[Cine] Mistress America (2015)

Cine

Mistress America (2015); vista el 22 de noviembre de 2015.

En un día como hoy en el que me encuentro muy confuso… Veréis… En el lugar donde trabajo, en los últimos años han sido o fueron relativamente las protestas salariales en viernes. La gente se vestía de negro y protestaba en la puerta del centro de trabajo durante unos minutos. Y a eso se le llamaba “viernes negro”… Pero ahora resulta que “viernes negro” o en inglés “black friday” es un día donde te venden las cosas rebajadas. Aunque dicen que antes de rebajar las cosas, en algunos comercios las suben de precio, así que cuando dicen que las han rebajado… pues eso… Que estoy confuso…

Retomo el hilo. Llevo un cierto retraso en lo de comentar películas que he visto en el cine. Con la de hoy tengo dos sin comentar. Así que a ver si entre hoy y mañana me pongo al día. La de hoy, vista en versión original. El título en la versión doblada, en España, creo que es el mismo. Y nos apeteció verla porque no hace mucho vimos otra película con la misma pareja de director/guionista y protagonista/guionista que nos gustó. Noah Baumbach y Greta Gerwig han vuelto a las calles de Nueva York para contarnos el desconcierto vital de las generaciones más jóvenes.

Volvemos hoy a Nueva York; al más urbano y dinámico.

Volvemos hoy a Nueva York; al más urbano y dinámico.

Tracy (Lola Kirke) es una chica de primero de carrera, que ha decidido hacer sus estudios en Nueva York atraída por la romántica imagen de la ciudad como lugar donde pasa todo en el mundo intelectual y social. Pero sus aspiraciones se quedan defraudadas, porque todo es muy aburrido. Además, aspirante a escritora, no parece impresionar a sus profesores y compañeros con sus escritos. Todo parece cambiar cuando conoce a Brooke (Greta Gerwig), la hija del novio de su madre, futura hermanastra. Esta, casi una década mayor, es “guay”, lo pasa bien, y tiene proyectos para montar un restaurante maravilloso. Y conoce gente.  Las cosas al final no serán como parecen,… pero por lo menos le estimulará a escribir algo realmente interesante.

Drama con tonos de comedia, o comedia con tonos de drama, en la que de nuevo Baumbach y Gerwig exploran la ausencia de rumbo, la carencia de objetivos vitales en lo jóvenes actuales, representados por cualquiera de las dos protagonistas. Lo cual se hace especialmente grave cuando el joven empieza a no ser tan joven, situación representada por el personaje que interpreta Gerwig. Un personaje muy similar en ciertos aspectos al de Frances Ha, pero sin que parezca que vaya a conseguir reconducir su vida como aquella bailarina frustrada. Similares ingredientes que el mencionado precedente, aunque tal vez sin la frescura y la novedad que represento aquella sencilla película rodada en blanco y negro con cámaras fotográficas réflex digitales.

A la ciudad que despierta expectativas e ilusiones en la gente.

A la ciudad que despierta expectativas e ilusiones en la gente.

Buenas interpretaciones, tanto de sus protagonistas (esta chica, Lola Kirke, a quien esperamos en la segunda temporada de Mozart in the Jungle, parece que promete) como de los personajes secundarios. Todos juntos nos ofrecen de forma coral la parte más interesante de la película que es cuando se juntan todos en la casa del exnovio y examiga de Brooke.

Película que se deja ver con razonable agrado, no le encuentras grandes pegas, pero que tampoco dejará un recuerdo indeleble en la memoria. Si no encuentras nada mejor en cartelera, tiene un pase. El haberla visto en compañía entre otros de una joven de 21 años, permitió eso sí, un coloquio cervecero posterior muy interesante.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Pero en la que, si hacemos caso a lo que nos cuenta el cine y las series de televisión contemporáneas, las chicas jóvenes lo tienen realmente complicado.

Pero en la que, si hacemos caso a lo que nos cuenta el cine y las series de televisión contemporáneas, las chicas jóvenes lo tienen realmente complicado.

[Libro] El cerebro de Andrew

Literatura

Salgámonos un poco del tema fotográfico que me ha ocupado de una u otra forma las tres últimas entradas de este Cuaderno de ruta, aunque con relativo éxito, y voy a dedicar como todas las semanas un día a la lectura y a la literatura. A una literatura excelente desde mi punto de vista, puesto que hace tiempo que incluí a E. L. Doctorow entre mis favoritos. El primer libro que leí de este autor norteamericano fue La Gran Marcha, un libro histórico situado en el avance de Sherman por el estado de Georgia, y que casi podríamos decir que me entusiasmó. Luego he leído otros títulos del mismo autor que también he disfrutado mucho, y periódicamente recupero alguna otra de sus novelas. Como ha sido el caso de la que toca comentar hoy.

El cerebro de Andrew
E. L. Doctorow; traducción de Carlos Milla e Isabel Ferrer
Roca Editores, 2014
Edición electrónica

Acompañando a Andrew, a Briony, a Martha,... recorremos varias ciudades de la geografía nortemericana, pero es Nueva York uno de los lugares principales.

Acompañando a Andrew, a Briony, a Martha,… recorremos varias ciudades de la geografía nortemericana, pero es Nueva York uno de los lugares principales.

Andrew es un neurocientífico. Y vive consigo mismo bajo la creencia que lleva la destrucción y la calamidad a todo lo que toca. Cuando comienza el libro, asistimos a como nos cuenta, en un diálogo con un psiquiatra que ocupará todo el relato, el modo en que tras la muerte de su segunda esposa, deja al hijo de ambos en manos de su primera esposa. Aquel primer matrimonio fracasó cuando murió la hija que tenían en común. Y poco a poco, mediante los flashbacks procedentes de su diálogo con el terapeuta, conoceremos la historia de Andrew, la de aquellas muertes, aquellos fracasos. Y nos llevaremos alguna sorpresa al final.

Yo estoy encantado con la capacidad narrativa de Doctorow. Como te va llevando poco a poco por una narración que intuyes o sabes tiene un final trágico. Pero la novela es muy poliédrica. También lo son los personajes, especialmente Andrew, más complejo de como se presenta a si mismo en su diálogos con el psiquiatra. Partiendo de ese punto absolutamente dramático, Doctorow va construyendo una relato que nos descubre la hermosa historia de amor con Briony, la joven universitaria que enamora y se enamora del profesor universitario que está entrando en la madurez. ¡Quién no se enamoraría de Briony, tal y como nos la presenta Doctorow! Una historia de amor que siempre aparece teñida de un fatalismo, en el que se mezcla el drama con momentos de humor absolutamente excelentes.

