Vivitar Ultra Wide & Slim – El final del invierno en color – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

El pasado domingo cometí un error tontorrón, pero error. Comentaba que las fotografías que acompañaban la entrada de recomendaciones semanales habían sido realizadas con la Olympus μ(mju:)-1, y manifestaba que no me gustaba mucho como habían quedado. Mucho viñeteo, esquinas con muy poca definición, poco contraste, sensación de que estuviera siempre usando la apertura más abierta… Pues sí. Acerté en todo. Menos en una cosa. El modelo de la cámara con la que expuse ese carrete de Kodak Portra 400. En qué estaría yo pensando.

La cámara que he estado paseando en un bolsillo del chaquetón durante las últimas del verano no fue la Olympus sino la Vivitar Ultra Wide & Slim, de la que ya os hablé en su momento. Los detalles técnicos, en el enlace a continuación. Por lo demás, como de costumbre, fotos.

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[Libro] Filmish: Un viaje gráfico por el cine

Cine, Literatura

Decir que es la primera vez que leo un libro de ensayo en formato de cómic sería exagerar. Al fin y al cabo, tuve la oportunidad de leer un par de libros el año pasado del italiano Igort, uno sobre sus experiencias en Japón y otro sobre la situación política en Rusia que pueden situarse sin duda en esta variedad. Pero en ambos casos no dejaba de estar presente una dramatización de los hechos que contaba. Pero lo que he leído en esta ocasión, firmado por el británico, escocés por más señas, Edward Ross es claramente un ensayo (traducción de Carlos Mayor; publicado por Reservoir Books), no hay dramatización que valga en sus viñetas. Es la exposición sistemática, ordenada y razonada de una serie de tesis sobre la evolución del séptimo arte, el cine, a lo largo de su historia, acompañada y complementada por viñetas que refuerzan gráficamente las ideas que expone su autor.

La lectura de cualquier libro, la visualización de cualquier película no deja de ser un viaje que emprendemos, y que no necesariamente termina al llegar a la palabra “Fin”. Así que acompañaré esta entrada de las fotografías de viajes que están apareciendo últimamente en mi Tumblr (enlaces al final). Como la Costa del Granito Rosa en la Bretaña francesa (encabezad), o los “colleges” de la universidad de Cambridge, en el Reino Unido.

El libro se estructura en siete capítulos temáticos:

  • El ojo.
  • El cuerpo.
  • Los decorados y la arquitectura.
  • El tiempo.
  • La voz y el lenguaje.
  • El poder y la ideología.
  • La tecnología y la tecnofobia.

Cuando cogí el libro por primera vez, no entendía bien el porqué de estos temas y no otros. Después de leerlo, no se me ocurre una selección mejor de temas, ya que abarcan muy hábilmente los elementos fundamentales de la ciencia, la técnica, el arte y los conceptos que hay detrás de una película de cine, al mismo tiempo que sirven para analizar las tendencias en el cine a lo largo de su historia.

El monasterio cartujo de Kostanjevica en Eslovenia.

Me ha sorprendido muy gratamente comprobar cómo a pesar de la parquedad en palabras inherente al medio, en el que estas deben acompañar a las imágenes, el libro es de considerable profundidad conceptual, siendo al mismo tiempo asequible a cualquier persona con dos dedos de frente. Eso sí, si lo que caracteriza la historieta como arte comunicativo es el aspecto gráfico, en este caso la importancia de un buen texto es fundamental. Y los textos son realmente buenos y bien escritos.

No me cansaría de recomendar este libro. A los amantes del cine, sin dudarlo. Casi lo podría considerar obligatorio. A quien quiera aprender algo más sobre el séptimo arte, pero se le atragantan los textos más densos y sesudos, también le diría que se lo leyese, que iba a aprender y a disfrutar haciéndolo. Y para cualquiera que no tenga prejuicios negativos hacia el medio, porque no deja de ser un excelente ensayo desde el punto de vista literario.

No sé a qué esperáis. A por él.

O las iglesias románico mozárabes del Serrablo, en los Pirineos aragoneses en España.

