[Cine] Youth (2015), arrugados como pasas pero qué grandes

Cine

Youth (2015; 082016-0128)

Indudablemente Paolo Sorrentino se aplica aquello de si hablas mucho de algo es que lo practicas poco o careces de ello. Nos sorprendió hace no muchos años con ese repaso a la vacuidad de lo aparentemente bello, para resaltar precisamente el bien perdido, lo auténticamente bello. Un filme que en este momento tengo en más alta consideración que cuando lo vi.

Y ahora nos ofrece una reflexión sobre otro bien perdido. Porque pocos jóvenes aparecen con «chicha» en la película. «Chicha» mental me refiero. Con «chicha» en el sentido de prietas carnes, haberlas haylas… que ya se encargan de promocionarlas en el cartel anunciado del filme. Ante lo que estamos es ante las reflexiones ante el final de la vida de un notable de la música, retirado en un lujoso hotel de los Alpes, rodeado de una fauna que, como en la película anterior tiene un toque no poco felliniano.

Rodada mayormente en Suiza, a Suiza nos iremos a pasear fotográficamente. Interlaken, por ejemplo, al pie de gigantes de 4000 metros.

Rodada mayormente en Suiza, a Suiza nos iremos a pasear fotográficamente. Interlaken, por ejemplo, al pie de gigantes de 4000 metros.

La juventud. La vejez. Lo que ganamos y perdemos entre ambas. Los valores éticos y estéticos que nacen, crecen y mueren en el proceso de vivir. Son creativos los dos principales protagonistas del filme. El compositor, Fred Ballinger (Michael Caine), retirado, y que se niega a tomar de nuevo la batuta, ni aunque se lo pida la reina de Inglaterra, para dirigir una representación de sus más famosa creación… Esa «canción sencilla», mucho más compleja en el fondo y en el alma del compositor de lo que su creación sugiere. Y el director de cine, Mick Boyle (Harvey Keitel), que se niega a reconocer que su tiempo a pasado, que quiere legar su testamento final… incluso si este se ha escrito hace tiempo.

Todo ello, rodeados con una corte de caracteres, entre lo absurdo y el estereotipo, que aportan cada uno de ellos un matiz a las visiones de ambos ancianos. La hija (Rachel Weisz), el joven actor reconocido por el único papel que no le llena (Paul Dano), la miss universo (Madalina Diana Ghenea), la vieja gloria de la interpretación que llega a poner los puntos sobre las íes (Jane Fonda), los guionistas, la masajista (Luna Zimic Mijovic)…

O quizá trepemos en Lugano con el funicular a lo alto del Monte Bre.

O quizá trepemos en Lugano con el funicular a lo alto del Monte Bre.

Y todo ello rodado con un cuidado estético y simbólico absolutamente exquisito, en el que cada detalle cuenta. Nuevamente un nuevo palo a los valores más superficiales que pueden reinar en la sociedad actual, donde la juventud no es reconocida como una potencialidad de la personas, sino como un valor, pasajero en sí mismo, y por lo tanto altamente devaluable con el tiempo. Intrínsecamente. Duras imágenes eventualmente cuando el protagonista, un Caine en estado de gracia, suponiendo que todavía alguien no supiera su categoría actoral, cuando se sacude las telarañas, reconoce su suerte en la vida, y afronta la realidad de lo que perdió por el camino.

No es fácil resumir y comentar esta película. Casi lo mejor es que cada uno la vea y saque sus propias conclusiones.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Pero también nos acercaremos a Venecia... donde se rodó alguna de las escenas más estremecedoras o tristes del filme. Con lo  bella, aunque ya no joven, que es la ciudad de la laguna.

Pero también nos acercaremos a Venecia… donde se rodó alguna de las escenas más estremecedoras o tristes del filme. Con lo bella, aunque ya no joven, que es la ciudad de la laguna.

[Cine] The Big Short (2015)

Cine

The Big Short (2015; 072016-0127)

Pues no,… «short» no es equivalente a «apuesta» que es como lo han traducido en las versiones dobladas al castellano de la cartelera española. «Short» es realizar una inversión bajo el supuesto que un determinado valor se va a depreciar, se va a devaluar. Cosa que en economía es un cinismo en sí mismo. Si suponemos, es mucho suponer, que la actividad económica está destinada a crear valor, no vamos a discutir ahora quién a de beneficiarse del valor creado, invertir dinero sabiendo que vas a aumentar el retorno sobre tu inversión cuanto peor vayan las cosas… Esto es cinismo y lo demás son tonterías ¿no?

Wall Street... ¿el lugar desde donde se gobierna en estos momentos el mundo? Con el permiso de los plutócratas de la City londinense tal vez... y de los jerarcas del PC Chino... Qué amistades tan raras produce don Dinero.

Wall Street… ¿el lugar desde donde se gobierna en estos momentos el mundo? Con el permiso de los plutócratas de la City londinense tal vez… y de los jerarcas del PC Chino… Qué amistades tan raras produce don Dinero.

Por supuesto, la comprensión de que esto sucede o, simplemente, que pueda suceder, hace que cualquier mínima fe que puedas depositar en el sistema económico o en el sistema financiero se vaya a tomar por el saco inmediatamente. Y es que yo lo digo yo… tener fe en nada es una imbecilidad, o sabes o no sabes como van las cosas. Quizá lo mejor sea no saber… la gente que no sabe suelen estar más engañados, pero quizá no sean por ello más infelices. Suelen vivir más esperanzados. Son como los que ponen su futuro en manos de la fe en lugar de en el conocimiento, tienen una esperanza de futuro, absolutamente irracional, pero esperanza al fin y al cabo. Si tras la crisis financiera de 2007-2008 alguien sigue manifestando fe en el sistema económico y en el financiero, son dos cosas distintas muy interrelacionadas, una de dos; o es muy cínico o es muy ingenuo.

El director Adam McKay, con esta notable película, quiere sacudirnos de encima la ingenuidad. Con tono de falso documental nos cuenta cómo hubo una serie de gentes que vieron la burbuja inmobiliaria que afectaba a los Estados Unidos, y no sólo a los Estados Unidos, incluso tres años antes de que explotara. Con un tono didáctico cachondo, impagable Margot Robbie (y guapísima) en su baño de espuma, lleno de burbujas claro está, explicándonos de qué va la cosa, rompiendo la cuarta pared cinematográfica, McKay explica al espectador de qué va la cosa. De la mano de las andanzas de los tres o cuatro grupos de individuos que se la ven venir, más los interludios similares a los de Robbie que nos explican los conceptos más complejos, al final de la película no podemos ya pecar de ingenuidad. Hablando de los interludios… notable acierto el utilizar a Selena Gomez para la explicación de uno de los conceptos más complejos. La superficialidad que asociamos con las jovencitas estrellas del pop al servicio de la didáctica de las operaciones financieras complejas… Dudo que la Gomez sea realmente tan tontamente superficial como el «show business» pretende que creamos… Otro engaño, este encaminado a sacarles los cuartos a las adolescentes.

Los chinos por lo menos se pelea y se apelotonan para tocarle las pelotas al "Charching Bull", símbolo de Wall Street...

Los chinos por lo menos se pelea y se apelotonan para tocarle las pelotas al «Charching Bull», símbolo de Wall Street… Mientras estos le tocan las pelotas al resto del mundo, probablemente,…

Pero McKay no pretende insuflarnos de optimismo al eliminar nuestra «naïveté». Hubo gente que vio venir la catástrofe… probablemente muchos más que los protagonistas de la película. No voy a entrar en desglosar un reparto absolutamente coral… y que sin carecer de importancia la tiene menos que en otras producciones. Como decía, hubo gente que se vio venir la «merdé»… y en general, no hicieron nada. Si acaso, asegurar su «posiciones personales», cambiar el «sentido de sus inversiones»… es decir, ver la situación como una oportunidad para enriquecerse, no importa los millones de parados y el empobrecimiento general del mundo que se produjera. La ética ha muerto. Si es que alguna vez fue algo más que un concepto teórico…

La película, ¿es recomendable? Sí, mucho. ¿Os recomiendo ir a verla? Pues depende. Depende de si queréis sacudiros de encima la ignorancia y vivir más o menor cabreados, porque los problemas planteados en el filme desde luego no están resueltos, o si vuestra preferencia es seguir siendo felices en un dulce letargo intelectual. Al fin y al cabo, lo que busca todo el mundo en esta vida es la felicidad ¿no?

