[Fotocomentario] El interés por lo (aparentemente) banal

Fotografía

Una vez, una persona aficionada también a la fotografía, con quien coincidía de vez en cuando en grupos y asociaciones fotográficas, me manifestó que le sorprendía el planteamiento de muchas de mis fotografías. Decía que no les encontraba defectos,… pero que eran de cosas… poco llamativas. No eran de espectaculares paisajes marinos o montañosos, de vistosos amanecer o atardeceres. No lo dijo con estas palabras,… pero le parecían banales. Un poco como las que ilustran esta entrada, de las que hablo en Controlando los contrastes en blanco y negro – Plaubel Makina 67 con Ilford Delta 400 a IE 200 desde un punto de vista más técnico.

Es cierto. Los motivos de muchas de mis fotografías son aparentemente banales. Es el paisaje urbano o suburbano de Zaragoza y sus alrededores. Pero hay varios motivos para que me interese este tipo de fotografía, que ya he comentado previamente en alguna ocasión. En primer lugar, a un nivel práctico que muchos comprenden, es una forma de mantenerse entrenado, de ir observando desde un punto de vista fotográfico constantemente para que, cuando llegue la ocasión de tener delante un tema que no se considere «banal», tenga más facilidad para componer y extraer el potencial que ofrezca. En segundo lugar, porque a nivel personal, en cuanto ciudadano preocupado por mi comunidad, me interesa observar y analizar los cambios, las transformaciones del paisaje urbano y periurbano, consecuencia de la evolución de nuestra sociedad, no siempre para bien, y que reflejo en mis fotografías. Algún día reuniré y seleccionaré el material para conformar un trabajo coherente sobre el tema. Algún día… El interés me viene de cuando conocí el grupo de la New topographics y su interés por el paisaje alterado por el ser humano. En tercer lugar, porque creo que es interesante buscar la estética de los lugares o los paisajes que no son considerados «bellos». Al igual que se definen cánones de belleza humanos basados en estereotipos configurados sobre las preferencias impuestas por las modas o las ideologías de un momento, también sucede con los paisajes. Y siempre lo he dicho… se pueden hacer muchas fotografías banales o poco interesantes de lugares o paisajes espectaculares. Las vemos constantemente. Pero lo que en un momento puede ser meritorio, quizá alguna vez lo consiga, es hacer buenas fotografías, con sentido, que transmiten una historia o un concepto, a partir de lugares o paisajes… banales.

[Fotocomentario] Sigo sorprendiéndome con las autolimitaciones culturales de algunas gente… a propósito de los «goyas» de colores

Arte

Lo comenté hace unos meses, a propósito de unas esculturas con la cabeza de Francisco de Goya, que habían sido pintadas por artistas contemporáneos con motivos diversos, en general muy coloridos. Hay personas que se indignan u ofenden por este tipo de intervenciones artísticas sobre el genio de Fuendetodos, o sobre cualquier otro símbolo cultural que consideren, de alguna forma, «tradicional» y «sagrado». Lo cual, para empezar, implica no entender quién era, o cómo pensaba, Francisco de Goya, que era cualquier cosa menos convencional y tradicional y se adelantó a algunas formas artísticas de las vanguardias y la modernidad, especialmente en sus aspectos más expresionistas.

Esta primavera fue una nueva edición de unas fiestas recientemente inventadas por el Ayuntamiento de Zaragoza, las «fiestas goyescas» en cuyo concepto en sí mismo no voy a entrar… porque me parece aburrido. Pero con el motivo de estas «fiestas goyescas», volvieron las «cabezas ilustradas» de Francisco de Goya a las calles de Zaragoza. En esta ocasión, a la plaza de la Seo. Afortunadamente, para la mayor parte de la gente, esto fue motivo de curiosidad y diversión, y los niños pudieron familiarizarse con esta forma lúdica de interpretación del arte y la cultura de forma lúdica y entretenida. Pero seguí percibiendo la presencia de la España carpetovetónica, que se resiste a cualquier innovación y cambio, y que tan caro nos puede salir como país en los próximos años, con lo necesario que va a ser en un futuro, por los retos sociales, políticos, ambientales que se nos vienen encima, un pensamiento lateral, alternativo e imaginativo, fuera de los caminos trillados, para superar esos difíciles retos. Porque si no, nos irá mal. Ya nos está yendo peor que a otros países, así que…

En fin, acompaño con algunas fotos tomadas en ese entorno, de las que hablo en Goya y mas cosas – Plaubel Makina 67 con Lomography Color Negative 800 a IE 400.

