Como todos los años desde hace unos cuantos, cuando llega el 29 de diciembre comienzo con el resumen del año que se acaba… con fotos. Hoy será en la segunda entrada del día en el Cuaderno de Ruta, porque no quería dejar sin comentar la película de Kore-eda antes de terminar el año. Alguna película que veremos en este 2018 se quedará para ser comentada en los primeros días del 2019, incluso después de mi resumen anual cinematográfico, pero esa no.
Y comencemos pues el resumen, con los viajes. Marcados este año, fotográficamente hablando, con el relevo que le di a mi Olympus micro cuatro tercios después de seis años de buenos y duros servicios. Como podéis ver en el encabezado, foto realizada en la ciudad taiwanesa de Tainan, ahora es una Panasonic, también perteneciente al sistema cuatro tercios. Aunque no son las únicas fotos que he usado. No me extenderé en ello.
En primer lugar, las excursiones y paseos por Aragón y limítrofes… este años sin limítrofes. Sólo o acompañado por alguno o algunos amigos.
El día de mi cumpleaños, en enero, lo pasamos en el valle de Tena, como el año anterior, con una visita al balneario de Panticosa. No fue la única vez que subimos por allí.
Que un amigo me dejara su nueva cámara de fotos para ver qué me parecía fue una excusa perfecta para volver a visitar el castillo de Peracense, después de doce o trece años.
Quisimos ir a visitar los cerezos en flor de Bolea, pero el día estaba ideal para visitar otro magnífico castillo aragonés, el de Loarre, en una tarde fría pero muy bella de primavera.
Tuvimos interés en conocer los mallos de Agüero, pero nos recibieron con un tiempo lluvioso y ventoso infernal. De regreso, presenciamos una estupenda puesta de sol en el pantano de la Sotonera, en Tormos.
Ya en otoño, me escapé con un amigo a disfrutar de lo que quedaba de colores otoñales al paraje de Taxeras, donde siempre impresionan las crestas de los Alanos.
Ningún año faltan las actividades colectivas, en las que salgo con otros fotógrafos a compartir experiencias y a visitar nuevos sitios. Todas las de este año han sido con la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ, y podrían haber sido más, si no fuese por algunas cancelaciones debidas al mal tiempo o desplazamientos de la actividad a fechas imposibles para mí.
Un divertido taller de grabado en Fuendetodos, además de visitar el pueblo natal de Francisco de Goya, fue la inauguración de las actividades del año.
El verano es tiempo de festivales; en el mes de junio nos desplazamos a Barbastro. En el «barranqué» se celebraba la edición anual de BFOTO.
Y una docena de socios nos dimos cita en julio para visitar unas cuantas exposiciones de PhotoEspaña en Madrid.
Muy divertida fue la jornada que dedicamos a fotografiar el Campeonato de España de Motocross en el circuito de Motorland Aragón en Alcañiz.
Este año he realizado un viaje por trabajo. No me entusiasman, si os he decir la verdad; pero si toca hacerlos y se puede aprovechar para airear la cámara, estoy encantado. Este año tuve que ir a Granada a una reunión de la Red Escuelas de Salud para la Ciudadanía en la Escuela Andaluza de Salud Pública. Y aproveché para recorrer la ciudad y escaparme a Antequera ese mismo fin de semana.
Disfrutando del atardecer en el Mirador de San Nicolas en Granada.
Disfruté mucho visitando los monumentos megalíticos del Conjunto Prehistórico de los Dolmenes de Antequera, calificados como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.
Y vamos con un pequeño resumen de los viajes por vacaciones que me he permitido este año. Que han sido variados e interesantes.
Escapada de Semana Santa a Roma:
Mucho callejeo por las calles de la capital italiana.Una visita a Ostia Antica, que yo no conocía.Y también visitas a algunos museos que no conocíamos, como la Gallería Nazionale d’Arte Moderna.
Vacaciones de dos semanas en Francia y Suiza:
Difícil resumir en tres fotos un viaje de quince días, pero digamos que estuvimos en la Provenza, alojados en Aviñón.
Que nos pasamos por los Alpes, visitando, entre otros lugares, Chamonix-Montblanc.
Y que acabamos el recorrido en Suiza a orillas del lago Lemán, visitando sus riberas, disfrutando mucho del buen tiempo en Vevey.