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Pero no pasa nada, que en la Downtown neoyorquina todo el mundo lo pasa bien... y es un crisol de razas y culturas,... y todas esas cosas con las que se entretiene al personal mientras se hacen negocios... Ufff, últimamente estoy un poco cínico.

Pero no pasa nada, que en la Downtown neoyorquina todo el mundo lo pasa bien… y es un crisol de razas y culturas,… y todas esas cosas con las que se entretiene al personal mientras se hacen negocios… Ufff, últimamente estoy un poco cínico.

[Cine] The Danish Girl (2015)

Cine

The Danish Girl (2015; 062016-0124)

Segundo día seguido que me quedo en casa por enfermedad. Espero que hoy no vuelva a subir la fiebre por la tarde noche y mañana volver a la normalidad. Mientras, os traigo mis impresiones sobre esta película inglesa, de la que se oyeron hace unos meses muchas cosas buenas, especialmente de cara a la temporada de premios, y que se ha ido desinflando poco a poco. Hasta el punto que lo único que realmente se destaca como notable en estos momentos es el trabajo de sus protagonistas, Eddie Redmayne encarnando a Einar Wegener/Lili Elbe, y Alicia Vikander como su esposa Gerda Wegener. De su director, Tom Hooper, lo que más se dice es que vuelve a ser un realizador con un academicismo que se vuelve frío… y a ratos aburrido.

En primer lugar… no confiéis nunca en que una película de cine, incluso si se trata de biografías de personas conocidas y relativamente recientes, va a ser fiel a la realidad. En el cine parece que funciona como en la prensa aquello de que no dejes que la verdad te arruine una buena historia. Aunque en este caso la historia final que nos cuentan deja que desear. Pero por ponernos en situación, la película empieza con el matrimonio Wegener todavía joven tras seis años de casados, y lo suponemos en algún momento de la segunda o como mucho la tercera década del siglo XX. En poco tiempo, en varios meses o pocos años, se desarrolla la historia hasta el desenlace último… Mmmmmm… El matrimonio se casó en 1904, con Gerda siendo una adolescente o poco más y Einar/Lili en sus veintipocos. Las operaciones de cambio de sexo de Einar/Lili fueron en 1930, con 48 años y Gerda estaba ya en sus 40 probablemente, o cerca. Hay discrepancias sobre el año de nacimiento de esta. Difícil de contar con ritmo una historia que abarca casi 30 años de duración.

La película de hoy nos lleva por distintos puntos de Europa. Desde luego el Nyhavn de Copenhague, lugar de rodaje de buena parte de los exteriores en la capital danesa.

La película de hoy nos lleva por distintos puntos de Europa. Desde luego el Nyhavn de Copenhague, lugar de rodaje de buena parte de los exteriores en la capital danesa.

El tema clave de la película, por si no os habíais coscado es la transexualidad. El filme pretende hacer un homenaje al primer hombre reconocido al nacer como tal, que se sometió a intervenciones de cambio de sexo, y quiso ser reconocido abiertamente como mujer a todos los efectos. No voy a entrar en las circunstancias clínicas del caso, que no están del todo clara, pero que parecen ir más allá y ser más complejas de la persona nacida hombre pero que desea ser mujer. También incide en la posición de la esposa. Esposa comprensiva, esposa sufridora, esposa que apoya. Durante muchos minutos de la película tenemos la sensación que realmente se nos quiere contar más la experiencia de Gerda que la de Einar/Lili. Lo cual hace incomprensible que Vikander haya sido lanzada a la carrera de los óscar como actriz de reparto y no cómo actriz protagonista. Quiero dejar clara mi postura. Creo que Vikander hace un excelente papel, y es de lo que más vale de la película. Pero creo que ir como candidata a actriz de reparto es un fraude, y no debería ganarlo. Tendría que estar peleándose con otras protagonistas de las películas de este año pasado.

Como ya digo, el trabajo de Vikander, y también el de Redamayne, por supuesto, que tal vez aspire un segundo premio consecutivo como actor protagonista, difícil lo tiene, son lo que más vale de la película. Hay algún secundario con buenas maneras como el belga Matthias Schoenaerts, pero los dos protagonistas chupan mucha cámara. Sin embargo, como ya he ido comentando la historia va naufragando. Empieza con interés. Los primeros momentos de ese matrimonio joven y las tendencias de Einar hacia la identidad femenina prometen tensión dramática y ética así como posibilidades de lucimiento estético. Sin embargo, la película se va desinflando, no encuentra su camino para desarrollar una historia, a pesar de esa compresión temporal que no se dio en la realidad. El insistir en algún momento en el posible rechazo social, muy tópico, roba totalmente la posibilidad de entender porqué dos artistas modernos en las tres primeras décadas del siglo XX, y moviéndose en los círculos intelectuales de la época, pudieron ser una punta de lanza en la reivindicación de la transexualidad.

Por supuesto, París. Lugar donde bullían los artistas contemporáneos de las primeras décadas del siglo XX.

Por supuesto, París. Lugar donde bullían los artistas contemporáneos de las primeras décadas del siglo XX.

Gerda Wegener fue siempre la artista de más éxito en la pareja. Y lejos de esta imagen inicial de artista indecisa que encuentra su inspiración en su propia pareja posando como mujer, fue una ilustradora osada y decidida, cuyas pinturas y dibujos, muchos de ellos de carácter abiertamente sexual e incluso pornográfico, avanzaban las reivindicaciones de libertad sexual de algunos «ismos» de principios del siglo XX. En ese entorno, mal explicado, tiene sentido mucho de lo que pasa. Y que no queda bien explicado, languideciendo en un argumento conservador, poco atrevido, convencional. Una pena. Me cuesta recomendar esta película.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: **
Y finalmente, Dresde en Alemania, donde según se nos cuenta se intentaron las primeras intervenciones quirúrgicas de cambio de sexo.

Y finalmente, Dresde en Alemania, donde según se nos cuenta se intentaron las primeras intervenciones quirúrgicas de cambio de sexo.

[Cine] Saul Fia (2015)

Cine

Saul Fia (2015; 052016-0120)

Aunque el cine se animó tarde a contar el exterminio judío. De hecho, el exterminio de otras minorías, tan apenas se ha contado. Probablemente por no ser tan influyentes en la actualidad como las comunidades judías. Los gitanos, por ejemplo, no tienen un Spielberg. Pero cuando lo hizo, lo hizo con ganas. Y de hecho, ha proporcionado unas cuantas obras importantes, obras maestras incluso, que merece la pena cuidar y conservar para avisar a las generaciones futuras de la barbarie que el ser humano es capaz de desencadenar.

La cuestión de los Sonderkommando (comando especial) también se había llevado al cine previamente. En concreto, con una película de 2001 que no vi en el cine, aunque sí un tiempo después en televisión. No estaba mal, e incluso según parece ha ido ganando prestigio con el tiempo.

Aquella película y la que hoy nos ocupa se basan en el mismo episodio; la revuelta del Crematorio IV en octubre de 1944 de la que fue testigo el Dr. Miklos Nysizli (Sándor Zsótér), médico judío húngaro que sobrevivió al final de la guerra. Pero con un enfoque totalmente distinto. Si aquella de 2001 no dejaba de tener una trama aventurera, esta de 2015 dirigida por László Nemes nos proporciona un punto de vista mucho más subjetivo e introspectivo.

El cine y la televisión nos han familiarizado con las vías ferroviarias que llegaban al campo de Auschwitz-Birkenau, situado en un discreto y apartado lugar al sur de Polonia, no lejos de Cracovia.

El cine y la televisión nos han familiarizado con las vías ferroviarias que llegaban al campo de Auschwitz-Birkenau, situado en un discreto y apartado lugar al sur de Polonia, no lejos de Cracovia.

Los más espabilados habrán deducido por los nombres de los involucrados que la película es de nacionalidad húngara. Los diálogos son una mezcla de húngaro, yidis, alemán, ruso y polaco. La vimos en versión original, y se puede encontrar en la cartelera española con su título traducido literalmente al castellano, «El hijo de Saul».

No lo he contado realmente, pero los Sonderkommando eran los judíos que trabajaban forzados para los alemanes en las cámaras de ejecución y cremación de los campos de exterminio durante un periodo variable de tiempo, de promedio tres o cuatro meses, hasta que ellos mismos eran asesinados. Al fin y al cabo, eran testigos directos de lo que los alemanes hacían allí. Los alemanes estarían totalmente convencidos de que sus atrocidades estaban «justificadas». Pero también sabían que si se conocían traerían «mala prensa». El Saul (Géza Röhrig) de la película es un judío húngaro miembro de una de las cuadrillas de los Sónderkommando. Y la cámara se pega a el constantemente mientras asistimos a la rutina de exterminio en la que vive constantemente. En uno de los asesinatos masivos con ácido cianhídrico, uno muchacho sobrevive temporalmente. Y cuando muere el chico, Saul decide darle un enterramiento adecuado en lugar de llevarlo a los hornos de cremación, para lo que necesitará un rabino. Empieza a asumir ante sí mismo y ante los demás que se trata de su propio hijo.

