me lo prestaron y así empecé mi relación el personaje y sus compañeros de aventuras. Por prestamos de alguna de las hijas adolescentes de mis amistades, he leído todos los libros. Algunos con gusto. Otros me resultaron muy pesados. Hasta ahora, en pantalla grande había visto dos de las películas de la serie. Vi la primera, que me resultó simpática, pero infantil. Así que no me entraron ganas de pagar la entrada para ver la segunda, y decidí esperar a que la emitiesen por televisión. Saqué impresiones parecidas a la anterior. Posiblemente la vi despúes de la tercera, que sí la vi en la pantalla grande. Dirigida por Alfonso Cuarón, contiene alguno de los mejores momentos cinematográficos de la saga, especialmente en el último tercio de la película, donde pone escena de forma magistral un viaje en el tiempo. Pero la cuarta, dada la extensión del libro correspondiente, entretenido pero largo para calzarlo en un largometraje, me acobardó y volví a esperar a su emisión en televisión.

Después entré en crisis con la saga. El quinto libro me aburrió. No me gustó. Así que no me entraron muchas ganas de ver la película correspondiente, que tardé en ver, y también por televisión. Aunque de esto que la ves mientras haces otras cosas. Y además sentí sensación de frustración. En ese momento, el personaje estaba bastante crecidito, y poco a poco habían entrado en escena personajes adultos que podían hacer más interesante para gente que no fueran niños mayores o adolescentes las historias del aprendiz de mago. Por lo tanto, tomé la decisión de que ya que la había empezado, leería toda la saga como ya he comentado, pero que lo de las películas de cine, me lo tomaría con calma. De hecho, la sexta no la vi hasta este fin de semana pasado como comenté recientemente.

Pero de aquí surgió la propuesta de un grupo de gente, de despedir la saga de forma festiva. El compromiso era el siguiente. Íbamos a ver las dos últimas películas que se corresponden con el último libro de la saga de forma seguida y en versión original. La séptima película en DVD, y ha continuación la octava en la sala de cine. Versión original subtitulada, copia digital, sin estúpidos 3D ni leches. Y con palomitas, aunque fueran simbólicas. Y así lo hemos hecho.

Dado que se trata de una versión original, he puesto el título en inglés; la versión doblada al castellano se titula, al igual que el libro, Harry Potter y las reliquias de la muerte. Salvo cuando lo indique de otra forma, voy a considerar las dos películas como una sola unidad.

Fort William

Los fiordos y "lochs" escoceses tienen una amplia presencia en los paisajes de las películas de Harry Potter - Pentax P30N, 28mm (modelo prestado, que no recuerdo)

Sinopsis

Dumbledore (Michael Gambon) ha muerto, tracionado por Snape (Alan Rickman). Voldemort (Ralph Fiennes) va haciéndose progresivamente con el poder del mundo mágico. Potter (Daniel Radcliffe) protegido por los miembros de la Orden del Fénix, prepara su traslado a la casa de los Wesley, donde se celebrará la boda de Bill (Domhnall Gleeson) y la guapa Fleur Delacour (Clémence Poésy). Serán atacados, pero conseguirá llegar. Y allí recibirá de manos del Ministro de la Magia (Bill Nighy) el testamento de Dumbledore. En la boda, volverán a ser atacados, y huye con Hermione (Emma Watson) y Ron (Rupert Grint). No volverán a Hogwarts. Iniciarán la búsqueda de los objetos que contienen el alma de Voldemort. Tras muchas peripecias, problemas, discusiones y enfrentamientos con los partidarios del malvado, especialmente con Bellatrix Lestrange (Helena Bonham Carter) y Draco Malfoy (Tom Felton), destruyen dos de los objetos. Pero los siguientes parece que hay que buscarlos en Hogwarts, donde contarán con la ayuda de muchos de los alumnos y compañeros, y no pocos de los profesores. Allí se producirá la batalla final entre las fuerzas del bien y del mal, aunque es muy largo para contarlo en esta sinopsis.