Escapada de verano al lago Constanza:
Alojado en la ciudad de Constanza, pudimos visitar los humedales cerca de Friedrichshafen.
Nos dimos un amplio paseo por el Rin, y en concreto por la isla de Reichenau, con su conjunto de monasterios, también Patrimonio Cultural de la Humanidad según la UNESCO.
Y nos acercamos a la coqueta y animada ciudad de Winterthur en Suiza.
Vacaciones de dos semanas en Taiwán:
Un acierto la visita al país no reconocido como tal de Taiwán. Interesante, económico, divertido,… La tarde que pasamos en Tamsui es una de las candidatas a mi tarde más feliz de 2018.
Aunque tampoco estuvo nada mal la visita a la garganta de Taroko, en el parque nacional del mismo nombre.
Y muy divertida también la tarde que pasamos en Kaohsiung, a orillas del estanque del Loto.
En fin… esperemos que el 2019 nos depare unas oportunidades viajeras parecidas a las del 2018 que se nos va.
Hoy estoy un poquito lento. Un mal-virus se ha infiltrado en mi organismo y me he sumergido en una desgana vital de la que sólo salgo cuando ingiero el correspondiente sobre multifármacos para el alivio de los estados gripales o pseudogripales. En el breve intervalo de luz vital esta mañana me ha dado para escribir un artículo técnico sobre el uso de diapositivas de formato medio en la actualidad, que podéis leer si os interesa en Volviendo a la diapositiva (II) – Fujichrome Provia 100F en formato medio.
En el breve intervalo de luz vital que parece que voy a tener esta tarde, os voy a dejar puestas algunas fotos de esos rollos de diapositiva en formato medio.
Lo voy a confesar. No me gusta la Navidad. No es que la odie, como dicen algunos. Pero no me gusta. Algún año sí que la he odiado,… las circunstancias. Pero no recientemente. Aunque sigue sin gustarme. Si tu sistema de creencias no se ajusta a una serie de parámetros, salvo que seas un niño, me parece una festividad tan errónea a varios niveles… Lo de la Nochevieja y el Año Nuevo tiene un pase. Aunque también me parece errónea la festividad a cierto nivel. Si va a ser una excusa para montar un fiestorro toda la noche… ¿porque no es el 1 de junio o el 1 de julio que hace bueno? ¡Ay, perdona! Que en el hemisferio sur sí que les viene bien así. Mis disculpas. En algo tenían que salir ganando; que históricamente han llevado las de perder salvo excepciones.
Y si algo soporto menos es que el día de Navidad salga con niebla. ES-HO-RRI-BLE. Y vivo en una ciudad donde eso sucede con frecuencia. Maldita sea. Como hoy. Y mira que este año no habíamos tenido nieblas en la práctica y uno estaba confiado en que tendríamos un día de Navidad soleado… ¡Que te has creído tú eso! En fin… aprovecharemos para dedicarlo a recuperar algunas recomendaciones fotográficas, que llevaba un montón de días sin dejar ninguna. De forma un poquito esquemática, que no tengo ganas de rollo. Estoy bastante espero. Lo de acostarse a las dos pasadas y despertarse (involuntariamente) a las siete menos cuarto sin poder volver a dormirme es una lata (seguramente ahora muchos encontraréis explicación a estos dos párrafos tan cenizos que me han salido).
Robert Adams es uno de los fotógrafos que más me han influido. Perteneciente al grupo de la New Topographics, ese concepto de paisaje alterado por el hombre como motivo fotográfico siempre me ha atraído. Y he hecho lo mío. Oscar Colorado nos ha hablado extensamente de este fotógrafo americano. Cuidado que si buscáis en Google sin más «robert adams» os salen de preferencia enlaces relacionados con uno de esos «iluminados» de las filosofías orientales (ale, ya he vuelto a hacer un buen número de enemigos; con los aficionados que hay a estas cosas esotéricas orientales).
Coca Dai es un fotógrafo chino que hace lo que muchos novios o maridos en la actualidad. Es el que va haciéndole constantemente fotos a su mujer, Judy Zhu, antes su novia. Desde 2008 hasta 2015. Pero en lugar de tirar de teléfono celular y publicarlo en las redes sociales, tira de cámara para película tradicional de toda la vida. Y acaba siendo un registro de lo que es la historia bruta de mujer de hoy en día. Lo hemos visto en LensCulture. Y me ha parecido muy interesante; las fotos y la entrevista.
