[Cine] Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013)

Cine

Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013), 3 de noviembre de 2013.

Un fin de semana largo, de tres días, da para mucho, y el domingo cayó una matinal cinematográfica. Y ya que estábamos, nos apuntamos a una española. No es que últimamente estén que nos matan, pero desde hace un tiempo, por motivos que no vienen al caso, le tengo cierto cariño a David Trueba, y aunque también nos ha regalado algún truño que otro, pues lo voy a ver. Aunque luego me arrepienta. Veremos lo que ha dado de sí el enésimo recorrido del cine español por los años 60 y el tardofranquismo.

Antonio (Javier Cámara) es un profesor de inglés en Albacete en 1966 que enseña a sus alumnos el idioma de Shakespeare con las letras de las canciones de The Beatles, de quien es admirador, especialmente de John Lennon. Enterado de que el “beatle” va a parar por la provincia de Almería para rodar una película, coge el 850 de su padre y se va a ver si puede hablar con el músico. Por el camino recogerá a Belén (Natalia de Molina), una joven soltera embarazada que se fuga de la casa de acogida donde discretamente lleva su preñez, y donde probablemente la liberarán de su hijo del pecado entregándolo a alguna familia temerosa de dios. Y también a Juanjo (Francesc Colomer), adolescente de 16 años que le gusta llevar el pelo largo, el mayor de seis hermanos, con una madre ama de casa comprensiva y cariñosa (Ariadna Gil) y un padre que trabaja repartiendo “leña” de “gris” (Jorge Sanz), menos comprensivo. Y juntos vivirán una pequeña aventura a orillas del Mediterráneo en las áridas tierras de Almería, donde recibirán la hospitalidad de Ramón “El catalán” (Ramon Fontserè) que dejó su tierra por una actriz italiana que le dejó por un actor que rodaba “spaghetti-westerns”.

Entre Monegrillo y Castejón

Las áridas tierras de Almería se convirtieron en un nuevo “far west” gracias al cine. Pero en Aragón, no andamos a la zaga en tierras áridas. Como las que tenemos en Los Monegros, no lejos de Castejón de Monegros.

La primera sensación que tienes es de “déjà vu”. De “esta película ya la he visto”. Puede que por “carreteras secundarias”, puede que en “el tiempo de la felicidad” de las islas del Mediterráneo, o vete tu a saber donde. Un determinado ambiente, un determinado entorno social y político, mucho buenrollismo, algunos lugares comunes sobre la época y las circunstancias, y unos personajes amables con los que identificarse más o menos. Si a eso le añades alguna clave que permite establecer paralelismos entre aquella época y la presente, unas dosis de “los jóvenes lo tenéis difícil pero sois la esperanza del país” y cosas por el estilo… pues tema resuelto. Pero lo cierto es que la película va saliendo adelante, e incluso va adquiriendo cierta personalidad propia, y se deja ver sin problemas y con agrado.

En lo que se refiere a la interpretación… pues se podría haber pedido algo más… o no. Cámara da de sí lo que da, y es difícil no ver que hace una y otra vez el mismo o similares papeles. La chica, majica ella, parece un clon de María Valverde, que por cierto actúo para el mismo director en una película que me pareció un truño de mucho cuidado. Creo que está por madurar todavía en la cosa interpretativa. El chaval lo hace bastante digno, y el que me parece que podría haber dado más juego es Fontserè con ese papel de “catalán” socarrón, de vuelta de todo, pero sin una gota de cinismo en su ser. En conjunto, el elenco cumple.

He de decir que a estas alturas de mi vida, cuando voy a ver una película española ambientada en el franquismo, mi grado de escepticismo hacia lo que me puedo encontrar es elevado. Caminos muy trillados, poco nuevo que aportar. No obstante, la película sale del paso con dignidad, con un mensaje buenrollista como ya he dicho, que a veces cansa, pero en este caso se agradece. Y todo ello aderezado con una banda sonora que no es de The Beatles, pero que tiene nombres ilustres en el mundo del jazz más o menos fusionado con otras músicas como son Pat MethenyCharlie Haden. Se agradece. Y me pone de buen humor y a favor de la película.

Valoración

  • Dirección: *** Trueba no brilla (hace tiempo), pero tiene oficio y habilidad para contar historias. Mejor escritor que director.
  • Interpretación: *** Creo que es un reparto con limitaciones, que sale airoso del paso.
  • Valoración subjetiva: ***  Ya lo he dicho, no la podía suspender. Con la música de MethenyHaden me tenían a su favor.
Cerca de Arándiga

También son áridas, aunque menos, las tierras del valle del río Aranda.

[Libro] Ragtime

Literatura

Cuando leí La Gran Marcha, me di cuenta que me había estado perdiendo una gran escritor, E. L. Doctorow. Norteamericano, que habla sobre cosas de su país, con una visión social y crítica, pero sobre asuntos universales. Decidí que tenía que leer más de este autor, que me había encandilado con su visión de la marcha de Sherman sobre Georgia durante la contienda civil norteamericana. Sin embargo, hasta ahora no me había puesto a ello a pesar de que todos los indicios mostraban la conveniencia de dedicar tiempo a este autor contemporáneo. Pasada la resaca del atracón medievo-fantástico de estas semanas atrás, voy con esta novela ambientada en los Estados Unidos de principios del siglo XX.