Nueva York, sus calles, sus parques, sus rascacielos, es un escenario perfecto para muchas historias, felices o tristes.

Nueva York, sus calles, sus parques, sus rascacielos, es un escenario perfecto para muchas historias, felices o tristes.

Y de repente, todo cambia. De repente conocemos la realidad del final de Briony. De repente, la percepción que tenemos de Andrew se modifica por completo. Con habilidad, sin que nos demos cuenta, Doctorow ha insertado la historia personal y particular de las personas en la historia global de los pueblos y del mundo. Y termina la historia de amor y surge la crítica social y política a un momento determinado de la historia de los Estados Unidos. Impresionante.

He de decir, que uno de los capítulos de este libro es uno de los que más me ha conmovido en todo el tiempo que he sido lector. Es decir, desde mi más tierna infancia. La enormidad de la catástrofe personal que se desvela al lector de forma progresiva e implacable y que de repente da sentido a una historia profunda, llena de matices psicológicos. Durante dos días suspendí la lectura del libro para digerir lo que llevaba leído hasta el momento, y reconducir el ánimo con el que afrontaba el tramo final del relato, que no careció de sorpresas.

Pero Andrew es un neurocientífico. Y lo que está bajo análisis es su cerebro y los productos del mismo. ¿Qué acontecimientos condicionan las respuestas del mismo? ¿Es todo cierto? ¿Es todo real? ¿No encontramos puntos de absurdo o surrealismo en la historia? ¿Los padres de Briony? ¿El compañero de habitación de Andrew en la universidad? ¿Su último empleo? ¿Quién es realmente el “doc” con quien se entrevista? No hay respuestas definitivas.

Como veis, intento no desvelar nada de la historia. Nada que no nos cuente el autor en las primeras páginas del libro. El potencial lector ha de seguir el recorrido que hice yo por su cuenta. Yo he quedado encantado. Y recomiendo esta novela vivamente. De verdad. No os arrepentiréis.

Y desde luego es el lugar idóneo para imaginar a la joven madre Briony trotando por esas calles y esos parques, probablemente atrayendo de cualquiera que la vea pasar.

Y desde luego es el lugar idóneo para imaginar a la joven madre Briony trotando por esas calles y esos parques, probablemente atrayendo de cualquiera que la vea pasar.

[Libro] La hija del sepulturero

Literatura

Sigo intentando ponerme al día con los libros leídos, y voy por uno que terminé a mediados de marzo, y que hasta ahora no había encontrado un hueco. Lo cual no viene mal, porque esta novela de Joyce Carol Oates tiene mucho sobre lo que pensar y reflexionar antes de dar opinión. Es un relato, un largo relato para lo que es mi costumbre, que nos cuenta muchas cosas, muchas situaciones, y nos describe unas evoluciones personales y sociales que dan mucho de sí. Es uno de los éxitos más recientes de la autora, de la cual comenté hace unos meses otro relato con características muy distintas.

La hija del sepulturero
Joyce Carol Oates; traducción de José Luis López Muñoz
Editorial Alfaguara, 2010
Edición electrónica

Rebecca Schwart es una joven de 22 años. Casada con un niño pequeño que tuvo a los 19, trabaja en una fábrica en el norte del estado de Nueva York. Su marido pasa largas temporadas fuera de casa. Por motivos de trabajo, se supone. Un día es acosada por un individuo elegante, que la confunde con otra mujer. La desazón que le supone este hecho le lleva a retroceder a su pasado. Los Schwart, Jacob y Anna, fueron un matrimonio con dos hijos que huye hacia finales de los años treinta del ambiente de persecución a los judíos existente en su Alemania natal. Su entorno social y cultural tenía cierto nivel antes de la llegada de los nazis. Ella era música, interpretaba al piano. Él había sido profesor en un instituto y trabajó en una imprenta dedicada a los libros técnicos y científicos. Tras una travesía en malas condiciones, con Anna embarazada, llegan al puerto de Nueva York, donde no bajan a tierra hasta que da a luz a Rebecca en un difícil parto. Una vez en el país de acogida, tienen dificultades para establecerse, y Jacob acaba encontrando trabajo como sepulturero en un pueblo del estado de Nueva York. Han pasado de una confortable clase media en Alemania a lo más bajo de la escala social en el ambiente rural de Estados Unidos. Esto será nefasto para la familia, y condicionará la vida de la joven Rebecca, que vivirá una serie de tragedias en su niñez y en su juventud que le llevarán a la necesidad de reinventarse a sí misma. Completamente. A vivir una vida que es una mentira. Para salir adelante ella, pero sobretodo para sacar adelante a su hijo.

Rebecca, la protagonista de la novela, nace a finales de los años 30 en el puerto de Nueva York, lo que la hace, al contrario de su familia, americana de nacimiento.

Rebecca, la protagonista de la novela, nace a finales de los años 30 en el puerto de Nueva York, lo que la hace, al contrario de su familia, americana de nacimiento.

Inspirada la novela por las vivencias de la abuela de la escritora, que de hecho fue hija de un sepulturero y sufrió la violencia a manos de su marido. Sin embargo, la escritora carece de toda la información sobre lo sucedido. El tema no se trata libremente en su familia, por lo que según entiendo no puede contar la historia como fue. Así que rellena el desconocimiento con la invención de unos personajes inspirados por los de la historia de su abuela, y sitúa la acción en un entorno, el norte del Estado de Nueva York.

A partir de ahí, los temas a tratar son muchos y difíciles. El racismo y la xenofobia; el miedo o el desprecio al extranjero. La pobreza y sus consecuencias. La inadaptación de las personas expatriadas a sus nuevos ambientes; el miedo a ser despreciados y las barreras a integrarse en la nueva sociedad. La violencia familiar; la violencia de género.  El descubrimiento de la sexualidad asociada al miedo y a lo desconocido. Las carencias afectivas que impiden identificar los sentimientos auténticos de los impostados. La maternidad y la necesidad de proteger al hijo deseado. El sentimiento de abandono por el hijo que triunfa que ya no necesita de la madre. Y sobretodo, la necesidad de mentir, de recrearse a sí misma, de crear una nueva vida, un nuevo pasado, unas falsas raíces, de interpretar continuamente las 24 horas del día y durante años un personaje. Renunciar a quien eres, para conseguir salir del agujero en el que has vivido desde el momento que no moriste en un nacimiento no deseado.

Un hecho que le sirve de poco, porque sufre de una falta continuada en sus primeras décadas de vida de documentación sobre quién es y cuál es su estado. No le impide sentirse extraña entre sus "compatriotas".

Un hecho que le sirve de poco, porque sufre de una falta continuada en sus primeras décadas de vida de documentación sobre quién es y cuál es su estado. No le impide sentirse extraña entre sus “compatriotas”.