[Fotocomentario] De «noches en blanco» y otras actividades culturales populares

Arte, Cultura

Aprovecho que las fotografías que comento hoy en mi blog dedicado a la técnica fotográfica, Escultura clásica en el museo – Plaubel Makina 67 con Ilford HP5 Plus a IE 1600, están realizadas en un museo, para hacer una reflexión sobre las actividades culturales populares. Como la de este sábado pasado en Zaragoza, la Noche en blanco, que ya lleva un tiempo celebrándose, siempre a finales de junio, casi siempre con calorazo.

Que conste que la Noche en blanco de Zaragoza, y de otras ciudades españolas, no responde exactamente a los objetivos originales de este evento, que empezó a celebrarse en París hace 20 años largos, y que posteriormente se fue extendiendo por Europa y otras ciudades de otros continentes. El objetivo era acercar la cultura y el arte contemporáneos a la ciudadanía. En la práctica, se queda en una noche de promoción de los museos y otras entidades culturales, en las que hay entrada libre y algunas actividades programadas. Tengo la sensación de que las primeras ediciones conservaban mejor ese espíritu de lo contemporáneo que en la actualidad. De hecho, lo que visitamos nosotros fue una exposición dedicada a Benedicto XIII, el Papa Luna, una exposición muy esquizofrénica ya que está en el museo diocesano de Zaragoza, ensalza la figura de Pedro Martínez de Luna, cuando la propia Iglesia Católica lo considera un antipapa y excomulgado. No me dijo gran cosa la exposición. Luego nos fuimos a picar algo para cenar y tuvimos una velada tranquila y cordial, no muy prolongada, por el cansancio que acarreábamos algunos.

La cuestión es que las actividades culturales populares se masifican con facilidad. La gente, cuando algo es gratis, va. Aunque luego no se entere de qué va la fiesta. No la entienda. O incluso se «enfade» porque no lo entiende. Especialmente si realmente son actividades fieles a eso de promocionar la cultura y el arte contemporáneos. La gente cree que entiende el arte clásico y tradicional, porque es figurativo. Pero para entender el arte hay que tener algo más que un arte figurativo. El arte está lleno de símbolos, que muchas veces son propios del hic et nunc, el aquí y el ahora, un tiempo y un lugar determinados, por lo que realmente, si no compartes el lenguaje de esos símbolos, no entiendes realmente la obra de arte, te parezca o no… «bonita». Pero con el arte contemporáneo, no figurativo y alejado de los cánones clásicos… se acrecienta la barrera entre el emisor del mensaje y el receptor del mensaje, y este… desprecia lo que no entiende, o se siente «estafado» porque no le ofrecen un «espectáculo» que entienda. Quizá por ello, las entidades culturales se han ido alejando de ese objetivo inicial vinculado a lo contemporáneo, y ofrecen a los ciudadanos del común un producto de fácil digestión… y seguimos igual que siempre. Y además, masificado una vez al año, mientras que el resto del año uno puede hacer unas fotografías en el museo con tranquilidad, porque ni nadie te moles ni tú molestas a nadie con tu cámara. Porque casi nunca hay a quién molestar.