Ragtime
E. L. Doctorow; traducción de Jorge Rizzo
Miscelánea Editores, 2012
Edición electrónica

Estamos en el estado de Nueva York, en la primera década del siglo XX. Son los tiempos del ragtime, antecesor de la música de jazz. Y seguiremos los avatares durante los años que van desde el asesinato del arquitecto Stanford White en 1906 hasta la Primera Guerra Mundial de una familia ficticia, cuyos nombres no conoceremos, pequeños industriales en la ciudad de Nueva Rochelle, a pocos kilómetros de la ciudad de Nueva York. Estas personas verán sus vidas entremezclarse con las de una joven de raza negra embarazada, con un pianista de ragtime que quiere casarse con ella, y con una familia de inmigrantes judíos que intentan salir adelante. Pero también veremos como se cruzan en su camino algunos personajes históricos como la actriz Evelyn Nesbit, la anarquista Emma Goldman, el financiero John Pierpont Morgan, el escapista Houdini, el industrial Henry Ford, e incluso Freud, Emiliano Zapata o el archiduque Francisco Fernando de Habsburgo-Lorena. Y entremezclado entre los hechos históricos y la sociedad real de la historia, conoceremos del drama a propósito de un Ford T maltratado.

Imitador cómico de Houdini en Alexanderplatz

Uno de los personajes históricos que aparecen en la novela de hoy, y con frecuencia, es el escapista Harry Houdini. Y aquí tenemos a un imitador cómico que hace casi una semana veíamos actuar en la Alexanderplatz de Berlín.

Estamos ante un gran fresco histórico de cómo Doctorow, que no es precisamente un indocumentado, ve la sociedad estadounidense de principios de siglo XX. Un estado con numerosas contradicciones. Paradigma del estado democrático y liberal nacido de la ilustración y transformado por la revolución industrial, es al mismo tiempo bandera de libertades y caldo de cultivo para la pobreza, la discriminación racial y el abuso de las clases más desfavorecidas. Entre revolucionarios y capitalistas nos muestra el germen de lo que va a ser la sociedad norteamericana futura. Todo ello desde el punto de vista de algunos de sus protagonistas reales, sin dejar de aportar su pequeño, o grande según se mire, drama ficticio que nos sitúa al nivel de ciudadano común en medio de una sociedad en profunda transformación. Un drama al que no le falta sentido del humor y de la ironía, tanto en sus parte ficticias como en las históricas.

Lo cierto es que este segundo libro que leo de Doctorow me deja tan buen sabor de boca o mejor que el anterior, y empieza a configurarlo como uno de mis escritores contemporáneos favoritos. Tengo el propósito, en esta ocasión más firme, de ir leyendo su obra, donde espero encontrar más joyas más o menos conocidas, más o menos escondidas. Total y absolutamente recomendable.

La novela fue adaptada al cine por Milos Forman en 1981, pero no he tenido la oportunidad de ver la película. Algo que tendré que remediar lo antes posible

Binnenalster

Houdini es el protagonista de uno de los capítulos más curiosos, cuando aprende a volar una aeroplano, y realiza una exhibición ante el archiduque Francisco Fernando, cuyo asesinato en Sarajevo desencadenaría la Primera Guerra Mundial. Dicha exhibición se realizó en Hamburgo, cuyo Binnenalster contemplamos en la fotografía.

[Sociedad / ferrocarril] De ferrocarriles y otras desgracias

Política y sociedad, Trenes

Si algo ha marcado la segunda mitad de esta semana en España, ha sido el triste accidente ferroviario en Santiago de Compostela. Dejando claro que mi principal causa de pesar es el duelo por las vidas perdidas y por las vidas que puedan quedar gravemente alteradas por las heridas y las secuelas de los accidentados, no dejo de sentir también un hondo pesar por el ferrocarril en nuestro país.

AVE sobre el viaducto de Rodén

Un AVE emparentado con el tren accidentado se acerca a Zaragoza con el pueblo viejo de Rodén al fondo.

AVE sobre el viaducto de Rodén

Un AVE atraviesa al caer la tarde el viaducto de Rodén camino de Barcelona.

El ferrocarril se acerca a su bicentenario. O quizá ya lo ha pasado. Como muchos inventos humanos, su aparición fue más progresiva de los que nos parece. Y aunque se concede a Stephenson la titularidad de la invención de la locomotora de vapor que de forma práctica pudo arrastrar los primeros trenes por vías de ferrocarril en la década de los 1820, ya hubo previamente experiencias diversas de transportes guiados por carriles. Lo cierto es que a partir del momento en que el ferrocarril existe de forma eficaz como método de transporte de bienes y personas, la incipiente revolución industrial se dispara hacia delante. Y en muchos países, el ferrocarril se convierte en un vertebrador de territorios y distribuidor de riqueza. Hoy en día, se confirma como uno de los medios de transportes más eficientes. Es decir, que menos recursos consume en relación a la cantidad de bienes o personas transportados. Y en la medida en que se van abandonando los combustibles fósiles, en uno de los más respetuosos con el medio ambiente.

AVE en Zaragoza-Delicias

Convencido de las bondades del medio, soy usuario relativamente frecuente del ferrocarril, a pesar de los precios de los trenes de largo recorrido, algo elevados. A punto de tomar un AVE con destino a Madrid en Zaragoza-Delicias.

Automotor en Zaragoza Delicias

Frente a la modernidad de los trenes de alta velocidad, los trenes de las líneas regionales o de media distancia, como este automotor en Zaragoza-Delicias, dejan que desear.