Y sigo con oriente, pero esta vez en Japón. Estoy convencido de que ya me he fijado en más de una ocasión en la fotografía de Rinko Kawauchi. Me ha recordado al ensayo de Tanizaki, El elogio de la sombra. Aunque como siempre se ha dicho, y estoy de acuerdo, para que reconozcamos las sombras y lo sombrío, es porque en algún sitio hay luz. Nos han hablado de ella en Cartier-Bresson no es un reloj.
Finalmente, os dejo con un vídeo del SFMOMA, ya he recomendado varias veces su canal en Youtube, sobre el trabajo de Larry Sultan sobre la familia. Sobre su familia. En estas fiestas tan familiares, «pega», ¿no? Me ha gustado mucho cómo lo cuenta el autor. Y me han caído bien sus padres. En inglés, lo siento. Pero es que es la lengua «del imperio» y toca sabérsela para acceder a contenidos de calidad.
En los últimos tiempos he recibido alguna publicación de fotografía. Y quizá en este sábado prenavideño, en el que estoy con pocas ganas de zarandearme porque estoy cansado del ajetreo que he llevado las dos últimas semanas, es un buen momento para comentarlas. Y quizá, casi seguro, recomendarlas.
El domingo antes de viajar a Granada, aproveché a disfrutar de las aptitudes para el reportaje de mi nuevo 35 mm para montura Canon EF de cuadro completo. Y lo hice en el ambiente prenavideño de la plaza del Pilar de Zaragoza. Pensando en blanco y negro.
Mona Kuhn – She Disappeared into Complete Silence
Este libro tiene su historia. Hace dos años, la fotógrafa Mona Kuhn, una de mis favoritas de las contemporáneas, de la que tenía ya cinco libros publicados por editorial Steidl, exponía en una diversidad de lugares un trabajo bajo el título Ácido dorado. Y, simultáneamente, en Amazon nos anunciaba la próxima publicación de un libro bajo el mismo título. Lo encargué. Esto era el otoño de 2016. Desde entonces, puntualmente, cada dos-tres meses recibía un mensaje de Amazon anunciando que la publicación del libro se había retrasado. Como no cobraban nada hasta que lo mandasen, no anulé el pedido, a pesar de que resultaba ridícula la continua cadena de mensajes con el mismo texto y una nueva fecha prevista de publicación. Así hasta que en noviembre recibí un nuevo mensaje de estos en el que curiosamente no retrasaba la fecha dos o tres meses sino sólo dos o tres semanas. Y a los días… sorpresa. Lo enviaban. Pero con un título totalmente distinto. ¡¡¡??? Decidí aceptar el envío.
Ya lo tengo. Con un título distinto, eso sí, pero evidentemente, comparando lo que Google me enseña de las noticias de hace dos años con las fotografías del libro, se corresponden entre sí. La primera diferencia notable es que ha cambiado la encuadernación del libro y el tipo de papel. En una funda de cartón bien un libro encuadernado con un cosido artesanal. Un papel mate, que no da el brillo de los anteriores libros de la fotógrafa, y una evolución notable en las formas, aunque más moderada en el fondo. Sigue haciendo dialogar la forma humana, fundamentalmente femenina, habitualmente desnudos, con el paisaje. Pero cambia la forma en que los relaciona. Con frecuentes dobles exposiciones, alternando el color y el blanco y negro, imágenes menos precisas, pero igualmente sugerente, incluye un nuevo elemento; la abstracción. Bien sea procedente de esas dobles exposiciones, de reflejos, de los patrones de luz y materia de los objetos que fotografía, o de la deformación de una imagen originalmente figurativa. Y la dominancia de los tonos dorados, cálidos, cuando el color está presente. Instalada en California, ya no nos encontramos con los paisajes de su Brasil natal, o de las Landas francesas. Con frecuencia nos trasladamos a la aridez del desierto del sudoeste norteamericano, contrastando con la suavidad y delicadeza con la que suele tratar la figura femenina.
Una obra interesante, que exigirá varias pasadas hasta aprovecharla plenamente.