La novela está escrita de forma fluida y, al menos en la traducción al castellano, te lleva a una lectura atrayente y difícil. Hay pequeños y grandes dramas y tragedias a lo largo de una vida, con algunos éxitos y satisfacciones. Pero no han faltado los momentos en los que te tienes que parar y descansar durante un día para reflexionar sobre lo leído, sobre lo acontecido y su significado. Como ya se ha visto hay muchos temas trascendentes en marcha en la vida de Rebecca.

El libro termina con un intercambio epistolar entre la protagonista, ya convertida en una mujer mayor, viviendo retirada en Florida, con una prima alemana que creyó perdida y que ha adquirido notoriedad como escritora. Una sección del libro que se escribió de forma independiente y con anterioridad, pero que le da un final con mucho sentido al relato, al mismo tiempo que nos hace pensar sobre el sentido de la vida de las personas, como lo vivimos cada uno, como lo ven los demás.

Un libro muy interesante, que engancha, aunque no siempre te convenzan las soluciones argumentales de la escritora. Pero con razonable coherencia en su conjunto. En líneas generales, me parece una lectura recomendable, sobre la que me he dejado muchas cosas en el tintero. Pero es que tampoco me apetece extenderme en exceso en una entrada de blog personal, que no pretende ir más allá de comentar mis lecturas y expresar una opinión.

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Necesitará reinventarse para acabar siendo aceptada. En cualquier caso, tendremos que suponer que su entrada quedaría registrada en las oficinas de Ellis Island, que adivinamos en esta fotografía tras la isla y la estatua de la Libertad. ¿De qué libertad estaremos hablando?

 

[Cine] Левиафан (Léviafan) (2014)

Cine

Левиафан (Léviafan) (2014); vista el 5 de enero de 2015.

Como es costumbre en mí, conservo el título original de la película cuando la he visto en versión original subtitulada. Como el título está en ruso, con caracteres cirílicos. Incluyo la transcripción a caracteres latinos más adecuada para representar la pronunciación del título a un hispanoparlante. En el resto del artículo, los nombres propios rusos los he escrito como los he encontrado, que suele corresponder con la transcripción dentro del idioma inglés, ya que no siempre he encontrado la adecuada en castellano. La forma “leviathan” no es un forma adecuada de transcripción en castellano. La película se ha dado en llamar traducida al castellano como Leviatán.

Muy bien recomendada venía esta película rusa dirigida por Andrey Zvyagintsev, que viene recolectando éxitos en distintos festivales y opta al “eunuco dorado” como película de habla no inglesa. Hace mucho tiempo que no veía una película procedente de la Federación Rusa, especialmente de realización reciente, y no sabía muy bien lo que me iba a encontrar.

He empezado a revisar las fotos del año 2014 de cara a elaborar el libro o libros de fotos del año (viajes excluidos).

He empezado a revisar las fotos del año 2014 de cara a elaborar el libro o libros de fotos del año (viajes excluidos).

En esta película nos cuentan cómo Kolia (Aleksey Serebryakov), un hombre que con su mujer, Lilia (Elena Lyadova) y su hijo (Sergey Pokhodaev) vive en las frías regiones de la península de Kola, a orillas del mar de Barents, se dispone a pelear con la ayuda de abogado amigo suyo que viene de MoscúDimitri (Vladimir Vdovichenkov), contra las pretensiones del alcalde del lugar (Roman Madyanov) de expropiarle su casa y sus terrenos. El motivo de la expropiación son la instalación de una central de comunicaciones para la población, pero Kolia sospecha que dada la privilegiada situación de su casa, el alcalde, corrupto, quiere usarlo en beneficio propio. Pero la lucha va a ser muy difícil; son muchos los intereses generales y particulares que se le pondrán en contra.

El Leviatán es un monstruo legendario que aparece en la biblia judía, y por tanto en algunos libros del antiguo testamento cristiano, que representa al mal más esencial. No siempre adopta la misma forma, pero hay quien asimila la ballena o el gran pez que se traga a Job como una representación de este monstruo. No hace falta que avance mucho la película para darnos cuenta que Kolia es un moderno Job, que como al de la leyenda judía se le echa encima toda la maldad que en estos momentos se pueda concebir en un país esencialmente corrupto como es Rusia, y que por su rechazo a doblar la rodilla puede acabar perdiéndolo todo. Hasta que punto esto va a ser así, lo dejo al que quiera ver la película. Por lo tanto, la película es una durísima crítica a la sociedad rusa actual, que no deja títere con cabeza. Ni a los políticos, actuales o tan pretéritos como queramos considerar, ni a la administración de justicia, ni a la policía, ni a la iglesia ortodoxa, ni a los propios rusos en general. Una sociedad en la que reina el sálvese quien pueda, el alcoholismo, una violencia latente que en cualquier momento puede hacerse evidente, el machismo, no poca desesperanza. Cuanto más en un lugar tan inhóspito como las regiones árticas que aúnan en un mismo paisaje una impresionante y austera belleza y un sentimiento de desolación agobiante.

Todo ello se pone de manifiesto de forma casi magistral en la película. Con un guion sistemático, sin resquicios, que avanza lenta pero inexorablemente, y que trata al espectador como persona inteligente. Nada se explica todo se muestra; a veces se insinúa. En ocasiones lo que no se muestra es suficiente para expresar mucho, y utilizando el tópico oxímoron, hay silencios atronadores en su mensaje. La realización me parece heredera de la escuela rusa que viene incluso de la época soviética. Mucho simbolismo, pocas palabras, planos largos y mantenidos, con detalles que nunca son superfluos. El uso de la metáfora visual es constante, y los diálogos no tienen desperdicio, especialmente los aparentemente más inocentes. Todo muy alejado de la verborrea sonora y visual de buena parte de las producciones que vienen del imperio occidental al otro lado del charco.

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De repente recuerdas momentos y situaciones que habían desaparecido completamente de tu memoria.

No sólo la realización es más que notable; las interpretaciones son también de primer orden. Todos los intérpretes, desde los protagonistas hasta los secundarios realizan una convincente representación de los personajes que les son asignados. Destacan por supuesto los dos grandes antagonistas, Serebryakov como KoliaMadyanov como el alcalde. También merece un mención destacada la sufrida interpretación de Lyadova como esposa del protagonista, una mujer todavía joven, atractiva, pero en la que se percibe el cansancio de la dura vida en las regiones árticas y el miedo a perder su hogar, un hogar acogedor mantenido con esfuerzo, y que además tiene que luchar con el carácter del marido, que la quiere, y con el rechazo del hijo, que lo es de una esposa previa y difunta.