Cuando he dicho que la cámara se pega al protagonista es algo muy literal. La película está rodada con película tradicional, en el formato académico (1,37:1, similar al 4:3 de las antiguas televisiones). Junto con el primer plano, este formato produce una sensación de agobio, de angustia por estar atrapado, que no se da en la producciones con formatos más panorámicos, que generan más aire a los lados del personaje. Además, en casi todo momento el fondo está desenfocado. Sabemos lo que está pasando, o lo suponemos. Los rostros de las víctimas aparecen poco y fugazmente. Muchas veces percibimos de forma borroso sus cuerpos desnudos. También los rostros de los asesinos son presentados en pocas ocasiones ante nuestra vista. Salvo en unos pocos momentos en los que los vemos. Tampoco vemos directamente la muerte de las víctimas, salvo en unas duras escenas en «las fosas». El momento histórico es cuando los alemanes han ocupado Hungría y están deportando masivamente judíos de este país a Auschwitz, no dando abasto las cámaras de gas en turnos de mañana y noche a las exigencias del exterminio. Por lo tanto hay medios alternativos de asesinar gente.

Las "duchas" y los hornos de Birkenau fueron demolidas por los rusos y sólo nos han llegado sus escombros.

Las «duchas» y los hornos de Birkenau fueron demolidas por los rusos y sólo nos han llegado sus escombros.

Película muy dura de ver, y da gracias a que el director adopta el método de rodaje indicado para no mostrar lo más duro de la acción. Pero que es muy conveniente cuando en muchos lugares del mundo la memoria histórica se convierte en amnesia histórica y resurgen los grupos políticos fascistas muy inspirados por el nazismo alemán. Es paradójico que el nacionalismo xenófobo esté surgiendo en los países que más lo sufrieron en los años 40 del siglo XX. Lugares como la propia Hungría y más recientemente Polonia, entre otros, han visto resurgir recientemente políticos de extrema derecha, ultranacionalistas, que aprovecha los mecanismos democráticos para acceder al gobierno. Luego llega el momento de las leyes xenófobas y de corte autoritario ante las cuales la Unión Europea poco hace o puede hacer. Quizá porque sus propias políticas sociales y económicas han colaborado a este resurgir de los fascismos.

Ya sucedió el año pasado que de entre todas las películas que optaban a los premios oscar, la que desde mi punto de vista mejoraba el premio gordo no estaba entre el grupo de candidatas. Se deben conformar muchas excelentes películas con sus candidaturas a mejor película de habla no inglesa. Algunas consiguen algún otro premio; interpretaciones, guiones, premios técnicos,… Algunas películas de habla no inglesa han llegado a la categoría máxima, pero ninguna ha ganado el premio. ¿Ninguna? Bueno,… ahí están los irreductibles galos que consiguieron el premio gordo con una película que no estaba hablada en inglés. Pero tampoco en francés. Era muda. Sin diálogos. Todavía no he visto todas las películas candidatas al premio gordo en los óscars de este año. Pero de las que he visto,… ninguna supera a esta película húngara. Bueno… sólo he visto tres de las ocho…

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****
Pero sí permanece uno de los estánques a los que se echaban las cenizas de las "piezas" incineradas. "Piezas",... este es el nombre que recibían los cadáveres gaseados.

Pero sí permanece uno de los estánques a los que se echaban las cenizas de las «piezas» incineradas. «Piezas»,… este es el nombre que recibían los cadáveres gaseados.

[Cine] The Hateful Eight

Cine

The Hateful Eight (2015; 042016-0117)

Hace muchos, muchos, muchos, muchos años un amigo al que frecuentaba entonces y que ahora hace tiempo que hemos perdido el contacto dijo un día al salir de una película «Cuando la gente sale del cine diciendo que qué bonita es la fotografía, es que la película no es tan buena como dicen». Más o menos.

En los últimos tiempos se habla bastante de las películas que se están rodando con película tradicional en lugar de recurrir a cámaras digitales. Que si unos cuantos directores han pactado con Kodak para seguir rodando con este tipo de tecnología,… Que si el estupendo y orgánico aspecto de la nueva de Star Wars, mucho más agradable que el frío esteticismo digital de la segunda trilogía de la saga perpetrado por su creador,… Que si lo digital es un recurso para pobretones que no se pueden permitir el lujo de varios kilómetros de película y por eso tiran de chips, que si no ya veríamos con que rodaban,… Por supuesto, no faltan los partidarios de los 0 y 1. Quentin Tarantino y esta su octava película que comentamos hoy han venido a poner su grano de arena a la discusión. Rodada en el lujoso formato de película de 70 mm. Para quienes vengan del mundo de la fotografía, es decir como si estuviese rodada en formato medio. Para los más modernos, el 70 mm sería la «high definition» de la película cinematográfica tradicional…

Hoy, paisajes nevados, como en la película. Aunque con sol, como en Ojos Negros.

Hoy, paisajes nevados, como en la película. Aunque con sol, como en Ojos Negros.

Al final, ¿para qué? Creo que en España hay una única sala capaz de proyectar películas en 70 mm. En el resto, o son proyecciones digitales, que como mucho son en 4K, lo mismo o menos que las mejores cámaras de cine digitales, o proyecciones con película de 35 mm, tras la oportuna conversión. Y encima, con 20 minutos menos. Aunque eso algunos lo pueden considerar una bendición. A mi me huele que todo este rollo de los rollos de película de 70 mm es una estrategia comercial como otra cualquiera, que el excéntrico director se puede permitir. Al fin y al cabo, la mayor parte de la película se la pasan en interiores, o en diálogos al aire libre donde este lujoso formato poco aporta. Por cuatro espectaculares paisajes nevados en las Rocosas, tampoco es para tanto.

Y es que el entrar en el debate sobre la forma nos lleva a olvidarnos del debate sobre el fondo. ¿Qué aportan estos ocho odiosos personajes del lejano oeste norteamericano? Ocho… que a mí a ratos me salen nuevo o diez. Tarantino, al igual que Picasso, ha presumido de ser un artista que roba. Toma elementos de obras del pasado, algunas obras maestras, otras propias de los gustos propios del director, y los incorpora a sus propias películas y sus historias. Y en esta ocasión hace lo mismo. Toma elementos múltiples de clásicos del «western» y organiza su propia historia.

Aceptaré que el director tiene un cierto virtuosismo a la hora de rodar. Pero me cuesta mucho aceptar que esta historia que nos ha contado aporte algo realmente a la historia del cine en general y del «western» en particular. Películas del oeste en las que no hay buenos y malos, sino que son todos malos junto a algunas víctimas sobre cuya catadura moral no podemos opinar, las hay varias. Nada nuevo bajo el sol. Y encima, desde hace unos años, los antaño ingeniosos diálogos que salpicaban las películas de Tarantino, se me hacen eternos y en ocasiones aburridos, alargando con sus peroratas innecesariamente unas historias cuyo nivel de complejidad no es para tanto. En esta ocasión, incluso nos mete con calzador un «capítulo» extra en «flashback» que es absolutamente superfluo, y cuyo contenido ya habíamos deducido, simplemente para introducir la presencia de un «odioso» añadido que también habíamos deducido necesariamente… a balazos.

O con unas nubes moderadas, como aquí en Formigal, que si no las fotos quedan muy planas.

O con unas nubes moderadas, como aquí en Formigal, que si no las fotos quedan muy planas.

Lo reconozco. Aunque la única película del director que me he perdido fue aquella en la que pretendieron tomar por tontos a los europeos dividiéndola en dos partes para hacer caja por duplicado, hace tiempo que he ido perdiendo la sintonía con el amigo Quentin.

El reparto,… lo consultáis en el IMDb, os he puesto el enlace al principio, son gente capaz, pero a los que Tarantino dota de una verborrea incontenible. La que más me gusta es Jennifer Jason Leigh,… quizá porque es la que menos discursos suelta. Y por algún otro detalle más.

