Nevada sobre Villarreal de Huerva

Fotografía, Trenes

Estos días ha sido noticia la tempestad de nieve que tantos problemas ha causado en el centro del país. Pero lo que es un problema para unos, crea oportunidades para otros. Y para quienes tenemos la fotografía como afición, puede ser un motivo para romper la monotonía, sacando la cámara y otros bártulos a pasear.

Puesto que en Aragón, las nevadas más notables se han producido en el sur de la Comunidad Autónoma, cojo el cocho ayer sábado por la tarde y viajo hasta Villarreal de Huerva, todavía en la provincia de Zaragoza a unos 70 km de la capital, para ver que se puede hacer. Me encuentro con que todavía hay mucha niebla y que la luz es muy mala. No resulta fácil fotografíar el paisaje.

Árbol semiabatido

Un árbol azotado por las inclemencias - Canon EOS 40D; EF 200/2,8L USM

Visto lo cual, me decido acercarme a la estacion de Villarreal de Huerva, lugar que hace unos años tenia un estupendo sabor ferroviario. Aunque ahora desconocia su aspecto, ya que la linea Zaragoza-Teruel se ha remozado para mejorar la marcha de los trenes. Veamos un poco las diferencias. En imagenes. Con la diferencia de que en el año 2006, cuando hice las imagenes previas, era primavera, mientras que ahora… hay nieve.

Andén principal

Andén principal en 2006 - Canon EOS D60; EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Estación - Andén principal

Andén principal en 2009 - Canon EOS 40D; Tokina AT-X Pro 12-24/4

Dirección Teruel

Salida dirección Teruel en 2006 - Canon EOS D60; EF 28-135 IS USM

Estación - Dirección Teruel

Salida dirección Teruel en 2009 - Canon EOS 40D; EF 200/2,8L USM

Depósito de mercancias

Depósito de mercancías en 2006 - Canon EOS D60; EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Estación - Antiguo depósito de mercancias

Depósito de mercancías en 2009 - Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM

Señalización agujas

Señalización de los desvíos en 2006 - Canon EOS D60; EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Maquinaria y semáforo

Señalización de los desvíos en 2006 - Canon EOS 40D; EF 200/2,8L USM

Como podéis ver, algunas cosas han cambiado. Incluido el fotógrafo, que hace 3 años fotografiaba a mano, y hoy tiene un trípode que de vez en cuando le permite salir en la foto. Y despedirse así con estas imágenes de nieve.

Estación - el fotógrafo

Estación de Villarreal de Huerva - Canon EOS 40D; Tokina AT-X Pro 12-24/4

Viaje a París

Viajes

(Perdon por la falta de algunos acentos; uso un teclado francés)

Estoy de viaje. Como indicaba en el mensaje del domingo 7 de diciembre… slow travel. De Zaragoza a París en 12 horas y media, salida en autobús de la estación de mi ciudad a las 7:15. Llegada a Paris-Montparnasse en TGV a las 19:50.

A pesar de las nubes y la niebla, la mañana no ha salido fría. En todo momento, hasta Hendaya, hemos disfrutado de más de 10º de temperatura. Pero tratándose de una mañana festiva, poca gente iba por la calle de madrugada en Zaragoza, y apenas una docena de viajeros hemos tomado el autobús con destino Irún. Yo sólo he hecho el viaje hasta Tudela. A partir de ahí, el viaje será en tren. Mas caro; más cómodo.

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Estacion de autobuses de Zaragoza

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Autopista AP-68 a la altura de Alagon

En la estación de Tudela he tenido que permanecer hora y media, aprovechando para desayunar tranquilamente, sentado, leyendo la prensa que me ha dejado la camarera. Un diario local con apenas unas páginas de información nacional e internacional. El resto, particularismos de escaso interés. Después de desayunar, aun he estado un rato en el andén viendo pasar algunos trenes.

Tren Alvia destino Madrid a su paso por Tudela

El viaje entre Tudela y Hendaya se hace largo. El tren va muy lento; La vía no se encuentra en buenas condiciones. He visto muchos tramos, atravesando los montes vascos, en los que un tren de última generación como el que nos llevaba se arrastraba a 80 km/h todo lo más. Así que me he dedicado a leer con detalle una revista que llevaba. Fuera, en el exterior, más nubes y nieblas.