Exit 72 – Masculinidad/Masculinity
Estamos en una época que resulta confusa para muchas personas en lo que se refiere al discurso sobre el género y el sexo en la época que corre. La tradicional división binaria entre hombre y mujer, lo masculino y lo femenino, sobre los comportamientos y actitudes que se suponen a cada mitad de la especie humana se ha visto sacudida por el ímpetu con el que en las últimas décadas han surgido una diversidad de preferencias en la relación sexual e interpersonal, pero también en la diferencia entre el sexo biológico y el sexo sentido por la persona, la identidad de género y otros aspectos de la identidad personal, que han provocado que empecemos a tener consciencia de la fluidez en los conceptos de género y sexo, y el continuo que existe entre los dos extremos de la mentalidad tradicional.
También es cierto que la mayor parte de los discursos y trabajos artísticos relacionados con estas cuestiones giran más alrededor de los atributos tradicionalmente considerados femeninos o como mucho en relación a formas e identidades de carácter más andrógino. Y falta una reflexión más profunda sobre la evolución del concepto de masculinidad. Los sectores más conservadores de las sociedades se aferran al concepto y valores de la masculinidad tradicional, como también lo hacen las derechas populistas y diversos autoritarismos y totalitarismos de todo signo. No hay tanta diferencia entre lo que propugnan las ultraderechas occidentales de lo que promueve el Partido Comunista Chino, que cada vez parecen dos caras de una misma cosa. Pero en otros sectores de la sociedad, se buscan nuevas formas para los hombres de manifestarse y de participar. No siempre con las ideas claras.
En este número de Exit se promueve una reflexión al respecto, apoyándonos en la fotografía. Con una peculiaridad; los autores seleccionados son en su mayoría, no en su totalidad, mujeres. Fotógrafas. A partir de ahí, tenemos un número que se fundamenta en el retrato de carácter psicológico, con una diversidad de enfoques y formas. También es un volumen denso, que exigirá varias pasadas para extraer todo su jugo.
En 2004 hice mi último carrete de diapositivas antes de pasarme a la tecnología digital. Hace un año hice un rollo de formato medio caducado 9 años atrás, por lo demás, a pesar de tener en casa miles de diapositivas, nada en 14 años. Hasta que hace unos meses Kodak anunció que volvía a fabricar. Y he probado un carrete. Los detalles en Volviendo a la diapositiva (I) – La nueva Kodak Ektachrome E100 con Canon EOS 100.
Desde hace siete años, mantengo un fotoblog en Tumblr, De viaje con Carlos, en el que casi todos los días aparece una fotografía de uno de mis viajes, desde 1989 hasta la actualidad. Las audiencias nunca me han preocupado, pero también es cierto que con el tiempo es una fórmula que ha perdido sentido y atractivo por distintos motivos. Además, en estos días Tumblr está más en boca de todos por la polémica de su censura de los desnudos, especialmente los femeninos, mezclando en el mismo saco el desnudo y la pornografía, no siendo lo mismo ni de lejos. Soy ajeno. No publico ese tipo de contenido. Tampoco soy consumidor de pornografía. No por puritanismo ni nada de eso. En general, es una actividad que trata como objetos a las mujeres y como gilipollas sin cerebro a los hombres. No me gusta ni lo uno ni lo otro. Pero si que soy contrario a la censura del cuerpo humano en otros aspectos de la cultura y el arte. Pero esta censura se impone en todo internet… a pesar de que luego sea la pornografía lo más buscado y visitado. Contradicciones de la especie humano.
Pero yo a lo que voy es a mis fotografías de viaje. En estos momentos, tras la experiencia con mi cuenta en Instagram @carlos_en_plata, dedicada a la fotografía argéntica, y la cuenta @carlos.carreter.instant, dedicada a la fotografía instantánea, polaroid y similares, he visto que esta plataforma ofrece mejores opciones. Lo único que se pierde es la posibilidad de mostrar las fotos a resolución elevada. Y que la plataforma comprime los archivos y algo de calidad se pierde. Pero en conjunto, funciona. Y lo que hay se publica, se puede rebotar de forma automática a Twitter, Facebook y Tumblr, entre otros. Por lo que no abandono el fotoblog que he mencionado. Resulta muy eficiente.
Por lo tanto he abierto la cuenta @deviajeconcarlos, en la que el ritmo de publicación será distinto. En lugar de una foto al día, serán tres cada tres días, completando de forma lo más armoniosa posible las filas de tres fotografías que ofrece la interfaz de Instagram.