[Fotocomentario] Las desigualdades en el transporte público entre ciudades

Política y sociedad

Las fotografías que acompañan este fotocomentario proceden de un rollo que expuse en la segunda mitad del mes de abril pasado. Los detalles técnicos los podréis encontrar en Cuestionable ISO 200 para todo uso – Canon EOS 650 y Tamron 35 mm con Adox Color Mission. La cuestión es que una parte del rollo de película lo usé en unos viajes por trabajo a Madrid a finales de ese mes. Fueron dos días seguidos. Como el tiempo de duración del viaje en tren de alta velocidad, no hice noche en la capital. A mi administración pública le salía más económico, por evitar el coste del hotel y de las dietas, las comidas que hice allí fueron gentileza del Ministerio de Sanidad, y yo descansaba tranquilamente en mi casa y en mi cama.

Estación de Atocha, Madrid.

Pero ese viaje, y otros recientes me han hecho pensar en las desigualdades sociales implícitas al modelo actual de transporte público entre ciudades. Lo más económico son los autobuses de línea. Pero son bastante más lentos que la alta velocidad, cuando esta existe, aunque más rápidos si tienen que competir con trenes convencionales, «gracias» a la triste realidad en frecuencias y velocidad promedio de los trenes que no circulan por la alta velocidad. Pero vamos a los trenes de alta velocidad… Si eres un afortunado que te coges vacaciones y viajas, que te planificas el viaje con antelación, y todo eso, te puede salir relativamente económico. A mitad de agosto me voy a Estocolmo, saliendo el avión de Barcelona. Cogido con tiempo, el viaje en tren en alta velocidad desde Zaragoza a Barcelona apenas llega a 45 euros. Rápido y cómodo. Mucho mejor que el autobús, que es algo más barato, pero no exceso. Ahora bien, si eres una persona que necesita por las tribulaciones de su vida hacer un viaje semejante que surge de improviso… el tren de alta velocidad puede sobrepasar sin ningún problema los 110 euros en su modalidad más económica sin derechos de cambio de billete ni de reembolso por cancelación del viaje. En los horarios que suelen ser útiles a los ciudadanos, me refiero. Un precio que no es adecuado para cualquiera, un precio que es un lujo. El transporte público como lujo. Un sinsentido, que los sucesivos gobiernos permiten sin problemas y aun sacan pecho de los trenes españoles. Porque además, últimamente las plazas de transporte público entre las relaciones más usadas pueden escasear… y ser problemático disponer de plaza cuando el viaje te surge a corto plazo. No debería ser así. El transporte público deberías ser más asequible a todas las economía, con ofertas razonables para todos.

[Viajes] En San Francisco y Yosemite Valley con película negativa en color

Viajes

Sip. A mi reciente californiano viaje me llevé algunos rollos de película negativa en color. Normalmente, no lo hubiera hecho. Pero tenía unos cartuchos en mi poder de película en formato 110, un formato subminiatura que se popularizó hasta cierto punto en los años 70 y 80, para luego decaer… aunque no haya caído en el olvido del todo como otros muchos formatos de película fotográfica. La calidad no es buena. En fin… esto es un eufemismo. La calidad intrínseca de la imagen con esta película y la cámara que tengo es infame. Pero si te afanas un poco al componer, el sujeto es llamativo y las condiciones de luz razonable, puede quedar una foto al menos simpática.

Los detalles técnicos de las fotografías los podéis encontrar en Viaje a San Francisco con película negativa en color – Kodak Pocket A-1 con Lomography Tiger Color Negative 200. Aquí, como de costumbre, simplemente, os dejo algunas de las fotos. Si no os parecen buenas, por lo menos que os resulten simpáticas.

[Viajes] En Torrellas y Tarazona con película en color

Viajes

Ya adelanté hace unas semanas las fotografías realizadas con película para negativos en blanco y negro de la excursión con AFZ Asociación de Fotógrafos de Zaragoza a Torrellas y Tarazona. Y ya me llegaron a principio de esta semana las fotografías de los negativos en color que también hice en esa excursión en el día. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Viaje en el dia a Torrellas y Tarazona con película negativa en color – Canon EOS 650 con Kodak Portra 160 y Kodak Gold 200. A continuación, simplemente, os dejo las fotografías.