Los aficionados a Quentin la consideraran una obra maestra. Algunos ya auguran el afortunado renacer del «western», como sucede de vez en cuando desde hace un par de décadas. Para muchos será una película más o menos entrenida; afortunadamente la versión normalita tiene 20 minutos menos que la de 70 mm. Para quienes nunca hayan gustado de la casquería y los diálogos que impone el director, puede rayar la insoportabilidad. Hay para todos los gustos. Yo me quedo cómodamente en el terreno de los medios. Y va a ser verdad que este año la cosecha de los óscar va a ser flojita.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
En cualquier caso, pese a que muchos listos del cine se obnubilan con estas películas,... como estos paisajes,... a mi me dejan un poco frío.

En cualquier caso, pese a que muchos listos del cine se obnubilan con estas películas,… como estos paisajes,… a mi me dejan un poco frío.

[Cine] Steve Jobs (2015), o el chico era menos listo de lo que parecía

Cine

Steve Jobs (2015; 032016-0112)

Cuando hace unos días hablé de una de las películas que parecía destinada a optar a grandes cosas en la temporada de premios, pero que poco a poco se ha ido desinflando salvo las oportunidades de su rubia protagonista, comentaba que estábamos encontrando poco atractiva las películas de la temporada de premios. Entre otras esta que nos ocupa hoy. En ese momento tenía mis dudas de que fuéramos a verla. Lo que son las cosas. Esa misma tarde me tuve que desdecir. Me explico.

A mí Steve Jobs nunca me cayó especialmente simpático. Lo paradójico es que desde que probé alguno de los productos de su empresa, a la hora de confiar mi equipos TIC domésticos he ido cayendo progresivamente en sus redes. Esto lo escribo en estos momentos desde un iMac, que ya está empezando a ser añoso. «Vintage» parece que lo consideran sus fabricantes, pero no obsoleto todavía. Y va muy bien, oye. Pero el tipo no me acabó de caer bien nunca.

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Parece que el señor Jobs, por seguir las enseñanzas de gente como estos (Nanzen-ji, Kioto)…

Miren… Este señor era joven cuando murió. 56 años. Parece que de un cáncer de páncreas. Por mi profesión sé que es una localización muy muy puñetera para tener un tumor maligno. Pero el caso es que según dicen en todas partes, su variedad era no era de las peores. Pero como el chico estaba imbuido del espíritu del budismo u otras supersticiones místicas, más su fe ciega en una dieta vegetariana, buscó el remedio en la llamada «medicina natural». Será natural, pero no es medicina. Porque no se basa en el conocimiento científico. Y actualmente la medicina es una ciencia, y si no es ciencia, no es medicina. A lo que quiso corregir el entuerto… pues aguantó unos cuantos años porque estaba forrado. Por lo tanto tan listo, tan listo,… no era. Digno ejemplar de la posmodernidad; apasionado de la tecnología, pero con supersticiones anticientíficas. Así nos va.

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… acabó prematuramente como estos (Cementerio Yanaka, Tokio).

En cualquier caso, la película no nos habla de sus problemas de salud. Dirigida por Danny Boyle (cosas muy buenas, pero también algún truño que otro en su carrera), con un guionista afamado como Aaron Sorkin (se le conceden méritos notables, tanto en cine como en televisión), nos dicen que está basado en un libro que pulula por ahí más las investigaciones del propio Sorkin. Sinceramente, desconozco el grado de veracidad de lo que discurre ante nosotros en pantalla. Lo cierto es que el filme tiene un cierto tono a obra de teatro, con tres actos muy bien definidos, en los que el protagonista, Steve Jobs (Michael Fassbender) o alguien que se basa en la persona histórica, interactúa con su responsable de marketing, Joanna Hoffman (Kate Winslet) (según la biografía de esta en Wikipedia, en los acontecimientos narrados en el tercer acto estaba ya retirada), con su colega de aventuras en la creación de Apple, Steve Wozniak (Seth Rogen), con el que fue director general de la empresa, John Sculley (Jeff Daniels), y con su hija, Lisa Brennan (Perla Haney-Jardine/Ripley Sobo/Makenzie Moss).

Lo pasamos bien. La película está bien planteada, bien rodada y, sobretodo, bien interpretada. A lo que llevábamos un rato de proyección, nos olvidamos de si el señor de la pantalla era un señor real o no. Casi mejor si era una ficción, más libertad para disfrutar de la historia sin prejuicios. Y está muy bien cómo se plantean los conflictos internos, los interpersonales, los laborales y los familiares que de una forma u otra atormentan al protagonista.

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Eso sí… años y años peleando por conseguir los mejores equipos informáticos personales han llevado a que… el mundo esté plagado de gente haciendo selfis con unos aparatitos con una manzana mordida, por ejemplo, en el Centro Pompidou de París.

No vamos a decir que es un peliculón. Pero desde luego puede ser una película recomendable para pasar un tarde con algo más que un mero entretenimiento. Recomendable para cualquiera menos, probablemente, para los fans de la marca de la manzana mordida. La apoteosis a la que han elevado a su genio y fundador, unida al palo que se les introduce por allá detrás a no ser que tengan un poco de cuidado y que les hace andar así de tiesos por la vida, les puede llevar a no disfrutar de la película y sufrir un fuerte ataque de dispepsia. Por el mero hecho de que puedan existir inexactitudes históricas, unidas a una humanización del personaje. Imperdonable. Pero si es Dios… y la manzana mordida su profeta.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
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O que la gente lleve unos talabartes como estos para sus fotos de recuerdo en Venecia en vez de usar una cámara «comme il faut».

[Cine] Joy (2015), o «JLaw» y poco más en este «cuento de hadas»

Cine

Joy (2015; 022016-0109)

Para empezar… voy a dar un cambio en la forma en que comento las películas. Voy a desencorsetar estos artículos. Y voy a intentar hacer unos comentarios más ligeros. Menos serios. Que no es lo mismo que decir que no me tome en serio la cosa cinematográfica. Y empezaremos por la última película del trío cinematográfico conformado por el director David O. Russell, la actriz Jennifer Lawrence y el actor Bradley Cooper. Si el año pasado le tocaba a Cooper ser protagonista y a Lawrence secundaria, este año es al revés, pero están los tres en el ajo.

Llega la temporada de los premios gordos cinematográficos. Llevamos ya varias semanas con un goteo de premios menos conocidos o menos trascendentes en los medios, pero que van definiendo los que probablemente llegarán a la recta final de los premios cinematográficos por excelencia, los Óscar. He de decir que este año,… mmmm, no sé,… me faltan por ver bastantes películas todavía… pero como que la oferta no me atrae mucho. Por ejemplo, no hemos encontrado todavía tiempo, ni ganas especialmente, para ir a ver la que dedican al señor de la empresa de la manzana mordida.

Plaza del ayuntamiento de Copenhague, país con un alto nivel de movilidad social.

Plaza del ayuntamiento de Copenhague, país con un alto nivel de movilidad social.

Pero claro, si nos estrenan un filme con la guapa Jennifer al frente, que en las últimas cuatro ediciones ha sido candidata al óscar tres veces y ha ganado uno, o en las cinco últimas ocasiones ha sido candidata en los Globos de Oro cuatro veces y ha ganado tres… hay que ir. Es más fácil ganar en los Globos de Oro. Hay dos categorías, drama por un lado y comedia o musical por otro. Todo es cuestión de apuntarse a la que más convenga. Donde haya menos competencia. Cuanto más lo pienso más estoy convencido de que esta biografía amañada de la mujer de negocios norteamericana Joy Mangano, tendría que ser considerada un drama, independientemente de que Robert De NiroVirginia Madsen o Isabella Rossellini salgan por ahí haciendo poco más que el payaso. Pero como intentar que la guapa de Jennifer, que eso sí sigue estando guapísima, tuviera éxito contra otras serias candidatas en películas más serias era complicado…

Y es que esta película da poco de sí. La biografía de la tal Mangano tiene escaso interés, y parece que es un producto para consumo interno americano. Podríamos discutir hasta que punto es una mentira y una falacia el famoso «gran sueño americano» según el cual, cualquiera puede hacerse rico a base de trabajo y valía. Lo cierto es que es una de las sociedades con menor trasiego entre clases sociales que hay en el mundo occidental. Lo más habitual es que «partiendo de la nada, y con solo tu esfuerzo, puedas alcanzar las más altas cotas de la miseria», para fraseando a Groucho Marx. Lo cito para que si alguien me tacha de «marxista», acierte con el Marx que me inspira, y no se equivoque. Pero soy un chico de ciencias, y los indicadores de movilidad social nos dicen lo que nos dicen y no lo que nos cuenta este cuento de hadas. No me hagan caso a mí. Infórmense entre los que saben.