La dinámica será similar que con el fotoblog. Iré progresivamente recorriendo mis viajes desde 1989 hasta la actualidad, para volver a empezar cuando llegue al final. Cuando esté de viaje, incluiré fotografías del momento, de la actualidad. Y espero que guste. Una vez más, no aspiro a grandes audiencias sino a comunicarme con la gente con la que lo hago habitualmente de forma tranquila. Aunque cualquier visitante será bienvenido, si lo hace con buen ánimo y sin malos rollos.
Fotografías acompañantes realizadas con Hasselblad 500CM + Carl Zeiss Distagon 50 mm f/4 C T* y película Ilford Delta 100 Professional revelada en Kodak HC-110 en dilución B (1+31).
No conocía yo al fotógrafo zaragozano Aurelio Grasa (1893 – 1972). De profesión médico, al igual que Ramón y Cajal fue un fotógrafo experimentador, que utilizó múltiples técnicas y formatos. Desde los autocromos, a la fotografía aérea, para acabar siendo un partidario del formato pequeño, una Leica M3, y la diapositiva, tras ir descendiendo en la escala de tamaños desde el gran formato con cámara de placas, pasando por el formato medio. La noticia de su obra la he visto en Cada día un fotógrafo, y hay una página dedicada a su obra. Aunque con poquitas obras. El blog de la misma no se actualiza desde marzo de 2015.
En la edición de PhotoEspaña 2017, en la exposición dedicada al aniversario de Leica, me llamaron la atención unas fotografías comentadas por las personas en ellas retratadas del fotógrafo de magnum Jim Goldberg. Los comentarios de esas personas pasaban de la hilaridad que producían algunas de ellas a una tristeza o patetismo profundos. Recorriendo por el camino el absurdo o el surrealismo inconsciente. Un retrato duro pero compasivo de la pobreza de su tiempo, este trabajo de Jim Goldberg se comentó recientemente en las páginas de Magnum Photos.
Oscar Colorado, en sus siempre inspiradas y profundas páginas de su blog Oscar en fotos, nos hace un repaso a la importancia de la fotografía y la imagen en general en la Alemania nazi. Además de diversos comentarios del entorno sociopolítico y cultural, dedica un espacio importante a la controvertida cineasta Leni Riefenstahl, probablemente una de las más brillantes del siglo XX, al mismo tiempo que más rechazadas por su nefasta connivencia con el nazismo, y la fotógrafo oficial de Hitler, Heinrich Hoffmann. También al pionero de la fotografía en color Hugo Jaeger. Conviene leer este interesante ensayo.
Para desintoxicarse de la náusea que producen las imágenes del nazismo, y de los fascismos en general, convendrá que conozcamos el proyecto Humanae de la fotógrafa brasileña radicada en Madrid, Angélica Dass. Nos lo han contado en On Art and Aesthetics. Está fotógrafa procede de una familia que, como ella dice, estaba llena de colores. Refiriéndose a los tonos y colores de la piel de sus integrantes. Pero al mismo tiempo ha sentido la discriminación por que su tono de piel es de un color marrón; aunque la gente la llamaba «negra». Por ello, su proyecto es al mismo tiempo simple y complejo al mismo tiempo. Realizar un catálogo de los tonos de la piel humana con sencillos retratos de personas de cabeza y hombros, sustituyendo el fondo del retrato por el tono del catálogo Pantone más próximo a un muestra del color de la piel en la punta de la nariz de cada persona. Y así nos muestra un catálogo amplísimo de tonos que, además de los valores estéticos y artísticos inherentes al proyecto, los tiene también de carácter antropológico, científico o educativo. Romper con la dicotomía blanco/negro, o la estúpida división que nos enseñaban en el colegio, blancos/negros/amarillos/cobrizos o pieles rojas, y mostrar un continuo humano sin fin. El fin último, cuestionar sistemática el constructo ficticio del concepto de raza, un mito no apoyado por la ciencia, y apoyar el concepto de la unidad en la diversidad de la humanidad. Os dejo un vídeo de una conferencia TED en la que ella misma explica muy bien sus ideas y su proyecto.