De viaje con Carlos (cuadernos de viajero)

De viaje con Carlos (tumblr)

Una foto de mis viajes al azar…

[Televisión] Cosas de series: entre demonios y superhéroes del kungfú

Televisión

No ando con mucho tiempo, pero voy a sacar adelante esta entrada televisiva, porque alguna de las series que comento la tengo ya vista desde hace semanas y al final se me va a olvidar. A la espera de terminar la más curiosa y divertida serie de gente con superpoderes que he visto hasta la fecha, una serie de super-antihéroes, y a la que dedicaré un especial, la cosa va de cosas fantasiosas esta semana.

Hace ya muchos tiempos, yo la veía en ocasiones, Buffy the Vampire Slayer inició de alguna forma el género de los adolescentes peleando contra vampiros, demonios y otras gentes de mal vivir del presunto inframundo. Nunca he entendido por qué está tan valorada,… pero marcó una época. Aunque creo que Sarah Michelle Gellar en estos momentos debe de estar desaparecido en combate o algo así… Da la impresión de que nunca volvió a hacer nada interesante.

Preparando estos días una charla sobre películas negativas en blanco y negro, he estado un buen rato de la tarde seleccionando fotos demostrativas.

Hace unos meses, tirando de Netflix vi la primera temporada de Shadowhunters, que llevaba el asunto de los cazadores de diablos a un extremo presuntuoso y superpijo. Y malísimo. Probablemente, una de las peores series que he visto nunca. Y sin embargo vi su primera temporada de forma integral. Pensaba que se podía convertir en una especie de guilty pleasure. No preocuparse, llegó la segunda temporada, y ya en su primer episodio me entraron escalofríos y náuseas de lo mala que es… y nunca más. Pero curiósamente, en estas estaba cuando me encuentro con Crazyhead, un serie original de Netflix también, británica, cuya primera temporada tiene sólo seis episodios, y en las que encontramos a dos jóvenes inglesas de muy poquito más de 20 años, que también van cazademonios. Pero en lugar de tomárselo totalmente en serio, empiezan a mezclar la aventura de acción con la comedia, a veces humor negro, otras rozando la parodia, y sobretodo con un sentido mucho más adulto y borde del asunto. Yo me lo he pasado muy bien. Y como es una temporada muy cortita, no te cansa nada. A mí me ha reconciliado con el género. O me ha hecho entender que de cualquier tema se puede hacer un producto mínimamente inteligente y entretenido.

Pero lo más serio de las últimas semanas ha sido la llegada del cuarto superhéroe de Marvel a Netflix. La cosa va a desembocar en otra serie en la que salen los cuatro juntos. De momento, el nexo común, además de que todo sucede en el mismo universo, es la enfermera Claire Temple (Rosario Dawson). Que por cierto, ha empezado a dar sus primeros bofetones a diestro y siniestro. Aunque su papel sea la de poner un poco de sentido de común en el asunto. El superhéroe de turno es Iron Fist, el puño de hierro. Sinceramente, tengo dos problemas con esta serie, que no está mal hecha, ya aviso. La primera es que toda la cosa esta de las artes marciales y del kung fú me parece siempre una superchorrada. Si encima se inventan una especie de Shangri-La, parece que andamos un poco justos de inventiva, ya la líamos más. Y si encima el superhéroe es un canelo de marca mayor… pues acabáramos. A mí, todas estas danzas que hacen los de las artes marciales en las que se concentran mucho y dicen cosas muy profundas, es decir, mayormente sin sentido ninguno, me provocan la risa floja. Lo único positivo del asunto es que la chica, Colleen Wing (Jessica Henwick), es muy mona. Que me he enterado que es una de las “Serpientes de la Arena” de Game of Thrones, y una de las pilotos de Alas X del episodio VII de Star Wars. Por lo demás, serie prescindible salvo que seas muy muy muy fan del universo Marvel. Muy muy muy muy por debajo de mi superheroína borracha favorita, muy muy por debajo del mamporrero ciego, y por debajo del afroamericano indestructible. Dicho lo cual, probablemente uno de los principales problemas de la serie es la carencia de un malo en condiciones.

[Cine] Grave (2016)

Cine

Grave (2016; 162017-2103)

Llegaba con buenas críticas esta película que venía con las etiquetas de cine de “terror” o “fantástico”, y que en la cartelera española se ha estrenado doblada al castellano con el crudo título de Crudo, valga la redundancia.