Torrellas – Arte urbano

Tarazona

[Fotocomentario] El ángulo de visión humano

Fotografía

Nop. No voy a dar una respuesta clara y definitiva a esa cuestión, la del ángulo de visión humano. Una cosa es lo que ve un ojo, y otra cosa es lo que percibe y la información que nos da nuestro cerebro, al cual llegan los datos de la luz que nos llega a los ojos. La visión no es meramente un registro similar al de una cámara de fotos o de cine. Es un proceso integrado en el que interviene los órganos de la visión y la computadora biológica que es nuestro cerebro. Pero las fotos que presento hoy en Panorámicas en cámara de formato medio – Plaubel Makina 67 con Ilford HP5 Plus, me han recordado que es un tema sobre el que habitualmente debaten los fotógrafos. O los charlatanes de la fotografía.

«¿Cuál es la longitud focal de un objetivo fotográfico equivalente al ojo humano o a la visión humana?», se lee muchas veces aunque sean conceptos distintos. Un 50 mm, un 35 mm, el formato panorámico, un gran angular… De todo se oye o lee y todo el mundo lo argumenta con datos científicos. Lo cierto es que el campo visual humano es amplio, puede llegar a 130 º en la vertical, y casi a los 180 º en la horizontal, ovalado, lo cual daría la razón a los que hablan de que los objetivos grandes angulares serían los más próximos. Pero es difícil de afirmar que lo que obtenemos con un 15 mm (siempre focales referidas al formato 24 x 36 mm) no se parece a lo que vemos. Tenemos visión binocular y en tres dimensiones. Y ajustamos el enfoque constantemente de forma automática, inconsciente. Lo que vemos en la parte central de nuestras retinas se ve muy nítido y habitualmente muy enfocado, mientras que los campos laterales tienen poca nitidez, y pueden estar desenfocados. Pero nuestro cerebro, en su constante trabajar hace que lo percibamos todo nítido… aparentemente. Las comparaciones son difíciles.

Aun así, una mayoría de «expertos» abogará por el 40-50 mm. O focales que se encuentren cerca de la diagonal del formato fotográfico. 43 mm en el caso del 24 x 36 mm. Es fácil de calcular si conoces el teorema de Pitágoras; la raíz cuadrada de la suma de 24 al cuadrado y 36 al cuadrado. Pero yo siempre he tenido la sensación de que esas llamadas focales normales lo son porque son más fáciles de diseñar que los extremos angulares o teleobjetivos. Algunos hacían referencia a los cuadros de los pintores clásicos, antes de la llegada del impresionismo y el arte moderno, para argumentar. Pero algún estudio se ha hecho que los hay de todo tipo, con una predominancia de lo que consideraríamos un teleobjetivo corto. Lo cual tiene sentido si consideras que hay muchos cuadros que son retratos y bodegones. En fin… que la visión es una cosa, y las imágenes que creamos es otra, y que no merece la pena mucho hacer caldo de cabeza con estas cosas.

[Fotocomentario] Retirando cámaras de la circulación

Fotografía

De vez en cuando, una cámara de fotos, u otro objeto de nuestro afecto, llega al final de su vida útil. O quizá podría repararse,… pero no merece la pena. No sé. El caso es que algo así ha sucedido con una cámara originalmente pensada como cámara familiar. Lo cuento en ¿Toca retirar una cámara de forma definitiva? – Olympus mju-1 con Kodak Portra 160. Y os dejo alguna foto del último rollo que he hecho con ella y que ha confirmado el fin de sus días.

Como podéis ver, la nitidez en las fotos brilla por su ausencia, y es una pena porque por lo demás podrían ser buenas fotos. Sigue siendo capaz de hacer algunas fotos nítidas y correctas… pero cuando no decides tú cuando sucede este, y te encuentras al albur de los azares… pues mejor no. En fin. Que en paz descanse.