Sin embargo, no vivimos en un país que aprecie especialmente a sus ferrocarriles. Es cierto que existe un cierto orgullo por los ferrocarriles de alta velocidad, y que los núcleos de transporte de ferrocarril de cercanías son absolutamente básicos para la movilidad de los núcleos de población más densos y populosos. Pero se han descuidado las distancias medias, existen notables desigualdades en la calidad de la red según el territorio, y la población en general, desde los años 60, tiene la absoluta convicción que la “modernidad” y la “prosperidad” están asociados al transporte por carretera y al vehículo propio que consume combustibles fósiles. Craso y lamentable error, que produce muchas víctimas anualmente, que hace invivibles los centros de las ciudades, y que nos hace respirar un aire de lamentable calidad, entre otras causas. Si además añadimos que el ferrocarril, a pesar de su eficiencia, exige un fuerte inversión inicial, y que estamos en un entorno de libre mercado y escasa planificación de las soluciones a las necesidades de nuestra sociedad,… pues son malas noticias.

Madrid - Puerta de Atocha

En Madrid-Puerto de Atocha un tren fabricado por Talgo, con similitudes con el accidentado en Santiago, espera para iniciar su recorrido.

Madrid - Puerta de Atocha

A punto de embarcar en el AVE con destino Barcelona que me llevará hasta Zaragoza en Madrid-Puerta de Atocha.

Algunos de estos factores son importante para entender, desde mi punto de vista, como ciudadano y no como experto, en ningún caso, lo que ha pasado a las puertas de la capital gallega. Sin embargo, difícilmente se depurarán adecuadamente las responsabilidades por el accidente y sus consecuencias. El sistema sociopolítico de este país hace tiempo que se ha manifestado como inoperante a la hora de adjudicar responsabilidades políticas, y premiar o castigar las actuaciones de gestión y gobierno. Este último comentario debe considerarlo el lector como independiente de la ideología del partido dominante en cada momento; da igual. Y el sistema judicial no está preparado para juzgar eventos cuyas causas son múltiples y complejas. Por mi formación en salud pública y en epidemiología, y desde mis primeras lecturas de los textos del profesor Rothman, la causalidad de los eventos es diversa, y es necesario tener claros conceptos como los de conjunto de causas, causa suficiente, causa necesaria,… Pero el sistema judicial sólo busca culpables. Responsables a los que colgar los muertos. Y algunos, o muchos, de los responsables de estar catástrofes aparecen siempre escondidos y protegidos por las maquinarias burocráticas de las administraciones o empresas en las que se desenvuelven. Tardaremos años en ver el resultado final de las investigaciones. Y ya adelanto algo. No nos dejarán satisfechos.

Estación de Padua

Otros países como Italia poseen redes quizá menos vistosas desde el punto de vista tecnológico, pero más eficaces a la hora de vertebrar el territorio y de transportar personas. Un tren de media distancia entra en la estación de Padua con destino a Venezia-Santa Lucia.

Estación de Vicenza

Un pequeño pero moderno automotor llega a la estación de Vicenza después de servir alguna de las relaciones con menos frecuentación.

Y posiblemente, este accidente se vivirá como un paso atrás en el desarrollo de los ferrocarriles en España. Lo cual, a mí me caben pocas dudas, será un paso atrás en la sostenibilidad y el desarrollo del país. En la racionalización de los transportes públicos. En la vertebración de los territorios. En la disminución de los desequilibrios regionales. En todos aquellos aspectos en los que influye favorablemente una red ferroviaria adecuada y racional.

Estación de Stirling

En la estación de Stirling, Escocia, ante el tren que nos ha traído desde Edinburgh-Waverly.

Estación de Glasgow

En toda Europa, los viajeros combinar el transporte ferroviario con el uso de sus bicicletas, una alternativa eficaz y respetuosa con el medio. Aquí la vemos en la estación de Glasgow-Queen Street.

Estación de Arrochar & Tarbet

El inicio de nuestra caminata por el bosque de Cruach Tairbeit se inicia justo en la misma estación de Arrochar & Tarbet, donde hemos llegado procedentes de Edimburgo, con escala en Glasgow-Queen Street.

Estación de Stonehaven

Son las últimas horas de la tarde, pero la estación de Stonehaven, no lejos de Aberdeen está animada con trenes en ambas direcciones. Este se dirige a Aberdeen, mientras esperamos el tren con destino en Edinburgh-Waverly.

[Libro] Los excluidos

Literatura

Hacía tiempo que quería leer algo de Elfriede Jelinek, escritora austriaca ganadora del premio Nóbel hace unos años, y de la que había visto alguna adaptación de sus obras al cine. Y esta económica versión de este libro suyo de 1980 en versión electrónica ha sido una ocasión adecuada.

Los excluidos
Elfriede Jelinek; traducción de Carmen Vázquez de Castro
Literatura Mondadoi, 2010
Versión electrónica

U-Bahn

Los protagonistas se desplazan fundamentalmente andando o en tranvía; salvo Sophie, que lo hace en Porsche. Yo en Viena me desplazaba en metro también; en la foto, la estación de Gumpendorfer Strasse.

La escritora nos va a permitir seguir durante unos meses a un grupo de adolescentes en la Viena de la posguerra, en los años cincuenta del siglo veinte. Dos de ellos, Reiner y Hanna, hijos de antiguo oficial de las SS mutilado, que abusa de su mujer, están imbuidos del existencialismo, y viven con gran amargura. Van al instituto con Sophie, perteneciente a una familia acomodada vienesa, deportista y muy guapa. Otro, algo mayor, Hans, no estudia; es un obrero electricista, huérfano de padre, que murió en el campo de Mauthausen, y cuya madre es militante izquierdista. Salvo Sophie todos están profundamente insatisfechos y amargados. Los dos muchachos están enamorados de esta, pero sin atreverse a ir mucho más allá y sin que ella les dé pie. Eventualmente, Hans mantiene relaciones con Hanna que bordea la anorexia. En un momento dado se plantean la delincuencia como forma de expresión. Aunque del dicho al hecho va un trecho. De todas formas, nada pinta bien en el futuro de estos muchachos.