En mi opinión, una de las mejores películas que he visto en los últimos años. Y si hasta hace poco pensaba que Ida era una opción clarísima para el óscar a la película de lengua extranjera, creo que esta tiene más méritos por su valentía, por su complejidad conceptual, por su excelente puesta en escena y por el conjunto de sus interpretaciones, más variadas y ricas que las también excelentes de la película polaca. Mi recomendación es que vayáis a verla si tenéis ocasión.El final te deja absolutamente anonadado. Descubrir para qué quería realmente los terrenos el alcalde es demoledor. Y esta mezcla de historia de amor y tragedia es de un nivel que se ve poco últimamente. Por cierto, después de verla me sorprende que al principio del filme se mencione que está realizada con la ayuda ministerial rusa… ¿No se leyeron el guion? Como buenos miembros de una burocracia corrupta ¿no lo entendieron? Porque también Putin recibe lo suyo.

Y sobretodo, da mucho miedo. Estamos en un país donde los casos de corrupción cada vez surgen con más frecuencia. Una deriva hacia una situación como la que aquí se nos describe sería absolutamente terrible. Más vale que nos espabilemos los españolitos…

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****
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Empiezo a tomar conciencia de lo complejo que ha sido el año pasado. Espero que en este todo sea más sencillo.

[Sociedad] Violencia doméstica en Afganistán; a propósito de la presentación de un libro

sociedad

Hoy iba a comentar un libro. Pero lo haré otro día. Porque me llegó el domingo un boletín de actividades de Librería Cálamo, entre las cuales se anunciaba la presentación del libro Mujeres.Women. Afganistán de Mònica Bernabé (textos) y Gervasio Sánchez (fotografías).

Pero no voy a hablar del libro. De hecho, ni siquiera tuve la oportunidad de hojear el libro. Llegué con el tiempo justo, y salí sin tiempo para ello. Los dos autores del mismo, durante la presentación, hablaron más del tema que traigo aquí ahora que del libro en sí mismo. Ni siquiera nos proyectaron unas diapositivas con algunas fotografías como muestra de lo que nos podíamos encontrar en el mismo. Da lo mismo. Eso no es lo importante. Si al final decido comprar el libro, ya hablaré de él.

Lo importante fue que ambos autores vinieron acompañados de una mujer afgana. No es una mujer afgana típica. Es una mujer culta. Es una mujer que ha ocupado u ocupa puestos de responsabilidad pública o política. Fue parlamentaria durante una legislatura, por ejemplo. Pero a pesar de estas circunstancias, es una mujer que ha sufrido u sufre todavía algo que es común a casi todos los hogares afganos; la violencia doméstica contra las mujeres. La consideración de la mujer, dentro de una sociedad muy conservadora de fuerte inspiración religiosa, como un ser inferior, como una inversión en la producción de hijos, varones, claro, sino no se considera una inversión productiva, en ocasiones poco más que un animal en determinados entornos. Y por lo tanto, las mujeres afganas son sufridoras de un nivel de violencia que en nuestro medio, a pesar de la sensibilización sobre el tema que ha crecido en los últimos años, no podemos casi ni imaginar. El testimonio de esta mujer, de nombre Azita Rafaat, produjo incredulidad, sorpresa, indignación, miedo,… odio, quizá,… Yo no me considero capacitado para narrar aquí con justicia lo que nos fue contado. Pero si puedo transmitir una serie de ideas:

Estamos en una sociedad con problemas, sí, pero aun así hay otras sociedades donde los problemas son mucho más importante, mucho más esenciales, y afectan mucho más a la dignidad humana, en este caso a la de las mujeres. Y debemos hacer un esfuerzo por asomarnos de vez en cuando a esas realidades.

Los medios de comunicación apenas nos transmiten en su actividad cotidiana estas realidades. De vez en cuando, surgen casos llamativos, que nos impresionan, pero que tienen el defecto de parecer casos puntuales. Aislados. No dan la imagen de que un 87% de las mujeres vayan a sufrir un tipo u otro de violencia en sus domicilios por el mero hecho de ser mujeres.

Los gobiernos electos occidentales, que al menos teóricamente representan la voluntad de los pueblos que los eligen, no quieren saber nada de estos problemas. Cuando intervienen en estos países e inician procesos democratizadores, lo hacen más en cuestiones de apariencia que de cambio profundo de las sociedades. Nada cambia de puertas para adentro de los hogares afganos.

Como decía hace poco, no voy ni quiero meterme en discusiones políticas. No es ese el interés de esta entrada. El interés es intentar transmitir la necesidad de reflexionar y no permanecer voluntariamente ignorantes antes los problemas de las gentes del mundo. Esa es una responsabilidad individual que tenemos cada uno de nosotros. Y eso es algo que nos recordó la presentación del libro a la que asistí ayer. Y como lo viví y lo sentí, os lo transmito.

Mesa con los intervinientes en la presentación del libro, en el Centro de Historias de Zaragoza, que abrió las puertas de su salón de actos en lunes a pesar de que suele ser el día festivo de esta institución.

Mesa con los intervinientes en la presentación del libro, en el Centro de Historias de Zaragoza, que abrió las puertas de su salón de actos en lunes a pesar de que suele ser el día festivo de esta institución.

[Cine] Relatos salvajes (2014)

Cine

Relatos salvajes (2014)

Nos vamos al cine a ver una de las película de moda en esta escandalosamente poco llamativa temporada de otoño desde el punto de vista cinematográfico aprovechando la llamada “fiesta del cine”. Creo que este es el tercer año consecutivo en el que durante tres días, si te registras previamente y llevas la acreditación correspondiente, las entrada salen muy baratitas. No sé si el precio es igual en toda España. A mi me costaron 2,90 euros. Este año la novedad es que si sacabas la entrada por internet, ni siquiera necesitabas el registro previo y la acreditación. Simplemente, la entrada estaba a ese precio. Tengo serias dudas de que más allá de la noticia puntual de cines llenos entre semana haya un efecto real y duradero en la afición y afluencia habitual a las salas de cine, pero…

La sala estaba llena un martes a las siete menos cuarto para ver la película dirigida por el argentino Damián Szifrón, y producida por los Almodóvar. No sé muy bien si oficialmente la película cuenta como argentina o española, o mitad y mitad. Estas cosas nunca se saben. En cualquier caso, desde mi punto de vista el sabor es netamente porteño; argentina. Son seis historias. Seis relatos cortos, incluso alguno cortísimo. Todos tienen en común una cosa. La indignación del ciudadano común ante la actitud chulesca del prepotente. Y la violencia que deriva de ello. El prepotente puede ser el conjunto de la sociedad que machaca a un individuo, la administración pública, un cacique de pueblo, un ricachón, un ejecutivo en su automóvil alemán de gama alta o el novio que se tira a su compañera de trabajo que está buenísima ante las narices de su futura.