[Fotocomentario] Obras electorales

Política y sociedad

Hace ya casi un año hablaba de las obras de ampliación del parque Pignatelli, una zona verde y recreativa de Zaragoza íntimamente vinculada a mi infancia, y que de un modo más casual, por su proximidad a mi domicilio, ha estado presente a lo largo de toda mi vida. Hacia finales del mes de abril hice unas fotos tras su «inauguración», cuyo comentario técnico podéis encontrar en Paisaje urbano con película ortocromática – Plaubel Makina 67 con Ilford Ortho Plus.

Entrecomillo lo de «inauguración», porque claramente son unas obras inacabadas. Probablemente lo que quede no sea obra de envergadura, pero son frecuentes las vayas de obras y los elementos a medio terminar. Sin hablar de los raquíticos árboles, de los parterres sin apenas vegetación y de la enorme cantidad de cemento propia de la obra pública barata. Pero había que inaugurar, porque estamos en año electoral, y hay que hacerse la foto aprisa y corriendo antes de que se prohibiesen las inauguraciones por la proximidad de la cita electoral que ya fue este domingo. Que sensación de cutredad y poco nivel dan los políticos de este país. De cualquier color o partido.

[Deporte] XVI Maratón de Zaragoza con película fotográfica

Deporte, Fotografía

Ya mostré algunas fotos de esta prueba deportiva hace unas semanas, aprovechando unas recomendaciones fotográficas, de las que hice con cámara electrónica digital. Mientras estaba de viaje en estas vacaciones me llegaron los resultados del revelado de algunos rollos de película hechos en el mes de abril, y tengo más fotos de ese día. El comentario técnico lo podéis encontrar en XVI Maratón de Zaragoza – Canon EOS 3 con Lomography Color Negative 800. Aquí os dejo algunas fotos de aquel día, de la prueba y alguna cosita más.

[Viajes] En Torrellas y Tarazona con película en blanco y negro

Viajes

Ya comenté el domingo pasado la excursión a Torrellas y Tarazona con AFZ Asociación de Fotógrafos de Zaragoza. Y que como de costumbre en mis viajes, por cortos que sean, en los últimos tiempos, me llevé alguna cámara para película fotográfica tradicional. Los detalles técnicos los puedes encontrar en Viaje en el día a Torrellas y Tarazona con película en blanco y negro – Minox 35 GT-E con Ilford Delta 100. Así que aquí os muestro algunas de las fotos en blanco y negro de la excursión en el día.

En Torrellas, por la mañana hasta después de comer.

En Tarazona, por la mañana hasta después de comer.

[Fotocomentario] Sin miedo a reconocer que a veces, o muchas veces, metemos la pata

Fotografía

Pues sí. El rollo de película del que hablo en Negativos excesivamente subexpuestos – Leica M2 con Kentmere 400 es una metedura de pata considerable. Están muy subexpuestos; una vez positivados, las fotos quedan muy oscuras. Que a alguna de las imágenes no les va mal… pero no era la intención.

A la mayor parte de las personas les cuesta reconocer que cometen errores. Que meten la pata. Todos, en plan coloquial, comentan el tópico, «todos nos equivocamos», pero la mayor parte de la gente lo deja como un comentario casual y general, pero no habla de sus errores. Eso da reparo. Sin embargo, creo que es negativo. Primero, porque nadie se cree que todo te vaya bien en la vida, por lo que si todo lo que presentas es positivo, aquellos con capacidad de pensar desconfiarán de tu credibilidad, o de tu honestidad. Segundo, porque existe la posibilidad de que te creas tus propias mentiras… y eso no es nada bueno tampoco. Tercero, porque no aprendes. No soy excesivamente partidario de la pedagogía del fracaso. Creo que hay que trabajar para hacer las cosas bien desde el principio y aprender de ahí. Pero como va a ser inevitable que de vez en cuando surjan problemas o cometamos errores, mejor que lo asumamos, lo reconozcamos, aprendamos, y si lo compartimos, ayudemos a otras personas a evitar los errores en los que hemos caído. Así que seguiré comentando, en igual de condiciones, mis rollos de película exitosos y mis meteduras de pata. Creo que es lo mejor. Y los que «lo hacéis todo bien»… que sepáis que no os creo y no me merecéis confianza.