Opera prima, como largometraje, de la directora parisina Julia Ducournau, que también firma el inquietante guion, ha merecido la calificación R en Estados Unidos por mostrar “conductas aberrantes, imágenes sangrientas y espeluznantes, desnudos, lenguaje soez y conductas sexuales bastante explícitas, así como el uso de drogas habitual y festivo”. O sea, lo peor de lo peor. El caso es que siendo un poquito sangrienta en efecto, más que de terror o fantástica,… me ha parecido otra cosa. Metafórica, más bien. Y lo del folleteo, no es para tanto…

La película está rodada en algún lugar de Bélgica que desconozco… bueno, yo he elegido algunos rincones de Gante y Amberes, que son bellas ciudades de Flandes… en Bélgica, aunque no siempre les parece bien que se lo recuerdes.

La cosa va de una joven belga, Justine (Garance Marillier), perteneciente a una familia con estrictos hábitos alimenticios vegetarianos, que comienza, siguiendo la tradición familiar, su primer año de los estudios de veterinaria. Sus padres son veterinarios que se conocieron en la misma facultad donde va a estudiar, y su hermana mayor, Alexia (Ella Rumpf) estudia un curso superior de la misma. En los primeros días de curso, la facultad se ve sumida en las bestias “tradiciones” en las que los alumnos veteranos gastan novatadas constantemente a los recién llegados. Y en una de ellas, Justine se verá obligada a comer un pedazo de un víscera cruda de conejo. A partir de ahí, comenzará a sentir una compulsiva necesidad de comer carne. Cruda… Y no sólo de los animalitos al uso… Cosa que descubrirá cuando su hermana sufra un curioso accidente en unas no menos curiosas circunstancias.

No creo que se considere espoiler, porque ha sido comentado a los cuatro vientos, la película es un despertar de la joven al canibalismo. Un canibalismo que desde mi punto de vista, y dejando a un lado el grafismo de las imágenes que nos ofrece Ducournau, que rueda con sorprendente soltura para ser relativamente novata, es una metáfora del paso de la joven de un entorno seguro y protegido, a una sociedad bastante bruta y salvaje en líneas generales. Así como su iniciación a la sexualidad, aspecto de su vida que también estaba inexplorado, con la peculiar guía de la hermana.

Ambas protagonistas cargan con el peso de la pelicula, estableciendo un duelo interpretativo en paralelo al duelo fraterno que muestran. La mayor, bruta, desinhibida, a lo suyo. La menor, inicialmente reprimida, convencional, reprimida. Son de lo mejor del filme.

Como he dicho, no me parece una película de terror, salvo por el gore que acompaña su puesta en escena. En realidad, flirtea mucho más con el humor negro, negrísimo, que alcanza probablemente su mejor momento en la escena en la que Justine prueba por primera vez la carne humana. La película empieza muy fuerte y con las ideas claras, pero he de decir que en un momento dado da la impresión de que la historia se le va un poco de las manos a Ducornau… como si hubiese abierto un tarro de esencias que lo inundan todo y que no sabe cómo cerrar por las múltiples consecuencias que tiene. Por ello, el final nos dejó un poco más fríos.

No obstante, es una película que, a pesar de su aspecto de ser un producto de un nicho muy específico, que normalmente no es de mi gusto, tiene valores cinematográficos no desdeñables. No voy a decir que la recomiende a todo el mundo. Pero si no tenéis un estómago demasiado delicado, dadle una oportunidad. Y en cualquier caso, cuidado con los riesgos, insospechados, asociados a la depilación brasileña… que nunca sabes dónde te van a llevar.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

1993, Viaje a los Países Bajos.
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[Fotografía] Recomendaciones semanales – del 19 al 26 de marzo de 2017 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Fotográficamente, en lo personal, esta semana ha estado más animada por la llegada de resultados fotográficos que por las fotos que he hecho realmente. Recuerdo a todos que desde hace unas semanas, mi cuenta en Instagram, que estaba dormida, no tenía más sentido que poder acceder al trabajo de alguna gente, se ha convertido en mi repositorio de fotos realizadas con película instantánea. Básicamente, película Impossible Project expuesta con un par de veteranas cámaras Polaroid, una muy simple de la serie 600, y otra de mejor calidad de la serie Image System, o Spectra en los Estados Unidos.