Traducción aproximada pero honesta del título de la gráfica: La movilidad social es menor en países con más desigualdad. Obsérvese la posición de Estados Unidos: gran desigualdad comparada, escasa movilidad social. Tomado de https://en.wikipedia.org/wiki/Social_mobility

Si al escaso interés del tema de la película añades una caótica dirección… El sobrevalorado Russell de entrada opta por un formato de fotograma próximo al 16:9 televisivo, cuando en cine en estos momentos es más habitual el 2,35:1. Esto le permite llenar constantemente la pantalla de primeros planos y planos medios de Lawrence sin necesidad de preocuparse por lo que hay o pasa alrededor. Declaración de intenciones. Aquí estamos para enseñar lo guapa que es y lo bien que lo hace nuestra Jennifer. La película consigue no obstante arrancar con dignidad, pero pronto se dispersa sin encontrar tono alguno de coherencia, con situaciones pasmosas, y de difícil credibilidad. Nos lleva a un final de totum revolutum, hasta que la protagonista se pone el disfraz de madre coraje. Siendo una presunta inculta en los negocios y en derecho (la auténtica Joy Mangano tiene un grado universitario en administración de empresas) en el plazo de una noche resuelve todos los intríngulis de sus problemas, y acaba rica y respetada en el mundo entero a base de vender fregonas y otros trastos de plástico por televisión… ¡¡¡???

Mi consejo… no vayáis a ver esta película. Bueno, si os gusta mucho Jennifer, ¿he dicho ya que sigue estando muy guapa?, pues nada… a ello. Y cuidado con el onanismo que produce ceguera, según me contaban los padres escolapios. Aunque no hay nada ni parecido al sexo en el filme. Jennifer Lawrence sigue demostrando que es una excelente actriz incluso en una película tan floja. Pero sinceramente, carece de sentido para mí que por bien que lo haga, sea premiada por un papel tan absolutamente intrascendente en la historia del cine.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Casitas de madera en Porvoo, Finlandia, otro país con alta movilidad social. En el encabezado, Washington Square en Estados Unidos, donde si has nacido pobre lo tienes bastante más chungo.

Casitas de madera en Porvoo, Finlandia, otro país con alta movilidad social. En el encabezado, Washington Square en Estados Unidos, donde si has nacido pobre lo tienes bastante más chungo.

[Cine] 45 years (2015)

Cine

45 years (2015; 012016-0105)

Una vez ejercido ayer mi derecho al pataleo cuando no se hacen las cosas bien, vayamos a comentar en esta ocasión realmente la primera película del año. Una película británica dirigida por Andrew Haigh, un director que no me es familiar, pero que viene con buenas críticas, especialmente por su atractivo reparto encabezado por Charlotte Rampling.

Kate (Charlotte Rampling) y Geoff Mercer (Tom Courtenay) son una pareja casada sin hijos que va a celebrar con una fiesta con familia y amigos su 45º aniversario de boda. No celebraron el 40º, más habitual, porque Geoff estuvo muy enfermo con un problema de salud que exigió una importante cirugía cardíaca. Una semana antes de la celebración, reciben una noticia inesperada. Como consecuencia del deshielo de los glaciares alpinos en Suiza, ha aparecido el cadáver de una joven, una antigua novia de Geoff, que murió en un accidente de montañismo antes de que Geoff y Kate se conocieran siquiera, cuando el tenía 25 años y ella apenas 20.

No sé muy bien en qué parte de Inglaterra está rodada la película...

No sé muy bien en qué parte de Inglaterra está rodada la película…

Estamos ante una película con una historia mínima, pero intensa. Que no se vive a nivel de la acción sino de los sentimientos. El personaje central es Kate… y el segundo personaje importante, la muerta. Que sin aparecer, sin saber como era, con datos muy indirectos, se entromete repentinamente en el matrimonio modélico e idílico que a los ojos de Kate y de todos los que les rodean se ha construido durante esos 45 años. No hay alardes técnicos de ningún tipo. No hay grandes diálogos. Pequeños diálogos, cotidianos. Me impresionó el de la fotografías, que resuena con ecos durante el filme y hasta la conclusión del mismo. Pequeño drama que crece sin cesar en la mente de la protagonista, hasta producir una angustia que se contagia al espectador que empatiza con ella.

Desde luego, además del buen planteamiento del drama, el peso de la película cae sobre los dos protagonistas del film. Ambos miembros del matrimonio realizan un ejercicio de contención suprema, representando la versión más sublimada de un matrimonio de edad inglés razonablemente acomodado. Austeridad en la demostración de sentimientos que sin embargo percibimos constantemente. Y si la protagonista es Rampling, a quien sigue la cámara predominantemente, Courtenay, todavía más aparentemente anodino nos ofrece algunos momentos notables en esa contención emocional.

Podría ser en cualquier ciudad pequeña del país,... aunque creo que en algún momento sale algo de mar...

Podría ser en cualquier ciudad pequeña del país,… aunque creo que en algún momento sale algo de mar…

Desde luego no es una película para aficionados palomiteros. Es una película, sin misterios, muy clara, pero que hay que seguir con atención al detalle. Una película que bien podría estar firmada también por algún realizador escandinavo, con Bergman al frente, pues se trata de ese tipo de intimidades familiares, de esos conflictos pocas veces explícitos pero que potencialmente pueden minar cualquier relación.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
En cualquier caso, las fotos de hoy proceden de Solihull, en las cercanías de Birmingham, en las Midlands, donde pernoctamos durante un viaje camino de Gales.

En cualquier caso, las fotos de hoy proceden de Solihull, en las cercanías de Birmingham, en las Midlands, donde pernoctamos durante un viaje camino de Gales.

[Cine] Un otoño sin Berlín (2015)… en realidad, NO

Cine

Esta tenía que ser la primera película del año vista en pantalla grande. En salas de cine, como tradicionalmente he defendido que había que ver el séptimo arte. Tradicionalmente. Porque esta convicción se está viniendo abajo poco a poco…

Veamos. Domingo 3 de enero de 2016. Aunque en el momento en que estoy escribiendo esto hemos tenido un anómalo día de principios de enero en el que las mínimas por la mañana estaban por encima de los 10 ºC y hemos estado en los 20 ºC si no más en las horas centrales del día, ese domingo las cosas no fueron así. Día desapacible. Con lluvia. Sensación de frío, aunque el termómetro no fuese extremo. El día, malo para pasear. La gente con la que quedo a veces los domingos por la mañana, todavía con tareas familiares vinculadas a las fiestas de final de año. Así que me planteé la posibilidad de ir al cine, a una sesión matinal aunque fuera solo.

Mirando la cartelera del domingo, vi la película española Un otoño sin Berlín, de la directora Lara Izagirre, su primer largometraje. Los comentarios leídos previamente mostraban opiniones diversas, pero había varias positivas. Y hay que dar una oportunidad por lo menos a los directores noveles. Al llegar al cine, había algo de fila, probablemente para alguno de los blockbusters de las fiestas, mucho niños, así que me fui a la maquinita para la compra automática de la entrada. Compré mi entrada, pasé el control de acceso y me dirigí a la sala 12 de los cines Aragonia. Me sorprendió que una película como esta estuviera en una sala tan grande. Cuando llegué a la sala no había nadie más. Y nadie más vino… a ver la película.

Puntualmente, a la hora prevista comenzó la proyección. Imagen perfecta. Sonido sin problemas. Todo estupendo. Seguía solo en la sala. A los tres o cuatro minutos de empezar la proyección entra un tipo en la sala, trajeado… con pinta de ser el encargado. Y me suelta que hay una avería y que se va a interrumpir la sesión. La proyección continuaba, sin problema alguno de imagen o sonido. Le dije que lo que me estaba diciendo me sonaba a cuento chino. Que en mi opinión habían decidido ahorrarse la molestia de la proyección para un solo espectador. Ahorraré el conjunto de la conversación… no hubo malas palabras por ninguna de las parte, aunque mucho escepticismo por la mía. Francamente, estaba cogiendo un cabreo que no veas. El tipo en cuestión me dijo que podía entrar en otra película o me devolvía el dinero, y que me ofrecía una entrada gratis para otro pase. Le dije que en ese momento estaba enojado, y que no me apetecía quedarme. Me acompañó a la salida y me devolvió el dinero de la entrada. Se le olvidó por completo la posible compensación con una entrada gratis para otro día. Ya digo que le manifesté mi enojo, pero en ningún momento elevé mi voz más que él ni dije ninguna palabra insultante. Sólo que no me creía sus excusas. La proyección se interrumpió cuando yo atravesé el umbral de la puerta de salida de la sala, por lo que supongo que había alguien atento en alguna sala de control a lo que estábamos haciendo, observando. Fue milimétrico. Pudo ser casualidad la sincronización, ciertamente.