Cruce de trenes en Pamplona

Leyendo una revista en algun lugar del Pais Vasco

Finalmente, hemos llegado a una bulliciosa Hendaya. Mucho ajetreo en la estación, que tiene cierto carácter internacional, aunque no carente de cierto aire provinciano. Es contradictorio, pero es así. En cualquier caso, tras arreglar el tema de los billetes electrónicos de la SNCF, me he comido un bocadillo viendo maniobrar los trenes, y ha continuación me dirigido al TGV (iDTGV) que me llevará hasta París.

TGV destino Paris en la estacion de Hendaya

La plaza que he ocupado es amplia y cómoda, como la del tren español, pero tiene algunas cosas mejor pensadas. Por ejemplo, tiene una toma de corriente estándar, que te permite conectar dispositivos eléctricos y electrónico. Así que sin miedo a acabar con la batería del portátil he decidido tener tarde cine. Entre las películas y series que llevo para estos días, la versión original de The Day the Earth Stood Still (Ultimátum a la Tierra). Tenía necesidad de ver esta original y entretenida película, ingenua en sus planteamiento, relativamente entrañable, antes de que la destrocen con la nueva versión que protagoniza Keanu Reeves y que está a punto de estrenarse en las pantallas de todo el mundo. De vez en cuando, una mirada por la ventanilla para admirar el paisaje de Las Landas. Sobre todo por que el cielo se ha abierto un poco, y algún rayo de sol ha alegrado la tarde.

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The Day the Earth Stood Still en mi iBook

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Atravesando Las Landas

Termino de escribir estas líneas cuando abandonamos Burdeos. Aún quedan tres horas de viaje, pero cuando llegue, entre el traslado a Saint-Denis y el charrar un rato con la familia,… pues no me apetecerá escribir nada. Veré alguna otra película, veré el atardecer, y hasta la próxima.

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Estacion de Burdeos

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Una viajera y un personaje de pelicula

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Atardecer entre Burdeos y Angulema

Transsiberian (2008)

Cine

Transiberian (2008), 29 de octubre de 2008.

Conversación telefónica. Ayer, a las 17:04 horas.

T.: ¡Qué rollo de semana, qué frío y qué mal!
Yo: Sip.
T.: ¿Nos vamos al cine?
Yo: Pero si el lunes no encontramos nada decente que ver.
T.: ¿A tí no te gustaban las películas de trenes? Porque echan Transiberiano o algo así.
Yo: La crítica no la pone muy allá.
T.: Pero sale el Noriega.
Yo: Ese te pondrá a tí, por que lo que es a mí…
T.: A tí te pondrán los trenes,… y alguna moza que saldrá…

Tras esta conversación, que no terminó aquí pero que siguió por derroteros que a nadie más importan, nos abrigamos para afrontar el gélido viento de este final de octubre y nos fuimos a ver esta película, coproducción europea, firmada por Brad Anderson. Con cierto escepticismo… pero con ganas de dar una vuelta.

La película es un thriller ferroviario. Unos voluntarios norteamericanos regresan de hacer sus buenas obras en Pekín, y como él (Woody Harrelson) es un fanático de los trenes, deciden hacer el viaje en el mítico Transiberiano. Ella es su mujer (Emily Mortimer), y se dedica, como aficionada, a la fotografía. Comparte el compartimento de las literas con un español (Eduardo Noriega) y su novia (Kate Mara). En una parada, el buen chico norteamericano, pierde el tren y a partir de ahí pasan cosas. En un momento dado, entra en acción un detective ruso de narcóticos (Ben Kingsley). Y hasta aquí puedo contar.

Entre lo bueno que se puede decir de la película es que, efectivamente, a quien le gusten los ferrocarriles en el cine no quedará defraudado. Bellas imágenes de trenes circulando en paisajes variados, con un predominio de la taiga y la tundra siberianas. Una serie de escenas entre venerables locomotoras de vapor soviética es el clímax desde este punto de vista. Pero por lo demás, la película flojea mucho. Los personajes no están bien dibujados. O son muy tópicos, o son poco creibles. El personaje de Mortimer, que es quien lleva la mayor parte del peso de la película, no es plausible. Una mujer con un pasado duro y complejo no actúa luego como un ratoncillo asustado cuando vienen mal dadas. No es lógico. Por otro lado, la acción avanza a golpes. Tan pronto pasan cosas como sientes que estás perdiendo el tiempo con lo que estás viendo. Falta ritmo. Lo que no es igual a que ese ritmo tenga que ser necesariamente rápido. El ambiente frío y descarnado de la Siberia invitan a un ritmo lento y agobiante. Pero definido, que no es el caso.