Y en cuanto a las fotografías que acompañan las recomendaciones de esta semana, proceden de un carrete en color que he expuesto a lo largo de unas semanas con la Olympus μ(mju:)-1 que rescaté hace unos meses.

Y por supuesto, el enlace a mis recomendaciones fotográficas semanales.

Origen: Recomendaciones semanales – del 19 al 26 de marzo de 2017 – Fotografía y otras artes visuales.

[Fotos] Paisaje con Rollei Digibase CN 200 Pro (y Kodak Portra 400) – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Las cuestiones técnicas las encontraréis en el enlace que pongo a continuación… pero para quienes no estéis interesados, hoy os pongo unos paisajes de una de las choperas de plantación que se pueden encontrar a lo largo del valle del Ebro. Esta está en Alagón.

Origen: Paisaje con Rollei Digibase CN 200 Pro (y Kodak Portra 400) – Fotografía y otras artes visuales.

[Televisión] Cosas de series; un nuevo paseo por extremo oriente

Televisión

Uno de los aspectos más interesantes que encontré en una plataforma global de vídeo bajo demanda como Netflix era la posibilidad de acceder a programas o series de televisión, o películas, de una diversidad de nacionalidades. Y cuanto más exóticas mejor. Luego, en la práctica, las opciones son bastante más limitadas de lo que parece. Y menos exóticas de los que parece.

La excepción aparente son las producciones de extremo oriente, especialmente Japón, China y Corea del Sur. De estos países hay más títulos disponibles, y son relativamente exóticos. Luego también las cosas se quedan reducidas a menos opciones reales. Porque parece que cada uno de estos países se ha  especializado en algo concreto.

Acompaño la entrada de instantáneas tomadas en Tokio y de camino a Kamakura. En esta ocasión en ese blanco y negro muy contrastado que tanto gusta por allí a ciertos fotógrafos.

De China no llegan series; fundamentalmente largometrajes. Y con un interés limitado.

De Corea del Sur llegan muchas series. Con temas aparentemente variados. En general, copiando los géneros de éxito de las series americanas. Algún drama médico, tienen algo de aventuras y terror, y muuuuuuuuchos dramas románticos cuyo público objetivo son adolescentes o chicas jóvenes. He ido picoteando algo por aquí y por allá, y en general son productos insatisfactorios con alguna excepción que ya comenté. Hoy traigo otra… que más que satisfactoria,… ha sido corta y curiosa.

De Japón, mucha animación para adolescentes, masculinos o femeninos. Que por cierto, de la divertida Nanatsu no taizai (七つの大罪, Los siete pecados capitales) , de la que ya os hablé hace un par de meses, ha habido un adelanto de lo que sea una próxima segunda temporada. Tampoco me agarran mucho… no es fácil encontrar títulos apetecibles para un adulto. Y mucho menos en series con personas reales, la mayor parte dominado por los “doramas” (pronunciación japonesa de “drama”) o las comedias románticas. También fijándose con preferencia en el público juvenil… femenino.

Pero dentro de este panorama de poco interés he visto algunas cosas completas que voy a comentar. Alguna de ellas bastante interesante.

Me animé con un drama romántico coreano, que en castellano han titulado con el largo y complicade título de El día después de la ruptura (He-eo-jin Da-eum-nal), que venía bien valorado por el público (en Neflix, regulín en IMDb) y que sólo dura 8 episodios de unos 30 minutos. Poco cuesta el esfuerzo de verla. Veamos… es básicamente una versión coreana del día de la Marmota (Groundhog Day (Atrapado en el tiempo)), en el que un tipo se despierta todos los días siendo el 4 de octubre. Y es el único que recuerda qué ha pasado en los ciclos anteriores. En general, cada día la caga, todo va mal. Especialmente en lo relacionado en la que ha sido su novia en los últimos siete años. La serie va en ciclos de dos episodios. Es más bien como una serie de cuatro episodios de una hora. Y el interés va en ascenso, desde un inicio flojo, hasta el ciclo de dos episodios en el que nos cuentan la historia desde el punto de vista de la chica, proporcionándonos todas las claves para entender lo que pasa. La protagonista femenina es mucho mejor intérprete y el personaje se hace más interesante que el masculino. El caso es que a esas alturas han liado mucho la trama, y no saben como salir del follón en el que se han metido con el guion, desembocando en una conclusión poco brillante. Fallida después de todo, aunque un “original de Netflix”.