He decidido dejar pasar unos días antes de comentar la cosa. Todo lo que he contado en el párrafo anterior es escrupulosamente la verdad. Ni añado, ni quito nada. Mi primer impulso fue contar todo esto mostrando mi indignación. Luego decidí que dejaría pasar unos días. Y finalmente, contar con la mayor objetividad posible lo sucedido y exponer las tres explicaciones posibles a lo que sucedió.

  1. La empresa decidió que no se gastaba el dinero de los costes de luz y calefacción de la sala por un solo espectador, los de personal supongo que los habría de pagar igual, y que cortaba la proyección.

2. Los empleados de ese turno decidieron que si cortaban la proyección alguno se podía ir a casa con antelación o hacer el turno de trabajo más tranquilo, y montaron la milonga que he contado.

3. La versión del tipo trajeado es cierta… a pesar de que la proyección transcurría sin problemas, realmente había una avería no reparable en ese momento.

Teniendo en cuenta que últimamente buena parte de las proyecciones se realizan con tecnología digital, y no hay tantas piezas mecánicas implicadas en los proyectores, las averías en las proyecciones son algo que había quedado casi olvidado en un pasado remoto. Incluso cuando se producían antaño, lo habitual es que intentaran resolverlas antes de suspender la proyección. No percibí otro tipo de problemas ni se me explicó en qué consistía la avería.

Cada uno quedaros con la versión que queráis. Puesto que no puedo asegurar con rotundidad de que la versión 3 sea la verdadera. Pero bueno… estamos en España… ¿no?

Me hace gracia cuando nos dicen que la distribución y la exhibición de cine son empresas culturales. En Zaragoza, la proyección de películas españolas, salvo las pocas comedias que reciben un fuerte apoyo publicitario, así como las versiones originales de las extranjeras son un monopolio. Una misma empresa, que regenta los cines Palafox, Aragonia y la sala Cervantes. Lo de ese domingo no me había pasado nunca. Pero cambios de programación repentinos, sí. En una ocasión me encontré que en la cartelera de la prensa venía una programación, en uno de las carteleras de la entrada de las salas constaba la misma, que es la que nos interesaba, pero al ir a sacar la entrada nos dicen que no… que hemos mirado mal, que la programación no incluía la película que nos interesaba a esa hora. Y la cartelera encima de las taquillas era contradictoria con la otra… O sea,… falta de seriedad se da. Siempre con películas que atraen de forma minoritaria al público, aunque tengan gran calidad.

Cuando llega la «semana del cine», dejando aparte que se celebran en épocas de bajo consumo y sin estrenos notables, también cambian las programaciones. De viernes a domingo hay una programación. De lunes a miércoles, con la programación, hay otra, quitando sobretodo las películas en versión original. El jueves, recuperan la programación original. Esto lo he comprobado al menos en dos ocasiones. Empresas culturales…

Ya digo que son un monopolio para determinado tipo de películas. Hay otras empresas exhibidoras en Zaragoza, pero se limitan a proyectar las películas a priori más taquilleras, principalmente americanas, puesto que suelen estar asociadas a distribuidoras de ese origen.

¿Qué alternativas quedan a todo esto? ¿Me voy a arriesgar con otra película española de director novel a que vuelva a haber otra avería? No creo. Ya de por sí estas películas suelen ser de calidad incierta… Si encima no te garantizan que la vas a ver después de ir hasta las salas. Tengo entre 45 y 50 minutos caminado hasta la salas de los hechos. En autobús ahorro poco tiempo, me cuesta entre 30 y 35 minutos. Más el regreso. Que a veces, para las películas en versión original es a horas intempestivas si al día siguiente hay que trabajar. ¿Opciones? ¿Pagar precios abusivos de alquiler por internet unos meses más tarde para verlas en la televisión, cuando la experiencia no tiene nada que ver? La piratería… ya que las ves en la tele, por lo menos no pagas el plus de calidad. Ahora mismo es posible ver «gratis» la mayor parte de las películas de oscarizables… Aunque siempre he estado en contra de estas prácticas. ¿Me lo tendré que replantear?

¿Alguien de la industria del cine me quiere decir qué tengo que hacer, con garantías de que puedo disfrutar de un arte o espectáculo, según los casos, que siempre me ha gustado? ¿Una sugerencia para alguien que hasta ahora acude a las salas de cine más 60 veces al año?

O quizá realmente estaba estropeado algo. Es una posibilidad cierta. Seguro que hay algo estropeado en la industria del cine español.

Horribles pensamientos pasan por mi cabeza para resarcirme de lo que yo creo que fue una falta de respeto por parte de la industria exhibidora de cine.

Horribles pensamientos pasan por mi cabeza para resarcirme de lo que yo creo que fue una falta de respeto por parte de la industria exhibidora de cine.

[Cine] Tale of Tales (2015)

Cine
Tale of Tales (2015); vista el domingo 26 de diciembre de 2015.

La verdad es que el 2016 no ha empezado muy bien desde el punto de vista cinematográfico. Más bien ha empezado muy cutremente con la colaboración de la industria distribuidora y exhibidora de este/a país/ciudad. Pero antes de contaros eso, voy a dejar pasar unos días para calmar ánimos. Y además, aún tengo que comentar la última película vista en 2015. Película que ha servido al italiano Matteo Garrone para realizar su primer largometraje en lengua inglesa, que hemos visto en versión original. En Zaragoza no; tal vez en otras ciudades españolas se haya estrenado en versión doblada con el título de «El cuento de los cuentos».

La película narra, de forma entrelazada, tres de los cuentos de la colección «Lo cunto de li cunti overo lo trattenemiento de peccerille» (El cuento de los cuentos, o el entretenimiento de los pequeños) que Giambattista Basile publicó en napolitano entre 1634 y 1636, también conocidos como los «Cuentos del Pentamerón». Nos traslada a tres reinos, de los cuales en uno la reina (Salma Hayek) hará todo lo que haga falta para tener un hijo (Christian Lees) y protegerlo, especialmente de su mejor y similar amigo (Jonah Lees). En otro, un lujurioso rey (Vincent Cassel) se enamora de una mujer apenas entrevista en el atardecer (Hayley Carmichael/Stacy Martin), creyéndola de gran belleza. Y en el tercero, un rey (Toby Jones) que no tiene prisa por casar a su única hija (Bebe Cave), acabará entregándola al pretendiente más imprevisto (Guillaume Delaunay).

Garrone es nacido en Roma, aunque destacó por una película sobre la camorra napolitana; también el cuentista Basile sitúa la acción de sus cuentos en el reino napolitano, actualmente campania. Nápoles visitaremos por lo tanto.

Garrone es nacido en Roma, aunque destacó por una película sobre la camorra napolitana; también el cuentista Basile sitúa la acción de sus cuentos en el reino napolitano, actualmente campania. Nápoles visitaremos por lo tanto.

La colección de cuentos de Basile es precursora de otras más famosas en Europa como las de Perrault o de los Hermanos Grimm, pero la limitada extensión de su idioma vernáculo el napolitano, dificultó la difusión, aunque algunas de sus historias fueron luego popularizadas por el francés y los alemanes. Como consecuencia, muchos sitúan el ambiente de los cuentos en un entorno norte o centroeuropeo. Garrone los devuelve a los paisajes mediterráneos en los que se escribieron por primera vez. Aunque probablemente fueran historias difundidas popularmente por toda Europa. En cualquier caso esa es la gran virtud de la película, la inusual topografía y ambiente de los lugares visitados, al menos en parte. La otra es la buena interpretación general, aunque flojea por algún punto. Hayek me parece que muchas veces no sea haya en medio del tono general del cine europeo.

Garrone ha filmado su película por diversas localizaciones de Italia, yo sigo paseando por el golfo de Nápoles, entre las ruinas de Pompeya y bajo la sombra del Vesubio.

Garrone ha filmado su película por diversas localizaciones de Italia, yo sigo paseando por el golfo de Nápoles, entre las ruinas de Pompeya y bajo la sombra del Vesubio.