Catedral de San Esteban

Pocas instituciones austriacas quedan incólumes en la novela. Y la iglesia católica también recibe lo suyo. En la fotografía, la catedral de San Esteban.

Había oído que Jelinek es tan querida como odiada en su país. Una escritura directa, que va describiendo realidades y criticando estamentos y sociedades como quien va dando golpes directos al hígado. Sin complacencias con sus personajes, ninguno de los cuales se salva ni ética ni psicológicamente. Análisis de una sociedad en un momento muy lejano de la prosperidad actual. Una sociedad tan dependiente del exterior como egoista pueda ser ahora con los países menos favorecidos. Donde el fascismo que la acompañó en los años treinta está mal digerido, sin que las alternativas políticas democráticas sean mucho mejores. Una sociedad aparentemente sin salida para estos adolescentes.

No sé si es una lectura que recomendaría a todo el mundo. Bueno. Creo que sí. Salvo que la única cosa que te guste leer son los ordinarios best-sellers que tan bien se venden hoy en día, a pesar de que sean vacíos y con poca calidad literaria. En cualquier libro, un libro duro, con un último capítulo demoledor. Volveré a leer algo de esta escritora más adelante. Pero de momento, me paso un rato a una lectura menos trascendente.

Burggarten

Cuando se es pobre, un entretenimiento barato es pasear por parques y bosques públicos, que los hay en abundancia en Viena. En la foto, el Burggarten.

[Libro – historieta] Le bleu est une couleur chaude

Literatura

Dos son los motivos que me acaban llevan a leer esta historieta. O cómic. O novela gráfica. Sigo sin tener claro como hay que llamarlas en realidad. Bueno. Los motivos. El primero es que hace unas semanas leía la crónica del festival de cine de Cannes, donde constantemente se ensalzaba la excelencia de uno de los filmes presentados a concurso, La vie d’Adèle, que recibió La Palma de Oro. Todavía no se ha estrenado en salas comerciales, ni siquiera en su país de origen, Francia, donde parece que llegará a principios de octubre. Veremos cuando llega a España, y si lo hace. Esta película está basada en esta historieta, y me entró la curiosidad de conocer primero la historia original. El segundo motivo es que cuando la busqué, la versión en castellano no era posible encontrarla. Como no tengo problemas con leerlo en francés, busqué esta versión (de ahí el título en francés), y donde más fácilmente y más barata la encontré fue en versión electrónica en Amazon Kindle. Y decidí probar lo de leer una historieta en el iPad. Os lo cuento.

Le bleu est une couleur chaude
Julie Maroh
Glenat BD, 2013
Versión electrónica

Champs Elysées

La acción del libro transcurre en Francia, aunque me parece que no en París. Pero bueno, usaré instantáneas parisinas para ilustrar la entrada. Como en los Campos Elíseos.

Comienza el libro, cuando a la muerte de Clémentine, su compañera Emma se dirige a casa de los padres de la difunta para leer el diario íntimo de esta. Está entre sus últimas voluntades. Y en el diario encontrará una historia la historia de Clémentine desde que era una adolescente a mitad de los años 90 del siglo XX con una afectividad y sexualidad confusa, más todavía por los primeros encuentros con Emma, entonces una joven universitaria, plenamente segura de sí misma y de su homosexualidad, y claramente distinguible entre la gente por el tinte azul de su pelo. Y así seguiremos la difícil historia de amor de la pareja con los años, hasta el fallecimiento de Clémentine (esto no es destripar la historia, nos lo cuentan desde el principio, la historia está narrada en flashback a través de la lectura del diario), en unas circunstancia que ya se verán, ya avanza la primera década del siglo XXI.

Siempre me cuesta comentar una historieta. No tengo tantos referentes y conocimientos sobre el tema. Pero a mí me ha parecido una historia interesante. No rompedoramente,… creo que los tópicos que se muestran, la inseguridad de la adolescentes, lo problemas de socialización entre sus pares, la incomprensión familiar, el rechazo social, han sido tratados numerosas veces en diversas obras de todo tipo de formas de expresión, y no son excesivamente novedosos. Pero sí que me ha parecido muy interesante como se ha plasmado de forma ilustrada. Y sobretodo como se plasma la diferencia de personalidad entre las dos protagonistas, que les llevará siempre a una relación con un equilibrio o imposible, solo alcanzado por la declaración de amor final de la protagonista del relato. Aunque sea en tristes circunstancias.

Louvre

Pertenecen al invierno de 1996, donde una niebla pertinaz nos ocultó parte de la belleza de la ciudad y nos enfrió ligeramente los animos. El lateral del Louvre.

En general, para quien se interese por la historieta y no tenga una mentalidad carpetovetónica, un libro recomendable, que me hace tener esperanza que la película puede ofrecer lo que se ha comentado. Otra cosa es la experiencia de leerlo en el iPad. Es llevadera, pero mientras que para el relato de ficción habitual el formato electrónico cada vez lo veo con más ventajas que inconvenientes, en este caso creo que es mejor todavía el libro tradicional. Por la visión comprehensiva de las viñetas y del flujo de la historia dibujada. Por otra parte, entiendo que el libro en forma de historieta no sea compatible con el lector baratito en blanco y negro, pero no sé porque no puede ser compatible con el ordenador de sobremesa, que permitiría ver bien las ilustraciones.