Otra serie breve, que no aparece como “original de Netflix” pero está en esa línea, es una comedia romántica adolescente con tonos dramáticos, basada en una historieta. O manga para los japonofilos puristas. Se trata de Minami Kun no Koibito (Mi pequeño amor). Un niño y una niña, vecinos desde la infancia, crecieron siendo amigos inseparables. Pero al llegar a la adolescencia, los avatares familiares, especialmente los de él, los han separado, aunque ella se siente atraida por el chaval. Entrando en el terreno de la fantasía, tras una tormenta, la chica queda reducida al tamaño de una muñeca de 15 centímetros. Y será Minami quien la tendrá que cuidar y guardar el secreto hasta que encuentren una solución. Dentro de que es un producto para jovencitos, y sobretodo jovencitas, está hecho e interpretado con dignidad, con algún elemento argumental que tiene su interés, aunque no hay una explotación integral de la situación, que da mucho de sí. De hecho, la historieta en la que se basa debe ser mucho más rica en conceptos. Tomémoslo como una curiosidad, que nos permite conocer aspectos de la vida cotidiana de los nipones. Está muy valorada por el público, tanto en Netflix como en IMDb.

Entrando ya en el terreno de los adultos, me ha gustado bastante Hibana – Spark. La serie, en 10 episodios de entre 45 y 60 minutos, sigue la peripecia durante 10 años de un duo de manzai. Estos son duos cómicos, en los que uno de los participantes es el “serio” y el otro es el “destalentado”. Los conocemos jovencitos e inexpertos y los acompañamos en su carrera. En paralelo, uno de ellos entabla amistad con un excéntrico cómico de otro duo de manzai, que le inspira, entablándose una peculiar relación. Aunque me costó entrar en la serie, puesto que las referencias culturales no eran muy asequibles, pronto empiezas a entender el lenguaje universal de la serie, que va planteando muchos temas sobre las relaciones humanas, sobre la despersonalización de la vida moderna, sobre el mundo de los cómicos, sobre la amistad, sobre la creatividad, sobre ser artista aunque modesto,… Los dos episodios finales llegan a tener diversos momentos emotivos, mezclando la comedia y el drama. Es curioso pero el público votante en Netflix la califica bajo mientras que en IMDb está muy bien considerada. Yo creo que es bastante buena. Recomendable, aunque no de fácil digestión, especialmente al principio.

Y terminaré con una serie simpática, Samurai Gourmet, también basada en una historieta, en la que acompañamos en 12 cortos episodios de unos 18 minutos a un señor japonés de 60 años, que tras toda una vida dedicada al trabajo en una empresa, donde ha llegado a ejecutivo, ahora se encuentra jubilado y sin saber muy bien qué hacer o como adaptarse a su vida. Casado con una simpática señora que tiene su vida absolutamente organizada y plena siendo ama de casa pero muy activa, tendrá que salir a conocer al mundo. Y lo hace… comiendo. Comiendo en distintos ambientes y lugares. Y como es un señor tímido y prudente, surge en sus fantasías un samurái que le da el valor para afrontar las dificultades… que normalmente se resuelven por sí mismas. Es muy simpática, como decía, y nos permite conocer las costumbres y el pensamiento de la sociedad japonesa, con sencillez y sin alaracas. Yo me lo he pasado muy bien con ella.

Como veis, algo se puede rascar. Por lo menos para intentar conocer otras culturas y otros mundos. Y salirnos de los caminos mil veces trillados.

[Fotografía] Cinestill 800T 120 – Una película “de cine” para las cámaras de medio formato – Fotografía y otras artes visuales

Arte, Fotografía

Aprovechando una visita al Museo Pablo Gargallo de Zaragoza para probar las bondades, y los posibles defectos si los tiene, de una nueva película negativo en color para cámaras de formato medio, basada en las emulsiones utilizadas en cinematografía.

Origen: Cinestill 800T 120 – Una película “de cine” para las cámaras de medio formato – Fotografía y otras artes visuales.