Realización y producción

Ni que decir tiene que la producción de estas películas ha contado con un presupuesto monumental, y grandes medios técnicos para reproducir mediante efectos especiales las características propias del universo mágico en el que se desarrolla la acción. Si sólo tuviésemos que juzgar estas películas por esta característica, estaríamos ante algunos de los «peliculones» de la historia del cine.

Pero las películas son algo más. Para empezar una historia. Dirigidas por David Yates, responsable de los cuatro últimos filmes de la saga, debían ir adoptando un tono más oscuro y menos infantil que las cuatro primeras. Lo cual hace con razonable destreza técnica. Pero arrastrando las cargas del guion que han sufrido todas las películas del personaje. El empeño en una fidelidad casi absoluta a los libros en los que se basan, impuesto por la escritora, han impedido desde mi punto de vista una adaptación más adecuada de la historia al lenguaje y el ritmo cinematográfico. Y así, nos encontramos con momentos muy entretenidos desde el punto de vista de la acción, con otros que rozan lo soportable por prescindibles, no aportando nada al desarrollo de la trama, y además basados fundamentalmente en los tres principales personajes de la saga, que para mí son otra de las debilidades de las películas, como diré en la sección siguiente.

Interpretación

En primer lugar, una declaración tajante. Los tres protagonistas me parecía razonables cuando eran niños, pero conforme se han ido haciendo mayores y el planteamiento de las películas menos infantil y algo más adulto, me han parecido en muchas ocasiones unos memos. Unos inmaduros de cuidado. Radcliffe, Watson, y en mayor medida Grint, son tres protagonistas que han otorgado a sus caracteres unas personalidades que me han resultado relativamente cargantes. El problema puede ser de ellos, como intérpretes, o del planteamiento de la historia y de la dirección, pero el resultado no cambia mi apreciación. Me llama la atención por ejemplo que, personajes secundarios, como la chica que hace de Ginny (Bonnie Wright), la hermana de Ron, y que supone el principal interés femenino del protagonista, pasa tan desapercibida, cuando sus breves y relativamente silenciosas actuaciones tienen muchas veces muchos más matices que los desplegados en la eterna verborrea de los tres protagonistas.

Por lo demás, estas películas son un inmenso muestrario de los actores y actrices más conocidos y destacados de la escena y la pantalla británica. Y eso es garantía de calidad. Lo que pasa es que cada uno de ellos tiene muy poco tiempo para mostrarla, que no para demostrarla que ya la han demostrado en múltiples ocasiones. Y saben a poco. Sabe a poco Alan Rickman, con un personaje complejo y difícil que queda muy desaprovechado. Saben a poco Fiennes, Bonham Carter, Imelda Staunton, o Timothy Spall entre los malvados. O Maggie Smith, Bill Nighy, o John Hurt entre los buenos. Y otros que sería muy prolijo mencionar.

Por lo tanto, mis sensaciones van cambiando desde la pesadez de los unos y las expectativas relativamente frustradas que abren los otros.

Conclusiones

Estamos ante un entretenimiento con pretensiones. Desde el punto de vista del entretenimiento es un producto cinematográfico aceptable. Te diviertes. Por lo menos a ratos. Desde el punto de vista de las pretensiones te defrauda. Y desde la primera película opino que se debe a lo mismo. A la excesiva fidelidad impuesta por la escritora en la adaptación de sus novelas. Creo firmemente que una vez establecido un universo fiel a la creación literaria, se debería de haber dado libertad a un desarrollo autónomo y mejor adaptado al lenguaje cinematográfico de la historia.