Sena y Notre-Dame

La historia que comento hoy, también tiene sus momentos de frialdad y desesperanza, pero con sus puntos luminosos y esperanzados. Catedral de Notre-Dame.

[Fotos] Como todos los años,… el Mercado Medieval

Cultura, Política y sociedad

Todos los años por estas fechas nos traen en Zaragoza en los alrededores de La Seo lo que llaman el Mercado Medieval. Hace unos años lo llamaban el Mercado de las Tres Culturas por aquello del mito de la convivencia en la Península Ibérica durante la edad media de las culturas islámica, judía y cristiana. Pero esto parece que lo han dejado de lado. Y ahora es simplemente un mercadillo de artesanías, más o menos ambientado, con gente que instala sus chiringuitos procedentes de toda España, y que supongo que ahora se irán a instalarlos el próximo fin de semana en otra parte. Los primeros años aún te hacía ilusión ir, pero ahora entre el calor, la cantidad de gente que se acumula, y la sensación de déjà vu, pues te asomas un poco, pero no estás mucho rato. Yo no, por lo menos, que cada vez llevo peor lo de las multitudes. En cualquier caso, aunque apenas anduvimos media hora por unos puestos y otros, más de lo que me apetecía, aún me dio tiempo a tirar unas fotos.

Por cierto, que mañana vuelvo a mis rutinas habituales después de cuatro semanas “raras”. Así que lo de que algunos días haya dos entradas dudo que vuelva a suceder, por lo menos hasta las vacaciones.

Comerciantes de artesanías

Artesanos de todo tipo, más o menos disfrazados de “medievales”, pero con productos muy modernos.

Comerciantes de artesanías

Comerciante de bisutería y potencial clienta.

Comerciantes de artesanías

Un chaval que iba por allí casi se zampa un jabón de estos pensando que era un adoquín de caramelo…

Comerciantes de artesanías

Cantidad de garitos dedicados a la restauración, fundamentalmente a vase de carnuza y embutidos.

Los "pecados" de la carne

La gente no sé si compra mucho, pero dado que estamos en crisis, supongo que aplica aquello de que las penas con pan son menos… Y si además de pan hay longanizas…

Los "pecados" de la carne

Así que son frecuentes los “artesanos” dedicados al negocio de los “pecados de la carne”.

Los "pecados" de la carne

Lo cual me resulta algo inconcebible, porque empujarse semejantes grasuzas bien calientes cuando el día está a más de 30ºC incluso a las ocho y media de la tarde…

Rapaces

Y luego está lo de las rapaces y las exhibiciones de pseudocetrería, que siempre son vistosas; que majos estos bichos.

[Cine] Barbara (2012)

Cine

Barbara (2012), 10 de abril de 2013

Estamos aliacaídos esta temporada primaveral. Los dos primeros meses del año lo pasamos bastante bien yendo al cine, pero llevamos unas cuantas semanas donde no acabamos de acertar con las películas que vemos. Así que en un miércoles tonto, de salir a dar una vuelta y tomar un chisme, nos decidimos a ver la versión original de esta película alemana en sesión de merienda-cena, para ver si cambiando un poco de latitud y longitud, cambia también la tendencia. Y nos ponemos a volver al pasado de la RDA con este filme firmado por Christian Petzold. Aunque un poco cogida por los pelos, he de decir que también he incluido la película en mi colección de cine y ferrocarril.

Y retrocedemos a los años 80, en los que Barbara (Nina Hoss), una médica berlinesa que ha ejercido en la prestigiosa Charité, es represaliada políticamente por expresar su deseo de abandonar el país y enviada a ejercer a un pequeño hospital de provincias, cerca del Báltico, en el área de cirugía infanto-juvenil a las ordenes del afectuoso doctor André Raiser (Ronald Zehrfeld). Se adapta mal, es acosada por la Stasi, sufriendo humillaciones, y va aguantando por la ayuda que recibe del exterior, incluido un amante de la Alemania Occidental. También se involucra con la historia de Stella (Jasna Fritzi Bauer), una joven recluida en un centro de detención juvenil, del que intenta escaparse, en el que sufre malos tratos, y que además está embarazada, lo que aumenta su deseo de escapar. Pronto sus amigos exteriores prepararán un plan para su escape a Dinamarca por mar.

No faltan los Trabant en el "decorado" de la película de hoy; el de la fotografía estaba estacionado en Halle, en 2002, mientras daba un paseo esperando una conexión ferroviaria.

No faltan los Trabant en el “decorado” de la película de hoy; el de la fotografía estaba estacionado en Halle, en 2002, mientras daba un paseo esperando una conexión ferroviaria.

Nos encontramos ante uno de estos filmes que nos han llegado en los últimos años, unos con más fama otros con menos, en los que se revisa la historia más oscura de la Alemania Oriental. Un vistazo a la vida de sus gentes, y al ambiente opresor de un estado totalitario. Pero aquí no sólo se ponen en cuestión las condiciones sociales y políticas de dicho estado. También estamos ante un proceso de evolución y maduración, dotado de mucha introspección, en el que vemos como la protagonista que da nombre al filme va evolucionando. Y esto es lo que da vida, da cuerpo y da sentido a una película que de lo contrario podría haber quedado en la crítica fácil. Hay más chicha que cortar, y está bien cortada y bien presentada en el plato. Con un rodaje cuidado, con un iluminación que reproduce los colores de las fotografías de la época, bien ambientada, nos sumimos no sólo en la época sino también en la personalidad de la protagonista. Todo ello sin sordideces gratuitas, con realismo sin dejar de preocuparse por los aspectos estéticos.