[Cine] Kong: La Isla Calavera (2017)

Cine

Kong: La Isla Calavera (Kong: Skull Island, 2017; 152017-1403)

No pensaba yo ir a ver esta película. Es cierto que en un momento dado bromeé con la posibilidad de ir, dado que su protagonista femenina, la oscarizada Brie Larson, aparecía “armada” con un interesante “outfit” fotográfico, una Leica M3 con un Summicron 35/2 con “gafas”, y Leicameter acoplado. De lo más sexy. Pero sinceramente, y tras haber visto algún avance del largometraje, el interés por un “blockbuster” de este tipo, dirigido por un tal Jordan Vogt-Roberts era más bien escaso. Y que conste que me he enterado que este director ha participado en una serie que me gusta, You’re the Worst, es lo único que conozco de él a priori… pero que no tiene nada nada nada que ver con lo que aquí comentamos.

El caso que quedar a tomar un algo a media tarde con una amiga acabó convirtiéndose en ir al cine con su hija de ventipocos, una amiga de esta, y un par de sobrinos adolescentes. Algo de diversión hubo… pero no necesariamente gracias a la película. O gracias a ella, pero en el sentido que supongo que pretendían sus responsables.

Acompaño la entrada con unos cuantos “kingkones” del Parque Botánico y Zoológico de Hong Kong, que todo termina en Kong.

No vamos a entrar en explicar mucho de qué va una película de King Kong. Unos que van a una isla perdida y misteriosa, se encuentran con muchos monstruos, mueren unos cuantos… y bueno,… algunas variaciones sobre el final habitual de la historia, y ambientación al final de la guerra del Vietnam como “originalidades” de la película actual.

Como suele suceder con este tipo de taquillazos, gran despliegue de pirotecnia, efectos especiales y efectos visuales, al servicio de un reparto de campanillas haciendo un trabajo de circunstancias, y en algún caso mediocre, y de un guion penoso, con momentos absolutamente de vergüenza ajena. Que en el mejor de los casos provocan la hilaridad, pero no la hilaridad sana de las comedias, sino la irónica que acompaña a los productos malos o ridículos.

Quizá lo que más duele es ver a intérpretes excelentes en otras ocasiones como la ya mencionada Larson, o Tom Hiddleston, o incluso Samuel L. Jackson, más irregular a lo largo de su carrera, engordando sus cuentas corrientes con productos muy rentables, pero que sólo aportan eso a su prestigio actoral. Dinero. Esto afecta gravemente a las mujeres. Se habla a veces de la maldición de los Óscar, por los que una actriz galardonada y con trayectoria ascendente, acaba sumiéndose en la mediocridad tras pasar por algún filme de este tipo. Espero que no le pase esto a Brie Larson, que me gusta desde su época de adolescente desorientada en United States of Tara. Aunque los presagios no son buenos, creo que la han fichado para el universo de superhéroes de la Marvel… mal rollo.

Indudablemente, esta película es como las hamburguesas de los macdonalds o los burgerkings, que todo el mundo llama comida basura, pero que muchos engullen con pasión. De fácil consumo para el espectador palomitero, poco exigente, puede llegar a horrorizar al más exigente. Pero son los primeros los que dominan y los que dejan pingües beneficios en taquilla. Taquillazo, será. Avisados quedáis.

No. Que imite en ocasiones los planos o el aspcto de películas como Apocalypse Now o Full Metal Jacket (La chaqueta metálica), no hace que sea mejor.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Fotos]Una tarde en los sotos de Utebo – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

El enlace a continuación nos llevará a los detalles técnicos de la tarde fotográfica del último domingo en la ribera del Ebro, en los sotos de Utebo. Un soto es el nombre que se da en Aragón a los bosques de ribera. Para quienes no estén interesado en lo técnico, os dejo algunas fotos realizadas esa tarde.

Origen: Una tarde en los sotos de Utebo con la Leica ME – Fotografía y otras artes visuales.

[Libro] La trilogía de las Tierras

Literatura

Hace aproximadamente treinta y algún años leí un libro de ciencia ficción de un autor español. En aquellos momentos, aquello parecía una rareza. En las diversas colecciones de libros de ciencia ficción había muy poquitos autores españoles. Pero allá por 1983, en SM, una editorial que se ha centrado en el libro educativo, de texto y en literatura juvenil aparecía un libro de Jordi Sierra i Fabra que me regalaron, y que se titulaba …en un lugar llamado Tierra.