Las interpretaciones se resiente de la mala definición de los personajes, y los únicos que se salvan un poco de la quema son Mortimer, por los pelos, no es culpa suya sino de las inconsecuencias del personaje, y Kingsley, que siempre muestra oficio. Harrelson, a ratos, resulta casi caricaturesco, y Noriega está muy poco convincente.

En resumen, película recomendable para fanáticos ferroviarios y si no hay nada más que hacer. Poco más. Yo le pongo un cinco, con una seis en la dirección y un seis en la interpretación.

Otras opiniones en:

Como curiosidad, la película está rodada en Letonia, no lejos de Polonia, donde se tomó la siguiente imagen ferroviaria.

Pospiezny - Poznan

Tren "rápido" en Poznan (Polonia) - Fujifilm Finepix F10

Renovación del ferrocarril del Canfranc

Fotografía personal, Trenes

Es un tema recurrente en Aragón la reapertura del ferrocarril de Canfranc, única conexión internacional que hubo por ferrocarril en el Pirineo Central hasta hace… casi 40 años en la que se cortó por el lado francés. Constantemente se hacen llamamientos a su reapertura. Aún suben algunes trenes de pasajeros desde Zaragoza hasta Canfranc, con poco éxito de público ya que su trazado no permite tiempos de viaje competitivos con la carretera.

Canfranero

Canfranero a su paso por Orna de Gállego

Últimamente, veía pasar desde el coche en mi transitar por la A-23 trenes de vagones plataformas cargados con traviesas de hormigon tirados por locomotoras diesel, lo cual me hacía suponer que se dirigían hacia esta malhadada línea ferroviaria. El caso es que subí este sábado pasado a pasear un poco y a hacer unas fotos, y me encontré a la altura de la antigua estación de Orna de Gállego como se encontraban apiladas las traviesas a intervalos regulares. Es evidente que se está procediendo a la modernización de la vía.

Pero todavía soy escéptico sobre la viabilidad de la línea con el trazado actual y si no sirve más que para ir a donde va en estos momentos. O se abre el tráfico internacional, o… mal la veo. Por lo menos, las pocas fotos que hice, el tiempo no acompañaba, quedaron bien.

Vias, señales, cielo

(Todas las fotos: Canon EOS 40D con
EF 24-105/4L IS USM y
Tokina AT-X Pro 12-24/4)

Aire fresco, sol, montañas, lagos,… los Alpes, el Zugspitze

Viajes

Después de todos estos días de patear medio urbano, nos apetecía un poco de aire libre. Desintoxicarnos, y aspirar un poco de oxígeno del de verdad. Y chico, teniendo los Alpes tan cerca… Claro que el pronóstico meteorológico no lo ponía nada claro. Podíamos encontrarnos un mar de nubes ocultando las montañas… pero ha habido suerte. Empiezo por el principio.

Lo primero, nos hemos acercado a la Hauptbanhof de Munich para coger un tren que nos llevara a la olímpica ciudad de Garmisch-Partenkirchen. La de los saltos de esquí de Año Nuevo. Como casi todas las estaciones alemanas, un hervidero de gente. Claro que aquí no se llevan las tontadas de las estaciones españolas, y así, puedes encontrarte un ICE primo hermano de los AVEs que hacen la ruta Madrid-Zaragoza-Barcelona, estacionado en el andén con unas mochileras en bici a su lado. Sin controles de billetes, sin restricciones de acceso a los  andenes, sin segregación de viajeros pobres y ricos; nada, aquí todo el mundo se mueve por donde quiere. Eso sí, si ve esto el responsable de comunicación e imagen de Renfe igual sufre una ataque de corazón. Con lo elitistas y soplapollas que se han vuelto con sus AVEs.

Y no sólo es eso. Junto al tren que ibamos a coger estaba estacionado uno de la compañía Arriva-Alex en dirección al Lago Constanza, Bodensee en alemán. Hasta el monopolio de la todopoderosa DB se acaba.

Una vez llegados a Garmisch-Partenkirchen la cosa era llegar hasta el Zugspitze, el pico más alto de Alemania con algo más de 2960 metros de altitud. Y para ello había que coger una combinación de tren de cremallera, cuyo trayecto incluye más de 4 kilómetros subterráneos en la montaña, y teleférico hasta casi la cumbre. Impresionante obra de ingeniería en su conjunto.

El enclave junto al pico está a caballo entre el Estado Libre de Baviera en Alemania, y el Tirol austriaco. Eso sí, la mayor parte de las instalaciones están en el lado alemán, con otro teleférico que sube desde el Eibsee y otro desde el lado austriaco.