Sin embargo, la propuesta probablemente no sea del gusto del público general acostumbrado a una puesta en escena mucho más verborreica y barroca que la austera materialidad cotidiana de la que dota Garrone a estos tres cuentos. También el ritmo de la narración es más reflexivo, frente a la tendencia a convertir los cuentos en aventuras de acción, como podemos observar en el cine norteamericano. Esta actitud reflexiva va a favor del carácter edificante de los cuentos medievales, pero quizá produzca un cierto aburrimiento en el espectador palomitero.

Curiosa película por lo tanto, que si no está plenamente acertada por lo menos puede satisfacer razonablemente al cinéfilo con ganas de contemplar propuestas alternativas, más o menos arriesgadas, al cine que se hace habitualmente.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Y descansaré de este viaje imaginario al atardecer en los acantilados de la ciudad de Sorrento.

Y descansaré de este viaje imaginario al atardecer en los acantilados de la ciudad de Sorrento.

[Cine] El cine que he visto en 2015

Cine

Comienzo la entrada con una introducción similar a la de años anteriores en la que intento explicar mi proceso para comentar y puntuar mis películas.

Como todos los años llega el momento de hacer un repaso del cine que he visto durante el año anterior. Esta entrada trata de las películas vistas en salas de cine, independientemente de si han sido estreno durante el año o no. Excluye en principio las vistas en televisión. Aunque en algún caso, por las deficiencias en la distribución de la película y mi/nuestro deseo de verla en el momento de su estreno, fueron vistas acudiendo a otros canales. Todas ellas están recogidas desde el 28 de diciembre de 1997 en mi base de datos cinematográfica. Para todas ellas incluyo cuatro valoraciones: dirección, interpretación, subjetiva y global. Para conocer los criterios por los que valoro las tres primeras, visitad la explicación correspondiente. La valoración global es el resultado de aplicar una fórmula matemática de mi invención:

Global = (Subjetiva*3 + Dirección*2 + Interpretación)/6

Por supuesto, el dar más peso a unos elementos que a otros es algo totalmente personal. Pero es que si incluyo algo que se llama “valoración subjetiva” en la fórmula, pues tampoco podéis esperar más que eso. Una valoración subjetiva pero motivada de lo que más me gusta. Que no necesariamente tiene que ser lo que le guste a otros.

Sigo ilustrando las entradas del cambio de año con fotografías de estos días.

Sigo ilustrando las entradas del cambio de año con fotografías de estos días.

Hay otra cuestión. Si se contrasta la lista que ofrezco en la entrada de hoy con las valoraciones de cada una de las películas en el momento en que las vi y las comenté, pueden no ser iguales. La valoración personal de una película cambia con el tiempo, y también puede suceder que visionados posteriores, por ejemplo en vídeo o televisión, hagan cambiar también esa valoración. Pondré un ejemplo de actualidad. Recientemente asistimos al estreno de la séptima entrega de la saga Star Wars. Las tres películas de la segunda trilogía aparecen en la base de datos con puntuaciones bajas. Pero que entraron con puntuaciones más altas en términos relativos, incluso altas en términos absolutos. Hay un efecto, que está siendo valorado, por el cual los aficionados a un determinado tipo de cine, a un director, a una saga o serie, cuando acuden a un nuevo estreno sienten la necesidad inconsciente de opinar que aquello ha estado bien, incluso si no lo ha estado. Quien me lo contó, que entiende del tema, no he podido acceder todavía a ningún artículo serio sobre la cuestión, lo relacionaba también con el género literario. En concreto, el había estudiado la respuesta de los lectores ante las nuevas novelas de Arturo Pérez-Reverte, donde el fenómeno, según me contaba, era muy manifiesto.

Durante 2015 he visto 3 películas de estreno más que en el año anterior, quedando un total de 64 largometrajes Bueno, en realidad han sido 2 películas de estreno más, con un total de 63 largometrajes. Parecido. La baja que considero es que este año pasado se produjo el reestreno en pantalla de Blade Runner, que ha sido incorporada a la base de datos, ya que previamente no estaba. La última vez que la había visto en pantalla grande fue con antelación al 27 de diciembre de 1997. Pero bueno, oye, la incluyo en los análisis porque es cine visto en pantalla no incluido previamente en la base de datos.

En este caso, uno de las zonas verdes más interesante de los alrededores de Zaragoza, el Soto de Cantalobos.

En este caso, uno de las zonas verdes más interesante de los alrededores de Zaragoza, el Soto de Cantalobos.

La valoración media ha sido de 3,13 puntos, y ha sido uno de los años con una variabilidad en la puntuación relativamente baja. Podríamos decir que no selecciono mal las películas que voy a ver, aunque me he tragado algún pestiño que otro. Como he mencionado en otras ocasiones, el rechazo a ir por sistema a ver determinados blockbusters, me ahorra películas malas. Por ejemplo, evito en líneas generales el cine de superhéroes. Sobre este género me apetece hacer un comentario. Una de las películas que está arrollando en pantallas a final de año es Star Wars: The Force Awakens. En general, está gustando tanto a público como a crítica. Pero los hay que la ponen a caldo. Uno de los argumentos es que si no es original, que si es una nueva versión de la original del año 77, etcétera. Pues miren, está claro que sigue una línea argumental muy similar, que se establecen paralelismos claros, esto es una tradición en la saga, y que se suceden los homenajes a las películas anteriores. Pero es que mi experiencia me dice que en el género de superhéroes, así como en el de agentes secretos tipo James Bond, las películas son todas la misma. El mismo esquema de película, situaciones similares, malos similares, resoluciones similares,… ver una y otra vez la misma película con distinto protagonista o distintos disfraces de colorines. Y por lo que he visto en algunos de los que han puesto a caldo la última entrega de Star Wars, no pocos de ellos se entusiasman con cada nueva entrega de sus superhéroes favoritos ¡¡¡???. No hay más que revisar históricos de hemerotecas o páginas en internet. En fin… Qué difícil es llegar a acuerdos sobre los criterios para valorar un filme, que al final muchas veces queda en elementos mucho más subjetivos de lo que pretendemos creer.

A continuación, las “diez” películas que más he valorado. Entrecomillo lo de “diez” porque debido a empates en puntuación casi siempre es una lista de más de diez. Once este año.

1 Blade Runner 5,00
1 Inside Out 5,00
3 Léviafan (Левиафан) 4,83
4 Birdman or (The Unexpected Virtue of the Ignorance) 4,50
5 Sicario 4,33
6 Calvary 4,17
6 Whiplash 4,17
8 Mandariniid 4,00
8 The Martian 4,00
8 Victoria 4,00
8 Star Wars: The Force Awakens 4,00

He decidido no modificarla en principio. Me entra alguna duda. Especialmente si la alemana Victoria no debería estar un poquito más abajo, pero no me decido a hacerlo, y si no podrían estar a la misma altura que algunas de las que aparecen en la lista algunas como A Most Violent Year o Me and Earl and the Dying Girl.

Debe ser por las riadas y otros elementos climáticos, últimamente sus senderos están más confusos y menos transitables que antes.

Debe ser por las riadas y otros elementos climáticos, últimamente sus senderos están más confusos y menos transitables que antes.

Hacer notar que en mi opinión la película más premiable de las que he visto es un filme de animación, Inside Out, y que hay grandísimas películas de filmografías distintas de la norteamericana. De hecho, de las 67 películas vistas este año, las de Estados Unidos representan menos de la mitad. Este dato puede ser discutible. Son frecuentes las coproducciones entre productoras de distintos países. Yo he asignado a cada filme la nacionalidad que aparece en primer lugar o en función de otros factores. Pero no es extraño que películas del Reino Unido, Australia o Canadá tenga coproducción de los EE.UU. O entre España y países de Centro y Sudamérica. Aunque no sé muy bien qué ha pasado que no tengo ninguna película del otro lado del charco hablada en castellano entre las 67. Una brasileña hay, que no está lejos de los puestos de honor.

Lamentablemente, respecto al cine patrio, la más alta en mi lista, Truman, se queda a diez puestos de entrar en la lista y empatada con unas cuantas más. Y es una película simpática, con muy buenas interpretaciones, pero menos especial de lo que puede parecer. No ha sido un año en el que el cine español me haya atraído en especial, con especial decepción en La Novia, ejercicio de estilo y estético muy cuidado, pero relativamente vacía, si no fuera porque la salva la propia obra de Lorca en la que se basa.

Aunque acabes con un poquito de barro en los bajos de los pantalones, siempre un sitio interesante por el que pasear.

Aunque acabes con un poquito de barro en los bajos de los pantalones, siempre un sitio interesante por el que pasear.