Entendámonos, el producto en el que se basan estas películas es un fenómeno editorial muy importante. Pero las novelas de Rowling tampoco son perfectas ni mucho menos. Tienen esa tendencia a perderse en los detalles que se observa en muchos escritores de moda en la actualidad, y que terminan haciendo sus historias excesivamente largas y pesadas. Siempre he sido partidario de la economía de medios en la narración, sea literaria o cinematográfica. El lector o espectador no debe ser considerado como un tonto al que hay que explicárselo todo. Y menos en una obra de fantasía, donde hay que dejar que cada cual conforme su universo fantástico de acuerdo a sus propios parámetros culturales y personales.

El colmo del absurdo en esta tendencia a contarlo todo sin dejar cabos sueltos, es el absurdo epílogo en el que se ve a los protagonistas convertidos en aburrida clase media, aunque sea del universo mágico, acompañándo a sus retoños a coger el tren en el anden 9¾ de King’s Cross Station.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: **
Valoración subjetiva: 
***

Los protagonistas están a punto de ser atropellados por uno de estos autobuses cuando se aparecen repentinamente en el centro de Londres, no lejos de donde está tomada la foto - Fujifilm Finepix F10

[Cine] La prima cosa bella (2010)

Cine

La prima cosa bella (2010), 26 de julio de 2011

No lo buscamos a idea. Pero lo cierto es que una semana después, volvemos a encontrarnos con un hombre despistado en su vida, con dificultad para el compromiso, enfrentándose a su pasado, específicamente a sus progenitores. Si en la de la semana pasada era el padre la figura principal, ahora es la madre. En cualquier caso, todavía no sé porqué nos decidimos por esta película italiana, ya que la filmografía de este país es capaz de lo mejor pero con excesiva frecuencia también de lo peor. Aunque de vez en cuando hay que arriesgarse.

Sinopsis

Bruno (Valerio Mastandrea) es un tipo que roza si no los ha cumplido ya los cuarenta. Es profesor de lengua italiana en un instituto de Milán, aunque tuvo veleidades literarias que no cuajaron. Coquetea con las drogas. Vive con una mujer que le quiere, pese a la negatividad que arrastra por la vida. De pronto, se presenta su hermana Valeria (Claudia Pandolfi) con uno de sus sobrinos. Han venido a buscarle. Su madre, Anna (Stefania Sandrellien la actualidad; Micaela Ramazzotti de joven), se encuentra hospitalizada en cuidados paliativos. Le quedan días de vida. Algunas semanas como mucho. Y después de mucho tiempo de alejamiento, es hora de quedar en paz. Así que Bruno se traslada a su ciudad natal, Livorno, donde volverá a encontrarse con su madre, pero donde volverá a revivir su infancia y adolescencia. Desde aquel malhadado día en que su madre, joven y guapa, fue elegida Miss Mamá del Verano, se desataron los celos de su padre, Mario (Sergio Albelli), y todo cambió.

Realización y producción

Estamos ante una película muy italiana, dirigida por Paolo Virzì que recoge la herencia de historias similares en el cine del país transalpino. Centrada la historia totalmente en la historia de la madre, tal cual la ve su hijo, con los sesgos que eso conlleva, nos encontramos con un personaje que es una especie de  madre coraje, con alegría de vivir y su punto de tarambana, que le lleva  a ella y a sus hijos a ir dando tumbos durante años. De alojamiento en alojamiento, de hombre en hombre, contrastando siempre la alegría de la madre con el pesimismo del hijo. Todo ello nos va llevando poco a poco a una historia amable, con dosis de comedia y drama repartidas por el metraje del filme, y con pequeñas sorpresas argumentales en los personajes secundarios que no quitan la previsibilidad del desenlace final. Correctamente rodada y producida, no tiene graves defectos en general.