A la cima se puede subir, pero hay que trepar un poco. Y aunque han puesto escalerillas y agarres en los pasos más dificiles… pues nos hemos abstenido. Cuando uno va de dominguero… pues va de dominguero. Aunque sea un jueves. Pero no faltaban los valientes.

El regreso lo hemos hecho por el teleférico que baja al lago de Eibsee, donde nos hemos montado en una barquita para un modesto pero majo recorrido de 25 minutos. El patrón iba dando datos… pero en alemán. La verdad es que era un soso de mucho cuidado. En cualquier caso, los paisajes, con los montes y la abundancia de bosque, han sido realmente bonitos.

Hasta ese momento, el día ha estado radiante, pero al llegar de regreso a Garmisch-Partenkirchen con el cremallera, se ha nublado a base de bien. Pensábamos pasar la tarde en esta cuca población formada por dos obligadas a unirse por Hitler para la celebración de los Juegos Olímpicos de invierno del año 1936.

Todo muy turístico. Un centro de veraneo, más que otra cosa. Por lo menos Garmisch, que en Partenkirchen no nos hemos atrevido a pasear porque se estaba preparando una buena que se ha desatado nada más coger el tren de regreso a Munich.

Lleva toda la tarde lloviendo. Hemos descansado un rato en el hotel, nos hemos bajado a cenar y tomar un chisme por los alrededores, y nos hemos vuelto al hotel a charrar tranquilamente. Mañana excursionamos a Salzburgo. Esperemos que con lo que está lloviendo hoy mañana se lo tome con más calma, porque si no en Austria… ¡nos vamos a mojar!

A Huesca en tren

Política y sociedad, Trenes

Hoy tenía el coche en el taller. Revisión rutinaria. Así que he tomado un transporte público. Para ir de Zaragoza a Huesca a primera hora de la mañana, y volver tras la jornada continua de mañanas. 76 kilómetros. Un trayecto regional. Casi de cercanías.

Una vista del tren en la estación de Zaragoza-Delicias.

Avant en Delicias

(Canon Digital Ixus 860 IS)

Pues bien. Una vez más el papanatismo de este país. ¿Os podéis creer que para un viaje tan simple, la Renfe monta control de accesos como si estuvieramos embarcando en un vuelo al extranjero, poco menos? Un gasto tremendo en gente, una pérdida de tiempo para los viajeros que tienen que tener en cuenta esta estúpida liturgia a la hora de prever su llegada a la estación,… y curiosamente, con todo este aura de cosa especial y de calidad, el tren vacío.

¿Algún día, a estos inútiles engreidos, responsables políticos y gestores de empresa, les dará por viajar por el mundo para ver cómo los trenes son utilizados con comodidad por los viajeros, y cómo entonces van llenos? Cualquier parecido con nuestra realidad, es pura coincidencia.

Papanatas; que son una panda de papanatas. Tontos.

Viajar en tren por Polonia (y algún otro medio)

Trenes, Viajes

En el viaje que recientemente he realizado por Polonia, fundamentalmente nos hemos movido usando la extensa red de ferrocarriles que dispone el país.

Los ferrocarriles polacos (PKP) disponen de un excelente buscador de combinaciones de trenes para viajar entre las distintas estaciones de la red, con la ventaja de que además del incomprensible polaco, está traducida a inglés, alemán y francés. En general, bastante conveniente.

Eso sí, para poder entender algunas cosas, también es conveniente saber qué tipo de trenes nos vamos a encontrar en la red ferroviaria. Dependiendo de los mismos, van a variar mucho las condiciones de comodidad y precio.

Lo que resulta relativamente inmutable es las condiciones de tiempo. Salvo alguna excepción, como la línea Varsovia-Cracovia, los ferrocarriles polacos son lentos. Comentaremos más adelante algún caso notable.

En primer lugar, deberemos considerar los trenes de más calidad; los servicios Intercity. Son de los pocos trenes en los que podemos encontrar climatización interior, y son bastante confortables. Sin embargo, salvo en la línea Varsovia-Cracovia, con cerca de 300 kms en algo menos de tres horas, no van especialmente rápidos. Y son los más caros. Reserva de asiento obligatoria. Tomamos dos de ellos:

IC 1607: 5/7/2008 11:57 Poznan – 14:03 Wroclaw (165 km)

IC 3502: 11/7/2008 15:55 Cracovia – 18:50 Varsovia (292 km)

En el siguiente nivel deberemos incluir los servicios Express. Dentro de esta categoría están los propiamente Express y los EuroCity, que cruzan las fronteras con otros países.