Escenas callejeras

Naturalmente, hoy hay que dedicar el conjunto de la entrada, también sus fotografías, a lo cotidiana, a las escenas de cada día en las ciudades actuales.

Todos los cortometrajes que conforman la película tienen argumentos que te dejan una ineludible sensación de déjà vu. Son historias cuyas variantes hemos podido ver ya en alguna ocasión en la pantalla grande o pequeña de una forma u otra; pero que sumadas conforman el fresco del descontento y la indignación que observamos en muchas sociedades modernas. No todos los episodios están igual de bien resueltos o te atrapan de la misma forma. Y quizá se abusa un poco de los tópicos. Hay personajes y situaciones quizá excesivamente estereotipadas. Pero en general estamos ante una película muy bien resuelta, bien dirigida y bien producida.

Por supuesto, el filme lleva una gran cosa a su favor y es la excelente escuela actoral de la que disfrutan los argentinos. Mientras que por España vengo observando un peligroso escalón en la calidad interpretativa entre las generaciones más veteranas, con experiencia a cuestas, tanto en el cine como en el teatro, y las generaciones más jóvenes salidas de la caja tonta, en el reparto de los seis relatos salvajes encontramos una calidad más pareja en veteranos como Ricardo Darín que en gente más joven. Me parece estupenda en su papel de novia indignada la para mí hasta ahora desconocida Érica Rivas, aunque tampoco es que sea una jovencita por lo que leo en su ficha biográfica.

Escenas callejeras

Estas son el escenario habitual de las alegría, las tristezas y las indignidades que sufre el ciudadano cada día.

En resumen, una película bien hecha y sumamente divertida, que provoca alguna que otra risa, y bastantes sonrisas, aunque algunas tengan un toque sardónico. Como principales peros le pondría que no tiene tanta profundidad en el tratamiento de los temas como algunos le ven, que se aprovecha de la más que previsible simpatía que las situaciones de injusticia o aparente injusticia van a provocar en el espectador, y esa sensación de déjà vu que ya he comentado. Por supuesto, aun con estos peros es una pelíucla muy muy recomendable. Lo único que no tan perfecta como me la habían vendido.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Escenas callejeras

Y traigo unas fotografías con un ambiente un poco más fresquito, porque ya no sabemos cuanto más puede durar esta primavera eterna, cuando estamos a punto de entrar en el mes de noviembre. Sólo la llegada de las nieblas, aunque sigamos superando los 20 ºC en las horas centrales del día, nos avisan de que estamos en las fechas que estamos.

[Sociedad] Previendo lo aparentemente imprevisible

Política y sociedad

No tengo por costumbre escribir sobre políticas y otras opiniones en este Cuaderno de Ruta. No creo que nuestra sociedad esté especialmente bien preparada para el intercambio de ideas, con tolerancia y sin acritudes. Somos un país democrático en las formas, pero distamos bastante de serlo en el fondo. Así que me limito a comentar mis actividades de ocio y tiempo libre, punto en el que salvo algún destalentado de vez en cuando que se toma “demasiado en serio” algunas cosas u opiniones, no hay mayor problema.

Pero de algún modo, forma parte de mi tiempo libre el informarme de asuntos diversos que tienen que ver con la actualidad social y política de mi entorno. Tan malo es vivir obsesionado por estas cuestiones como darles totalmente la espalda a las mismas. Pero si en algo me parece que hay un rigor escaso es en cómo se conforman las opiniones sobre cómo deben conducirse los países y los estados. Quien aseguró que el ser humano era “un animal racional” o era un ingenuo de tomo y lomo o iba puesto hasta las trancas de bebidas espirituosas u otras sustancias distorsionantes de la realidad. Tenemos tendencia a los “dogmas”, a seguir “líderes carismáticos”, a afianzar nuestras ideas a priori leyendo a aquellos autores que son afines,… incluso hay estudios que indican que podría haber una predisposición genética a que las personas sean “de izquierdas” o “de derechas”, “progresistas” o “conservadores”, “creyentes” o “escépticos”. Como queráis usar las etiquetas.

El Canal Imperial, casi en Valdefierro

De acompañamiento, un poquito de paisaje semiurbano.

Personalmente, llevo años intentando conformar mis decisiones o mis opiniones basadas en al información. En datos. Intento no dejarme llevar alegremente por aquellas ideas o posturas que me son simpáticas “por naturaleza”, supongo que como todo hijo de vecino llevo mi lastre genético y ambiental a cuestas, y evitar también los escritos de autores excesivamente filosóficos, que no basen sus afirmaciones en datos contrastables. Hay muy poco de estos últimos. Sobran “iluminados” en el mundo que están convencidos de sus verdades.

En las próximas semanas nos enfrentamos en toda Europa a un proceso electoral. Elecciones al parlamento europeo. Lo cierto es que son unos comicios que interesan poco. A pesar de la cantidad de decisiones importantes que se toman en la Unión Europea, esta institución no es democrática ni en las formas. Sus principales órganos de gobierno no salen de la voluntad popular, de la soberanía del pueblo expresada en las urnas, sino del pasteleo de los distintos gobiernos nacionales. Hay un parlamento que no tiene el poder legislativo, ya que las leyes de ámbito europeo, las directivas de obligado cumplimiento, no necesariamente surgen de este órgano. Pero ahí está, y toca elegir a los eurodiputados.

Leí hace unas semanas un artículo en Nada es gratis, un blog sobre economía que intenta guiar la formación de opinión mediante datos y rigor metodológico, algo que ya intuía. La incertidumbre actual sobre la intención de voto de los españoles es tremenda, una situación que no se había dado nunca desde que se analizan las tendencias electorales. Nadie sabe cómo interpretar, en qué dirección, esta incertidumbre; por lo tanto, cualquier previsión está sometida a una probabilidad de error muy notable. Las causas de esta incertidumbre… bueno,… si no estáis absolutamente en la inopia, no es fácil que se de dada la profunda crisis económica, la falta de credibilidad de los políticos, tanto por su falta de eficacia como por los casos de corrupción, la desconfianza en los empresarios y en las entidades financieras, la deriva en el fondo y en las formas  de los medios de comunicación, sumidos además en una profunda crisis,… Lo que queráis. Reflexionaban por lo tanto en Nada es gratis, que las últimas predicciones sobre intención de voto del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), tradicionalmente respetado a pesar de su dependencia gubernamental, eran imposible de enjuiciar. Nadie nos cuenta cuál es la metodología para predecir intención de voto sobre datos que acumulan tanta incertidumbre. Porque esa interpretación y no otra. Pero nadie conocer la fórmula o fórmulas aplicadas para eso que algunos, torticeramente, llama “la cocina de los datos”.