Interpretación

Doy por hecho que por lo dicho hasta ahora, entendemos que es una película en la que el trabajo de interpretación es fundamental, es el eje bajo el cual la película puede o no funcionar. Una vez más hemos de lamentar que no se nos ofrezca en versión original. Es curioso que los doblajes de las películas cuyo idioma original es más afín al castellano muchas veces son peores, más forzados que los de las películas inglesas. Esto hace que en las películas italianas, los personajes doblados al castellano muchas veces queden algo ridículo. Cosa que no sucede al escucharlos en versión original. Así que teniendo en cuenta este problema, podemos decir que la interpretación es general bastante buena, destacando especialmente las dos actrices que interpretan a Anna, el personaje protagonista. Tanto la más joven, Ramazzotti, como especialmente la más veterana y más conocida, Sandrelli, nos ofrecen un personaje convincente, lleno de vida y voluptuosidad, que hace que la película camina con más solvencia que la que tendría con interpretaciones más timoratas. El resto de los intérpretes también son muy correctos, y no destentonan.

Conclusiones

Este filme tiene un interés relativo, y tal vez en otra época del año, con una mayor oferta en la cartelera, no nos hubiera llamado la atención. Pero es una propuesta entretenida, que gozó de gran éxito en su país, y que nos llega a España con un año de retraso, aprovechando los huecos que produce el verano. En cualquier caso, es una película entretenida, honesta y correctamente realizada, y por lo tanto, una opción razonable para una tarde de verano.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

El título de la película es el de una conocida canción del cantante italiano Nicola di Bari, y es entonado por los tres personajes princiapales, Anna y sus dos hijos, para darse ánimos cuando las cosas van mal. En cualquier caso, si tuviera que optar por algo de canción italiana, preferiría a Gino Paoli, que fue pareja de Stefania Sandrelli, del que escucho con frecuencia su Milestones – Un incontro in jazz, y del que me enteraba ayer que ha sacado otro disco muy similar de que sólo he escuchado una par de canciones. Una de estas canciones, Sapore di sale, surgió de la ruptura con la entonces jovencísima Sandrelli, y que le llevó a un intento de suicidio que hace que aun hoy viva con una bala en su pericardio. ¡Uiigggg! ¡Qué tremendos son estos italianos!

Castel dell'Ovo

No tengo imágenes de Livorno, pero sí de Nápoles a orillas del mar; el Castel dell'Ovo, por ejemplo - Canon EOS 40D, Tokina AT-X Pro 12-24/4

[Breves – cine] Balada triste de trompeta (2010)

Cine

Balada triste de trompeta (2010) – IMDb.

Otra de las que me he bajado este fin de semana del servicio A la carta de Digital+. En su momento, cuando la estrenaron en pantalla grande, no nos motivó ir a verla. Supongo que tuvimos un momento de maravillosa inspiración. Porque si no la habéis visto, ni se os ocurra verla. Alex de la Iglesia tuvo un par de momentos de inspiración en su momento. O sonó la flauta por casualidad. Pero todo lo demás es muy mediocre. Esta película incluso creo que está un escalón por debajo de la mediocridad. Lo dicho, abstenerse de ella.

[Cine] Beginners (Principiantes) (2010)

Cine

Beginners (Principiantes) (Beginners, 2010), 19 de julio de 2011

Después de dos semanas sin pisar una sala de cine, nos juntamos con ganas de ver algo de buen cine en una pantalla grande. Que es como se ve el auténtico cine. Claro que siendo verano, y en los tiempos que corren, el concepto de «buen cine» es complicado de… no sé… ¿encontrar en la cartelera de cine? Nos llama la atención una película de un desconocido para nosotros Mike Mills, pero con un reparto llamativo. Como hemos encontrado por ahí alguna crítica razonable, decidimos arriesgarnos.

Sinopsis

Oliver (Ewan McGregor) es un tipo de 38 años, dibujante e ilustradors que en 2003, a la muerte de su padre, Hal (Christopher Plummer), queda desorientado en la vida. A partir de ahí se nos cuentan tres historias. Por un lado, su historia actual en la que conoce a una joven y encantadora actriz francesa, Anna (Mélanie Laurent), que realmente le gusta, y en la que tendrá que pelear duramente por no arruinar la relación. Como hace habitualmente. Por otro lado, va recordando, y presenciamos en flashbacks, los últimos años de la vida de su padre, desde que quedó viudo y decidió «salir del armario» y buscarse un novio más joven, Andy (Goran Visnjic), y vivir la vida como no había podido hacer durante sus 44 años de matrimonio. Y finalmente, en forma también de flashbacks, vamos conociendo también cómo era la relación con su madre, y cómo veía desde pequeño la relación entre sus padres.