Por último, os quiero recordar que uno de mis fotógrafos favoritos, el conceptual Duane Michals. Auténticamente conceptual, no como muchos modernos que se dicen «conceptuales» simplemente porque hacen cosas más relacionadas con el diseño y con la fantasía a partir de fotografías que otra cosa. Pues bien, esta semana en Cartier-Bresson no es un reloj, un blog sobre fotografía en castellano que también es muy recomendable, hacen un comentario de la serie El espejo mágico de la incertidumbre del doctor Heisenberg. La mecánica cuántica, el principio de incertidumbre, rompen con el determinismo de la física clásica, y abren la puerta a una interpretación probabilística del mundo,… al menos a sus niveles más elementales. Expresar esta idea desde un punto de vista visual y fotográfico es cuando menos un formidable desafío, del cual Michals sale airoso con brillantez. Teniendo en cuenta que es un artista y no pretende ningún tipo de precisión científica sino una reflexión sobre los conceptos trasladada a una escala humana y estética. Como nos cuentan en el artículo que dijo el propio Michals ante una crítica emitida por Garry Winogrand, sus secuencias de fotos lo liberan de la tiranía del «momento decisivo». Dejar de mirar el instante para observar y reflexionar sobre la realidad objetiva y subjetiva de la propia existencia o la de quienes nos rodean. Siempre vienen bien los «disidentes». Son los que nos hacen crecer.
Dentro de mis «sesiones» probando el nuevo Tamron 35 mm para Canon EOS del que os hablé el otro día, el miércoles pasado salió un día con densas nieblas. El único que recuerdo este año. Antaño, nos pasábamos semanas enteras con estas nieblas cuando se instalaba el anticiclón… pero últimamente empiezan a ser raros. En cualquier caso, eso me hizo buscar un terreno de pruebas para el nuevo objetivo menos desapacible. Y como hacía tiempo que no me pasaba por el Instituto Aragonés de Arte y Cultura Contemporánea «Pablo Serrano» (IAACC Pablo Serrano), fui allí donde me dirigí. Además era un lugar idóneo para simular retratos con las esculturas del de Crivillén, así como para probar su estabilizador en situaciones de poca luz. Pero de eso ya os hablé; hoy hablaré de las exposiciones que visité.
Cortázar por Mordzinski.
Objetivo Mordzinski
Primero visité una exposición del fotógrafo argentino Daniel Mordzinski que lleva buena parte de su vida fotografiando escritores del ámbito de la lengua española, tanto en nuestro país como en toda Centro y Suramérica. Empezando con una bonita anécdota sobre Julio Cortázar en los años 70, durante su primera exposición en París.
En este retrato de Mordzinski a Juan José Saer, me parece ver la influencia de Cartier-Bresson cuando fotografiaba a gente como Sartre o de Beauvoir, aunque la composición de Mordzinski es más osada y dinámica.
Dos elementos interesarán en esta exposición, en la que también encontramos fotografías realizadas en nuestra ciudad, en Zaragoza. La calidad de las fotografías, tanto en blanco y negro como en color. Aunque soy aficionado que gusta más del color, en esta ocasión me atrajeron más las monocromas. Especialmente alguna en la que se apreciaba la influencia de maestros como Cartier-Bresson.
Fotografías realizadas en las calles de Zaragoza a escritores locales y nacionales.
En general, una exposición de fotografía muy entretenida, en la que por añadidura encontré sugerencias para conocer escritores de los que no había oído hablar, pero cuyos retratos me lo hicieron muy interesantes.
Pablo Serrano, retratista y retratado
Desde la última vez que estuve, ha habido una reorganización de los fondos propios especialmente de las obras del escultor Pablo Serrano. En la nueva orientación, se le da mucha importancia a su actividad como retratista, dedicando en este momento un amplio espacio a los retratos escultóricos que realizó de contemporáneos suyos.
Pero también se le dedica un espacio a las ocasiones en las que el propio Pablo Serrano fue retratado. Especialmente, mediante la fotografía. Por fotógrafos de tanto prestigio como Alberto Schommer entre otros. Una serie de retratos muy interesante, aunque no muy extensa en la que encontramos alguna obra notable, muy bien presentadas.
Victor Mira y Yann Leto
Como no hay tantas fotografías, pasaré más rápido por las exposiciones dedicadas a Víctor Mira y Yann Leto. Ambos pintores y escultores contemporáneos. El primero ya fallecido, hace unos años, falleció precozmente. Ambas son interesantes, y en alguna de ellas, especialmente en la de Yann Leto encontraremos alguna referencia más o menos divertida, o ácida, a realidades político-sociales. En fin… pasaos y vedlas vosotros mismos. Ambos son artistas muy vinculados a Zaragoza, independientemente de su lugar de nacimiento o incluso nacionalidad.