Como no se me ocurría ninguna serie de fotografías específica para esta entrada, pondré unas cuantas de un lugar llamado Tierra, en un rincón que en Zaragoza llamamos Huerta de las Fuentes, y que tomé hace ya un tiempo con mi pequeña Olympus EE3, camarita compacta automática de medio formato (que no de formato medio).

Aquel libro planteaba una situación interesante, aunque no excesivamente novedosa, porque había predecentes parecidos. Tras una situación de carácter apocalíptico, la civilización humana se ha repuesto pero ayudada en por las máquinas, seres de carácter robótico con inteligencia y voluntad. Personas de carácter electromecánico. El mundo en que viven es casi utópico. No hay guerras, no hay necesidades, y con la ayuda de las máquinas, el ser humano vive una vida controlada dedicada principalmente al ocio o a trabajos que no son penosos y pueden ser interesantes. Pero detrás se esconde, como en la mayor parte de las utopías de la ciencia ficción, una distopía. Tras el mundo aparentemente igualitario, así lo define incluso su constitución, entre máquinas y seres humanos, se oculta una dictadura de carácter benevolente, pero dictadura, en la que las máquinas tienen el control. Un suceso inesperado hará que el sistema se tambalee. Una máquina, un piloto interestelar, aparece “muerta” al regresar de una misión espacial. Y el único sospechoso de que tal cosa pueda haber pasado es su copiloto o ayudante. Porque las máquinas dirigentes no pueden admitir que se haya “suicidado”. Un científico aceptará defender al hombre en un juicio. Que ocupa la mayor parte del libro.

En su momento me pareció bastante interesante, desarrollaba ideas que a mí me parecían novedosas, aunque ahora sé que había numerosos antecedentes que habían influido sin duda en el autor, y el final abierto sobre el futuro de tal sistema social era muy sugerente.

Evidentemente, sugería la posibilidad de una continuación. Unos años más tarde esta llegó. Pero el hecho de que apareciese en colecciones más destinadas al público adolescente que otra cosa, así como el que para ese momento yo tuviera muchos otros intereses lectores, hizo que nunca llegase a enterarme de cómo seguía la historia. Hasta ahora.

Hace unas semanas me dio por buscarla en Amazon Kindle, y encontré que no sólo había una continuación, sino que era una trilogía, como no. Y decidí comprarla y leerla entera. El que ya había leído y los dos nuevos.

En ellos, Sierra i Fabra sigue los pasos de Asimov, una influencia muy evidente, y pone a las máquinas, robots para el norteamericano de origen ruso, como protagonistas. En Regreso a un lugar llamado Tierra, nos encontramos con que doscientos años más tarde los humanos se han rebelado y están ganando la guerra. Y una máquina ya algo vetusta tendrá que conseguir el alto de las hostilidades y una paz duradera. En El testamento de un lugar llamado Tierra, ambas poblaciones inteligentes viven separadas, pero la sociedad y el mundo de las máquinas se está derrumbando, y unas máquinas científicas tomarán un rumbo para reencontrarse con el ser humano.

La experiencia no ha carecido de interés,… pero no ha resultado plenamente satisfactoria. Las dos continuaciones son claramente inferiores en planteamiento y desarrollo, e incluyen además algunas premisas que me han resultado casi ridículas.¿De verdad es creíble que en una sociedad robotizada avanzada no se han desarrollado máquinas resistentes, incluso más que un ser humano, a las inclemencias del tiempo, y el agua que las oxida es un arma contra ellas? Es por poner un ejemplo.

Bueno. He satisfecho mi curiosidad. Dejo ahí que la primera novela de la trilogía es recomendable. Las otras dos, no. Y que desde luego, aunque una historia sugiera una continuación, a lo mejor es más oportuno dejarla estar y dejar esta a la imaginación del lector.

[Fotografía] Recomendaciones semanales – del 11 al 19 de marzo de 2017 – Fotografía y otras artes visuales

Fotografía

Además de mis recomendaciones semanales que encontraréis a través del enlace que hay más adelante, las primeras fotografías macro de esta primavera usando mi fiel Pentax SMC-A 100/4 Macro, y un Pentax SMC-A 35/2,8 con un anillo inversor. No estoy descontento.

Origen: Recomendaciones semanales – del 11 al 19 de marzo de 2017 – Fotografía y otras artes visuales.