EX 35414 estacionado en Gdansk Glowny

Viajando en el EC 241, procedente de Hamburgo Altona, entre Wroclaw y Cracovia

EC 109 procedente de Praga entrando en Oswiecim con destino a Cracovia

Pueden ser también muy confortables… especialmente si pillas un coche de otro país, como por ejemplo de la DB alemana. Pero no necesariamente llevas climatización interior, por ejemplo. Son los siguientes en precio, y también tienen reserva de asiento obligatoria. Tomamos tres de ellos:

EX 25414: 2/7/2008; 10:18 Varsovia – 14:29 Gdansk (344 km)

EC 241: 7/7/2008; 15:37 Wroclaw – 19:44 Cracovia (268 km)

EC 109: 10/7/2008; 19:49 Oswiecim – 21:19 Cracovia (65 km)

Si alguien se molesta en hacer los cálculos comprobará que a este último tren, los 65 km le cuestan 90 minutos. Y eso que es un tren de cierta calidad.

El siguiente nivel de calidad está en los popularísimos Pospieszny. Esto significa en polaco «rápido», lo cual no es más que un humorismo por parte de estos señores. Porque no van especialmente rápidos. Claro que son muy similares a los rápidos que hasta principios de los años 80 circularon por España, que tampoco eran especialmente «rápidos». Y tenían un ambiente muy similar. Hay muchos, y recorren el país en todos los sentidos y suelen ir muy concurridos. Comodidades, las justas. A partir de aquí ya no detallaré todos los trenes que cogimos.

El primero de ellos lo tomamos por error, ya que llegó a la estación de Gdansk Oliwa a la hora en la que nosotros esperabamos otro tren con dirección a Malbork. El caso es que acabamos en un sitio llamado Laskowice Pomorskie, cuya estación era más grande que el conjunto del pueblo que alcanzamos a ver.


P 54102 entrando en Gdansk Oliwa con un destino insospechado para nosotros

La hora que tuvimos que esperar en dicha estación para coger otro Pospieszny que nos dejar en Tczew y volver a coger un tren a Malbork, nos permitió comprobar que se está abriendo el mercado ferroviario a otras compañías, como este automotor de la compañía Arriva. Previamente, había visto trenes de esta compañía en Gales y Dinamarca. En España, de momento, sólo tiene servicios de autobuses.

Automotor diesel de Arriva en Laskowice Pomorskie

Otros pospieszny que cogimos fue el tren entre Gdansk y Poznan, y uno muy curioso. Se trata del P 8, entre Kaliningrado, Rusia, y Gdynia. Cuando llegó a Malbork, la composición era una locomotora diesel, dos coches rusos y un coche polaco. En esta estación cambió la locomotora diesel por una eléctrica. Al llegar a Tczew, volvió a realizar maniobras, ya que uno de los coches rusos, camas o literas, que llevaba un cartel indicando como destino Berlín, fue desenganchado del tren, que ya con sólo dos coches, nos llevó hasta Gdansk.


Pospieszny entre Kaliningrado y Gdynia estacionado en Malbork


Pospieszny entre Gdansk y Poznan

Finalmente, en la base de los trenes polacos están los Osobowy. Generalmente servidos por unidades automotoras eléctricas, aunque no necesariamente, hacen servicios regionales y de cercanías, y recuerdan mucho a los viejos trenes tranvía de los años 70 en España. Tomamos este tipo de trenes para ir de Tczew a Malbork y para ir de Cracovia a Oswiecim. Curiosamente, la duración de este recorrido no fue sustancialmente mayor que el regreso en un EuroCity.


Osobowy entrando en la estación de Oswiecim

También utilizamos la red específica de cercanías de las Tres Ciudades (Gdansk – Sopot – Gdynia), más barata y con mayor frecuencia de trenes que los trenes de la PKP. Muy adecuada.


Tren de la red SKM entre Gdynia y Gdansk

Finalmente, comentar los únicos desplazamientos no ferroviarios que hemos hecho. Y fueron los minibuses que tomamos para ir desde Cracovia a las minas de sal de Wielizka. Estos minibuses no están bien señalizados en ningún lugar, y funcionan un poco como los dolmus en Estambul, aunque son mejores y con horarios más estables. Claro que en Estambul hace ya 16 años que estuve; no sé cómo serán ahora. Nosotros lo cogimos en la calle Pawia de Cracovia, en frente de la estación de ferrocarril. Muy convenientes. Y baratos.