El Canal Imperial, casi en Valdefierro

De las riberas del Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza.

Contrasta esto con otras iniciativas que pasan por la transparencia total. Aunque no sea en los alrededores de la Península Ibérica. En el mismo blog nos comentaban más recientemente una iniciativa de The New York Times, con el fin de predecir los resultados de sus próximas elecciones parciales al senado de los Estados Unidos. Con una presentación clara y sencilla, presentan sus predicciones y su grado de incertidumbre de forma claramente comprensible. Pero no sólo es eso. Las rutinas programadas para establecer las predicciones son púbicas, en código de R, un programa de análisis estadístico, para que cualquiera con conocimiento pueda conocer cómo se hace, utilizarlo para sus propios datos, y emitir una crítica sobre la idoneidad o carencia de la misma del método utilizado. Probablemente no sea perfecto. Pero este intento, comparado con la forma en qué funcionamos en la vieja Hesperia, está a años luz en rigor y transparencia.

Decididamente, para saber que papeleta es la más adecuada para que caiga en la urna, tendremos que seguir usando “rigurosos métodos”, como la bola de cristal o las cartas del tarot. Por que lo que es la información veraz y la ciencia… vamos dados.

El Canal Imperial, casi en Valdefierro

En el tramo próximo a Valdefierro, entre la Cooperativa del Taxi y la carretera de Madrid. Un paseo agradable.

[Cine] Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013)

Cine

Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013), 3 de noviembre de 2013.

Un fin de semana largo, de tres días, da para mucho, y el domingo cayó una matinal cinematográfica. Y ya que estábamos, nos apuntamos a una española. No es que últimamente estén que nos matan, pero desde hace un tiempo, por motivos que no vienen al caso, le tengo cierto cariño a David Trueba, y aunque también nos ha regalado algún truño que otro, pues lo voy a ver. Aunque luego me arrepienta. Veremos lo que ha dado de sí el enésimo recorrido del cine español por los años 60 y el tardofranquismo.

Antonio (Javier Cámara) es un profesor de inglés en Albacete en 1966 que enseña a sus alumnos el idioma de Shakespeare con las letras de las canciones de The Beatles, de quien es admirador, especialmente de John Lennon. Enterado de que el “beatle” va a parar por la provincia de Almería para rodar una película, coge el 850 de su padre y se va a ver si puede hablar con el músico. Por el camino recogerá a Belén (Natalia de Molina), una joven soltera embarazada que se fuga de la casa de acogida donde discretamente lleva su preñez, y donde probablemente la liberarán de su hijo del pecado entregándolo a alguna familia temerosa de dios. Y también a Juanjo (Francesc Colomer), adolescente de 16 años que le gusta llevar el pelo largo, el mayor de seis hermanos, con una madre ama de casa comprensiva y cariñosa (Ariadna Gil) y un padre que trabaja repartiendo “leña” de “gris” (Jorge Sanz), menos comprensivo. Y juntos vivirán una pequeña aventura a orillas del Mediterráneo en las áridas tierras de Almería, donde recibirán la hospitalidad de Ramón “El catalán” (Ramon Fontserè) que dejó su tierra por una actriz italiana que le dejó por un actor que rodaba “spaghetti-westerns”.

Entre Monegrillo y Castejón

Las áridas tierras de Almería se convirtieron en un nuevo “far west” gracias al cine. Pero en Aragón, no andamos a la zaga en tierras áridas. Como las que tenemos en Los Monegros, no lejos de Castejón de Monegros.

La primera sensación que tienes es de “déjà vu”. De “esta película ya la he visto”. Puede que por “carreteras secundarias”, puede que en “el tiempo de la felicidad” de las islas del Mediterráneo, o vete tu a saber donde. Un determinado ambiente, un determinado entorno social y político, mucho buenrollismo, algunos lugares comunes sobre la época y las circunstancias, y unos personajes amables con los que identificarse más o menos. Si a eso le añades alguna clave que permite establecer paralelismos entre aquella época y la presente, unas dosis de “los jóvenes lo tenéis difícil pero sois la esperanza del país” y cosas por el estilo… pues tema resuelto. Pero lo cierto es que la película va saliendo adelante, e incluso va adquiriendo cierta personalidad propia, y se deja ver sin problemas y con agrado.

En lo que se refiere a la interpretación… pues se podría haber pedido algo más… o no. Cámara da de sí lo que da, y es difícil no ver que hace una y otra vez el mismo o similares papeles. La chica, majica ella, parece un clon de María Valverde, que por cierto actúo para el mismo director en una película que me pareció un truño de mucho cuidado. Creo que está por madurar todavía en la cosa interpretativa. El chaval lo hace bastante digno, y el que me parece que podría haber dado más juego es Fontserè con ese papel de “catalán” socarrón, de vuelta de todo, pero sin una gota de cinismo en su ser. En conjunto, el elenco cumple.

He de decir que a estas alturas de mi vida, cuando voy a ver una película española ambientada en el franquismo, mi grado de escepticismo hacia lo que me puedo encontrar es elevado. Caminos muy trillados, poco nuevo que aportar. No obstante, la película sale del paso con dignidad, con un mensaje buenrollista como ya he dicho, que a veces cansa, pero en este caso se agradece. Y todo ello aderezado con una banda sonora que no es de The Beatles, pero que tiene nombres ilustres en el mundo del jazz más o menos fusionado con otras músicas como son Pat MethenyCharlie Haden. Se agradece. Y me pone de buen humor y a favor de la película.

Valoración

  • Dirección: *** Trueba no brilla (hace tiempo), pero tiene oficio y habilidad para contar historias. Mejor escritor que director.
  • Interpretación: *** Creo que es un reparto con limitaciones, que sale airoso del paso.
  • Valoración subjetiva: ***  Ya lo he dicho, no la podía suspender. Con la música de MethenyHaden me tenían a su favor.
Cerca de Arándiga

También son áridas, aunque menos, las tierras del valle del río Aranda.

[Libro] Ragtime

Literatura

Cuando leí La Gran Marcha, me di cuenta que me había estado perdiendo una gran escritor, E. L. Doctorow. Norteamericano, que habla sobre cosas de su país, con una visión social y crítica, pero sobre asuntos universales. Decidí que tenía que leer más de este autor, que me había encandilado con su visión de la marcha de Sherman sobre Georgia durante la contienda civil norteamericana. Sin embargo, hasta ahora no me había puesto a ello a pesar de que todos los indicios mostraban la conveniencia de dedicar tiempo a este autor contemporáneo. Pasada la resaca del atracón medievo-fantástico de estas semanas atrás, voy con esta novela ambientada en los Estados Unidos de principios del siglo XX.