Realización y producción

Una historia sencilla, que más que una historia, es la exposición de un fragmento en la vida de Oliver, con las reflexiones que conlleva y con los cambios vitales que le provoca. La producción y la dirección del filme están básicamente al servicio de los intérpretes que son los que llevan el peso de la película. Cine con arome «indy», sea lo que sea lo que signifique eso, aunque es todo lo más alejado posible a los efectos especiales y el 3D con el que se justifica la mayor parte del cine comercial actual.

Interpretación

McGregor es de esos actores que con frecuencia parece que hacen siempre el mismo papel. Creo que la única vez que realmente le he visto hacer otra cosa es la primera vez que los vi, en Trainspotting. Pero en esta ocasión lo cierto es que el papel le va como anillo al dedo, y resulta bien. Mucho más entrañable me parece la presencia de Plummer, que compone con oficio a pesar de sus años un personaje estupendo y divertido, a pesar del drama que conlleva encima. Por el conjunto de su vida y por su enfermedad final. La chica es una francesa monilla, pero que afortunadamente nos ofrece algo más que el típico florero, lo que está muy bien, y me alegra encontrar la presencia del Visnjic, a quien conocimos como médico machote en Urgencias, pero que aquí compone un personaje muy entrañable y que sabe a poco.

Conclusiones

Una película que resulta una buena sorpresa, ya que nos cuenta una pequeña historia personal con acierto, que llega fácilmente a cualquiera que no sea un zoquete insensible. Con unas interpretaciones más que razonables, con una realización correcta, y con una historia que trata una serie de temas como las relaciones, el compromiso, la homosexualidad, o la familia, en dosis adecuadas, puede ser una recomendación bastante interesante para quien quiera ver cine en pantalla grande, sin tener que rendirse a los horribles blockbusters que salpican las pantalla.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Hafencity

Mucha soledad en los personajes de la película, mucha; la foto, en Hamburgo - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Breve – cine] Bella Martha (2001)

Cine

Bella Martha (2001) – IMDb.

Mientras revelaba estos días atrás las fotografías del viaje a Hamburgo, entre otros sitios, recordé una película que transcurría en la populosa ciudad del norte de Alemania. Y decidí volver a verla. Tenía un recuerdo muy bueno de Bella Martha (Deliciosa Martha, en su doblaje en castellano), un filme alemán dirigido por Sandra Nettelbeck e interpretado maravillosamente por Martina Gedeck y por el italiano Sergio Castellitto, además de la niña Maxime Foerste, que como dijo aquel que no recuerdo, «nunca ruedes con niños o perros, porque te robarán la película». No llega a tales extremos, pero esta película merece la pena verse por muchos motivos. Por la historia, por las interpretaciones, por la música, por los sentimientos, por la iluminación… La verdad es que Hamburgo la vemos de refilón. Pero aun me dio para reconocer un par de localizaciones.

Sólo un pero. En el original en alemán, claramente Castellitto está doblado. La sincronización de voz y movimiento de los labios resulta deficiente en ocasiones. Una pena. Pero por lo demás… hay que verla.

[Breve – cine] The Misfits (1961) – IMDb

Cine

The Misfits (1961) – IMDb.

Ya lo comenté hace unos días cuando hablé del libro de fotografías, y también cuaderno de rodaje, de esta película de John Huston, convertida en mítica por ser la última de sus dos protagonistas, Marilyn Monroe y Clark Gable. No la había visto. Pero esa carencia ya la he solventado. Esta película sobre inadaptados, que es la traducción literal y correcto de misfits, y no las vidas rebeldes que titularon en español, efectivamente es como muchas veces se ha comentado un testamento en vida de sus protagonistas. Evidentemente, el escritor Arthur Miller escribió este guion pensando en su mujer, Marilyn, buscando trasladar su carácter y su forma de ser al personaje de la pantalla. Y Gable nunca ha sido más Gable que en este vaquero otoñal y desfasado, perteneciente a otro mundo.