Ni que decir tiene que el trabajo interpretativo es fundamental en el éxito de la empresa, y en general nos encontramos con un trabajo actoral de muy alto nivel, con interpretaciones sobrias pero convincentes, en un trabajo parco en diálogos, todos ellos significativos, e importante en los gestos.

Sinceramente, ha sido una buena sorpresa que nos ha roto la racha de mediocridad que veníamos aguantando, y que nos hizo salir animados del cine, al mismo tiempo que preocupados por el riesgo constante de las sociedades en que vivimos de caer de nuevo en las trampas de los totalitarismos. La libertad tiene un precio, no es gratis; pero el precio que se paga por un orden ciego y arbitrario es todavía mucho mayor.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Entre el Bundestag y la puerta de Brandemburgo, en los límites del Tiergarten, encontramos los memoriales a algunas de las víctimas que no pudieron alcanzar su objetivo de salir de la infame RDA.

Entre el Bundestag y la puerta de Brandemburgo, en los límites del Tiergarten, encontramos los memoriales a algunas de las víctimas que no pudieron alcanzar su objetivo de salir de la infame RDA.

[Libro] Pyongyang

Literatura

Esta es la reseña que iba a publicar ayer, pero que decidí posponer porque me apetecía hablar del meteorito de los Urales. Por cierto, que he actualizado someramente esa entrada con algún dato añadido. Y que me he pegado un buen rato viendo el vídeo enlazado en la misma, a su máxima resolución de 1080p en la televisión de 42 pulgadas. Hipnótico el resplandor del momento en que se desintegra en la atmósfera. Lo curioso es que las características del bólido sideral han podido ser muy bien caracterizadas gracias a las estaciones de infrasonidos que vigilan las actividades nucleares de Corea del Norte y otros bárbaros. Bueno, oficialmente también los terremotos, volcanes y esas cosas,… pero… El caso es que el libro que os traigo hoy tiene mucho que ver con el pequeño, orwelliano y aberrante estado asiático, única monarquía hereditaria comunista del mundo a pesar de su denominación oficial como “república popular democrática”. No se puede decir más falsedades con sólo tres palabras. Por cierto, se trata de una novela gráfica. O comic. O historieta. Como prefiráis llamarlo.

Pyongyang
Guy Delisle (traducción de Laureano Domínguez)
Editorial Astiberri; 7ª edición, Bilbao, 2012

El libro tiene un carácter autobiográfico, ya que nos cuenta la estancia de dos meses del historietista quebequés en la capital norcoreana, cuando trabajó para un estudio de animación francés, y en el marco de la producción deslocalizada a países asiáticos de las producciones de cine y televisión de animación. Los choques que experimenta el protagonista son diversos. El régimen político que sólo puede estar a la altura del 1984 de Orwell, único libro que paradójicamente introduce en el país cuando llega. Los problemas de trabajar con personas con motivaciones, intereses y culturas muy distintas. La cultura de la sociedad norcoreana y el comportamiento habitual de sus gentes.

Todo ello tratado con un humor muy incisivo pero no borde. En ningún momento pretende hacer sangre. Intenta empatizar con los nativos con los que se relaciona, aunque se nota la desesperación personal por los fracasos sucesivos. No faltan las críticas a la actitud de los países del resto del mundo hacia la pequeña república/monarquia asiática, siempre impregnada de hipocresía, como suele ser habitual en las relaciones internacionales. Y desde luego, no falta el anecdotario hilarante ante las inimaginables situaciones a las que debe enfrentarse una persona procedente del extremo ideológico, social y económico del mundo como es Canadá.

Me cuesta centrarme en la historieta. Y aunque desde hace unos años me propongo no dejar de lado el género, para evitar desilusiones, procuro seleccionar mucho lo que leo. Pero en esta ocasión no me arrepiento en absoluto. De hecho, considero que la lectura pausada y reflexiva de este cómic debería ser casi obligatoria, y un complemento necesario a las obra de Orwell mencionada anteriormente. No os la perdáis. Merece la pena.

Tras la gélida realidad social norcoreana, he decidido acompañar la entrada con una foto de una fría mañana zaragozana, con el raro evento de la nieve sobre el parque Pignatelli, pero con la calidez que transporta el paseo de un niño con su padre, y con una sonrisa en sus gestos.

Tras la gélida realidad social norcoreana, he decidido acompañar la entrada con una foto de una fría mañana zaragozana, con el raro evento de la nieve sobre el parque Pignatelli, pero con la calidez que transporta el paseo de un niño con su padre, y con una sonrisa en sus gestos.

[Libro] El atlas de las nubes

Literatura

Hace un par de meses leía una noticia sobre cine. Sobre la nueva película de los Wachowski (ninguna emoción se elevó en mi espíritu; no son santos de mi devoción) y Tom Tykwer (el director de la estupenda Lola rennt,… ligero aumento de interés). El reparto de campanillas,… pero bueno,… El caso es que ese mismo día, leía una reseña sobre la novela en la que se basaba la película. Y me interesó. Mucho. Así que la compré, y aquí os traigo mi opinión sobre esta original novela que es…

El atlas de las nubes
David Mitchell (traducción de Victor V. Úbeda)
Duomo Editorial, colección Nefelibata; Barcelona, 2012
ISBN: 9788492723799

Hay quien dice que es difícil de contar de qué va esta novela. No es para tanto. Son seis historias, que transcurren en distintas épocas y distintos lugares de este planeta. Y cada una de ella es contada en el interior de la siguiente en el tiempo. Así,

El diario que recoge la odisea del notario californiano Adam Ewing navegando por los mares del sur del Pacífico a mediados del siglo XIX es leído por Robert Frobisher, un joven músico que huyendo de sus acreedores en Londres se refugia a principio de los años 30 del siglo XX en la mansión belga del compositor Vivyan Ayrs.