Ragtime
E. L. Doctorow; traducción de Jorge Rizzo
Miscelánea Editores, 2012
Edición electrónica

Estamos en el estado de Nueva York, en la primera década del siglo XX. Son los tiempos del ragtime, antecesor de la música de jazz. Y seguiremos los avatares durante los años que van desde el asesinato del arquitecto Stanford White en 1906 hasta la Primera Guerra Mundial de una familia ficticia, cuyos nombres no conoceremos, pequeños industriales en la ciudad de Nueva Rochelle, a pocos kilómetros de la ciudad de Nueva York. Estas personas verán sus vidas entremezclarse con las de una joven de raza negra embarazada, con un pianista de ragtime que quiere casarse con ella, y con una familia de inmigrantes judíos que intentan salir adelante. Pero también veremos como se cruzan en su camino algunos personajes históricos como la actriz Evelyn Nesbit, la anarquista Emma Goldman, el financiero John Pierpont Morgan, el escapista Houdini, el industrial Henry Ford, e incluso Freud, Emiliano Zapata o el archiduque Francisco Fernando de Habsburgo-Lorena. Y entremezclado entre los hechos históricos y la sociedad real de la historia, conoceremos del drama a propósito de un Ford T maltratado.

Imitador cómico de Houdini en Alexanderplatz

Uno de los personajes históricos que aparecen en la novela de hoy, y con frecuencia, es el escapista Harry Houdini. Y aquí tenemos a un imitador cómico que hace casi una semana veíamos actuar en la Alexanderplatz de Berlín.

Estamos ante un gran fresco histórico de cómo Doctorow, que no es precisamente un indocumentado, ve la sociedad estadounidense de principios de siglo XX. Un estado con numerosas contradicciones. Paradigma del estado democrático y liberal nacido de la ilustración y transformado por la revolución industrial, es al mismo tiempo bandera de libertades y caldo de cultivo para la pobreza, la discriminación racial y el abuso de las clases más desfavorecidas. Entre revolucionarios y capitalistas nos muestra el germen de lo que va a ser la sociedad norteamericana futura. Todo ello desde el punto de vista de algunos de sus protagonistas reales, sin dejar de aportar su pequeño, o grande según se mire, drama ficticio que nos sitúa al nivel de ciudadano común en medio de una sociedad en profunda transformación. Un drama al que no le falta sentido del humor y de la ironía, tanto en sus parte ficticias como en las históricas.

Lo cierto es que este segundo libro que leo de Doctorow me deja tan buen sabor de boca o mejor que el anterior, y empieza a configurarlo como uno de mis escritores contemporáneos favoritos. Tengo el propósito, en esta ocasión más firme, de ir leyendo su obra, donde espero encontrar más joyas más o menos conocidas, más o menos escondidas. Total y absolutamente recomendable.

La novela fue adaptada al cine por Milos Forman en 1981, pero no he tenido la oportunidad de ver la película. Algo que tendré que remediar lo antes posible

Binnenalster

Houdini es el protagonista de uno de los capítulos más curiosos, cuando aprende a volar una aeroplano, y realiza una exhibición ante el archiduque Francisco Fernando, cuyo asesinato en Sarajevo desencadenaría la Primera Guerra Mundial. Dicha exhibición se realizó en Hamburgo, cuyo Binnenalster contemplamos en la fotografía.

[Sociedad / ferrocarril] De ferrocarriles y otras desgracias

Política y sociedad, Trenes

Si algo ha marcado la segunda mitad de esta semana en España, ha sido el triste accidente ferroviario en Santiago de Compostela. Dejando claro que mi principal causa de pesar es el duelo por las vidas perdidas y por las vidas que puedan quedar gravemente alteradas por las heridas y las secuelas de los accidentados, no dejo de sentir también un hondo pesar por el ferrocarril en nuestro país.

AVE sobre el viaducto de Rodén

Un AVE emparentado con el tren accidentado se acerca a Zaragoza con el pueblo viejo de Rodén al fondo.

AVE sobre el viaducto de Rodén

Un AVE atraviesa al caer la tarde el viaducto de Rodén camino de Barcelona.

El ferrocarril se acerca a su bicentenario. O quizá ya lo ha pasado. Como muchos inventos humanos, su aparición fue más progresiva de los que nos parece. Y aunque se concede a Stephenson la titularidad de la invención de la locomotora de vapor que de forma práctica pudo arrastrar los primeros trenes por vías de ferrocarril en la década de los 1820, ya hubo previamente experiencias diversas de transportes guiados por carriles. Lo cierto es que a partir del momento en que el ferrocarril existe de forma eficaz como método de transporte de bienes y personas, la incipiente revolución industrial se dispara hacia delante. Y en muchos países, el ferrocarril se convierte en un vertebrador de territorios y distribuidor de riqueza. Hoy en día, se confirma como uno de los medios de transportes más eficientes. Es decir, que menos recursos consume en relación a la cantidad de bienes o personas transportados. Y en la medida en que se van abandonando los combustibles fósiles, en uno de los más respetuosos con el medio ambiente.

AVE en Zaragoza-Delicias

Convencido de las bondades del medio, soy usuario relativamente frecuente del ferrocarril, a pesar de los precios de los trenes de largo recorrido, algo elevados. A punto de tomar un AVE con destino a Madrid en Zaragoza-Delicias.

Automotor en Zaragoza Delicias

Frente a la modernidad de los trenes de alta velocidad, los trenes de las líneas regionales o de media distancia, como este automotor en Zaragoza-Delicias, dejan que desear.

Sin embargo, no vivimos en un país que aprecie especialmente a sus ferrocarriles. Es cierto que existe un cierto orgullo por los ferrocarriles de alta velocidad, y que los núcleos de transporte de ferrocarril de cercanías son absolutamente básicos para la movilidad de los núcleos de población más densos y populosos. Pero se han descuidado las distancias medias, existen notables desigualdades en la calidad de la red según el territorio, y la población en general, desde los años 60, tiene la absoluta convicción que la “modernidad” y la “prosperidad” están asociados al transporte por carretera y al vehículo propio que consume combustibles fósiles. Craso y lamentable error, que produce muchas víctimas anualmente, que hace invivibles los centros de las ciudades, y que nos hace respirar un aire de lamentable calidad, entre otras causas. Si además añadimos que el ferrocarril, a pesar de su eficiencia, exige un fuerte inversión inicial, y que estamos en un entorno de libre mercado y escasa planificación de las soluciones a las necesidades de nuestra sociedad,… pues son malas noticias.