Minibus de Wielizka a Cracovia

Una última recomendación. Es difícil saber cómo se va a pronunciar una ciudad polaca en polaco, y las taquilleras o los taquilleros de las estaciones no suelen saber idiomas fuera de las ciudades grandes. Y en estas, lo justo. Por ejemplo, Wroclaw suena en polaco algo así como vrotsuaf. Así que lo mejor es llevar una libretita y dar una hoja con los datos de destino, hora y clase en la que queréis viajar. Lo agradecen mucho.

Termino esta larga entrada con un motivo ferroviario menos alegre. Se trata del cambio de agujas a la entrada de la tristemente famosa playa de vías en el campo de concentración Auschwitz-Birkenau.

Tren histórico Casetas-Tudela (3) – En Tudela

Trenes

Tras las fotografías generales, y las imágenes en la estación de Casetas, os presento algunas de las imágenes tomadas durante la última hora y media de estancia del tren histórico de la AZAFT en la estación de Tudela de Navarra.

Se va el

El Regional Express que nos trae a Tudela
se aleja con destino a Logroño.

Liberando el paso por la v�a (Tudela)

El tren ha permanecido estacionado en vía 3;
conforme se acerca la hora del regreso,
se eliminan los elementos en la vía que
impiden la realización de maniobras.

Estación de Tudela

Vista de la estación de Tudela
con el tren estacionado en vía 3.

A la caza de la foto

Próxima a empezar la maniobra de
inversión de la posición de la locomotora
los aficionados toman sitio para obtener
buenas imágenes del proceso.

Invirtiendo el sentido de la marcha (Tudela)

La 7702, desenganchada del tren,
maniobra para situarse en el otro
extremo del mismo.

Acoplándose al otro extremo (Tudela)

Los dos furgones de correo, que
iban en cola a la ida, serán enganchados
como cabeza del tren a la 7702.

Composición lista para volver (Tudela)

El tren está listo para el regreso; los
viajeros van regresando para subir
a sus coches y prepararse para la vuelta.

Alvia procedente de Madrid (Tudela)

El tren no comenzará el regreso
hasta que no se produzca el cruce con
el Alvia procedente de Madrid.

De vuelta a Zaragoza (Tudela)

Pasadas las 17 horas, el tren arranca y
pasa bajo la pasarela peatonal que
cruza la estación de Tudela.

(Todas las fotos: Canon EOS 40D con objetivos:
Tokina AT-X Pro 12-24/4, y
EF 24-105/4L IS USM)

Tren histórico Casetas-Tudela (2) – En Casetas

Trenes

Además de las fotos generales que situé el pasado domingo en la entrada dedicada a este tren histórico, hay algunas otras que pueden ser de interés para los aficionados a estos trenes. En la entrada de hoy, veremos algunas fotos más de las tomadas en la estación de Casetas, antes de la salida del tren a las 10 de la mañana del sábado en dirección a Tudela.

Vieja locomotora y maduro electrotrén (Casetas)

Llegando a la estación, se está preparando
el tren histórico mientras por las vías
del lado Alsasua circula un Regional Express
.

Coches y tractor (Casetas)

Las maniobras de preparación del tren
son realizadas por este cuco tractorcillo
de la serie 304.

Oxido y grafittis (Casetas)

¿Cuándo veremos rehabilitada
esta hermosa locomotora eléctrica?

Bifurcación (Casetas)

La señal nos recuerda que la estación
de Casetas es una bifurcación que nos
lleva a Madrid o a Alsasua.

Coches y furgones (Casetas)

La composición situada en el andén
de salida hacia Tudela, con los vistosos
furgones de Correos en primer término.

Fotografiando al fotógrafo (Casetas)

Son numerosos los aficionados que
concurren con sus cámaras fotográficas
o de vídeo. Este en concreto usaba una
formato medio; una curiosidad dentro
de un mundo donde predomina lo digital.

El tren sale de la estación (Casetas)

El tren arranca puntualmente, y pasa
por el paso a nivel a la salida de
la estación de Casetas.

(Todas las fotos: Canon EOS 40D con objetivos:
Tokina AT-X Pro 12-24/4, y
EF 70-210/3,5-4,5 USM)

Actualizacion Trenes de Ayer y de Hoy y noticias de Fórmula 1

Deporte, Páginas personales, Trenes

He actualizado mi página sobre trenes históricos con el reportaje publicado ayer en este Cuaderno de Ruta. Con éste, son 27 los reportajes ferroviarios con la temática de los trenes clásicos e históricos. Espero que os gusten.