Beguinaje

No he estado en California, ni en Hawai, ni en Corea, ni en la Polinesia,… algunos de los paisajes de la novela. Pero como Robert Frobisher, he paseado por el beguinaje de Brujas, que junto con el resto de beguinajes flamencos, es patrimonio de la humanidad por la Unesco.

Y las epístolas que escribió Frobisher a su más que amigo, el joven físico Rufus Sixsmith, en el que cuenta sus aventuras musicales y románticas, son leídas por la periodista Luisa Rey que, en los años 70 de la misma centuria, descubre una maneja de corrupción económica, política y criminal en torno a unas centrales nucleares en el sur de California.

La historia de Rey, novelada, caerá en manos del editor londinense Timothy Cavendish, que a principios del siglo XXI pasará de la miseria a la gloria, y de está a la miseria y a un involuntaria reclusión, en pocas semanas.

Aventura que se convertirá en película de cine que será vista hacia mitad del siglo XXII por una chica clonada, Sonmi-451, esclava de una corporación en algún lugar de lo que fue Corea, en un mundo dañado por las guerras, la contaminación y las enfermedades, y cuyas ideas inspirarán una revolución y una esperanza para el ser humano.

Y las entrevistas que fueron grabadas en una “antífona” mientras estaba en la cárcel, serán vistas por Zachry, cabrero de una postapocalíptica isla de Hawaii en el siglo XXIV, mientras pelea por su supervivencia, la de su pueblo, y la de la extraña Meronima, en una sociedad primitiva y en degradación.

Estas historias se encuentran encerradas unas en otras, a imagen del sexteto que compone FrobisherEl Atlas de las Nubes, sexteto en el que cada instrumento es un solista cuyo tema se encuentra encapsulado por los de los otros instrumentos. Una original y bella estructura narrativa.

En su conjunto, Mitchell nos ofrece un retablo de las vidas e historias de un conjunto de seres humanos, cuyas vidas se vinculan unas a otras, y que todos ellos suponen lo que hay de bueno, la esperanza de un ser humano cuyos instintos son básicamente autodestructivos, cuyo interés es egoista es ruin. Una mirada crítica hacia las sociedades humanas, con sus hipocresías, sus racismos, sus vicios políticos, su capacidad destructiva del medio, mientras al mismo tiempo es capaz de ver lo de bueno que hay en las personas en individuos aislados que, aun no siendo perfectos, son capaces de amar, de luchar, de pensar,… de todo aquello de lo que presumimos como especie, pero sólo en ocasiones alcanzamos como individuos.

La lectura, que empecé con cierta morosidad, porque no sabía exactamente en qué me estaba metiendo, poco a poco se convirtió en un deseo de saber más de lo que entre las páginas del libro estaba pasando. Además, cada historia está escrita con estilos muy distintos, acordes a su época a al género con el que se trata cada una de ellas. Si en una encontramos la clásica novela de viajes, en otra es un thriller con tines de novela negra, aquí es el humor británico más ácido, y allí nos metemos en la más pura ciencia ficción y anticipación. Uno de los libros que más he disfrutado en los últimos años, y que recomiendo vivamente.

Después de leer el libro, he de decir que tengo serias dudas de que vaya a ver la película. Si la firma de los Wachowski ya me tiraba para atrás, encuentro muy difícil que hayan podido trasladar al cine los ricos matices que el libro contiene. Pero bueno. Soy débil. Creo que allá a finales de febrero podré contestar a esta cuestión. O si no digo nada, es que he pasado.

Estación de Canterbury

Y, afortunadamente, no he sufrido la mala calidad de los privatizados ferrocarriles británicos, aquí en la estación de Canterbury, que son tremendamente satirizados durante el calvario de Timothy Cavendish.

[Arte y exposiciones] Zaragoza desaparecida y Para Bamila Josaunse (Un paisaje a la sombra)

Arte, Política y sociedad

No había comentado, pero este domingo pasado me pasé por el Centro de Historias de Zaragoza, para ver qué había de nuevo. Y encontré dos exposiciones nuevas.

La primera, Zaragoza desaparecida, está dedicada al ocio de los zaragozanos en la posguerra española y hasta la transición. Los tranvías, los cafés, los night-clubs, las vedettes, los cines,… de todo un poco, y todo con mucha nostalgia. Curiosa, más que otra cosa, la exposición.

La era de los tranvías

La era de los tranvías, que yo todavía viví abundantemente de niño.

Los viejos taxistas

Y los viejos taxímetros, que de niño también, en las contadas ocasiones en las que cogíamos uno de estos vehículos, miraba fijamente viendo pasar los números hipnóticamente.

Las vedettes,… otros canones de belleza femenina

En los tiempos de las “vedettes” de los “cabaretes”, los cánones de belleza corporal femenina no eran exactamente igual que en la actualidad. Gustaban más redonditas.

La máscara del Fleta

El miedo que me daban de niño las grandes máscaras del Teatro Fleta.