Pero lo bueno es que no sólo son ellos dos los que funcionan. Lo bueno es que los secundarios están inmensos. Eli WallachMontgomery CliftThelma Ritter, todos ellos contribuyen notablemente al buen resultado final del filme. Y los mustangos, esa metáfora, esa otra versión de los protagonistas, libres, pero en un mundo que ya no es el suyo. Bueno. Misión cumplida.

[Cine] Win Win (2011)

Cine

Win Win (2011), 3 de julio de 2011.

Nota: Esta película fue vista en versión original y por eso aparece en la entrada con su título original en inglés. En la mayor parte de las salas en España se ha estrenado en versión doblada bajo el título Win Win (Ganamos todos).

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Previamente sólo había visto una película de las pocas que ha dirigido Thomas McCarthy, y me gustó bastante. Si a esto añades que la que hoy nos ocupa la protagoniza el solvente Paul Giamatti, que es posible verla en versión original, y que el resto de la cartelera parece un erial, la elección para la calurosa tarde del domingo estaba clara.

Sinopsis

Nos encontramos en New Providence, una pequeña y tranquila ciudad del estado de Nueva Jersey, donde Mike Flaherty (Giamatti) ejerce de abogado en asuntos relacionados con la protección de las personas mayores y vive con su esposa, Jackie (Amy Ryan), y sus dos hijas. En su tiempo libre, ejerce como voluntario de entrenador de lucha libre en el instituto de la ciudad. Social y familiarmente, no se puede quejar. Es querido y respetado. Pero su bufete de abogado está en las últimas. Casi sin clientes, con muchos gastos, lo pasa mal y se encuentra estresado. Mal aconsejado por su amigo Terry (Bobby Cannavale), buena persona pero destalentado, concibe la idea de asumir la tutela de un anciano, Leo (Burt Young), que tiene una leve todavía demencia senil. Argumenta ante la juez que el anciano desea vivir en su casa, y que no quiere ir a una residencia, y él puede hacerse cargo. A cambio, recibirá 1.500 dólares mensuales. El anciano tiene dinero, y una hija con la que no se habla, que se fue de casa veinte años antes, y que no está localizable. Finalmente, obtiene la custodia, pero de forma poco ética ingresa al anciano en la residencia.

La jugada parece ir bien. Pero en estas que aparece Kyle (Alex Shaffer), el nieto del anciano. Que no sabía que existiese. Y que viene huyendo de la turbulenta vida que lleva con su madre, actualmente en un programa de rehabilitación para adictos a drogas. Kyle causará un notable impacto en la vida de los Flaherty, tanto de Mike como de Jackie, que acabarán «adoptándolo» hasta que se aclare la situación de su madre. Además es un excelente competidor de lucha libre, por lo que será bienvenido en el equipo. Pero también tiene una mente inquisitiva y reflexiva, y las cosas no irán tan bien para Mike. Especialmente, cuando en un momento dado aparezca la madre, Cindy (Melanie Lynskey), al olor del dinero de su padre.

Realización y producción

Realización sencilla y técnicamente perfecta al servicio de una historia amable y de unos personajes que, como comentaré más adelante, son el principal valor de la misma. Una pequeña comunidad donde nunca pasa nada, un pequeño (o grande) drama familiar, un poco de humor, muchos buenos sentimientos y buen rollo. Estas son las recetas de este filme, que básicamente es un enredo al servicio del retrato del crecimiento de dos personajes, el abogado y el muchacho.