Oración de Víctor Mira a la «Madre Zaragoza».La obra de Yann Leto, entre la pintura y la escultura, para su exposición «Safari».
Vicente García Plana – El objeto de la memoria
En su página web, Vicente García Plana se define como artista multidisciplinar. El artista de Huesca se ha dedicado a la escultura, la fotografía y… las colecciones. ¿Qué colecciona? Porque de colecciones va la exposición actual. Objetos cotidianos recopilados de forma masiva en los entornos domésticos habituales, en los hogares de la gente. Botellas. Pinceles y brochas. Hojas. Libros. Teléfonos. Botes. Corchos. Despertadores. Cubiertos. Pastillas de jabón. Picos. Lo que tenía su padre al morir. Lo que tenía su abuelo al morir. De todo. Y con ello construye sus instalaciones basadas en la repetición hasta la saciedad de las cosas que todos tenemos o hemos tenido en casa. Es curioso. Pero al mismo tiempo te despierta diferentes sensaciones; cotidianidad, nostalgia, diversión, extrañeza,… No sé. Yo me lo pasé muy bien, y le acabé dedicando mucho más tiempo del que pensaba. También había objetos fotográficos. También trabaja como interiorista; interiorismo de autor. Dice.
Durante años, desde que comencé mi afición a la fotografía hasta principios de los 2000, afirmé sin dudar que mi focal favorita eran los 50mm. En aquel entonces conocí el Summicron-C 40 mm f/2 de Leica, y me di cuanta que esa focal estándar algo más abierta era preferible desde mi punto de vista y gustos. Pero… no abundan los 40 mm excelentes y luminosos. Por ello, poco a poco he derivado hacia el 35 mm como focal preferente. Incluso he realizado algún viaje con esa focal casi en exclusiva.
Hace ya unos años que andaba pensando en sumar un buen 35 mm a mi equipo Canon EOS, y finalmente lo he hecho. Aquí os dejo unas cuantas fotos. El artículo técnico está en Un 35 mm para Canon EOS; el de Tamron será. Las fotos de este artículo y el técnico no son coincidentes, porque de las que allí podréis ver saldrá otra entrada en este Cuaderno de ruta. Pero espero que os gusten. Son, simplemente, de pasear con el nuevo objetivo.
Hace sólo dos días que hice una entrada de recomendaciones fotográficas, pero lo cierto es que en esta ocasión era esto o volver a hablar de cine como ayer, aunque fuese cine visto en televisión. Así que voy a ir dosificando temas. Por cierto, que hoy todo tiene está en idioma castellano/español, por aquellos que se me quejan de recomendar demasiadas cosas procedentes del mundo anglófono. Tendré que hacer una recopilación de sitios en español/castellano, para todos aquellos interesados.
Estuve revisando hace poco fotografías realizadas en 2004 con una Canon Powershot G6. En aquellos momentos, me pareció la leche, aquella cámara. Hoy en día se le nota la juventud tecnológica. Pero creo que demuestra que la calidad de la foto está más vinculada al fotógrafo que a la tecnología.
A finales de octubre de 2015 hice un taller de fotografía con cámara de gran formato en Vilassar de Dalt, organizado por Revela-t. Un taller muy satisfactorio. De los dos profesores que tuvimos, uno de ellos fue Faustí Llucià. Y recientemente he encontrado en su canal de Youtube un vídeo, que más bien es un pase de diapositivas, de uno de sus trabajos Extraños en el paisaje, realizado en la playa de las Catedrales (en realidad playa de Aguas Santas, cosas de la promoción turística) de Lugo. Os lo dejo aquí puesto.
Esta playa está relativamente de moda en internet, con muchos de esos paisajes siempre un «pelín» sobreprocesados, muy saturados, de idílicos ocasos o amaneceres, que se parecen todos entre sí como una gota de agua a otra gota. Llucià, austero, con una cámara de medio formato, formato cuadrado, blanco y negro, recoge el impacto en el paisaje de la presencia del ser humano, de la invasión de turistas cuando un lugar se pone de moda. Sobrias, sencillas que no simples, bellas también.