La otra exposición que era nueva para mí era Para Bamila Josaunse, que es un anagrama de Un paisaje en la sombra. Según la propia reseña oficial de la exposición, es un proyecto que se enmarca en la temática del territorio, la identidad y el paisaje, como constructor y alteración de nuestro entorno. Incluye distintas disciplinas artísticas; pintura, dibujo, fotografía, vídeo, instalaciones,…

No sé. Me dejó un poco frío.

Tecnicas variadas

Técnicas variadas en la exposición, “Para Bamila Josaunse”.

Filmación

El vídeo y distintos tipos de filmaciones cada vez están más presentes en el arte contemporáneo.

[Fotos] Un domingo de carnaval con los más pequeños

Política y sociedad

Era tradición que el domingo de carnaval me bajase al centro de la ciudad con la cámara para tirar unas fotos a los coloridos personajes que pululaban por las actividades de animación callejera que el ayuntamiento ofrece. Pero cuando hay un crío en la familia, en este caso mi sobrino, a veces hay que condicionar las actividades al “rey de la casa”. Aunque en definitiva, quien organiza y manda es la madre, que en esta ocasión determinó que el niño iba a ir con unos amiguitos a la fiesta que organizaban ese domingo por la mañana en un colegio del barrio.

Y allí fuimos en familia. Y yo con la cámara, la Canon EOS 5D Mark II. Que se llevó un susto, por el Canon EF 50/1,8 se tiró al suelo en acto suicida, pareciendo que había fallecido, aunque luego con cariño y cuidado ha revivido. No obstante, tengo encargado su  hermano mayor el EF 50/1,4 USM, porque después de semejante cacharrazo. Así que la mayor de las fotos, dado que la luz era escasa para el EF 24-105/4L IS USM, más polivalente pero menos luminoso, se hicieron con el EF 85/1,8 USM. Que es un buen chisme, agradable de usar.

Os dejo algunas imágenes.

Carnaval en un colegio del barrio de San José

Malabarista, con una habilidad algo relativa.

Carnaval en un colegio del barrio de San José

Piratas, princesas y demás, bailan las canciones de los animadores del cotarro.

Carnaval en un colegio del barrio de San José

Los animadores del cotarro.

Carnaval en un colegio del barrio de San José

Un soldado de asalto de las tropas imperiales, hace su entrada en el recinto.

Carnaval en un colegio del barrio de San José

Mosqueteros de rosa cabellera y de todos los tamaños.

Carnaval en un colegio del barrio de San José

El momento de las rifas, emoción y sorpresa en las caras.

Carnaval en un colegio del barrio de San José

Y expectativas decepcionadas para el resto.

[Fotos] Llega la Navidad… qué se le va a hacer

Política y sociedad

Pues eso. Que llega la Navidad. Una mezcla de ritos y costumbres cristianas y paganas, acogidas por la población con extraño entusiasmo, ya que mientras oficialmente todos debemos sentirnos felices y solidarios, no dejan de ser unas fiestas que traen más tristeza que otra cosa a muchas gentes. En cualquier caso, están aquí y no lo podemos evitar. Así que para aquellos que puedan, a disfrutarlas. Para el resto, a llevarlas con dignidad y que pasen pronto. En cualquier caso, mis mejores deseos, no para estas fechas, sino para todos y cada uno de los días del año y de todos los años.

Si os vais a poner música navideña, os recomiendo el programa de ayer de Cuando los elefantes sueñan con la música. Los temas son tópicos, pero en el estilo nos saldremos un poco de lo trillado.

Lotería

Los ritos de la Navidad comienzan con el impuesto a la avaricia y a la desesperación que oficialmente se denomina Sorteo Especial de la Lotería Nacional.

Escaparates en Navidad

Pero no nos pongamos cínicos que la Navidad es tiempo de campanillas y de escaparates alegres.

Escaparates en Navidad

Donde se mezclan los motivos navideños con los meramente invernales, románticos o desenfadados.

Escaparates en Navidad

Ya sé que algunas costumbres están más asociadas al fin de año que a la Navidad, pero nunca he entendido el empeño de asociar el despelote festivo con los desprendimientos de retina.

Escaparates en Navidad

Y los juguetes... claro; los trenes de juguete, los mejores.

Escaparates en Navidad

Otros comercios van al grano, más allá de algún copo de nieve, de lo que se trata es de convertir a la ciudadanía en una nueva versión del "ataque de los clones"; ya combatiremos después la despersonalización crónica del personal con recetas del seguro.

Independencia en obras y la Navidad

Eso sí, en Zaragoza se ha perdido ambiente por las obras del tranvía, engendro amado por unos y odiado por otros.

Luces de navidad

Pero que no falten las luces, aunque este de capa caída por la ya crónica crisis que nos azota.

Luces de navidad

Aunque el capital nunca dudará en asociarse al "espíritu" de la Navidad.

Luces de navidad

De una forma u otra... claro que las fachadas iluminadas de ciertos comercios emblemáticos, ya no son lo que eran.

Belén Ibercaja

Pero miremos las cosas bellas, como la reproducción del claustro de San Juan de la Peña en los nacimientos típicos de la época.

Belén Ibercaja

Y que sea lo que sea lo que anuncie el ángel, que sean por fin buenas noticias.

Luces de navidad

Y en cualquier caso, lo dicho, sea lo que sea que suponga para cada uno estos días,... lo que pone.

Todas las fotos, tomadas una ventosa tarde de viernes, víspera de nochebuena, en Zaragoza,
con una Panasonic Lumix GF1 y M.Zuiko 45/1,8.