Interpretación

Lo dicho. La base de esta película es el buen quehacer de sus intérpretes. El protagonista principal, Giamatti, está solvente como de costumbre. El adolescente, Alex Shaffer, borda su actuación de chaval reflexivo y tranquilo, pero en el que la procesión va por dentro. Siempre solvente también la discreta pero eficaz Amy Ryan. Bobby Cannavale forma una pareja con Giamatti que a veces recuerda la que aparecía en Entre copas. Muy bien el anciano con demencia… Vamos que todos están muy bien.

Conclusiones

Quizá el principal inconveniente de esta historia de redención personal, por sus propios errores en el caso del abogado, por los errores de otros en el caso del adolescente, es que hay tanto, tanto, tanto buen rollo. Todo el mundo en un momento dado es tan capaz de quererse… Hasta la mala madre salva los muebles en un momento dado. Pero es cierto que te lo pasas bien. Que la película transmite un mensaje de optimismo. Que nunca lleva el drama más allá de cierto punto, y que siempre hay una cierto escora hacia la comedia que te pone una sonrisa en los labios. Y bueno, todo ello está muy bien para pasar tranquilamente una tarde de verano. Yo creo que esta película es recomendable, especialmente por el buen trabajo interpretativo. Preferentemente en versión original, como siempre recomiendo.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Escuchando una grabación del saxofonista Stan Getz, acompañado por un cuarteto de cuerdas. No parece lo mas jazzístico, pero es la propuesta del programa A todo jazz de la semana pasada y la verdad es que suena fenomenal.

Arco Iris

A pesar de estar de vacaciones, no puedo evitar despertarme pronto; así que aprovechando que la mañana estaba fresquita me he ido a caminar un rato, y me ha caído un chaparrón con arco iris incluido - Leica D-Lux 5

[Libro] Una chica cualquiera

Literatura

Segunda recomendación del día. Cuando hojeaba el otro día el libro de fotografía sobre el rodaje de The Misfits, me di cuenta de que nunca había leído ninguna obra de Arthur Miller, un autor que sin duda es importante en la literatura norteamericana del siglo XX. Así que decidí poner remedio al asunto, y cogí en la librería una novela corta que me permitiese resolver momentáneamente la carencia, asumiendo mi escasez de tiempo en los últimos días.

Una chica cualquiera
Arthur Miller
Fábula, Tusquets Editores; Barcelona, 2000
ISBN: 9788483106730

En menos de 100 páginas en su traducción al castellano, Miller nos narra la vida de esta plain girl o homely girl, Janice. Casada con un activo militante de la izquierda estadounidense de los años treinta, firme progresista, es sin embargo una esposa descontenta por el escaso caso que le hace su marido, más preocupado de la política y de sus militancias que de otra cosa. Sin embargo, tras la guerra mundial, todo cambiará para Janice que decidirá cortar por lo sano y llevar otro tipo de vida. La historia esta contada como un playback a partir de los recuerdos que acuden a la memoria de la protagonista cuando muere su segundo marido.

El tema fundamental de este relato es el del papel de la mujer en las relaciones. Incluso en una pareja políticamente progresista, la mujer encuentra dificultades para ser aceptada como es, valorada por sí misma, y adoptando un papel activo en la relación. Ante esta situación el descontento aparece y no deja de ser una historia de liberación de una mujer.

El relato se lee con facilidad y con agilidad. Máxime cuando tenemos en cuenta sus escueta duración, lo que hace que uno se lo ventile en un tres ratos de lectura al acostarse para dormir. Creo que es razonablemente recomendable, aunque no sé si esta obra tardía del autor es realmente representativa de su obra. Pero bueno, a mí me ha venido bien.

Atardecer junto al río Ebro

El papel de la mujer en nuestra sociedad no ha estado, ni está todavía, totalmente enfocado; de eso trata la lectura de hoy - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

[TV] Wallander, versión BBC

Televisión

Estoy de vacaciones. Y en un par de días me voy de viaje por el mundo. Nada complejo. Ya os cuento mañana. Así que hoy tengo que aprovechar para comentar algunos temas que tengo pendientes después de una entretenida semana. Y empezaremos por una serie de televisión.