Veamos cómo ha ido la cosa por meses, para hacernos una idea de cómo ha ido el año estacionalmente.

Enero – En plena temporada de premios, agrupa tres películas de la lista de 10 mejores, con la rusa Léviafan (Левиафан) como más destacada. Una película de lo mejor visto este año.

Febrero – Aquí debería haber aparecido también alguna de las premiables, pero hubo un bajón en el interés, y queda como mejor del mes la curiosa película sueca Turist.

Marzo – Dejando de lado que fue el mes en el que pudimos volver a ver Blade Runner, la irlandesa y muy notable Calvary es la muy destacada de este mes, con una mención especial a A Most Violent Year.

Abril – Cuando llega la primavera, el nivel de la cartelera suele bajar, especialmente en las cercanías de las fiestas de Semana Santa. Así pues, la simpática La famille Bélier sería la ganador de este mes, ex aequo con la japonesa Chiisai Ouchi (小さいおうち), una de las película que llegan con retraso a nuestro país y se mete de rondón en los meses de baja demanda.

Mayo – La película estonia Mandariniid salva el mes y la estación primaveral. Una propuesta excelente. Por aquí vimos una interesante propuesta de animación, Song of the Sea, aunque se me quedó un poco corta de puntuaciones al final.

Junio – A caballo entre las vacaciones, pudo resultar una propuesta interesante la alemana Phoenix, protagonizada por la elegante Nina Hoss, aunque se quedó un poco corta, y la aceptable pero relativamente fallida película británica, Far from the Madding Crow. A las películas de época británicas se les pide más.

Julio – Inside Out es una gran película de animación, y una gran película en términos absolutos, y nos apareció ahí, a mitad de año. Estupenda, imprescindible. Con actores de carne y hueso, tuvo su interés la brasileña Hoje eu quero voltar sozinho.

Agosto – Este mes se suele mover en las medianías más absolutas y una discreta The Age of Adeline, y una francesa algo más interesante, Les combattants, son los más destacado. O lo menos olvidable.

Septiembre – Costó este año que llegaran buenas películas a la temporada de otoño. Y en septiembre salvó los muebles la interesante propuesta danesa, Stille Hjerte.

Octubre – Este es el mes en el que podrían discutirse las puntuaciones de las películas más valoradas, y según como me diera podrían mejorar unas o empeorar otras. Pero Me and Earl and The Dying Girl es más que digna de mención, The Martian fue muy muy entretenida, y Victoria muy distinta y atrevida, con buenas interpretaciones además.

Noviembre – En este mes bajó el nivel general de la cartelera, auqnue en medio del mismo apareció ese Sicario, que me parece de lo más notable del año. Es una película que todavía me vuelve con frecuencia a la memoria.

Diciembre – Sigue con cierta flojera la cartelera. Aunque lo hemos pasado bien en el cine con propuestas como Bridge of Spies o la original The Lobster, realmente la que ha marcado el mes ha sido el retorno de nuestra galaxia favorita con Star Wars: The Force Awakens.

Faltan por llegar muchas de las que optan a premios en esta temporada invernal, pero estas llegarán a partir de enero. Un año un poco engañoso en sus promedios. Muy homogéneo, pero con menos destacables de las que me gustaría.

Y bueno... la última creo que es realmente la última foto del 2015... a partir de mañana, ritmo normal de entradas en este Cuaderno de Ruta.

Y bueno… la última creo que es realmente la última foto del 2015… a partir de mañana, ritmo normal de entradas en este Cuaderno de Ruta.

[Cine] Suffragette (2015)

Cine

Suffragette (2015); vista el 24 de diciembre de 2015.

En plena epidemia de nieblas, la tarde de Nochebuena amenazaba sumirnos en un profundo aburrimiento. Y por ello nos planteamos darnos una vuelta por las salas de cine a una hora prudente para luego llegar al momento de la cena. Al final,… me encuentro solo, y decido irme de todas formas, para evitar un atocinamiento excesivo en estos días de excesos gastronómicos. Al fin y al cabo, el paseo desde mi casa a los cines es de 40 minutos… y aunque la niebla no lo hacía muy apetecible, era una forma bajar algo de la comida de estos días. Opto por esta película, ya que la perspectiva es la supresión de la versión original en la cartelera a partir del día de Navidad, y me apetece ver como evoluciona su protagonista, una chica que siempre me ha gustado. La película, dirigida por Sarah Gavron, se puede encontrar en la cartelera española doblada y con el título traducido, pero el plural, de «Sufragistas».

En la película, seguimos los avatares de Maud Watts (Carey Mulligan), obrera de 24 años en una lavandería londinense en el East End, casada y con un hijo, en las vísperas de la primera guerra mundial, cuando el movimiento de las sufragistas dirigidas por Emmeline Pankhurst (Meryl Streep), está impulsando un activismo más firme e incluso violento ante la negativa del gobierno y el parlamento a permitir el voto femenino. Maud entrará reticentemnte en el movimiento, impulsada por su compañera de trabajo Violet Miller (Anne-Marie Duff) y por la farmacéutica que les ayuda con sus problemas de salud, Edith Ellyn (Helena Bonham Carter). Por el contrario, se verán amenazadas constantemente por la actitud represora del gobierno, personalizado por el inspector Arthur Steed (Brendan Gleeson).

Nos vamos a Londres para ilustrar esta entrada, claro. Aunque opto por el aspecto intemporal del blanco y negro. Algunas cosas pasan en las cámaras del parlamento,... sip.

Nos vamos a Londres para ilustrar esta entrada, claro. Aunque opto por el aspecto intemporal del blanco y negro. Algunas cosas pasan en las cámaras del parlamento,… sip.

Drama histórico el que nos plantea Gavron, sobre el movimiento sufragista, que contiene las tradicionales virtudes del cine de época británico. Una cuidada puesta en escena y diseño de producción, junto las sólidas virtudes interpretativas de los elencos británicos. Sin embargo, la película tiene algunos problemas. El primero es optar por dar el protagonismo absoluto al personaje principal, que se apropia de la película dejando a otros personajes interesantes, que podría haber enriquecido el filme. El segundo es que tira de tópicos. Tópicos que fueron tristemente reales, como los encarcelamientos, las alimentaciones forzadas, la triste situación de las obreras,… pero que no son tratados con profundidad. El tercero es que hay una frialdad general en el tratamiento formal de la película que alejan emocionalmente al espectador. Creo que hay una escena importante en la película, una madre es separada de su hijo en un acto de dominio patriarcal injustificado desde nuestro punto de vista actual, que sin embargo llega y pasa con un impacto emocional muy moderado.

Las interpretaciones están globalmente bien, como ya digo los elencos británicos son muy sólidos, y aunque Carey Mulligan siempre me ha parecido una buena actriz con gran potencialidad, creo percibir un cierto encasillamiento en el tipo de mujer que interpreta. Su elevado tiempo de presencia en pantalla hace que el resto del reparto no aporte lo que podría haber aportado. La presencia de Streep como líder dura del movimiento sufragista es poco más que anecdótica.

Pero el ambiente principal de la película está en el East End londinense, donde residen y trabajan algunas de las protagonistas del filme.

Pero el ambiente principal de la película está en el East End londinense, donde residen y trabajan algunas de las protagonistas del filme.

Los movimientos de rebelión o revolución sociales han mostrado ser difíciles de llevar a la pantalla. Pocas veces se libran de los lugares comunes, y es difícil mostrar todos los matices que acompañan a movimientos complejos. Por eso no es fácil encontrar películas de este tipo entre los grandes dramas del cine. Algunos hay. «Suffragette» tiene buenas intenciones, y aunque sea una producción de carácter histórico su tema sigue plenamente vigente. Desde la alta política, recientemente era noticia que un país como Arabia Saudita había permitido cierto grado de derechos políticos a las mujeres en 2015, más de cien años después de los hechos narrados en el filme, hasta lo relativamente anecdótico, cuando se viene discutiendo o nos sorprende el giro «feminista» que adopta la nueva entrega de «Star Wars» con personajes femeninos potentes. Muchas cosas por cambiar, entre medias, todavía. Pero quizá esta película no va a tener el adecuado impacto que debería haber tenido con una realización más potente.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Unos barrios de Londres tradicionalmente asociados con las malas condiciones sociales que derivaron del crecimiento descontrolado de la revolución industrial.

Unos barrios de Londres tradicionalmente asociados con las malas condiciones sociales que derivaron del crecimiento descontrolado de la revolución industrial.