Por otra parte, ayer era día de Gran Premio de Fórmula 1. Concretamente el de Bahrein. Ha sido un poco aburrido. Salvo algunos incidentes (o tal vez habría que decir accidentes) en las primeras vueltas. Un poco soso. Los McLaren han estado mal, especialmente Hamilton. Que le den. BMW se ha puesto lider del mundial de constructores. Lo que es la regularidad. Y los dominantes,… pues quien va a ser, ¡mis queridos Ferraris! Aunque hubiese preferido una victoria del finlandes, que dicho sea de paso se pone líder del Mundial. Alonso creo que es un tipo perdido por la mitad de la clasificación que conduce un coche bastante vulgar. Qué cosas… el año pasado, según los comentaristas de la tele y de los blogs, los pilotos de Renault eran unos cazos. Este año resulta que el piloto es estupendo, pero que no hay coche. Lo que hace el patrioterismo, ¿verdad?

Hoy os dejo otra imagen del reportaje tomado el sábado. El conjunto de las imágenes del día se pueden ver en el correspondiente álbum de Flickr. El tractor de la serie 304 encargado de las maniobras en Casetas se retira tras haber puesto en la vía la composición histórica.

Tractor y oxidada locomotora

(Canon EOS 40D; Tokina AT-X Pro 12-24/4)

Un día ferroviario; tren histórico Casetas – Tudela

Trenes

Como comentaba ayer, la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (AZAFT) puso ayer en la vía un tren histórico, después de años sin poder hacerlo en medio del caos de las obras de la Alta Velocidad en Zaragoza. Además, parece que el ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias), ha puesto unas condiciones para la circulación de las composiciones históricas muy difíciles de cumplir. En este país se tiene sistemáticamente un desprecio por la historia, incluida la industrial, que hace que sea muy difícil mantener museos vivientes y activos sobre distintos aspectos. Cuando se proyectó la estación de Zaragoza-Delicias, ese sarcófago frío y antipático, tanto en los estructural como en lo funcional, se definió un espacio como museo ferroviario, que desapareció en el momento de la construcción. Así que el numeroso material ferroviario histórico preservado que por Aragón existe, está condenado a permanecer escondido, ignoto y, en el peor de los casos, a desaparecer para siempre. Una lástima.

Pero vamos a lo que vamos. El tren histórico salía a las 10 de la mañana de la estación de Casetas, barrio periférico de la capital aragonesa, situado a unos 15 kilómetros del centro de la ciudad. Allí, en una nave, guarda la asociación organizadora su material histórico. Alguno en buen estado y otro por restaurar.

Vieja locomotora eléctrica
en espera de restauración

Con suficiente antelación, se sitúo el tren, compuesto por la locomotora eléctrica 7702 y diversos elegantes coches de la compañía Wagon-Lits así como un par de furgones de correos, en el lado Alsasua de la estación.

Sitúandose en v�a (Casetas)

El tren histórico maniobra para
situarse en el andén de partida

La estación de Casetas es una bifurcación en la que confluían las líneas de las dos antiguas compañías de los Caminos de Hierro del Norte de España y de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante. La primera de las líneas se dirigía desde Zaragoza-Arrabal hacía el País Vasco, Castilla y Galicia. La segunda de las líneas se dirigía desde Zaragoza-Campo Sepulcro hacia la capital de España.

Viejos maderos (Casetas)

Vías de salida de la estación de Casetas
en sentido Alsasua

Tras la partida del tren, puntualmente, con destino a Tudela (Navarra) me volví a mis quehaceres de los sábados pero con la idea de volver a encontrarme con el tren más adelante durante el día. Heché un vistazo en la web de Renfe y, con ciertos apuros porque mira que va mal la condenada, comprobé que era posible hacer la excursión a primera horas de la tarde en tren. A las 14:25 salía un Regional Exprés con destino Logroño y que me dejaba en Tudela una hora más tarde, con tiempo suficiente para tomar fotografías antes de la salida de regreso, programada para las 17 horas. Y aquí me llevé otra sorpresa. Parece que la jornada iba de trenes históricos. Si la serie 7700, tiene entre 50 y 55 años de existencia, la serie 432 va para los 40 años de servicio. Bien es cierto que hace tiempo que perdió la elegante librea roja que les caracterizó en sus principios, y les otorgó el sobrenombre de «los obispos».