En los últimos años, parece que se ha puesto de moda la novela negra y la novela policiaca de origen nórdico. Y más concretamente sueca. Parece que los criminales y los investigadores del país escandinavo están de moda. Yo no soy seguidor habitual de este tipo de lecturas. Ya me trague la saga de Lisbeth Salander que resultó ser de una calidad demasiado irregular para la atención que recibió. Aunque indudablemente entretenida. Entre las series literarias más difundidas está la dedicada al detective Kurt Wallander, del novelista Henning Mankell. No he leído nada de esta serie. Pero el éxito del personaje ha sido tal que ha dado lugar a alguna adaptación cinematográfica de sus aventuras y a dos series de televisión, una sueca y otra británica. Y esta última es la que he ido viendo las últimas semanas y quiero comentar aquí.

Con el título general del personaje principal, Wallander, la BBC ha emitido dos temporadas de tres capítulos cada una con algunos de los casos del detective de la policía sueca en Ystad, en la meridional región de Escania, a orillas del mar Báltico. Cada uno de los capítulos dura 89 minutos, así que se pueden considerar como una serie de largometrajes para televisión. Cada uno de ellos se puede ver de forma autónoma, aunque alguno de ellos, especialmente en la segunda temporada, hace referencia a acontecimientos sucedidos en alguno de los anteriores. Los episodios, aunque de producción británica, fueron rodados en los escenarios originales en Suecia.

El protagonista absoluto es el actor y director británico Kenneth Branagh, que compone de forma muy convincente a un detective de mediana edad, con unas difíciles relaciones familiares que le llevan a vivir en relativa soledad, con esporádicos y tormentosos con su padre (David Warner), y con la visita frecuente de su hija Linda (Jeany Spark), que es su auténtico anclaje con ese mundo familiar, ya que a pesar de esporádicas diferencias, se profesan auténtico cariño paternofilial. Como consecuencia de su solitaria vida y de las exigencias de su trabajo, lleva una vida desordenada que está afectando a su salud. Su filosofía de la vida es claramente existencialista, y como consecuencia lleva muy mal la presencia de la violencia en la sociedad y en su trabajo. En su trabajo, aparecen una serie de colaboradores fijos, fundamentalmente Anne-Britt Hoglund (Sarah Smart) y Magnus Martinsson (Tom Hiddleston), entre otros.

En su conjunto, todos los episodios son interesantes, aunque la serie va mejorando conforme avanza, y a mí me ha llegado a enganchar, a pesar de que la duración de los mismos es excesiva para mi gusto en una serie de televisión. La serie tiene una producción muy cuidada aunque de aspecto austero, centrada en los personajes, y sacando un buen partido de las localizaciones en las que se desarrolla la acción. Por supuesto, gran parte del buen funcionamiento de la serie depende de la interpretación de su protagonista. Si en muchas ocasiones Kenneth Branagh tiende a cierto histrionismo en la interpretación, cuando compone personajes austeros, contenidos, consigue hacerse mucho más convincente y creíble. Y esta esta es una de esas ocasiones.

En su conjunto, una serie muy recomendable para pasar algunas tardes de calor fresquito viendo la televisión en casa. Parece ser que puede haber una tercera temporada de seis episodios, cuyo rodaje dependerá de la disponibilidad para el rodaje de Branagh.

Recomendación musical

No me constan los gustos musicales del inspector Wallander, así que me ambiento con un poco de jazz que muchas veces a acompañado las historias de la novela negra y policiaca. Y estoy aquí con el Bird Up de Charlie Parker y Miles Davis.

Archipiélago de Turku

Aunque esta imagen está tomada en el archipiélago de Turku, en Finlandia, supongo que el paisaje en los alrededores de Ystad tampoco variará mucho; también a orillas del Báltico - Panasonic Lumix LX2