Oscar Coronado es profesor. Universitario. Y tiene un blog de fotografía, Oscar en fotos, que es una auténtica referencia en habla española. Sus artículos suelen ser extensos e intensos en contenido. Y recientemente ha realizado uno, un trabajo impresionante de revisión y documentación, indicando 400 hitos en la historia de la fotografía desde muchos, muchos, muchos siglos antes de su invención hasta la época actual. Es «cuestionable» que en una historia de menos de dos siglos, dejando aparte los antecedentes previos relacionados con la cámara oscura y otros procesos físicos, haya 400 «hitos», pero sin duda es un notable repaso o resumen de hechos notables en la historia del medio.
En estos últimos días he visto varios artículos reivindicando la figura de Martine Franck. Yo señalaré el artículo que le han dedicado en Cartier-Bresson no es un reloj. Otro blog necesario en idioma castellano. Esta fotógrafa belga, fallecida en 2012, que tiene sus relaciones con España ya que estudió historia del arte en Madrid, tuvo una suerte y una desgracia.
Tuvo la desgracia de casarse con Henri Cartier-Bresson.
En lo que a mí me consta, el matrimonio fue afortunado, y permanecieron juntos hasta la muerte de Cartier-Bresson. Con él fundó la fundación que lleva el nombre del célebre fotógrafo y que presidió durante un tiempo. Fundación que también le dedica exposiciones periódicamente. El problema es que siendo una fotógrafa excelente, y hay abundantes testimonios del hecho, ved el artículo que he recomendado al principio de este comentario, permaneció en gran medida a la sombra del ilustre marido, por su fama y porque no olvidemos que estamos en un mundo muy patriarcal todavía. Así pues, sirva este recordatorio para reivindicar a la fotógrafa y no a la esposa.
Estos días he estado fotografiando con la nueva Kodak Ektachrome 100… Mis únicas experiencias con película diapositiva desde 2004 hasta hoy había sido con alguna película caducada. Veremos a ver qué da de sí esta nueva versión de un producto que tiene ya casi 75 años, aunque se dejó de fabricar hace unos pocos. Algo muy especial tiene que ofrecer, porque 13 «aurelios» por cada carrete de 36 exposiciones es carito. De momento, algunas fotos realizadas simultáneamente con el iPhone.
No hace mucho os hablaba de la artista conceptual Sophie Calle, la cual usaba la fotografía como una forma de reflejar sus ideas y sus conceptos más que como un arte en sí misma. Uno de sus trabajos más célebres fue The Hotel, en el que se empleó durante tres meses de doncella en un hotel de Venecia, para poder indagar en el contenido de los equipajes de los huéspedes del hotel. En el siguiente vídeo se habla del tema.
De dudosa ética, pero de indudable atrevimiento conceptual, por diversos motivos. Como persona que gusta de viajar, me produjo un lógico desasosiego.
Más amable, mucho menos desasosegante es el trabajo de la japonesa Tomoko Sawada, que desde que optó por la fotografía en la escuela de arte, sólo ha tenido un motivo para sus imágenes. Ella misma, en mil y un autorretratos, con caracterizaciones de lo más diversas. La simpática artista…
La simpática artista, puesto que su actitud, sonrisa y explicaciones me llevó a sentir una simpatía instantánea por ella, insiste en que no se trata de autorretratos en que represente a otras personas. Distanciándose, aunque no se mencione, a otras fotógrafas como Cindy Sherman. Es ella misma, o diversas versiones de sí misma, en un ejercicio de constante introspección. Me han llamado mucho la atención las fotografías de grupos escolares en las que ha sustituido las caras de alumnas y profesores por la suya, pero siempre distinta. Bueno, espero que lo veáis vosotros mismos.
Usar una cámara de medio formato, que no formato medio, como la Olympus Pen EE3 es una delicia. Pero puede ser tanto una bendición como un castigo. Una bendición cuando te surgen múltiples oportunidades fotográficas y sabes que en lugar de las 36 fotos de rigor puedes hacer 72 o más. Un castigo cuando tienes todo el bacalao repartido y aun te quedan un montón de fotogramas para terminar el rollo… y es que son 72 o más fotogramas. En fin, que nadie está nunca contento. Los detalles técnicos en Medio formato con Kodak Professional T-Max 100 (en Olympus Pen EE3).
Para los que no estén interesados… os dejo unas cuantas fotos.