Casi histórico (438 en Zaragoza - Delicias)

Regional Exprés con destino Logroño
en Zaragoza-Delicias

En Tudela el día era radiante y en la hora y media que dispuse antes de la salida del tren, tuve oportunidad de recorrer los alrededores del tren, tomando todo tipo de imágenes, tanto generales como de detalles.

Metropolitan carriage (Tudela)

Detalle de un antiguo coche
de la Wagon-Lits

Interiores (Tudela)

Interior de coche restaurante

También pude asistir a las evoluciones de la locomotora para situarse en cabeza del tren para el retorno a Zaragoza y a su base en Casetas. Todo ello seguido con gran atención por los aficionados que había acudido con sus cámaras fotográficas o de vídeo.

Acechando fotográficamente (Tudela)

La 7702 maniobra para situarse
en cabeza de tren para el regreso

Conforme se acercaba la hora de salir, se anunció por los altavoces de la estación la llegada de un moderno Alvia de la serie 120 procedente de Madrid, lo que dio lugar a poder comparar dos generaciones de trenes separadas por medio siglo de historia en los andenes de la ciudad navarra.

Lo nuevo (Alvia) y lo viejo (7702) (Tudela)

Un Alvia llega a la estación de Tudela

Una vez que la composición histórica hubo partido, me quedó esperar pacientemente en la estación a la llega de mi tren de regreso a Zaragoza. Espera que se vio amenizada por el paso de un otra composición que podría calificarse de histórica. Hacia las 17:20 paso el Talgo procedente de Barcelona y con destino a Bilbao, Salamanca y Hendaya, formado por veteranas composiciones de Talgo III, puestas en circulación en los años 60, por lo que pueden tener más de 40 años de antigüedad.

Viejo Talgo (Tudela)

Paso de un Talgo III por Tudela

Cerca de las 18 horas, llegó a la estación el Regional Exprés procedente de Pamplona, esta vez un tren mucho «más moderno», ya que se trataba un electrotrén de la serie 444, que pronto cumplirá los 30 años de servicio. Y esto fue todo.

444 (Tudela)

Regional Exprés procedente de Pamplona
con destino a Zaragoza-Delicias

(Todas las fotos: Canon EOS 40D con objetivos:
EF 24-105/4L IS USM, y
EF 70-210/3,5-4,5 USM)

Un día libre en Barcelona

Viajes

Ayer lunes. Decidí tomarme un día libre e ir a visitar a algunos amigos a Barcelona. Hay que aprovechar el AVE, ya que lo han puesto. Es cómodo. Saqué billete para las 8:55 de la mañana, que tampoco es cosa de madrugar si no se va a trabajar. Dos horas más tarde, estaba cogiendo el metro en la estación de va a trabajar. Dos horas más tarde estaba cogiendo el metro en la estación de Sants. Quedamos pronto, antes de lo que yo pensaba. Problemas de agenda. En petit comité. No como sucede periódicamente, que quedamos un grupo a comer. Primero fui de compras. Un complemento para mi laboratorio fotográfico digital.

Habíamos quedado al final de la Diagonal. Como yo no los conocía, nos dimos un garbeo por los encants. Muy animados, pero no me parecieron nada del otro mundo. Un mercadillo donde se venden más zarrios que otra cosa. Pero terminamos de pasar la mañana. Hacía bueno.

Vendemos el tiempo

Comimos un picoteo. Un bocata. Apetecía más charlar mientras paseábamos. No sé como salió el tema, pero comenté que hacía siglos que no estaba en la Sagrada Familia. Así que fuimos. Apoquinamos los ocho euros que cuesta entrar a verla. Y lo que ves es un sitio en obras… dicen que es la gracia. Es un monumento que siempre me ha producido sensaciones contrapuestas. Hay cosas que me gustan, pero otras no. La verdad es que la arquitectura de Gaudí no siempre me gusta. Algunas de sus obras me cargan un poco. Prefiero la arquitectura de líneas más sencillas o austeras.

Pináculos

Habíamos hecho idea de ir a pasear luego por el Parque Güell, pero a alguien se le cruzó una llamada imprevista en el móvil. Eran las cinco de la tarde y había que despedirse. Yo tenía billete para las 21:00 horas. Pero como se había nublado y la luz era muy pocha decidí acortar la estancia. Lo importante era charrar un rato y llevábamos más de cuatro horas dándole. Objetivo cumplido. Me fui a la estación y cambié el billete. A las ocho y cuarto estaba en casa. Cansado y un poco melancólico. Es lo que pasa, cuando ves que el tiempo también pasa.

(Todas las fotos: Pentax K10D; SMC-DA 21/3,2 y SMC-A 50/2)