Madrid - Puerta de Atocha

En Madrid-Puerto de Atocha un tren fabricado por Talgo, con similitudes con el accidentado en Santiago, espera para iniciar su recorrido.

Madrid - Puerta de Atocha

A punto de embarcar en el AVE con destino Barcelona que me llevará hasta Zaragoza en Madrid-Puerta de Atocha.

Algunos de estos factores son importante para entender, desde mi punto de vista, como ciudadano y no como experto, en ningún caso, lo que ha pasado a las puertas de la capital gallega. Sin embargo, difícilmente se depurarán adecuadamente las responsabilidades por el accidente y sus consecuencias. El sistema sociopolítico de este país hace tiempo que se ha manifestado como inoperante a la hora de adjudicar responsabilidades políticas, y premiar o castigar las actuaciones de gestión y gobierno. Este último comentario debe considerarlo el lector como independiente de la ideología del partido dominante en cada momento; da igual. Y el sistema judicial no está preparado para juzgar eventos cuyas causas son múltiples y complejas. Por mi formación en salud pública y en epidemiología, y desde mis primeras lecturas de los textos del profesor Rothman, la causalidad de los eventos es diversa, y es necesario tener claros conceptos como los de conjunto de causas, causa suficiente, causa necesaria,… Pero el sistema judicial sólo busca culpables. Responsables a los que colgar los muertos. Y algunos, o muchos, de los responsables de estar catástrofes aparecen siempre escondidos y protegidos por las maquinarias burocráticas de las administraciones o empresas en las que se desenvuelven. Tardaremos años en ver el resultado final de las investigaciones. Y ya adelanto algo. No nos dejarán satisfechos.

Estación de Padua

Otros países como Italia poseen redes quizá menos vistosas desde el punto de vista tecnológico, pero más eficaces a la hora de vertebrar el territorio y de transportar personas. Un tren de media distancia entra en la estación de Padua con destino a Venezia-Santa Lucia.

Estación de Vicenza

Un pequeño pero moderno automotor llega a la estación de Vicenza después de servir alguna de las relaciones con menos frecuentación.

Y posiblemente, este accidente se vivirá como un paso atrás en el desarrollo de los ferrocarriles en España. Lo cual, a mí me caben pocas dudas, será un paso atrás en la sostenibilidad y el desarrollo del país. En la racionalización de los transportes públicos. En la vertebración de los territorios. En la disminución de los desequilibrios regionales. En todos aquellos aspectos en los que influye favorablemente una red ferroviaria adecuada y racional.

Estación de Stirling

En la estación de Stirling, Escocia, ante el tren que nos ha traído desde Edinburgh-Waverly.

Estación de Glasgow

En toda Europa, los viajeros combinar el transporte ferroviario con el uso de sus bicicletas, una alternativa eficaz y respetuosa con el medio. Aquí la vemos en la estación de Glasgow-Queen Street.

Estación de Arrochar & Tarbet

El inicio de nuestra caminata por el bosque de Cruach Tairbeit se inicia justo en la misma estación de Arrochar & Tarbet, donde hemos llegado procedentes de Edimburgo, con escala en Glasgow-Queen Street.

Estación de Stonehaven

Son las últimas horas de la tarde, pero la estación de Stonehaven, no lejos de Aberdeen está animada con trenes en ambas direcciones. Este se dirige a Aberdeen, mientras esperamos el tren con destino en Edinburgh-Waverly.

[Libro] Los excluidos

Literatura

Hacía tiempo que quería leer algo de Elfriede Jelinek, escritora austriaca ganadora del premio Nóbel hace unos años, y de la que había visto alguna adaptación de sus obras al cine. Y esta económica versión de este libro suyo de 1980 en versión electrónica ha sido una ocasión adecuada.

Los excluidos
Elfriede Jelinek; traducción de Carmen Vázquez de Castro
Literatura Mondadoi, 2010
Versión electrónica

U-Bahn

Los protagonistas se desplazan fundamentalmente andando o en tranvía; salvo Sophie, que lo hace en Porsche. Yo en Viena me desplazaba en metro también; en la foto, la estación de Gumpendorfer Strasse.

La escritora nos va a permitir seguir durante unos meses a un grupo de adolescentes en la Viena de la posguerra, en los años cincuenta del siglo veinte. Dos de ellos, Reiner y Hanna, hijos de antiguo oficial de las SS mutilado, que abusa de su mujer, están imbuidos del existencialismo, y viven con gran amargura. Van al instituto con Sophie, perteneciente a una familia acomodada vienesa, deportista y muy guapa. Otro, algo mayor, Hans, no estudia; es un obrero electricista, huérfano de padre, que murió en el campo de Mauthausen, y cuya madre es militante izquierdista. Salvo Sophie todos están profundamente insatisfechos y amargados. Los dos muchachos están enamorados de esta, pero sin atreverse a ir mucho más allá y sin que ella les dé pie. Eventualmente, Hans mantiene relaciones con Hanna que bordea la anorexia. En un momento dado se plantean la delincuencia como forma de expresión. Aunque del dicho al hecho va un trecho. De todas formas, nada pinta bien en el futuro de estos muchachos.

Catedral de San Esteban

Pocas instituciones austriacas quedan incólumes en la novela. Y la iglesia católica también recibe lo suyo. En la fotografía, la catedral de San Esteban.

Había oído que Jelinek es tan querida como odiada en su país. Una escritura directa, que va describiendo realidades y criticando estamentos y sociedades como quien va dando golpes directos al hígado. Sin complacencias con sus personajes, ninguno de los cuales se salva ni ética ni psicológicamente. Análisis de una sociedad en un momento muy lejano de la prosperidad actual. Una sociedad tan dependiente del exterior como egoista pueda ser ahora con los países menos favorecidos. Donde el fascismo que la acompañó en los años treinta está mal digerido, sin que las alternativas políticas democráticas sean mucho mejores. Una sociedad aparentemente sin salida para estos adolescentes.

No sé si es una lectura que recomendaría a todo el mundo. Bueno. Creo que sí. Salvo que la única cosa que te guste leer son los ordinarios best-sellers que tan bien se venden hoy en día, a pesar de que sean vacíos y con poca calidad literaria. En cualquier libro, un libro duro, con un último capítulo demoledor. Volveré a leer algo de esta escritora más adelante. Pero de momento, me paso un rato a una lectura menos trascendente.

Burggarten

Cuando se es pobre, un entretenimiento barato es pasear por parques y bosques públicos, que los hay en abundancia en Viena. En la foto, el Burggarten.